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    <title><![CDATA[infoLibre - patriotismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/patriotismo/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - patriotismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Familia, religión y patria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/familia-religion-patria_129_2087398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d1405acd-f582-4fb8-9294-e17d75d640c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Familia, religión y patria"></p><p>Con el<strong> triunfo de Milei en las elecciones legislativas argentinas,</strong> la política internacional no tiene desperdicio. </p><p>Las proas de todos los barcos de la ultraderecha están apuntando a un éxito que les lleva a formar gobiernos o a ser parte del juego de las mayorías en los parlamentos, las estructuras que sustentan, pequeños pilares sin aparente fuerza de empuje, son la razón con la que cuentan para pregonar, entre otras cosas, la<strong> llegada del reino del insulto</strong>, la descalificación ramplona y la apropiación de lo simbólico como fuerza motora de sus políticas. </p><p>Pero no debemos despreciar, desde la mirada de las democracias, la base de su juego, las <strong>reglas que se han dado para colonizar las ideas y los corazones. </strong></p><p>Si analizamos las características de las sociedades de las que formamos parte, podríamos decir que se asientan en una <strong>nueva fe que emana de lo irracional </strong>y que amenaza con instalarse dentro del campo de lo político. Los acontecimientos venidos de Estados Unidos ponen de manifiesto el concurso de lo simbólico, la fuerza del despertar de una<strong> emotividad muy conservadora que va delimitando el territorio protagonista de la familia, la religión y la patria</strong>.</p><p>Respecto a la familia, el desarrollo de las reglas de las sociedades más conservadores están <strong>proponiendo la defensa de ese micromundo</strong>, la protección ante las amenazas que pudieran desestabilizar el núcleo familiar y la fuerza de políticas que apuesten por lo <strong>individual frente a lo colectivo</strong>. Defender ese núcleo social significa tener controlado el espacio de voto desde una perspectiva muy singular, que obedece a las <strong>necesidades de supervivencia de un concepto de amparo y protección</strong>. </p><p>Pareciera que nadie está en contra, a tenor del valor dado a la familia, de normas y leyes que definan sus beneficios frente, por ejemplo, al flujo de la inmigración, o en cuanto a las <strong>ayudas sociales y el concurso de las creencias religiosas</strong> (recordemos que la familia es la cúspide del valor católico); pero tampoco a la defensa de lo simbólico porque es desde la educación en valores de esa primera estancia educativa desde donde articular el motor de la identificación con banderas, himnos, proclamas, etc. Frente a esto, la fuerza educativa de los centros de enseñanza. Las<strong> universidades más progresistas,</strong> que incentivan el compromiso con el pensamiento libre, están siendo castigadas por ser <strong>enemigas de los dogmas que surgen desde la política</strong> y que repercuten directamente en lo familiar. La proliferación de centros privados intensifica la posibilidad de un adoctrinamiento muy conservador dentro del contexto educativo, premiando valores que poco tienen que ver con el viento de una ideología progresista, o, si se me apura, que tiene que ver con <strong>la producción de individuos preparados para formar parte de los nuevos proyectos de un mundo de competitividad e individualización</strong>. </p><p>Lo <strong>religioso</strong> es un elemento a tener también en cuenta, porque desde organizaciones que se sustentan por el peso de la fe y el dinero a partes iguales, se propone un ejército para la defensa moral de los gobiernos más conservadores. Los <strong>evangelistas</strong>, por poner un ejemplo, son e<strong>l sustento de la lucha contra el aborto</strong>, desarrollando toda una red de clínicas en América para disuadir a las mujeres de su derecho a no llevar a término un embarazo; o la implicación política en Brasil. La fuerza de su lucha también tiene que ver con la defensa de aquellos gobernantes que fortalecen en sus políticas la doctrina que ellos viene defendiendo, sirviendo como amparo a sus acciones e incrementando sus ingresos como respuesta a sus tácticas de defensa de esos valores. Los <strong>núcleos religiosos son, por tanto, la gasolina</strong> <strong>de los populismos </strong>de la ultraderecha y están fortalecidos para sus fines.</p><p>Y, por último, la <strong>patria</strong>, como el<strong> territorio fuertemente protegido ante las injurias y las calumnias</strong>, con un fuerte componente de protección frente a los que vienen de fuera y amparado por una masa social que la defiende, no como una representación simbólica de su naturaleza de español, francés o alemán, sino como una frontera impermeable a todo lo demás. Los criterios de defensa de la patria tienen la <strong>naturaleza de excluyentes y anticipan una atomización de las sociedades para alejarse la idea de mundialización</strong> de la que todos y todas hablamos en cierto momento de nuestra historia reciente. </p><p>La<strong> atomización es también defensa de la raza</strong>, de las costumbres, de la lucha cultural y del relato. Estas piezas son claves para entender los ajustes que la ultraderecha está haciendo en los territorios donde gobierna o en aquéllos desde donde puede condicionar las políticas sociales. Estos gobiernos no se amparan en el desarrollo de políticas de urbanismo, ni se definen demasiado por las promociones de sus respectivos lugares como promoción y marketing, sino que <strong>necesitan incidir en lo cultural</strong>, en el medio ambiente, en las claves de los valores más simbólicos del ser humano para conquistar posiciones. </p><p>Tres elementos para empezar a comprender el proceso armamentístico de los nuevos tiempos (aunque los resortes también tengan que ver con lo tecnológico), que inciden en un humanismo ultraconservador, en la <strong>familia cristiana sostenida por símbolos tan potentes como la bandera, el himno </strong>y la condición de fuerza de los gobiernos que los enarbolan. </p><p>Existe, por tanto, un proceso de aislamiento de lo social en torno a estos tres elementos que deberíamos empezar, al menos, por <strong>comprender para analizarlos e intervenir </strong>en la medida de lo posible. </p><p>La sociedad está en la <strong>situación más favorable para creer</strong>. Démosles un <strong>discurso alternativo</strong>. </p><p>__________________</p><p><em><strong>Javier Lorenzo Candel </strong></em><em>es poeta.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 05:01:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Lorenzo Candel]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Familia, religión y patria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ultraderecha,Javier Milei,Iglesia católica,Religión,patriotismo,Inteligencia artificial,Democracia,Capitalismo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Tristeza y preocupación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/tristeza-preocupacion_129_2054690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/476ace02-5f0a-42c1-98e6-2e44885a5aa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tristeza y preocupación"></p><p>Resulta triste que el <strong>supuesto patriotismo español </strong>acabe siempre por socavar los intereses de España en el extranjero. Quizá sea el síntoma más claro de que <strong>sus ideales no responden a un compromiso general con el país</strong>, sino al deseo de<strong> controlar las instituciones para ponerlas al servicio clasista</strong> de sus propios intereses. La crispación política que anima la derecha en España está saltando una y otra vez las fronteras sin considerar que los <strong>ataques al Gobierno desde Europa y los EE.UU</strong> acaban por<strong> dañar el prestigio internaciona</strong>l de España. A la hora de criticar la situación y de valorar algunos acontecimientos, sin asumir las propias responsabilidades, la <strong>derecha vende en el exterior una imagen de España corrupta</strong>, desequilibrada, que no sabe gestionar los fondos y que no cumple con sus deberes.</p><p>Por diferentes motivos, entre los que está su propia entidad como país democrático, España ha ocupado en los últimos años un <strong>papel significativo en Europa</strong>, con cargos de alta representación y peso en el diseño de las políticas sociales a la hora, por ejemplo, de enfrentar una crisis como la provocada por la pandemia. Es triste que la <strong>campaña furiosa contra el Gobierno de coalición</strong> promovida por la derecha haya decidido que conviene <strong>desprestigiar a España en el exterior</strong>. La buena idea de que los problemas de casa hay que solucionarlos en casa vale de poco en este momento. Si España tiene prestigio, España es un problema, por lo que conviene utilizar las <strong>instituciones europeas para hacer declaraciones ofensivas</strong> o para boicotear medidas pensadas para solucionar situaciones en el interior. Quien dice que ama a España tiene poca justificación a la hora de promover que la <strong>Unión Europea no reconozca la oficialidad de las lenguas españolas.</strong> Los que estamos orgullosos de una lengua española sin complejos, porque es una de las más importantes del mundo y por su fraternidad y extensión en Latinoamérica, <strong>no tenemos por qué sentirnos incómodos al valorar el catalán, el gallego y el euskera</strong>. Tampoco es de recibo que se acuse al Gobierno de no saber gestionar el dinero para prevenir los incendios, ocultando que la parte más <strong>significativa de responsabilidad es de comunidades autónomas gobernadas por la derecha</strong>, poco partidaria de combatir el cambio climático y de invertir en programas de defensa de lo público.</p><p>Sí, es triste comprobar que muchas de las críticas internacionales que disminuyen el papel de España forman parte de la estrategia de la derecha española para criticar al Gobierno. Pero, además de triste, es <strong>preocupante</strong>. La historia nos enseña que estas dinámicas se producen con éxito cuando la situación internacional está también en crisis. Nos equivocamos al analizar la crispación española como un problema interior, ya que forma parte de una <strong>realidad que se extiende por todo el mundo democrático</strong>. La deriva de la derecha democrática hacia una extrema derecha dispuesta a saltarse a la torera los derechos humanos y la j<strong>usticia internacional es un problema que se extiende por EE.UU y Europa</strong>. Se comprende que <strong>no resulte simpático</strong> un país que intente <strong>respetar los derechos humanos de los migrantes, se oponga a un genocidio como el de Gaza y no quiera dañar las inversiones sociales</strong> para favorecer el negocio de las armas en una política belicista.</p><p>El patriotismo decimonónico español contra los liberales vendió a España cuando el <strong>absolutismo iba a triunfar</strong> en Europa. Y el <strong>patriotismo franquista vendió los intereses de España</strong> en 1936 para <strong>ganar una guerra incivil</strong> cuando el fascismo y el nazismo pretendieron dominar la Historia. Tal y como está el mundo, con el horizonte bélico y la corrosión de la justicia democrática, es triste que los <strong>llamados patriotas españoles dañen los intereses internacionales de España</strong>. Pero también es muy preocupante, porque señala los peligros que <strong>corre el futuro de nuestro mundo</strong>, el mundo de españoles, franceses, alemanes o norteamericanos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Aug 2025 17:26:29 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Tristeza y preocupación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Estados Unidos,Europa,Francisco Franco,Derecha,Incendios forestales,patriotismo,Relaciones internacionales,Donald Trump,Migración]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Manual del patriota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/manual-patriota_129_1965315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Don Antonio Machado, en plena Guerra Civil, escribió: <em>"En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva"</em>. La palabra <em>vendepatrias</em> (no recogida en el Diccionario de la RAE, pero sí en el Corpus Diacrónico del Español –CORDE–) viene a significar <em><strong>“que actúa en contra de los principios, la legalidad o el beneficio de su propia patria”</strong></em><strong>.</strong> Por último, el concepto <em>patriotas de hojalata </em>alude a que <em>“algo hecho de hojalata puede ser muy ruidoso pero por dentro está vacío y hueco”</em>.</p><p>Lo anterior permite definir el <strong>ardor patriótico simbolizado en banderitas para muñecas, balcones, coches, solapas y correas de mascotas que exhibe la autollamada gente de bien.</strong> A muchas de estas personas se les llena la boca de Patria, aunque no les tiembla el pulso a la hora de venderla a intereses privados, sea a fondos buitre o a multinacionales. A esta gente populista y vendepatrias, que no duda en aplaudir a peligrosos enemigos como Putin o Trump, le viene como anillo al dedo la infame etiqueta <em>“patriotas de hojalata”</em>.</p><p>Estos tiempos aciagos para la humanidad, para Europa y para las Patrias, en los que Trump impone fobias, pobreza y bombas, Von der Leyen apuesta por la guerra y Pedro Sánchez se decanta por las armas, son tiempos propicios para que el patriota rechace las falsas banderas, defienda a sus compatriotas y arremeta contra populismos bélicos. <strong>El patriota de hojalata apoya medidas para la muerte de millones de personas en otra guerra estéril que sólo servirá para llenar Europa de cadáveres</strong> y de dinero el bolsillo de una minoría.</p><p>El patriota tiene el deber ineludible de defender el campo, la industria y el comercio de su país de la arbitraria agresión de Trump. <strong>El patriota debe evitar consumir productos americanos,</strong> <strong>eludir sus franquicias</strong> <strong>y buscar alternativas a sus portales</strong>. Al contrario, el vendepatrias estará orgulloso de ser cliente premium de ese mercado que daña al comercio local y el patriota de hojalata alardeará de la falsa calidad de los productos importados que fabrican los americanos en paraísos de la esclavitud y la desregulación como China e India.</p><p>El patriota jamás apoyará la supresión de Pensiones, Sanidad, Educación y Dependencia del Sistema Público a sus compatriotas para que empresas privadas hagan negocio con los derechos. <strong>El patriota de hojalata tiene plan de pensiones y seguro sanitario privado, lleva a sus hijos a colegios privados y malpaga de forma ilegal a mucamas “ilegales”</strong> para el servicio doméstico. El vendepatrias defiende la colaboración público/privada, justifica privatizar beneficios, socializar pérdidas y el chorreo de comisiones en sus entornos.</p><p>El patriota reconoce, agradece y paga el trabajo de quienes cuidan a las personas mayores, trabajan los campos, arriesgan su salud en los invernaderos, se mueven en los andamios, venden fruta o sirven en la hostelería. El vendepatrias aplaudirá la coyuntura de que sus compatriotas se vean obligados a salir al extranjero para encontrar los proyectos de vida y la dignidad que la patria les niega. <strong>El patriota de hojalata señalará el color de la piel, el origen y la religión del trabajador extranjero y lo buscará sin papeles para explotarlo.</strong></p><p><strong>El patriota ondea la bandera de la convivencia en paz y libertad en una sociedad justa, igualitaria y solidaria.</strong> El vendepatrias tiene mil banderas que utilizará en su interés, siendo las más numerosas y llamativas las de los paraísos fiscales donde guarda lo que expolia al resto de la sociedad. El patriota de hojalata, amén de meter el cazo en el bien común, agitará pendones en tiempos bélicos como éstos, portará estandartes de populismo religioso sin fe ni credo y utilizará la propia bandera del país de forma sectaria y excluyente.</p><p>_____________________</p><p><em><strong>Verónica Barcina Téllez </strong></em><em>es socia de </em><em><strong>infoLibre</strong></em><em>. </em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2025 19:48:38 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Verónica Barcina Téllez]]></author>
