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    <title><![CDATA[infoLibre - En tiempos de rearme]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/en-tiempos-de-rearme/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - En tiempos de rearme]]></description>
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      <title><![CDATA[Alemania y Francia, dos estrategias de rearme que chocan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/alemania-francia-estrategias-rearme-chocan-no-acaban-dependencia-eeuu_1_2185595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b69c3fc8-dae3-42d5-9594-c5eb8b15197a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alemania y Francia, dos estrategias de rearme que chocan"></p><p>Tras el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/rearme-avanza-europa-union-arrastra-pies-creacion-futuro-ejercito-comun_1_2129225.html"  >proceso de rearme que se está llevando a cabo en todo el continente europeo</a>, <strong>se está produciendo un cambio histórico en la relación franco-alemana</strong>. Dentro de la Unión Europea, Francia ha sido considerada tradicionalmente el peso pesado en términos militares y estratégicos, mientras que Alemania destacaba sobre todo por sus resultados económicos y comerciales. Pero <strong>la transformación emprendida por Berlín en el ámbito de la defensa</strong>, unida a un relativo conservadurismo francés, <strong>está cambiando la situación.</strong></p><p>Esto quedó patente de forma espectacular la semana pasada, con la <strong>presentación</strong> el 22 de abril, por parte del ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, de un <a href="https://legrandcontinent.eu/fr/2026/04/22/la-strategie-qui-acte-le-reveil-militaire-de-lallemagne-texte-integral/" target="_blank">documento</a> inédito: un <strong>“Concepto global de defensa militar”.</strong> El texto es mucho más significativo que las declaraciones puntuales de los miembros del Ejecutivo alemán, ya que es fruto de un trabajo colegiado en el que participan todos los actores del sistema de decisión del país, mucho menos vertical y jerárquico que el sistema francés, donde muchas cosas dependen únicamente de las decisiones del presidente de la República.</p><p>Se ha definido así una estrategia militar según la cual <strong>“en Europa, Rusia seguirá siendo, en un futuro previsible, la mayor amenaza para nuestra seguridad</strong>. […] Alemania, como primera economía europea, debe asumir y asumirá un papel de primer orden en el seno de la OTAN, incluido el plano militar”. También se ha establecido un “nuevo perfil de capacidades de la Bundeswehr [<a href="https://www.bundeswehr.de/en/" target="_blank">las fuerzas armadas alemanas</a>]”, que se supone detalla los medios concretos necesarios para hacer realidad esta ambición.</p><p>Si se aplicara tal cual, <strong>este “perfil de capacidades” convertiría al ejército alemán en “el ejército convencional más poderoso de Europa”.</strong> En términos de efectivos, el objetivo fijado para finales de la década de 2030 es de <strong>460.000 militares </strong>(260.000 en servicio activo y 200.000 reservistas). Actualmente, la Bundeswehr cuenta con 184.000 militares en servicio activo (<a href="https://www.touteleurope.eu/l-ue-dans-le-monde/carte-les-effectifs-militaires-des-etats-de-l-union-europeenne/" target="_blank">menos que Francia y Polonia</a>, a pesar de que ambos países tienen una población inferior).</p><p>El rumbo ya se conocía desde el <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/120225/en-allemagne-le-grand-rearmement-annonce-peine-se-concretiser" target="_blank">"</a><a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/120225/en-allemagne-le-grand-rearmement-annonce-peine-se-concretiser" target="_blank">cambio de época"</a> anunciado por el anterior canciller, Olaf Scholz, tras la invasión a gran escala de Ucrania. Pero ahora queda formalmente fijado, además de materializarse en <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/270525/l-allemagne-se-rearme-et-y-met-les-moyens" target="_blank">pedidos masivos</a> de material militar y en los primeros pasos hacia el restablecimiento <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/181125/un-service-militaire-de-moins-en-moins-volontaire-inquiete-la-jeunesse-d-allemagne" target="_blank">del servicio militar</a>. <strong>Ha llegado a su fin la era de la posguerra fría</strong>, durante la cual el ejército alemán se aventuró  en intervenciones en el exterior, pero redujo de forma radical sus capacidades y sus efectivos.</p><p>La “Bundeswehr 3.0”, como la ha bautizado la investigadora Johanna Möhring en <a href="https://www.ifri.org/fr/notes/la-bundeswehr-du-changement-depoque-zeitenwende-la-rupture-historique-epochenbruch" target="_blank">una nota</a> del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri), vuelve en cierto modo a <strong>la misión original de la “Bundeswehr 1.0”</strong>, creada precisamente durante la Guerra Fría, en 1955. Entonces era una gran fuerza convencional al servicio de Europa Occidental. Integrada en la OTAN, estaba preparada para<strong> hacer frente a una amenaza procedente del Este</strong>: la de los ejércitos del Pacto de Varsovia, la alianza dirigida de forma coercitiva por la Unión Soviética.</p><p><strong>El papel similar asignado al ejército alemán contemporáneo queda bien reflejado</strong> en dos fórmulas: “un único conjunto de fuerzas” y “un teatro de operaciones”. “Es la forma técnica”, explica Olivier Schmitt, profesor del Real Colegio de Defensa de Dinamarca, “de decir que la Bundeswehr está <strong>optimizada para disuadir y luchar contra Rusia, pero no para intervenir en la República Centroafricana o luchar contra China</strong>. A diferencia de las décadas posteriores a la Guerra Fría, el país reconoce que tiene adversarios y traduce esta evolución política en términos de capacidades”.</p><p>“La principal diferencia con la Bundeswehr anterior radica en la posición geográfica y funcional que ahora ocupa Alemania”, escribe Johanna Möhring. De hecho, <strong>el país ya no está en primera línea</strong>, una posición que ahora corresponde a los países bálticos y a Polonia.<strong> En caso de conflicto, el territorio alemán serviría sobre todo de “centro neurálgico” para las fuerzas de la OTAN</strong>, convirtiéndose en un “gran centro logístico para personal y equipos”, precisa a <em>Mediapart</em> la investigadora, asociada a la Escuela Normal Superior y a la Universidad de Grenoble-Alpes.</p><p>“En esta estrategia anunciada por Alemania”, señala Stéphane Audrand, oficial de reserva y consultor, “también puede verse el retorno de una ambición que sus dirigentes habían formulado en la década de 2000, a saber, convertirse en la ‘nación integradora de Europa Central’ en el marco de la OTAN. Sin embargo, el Ejecutivo francés había cortado de raíz ese proyecto con motivo del regreso de París al mando integrado de la Alianza, bajo el mandato de Nicolas Sarkozy”.</p><p><strong>Esta forma de erigirse en pilar de la defensa del continente tiene serias implicaciones</strong>, que van mucho más allá de un apoyo en “segunda línea”. <strong>En primer lugar,</strong> <strong>Alemania está desplegando una brigada blindada en Lituania</strong>, <strong>con un total de cerca de 5.000 soldados</strong> y varios cientos de civiles estacionados de forma permanente en el flanco oriental de la Alianza Atlántica. Tal dispositivo expone a las autoridades a tener que reaccionar en caso de incidente que afecte a sus ciudadanos, y a posibles pérdidas significativas de soldados en caso de provocaciones y hostilidades graves.