<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - Heroína]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/heroina/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Heroína]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenido un narco con el mayor alijo de heroína en España en 2025 mientras se dirigía a Pontevedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/narcotrafico/detenido-narco-mayor-alijo-heroina-espana-2025-dirigia-pontevedra_1_2117441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ecdf20b6-7c9c-4216-8337-dd1cb6c4b7d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenido un narco con el mayor alijo de heroína en España en 2025 mientras se dirigía a Pontevedra"></p><p>La operación adelantada estos días por Narcodiario desarrollada de forma conjunta por la OFAST de al Police Nationale francesa y la Udyco Central del Cuerpo Nacional de Policía se ha saldado con la <strong>detención de un vecino de Ribadumia</strong>, en Pontevedra, cuando regresaba hacia las Rías Baixas con un alijo de 22 kilos de heroína en el interior de su coche. <strong>El mayor del año en dirección a España</strong>. La acción llega poco después del doble operativo contra la distribución de esta misma sustancia a mediana escala en la provincia. </p><p>La ruta de la droga fue la tradicional: un narco de la provincia de Pontevedra, que probablemente sea el mayor almacén de esta sustancia en el país, parte en un vehículo dotado de una caleta hacia el entorno de los Países Bajos y Bélgica —en este caso, fue hacia <strong>Bélgica— donde recibe de manos de los dueños de la mercancía</strong>, que siguen procediendo de Turquía, la correspondiente carga de droga. En este caso, la Policía Nacional y, en concreto, los Greco Galicia, le pisaban los talones. </p><p>Así, a su regreso a España, y aprovechando los controles que la Aduana de Francia establece en enclaves concretos <strong>cercanos a la localidad de Bayonne</strong>, cerca de frontera con España, la Comisaría de Pontevedra alertó a sus compañeros en el país vecino, de forma que pudiesen cazar in fraganti a Óscar S.N., <strong>detenido con la manos en la masa y que ya está en una prisión del país vecino</strong>. Allí los procedimientos son muy ágiles y la sentencia firme llegará en cuestión de días.</p><p>Mientras, en Galicia, la Policía <strong>detenía a otras cinco personas</strong>, alguna de ellas vinculada históricamente con el clan de Os Piturros. Todos ellos comparecieron ante la Justicia en la mañana de este viernes. Al respecto, la magistrada del Tribunal de Instancia de Cambados, plaza nº3, ha decretado la puesta en libertad de los cinco detenidos.</p><p>El fiscal <strong>no solicitó el ingreso en prisión provisional</strong> de ninguno de ellos. A dos de ellos les ha impuesto la obligación de comparecer en el juzgado, cada 15 y cada 30 días, respectivamente. Están investigados por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. </p><p>Y hablando de heroína, tenemos que recordar otro hallazgo histórico reciente: <strong>los ocho kilos en forma de pastillas</strong> decomisados por la Policía recientemente en Madrid. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[860eb4c3-37d5-4ba1-9670-797391414d4e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 14:08:36 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Narcodiario]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/ecdf20b6-7c9c-4216-8337-dd1cb6c4b7d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="126919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/ecdf20b6-7c9c-4216-8337-dd1cb6c4b7d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detenido un narco con el mayor alijo de heroína en España en 2025 mientras se dirigía a Pontevedra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/ecdf20b6-7c9c-4216-8337-dd1cb6c4b7d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Francia,Heroína,Drogas,Narcodiario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pastillas de la muerte: heroína sintética nunca antes vista en España llega a Madrid desde Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/narcotrafico/pastillas-muerte-heroina-sintetica-vista-espana-llega-madrid-colombia_1_2113732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7b11d5a9-ea76-4061-84ec-a32dcb709c3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pastillas de la muerte: heroína sintética nunca antes vista en España llega a Madrid desde Colombia"></p><p>Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y la Policía Nacional de Colombia, han interceptado heroína en formato pastillas y han desarticulado una organización criminal encargada, presuntamente, de su introducción en España. Con la operación se ha interrumpido una nueva ruta, no utilizada hasta el momento, de<strong> introducción de heroína</strong> desde el país sudamericano, y han sido <strong>detenidas cinco personas como presuntas responsables </strong>de los delitos de pertenencia a organización criminal y contra la salud pública. <a href="https://narcodiario.com/2024/10/localizan-1-200-kilos-de-cocaina-que-iban-a-entrar-en-europa-a-traves-de-malaga/" target="_blank">Los flujos de droga entre América Latina y Europa se diversifican</a>, ya no solo en cuanto a sus rutas, sino también en cuanto a las sustancias y a los medios de transporte.</p><p>La investigación, dirigida por la Fiscalía Especial Antidroga de la <strong>Audiencia Nacional</strong> y el Juzgado de Instrucción número 17 de Madrid, se inició sobre un histórico <a href="https://www.infolibre.es/narcotrafico/grandes-capos-heroina-europa-presenta-audiencia-pontevedra_1_2024475.html"  >traficante de heroína </a>conocido por los agentes.</p><p>El origen de la sustancia estaba, como se ha dicho, en Colombia, y su composición, según se extrae de las primeras analíticas, tendría como aditivo principal la<strong> cafeína</strong>, lo que contrarrestaría los efectos depresores de la heroína, consiguiendo en un <strong>mismo compuesto los efectos que buscan muchos drogodependientes.</strong></p><p>Las primeras averiguaciones pusieron de manifiesto sus reuniones, siempre en persona y en un lugar de su confianza, un restaurante de comida rápida ubicado en la ciudad de <strong>Madrid</strong>. No utilizaba teléfono móvil ni acudía nunca directamente a las citas sino que realizaba <strong>una o varias paradas para cerciorarse de que no le seguían</strong> y asegurar así su actividad delictiva.</p><p>Los agentes comprobaron que incluso utilizaba gafas de sol o lentes y gorras para ocultar su aspecto físico y evitar así ser reconocido en sus encuentros. Tampoco se desplazaba en su coche sino que lo hacía en<strong> transporte público o en vehículos de alquiler con conductor. </strong>Avanzada la investigación se pudo constatar que las reuniones eran cada vez más frecuentes y se logró identificar a otra persona.</p><p>Los investigadores comprobaron que se trataba de la primera vez que se detectaba esta<strong> nueva ruta de la heroína desde Colombia a España.</strong> Además, esta organización criminal estaba contratando a otras personas para que se encargasen de recibir la droga y se la entregasen a ellos mismos. Esto demostraba una<strong> alta profesionalidad,</strong> ya que no querían que la sustancia estupefaciente estuviese en sus manos hasta que no se cerciorasen de que la policía no estaba rastreando los alijos.</p><p>Una vez identificados y localizados los integrantes de este entramado, la policía estableció un dispositivo policial que culminó el pasado mes de noviembre cuando se disponían a entregar <strong>ocho kilogramos</strong> de <a href="https://www.infolibre.es/ciencia/nitazenos-peligroso-relevo-fentanilo-crisis-opioides-sinteticos_1_2065686.html"  >heroína en pastillas</a>, algo nunca visto hasta ahora en España. Los hechos tuvieron lugar a plena luz del día en el aparcamiento de <strong>un centro comercial</strong> de la ciudad de Madrid.</p><p>Finalmente, se logró la detención de<strong> cinco personas que pasaron a disposición de la autoridad judicial</strong> como presuntas responsables e los delitos de pertenencia a organización criminal y contra la salud pública. En los tres registros practicados en la capital madrileña se incautaron cinco terminales móviles, un vehículo y <strong>100.000 USDT</strong> (Tether, una criptomoneda cuyo valor equivale al del dólar estadounidense) en un monedero virtual de la organización. Todos los arrestados ingresaron en prisión de forma preventiva.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6707d08c-7289-46d3-9c85-3e9d4c7e359d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 11:11:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Narcodiario]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/7b11d5a9-ea76-4061-84ec-a32dcb709c3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185487" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/7b11d5a9-ea76-4061-84ec-a32dcb709c3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185487" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pastillas de la muerte: heroína sintética nunca antes vista en España llega a Madrid desde Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/7b11d5a9-ea76-4061-84ec-a32dcb709c3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Narcodiario,Heroína,Drogas,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Singapur ahorca a dos hombres por narcotráfico, en pleno aumento de ejecuciones en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/singapur-ahorca-hombres-narcotrafico-pleno-aumento-ejecuciones-pais_1_2080645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c918467e-3096-4d39-9041-c547b0d1236c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Singapur ahorca a dos hombres por narcotráfico, en pleno aumento de ejecuciones en el país"></p><p>Dos hombres condenados a muerte por narcotráfico fueron ahorcados este miércoles en <a href="https://www.infolibre.es/temas/singapur/"  >Singapur</a>, en plena escalada de ejecuciones en la isla, con entre doce y catorce en lo que va de año, según el Gobierno y ONG, respectivamente, que afirman que se trata de una<strong> cifra anual "récord"</strong> desde 2003.</p><p>La<strong> agencia antinarcóticos</strong> de Singapur indicó en su página web que los acusados, de 64 y 50 años de edad y nacionalidad singapurense, fueron ejecutados hoy después del<strong> "debido proceso legal"</strong> y de que "estuvieran representados por un abogado durante el juicio y la apelación".</p><p>La próspera ciudad-Estado asiática tiene una de las <strong>leyes antidrogas</strong> más draconianas del planeta, y no suele informar de todas las ejecuciones. Oenegés como <strong>Transformative Justice Collective (TJC)</strong>, que piden la abolición de la pena capital, indican que con estas últimas ejecuciones van 14 este año, y advierten que podría haber más.</p><p>Las autoridades singapurenses llevaron a cabo las ejecuciones -con la horca como el método empleado en el país- cinco días después de que se conmemorase e<strong>l Día Mundial contra la Pena de Muerte </strong>y una semana después de otra ejecución a un ciudadano malasio, acusado de importar<strong> 51,84 gramos de heroína</strong> a Singapur.</p><p><strong>TJC y Amnistía Internacional</strong> (AI) han denunciado la actual oleada de ahorcamientos, que ya superó el récord de 11 en 2022, tras dos años sin ejecuciones por un parón durante la pandemia de<strong> covid-19</strong>.</p><p>Mientras la vecina Malasia abolió en <strong>julio de 2023 </strong>la pena de muerte obligatoria -hasta entonces impuesta sin alternativa para delitos como <strong>narcotráfico y terrorismo</strong>- y sustituyó la horca por penas de hasta <strong>40 años de cárcel,</strong> la próspera y moderna Singapur mantiene el castigo con el mismo método.</p><p>La nación asiática contempla la pena de muerte a partir de un mínimo de <strong>500 gramos </strong>de tráfico de marihuana y <strong>15 gramos</strong> de heroína, en procedimientos judiciales que ONG y activistas tachan de opacos.</p><p>Pese a las críticas de<a href="https://www.infolibre.es/temas/onu/"  > Naciones Unidas</a> y de organizaciones de derechos humanos, <strong>Singapur</strong> ha ahorcado a 12 hombres, incluidos cuatro malasios, en lo que va de año, según el recuento público de la <strong>agencia antinarcórticos</strong> isleña.</p><p>Por su parte, ONG como TJC, que suelen recibir la información por parte de los familiares de los condenados, han registrado<strong> al menos 14 ejecuciones</strong>, y subrayan que las autoridades no informan de todos los casos y que se esperan<strong> más ahorcamientos</strong>. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[06706e87-8633-4b24-b7ad-77ae2427c53d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 10:47:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c918467e-3096-4d39-9041-c547b0d1236c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1233856" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c918467e-3096-4d39-9041-c547b0d1236c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1233856" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Singapur ahorca a dos hombres por narcotráfico, en pleno aumento de ejecuciones en el país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c918467e-3096-4d39-9041-c547b0d1236c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pena muerte,Singapur,Marihuana,Heroína]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desconsuelo trágico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/desconsuelo-tragico_1_1942456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f65daf2f-c2e4-4c20-a800-6671a6449a8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desconsuelo trágico"></p><p><strong>No siempre la heroína</strong> tuvo la nefasta reputación que llegó a alcanzar a mediados de los años ochenta en España y que, en términos generales, sigue teniendo hoy en día, cuando se habla de un repunte en el consumo. En sus inicios, cuando tras varios experimentos de diferentes laboratorios la compañía Bayer sintetizó la diacetilmorfina, era considerada un medicamento de amplio espectro con el que tratar múltiples dolencias y enfermedades. En el año 1897, la compañía alemana empezó a comercializar ese opiáceo con el nombre de <em>heroína</em>, a pesar de no disponer de la patente. El apelativo provenía del término alemán <em>heroisch</em>, que hacía referencia a ciertos tratamientos médicos de moda en aquella época basados en dosis altas de fármacos muy potentes; según el historiador Juan Carlos Usó (<em>Drogas y cultura de masas: España 1955-1995</em>), las sustancias <em>heroicas</em> eran aquellas que curaban amenazando con matar. </p><p>A principios del siglo XX, la heroína se había mostrado eficaz en el tratamiento de males tan variados como el carcinoma gástrico, la depresión o los problemas ginecológicos. Sin embargo, acabó circunscribiéndose a dos ámbitos un tanto curiosos, vistos desde la distancia, dentro de la práctica médica. Por una parte, <strong>adquirió popularidad como antitusígeno, </strong>especialmente asociado a enfermedades crónicas de la época como la tuberculosis y la pulmonía, aunque también resultaba eficaz con las toses asociadas a catarros y faringitis. Por otra parte, y esto tiene un punto de los más irónico, se aplicaba como cura para la dependencia de la morfina y del opio, pues se creía que la diacetilmorfina, al contrario que esas otras drogas, no generaba adicción.