      <media:title><![CDATA[Manual del patriota]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,España,Europa,Geopolítica,patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El capitán Fortes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/capitan-fortes_129_1875481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/476ace02-5f0a-42c1-98e6-2e44885a5aa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El capitán Fortes"></p><p>La palabra democracia, además de un contenido amplio, tiene <strong>su</strong> <strong>pasado</strong>, <strong>su</strong> <strong>presente </strong>y <strong>su</strong> <strong>futuro</strong>. Merece la pena leer el libro <em>En la piel de los héroes. Una conspiración democrática en el ejército franquista </em>(Tusquets, 2024)<em> </em>de<strong> Xosé Fortes</strong>, uno de los fundadores de la Unión Militar Democrática (UMD). Bueno es recordar que, junto al activismo antifranquista de los <strong>movimientos sindicales y estudiantiles</strong>, promovidos en su mayor parte por la lucha clandestina del <strong>Partido Comunista de España</strong>, surgieron también dinámicas de <strong>conciencia democrática </strong>en el interior de los dos pilares de la dictadura: <strong>la Iglesia</strong> y <strong>el Ejército</strong>. Se trató de síntomas muy importantes para todos los <strong>luchadores por la libertad</strong>. Bueno es conocer y reconocer en la lectura de este libro el sacrificio de Xosé Fortes y sus compañeros, <strong>sacrificio personal y familiar</strong>, cuando asumieron el papel de una lucha heroica dentro del ejército para defender unos valores propios de cualquier persona normal. Hay momentos en los que defender el derecho a ser una persona común<strong> te convierte en un héroe</strong>.</p><p>Los juicios, las cárceles, las expulsiones <strong>sufridas por los oficiales de la UMD </strong>demuestran que la democracia española no nació con la muerte de Franco. Pasa lo mismo cuando se recuerdan las muy numerosas<strong> huelgas y manifestaciones convocadas en 1976</strong> contra las costumbres laborales y sociales de la dictadura. Hubo que demostrar a los herederos del poder franquista que era inviable sin democracia una España <strong>integrada económicamente en Europa</strong>. </p><p>Además de los muchos datos interesantes de aquel episodio, la lectura del libro <strong>me ha invitado a pensar</strong> en algunas cuestiones. Cuestiones del pasado que sirven para meditar<strong> sobre el presente</strong> y<strong> el futuro </strong>de nuestra democracia.</p><p><strong>1.-</strong> <strong>La disciplina y el patriotismo </strong>no suponen una obediencia ciega. Un patriota es el que <strong>trabaja al servicio del bien común</strong> de su patria. Obedecer a un general o a un líder cuando, por un deseo particular de poder, se dañan los intereses colectivos de su país es una mala manera de <strong>confundir el amor verdadero</strong> a una patria.</p><p><strong>2.-</strong> También es muy peligroso confundir el<strong> sentido de la realidad</strong>, desconociendo las dinámicas que separan o unen la<strong> España oficial</strong> y la <strong>España real</strong>. Ya advirtieron de este asunto los intelectuales de la generación del 98. La España real de 1975 <strong>tenía poco que ver</strong> con la España oficial que heredaron <strong>el rey Juan Carlos </strong>y los generales franquistas. Todos los sectores de la militancia democrática, desde el entierro del dictador hasta el fracaso del<strong> golpe de Estado del 23 F</strong>, consiguieron impedir la tentación de bloqueo que tuvo la España oficial cuando Adolfo Suárez empezó a demostrar que en una democracia <strong>el poder real descansa en la soberanía popular </strong>y no en una instancia superior.</p><p><strong>3.-</strong> Por eso resulta necesario advertir<strong> la peligrosa operación</strong> de los que quieren deteriorar los valores de una España real para adecuarla a los intereses sectarios de su pretendida España oficial. Cuando no consiguen el apoyo de un país real, <strong>intentan corromper la ética de ese país</strong> con bulos y discursos de odio. Que <strong>la</strong> <strong>presidenta de Madrid</strong> quiera defender a las grandes fortunas entra en la lógica de su ideología política neoliberal: <strong>respeta más a un rico</strong> que a un paciente de la sanidad pública. Pero que se atreva a acusar a los migrantes “<strong>descontrolados</strong>” del precio de las viviendas en Madrid es propio de un proyecto instruido para justificar cualquier <strong>fanatismo de carácter supremacista y autoritario</strong>. Es triste que una parte de la prensa española, <strong>aliada con las grandes fortunas</strong> que sueñan una España oficial más propicia a los intereses selváticos del neoliberalismo, trabaje <strong>para deteriorar la España real</strong>, la España que sigue creyendo en los valores de la <strong>fraternidad </strong>y la <strong>justicia social</strong>.</p><p><strong>4.-</strong> Conviene mucho reconocer las situaciones en las que la unidad resulta imprescindible ante las diferencias de matiz. <strong>La defensa de la democracia</strong> invita, hoy también, a responder con eficacia a las fuerzas hostiles más que a ganar protagonismos individuales. </p><p>Los recuerdos del capitán Fortes son un ejemplo constante de<strong> verdadero patriotismo democrático</strong>. El general Gutiérrez Mellado pudo indultar a los condenados de la UMD para facilitar su vuelta al ejército. Pero el poder militar franquista esperaba motivos oportunos para su<strong> golpe de Estado contra Adolfo Suárez</strong>. Da una lección de democracia Xosé Fortes en sus memorias al valorar que <strong>Gutiérrez Mellado</strong> tuvo que decidir entre una reincorporación al ejército de los militares de la UMD y la <strong>comprometida libertad de España</strong>. Según Fortes, hizo bien Gutiérrez Mellado en sentarse en la sala de espera y elegir lo más conveniente para la frágil democracia española. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Oct 2024 18:21:51 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El capitán Fortes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Democracia,Dictadura,patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, nada menos. ¿Nos callarán de nuevo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/espana-callaran-nuevo_129_1873912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Yo no soy patriota.</strong> Y no lo soy porque, además, el mundo actual ha roto esas fronteras que hoy están digitalizadas y opacas por un mundo globalizado. Hago mía aquella frase que dijo un día Fernán Gómez en la que expresaba que él tenía un amor a España más que a Letonia, por ejemplo. Me pasa igual, <strong>amo a este país, pero sin la exageración de perder sangre</strong> por él ni creer que no exista parangón posible. El patriotismo es el mayor engaño de la política de los engañabobos. Y pido disculpas a aquellos que piensan de forma distinta por lo que supone de sagrada esa palabra.</p><p>El cambio mayor de la humanidad lo tapamos <strong>con una derecha que impone su no a todo</strong> creyendo que la oposición es eso porque ellos han gobernado siempre, aunque no figuraran en sus sillones. A ellos les bastaba esa patria que no es la mía para estar ahí, y nadie les exigía cambiar nada. El franquismo era su base y para ello contaron con la inestimable ayuda de un PSOE en donde Felipe estaba de acuerdo en<strong> no crear problemas en una transición que no critico </strong>porque hay que saber lo que había detrás de aquella simulación hacia la libertad. Pero <strong>se dejó de hacer una verdadera transición que era romper con el fascismo. </strong>Escuchando a algunas viejas glorias de ese partido se entiende bien. Y a otros que no son tan viejos. Pero por honradez personal se deberían haber apuntado a otro partido más afín a sus ideas.</p><p>Dicho esto, debo explicar a mi manera lo que siento por España, <strong>un país maravilloso en el que podemos morir de éxito</strong>. Un éxito que no ha sabido hasta ahora los tesoros que esconde. Porque este país era un gran desconocido por los ciudadanos de fuera y también de dentro por aquellos aciagos 40 años de franquismo en los que vivimos separados del mundo. En mis viajes laborales he visto a españoles limpiando letrinas en Alemania, por citar un caso, y eran ya los 80. Es la demostración de esa España dividida que nos dejó el franquismo, por el cual <strong>muchos perdedores tuvieron que emigrar</strong>, así como artistas, por ser la cultura otro objetivo de aquellos vencedores. Pau Casals y otros muchos juraron no volver hasta la desaparición de Franco. Pero parece como si aún no hubiera desaparecido de nuestras vidas.</p><p>Por este país han pasado de buenas o malas maneras todas las civilizaciones del planeta y eso indica lo atractivo que puede ser un terreno bellísimo en sus parajes, cultura , unos alimentos de la tierra que luego los sabemos transformar en un espectáculo gastronómico, y mil cosas con una sociedad que ha hecho posible colocarnos en un lugar medio alto de la economía, pero luchando contra los poderes fácticos y<strong> con una política demoniaca y corrupta hasta ahora</strong>, que las cosas sí empiezan a cambiar. <strong>Pese a ese odio entre españoles al que nos llevó Franco</strong> y que hoy revive por ellos mismos precisamente porque ven que la realidad es superior a su ideología. Porque ya no vale estancarse en aquella corrupción validada por unos medios y una judicatura, por encima de todo, que siempre se pone en el favor a esa derecha ya obsoleta. Y que lo único que hace hoy es estorbar a los cambios necesarios y vitales para el futuro llenando todo con el insulto a Sánchez, por ser el primero de verdad que quiere cambiar este país y es su liderazgo el que hace posible que España sea hoy objeto de admiración en muchas cosas, el turismo lo corrobora.<strong> Porque hasta hace pocos años aquí no venía nadie,</strong> primero fueron aquellos 40 años fatídicos, luego ETA, Aznar que era la continuidad de lo mismo, el 11M y sus secuelas, etc. Hoy Catalunya está más abierta y el liderazgo del gobierno actual más consolidado, por eso se le acosa. Porque el PP no tiene objetivos si se le elimina el problema catalán con ETA desaparecida, aunque ellos hablen cada día de ello, pero es que no tienen discurso posible más que la patria de nuevo. M.Rajoy fue la mejor representación de esa derecha que no hace nada y asume la corrupción como un sentimiento de propiedad de España. Pero su venta a los ciudadanos con ideas no existe porque cualquier avance social se hace con su negativa y si le eliminas la banderita en la muñeca no hay discurso que venda, exceptuando a ese ejército civil de votantes vencedores y sus descendientes y<strong> a muchos jóvenes que no conocen la historia que la derecha no quiere que sepan </strong>porque hay demasiadas cosas que dan vergüenza y hay que ocultarlas. Hoy sacan a pasear la migración como el mayor problema de la política de Sánchez, sí, de nuevo Sanchez, cuando partimos de que sin esos migrantes hoy no serían posible muchos trabajos. Y lo dicen aquellos que provocaron que muchos españoles, que no eran los “Nacionales”, ¿os acordáis de ese calificativo? tuvieran que estar limpiando aquellas letrinas fuera de aquí y que yo vi con mis ojos. Se supone que aquellos españoles sobraban y hoy, según Ayuso cada vez que habla, también. Hasta el punto de que hace poco atractivo vivir en Madrid si se le escucha y ese es el as que tiene la derecha en su mente. Una persona que<strong> odia cualquier acción social porque confunde esa palabra con el socialismo</strong>, cuando lo social es lo que pertenece a la sociedad en su conjunto, esa que ella como presidenta de su Comunidad debería cuidar en vez de insultar y despreciar a más de la mitad de sus habitantes. No creo que esa fama sea lo mejor para aspirar a gobernar la nación. Si a Aznar le quedara un atisbo de inteligencia en su mente borrada por el odio, debería pensárselo mejor.</p><p>Hoy hacer patria es ir a China, una primera potencia mundial, aunque no se quiera reconocer por haber inventado algo tan oxímoron como el Capitalismo Comunista. Pero funciona. Y Sánchez lo sabe y trata de ser el enlace europeo con ese pais que de momento puede poner aquí industria tecnológica moderna. Todos nos acordamos cuando enviamos allí la producción que allí salía barata para venderla cara aquí. Y ahora China, un país que iba en bicicleta hace 50 años recobra su salud potencial y aplica ese oxímoron. <strong>Un comunismo disciplinario para repartir</strong> de modo sensato y un capitalismo que sirve para ganar todo para sus gentes. Unas gentes obedientes a su trabajo que quizá lo son porque confíen en el mando. Puede que ese sea el mayor fallo de las democracias occidentales, que no dan soluciones, arrastrando a los jóvenes a despreciar lo politico. Y en España hemos tenido demasiados gobiernos incapaces de ganarse la simpatía<strong> por corrupciones odiosas o por creerse los benefactores del mundo</strong> cuando lo único beneficiado era su bolsillo. </p><p><strong>Con M.Rajoy comenzó una situación de descalabro de esa derecha</strong> y es Sánchez el que ahora lucha como un titán contra ese poder muy español de las instituciones mediáticas y jurídicas que tratan de batirle y con una izquierda demasiado personalista que no apoya decisiones que todo gobierno debe hacer aunque no guste porque lo dicta la propia política. Estamos en ese momento crítico en que o sigue el gobierno actual haciendo los cambios necesarios tecnológicos o formativos para ocupar el espacio que puede ocupar la sociedad española, muy capaz de levantarse de los hoyos, o nos sumergiremos de nuevo en ese silencio que desean Aznar, Abascal, Ayuso y desde lejos un Trump que no puede ser un ejemplo para nadie. Ojalá que Kamala Harris le impida el paso porque, aunque sabemos que lo único que manda hoy es el mercado y el mercado obliga, hay una parte pequeña para los ciudadanos que aún debe servir para tener libertad de pensamiento y de acción. <strong>En pocas palabras, no volver al silencio.</strong></p><p>__________________</p><p><em><strong>Cesar Moya Villasante</strong></em><strong> </strong>es socio de<strong> </strong><em><strong>infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2024 19:02:34 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Cesar Moya Villasante]]></author>
      <media:title><![CDATA[España, nada menos. ¿Nos callarán de nuevo?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[patriotismo,España,Francisco Franco,Mariano Rajoy,Pedro Sánchez,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El patriotismo', una diatriba juvenil de Federico García Lorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/patriotismo-diatriba-juvenil-federico-garcia-lorca_1_1861206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ef95016a-eb85-4d7e-81bb-ea7e364ed5c2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="'El patriotismo', una diatriba juvenil de Federico García Lorca"></p><p>"Que fue en Granada el crimen / sabed –¡pobre Granada!–, en su Granada”: la elegía de Antonio Machado sigue siendo una de las más conmovedoras. Y eso que hay miles, en diversos idiomas. Escrita al confirmarse, a comienzos de septiembre de 1936, la infausta noticia, le dolió al sevillano hasta las raíces del alma, porque a Federico lo conocía, lo quería y lo admiraba. En vísperas de otro aniversario del magnicidio, llevado a cabo cerca del manantial de Alfacar denominado por los árabes Ainadamar, <em>La Fuente de las Lágrimas,</em> Lorca es hoy el poeta y dramaturgo español más conocido y amado internacionalmente de todos los tiempos.    </p><p>No me detendré en repetir lo sabido. Con una excepción: el nombre y apellidos del mayor responsable de aquella barbaridad, Ramón Ruiz Alonso, exdiputado ultracatólico de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) y autor, en 1937, de un manual fascista, <em>Corporativismo</em>, prologado desde Portugal por su admirado jefe, José María Gil Robles. Manual explícitamente fascista que rezuma odio contra los del otro lado, empezando por el catedrático y ministro socialista Fernando de los Ríos, maestro predilecto del joven Federico. </p><p>El 10 de junio de 1936 había salido en <em>El Sol</em> de Madrid, tal vez el diario serio más leído entonces, una entrevista con Lorca, a cargo del famoso caricaturista Luis Bagaría. Sus respuestas a las preguntas fueron entregadas <em>escritas,</em> por cautela. El poeta declaró que la “Toma” de Granada por los Reyes Católicos en 1492 fue “un momento malísimo, aunque digan lo contrario en las escuelas”, y que dio paso “a una ciudad pobre, acobardada; a una <em>tierra del chavico,</em> donde se agita actualmente la peor burguesía de España".</p><p>Me consta que los que preparaban en Granada la sublevación militar se enteraron en seguida del contenido de la entrevista. Ya tenían materia más que sobrada para justificar su inquina. <em>Yerma</em>, por ejemplo. Pero esto fue el colmo.</p><p>Lo que no podían saber es que, entre el enorme acopio de escritos juveniles del<strong> </strong>escritor emergente, no publicados hasta décadas después de su inmolación (poemas, teatro, ensayos...), se encontraba el que sigue, con fecha 29 de octubre de 1917, cuando solo tenía diecinueve años. </p><p>El Lorca adolescente es un rebelde acérrimo contra el Dios judeocristiano y sus acólitos, pero fervoroso admirador de Cristo, con quien se identifica a un nivel muy profundo (en otro momento lo llama “Socialista Divino”). En sólo dos décadas, dos, iba a crear una obra extraordinaria, con mucho que decir todavía. Pero se lo impidieron. Fue un mártir por la libertad, como su paisana Mariana Pineda. </p><p>Recomiendo la lectura de <em>El patriotismo</em> al PP y Vox, cuyo aborrecimiento hacia todo lo que huela a izquierdas se expresa día tras día en sus medios de comunicación y, para más inri, en el Congreso de los Diputados y el Senado. Para mí son ellos, no los otros, la auténtica “Anti-España”, incapaces de asumir las enseñanzas de Jesús, incapaces de asumir que España, quieran o no, es un país mestizo, crisol de culturas, y sin haber leído, me imagino, ni una sola palabra de Américo Castro.</p><p><p style="text-align: center;"><strong>Por Federico García Lorca</strong></p></p><p>¡Cuántas veces nos han hablado del patriotismo! Siempre hemos entendido desde niños al patriotismo por un sentimiento que tiene por espíritu a un trapo de colores, por voz una corneta desafinada y por fin defender las tumbas, las casas etc., etc., de nuestras familias.  Los encargados de danzar ante el sacro fuego de sus ideas son unos señores muy ordinarios con bigotes tiesos y voces campanudas que nos hacen a los jóvenes besar una cruz infame formada por la bandera y una espada;  es decir la cruz de las tinieblas y de la fuerza.  Hay que pensar para qué sirve toda esa multitud de muñecos grotescos que son sacerdotes del patriotismo y que van arrollando a la dulzura y al amor.  No se puede concebir por qué todo un pueblo se lanza contra otro únicamente  por esta pasión... En España nos las damos de muy patriotas.  