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Auge y caída de los 'aprovechateguis'

Publicada el 11/08/2018 a las 06:00 Actualizada el 10/08/2018 a las 19:47
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Lo de aprovechategui es uno de esos términos algo viejunos de los que tiraba Mariano Rajoy de vez en cuando con cierto éxito de crítica y público. Se lo aplicó a Albert Rivera en uno de sus últimos rifirrafes parlamentarios, y tiene la ventaja de que todo el mundo lo entiende aunque jamás haya pasado por el diccionario de la RAE. Esa mezcla de euskera y castellano es eficaz a la hora de definir a alguien oportunista, ventajista, aprovechado o gorrón. En el terreno de la política, dícese de aquel que utiliza cualquier asunto, por delicado que sea, para intentar ganar votos.

Sabía muy bien Rajoy de lo que hablaba cuando se lo calzó a Rivera por azuzar aún más el fuego catalán, puesto que el PP practicó sin el menor pudor esa táctica aprovechategui de modo permanente desde la oposición a los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo hizo respecto a Cataluña y la reforma de su Estatut, lo hizo con la inmigración y lo hizo con la lucha antiterrorista. Y cuando Pablo Casado proclamó que “el PP ha vuelto” tras lograr la presidencia del partido debía referirse a todo esto.

El éxito por sorpresa de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa tuvo el doble efecto inmediato de sacar a Rajoy de la política y de dejar a Rivera completamente noqueado, musitando todo el rato “hay que convocar elecciones, elecciones, elecciones…”, aferrado a unas encuestas que le pronosticaban una amplia victoria y a unos editoriales de El País que jaleaban cada uno de sus gestos. Los augurios demoscópicos han ido rápidamente difuminándose y los editoriales y portadas anaranjadas de El País han pasado a mejor vida.

Pero sobre todo ha aparecido en escena un competidor durísimo en el oficio de aprovechategui. Pablo Casado ha demostrado ya que es capaz de acusar al nuevo Gobierno de regalar “papeles” a todos los migrantes que se juegan la vida para pasar del tercer mundo al primero (como si España tuviera la exclusiva de ser el segundo mundo del que nadie habla); también es capaz de adelantar por la derecha a Ciudadanos en todo lo que se refiera al conflicto catalán (olvidando por completo que se trata de un conflicto también español y constitucional); incluso es capaz de achacar a Pedro Sánchez un serial de concesiones a ETA y a sus presos (a pesar de que las propias víctimas del terrorismo aclaren que las medidas penitenciarias tomadas son legales y estaban ya previstas por el Gobierno anterior).

No debería sorprender que Casado recupere esa estrategia de oposición, por completo alejada de cualquier sentido de Estado. Nació y creció políticamente entre Aznar, Aguirre, Granados, Ignacio González, Rajoy y otros referentes de una concepción de la política no como servicio público sino como herramienta para utilizar lo público al servicio de intereses privados, mayormente de los sectores más privilegiados y reaccionarios. Se empieza privatizando hasta el aire que respiramos y se termina con sobres de dinero negro ocultos en un altillo del chalé de tus suegros.

¿Acaso Soraya Sáenz de Santamaría habría liderado un discurso más moderado, menos falsario para intentar recuperar el voto fugado a Ciudadanos? No hay garantía alguna de ello, y conviene no olvidar que tanto el PP como Ciudadanos siguen manteniendo que la llegada de Sánchez al gobierno ha sido antidemocrática, “por la puerta de atrás”. Lo cierto es que se avecina de nuevo un galopante proceso de crispación, en el que el unilateralismo independentista arreciará la presión antes de concluir agosto y durante todo el otoño, y en el que tanto Casado como Rivera necesitan dibujar un gobierno débil, marioneta de “los populistas y de los que quieren romper España”, capaz de ceder hasta la llave del búnker de la Moncloa con tal de mantener el poder.

