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    <title><![CDATA[infoLibre - Alfonso Armada]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/alfonso-armada/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Alfonso Armada]]></description>
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      <title><![CDATA[¿Qué ha sido de los golpistas del 23F? Del activismo político ultra al discreto intento de reinserción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/sido-golpistas-23f-activismo-politico-ultra-discreto-reinsercion_1_1193838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/dbba43e9-f0f8-4ba1-88be-7ab728646bdc_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="¿Qué ha sido de los golpistas del 23F? Del activismo político ultra al discreto intento de reinserción"></p><p>¿Qué fue de los golpistas? <strong>Cinco de los siete condenados a 10 años o más por el 23F han fallecido.</strong> Murió Armada, indultado en 1988, aferrado hasta el final a <em>su</em> verdad, orgulloso del 23F porque, según decía, había fortalecido al rey. Falleció Milans del Bosch, que siempre dijo que actuó pensando que obedecía a Juan Carlos I, y que nunca renegó del golpe. Sus restos descansan en el Alcázar de Toledo, plaza que defendió en la Guerra Civil. Con Armada y Milans, se fueron las figuras con mayor visión de conjunto del 23F, al menos entre los condenados. Quedan Tejero y Pardo Zancada, entre los más activos políticamente. Tejero acumula un carrusel de episodios que ilustran un franquismo recalcitrante. En cuanto a Pardo Zancada, otro ultraderechista distinguido por su defensa de la figura de Franco, firmó un manifiesto <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/12/09/un_tercio_los_militares_retirados_que_ahora_firman_contra_grave_riesgo_para_democracia_apoyaron_manifiesto_adhesion_franco_114218_1012.html" target="_blank">atacando con dureza al Gobierno por poner en peligro la democracia</a>.</p><p>infoLibre, con motivo del 40º aniversario del golpe, repasa la trayectoria de los 30 condenados en el juicio por los delitos de rebelión militar o adhesión o auxilio a misma. Son perfiles marcados en buena medida por el intento de rehacer unas trayectorias marcadas por el golpe, ya en el ámbito privado o de regreso a la Guardia Civil, donde cuatro condenados han recibido condecoraciones. No han sido infrecuentes las exhibiciones de ideología ultraderechista, aunque ha primado la discreción.</p><p>En el seno del Ejército, los condenados no sufrieron excesivo reproche moral. “¿Reprobación? En absoluto. Admiración y reconocimiento. Se los consideraba unos héroes. Había excepciones, por supuesto, pero eso es lo que más abundaba”. Así explica el oficial retirado del Ejército del Aire Miguel López la percepción generalizada entre los uniformados sobre los golpistas, tanto antes como después de ser condenados, primero por el Consejo Supremo de Justicia Militar (1982) y después por el Tribunal Supremo (1983). “Había mucha comprensión. Y es que el ambiente era el que era. Te cuento una anécdota. Yo viví el 23F en activo, en el Estado Mayor del Mando de Combate, en la calle Quintana. Estábamos acuartelados y compartía despacho con tenientes coroneles y comandantes. <strong>Cuando salió el rey y declaró su compromiso con la Constitución, vi caras de decepción.</strong> Una decepción que no te puedes imaginar. Oí un comentario: <strong>'Yo, antes de salir de allí, le metía dos tiros a Carrillo'.</strong> Nadie replicaba”. López explica que eran frecuentes los pareceres del tipo<strong> “yo hubiera hecho lo mismo” o “los pobres han pagado, pero estoy con ellos”.</strong></p><p><strong>Alfonso Armada</strong></p><p>Alfonso Armada y Comyn (1920-2013), instructor militar de Juan Carlos I cuando este era príncipe y secretario de la Casa del Rey hasta 1977, fue condenado a 30 años de cárcel y expulsado del Ejército. El general fue <strong>indultado en diciembre de 1988,</strong> a las puertas de la Navidad, por el Gobierno de Felipe González. El indulto publicado en el BOE está firmado por el ministro de Defensa, Narcís Serra, y el jefe del Estado. La decisión se basó en motivos de “equidad” por la salud de Armada, ya que tenía <strong>problemas cardíacos.</strong> La concesión de la gracia no alcanzó a las penas de pérdida de empleo e inhabilitación.</p><p>Desde entonces vivió entre Madrid y Galicia, en su pazo de Vedra (A Coruña), donde cultivaba camelias, flor de la que era exportador, explica el historiador Roberto Muñoz Bolaños en <a href="http://todostuslibros.com/libros/23-f-los-golpes-de-estado_978-84-16159-60-4" target="_blank"><em>23F: Los golpes de Estado</em></a> (Última Línea, 2015), que realiza un repaso por los 30 condenados que es base de la elaboración de este artículo. Monárquico y católico de misa diaria, intentó aprovechar el 23F para salir elegido presidente de un gobierno de concentración. Él siempre lo negó, manteniéndose toda su vida aferrado a <em>su</em> verdad.</p><p>También negó la participación del rey Juan Carlos I en el golpe, aunque lo implicó en las operaciones para acabar –políticamente– con Suárez. Antes de fallecer, escribió sus recuerdos de Galicia en un libro en el que <strong>hablaba de Jovellanos,</strong> como le contó a <a href="https://elpais.com/diario/2011/02/20/domingo/1298177558_850215.html" target="_blank"><em>El País</em></a> en 2011. Se mostraba “orgulloso” del 23F, pero no porque participara, sino porque –afirmaba– había contribuido a fortalecer la Corona, una original relectura de los hechos. Los reyes Juan Carlos y Sofía transmitieron el pésame a su familia cuando falleció.</p><p><strong>Jaime Milans del Bosch y Ussía</strong></p><p>Milans (1915-1997), referente involucionista en el Ejército, el capitán general que sacó los tanques a la calle en Valencia, siempre ha defendido que creía que obedecía al rey. Le cayeron 30 años y la expulsión del Ejército con pérdida de grado. Un golpe para un hombre de antiguo linaje militar, hijo mayor del teniente general Jaime Milans del Bosch y del Pino y de Consuelo Ussía y Cubas, a su vez hija de los marqueses de Aldama.</p><p>Salió en libertad provisional en 1990, con 75 años. Hombre que se decía apegado los valores de “Dios, patria y familia”, consideró la Transición y la Constitución un fracaso y dedicó a <em>Interviú</em> una entrevista con impactante titular de portada: “Volvería a actuar sin dudarlo”. Aunque se refería al caso en que se dieran unas circunstancias similares, lo obvio es que no se arrepentía de nada. <strong>Jamás renegó del 23F.</strong></p><p>Durante la Guerra Civil había sido defensor del <strong>Alcázar de Toledo,</strong> símbolo entre símbolos de la cruzada franquista. Allí fue enterrado cuando murió en 1997. Izquierda Unida pidió en 2019 al Gobierno la exhumación de sus restos.</p><p><strong>Antonio Tejero Molina</strong></p><p>Antonio Tejero Molina (1932-), condenado a 30 años y al pago de 1.076.450 pesetas, salió en libertad condicional en 1996, aunque desde 1993 ya disfrutaba del tercer grado. Expulsado de la Guardia Civil con pérdida de grado, ha vivido desde entonces entre Torre del Mar (Málaga), Madrid y Galicia, según la investigación de Muñoz Bolaños.</p><p>Tejero entrando en el Congreso con la pistola fue la imagen del golpe. <strong>El hombre encaja en la horma del golpista puro</strong>, que tanto cuando participó en la <em>operación Galaxia</em> como cuando lo hizo en el 23F aspiraba a una España bajo una junta militar. Su actuación, mirada en detalle, desvela la pésima organización del 23F. Cuando se le ofreció un avión para salir de España y facilitar una solución que consistiría en un gobierno de concentración presidido por Armada con la participación de comunistas, el teniente coronel se indignó y, por supuesto, se negó.</p><p>En 1982, antes del fallo del Supremo, <strong>montó un partido, Solidaridad Española, que obtuvo el 0,14% del voto,</strong> un total de 28.451 papeletas, con el lema “Entra con Tejero en el Parlamento”. En 1993 el Supremo se posicionó a favor de su indulto, pero no le fue concedido. Finalmente salió de prisión en libertad condicional en 1996.</p><p>Como hombre libre ha seguido encima de la política. En 2006 publicó una carta contra el Estatut en <em>Melilla Hoy</em>, en la que lanzaba: “¿Es que no van a parar de echarnos avispas para que se nos hinchen las narices y tiremos por la calle de en medio?”. En 2012 denunció a “Arturo Mas” por sedición. Dos años después, celebró el aniversario del 23F en un almuerzo no autorizado en un cuartel de la Guardia Civil en Valdemoro (Madrid), junto a uno de sus hijos, agente del cuerpo. Tejero se manifestó en 2019 <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/10/24/directo_exhumacion_franco_100197_1012.html" target="_blank">contra la exhumación de Franco</a>.</p><p><strong>Ricardo Pardo Zancada </strong><strong>Ricardo Pardo Zancada</strong><strong> </strong></p><p>Comandante de Infantería destinado en la División Acorazada Brunete el 23F, Pardo Zancada (1935-) fue condenado por su participación en el golpe a 12 años y expulsado del Ejército. En la cárcel completó su tesis doctoral sobre la libertad de expresión en las Fuerzas Armadas, obteniendo sobresaliente <em>cum laude</em>, como detalla Muñoz Bolaños. Obtuvo la libertad condicional en 1987. Ha dedicado dos libros al golpe:<em> 23F. La pieza que falta</em> (Plaza & Janés, 1998) y una revisión del mismo, <em>23F: las dos caras del golpe</em><em>, </em>publicado en el 25º aniversario. Dirigió la revista <em>Iglesia-Mundo</em> y colaboró en el semanario <em>MC</em>, de Mario Conde.</p><p>En 2006 explicó: “En su día expresé mi voto negativo a una Constitución de la que estaba ausente Dios; que consagraba los términos nación y nacionalidades […]. Y aquí se produce la paradoja. Ahora no me queda más remedio que estar con una Constitución que sigue sin gustarme”. Ha sido recientemente noticia por firmar <a href="https://elpais.com/espana/2020-12-06/golpistas-un-candidato-de-vox-y-un-nieto-de-franco-firman-el-manifiesto-militar-contra-el-gobierno.html" target="_blank">un manifiesto</a> acusando al Gobierno de poner “en grave riesgo la unidad de España y el orden constitucional”. En 2018 firmó otro manifiesto que exaltaba a Franco, según <a href="https://elpais.com/politica/2018/08/18/actualidad/1534591963_820354.html" target="_blank"><em>El País</em></a>.</p><p> <strong>Luis Torres Rojas</strong></p><p>Casi un desconocido para la opinión pública, a pesar de su destacado papel en el golpe. El historiador Muñoz Bolaños atribuye a Torres Rojas (1918-antes de 2014) la “capacidad de mando, autoridad innata y carisma” que le faltaban a Armada. Gobernador militar de La Coruña, uno de los últimos africanistas, de ideología <em>azul</em>, fue condenado a 12 años y expulsado del Ejército. Salió de la cárcel en libertad condicional en 1988. <strong>“Hombre de gran vigor físico,</strong> sigue residiendo en Madrid hasta su fallecimiento el 13 de abril de 2014”, escribe sobre él Muñoz Bolaños.</p><p><strong>José Ignacio San Martín López</strong></p><p>El antiguo jefe del Seced, el servicio de información creado por Carrero Blanco para combatir la subversión, era jefe de Estado Mayor de la primera División Acorazada Brunete durante el golpe. San Martín (1924-2004) fue condenado a 10 años y expulsado del Ejército. Salió en libertad condicional en 1986. “Salgo con tristeza de ver que todavía tengo compañeros en prisión", <a href="https://elpais.com/diario/1986/06/27/espana/520207222_850215.html" target="_blank">declaró</a>. Economista sindical por oposición, trabajó como traductor. Es autor de <em>Servicio especial. A las órdenes de Carrero Blanco</em> (Planeta, 1984).</p><p><strong>Diego Ibáñez Inglés</strong></p><p>Hombre de confianza de Milán del Bosch, durante el golpe era Segundo Jefe del Estado Mayor de la Capitanía General de la Tercera Región Militar. Su condena fue a 10 años, a lo que se sumó la expulsión del Ejército, donde era coronel de Ingenieros. <strong>Falleció con 62 años (1925-1987),</strong> en casa, ya que estaba autorizado por Defensa a cumplir condena en su domicilio por problemas de salud. No había obtenido aún la libertad condicional.</p><p>Los anteriores siete son los condenados a 10 años o más. A continuación, unos breves apuntes sobre el resto, tomando como base el libro <em>23F: Los golpes de Estado.</em></p><p>Condenado a 8 años:</p><p>– <strong>Miguel Manchado García</strong> (1925-2010). Coronel de la Guardia Civil. En libertad provisional en 1985. “Se dedicó entonces a la pintura (era un excelente dibujante) y al cultivo de limones en Murcia”, escribe Muñoz Bolaños. Allí falleció en 2010.</p><p>Condenados a 6 años:</p><p>– <strong>Pedro Mas Oliver</strong> (1926-1991). Ayudante de campo de Milans. Salió en 1985.