</p><p><strong>En segundo lugar</strong>,<strong> convertirse en un</strong><em><strong> hub</strong></em><strong> crucial de la OTAN convertiría a Alemania en un potencial objetivo</strong>, incluso para operaciones de desestabilización por debajo del umbral de la guerra. Un riesgo que no se evita con la adquisición de material militar, sino gracias a ejercicios de preparación y a la capacidad de cooperación. Porque “todas las infraestructuras críticas pertenecen al sector privado, los agentes de seguridad interior y de defensa tienen notorias dificultades para comunicarse entre sí, y existe una estructura federal que atribuye muchas responsabilidades a los Estados federados y a los municipios”, recuerda Johanna Möhring.</p><p>La estrategia alemana de rearme se diferencia de la de Francia al menos en dos aspectos y plantea importantes cuestiones políticas y estratégicas.</p><p>En primer lugar, <strong>los recursos financieros que Alemania destina a su aparato militar son de mayor envergadura</strong>. Ya superan a los de Francia en miles de millones de euros al año y podrían, a finales de la década, llegar a duplicarlos. Y eso que París, a principios de abril, actualizó su <a href="https://www.mediapart.fr/journal/france/130723/la-loi-de-programmation-militaire-adoptee-apres-de-derniers-ajustements" target="_blank">ley de programación militar</a> ampliando en 36.000 millones de euros la dotación de 400.000 millones ya prevista para el periodo 2024-2030.</p><p>“A partir de ahora”, comenta Olivier Schmitt, “Alemania se está pagando una influencia en el ámbito político-militar que siempre se había negado a sí misma. Francia puede quedar relegada a su especificidad nuclear y a <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/030326/dissuasion-nucleaire-emmanuel-macron-amorce-une-nouvelle-etape" target="_blank">su propuesta de disuasión avanzada</a>, que no implicarán a mucha gente. <strong>En la realidad cotidiana de las fuerzas armadas en Europa, los alemanes serán imprescindibles</strong>. Si se mantienen sin cambios las trayectorias actuales, es muy probable que se produzca una disminución de la influencia de Francia”.</p><p>Para Johanna Möhring, “Francia ha tardado en comprender que el estatus de ‘socio menor’ al que <strong>Alemania estaba relegada en el ámbito militar</strong>, debido a las limitaciones impuestas por su condición de país vencido, ya no tiene fundamento jurídico ni político desde la reunificación. Alemania, que ya contaba con importantes capacidades de producción, <strong>asume ahora ambiciones como actor en las relaciones internacionales</strong>. Hace lo mismo que Francia ha hecho durante mucho tiempo: tomar decisiones en función de su interés nacional definido por ella misma, incluso en el sector militar”.</p><p>Stéphane Audrand matiza, sin embargo, los efectos de los grandes compromisos asumidos por el poder público. “<strong>Francia ha logrado construir un instrumento militar reactivo y experimentado</strong>, sobre el que existe un consenso de larga data. Eso se ha visto durante la crisis de Groenlandia [<a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/180126/le-parrain-trump-menace-les-etats-europeens-qui-soutiennent-le-groenland" target="_blank">amenazada de anexión</a> por Donald Trump].<strong> </strong>París se comprometió de inmediato, mientras que hubo que despertar a Berlín, que se sintió aliviada cuando la crisis <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/230126/derriere-le-possible-accord-sur-le-groenland-la-discutable-methode-du-patron-de-l-otan" target="_blank">se apagó</a>.”</p><p>“En Alemania”, prosigue, “se están realizando inversiones inmensas y se está abriendo una ventana de oportunidad para la industria. Pero eso no basta para crear un ejército operativo. Existe consenso sobre el rearme, pero aún no sobre la capacidad para hacer la guerra.”</p><p>Francia y Alemania difieren, en segundo lugar, en las decisiones que toman<strong> sobre el formato del ejército</strong>. Por parte francesa, se sigue privilegiando un modelo de ejército completo, capaz de (casi) todo en todas partes, pero a “pequeña escala”, dados los medios limitados.</p><p><strong>Por mucho que la revisión estratégica nacional elaborada por las autoridades haya identificado</strong>, al igual que las autoridades alemanas,<strong> la amenaza rusa como una prioridad,</strong> <strong>la programación militar no la ha traducido realmente en términos industriales y de capacidades</strong>. Algunos expertos lo lamentan y ven en ello un posible declive de la influencia francesa al menos tan importante como su presupuesto de defensa, más reducido que el de Alemania.</p><p>“Los países africanos ya no recurren a Francia. Los Estados de la región del Indo-Pacífico tampoco esperan nada de ella. Un contexto geoestratégico de este tipo debería incitar al país a concentrar sus esfuerzos de defensa donde exista una demanda militar europea y francesa”, <a href="https://legrandcontinent.eu/fr/2026/04/20/la-france-doit-choisir-entre-ses-illusions-ou-sa-puissance/" target="_blank">escriben</a> Louis Lapeyrie y Élie Tenenbaum en la revista <em>Le Grand Continent</em>. “El único escenario donde esta necesidad se hace sentir de forma urgente y concreta es la propia Europa, primero en su flanco Este y luego en su flanco Sur”.</p><p><strong>¿Significa eso que Alemania es más coherente ante los retos de seguridad contemporáneos? No necesariamente</strong>, en la medida en que su estrategia adolece de puntos ciegos, al tiempo que se inscribe en una peligrosa dependencia intelectual y material respecto a Estados Unidos.</p><p>“La falta de elección francesa no es necesariamente peor que la elección alemana”, resume Stéphane Audrand. <strong>“Alemania vuelve a un modelo de grandes divisiones blindadas y mecanizadas</strong>, con un claro trasfondo económico. Pero los rusos no van a librar necesariamente la guerra aeroterrestre<strong> </strong>para la que los europeos estarán más preparados. También las amenazas existen en el mar, las costas, las infraestructuras comunes marinas y los territorios de ultramar. Su enfoque tiene sentido, pero para ellos y dentro de una alianza cuyos modos de actuación se conciben en Washington”.</p><p>De hecho,<strong> la estrategia alemana sigue concebida en un marco de la OTAN muy clásico</strong>, marcado históricamente por las concepciones estadounidenses de la defensa del continente, cuando los Estados europeos deberían desarrollar sin demora concepciones autónomas, a partir de sus necesidades, sus medios y sus complementariedades. En lugar de eso, <strong>Alemania parece seguir queriendo complacer a Estados Unidos</strong>, del que sigue obteniendo el equipamiento clave.</p><p>“Alemania sigue comprando a Estados Unidos capacidades estratégicas”, confirma Johanna Möhring, “lo que impone <em>de facto</em> a sus socios europeos una dependencia sobre la que no tienen derecho a opinar.” “Y cuando se trata de dar prioridad a la industria nacional”, añade la investigadora, “existe el riesgo es conferir un poder de monopolio a ciertos actores privados [como <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/051025/comment-l-entreprise-allemande-rheinmetall-est-devenue-le-nouvel-ogre-de-l-armement-europeen" target="_blank">la empresa Rheinmetall</a>] o de gastar dinero en capacidades que no son realmente necesarias, cuando los sistemas tecnológicos desarrollados en otros lugares serían más interesantes”.