Se ve que Pablo Casado no contaba con la complicación judicial de su mini-máster, o quizás aspiraba a que, una vez en el sillón de la presidencia del PP, ningún juez se atreviera a exigirle las pruebas de haber realizado (al menos) esos trabajos que dijo que guardaba en su ordenador. Si no ha mentido, lo tiene bastante fácil para solucionar el problema. Si ha mentido, está ya en tiempo de descuento para dar por finiquitada su carrera política.

En términos de calidad democrática, el espectáculo es lamentable. La cacareada regeneración política no puede hacerse por vía judicial, y menos aún cuando la propia institución de la Justicia está a su vez necesitada de un chute de regeneración y despolitización. La ciudadanía, más allá de sus convicciones ideológicas, no se merece líderes que mienten de forma compulsiva ni políticos capaces de utilizar y manipular la lucha antiterrorista, la tensión catalana o la complejísima realidad de las migraciones para arañar un puñado de votos.

Se dirá: es la ciudadanía precisamente quien tiene en su mano no votar a los aprovechateguis. Es cierto, pero cualquier estudio postelectoral mínimamente riguroso refleja que las razones de cada cual para ejercer su derecho al voto son poco menos que inextricables. Eso sí, sabemos que un porcentaje alto de electores toma su decisión no tanto a favor de uno como en contra de otro. Por eso donde se juega su futuro el actual gobierno es en negociaciones como la que busca la aprobación del nuevo techo de gasto, pero también en la prioridad de no cometer errores graves ni regalar munición gratuita a los aprovechateguis. (Por ejemplo: ¿Era oportuno, necesario y conveniente que la mujer del presidente del Gobierno aceptara ese trabajo en el Instituto de Empresa? Creo que no).
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64 Comentarios
  • Segulinda Segulinda 17/08/18 12:43

    Buen artículo, como acostumbras. De hecho, lo que realmente le cueste el puesto a Casado es haber mentido, pero a los suyos, como parece. Como dijo el gallego Feijoo, si Pablo está tranquilo, yo también; pero como no esté... ellos mismo no lo van a perdonar. Co l que no estoy de acuerdo es con tu apreciación sobre el empleo de la mujer de Sanchez. A mi me parece positivo que ella siga haciendo una vida profesional, que no sea un mero florero o «primera dama». Además desde su puesto de poder, que innegablemente lo tiene como consorte, puede realizar tareas interesantes, ya que su campo de trabajo es bastante altruista.

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  • LAIE LAIE 13/08/18 23:31

    Si Sánchez no deja de dar un paso adelante y otro atrás y defiende con uñas y dientes y caiga quien caiga la renovación política de España (con todo lo que ello conlleva) que se prepare porque, además de los temas que tanto afectan al patrioterismo electoral, le puede caer la losa de la tremenda deriva económica que ya empiezan a anunciar y que, una vez más, seria utilizada por el PP, como si tal debacle le fuera ajena. Ya lo hizo con Zapatero. Por eso, acabadas las vacaciones, él y sus ministras y ministros ya pueden dejar de estar vacilantes, poner las cartas encima de la mesa y explicar lo que vayan a hacer y el por qué o de lo contrario se les pasará el arroz.

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  • Clarin Clarin 13/08/18 11:21

    La utilización del trabajo de la mujer del presidente por los aprovechateguis es otro ejemplo de oportunismo. Decir que no era conveniente aceptar ese trabajo es hacerle el juego a los aprovechateguis. Porque lo que ellos intentan es que con sus discursos falsos, el resto cambiemos de opinión o de actuación. Por eso Maraña, me parece, con todos los respetos, que en tu ultima frase te contradices con todo lo escrito anteriormente, pero me puedo equivocar. Un abrazo. 

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  • purigarde purigarde 13/08/18 01:21

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  • Ataio Ataio 12/08/18 18:08

    Evidentemente Jesús hay apreciaciones suyas que no comparto ( lo del 2016 fué responsabilidad casi al 100% del Psoe, por ej. ). Pero si es verdad como dicen que es usted del Psoe, es el Psoe que me gusta crítico, honrado y valiente. Mi respeto y admiración.