</p><p>La compra y venta de la heroína<strong> no estaba regulada </strong>de un modo específico, así que resultaba sencillo adquirirla sin prescripción facultativa. En muchos de los preparados para la tos de los que formaba parte, ni siquiera se indicaba su presencia entre los ingredientes. Es decir, incluso los niños llegaron a consumirla libremente en aquellos años en forma de caramelos, jarabes, elixires o comprimidos. Además, también podía comprarse heroína en forma de sales, es decir en polvo, y algunas empresas la comercializaban disuelta ya en agua junto a una jeringuilla de cristal para ser inyectada. Los farmacéuticos, como no podía ser de otro modo, no tardaron en empezar a constatar que algunos clientes consumían cantidades mucho mayores de jarabe para la tos o de otros preparados con heroína de lo que, en teoría, les correspondía. Por entonces, esa tendencia distaba mucho de convertirse en un problema social. </p><p>Sin embargo, el afán por prohibir todo lo relacionado con<strong> los opiáceos, </strong>un movimiento iniciado en Estados Unidos años antes, como señala Antonio Escohotado (<em>Historia general de las drogas</em>), se convirtió en una oleada efectiva a finales de la primera década del siglo XX, coincidiendo con la obsesión por prohibir también la venta de alcohol, que desembocaría en la Ley Seca estadounidense. De hecho, en 1913, viendo cómo se instauraban también en Europa las exigencias a nivel médico para la comercialización de la heroína, Bayer no tardó en entender por dónde iban a ir los tiros en ese terreno y decidió dejar de lado la venta de heroína para centrarse en exclusividad en la provechosa aspirina (cuya síntesis, curiosamente, databa del mismo año que la de la heroína). </p><p>Según indica<strong> Eduardo Hidalgo Downing</strong> (<em>Heroína</em>), el uso no médico de la diacetilmorfina a gran escala se llevó a cabo en un principio en tres países: Estados Unidos, China y Egipto. En el resto del mundo, los efectos de ese uso ilícito no se notaron hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Nueva York, como en tantas otras cosas, fue al parecer la ciudad pionera en el consumo <em>recreativo</em> de heroína, allá por el remoto año de 1910. En cualquier caso, desde un principio la heroína, un buen sustituto del prohibido opio, significó transgresión, casi un rito de paso entre las bandas de jóvenes que ni remotamente podían imaginar la repercusión que acabaría teniendo engancharse a esa droga. Pero la posterior prohibición de la heroína fue lo que supuso el salto definitivo para la creación de un fructífero negocio ilegal que iba a dar pie a la verdadera extensión generalizada del consumo de esa droga.</p><p>Hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se disparó el consumo de heroína en Estados Unidos, no se la entendió como peligrosa, aunque ya sí como adictiva. Dos factores pueden explicar, siquiera en parte, lo extendido de su consumo allí a partir de ese momento. Uno de ellos fue<strong> la exclusión social </strong>y las dificultades para acceder a una educación y un puesto de trabajo digno por parte de una amplia franja de jóvenes, que vieron en la economía informal y en ciertas actividades delictivas una vía de subsistencia. El otro sería el placer y el reconocimiento social, pues la droga aportaba una gratificación que difícilmente podía encontrarse de otro modo y, además, gozaba de una imagen positiva en el imaginario popular juvenil porque estaba asociada a la cultura y al jazz, es decir, a la creatividad e incluso a la fama.</p><p>A principios de los años setenta, <strong>Richard Nixon</strong> pondría en marcha lo que se acabaría conociendo como la Guerra contra las Drogas, que posteriormente reeditaría a mediados de los ochenta <strong>Ronald Reagan,</strong> criminalizando no solo el tráfico sino también a los consumidores de drogas y, específicamente, a los heroinómanos. Fue ese movimiento el que puso en marcha la estigmatización social. También provocó que los que consumían heroína fuesen poco a poco interiorizando, como muy bien indica<strong> Hidalgo Downing,</strong> la imagen, la identidad y el patrón de comportamiento propio del grupo delictivo al que pertenecían. Es un claro ejemplo, según el psicólogo experto en drogodependencias, de profecía autocumplida: los consumidores ya existentes y los nuevos adaptaban automáticamente un estilo de vida y unas pautas de comportamiento que parecían vinculadas de manera natural al uso de ese opiáceo, como si socialmente no tuviesen más remedio que comportarse de ese modo, pues era lo que se esperaba de ellos. Es lo que siempre hemos visto en películas y hemos leído en libros, como si no fuese posible otro modo de vida cuando la heroína entra en parte. Tal vez por lo que explica el neurocientífico<strong> Carl Hart en su libro </strong><em><strong>Drug Use For Grownups</strong></em><strong>:</strong> ¿quién querría ver una película sobre una persona que consume heroína algunas tardes y después se va a trabajar siguiendo un horario y se encarga de todas sus responsabilidades sin causar problemas? </p><p>En España, durante la primera mitad del siglo XX, el consumo recreativo de drogas en general y de opiáceos en particular era <strong>una práctica muy minoritaria</strong>, bien conocida y tolerada socialmente, según indica Juan Carlos Usó. “No es que el empleo de drogas fuera de los cauces terapéuticos estuviera bien visto socialmente, pero se trataba de una conducta permitida y tolerada, tanto por el estamento médico-farmacéutico como por la sociedad en general. Casi nadie atribuía a los psicofármacos rasgos teológicamente sospechosos, ni consecuencias esclavizadoras para el alma o el cuerpo. No existía todavía el estereotipo del toxicómano ni estaba estigmatizado su comportamiento”. </p><p>La heroína no contaba con muchos adeptos en España y, sin embargo, antes de la Guerra Civil ya se decretó la prohibición absoluta de esa sustancia, quedando excluidos también por ley los usos médicos y científicos de la misma. De hecho, a principios de los años setenta la inmensa mayoría de los españoles ni siquiera tenían noticia de la existencia de una droga llamada heroína. Tan solo unas pocas personas, pertenecientes a clases sociales privilegiadas y con un elevado nivel cultural, tenían acceso a esa droga. La heroína todavía estaba vinculada a una élite porque, además, no resultaba nada sencillo encontrarla. Tan solo podían conseguirla <strong>aquellos que disponían del dinero</strong> y los medios suficientes para viajar al extranjero, ya fuera a Tailandia, Turquía o Ámsterdam, primer puerto europeo de llegada de ese tipo de droga a principios de los setenta. Aquellos que frecuentaban ambientes contraculturales, como es lógico, habían oído hablar de esa droga e incluso podían conocer a alguien que o bien la consumía o bien traficaba con ella a muy pequeña escala; porque, en un principio, el típico proveedor de heroína, o camello, tenía que ser amigo o conocido.</p><p>De algún modo, la franja temporal que se extiende entre 1967 y 1979, entre la aparición de los temas<strong> </strong><em><strong>Heroin,</strong></em><strong> de la Velvet Underground</strong> y <em><strong>Un caballo llamado muerte,</strong></em><strong> de Miguel Ríos,</strong> marca el periodo en el que la fascinación que despertaba el consumo de heroína, todavía a esas alturas rodeada de un aura mística vinculada al mundo del jazz y el rock, la experimentación artística y, en última instancia, la transgresión y lo contracultural, se transformó en poco más de una década en un doloroso despertar, marcado por el desencanto y el miedo. </p><p>Desde julio de 1978, y en menos de dos años, se escribieron decenas de artículos en medios de prensa asegurando no solo que la heroína mataba, sino asociando su consumo al ejercicio de la delincuencia, como si se tratase de un proceso natural. Es decir, el heroinómano, del que apenas se tenía todavía noticia a pie de calle,<strong> era un personaje asociado a la delincuencia</strong> desde el primer momento. Lo cual no deja de ser curioso, porque la heroína, como todos los derivados del opio, es un depresor del sistema nervioso central; tranquiliza o, por decirlo de otro modo, no altera. Curiosamente, todos esos artículos y reportajes en los medios de prensa, pensados en apariencia para disuadir de manera preventiva, lograron el efecto contrario: despertaron un creciente interés entre los jóvenes por esa droga de poderes ilimitados, capaz de someter a aquel que la consumía hasta convertirlo en un enemigo del orden social. </p><p>En realidad, a finales de los años setenta, el consumidor de heroína era, básicamente, un sujeto desinformado. Como indica Guido Blumir en su libro <em>Eroina. Storia e realtà scientifica</em>: “El típico consumidor de heroína en el 75, en el 76, no es el bicho raro, el marginado, voluntario o no, que vive en la calle; ni tampoco un pequeño burgués neurótico peleado con su familia.<strong> Se trata de un chaval normal,</strong> pequeño burgués o proletario, que nunca ha visto otras drogas, al que nadie ha explicado que la heroína es físicamente adictiva. Es víctima de la desinformación”.</p><p>La heroína es una droga que no solo facilita el olvido, sino que <strong>favorece la resignación</strong>, la aceptación de lo supuestamente irresoluble. Tal vez por ese motivo, la heroína fue la primera droga que, habiendo nacido como vía de exploración, de expansión de la consciencia, y también de transgresión, celebrada por los creyentes de la contracultura, pasó a convertirse en una <em>droga refugio</em>; lo cual podría estar relacionado también, casi de manera simbólica, con su origen medicinal. Es decir, tras el movimiento hippie, el mayo del 68 y el sueño de la revolución íntima y social, se impuso una droga que ya no entrañaba comunión y expansión de la consciencia, sino que se circunscribía a lo individual, a lo privado. En ese sentido, Vanessa Roghi, en su libro <em>Piccola città</em>, dice que la heroína “se convirtió en el correlato objetivo de la pérdida del sentido de compromiso y del retorno a una dimensión que ahora se denominaba <em>individual</em>, pero que pronto iba a pasar a llamarse <em>privada</em>, dando a ese adjetivo una connotación negativa”.</p><p>El desconocimiento de lo que era la heroína y de lo que suponía su consumo fue fundamental para su expansión. A ese desconocimiento hay que sumarle, como ya se ha comentado, el halo de misterio y fascinación que rodeaba todavía por aquel entonces a esa droga, la voluntad de transgresión que empujaba a buena parte de la juventud española de mediados de los setenta, la particular situación sociocultural que se vivía en el país en ese momento y, por último,<strong> la frustración y el profundo desencanto </strong>que conllevó para dicha juventud entender muy deprisa, cuando apenas se había establecido la democracia, que el sueño de cambio a nivel global por el que ellos habían apostado no iba a producirse. El cambio de régimen no conllevó un cambio en los modos de relación entre las personas, ni de estas con las instituciones o con los bienes materiales. Todo eso formó un caldo de cultivo ideal para que la heroína, que ya no promovía el compartir y el exteriorizar, sino todo lo contrario, se implantase en nuestro país y se convirtiese con mucha rapidez en una suerte de consuelo trágico y, finalmente, devastador.</p><p><em><strong>Juan Trejo</strong></em><em> es autor de la novela ‘Nela, 1979’ (Tusquets, 2024).</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[56c408fb-b4aa-4b63-845f-3be0d4b09a44]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Feb 2025 20:35:32 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Juan Trejo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f65daf2f-c2e4-4c20-a800-6671a6449a8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10609182" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f65daf2f-c2e4-4c20-a800-6671a6449a8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10609182" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desconsuelo trágico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f65daf2f-c2e4-4c20-a800-6671a6449a8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Drogas,Heroína,TintaLibre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, escenario de la guerra de clanes por el control del mercado de la heroína en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/avalancha-asesinatos-europa-evidencia-escalada-violencia-mafias-turcas-operantes-europa_1_1863337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1a0b5f7d-5628-4707-9af1-fa7019b8c1a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, escenario de la guerra de clanes por el control del mercado de la heroína en Europa"></p><p>La sangrienta <strong>ola de asesinatos </strong>de los últimos tres meses comenzó en mayo, en las calles de <strong>Barcelona</strong>. Un hombre que estaba cenando en un popular barrio costero se alejó del resto de comensales tras recibir una llamada telefónica. Unos instantes después, fue <strong>asesinado en un</strong> <strong>tiroteo</strong>. El asesino huyó rápidamente del escenario del crimen.</p><p>Tres semanas más tarde, <strong>tres hombres resultaban heridos</strong> en un tiroteo desde un vehículo en marcha <strong>en un restaurante de Londres</strong>. Un crimen que horrorizaba a la sociedad británica al darse a conocer que <strong>una niña de nueve años</strong> se había visto atrapada en el tiroteo mientras comía con su familia. Una bala perdida le había alcanzado, dejándola en estado crítico.</p><p>Estas explosiones de violencia feroz y pública continuaron en <strong>Moldavia</strong>, donde, a mediados de julio, <strong>un hombre de 41 años era asesinado</strong>, tras recibir varios disparos, en la mesa de <strong>una terraza de un concurrido café</strong> de la capital, Chisináu.</p><p>Bandas criminales rivales, atrapadas en una espiral de violencia del ojo por ojo, han sido vinculadas a los ataques. Fuentes policiales han identificado a <strong>dos de las víctimas como figuras destacadas de la mafia turca</strong>.</p><p>Expertos y fuentes policiales han confirmado a OCCRP que el reciente derramamiento de sangre pone en evidencia una preocupante <strong>escalada de la inestabilidad y el enfrentamiento dentro del submundo criminal turco</strong>, que presagia una nuevo ciclo de violencia a lo largo de Europa.</p><p>Seis miembros de una banda criminal turca, con base en Estambul, fueron encontrados muertos el año pasado en <strong>Grecia</strong> en lo que se catalogó como una venganza por el asesinato del líder de una mafia rival en París. En mayo de este año, Europol anunció, sin aportar datos más específicos, que la policía italiana había dirigido una investigación que resultó en el arresto de <strong>17 ciudadanos turcos involucrados en distintos asesinatos por Europa</strong>.</p><p><strong>Europol</strong>, la Oficina Europea de Policía, ha asegurado a OCCRP que está apoyando la investigación de varios países europeos sobre incidentes que involucran al crimen organizado turco, en medio de un aumento general de la violencia entre mafias de múltiples nacionalidades por toda Europa. Una violencia que se está ejerciendo peligrosamente en <strong>espacios públicos</strong>.</p><p>“En este momento hay mucha competencia entre mafias por el <strong>control del mercado </strong>y por el <strong>posicionamiento geográfico</strong>", asegura Claire Georges, portavoz adjunta de Europol. “Antes, la violencia se limitaba más a los puntos de tránsito o centros de transporte. Ahora la estamos viendo en las propias calles. Por eso, las autoridades se lo están tomando más en serio”.</p><p>El aumento de la violencia en el submundo criminal turco se debe, al menos en parte, a la <strong>escasez generalizada en el suministro de heroína</strong>, el principal producto ilegal comercializado por las mafias turcas. Esta escasez es consecuencia directa de la <strong>prohibición de los talibanes del cultivo de opio en Afganistán en 2022</strong>, afirman expertos y fuentes policiales.</p><p>"Cuando hay escasez de heroína, los grupos criminales terminan luchando por el control de la mercancía disponible", explica <strong>Ian Broughton</strong>, ex detective de la Policía Metropolitana de Londres y experto en drogas ilícitas y pandillas callejeras en Reino Unido. "Es el escenario perfecto para que se produzca una escalada de los niveles de violencia, que es precisamente lo que estamos viendo”.</p><p><strong>Simon Harding</strong>, director del Centro Nacional de Investigación de Bandas Criminales, ha asegurado a <em>The Guardian</em>, socio de OCCRP, que está prácticamente seguro de que <strong>los tiroteos en Barcelona, ​​Londres y Moldavia están relacionados</strong>. Estos incidentes demostrarían que incluso los jefes criminales más influyentes son vulnerables a la violencia en tiempos convulsos.</p><p>“Estos casos concretos demuestran que <strong>la confianza y las alianzas se pueden comprar</strong>”, continúa Harding, que asesora al Ministerio del Interior del Reino Unido, a la Policía Metropolitana de Londres y a la Agencia Nacional contra el Crimen.