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LEY DE AMNISTÍA

El Gobierno se lanza a hacer pedagogía de la amnistía en los medios y en una UE que muestra "cero" preocupación

Félix Bolaños y Vera Jourová, este miércoles en Bruselas.

La proposición de ley de amnistía está registrada en el Congreso. Cuenta con los números para salir adelante en los próximos meses en las Cortes Generales. Sobre ella pivota en gran medida la política nacional. Y el Gobierno se ha lanzado de lleno en dos flancos indispensables para hacer pedagogía y en los que hasta ahora se había centrado principalmente la derecha: la vertiente de la opinión pública en los medios y las instituciones europeas.

En el PSOE llevaban tiempo esperando que Sánchez, en primera persona, se dirigiera a los ciudadanos en los medios para resaltar por qué ha dado este paso. Hasta ahora se había referido ante el partido en el Comité Federal y en el Congreso de los Diputados con motivo de su investidura. Pero muchos dentro de la organización pedían un esfuerzo para argumentar delante de los ciudadanos en programas de gran audiencia (algo que fue aplaudido por los suyos durante la pasada campaña).

Sánchez dio este jueves su primera entrevista tras las elecciones y las negociaciones para conservar el Palacio de La Moncloa. El programa matinal de La Hora de la 1, en TVE, fue el espacio elegido y donde el jefe del Ejecutivo quiso desplegar su argumentación sobre lo que supone esta proposición de ley.

El presidente del Gobierno cimienta el pasado dado en varias columnas. Una de ellas, como reconoció, es el propio 23 de julio y los resultados que dejaron las urnas aquella noche. Admitió que su cambio de postura se debe a la aritmética, además de desplegar la idea de que la propuesta de los independentistas no entraba en la Constitución, pero que la del PSOE sí entra dentro de esos límites.

Sánchez y su "solución posible"

El líder de los socialistas hizo una apelación a la “solución posible” frente al idealismo que sólo podría ser posible si tuviera mayoría absoluta. Por lo tanto, sostiene que es un dique para frenar a la ola reaccionaria que está haciéndose con el poder en países como Argentina, Holanda e Italia. Además, el jefe del Ejecutivo también revela que no era un paso que quisiera dar de manera inmediata, pero sí es “consecuente” y “coherente” con la política en Cataluña.

El presidente busca también el beneplácito de los ciudadanos apelando a otros momentos de la historia y cree que los detractores se beneficiarán de esta ley como sucedió, por ejemplo, con la aprobación del divorcio o del matrimonio igualitario. Por lo tanto, Sánchez confía en que el tiempo servirá para demostrar que será “buena” la iniciativa para la convivencia en Cataluña, como ha pasado con los indultos aprobados durante la pasada legislatura.

Bolaños habla "sin ruido" con las instituciones europeas

El otro gran frente que ha explotado la derecha es el intento de internacionalizar la ley de amnistía. Hasta el momento no ha surtido efecto y el comisario de Justicia, Didier Reynders, lo ha limitado a una cuestión interna en el Pleno del Parlamento, además de tumbarse la enmienda que presentaron los populares en el Comité de las Regiones. Génova 13 también ha intentado vender su opinión a los corresponsales en España, a los que reunió Alberto Núñez Feijóo hace unas semanas bajo el lema de Help Spain.

El Gobierno quiere cuidar también mucho el flanco internacional y, por eso, el titular de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, voló hasta Bruselas este jueves para reunirse con Reynders y con la vicepresidenta de Valores y Transparencia de la Comisión Europea, Vera Jourová, para analizar de primera mano una futura ley en la que él ha tenido la principal batuta y que ha cuidado mucho para que pase posteriormente el filtro del Tribunal Constitucional.

Bolaños en sus reuniones se afanó en explicar todos los detalles de la proposición de ley, que presenta el PSOE en las Cortes y no el Ejecutivo, pero también puso insistencia principalmente en que el espíritu de la norma está en línea con el derecho de la UE. Su principal objetivo, argumentó ante sus interlocutores de la Comisión Europea, es beneficiar a toda la sociedad catalana y española y no se trata de una medida ventajosa solo para unas cuatrocientas personas.

La idea que llevaba Bolaños era hablar tranquilamente y “sin ruido”. Hacerlo de manera clara y directa para poder intercambiar opiniones después de la ofensiva de los populares a través del PPE. El propio ministro de Presidencia y de Justicia confesó en la rueda de prensa tras los encuentros que le habían trasladado “cero” preocupación, de cara a esa futura ley de amnistía, sobre “la salud y la fortaleza del Estado de Derecho y la separación de poderes” en España.

El titular español de Justicia se afanó en explicar que el texto es ajustado a la Constitución y al derecho comunitario, ya que entronca con los “valores” de diálogo entre diferentes y la construcción de convivencia.

La preocupación "máxima" por el Poder Judicial

Reflexiones sobre la formación del Gobierno y la Ley de amnistía

En cambio, informó Bolaños, los dos representantes de la UE le hicieron llegar su preocupación “máxima” por la falta de renovación del Consejo General del Poder Judicial (el lunes se cumplirán cinco años en funciones por la negativa del Partido Popular a pactar una nueva composición). Según el ministro, las instituciones europeas alertan de que esta situación está afectando ya directamente a los ciudadanos. Por eso, se le hizo llegar que es “prioritario” que se alcance un acuerdo.

Bolaños aprovechó para pedir al PP que acuerde el CGPJ y no intente “dañar la reputación de nuestro país para conseguir objetivos políticos, en los que además fracasan”. “Que no jueguen con el buen nombre de España, en Europa se demuestra el patriotismo. Se es patriota cuando se defiende a España y no se intenta generar ruido y dudas donde no las hay”, ahondó el ministro desde el corazón de las instituciones.

“Cinco años de mandato caducado es una barbaridad, no cabe ninguna excusa más para no cumplir con la Constitución española. Desde el Gobierno vamos a poner todo el esfuerzo para conseguir que haya un gran acuerdo que permita devolver la normalidad institucional al Consejo General del Poder Judicial”, subrayó Bolaños, que apeló a llevar a cabo esa renovación con la ley en vigor (que data de 2001). En esa misma línea, el presidente del Gobierno horas antes confirmó que no piensa cambiar las mayorías en ese proceso. Sánchez deslizó que llamara al PP pronto, pero no concretó ninguna fecha debido a su viaje a Dubai para participar en la COP.

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