En la escuela nos dicen: “España es nuestra  segunda madre y el  Rey su representante”, es decir, su maniquí... Y nosotros mirábamos al maestro que, encendido el pecho de entusiasmo, nos decía:  “Es nuestra segunda madre. Vosotros como buenos hijos debéis dar hasta la última gota de vuestra sangre” (esta es la frase de cajón). Paseábamos por la calle y al fondo de ella aparecía el ejército brioso, marcial, marchando elegante al son de una sinfonía bélica... y nos daban escalofríos, autosugestionados por el medio ambiente, y nos descubríamos ante la bandera con un no sé qué. Indudablemente los tramoyistas de la vida nacional preparan admirablemente los efectos. Producen emociones involuntarias valiéndose del aparato y de la música. Hay que confesar que la fastuosidad y la etiqueta mezclada con sones apabullantes de músicas produce en las muchedumbres el vértigo. Primero el gran aparato de las armas les produce el miedo y el asombro y luego las músicas les sugieren los sentimientos amables... porque nada como la música comprendida por muchas almas a la vez para formar una sola en una sola voluntad. Es el efecto que recibe la multitud sin darse cuenta. Hay que ir contra esas exhibiciones llenas de lástima y con los oídos del alma tapados como Ulises se tapó los suyos para no caer en la tentación de las hadas del mar... ¿De qué se valen las congregaciones religiosas sino de la fastuosidad y de la riqueza para atraer a la multitud? Saben muy bien que la masa es muy impresionable y le hacen postrarse ante el brillo del oro. Y se da el caso raro de gentes que comprendiendo lo ridículo e imbécil de dichos actos asisten a ellos para recrearse en su solemnidad y teatralidad. En la idea de patriotismo se supeditan las pasiones, el amor, la caridad y la dulzura a la flor áspera y punzante del deber... Es la idea fin del patriotismo convertir muchas almas en cuerpos... Las creencias individuales, sus apasionamientos, sus amores quedan supeditados a la voz de un hombre que grita muy grave: “Ordeno y mando”, y lanza los cuerpos unos contra otros porque las almas volaron al comenzar la tragedia<strong>. </strong></p><p>Es necesario, preciso que las multitudes se despierten llenas de amor y caridad. Es preciso acabar con lo inútil de las ideas patrióticas. El patriotismo es uno de los grandes crímenes de la humanidad porque de sus senos podridos por el mal surgen los monstruos de la guerra. Por patriotismo los hombres han caído en las negruras de la muerte. Por patriotismo la verdadera patria fue deshecha y escarnecida. Por patriotismo nacieron los males de la tierra. Por patriotismo fueron los hombres odiosos y crueles...<strong> </strong>Las banderas son los símbolos de la oscuridad y de la negación de Dios... Al hallarse los hombres divididos pusieron el ideal de su bienestar sobre esos trapos de colores que flotan como orgullos con forma sobre todo el mundo. Desde la escuela, en vez de enseñarnos a amarnos y ayudarnos en nuestras miserias, nos enseñan la deplorable historia de nuestros países salpicados de sangres, de odios, y nos dicen: “Aprended a matar a vuestros enemigos. Mirad. ¿Veis este retrato? Pues es Felipe II, que quemó 8.000 herejes. ¡Admirad este otro! Es el Cid Campeador, que luchó contra la cruel morisma y que en Valencia asesinó a muchos hombres... Y este es Santiago, patrón de España, que luchó contra los moros y los exterminó”. Las almas de los niños se educan en ese ambiente de fuerza y de crueldad y llegan a considerar muy afligidos, aunque sin darse cuenta, al Dios de las batallas... “Ya lo sabéis, niños —exclama el maestro—. Dios crió a los hombres para amparar exclusivamente a nosotros, a los cristianos...” Y todos los niños se acostumbran a ver en las demás razas una humanidad inferior y digna de ser exterminada. En las escuelas en vez de enseñar el triunfo de la verdad sobre la fuerza enseñan el apoteosis de la crueldad y la razón espantosa de la fuerza... Todas las historias de los pueblos tan llenas de horrores sirven de guía a la juventud en vez de ampararse en la inefable luminosidad del Evangelio de Jesús. Desde nuestros primeros años nos predican la guerra como cosa necesaria para la gloria de la patria. El patriotismo borró de la historia a los espíritus débiles pero llenos de amor... Cuando en la historia nos quieren hablar de Dios, aparece la espantosa Inquisición. Cuando de formas de pedir misericordia, aparece aquel formidable espíritu del mal llamado Domingo de Guzmán. Cuando nos hablan de la fe en el más allá, nos enseñan la execrable figura del rey Carlos, el encantado por Barrabás. El maestro se levanta y dice: “¡Amar a España! En sus dominios no se ponía nunca el sol”. ¡Ay, nuestras gloriosas tradiciones! Todas incubadas en la maldad y amparadas cobardemente a la sombra augusta de la cruz...  España tomó para encubrir sus maldades a Cristo crucificado. Por eso aún vemos su ultrajada imagen por todos los rincones. Con el nombre de Jesús se tostaban hombres. En el nombre de Jesús se consumó el gran crimen de la Inquisición. Con el nombre de Jesús se echó a la ciencia de nuestro suelo. Con el nombre de Jesús ampararon infamias de la guerra. Con el nombre de Jesús inventaron la leyenda de Santiago guerrero.<strong> </strong>Toman la luz y la hacen oscuridad. Toman la paz y la hacen luchas. Toman la gloria del amor eterno y crean la fuerza para amordazar conciencias. Estos son los crímenes de lo que llaman patriotismo. Estas son las aureolas de la bandera española. Todas las banderas de todas las naciones están nimbadas de sangre mártir que no dio la fuerza que según los reyes debió dar, ¡Ay Dios mío! ¿Hasta cuándo hemos de invocar a nuestras tradiciones....? Porque aquí en España pocas veces se nombran en las escuelas aquellos hombres suaves y plácidos que predicaron la paz por las mesetas castellanas y no los mientan por considerarlos malos españoles indignos de pertenecer a este desventurado país. Nuestra tradición guerrera no significa nada, puesto que el presente no dio su utilidad. ¿A qué oscurecer  la conciencia con los recuerdos de sangre?  Debemos de formar en las escuelas ciudadanos amantes de la paz y conocedores del Evangelio. Debemos de crear hombres que no sepan que existió el desdichado Fernando el Santo ni Isabel la fanática ni Carlos el inflexible ni Pedros ni Felipes ni Alfonsos ni Ramiros.  Debemos de resucitar las almas niñas contándoles que España fue la cuna de Teresa la admirable, de Juan el maravilloso, de Don Quijote divino y de todos nuestros poetas y cantores. Ocultar a los niños que tuvimos reyes fratricidas y sanguinarios.  Borrar de las conciencias el admirado Gran Capitán y echar el velo del olvido sobre el pasado. Que en las escuelas en vez de decir cantando “A Felipe I sucedió Felipe II”, que griten los niños “y nació Cervantes y Fray Luis”. Inculcar el amor a toda la humanidad en los niños y el odio a las espadas y a los escudos... y que una mañana, mañana con arreboles de sol glorioso y perfumes de verdad y justicia, vayan todos los niños en procesión a los campos con las manos llenas de rosas y claveles y que se detengan frente a un gran monte de libros de nuestra historia que esté ardiendo con gran furia, y los niños cantarán el amor de la humanidad. Luego que sea el monte ceniza, que arrojen sobre él las flores y de ellas surgirá el milagro. Un evangelio gigante se abrirá y los niños leerán el consuelo para la vida... y del horizonte brotará la aurora de una paz infinita. Hay que arrancar las nefastas<strong> </strong>ideas patrióticas de la juventud como hay que arrancar a los patrioteros por honor a nuestras madres el concepto de la patria madre. ¡Nunca puede ser madre nuestra la que según decís tenemos que dar la última gota de nuestra sangre por ella! Ella nos lo manda y eso no lo ordena ninguna madre. Vosotros los que empuñáis eternamente las armas, en vez de empuñar el arado o alguna cosa santa y útil, no sabéis lo que es una madre. Las vuestras al permitir que fuerais fratricidas ya dieron prueba de que no os sintieron en sus entrañas. ¡No, señores luchadores de oficio! ¡No! ¡No! y ¡No! Las madres que poseemos son la que nos dio el ser y la de todos los hombres. La Humanidad. ¡No, caballeros del bufido y la espuela<strong>! </strong>La madre es el amor gigante, la piedad, el sacrificio. El único amor verdadero que poseemos en la vida. La madre es la compasión, la luz, el beso de Dios. La madre es el cuerpo del cual somos alma y corazón. ¡No, patriotas oscuros, la patria no es nuestra segunda madre! En todo caso una madrastra como la de Cenicienta. Lo que nos envía a matar hombres contra la razón no puede ser madre. Hay que ser hijos de la verdadera patria. La patria del amor y de la igualdad.</p><p>¡Ay, desdichada España! País de negruras, de fuego y horror. Apoteosis de la imbecilidad dirigida por curas lujuriosos, toreros, chulos, prostitutas sin alma, ladrones de frac e ignorantes de fe. ¡Ay, divino país de colores, de apasionamientos, de sonidos y de religiosidad campestre! ¡Ay! ¡Ay, tierra mártir de unos cuantos espectros del mal que maman en tus ricos senos tu pureza y tu hermosura! ¡Ay, desierto en donde mueren las ideas grandes! ¡Ay, pueblo débil y durmiente que has asesinado a Alonso Quijano el Bueno! ¡Ay, multitud fría y sin alma que abandonas a los Cristos que salen a redimirte...! ¡Ay, moribunda España! Hombres sin sangre y sin bríos amordazados por los vampiros de la noche de la razón... Desdichado país cubierto de cipreses de muerte... Estabas hundido en los ponzoñosos lagos de los crímenes políticos y unos caballeros andantes del bien te quisieron salvar... ¡Ay, y no pudieron porque tu corazón no se despertó del todo y volcaron sobre él la fuerza eternamente injusta! ¡Ay, mártires de las ideas de la fraternidad calumniados por los eternos comediantes del mal! Nubes de apasionamiento y romanticismo que os disolvieron antes de que escanciarais vuestros perfumes. Hombres todo corazón que pasasteis un calvario de dolor entre los que se llaman patriotas. Espíritus de amistad y de bienestar, que os cortaron las alas en el primer vuelo gigante. Caballeros pregones del humilde que quisisteis escribir la salvación sobre el cadáver de España... Amaneceres de juventud que cubrió con su manto ignominioso la vejez desastrosa. Sacrificados de vuestros sentimientos que abandonasteis vuestro bienestar del hogar por amor a vuestro pueblo. ¡Admirables valientes de la verdad! Ya lo veis, los que ordenan las cosas de vuestro país os arrojan tonsurados y disfrazados con el traje afrentoso sobre un lago de horror para toda vuestra vida. ¡No! ¡No! ¡Mártires! ¡Cristo! ¡Quijotes! Imposible. Vuestro pueblo rugirá; aún es león. ¿Dónde están los poetas para que lloren?<strong> </strong>¿Dónde se ocultan las liras del dolor? ¿Por qué senda se perdieron los ecos del español todo pasión? ¡Admirables caballeros de la igualdad, el divino poeta Hugo está llorando por vosotros en el infinito!</p><p><em>El ensayo 'El patriotismo', firmado por Lorca el 29 de octubre de 1917, se incluyó en el tomo IV (“Primeros Escritos”) de las Obras completas de Federico García Lorca a cargo de Miguel García- Posada (Barcelona, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 1997), págs. 731-36.</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Aug 2024 17:01:37 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ian Gibson]]></author>
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      <media:title><![CDATA['El patriotismo', una diatriba juvenil de Federico García Lorca]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Entre los patriotas y el vacío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/patriotas-vacio_129_1863496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre los patriotas y el vacío"></p><p>La cultura es sobre todo un sentido de pertenencia. Por eso en la palabra cultura cabe todo lo que tiene que ver con la familia, la comunidad, la religión, las tradiciones, la memoria, la imaginación, el deber, la disidencia y el lugar en el que sentimos los mandatos del bien y del mal. Porque <strong>el sentido de pertenencia, como el bien y el mal, supone un mandato.</strong></p><p>La suerte de haberme encontrado en<strong> la Granada de los años 60 con Federico García Lorca</strong> hizo que mi vocación literaria se relacionase con un sentido de pertenencia fundado al mismo tiempo en el amor y la disidencia. Y esto no sólo tuvo que ver con las tensiones inmediatas entre la palabra libertad y una dictadura, o entre la poesía y el utilitarismo sin escrúpulos de los negociantes. Tuvo que ver incluso con el propio sentido de pertenencia. <strong>Federico era muy de Granada, muy andaluz, muy español.</strong> Sin embargo, fue ejecutado por un golpe militar y una guerra civil que destruyó España durante cuatro décadas por culpa de una gente y unos intereses que se <em>autollamaban</em> nacionales. <strong>Esa paradoja, la mentira del falso patriotismo</strong>, la comprobé pronto al leer <em>La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca </em>(1971), el libro fundacional de Ian Gibson, un amigo irlandés. Esta denuncia de Gibson la encontré también en un artículo que Dámaso Alonso, un amigo madrileño, había escrito durante la guerra.<strong> Era una broma negrísima llamarse nacionalista cuando se ejecutaba al poeta</strong> que, desde el corazón de la vanguardia, reivindicó para darle más vida a las tradiciones españolas. </p><p>Lorca había reivindicado con Falla la música popular andaluza en su <em>Poema del cante jondo</em> y había indagado en las tradiciones con otro libro muy granadino y andaluz, el <em>Romancero gitano</em>. Pero ir conociendo las inquietudes del poeta suponía dialogar con todo lo que estaba al otro lado, una identidad tan propia como abierta, porque se fundaba en la curiosidad por los demás y en la flexibilidad de las propias raíces. El poeta andaluz era un amante de <strong>la poesía gallega de Rosalía de Castro</strong> y se declaraba con alegría catalanista poco después de conocer la ciudad de Barcelona. El poeta granadino sentía que se hubiese expulsado de la ciudad a los árabes y confesaba su amor por los moriscos y los judíos que todos llevamos dentro. El poeta se sentía muy español, pero<strong> estaba más cerca de un chino bueno que de un español malo.</strong></p><p>En la Granada franquista de los años 60 fue una suerte acercarse al sentido de pertenencia de la mano de García Lorca. El poeta había vivido su adolescencia en los tiempos de la Primera Guerra Mundial, los himnos de muerte en nombre de las banderas, y en la España de la Restauración, cuando la política oficial de amor a la patria y sus colonias era la mascarada que escondía el egoísmo avasallador de los caciques. Vivió, además, una religión falsa que había olvidado el amor de Jesucristo para encarnar los dogmas de la represión y las legitimaciones impúdicas del poder. Así que <strong>para sentir amor al prójimo había que olvidarse del catolicismo</strong> y <strong>para sentirse español y amar a España había que alejarse de los patriotas</strong>. Fue una lección decisiva a la hora de comprender mi sentido de pertenencia. </p><p>Cuando la cultura franquista hizo del folklore andaluz un signo de su identidad, García Lorca fue perdonado por sus asesinos para llevarlo a las coplas y los tablados. El franquismo pobló la cultura de Sur y trajes de gitana mientras se llevaban el desarrollo económico y la mano de obra barata hacia el Norte. <strong>Y Lorca fue entonces una referencia falsificada. </strong>Era lógico que sus lectores nos refugiásemos como respuesta en <em>Poeta en Nueva York</em>, el libro en el que un poeta granadino había denunciado la crisis internacional del capitalismo. Los negros ocuparon como víctimas el lugar que antes sufrían los gitanos, en un libro que denunciaba de manera universal el racismo, la violencia, el machismo, el hambre y la falta de respeto a la dignidad humana. En <em>Grito hacia Roma</em>, el poeta le echó en cara al papa Pío XI que se olvidara de Jesús para pactar con Mussolini. El andaluz españolista se declaraba defensor universal de los derechos humanos: “Porque queremos que se cumpla la voluntad de la tierra que da sus frutos para todos”.</p><p>Cuando en los años 90 se publicaron las <em>Prosas inéditas de juventud</em> de García Lorca, en una edición de Christopher Maurer, un amigo norteamericano, me emocionó comprobar que la identidad abierta de García Lorca había escrito a los 19 años <a href="https://www.infolibre.es/cultura/patriotismo-diatriba-juvenil-federico-garcia-lorca_1_1861206.html" target="_blank"><strong>un artículo titulado </strong></a><a href="https://www.infolibre.es/cultura/patriotismo-diatriba-juvenil-federico-garcia-lorca_1_1861206.html" target="_blank"><em><strong>El Patriotismo</strong></em></a><strong>.</strong> Denunciaba la mentira de todos los que invocan su amor a una tierra para someterla al fanatismo y a la ambición de sus caciques. Los catalanes de hoy, los españoles de hoy, los europeos de hoy, los habitantes de cualquier parte del mundo, deberíamos leer con atención a Federico García Lorca para calibrar bien nuestro sentido de pertenencia. Su lección es que no hace falta convertirse en un embajador del vacío y la nada para rechazar las mentiras del falso patriotismo. Que uno puede sentirse comprometido por amor a una comunidad <strong>sin caer en las banderas de las mentiras y en el odio a los otros.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Aug 2024 16:32:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Entre los patriotas y el vacío]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuentos verdaderos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/cuentos-verdaderos_129_1840643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuentos verdaderos"></p><p>Leo <em><strong>Cuentos verdaderos</strong></em><em> </em>(Alfaguara, 2024), un libro en el que <strong>Rosa Montero</strong> ha reunido algunos de sus reportajes o algunas de sus crónicas escritas en <em><strong>El País</strong></em> entre 1978 y 1988. <strong>Con vocación literaria</strong>, con la voluntad de cuidar un lenguaje propio y de organizar la estructura de su narración, la periodista nos <strong>cuenta el viaje de un papa</strong>, unos días de gira con Miguel Ríos, un atentado asesino en un despacho de abogados, las alegrías y pesares de los buscadores de fotos para la prensa del corazón o las torturas sufridas entre las paredes de una comisaría, con desaparición incluida del cuerpo roto. La escritora que siempre fue Rosa Montero se valía del protagonismo disciplinado de una mirada capaz de intuir las historias que se encarnan en los paisajes de la vida cotidiana. Una escena, un rostro o un objeto pueden ponerse a hablar con más sinceridad que muchos personajes entrevistados.</p><p><strong>Se trata de un libro para todos los públicos, porque los lectores jóvenes tienen la oportunidad de conocer el país que salió de la dictadura franquista en los años 70</strong>. Y los más viejos nos sentimos invitados a recordar y comprobar, porque a veces se nos olvida, todo lo que una sociedad puede cambiar para bien en 40 años de democracia. En medio de la crispación política actual, <strong>cuando pensamos que España vive un tiempo difícil, conviene recordar aquellos años en los que el paro se multiplicaba día a día, el terrorismo llenaba de cadáveres las calles</strong> <strong>y los periódicos</strong>, <strong>el fascismo contaba con un ejército propio para desear golpes de Estado</strong>, la droga se metía por las venas de las familias y las fuerzas del orden público conservaban en cárceles y sótanos la costumbre franquista de usar el poder, dar palizas o corromperse en todo tipo de negocios oscuros. Recordar todo lo que ha cambiado este país sirve para revivir con alegría los caminos recorridos y para comprender que a veces exageramos en los diagnósticos de la mala situación actual. Pero, sobre todo, sirve para asumir la necesidad de defender con militancia cotidiana todo lo conseguido. </p><p>Los viejos del lugar seguimos siendo útiles porque tenemos memoria. <strong>Los falsos patriotas</strong>, que se valen del olvido y la falta de memoria de muchos españoles, quieren devolvernos al infierno.