</p><p>Algunos especialistas han llegado incluso a señalar el<strong> riesgo de una espiral de competencia militar entre Estados europeos, impulsada por un rearme alemán</strong> poco tranquilizador para sus vecinos. “Con la integración europea, existe, de todas formas, un efecto de socialización de las élites desde hace décadas, alimentado por las relaciones cotidianas”, matiza Olivier Schmitt. “Y el miedo a Rusia seguirá siendo durante mucho tiempo mayor que el miedo a Alemania”.</p><p>Siempre y cuando, sin duda, no se produzcan cambios políticos demasiado bruscos, incluso en Berlín. Todos tienen en mente <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/210225/l-afd-plus-loin-de-l-union-europeenne-plus-pres-de-moscou" target="_blank">la proximidad</a> del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) con la Rusia de Putin. En un discurso pronunciado en 2022 en Berlín, Radosław Sikorski, ministro de Asuntos Exteriores polaco, que entonces era eurodiputado, pidió explícitamente: “No se rearmen sobre una base puramente nacional”.</p><p>Sobre el papel, <strong>sería más racional una estrategia de defensa mejor integrada</strong>, capaz de articular las especializaciones de los distintos Estados europeos y de vincular su destino común sin consagrar la hegemonía de uno solo.<strong> Pero, por diversas razones</strong>, relacionadas con las prerrogativas históricas de las capitales, con la competencia económica consagrada en el seno de la Unión Europea o incluso con las persistentes ilusiones de una “vuelta a la normalidad” transatlántica, <strong>el camino emprendido resulta mucho más caótico y menos óptimo</strong>. Y las decisiones tomadas tanto por Alemania como por Francia contribuyen a ello.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 18:44:54 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fabien Escalona (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Alemania y Francia, dos estrategias de rearme que chocan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Francia,En tiempos de rearme]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Gloria Fuertes, antimilitarista de verso en pecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/gloria-fuertes-antimilitarista-verso-pecho_1_2042213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4c815a4b-3d7c-4b43-ae18-b2dcf3b8746d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gloria Fuertes, antimilitarista de verso en pecho"></p><p>Hace escasos meses, RTVE dedicó su programa <a href="https://www.rtve.es/play/videos/imprescindibles/gloria-fuertes/16560514/" target="_blank"><em>Imprescindibles</em></a> a esta autora, un <strong>monumental </strong>documento producido por Francisco Rodríguez Fernández que sorprendió a propios y a extraños por la gran cantidad de datos y puntos de vista desconocidos que se reúnen en la hora y media que dura, que pasa tan volando. Fue producido por Sateco Documentalia y la cadena pública.</p><p>La poeta <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/hoy-sigue-incomoda-rabiosamente-moderna-amores-prohibidos-gloria-fuertes_1_1881167.html"  >Gloria Fuertes</a> (1917-1998) es quizá la más <strong>importante </strong>nacida tanto en la ciudad como en la Comunidad de <strong>Madrid </strong>en el <strong>siglo XX</strong>, incluyéndoles a ellos. Por ello, sorprende no ver en los títulos de crédito ni logos ni referencias a colaboraciones de ambas administraciones. Más aún por la importante presencia de poblaciones como <strong>Soto del Real,</strong> que no ha olvidado la labor que allí desempeñaron la poeta y, sobre todo, la filántropa <strong>Phyllis Turnbull</strong>, su novia. Es probable que quienes tuvieron en sus manos este proyecto se criaran leyendo <em>La oca loca</em>, <em>Don Pato y don Pito</em> o <em>El hada acaramelada</em> y disfrutaran con los programas de televisión en que participó.</p><p><strong>Gloria fue incómoda en vida</strong>. El éxito <strong>televisivo </strong>la <em>personajizó</em> y la hizo digerible. Ella misma cedió a la suculenta tentación. Pero aún entonces retornamos a la pantalla anterior si volvemos a su obra para <strong>adultos</strong>, a la que siempre se dedicó. No interesaron los poemarios “serios” de la <em>celebrity </em>setentera, tan alejados del <strong>filón </strong>en que la habían convertido. No tenía mucha cabida en los <strong>patriarcales </strong>parnasos patrios una mujer que escribía, que vestía como no correspondía, que <strong>fumaba</strong>, que era <strong>gorda</strong>, que era <strong>lesbiana</strong>, que decía <strong>tacos</strong>, que no adornaba cogida del brazo del capitoste de turno. Tuvo que ser en <strong>Estados Unidos</strong> y en <strong>América Latina</strong> donde se la reivindicase en vida por su poesía, antes de que en España llegase la década de 1970 y su bum. Las mieles de querencia popular las saboreó hasta su muerte prácticamente <strong>sola</strong>, <em>Isla ignorada</em>, como ya se definió en su primer poemario (1950) o mucho más adelante, <em>Sola en la sala</em> (1973). </p><p>En plena <strong>borrachera </strong>de <strong>popularidad</strong>, su amor a las niñas y niños no le impidió sentenciar en <em><strong>Mujer de verso en pecho</strong></em> (1995), y se transcribe el poema completo:</p><p>Si sólo pudiera votar contra una ley</p><p>no votaría contra la ley del aborto.</p><p>Un feto de dieciocho días</p><p>vale menos que un hombre de dieciocho años</p><p>–edad en la que «caen» todos</p><p>en ese «aborto colectivo» para adolescentes</p><p>que suelen organizar</p><p>los que siempre votan contra el aborto–</p><p>En la obra de Gloria Fuertes <strong>no hay tregua</strong> para los <strong>poderosos </strong>y siempre hay una mirada <strong>empática </strong>para quienes <strong>sufren </strong>(“Siempre estoy con los sitiados / nunca con los sitiadores”). Muy <strong>cervantina </strong>se muestra en ese sentido. Ella misma fue una perdedora y su experiencia la transmutó en dos sentimientos, <strong>misericordia </strong>y <strong>compasión</strong>, tan bien entendidos que los alternó con el señalamiento constante de los <strong>culpables</strong>. </p><p>En un poema en que se acuerda de “<strong>las flacas mujeres de los metalúrgicos</strong>”, los niños que van “a las Escuelas Municipales” o las niñas que las monjas “enseñan sus <strong>labores </strong>y a <strong>rezar</strong>”, remata que ha visto en sueños a varios señores hablando en una mesa de mandamases de todo lo que la guerra va a destruir, y concluye: “y yo pido perdón al Gran Quien Sea, / por desearles una buena caja, / con cuatro cirios de los más curiosos”.</p><p>Con <strong>Dios </strong>le pasó a Gloria lo que con los humanos: buscó siempre su amor y se sintió <strong>poco querida y rechazada</strong>. Solo Phyllis le permitió una paz interior que tanto se le negó, que nunca dejó de desear. Tampoco dejó de gritar por la otra paz, la que rompen injusticias, <strong>guerras </strong>y violencias de signo vario.</p><p>En sus póstumas greguerías (<em>Glorierías</em>, editorial Torremozas) la madrileña no lo pudo decir más claro: “El <strong>pacifismo </strong>se nos ha quedado antiguo. Ahora somos <strong>antimilitaristas</strong>”. El apotegma fue escrito al tiempo que el antimilitarismo libró a cabo la sorprendente campaña de <strong>insumisión </strong>al Servicio Militar Obligatorio, cuando gobiernos del PP y, con especial saña, del PSOE, <strong>encarcelaban </strong>a jóvenes pacíficos y pacifistas por ese “delito”. </p><p>Eran los años noventa. Sí llegó a publicar, tres años antes de su fallecimiento, esta <strong>imprecación</strong>: “No sé escupir, / pero voy a aprender / para escupir sobre las tumbas / de todos los culpables de las guerras”. Gloria falleció dos años antes de que la <em><strong>mili</strong></em><strong> quedara suspendida</strong>. Le hubiera alegrado mucho.