</p><p>Un investigador de la policía española, especializado desde hace dos décadas en la lucha contra el tráfico de heroína, describe lo que está sucediendo como una <strong>“guerra entre clanes”</strong>. Esta fuente, que ha hablado con OCCRP bajo condición de anonimato, afirma que los grupos criminales turcos siempre han sido los <strong>“amos de la heroína en Europa”</strong>, introduciendo cargamentos de esta droga por el puerto belga de Amberes o en camiones a través de los Balcanes. Según el investigador, las mafias turcas tienen una red estructurada en Barcelona, ​​con los <strong>restaurantes como centro neurálgico</strong>. Al igual que Broughton, el agente de la policía española confirma que la escasez de heroína procedente de Afganistán habría provocado una <strong>reducción de la oferta</strong> de esta sustancia y una consecuente <strong>subida de los precios</strong>.</p><p><strong>Mahmut Cengiz</strong>, profesor asociado del Centro de Terrorismo, Crimen Transnacional y Corrupción de la Universidad George Mason, especializado en el submundo criminal turco, predice que el número de muertes relacionadas con la <strong>“guerra de las drogas”</strong> irá inevitablemente en aumento. "Dada su capacidad operativa, su dominio de diversos sectores criminales y sus extensas redes globales, anticipo que habrá más asesinatos a medida que estos grupos compitan por cuotas mayores del <strong>lucrativo mercado del narcotráfico</strong>", sostiene el experto.</p><p>Cengiz continúa describiendo cómo las mafias turcas están ampliando su ámbito de operaciones del tráfico de heroína al de<strong> cocaína</strong>. “Recientemente, se han importado a Turquía cantidades significativas de cocaína desde <strong>América Latina</strong>. Unas importaciones que han sido posibilitadas por la colaboración entre mafias turcas con presencia en Europa y dentro de la propia Turquía”.</p><p>Cengiz añade que las bandas criminales turcas trafican además con <strong>metanfetamina procedente de Irán</strong>, que se introduce en Europa a través de Turquía. "El<strong> tráfico y la trata de personas</strong> son tambiém actividades frecuentes de estas redes criminales", concluye el docente.</p><p>El día 4 de mayo, la víctima de Barcelona se encontraba cenando con el jefe de un grupo criminal de Londres. La víctima del tiroteo se trataba de un ciudadano turco llamado <strong>Ilmettin Aytekin</strong>, y que respondía al apodo ‘Tekin el águila’, <strong>“Kartal” </strong>en turco. Se sospecha que podría tratarse de un importante jefe de la mafia turca, según apunta el ya citado investigador de la policía española, que lo describe como "un jugador importante". Sin embargo, OCCRP no ha sido capaz de localizar ningún informe que confirme que en algún momento hubiera sido detenido o condenado por participar en actividades delictivas.</p><p>Su asesinato continua siendo investigado por los <strong>Mossos d'Esquadra</strong>, la policía catalana. Todavía no se ha identificado públicamente a ningún sospechoso. Fuentes policiales afirman barajar múltiples teorías sobre el posible móvil del asesinato, entre ellas un ajuste de cuentas, un crimen pasional o un desencuentro entre socios de diferentes grupos criminales.</p><p>Las fuentes describen a Kartal almorzando en el popular <strong>barrio Diagonal Mar </strong>de Barcelona junto a otros tres hombres, uno de ellos en silla de ruedas. Fue entonces cuando recibió una llamada de teléfono y salió del restaurante. Lo que no está claro es si abandonó la mesa para responder a la llamada o para reunirse con la persona que le llamaba.</p><p>Apenas recorrió unos 80 metros antes de recibir cinco disparos cerca de una parada de autobús. Cuatro de las balas le alcanzaron en la cabeza. El asesino huyó inmediatamente del lugar, abandonando a Kartal en un charco de sangre.</p><p>Las fuentes ya señalaban que agentes de la policía de Reino Unido, Alemania, Grecia e Italia estarían siguiendo de cerca el caso, ya que el hombre en silla de ruedas que cenaba con Kartal podría tratarse de <strong>Abdullah Baybaşin</strong>, conocido personaje de la mafia turca.</p><p>Dos investigadores españoles han confirmado a OCCRP que efectivamente Kartal habría cenado con el ciudadano turco de 64 años, miembro de un clan vinculado desde hace tiempo al tráfico de drogas en Europa. Su hermano <strong>Hüseyin Baybaşin</strong>, conocido en su día como <strong>“el Pablo Escobar de Europa”</strong>, cumple ahora cadena perpetua en Países Bajos tras haber sido condenado por contrabando de drogas.</p><p>Abdullah Baybaşin, que utiliza una silla de ruedas desde que recibió un disparo en la década de 1980, fue condenado en Reino Unido en 2006 por contrabando con heroína. También se declaró culpable de un delito de chantaje. Los medios de comunicación difundieron por entonces que la banda que dirigía, conocida como los <strong>‘Hackney Bombers’ o ‘Hackney Turks’ </strong>por la zona del noreste de Londres en la que operan, era responsable de la <strong>entrada del 90% de la heroína </strong>que se consumía dentro de <strong>Reino Unido</strong>.</p><p>Sin embargo, en 2010 fue absuelto de la acusación de narcotráfico durante la celebración de un nuevo juicio. Regresó a <strong>Turquía</strong>, donde unos meses después fue otra vez detenido y <strong>condenado a 40 años</strong> de prisión por su participación en la entrada de un cargamento de cocaína desde Bolivia. En 2017 fue puesto en libertad tras la anulación de su condena por parte del Tribunal Supremo. Aún así, quedó bajo control judicial y se le impuso la prohibición de salir del país, según la información difundida por los medios turcos.</p><p>La policía turca no ha respondido, sin embargo, a las preguntas de OCCRP sobre la situación legal actual de Baybaşin. OCCRP ha rastreado vídeos y fotos publicados en una cuenta de Tik Tok de fans de Baybaşin en junio de 2024 que demostrarían que el delincuente turco <strong>podría estar residiendo en el norte de España</strong>.</p><p>Tampoco se ha aclarado con exactitud <strong>la relación que habría existido entre Kartal y Baybaşin</strong>. Las imágenes de las cámaras del interior del restaurante barcelonés prueban que Kartal había cenado también con Baybaşin la noche previa a su asesinato. Una serie de imágenes publicadas en cuentas de fans entre 2018 y 2019 muestran a los dos posando juntos en distintas ocasiones.</p><p>En un vídeo compartido por varias cuentas de Tik Tok relacionadas con personajes de la mafia turca, Abdullah Baybaşin <strong>negó en su momento estar implicado en la muerte de Kartal </strong>o en los tiroteos posteriores en Londres. “Si tuviera algo que ver conmigo, el Estado, que no es estúpido, me habría detenido, tomado declaración y encarcelado”, sostenía en la grabación, sin especificar a qué país se refería.</p><p>El hermano de Abdullah, Hüseyin, declaró desde la cárcel que nunca había oído hablar de Kartal, aunque añadió que era "natural" que Kartal pudiera tener relación con alguien de su familia, ya que ambos provenían de la misma zona de <strong>Diyarbakir</strong>, en el sureste de Turquía.</p><p>El asesinato de Tekin Kartal generó una <strong>repercusión considerable en las redes sociales en Turquía</strong>, donde tenía fieles seguidores entre los jóvenes turcos y kurdos. Múltiples vídeos en su honor se difundieron en las redes sociales en los días posteriores a su asesinato, sobre todo a través de Tik Tok. En los comentarios de estos videos, los usuarios elogiaban a Kartal por “no olvidarse nunca de su gente”.</p><p>El 29 de mayo, poco más de tres semanas después de la muerte de Kartal, <strong>tres hombres resultaron heridos</strong> después de que un atacante en motocicleta disparara indiscriminadamente contra el restaurante en el que se encontraban, en la <strong>Kingsland High Street de Hackney</strong>, famosa por sus animadas cafeterías.</p><p>Una <strong>niña de nueve años </strong>fue alcanzada en el tiroteo y permanece, desde entonces, en estado crítico pero estable. Sus padres han declarado a los medios británicos que no saben si llegará a recuperarse del todo. El nombre del restaurante en el que se produjo el incidente, <strong>"Evin"</strong>, significa “amor” en kurdo y “tu casa” en turco.</p><p>Los periódicos británicos han informado de que la policía británica sospecha que un conocido grupo criminal del norte de Londres, los <strong>'Tottenham Turks'</strong>, estaría detrás del ataque, que podría haber tenido como objetivo a un miembro del clan rival de los Hackney Turks. Todavía no se ha confirmado si los tres hombres heridos en el tiroteo pertenecerían a alguno de estos grupos. Lo que sí se sabe es que otro hombre, vinculado a la mafia turca, había abandonado la mesa en la que se encontraba con los hombres que resultaron heridos unos 15 minutos antes del inicio de los disparos. El susodicho ha declarado al diario <em>Times </em>que podría tratarse del verdadero objetivo del ataque.</p><p>La Policía Metropolitana ha solicitado información relacionada con el crimen a las <strong>comunidades turca y kurda</strong> del norte y este de la ciudad, a las que pertenecerían los tres hombres heridos. Sin embargo, se han negado a dar más detalles sobre el avance de la investigación a OCCRP.</p><p>Cengiz ha proporcionado algo más de información respecto a los dos clanes implicados. "Los miembros de los Tottenham Turks son en su mayoría étnicamente turcos, mientras que los Hackney Turks, vinculados al clan Baybaşin, son predominantemente kurdos. La tensión entre estos <strong>dos grupos criminales y étnicos</strong>, ambos con sede en Londres, está aumentando en los últimos meses", explica el profesor.</p><p>"Recientemente han surgido conflictos entre estos grupos debido a la creciente participación de los Tottenham Turks en el tráfico de heroína", continua. "Esta rivalidad ha llevado a que ambos grupos se enfrenten en <strong>numerosas trifulcas violentas</strong>".</p><p>Harding, por su parte, señala que la ausencia de detenciones refleja la naturaleza de los grupos de delincuencia organizada. “Operan de forma encubierta. No estamos hablando de chicos de calle, sino de profesionales de alto nivel que mantienen sus negocios bien ocultos a menos que estés en su círculo más cercano. Habrá sospechas, pero <strong>no pruebas concretas</strong> lo suficientemente contundentes como para detenerlos”.</p><p>El 10 de julio, sólo seis semanas después del tiroteo en el restaurante londinense, los Tottenham Turks se convirtieron en el blanco de un nuevo ataque, esta vez en las calles de <strong>Moldavia</strong>.</p><p><strong>Izzet Eren</strong>, de 41 años, que, al parecer, era uno de los líderes de los Tottenham Turks, fue alcanzado por siete balas en una cafetería de un concurrido barrio de Chisináu. La policía moldava considera su asesinato como un posible ajuste de cuentas entre clanes o para evitar que declarara en un caso abierto contra el tráfico ilegal de drogas en Reino Unido.</p><p><strong>Denis Rotaru</strong>, abogado de la Fiscalía moldava de la Lucha contra la Delincuencia Organizada, ha declarado a OCCRP que existen múltiples líneas de investigación, “incluida la posibilidad de que el asesinato se produjera como consecuencia de <strong>conflictos entre varios grupos criminales rivales</strong>”.</p><p>Eren fue condenado en Reino Unido a 21 años de prisión en 2015 por un delito de posesión de armas de fuego. En agosto de 2019, fue trasladado a una <strong>cárcel de Turquía</strong> para cumplir su condena, <strong>de la que se fugó</strong> tan solo un mes después.</p><p><strong>Lilian Carp</strong>, presidenta de la Comisión de Seguridad Nacional, Defensa y Orden Público del Parlamento de Moldavia, ha aclarado que Eren entró en Moldavia <strong>desde Ucrania </strong>hace dos años, a través de la región separatista prorrusa de Transnistria. “Llegó <strong>con una oleada de refugiados</strong> de Ucrania que huían de la guerra”.</p><p>Eren estaba sentado en la concurrida terraza de una cafetería cuando el asesino se acercó a su mesa y le disparó en la cabeza y la espalda. Las imágenes de las cámaras de vigilancia muestran a Eren desplomado e inmóvil en su silla mientras la gente huye despavorida.</p><p>A pesar de tratarse de un día caluroso, el asesino llevaba una camisa de manga larga y pantalones blancos que le cubrían las manos y las piernas lo suficiente como para <strong>ocultar tatuajes u otras marcas identificativas</strong>, así como un casco y una máscara negra. Más tarde fue visto montando en una bicicleta eléctrica, todavía completamente enmascarado.</p><p>“Está claro que se trataba de un <strong>asesinato por encargo</strong>, que eligió deliberadamente dispararle en público, en una cafetería, y no en su casa”, ha declarado a OCCRP un agente de la policía moldava.</p><p>Políticos nacionales y medios de comunicación locales han afirmado que <strong>el asesino salió de Moldavia el mismo día que disparó a Eren</strong>. Cruzó a Rumanía en minibús y se cree que desde allí voló hasta Italia.</p><p>La policía moldava ha detenido a <strong>dos sospechosos</strong>, a los que acusa de ser cómplices del crimen. La fiscalía ha abierto una causa penal por asesinato premeditado, aunque el presunto asesino sigue en libertad.</p><p>En el momento de ser tiroteado, Eren tenía pendiente una <strong>solicitud de extradición del Reino Unido</strong>, pero los jueces aún no habían decidido si debía ser enviado al país solicitante, tras aplazarse varias sesiones judiciales. Tras su asesinato, los parlamentarios moldavos han votado a favor de modificar la legislación para agilizar el proceso de extradición en futuras ocasiones.</p><p>Este <a href="https://www.occrp.org/en/37-ccblog/ccblog/18955-spate-of-killings-in-europe-reveal-escalating-conflict-in-turkish-criminal-underworld" target="_blank" >artículo</a> fue publicado originalmente por <a href="https://www.occrp.org/en/" target="_blank" >Organized Crime and Corruption Reporting Project</a>, un centro de investigación sobre crimen organizado y corrupción.</p><p><strong>Traducción de Inés García Rábade</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2e214d35-5baa-438b-80ea-8f364f5a1fbb]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2024 17:05:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Baquero (OCCRP), Kelly Bloss (OCCRP) y Iurie Sanduta (RISE Moldova)]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1a0b5f7d-5628-4707-9af1-fa7019b8c1a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="251685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1a0b5f7d-5628-4707-9af1-fa7019b8c1a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="251685" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[España, escenario de la guerra de clanes por el control del mercado de la heroína en Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1a0b5f7d-5628-4707-9af1-fa7019b8c1a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turquía,mafia,Heroína,Cocaína,Europa,Asesinatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las flagelaciones públicas resurgen en Afganistán con más de 400 castigados por los talibanes en un año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/flagelaciones-publicas-resurgen-afganistan-talibanes-castigan-417-personas-sharia-ano_1_1649337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3088f819-31b4-4980-9995-ad350e50a7c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las flagelaciones públicas resurgen en Afganistán con más de 400 castigados por los talibanes en un año"></p><p>La <strong>sharía, </strong>la ley sagrada del islam, volvió a dictar en Afganistán los deberes políticos y religiosos, públicos y privados, <a href="https://www.infolibre.es/suplementos/afganistan/" target="_blank" >al poco de entrar los talibanes en Kabul</a> el 15 de agosto de 2021. Habían pasado 20 años desde que las fuerzas de la OTAN invadieron el país tras l<strong>os atentados del 11-S</strong> e intentaron construir, en vano, <span class="highlight" style="--color:white;">un Afganistán democrático y económicamente saneado</span>. Con la llegada de los fundamentalistas pastunes, <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/colega-amigo-mortaza-behboudi-encarcelado-talibanes-cinco-meses_1_1518775.html" target="_blank" >la represión</a> y el recorte de derechos y libertades fueron inmediatos y <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/hambruna-atenaza-afganistan-seis-meses-despues-asalto-taliban_1_1217210.html" target="_blank" >se han ido agravando con el tiempo</a>. En noviembre de 2021, el líder supremo talibán ordenó a los jueces imponer la ley islámica. Y, un año después, <a href="https://twitter.com/SupremeCourt_af/status/1592440898985799680" target="_blank" >el Tribunal Supremo anunciaba oficialmente los primeros castigos públicos</a> en su cuenta de X –antes Twitter– y en su <a href="https://supremecourt.gov.af/" target="_blank" >página web</a>. Las redes sociales del siglo XXI servían para proclamar la vuelta a la Edad Media de 40 millones de afganos.