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    <title><![CDATA[infoLibre - Crímenes contra humanidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/crimenes-contra-humanidad/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Crímenes contra humanidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dos investigadores de HRW dimiten por el bloqueo a un informe sobre el retorno de los refugiados palestinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/investigadores-hrw-dimiten-bloqueo-informe-retorno-refugiados-palestinos_1_2139153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0af35b05-9886-49c6-af43-4613f9199930_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos investigadores de HRW dimiten por el bloqueo a un informe sobre el retorno de los refugiados palestinos"></p><p>Los dos investigadores de <a href="https://www.infolibre.es/temas/human-rights-watch/"  >Human Rights Watch</a> (HRW) en Israel y Palestina, uno de ellos el jefe del equipo de la organización, renunciaron este martes a sus cargos después de que la entidad bloqueara un informe que concluye que la negación de <a href="https://www.infolibre.es/temas/israel/"  >Israel </a>al derecho al retorno a los refugiados palestinos es<strong> un "crimen de lesa humanidad"</strong>, informa EFE.</p><p>Se trata de <strong>Omar Shakir</strong>, quien dirigió el equipo durante aproximadamente diez años, y de <strong>Milena Ansari</strong>, investigadora adjunta del equipo.</p><p>En la carta de renuncia de Shakir, a cuya copia tuvo acceso EFE, él alega que "algunos miembros de la organización, impulsados ​​por prejuicios, presiones, política o cobardía, han intentado manipular" sus conclusiones, y que <strong>el constante retraso de la publicación del informe</strong> que estaba finalizado le impide seguir representando a HRW.  "Sin embargo, a lo largo de mi mandato, el proceso de revisión garantizó la publicación de los hechos tal como los documentamos", completa Shakir en la carta.</p><p>Añadió que "la decisión de nuestro director ejecutivo, a finales de noviembre, de suspender la publicación de nuestro informe sobre la denegación del derecho al retorno de los refugiados palestinos, cuya publicación estaba prevista para el 4 de diciembre", así como "su continua anulación del proceso normal de investigación y su insistencia en que solo se publiquen las conclusiones que él dictaminó, han comprometido nuestro absoluto compromiso con la ley y los hechos", critica.</p><p>El informe, titulado <em>Nuestras almas están en los hogares que abandonamos: La negación por parte de Israel del derecho al retorno de los palestinos y los crímenes contra la humanidad</em>, fue retenido durante meses, e incluso se pidió a los investigadores "limitar la determinación de crímenes de lesa humanidad a las personas recientemente desplazadas en <a href="https://www.infolibre.es/temas/cisjordania/"  >Cisjordania </a>y <a href="https://www.infolibre.es/temas/gaza/"  >Gaza</a>", pero <strong>no a los palestinos y descendientes cuyo retorno ha sido denegado desde 1948</strong>.</p><p>"Esta propuesta de limitar la determinación de crímenes de lesa humanidad carece de fundamento jurídico o fáctico", insiste Shakir, sobre un informe cuya determinación de crimen de lesa humanidad se basa en el análisis jurídico establecido en <strong>tres publicaciones anteriores de Human Rights Watch</strong>, incluido un informe de 2023 sobre las Islas Chagos en el que se dictaminó ese mismo crimen a manos de <a href="https://www.infolibre.es/temas/reino-unido/"  >Reino Unido</a>.</p><p>Shakir carga contra HRW, y alega que "una organización de derechos humanos con principios" <strong>no debería temer ser acusada de ir en contra</strong> de la "preferencia" israelí de que este país "mantenga una mayoría demográfica judía en Israel/Palestina, forjada, por supuesto, mediante la limpieza étnica y mantenida durante el apartheid".</p><p>La <strong>no publicación</strong> "refleja las mismas tendencias autoritarias y discriminatorias sobre las que informamos. No es el Human Rights Watch para el que he trabajado todos estos años". </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 18:12:07 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Human Rights Watch,Dimisiones,Palestina,Israel,Crímenes contra humanidad,Refugiados,Derechos humanos]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Kast no aclara si indultaría a uno de los jefes de la policía política de Pinochet en caso de ganar las elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/kast-no-aclara-si-indultaria-jefes-policia-politica-pinochet-caso-ganar-elecciones_1_2108586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5910bebf-4be2-4d9d-a2ba-915333272142_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kast no aclara si indultaría a uno de los jefes de la policía política de Pinochet en caso de ganar las elecciones"></p><p>El candidato ultraderechista <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/jose-antonio-kast-candidato-nostalgico-pinochet-amigo-vox-acecha-chile_1_1213780.html"  >José Antonio Kast</a> evitó este miércoles aclarar si <strong>indultaría al exmilitar chileno Miguel Krassnoff</strong> en caso de que gane <a href="https://www.infolibre.es/internacional/victoria-agridulce-izquierda-respiro-ultraderecha-claves-primera-vuelta-chile_1_2098846.html"  >la segunda vuelta de las elecciones presidenciales</a> del próximo 14 de diciembre. Krassnoff fue uno de los jefes de la policía política de <a href="https://www.infolibre.es/temas/augusto-pinochet/"  >Augusto Pinochet</a> durante la dictadura y que fue condenado a <strong>más de 1.000 años de prisión</strong>.