Afra Blanco: “Ante todo somos antifascistas y después, de izquierdas”

La barcelonesa Afra Blanco destaca entre analistas y tertulianos por su enfoque sindical ante la actualidad. Colabora en diversos medios centrada siempre en las repercusiones de las medidas políticas sobre los colectivos estudiantiles, de trabajadores o de pensionistas. Ahora, alerta sobre las consecuencias de la ola ultra que recorre Occidente si esta derecha extrema entra en el Gobierno en España. Llama a la acción de fuerzas y votantes progresistas porque “la internacional del odio se organiza”.

Sobre el acto de Rufián y Delgado

“El acto de Gabriel Rufián y de Emilio Delgado, de Emilio Delgado y de Gabriel Rufián, me parece ilusionante y necesario. Creo que es vital recordarnos que ante todo y primero somos antifascistas y después somos personas de izquierdas. Y en tercer lugar, yo soy sindicalista. Entonces me veo en la obligación de pedir y reclamar a las fuerzas políticas, a los políticos y las políticas que afronten ese primer hecho, que es que somos antifascistas. Lo que tenemos a las puertas es el fascismo. Celebro que haya voces dispuestas a abandonar por unos segundos los matices y a darse cuenta de que, mientras nosotros discutimos, ellos están entrando”.

Mantener las esencias o ganar elecciones

“Mantener las esencias no implica no optimizar candidaturas. En cualquier caso, aprendamos de lo que pasó en el mayo del 37 en Barcelona, por ejemplo, como catalana que soy. En aquel momento las izquierdas discutían qué era lo primero, si hacer la revolución o ganar la guerra. Los fascistas estaban entrando por la puerta y al final ni hicieron la revolución ni ganamos la guerra. La manera de actuar en las elecciones autonómicas, municipales o generales que la decidan ellas y ellos, a mí me da exactamente igual. Estrategia es lo que les pido y [recordar] que, sobre todo en lo esencial, estamos todos y todas de acuerdo. Reforzar el bienestar social, repartir la riqueza que este país está generando, hacer que no tengamos a trabajadoras y trabajadores pobres con nómina, ayudarnos entre las clases obreras y trabajadoras. No dar ni un solo paso atrás. No hay derecho consolidado, hay derecho conquistado y defendido”.

La izquierda sin miedo al debate

“En la izquierda siempre hemos sido dados al reparto de carnés, a ver quién es más de izquierdas, a ver qué es lo que nos diferencia y no lo que nos une. Pueden existir diferentes matices o posiciones, por ejemplo respecto a la seguridad. España es uno de los países más seguros del mundo. Por supuesto siempre se puede mejorar. La cuestión es la percepción que existe en la sociedad por culpa de bulos y mentiras. Y tenemos que hablar de la inversión por barrios, en los barrios obreros. La izquierda también tiene que hablar del campo. Pero me parece que hablar en términos de abandono es un error. Quizá hemos errado en la comunicación o no estamos tocando las teclas esenciales que hacen que el trabajador o trabajadora del campo sienta antes que nada que es igual que los demás. No tenemos que tener miedo a los debates. Tenemos que ir por delante abriéndolos. Tenemos la responsabilidad de darnos cuenta de qué es lo que la gente está pidiendo, tanto en el campo como en la industria, como en los servicios públicos, como en los diferentes sectores estratégicos. Creo que esa voz de la clase obrera emana y se levanta a partir de fuerzas políticas de izquierdas, lo que no tiene ningún sentido es que se levante a partir de fuerzas políticas de extrema derecha. Voy a decir fuerzas porque creo que la diferencia entre Partido Popular y Vox cada vez es más nimia”.

La democracia en riesgo

“Estoy totalmente de acuerdo con Gabriel Rufián en que la democracia está en riesgo. No solamente es que la democracia esté en riesgo, sino que además el pan de cada uno de nosotros, la manera de entender la convivencia, el respeto, la vida, están en riesgo entre los trabajadores y trabajadoras. Si llegan ellos, creo que está en riesgo el derecho laboral conquistado. Vamos a perder décadas de posibles avances y vamos a hablar de retrocesos significativos para una persona que ha trabajado su vida y hoy es un jubilado, o para una persona que se va a incorporar al mundo del trabajo y hoy es un estudiante o para una persona que está trabajando. Se les queda corta la reforma laboral del Partido Popular del año 2012 que destruyó los derechos laborales. Se les queda corta la reforma de las pensiones de 2013, del Partido Popular, que llevó a miles de jubilados y de jubiladas a las calles porque se estaba devorando su poder adquisitivo. Está en riesgo el feminismo. Están en riesgo las personas migrantes. Lo estamos viendo con Trump en Estados Unidos y con Milei en Argentina. Antes tenían un cierto pudor, ahora no hay vergüenza, no hay límites”.