</p><p>– <strong>Vicente Gómez Iglesias</strong> (1946-). Capitán de la Guardia Civil. Indultado en 1984. “Desde entonces se dedica a la seguridad privada, como su antiguo jefe, el comandante Cortina”, según Muñoz Bolaños.</p><p>Condenados a 5 años:</p><p>– <strong>José Luis Abad Gutiérrez</strong> (1943-). Capitán de la Guardia Civil. Obtuvo libertad condicional en 1986 y pasó a trabajar de abogado en el sector inmobiliario, se lee en<em> 23-F: Los golpes de Estado.</em></p><p>– <strong>Jesús Muñecas Aguilar</strong> (1939-). Capitán de la Guardia Civil. Amigo de Tejero. Salió en 1984. Muñoz Bolaños: “En la vida civil ejerció de profesor de equitación […] y en la actualidad es propietario de un centro de equitación en Valdemoro”. La jueza argentina María Servini trató de extraditarlo para su investigación sobre torturas en la España franquista, supuestamente cometidas a finales de los años 60. La Audiencia Nacional rechazó la extradición en 2014.</p><p>Condenados a 3 años:</p><p>– <strong>José Pascual Gálvez</strong> (1934-2007). Capitán de Infantería. Pertenecía a la escala de Complemento y no se le renovó el contrato. Falleció en 2007, según Muñoz Bolaños.</p><p>– <strong>Carlos Lázaro Corthay</strong> (1941-2005). Capitán de la Guardia Civil, cuerpo en el que se retiró de coronel en 1999, pasando a ser vocal de la Junta Nacional de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, según la información recabada por Muñoz Bolaños.</p><p>– <strong>Carlos Álvarez-Arenas y Pardina</strong> (1952-). Capitán de Infantería. Ha trabajado en los sectores de la informática y la arquitectura civil.</p><p>– <strong>Francisco Acera Martín</strong> (1938-). Capitán de la Guardia Civil, cuerpo al que se reincorporó, pasando a la reserva en 1996 como teniente coronel.</p><p>– <strong>Juan Pérez de la Lastra Tormo</strong> (1940-). Capitán de la Guardia Civil, donde estuvo hasta que pasó a la reserva en 1998, con el grado de coronel.</p><p>– <strong>Enrique Bobis González</strong> (1939-). Capitán de la Guardia Civil. En 1996 ascendió a coronel y se retiró, expone Muñoz Bolaños.</p><p>Condenados a 2 años:</p><p>– <strong>Juan García Carrés (1928-1986).</strong> Abogado. Único civil condenado. Amigo de Tejero. Falleció en 1986, tras un largo historial de problemas de corazón.</p><p>– <strong>Javier Dusmet García-Figueras</strong> (1946-). Capitán de Infantería. Se reincorporó al Ejército y fue destinado a Gijón (Asturias). Luego pasó a la reserva transitoria. Figuró entre los firmantes de un manifiesto que exalta a Franco, según <a href="https://elpais.com/politica/2018/08/18/actualidad/1534591963_820354.html" target="_blank"><em>El País</em></a><em>.</em></p><p>– <strong>José Cid Fortea</strong> (1945-). Capitán de Intendencia. Se retiró como comandante y se dedicó a la empresa en el sector de la ingeniería civil, según Muñoz Bolaños.</p><p>– <strong>Vicente Ramos Rueda</strong> (1930-). Teniente de la Guardia Civil. Se retiró como comandante en 1995.</p><p>Condenados a 1 año.</p><p>– <strong>Camilo Menéndez Vives</strong> (1921-1995). Capitán de Navío. Entre la primera sentencia, del Consejo Supremo de Justicia Militar, en 1982, y la del Supremo, de 1983, fue arrestado por la Armada por asistir a un mitin de Fuerza Nueva. Era consuegro de Blas Piñar, al estar su hijo Camilo casado con Esperanza Piñar, como destaca la Fundación Francisco Franco en un texto elogioso sobre su figura, titulado <a href="https://fnff.es/historia/477654438/camilo-menendez-vives-por-encima-de-la-disciplina-esta-el-honor.html" target="_blank"><em>Por encima de la disciplina está el honor</em></a>. Su esquela en <a href="https://www.abc.es/archivo/periodicos/abc-madrid-19950413-85.html" target="_blank"><em>ABC</em></a> decía: “Requeté y marinero voluntario en la Cruzada”.</p><p>– <strong>Santiago Vecino Núñez </strong>(1935-1983). Teniente de la Guardia Civil (en adelante, TGC). Murió de una enfermedad pulmonar.</p><p>– <strong>Manuel Boza Carrasco </strong>(1935-). TGC. Tras cumplir pena, continuó en el servicio, en el que fue ascendido a capitán, grado con el que pasó a la reserva en 1991.</p><p>– <strong>José Núñez Ruano</strong> (1931-). TGC. Se retiró como teniente coronel en 1996.</p><p>Los siguientes cuatro, todos condenados también a un año, han recibido condecoraciones por su trayectoria tras el golpe, como publicó este periódico en 2019 [ver <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/03/19/cuatro_guardias_civiles_condenados_por_fueron_condecorados_nueve_ocasiones_tras_intento_golpe_estado_92963_1012.html" target="_blank">aquí</a>]. Entre los cuatro suman <strong>nueve distintivos al Mérito Policial y al Mérito de la Guardia Civil</strong>. Son:</p><p>– <strong>Pedro Izquierdo Sánchez</strong> (1952-). TGC. En 1983 ascendió a capitán. “Se ha distinguido por su participación en misiones internacionales de salvamento y ayuda y fue jefe de la Escuela de Adiestramiento de Perros de la Guardia Civil”, escribe Muñoz Bolaños.</p><p>– <strong>Jesús Alonso Hernaiz</strong> (1952-). TGC. Llegó a teniente coronel.</p><p>– <strong>Vicente Carricondo Sánchez</strong> (1955-). TGC. Ascendió a teniente coronel.</p><p>– <strong>César Álvarez Fernández</strong> (1954-). TGC. Destinado al País Vasco.</p><p>Al margen de los condenados, el procesado y juzgado cuya trayectoria ha suscitado mayor interés es José Luis Cortina Prieto (1931), que resultó absuelto. Durante el golpe, Cortina era comandante del Cesid. No hay libro o artículo a fondo sobre el 23F que no trate de desentrañar su papel. El discretísimo Cortina se rehízo como empresario y consultor en temas militares. En el polémico libro<em> La gran desmemoria</em><a href="https://www.todostuslibros.com/libros/la-gran-desmemoria_978-84-08-16679-5" target="_blank">La gran desmemoria</a><em> </em>(2017), Pilar Urbano devolvió a Cortina un protagonismo que siempre ha rehuido al atribuirle un papel central en la llamada <em>operación De Gaulle</em>, una conspiración distinta del 23F.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Feb 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángel Munárriz]]></author>
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      <title><![CDATA[Urbano, el relato del 23-F y la clase dirigente española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/urbano-relato-23-f-clase-dirigente-espanola_1_1100518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c5a8fa28-72cd-46c8-9285-266c0973af5b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Urbano, el relato del 23-F y la clase dirigente española"></p><p>Escribir sobre el 23-F es meterse en un avispero. Como ha ocurrido con el asesinato de Kennedy, o con los grandes atentados fascistas de Italia en el periodo 1969-1984, se trata de sucesos cuya parte visible es tan solo la punta del iceberg. La <strong>tentación de especular</strong> sobre la gran masa que permanece sumergida resulta irresistible. Como además este tipo de sucesos contiene flecos sueltos, indicios equívocos, casualidades, incoherencias, etc., la imaginación pueda echar a volar, formando teorías muy complejas de naturaleza conspirativa. De ahí que Jordi Évole pudiera jugar con los telespectadores en su ya célebre programa <a href="http://www.lasexta.com/especiales/operacion-palace-23f/" target="_blank"><em>Operación Palace</em></a>. </p><p>En el caso del 23-F, la información continúa siendo muy fragmentaria y la más importante y valiosa es de procedencia oral. Los protagonistas han ido dosificando (y variando) las declaraciones durante los últimos treinta años, declaraciones cuya credibilidad resulta muy difícil de valorar. Además, <strong>hay pocos documentos</strong> a los que aferrarse, pues el juicio militar a los acusados no contribuyó precisamente a desvelar la verdad. Y, para acabar de liar la situación, nadie parece conocer el contenido de las famosas cintas magnetofónicas en las que se grabaron las llamadas que entraron y salieron del Congreso el día del golpe (lo que Salvador Sanchez-Terán llamó “la caja negra del golpe”). </p><p>Puesto que fueron muchas las personas implicadas o afectadas por la intentona, las fuentes son muy numerosas y las posibilidades de manipulación interesada enormes. De  ahí que haya que <strong>proceder con sumo cuidado</strong> a la hora de valorar lo que dicen unos y otros. Eso requiere ser claro con la procedencia de las fuentes, no deformar el mensaje original, cotejar unas fuentes con otras, incorporar cuanta más información mejor y ser muy prudente a la hora de extraer conclusiones. </p><p>Justo lo que no se hace en la abundante literatura periodística sobre el golpe. Lo cual no es de extrañar, pues el periodismo político español arrastra desde hace mucho tiempo vicios que parecen incorregibles. La gran mayoría de los periodistas patrios no sabe hacer una investigación mínimamente ordenada y rigurosa, fiel a los hechos, <strong>separando datos de opinión</strong>, y que, para cada dato, remita al lector al origen del mismo.</p><p>En lugar de profundizar en los hechos y encajarlos en explicaciones políticamente verosímiles, casi todos los autores que han escrito sobre el 23-F han preferido utilizar <strong>recursos retóricos propios de la novela</strong>, centrándose en el retrato psicológico de los personajes, en sus impresiones, sus deliberaciones más íntimas, sus aspiraciones y sus reacciones ante los acontecimientos. Para ello, han inventado o recreado diálogos, comprometiendo de este modo la credibilidad de sus fuentes. </p><p><strong>El libro mejor documentado hasta la fecha</strong></p><p>El reciente libro de <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">Pilar Urbano, La gran desmemoria (Planeta, 2014)</a>, ejemplifica mucho de lo que se hace mal en el periodismo español. Y es una pena, porque se trata <strong>del libro mejor documentado </strong>de todos los que hasta ahora se han publicado sobre el golpe, su gestación y el final de la etapa de Adolfo Suárez. En unas manos más rigurosas, este podría haber sido un libro casi definitivo. Pero Urbano ha desperdiciado el material del que dispone y lo ha malgastado en un trabajo deficientemente elaborado, que venderá sin duda miles de ejemplares, pero que no podrá ser tomado seriamente por muchos.</p><p>No voy a entrar en las licencias literarias (“Suárez ha hecho una pausa, un silencio, para que el rey diga algo, pero el rey calla, enfurruñado. Con la punta del mocasín, le da un chute enérgico a un pedrusco y lo lanza lejos”, p. 550): basta pasarlas por alto. El verdadero problema está <strong>en la recreación o invención de diálogos</strong>. En general, se trata de un truco cuestionable, pero en el contexto del 23-F, donde todo se juega en las declaraciones de los actores, remplazar dichas declaraciones con diálogos supuestos arruina la credibilidad del relato. Es inexplicable que Urbano desperdicie las declaraciones y confidencias que ha conseguido reunir a lo largo de todos estos años mediante diálogos inventados. </p><p>Pondré un solo ejemplo: en las pp. 408-09, Urbano cuenta la visita de Suárez a Ceuta en diciembre de 1980. Durante la misma, el presidente del Gobierno se reunió con 500 militares, a quienes les dio libertad para que le preguntaran lo que quisieran. Uno de ellos le sacó el asunto espinoso de la <strong>escalada asesina de ETA</strong> y, según Urbano, Suárez respondió esto:</p><p>“Primero quiero recordarle que ETA, como usted sabe, es muy anterior a la Transición… Hay que remontarse al <strong>28 de junio de 1960</strong>. La niña Begoña Urroz Ibarrola, de año y medio, muere destrozada por una bomba de ETA en la consigna de la estación de Amara, en San Sebastián…”. </p><p><strong>Imposible que hablara de Begoña Urroz en 1980</strong></p><p>Sin embargo, Suárez no pudo haber dicho aquello en diciembre de 1980. La primera noticia en la que se liga la muerte de Begoña Urroz a ETA <strong>es de 1992</strong>: en aquel año, el vicario general de la diócesis de Gipuzkoa, José Antonio Pagola, publicó un libro en el que atribuía a ETA la responsabilidad por la bomba que acabó con la vida de la niña (<a href="http://elpais.com/diario/2010/01/31/domingo/1264913553_850215.html" target="_blank">véase aquí</a>). Luego, Ernest Lluch, en un artículo publicado en 2000, dio publicidad al hecho y se hizo de conocimiento común (si bien hay dudas más que razonables de que ETA estuviera realmente detrás de la bomba).</p><p>El caso es que resulta imposible que Suárez hablara de Begoña Urroz en 1980. Las palabras que Urbano atribuye a Suárez son, pues,<strong> una reconstrucción anacrónica e ilegítima</strong>. Ahora bien, si aquí Urbano se ha inventado la declaración de Suárez, ¿<strong>cómo podemos estar seguros de que en los pasajes cruciales sobre el golpe no ha hecho lo mismo</strong>? ¿Cómo podemos fiarnos de que los testimonios originales de muchas de sus fuentes no han sido deformados por la autora para arrimar el ascua a su sardina? Cualquiera que no simpatice con las tesis que defiende Urbano podrá agarrarse a la falta de rigor del libro para desautorizarlas sin contemplaciones.