</p><p>Aunque durante los años de insurgencia contra el Gobierno de Kabul apoyado por la OTAN y Estados Unidos los talibanes nunca habían dejado de ejecutar escarmientos públicos, esa fecha supuso el regreso oficial de una de las marcas más terribles del régimen que ya había dominado el país asiático entre 1996 y 2001, tras la invasión soviética. <strong>Amputaciones de manos, flagelaciones y lapidaciones públicas, penas de muerte en estadios </strong>regresaban a la administración de justicia en Afganistán.</p><p>Así, entre el 26 de octubre de 2022 y el 26 de octubre de 2023, el Tribunal Supremo ha anunciado un total de <strong>71 castigos públicos</strong>, que se han aplicado a <strong>417 personas</strong>, según recoge el informe del <a href="http://afghanwitness.org/reports/one-year-of-sharia-punishments" target="_blank" >proyecto Afghan Witness</a>, dirigido por el <a href="https://www.info-res.org/" target="_blank">Centro Para la Resiliencia de la Información</a>, una organización británica sin ánimo de lucro experta en análisis e investigaciones de fuentes abiertas. </p><p>La mayor parte de esas penas, <strong>el 63%, castigan delitos “morales y religiosos”</strong>. Se consideran como tales el adulterio, la sodomía, los matrimonios sin autorización, beber y fabricar alcohol o la prostitución. “Ya con el anterior gobierno, el adulterio era considerado un delito, que se sentenciaba con 10 años de cárcel”, explica Mònica Bernabé, periodista del diario <a href="https://www.ara.cat/" target="_blank" ><em>Ara</em></a> que fue durante ocho años corresponsal en Afganistán y conoce bien el país. <strong>Casi el 25% de los castigos se debe a delitos contra la propiedad</strong>: robos y allanamientos de morada. Los delitos violentos –asesinatos y atracos a mano armada– son responsables de sólo el 8% de las condenas. El 2% restante lo componen el tráfico de drogas y delitos como la falsificación de documentos y el fraude.</p><p>Afganistán, que era el primer productor de opio del mundo, <strong>ha reducido la superficie cultivada de amapolas en un 95% el último año</strong>. Según cifras publicadas este mismo mes por la <a href="https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Afghanistan/Afghanistan_opium_survey_2023.pdf" target="_blank" >Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito</a> (ONUDD), ha pasado de 233.000 hectáreas en 2022 a tan sólo 10.800, con lo que la producción se ha hundido <strong>desde las 6.200 toneladas de opio del año pasado a apenas 333 toneladas</strong> en 2023. El desplome es el resultado de la prohibición anunciada por el líder supremo talibán en abril de 2022, que implicaba la aplicación de la sharía a los que desobedecieran.</p><p>Casi todos los penados son hombres: <strong>220 frente a sólo 57 mujeres.</strong> Al menos en los casos en los que ha sido posible conocer el sexo del castigado, en 49 de los 71 anuncios del Supremo. También llama la atención el hecho de que <strong>más de la mitad de esas sentencias fueran anunciadas en diciembre de 2022</strong>, poco más de un mes después de reanudarse oficialmente los castigos públicos. Noviembre fue el segundo mes con más condenas. Afghan Witness atribuye esa acumulación a un atasco de casos a la espera de ser aprobados en el Tribunal Supremo.</p><p>Los baremos de la justicia talibán tienen poco que ver con los occidentales. No sólo se castigan en mayor número los delitos morales y religiosos, sino que incluso se consideran más graves que el resto, al menos a tenor de la penalidad impuesta. En uno de los casos recogidos por el proyecto Afghan Witness, fueron <strong>castigados con 39 latigazos </strong>tanto dos personas acusadas de mantener relaciones ilícitas como un hombre condenado por robo. En otro, un hombre recibió por sodomía los mismos latigazos –39– que otro que había asaltado una casa.</p><p>En efecto, <a href="https://www.afghanwitness.org/reports/video-emerges-of-flogging-in-kandahar" target="_blank" >la mayor parte de los castigos públicos ejecutados en el último año han sido flagelaciones</a>: las sufrieron 408 de las 417 personas sentenciadas. Los otros nueve condenados recibieron penas de muerte, conocidas como Qisas o <strong>“castigos divinos”,</strong> por asesinato. Pero <strong>sólo dos fueron ejecutados</strong>; a otros siete las familias de las víctimas les concedieron el perdón y salvaron la vida. Uno de los dos ajusticiados, el pasado mes de junio, era un talibán. El método empleado para las ejecuciones es el fusilamiento.</p><p>No obstante, al menos desde 2022 hasta ahora, <strong>la justicia talibán no ha castigado a nadie con amputaciones </strong>–para los robos– <strong>o lapidaciones </strong>–adulterio, entre otros–, las penas establecidas para las los “delitos contra Dios”, conocidos como Hudud. En esa categoría se incluyen también <strong>la crucifixión</strong>, que es la condena impuesta para las rebeliones contra el Gobierno islámico, y la pena de muerte en caso de apostasía. Pero para este tipo de delitos es necesario <strong>una carga de la prueba muy sólida</strong>; por ejemplo, que haya una confesión del delincuente o suficientes declaraciones de testigos. Si no se consigue, el castigo se rebaja a la flagelación.</p><p>Lo que no quiere decir, advierte el informe, que no vaya a haber castigos Hudud en un futuro próximo. De hecho, algunos ya han sido anunciados por el Tribunal Supremo de los talibanes en su canal de Youtube. El pasado mes de mayo se hizo público <strong>un vídeo con 37 veredictos de lapidación y cuatro condenas a morir aplastados bajo un muro</strong> –que se derriba con un tanque, por ejemplo–, un castigo habitual para los homosexuales. Pero se desconoce si se han ejecutado.</p><p>Mònica Bernabé asegura que los talibanes intentan proyectar <strong>una “imagen de moderación” que no es en absoluto real.</strong> En este segundo acceso al poder quieren ser “más prudentes”, en su <strong>afán por conseguir el reconocimiento internacional como gobierno legítimo</strong>. Por ejemplo, apunta, el representante de Afganistán en la ONU es un miembro del anterior gobierno, no un talibán. Nada más tomar el poder, en agosto, los talibanes permitían a los periodistas hacerles fotos y grabarles, “algo impensable en su primera época”, subraya la periodista. Pero, al mismo tiempo, han continuado con la represión de las mujeres y han reanudado los castigos públicos. “En realidad”, advierte, <strong>“están más fuertes que nunca, porque se han apoderado de las armas que las potencias occidentales</strong> proporcionaron a la policía y el ejército afganos”. Alejandro Pozo, experto en Afganistán del Centro Delàs de Estudios por la Paz, desvela, además, que todos <strong>los datos biométricos de la población</strong> obtenidos durante los años previos <strong>para facilitar los procesos electorales y la asistencia humanitaria</strong> se encuentran ahora en manos de los talibanes, que no sólo tienen identificados a todos los ciudadanos sino que también saben qué hicieron mientras las tropas internacionales estaban en el país: qué trabajos o qué ayudas habían solicitado. “Tienes medios para la represión que no poseían antes”, resume.</p><p>La aparente moratoria tampoco significa que no se practiquen <strong>lapidaciones extrajudiciales</strong>. Según medios locales recogidos por Afghan Witness, entre diciembre de 2021 y el pasado octubre, se ejecutaron <strong>42 castigos públicos</strong> que no habían sido anunciados por el Tribunal Supremo. Entre ellos, <strong>tres fueron lapidaciones</strong>, a las que se añaden <a href="https://twitter.com/sohailnoorkhan/status/1635643705372622850" target="_blank" >humillaciones públicas</a> –pintar la cara de negro a los ladrones y hacerlos desfilar es una de ellas– y flagelaciones dictaminadas por los talibanes en tribunales de campaña, así como <strong>amputaciones de manos</strong>. Los <em>crímenes</em>: adulterio, robo, relaciones ilícitas… En un caso fechado en noviembre de 2022 en la provincia de Takhar, <strong>16 jóvenes, incluidas siete mujeres, fueron azotados por incumplir las reglas del hijab y por vagabundeo</strong>.</p><p>Una vez consumado el castigo, el condenado puede volver a su casa o ingresar en prisión, si ésa ha sido la sentencia. Los talibanes no parecen considerar necesario prestar asistencia médica a los escarmentados si no se encuentran en una situación crítica. Durante los años 90, en la primera época de dominio talibán, era habitual que <strong>los médicos estuvieran presentes en las amputaciones para cortar la mano y detener luego la hemorragia.</strong></p><p>Además, Afghan Witness ha conseguido vídeos y fotos de castigos físicos a supuestos<strong> jugadores </strong>y ladrones, algunos de ellos <strong>menores de edad</strong>; también a <strong>músicos</strong>, que fueron obligados a punta de pistola a desfilar con sus instrumentos colgando del cuello.</p><p>Los castigos son públicos porque suelen ejecutarse en <strong>estadios</strong>, pero también en otros lugares de mucho menor aforo, como <strong>el edificio del Tribunal Supremo, patios públicos e incluso mezquitas</strong>. Es decir, según explica el informe, la audiencia es, en realidad, bastante limitada. A veces, sólo hay una persona castigada, aunque <strong>el máximo de condenados en un mismo evento ha llegado a ser de 23</strong>. La media de los casos recopilados se sitúa en siete personas por evento. Cuanto mayor es el número de condenados, más talibanes y de mayor rango asisten a los escarmientos públicos. En el primer evento de Qisas o castigos divinos tras el anuncio del Tribunal Supremo, que se organizó en diciembre de 2022 en la provincia de Farah, presidieron el acto <strong>los ministros del Interior, Asuntos Exteriores, Educación, Justicia, Vicio y Virtud</strong>, el viceprimer ministro, el presidente del Tribunal Supremo y hasta el director general del aeropuerto de Kandahar, hasta un total de 15 autoridades.</p><p>Los talibanes utilizan estos castigos como <strong>estrategia para prevenir delitos, así como “la inmoralidad, la corrupción y la obscenidad”</strong>, explica Afghan Witness. Por eso son públicos. Pero, al mismo tiempo, <strong>prohíben hacer fotos o grabarlos.</strong> No se pueden introducir móviles en los recintos donde se ejecutan las penas. Por eso, subraya el informe, las imágenes en internet son muy escasas. “Los talibanes”, destaca, “controlan con puño de hierro lo que se publica en Afganistán sobre estos eventos. Más aún, aunque los castigos de la sharía han sido sinónimo históricamente de espectáculos públicos, estos castigos no se han aplicado con carácter sistemático de una forma que pueda considerarse como pública”. Aun así, en algunas de las imágenes existentes, se puede ver a<strong> cientos de personas asistiendo como público</strong>.</p><p><strong>“Muchos pueden ir obligados a las ejecuciones”</strong>, aclara Alejandro Pozo, algo que corrobora Mònica Bernabé. No asistir puede convertirse en una peligrosa señal de desafección al régimen. La periodista cuenta que en septiembre de 2021, en Herat, al noroeste del país, se encontró con cuatro supuestos criminales <strong>colgados de grúas en cuatro plazas de la ciudad</strong>. Cientos de hombres asistían al espectáculo y lo grababan son sus móviles. Cuando les preguntó, le explicaron que<strong> “por fin alguien hacía justicia y tomaba medidas”</strong>. “La impunidad era generalizada con el anterior gobierno”, precisa Bernabé, “también <strong>la corrupción en los tribunales: ganaba quien pagaba</strong>”. Además, en la zona se habían convertido en una plaga los <strong>secuestros exprés de empresarios</strong>, por lo que los ciudadanos dieron la bienvenida a la mano dura.</p><p>Los talibanes también presentan los castigos públicos como<strong> ceremonias religiosas</strong>, ya que se consideran <strong>“formas de justicia divina”,</strong> asegura Afghan Witness. Sin embargo, Alejandro Pozo también cree que puede haber<strong> “más motivos políticos que religiosos”</strong> en este tipo de medidas. El gobierno talibán no es uniforme y <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/talibanes-divididos-duros-clan-haqqani-realistas_1_1237372.html" target="_blank" >en su interior también se producen luchas de poder</a>, asegura. Recuerda que algunos de sus más altos cargos no han dudado en <a href="https://elpais.com/internacional/2023-02-04/altos-cargos-talibanes-tienen-a-sus-hijas-estudiando-en-el-extranjero-mientras-prohiben-estudiar-a-las-afganas.html?event_log=oklogin" target="_blank">mandar a sus hijas a estudiar al extranjero</a>. Lo confirmó el informe <span class="highlight" style="--color:white;">de una red de analistas, </span><a href="https://www.afghanistan-analysts.org/en/reports/rights-freedom/who-gets-to-go-to-school-3-are-taleban-attitudes-starting-to-change-from-within/" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">Afghanistan Analysts Network</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, en 2022: muchas de ellas se licencian en Qatar y Pakistán. Mientras, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>las niñas mayores de 12 años tienen prohibido ir a la escuela en Afganistán</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Aunque coincide con Pozo en que el gobierno talibán no es un “bloque monolítico”, Mònica Bernabé duda mucho que llegue a fragmentarse. Y menos aún que sea posible una mínima disidencia en el país. Los ciudadanos con mayor formación han huido, los que se han quedado son “muy religiosos y, por tanto, fácilmente manipulables”, de todas las embajadas extranjeras que se cerraron tras la llegada de los talibanes sólo ha reabierto la de Japón, la censura en los medios es total, las colas para tramitar un pasaporte y un visado que </span><a href="https://www.infolibre.es/politica/gobierno-ayudado-llegada-1-444-afganos-espana-huian-taliban_1_1444180.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:white;">permita salir del país</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> son de miles de personas… Un paisaje que no invita al optimismo.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Aun así, continúa la periodista, hay “signos claros” de oposición. “El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>21 de marzo es el Año Nuevo </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">del calendario persa, el que se usaba en Afganistán, y siempre ha sido festivo. Los talibanes lo eliminaron porque lo consideran antiislámico, así que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>lo han convertido en día laborable y en el primer día del curso escolar</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">”, cuenta Bernabé, que estaba en el país en esa fecha. “</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>En Kabul todas las tiendas cerraron</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, sólo permanecían abiertas las oficinas gubernamentales y los colegios. Es </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>una protesta silenciosa</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, pero expresiva”, destaca.</span></p><p>Además, “aunque no les importe demasiado lo que piensen de ellos las potencias occidentales”, apunta Pozo, <strong>“a los talibanes les importan más China y Rusia</strong>, que les ponen ciertos límites y les obligan a frenarse internamente”. En cualquier caso, Afghan Witness cree que los anuncios de castigos públicos en X o en la página web del Tribunal Supremo “no están destinados a un público internacional”. Así,<strong> la mayor parte del contenido en inglés de la web del tribunal fue borrado en 2022</strong>.</p><p><strong>“Son superactivos en las redes sociales”</strong>, indica no obstante Mònica Bernabé, a diferencia de su primera época en el poder, cuando prohibieron todos los medios de comunicación excepto <strong>Radio Sharía</strong>, que estaba bajo su control. “Ahora, en cambio, se han dado cuenta de que los medios pueden ser un arma a su favor”.