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    • Esdaquit Esdaquit 12/08/18 19:17

      ¿Psoe crítico, honrado y valiente? Con todos mis respetos, creo que tal cosa no existe. No digo que no haya socialistas auténticos, pero si reúnen esas propiedades que usted apunta, no creo que voten al Sánchez de las promesas incumplidas u olvidadas, el mismo que apoyó el 155, el que mantiene el aforamiento de los políticos y el secreto de la amnistía fiscal. El Psoe que ya no habla de abolir la ley de la reforma laboral ni del proceso constituyente ni cuestiona una monarquía heredera del franquismo y mira hacia otro lado en el tema de la evidente corrupción del monarca emérito, al que pagamos un espléndido sueldo con los impuestos de todos los contribuyentes... Seguir enumerando es quitar espacio a otros comentarios, pero la lista de razones y motivos que acreditan la falta de esos tres principios que usted atribuye a un hipotético Psoe, es bastante más extensa. Cordial saludo.

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      • Ataio Ataio 12/08/18 23:14

        Lo más probable es que lleve

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        • Ataio Ataio 12/08/18 23:39

          No se que ha pasado.
          Lo más probable es que lleve usted razón. Pero me resisto ante tal panorama, porque sería desolador.
          Quiero cobijar cierta esperanza, y a pesar de tanto engaño, tanta traición,falsedad y reiterada mentira.
          Estoy seguro que hay buenas personas en el Psoe, y me gustaría darles una oportunidad. Porque dársela a ellas, es dársela a la izquierda y al progreso, y por ende al pueblo que sufre.
          Es muy probable que sea un iluso, y que estas personas no cuenten en el aparato socialista.
          Pero por eso precisamente estimo procedente alentarlas y veo su representación en Jesús, y lo admiro, y por eso se lo digo. Estoy seguro que con el no me equivoco.
          PD: un saludo cordial.

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          • Observer Observer 14/08/18 10:56

            Psoe e Iazquierda en la misma frase, chirria bastante

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            • Ataio Ataio 14/08/18 11:10

              El Psoe con el que yo me ilusiono ( probablemente, como digo, me equivoque ) ayudaría mucho a la izquierda y el progreso.

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          • Esdaquit Esdaquit 13/08/18 19:56

            Entiendo su razones y comparto lo que dice. Ataio. Respecto a que Jesús Maraña pertenezca o no al Psoe o a cualquier otro partido político, la verdad es que nunca me he planteado seriamente tal cuestión, porque creo que me daría igual, siempre que mantenga la honestidad periodística que, justificadamente a mi entender, se le atribuye. Cordial saludo.

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    • Esdaquit Esdaquit 12/08/18 19:17

      ¿Psoe crítico, honrado y valiente? Con todos mis respetos, creo que tal cosa no existe. No digo que no haya socialistas auténticos, pero si reúnen esas propiedades que usted apunta, no creo que voten al Sánchez de las promesas incumplidas u olvidadas, el mismo que apoyó el 155, el que mantiene el aforamiento de los políticos y el secreto de la amnistía fiscal. El Psoe que ya no habla de abolir la ley de la reforma laboral ni del proceso constituyente ni cuestiona una monarquía heredera del franquismo y mira hacia otro lado en el tema de la evidente corrupción del monarca emérito, al que pagamos un espléndido sueldo con los impuestos de todos los contribuyentes... Seguir enumerando es quitar espacio a otros comentarios, pero la lista de razones y motivos que acreditan la falta de esos tres principios que usted atribuye a un hipotético Psoe, es bastante más extensa. Cordial saludo.

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      • Esdaquit Esdaquit 12/08/18 19:25

        Disculpas, he duplicado involuntariamente el comentario.

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  • abubilla abubilla 12/08/18 15:27

    Según como se mire todos hemos sido pobres alguna vez, aunque nuchas veces el salir de esa pobreza cuesta. Las dificultades son múltipes, el problema surge cuando unos cuantos aprovechados quieren salir de la pobreza a cañonazos o alcanzar la riqueza con los mismos medios.