</p><p>De hecho, el tono novelístico ha permitido que muchos de quienes <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/03/la_casa_real_califica_libro_urbano_pura_ficcion_imposible_creer_15363_1012.html" target="_blank">se sienten ofendidos o escandalizados por algunas de las revelaciones clave</a> se desentiendan del libro. Las reacciones han sido brutales, pues tanto políticos como periodistas han impugnado las tesis de Urbano sin haberlas leído, utilizando palabras gruesas y ataques personales a la autora (véase el artículo de Jesús Maraña sobre dichas reacciones <a href="http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/04/06/urbano_rey_anatomia_una_reaccion_15484_1023.html" target="_blank">aquí</a>). Si el libro hubiese sido <strong>menos “literario” y más sistemático</strong>, no habría resultado tan fácil condenarlo sin matices. </p><p>Las cosas, no obstante, son algo más complicadas de lo que quieren hacer creer quienes han expresado críticas más duras. El libro, sí, contiene excesos, arbitrariedades y errores, pero eso no quiere decir que todo lo que se afirma en él sea falso. A lo largo de las más de 800 páginas <strong>no todo son diálogos</strong>. Hay también abundantes datos y palabras literales. Y la autora ha hecho un esfuerzo estimable en 70 páginas finales de notas para indicar las fuentes.</p><p><strong>Confirma las hasta ahora meras especulaciones</strong></p><p>Cuenta con declaraciones y escritos de personas muy próximas al monarca, como Jaime Carvajal y Urquijo, Ignacio <em>Paddy</em> Gómez-Acebo y, sobre todo, <strong>Sabino Fernández Campo</strong>, así como del propio Suárez y de gente de su entorno más cercano (Aurelio Delgado, Jaime Lamo de Espinosa y otros más). En fin, un material que confirma lo que hasta ahora eran meras especulaciones y que nos obliga a reconsiderar algunas de las tesis más comúnmente aceptadas sobre el periodo.</p><p>No es disparatado sospechar que Pilar Urbano había asumido el compromiso de no hacer públicas todas estas nuevas revelaciones (que, como veremos a continuación, dejan al rey en una posición muy incómoda) mientras Fernández Campo y Suárez estuvieran vivos. Desde este punto de vista, el libro <strong>parece una venganza largamente larvada</strong>: frente a la historia, digamos, “oficial”, en la que el rey aparece como el salvador de la democracia, historia que se ha impuesto durante décadas sin mayor debate, algunos de los protagonistas, de forma discreta y fragmentaria, han ido contando durante los últimos quince años un relato alternativo que sirve de base a la reconstrucción histórica de Urbano.</p><p>El relato “oficial”, tan favorable al rey, fue asentándose gracias al voto de silencio de dos de sus hombres más próximos, Adolfo Suárez y el general Alfonso Armada, los cuales estaban enfrentados a muerte entre sí y actuaron siempre en direcciones opuestas: el militar batalló todo lo que pudo para quitar del poder a Suárez y este, mientras fue presidente, intentó mantener a Armada lejos de Madrid y del rey. Inicialmente, <strong>ambos callaron lo que sabían</strong> y optaron por apoyar al rey. </p><p>Pero Armada fue rompiendo su silencio y realizó algunas confidencias importantes (por ejemplo, al periodista de extrema derecha Jesús Palacios, véase su libro <em>23-F, el rey y su secreto</em>, Libros Libres 2012). Y Suárez y algunas personas muy próximas a él decidieron contar cosas a Urbano. Si a esto se suman los testimonios de gente cercana al rey y<strong> unas declaraciones explosivas </strong>de Sabino Fernández Campo unos años antes de morir, tenemos elementos suficientes para intentar ofrecer una interpretación algo distinta de la dominante.</p><p><strong>El "golpe de timón"</strong></p><p>En esencia, creo que lo que a continuación presento de forma muy sintética es el nervio argumental del libro que cuenta<strong> con una mínima sustentación empírica</strong>. </p><p>Todo gira en torno a la llamada<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank"> operación De Gaulle</a>, una maniobra política diseñada por el CESID para dar un “golpe de timón”, un<strong> cambio de orientación política </strong>dentro de los límites marcados por la Constitución de 1978. Consistía, en lo esencial, en generar lo que en la jerga de los servicios de inteligencia se llamaba un “supuesto anticonstitucional máximo” (SAM) que sirviera como coartada para crear un Gobierno de concentración presidido por un independiente, preferiblemente un militar.</p><p>El cerebro de la operación fue el comandante <strong>José Luis Cortina, agente del CESID</strong>, persona muy próxima al rey (en febrero de 1981 visitó la Zarzuela en al menos once ocasiones). El cambio de gobierno tenía un doble objetivo: por un lado, satisfacer a la clase dirigente española, que responsabilizaba a Suárez de todo lo que iba mal en el país (los atentados de ETA, los problemas vasco y catalán, el recrudecimiento de la crisis económica a partir de 1979); y, por otro, <strong>evitar un golpe “duro” </strong>que instaurara un gobierno militar.</p><p>Según informó el CESID en otoño de 1980, el golpe duro se preparaba para el mes de mayo de 1981. Si unos meses antes se procedía al relevo del Gobierno, <strong>poniendo a un militar al frente</strong>, pero sin romper con las reglas constitucionales, los militares más duros se quedarían sin razones para llevar a cabo sus planes involucionistas. </p><p>La<em> operación De Gaulle </em>contaba con amplios apoyos entre la élite política y económica del país. En la derecha (Alfonso Osorio, Manuel Fraga, Miguel Herrero…), eran muchos los partidarios de desplazar a Suárez, a quien consideraban un advenedizo y un incapaz. Más sorprendente resulta<strong> que el PSOE también participara</strong> en esta estrategia. Enrique Múgica tuvo al menos dos encuentros con Armada, el partido encargó un informe al constitucionalista Carlos Ollero sobre el encaje legal de la operación, y tanto Múgica como Felipe González y Alfonso Guerra hablaron del asunto con políticos de otros partidos (Leopoldo Calvo-Sotelo, Jordi Pujol, Marcos Vizcaya) y, en el caso de González, con el mismo Juan Carlos (p. 504).</p><p>El rey, que recibía constantemente informes negativos sobre Suárez y su Gobierno por parte de políticos y empresarios, <strong>dio el visto bueno </strong>al “cambio de timón” siempre y cuando no se forzara la Constitución. (Desgraciadamente, la sección en la que Cortina, en la primavera de 1980, informa al rey por primera vez de la <em>operación Armada</em>, en las pp. 488-492, no viene respaldada por nota alguna que indique la fuente de información). </p><p><strong>Bastaba mayoría absoluta, no hacían falta dos tercios</strong></p><p>La mecánica jurídica consistía en que se presentara una moción de censura y se ofreciera el general Armada como candidato de salvación para presidir un Gobierno de concentración nacional. La Constitución española no requiere que el presidente sea miembro del legislativo. Tan solo hace falta que el candidato que proponga el Congreso <strong>obtenga una mayoría absoluta</strong>. Resulta de lo más extraño que Urbano se equivoque en este punto: en el libro repite en al menos tres ocasiones que la elección de Armada sólo era posible con una mayoría de dos tercios (p. 491, p. 498 y p. 585) y pone esta idea (que es errónea) en boca tanto de Cortina (p. 491) como de Ollero (p. 498).</p><p>El rey, que hacia el verano de 1980 había perdido casi toda su confianza en Suárez, no vio mal la solución que se le proponía, entre otras cosas porque no requería una intervención directa o extraordinaria por parte de la Corona que pudiera poner en peligro la institución. Una de las partes más novedosas del libro consiste en la descripción minuciosa de <strong>cinco enfrentamientos muy duros</strong> entre Juan Carlos y Suárez, el último al día siguiente del 23-F. Aunque la parte más colorista de dicha descripción pueda ser ficción, el motivo de los enfrentamientos parece verosímil.</p><p>Una muestra extrema del deterioro de la relación entre el rey y el presidente del Gobierno tiene lugar el 23 de enero de 1981: el rey llama a Suárez para que acuda a la Zarzuela y allí le deja en una sala, encerrado con cuatro tenientes generales, Milans del Bosch entre ellos, que <strong>le exigen la dimisión</strong> (al parecer, uno de los generales, Pedro Merry Gordon, llegó a poner una pistola encima de la mesa como <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">“razón” última para que Suárez dimitiera</a>).</p><p>Suárez, llegado a ese punto, recapacita sobre la pérdida de apoyos sociales y políticos, también dentro de su propio partido, la UCD, y sobre el desprestigio y erosión que su figura ha sufrido en los dos últimos años. Informado de la <em>operación De Gaulle </em>y, por tanto, consciente de la posibilidad de que se plantee una nueva moción de censura, <strong>decide dimitir</strong>. Su dimisión, entre otras cosas, impedirá que se ponga en marcha la moción de censura destinada a nombrar a Armada presidente (p. 596).</p><p>Tras la dimisión, el rey se olvida de la <em>operación De Gaulle</em>, que ha quedado vacía de sentido. Suárez ya no sigue en el poder. Sin embargo, el CESID, Armada y un buen número de militares continúan con los planes y aprovechan la segunda votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo para “secuestrar” el Congreso mediante las armas, creando el SAM (“supuesto anticonstitucional máximo”) que justifique el ofrecimiento de Armada como presidente. El asalto del 23-F <strong>pilla de sorpresa al rey</strong>. La parte más polémica del libro es la última, en la que, con ayuda sobre todo del testimonio de Fernández Campo, analiza el comportamiento del rey durante las horas posteriores a la entrada de Tejero (el “spiderman tricorniado”, p. 639) en el Congreso.</p><p><strong>Autorización a Armada para ir al Congreso</strong></p><p>En esencia, lo que cuenta Urbano es que el rey sondeó a las capitanías generales para determinar el alcance del golpe. Según Fernández Campo, la situación al principio era muy confusa, pues había un número considerable de capitanes generales que estaban dispuestos a sumarse al golpe <strong>si contaban con el beneplácito del rey</strong>. En palabras de Fernández Campo, “el panorama militar podía cambiar en un instante y producirse un vuelco” (p. 661). Por eso mismo, añade, “el teléfono fue el instrumento decisivo para detener el golpe” (p. 659).</p><p>En medio de la zozobra, el rey decidió autorizar a Armada para que acudiese al Congreso y ofreciera a Tejero la retirada de sus hombres a cambio de que se permitiese la formación de <strong>un Gobierno de concentración </strong>con Armada en la presidencia, Felipe González en la vicepresidencia, más dos ministros socialistas (Solana y Múgica), dos comunistas (Tamames y Solé Tura), uno de AP (Fraga), varios de la UCD (Herrero de Miñón, Pío Cabanillas, José Luis Alvárez…), un periodista (Luis María Anson), además de algunas personalidades de la empresa y la banca.</p><p>Armada, a pesar de que acudió con el consentimiento del rey, se había comprometido ante Sabino Fernández Campo a no hablar en su nombre y, por tanto, a no poner en juego la Corona <strong>pasase lo que pasase</strong>. La condición era que la intentona no pudiera arrastrar al rey si salía mal. </p><p>Como bien se sabe, Tejero, que no había sido informado previamente sobre la posible composición del Gobierno encabezado por Armada, <strong>rechazó los planes de este</strong>, por considerarlos una mera componenda entre los partidos, y se negó a franquearle el paso al hemiciclo. Fue a raíz de ese desencuentro cuando el rey tomó la decisión definitiva de cortar radicalmente con el golpe, dando orden de que se emitiera por la televisión el mensaje que había grabado cuando todavía no estaba claro si Armada conseguiría ser investido presidente.