</p><p>Su obra, sus tendencias, su persona hacen de ella un <strong>personaje incómodo para la ultraderecha madrileña,</strong> y ojalá que sólo se quedase ahí el <strong>rechazo</strong>, que <em>señoros</em> (qué palabra tan <em>gloriosa</em>) hay en todas las latitudes del espectro político. <em><strong>Cuando Madrid era Sarajevo</strong></em><strong> </strong>es, para quien esto escribe, uno de los poemas más emocionantes y maravillosos de <em>Mujer de verso en pecho</em>, el último poemario de esta mujer inapropiable.</p><p>En Madrid llovía metralla</p><p>llovían muertos.</p><p>Me regalaron un cordero.</p><p>–Tienes para comer un mes–, me dijeron.</p><p>Los ojos del cordero me dijeron otra cosa.</p><p>Yo, por poco me muero de hambre.</p><p>El cordero se murió de viejo.</p><p>Nos cogimos cariño,</p><p>él y yo solos bajo los bombardeos.</p><p>Después iba por hierba a los solares</p><p>para mi cordero.</p><p>Le enseñé a comer papel</p><p>con los partes de guerra</p><p>a mi cordero.</p><p>En <strong>estos tiempos de guerra, de malditas guerras,</strong> gracias Gloria, por recordarnos que <em>debemos</em> seguir <strong>escupiendo sobre las tumbas</strong> de quienes las <strong>promueven</strong>, preparan, ejecutan y de quienes, pudiendo hacer mucho, mucho más, se sitúan del lado del fuerte con mil y una excusas diplomáticas.</p><p>Te echamos mucho de menos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Aug 2025 04:00:25 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josemi Lorenzo Arribas]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[En tiempos de rearme]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Gaya Nuño, ni cautivo ni callado, autor de la mejor novela sobre la guerra de Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/gaya-nuno-cautivo-callado-autor-mejor-novela-guerra-marruecos_1_2040447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3c0fb20e-2374-406f-a75c-c52e7766e474_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaya Nuño, ni cautivo ni callado, autor de la mejor novela sobre la guerra de Marruecos"></p><p>Los “<strong>felices años veinte</strong>” no lo fueron para miles de <strong>familias españolas</strong> que vieron cómo mandaron a sus <strong>hijos a luchar a África</strong>. Muchos no volvieron ni vivos ni muertos, puesto que los cuerpos quedaron <strong>descompuestos </strong>al sol. Otros más regresaron <strong>mutilados </strong>o <strong>trastornados </strong>para siempre por todo lo que vieron y tuvieron que vivir. <strong>1921 </strong>fue el año del <strong>Desastre </strong>(también así se llamó a las pérdidas de las colonias en 1898), es decir, de los trágicos sucesos de <strong>Annual </strong>(Dar Drius, Monte Arruit, Igueriben…) en los que perecieron <strong>miles </strong>de soldados en apenas unos días. </p><p>Ni siquiera hoy contamos con datos fiables de la cantidad de muertos que supuso esta <strong>absurda guerra</strong>, ni por el bando español ni por el marroquí. La <strong>dramática </strong>experiencia de la guerra, ausente España de la Primera Guerra Mundial, fue ofrecida por la guerra colonial contra las cabilas <strong>rifeñas</strong>, que simplemente se defendían.</p><p>Algunos <strong>escritores </strong>importantes relataron los hechos en clave biográfica porque les tocó ir. Así fue para <strong>José Díaz Fernández</strong> (1898-1941), <strong>Arturo Barea Ogazón</strong> (1897-1957) y <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/anos-treinta-sender-union-sovietica_1_1137699.html"  >Ramón J. Sender</a> (1901-1962), de orígenes salmantino, pacense y oscense, respectivamente. Murieron en el <strong>exilio </strong>(Francia, Inglaterra y Estados Unidos) al que partieron después de la guerra civil, porque apoyaron al bando <strong>republicano</strong>. </p><p>Si quieren comenzar con algo ligero, lean la breve “novela” vanguardista del primero, <em><strong>El blocao</strong></em><em> </em>(1928), compuesta de siete relatos autónomos. El título alude a los blocaos (castellanización de <em>blockhaus</em>), posiciones avanzadas construidas con materiales efímeros (madera y sacos terreros) defendidas por una pequeña <strong>guarnición </strong>que servían para vigilar y proteger los campamentos. <em><strong>Imán</strong></em><strong> </strong>(1930) y <em><strong>La ruta</strong></em> (segunda parte de la trilogía <em>La forja de un rebelde</em>), de Sender y Barea, afortunadamente han pasado al canon de la literatura en español. Dos relatos <strong>brutales </strong>sobre lo <strong>insoportable </strong>de la <strong>guerra</strong>. Porque la vivieron.</p><p>Pero les quiero hablar de una cuarta obra, poco conocida, debida a un autor que no estuvo en la guerra marroquí, el soriano <strong>Juan Antonio Gaya Nuño</strong> (1913-1976), <strong>brillante </strong>historiador del arte y crítico. Tenía ocho años cuando los rifeños hirieron el “<strong>orgullo español</strong>” y en una tierra como <strong>Soria </strong>(en toda la España interior) la <strong>fractura </strong>fue <strong>tremenda</strong>. Baste decir que sólo de esta pacífica provincia fallecieron sin entender nada en aquellas tierras extrañas más de cien <strong>jóvenes</strong>, un altísimo número comparado con el porcentaje de alistados fallecidos en grandes ciudades. </p><p>En 1923, la prensa soriana informaba de que <strong>Julio Vidal,</strong> un “cautivo exprisionero de Abd el-Krim, bajo cuyo dominio estuvo 18 meses y 6 días”, había llegado finalmente redimido a su casa en El Burgo de Osma. Estas historias impactantes, amplificadas por la prensa una y otra vez, homenajes y <strong>sermones</strong>, eran la comidilla de <strong>hilorios </strong>(seranos, filandones) durante meses en los pueblos, expectantes por el destino de los <strong>mozos </strong>propios que habían sido movilizados. Y, cada muy poco, los <strong>muertos</strong>, los retornados heridos, los que volvían <strong>tarumbas</strong>.</p><p><strong>Marruecos </strong>se “<strong>pacificó</strong>” en <strong>1926</strong>.<em> </em>Pocos años después, los africanistas dirigieron el <strong>golpe de Estado</strong> contra el gobierno legítimo de la Segunda República y ganaron la guerra. Durante la misma, los <strong>sublevados </strong>asesinaron en los primeros días al padre de Juan Antonio, <strong>médico </strong>y <strong>republicano</strong>, sensible a los problemas de los <strong>pobres</strong>. Ocurrió en la ciudad de Soria, donde los “nacionales” entraron sin resistencia, paseando y sin pegar un solo tiro. Enterado de los hechos, su hijo, a la sazón en Madrid, se alistó en las milicias republicanas y organizó el<strong> batallón Numancia</strong>, con el que combatió hasta el último día en el <strong>frente de Guadalajara</strong>.</p><p>Gaya Nuño fue condenado a <strong>veinte años de cárcel</strong>, conmutada luego a doce. Pasó por el campo de concentración madrileño de <strong>Santa Rita</strong>, el horrible penal burgalés de <strong>Valdenoceda </strong>y (como castigo por desobediente) la cárcel de <strong>Las Palmas de Gran Canaria</strong>, una bendición porque huyó del frío. Salió el libertad condicional en 1943, con destierro en <strong>Bilbao</strong>. Hasta 1954 no se extinguió la condena.