Organizarse contra una ultraderecha organizada

“Estamos ante el empoderamiento del fascismo. Estamos ante la Internacional del Odio, y la Internacional del Odio se organiza. Hablamos mucho de la importancia de que la clase trabajadora esté organizada, porque a partir de estar organizada hemos conquistado derechos y hemos frenado pérdidas. Hemos conseguido frenar a la extrema derecha en muchos momentos a lo largo de nuestra historia. Pero a veces nos olvidamos de que ellos también se organizan, que el fascismo también se organiza, que Orbán está organizado con Milei, que Milei está organizado con Meloni, que Meloni está organizada con Abascal y que el páter de todo se llama Donald Trump. Por eso es una enorme y gran idea, necesaria y vital y que además es exigible a las fuerzas políticas de izquierdas, lo que está planteando Gabriel Rufián y que también está defendiendo Yolanda Díaz*. Es absolutamente necesario organizarse así”.

La CEOE ante la subida del salario mínimo

“Estoy muy harta de que la CEOE plantee siempre que una mejora salarial supone una amenaza existencial para las empresas, porque además de ser falso, es un chantaje. A los chantajistas les voy a responder con cuatro datos. El primero, los márgenes empresariales están en máximos. El segundo es el valor bruto añadido que están teniendo las empresas, en máximos también. El tercer dato se llama productividad laboral. Productividad vinculada a los trabajadores. Ahora ya no hablan de productividad. ¿Por qué? Porque está creciendo. Y el cuarto dato, para los chantajistas de la CEOE, que no se olviden de que los trabajadores y las trabajadoras somos más que ellos. Llevamos seis subidas del salario mínimo interprofesional sin que la CEOE firme. Cuando alguien me dice: “Ya estás con las trincheras, Afra”, tengo que responder que yo no las he puesto, las han puesto ellos mintiendo, diciendo que el salario mínimo interprofesional destruye empleo. Estamos en máximos de ocupación. Diciendo que el salario mínimo interprofesional destroza empresas. Es mentira. Llevábamos 18 años en este país sin tanta creación de empresas como la que estamos teniendo. Mire, señor empresario, si la supervivencia de su empresa pasa por pagar el salario interprofesional mínimo, hágaselo mirar. O se busca un socio o mejora el marketing o rediseña su empresa o deje de llamar a sus trabajadores y trabajadoras familia. Porque a una familia no se la maltrata de ese modo”.

Negociar salarios conociendo los beneficios de la empresa

“Hacienda va a poner los datos de los beneficios empresariales en las mesas de la negociación para que todos los salarios crezcan en función de esos márgenes que ellos niegan tener, pero que todos sabemos que están ahí, y aquí el problema es que ellos no quieren repartir. ¿Quieres que sea un pobre con nómina? Este tema me calienta. La CEOE está jugando a otra cosa. Se le ha olvidado que cuando se mejoran las condiciones de los trabajadores y las trabajadoras, a ellos les va mejor. Eso lo dice el Fondo Monetario Internacional. Cuando se mejora la estabilidad, los salarios de los trabajadores y las trabajadoras, cuando se reparte la riqueza, a ellos les va mejor, aumenta el consumo. Y estoy un poco cansada de este perfil de empresario que se presenta con un marketing propio del siglo pasado. Empezamos a ver empresarios que marcan la diferencia, que hablan de unas mejores condiciones para sus trabajadores. Pero por desgracia tenemos todavía en la CEOE a los empresarios del siglo pasado”.

La patronal y la vivienda

“No he escuchado a la CEOE pedir a los presidentes o presidentas de las comunidades autónomas que actúen en materia de vivienda. Tampoco los veo firmando las subidas de los salarios. ¿Qué solución plantea? Las organizaciones sindicales han propuesto soluciones. Han firmado la subida del salario mínimo interprofesional, incluso se pedía más. Han llevado las horas extras a Europa para que se paguen y por encima de la hora ordinaria. Hemos denunciado ante el Constitucional el despido para que sea disuasorio. Hemos llevado el precio de la vivienda a Europa y lo hemos denunciado. Si no quieres subir salarios ni estás reclamando que hagan nada los políticos y políticas de las comunidades autónomas, ¿dónde van a vivir tus trabajadores y trabajadores a los que llamas familia? ¿Cuál es tu solución? Hemos conseguido que los salarios crezcan por encima de la inflación, pero no es suficiente porque uno de los elementos básicos para poder vivir –un derecho fundamental humano, como es la vivienda– está siendo objeto de especulación. O los salarios crecen y garantizan el acceso a la vivienda o entonces hay que limitar su precio”.