</p><p><strong>El mensaje daba cobertura a la 'operación Armada'</strong></p><p>El mensaje, como señala Fernández Campo (p. 676), sólo descartaba las vías extra-constitucionales y por lo tanto podía dar cobertura a la operación pretendidamente constitucional de Armada. Acto seguido, el rey <strong>mandó un télex taxativo</strong> ordenando a Milans del Bosch que retirase las tropas de la calle y pidiera a Tejero que depusiese su actitud (p. 662). </p><p>La interpretación más osada de Urbano, con la que parece coincidir Sabino Fernández Campo, es que <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/pilar_urbano_responde_rey_quot_zarzuela_quiere_obligar_historiadores_periodistas_trabajar_rodillas_niego_quot_15385_1012.html" target="_blank">el famoso Elefante Blanco</a>, el militar que Tejero esperaba que llegase al Congreso,<strong> era el propio rey</strong>. De acuerdo con el artículo 99 de la Constitución, la investidura de un presidente se hace a propuesta del rey, “previa consulta con los representante designados por los grupos políticos con representación parlamentaria”. Según esto, la única forma de que Armada fuera votado es que el rey se desplazara al Congreso y realizase allí mismo y sobre la marcha las consultas pertinentes. </p><p>Entramos aquí en un terreno puramente especulativo, formado por meras conjeturas, que tiene gran morbo político y periodístico, pero que añade poco a la historia. Vayamos, pues, a lo que verdaderamente importa. Si el relato de Urbano se aproxima a la verdad, el rey no sólo promovió la <em>operación De Gaulle</em>, operación que contaba con amplios apoyos en la clase dirigente española, incluyendo dentro de la misma a los principales líderes del PSOE, sino que en la misma noche del 23-F, ya dimitido Suárez, estuvo dispuesto a <strong>respaldar el nombramiento de Armada</strong> como presidente del Gobierno.</p><p>La maniobra no salió bien, por lo que el rey optó por oponerse al golpe en todas sus variantes. Su máxima prioridad a lo largo de este tortuoso proceso fue <strong>salvaguardar la monarquía</strong>. Como consecuencia de todo ello, Armada y Suárez, los dos grandes enemigos, quedaron amortizados políticamente. </p><p>Frente al rey, <strong>Suárez queda en el libro como un demócrata convencido</strong>, que trató de defender el sistema en todo momento y que, con mayor lucidez que muchos compañeros suyos, advirtió a Juan Carlos de la irresponsabilidad que suponía dar vía libre a las conspiraciones de Armada. El rey, en cambio, aparece como<strong> una persona de gran frivolidad política</strong>, muy influenciable por los estados de ánimo de la élite política y económica y capaz de confiar en un personaje tan inquietante como el general Armada. </p><p>El debate está servido. Hace falta que los investigadores del 23-F ordenen y filtren toda la información que ha ido saliendo a la luz, de forma que pueda revisarse de forma crítica y fundamentada un episodio decisivo en la historia de nuestra democracia que,<strong> se mire como se mire</strong>, no deja en buen lugar ni a la monarquía ni a la clase dirigente española. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2014 22:34:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Urbano, el relato del 23-F y la clase dirigente española]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Adolfo Suárez Illana,Congreso de los Diputados,Gobierno,Golpe Estado,Juan Carlos I,Libros,Salvados,Transición democrática,Casa del Rey,Familia real,23-F,Pilar Urbano,Alfonso Armada,Desclasificación documentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Urbano y el rey: anatomía de una reacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/urbano-rey-anatomia-reaccion_1_1099814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Sorprenden mucho más las reacciones políticas y mediáticas al último libro de Pilar Urbano que lo que cuenta Pilar Urbano en ese libro. No porque no sea importante o trascendente. Ni todos los días ni todos los años aparece un relato en el que se sostiene que el Jefe de un Estado democrático participó, inspiró o colaboró en una operación militar y política para sustituir a un Gobierno elegido en las urnas. Hojeadas (que no leídas en detalle) las 863 páginas de <a href="http://www.planetadelibros.com/la-gran-desmemoria-libro-117678.html" target="_blank"><em>La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no recordar</em></a>, y a la vista del carajal desencadenado en muy pocos días, merece la pena apuntar algunas notas sin otro ánimo que el de enfocar el debate hacia donde puede interesar a la ciudadanía y no hacia donde pretenden llevarlo los guardianes de todas las supuestas esencias del sistema.</p><p>LOS HECHOS</p><p>La autora del polémico libro es escritora, periodista, miembro numeraria del Opus Dei, cronista política del diario monárquico ABC hasta 1985 y reconocida como una de las reporteras con mejores relaciones en la <strong>Zarzuela, en Moncloa y en círculos militares durante los años de la transición</strong>. Tan conectada estaba con los oscuros túneles del poder que era conocida entonces con el sobrenombre de <em>Pilar Suburbano</em>.</p><p>Más allá de las excesivas licencias literarias (que incluyen diálogos perfectamente increíbles entre el rey y Suárez, por ejemplo) lo que narra Urbano es que el rey alentó durante los últimos meses de 1980 y las primeras semanas de 1981 <strong>la formación de un ‘Gobierno de gestión‘ encabezado por el general Alfonso Armada</strong>, a quien Adolfo Suárez había enviado a Lleida (porque no encontró ningún destino más lejano) tras acumular toneladas de indicios de que conspiraba para hacerse con el poder ejecutivo.</p><p>El rey no se cansó durante meses de presionar al presidente del Gobierno para que colocara a Armada de nuevo en Madrid, como segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, para luego explicitar a Suárez que sobraba, porque ni los militares ni los banqueros ni los empresarios ni la oposición política ni sus propios compañeros de UCD confiaban en él.</p><p>Más allá de los mil y un detalles, presuntas conversaciones con muertos y vivos y relatos más o menos fiables, lo cierto es que esa versión de lo ocurrido coincide con la que apuntó en 2009 Gregorio Morán en su biografía crítica <a href="http://www.casadellibro.com/libro-adolfo-suarez-ambicion-y-destino/9788483068342/1247010" target="_blank">Adolfo Suárez ‘Ambición y destino’</a>, donde desarrollaba y completaba el relato que treinta años antes había escrito sobre el apodado a un tiempo ‘artífice de la transición’ y  ‘chuletón de Ávila’. De hecho Morán citaba en su ensayo a la propia Urbano como fuente fidedigna de numerosos testimonios de políticos, militares y de la propia Zarzuela que por entonces se hacían eco de la conspiración.</p><p>No es que lo de Urbano sea un refrito de Morán. <strong>Si se colocaran como piezas de un puzzle las alusiones a la ‘Operación Armada’</strong> (también bautizada como ‘Operación De Gaulle’ o simplemente ‘Golpe de timón’) recogidas por políticos, historiadores, escritores y periodistas en los últimos 33 años, costaría muchísimo negar la credibilidad de esa versión que implica al rey Juan Carlos en numerosas reuniones con Armada y con otros jefes militares, así como con dirigentes de distintos partidos, en las que <strong>el tema de conversación era fundamentalmente que había que sacar a Suárez del Gobierno</strong>. Cabe citar a suaristas pata negra como Carlos Abella, Abel Hernández, Josep Meliá o Fernando Ónega, pero también conviene repasar las memorias de ex ministros del franquismo, de UCD o de Alianza Popular. Baste recordar que el mismísimo Manuel Fraga escribió en su diario el 22 de diciembre de 1980: “Me llega información segura de que el general Armada ha dicho que estaría dispuesto a presidir un Gobierno de concentración” (Op. cita Gregorio Morán, pág. 250). Por las mismas fechas, Armada se reunía día sí día también con el rey en Madrid y en Baqueira, y con Milans del Bosch en Valencia, y con Enrique Múgica en Lleida y con Tarradellas en Barcelona y con militares golpistas donde petara. La hipótesis de que el rey desconociera por completo lo que tramaba Armada <strong>puede reivindicar su inocencia, pero también su inutilidad e irresponsabilidad</strong> (rasgo este último rigurosamente reflejado en la magnífica <a href="http://www.casadellibro.com/libro-anatomia-de-un-instante-tapa-dura/9788439722137/1249210" target="_blank"><em>Anatomía de un instante</em></a>, de Javier Cercas). </p><p>La autora de <em>La gran desmemoria</em> sostiene que el difunto Suárez le contó que para él <a href="http://www.elmundo.es/cronica/2014/03/29/53369a7ae2704e2e078b456e.html" target="_blank">“estaba clarísimo que el alma de la ‘Operación Armada’ era el rey y que nace en Zarzuela”</a>. Urbano ha procurado diferenciar en sus comentarios esa operación y el golpe ejecutado el 23-F por Tejero, Milans y compañía. No despeja las incógnitas sobre las finísimas líneas que separan el llamado ‘Golpe de timón’ del asalto a tiros de la sede de la soberanía nacional. Tampoco ofrece luces sobre las lagunas que permanecen acerca, por ejemplo, del <a href="http://www.infolibre.es/noticias/medios/2013/08/25/el_inexplicado_retraso_emitir_mensaje_del_rey_6887_1027.html" target="_blank">retraso en la emisión por televisión del mensaje del rey</a> dirigiéndose a los españoles y ordenando a los militares cumplir la Constitución.</p><p>Para no cansar con citas y fechas, lo de menos es si son creíbles o no los escabrosos detalles que Urbano cuenta sobre amenazas con pistola o el susto que un perro del rey le propinó a Suárez en sus partes bajas. O el tono exacto de tensión que se produjo el 24 de febrero, horas después del golpe de Tejero en el Congreso, cuando Adolfo Suárez intentó retirar su previa dimisión y seguir en la Moncloa. Hay un cúmulo de testimonios (incluyendo lo escrito por el sucesor Leopoldo Calvo Sotelo) que <strong>certifican que Suárez quiso continuar y el rey le dijo que de ninguna manera</strong>.</p><p>LAS REACCIONES</p><p>No es la primera vez que Zarzuela desmiente el contenido de una información o de un libro, pero tampoco se recuerdan precedentes en la dureza del <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/03/la_casa_real_califica_libro_urbano_pura_ficcion_imposible_creer_15363_1012.html" target="_blank">comunicado con el que la Casa del rey</a> ha reaccionado: “pura ficción imposible de creer”, “un libelo”, aunque no tiene intención de querellarse contra la autora por difamación. El mismo día, seis exministros de gobiernos de UCD, dos militares y hasta Aurelio ‘Lito’ Delgado, cuñado de Suárez que trabajó con él como secretario en la Presidencia del Gobierno, firmaron un <strong>desmentido rotundo al contenido del libro, en el que aparecen citados como fuentes.</strong></p><p>Manifiestan que don Juan Carlos “nunca estuvo tras el golpe del 23-F y jamás fue el ‘elefante blanco’ ni nada semejante” y denuncian el uso de supuestas declaraciones de personas fallecidas “que no pueden defenderse ni contrarrestar ni desmentir tales insidias”, con referencia expresa al propio Adolfo Suárez.</p><p>Quien sí ha anunciado acciones legales es Adolfo Suárez Illana, hijo del expresidente, pero no por el contenido del “típico relato novelado-libelo” firmado por Urbano, sino por el hecho de que haya <a href="http://www.infolibre.es/noticias/medios/2014/04/03/el_hijo_suarez_critica_libro_pilar_urbano_exige_retirada_15336_1027.html" target="_blank">reproducido la conocida fotografía del rey y Suárez</a> de espaldas paseando por el jardín familiar. Suárez Illana ganó con esa foto el Premio Ortega y Gasset de Periodismo Gráfico en 2009. Varios biógrafos de Suárez cuentan que cuando han llamado a su hijo para sus trabajos éste ha respondido que no iba a colaborar con ningún libro sobre su padre. Algunos suponen que Suárez Illana conserva documentos del expresidente sobre los que <strong>algún día podría escribir su propio libro</strong>.</p><p>Quizás el más influyente miembro del jurado que otorgó ese Ortega y Gasset a la mejor información gráfica al hijo de Suárez fuera Juan Luis Cebrián, primer director e incombustible presidente de <em>El País</em>. Este viernes, Cebrián firmó en su periódico un extenso artículo titulado <a href="http://politica.elpais.com/politica/2014/04/03/actualidad/1396554922_247347.html" target="_blank">‘Gato por liebre’</a>, en el que hacía una cerrada defensa del rey, de Suárez y de la transición política, al tiempo que calificaba de falsedades y “tesis tan fantasiosas y creíbles como las revelaciones de los sabios de Sión” las afirmaciones de Pilar Urbano. Entre otros argumentos, Cebrián utilizaba el de su propia autoridad como testigo: “Quienes vivimos y supimos esto [que el rey frustró el golpe del 23-F] hace ya más de treinta años no podemos dejar de asombrarnos...” Una entrevista prevista con Urbano en la cadena Ser quedó aplazada para mejor ocasión.</p><p>LAS CONCLUSIONES</p><p>Al margen de la habilidad comercial de una editorial para sacar a la venta un libro como <em>La gran desmemoria</em> a los pocos días de la muerte de uno de sus principales protagonistas, procede preguntarse <strong>por qué esta vez se ha producido una reacción tan sonora</strong> ante unos hechos que los propios “indignados” consideran que “no son nuevos” o que directamente califican de “refrito”.