El futuro de las izquierdas
Rufián aterriza su propuesta de unidad priorizando el "arraigo" territorial: "Hay que quitarle escaños a Vox"
Un teatro abarrotado de políticos, periodistas, fotógrafos y sociedad civil, sumados a los cientos de personas que se quedaron sin poder entrar a la Sala Galileo Galilei. Así es cómo Madrid recibió el acto entre el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea, Emilio Delgado, adelantado por infoLibre. Las entradas, gratuitas, se agotaron en menos de cinco minutos. Casi nadie se lo quería perder. Y Rufián no defraudó. Concretó lo que muchos le venían reclamando desde hace tiempo, es decir, la fórmula que cree que debería aplicar la izquierda alternativa de cara a las próximas elecciones generales con el objetivo de "contrarrestar los 200 y pico diputados del PP y de Vox", en palabras de Rufián.
El portavoz de Esquerra quiso hablar de "orden, eficiencia y método": "Yo no quiero solo ilusionar, quiero ganar", señaló, lo que le valió una ovación del auditorio, "quiero quitarle escaños a dos carrillos a Vox", añadió. "Y eso exige de ciencia”, prosiguió. Así, planteó que si las izquierdas quieren "hacer algo diferente", tienen que hablar de "cómo ganar provincia a provincia" escaños a Vox. "El político de ERC citó ejemplos como Girona, Sevilla, A Coruña, Madrid o València. "¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas defendiendo lo mismo nos presentemos en el mismo sitio?", planteó. La fórmula debe ser, a su juicio, "el arraigo territorial". "Esto va de renunciar. Si no, nos van a fusilar políticamente", apuntó, con "[Santiago] Abascal como ministro del Interior".
Con la extrema derecha en sus cotas más altas y un PP estabilizado por el momento en la primera posición según las encuestas, lo que plantea Rufián busca evitar la división de las izquierdas y la consecución de escaños por las barreras impuestas en las normas electorales. Los partidos de ese espacio que se integraron en la lista de Sumar el pasado 23J son conscientes de sus opciones y todos ellos, a excepción de Podemos —a los que Rufián les dedicó halagos—, estuvieron presentes en la charla, desde Sumar a Más Madrid, los comunes, Izquierda Unida, Compromís, Chunta Aragonesista e incluso algún representante del PSC. Nadie se quería perder al "hombre del momento", que podría tener en sus manos la solución para que las izquierdas no retrocedan todavía más.
"Lo que propongo son tres o cuatro puntos programáticos en común de las izquierdas", prosiguió, aterrizando su propuesta. Es decir, ir "provincia por provincia" con "generosidad" por parte de las cúpulas de los partidos. "Yo querría que la derecha estuviera tan fraccionada como la izquierda, tenemos que competir", señaló. Y puso un ejemplo: "A mí me gustaría que se presentara Compromís con mi partido", dijo trasladando una idea concreta "y poco polémica" de una alianza en la Comunitat Valenciana. "Tenemos mucho más de lo que nos une que de lo que nos separa", incidió, y citó a continuación a Julio Anguita: "Programa, programa, programa".
La idea que tiene el político catalán en la cabeza es la de que en comunidades como Cataluña, Euskadi, Galicia y Baleares, entre otras, sean las fuerzas nacionalistas las que se presenten en el territorio con eventuales acuerdos con otras formaciones de cara a las listas. Es decir, maximizar el reparto de votos con el actual sistema electoral, en el que rige el método d’Hondt, y evitar que se disperse en varias candidaturas en las que se está de acuerdo en lo esencial. Y participar también en actos conjuntos en las comunidades en las que no existan estas fuerzas y, después, ponerse “al servicio” de un grupo "interparlamentario común" en el Congreso.