<strong> Más que amor a España lo que practican es un deseo de manipulación</strong>. Poco amor a España tienen los que pretenden refundar una autoridad que ampare el odio, la mentira, las impunidades en los asesinatos y la corrupción en los diagnósticos médicos, el tráfico de joyas o los abusos empresariales en una gira de conciertos. Porque eso fue <strong>la España del patriotismo franquista</strong> y eso nos cuenta Rosa Montero. Son testimonios de mucho valor. El miedo hacía muy difícil la indagación en la verdad y las condiciones técnicas de la época convertían en toda una aventura no ya la búsqueda de esa verdad, sino el hallazgo de un teléfono desde el que poder dictar al periódico una información escrita a mano en un cuaderno de corresponsal fatigada.</p><p>Otra enseñanza de los <em>Cuentos verdaderos</em> <strong>es la necesidad de comprender que realidades diversas caben en una misma sociedad</strong>. Cada cual vive la historia según sus entendederas y su conciencia. Un país que se movía en busca de un tiempo distinto, y alteraba viejas estabilidades, permitía al mismo tiempo la voz del desencanto ante una realidad sin futuro ni fraternidad, la fraternidad de unos abogados laboralistas dispuestos a arriesgar su vida para construir una España con mejores condiciones de trabajo, el instinto asesino de los que no querían en sus himnos patrióticos la entrada de la justicia social, el derecho de una familia a exigir justicia, la decencia o la desvergüenza de un juez, las mentiras identificadas con armas de repetición y el trabajo de una periodista que quería saber la verdad, informar con sus palabras a quien estuviese dispuesto a escuchar.</p><p>La periodista Rosa Montero <strong>quiso contarnos la verdad, las tramas corruptas de la policía, las condiciones inhumanas de una cárcel, la intemperie de muchas vidas empeñadas en resistir con dignidad</strong> o la suerte desgraciada de un niño que a los 2 años fue considerado la reencarnación de un importante lama tibetano. ¡Cuántas reencarnaciones de iluminados persiguen hoy las redes sociales! Y es de agradecer que, tantos años después, haya decidido reunir y publicar sus crónicas y reportajes en <em>Cuentos verdaderos</em>. Siempre es bueno no olvidar, sentirse orgullosos con lo conseguido y defender con uñas y dientes la democracia. Mal favor hacen a la economía, la cultura y la convivencia española los que quieren liquidar el periodismo decente y devolvernos a una barbarie mediática autoritaria. Hay patriotismos que no son más que una versión ideológica del timo de la estampita.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jul 2024 17:49:13 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Cuentos verdaderos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El País,Franquismo,patriotismo,España,Papa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Partido de la Libertad de Geert Wilders abandona a Le Pen y se une al grupo de Orbán en la Eurocámara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/union-europea/partido-libertad-geert-wilders-abandona-le-pen-une-grupo-orban-eurocamara_1_1835511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/af4fa32a-d20e-4c9e-8307-35be8f2fef88_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Partido de la Libertad de Geert Wilders abandona a Le Pen y se une al grupo de Orbán en la Eurocámara"></p><p>La formación ultraderechista neeerlandesa Partido por la Libertad (<strong>PVV</strong>) ha anunciado este sábado su incorporación a <strong>Patriotas por Europa</strong>, el nuevo bloque abanderado por el primer ministro húngaro, <strong>Viktor Orban</strong>, con vistas a su presencia en el <strong>Parlamento Europeo</strong>.</p><p>El anuncio ha sido realizado por el líder del PVV, <strong>Geert Wilders</strong>, quien ha esgrimido que los valores de su partido se ajustan plenamente con los manifestados por la alianza, según informa Europa Press.</p><p>"<strong>Somos patriotas</strong>, amamos a nuestra nación. Fuerte y soberana. <strong>Resistimos contra la inmigración ilegal</strong>. Defendemos la paz y la libertad. <strong>Y apoyamos a Ucrania</strong>", ha manifestado Wilders en su cuenta de la red social X sobre el partidismo a favor de Kiev en su guerra contra Rusia.</p><p>"Protegemos nuestra herencia judeo cristiana y a nuestras familias. Queremos combinar nuestras fuerzas en el Parlamento Europeo, así que nos unimos con orgullo a Patriotas por Europa", ha zanjado Wilders.</p><p>El partido de Wilders, vencedor de las elecciones legislativas en <strong>Países Bajos</strong> el pasado noviembre, es el más importante de la nueva coalición de cuatro partidos de derecha que tomó posesión el martes y que dirige <strong>Dick Schoof</strong>, ex jefe del servicio de Inteligencia, como primer ministro.</p><p>Con la incorporación del PVV, <strong>Patriotas por Europa solo necesita de un país más para cumplir el requisito de formación de bloque parlamentario en la Eurocámara</strong>, ya que necesita de representantes de siete Estados miembro.</p><p>De momento Patriotas por Europa ya cuenta entre sus filas con el PVV, el partido <strong>Fidesz</strong> de Orbán, el <strong>austriaco Partido de la Libertad</strong>, la <strong>Alianza de Ciudadanos Descontentos </strong>(República Checa), <strong>Vox </strong>(España) y <strong>Chega</strong> (Portugal).</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jul 2024 11:55:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El Partido de la Libertad de Geert Wilders abandona a Le Pen y se une al grupo de Orbán en la Eurocámara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viktor Orbán,ultraderecha,Marine Le Pen,Parlamento Europeo,Países Bajos,Holanda,Vox,Portugal,España,Austria,Hungría,patriotismo,Rusia,Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Les enfants de la patrie']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/les-enfants-patrie_129_1827025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Durante mi época de estudios universitarios, en un seminario de Hacienda Pública tuve la ocasión de escuchar la intervención de un compañero de carrera que definía el delito fiscal bajo un concepto taurino que rayaba en la genialidad:<strong> “Engañar a Hacienda es darle una manoletina baja al fisco”. </strong>De qué forma tan genuinamente española describía esa inveterada costumbre que la nobleza del siglo XIII ya apadrinaba bajo el interesado principio de: quien roba al común no roba a <em>nengun</em>.</p><p>Alfonso X el Sabio trató de corregir esta sacaliña de las arcas reales en su Código de la Siete Partidas, rechazado por los “grandes del reino de Castilla”. Esta tradición (traición más que lo otro) es mantenida en el tiempo por la nobleza, transmitida a la aristocracia burguesa y contagiada al resto de la ciudadanía que <strong>siempre ha aspirado a adquirir las malas costumbres que denotan importancia social</strong>. Aquí somos importantes no por contribuir a este país mediante aportaciones científicas, literarias o de otra índole como Ramón y Cajal, Unamuno, Severo Ochoa o Machado, sino por torear al fisco y robar a lo común. Y lo predicamos en los casinos y en las tabernas contribuyendo a esa España negra a cuya imagen somos tan merecedores como culpables.</p><p>El Estado protege en ocasiones esta afición a las trampas, que pone en valor la venganza fiscal contra quien trata de mancillar nuestro “honor económico patrimonial”. <strong>La cleptomanía patriótica forma parte de nuestra libido fiscal</strong>, convirtiéndose en una ciencia sin título universitario, cuyo rendimiento es más que notorio. Como digo, esta escuela ha proporcionado bachilleres de la truhanería, que debieran unirse a esas especies de la picaresca intrínsecamente española, tales como alijadores, suripantas, timadores, saludadores, etc.</p><p>Estos, que antaño se reunían en el sevillano Patio de Monipodio, han optado por modernizarse y ahora lo hacen en los paraísos fiscales, convirtiéndose en burladores del sostenimiento de lo común. A lo común, ellos lo llaman “patria”, que siempre <strong>llevan en la solapa con su banderita, pero nunca en el bolsillo para atender las necesidades</strong> de esa “madre” a la que tanto dicen querer y defender como cosa suya y única.</p><p>A los que somos declarados en estado de orfandad patriótica, es decir, los sujetos a rentas del trabajo, tenemos el sentimiento claro de que <strong>lo común debe ser soportado de forma equitativa por todos,</strong> pero nos toca en su mayor parte sufragarles los gastos a esa “madre” desnaturalizada económicamente por tan buenos hijos.</p><p>A estos ubérrimos hijos, les concedieron una amnistía fiscal para perpetuar la genética defraudadora que caracteriza a esta raza de prohombres. Muchos de ellos además <strong>son objeto de honores, grandezas y medallas para premiar tan grande “contribución”</strong>. Mientras en los andenes de las estaciones de tren de los años 60, miles de españoles, con la maleta de madera, atada con las cuerdas de la angustia, salían a Europa a repatriar con esfuerzo y sacrificio los capitales evadidos al fisco.</p><p><strong>En esto hemos cambiado poco, o nada. </strong>Una buena madre debe educar a sus hijos y cuando estos se comportan de forma tan rastrera, la única manera de no perjudicar al resto de la familia es correrlos a escobazos y echarlos de la casa.</p><p>_____________________</p><p><em><strong>Juan Manuel Arévalo </strong></em><em>es socio de </em><em><strong>infoLibre. </strong></em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 19:30:15 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Juan Manuel Arévalo]]></author>
      <media:title><![CDATA['Les enfants de la patrie']]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impuestos,Fraude fiscal,patriotismo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La bandera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/bandera_129_1802079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Me dicen que el pasado domingo, en el centro mismo de la capital, los<strong> "moderados" del país</strong> se dejaron enmarcar por una gran <strong>bandera</strong>, su bandera por encima de otras torticeras apropiaciones de socialcomunistas, con un lema básico en el frontispicio de la más elemental de las consignas: <strong>"Váyase, Sánchez".</strong></p><p>Algo <strong>viejuno </strong>pero efectivo según creen, y creyeron, los hombres y mujeres de bien de nuestro país incendiado, por otra parte y sin ninguna opción a la crítica disidente, siendo por muy <strong>liberaloides</strong> que se presenten, los tipos y tipas capaces de "darlo todo por la bandera y por el país". Todos con los dientes apretados, la banderita o la banderaza al viento, y adelante el personal tras los "cides" cabalgando sobre la árida meseta, la presencia una vez más y cuantas más se precisen, cada vez que se decida <strong>rescatar al patrio solar del maligno. </strong></p><p>Desde <strong>Rajoy a Serrano</strong>, desde <strong>Dolors a Isabel</strong>, desde <strong>Cuca a Borja,</strong> desde <strong>Alberto a</strong>... la vera del gran infame, perdón del gran centinela de Occidente, del gran mentiroso, aquel del "créanme", el señor <strong>Aznar</strong>,... y cuantos hombres y mujeres han de permanecer firmes bajo los luceros, el sol o las conjuras impertérritas, contra el orden establecido por la democracia y su autorregulación en el seno de la soberanía popular.</p><p>Defenestrada la paz social si no son ellos y ellas quienes acaben mangoneando, a pesar de la estela inmunda de <strong>corrupción </strong>que fueron capaces de dejar esparcida, a cuenta de inventario para quienes ahora intentan y logran a menudo poner a <strong>España </strong>en pie, digna y decente, frente a los espadones que hacen vigilia al abrigo de la bandera que <strong>solo ha de ser suya o de nadie más.</strong></p><p>Porque ya se sabe esta patulea aquella que afirmaba que "lo que no han de comer los cristianos que se lo coman los gusanos". Y detrás de tanto colorido, <strong>afán revanchista y poder "blanquito"</strong> que exudan por sus pechos henchidos de <strong>patriotismo</strong>, "el servicio" asegura que la mesa estará dispuesta a la hora de costumbre, el polvo quitado de encima de sus propiedades inmobiliarias y los combinados de media tarde a punto... pars el refrigerio de los señores y las señoras de...bien.   </p><p>_______________</p><p><em><strong>Antonio García Gómez</strong></em><em> es socio de </em><em><strong>infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[74daaf00-60a0-4d96-82a7-c1757fd97495]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 May 2024 18:58:12 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio García Gómez]]></author>
      <media:title><![CDATA[La bandera]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PP,patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un falso "patriotismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/falso-patriotismo_129_1686714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/072d13d7-4661-4cb7-ac15-e20aa0d876b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un falso "patriotismo""></p><p><strong>I.-</strong> Durante muchos años, la mayor preocupación de los españoles y españolas fue el desempleo, y no nos faltaba razón. Las cifras de parados eran pavorosas, pues llegaron a alcanzar los cinco millones, alrededor del 25%, y, además, los contratos temporales rondaban el 30% del total. Dentro de estas lastimosas cifras, la suerte de las mujeres era todavía más lamentable, con más paro, contratos más breves e inciertos y salarios más bajos. Sin embargo, en estos últimos cinco años, a pesar de la pandemia, de las guerras y otras calamidades, la situación ha mejorado notablemente, incluso diría que se ha producido un cierto vuelco en el mercado de trabajo. El <strong>desempleo ha descendido a 2,7 millones</strong>, alrededor del 12%,<strong> los contratos temporales se han reducido a la mitad </strong>—14%—, el número de personas que trabajan ha ascendido a cerca de 21 millones —récord histórico—, y las mujeres han alcanzado la cifra de 10 millones, el 47% del total, la tasa de ocupación más alta de nuestra historia. Ya sé que todavía hay aspectos bastante mejorables, pues aún contamos con un desempleo superior al europeo, y una parte excesiva de este empleo corresponde a sectores que no se caracterizan por su alto valor añadido, aunque este déficit también está mejorando lentamente.</p><p><strong>II.-</strong> Yo, por ejemplo, me alegro mucho de que en esta cuestión tan esencial para nuestras vidas, España vaya mejor que antes. No obstante, observo perplejo que las derechas, en vez de alegrarse, como hace cualquier buen español, <strong>están cada vez más furibundas, a veces hasta rabiosas</strong> y dicen sandeces como que las cifras de empleo están “dopadas”, como si crear un puesto de trabajo fuese como darse un chute. Eso sí, al mismo tiempo, los presidentes de las autonomías del PP se vanaglorian de los excelentes datos de empleo de sus respectivas comunidades, como si no pertenecieran a un país llamado España. Y sin solución de continuidad truenan contra el “comunismo” que nos invade y que está a punto de “romper España”. No sé si se dan cuenta de que es lo mismo que se decía en 1936, con el fin de justificar el golpe de Estado del 18 de julio de aquel infausto año. La diferencia es que hoy resulta grotesco y patético, pero no menos tóxico.</p><p><strong>II.-</strong> Cosa parecida ha ocurrido con el dramático asunto del terrorismo de ETA. También durante años ha sido tema de intensa preocupación en el ánimo de la ciudadanía. Ha costado sangre, sudor y lágrimas vencer a la violencia etarra, pero, al final, la democracia española y sus aliados, bajo un gobierno socialista, la derrotaron y <strong>hace más de diez años que ETA ya no existe</strong>. Una de las mayores alegrías que uno tuvo en su vida política, hasta el punto de que llegué a pensar —quizá ingenuamente— que cuando venciéramos al paro y al terrorismo “España sería un paraíso”. Pues no, para sectores de las derechas y “despistados” de siempre ETA sigue ahí, viva y coleando, por lo visto mutada en Bildu y, en consecuencia, tanto esfuerzo y sacrificio no han servido para nada. En vez de alegrarse de que eso que algunos han llamado “izquierda abertzale” rechace la violencia y participe, con normalidad, en las instituciones democráticas, se irritan y enervan ante esa perspectiva. Cuando lo sano sería congratularse, aunque no sea necesario para ello ni perdonar ni olvidar, pero sí hacer política para que España avance y mejore.</p><p><strong>III.- </strong>Me temo que está sucediendo lo mismo con el tema de Cataluña. Hace pocos años —2017— la situación en esa comunidad era calamitosa y peligrosa, con violencia callejera, enfrentamiento social e intentos secesionistas. <strong>Hay que ser muy falsario para no reconocer que la situación actual es mucho mejor</strong> y, no obstante, las derechas no valoran lo conseguido, sino que truenan con el “España se rompe”, e incluso alguno llama a la “rebelión”. Se afirma, sin base ni fundamento, que se está favoreciendo a los  “nacionalismos” catalán y vasco en demérito de otras autonomías, violando así el principio de igualdad, en un ejercicio sistemático de falseamiento de la realidad. Por ejemplo, que yo sepa, tanto el traspaso de los cercanías —Rodalies— como la quita del 20% de la deuda con el Estado no son exclusivos para Cataluña, sino que están abiertos a quien las solicite y las negocie. Lo mismo se puede decir de las “terribles” concesiones hechas a Junts con el fin de que se hayan podido aprobar las sustanciosas mejoras sociales de los últimos decretos-leyes. <strong>No veo en qué perjudica el que se reduzca o elimine el IVA en el aceite</strong> de oliva, o que se deje en manos de las comunidades el completar, a su voluntad, el 30% que aporta el Estado en el pago del transporte. En el tema más delicado de la inmigración conviene precisar y no confundir al personal sufridor. Como debería ser conocido, la emigración e inmigración son competencia exclusiva del Estado —ex. Art. 149,2 ª CE—. Sin embargo, el art.150.2 permite la transferencia o delegación a las autonomías mediante ley orgánica. En este caso parece que se trata de una delegación en la que, en todo caso, la ley establecerá las “formas de control que se reserve el Estado”. Además, para el caso de que dicha delegación se extendiera a otras comunidades, el mismo artículo prevé leyes de armonización.