</p><p>Al mismo tiempo, los talibanes resisten a la presión internacional, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/afganista-estados-unidos-congela-activos-banco-central-poblacion-sufre-consecuencias_1_1479944.html" target="_blank" >bloqueo económico incluido</a>, manteniendo en la clandestinidad a las mujeres y ejerciendo un control social absoluto gracias a la sharía. Se esfuerzan en presentar el suyo como <strong>un sistema judicial justo, virtuoso y legítimo</strong>, que aplica garantías procesales, y proclaman que los sospechosos confiesan sus crímenes sin fuerza ni coerción alguna. Es más, el Tribunal Supremo asegura en sus comunicaciones no sólo que la sociedad afgana apoya los castigos de la sharía, sino que incluso los atribuyen a “la voluntad del pueblo”.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6c17004f-763f-4347-82da-9eebdf8c69e1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2023 05:00:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Begoña P. Ramírez]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/3088f819-31b4-4980-9995-ad350e50a7c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87550" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/3088f819-31b4-4980-9995-ad350e50a7c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87550" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las flagelaciones públicas resurgen en Afganistán con más de 400 castigados por los talibanes en un año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/3088f819-31b4-4980-9995-ad350e50a7c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Periodismo investigación,Afganistán,Fundamentalismo,Guerra,Islam,Heroína,Ejecuciones sumarias,Tribunales,Torturas,Kabul]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa la tuvo Lou Reed]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/culpa-tuvo-lou-reed_1_1150318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0ffe091f-2e5e-4969-a9ba-a7170e4fb620_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La culpa la tuvo Lou Reed"></p><p><em>«Heroína, sé mi muerteLa heroína es mi esposa y mi vidaPorque una dosis en mi venaLlega a un centro en mi cabezaY entonces estoy mejor que muerto»</em></p><p><em>Heroin</em>, <strong>Velvet Underground</strong></p><p>— "¿No quiere que se lo caliente? Así no apetece comerlo. ¿O quiere que le traiga un caldo?”</p><p>El propietario de una tasca tradicional del casco viejo de Vigo es todo gentileza con la mujer que se dedica a hablar en vez de atender al plato que tiene delante. Después de rechazar amablemente la sugerencia, la mujer me guiña un ojo: “Hace 18 años, en estos sitios no me dejaban ni entrar”. Para contar una tragedia que arrasó a un par de generaciones, que menos, para compensar, que comenzar por un final feliz. Charo Pérez, que ahora tiene 58 años, empezó a consumir heroína a los 19, recién separada y con un hijo, y estuvo otros tantos tocando todos los fondos posibles. La tercera etapa de su vida la está pasando limpia, y ayudando a otros que están como estuvo ella. No mucha de la gente que se enganchó, a comienzos de los ochenta, puede decir lo mismo. La mayoría no puede decir nada, porque <strong>se murieron</strong>.</p><p>“Muerto Franco, de no poder hacer nada, te ponías a hacer todo. La primera vez que tomé caballo fue porque me invitaron a una raya para ir a un concierto de Serrat o de Miguel Ríos en Pontevedra… cuando no estás enganchado siempre te invitan”, puntualiza Charo con ironía amarga. “Me lo pasé vomitando, me preguntaban si estaba mal, pero estaba muy bien. Y seguí así hasta que un día al salir de un restaurante, me sentí fatal. Pensé que era algo que había comido y estuve a punto de denunciarlos, pero me dijeron: ‘Neniña, tú lo que tienes es mono’. Mi hermana también se enganchó, al intentar retar a un novio: ‘O lo dejas o yo también me meto’. Y se metió”.</p><p>“La heroína es muy gratificante cuando se prueba las primeras veces, produce una satisfacción inmediata. Hay una etapa de luna de miel, cuando el consumo es una aventura, y después es tarde”, explica la progresión geométrica de la adicción Antón Bouzas, un referente en el trabajo con los toxicómanos en Vigo. Todavía era 1978. Aquel año, en lo que las autoridades (la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre la Droga, PNSD) llaman “reducción de la oferta”, es decir, decomisos de drogas, las fuerzas de seguridad no habían aprehendido más de seis kilogramos de heroína, bastante más que los 200 gramos de cuatro años antes. Pero la siguiente década ya arrancó con 34 kilos, al año siguiente se dobló lo capturado y, siempre en progresión, los ochenta cerraron la década con 826 kilos en 1990.</p><p><strong>Zombies y esclavos</strong></p><p>“En la heroína se metieron dos tipos de personas, la gente muy joven, con ganas de probarlo todo, y aquellos a los que la Transición decepcionó profundamente en sus deseos de cambiar algo”. Bouzas había sido sindicalista del metal, saltando de trabajo en trabajo para ir montando CCOO, pero a él la desilusión lo cogió reciclándose, haciendo un curso de auxiliar psiquiátrico. En Vigo, como en todas las zonas urbanas de España, había mucha gente de esos dos grupos de riesgo, sobre todo cuando se vino encima la reconversión naval. Bouzas <strong>no se cree mucho la teoría conspirativa </strong>de que alguien, el Estado, la Policía, soltó el caballo para que se llevase por delante la resistencia popular, pero sí que el resultado fue ese, independientemente del origen. “Cuando había más empleo y un ambiente laboral fuerte, la gente estaba más satisfecha, pero en cuanto el paro se generaliza, surgen los conflictos, los hijos no tienen claro su futuro y pruebas lo que sea que te alivie la angustia. Fue una pandemia que se extendió por todos los barrios”.</p><p>Bernardo A. es de Cádiz, otra de las zonas castigadas por la reconversión industrial de mediados de los ochenta ¿cuál no?, pero él pertenece a los que empezaron en el caballo por un tercer motivo: <strong>la bohemia artística</strong>. Una mezcla de ansia de experimentar, como todos, y de malditismo. “La culpa fue de la Velvet, de Lou Reed y de toda aquella gente. En los comienzos era muy cool”, ironiza, aunque él asume que “piqué porque creo que había un problema personal detrás. Picamos unos cuantos, de mi grupo tres muy cercanos”. Fue cuando la década daba las boqueadas. “Al principio, era como un flash, un película, y lo podía compaginar con el trabajo, con la creación, pero después me sentía como un esclavo. Me levantaba sólo pensando en cómo pillar. Y me decía, <em>quillo</em>, ¿no puedes ducharte, desayunar, y después ya pensarás en lo otro? Pues no”. Lo intentó dejar varias veces. “Me fui al Puerto de Santa María, y estuve un año limpio, pero como seguía en el mismo ambiente, recaí. Fui un año a una asociación de toxicómanos, pero yo era como una cabra en un garaje. Estaba con gente que la madre vendía, los hermanos estaban enganchados… La monja que nos hacía el control estaba empeñada en que si yo quería ser mujer, una locura”. Después de tres años de esclavitud, Bernardo consiguió dejarlo. Pero el candelero de la música, la literatura o el cine de los ochenta, la cara A de la sociedad, está lleno de cruces de gente que no tuvo esa suerte, o esa voluntad.</p><p>Hablando de cine, una de las escenas más duras de los filmes españoles contemporáneos es aquella de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film690962.html" target="_blank">Barrio</a> (Fernando León de Aranoa, 1998) en la que Manu (Eloi Yebra), en apariencia el más frágil de los tres amigos, sigue a su padre para descubrir el paradero de su hermano, teórico triunfador al que nunca logra ver cuando viene de visita. Lo que se encuentra es un túnel abandonado en el que se han refugiado unas personas, entre ellas su hermano, a los que la droga ha convertido en unos zombis con bastante menos movilidad y más patetismo que los de <em>The Walking Deads</em>. En todas las ciudades, casas pendientes de derribo y bajos abandonados de los centros degradados, esquinas y recovecos generados por la urgencia en urbanizar extrarradios se convirtieron en refugios, chutaderos, habitados o usados por gente cuya única obsesión era repetir aquel momento de felicidad, aquel orgasmo de luz blanca.</p><p>Y gente que necesitaba conseguir bastante dinero para calmar aquella ansia.</p><p>La búsqueda de soluciones</p><p>“Yo <strong>me metía un gramo diario</strong>. 12.000 pesetas [en el Banco de España te las cambiarían hoy por 72 euros, pero entonces era más o menos el alquiler mensual de un piso modesto]. Mangaba en El Corte Inglés. Robé en cabinas de teléfonos porque me hice con las llaves maestras de las de toda España, y me pillaron, en Cáceres. Participé en un atraco, la vez que estuve más nerviosa en mi vida. Fui a recoger caballo que traían a Madrid por valija diplomática. Otra vez me llevaron de catadora, me pagaban un hotel para que probara mercancía. Lo mío fue una película”. Charo desgrana su pasado riéndose de él. Posiblemente la única forma de conjurarlo. Eso y estar agradecida. “Con todo, tuve suerte, mucha suerte, comparada con otros. Por ejemplo, no pisé mucha cárcel. Mi hermana sí que se comió ocho años. Y cuando eres mujer y drogadicta, los demás ven como natural que vendas tu cuerpo, y al final también tú lo acabas viendo”. Charo recuerda a una compañera, Rosa, a la que una vez un psicópata llevó al monte de A Guía, y cuando menos se lo esperaba empezó a golpearla. “Le dio una paliza que le arrancó hasta el pelo, pensaba que la iba a matar hasta que se dio cuenta de que era eso, pegar, y no el sexo, lo que le ponía. Meses después lo intentó con otra, pero lo espantaron. Yo la tengo visto hacerse las Avenidas [las que rodean la zona portuaria, lugar de prostitución callejera] con un temporal que volaban los contenedores. Y menos mal que todo lo que sacaba era para ella. Alguna tenía que andar escondiendo de vez en cuando un billete a su chulo para poder juntar para una <em>papela</em>”.</p><p>Charo tuvo suerte. Sobre todo, dice, la de conocer a Antón Bouzas, “sin él yo no estaría ahora aquí”. El antiguo trabajador del naval fue el primero que entendió que aquel problema no se resolvía deteniendo toxicómanos. O el primero que en Vigo intentó buscar otras soluciones. Porque los problemas, allí y en todas partes, eran dos: uno el de salud pública, y el otro el de la seguridad ciudadana. Empezando por el segundo, incluso quienes no vivieron aquella época o en aquellos ámbitos pueden imaginar lo que suponían miles de jóvenes, o no tanto, sin otro objetivo que sacar el dinero necesario no ya para disfrutar, sino para no retorcerse de dolor, y en aquellos años en los que el paro empezó a ser otra pandemia.</p><p>En Vigo, que roza sin tocar los 300.000 habitantes, se llegó a registrar un atraco a un banco diario. “Yo conocía al director de la oficina de una caja que lo habían asaltado tantas veces que me decía que estaba pensado en poner el dinero fuera. Había coches patrulla que recorrían todo el día Sanjurjo Badía [una de las principales arterias de la ciudad], sin parar, porque sabían que en un momento u otro iban a tener que actuar cerca”, cuenta Manuel F., un policía que ya no está en activo y que entonces pertenecía a lo que conocemos como antidisturbios, pero que desempeñaba funciones polivalentes, dada la situación. “La verdad, se te encogía el corazón. Una vez inspeccionábamos un solar lleno de maleza, un sitio de esos medio rural, medio urbano, y tres o cuatro habían hecho unos túneles en la hierba como los que hacen los jabalíes, y allí estaban pinchándose. ¿Y qué ibas a hacer? Dejar que acabasen…”, recuerda Manuel, no precisamente nostálgico.</p><p>Esa, la recomendación de que <strong>si encontraban a un toxicómano inyectándose no les rompiesen la chuta</strong> y les dejasen acabar fue de las primeras negociaciones que el grupo de Bouzas, Cedro, tuvo con las autoridades. “Si los interrumpían, lo que tenían era a un tipo incontrolable y que en cuanto lo soltasen de comisaría saldría como un león a buscarse la vida”. Y también con los vecinos. “Había una señora anciana que vivía al lado de un choupano [literalmente, choza, pero llaman así a los refugios de toxicómanos callejeros], y cuando los veía picarse, llamaba a la policía, ‘y a veces ya se quedan como dormiditos, sin fuerza ni para sacarse la aguja’. Le dijimos que antes que a la policía, llamase a una ambulancia, que les podía salvar la vida. Al final, hasta les ofrecía insulinas nuevas [las jeringuillas usadas para inyectarse caballo eran las que usan los diabéticos] cuando los veía rebuscar usadas”. Ese, el ver a los drogadictos como enfermos y no como delincuentes, o no sólo como delincuentes, fue la primera revolución positiva en la lucha contra la heroína. No fue fácil, en una época en la que a los niños se les alertaba más sobre las jeringuillas en los parques que sobre los desconocidos que ofrecen caramelos. En algunos barrios, en los bares<strong> agujereaban las cucharillas</strong> de café, para impedir que las usaran para mezclar la dosis antes de inyectársela, o ponían bombillas rojas en los servicios, para que los yonquis no pudieran detectarse las venas.</p><p>La llegada de la metadona</p><p>Porque las principales víctimas, o al menos las más graves, fueron los propios drogodependientes. Según datos de la última memoria del PNSD, en 1983 hubo 286 muertes relacionadas con el consumo de drogas ilegales, y en 1988 ya superaban el millar. Llegaron a las 1.760 en 1992, el año de la Expo y de la Olimpiada, y después fue bajando, pero siempre rondando el millar, hasta 2006 en que empezaron a descender. Aun así, en 2015 hubo 936, aunque quizás ahí la heroína haya compartido responsabilidades con otras sustancias. A eso se sumó el sida. El primer caso registrado en España relacionado con el consumo de drogas por vía parenteral fue en 1982 y fue el único aquel año. La década finalizó con 1.680 (en 1989) y 1.355 (datos incompletos de 1990) y la Delegación del Plan Antidrogas hacía una lectura un tanto optimista. “En los últimos años parece que se ha frenado el ritmo de crecimiento…Esto no significa que el problema esté definitivamente atajado”, decían en la memoria de 1990. España e Italia eran los únicos países europeos que superaban, con mucho, el centenar de casos por un millón de habitantes. El siguiente, Francia, andaba por los 50. No se había atajado, claro. Las autoridades, como pasa con las cifras del paro, siempre ven motivos para el optimismo. Las infecciones que no las muertes, aunque entonces la diferencia era cuestión de tiempo por inyectarse llegaron a superar los 5.000 casos anuales en 1994, y hasta 2009 no fueron similares a las experimentadas por relaciones homosexuales o heterosexuales, que desde entonces han tomado la delantera. En la primera mitad de 2017 sólo 14 de las 67 transmisiones detectadas fueron por vía intravenosa, según datos del Centro Nacional de Epidemiologías.</p><p>Se tardó mucho en afrontar esa pandemia como<strong> un problema de salud pública</strong>, al que había que darle una solución médica. “La distribución principal y básica de la droga era la propia comunidad de drogodependientes. Compraban a un pequeño traficante para vender ellos y, como decían, ‘astillar para mí’, quedarse con algo. Se hablaba mucho de luchar contra el narcotráfico, pero la cosas mejoraría cuanto menos demanda hubiese. Tuvimos que aprender sobre la marcha como bajar esa demanda”, razona Bouzas. Se utilizó naltresona, un fármaco que inhibía los efectos de la heroína, pero eso funcionó únicamente en muy pequeña escala, no calmaba el ansia. Después vino la que sería la solución: la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Metadona" target="_blank">metadona</a>, una heroína química, no adulterada (en los análisis que se hacían de vez en cuando de lo que circulaba por la calle había un 10-15% de heroína, el resto era desde matarratas a ladrillo en polvo) y legal. “Al principio la importábamos ilegalmente, alguna familia que tenía contactos fuera, porque aquí la lista de espera era enorme, y sólo te daban tratamiento durante unas semanas, cuando está comprobado que necesitas años para poder prescindir de ella”, comenta Bouzas.