Construcción

Hacienda pilota el plan de salvación de las autopistas

Hacienda pilota el plan de salvación de las autopistas

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro es un político muy activo.No sólo tiene tiempo para cuadrar las cuentas del déficit de 2012; aplazar pagos e ingresos de impuestos para calmar a Bruselas; supervisar el pago de tributos de empresas informativas y creadores de opinión y comparecer en el Parlamento. Además, dirige el plan de salvación de las autopistas de peaje al borde la quiebra plan de salvación de las autopistas de peaje . Así lo desveló ayer el presidente de la patronal del sector de autopistas, Aseta, José Luis Feito.

Feito,  presidente también de la Comisión de Economía de la patronal CEOE, aseguró en el transcurso de un cuentro con informadores de la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie), que ha sido el Ministerio de Hacienda el que ha planteado "dar una solución más definitiva" a la situación de la decena de vías de pejae (incluidas las radiales de Madrid) que están al borde la quiebra. La razón: las dos líneas de ayuda que diseñó el Ministerio de Fomento para apuntalar a las sociedades no tienen recursos suficientes.

Sin ofrecer datos económicos concretos, Feito añadió que la patronal que preside acepta una especie o "suerte de nacionalización" de esas autopistas no rentables (se agruparían en una sociedad pública). Pero esa aceptación, siempre según Feito, deberá ir acompañada del respeto de derechos de las concesionarias y de una solución justa. Traducido: alguien deberá pagar por las expectativas no cumplidas. Y no van a ser las empresas.

Más concreto en los números, pero en la misma línea que feito, el presidente de la patronal de la construcción Seopan, Julián Núñez, atribuyó la grave crisis por la que atraviesan las autopistas al coste de las expropiaciones, que habrían pasado, según sus datos, de 427 millones previstos en los contartos de adjudicación a 2.297 millones reales. "Éste es el verdadero problema de estas autopistas y la causa de que muchas estén en concurso de acreedores" dijo Núñez.

La visión de la empresa

La explicación de Núñez tiene toda la lógica. Pero sólo desde el punto de vista de la empresa. Atribuir la mala situación de las autopistas a los errores del proceso de adjudicación de concesiones facilita reclamar la ayuda y la acción del Estado. En otras palabras, facilita la apertura de la ranura de la hucha pública.

Por el contrario, poner el acento en la caída del tráfico a causa de la crisis y en otros factores como la escalada de precios de los combustibles o errores de cálculo de las propias concesionarias,  dificultaría la petición de ayudas, dando la razón a quienes defienden que las empresas privadas deben asumir las pérdidas que se derivan de sus apuestas en época de bonanza.

Las autopistas en problemas son la decena de vías más recientes, cuya construcción coincidió con el despegue del precio del suelo. Media docena de ellas se han acogido ya al concurso de acreedores. Se trata de las radiales de Madrid R-3, R-5 y R-4, la Cartagena-Vera, la Ocaña-La Roda y la Madrid-Toledo.

La deuda que suman entre todas ellas, según explicó Núñez, asciende a 3.500 millones. El Ministerio de Fomento está negociando con los bancos acreedores la reestructuración de esa carga. "Con nostros no ha negociado" puntualizó Feito.

Fomento llama a las constructoras para rescatar a las autopistas

Fomento llama a las constructoras para rescatar a las autopistas

Más sobre este tema
stats