</p><p>Por otra parte, en estos años, la Comunidad de Madrid ha atraído el mayor volumen de inversiones y ha acrecentado su ya copiosa oferta cultural con la nueva Galería de las Colecciones Reales; al Principado de Asturias ha llegado, al fin, el AVE, que todavía espera el País Vasco; en el puerto de Valencia se ha realizado una gran inversión con el fin de ampliarlo y convertirlo en uno de los más grandes del Mediterráneo; Sevilla ubicará la Agencia Espacial Española y A Coruña la de Supervisión de la Inteligencia Artificial, en la línea de descentralizar las instituciones del Estado. Y nadie ha clamado, ante estas medidas positivas, que se esté violando el principio de igualdad o favoreciendo a unas determinadas CC.AA. No observo, pues, esa desigualdad que se denuncia, con el fin de enfrentar territorios. Sin embargo, <strong>es obvio que existe la desigualdad, pero de otra naturaleza</strong>, como la que existe entre la mayoría menesterosa y los cada vez más ricos, entre hombres y mujeres, etc. Desigualdades que se acentúan con las políticas de las derechas de bajar impuestos y deteriorar los servicios públicos, como ya sucede en algunas comunidades autónomas.</p><p>En todo caso, lo que resulta abracadabrante es que, después de lo que ha costado que ciertas fuerzas nacionalistas acepten, de hecho, la legalidad constitucional, ahora se las amenace con ponerlas fuera de la ley. Menos mal que las posibilidades de que tal desaguisado salga adelante son remotas, pero, en cualquier caso, <strong>“oído y ojo al parche”</strong>. Otra cuestión es cometer la ingenuidad de pensar que Junts u otros van a velar por el interés general de España, o que el Gobierno pueda seguir planteando plenos como el de los decretos leyes, pues convendría afinar la manera de trabajar los “negocios”. </p><p><strong>IV.-</strong> Es evidente que hay asuntos que no están funcionando y que requieren de medidas enérgicas. Me refiero a tres sobre los que vengo insistiendo y que no son, desde luego, sobre los que vienen machacando la derecha y sus abundantes “terminales mediáticas”. El primero es el de <strong>la pobreza infantil, escandalosa en este país </strong>y en esta época. Quizá se podría paliar con algún tipo de medida específica —renta/ayuda— finalista, en base a acotar el colectivo afectado y la naturaleza de las carencias, así como sus posibles remedios. La segunda hace referencia a<strong> la situación de los jóvenes</strong>, que no encuentran empleo conforme a sus conocimientos, con salarios escasos y que, en muchas ocasiones, tienen que emigrar, con la triste pérdida de capital humano que ello comporta. Un tema ligado al anterior es el del<strong> inalcanzable precio de la vivienda en alquiler</strong>, un asunto en el que la democracia española está fallando. Un derecho por naturaleza fundamental se ha dejado en manos, casi en exclusiva, del puro mercado. Es como si la salud o la educación las hubiésemos abandonado al mero negocio mercantil, como algunos pretenden. La creación de un abundante parque público de viviendas de protección oficial —no vendibles ni pignorables— es una tarea prioritaria que, sin duda, llevará años. Y, en tercer lugar, tenemos un nivel de <strong>sueldos y salarios españoles que es inferior al de los países avanzados </strong>de Europa. Aquí conviene, de entrada, hacer dos matizaciones. La primera es que no es riguroso comparar rentas salariales sin equiparar, también, el nivel de precios. Cuando hacemos las dos cosas, podemos observar que la brecha se reduce, aunque no desaparece. La segunda es que el nivel de salarios depende, en gran medida, de la calidad del sistema productivo, del nivel de productividad, del valor añadido en los diferentes sectores, de las inversiones en I+D+i, de la formación, etc. Es complicado contar con salarios altos cuando una parte sustancial de la población trabaja en sectores con bajos niveles de productividad o escasas habilidades digitales. Y este es un serio problema que no depende, solamente, de la política económica de los gobiernos, sino de hacía dónde fluyen las inversiones productivas que realiza, sobre todo, el capital privado. </p><p><strong>V.-</strong> Tengo la impresión de que estas —y otras parecidas— son las que más deberían importar, y no donde las derechas han situado el grueso del ataque. Una embestida que aparece como muy “nacionalismo español”, excluyente, enfrentado a otros “nacionalismos”, tan sectarios como el primero, pero muy poco patrióticos. Porque el patriotismo del que hablaba Cervantes, los liberales de Cádiz o el constitucional de Habermas, nunca es excluyente o sectario. Es, por el contrario, <strong>un patriotismo que se congratula cuando las cosas van bien, gobierne quien gobierne</strong>, que se alegra cuando la situación mejora en otros países. Sobre todo ahora, con la globalización, cuando si hay un estropicio en cualquier parte del mundo seguro que nos acabará cayendo un ladrillo o guijarro en nuestras cabezas.</p><p>_________________________</p><p><em><strong>Nicolás Sartorius </strong></em><em>es abogado, escritor y presidente del Consejo Asesor de la </em><a href="https://fundacionalternativas.org/" target="_blank"><em>Fundación Alternativas</em></a>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 20:47:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Nicolás Sartorius]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un falso "patriotismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[patriotismo,Comunidades autónomas,Política,Derechos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Que Viva España!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/telepolitica/viva-espana_129_1610204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/249aa399-b64c-4bc5-a3dc-4d38ff51e0d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Que Viva España!"></p><p>No cabe una semana de mayor fervor del españolismo. Desde el pasado domingo en Barcelona hasta este jueves en Madrid, vivimos rodeados de banderas rojigualdas y encendidos y emotivos cantos patrióticos. Como fondo, la inquietud de una parte de españoles ante la <strong>supuesta inminente amenaza de destrucción de nuestra nación</strong>. A la vez, subsiste con firmeza el bostezo de otra amplia parte de la población ante tanta sobreactuación. </p><p>Quizá este es el mejor reflejo de lo que ocurre. En pleno fervor patriótico, se puede vivir la españolidad con intensa emoción o con profunda relajación. Vivimos el <strong>mismo patriotismo entre la sobrexcitación y el tedio</strong>. Una vez más podemos visualizar con claridad la existencia de varias formas distintas de ver España y de sentirse español.</p><p><strong>Ser español</strong></p><p>Dada la peculiar coyuntura, quizá pueda ser momento para dedicar un breve espacio de tiempo en lanzar al aire algunas preguntas: ¿Qué es ser español? ¿Cuántas Españas hay? <strong>¿Un país diverso es menos país que uno uniforme?</strong> ¿Cómo se convive con gente con la que no te entiendes? ¿Hay españoles buenos y malos?</p><p>Jurídicamente, para ser español basta con tener la nacionalidad española. Geográficamente, los españoles compartimos un espacio y un territorio común. Colectivamente, ser español obliga a pagar impuestos todos los años. Casi todo lo demás tiene que ver <strong>con formas individuales y optativas</strong> de imbricarse dentro de la sociedad. Es en este punto cuando siempre aparece el conflicto. Todo el mundo se reconoce a sí mismo el derecho a ser como uno quiere. El problema surge cuando tiene como deseo personal condicionar y determinar según su propio criterio la vida de los demás.</p><p><strong>Condenados a convivir</strong></p><p> Todos y cada uno formamos parte de comunidades a las que pertenecemos no siempre de forma voluntaria. Algunos <strong>nos acomodamos mejor que otros a esas circunstancias obligadas</strong>. Nuestro entorno familiar, geográfico, profesional o personal nos acaba dirigiendo a pertenecer a <strong>colectivos unidos por nexos comunes</strong> que acaban condicionando nuestra actitud ante la vida. Lo individual debe necesariamente amoldarse al interés común.</p><p>Somos miembros de diferentes tribus condenadas a convivir. Algunas son abiertamente integradoras y promueven el entendimiento y la coexistencia con las demás. Otras son notoriamente refractarias a cualquier contagio con otras. Se consideran <strong>depositarias de la esencia de una especie de verdad revelada</strong>. Cuanto más nos acercamos al roce directo, más fácilmente afloran nuestras diferencias de comportamiento. Cuando más nos alejamos por elevación mayor es la apariencia de cohesión y la distancia entre unos y otros deja de percibirse.</p><p><strong>Una perspectiva cósmica</strong></p><p>Díaz Ayuso es igual de española que Rufián, aunque ambos sientan profundamente todo lo contrario. Abascal y Otegui comparten nacionalidad española, en contra de su voluntad, claro está. Sánchez y Feijóo <strong>son igual de españoles, nos guste o no</strong>. Todos formamos parte de una nación que, como es evidente, resulta extraordinariamente diversa si la contemplamos de extremo a extremo.</p><p>El más famoso divulgador científico, Carl Sagan, conocido a través de su serie documental Cosmos, mantenía que debemos aprender <strong>a valorar el significado del ser humano</strong> debido a que “cada uno de nosotros es una preciosidad, desde una perspectiva cósmica”. Daba un interesante consejo en consecuencia: “Si alguien discrepa de tus opiniones, déjalo vivir, porque en un trillón de galaxias, no hallarías otro igual”.</p><p><strong>La España folclórica</strong></p><p>El facherío español forma parte intrínseca de nuestro folclore tradicional, de la misma forma que el independentismo secesionista. Ambos tienen como <strong>uno de sus principales intereses vitales nuestra nación común, España</strong>. El independentista no quiere formar parte de esta tribu y sueña con que se rompa y se disperse. El facha quiere acabar con la España en la que vivimos y aspira a que la nación se convierta en una extensión unificada de su secta. </p><p>Ambos quieren la destrucción de nuestra nación. Sin embargo, ambos, al hacerlo, la fortalecen porque consolidan la diversidad y con su discurso y su comportamiento contribuyen a enriquecer la variedad de nuestro conglomerado nacional. No hay nada menos unificador que <strong>la permanente tabarra de la derecha española</strong> respecto a que la gente de izquierda quiere destruir España. Llevan más de 30 años con el mismo tostón. Alguien debería hacerles ver que así no se ganan amigos.</p><p><strong>Disfrute o tragedia</strong></p><p>Tan español es el que besa la bandera como el que la quema. Uno quiere reivindicar públicamente su incapacidad manifiesta para unificar un país fragmentado en millones de identidades individuales. El otro practica un falso exorcismo tan convencional como irrelevante. Ambos <strong>se revuelven ante la representación del otro</strong> y con ello, en realidad, consolidan su nexo de unión inseparable de coexistencia. Sin la existencia del otro su propia identidad carecería de sentido.</p><p>La cuestión que debemos resolver presenta, en realidad, una fácil disyuntiva. Necesitamos, en primer lugar, asumir la realidad de quiénes somos como tribu en el mundo actual. La amplia diversidad que componemos puede ser a partir de aquí un disfrute o una tragedia. Es optativo. Se trata de elegir, sencillamente, <strong>si queremos intentar vivir felices o amargados</strong>. Dentro de nuestra nación existen tantas Españas que resulta imposible no asentarse en una en la que encontrar confort. Es nuestra identidad y nuestra fortaleza como país. Ya lo dice textualmente nuestro más extendido himno nacional: “Es imposible que pueda haber dos y todo el mundo sabe que es verdad” ¡Que Viva España!</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Oct 2023 20:11:23 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[José Miguel Contreras]]></author>
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      <media:title><![CDATA[¡Que Viva España!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecha,patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calle Lepanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/calle-lepanto_129_1572583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Calle Lepanto"></p><p>Nací en Granada, en diciembre de 1958, en la calle Lepanto, una calle que albergaba<strong> la historia de la posguerra española</strong>. A espaldas del ayuntamiento, más que recordar la batalla histórica en la que Cervantes se quedó manco, la calle resumía bien el aire del <strong>país provinciano, humillado y triste</strong> en el que yo viví una infancia feliz. Había una casa de socorro, un despacho de quinielas, una carbonería llamada Cisco y Tierra, una taberna en la que preparaban buenos bocadillos de atún, unas dependencias de la Cruz Roja, otra taberna con 7 puertas, una oficina del Granada Club de Fútbol, una ventanilla para despachar las entradas a las corridas de toros <strong>y la casa de mis abuelos</strong>. Justo al lado estaba el cine Regio, con grandes carteleras pintadas a mano, y el barrio de San Matías, con la calle Jazmín, que era desde principios de siglo la calle de las putas. Pese a la moral represiva y las campanas de San Matías, en aquella época <strong>se llevaban bien las autoridades municipales, las putas y las actividades comerciales de la ciudad</strong>.</p><p>El abuelo de la cachava, mi bisabuelo José Montero, alquiló un apartamento a mis padres recién casados y allí nací yo. Aunque a los dos años nos mudamos a un piso del Paseo de la Bomba, en el inicio de la carretera de la Sierra, <strong>la calle Lepanto forma parte de mi infancia</strong> porque allí vivían mi bisabuelo y mis abuelos. Si la vida familiar en Andalucía se llena con facilidad de abrazos, besos, afectos y devociones, en mi caso todo se multiplicaba por mi bisabuelo, mi abuelo Adolfo, mi abuela Elisa, los tres hermanos de mi abuelo, los 5 de mi madre y un ejército de primos. Con mi tío Quico, casi de mi edad, aprendí a saltar de la terraza del número 7 a los tejados para ver la ciudad con perspectiva. <strong>Crecer es también mirar las cosas con perspectiva</strong>, subir a los tejados, bajar a los sótanos, y procurar que se mantenga la lealtad a los afectos de siempre, el mucho amor, con<strong> el deseo de encontrar un camino propio</strong>. </p><p>En las cenas multitudinarias de Nochebuena se mataban unos pavos comprados en la plaza de Bibarrambla, y a los postres, entre bandejas de turrón y mantecados, se cantaba el Himno de los españoles patriotas. Mi bisabuelo había fundado <strong>la Banda municipal de Granada</strong>. Mi abuelo también era músico, profesor en el conservatorio y concertista de piano. Los juegos de la vida han hecho que yo identifique los amaneceres de Granada con algún nocturno o alguna polonesa de Chopin y la Nochebuena con el Himno de los españoles patriotas, <strong>un himno que hizo mi abuelo durante la Guerra Civil</strong>, porque se lo habían encargado a Manuel de Falla, pero al maestro Falla no le había salido bien.</p><p><strong>Mi primera rareza fue que no me gustara el pavo</strong>. En cuanto pude tomé la costumbre de comprarme un bocadillo de atún para ir cenado a la Nochebuena, pendiente sólo de las canciones y los mantecados. Después seguí por el camino de las rarezas y empecé a dudar de algunas historias y a <strong>leer libros que no pertenecían ni a las costumbres de mi familia </strong>ni a la oficialidad de los españoles patriotas. En el estudio de Ian Gibson sobre la muerte de García Lorca y la represión nacionalista en Granada, me enteré de que el abuelo de la cachava y mi abuelo habían sido enviados como músicos a la Huerta de San Vicente para ver si en el piano del poeta se escondía <strong>una emisora de radio clandestina para conectar con Moscú</strong>. La represión en Granada fue muy dura. No hubo casi batallas en la ciudad, pero sí detenciones, encarcelamientos y miles de ejecutados. Mis abuelos, que en 1936 vivían en Cuesta de Gomérez, se cambiaron de casa <strong>para no ver los camiones que subían a las tapias del cementerio </strong>cargados de malos patriotas que iban a ser fusilados. Muchos historiadores dieron cuenta objetiva de aquella barbarie.</p><p>Mi vocación de poeta y <strong>mi amor por Federico García Lorca</strong>, uno de los muchos ejecutados en agosto de 1936, me convirtieron poco a poco en otro tipo de patriota español. Tuve la suerte de que toda mi familia perdonara mis rarezas, mis bocadillos de atún, y de mantener para siempre la memoria de una infancia feliz. La hermana del escritor Francisco Ayala, con un padre ejecutado, <strong>me dijo hace tiempo que ella perdonaba</strong>, pero no iba a olvidar. Por eso me cuesta tanto trabajo entender los discursos de odio que quieren volver a levantar algunos españoles patriotas que se sienten herederos orgullosos de aquella barbarie.<strong> El olvido es una tergiversación</strong>, pero la conversión de un golpe de Estado en un momento de gloria es algo que sólo puede entenderse como infamia. Por desgracia, <strong>la vida tampoco es manca en este tipo de mezquindades</strong>.