</p><p>En el Centro Municipal que llevaba el antiguo sindicalista, Cedro, se trataban 1.500 pacientes, y el otro público, Alborada, otros tantos. “Tres mil personas que ya no estaban dando palos y vendiendo para poder drogarse”, resume Antón Bouzas, no sé si consciente de que era exactamente el 1% de toda la población viguesa. “Yo siempre le decía a los padres que nunca echaran a la calle a sus hijos, porque además del problema de la droga, iban a tener el de sobrevivir, pero había padres, por ejemplo, que ponían a las madres en la tesitura de escoger: o él/ella, o yo”. Charo conoció a Antón en esa labor. Cuando los de Cedro recogían jeringuillas por la calle, y las daban nuevas (26.000 en un mes, recuerda). Pero sobre todo, daban a los toxicómanos callejeros <strong>un entorno de dignidad</strong>. El programa Sereos (Serenos, pero también Sirenos, por la estatua que preside el centro de Vigo) les daba un desayuno caliente y un sitio para asearse. Aquello se acabó por decisión municipal, porque los desahuciados, en el centro, son una mala imagen para los turistas. Esa es la razón de que en Madrid, las llamadas<strong> narcosalas</strong> (lugares donde poder pincharse en condiciones médicas aceptables) se crearan en el extrarradio, o la de la existencia de los metabuses (donde se repartía la metadona de forma ambulante).</p><p>Descenso en el consumo</p><p>La metadona ha hecho desde entonces su trabajo. El caballo <strong>ha dejado de ser un problema visible</strong>, en la calle y en las estadísticas. Según el Informe del Plan Nacional sobre la Droga de 2017, de 1995 a 2015 el consumo de heroína ha pasado del 0,9% en la población menor de 35 años y 0,1% en la mayor, a un 0,0% y un 0,1%, respectivamente. El año pasado, recibieron tratamiento, por primera vez o no, en números redondos, 12.000 personas por consumo de caballo, bastante por debajo de los perjudicados por la cocaína (25.000) o el cannabis (27.000). “Eso es porque la gente vio los estragos que hacía, pero los de la cocaína no los ha visto”, dice Fabián Simó, que trabajó en Barcelona en una experiencia similar, los conocidos como caló café, también a medias entre la narcosala y el centro de día. “Los usuarios ya no son gente de la heroína, que normalmente son mayores que se las han arreglado para sobrevivir, sino chavales que inhalan cola y provienen de ambientes muy desestructurados, recuerdo a uno que ni sabía usar los cubiertos. Aunque también me acuerdo de otro, muy joven, con mucho futuro, que había llegado de Cádiz. Tuvo un desencuentro con la familia, la novia lo dejó y se murió en un par de meses”. No salió en las noticias, pero a Fabián, en dos años, se le murieron seis chavales.</p><p>“Mis compañeros dicen que hay un repunte de la heroína”, asegura Simó, “pero consumida en<em> chinos</em> [fumándola en papel de plata]. Me acuerdo de uno que sacó la cartera en el centro para entregar el carné y se le cayó la plata”. Desde la otra punta de la Península, Bernardo está de acuerdo. “Es en ambientes marginales, y una mezcla de coca y caballo, lo que antes se llamaba <em>speedball</em> y aquí ahora un rebujito. <strong>Una papela te cuesta seis euros</strong><em>papela</em>, como un cubata, y seis euros es fácil de reunirlos”.</p><p>“Antes la gente tenía eso delante ese espejo, como mi hijo, que ahora tiene 40 años y sabe lo que es tener una madre enganchada”, lamenta Charo. Los que le han perdido el miedo al caballo deberían acompañarla en su trabajo, en el albergue municipal en el que, al ayudar a Antón Bouzas, se acabó quedando. “Gente joven que sabe que se va a morir y se chutan para quitarse de en medio. A veces sólo te piden que los abraces. ‘Me da tanta paz’, me dijo ayer uno, me recuerda de pequeño cuando me cantaban”, cuenta Charo. “Son personas tan sensibles como el que más”, tercia Bouzas. “O quizá más. Por eso cayeron”.</p><p><em>*Este artículo está publicado en el número #55 de </em>tintaLibre<em>. Puedes consultar toda la revista haciendo clic aquí.</em><a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a></p><p> </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ea9e6c19-acf8-4608-b654-225aeed69b5d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Feb 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Xosé Manuel Pereiro]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0ffe091f-2e5e-4969-a9ba-a7170e4fb620_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="86324" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0ffe091f-2e5e-4969-a9ba-a7170e4fb620_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="86324" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La culpa la tuvo Lou Reed]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0ffe091f-2e5e-4969-a9ba-a7170e4fb620_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Drogas,Heroína,Lucha antidroga,TintaLibre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El opio del pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/opio-pueblo_1_1150354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1c27800a-936e-428d-9da4-97090af5a43e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El opio del pueblo"></p><p>El debate es tan viejo como el mundo. El ser humano siempre ha buscado paliar el dolor, aliviar las penas, celebrar las fiestas, despedirse a lo grande, incluso asomarse a esa frontera incierta del más allá buscándose a sí mismo o a quién allí habite. <strong>El hombre ha recurrido a las drogas para soñar y olvidar</strong>, para celebrar y morir, para honrar a los dioses o a la comunidad. Lo que sucede es que las cosas han cambiado mucho desde el momento que los Estados (que no entienden al chamán) penalizan su consumo, desde que los Estados recetan sus drogas a través del sistema sanitario, desde que los Estados han declarado la guerra a las drogas y han convertido al narcotráfico en una hidra de mil cabezas difícil de erradicar.</p><p>Cuando Ronald Reagan declaró en los Estados Unidos la<em> War on Drugs</em> (Guerra contra las Drogas), tristemente célebre, sabíamos todos el final de la película: las cárceles (un negocio lucrativo y semiprivado en los Estados Unidos) se iban a llenar de afroamericanos adictos al <em>crack</em> mientras los grandes laboratorios (Purdue a la cabeza) empezaban a recetar opiáceos como la Oxicodona a la respetable gente de clase media y alta sin importarle las consecuencias. La guerra tampoco afectó a los grandes cárteles del otro lado de la frontera que, desde Sinaloa, empezaron a diseñar y amoldarse a los nuevos hitos del consumo: de la marihuana (ya despenalizada en varios Estados para uso medicinal y recreativo) se pasó a la metanfetamina y, más recientemente, a una poderosa sustancia sintética del opio llamada<strong> fentanilo</strong> que se ha llevado por delante a celebridades añoradas como Prince o Tom Petty. </p><p>Sobre las consecuencias de la Guerra contra las Drogas, y en forma de alegato a favor de la <strong>legalización</strong>, Javier Valenzuela firma en el número #55 de tintaLibre <em>Legalizando a Satán</em>. Mientras que el periodista Arturo Lezcano explica en un reportaje el auge del consumo de fentanilo y la preocupante adicción de decenas de miles de personas a analgésicos elaborados con opio, recetados por sus propios médicos. </p><p>Lejos queda el panorama oscuro y suburbial de la epidemia de<strong> la heroína en España en los ochenta -</strong>al que Xosé Manuel Pereiro dedica una crónica titulada <em>La culpa la tuvo Lou Reed</em>-, un fenómeno que no ha remitido, pero que ha cambiado de protagonistas y hábitos de consumo. Los nuevos yonquis del mundo (véanse las calles de Oslo en el portfolio del fotógrafo <a href="https://www.worldpressphoto.org/news/2016-02-18/world-press-photo-year-2015-goes-warren-richardson" target="_blank">Warren Richardson</a>, ganador del World Press Photo 2015) son personas blancas y acomodadas que permanecen en el infierno de la adicción a veces sin salir de la cómoda habitación de la casa paterna. El umbral del dolor ha cambiado en nuestra sociedad. A veces da la sensación de que nos duele casi todo lo que ocurre a nuestro alrededor.</p><p>Con temas tan aleccionadores pero controvertidos como la legalización de <strong>la hierba en Uruguay</strong> (el problema es que el Estado no da abasto, falto de experiencia, para satisfacer la demanda registrada), sobre el que escribe la periodista Loreto Mármol; cabe preguntarse de una vez por todas por qué no acometemos la legalización de las drogas y ponemos coto tanto al narcotráfico y sus crímenes como al guante blanco de los laboratorios farmacéuticos que siguen lucrándose impunemente sin ningún pudor. El caballo de batalla es troyano, pero vale la pena plantarle cara a la cuestión y no dejar que un asunto de tanta importancia se convierta en “el opio del pueblo”.</p><p>tintaLibre está a la venta a partir del viernes 2 de febrero en quioscos y librerías de toda España.</p><p>También está disponible a través de su App para su descarga en teléfonos y tabletas de Apple y Android.</p><p>Si eres socio de infoLibre, ya puedes leer tintaLibre de noviembre y todos los números anteriores haciendo clic <a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[a31cbcf8-e8a3-471d-a554-debf0be61716]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jan 2018 09:11:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[tintaLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1c27800a-936e-428d-9da4-97090af5a43e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="160629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1c27800a-936e-428d-9da4-97090af5a43e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El opio del pueblo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1c27800a-936e-428d-9da4-97090af5a43e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cocaína,Drogas,Heroína,Legalización,Lucha antidroga,Marihuana,TintaLibre,Uruguay]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veinte gramos por un ‘bitcoin’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/veinte-gramos-bitcoin_1_1115501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0d16c25f-f08c-4005-981a-e751b7b2fb2c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veinte gramos por un ‘bitcoin’"></p><p>Julio (nombre ficticio) tiene 26 años y vive en España. No quiere detallar el lugar concreto en el que reside. Está sentado frente a la pantalla de su ordenador. Son las 17.30 horas y se dispone a <strong>acceder a Middle Earth para pedir tres gramos de cocaína</strong> por los que pagará 0,3 Bitcoins (BTC), que al cambio son, actualmente, <strong>poco más de 63 euros</strong>. Tras comprobar que el vendedor envía el producto a su país, algo que se puede ver en los perfiles de venta, decide comenzar con la compra de la droga que consumirá en cuanto la reciba en su buzón, generalmente oculta en un sobre entre papeles sin valor alguno.</p><p>Al otro lado de la pantalla, atendiendo los pedidos que le llegan a través de la página, se encuentra <strong>Family_Medellín</strong> (pone como condición que se utilice su nombre de usuario). Según la información pública de su perfil, opera desde Colombia. Además de la cocaína que consumirá Julio, el vendedor pone a disposición de los clientes de este famoso y oculto mercado de Internet<strong> diferentes ofertas de ketamina</strong>, que varían desde los 28 gramos por 5,8 BTC –algo más de 1.200 euros– hasta los 3 gramos por los que pide 0,74 BTC –157 euros al cambio actual–.</p><p>Internet se ha convertido en una segunda, aunque todavía minoritaria, vía de acceso al mercado de las drogas. Una oportunidad para compradores dispuestos a <strong>adquirir las mejores sustancias a la venta sin salir de casa</strong> y vendedores que quieren coquetear con este lucrativo e ilegal negocio corriendo el mínimo riesgo. La calle, gradualmente, está perdiendo el monopolio del comercio ilegal a favor de los potenciales mercados negros en línea. </p><p>Family_Medellín empezó vendiendo en la calle, manteniendo un contacto físico con los compradores. Según cuenta, <strong>trapicheaba con LSD y éxtasis</strong>. “Cuando nos dimos cuenta de que la competencia era muy grande y que no había muchos compradores a los que les interesasen nuestros productos, decidimos comenzar a ofrecerlos en la red”, apunta a través del chat que Middle Earth pone a disposición de los usuarios registrados, dejando entrever que son varios los que manejan la cuenta en la página. Ahora comercia con cocaína y ketamina porque, según señala, “en Sudamérica estos productos son de mayor pureza y calidad”. </p><p>El progresivo incremento del uso de la red como herramienta de acceso a decenas de sustancias ilegales preocupa a los organismos internacionales. Así, la <a href="https://www.unodc.org/unodc/index.html" target="_blank">Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito</a> (UNODC, por sus siglas en inglés) ya alertó en su Informe Mundial sobre las Drogas 2014 de que<strong> “el mercado online es cada vez mayor y más descarado”</strong>. Por primera vez, la organización internacional dedicaba un apartado en su publicación a estas nuevas vías de tráfico.</p><p>La repentina preocupación por parte de las instituciones cobra más sentido si se tienen en cuenta los últimos datos publicados. Según se recoge en el Eurobarómetro elaborado por la <a href="http://ec.europa.eu/index_es.htm" target="_blank">Comisión Europea</a> sobre las actitudes de los jóvenes de la UE ante las drogas, publicado en 2014 bajo el título <em>Young people and drugs</em>,<strong> un 3% de los europeos de entre 15 y 24 años</strong> adquirieron nuevas drogas de síntesis, conocidas como <em>legal highs</em>, a través de Internet.</p><p>“Estos nuevos mercados en la red tienen mucho potencial para crecer, aunque por el momento supongan una parte ínfima de todo el tráfico a nivel global”, explica Fernando Caudevilla, doctor experto en drogodependencias y uno de los mayores estudiosos en España de estos mercados negros. El médico, que colabora con el <a href="http://www.emcdda.europa.eu/" target="_blank">Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías</a> (EMCDDA, por sus siglas en inglés), detalla que el progresivo crecimiento de estos nuevos negocios digitales radica en las ventajas que ofrece tanto para los vendedores como para los compradores. “Es un negocio seguro para ambos. Los primeros no tienen que verse con nadie, por lo que<strong> es más difícil que les pillen</strong>, mientras que para los segundos es más cómodo, las posibilidades de adulteración de las sustancias son menores, los precios son competitivos…”, apunta.</p><p>Una postura con la que Family_Medellín coincide. El vendedor, por su parte, añade otro aspecto positivo: “<strong>el anonimato de compradores y vendedores reduce la guerra por la droga</strong>, que genera miles de muertos al año”.</p><p>Preguntado por si estos nuevos hábitos de compra podrían ayudar a una persona a consumir con mayor responsabilidad, Caudevilla asegura que “pueden ayudar o pueden dificultar”. “El consumidor también podría acostumbrarse a<strong> recibir semanalmente la heroína en su casa sin mover un solo dedo</strong>”, asevera, añadiendo que “no hay nada positivo ni negativo al cien por cien” porque el mercado online también “hace accesibles drogas mucho más peligrosas” pero con “adulteraciones menores”.</p><p><strong>La llave de entrada</strong></p><p>El experto también señala los inconvenientes de esta innovadora vía de tráfico: “<strong>El difícil acceso a este tipo de páginas</strong> para un usuario sin los conocimientos necesarios y la necesidad de que tengas que mandar al vendedor tu dirección postal para recibir el producto”.</p><p>Poder acceder a webs de venta de droga como <strong>Midle Earth, Agora Market o Black Bank Market</strong>, entre otras, no es tarea sencilla. Estos mercados online se encuentran alojados en lo que se conoce popularmente como Deep Web, una zona de Internet cuyo contenido no puede ser indexado, localizado, por motores de búsqueda convencionales como Google o Bing. </p><p>Según los datos de la compañía norteamericana <a href="http://www.brightplanet.com/" target="_blank">Bright Planet</a>, dedicada al estudio del fenómeno web, de los más de 7.519 terabytes de archivos alojados en la red, los usuarios de buscadores tradicionales solo pueden acceder a 20 terabytes, un 0,3% del total. Estas cifras, publicadas en el año 2000, son las únicas ofrecidas hasta la fecha, algo que evidencia la dificultad que existe para elaborar un cálculo exhaustivo. “<strong>Calcular el volumen de información que se encuentra en este espacio de manera cuantitativa es muy complejo</strong>. Y más si tenemos en cuenta que Internet es algo muy dinámico, creándose gran cantidad de contenidos diariamente”, relata Pablo González, experto en seguridad informática, a través del correo electrónico. </p><p>Herramientas de búsqueda como The Onion Router (TOR), i2P o Freenet, que permiten localizar estos sitios web, se han convertido en las<strong> llaves para abrir las puertas tras las que se oculta este narcotráfico digital.