</p><p>Los <strong>sucesos marroquíes</strong> se habían olvidado, pero no para Juan Antonio, que escribió <em><strong>Historia del cautivo</strong></em><strong> </strong><em><strong>(Episodios nacionales)</strong></em> en 1966. Se publicó en México por la <strong>censura</strong>. Es una <strong>portentosa </strong>novela, escrupulosamente documentada, con personajes reales y de ficción. Los tintes <strong>cervantino </strong>y, principalmente, <strong>galdosiano, </strong>son evidentes desde su frontispicio. El antihéroe que la protagoniza podría ser cualquiera, un cínico buscavidas, pero se reserva la <strong>crítica demoledora</strong> para los poderosos, y ahí no dejó títere con cabeza, con especial atención a <a href="https://www.infolibre.es/temas/alfonso-xiii-de-borbon/"  >Alfonso XIII</a> y al vizconde de <strong>Eza</strong>, cacique de Soria y ministro de la Guerra cuando el Desastre, responsable de la hecatombe marroquí. Un <strong>Marichalar</strong>, vamos, <strong>bisabuelo de Froilán y Victoria Federica</strong>. Se lavó las manos y a otra cosa. Continuamente se denuncia la <strong>corrupción </strong>entre los mandos del ejército, su patriotismo de buena vida, cultura escasa y modos brutales, y se muestra una precisa estampa que explica muchos de los porqués de lo que pasó.</p><p>El <strong>demoledor informe Picasso</strong>, que encargó el nuevo gobierno para depurar responsabilidades (y que Gaya, dijo su viuda, se sabía de memoria), no pudo llegar a debatirse porque el general <strong>Miguel Primo de Rivera</strong>, vástago de una familia terrateniente jerezana, dio un golpe de Estado en <strong>1923</strong>. “Desastre” tras “desastre, no se podía cuestionar al ejército español. El rey, faltaría más, aceptó entusiasta la situación. El mismo al que <strong>Gaya </strong>hace decir (como para publicar la novela en España), cuando le informan de la cuantía del rescate de los prisioneros que ha hecho Abd el-Krim: “¡<strong>Pues no vale poco cara la carne de gallina</strong>!”. </p><p>Para quien esto escribe <em>Historia del cautivo</em> es la <strong>mejor novela sobre la guerra de Marruecos</strong>. Sólo se encuentra hoy disponible la edición de Biblioteca Castro en el primer volumen de las <em>Obras Completas</em> (literarias) del soriano. Búsquenla en bibliotecas, pero si deciden invertir los 48 euros que cuesta sepan que los réditos serán muy altos. </p><p>Todos los <strong>autores aquí citados empuñaron las armas</strong>. Díaz Fernández y Barea en Marruecos, Gaya en el bando republicano que defendía la legalidad en la guerra civil y Sender en ambas contiendas. No es la mejor carta de servicios <strong>pacifistas</strong>, pero los cuatro escribieron contra la guerra, porque la conocieron desde bien dentro, sabían quiénes morían y quiénes se lucraban con ella, los mismos que la promovían. Y lo <strong>denunciaron </strong>públicamente. En cierto modo, son la contraparte hispana del alemán <strong>Erich Remarque</strong>. Su participación en la Primera Guerra Mundial y su conocimiento de las trincheras fueron la materia base para escribir <em><strong>Sin novedad en el frente</strong></em> (1929), novela considerada inaugural de la literatura antibelicista. </p><p>Gaya Nuño <strong>resistió toda la dictadura viviendo en su país</strong>. Escribió como un poseso sobre temas artísticos para ganarse la vida. Cautivo por su <strong>tragedia </strong>familiar, de la que nunca habló, no calló. Ni cayó, a pesar de que nunca pudo acceder a la docencia y tuvo cerrada toda actividad laboral en institución alguna. <strong>Su dignidad le hizo libre</strong>. Su calidad y su magisterio (sin alumnos) se impusieron, y para beneficiarnos de una y otro tenemos toda su obra crítica, escrita con <strong>excelente prosa,</strong> por cierto, y su cima literaria, la <em>Historia del cautivo</em>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Aug 2025 04:01:07 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josemi Lorenzo Arribas]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Gaya Nuño, ni cautivo ni callado, autor de la mejor novela sobre la guerra de Marruecos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[En tiempos de rearme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo lo que Concepción Arenal y Rosario de Acuña pueden enseñar a Margarita Robles de antimilitarismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/concepcion-arenal-rosario-acuna-ensenar-antimilitarismo-margarita-robles_1_2035218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4f1ed2cd-452a-4ae8-be83-c2d5b991b77d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo lo que Concepción Arenal y Rosario de Acuña pueden enseñar a Margarita Robles de antimilitarismo"></p><p>La <strong>letra X</strong>, hoy asociada al delirio de un supremacista surafricano, fue intensamente utilizada en la <strong>prensa patria del siglo XIX</strong> y comienzos del <strong>XX </strong>para firmar columnas periodísticas que <strong>ocultaban la autoría</strong> de quien las redactaba, a modo de <strong>seudónimo</strong>. Fue un recurso habitual y no porque desde ahí se dedicaran a escupir sin consecuencias, como hacen los ultras en la red de <a href="https://www.infolibre.es/internacional/musk-crea-partido-politico-devolver-libertad-eeuu-enfrentarse-trump_1_2026928.html"  >Elon Musk</a>. Muchos <strong>periódicos </strong>eran redactados prácticamente por una o dos personas y esta práctica entraba dentro de los convencionalismos del género.</p><p>Una de las <strong>plumas </strong>que recurrió a esta costumbre fue la de la ferrolana <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/canto-feminista-homenaje-concepcion-arenal_1_1434284.html"  >Concepción Arenal Ponte</a> (1820-1893), que bajo “X” redactó una serie de artículos para <strong>denunciar las guerras</strong>, como testiga de sus consecuencias. No nos equivocamos si la consideramos la <strong>primera mujer </strong>en desvelar sistemáticamente la <strong>crueldad </strong>de los conflictos armados y la imperiosa necesidad de acabar con ellos de manera fehaciente. El motivo fue la <strong>tercera guerra carlista</strong> (1872-1876). Fracasó el pretendiente Carlos de Borbón y Austria-Este y nos quedamos con otro Borbón, Alfonso XII. Quedaron atrás miles de <strong>muertos </strong>extraídos de los estratos más pobres de la sociedad, que no habían visto a uno ni a otro aristócratas ni les iba ni venía la contienda.</p><p>El tono <strong>pacifista </strong>se vierte sobre todo en <em><strong>Cuadros de la guerra</strong></em> (1880), que recoge las crónicas que publicó en su revista, <em>La Voz de la Caridad</em>, durante su vivencia en primera persona de las consecuencias de una <strong>guerra </strong>azuzada por la prensa de uno y otro lado. En Arenal, y en general en las <strong>mujeres </strong>que escribieron contra las guerras de esta época, hay más sentimiento que teoría, acorde con el propio <strong>pacifismo</strong>, que a trancas y a barrancas ha conseguido construir algo parecido a un montaje teórico. </p><p>La <strong>filantropía </strong>podría ser el rótulo bajo el que se enmarca una forma de pasar por el mundo sin despreocuparse de lo que le pasa a la gente común. Pero la filantropía, paradójicamente, está mal vista. Preferimos a lo que parece, un sinfín de <strong>cátedras</strong>, institutos y observatorios internacionales que nos inundan con sus sesudos análisis. Todos llevan a la <strong>inevitabilidad </strong>de la guerra. Bendito sentimiento.