</p><p>Pero uno puede subirse a los tejados después de bajar a los sótanos y ver las cosas con una buena perspectiva. Mantengo un recuerdo muy íntimo de la calle Lepanto, no comprendo el odio, <strong>quizá porque soy más heredero de las polonesas de Chopin que del Himno de los españoles patriotas</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Aug 2023 17:04:10 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Calle Lepanto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,patriotismo,España,Granada,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ideario ultra se expande en un nuevo movimiento fanatizado ya al margen de un Vox en horas bajas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/ideario-ultra-vox-muta-expande-grupos-margen-vox-partido-horas-bajas_1_1558863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2cbc0bcc-8fbc-4db1-b696-8a5eeef61db8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ideario ultra se expande en un nuevo movimiento fanatizado ya al margen de un Vox en horas bajas"></p><p>A diferencia de los <strong>espacios políticos más consolidados y estables, </strong>como el socialdemócrata o el conservador, la extrema derecha se transforma con suma facilidad. Aunque es usual que haya una organización de referencia, las ideas extremistas son capitalizadas por múltiples movimientos, en función de su <strong>sentido de la oportunidad, acierto y suerte.</strong> Ensayos como <a href="https://www.sigloxxieditores.com/libro/extrema-derecha-2-0_51559/" target="_blank"><em>Extrema Derecha 2.0. Qué es y cómo combatirla</em></a><em>, </em>del historiador Steven Forti, y<em> </em><a href="https://www.infolibre.es/cultura/analizar-auge-ultraderecha-fascismo-avanza-trompicones_1_1194944.html" target="_blank"><em>Analizar el auge de la ultraderecha</em></a><em>, </em>de la socióloga Beatriz Acha, que realizan repasos internacionales del fenómeno, permiten extraer dos conclusiones. La primera es que cuando la extrema derecha rompe electoralmente en un país, casi siempre es para quedarse. La segunda es que en ese espacio, que en España ahora lidera Vox, suele haber <strong>mutaciones en tiempo de tribulación de la fuerza principal. </strong>Y Vox está en plena tribulación, agudizada tras su <a href="https://www.infolibre.es/politica/abascal-pierde-tercio-escanos-fracasa-asalto_1_1556598.html" target="_blank">fracaso del pasado domingo</a>.</p><p>¿Hay ya desafíos en marcha a Vox? La primera respuesta es que hoy <strong>no hay evidencias que inviten a pensar en una crisis de liderazgo o escisión relevante en Vox,</strong> ni tampoco en el surgimiento de un partido rival desafiante. En cambio, sí está ocurriendo algo distinto, el tiempo dirá hasta qué punto determinante: parte del discurso <a href="https://www.infolibre.es/politica/informar-vox-tres-pecados-tratamiento-ultraderecha_1_1180401.html" target="_blank">popularizado por Abascal y los suyos</a>, especialmente en sus rasgos de <strong>esencialismo patriótico, demagogia y antipolítica,</strong> está siendo utilizado por grupos y creadores de opinión ajenos a Vox.</p><p>Se trata de un fenómeno en ciernes, que tiene una expresión en la <strong>"Junta Democrática de España",</strong> una plataforma que se declara <strong>ni de izquierdas ni de derechas,</strong> que combina la <strong>antipolítica radical</strong> con el <strong>dramatismo patriótico </strong>y que mete a Vox en el mismo saco que al resto de la "oligarquía". La iniciativa, que el domingo reunió a <strong>miles de personas en Madrid,</strong> cuenta ya con el respaldo de <strong>figuras de gran popularidad del antifeminismo y del asociacionismo profesional </strong>antes defendido por el partido de Abascal.</p><p>El <strong>desafío al partido alfa de la derecha nacionalista</strong> es frecuente en las democracias europeas. En Italia, por ejemplo, La Liga de Matteo Salvini ha acabado superada por Hermanos de <strong>Italia</strong> de Giorgia Meloni, que tuvo la habilidad de presentar a los liguistas como profesionales de la política acomodados por su participación en el Gobierno de Mario Draghi. En <strong>Francia</strong> el Frente Nacional, hoy Agrupación Nacional, también se ha enfrentado a desafíos. Algunos muy sonados. A finales de los 90 Bruno Mégret, el número dos del patriarca, Jean-Marie Le Pen, consumó una escisión, Movimiento Nacional, que no logró desplazar al partido principal. Hoy el agitador xenófobo Éric Zemmour trata de disputar el espacio del radicalismo a Marine Le Pen, a la que acusa de haberse domesticado.</p><p>No hay dos casos iguales. En <strong>Austria</strong> fue Jörg Haider, el propio presidente del partido principal, FPÖ, quien montó la escisión, BZÖ. En <strong>Grecia,</strong> donde la justicia estableció que Amanecer Dorado era <a href="https://www.infolibre.es/internacional/justicia-griega-dictamina-partido-neonazi-amanecer-dorado-organizacion-criminal_1_1188400.html" target="_blank">una organización criminal</a>, su sucesor, Griegos por la Patria, ha sido excluido de las elecciones. Pero el espacio de la extrema derecha no está desierto. Al contrario, hay dos partidos: Solución Griega y Espartanos. En <strong>Dinamarca</strong> la extrema derecha también ha vivido una importante fragmentación. La lista de casos de fragmentación extremista es larga. No es la excepción, sino la regla.</p><p>El común denominador de las opciones B es que han detectado alguna debilidad o flanco desprotegido en el partido dominante. Podría ser el caso de Vox, que <a href="https://www.infolibre.es/politica/vox-tocado-no-hundido-datos-encuestas-casos-europeos-alejan-comparacion-cs_1_1293959.html" target="_blank">atraviesa dificultades</a> desde las autonómicas andaluzas de 2022, cuando experimentó un fracaso de expectativas que acabó con uno de sus rostros estelares, <strong>Macarena Olona,</strong> <a href="https://www.infolibre.es/politica/olona-deja-politica-semanas-despues-jurar-cargo-andalucia_1_1292323.html" target="_blank" >abandonando el partido</a>. ¿Puede ahora el fracaso del 23J agudizar un declive? ¿Puede acelerar la aparición de una alternativa? La respuesta de Adrián Juste, investigador del <em>think tank</em> sobre extrema derecha <a href="https://aldescubierto.org/" target="_blank">Al Descubierto</a>, se podría dividir en tres: <strong>1)</strong> El declive ya ha comenzado y será difícil pararlo. <strong>2)</strong> El desafío de otras fuerzas también ha empezado y se agudizará. <strong>3)</strong> A pesar de todo ello, es improbable que Vox pierda su sitio como fuerza principal del espacio, aunque con menos vigor.</p><p>Juste señala la salida de Olona como el punto de inflexión, pero no como el primer síntoma de su decadencia. El investigador recuerda que ya perdió en crisis locales más de la mitad de sus concejales conseguidos en 2019. Aunque el partido es especialista en tapar sus líos internos, Juste cree que todos los problemas de Vox se pueden recrudecer a partir de ahora. ¿Por qué? Cita múltiples motivos: su discurso ya no suena a nuevo, <strong>ha perdido la posición que le permitía hacer del Congreso su plataforma de propaganda,</strong> el acceso a gobiernos regionales y locales hace cada vez más difícil gestionar las contradicciones...</p><p>¿Significa todo eso que Vox es presa fácil para nuevos emprendedores políticos? No. Juste recuerda que los críticos con Abascal han montado ya <strong>seis partidos</strong> y que ninguno acredita logros reseñables: Túpatria, España Suma, Valores, Juntos por España, Libres y Caminando Juntos. Este último es el que más atención ha recibido, por la popularidad de su fundadora, Olona. Pero sus resultados el 23J han sido tristes: 5.482 papeletas en las diez provincias en las que se presentaba. Aunque en versión reducida, Juste cree que Vox sobrevivirá. Ahora bien, añade, <strong>dentro del partido veremos "más cuchillos"</strong> y su horizonte se presenta difícil. Juste no descarta la aparición de<strong> una "cara nueva" en la extrema derecha,</strong> o un acercamiento de líderes descontentos a las escisiones.</p><p>Tampoco el historiador Steven Forti ve a Vox condenado al declive. Su suerte dependerá, afirma, de por dónde discurra la política general –sus 52 diputados en 2019 llegaron tras las <a href="https://www.infolibre.es/politica/miles-manifestantes-vuelven-protestar-barcelona-sentencia-proces_1_1176266.html" target="_blank" >violentas protestas en Cataluña contra la sentencia por el </a><a href="https://www.infolibre.es/politica/miles-manifestantes-vuelven-protestar-barcelona-sentencia-proces_1_1176266.html" target="_blank" ><em>procés</em></a>, de modo que una agitación de la cuestión catalana podría revitalizarlo–, por <a href="https://www.infolibre.es/politica/extrema-derecha-investigacion-feijoo-vox_1_1311725.html" target="_blank">cómo se comporte su principal competidor</a>, el PP, y por los aciertos o desaciertos de su propia dirección. Es decir, la historia no está escrita. Por eso hay que tener los ojos bien abiertos ante qué fenómenos empiezan a despuntar.</p><p>Suele ponerse énfasis en cómo Vox ha logrado hacer respetables para muchos ideas que antes se quedaban en circuitos marginales. Menos se incide en cómo organizaciones nuevas están utilizando las ideas y formas popularizadas por Vox, pero ya al margen de Abascal y los suyos. Parte del discurso capitalizado hasta ahora por Vox ya no es sólo <em>de Vox</em>. Se ha extendido,<strong> legitimado tras cinco años de incesante difusión en medios y redes sociales,</strong> y encuentra nuevos usos por parte de nuevos agentes, que lo mezclan con otros discursos al servicio de sus propias agendas. Un caso es la llamada "Junta Democrática de España". ¿Es un partido? No. En realidad, nace contra todos los partidos y ante las elecciones del pasado domingo hizo bandera de la <strong>abstención.</strong></p><p>La organización está liderada por el abogado Rubén Gisbert (Valencia, 1990), que en 2020 impulsó esta plataforma sobre la tesis de que <strong>España no es una democracia porque no hay separación de poderes.</strong> Con casi 120.000 seguidores en Twitter y más de medio millón en Youtube, Gisbert ha conseguido apoyos significativos para su proyecto, especialmente en el terreno de los agitadores célebres de Internet. Respalda su iniciativa Romá Gallardo, con más de 1,85 millones de suscriptores en Youtube, entre cuyos contenidos destaca la ridiculización del feminismo, de las políticas "de género" y de la transexualidad. </p><p>Y no es el único <em>influencer</em> que apoya la Junta Democrática. También Aitor Guisasola (343.000 seguidores en Youtube) o Inocente Duke (218.000). Los contenidos de Gallardo, Guisasola –convencido de que el 23 de julio hubo un fraude electoral– o Inocente Durke –que concentra sus críticas y mofas en los líderes y políticas la izquierda– son los propios de toda esa galaxia de la nueva derecha expandida en las redes sociales, revestida de <a href="https://www.infolibre.es/politica/castidad-escuela-concertada-v-vendetta-insolita-deriva-antisistema-propagandistas-catolicos_1_1218987.html" target="_blank">supuesta incorrección política</a> y alineada en lo esencial con los principales planteamientos de Vox. </p><p>Pero lo cierto es que los tres apoyan a una plataforma que se declara <strong>contraria a todos los partidos, sin excluir a Vox.</strong> Otra figura que respalda a la Junta Democrática es <strong>Manuel Hernández,</strong> que cosechó gran repercusión el año pasado como presidente de la Plataforma Nacional, una organización de transportistas que montó un paro dirigido contra el Gobierno con el apoyo del partido de Santiago Abascal.</p><p>De modo que ya sabemos quiénes respaldan la plataforma. Veamos qué dicen. El pasado domingo a las 21.30 –sí, en pleno recuento electoral– la organización reunió junto al Congreso a lo que podría llegar a considerarse una multitud. Una buena parte del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5MpZv7Lerjk" target="_blank" >acto</a> ofrecía lo que uno espera de un mitin de Vox, con <strong>sus vivas a España y a la Policía Nacional</strong> y con una retórica que tiraba de elementos clásicos del repertorio ultra. Se citaba al "pueblo indefenso" frente a las élites y los medios, objeto de abucheos. Se alertaba contra el "adoctrinamiento". Se exaltaba lo español y lo rural. Había mensajes contra Bildu y el acercamiento de presos de ETA. <em>Totum revolutum</em>. No es nada que haya inventado Vox, pero <strong>Vox lo ha convertido en moneda corriente. </strong></p><p>Un camionero advertía de la amenaza de la "<a href="https://www.infolibre.es/politica/decalogo-vox-agenda-2030-onu-unidad-produccion-nacional-familia-espana-rural_1_1211657.html" target="_blank">Agenda 2030</a>" contra <strong>"nuestra forma de vida"</strong> en "el país más maravilloso del mundo". "Tenemos los mejores mares, las mejores tierras, el mejor cielo, y estamos siendo <strong>sustituidos por gente que va a pasar por delante de nuestras casas, como es Marruecos",</strong> decía, antes de alertar de la pretensión del Gobierno de <strong>"desertificar" el país "volando presas".</strong></p><p>Santiago Armesilla, promotor de Vanguardia Española, una organización defensora de un <strong>"socialismo con características hispánicas", </strong>clamaba contra la "venta progresiva de la nación a intereses extranjeros", invitaba a los asistentes a trabajar para legar a las futuras generaciones la <strong>"gloria que es España" </strong>y cerraba con un "viva la hispanidad". Armesilla, con 146.000 seguidores en Youtube, se presenta como seguidor de Marx, pero lo une a Gisbert su "defensa de la unidad de la nación política española".</p><p>Las palabras más repetidas del acto son "libertad", "democracia" y "España". A los elementos que parecen sacados de un <a href="https://www.infolibre.es/politica/vox-encara-mayor-crisis-abonado-popurri-ideologico-afrontar-contradicciones_1_1336878.html" target="_blank">festival Viva de Vox</a> se suman otros que suenan a <a href="https://www.infolibre.es/politica/cacerolada-pedro-sanchez-barrio-salamanca-banderas-franquistas-palos-golf-sanciones-no-respetar-alarma_1_1183074.html" target="_blank">cacerolada de Núñez de Balboa</a>. Pero el encuentro tiene sus elementos distintivos, como son la <strong>defensa acérrima de la abstención</strong> –al menos por ahora–, la afirmación de que España no es una democracia –una y otra vez se cita para ello a Antonio García-Trevijano– y la extendida idea de que los allí presentes conocen <strong>"la verdad"</strong> en contraste con una mayoría que aún no ha sido sacudida por la revelación <strong>"¡He despertado!", dice un orador.</strong> El acto no llega a adentrarse en terrenos conspiracionistas.</p><p>Rubén Gisbert, que se r<span class="highlight" style="--color:transparent;">eserva un cierre del acto de aire estelar, tiene por grito de guerra "libertad", coreado por sus seguidores una y otra vez. El objeto central de su crítica es un </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>ellos</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> identificado con los políticos en general. El Congreso, dice Gisbert, ha sido "usurpado" por los partidos y sus parlamentarios "a sueldo". </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>"¡Esta es la primera piedra para que algún día ahí [dice señalando al Congreso] se siente quien nosotros queramos!",</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> proclama. Quizás cuando se haya hecho mayoritaria lo que hoy llama su "pequeña alternativa". Gisbert lanza alguna crítica velada a Vox, al meter en el mismo saco "los sueldos de los CCOO, UGT o Solidaridad", </span><a href="https://www.infolibre.es/politica/sindicato-vox-declara-sede-social-fantasma-edificio-zona-vip-madrid_1_1187849.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:transparent;">el sindicato del partido de Abascal</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Ahí no está "la alternativa",</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> dice, sino en el "asociacionismo civil" de gente "valiente" que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>"jugándose la vida, se une por la causa de la libertad".</strong></span></p><p><span class="highlight" style="--color:transparent;">Junto a la diatriba </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>antiestablishment</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, llega la exaltación patriótica. El orador expresa su deseo de "una España libre e independiente", vocalizando con detenimiento la palabra "España". </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Abre los brazos en cruz, compone un gesto emocionado.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> De repente, pasa a exaltar a los </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>soldados españoles muertos "en los campos de batalla, tanto en España como fuera de ella",</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que "han vertido su sangre y han muerto por la defensa de España y de la libertad". "¡Por ellos, también estamos aquí!", se emociona. Y reivindica el orgullo de ser español. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>"¡No nos avergonzamos de ser españoles, ni siquiera tenemos que decir que no nos </strong></span><strong>avergonzamos de ser españoles!</strong> ¡Somos españoles!", proclama. </p><p>Elogia al allí presente Pedro Baños, "un valiente<span class="highlight" style="--color:transparent;">, un patriota, un ejemplo de lo que debe ser un militar de España". Se trata del popular analista sobre geoestrategia y rostro habitual en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Cuarto Milenio</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, el programa de Iker Jiménez. Gisbert proclama ante Baños y el resto de asistentes que quiere una España "donde los hermanos, los amigos, los familiares, los vecinos no se miren con recelo por si son de un partido un otro".</span></p><p>Gisbert, en declaraciones a <strong>infoLibre,</strong> niega que su movimiento tenga "signo político", porque <strong>sus "postulados" son "heterogéneos".</strong> "No hay tendencia ideológica clara, quien diga eso miente", afirma. Lo que tienen en común sus seguidores, afirma, es el uso de la "abstención masiva" como elemento <strong>"deslegitimador del sistema",</strong> una "oligarquía política" donde no hay control en caso de que la política "se corrompa o cometa una ilegalidad", <strong>"como hemos visto en los estados de alarma".</strong> </p><p>El abogado no cree que entre sus seguidores abunden los desencantados de Vox, porque "mucha gente" aún confía, a su juicio erróneamente, en el partido de Abascal. Y eso, afirma, "a pesar de que <strong>han pedido formar parte del Tribunal Constitucional, </strong>a pesar de que <strong>apoyaron el primer y el segundo estado de alarma</strong> –aunque luego presentaron el recurso de inconstitucionalidad–, a pesar de que dijeran que <strong>no al dinero público</strong> y ahora se financian en un 60% con dinero público, a pesar de que dijeron que <strong>no a las autonomías y ahora se reparten cargos".