</strong> Son el GPS que nos conducirá hasta esa dirección oculta imposible de localizar a través de Google.  </p><p>Una de las características básicas de la red TOR, creada en 2009 con fines exclusivamente militares, es “el anonimato de los usuarios”. “El usuario se conecta a un nodo de la red y envía el tráfico cifrado. Este tráfico está cifrado tantas veces como nodos intervengan en el proceso hasta salir de la red. Básicamente,<strong> la dirección IP que se conoce es la del último nodo de la red, por lo que se proporciona anonimato al usuario</strong>, ya que se encuentra detrás de una fila o serie de nodos”, explica González.</p><p>Este aspecto de TOR <strong>dificulta de manera extraordinaria la identificación de las personas</strong> que se encuentran tras estos mercados online. Tanto los administradores como los vendedores se ocultan y protegen tras una, o varias, paredes de anonimato complejas de derribar. </p><p>“Conseguir derruir esta barrera es muy difícil”, apunta por correo electrónico desde su despacho en Nápoles Pierluigi Paganini, miembro de la <a href="https://www.enisa.europa.eu/" target="_blank">Agencia Europea de Seguridad de las Redes y la Información</a> (ENISA, por sus siglas en inglés), un organismo que depende directamente de la Unión Europea. Sin embargo, el experto apostilla que desenmascarar a estos pequeños traficantes, o a cualquier otro delincuente que opere en la Deep Web, <strong>requiere de personas con una alta cualificación</strong>: “agencias de seguridad, hackers patrocinados por los Estados o las fuerzas del orden”.</p><p>Tanto González como Paganini coinciden en asegurar que TOR tiene <strong>“vulnerabilidades” que pueden ser utilizadas para romper este anonimato</strong>. “The Onion Router (TOR) tiene ciertos resquicios a través de los que se puede conseguir extraer información”, responde el experto español, avisando a renglón seguido que “los usuarios maliciosos de las páginas de venta de droga añaden muchas más medidas de seguridad en su navegación para que sea compleja su localización”.</p><p>Ambos expertos coinciden también en la dificultad de mantener un control en estos mercados online. “Es complejo porque, en primer lugar,<strong> hay que conseguir delimitar un espacio físico</strong>, algo que no es sencillo”, explica González. En opinión del experto italiano, “no es posible realizar una operación de vigilancia en toda la Deep Web”. “Como mucho se podrá realizar un seguimiento de un solo usuario”, concreta Paganini, que expone a continuación una posible medida de seguridad: “Las fuerzas de la ley pueden infiltrarse en estas comunidades criminales para ir localizando a los operadores y vendedores de drogas, así como para intentar explotar las fallas en los procesos de pago que podrían revelar la identidad de los usuarios”.</p><p>Criptomonedas </p><p>Julio ha elegido el producto, la cantidad y conoce el precio que el vendedor pide para que la compra acabe de formalizarse. El siguiente paso es<strong> transformar los euros en Bitcoins</strong> (BTC), la moneda digital a través de la cual se efectúan los pagos, y depositar el dinero en el monedero virtual de la página. </p><p><strong>El sistema de cobro establecido en estos mercados evita el fraude</strong>. Si el consumidor ha hecho más de diez compras y ha comentado y valorado los perfiles de los ofertantes, podrá pagar bajo fianza, un sistema que en este mundillo se conoce como escrow. Una vez que el comprador ha recibido la droga, libera los Bitcoins del monedero y el vendedor puede cobrar la venta.</p><p>Caudevilla confirma que “estos mercados suelen operar, normalmente, con Bitcoins u otro tipo de monedas digitales”. Víctor Escudero es consultor informático y trader de Bitcoins. Contactamos con él a través de un correo facilitado por el administrador de <a href="http://www.xn--bitcoinespaa-khb.es/" target="_blank">Bitcoin España</a>. Empieza la entrevista dejando claro que <strong>el uso de la moneda para el pago en actividades ilegales es muy reducido </strong>si se compara con la utilización de esta divisa dentro del marco de la legalidad. “Cerca del 90% de los usos del Bitcoin son lícitos, lo que pasa es que si un cinco por ciento se encuentran al margen de los aspectos legales, eso será lo que se destaque en las noticias de los medios de comunicación generalistas”, explica durante una entrevista mantenida vía Skype, añadiendo a continuación que “hoy en día la mayor parte de la droga se compra en dólares y no por eso el dólar es una mala moneda”.</p><p>Desde su creación en el año 2009, <strong>el uso del Bitcoin no ha parado de experimentar un crecimiento constante</strong>. Según datos de <a href="https://blockchain.info/es/charts" target="_blank">Blockchain</a>, una página web creada en 2011 con el objetivo de hacer un seguimiento de la evolución de la moneda digital, se han registrado durante el mes de abril cerca de 3,2 millones de transacciones, una media que supera los 106.000 movimientos al día. Estas cifras se alejan mucho de las registradas durante el mismo mes del año 2014, cuando se alcanzaron los 1,9 millones, un 40% menos.</p><p>Escudero explica que el Bitcoin es “una nueva moneda” que se ha creado “pensando en que pueda funcionar en un entorno que no tenga la necesidad de estar respaldado por un banco central, sino que la confianza de esta moneda sea de toda la gente y los usuarios que la utilizan”. El trader no duda en resumir las ventajas en la utilización de la divisa digital: “<strong>Las comisiones son menores y el pago es más rápido</strong> que cuando utilizas una tarjeta; facilidad de uso; rapidez; posibilidad de pagar a través del teléfono móvil…”. </p><p>Pero, según señala el consultor informático, <strong>la verdadera joya de la corona se encuentra en el protocolo de seguridad</strong>: “Las transacciones con Bitcoins son mucho más seguras que cualquier movimiento que hagamos hoy en día en nuestra cuenta bancaria”. Escudero asevera que en los seis años que lleva la criptomoneda en funcionamiento “nunca se ha conseguido romper su protocolo de seguridad”.</p><p>Pero además, una de las características implícitas del Bitcoin desde su creación ha sido la volatilidad de su precio. Tan pronto la moneda alcanzaba una cotización de 1.151 dólares el 4 de diciembre de 2013, su máximo valor histórico, como <strong>caía hasta los 727 dólares sólo tres días después</strong>. Desde comienzos de año, el precio ha parecido estabilizarse tras una progresiva disminución de su valor. Así, actualmente se encuentra fluctuando entre los doscientos y los trescientos dólares.</p><p>Escudero detalla que esta volatilidad se debe a que todavía es un “mercado inmaduro”. “Al haber un volumen pequeño de Bitcoins,<strong> en cuanto se producen una serie de compras grandes el precio se dispara</strong> automáticamente”, argumenta, añadiendo a renglón seguido que “aunque todavía haya variaciones diarias de cuatro o cinco euros” sobre el precio de la moneda, progresivamente se alcanzará “cierta estabilidad”.</p><p>En España, la aceptación de la criptomoneda va en aumento. El pasado 30 de octubre se abrió en Madrid, en un céntrico hotel de la ciudad, el primer cajero Bitcoin en todo el territorio nacional. Además, a principios de ese mismo mes arrancó en la Milla de oro de la capital, que <strong>discurre por toda la calle Serrano</strong>, la <a href="http://callebitcoin.es/spanish.html?p=833261802" target="_blank">iniciativa Calle Bitcoin</a>. Más de una veintena de tiendas, hoteles y restaurantes se unieron al proyecto y comenzaron a aceptar esta nueva divisa digital como forma de pago en sus establecimientos.</p><p>Sin embargo, todavía hay mucho trayecto que recorrer. A pesar de que para el consultor informático <strong>“España está bien posicionada”</strong>, hay países europeos –Alemania y Países Bajos– que todavía nos llevan ventaja. A nivel global, estamos bastante por detrás de China o Estados Unidos. “Todavía nos faltan empresas grandes y reconocidas que acepten el Bitcoin”, dice.</p><p>“La moneda digital está ya triunfando en USA, Canadá, UK, Países bajos y Alemania. Nosotros vamos en segundo lugar junto a Francia e Italia, nada nuevo. Nos hemos acostumbrado a que sea el mundo anglosajón el que invierta en riesgo. Es llamativo que <strong>de los más de 100.000 negocios que admiten hoy el Bitcoin como medio de pago, en España no haya más de 200”,</strong> explican desde <a href="https://www.avatarbtc.es/" target="_blank">AvatarBTC</a>, el primer portal creado para comprar y vender Bitcoins en España. Tienen muy claro el motivo: “España está muy bancarizada”. “Pensamos que hasta que un banco no muestre el mínimo interés en facilitar la copia y el uso, el crecimiento será muy lento”, opinan a través de un correo electrónico.</p><p>Gramos entre las cartas</p><p>Julio está a un solo paso de formalizar la compra. Sólo le falta enviar al vendedor su dirección de correo postal a través de un mensaje cifrado utilizando un sistema de código PGP. En cuanto pulse el botón de enviar, tan sólo le queda esperar. Los envíos que Family_Medellin realiza al viejo continente <strong>suelen demorarse entre 8 y 16 días, dependiendo del país</strong>. Al menos eso asegura en las condiciones establecidas en el perfil de venta. “América del Norte: 10-15 días. Mundial –refiriéndose a países que no sean Estados Unidos, Canadá o aquellos pertenecientes a la Unión Europea–: 10-21 días”, reza la información destinada a los clientes que hace pública a través de su muro personal en la página.</p><p>Caudevilla abre un programa que tiene en su ordenador de la consulta en la que trabaja para explicar el funcionamiento de cifrado: “Imagina que queremos mandarle a esta persona mi dirección y mi nombre con un mensaje encriptado. Metemos en esta celda su correo y, justo debajo de nuestro mensaje, introducimos esta clave que nos ha dejado el vendedor en su perfil. Pinchamos en cifrar y enviamos. Cuando él lo abra, <strong>sólo tiene que darle a descifrar y listo</strong>”. El doctor asegura que ese mensaje “sólo lo podría descifrar esa persona”.</p><p>La droga será enviada a través del correo postal. <strong>“Toda la droga te llega por correo”</strong>, confirma Caudevilla, que, valiéndose de un sobre grande y una revista, explica gráficamente el procedimiento: “Si lo que vas a recibir es un gramo para consumo propio te va a venir en una bolsa al vacío dentro de un folleto –dice mientras muestra una revista relacionada con el cannabis terapéutico, una de sus especialidades– y en un sobre”. “Las probabilidades de que detecten eso son cero”, sentencia el experto en drogodependencias. </p><p>“Si tú compras cinco kilogramos de alguna sustancia –dice el médico– las probabilidades de que los detecten son mucho mayores”. Caudevilla confirma que en algunas páginas de la Deep Web se venden estas cantidades, aunque apostilla que <strong>desconoce “cómo llega al consumidor, cómo vienen envueltas”</strong>.</p><p>El correo es la principal herramienta de transporte de sustancias estupefacientes. Según datos de la <a href="http://www.wcoomd.org/" target="_blank">Organización Mundial de Aduanas</a> (OMA), recogidos en su informe anual Illicit trade report 2013, un 45% de las drogas incautadas durante el año 2013 en todo el mundo fueron localizadas en la correspondencia postal. En total, más de 23.400 incautaciones, <em>una cifra muy por encima de las 8.100</em> que se transportaban en vehículos y de las 6.000 por vía aérea. Este informe también hace referencia al uso del correo como vía de entrada de las drogas compradas por Internet: “Las nuevas sustancias que inundan los mercados plantean importantes problemas de identificación e interceptación, especialmente las que se compran a través de Internet y son transportadas utilizando el servicio de correo postal”, reza el texto. </p><p>Desde el gabinete de prensa de Correos explican que<strong> la empresa tan solo controla los envíos de origen</strong>, es decir, los que salen de España hacia otros países. Sin embargo, apuntan que los que les llegan al Centro de Tratamiento Internacional (CTI) del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, punto neurálgico de entrada de toda la correspondencia de la empresa procedente de otros países, ya han pasado previamente los convenientes controles aduaneros en el centro de carga aérea del aeródromo.</p><p>Los agentes del<strong> Servicio de Vigilancia Aduanera</strong> (SVA), un organismo dependiente de la Agencia Tributaria, son los encargados de detectar, entre otras cosas, la presencia de droga en el correo postal. Fuentes de la UGT explican, en conversación telefónica, que “no todos los paquetes que llegan diariamente pasan por escáner”. “<strong>Todo paquete que sale de España es pasado por rayos</strong>, sin embargo esto no es así con todos los que entran, que deberían haber sido controlados en origen”, detalla.</p><p>Paco Quiroga, secretario de Relaciones Institucionales del Sindicato Independiente de la Agencia Tributaria (SIAT), argumenta por teléfono que<strong> es “imposible” pasar por los rayos diariamente toda la paquetería</strong> y las cartas. Tienen un gran volumen de carga que, según indica el secretario del sindicato, debe ser “despachada antes de las 10.00 horas”.</p><p>Por esta razón, las autoridades de vigilancia aduanera efectúan procedimientos de revisión selectivos. El lugar de origen es uno de los parámetros que más influyen a la hora de controlar un paquete. De esta forma, aquellos que llegan desde países como <em>Colombia, Argentina, Costa Rica, Venezuela o Brasil,</em> por poner un ejemplo, serán tratados con mayor rigor.</p><p>“Se seleccionan en función del peso o del contenido que declara. Posteriormente se pasa por rayos para cerciorarnos de que no contiene nada extraño. Si finalmente detectamos algo raro, se procede a su apertura”, detallan desde UGT. En el caso de que se detecte droga en el interior del paquete, se remite una petición a los juzgados en la que se solicita efectuar esa entrega con autorización judicial. Es lo que se denomina <strong>entrega controlada: reparten el paquete al sospechoso y lo someten a un control </strong>con el objetivo de llegar al destinatario final.</p><p>Preguntado por la presencia de pequeñas cantidades de droga en las cartas, asegura que no ha visto nunca envíos procedentes de otros países con cantidades tan reducidas. “No he visto todavía cantidades de dos gramos, eso es indetectable”, asevera el agente de aduanas. El funcionario explica que el uso de la carta como vehículo de transporte<strong> se reserva para trapicheos a nivel nacional</strong>. “Una persona ha conseguido meter en España una cantidad considerable de droga y la mueve por el territorio nacional a través de las cartas”, reitera, sentenciando a renglón seguido que “nadie mandará un sobre con dos gramos desde Sudamérica”.</p><p><strong>A Paco Quiroga sí que le constan estos pequeños envíos de droga</strong>. “Lo que se detecta en estos casos son sobres con cantidades minúsculas, dos o tres gramos, con direcciones falseadas o datos que no coinciden”, indica, y añade que “en estos casos no se procede a la 'entrega controlada' y sólo se realiza un atestado”.</p><p>El secretario de Relaciones Institucionales del Sindicato Independiente de la Agencia Tributaria ofrece datos del número de incautaciones en el centro de carga de Madrid-Barajas: “se están detectando <strong>algo más de 200 envíos al año </strong>que contienen sustancias estupefacientes”. </p><p>Según los datos facilitados por la Agencia Tributaria, entre los años 2013 y mediados de 2015 se han incautado en el aeropuerto madrileño cerca de <strong>cuatro toneladas de droga</strong>. Esta cifra alcanza los 324 kilogramos de sustancias estupefacientes en lo que va de año.