Opinión

Sobre este blog

El blog del Foro Milicia y Democracia quiere ser un blog colectivo donde se planteen los temas de seguridad y defensa desde distintas perspectivas y abrirlos así a la participación y debate de los lectores. Está coordinado por Fidel Gómez Rosa.

Los contratiempos en los planes de China

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El blog del Foro Milicia y Democracia quiere ser un blog colectivo donde se planteen los temas de seguridad y defensa desde distintas perspectivas y abrirlos así a la participación y debate de los lectores. Está coordinado por Fidel Gómez Rosa.

La celebración del XVIII Congreso del Partido Comunista en 2012 fue el momento elegido para entronizar el liderazgo de Xi Jinping y presentar las líneas maestras de su política, en esta ocasión bajo el lema: “Sueño chino”. Desde que Den Xioping impulsara en 1979 el despertar chino con la trascendente decisión de desconectar la economía del régimen político (“socialismo con características chinas”), a costa de la igualdad, el desarrollo ha sido sostenido, con picos de progresión geométrica en la acumulación capitalista. En las dos décadas inmediatamente anteriores al período actual, Hu Jintao (2003) con su “desarrollo armonioso” mantuvo el crecimiento del producto nacional por encima de dos dígitos, que había sido preparado, a su vez, por la continuidad de las políticas de escala, basadas en polos de desarrollo interior, innovación tecnológica y zonas especiales de su predecesor, Jiang Zemin (1993).

La principal novedad de la segunda década del siglo XXI era una apuesta decidida por la apertura de su economía al mundo y el diseño de una estrategia geopolítica internacional ambiciosa de construcción de infraestructura comercial denominada Nueva Ruta de la Seda (NRS). Se trata de un proyecto global con una red digital, terrestre y marítima de comunicaciones. La vertiente terrestre supone la puesta en funcionamiento de una ruta de ferrocarril de extremo a extremo continental: desde Yiwu hasta Madrid con bifurcaciones en Alemania hacia Londres y Milán. La vertebración de la ruta terrestre multinacional se complementa con otra infraestructura viaria entre las ciudades principales de paso. La vertiente marítima del proyecto contempla distintas conexiones que unen el mar Mediterráneo (sur de Europa) con el Pacífico a través del canal de Suez, cuerno de África y los corredores de Pakistán, Bangladesh e Indochina en el Índico.

En una actualización de las grandes teorías geopolíticas del tránsito entre los siglos XIX y XX, la República Popular China pretende a la vez constituirse en la nueva centralidad de la región crucial euroasiática (Heartland del británico Mackinder) y ejercer el control de las rutas marítimas y terrestres de su área de influencia (Rimland del estadounidense Spykman). En efecto, la NRS, partiendo de este dominio, se proyectaría sobre espacios y mercados en los que China tiene inversiones estratégicas tanto en África como en América Latina. El poder militar chino, fundamento en último término de su proyección exterior, se ha preparado con una revolución tecnológica permanente (capacidades cibernéticas avanzadas y armas hipersónicas) y un despliegue de bases militares en sus mares de influencia cercana (establecimientos del llamado Collar de perlas), punto de fricción en el que se disputa abiertamente la influencia con Estados Unidos, que ha acelerado su estrategia de contención con sus aliados en la zona.