</strong> </p><p>¿Se plantea la Junta ser algún día una opción política en las urnas? –le pregunta <strong>infoLibre.</strong> Gisbert responde que no, que lo que quiere es poder "elegir". Mientras tanto, abstención electoral. Y no sólo eso: también,<strong> "si somos suficientes, abstención fiscal".</strong></p><p>Los análisis recabados coinciden en que la Junta Democrática es más un fenómeno expresivo de la mutación de las formas e ideas popularizadas por Vox que una fuerza con proyección de futuro. Román Cuesta, investigador especializado en extrema derecha, sostiene que <strong>no hay margen para que un proyecto así "avance",</strong> por más que cuente con el apoyo de <em>influencers</em> populares. Juste (Al Descubierto) ve tanto en la Junta Democrática como en el Frente Obrero, un partido que ha superado los 45.000 votos extremando las propuestas antiinmigración, <strong>formas de aprovechamiento oportunista de la legitimación de las ideas de Vox,</strong> pero en ningún caso una amenaza a la posición de primacía de la formación de Abascal en ese espacio político.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jul 2023 18:46:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángel Munárriz]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El ideario ultra se expande en un nuevo movimiento fanatizado ya al margen de un Vox en horas bajas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,patriotismo,España,Nacionalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El histórico mal perder de la derecha patria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/historico-mal-perder-derecha-patria_129_1404190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7b1cb36f-2036-4347-b304-de5a68b17394_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El histórico mal perder de la derecha patria"></p><p>Lo de <strong>Brasil, </strong>el asalto al Congreso, era casi hasta de prever, viendo el precedente de la ocupación del <strong>Capitolio en Estados Unidos</strong> hace exactamente dos años por una turba de partidarios de <strong>Trump</strong>, que como su colega y camarada Bolsonaro puso en cuestión la victoria de su adversarios políticos en unas elecciones democráticas. </p><p>Echando mano de la perspectiva histórica, ese es el comportamiento de la derecha extrema en nuestro país desde que los historiadores de su cuerda dieron por amañados los resultados de las elecciones de febrero de 1936 que trajeron como consecuencia el triunfo del <strong>Frente Popular</strong>. Por si eso ocurría, como ocurrió, ya se estaba preparando el golpe militar que cinco meses más tarde, en connivencia con la Italia fascista, desencadenó una crudelísima guerra, resuelta por los vencedores con una dictadura al estilo de las que fueron motivo de la <strong>Segunda Guerra Mundial. </strong></p><p>Ya en el periodo democrático vigente, bastó la posibilidad más que previsible de una victoria del Partido Socialista en los comicios de 1982 para que se intentara un golpe de Estado en febrero de 1981, sobre cuyas interioridades aún no tenemos toda la información, pero que achantó al partido de <strong>Pablo Iglesias Posse</strong>, dejando un tanto reducidas las promesas del Cambio. </p><p>Ya en el siglo actual, pretendió la derecha ganar unas elecciones mintiendo a la ciudadanía sobre los atroces atentados del 11 de marzo de 2004 y, como su nauseabunda falacia comportó su derrota, mantuvo una <strong>oposición propia de un partido de bronca y algarada permanente</strong>, que nunca llegó a disculparse por haber mentido sobre una tragedia que costó casi 200 muertes y centenares de heridos. </p><p>Llegamos así hasta la legislatura en curso, durante la cual se reprodujo esa actitud con el refuerzo del partido de extrema derecha que ha venido a radicalizar la estrategia del <strong>Partido Popular,</strong> llegando a desligitimar al actual gobierno de coalición y descalificando a su Presidente.</p><p>Y con ese currículum, tan poco ejemplar democráticamente, aún tenemos a una izquierda a la izquierda del <strong>PSOE </strong>que se permite la frivolidad de mantener las dudas sobre si concurrir a la triple convocatoria electoral del año en curso haciendo frente común contra ese historial y ese presente de la derecha patria.</p><p>_________</p><p><em><strong>Félix Población</strong></em><em> es periodista y escritor. Su último libro es 'La memoria nombrada' (Ed. El viejo topo, 2018).</em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jan 2023 18:29:44 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Félix Población]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El histórico mal perder de la derecha patria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[patriotismo,Política]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El patriotismo antipatriótico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/patriotismo-antipatriotico_129_1319186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El patriotismo antipatriótico"></p><p>Son muchas cosas las que le debo a la lectura de <strong>María Zambrano</strong>. En momentos en los que la razón práctica podía desembocar en la <strong>autodestrucción </strong>y en una cámara de gas, su concepto de razón poética sirvió para cuestionar cualquier modernidad que prescindiese del respeto a la <strong>dignidad humana</strong>. Me valgo de la razón poética cada vez que las dinámicas sociales quieren separar la razón y los sentimientos, provocando autoritarismos<strong> sin compasión o populismos irracionales</strong>. Frente al poder sin corazón o frente al asalto mediático de los fluidos neoliberales, creo en las instituciones capaces de ordenar el diálogo y la convivencia.</p><p>También pienso en <strong>Benina</strong>, la protagonista de <em>Misericordia </em>de Galdós estudiada por María Zambrano, cada vez que necesito justificar mi inclinación a la resistencia y la esperanza. Quien no puede asumir el <strong>cinismo </strong>del todo vale y nada tiene solución, ni la ingenuidad optimista del que desconoce las heridas de la realidad, llega a encontrar en las <strong>convicciones íntimas y en la propia educación sentimental</strong> argumentos para salvarse del odio y de la renuncia.</p><p>Pero el consejo de María Zambrano que más he recordado en los últimos meses es la <strong>necesidad de vigilar a los patriotas</strong> que trabajan para destruir a su patria, esa retórica del nacionalismo que se convierte en una forma dañina de perderle el respeto al sentido democrático de pertenencia y a la necesidad de convivir. Se trata de una precaución que aprendí con la lectura de <em>Los intelectuales en el drama de España</em>, un ensayo, muchas veces reeditado, que publicó por primera vez en 1937 la editorial chilena Panorama. </p><p>Confieso que lo primero que me llamó la atención y me emocionó cuando cayó en mis manos el libro fue el anuncio en una de las solapas de otro libro, <em>Madre España</em>, en el que los<strong> mejores poetas chilenos</strong> mostraban su amor por mi país. Una España democrática y solidaria, sin tentación ninguna de imperialismo, había conseguido que poetas como <strong>Pablo Neruda</strong>, <strong>Vicente Huidobro</strong> y <strong>Pablo de Rokha</strong> la llamasen madre, igual que el peruano <strong>Cesar Vallejo</strong>, el cubano<strong> Nicolás Guillén</strong> o el argentino <strong>Raúl González Tuñón</strong>. Para quien ha heredado el profundo amor a España de una exiliada como <strong>María Teresa León</strong>, un preso como <strong>Miguel Hernández</strong> o un asesinado como <strong>Federico García Lorca</strong>, víctimas todos del falso patriotismo, la defensa de la Madre España supuso una invitación al orgullo.</p><p>A lo largo de sus reflexiones, en las que despuntan la esperanza y la razón poética, María Zambrano le explica a<strong> Gregorio Marañón</strong>, sumiso al golpe de Estado de 1936, uno de los motivos más fuertes de su indignación. Eran numerosos los levantamientos o las revoluciones a lo largo de la historia, pero ninguna había utilizado hasta entonces el <strong>patriotismo para vender a la patria</strong>. Los militares que dieron el golpe y provocaron la guerra, autodenominándose nacionales, no tuvieron el menor escrúpulo a la hora de vender España a Hitler y Mussolini.  </p><p>Así lo escribió María Zambrano en 1937: “En realidad estos <em>nacionalistas </em>se avergonzaban íntimamente de ser españoles, porque en España no había esa exhibición lujosa de fuerza y <strong>violencia que era el fascismo</strong>. Antes que españoles eran…fascistas y su pertenencia a España estaba condicionada. Y eso es lo que nos separa, doctor Marañón: nosotros antes y sobre nada pertenecemos al pueblo español y estamos unidos a su suerte y a su <strong>porvenir incondicionalmente porque le amamos </strong>y este amor nos da esperanza en sus decisiones”.</p><p>No puedo evitar acordarme de María Zambrano cada vez que alguien intenta deslegitimar a un Gobierno elegido por los españoles en las urnas, cada vez que los políticos con banderita de España en la muñeca intentan desprestigiar en Europa a la nación, cada vez que un nacionalista trama conspiraciones para que los<strong> fondos europeos</strong> no lleguen a su país  o cada vez que en nombre de la patria se venden la salud pública, la luz y el salario de los españoles en beneficio de los bancos y las grandes empresas. Sí, es una<strong> triste verdad actual</strong>: son peligrosos los patriotas que no dudan en vender a su patria.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Sep 2022 18:27:58 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El patriotismo antipatriótico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'empatría' y lo que decimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/empatria-decimos_129_1216644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La 'empatría' y lo que decimos"></p><p>Decir <em>empatría</em> es un modo de empezar el año.</p><p>La prisa nos ha acostumbrado a decir lo que pensamos sin pensar antes lo que decimos. Se trata de un sentimiento de libertad propio de la servidumbre, porque<strong> hablamos al dictado y asumimos lo que otros han pensado para nosotros.</strong> Somos loros de repetición incluso cuando contestamos al que nos ofende siguiendo las reglas de juego establecidas por él. Una espontaneidad sometida.</p><p>Y la verdadera libertad se juega al pensar lo que decimos antes de decir lo que pensamos. Es lo que nos permite vacilar, escaparnos del ruido y los dogmas, hacernos dueños de nuestra propia opinión al dudar de nosotros mismos. Es también lo que nos permite mantener la esperanza y defender la dignidad de las causas que justifican nuestro sentido democrático de pertenencia. Al pensar lo que decimos aprendemos a pensar lo que escuchamos. La servidumbre empieza por nuestra relación con las palabras, por nuestra capacidad por elegir el tono y los motivos de las conversaciones. Los manipuladores, que no pueden imponernos un modo de pensar, pueden llegar a dominarnos cuando <strong>consiguen imponernos los asuntos de la discusión, ocultando aquello que nos afecta, los retos que dan sentido a nuestras preocupaciones.</strong></p><p>La relación de los patriotas con su patria y de los nacionalistas con sus naciones suele dar buenos ejemplos de todo lo que afecta al sentido de pertenencia, al disfraz de las conversaciones provocadas y a los estados de crispación que invitan a decir lo que pensamos antes de pensar lo que decimos.<strong> Mi viejo miedo a los patriotismos que acaban convirtiendo a sus patrias en campos de odio </strong>hizo que me gustase mucho la palabra <em>empatría</em>, una idea que me propuso el rapero y cantante Rayden en una conversación pública organizada por Twitter.</p><p>La patria, según el diccionario, es una tierra natural o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. <strong>Un antipatriota puede situarse en contra de los vínculos, pero un patriota no, necesita formar comunidad. </strong>De ahí que su sentido de pertenencia no deba alejarse de la empatía, es decir, de su capacidad de identificarse y compartir sentimientos. En España, desde el siglo XIX, tiempo en el que los historiadores rigurosos fijan el nacimiento de la nación española, no suceden así las cosas. Los autoproclamados patriotas se definen como gente dedicada a odiar a parte de sus compatriotas y a mentir sobre ellos. </p><p>La idea de <em>empatría</em> me invita a definir el amor a España por un sentido de pertenencia basado en el interés por la calidad de vida de los españoles, su igualdad, la calidad de su educación y su sanidad públicas, el respeto a los cuidados de vivir en comunidad, la solidez de sus derechos cívicos y laborales. Y<strong> me resulta muy extraño que se declaren nacionalistas y patriotas los que se dedican a evadir riquezas a paraísos fiscales</strong>, bajar impuestos equilibradores y degradar los servicios públicos y la igualdad de la ciudadanía.</p><p>Decir <em>empatría</em> es un modo de pensar lo que decimos para hablar de lo que queremos y no dejarnos llevar por debates que nos desvían de la realidad para encubrir las verdaderas heridas de la patria, por ejemplo, las brechas de desigualdad y la poca inversión pública en los posibles remedios. Decir <em>empatría</em> <strong>es sentirse orgulloso de la hospitalidad de una tierra natal o adoptiva</strong>, incluso sentirse agradecido a los trabajadores que llegan de fuera y permiten mantener la economía y las pensiones en un país con índices de natalidad muy bajos.</p><p>Decir <em>empatría</em> es <strong>no seguirle la corriente a los que quieren que pensemos que la desigualdad y los peligros vienen de fuera </strong>y no de los falsos patriotas que pretenden manipular nuestra patria como si fuese un cortijo particular a su servicio. Decir <em>empatría </em>es negarme a que Fernando VII vuelva a vender España a los franceses… y Franco a Hitler y Mussolini. Decir <em>empatría </em>es pensar dos veces lo que digo antes de decir lo que pienso, porque quiero ser dueño de mi propia conciencia española, orgullosamente democrática y española, y <strong>no una marioneta del </strong><em><strong>trumpismo</strong></em><strong> internacional</strong>, sus redes y sus medios de comunicación, que manipulan las informaciones en nombre de la posverdad, es decir, de la superstición y las mentiras de siempre.</p><p>Sí, decir <em>empatría</em>, en España,<em><strong> </strong></em><strong>es un modo de empezar el año.</strong><em><strong> </strong></em></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jan 2022 17:55:40 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La 'empatría' y lo que decimos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con la Patria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/vueltas-patria_1_1198646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/cb85a97a-f46c-4596-aa24-7739a3daa1f9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con la Patria"></p><p><strong>La palabra Patria ha dado algunos tumbos a lo largo de la historia. Y los sigue dando.</strong> Ha ofrecido semblantes diversos hasta llegar a nuestros días. Como les ha ocurrido a otras palabras, llega a nosotros muy magreada. Ha recorrido un largo camino durante el que su significado ha variado, se ha enriquecido, o se ha deslucido, ha adquirido nuevos sentidos, con frecuencia exaltadores, a veces denigratorios. Ha sido muy zarandeada y, de manera preponderante, <strong>ha quedado supeditada a la intencionalidad de ciertos usos. </strong></p><p>Advirtamos, ante todo, que <strong>la palabra patria no es una palabra cualquiera.</strong> Tiene rango, tiene clase, categoría y enjundia. O <strong>al menos eso pretenden muchos de quienes la invocan.</strong> Otros creen que es una palabra que arrastra mucha chatarra, mucha retórica huera y falsa. De modo que, sea su índole elevada y noble, o engañosa y astutamente artificiosa, lo cierto es que <strong>es una palabra que tiende a la solemnidad y aspira a designar algo indiscutiblemente noble. </strong></p><p>El término latino patria <strong>la definía como “la tierra donde uno ha nacido”.</strong> El Código de las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio (1252-1284) siguió concibiendo la patria como “la tierra en que se nace”, implicando también a las instituciones que la rigen, a las que es preciso obedecer: “Son tenudos los omes de loar a Dios y obedecer a sus padres e a sus madres e a su tierra que dicen en latín patria”. <strong>Entre esas obligaciones estaba la de morir por la patria,</strong> en consonancia con el ideal clásico expresado en el célebre verso de Horacio: “dulce et decorum est pro patria mori”.</p><p>Durante el Renacimiento español, ya en transición hacia el Barroco, Francisco de Quevedo expresó en un célebre soneto, escrito en el año 1613, <strong>su sentimiento abatido ante la decadencia de la patria, a la que equiparaba a la España imperial:</strong> “Miré los muros de la patria mía,/ si un tiempo fuertes ya desmoronados/ de la carrera de la edad cansados/ por quien caduca ya su valentía. (...)” </p><p>Y ya en el siglo XVIII, <strong>el falso patriotismo exhibido por quienes ocultaban tras él sus propios intereses, </strong>fue denunciado por el eminente escritor inglés Samuel Johnson (1709-1784). Suya es la conocida frase: “El patriotismo es el último refugio de un canalla”. Escribió un opúsculo titulado The Patriot en el que distingue a los verdaderos patriotas de los falsos, cuestión que ha dado mucho que hablar hasta nuestros días. Para Samuel Johnson, <strong>un patriota es aquel cuya conducta pública está guiada por un solo motivo, el amor a su país.” </strong></p><p>La Ilustración <strong>dio a la palabra patria una significación políticamente nueva y trascendente. </strong>La Enciclopedia la definió no solo como el lugar o territorio en que se nace, sino también como “el Estado libre del que somos miembros y cuyas leyes garantizan nuestras libertades y nuestra felicidad”. En consecuencia, los enciclopedistas sostienen que no puede haber patria bajo el despotismo. Con este nuevo significado, garante de las libertades y de la felicidad, la palabra patria, en esta versión ennoblecida, <strong>pasó a ser de uso habitual por parte de los Ilustrados, tanto en Europa como en América.