</p><p>Algo similar le ocurre a la librepensadora madrileña <a href="https://www.infolibre.es/cultura/memoria-mujer-teatro-espanol_1_1162672.html"  >Rosario de Acuña Villanueva</a> (1850-1923), mujer <strong>burguesa </strong>e <strong>indomable</strong>. En la última obra de teatro que escribió, <a href="http://www.rosariodeacuna.es/obras/teatro/lavozdelapatria.htm" target="_blank"><em>La voz de la patria</em></a> (estrenada en el capitalino Teatro Español en 1893), un drama en verso sustanciado en un único acto, una madre y un padre discuten sobre la suerte de su hijo, al que llaman como <strong>reservista </strong>para ir a guerrear a <strong>Melilla</strong>. </p><p>Ella no quiere que vaya a la <strong>muerte</strong>, mientras el padre superpone a sus sentimientos el reclamo de la <strong>patria</strong>. “Sí; se irá, / lo mismo que se fue antes, / y se estuvo tres añitos; / como se estuvo su padre / nueve justos”. Nos recuerda a ese “Que hagan la <strong>mili</strong>, como la hice yo”, una de las frases más escuchadas contra los <strong>insumisos </strong>al servicio militar obligatorio en España en la década de los noventa del siglo XX por parte de señores adscritos a muy amplio espectro político. </p><p>En su desesperación, la madre planea la <strong>deserción </strong>de su hijo, aprovechando la cercanía de <strong>Francia</strong>, pues la acción transcurre en un pueblo aragonés. Le acompañarían otros dos <strong>mozos reservistas</strong>, hijos de la nodriza que criara al protagonista. El ama de cría, que es “mujer del pueblo”, cuando le proponen el plan, exclama: “No me diga / que salve a mis muchachos a ese precio; / jamás renegaremos de la patria; / su bendición nos dé vivos o muertos”.</p><p><strong>Muertos </strong>llegaron a <strong>miles </strong>en la deriva de este conflicto, que ocupó hasta la década de 1920. Quienes dieron “su vida por la patria” hicieron a esta más mísera y sombría. Una patria que, por cierto, se <strong>olvidó </strong>de ellos tan pronto se apagaron las noticias en la <strong>prensa </strong>local de su <em><strong>heroica</strong></em><strong> </strong>muerte. </p><p>No era sencillo llevar a escena la <strong>deserción </strong>como posibilidad, salida <em>personal</em> para evitar el <strong>reclutamiento</strong>, en la que la madre insiste una y otra vez como única viable. Como hoy sabemos que lo <strong>personal </strong>es <strong>político</strong>, algún día habrá que hacer otra lectura de <strong>prófugos </strong>y desertores a lo largo de la historia, tan peyorativamente connotados. El plan, como era previsible, se aborta. Ocurre cuando descubre el padre a su hijo a punto de salir, al que cariñosamente invita “a morir o a la victoria, / que <strong>España </strong>la venganza está pidiendo”. </p><p>De haber sido otro el final, no hubiera subido a las <strong>tablas</strong>. El público que asistía al <strong>teatro </strong>ovacionaría la solución. Desde luego, en las butacas no estaba la mayor parte de las madres (y padres) cuyos hijos tenían que ir al <strong>matadero</strong>. Quienes tenían dinero para pagar un <strong>palco </strong>en el Español lo tenían para eximir al hijo de ir a la guerra. En <strong>Israel </strong>los <strong>judíos ultraortodoxos</strong>, como sabemos, tampoco pueden ser alistados, pero desde la fundación del Estado <strong>sionista </strong>son los principales agitadores para que vayan… otros.</p><p>El <strong>patriotismo </strong>está tan inflamado de emociones como de poco análisis. Desgraciadamente, son <strong>euforias </strong>poco filantrópicas, porque no hay que ser un lince para saber cuáles son las consecuencias de las guerras, pongan más muertos unos u otros. Hace unos meses, <a href="https://www.infolibre.es/temas/margarita-robles/"  >Margarita Robles</a>, ministra de Defensa del Gobierno de España y gran patriota, afirmó durante la jornada <em>Mujeres, paz y seguridad: abordando los conflictos armados desde una perspectiva de género</em> que “si las <strong>mujeres </strong>tuvieran más <strong>liderazgo</strong>, el mundo sería muy diferente”. </p><p>Yo también lo creo. <strong>Lástima </strong>que el tuyo lo hayas evacuado con el apoyo ardiente a la <strong>deriva militarista</strong> en que se ha embarcado el Gobierno de España. Con mujeres como tú, <strong>Margarita</strong>, tomando las decisiones que tomas, el mundo seguirá igual que si decidieran los <strong>gerontócratas </strong>que nos han llevado a esto. Ojalá, ministra, <strong>leas a estas mujeres</strong>, a las que citábamos en la<a href="https://www.infolibre.es/cultura/carmen-burgos-guerra-guerra_1_2035109.html" target="_blank"> anterior entrega</a> y a cuantas y cuantos han tenido el coraje de decir las <strong>verdades del barquero</strong>. Aunque sólo sea para que te remuerda un poco más la <strong>conciencia</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 04:01:26 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josemi Lorenzo Arribas]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Todo lo que Concepción Arenal y Rosario de Acuña pueden enseñar a Margarita Robles de antimilitarismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[En tiempos de rearme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmen de Burgos: ¡Guerra a la guerra!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/carmen-burgos-guerra-guerra_1_2035109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/32f09384-392c-4d56-9cd5-52ddebe93974_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmen de Burgos: ¡Guerra a la guerra!"></p><p>El año en que asesinaron a <strong>Ferrer i Guardia</strong> (1909), a quien dedicamos <a href="https://www.infolibre.es/cultura/francisco-ferrer-i-guardia-antimilitarista-letras-son_1_2034084.html"  >la anterior entrega</a>, la escritora y feminista almeriense <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/palabra-mujer-recuerdo-carmen-burgos_1_1148721.html"  >Carmen de Burgos Seguí</a>, <strong>Colombine </strong>(1867-1932), fue enviada a <strong>Melilla </strong>por<em> 'El Heraldo de Madrid'</em> a cubrir la guerra colonial que se libraba en <strong>Marruecos</strong>. Al tiempo, <em>ABC </em>fichó a <strong>Sofía Pérez Casanova</strong> para que redactase sus crónicas sobre escenarios de batalla del frente oriental de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución Rusa, donde no estaba implicado el ejército español. Fueron las <strong>primeras corresponsales de guerra</strong>.</p><p>Fruto de la estancia de Colombine (la '<strong>divorciadora'</strong>, como la zahirieron los 'miguelestellado' de turno) fue la publicación de varios <strong>artículos</strong>, <strong>relatos </strong>y <strong>novelas</strong>. El sentimiento <strong>antibélico </strong>lo había ido larvando poco a poco. De 1900 es su cuento <em><strong>El repatriado</strong></em> (1900) que denuncia las consecuencias de la guerra de <strong>Cuba</strong>. Sitúa la acción en cualquier lugar y <strong>atemporalmente </strong>("El día 20 de febrero del año 18... lució tristemente para los habitantes de la pequeña ciudad de X"), y junto a pasajes de un carácter más tópico en que se habla del <strong>horror </strong>de la guerra hay otros en que se alaba al estamento <strong>castrense </strong>y su imaginario. El conocimiento de primera mano de lo que supone una guerra, el conocimiento de la vida en los <strong>campamentos</strong>, las diferencias sociales… le aguzaron la percepción.