"Recuperar" banderas como la seguridad y la libertad
Delgado, por su parte, apostó por "levantar un bloque histórico" equivalente al que "ha levantado la derecha durante más de veinte años", gracias a la financiación y "coordinación internacional". Un planteamiento que, dijo, "excede" la "coalición de partidos y sus direcciones" y que interpela a "organizaciones, sindicatos u organizaciones de vecinos". Delgado no centró tanto su discurso en la unidad y defendió una "conversación mucho más amplia para entender cómo hemos llegado hasta aquí". El portavoz de Más Madrid insistió en la necesidad de que la izquierda "recupere la agenda" y eso no se logra sin dar algunas batallas.
Eso pasa, según Delgado, por buscar puntos en común con sectores a los que, a su juicio, la izquierda ha dado la espalda. En ese sentido, citó a los "cazadores" con los que se puede compartir un proyecto común o a "jóvenes de la periferia" que están desencantados con la clase política. "Nos han robado las banderas", apuntó, entre ellas citó la de "la seguridad" y la de la "libertad". La discusión política pasa, a su modo de ver, por abordar esas problemáticas desde la perspectiva progresista. Tanto Delgado como Rufián admitieron que la ley de vivienda "es un fracaso", en palabras del catalán, que evitó culpar a la entonces ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, de ello. Es más, defendió que cualquier acuerdo debe pasar, sí o sí, por la formación morada.
El portavoz adjunto de Más Madrid cree que hay que "llegar a los sectores" a los que la izquierda "no está llegando". El martes provocó un incendio en su partido al defender en una entrevista en eldiario.es la necesidad de no "invisibilizar" a los hombres heterosexuales en favor del colectivo LGTBI, una respuesta por la cual pidió disculpas argumentando que estuvo "muy poco fino" en su explicación. La analista política Sarah Santaolalla, moderadora del evento, hizo una referencia a ello tirando de ironía: "Le daría una entrevista a Radio María si se la pidiera", apuntó, sobre la hiperactividad del político madrileño a nivel mediático.
Rufián seguirá con Oskar Matute
El objetivo de este acto era contribuir a la búsqueda de espacios de acción de los progresistas en un momento en el que la abstención y el desencanto en estos sectores es imperante. A pesar de que las direcciones de ERC, EH Bildu y BNG descartaron cualquier candidatura que no incorpore sus siglas, el evento acaparó todos los focos mediáticos y políticos. Y la propuesta de Rufián encajaría más en lo que quieren estas formaciones, es decir, mantener su marca como la referencia.
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Es más, está previsto que el portavoz republicano participe en un acto con el diputado de EH Bildu, Oskar Matute, previsto para el próximo 12 de marzo en Bilbao, según ha podido saber infoLibre. Un modelo que Rufián quiere replicar también con dirigentes del BNG en Galicia o de Adelante Andalucía, tras verse las caras recientemente con la exlíder de Compromís, Mónica Oltra. En el caso de la valenciana, son muchos los que le reclaman internamente que dé un paso al frente y vuelva a la política institucional tras su marcha a raíz del caso de abuso de su exmarido a una menor tutelada. Una idea que Rufián comparte.
Lo cierto es que el portavoz de ERC ha ganado muchísima popularidad en esta última legislatura. Es el dirigente de ese espacio progresista alternativo que los españoles de entre 35 y 55 años prefieren como presidente del Gobierno, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado el lunes. Los socialistas trasladan que esa unidad de las izquierdas es vital para intentar jugar el partido de las próximas elecciones generales, a pesar de que todas las encuestas den por sentado ahora mismo que habrá una cómoda mayoría absoluta por parte del Partido Popular y de la ultraderecha de Santiago Abascal.
Y desde el PSOE son conscientes de ello, tal y como contó este periódico. Pese a los intentos de la derecha mediática y política de trasladar la imagen de un Pedro Sánchez voraz para debilitar a sus izquierdas, en el Palacio de la Moncloa y en la calle Ferraz dejan claro que son conscientes de que necesitan a su lado una papeleta unida que movilice al electorado progresista.