</strong></p><p>Ese elevado concepto de la Patria, introducido por la Ilustración, llevó a la Constitución española de 1812 <strong>a proclamarla como merecedora de amor y de sacrificios por defenderla. </strong>Dice en su artículo 6 que “el amor a la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles y asimismo el ser justos y benéficos.” Y el artículo 9 de ese texto elaborado por las Cortes de Cádiz establece que <strong>“está asimismo obligado todo español a defender la Patria con las armas cuando sea llamado por la ley.”</strong> Quedaba ya claro que se trataba de una “palabra mayor”, algo elevado que obligaba a amarlo y a defenderlo con las armas si preciso fuere. </p><p>En España, durante la dictadura del general Franco, el concepto Patria (entonces se la escribía siempre con mayúscula) <strong>quedó muy degradado. La palabra Patria, junto con las banderas, el himno nacional y la exaltación de ciertas “glorias nacionales”</strong>, formaban parte de un falso decorado que desentonaba con la realidad de un país que pasaba hambre, que había sido hundido en la pobreza por la guerra y por un Régimen dictatorial al servicio de los sectores privilegiados. Desde la época de Franco, <strong>el nacionalismo español se identificó con un lenguaje patriotero exaltador del unitarismo, las políticas centralistas, la represión y el militarismo. </strong></p><p><strong>En esos cuarenta años de dictadura franquista se intensificaron dos maneras muy diferentes de concebir la patria,</strong> o lo que es lo mismo, dos maneras de concebir la identidad nacional. Esas dos maneras, tan distintas, ya las había retratado magistralmente el poeta Antonio Machado al escribir en su Juan de Mairena sobre la patria: “En los trances más duros <strong>los señoritos la invocan y la venden, el pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera”. </strong></p><p><strong>El calificativo de “patriota” sigue conservando, desde luego, un sentido francamente elogioso.</strong> Pueden encontrarse ejemplos recientes de ello. Baste recordar ese uso rotundamente laudatorio por parte de un presidente del Gobierno: el mes de mayo de 2020, el día 23, Pedro Sánchez llamó “patriota” al presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en una rueda de prensa en la que un periodista había preguntado al presidente <strong>por el abandono de Garamendi de las conversaciones con el Gobierno de cara a la consecución de un pacto social.</strong> Garamendi lo había hecho como protesta por el acuerdo al que había llegado Sánchez con Bildu para derogar íntegramente la reforma laboral que el PP había implantado en 2012. “El diálogo social se retomará cuanto antes, —anunció Pedro Sánchez, y añadió—, <strong>el señor Garamendi es un gran patriota y tiene un gran sentido de Estado y de la responsabilidad”.</strong></p><p>Pero el término patriota, cuando se le añade algún calificativo, como el de “patriota de pacotilla”, o “de boquilla”, o “de tres al cuarto”..., o <strong>cuando se pronuncia esa palabra con retintín y sarcasmo, </strong>(como está ocurriendo ahora con la expresión “policía patriótica”), <strong>adquiere un significado claramente ominoso. </strong></p><p>Hace unos años, estando Rodríguez Zapatero en la oposición,<strong> llamó “patriota de pacotilla” a José María Aznar y este se sintió muy ofendido, sin duda porque los dirigentes políticos de la derecha española aman esa palabra ampulosa y grandilocuente</strong> que para ellos implica ensalzar la concepción tradicional de la unidad de España y de su convenida grandeza. Les gusta presumir de ser patriotas, lo proclaman y tratan de apropiarse el término con exclusividad. Pero ese supuesto patriotismo suele desvanecerse a la hora de la verdad, por ejemplo, <strong>cuando llega el momento de aportar a la caja común lo que a cada cual corresponde según su renta y su patrimonio,</strong> como ha denunciado Jesús Maraña en su reciente artículo <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2021/06/03/el_periodismo_los_patriotas_121261_1023.html" target="_blank">Open Lux, el periodismo y los patriotas.</a> Y ejemplos de ese patriotismo huero los hemos visto en los pasados meses, en los momentos más difíciles de la pandemia, cuando los llamamientos del Gobierno a la unidad de todas las fuerzas políticas ante los enormes problemas que había que afrontar<strong> fueron desoídos por los partidos de la derecha que estaban muy ocupados en intentar desestabilizar al Gobierno.</strong> “¿Dónde están ahora los patriotas de la pulserita?”, se preguntaron entonces algunos columnistas. </p><p>Pero ese uso espurio de la palabra patria no debiera ensombrecer el anhelo de su significado más noble y profundo, al que se refirió el gran poeta alemán Friedrick Hölderlin en su célebre obra Hiperión, en la que exclama:  <strong>“</strong><strong>¡Dichoso el hombre al que una patria floreciente alegra y fortifica el corazón.”</strong></p><p>_______________________</p><p><strong>Félix Santos</strong> es periodista y exdirector de 'Cuadernos para el Diálogo'.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jun 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Félix Santos]]></author>
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      <media:title><![CDATA[A vueltas con la Patria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Derecha,patriotismo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Manuel Vicent: "Hay que sacar la espina infectada que son los presos del 'procés'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/como-lo-ve/manuel-vicent-hay-sacar-espina-infectada-son-presos-proces_1_1198321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/69b7af8c-c84c-4866-aafb-6bfa5a0fabab_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Manuel Vicent: "Hay que sacar la espina infectada que son los presos del 'procés'""></p><p><strong>Manuel Vicent</strong> (1936) nació en Villavieja, un pueblo de Castellón, cuatro meses antes del comienzo de la Guerra Civil Española. Publicó su primer libro a los treinta años, en 1966. Lo tituló Pascua y naranjas y le valió para ganar el Premio Alfaguara de Novela. No ha parado de publicar —y de recibir galardones— desde entonces. Hace pocas semanas, más de medio siglo después del primer reconocimiento, le entregaron el VI Premio de Opinión Raúl del Pozo. En paralelo a su carrera como novelista, ha sido y es<strong> una de las firmas más respetadas del periodismo político español. </strong></p><p>La lucidez de Manuel Vicent s<strong>e ha mantenido imperturbable y puntiaguda hasta la actualidad</strong>, como demuestra su visión del patriotismo, del sector público, de la izquierda en España, de la oposición al Gobierno o del <em>adiós</em> de Pablo Iglesias.</p><p><strong>El patriotismo</strong></p><p>"Patriotismo es la gente que trabaja, la gente que paga impuestos, <strong>la gente que cumple con su deber solamente por ser su deber, la gente solidaria,</strong> la gente que te echa una mano, y la gente que se siente orgullosa del país donde está y hace lo que tenga que hacer por cumplir con su deber. Lo demás es todo flato, puro flato. Nada más que flato". </p><p><strong>El mundo pospandemia</strong></p><p>"La pregunta que uno se hace es si de esta pandemia vamos a salir mejores o peores. Si vamos a aprender algo o no. Y yo soy muy pesimista porque, desde el inicio de la historia, la sensibilidad humana ha avanzado muy poco —apenas un escalón—, frente a la técnica y al desarrollo tecnológico. Prácticamente, la sensibilidad de Píndaro, de Anacreonte, de todos los presocráticos no ha sido superada. Vivimos todavía de la moral de Sócrates, de la filosofía de Platón. Sin embargo, somos capaces de mandar un artefacto a Marte.<strong> El desarrollo de la sensibilidad humana es muy lento.</strong> Bien es verdad que en la Vía Apia, por ejemplo, iban Virgilio y Horacio hablando de hexámetros exquisitos, mientras en cada esquina había una persona crucificada. Pues esa capacidad de no percibir la miseria y la tragedia humanas alrededor de la belleza sigue, permanentemente, entre nosotros. Es posible que en esta pandemia, el mundo virtual —el mundo digital— le haya doblado, definitivamente, el codo al mundo analógico. En cuanto a la solidaridad, es compatible el gran heroísmo de los sanitarios, por ejemplo, con la irresponsabilidad de muchos grupos de jóvenes, que se creen más allá de la pandemia".</p><p><strong>La vacuna, como una eucaristía científica</strong></p><p>"A la hora de recibir la vacuna, me chocaba mucho cómo los viejos hacían como un remedo de aquella alegría, cuando de niños recibían la Primera Comunión, solo que la sagrada forma consagrada entraba por la boca o la lengua y, ahora, entra por el hombro. Pero la alegría del viejo es exactamente como la Primera Comunión. Solamente faltaba que nos dieran una tarta y los regalos. Esto también es contradictorio. Estos días coinciden las primeras comuniones con la vacunación masiva. Se da una especie de choque entre la ciencia y la fe. ¿Qué es más importante, la sagrada forma, que se supone que es Dios, que entra en tu cuerpo, o ese preparado de la vacuna por el hombro? ¿Dónde se encontraban dentro del cuerpo? ¿En qué parte del cuerpo se encontraba ese supuesto Dios, que, en el fondo, es todopoderoso y puede, también, acabar, si quiere, con la pandemia en una fracción de segundo con ese desarrollo humano que ha trabajado para conseguir un remedio a la vacuna? Dentro del cuerpo de las personas,<strong> ese combate entre la fe y la razón es casi espectacular</strong>". </p><p><strong>Defensa de lo público</strong></p><p>"En la pandemia se ha demostrado que <strong>lo público, en este caso la sanidad, es imprescindible.</strong> España, por ejemplo, ha dado una respuesta muy positiva. Evidentemente, alejando un poco el foco, el capitalismo está hecho para crear riqueza y el socialismo, para repartirla. El conjunto de los dos es la socialdemocracia y esa forma de repartir la riqueza que crea el capitalismo y que, en teoría, reparte el socialismo, es a través de lo público: la enseñanza pública, la sanidad pública, etc. En la pandemia, está claro, se ha puesto a prueba la necesidad de lo público. <strong>Sin lo público no somos nada</strong>". </p><p><strong>La oposición al Gobierno durante la pandemia</strong></p><p>"La oposición ha actuado mal porque parte del hecho de que el Gobierno es ilegal o ilegítimo y de que, con la moción de censura, robaron el poder en una jugada de póquer. Encima, en la política española <strong>ya no hay adversarios, sino enemigos, y el odio es la cápsula fundamental,</strong> el veneno fundamental que rige la vida pública. Valerse de una pandemia —de un mal general—, para derrocar al gobierno… Con eso está todo dicho. Es una deslealtad porque, en el fondo, creo que <strong>la derecha clásica española se cree la dueña del cortijo</strong> y considera a la izquierda como una especie de aparcero. Les permiten cuidar la finca, ser honestos y esas cosas, pero, a la mínima, tienen que irse. Por otra parte, la izquierda tampoco acaba de quitarse de encima el complejo de <em>okupa</em>. Es como si no estuviera segura de que los votos le otorgan tanto derecho como a la derecha para gobernar".</p><p><strong>Crisis migratoria</strong></p><p>"España necesita cinco millones de inmigrantes. Necesita gente joven, gente que venga a trabajar, a pagar impuestos. Este es un país envejecido. Europa, por su parte, necesita cincuenta millones de inmigrantes porque también es una comunidad totalmente envejecida. Ahora bien, hay que ordenar ese flujo migratorio, que es fundamental y esencial desde el inicio de la historia.<strong> </strong>La historia la han hecho los inmigrantes.<strong> La esencia de la evolución humana es la inmigración. </strong>La dificultad reside en cómo combinar el flujo migratorio con un ordenamiento. No es fácil porque, en este momento, la globalización y la facilidad de transportes hace que haya un corrimiento de carga. Yo me imagino que es como si toda África se levantara y cayera, como un corrimiento de carga en una estiba de un buque, sobre España y sobre Europa. A la vez, se trata de un destino aciago y es un desafío ordenarlo, aunque para eso están los políticos, por supuesto. </p><p>Hasta ahora, los negreros españoles, holandeses o franceses iban por la selva cazando negros, metiéndolos en un cepo y llevándoselos en un barco. Si estaban enfermos, a la mínima los arrojaban al mar. Los azotaban. Los convertían en esclavos. En nuestros días, esos negros vienen aquí, naufragando, en pateras, y vienen a ser nuestros esclavos, a limpiar nuestros retretes. Es un espectáculo dantesco lo que se está produciendo, por ejemplo, en el Mediterráneo, que es ya un mar muerto, pero lo es por<strong> todos los cadáveres de gente que vienen a ser nuestros esclavos y terminan en el fondo del mar.</strong> Es una cosa terrorífica y una tragedia, pero, cuando una tragedia se codifica, deja de ser una tragedia". </p><p><strong>Indultos a los presos independentistas</strong></p><p>"Si la derecha quiere que dentro de diez años haya el 80% de independentistas catalanes, que siga con esto, que siga con esta política judicial, en vez de hacer política de verdad. El independentismo vive del agravio.<strong> Una veleta no se eleva si no es contra el aire.</strong> Si uno le mete aire en contra, la veleta se eleva. Evidentemente, el soberanismo, el independentismo y el nacionalismo son una fiebre. El que la tiene, la tiene y el que no la tiene, no la tiene. Unos tienen una fiebre de treinta y siete y medio, otros de treinta y ocho, otros de treinta y nueve, otros de cuarenta y dos grados. Esos son los que ya se quieren ir. Un buen gobierno de España consiste en mantener esa fiebre inevitable en treinta y siete o treinta y ocho. Ahora, si haces todo lo posible para que esa fiebre llegue a los cuarenta y dos grados, te expones a que el día menos pensado, sin darte cuenta, todos los catalanes, o la inmensa mayoría, se conviertan en independentistas. <strong>Hay que sacar esa espina infectada que son los líderes que están en la cárcel porque es una fábrica de independentistas. </strong>Si Adolfo Suárez no hubiera tenido el coraje de legalizar al Partido Comunista, que entonces fue casi el motor del golpe de estado, si hoy siguiera estando prohibido, seríamos todos comunistas. El Partido Comunista no sabía que el día que lo legalizaron, lo sentenciaron a muerte. De hecho, la legalización del Partido Comunista fue la causa de su desactivación y, prácticamente, de su desaparición".</p><p><strong>La equidistancia entre la vida y la política</strong></p><p>"La equidistancia y la moderación son un esfuerzo enorme. En cambio, ser fanático es fácil, basta que tengas el gen del fanatismo dentro. Pero ser moderado, ser equidistante, ver siempre la razón que pueda tener el otro, ponerse siempre en el lugar del otro, eso es una facultad del espíritu que solo tienen algunas personas y, por supuesto, son las más vilipendiadas. Si eres equidistante te dan por las dos partes: te llaman alma blanca, te llaman tonto útil, etc. En arquitectura, por ejemplo, no se podría hacer ningún edificio sin la equidistancia. En nuestras vidas concretas, <strong>la equidistancia es el equilibrio de la existencia,</strong> pero en política la ejerce muy poca gente, sobre todo en España". </p><p><strong>Estado actual de la izquierda política</strong></p><p>"La izquierda está con una crisis de valores increíble. La derecha, por su parte, es distinta. Cuando se siente en peligro, al toque de corneta, se une enseguida, pero la izquierda no. La izquierda es discursiva,<strong> es crítica y es como un sueño de igualdad, de libertad y de fraternidad</strong>. Cuando un solo concejal de izquierdas se corrompe, en realidad se corrompe todo el sueño. Y el virus de la crítica, que es casi sustancial a la izquierda, también es autodestructivo. Además, en la actualidad, casi no se sabe lo que es la izquierda y la derecha. Por eso hay una crisis de valores. Hoy, la derecha europea es prácticamente socialdemócrata. La revolución de los valores es una descarga casi irracional a la que nos estamos enfrentando. Y si, encima, la izquierda tiene el virus de la crítica en su propio seno, está ya todo claro". </p><p><strong>El ‘adiós’ de Pablo Iglesias</strong></p><p>"Pablo Iglesias es un agitador y no ha aportado nada. Es un genio en el debate, era un buen parlamentario y es un buen polemista, pero su idea es revolucionaria. Su idea es de agitación. Donde ha ido, ha agitado. Lo sabe hacer. Sabe provocar y agitar. Por otra parte, está metido en un bucle de narcisismo inverosímil. Mientras estaba en el Gobierno, agitaba dentro del Gobierno. Después, cuando se presentó a la Comunidad, agitaba en la Comunidad y ahora agitará, probablemente, desde alguna red o desde alguna emisora. Yo no lo sé. Además, el que solo sabe de política porque la ha aprendido en los libros —como muchos de los de Podemos, que han sido profesores de universidad o ayudantes— no sabe de política de verdad porque la política no se aprende. <strong>La política es un instinto del bien común</strong>; de dirigir, según tu ideología, al bien común. Creo que eso Pablo Iglesias no lo tiene. Ahora bien, es un agitador de primer orden, por supuesto". </p><p><strong>La caída de Ciudadanos</strong></p><p>"Nadie se puede sentar entre dos sillas. Ciudadanos nació de una especie de grupo de amigos un poco cachondos. Su germen de nacimiento era contestatario, alegre y confiado, pero fue creciendo. Pudo haber sido el germen de esa derecha que todo el mundo deseamos: una derecha inteligente, pactista, que pueda estar dando un brazo a la izquierda y otro a la derecha, que sirva de bisagra. En pocas palabras, <strong>lo que es una derecha normal y corriente en los demás países</strong>. Aquí, sin embargo, se desarrolló mal. La desaparición de Ciudadanos es el pecado de haberse presentado desnudo —como hizo Rivera en sus comienzos—, pero tapándose lo único que la gente quiere ver: que seas un buen gobernante".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 May 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Samuel Martínez]]></author>
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