</p><p>En el plano político, PP y PSOE han defendido de forma contundente el papel del rey en la transición y en la noche del 23-F. Como Cebrián, también Elena Valenciano ha tirado de la experiencia propia: <a href="http://www.europapress.es/nacional/noticia-valenciano-quien-nos-libro-golpe-estado-fue-majestad-rey-porque-vi-20140331144757.html" target="_blank">“Yo lo vi”</a>. Izquierda Plural, sin embargo, ha pedido una <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/02/izquierda_plural_propone_una_comision_investigacion_sobre_f_15259_1012.html" target="_blank">comisión de investigación</a> en el Congreso para aclarar lo sucedido en torno al 23-F y exige lo que parece la conclusión más interesante y práctica derivada de esta polémica:<strong> la desclasificación de todos los documentos relativos a la intentona golpista</strong>.</p><p>Quienes tanto se alarman ante la publicación de un libro que (con mayor o menor crédito) narra hechos ocurridos hace más de treinta años, deberían manifestar una alarma mucho mayor ante la evidencia de que <strong>algunos poderes siguen tratando a los ciudadanos como menores de edad.</strong> Si creen que el sistema peligra será por su propia debilidad, no porque un libro lo haga tambalearse.</p><p>Hace años que historiadores e investigadores españoles y extranjeros vienen reclamando una desclasificación automática de archivos, como existe en otros países democráticos. Pero no. Aquí sigue vigente la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/02/una_ley_franquista_impide_arrojar_luz_sobre_que_ocurrio_f_15285_1012.html" target="_blank">Ley de Secretos Oficiales de 1968</a>, aprobada en pleno franquismo, y la legislación posterior (incluida la nueva Ley de Transparencia) es tan ambigua y amplia a la hora de establecer las materias bajo secreto que hace imposible el acceso a datos indispensables para conocer la historia política de este país. El paraguas de lo que supuestamente afecta a “la seguridad nacional” puede amparar todo tipo de asuntos de interés para los ciudadanos que permanecen ocultos. Muchos datos sobre la transición se han ido conociendo <strong>gracias a la desclasificación de archivos en otros países</strong>, donde existen unos plazos establecidos para abrir al conocimiento público documentos clasificados.</p><p>Es cierto que analizar la transición con los ojos de hoy puede inducir a errores de apreciación si se ignora el contexto. Ocurre siempre en la investigación histórica. No se alarmen tanto, porque el problema no es ése sino más bien el contrario: el empeño en mirar el presente y el futuro con los mismos ojos (e intereses) de hace treinta años.  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2014 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Urbano y el rey: anatomía de una reacción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Juan Carlos I,Transición democrática,Casa del Rey,Memoria histórica,Antonio Tejero Molina,Pilar Urbano,Alfonso Armada]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Petición ciudadana para desclasificar los documentos secretos sobre el 23-F]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/peticion-ciudadana-desclasificar-documentos-secretos-23-f_1_1099795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>"Para Suárez estaba claro que el alma del 23-F era el rey"</strong>. La afirmación pertenece a Pilar Urbano, autora de <em>La gran desmemoria</em>, el libro en el que la periodista y escritora acusa al monarca de estar al corriente de la llamada <em>Operación Armada</em>, cuya meta habría sido poner a este general en la presidencia de un gobierno de concentración cuyo vicepresidente era Felipe González.</p><p>¿Cierto o falso?<strong> Es imposible contrastarlo</strong>, ya que la documentación oficial de la investigación judicial que se llevó a cabo para esclarecer el golpe de Estado promovido por el teniente coronel Antonio Tejero se encuentra bajo secreto. Y así seguirá, si no es desclasificada antes, hasta el año 2031, protegida por una ley aprobada en la época de Franco.</p><p>Tras emitir su polémico falso documental, el periodista Jordi Évole denunciaba lo poco que se conoce de forma clara todavía sobre el 23-F. No es el único: el grupo parlamentario de La Izquierda Plural ha denunciado en el Congreso la "falta de transparencia" en torno al 23-F, que "siembra de dudas un episodio trascendental de nuestra democracia", y <strong>ha pedido una comisión de investigación sobre el golpe</strong>, que ya ha rechazado el PP asegurando que "el 23-F es objeto de investigación histórica. La investigación política está muy clara".</p><p>Por ello, esta iniciativa busca conseguir la desclasificación de los documentos secretos sobre el 23-F, para conocer con exactitud qué paso en uno de los momentos claves desde la reinstauración de la democracia en España.</p><p>¿Qué leer?</p><p> ¿Qué ver?</p><p> ¿Qué hacer?</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[0fd85557-f956-48cc-9afe-2c27d885081d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2014 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <media:title><![CDATA[Petición ciudadana para desclasificar los documentos secretos sobre el 23-F]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Congreso de los Diputados,Golpe Estado,IU,Juan Carlos I,PP,PSOE,Transparencia,23-F,UCD,Antonio Tejero Molina,Alfonso Armada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa del Rey no se querellará contra la autora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/casa-rey-no-querellara-autora_1_1099753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c8a68391-38b9-4712-8c0d-da49fcb3490c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Casa del Rey no se querellará contra la autora"></p><p>El último libro de<strong> Pilar Urbano</strong>, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank"><em>La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no recordar</em></a> (Planeta, 2014) es, según la Zarzuela, "pura ficción imposible de creer". Además, desmiente "rotundamente" que el jefe del Estado alentara entre bambalinas la <em>operación Armada</em> para tumbar a Adolfo Suárez y agradece a los exministros y colaboradores del expresidente, y también a su hijo mayor, que emitieran un comunicado en el que tachan de "relato novelado-libelo" el volumen, concebido para "desestabilizar las instituciones y atacar frontalmente" las figuras del monarca y de Suárez. Pues bien, pese a estas gravísimas acusaciones, <strong>la Corona no piensa demandar a la periodista</strong>. </p><p>No habían pasado ni cinco horas desde que finalizara la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">rueda de prensa de presentación</a> de <em>La gran desmemoria</em> en el hotel Intercontinental de Madrid. Poco después de las cinco y media de la tarde de ayer jueves, las agencias Efe y Europa Press escupían las reacciones de la Zarzuela y de los exministros y asesores de Suárez, con muy pocos minutos de diferencia. En ambos casos, despreciativas contra la labor de la periodista. Una "acusación infame y tergiversando la verdad", decían los firmantes del comunicado: <strong>seis exministros del expresidente</strong> (Rafael Arias Salgado, Jaime Lamo de Espinosa, Rodolfo Martín Villa, Marcelino Oreja, José Pedro Pérez Llorca y Salvador Sánchez Terán), su secretario y cuñado, <strong>Aurelio Delgado</strong>; el teniente general Andrés Cassinello Pérez, el general Fernando López de Castro y Adolfo Suárez Illana. La Corona cumplimentó a los diez por la "defensa del papel institucional" del monarca y remarcó de nuevo que su relación con Suárez estuvo marcada por el respeto mutuo y la lealtad recíproca, "así como en una sincera amistad en el terreno personal". La Zarzuela trasladó su desmentido a través de un portavoz, pero no colgó ningún comunicado en su web.</p><p><strong>info</strong><strong>Libre</strong> preguntó a la institución si tiene previsto querellarse entonces contra Urbano, que en su libro acusa al rey de impulsar en la sombra la <em>operación Armada</em>. "No conduce a nada. Este tipo de libros se escriben con un abogado al lado. <strong>Pero nosotros no vamos a debatir con Pilar</strong>. Lo que hemos hecho es sacar ese desmentido porque no podíamos dejar que se asentara la impresión de que quien calla, otorga. <strong>Así que por ahora es todo lo que tenemos que decir</strong>", respondieron ayer por la tarde fuentes oficiales de la Casa del Rey. </p><p>La Zarzuela, en su reprobación a Urbano, ha ido más lejos que en 2008,<a href="http://www.publico.es/actualidad/169805/la-reina-destapa-su-pensamiento-real" target="_blank"> cuando publicó La reina muy de cerca</a>. En aquel libro, la periodista revelaba, a través de múltiples entrevistas con Sofía, que esta se mostraba contraria al aborto y la eutanasia y rechazaba que la unión entre homosexuales se llamara matrimonio. La Corona respondió que no se habían reproducido con exactitud las opiniones vertidas por la reina en el ámbito privado. Urbano <a href="http://www.publico.es/espana/170029/pilar-urbano-hizo-declaraciones-no-eran-secretitos" target="_blank">contraatacó</a>: no eran "<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">confidencias</a>", sino "declaraciones". La polémica, en aquel tiempo, fue mayúscula, menos proporcionalmente a la que está generando a <em>La gran desmemoria</em>, pese a que en este caso las acusaciones son mayores puesto que conciernen al propio jefe del Estado y a su papel en un episodio tan sensible de la democracia como el 23-F. En ambos momentos, <strong>no ha habido un comunicado oficial colgado en el portal público</strong>. </p><p><strong>Críticas de Suárez Illana y del PSOE</strong></p><p>Con<em> La gran desmemoria</em> también han entrado al trapo, aparte de los ministros y colaboradores de Suárez, <strong>el hijo mayor del expresidente</strong>, quien <a href="http://estaticos.elmundo.es/documentos/2014/04/03/carta.pdf" target="_blank">remitió un burofax el 1 de abril a la autora </a>para pedirle la suspensión "inmediata" de la distribución del libro, porque reproduce la foto que él mismo tomó a su padre y al rey en julio de 2008, cuando le entregó el Toisón de Oro. Que apareciera esa imagen en el libro, "además de ser un reclamo comercial", implica, para Suárez Illana, que su nombre se asocie a un contenido que dice no compartir y que juzga "profundamente lesivo al derecho fundamental al honor" del expresidente, a su papel en la Transición y al nombre de su familia. El director editorial de Planeta, <strong>Carlos Revés</strong>, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">ya dejó claro ayer que se habían pagado todos los derechos de autor</a> por esa foto, tomada en el jardín de la residencia familiar. </p><p>También el PSOE ha desacreditado la obra antes de leerla. La autora "<strong>miente mucho más que habla</strong>", dijo <strong>Felipe González</strong> el miércoles. "La autoridad histórica de Pilar Urbano es cuanto menos discutible –añadió ayer <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">Elena Valenciano</a>, la vicesecretaria general y candidata de las europeas–. No seré yo quien contribuya a que venda ese libro". </p><p><strong>Cayo Lara</strong> emplazó a la Zarzuela, sin embargo, a actuar si tanto le disgusta el libro. Que "lleve a los tribunales" a la periodista si es "falso" lo que publica, apuntó el coordinador federal de IU minutos antes de comenzar la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/economia/2014/04/03/hay_que_parar_las_politicas_austeridad_15376_1011.html" target="_blank">manifestación convocada por los sindicatos contra las políticas de austeridad</a>. Las "gravísimas" acusaciones de Urbano contra el rey son de tal nivel que la Corona "debería estar ya" demandándola o dando "todas las explicaciones del mundo". "Si las cosas son como ella plantea que fueron, <strong>viene a decir que el jefe del Estado fue quien paró el golpe y uno de los inductores del golpe blando</strong><em>golpe blando</em> [la<em> operación Armada</em>]", informa Europa Press. El líder de la federación volvió a solicitar que se desclasifiquen todos los documentos del 23-F porque el país "tiene derecho a conocer toda la verdad". </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Apr 2014 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La Casa del Rey no se querellará contra la autora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Adolfo Suárez Illana,Cayo Lara,Gobierno,Golpe Estado,IU,Juan Carlos I,Justicia,Libros,Sofía de Grecia,Felipe González,Casa del Rey,Familia real,23-F,Palacio de la Zarzuela,UCD,Antonio Tejero Molina,Pilar Urbano,Alfonso Armada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilar Urbano: “La Zarzuela quiere obligar a historiadores y periodistas a trabajar de rodillas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/pilar-urbano-zarzuela-quiere-obligar-historiadores-periodistas-trabajar-rodillas_1_1099751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>"Las felicitaciones quizá me lleguen en Alcalá Meco".