Ser sindicalista con un Gobierno de izquierdas 

“Cuando hay un Gobierno progresista, la clase trabajadora puede y debe ser exigente, porque tiene la opción de presionar para poder conquistar derechos y reequilibrar la balanza. Creo que nadie niega que con este Ejecutivo se está avanzando en derechos, pero falta uno esencial y fundamental que es el de la vivienda. Que se aumente en más de un 66% el salario mínimo interprofesional es algo que todo el mundo reconoce, cualquiera que tenga dos dedos de frente, pero suficiente no es. Y ahora viene la siguiente pregunta: ¿Si gobernaran los otros estaríamos en la misma situación? ¿Se habría subido en más de un 66% el salario mínimo o se habría congelado, como pasó con Mariano Rajoy? Porque el problema de la vivienda lo tendríamos también si gobernara el Partido Popular. Uno, durante décadas no se ha vendido el poco parque de vivienda público que se ha levantado. Dos, no se ha construido para la clase trabajadora. Tres, se ha permitido que con las viviendas se especulara. Y cuatro, se ha permitido que el turista fuera mi vecino puntual del tercero y el del primero. Todo este magma lo habríamos tenido igual o peor con ellos. Una cosa es ser exigente y otra cosa es hacerte trampas. Si te crees que con PP y Vox vas a vivir mejor cobrando tres mil, o dos mil o 1.221 euros, dependiendo de tu nómina, lo llevas clarinete. Y si te crees que vas a vivir mejor dependiendo de una pensión con PP y Vox, no va a ser así. Y si eres un estudiante que aspiras a entrar en un mercado laboral estable y con condiciones desde el primer día, si te crees que lo vas a tener con PP y Vox, no va a ser así. No porque lo diga yo, sino porque ya lo hicieron en el año 2012 y entonces todavía había un poquito de vergüenza. Pero es que ahora no tienen ninguna”.

Conflicto laboral de los y las médicos

“Yo respeto toda movilización organizada de la clase trabajadora. Puedo estar más de acuerdo o menos de acuerdo con las reclamaciones. En este caso en concreto, no comparto el hecho del estatuto marco para ellos. Yo comparto que el funcionamiento de la sanidad pública requiere de varias profesiones esenciales, no solo de una. Para mí es esencial el auxiliar o la auxiliar de enfermería y es esencial la enfermera y el enfermero, y el técnico o la técnica. Y es esencial el médico y la médico. Son esenciales todos ellos. Con absoluto respeto por la reivindicación de parte de los y las médicos y médicas. Yo no creo que sea la solución adecuada cuartear y separarte del estatuto marco que os cubre a todos. No lo creo, porque además yo soy una defensora del concepto de los convenios colectivos. Creo que la unidad de todos ofrece fuerza. Faltaría que no se puedan organizar, que no se puedan movilizar, que no se puedan manifestar. Pero para todo el sector que hace posible esa sanidad pública que requerimos y que necesitamos con más recursos, más profesionales, más derechos, más estabilidad para ellos, creo que es mejor el abordaje desde un estatuto marco único”.

Abusos sexuales en el trabajo, Móstoles y policía

“La utilización política que se está haciendo con los casos de abuso y de acoso a las mujeres me parece repugnante, asquerosa. El machismo está presente y latente de manera transversal en todos los espacios. Los diferentes casos que han surgido demuestran que pueden estar el machismo, el acoso y el abuso en todas partes. Y aquí lo que nos diferencia es si reconocemos esta cuestión y cómo actuamos frente a ella. Ante todo, siempre hay que proteger a la víctima. Hay que dotarse de las herramientas para que no se dé. Para reducir a la mínima expresión el riesgo y para poder tener estas herramientas y después implementarlas y aplicarlas, necesitas algo esencial, que es creer que te puede pasar. Y en ese momento, actúas”.

Papel internacional de Pedro Sánchez 

“Yo creo que el papel del presidente del Gobierno, que además es a quien le compete esta actuación internacional, es el acertado. Estamos en el lado bueno de la historia y lo estamos todos, y me gustaría que lo estuviéramos más veces. Que ante los diferentes conflictos y riesgos a los que estamos sometidos, tuviéramos a una presidencia que se posiciona, a poder ser antes que nadie. Puedes hacer eso y a la vez ser la economía que más avanza, la economía avanzada que más crece del mundo. Porque España es ya esa economía y es ese país que tiene los derechos humanos en el centro. Que dice que no se puede bombardear a población, no se puede matar de hambre y sed, no se puede asesinar a niños y a niños, a civiles, no se pueden bombardear escuelas, hospitales, convertir Gaza en los sueños húmedos del capital. Y a la vez defender que un nuevo modelo de economía es posible, con un mayor reparto. Y España es ese país que jamás lideró esos rankings, ni el de la defensa de los derechos humanos, ni el de la economía. Ahora la cuestión es cómo hacemos que eso llegue a la gente. Es quizás la ficha clave que necesita este tablero porque el resto está en orden”.