</p><p>El mismo año que comienza a ejercer la <strong>corresponsalía</strong>, 1909, publica <em><strong>En la guerra</strong></em> (forma parte de <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra/en-la-guerra-episodios-de-melilla-1053849/" target="_blank"><em>Episodios de Melilla</em></a>), donde hace un copioso uso de muchas de las citas <strong>antibélicas </strong>del <em>Cuaderno manuscrito</em> de la <strong>Escuela Moderna</strong> al que aludíamos al tratar de Ferrer. Que este libro de uso pedagógico fuera conocido por la almeriense dice ya mucho de por dónde iban algunos de sus intereses, pues no pasaba de ser una <strong>cartilla </strong>escolar de una entidad privada. </p><p>Colombine sirvió de enlace durante su estancia melillense entre los jóvenes <strong>soldados </strong>y sus <strong>familiares </strong>peninsulares, pues redactó muchas veces las <strong>misivas </strong>de los <strong>heridos</strong>, analfabetos o impedidos. La descripción del horror de la guerra le valió, claro, la <strong>censura </strong>de ciertos comentarios vertidos en los artículos que regularmente enviaba a <em>El Heraldo </em>y éste publicaba en su columna '<strong>Femeninas</strong>'. Los párrafos tachados los recuperaría en la novela que, años después, escribiría con la base biográfica de su experiencia <strong>africana</strong>.</p><p>Es menos conocido que Colombine fue traductora de <a href="https://www.infolibre.es/tintalibre/tolstoi-crimea_1_1224177.html"  >León Tolstoi</a>, pues vertió al castellano <em>La guerra Ruso-Japonesa</em>. El autor ruso estaba ya plenamente convertido a la <strong>no-violencia</strong> y, de hecho, ofreció a los <em>doubojoris</em>, a aquellos jóvenes que eran encarcelados por negarse a hacer el <strong>servicio militar</strong> en Rusia, un apoyo que va más allá del puramente teórico, pues cedió el <strong>dinero </strong>de su novela <em>Resurrección</em> para financiar la emigración en masa de estos <strong>insumisos </strong>rusos. A decir de <strong>José Luis Gordillo</strong>, es esta obra la verdadera novela <strong>pacifista </strong>de Tolstoi, mucho más que <em>Guerra y paz</em>, como tradicionalmente se considera. </p><p>Poco se ha ponderado la importancia de la labor <strong>traductora </strong>a la hora de acercar sensibilidades, modelos y temas a una España siempre demasiado <strong>peninsular</strong>, en el rabillo de Europa. En este sentido, hemos de recordar la traducción que <strong>Margarita Nelken</strong> hizo en 1932 de la originalísima novela de <strong>Marcelle Capy</strong> <em>Pasaron unos hombres</em>, reeditada recientemente (ContraEscritura, 2017) y que mantiene su traducción, donde se trata de lo que sucede en un pueblo francés durante la <strong>I Guerra Mundial</strong> en la que los varones se han ido al frente. La nueva edición se completa con un <strong>brutal </strong>discurso de la autora titulado <em>À bas les armes! </em>(como la novela de <strong>Bertha von Suttner</strong>), toda una lección de antimilitarismo pronunciada en el transcurso de la <strong>Cruzada de la Paz</strong> organizada por la <strong>Liga Internacional de Combatientes por la Paz</strong> en 1932.</p><p>Su estancia en tierra extraña nos vale hoy también para analizar la mirada hacia sus congéneres <strong>marroquíes</strong>. Ocasionalmente, los comentarios se muestran ajenos a la visión <strong>androcéntrica </strong>tradicional, observándose una <strong>solidaridad </strong>de género que no hace distingos entre el "nosotros" y "los enemigos", si bien se observan las previsibles derivas <strong>paternalistas </strong>y <strong>etnocéntricas </strong>que contrastan con la sensibilidad que esta y otras autoras demuestran tener en otras visiones de la alteridad. Era la mirada de la época. La <strong>animalización </strong>de la que venía siendo objetivo “el <strong>moro</strong>” en la prensa desde el conflicto armado del año 1859 fue haciendo mella en esa incipiente “opinión pública”. Colombine remata su reflexión con un prejuicio grave: las <strong>moras </strong>no iban a la lucha por amor a los suyos, sino por odio al enemigo. </p><p><strong>Feminismo </strong>no implica necesariamente <strong>pacifismo </strong>y estos dos juntos no presuponen pensamiento que hoy llamamos <strong>decolonial</strong>. Son muchas las <strong>luchas </strong>por atender. Mujeres como Carmen de Burgos nos han ayudado a avanzar en ellas.</p><p>No hay una Capy española, pero Colombine es seguramente la autora que más referencias <strong>antiguerra </strong>registra en sus escritos, y aun así es una <strong>ínfima </strong>parte en la obra de una mujer que escribió más que El Tostado. En el haber <strong>antibelicista </strong>tiene, además, <em>El fin de la guerra</em> y <em>Confidencias de la guerra</em>. A mayores, relatos cortos como <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra/al-balcon/" target="_blank"><em>Guerra a la guerra</em></a> (forma parte de <em>Al balcón</em>, 1913), donde leemos: “Hace poco en la guerra de <strong>Melilla </strong>se decía que era <strong>antipatriótico </strong>combatir la campaña. ¿Acaso no eran más patrióticos los que se oponían a esa <strong>desdicha </strong>vergonzosa? Y todos callamos, de buen grado unos, otros por no poder publicar los artículos (como me sucedió a mí), y el <strong>absurdo </strong>se consumó, y el resultado escrito está en la conciencia de todos, aunque nos <strong>amordacen </strong>con encarcelamientos cuando se quiere hablar”.</p><p><em>Guerra a la guerra</em>, por cierto, sería después el título del brutal foto-libro que <strong>Ernst Friedrich</strong> publicó en 1924 (traducido hace poco al castellano por la editorial Sans Soleil), que le valió la condena del estamento <strong>militarista </strong>de la época. </p><p>Debía venir de antiguo este potente eslogan, pues lo empleó <strong>Tomás Pérez González</strong> en la “Advertencia editorial” que precede a los 24 cuadros que componen <em>Cuadros de la guerra</em> de <strong>Concepción Arenal</strong> (1880), de quien próximamente hablaremos, y con él finalizaba un artículo publicado en <em>El Socialista</em> en pleno conflicto bélico de <strong>Cuba</strong>. La propia Carmen de Burgos tradujo como “héroes de la 'guerra contra la guerra” el bello calificativo que dedica Tolstoi a los <strong>desertores</strong>. </p><p>Hoy sigue con buena salud, repetido en todo tipo de movilizaciones y denuncias <strong>antibelicistas</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 16:55:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josemi Lorenzo Arribas]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Carmen de Burgos: ¡Guerra a la guerra!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[En tiempos de rearme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Ferrer i Guardia, antimilitarista con todas las letras (que son muchas)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/francisco-ferrer-i-guardia-antimilitarista-letras-son_1_2034084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/105420fd-4f4c-4e2d-bd3b-1f4066f02bf1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Ferrer i Guardia, antimilitarista con todas las letras (que son muchas)"></p><p>Vivimos tiempos de <strong>guerras </strong>cercanas, <a href="https://www.infolibre.es/cultura/complicidad-genocidio-1-200-figuras-cultura-exigen-embargo-armas-israel_1_2031162.html"  >genocidios consentidos</a> y bélicos clarines soplados a pleno pulmón por la <strong>OTAN </strong>y sus extensiones provinciales. No sobra, pues, dedicarle un espacio a aquellas <strong>mujeres </strong>y <strong>hombres </strong>que lucharon de una manera u otra por <strong>deslegitimar la violencia </strong>como forma de regular conflictos. </p><p>Al <strong>pedagogo catalán</strong> <a href="https://www.ferrerguardia.org/biografia" target="_blank" >Francisco Ferrer i Guardia</a> (1859-1909) le <strong>ejecutaron </strong>en el segundo de los dos grandes montajes policiales y militares con los que intentaron <strong>incriminarle</strong>. El que propició su muerte lo motivaron los sucesos de la <strong>Semana Trágica</strong> (1909), cuya espoleta fue la protesta popular contra el embarco de tropas en el puerto de Barcelona para ir a la guerra de <strong>Marruecos</strong>. Murieron en ella millares de soldados de origen <strong>humilde</strong>, enviados para defender los negocios africanos de quienes, al tiempo que promovían la guerra, pagaban para evitar que fueran sus propios <strong>hijos</strong>. Ya entonces esta “<strong>gente de bien</strong>” se envolvía en la bandera patria y discursos <strong>grandilocuentes</strong>. </p><p>Acusaron a Ferrer de promotor de los <strong>disturbios </strong>y le <strong>fusilaron </strong>apenas dos meses después, <strong>sin pruebas.