<strong> Pilar Urbano </strong>(Valencia, 1940), escritora tremendamente enjuta, muy menuda, vivaracha, larga en sus respuestas, sonríe y bromea con el periodista. Es consciente de que su libro, <a href="http://www.novedadesplaneta.es/marzo-abril-2014/La-gran-desmemoria.html" target="_blank">La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no recordar</a> (Planeta, 2014), está incomodando al poder, generando polémica, aunque menos de la que sería esperable, e intuye que esa reacción no es casual. Pero lo que le solivianta es que la Zarzuela no haya tenido empacho en calificar su obra, menos de cinco horas después de ser presentada en rueda de prensa, de "<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/03/la_casa_real_califica_libro_urbano_pura_ficcion_imposible_creer_15363_1012.html" target="_blank">pura ficción imposible de creer</a>". Y que lanzara su agradecimiento a seis exministros y colaboradores de UCD, firmantes de un comunicado en el que la desacreditan, y desmienta que el rey alentara la <em>operación Armada</em>, la gran revelación de esta obra. Aquello que otros escritores sugerían y la autora afirma. "<strong>La Zarzuela quiere obligar a los periodistas e historiadores a trabajar de rodillas</strong>. Yo me niego", responde, consternada. Pese a la durísima embestida, la Corona no piensa por ahora <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/la_casa_del_rey_querellara_contra_urbano_por_vincularla_con_operacion_armada_15388_1012.html" target="_blank">querellarse </a>contra ella.</p><p>La entrevista con <strong>infoLibre </strong>tiene lugar en el mismo hotel Intercontinental donde por la mañana Urbano <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">explicó a una sala atestada de periodistas</a> algunas de las claves de su volumen de 900 páginas. Hay poco tiempo, 20 minutos escaso, y la autora, cordial aunque un punto cansada, escupe rápidamente datos, rememora conversaciones, intenta imprimir verosimilitud a su relato. <strong>Insiste en que no dispara contra el monarca</strong>. Y se conoce bien la Casa por dentro: trabajó durante la Transición como corresponsal política en <em>Abc</em>, y fue considerada como biógrafa <em>autorizada </em>de la Zarzuela, tanto que le dejó sostener largas conversaciones con Sofía, tras las cuales publicó el también controvertido <em>La reina muy de cerca</em>. </p><p><strong>PREGUNTA: Empiezo por lo último. La Casa del Rey niega "rotundamente" que Juan Carlos participase en la 'operación Armada', en ese golpe de timón que tenía como objetivo el derrocamiento de Adolfo Suárez en la Presidencia del Gobierno. Y se apoya a su vez en el comunicado firmado por seis exministros centristas, dos militares, el exsecretario y cuñado, Aurelio Delgado, y el hijo mayor del expresidente, Adolfo Suárez Illana. ¿Qué tiene que decirles?</strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/03/la_casa_real_califica_libro_urbano_pura_ficcion_imposible_creer_15363_1012.html" target="_blank">rotundamente</a></p><p><strong>RESPUESTA: </strong>Yo diría que [<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/03/la_casa_real_califica_libro_urbano_pura_ficcion_imposible_creer_15363_1012.html" target="_blank">las palabras de la Zarzuela</a>] es un no comunicado de un no portavoz que no da la cara. Estos ministros que han suscrito la nota han colaborado muy activamente y muy positivamente en el libro, con informaciones importantes, y en las que quedan como caballeros, y sería tanto como desmentirse a sí mismos. No han leído el libro, no les ha dado tiempo en cuatro horas y media. O entonces me mintieron o están desmintiendo lo que dijeron entonces. Yo creo que ellos mismos rectificarán en su conciencia. No pueden desmentir lo que dijeron y que es válido. Con [el general Andrés] <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/la_casa_del_rey_querellara_contra_urbano_por_vincularla_con_operacion_armada_15388_1012.html" target="_blank">Cassinello </a>no hablé, así que no sé qué puede desmentir. </p><p>Segundo aspecto. El rey, así<a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/constitucion.t2.html#t2" target="_blank"> lo dice la Constitución</a>, es inviolable y es irresponsable de sus actos, pero no es inhistoriable. El jefe del Estado es el primer sujeto de cada país, es el primer protagonista de la historia de un país, y es el más historiado. Yo estoy historiando al rey como tantos otros han hecho, extranjeros también. Dicho esto, en la Zarzuela no han leído el libro, no pueden decir que es ficción. Es historia pura, y son 900 páginas con datos, pruebas y testimonios. No puedo tomarlo como un documento serio de la Zarzuela. Sería preocupante. No es admisible, y lo digo seriamente, que en nombre del rey ese ignoto portavoz intente coartar la libertad de información, que en una democracia es la base. La libertad de prensa, de tener información y transmitirla verazmente. No se pueden hacer señales a otros medios para que silencien nada. </p><p>Hay una <a href="http://www.jotdown.es/2013/12/la-democracia-segun-thomas-jefferson/" target="_blank">frase conocidísima de Jefferson</a> que por desgracia vuelve a ser actual: "Prefiero periódicos sin democracia que democracia sin periódicos". Esto es básico. Y de un rey que nos trajo la libertad no puedo creerlo, en su Casa tienen que saberlo. Yo trabajo con libertad, y no de rodillas. Yo lo que pido es trabajen con libertad, y no sometidos, y no censurados, y no cercenados en esto que es un derecho. Sólo puede significar una cosa, sólo se puede traducir de una forma: obligar a los periodistas e historiadores a trabajar de rodillas. Yo me niego. He trabajado siempre con mucha libertad, con mucha responsabilidad, con mucho tesón, investigando, buscando la verdad, y sólo con información muy contrastada. Tengo sólo por encima de Su Majestad, al que respeto y acato, un rey de reyes: Pilar Urbano cree en Dios y ese Dios resuena en mi conciencia, y es lo único que me puede quitar el sueño. Tengo la conciencia serena, tranquila, y con libertad, y pienso hacerlo todos los días que me queden de mi vida. Por tanto, a un comunicado, que no es un comunicado, se responde con un libro de 900 páginas. </p><p><strong>P.: ¿Le ha sorprendido la reacción de los grandes medios, que apenas han dado cobertura a la publicación del libro? ¿Cree que ha habido un toque de atención por parte de la Zarzuela entonces?</strong></p><p><strong>R.:</strong> La Zarzuela no puede silenciar a un autor ni puede pedir la tontería que ha pedido el hijo de Suárez [la suspensión "<a href="http://estaticos.elmundo.es/documentos/2014/04/03/carta.pdf" target="_blank">inmediata</a>" de la distribución de <em>La gran desmemoria</em>]. Esas son cosas de chiquitos jóvenes. Perdonables y tiernas, incluso. Pero la Zarzuela sabe que no puede hacer eso en democracia. No puede evitar que la gente quiera comprar un libro. Se puede intentar matar al mensajero, pero la Zarzuela no es asesina, no lo puede hacer. </p><p><strong>P.: Con el 'caso Urdangarin', la cacería en Botsuana y el creciente descrédito de la monarquía... Digamos que les ha venido mal. </strong></p><p><strong>R.:</strong> Sí, sí, como les viene mal<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/01/el_dictador_guineano_atribuye_rey_presencia_acto_del_instituto_cervantes_bruselas_15253_1012.html" target="_blank"> invitar a Obiang</a>. Pero que lo lean, porque el rey no queda mal, tuvo que fajarse con muchas dificultades. </p><p><strong>P.: ¿Debería abdicar Juan Carlos?</strong></p><p><strong>R.:</strong> Me pregunta esto, pero no he acabado la respuesta. En este libro el rey queda como un señor rey, muy prudente, y que sabe que España está <em>tutelada </em>por Estados Unidos, lo cual no quiere decir que esté <em>vendida </em>a EEUU. El rey tiene que llevar un ritmo que no es el ritmo fogoso de Adolfo Suárez o Felipe González, porque sabe que tiene a los militares enfrente y que la Corona es de plomo, y que hay una serie de poderes fácticos que están sentados en las Cortes franquistas, y para todos esos procuradores <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/30/atado_mal_atado_15138_1012.html" target="_blank">hacerse en el haraquiri  es muy difícil</a>. Porque no los envenenaron, ni les dieron una daga ni un puesto. Y pasar "de la ley a la ley", como decía Torcuato Fernández-Miranda, sin que se cayera una teja del edificio, y dejar el edificio por fuera como estaba, y por dentro todo cambiado, como decía Suárez, y sentar a los obreros en los escaños, y que venga Pasionaria el mismo día que <a href="http://elpais.com/diario/1977/05/15/espana/232495213_850215.html" target="_blank">viene don Juan a renunciar a sus derechos dinásticos</a>... Son como los milagros de Fátima, todo ocurre a la vez… Los periodistas teníamos entonces no una noticia, sino 13.000 al día. </p><p><strong>P.: Usted decía en la rueda de prensa, rememorando su libro 'La reina muy de cerca', que también levantó una gran polvareda, que Sofía no le hizo "confidencias", sino declaraciones. ¿Ha hablado con el rey para elaborar este libro?</strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">confidencias</a></p><p><strong>R.:</strong> No, no hablé con él. En el libro anterior [<a href="http://www.casadellibro.com/libro-el-precio-del-trono/9788408107170/1890692" target="_blank">El precio del trono (Planeta, 2011)</a>], hice lo mismo, y ya dije que no lo escribí ni <em>con el rey</em> ni <em>contra el rey</em>. Esta es una investigación larga, no una entrevista, en la que figuran Suárez, Torcuato, Carrillo...</p><p><strong>P.: ¿Y ha podido hablar con la Zarzuela?</strong></p><p><strong>R.: </strong>No tengo por qué hablar con la Zarzuela. Al rey le felicito en navidades, el día de san Juan, me contestan y ya está. Sé que en la Zarzuela no lo han leído, y han considerado una desatención que no se les haya enviado un ejemplar. Y no se les ha enviado hasta que no estuviera en la calle y no lo tuviera esta autora.</p><p><strong>P.: ¿Y sus conversaciones con Adolfo Suárez Illana? ¿Qué le dijo? </strong></p><p><strong>R.:</strong> Yo fui a su casa, a lo que él llama la <em>casa ducal</em>, en la calle de Ferraz de Madrid, hace unos años. Hablamos bastante rato y vi que estaba informado de pocas cosas, porque tenía una visión lejana, de adolescente [tenía 17 años], del 23-F. Se acordaba de <em>su</em> 23-F, de que la Zarzuela no lo llamó y que le llamó la reina a las once de la noche… Era normal, no eran hombres de su tiempo. Y vi que había roto con los que eran informadores auténticos de su padre, como su tío Aurelio Delgado [que fue secretario del presidente], con los que se despachó con adjetivos calificativos fuertes. No tenían relación. Suárez Illana dijo que no sabía dónde estaban los papeles de su padre. Informativamente no me sirvió esa conversación. Sí me sirvió todo lo que me cuenta del amor de su padre y su madre [Amparo Illana], de cómo estaba su padre enfermo... Tenía más vivo el tema de Aznar, aquel mitin de Toledo en 2003 [donde el expresidente ya daba muestras de estar perdiendo la memoria]... Y luego ya tuvimos trato a través de WhatsApp y de mails. Mi último mensaje con él fue el día 18 [de marzo], después de que <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/17/adolfo_suarez_hospitalizado_por_una_infeccion_respiratoria_14660_1012.html" target="_blank">ingresara </a>su padre. “Creo que nos ha dado tiempo, es un episodio respiratorio”, me dijo. </p><p><strong>P.: Más valioso fue el testimonio de Sabino Fernández Campo, primero secretario general y luego jefe de la Casa del Rey. </strong></p><p><strong>R.:</strong> Muchísimo más. Este chico [Suárez Illana] era un chaval. Yo le recordé que el día en que Suárez decidió dimitir él estaba cazando en la casa de [Eduardo] Sánchez Junco, dueño de <em>¡Hola!</em> No se acordaba. Estaba viviendo su vida de adolescente. </p><p><strong>P.: Fernández Campo creía que el 'Elefante Blanco' era el rey. ¿Lo cree usted también, a la vista de lo que ha investigado?</strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">creía que el 'Elefante Blanco' era el rey</a></p><p><strong>R.:</strong> Nunca había creído en la existencia del <em>Elefante Blanco</em>, siempre creí que era un invento posterior de las defensas [de los golpistas]. Pero hay un momento en que el rey, en la biografía de [José Luis de] Vilallonga, en la versión francesa e inglesa, dice que él sabía quién era el <em>Elefante </em>desde el primer momento. Sabino hizo que se quitara. Se suprimieron como 45 cosas en la versión española, 45 cosas más o menos importantes y más o menos largas. Después, Suárez, al margen de eso y en otro momento, había comentado: “Sólo dos personas sabemos quién era el <em>Elefante Blanco</em>: el otro y yo, y yo no era”. </p><p>Sabino, a partir de ahí, hace su conjetura, conociendo al rey, habiendo estado mucho tiempo con él. Sabino piensa que si Tejero no se hubiera opuesto al Gobierno de Alfonso Armada, entonces sí habría triunfado el golpe, y Armada se habría postulado a presidente del Gobierno, que es a lo que iba al Congreso [en la noche del 23-F de 1981]. Con la amenaza de las armas, encañonados, los diputados habrían aceptado cualquier cosa con tal de que les dejaran en libertad, y siempre que no fuera una Junta Militar. Sigue la conjetura de Sabino: en ese caso, dado lo extraordinario del hecho, como hay que hacer consultas y no se podía ir la Zarzuela, tendría que ir la Zarzuela al Congreso, y en cualquier sala, evacuar las consultas. Ese candidato común y aceptado salido de un modo tan extraordinario y traumático de las Cortes habría necesitado una sanción moral, una imposición de manos de la autoridad. Y por encima del jefe del Gobierno, sólo está el jefe del Estado. Es una escena que Sabino imagina, bien traída. </p><p><strong>P.: Usted ha diferenciado entre la 'operación Armada' y el golpe de Tejero. ¿Hasta dónde se habría podido llegar sin el amparo del rey? O, dicho de otro modo, ¿hasta qué punto podemos comprender la 'operación Armada' y el 23-F sin el rey?</strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">ha diferenciado entre la 'operación Armada' y el golpe de Tejero</a></p><p><strong>R.:</strong> Eso es más un preterible. Yo sé lo que pasó. El rey sí que es el impulso invisible, que yo he hecho visible en este libro, de la <em>operación Armada</em>. El 5 de julio de 1980, habla con un amigo, Jaime Carvajal y Urquijo, y le dice que está harto y que piensa en un independiente. “El rey se ha caído del burro”, dice Sabino al general José Ramón Pardo de Santayana. Hay que cambiar al presidente del Gobierno, y esa operación está en marcha. Se busca a un independiente, que puede ser un civil o un militar. ¿Un militar? Pues Armada. Eso está en marcha. Y estamos a 5 de julio de 1980. Yo distingo, separo, y vuelvo a hacerlo, porque es la verdad, entre la <em>operación Armada</em> y el 23-F. La <em>operación Armada</em> es un <em>golpe de Gobierno</em>, pero no de Estado, es derrocar al presidente legítimo en las urnas y poner a un militar. </p><p><strong>P.: Pero eso sigue siendo muy grave. "¡Esto es un golpe!", le recriminó el propio Suárez al monarca. </strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">Esto es un golpe</a></p><p><strong>R.:</strong> Es constitucional, llega hasta las costuras constitucionales, hasta la delgada línea roja. Se puede hacer una moción de censura constructiva que se gane, no como la de Felipe [González], en 1980, una moción en la que se pongan de acuerdo diputados de todos los partidos, menos catalanes y vascos. Y se puede buscar a un independiente, que no sea de ninguno de los partidos, y que no sea ni parlamentario, que puede ser el banquero José Ángel Sánchez Asiaín, o el economista Enrique Fuentes Quintana, o Armada...</p><p><strong>P.: Insisto. Y esa operación, en las "costuras constitucionales", como dice, ¿no era temeraria?</strong></p><p><strong>R.:</strong> Temerario… Había una situación difícil. Había varios golpes de Estado y supuestas operaciones en marcha –o al rey se le decía–, reuniones conspirativas, una operación <em>a la turca</em>, una serie de operaciones cívico militares, duras, cruentas, incruentas… Armada dice al rey que hay que adelantarse, reconducir todos los golpes y neutralizarlos, actuar con los pasos contados: Armada viene a Madrid, hay moción de censura, Armada sustituye a Suárez, Suárez se va, que es el que estorba, es el maldito, el que trae el divorcio, el que rompe la familia… La banca, los empresarios, la Iglesia, ETA, el temor a la ruptura de España… Y, según le dice el propio rey, Adolfo se ha quedado como un "arroyo seco", sin ideas. </p><p>Se extiende la sensación de que Adolfo sobra. Y no tiene apoyo parlamentario, porque el grupo de UCD tiene un alfil, que es el capitán de los críticos, Miguel Herrero de Miñón. Tiene a los críticos mandando en el Congreso y el Consejo de Ministros, dividido. ¿Una temeridad del rey? Cuando se busca una solución, siempre puede tener riesgos e inconvenientes. Lo primero que pide al rey es un estudio de un constitucionalista. Se lo facilita [Carlos] Ollero y posiblemente habla con [Manuel] Fraga, con Herrero de Miñon [padres de la Constitución]… Esto no lo aseguro. Pero, con la Constitución en la mano, se puede llamar a un independiente e investirlo como presidente si tiene el quórum necesario. </p><p>Este era el planteamiento. Constitucional, sí. Forzando la ley de las urnas, también. Porque las urnas son las que mandan en democracia, y le quedaban dos años de Gobierno a UCD. ¿Cuál es el plan? Hacer una moción de censura contra Suárez. Es una directriz que incluso tiene Felipe González desde arriba, desde la Internacional Socialista. Suárez es el objetivo a batir. Cuando Adolfo se entera <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">por boca del rey</a> que puede estar en marcha una moción de censura, se retira. Si me voy, piensa, no hay moción de censura, y pongo a otro que no sea censurado y que sea de mi partido, y todo es constitucional. Y es cuando hace que se busque a un sustituto, que es Leopoldo Calvo-Sotelo, que gusta porque es lo más parecido a Armada, su tío [José Calvo Sotelo] fue protomártir de la Guerra Civil, es avalado por militares, aristócratas, es un hombre del Banco Hispano Americano, agrada a EEUU, a la banca, a los empresarios, a la Iglesia… y es un hombre bien visto por el rey. Son requisitos que no tienen nada que ver con el <em>populamen</em>, con las urnas, pero era… ¿Temerario? De aquella manera. Era una solución, un parche. </p><p><strong>P.: ¿Ha tenido el arrojo de decir aquello que siempre se había pensado? Porque ese aliento del rey está sugerido en el libro de Javier Cercas, en el de Gregorio Morán. Usted señala al rey como el impulsor…</strong><a href="http://www.publico.es/espana/362257/el-enigma-del-23-f-es-que-no-hay-enigma" target="_blank">Javier Cercas</a></p><p><strong>R.:</strong> De la <em>operación Armada</em>, no del 23-F. Sí… </p><p><strong>P.: ¿Hace falta valentía para poder decir esto en la España de hoy?</strong></p><p><strong>R.:</strong> Hay que tener la conciencia tranquila. He trabajado mucho y he actuado con seriedad, estudiando un elemento, otro elemento, un contraste, otro contraste… Trabajando con testimonios fiables y contrastados con otros también fiables, y a veces hasta seis o siete testimonios para una sola frase. O para saber una fecha, o para tener un documento, un diario. Desde 2004 he estado investigando. </p><p><strong>P.: ¿Hay grabaciones de sus charlas con estos protagonistas?</strong></p><p><strong>R.:</strong> De unas sí, de otras no. </p><p><strong>P.: Lo digo porque en los últimos días, incluso desde el PSOE, se la está cuestionando. Felipe González la acusó también de mentirosa…</strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">desde el PSOE</a></p><p><strong>R.: </strong>A lo que no juego con nadie, ni con Felipe ni con ningún otro, es poner en duda a quien dice la verdad. </p><p><strong>P.: Se lo dicen otros, los que rebaten su autoridad histórica.</strong></p><p><strong>R.:</strong> Que contrasten. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Apr 2014 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Pilar Urbano: “La Zarzuela quiere obligar a historiadores y periodistas a trabajar de rodillas”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Adolfo Suárez Illana,Golpe Estado,Juan Carlos I,Libros,Monarquía,PCE,PSOE,Transición democrática,Felipe González,Casa del Rey,Familia real,Entrevista,23-F,Palacio de la Zarzuela,UCD,Antonio Tejero Molina,Pilar Urbano,Alfonso Armada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa Real califica el libro de Pilar Urbano de “pura ficción imposible de creer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/casa-real-califica-libro-pilar-urbano-pura-ficcion-imposible-creer_1_1099729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/60f6b7c1-da70-4ee4-81a2-dc6e9e58b8b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Casa Real califica el libro de Pilar Urbano de “pura ficción imposible de creer”"></p><p>El palacio de la Zarzuela ha calificado <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/urbano_quot_quien_duela_verdad_que_ama_mentira_quot_15350_1012.html" target="_blank">las conversaciones que se citan en el libro La gran desmemoria de Pilar Urbano</a> de "<strong>pura ficción imposible de creer</strong><strong>" </strong>y ha desmentido "rotundamente" que el rey participase en lo que la autora denomina <em>operación Armada </em>para echar del Gobierno a Adolfo Suárez en 1981.</p><p>Así se ha expresado un portavoz de la Casa del Rey después de conocer el comunicado difundido, entre otros, por diversos miembros de los gobiernos del presidente Suárez que tildan el libro de Urbano de <strong>"relato novelado-libelo"</strong> que "parece tener por objeto desestabilizar las instituciones y atacar frontalmente la figura del rey y el presidente Suárez <strong>a través de una acusación infame y tergiversando la verdad</strong>".</p><p>El portavoz de Zarzuela ha agradecido a los firmantes de ese comunicado  su "<strong>defensa del papel institucional</strong>" del rey y ha destacado que la relación del monarca con el presidente Suárez estuvo "<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/23/juan_carlos_adios_amigo_leal_colaborador_excepcional_14877_1012.html" target="_blank">basada en el respeto mutuo y la lealtad recíproca, así como en una sincera amistad en el terreno personal</a>".</p><p>En su propio comunicado, la Casa del Rey ha destacado<strong> el carácter "impecable" con el que el jefe del Estado ha cumplido "siempre" sus obligaciones institucionales</strong> y ha desmentido "rotundamente cualquier participación suya en la denominada en este libro <em>operación Armada</em>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2014 15:52:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infolibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La Casa Real califica el libro de Pilar Urbano de “pura ficción imposible de creer”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Adolfo Suárez Illana,Golpe Estado,Juan Carlos I,Libros,Sofía de Grecia,Felipe González,Casa del Rey,Familia real,23-F,Palacio de la Zarzuela,Antonio Tejero Molina,Pilar Urbano,Alfonso Armada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mensaje de la autora al rey: “A quien le duela la verdad, ama la mentira”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/mensaje-autora-rey-le-duela-ama-mentira_1_1099716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Pilar Urbano</strong> quiere tapar bocas antes de que se vayan abriendo. Y recordar que el suyo, su último libro, <a href="http://www.novedadesplaneta.es/marzo-abril-2014/La-gran-desmemoria.html" target="_blank"><em>La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no olvidar</em></a> (Planeta, 2014), es un ejercicio de periodismo que parte de su voluntad de "<strong>devolver al pueblo el derecho magnífico y constitucional de obtener información veraz</strong>". Así que al que le moleste, que arree, vino a decir. "¿Se oponen, atacan, relinchan, van a interponer acciones? Bueno, al que le duele la verdad es que ama la mentira, es un axioma". </p><p>Esa frase, esa advertencia más bien, la repitió en varias ocasiones la periodista en la multitudinaria presentación de su obra. Una <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">monografía polémica</a> incluso antes de salir a la calle –"Ha sido uno de los libros más hablados y menos leídos", dijo el editor de Planeta, Carlos Revés– por sus explosivas revelaciones sobre el 23-F y el <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">oscuro papel del rey</a>, adelantadas el pasado domingo en una <a href="http://www.elmundo.es/cronica/2014/03/29/53369a7ae2704e2e078b456e.html" target="_blank">entrevista en El Mundo</a>. Con ello quería recalcar la solidez de su libro: <strong>864 páginas, "298 de ellas de fuentes", </strong>"para que el libro no se caiga de las manos". Todas citadas con nombres y apellidos. Algunos personajes con los que habló, como el propio <strong>Adolfo Suárez, Santiago Carrillo o Sabino Fernández-Campo</strong>, ya fallecieron, pero otros no. "Eran fuentes vivas. Yo no he hablado con ningún muerto. Algunos han muerto, claro, en estos 14 años [desde que comenzó a pergeñar este volumen], pero yo no he ido a ningún cementerio. <strong>He hablado con ellos en vivo y en no gagá</strong>". Urbano (Valencia, 1940) se estaba adelantando así a los comentarios informales que han ido saliendo en los últimos días desde la Zarzuela: que <em>La gran desmemoria</em> es una "invención" y que contiene pasajes incontrastables porque quienes ella dice que se lo narraron ya no están vivos. Las fuentes, remarcó, son su "pasión", hasta su "pesadez".