Menores y redes sociales

“Si paramos un segundo a analizar la actuación sobre los tecnooligarcas por parte de este Gobierno, tiene todo el sentido del mundo. Te pongo un ejemplo. Cuando tú vas por la calle, no se te ocurre ir con un pasamontañas. No vas por la calle conduciendo un coche sin matrícula, porque evidentemente te van a parar, te van a multar como poco, y probablemente te retiren el carné. Entonces yo lo que no entiendo es que haya gente que, absurdamente, en nombre de la libertad, defienda que haya pasamontañas digitales. No tiene ningún sentido. ¿Me están diciendo que menores de 16 años tienen que estar en espacios donde se cometen delitos? No soy capaz de comprenderlo. Pues en defensa de la libertad, que esos menores puedan conducir también, que en defensa de la libertad esos menores puedan beber alcohol también. No es libertad lo que ellos están planteando, es abandono de menores. No tengo hijos, pero sí un concepto de responsabilidad social, que es la libertad y los derechos de toda la ciudadanía, no los ingresos de esos tecnooligarcas. ¿Por qué los oligarcas ahora no quieren o nunca han querido [esa regularización]? Porque un tercio de sus ingresos los generan gracias a esos menores. Porque el caldo de cultivo de aquellos que les van a defender en un futuro desde la política son precisamente esos entornos en los que pueden distribuir e inocular a los jóvenes el odio, la mentira y el bulo. Que parece mentira que en pleno siglo XXI tengamos que reivindicar el derecho a la verdad que hoy representan los medios de comunicación como este, escritos y televisados”.

La reforma laboral de Milei que admira Abascal

“Lo ha dicho Abascal. Ha dicho que si gobierna o si llega al Gobierno va a aplicar las reformas de Milei tal cual. ¿Es viable que Vox llegue a gobernar? Lo es. ¿Cómo veo la reforma laboral de Milei en Argentina? Veo que hay dos maneras de afrontar crisis, de entender las sociedades. La de España, con una reforma que recupera derechos, ofrece estabilidad, plantea grandes retos como por ejemplo la reducción de la jornada laboral, aumentar salarios. Y hay otra reforma que es la hiperflexibilización, la tuya como trabajador, no la de ellos. Imponerte a ti que trabajes doce horas diarias. En Argentina se plantea trabajar doce horas diarias. Nosotros tenemos denunciado el despido improcedente para que sea disuasorio, que no salga barato, y allí se están planteando precisamente el coste cero del despido y ampliar los motivos. Allí se está atacando el derecho de la clase trabajadora a organizarse, a las vacaciones. Lo más importante de todo y quizás de lo que menos se ha hablado es la cuestión de la pérdida de la soberanía de su moneda. Porque el salario se va a poder pagar en especies, con pan, con pescado, con el menú del restaurante, de la vuelta de la esquina o en dólares. Y eso es muy peligroso, se pierde la herramienta esencial en materia de estrategia de política pública”. 

Las consecuencias de ganar o perder las elecciones

“Lo que le pediría a la gente antes de ponerse la bandera, antes de aplaudir a nadie, es que se posicione. ¿Usted quiere trabajar doce horas diarias? ¿Usted quiere que le paguen con pan en lugar de con un ingreso a su cuenta bancaria? ¿Usted quiere que le paguen con otra moneda? Usted, cuando haya un problema en su empresa, ¿quiere que le prohíban el derecho a organizarse? ¿Quiere tener jornadas semanales de 48 horas? ¿Quiere que se abarate el despido y se amplíe el motivo de justificación? Es más, ¿quiere pagarse usted el despido? Todos los trabajadores y trabajadoras te van a decir que no. Y si la respuesta es que no, también es un NO para Vox y es un NO para el PP. Retomo el inicio de la entrevista: claro que es esencial que las izquierdas se unan. Tenemos que ganar la batalla, pero la tenemos que ganar por nuestros hijos, por nuestros abuelos, por nuestras abuelas, por la lucha de nuestras madres y las de nuestros padres, por nuestros hermanos y hermanas, por los trabajadores esenciales, incluso por el policía y por el Guardia Civil. Y por los de la sanidad pública y por los profesores y las profesoras y por toda la clase trabajadora. Si necesitas una nómina para poder vivir, tu papeleta no es la de Vox ni la del PP. Si necesitas una pensión para poder vivir, tu papeleta no es la de Vox ni la del PP, es otra. Y a esas otras les pido que se unan. Creo que es una cuestión exigible, necesaria y vital para cualquier antifascista y cualquier persona que defienda a la clase trabajadora y obrera de este país. Es esencial, absolutamente esencial”.

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