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  • Dver Dver 12/08/18 10:51

    Sobre el voto inectricable del votante mi experiencias me dice qhe no lo es tanto, sobre todo si se lee el otro artículo de este número " Café religioso para todos". Mis padres nacieron con el siglo anterior, fueron panaderos muy pobres, de cuando la tahona te daba para no morirte de hambre, buenas personas y honradas, y trabajaban todas las horas del dia; y yo, siempre me pregunté por qué su voto fue para la derecha. Eran gentes sencillas, que no hablaban de política ni se metían en ella en un pueblo pequeño en el que todos se conocían, ¿ cuál era el misterio? Lo supe por qué me lo dijo mimadre: eran católicos, sin ser ni mucho menos beatos, tampoco de eso alardeaban. Pero el párroco., otro hombre Afortunadamente nada exaltado, cumpliendo órdenes y seguramente ateniéndose a sus creencias, hacia bien su misión de orientar el voto, nunca a los partidos que no apoyaban la religión ni a la iglesia católica. En resumen, que a pesar de pertenecer a los desposeídos, cosa que se notaba en las carencias materiales y la imposibilidad de ir acceder al bachillerato, el peso de la religión era lo fundamental. Yo no digo que eso sea hoy en día general, pero pesa u mucho, incluso entre gente formada, con carrera, generosos hasta el punto de pertenecer activamente a organizaciones caritativas, pero creyentes que prefieren no votar dado los escándalos habidos, antes de votar a partidos que vuelan a laicistas.

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    • CarmenMoreno CarmenMoreno 14/08/18 11:52

      Sí, el peso de la religión en la educación es fundamental para aquéllos que quieren hacer ver y creer a la sociedad lo que ellos ni creen ni ven a poco que rasquen, pero justifica sus fines. De ahí la importancia de una enseñanza laica.

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    • svara svara 12/08/18 14:32

      La religión se ha utilizado casi siempre para abstraer de este mundo al ser humano utilizando sus dogmas de fe ausentes por completo de la aplicación en la convivencia práctica, es como una catarsis para la vida real, sus enseñanzas se quedan en pura filosofía, mejor la educación laica, la ética y el civismo en pleno s.XXI, al menos son aplicables en este mundo, repercutiendo (sin mediación de divinidades y dogmas inaplicables) en la mejor calidad de las relaciones humanas. Pero, en fin, esto no es mas que mi opinión.

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  • abubilla abubilla 12/08/18 02:35

    ¿San Isidro era de derechas?, que raro...

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  • Esdaquit Esdaquit 11/08/18 22:38

    Interesante artículo, Sr. Maraña: como para disfrutar leyéndolo. Y además no es extenso y puede leerse en el tiempo pausado y refrescante que dura una cerveza, lo cual que se agradece con esta climatología que nos está cayendo. Hasta leer su artículo, no había reparado en que el euskera no es tan difícil, aunque también es verdad que usted, lo de aprovechategui lo explica de maravilla. No conocía esas portadas anaranjadas de El País (reconozco que hace ya bastante tiempo que no leo ese tipo de tebeos) y no entiendo que ese rotativo, que en su día fue referente de buena información, haya virado de forma tan sorprendente. Estoy muy de acuerdo con usted, Sr. Maraña, en que Soraya no iba a hacer del PP un partido nuevo, creo que eso está claro. El argumento de Casado de que la ética viene a ser lo que diga la justicia, deja entrever que, o guarda un as en la manga o aún confía en que su “asunto” caiga en manos de jueces del PP. Porque sabemos que ha mentido, como lo hizo Cifuentes, Aguirre, Granados, Aznar, etc., etc. Es tal el hartazgo del discurso de que todo es ETA y es tan bochornosa la utilización partidista de las víctimas, que algunas personas han dicho que ya basta. A ver si son escuchadas...

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  • pep48 pep48 11/08/18 21:30

    Completamente de acuerdo con todos estos temas y el uso que hace la derecha mas extrema de todos ellos y lo mas preocupante es que haya gente que les siga, ¿donde está la honradez y el civismo?, para nuestra desgracia esta es la clase social que presume de españolidad, si eso es ser español, que paren que me apeo.

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