</p><p>De lo que se conoce hasta ahora, porque la obra sale oficialmente hoy a las librerías y Planeta la ha guardado con celo extremo, los capítulos más llamativos son aquellos que relatan la <strong>tormentosa relación entre el jefe del Estado y el presidente del Gobierno a comienzos de 1981</strong>, cuando estaba gestándose la <em>operación Armada</em> y, después, la intentona golpista protagonizada por el teniente coronel Antonio Tejero. Suárez, según la autora, tenía "clarísimo" que el "<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank">alma</a>" de ese movimiento era el propio Juan Carlos. </p><p>"He tenido que hacer un ejercicio de volver al lugar del crimen", señaló, para ilustrar la génesis de su libro. Volver a los lugares que ella conoció cuando ejercía de periodista, para zambullirse en los "palacios y los suburbios del poder" y volver a "buscar pistas". ¿Por qué ha dejado pasar tanto tiempo, si esas conversaciones tienen en algún caso más de una década? "Tenía parte de esos datos, tenía muchas piezas, piececitas sueltas, pero<strong> con las que mi reloj no daba hora</strong>, con las que el puzle no se formaba. He tenido que dejar pasar el tiempo para que quienes tenían miedo a hablar y prudencia, a quienes tenían las bocas cerradas, al perder los puestos, las poltronas, los mandos, a quienes no tenían nada que perder han ganado la libertad para hablar. Estos señores, que eran fuentes cerradas, han empezado a manar, y no lo han hecho porque sí. También ven a una veterana". </p><p><strong>Armada y Tejero sacan "de la guardarropía el golpe"</strong></p><p>El resultado es un libro en el que empezó a trabajar en 2010, que narra las "dificultades y los miedos" del propio rey al comienzo de la Transición. Un monarca que comienza su reinado con una "corona de plomo", que "no tiene quién le asesore" ni tiene vademécum que oriente cómo ceñirse la corona a la muerte de un dictador. La obra se detiene en esos turbulentos primeros años y en las relaciones entre <strong>Juan Carlos, Torcuato Fernández-Miranda</strong> –el autor intelectual del derribo del régimen franquista y el paso a la democracia "de la ley a la ley"– y Suárez. Al final, <strong>el libro compone una "estatua egregia"</strong>, un "homenaje de un gran hombre, un grande de España, <strong>Adolfo Suárez</strong>", no por su título ducal, "sino porque se ganó el chusco del día a día con señorío, con dignidad", porque "abrió a los españoles las praderas de libertad" y porque mientras estuvo lúcido "nunca dejó de pensar en Dios, en España y en su familia". "El libro es fuerte, es amplio, es duro, es a veces increíble... Pero cuando veáis que es increíble, id atrás, a las notas, y veréis quién lo cuenta", abundó, para defender el aplomo y autoridad de sus casi 900 páginas. </p><p>Durante la rueda de prensa, Urbano fue manifiestamente más prudente –"No voy a hablar de una entrevista fantástica, en la que un periodista maestro supo meter los dedos en las meninges"–, y se centró básicamente en "lo que está encuadernado". Y el punto fuerte es, claro, el 23-F. La "peor sombra" de la Transición, asumió. La autora<a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/03/31/suarez_estaba_convencido_que_quot_alma_quot_del_era_rey_15176_1012.html" target="_blank"> volvió a insistir en que la operación Armada y el pronunciamiento de Tejero son dos cuestiones "muy distintas"</a>, aunque la primera "desemboque" en la segunda. "La <em>operación Armada</em> parte de la Zarzuela y el golpe de Estado no,<strong> el golpe de Estado se produce no pretendiéndolo el rey</strong><em> no pretendiéndolo el rey</em>", reiteró hasta tres veces. Pero el general, que había sido tutor del monarca y responsable de su Casa, tenía puestos "los patines", como decía José Luis Cortina, exjefe del Cesid. Estaba "lanzado". </p><p>Según Urbano, la <em>operación Armada</em> concluye exactamente el 11 de febrero de 1981, cuando el rey elige a Leopoldo Calvo-Sotelo como sucesor de Suárez. Pero el general insiste dos días después y le presiona porque no cree que Calvo-Sotelo sea la solución. El monarca le remite a su jefe natural, al vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado. <strong>Pero Armada y Tejero "sacan de la guardarropía el golpe"</strong>, "improvisadamente", el fin de semana previo a la intentona en el Congreso, fallida la primera votación de investidura del nuevo jefe del Ejecutivo. "Ese golpe, hasta por estética, no podía aceptarse en la Zarzuela. Ahí el rey no tuvo nada que ver. Quizá pudo saber que Armada seguía maquinando algo, pero que eso era un <em>tejerazo</em>, no lo sabía. No sabía que el Parlamento iba a ser asaltado". </p><p><strong>La previsión de "tomar militarmente" el País Vasco</strong></p><p>La autora también se detuvo en el desencuentro entre ambos hombres de Estado, en cómo Suárez llamó "traidor" al rey, y cómo este le acusó de "traer el golpe". Lo cierto es que el entonces presidente era la "bicha" para todo el mundo. La fractura definitiva con el monarca vendría a primeros de 1981, cuando se evidencia su pérdida de confianza en él. "No hacía falta ser amiguete del rey", porque había sido elegido por las urnas, "pero <strong>Suárez necesitaba contar con él</strong>". </p><p>Urbano fue preguntada por el "<strong>simulacro de juicio de guerra</strong>" que siguió al golpe. "Hubo <strong>anomalías</strong>", reconoció, prque se determinó que la trama civil se limitara al procesamiento del falangista Juan García Carrés, el único civil que en efecto fue condenado. Pero hubo más implicados, y la autora lo cuenta. "Mis disgustos me traerá". En la comparecencia, señaló directamente al socialista <strong>Enrique Múgica</strong>, "factótum de la trama civil y conspirativa de la <em>operación Armada</em>, con otros socialistas". </p><p>Otro de los asuntos que afloraron en la comparecencia, relacionados con el 23-F, fue la cuestión nacional, la hipotética "quiebra de España" que tanto temía el Ejército. Urbano adelantó uno de los pasajes recogidos en las páginas 404 y 405 de <em>La gran desmemoria</em>. Suárez encargó en 1979 a varios mandos del ejército <strong>minuciosas "maquetas" del País Vasco, para afrontar la eventualidad de un "movimiento secesionista", para "tomarlo militarmente"</strong>. Una vez hechos los planes logísticos y esas maquetas, el presidente recibe y escucha a los cinco capitanes generales y todos le dan portazo. "El Ejército se raja a la hora de la verdad". </p><p><strong>Sí a una nueva Ley de Secretos</strong></p><p>Y en estos días en que tanto se habla de la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/02/una_ley_franquista_impide_arrojar_luz_sobre_que_ocurrio_f_15285_1012.html" target="_blank">desclasificación de los documentos</a> del 23-F –así lo ha <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/02/izquierda_plural_propone_una_comision_investigacion_sobre_f_15259_1012.html" target="_blank">requerido Izquierda Plural</a>–, la escritora aplaudió la iniciativa. "Hay que empezar. Necesitamos saber lo que la inteligencia española sabe, en lo que se pueda". <strong>El PSOE apoya también ahora que se levante el secreto</strong>, pero no sabe aún si presentará una iniciativa propia o respaldará la de IU, según aseguró este mismo jueves Elena Valenciano, informa Europa Press. </p><p>Urbano fue inquirida por las <strong>reacciones que se han ido produciendo y las que pueden llegar</strong>. Para empezar, la de la Casa del Rey. Pero dijo estar muy tranquila. Recordó que en 2008, cuando publicó <em>La reina muy de cerca</em>, en el que destapó el pensamiento ultraconservador de Sofía, no hubo un "comunicado" como tal de la institución. Y que estaba muy tranquila, porque aquello fueron declaraciones de la reina, no "confidencias". Así que "si hacen un comunicado, no unas palabritas hechas a un ignoto redactor de la agencia Efe, responderé. La otra vez respondí con otro libro". "<strong>Entiendo que al rey haya cosas que le puedan molestar, porque en algún momento tuvo miedo</strong>. Hubo momentos en que no se atrevió a echar a Carlos Arias Navarro". El monarca "lo pasó mal" y necesitó "un ayo", que fue Fernández-Miranda. Juan Carlos en algunos casos fue "no un motor, sino un freno" –por ejemplo, no quería legalizar al PCE en 1977, y cuando Suárez lo aprobó él a él le pilló en París–, aunque le reconoció que quiso pasar del franquismo a una "monarquía popular", no una "dictadura coronada". "También puso trabas Felipe González, que aceptó ser vicepresidente de un general [Armada]". En resumidas cuentas, "<strong>quizá la foto sea más feíta que cuando van a un sarao; yo lo siento mucho, es la verdad</strong>". </p><p><strong>Los "nervios" de Suárez Illana... y los derechos, pagados</strong></p><p>¿Ha roto relaciones con la Zarzuela? La autora pareció negarlo: felicitó a la familia real recientemente. Y esta le dijo: "<strong>Sigue ayudándonos como hasta ahora</strong>". "No sé si lo he hecho o no –rió–. Todos sus gastos y fastos los pagamos todos. Yo no necesito del rey más que que sea un gran rey, un buen rey. Soy constitucionalista. <strong>Soy monárquica porque soy constitucionalista</strong>. Si cambiara el sistema, cambiaría mi pensamiento porque quiero estar en la ley". Otro mensaje para aquellos que creen que habla desde el resentimiento o desde una posición republicana. </p><p>El rey Juan Carlos y el expresidente Adolfo Suárez, en su última fotografía juntos, en julio de 2008 | ADOLFO SUÁREZ ILLANA / EFE</p><p>La familia Suárez ya se ha pronunciado. El hijo mayor, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/medios/2014/04/03/el_hijo_suarez_critica_libro_pilar_urbano_exige_retirada_15336_1027.html" target="_blank">Adolfo Suárez Illana</a>, remitió el pasado martes, al día siguiente del funeral de Estado de su padre, un burofax en el que <a href="http://estaticos.elmundo.es/documentos/2014/04/03/carta.pdf" target="_blank">le pedía la suspensión "inmediata" de la distribución de su libro</a>. La razón es el uso no autorizado de la <strong>famosa foto que hizo al expresidente y al rey en 2008</strong>, cuando este le entregó el Toisón de Oro, galardonada con el Premio Ortega y Gasset 2009. El editor, Carlos Revés, aclaró que Planeta había pagado todos y cada uno de los derechos de la imagen. "<strong>No ha podido leer el libro porque el 1 de abril no estaba en la calle</strong>. El día que lo lea, me dará las gracias –completó Urbano–, porque es un homenaje a su padre. Es incongruente. Yo lo tengo que atribuir a los nervios que ha pasado estos días. No creo que sea servilismo a la Zarzuela. <strong>Cuando vea el libro, si no le gusta, con su pan se lo coma</strong>". </p><p>Revés, por cierto, negó que la editorial se haya movido por razones de "oportunidad", que saque <em>La gran desmemoria</em> poco más de una semana después de la muerte de Suárez. El libro estaba "pensado para el último trimestre" de 2013, pero la periodista no llegó a tiempo. Lo culminó el pasado 4 de enero. Y entonces <strong>se programó su salida para primeros de abril</strong>. </p><p>Al carro de las críticas también <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/01/el_psoe_enroca_defensa_del_rey_mientras_pide_que_desclasifiquen_los_documentos_del_f_15198_1012.html" target="_blank">se ha sumado incluso el PSOE</a>. Hoy mismo Elena Valenciano, la número dos, cuestionaba la "autoridad histórica" de la autora. "No seré yo quien contribuya a que venda ese libro", despachó la vicesecretaria general. Lo hizo en la línea que ayer marcó <strong>Felipe González</strong> –"¿Credibilidad? Sólo por ser ella, bajo cero, y por lo que he oído, además, miente mucho más que habla", dijo ayer en Sevilla–. Urbano le respondió: "Está en su derecho, él sabrá. <strong>Ha encontrado por fin su oficio: joyero</strong>. Y le deseo mucha suerte". </p><p>La atestada sala Villahermosa del hotel Intercontinental de Madrid –repleta de periodistas y cámaras, algunos de pie, otros sentados en el suelo– prorrumpió en risas. Polémica hasta la última frase de la rueda de prensa. <strong>Urbano lo reconoció, saboreando que haya "apetito" de libro</strong>, que esté agotada la primera edición por venta online. Ya se sabe: "Cuanta más polémica haya, que yo no la quiero, estas cosas se venden más". </p><p>Habrá más raciones. Urbano advirtió de que <strong>hay cosas que sabe y no ha escrito</strong> porque "no pegaban" en <em>La gran desmemoria</em>. Por eso está trabajando en su siguiente libro. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2014 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Mensaje de la autora al rey: “A quien le duela la verdad, ama la mentira”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Adolfo Suárez Illana,Gobierno,Golpe Estado,Juan Carlos I,Ley Secretos Oficiales,Libros,PCE,PSOE,Transición democrática,Felipe González,Casa del Rey,Franquismo,Democracia,23-F,Palacio de la Zarzuela,UCD,Antonio Tejero Molina,Pilar Urbano,Alfonso Armada]]></media:keywords>
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