</strong> No se arriesgaron a que se repitiera lo que había ocurrido tres años antes en el primer intento de criminalización, un <a href="http://revista-hsj-historia.unavarra.es/article/view/6565" target="_blank">montaje/sainete</a> a raíz de que<strong> Mateo Morral</strong> lanzase una bomba al paso de la comitiva nupcial de <strong>Alfonso XIII </strong>y <strong>Victoria Eugenia de Battenberg</strong>. </p><p>Una parte no menor del poderoso <strong>anarquismo </strong>de principios del siglo XX fue <strong>pacífico </strong>y <strong>pacifista</strong>, partidario de un sinfín de acciones de presión <strong>colectiva</strong>, huelga, boicot, denuncias, señalamientos… Aun así, antaño, como hoy, se <strong>magnificaron </strong>las acciones armadas porque servían para justificar la <strong>violencia </strong>sistemática y ubicua de los poderes del Estado contra ese y otros movimientos que cuestionaban el “orden social” tan injusto en que el país <strong>malvivía</strong>.</p><p>Ferrer i Guardia fundó la E<strong>scuela Moderna en Barcelona</strong>, un movimiento de renovación de métodos de enseñanza y contenidos curriculares que promovió una educación de carácter mixto, <strong>antijerárquica</strong>, <strong>anticlerical </strong>y de inspiración <strong>anarquista</strong>. Corría el año 1901, España se lamía las heridas de la pérdida de las colonias ultramarinas y habían nacido hacía muy poco los autores de esa <strong>Generación del 98</strong> que habrían de plantearse años más tarde unos cuantos porqués con tintes ontológicos. </p><p>Apenas dos años después, publicó un curioso librito de texto para su alumnado: <em><strong>Cuaderno manuscrito. Recapitulación de pensamientos antimilitaristas</strong></em><em>. </em>Era un manual para niñas y niños de<strong> clase obrera</strong> a quienes se educó en un ambiente exquisito, donde eran protagonistas. Quizá la leyese el propio Morral, que fue durante un tiempo bibliotecario de la Escuela Moderna. Si lo hizo, su aprovechamiento fue parejo a su puntería.</p><p>El método que seguía el <em>Cuaderno</em> para enseñar a leer no era nuevo y continuaba una línea pedagógica de tradición <strong>decimonónica</strong>. Cada capítulo estaba escrito con un tipo distinto de <strong>grafía manuscrita</strong> porque, a fin de cuentas, la chavalada, cuando creciera, tendría que desempeñarse con letra escrita a mano. Lo que resulta sorprendente es el adjetivo del subtítulo, “<strong>antimilitaristas</strong>”, palabra quizá por primera vez inscrita en un frontispicio y prestigiada (paradójicamente) con tipos de imprenta.</p><p>En realidad, la obrita era una traducción de la antología que el <strong>anarquista francés Jean Grave</strong> recopiló un año antes (1902), pero que nombró significativamente de modo distinto: <em>Guerre Militariste</em>. Los 36 “pensamientos” colectados correspondían a textos de 22 autores distintos, franceses los más. Entre los más conocidos, <strong>Anatole France, Zola, Flammarion</strong> y <strong>Voltaire</strong>, el más representado. No sorprende encontrar a León <strong>Tolstoi </strong>ni a Ernest <strong>Renan</strong>, expulsado del Colegio de Francia por tildar a Cristo de anarquista.</p><p>La cuidadosa elección del título que dio la Escuela Moderna al hacer la versión española era toda una <strong>declaración de principios</strong>, y no pasó desapercibida. Recién <strong>ejecutado </strong>el pedagogo, Antonio Pacheco y Yanguas, teniente coronel de Infantería, avisaba en 1910 de la amenaza que estas ingenuas publicaciones suponían para todo el estamento <strong>militar </strong>en un <strong>panfleto </strong>significativamente titulado <em>Antimilitarismo</em>, un alegato y apología de la opción contraria. </p><p>Su autor arremetía contra todo aquello que denostase la <strong>milicia </strong>y no enardeciese el <strong>espíritu nacional</strong>, y particularmente informaba de cómo “la campaña <strong>antipatriótica </strong>y <strong>antimilitarista </strong>comenzó a hacerse desde hace algunos años por medio de indignos <strong>opúsculos </strong>traducidos del francés, que los anarquistas españoles hacían circular profusamente”. Francia, cierto es, nos llevaba ventaja también en esto. No en vano hicieron una <strong>revolución </strong>cuyos ecos tanto tardaríamos en atisbar por estas tierras.</p><p>El <strong>anarquismo criticó la guerra,</strong> analizó sus causas y denunció a quienes la promovían desde el principio y, aunque el <strong>pacifismo </strong>no desarrolló nunca un corpus específico en sentido estricto, esta línea de pensamiento superaba y daba estatus político a lo que hasta entonces había, acciones individuales de quienes, con suerte y valentía, sólo pudieron acceder a la dignidad de <strong>prófugo </strong>o <strong>desertor</strong>. Tampoco había tradición literaria propia y ni siquiera se había traducido al español <em>Die Waffen nieder!</em> (<em><strong>¡Abajo las armas!</strong></em>), novela expresamente antibelicista escrita por la baronesa <strong>Bertha von Suttner</strong> (1889), primera mujer galardonada con el <strong>Nobel de la Paz</strong> en 1906. </p><p>Hasta entonces la palabra “<strong>antimilitarismo</strong>” no se había inventado. Cuando nació fue para educar. </p><p>Dentro de las distintas tradiciones <strong>anarquistas</strong>, la que renunció a la <strong>violencia </strong>dejó una honda influencia en la sociedad española. La larga noche <strong>franquista</strong>, el régimen militarista que nos hizo retroceder más años de los que duró, no pudo apagar la llama del todo. A la larga, afirmó el rechazo <strong>anticastrense </strong>de manera cualificada. Anarquismo y cristianismo de base fueron el sustrato teórico y la cantera de los primeros <strong>objetores de conciencia</strong> al servicio militar obligatorio por motivos políticos (los testigos de Jehová fueron siempre por otro lado y adujeron razones puramente religiosas), atrevidos <em><strong>protoinsumisos</strong></em>. </p><p>Ferrer i Guardia consideró que el futuro de la sociedad dependía de <strong>cómo y qué se enseñaba</strong>. Y por ello no dudó en introducir el antimilitarismo como uno de los contenidos que había que transmitir para crear una sociedad mejor, <strong>desmilitarizada</strong>. Estamos lejos de ella, pero lo estaríamos mucho más de no haber existido estas personas.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jul 2025 04:00:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Josemi Lorenzo Arribas]]></author>
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