</p><p>Un mercado en expansión </p><p>En la actualidad hay unos 30 mercados de droga conocidos en la Deep Web. En todos ellos se comercia con sustancias estupefacientes. No son muchos, pero probablemente existan otros tantos ocultos en las profundidades de Internet. “Antes había sólo dos mercados, ahora hay veintitantos, con <strong>cada vez más cantidad de productos y usuarios</strong>”, asevera Caudevilla desde su consulta en pleno centro de Madrid, muy cerca de la estación de Atocha.</p><p>El tráfico de drogas por Internet ha aumentado exponencialmente en estos últimos años. A pesar de que el mercado online supone una parte ínfima de la economía que gira en torno a las drogas, Fernando Caudevilla explica que “tiene mucho potencial para crecer”. “<strong>Probablemente la tendencia será alcista</strong>, por lo menos esa es la sensación que da al ver la evolución de este tipo de páginas web”, detalla el doctor.</p><p>Esta expansión descontrolada puede observarse también en la velocidad a la que crece cada una de estas páginas.<strong> En apenas un mes pueden darse aumentos </strong>en el número de productos a la venta de entre el 14,5%, en el caso de mercados online ya consolidados, y el 1.940%, según los últimos datos de <a href="http://www.digitalcitizensalliance.org/cac/alliance/content.aspx?page=Darknet" target="_blank">Digital Citizens Alliance</a>, una coalición de consumidores, empresas y expertos en Internet enfocada a educar sobre las amenazas en la red.</p><p>Hasta finales de abril, los quince mercados más importantes de la Deep Web ponían a disposición de sus usuarios más de <strong>43.000 ofertas de sustancias estupefacientes diferentes</strong>, según los mismos datos. De todas ellas, un 38,4% se encuentran alojadas en Agora Market y un 18,8% en Nucleus Market. Entre las dos se reparten más de la mitad del negocio en Internet. </p><p>Es un mercado extremadamente volátil. Tan pronto cierra una página como aparecen cinco nuevas que tratan de absorber el volumen de mercado que ha quedado a la deriva. Así, hace unos meses Agora Market y Evolution aglutinaban el 80% de todas las ofertas. “Ahora que ha cerrado Evolution, <strong>Agora no parece capaz de poder sostener a todos los clientes</strong> que le están llegando”, explica Caudevilla. Durante los últimos dos meses, la web atraviesa serias dificultades y se encuentra indisponible la mayor parte del tiempo, algo que está propiciando el crecimiento de otros mercados de menor tamaño como Middle Earth Market.</p><p>Atrás quedó Silk Road, calificado por el FBI como “el mercado criminal más sofisticado y extenso de Internet”, que supuso un punto de inflexión en la compra de sustancias estupefacientes en la red. <strong>En octubre de 2013, el FBI lo clausuró.</strong> La operación finalizó con la detención del administrador, Ross William Ulbricht, que fue condenado a cadena perpetua. Además, se incautaron Bitcoins por un valor de 3,6 millones de dólares. </p><p>“Silk Road marcó un punto de inflexión, por supuesto. Tanto a nivel de mercado, todas las páginas que operan ahora son una copia del modelo impuesto por Silk Road, como a nivel mediático”, apunta Caudevilla. Su verdadero éxito radicó en la imposición de un sistema de puntuación. <strong>El comprador, tras recibir la sustancia, podía dejar un comentario público</strong> en el perfil del vendedor con una puntuación en función de parámetros como la rapidez del envío y la calidad del producto. Esta nota obligaba al pequeño traficante a dar un servicio de calidad si quería seguir teniendo clientes.</p><p>El éxito de este mercado negro fue explosivo. Según el escrito de acusación contra Ulbricht, el sitio web tuvo unos ingresos por venta que rondaron los<strong> 1,2 billones de dólares</strong>. “Fue creada para aglutinar a compradores y vendedores de pequeñas cantidades de droga”, detalla vía correo electrónico la periodista canadiense Eileen Ormsby, autora del libro Silk Road.</p><p>Estos mercados son, en definitiva, un negocio rentable.<strong> Los vendedores ofrecen sus productos en más de una web </strong>diferente para tratar de obtener el mayor beneficio posible. “Sacamos cerca de 5.000 dólares de beneficio al mes –unos 4.900 euros–, pero porque acabamos de empezar y vendemos pequeñas cuantidades”, explica Family_Medellín, que asegura a renglón seguido que “se puede ganar mucho más”.</p><p>Los precios competitivos y la pureza de los productos ofertados por los dealers –expresión utilizada para referirse a los pequeños traficantes– determinan su éxito. Julio va a pagar 63 euros por tres gramos de cocaína, una cantidad que le <strong>costaría una media de 180 euros en cualquier plaza de venta</strong> de droga en nuestro país. </p><p>En <a href="http://energycontrol.org/" target="_blank">Energy Control</a>, un proyecto de la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo, donde también trabaja Caudevilla, analizan muestras que reciben a través de estas páginas web. Por lo que explica el doctor, <strong>se ha confirmado que “las purezas suelen ser muy altas”</strong>. “Es lógico. El buen vendedor lo que quiere es tener lo más contento posible a sus clientes. No tiene mucho sentido adulterar los productos”, sentencia.</p><p>Entre las sustancias más ofertadas destacan las clásicas:<strong> cannabis, cocaína, speed y GHB.</strong> “Estas drogas supondrían un 80% del total”, señala el médico, que, preguntado por países, asegura que la mayoría de compradores y vendedores son de Europa, Estados Unidos y Australia. “Vendedores Españoles hay muy pocos”, sentencia.</p><p>El experto en drogas, cada vez que aborda el tema, recuerda que <strong>estas páginas no suelen ser “tiendas”</strong> que comercien con sus propios productos, sino “mercados” que ponen en contacto a compradores y vendedores de la misma forma que hacen otras plataformas como eBay o Amazon. Por cada venta, los administradores de la página se quedan con un porcentaje determinado. En el caso de Silk Road, estas cifras oscilaban, según detalla Ormsby, entre “el 3% y el 12%”.</p><p>Preocupación en Europa</p><p>El avance de estos nuevos mercados preocupa en Europa. Tanto es así que por primera vez en la historia la Estrategia de la UE en materia de lucha contra la droga (2013-2020) aprobada por el Consejo Europeo en diciembre de 2012 introduce, en los puntos 22.3 y 22.4, “la necesidad de responder con eficacia a la oferta de droga mediante la utilización de nuevas tecnologías”. “Deberá prestarse especial atención a las nuevas tecnologías de comunicación, al desempeñar un papel importante para facilitar la <strong>producción, comercialización, tráfico y distribución de drogas</strong>”, reza el texto.</p><p>Desde Observatorio de Drogas Europeo también se ha alertado en numerosas ocasiones del crecimiento de estos mercados ocultos en la red, tanto con trabajos individuales como colaborando estrechamente con la Europol en la elaboración del Informe sobre los mercados de la Droga en Europa. Sin embargo, desde el organismo<strong> rechazan hacer declaraciones al respecto</strong> y nos remiten a los trabajos puestos a disposición del público en su página web y al Plan Nacional Sobre Drogas (PNSD), un organismo dependiente del Ministerio de Sanidad español.</p><p>“Internet es un medio para la venta de determinadas sustancias que, precisamente por su accesibilidad y relativo anonimato, es necesario vigilar”, apunta Francisco de Asís Babín Vich, delegado del Gobierno para el PNSD, a través de un correo electrónico después de que el organismo rechazase la posibilidad de realizar una entrevista personal. El médico se muestra convencido de la necesidad de “actuar contra las páginas que ofertan productos fiscalizados que provocan adicción”, pero añade que también<strong> es necesario “estrechar los controles a los canales de distribución”</strong>.</p><p>Por el momento, la incidencia de estas nuevas vías de distribución en los hábitos de compraventa de sustancias estupefacientes en nuestro país es, según Babín Vich, “muy minoritaria”. Tal y como se desprende en el Informe 2013 del Observatorio Español de la Droga y las Toxicomanías (OEDT), elaborado con datos de 2011,<strong> un 1,4% de los encuestados, con edades comprendidas entre los 15 y los 64 años, aseguró haber adquirido nuevas drogas</strong><strong> de síntesis a través de Internet. </strong></p><p>Sin embargo, desde el PNSD <strong>no pueden ofrecer datos más específicos.</strong> “Las páginas que comercian con sustancias estupefacientes se alojan en un entorno que, en principio, es oculto. De ahí que sea tan difícil establecer estadísticas”, apunta el delegado del Gobierno en esta materia. </p><p>Cuando se le pregunta por la venta de drogas en Internet, Babín Vich habla exclusivamente de nuevas sustancias psicoactivas porque, según él, son las que “mayoritariamente” se adquieren en la red. “Por el momento no hemos apreciado ningún aumento en los consumos de ninguna de estas nuevas sustancias”, apunta, añadiendo que esto “no es óbice para que no estemos vigilantes” y reiterando que “es imprescindible continuar con la vigilancia establecida” con el objetivo de “<strong>poder anticiparnos a la posible evolución al alza de este fenómeno”</strong>. “Existen países donde el consumo de estas sustancias, que se adquieren mayoritariamente por Internet, está empezando a rivalizar con las clásicas, adquiridas a través de los canales convencionales”, sentencia.</p><p>Pero la lucha contra estos mercados en Internet no se torna sencilla, de la misma manera que acabar con la piratería en la red es una tarea compleja que requiere un gran esfuerzo y colaboración. Y mucho más difícil resulta si los países no siguen las directrices marcadas desde las altas instituciones.<strong> La resolución 50/11 de la Comisión de Estupefacientes</strong>, dependiente de Naciones Unidas, marcó la necesidad de que los distintos gobiernos notificasen a la <a href="https://www.incb.org/incb/es/about.html" target="_blank">Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes</a> la incautación de sustancias encargadas por Internet, con el fin de determinar la dimensión del problema. </p><p>Sin embargo, este organismo asegura, en su Informe 2014, que <strong>sólo Estonia y Finlandia informaron el pasado año</strong>. “Me parece que frenar este negocio es como intentar ponerle puertas al campo”, concluye Caudevilla. “Creo que las autoridades ya utilizan una cantidad desproporcionada de recursos para intentar acabar con estos mercados. En mi opinión, creo que estos recursos deberían utilizarse para luchar contra la violencia derivada del tráfico de drogas en el mundo real”, apuntala su compañera Ormsby.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6d1b8bfc-7559-440b-966f-d30ac9df6ab1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Álvaro Sánchez Castrillo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0d16c25f-f08c-4005-981a-e751b7b2fb2c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="30261" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0d16c25f-f08c-4005-981a-e751b7b2fb2c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="30261" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Veinte gramos por un ‘bitcoin’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0d16c25f-f08c-4005-981a-e751b7b2fb2c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aeropuertos,Cocaína,Colombia,Drogas,Heroína,Internet,Correos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España sigue como líder de la UE en consumo de cocaína y cannabis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/espana-sigue-lider-ue-consumo-cocaina-cannabis_1_1114045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>España se mantiene –junto a países como Reino Unido o Francia– como <strong>líder de la UE en consumo de cocaína y cannabis entre los jóvenes</strong>, aunque el uso de estas sustancias sigue disminuyendo desde el máximo alcanzado en 2008, según el <a href="http://www.emcdda.europa.eu/edr2015" target="_blank">informe anual del Observatorio Europeo de las Drogas</a> publicado este jueves.</p><p>Se estima que unos <strong>2,3 millones de adultos jóvenes de entre 15 y 34 años</strong> (el 1,9% de este grupo de edad) consumieron cocaína en el último año, que sigue siendo la droga estimulante ilegal más utilizada en Europa. España ocupa el segundo lugar en el ránking ya que el 3,3% de los jóvenes han recurrido a la cocaína durante los últimos 12 meses. La clasificación la encabeza el Reino Unido (con un 4,2% de prevalencia).</p><p>No obstante, el estudio señala que "España y el Reino Unido observaron una <strong>tendencia estadísticamente significativa de aumento en la prevalencia hasta 2008</strong>, mientras que luego esa tendencia cambió para quedar estable o disminuir". El consumo de cocaína baja también en Irlanda (2,8%) y Dinamarca (2,4%). Grecia es el país con menos uso de esta droga (0,2%).</p><p>Los <a href="http://www.emcdda.europa.eu/edr2015" target="_blank">datos disponibles</a> indican que el tráfico de cocaína a Europa –que proviene "casi exclusivamente" de Bolivia, Colombia y Perú– se produce principalmente a través de los países de Europa Occidental y del sur, ya que España, Bélgica, Holanda, Francia e Italia <strong>totalizaron el 86% de las 62,6 toneladas incautadas en 2013</strong>. Aunque España continúa siendo el país en que más cocaína se incauta (26,7 toneladas), existen signos de una constante diversificación de las rutas de tráfico hacia lugares como el Mediterráneo Oriental, el mar Báltico o el mar Negro, según el Observatorio.</p><p>Por lo que se refiere al <strong>cannabis</strong>, se trata de la <strong>droga ilegal más consumida en todos los grupos de edad</strong>. Se estima que 14,5 millones de jóvenes europeos (el 11,7% del total) lo probaron en el último año. En España, este porcentaje aumenta hasta el 17%, sólo superado por Francia (22,1%), República Checa (21,6%) y Dinamarca (17,6%). También en este caso, "las encuestas de población de Alemania, España y el Reino Unido muestran una reducción o prevalencia estable del cannabis en la última década".</p><p>"En contraste, <strong>se observa un aumento de la prevalencia en Bulgaria, Francia y en tres países nórdicos, Dinamarca, Finlandia y Suecia</strong>", apunta el informe. El menor consumo de cannabis se detecta también en Grecia (3,2%).</p><p>España está por <strong>debajo de la media de la UE en número de muertes inducidas por drogas</strong>, con 383 casos entre jóvenes por cada millón de habitantes, frente a 5.804 casos en Europa. Por lo que se refiere a diagnósticos de VIH entre los consumidores de droga por vía parental, España registra 145 casos entre jóvenes por cada millón de habitantes, por debajo del promedio comunitario (1.446).</p><p><strong>Más pureza y nuevas drogas</strong></p><p>Aunque <strong>el consumo de heroína está en declive</strong>, el Observatorio avisa de que los cambios en el mercado exigen una vigilancia "meticulosa". Las últimas estimaciones de la ONU indican que en 2013 y 2014 se produjo un incremento notable de la producción de opio en Afganistán.</p><p>"Un posible efecto en cadena de lo anterior podría ser una<strong> mayor disponibilidad de heroína en el mercado europeo</strong>. Asimismo, se subrayan indicios de innovación en el mercado de la heroína, como la detección de laboratorios de elaboración de heroína en territorio europeo por primera vez desde la década de 1970. En 2013 y 2014 se descubrieron en España dos laboratorios de transformación de morfina en heroína", destaca el informe.</p><p>El <a href="http://www.emcdda.europa.eu/edr2015" target="_blank">Observatorio </a>alerta del "<strong>marcado aumento de la potencia y la pureza de las drogas ilegales</strong> de uso más extendido en Europa, lo que aviva la preocupación por la salud de los consumidores". También señala que se detectan nuevas drogas a un ritmo de dos por semana, y que Internet está ganando protagonismo en el suministro y la comercialización de sustancias estupefacientes.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6ac7bc14-987a-4851-856a-e6e69837684e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2015 14:59:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <media:title><![CDATA[España sigue como líder de la UE en consumo de cocaína y cannabis]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bienestar social,Bolivia,Cannabis,Cocaína,Colombia,Drogas,Europa,Francia,Heroína,Medicina,Perú,Salud,Unión Europea,Reino Unido,España,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