</p><p>Kast evitó dar una respuesta concreta sobre si, a cambio de información sobre los detenidos desaparecidos <a href="https://www.infolibre.es/internacional/presidente-chile-anuncia-plan-buscar-desaparecidos-durante-dictadura-pinochet-tema-democracia_1_1579298.html"  >cuyo paradero aún se desconoce décadas después</a>, eximiría de la cárcel al exoficial del Ejército, condenado en múltiples sentencias por casos de <strong>homicidio calificado, secuestro, desaparición forzada, torturas, violación y asociación ilícita</strong>, entre otros.</p><p>"Hoy hay en trámite una norma que está en debate en el parlamento y es por un tema humanitario. No creo en la delación compensada, creo en la justicia y eso es tratar con respeto a las personas con enfermedad terminal o que no tienen consciencia, se acabó", señaló el ultraderechista.</p><p>La candidata de la izquierda y el progresismo chileno, <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/jeannette-jara-candidata-izquierdas-deshacerse-herencia-comunista-molesta_1_2100517.html"  >Jeannete Jara</a>, respondió que <strong>no indultaría al exjefe de la Dirección de Inteligencia Nacional</strong> (DINA) "porque está condenado judicialmente" y enfatizó que no realizará indultos de ningún tipo durante su mandato.</p><p>"Los criminales de lesa humanidad como Krassnoff no se merecen misericordia, se merecen justicia", recalcó Jara, agregando que los delitos en contra de los derechos humanos son <strong>el "límite" para aplicar beneficios</strong> a condenados mayores de 70 años con enfermedades terminales.</p><p>Krassnoff cumple su pena en <strong>la prisión de Punta Peuco</strong>, destinada a ser desde 1995 una prisión especial y privilegiada para los criminales de lesa humanidad de la dictadura (1973-1990), que hace justo un mes se convirtió en una cárcel común tras un decreto del presidente del país, el progresista <strong>Gabriel Boric</strong>.</p><p>La DINA fue el brazo encargado de <strong>los asesinatos políticos, torturas y represión</strong> <strong>general </strong>durante los primeros años de la dictadura de Augusto Pinochet, operando hasta 1978 para luego ser reemplazada por la Central Nacional de Informaciones (CNI).</p><p>En particular, Krassnoff fue uno de los oficiales a cargo de la unidad conocida como 'Brigada Lautaro', un escuadrón que dedicó a <strong>la persecución, tortura, desaparición y asesinato de militantes de izquierda y partidarios de la Unidad Popular</strong> (1970-1973), específicamente contra miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Precisamente, el exmilitar fue condenado junto con otros exagentes por el homicidio de Miguel Enríquez, líder del MIR.</p><p>Krassnoff acumula <strong>más de 80 sentencias por delitos de lesa humanidad</strong>. La última se le añadió el pasado noviembre: una condena de 20 años por la sustracción de dos menores de edad y el secuestro calificado de 15 prisioneros políticos durante la dictadura. También participó en <strong>el asalto a la casa del presidente Salvador Allende</strong> en el golpe de Estado de 1973.</p><p>La dictadura dejó un saldo de casi 40.000 víctimas, entre ellas al menos 3.200 opositores asesinados de los que <a href="https://www.infolibre.es/internacional/chile-reconocera-juridicamente-detenidos-desaparecidos-durante-dictadura_1_2076198.html"  >1.469 fueron víctimas de desaparición forzada</a>. De ellas <strong>solo se han encontrado 307</strong>.</p><p>En <a href="https://www.infolibre.es/temas/chile/"  >Chile </a>ha habido decenas de juicios por violaciones a los derechos humanos durante el régimen de Pinochet, quien sin embargo murió en 2006 a los 91 años de edad <strong>sin ser condenado por su responsabilidad en los crímenes</strong>. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 17:02:42 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Augusto Pinochet,Crímenes contra humanidad,Dictadura,Policía militar]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Sobre los safaris humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/a-la-escucha/safaris-humanos_129_2097192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3f026ef6-d53b-4c23-8888-cbdaa74e16ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre los safaris humanos"></p><p>Me parece tan terrible, tan descarnado, que me cuesta imaginar cómo todas esas personas que pagaron por irse de<strong> cacería humana</strong> a los Balcanes han podido seguir con sus vidas sin un ápice de remordimiento. Cómo han podido meterse en la cama después, han organizado comidas familiares, han celebrado cumpleaños y bodas sin que esas imágenes les atormenten, sin que<strong> su conciencia les martillee</strong>.</p><p><strong>Safaris humanos</strong>. Es a lo que iban. Ricos muy ricos que, en el aburrimiento de sus vidas, decidieron entretenerse yendo a una zona de guerra a matar con sus rifles objetivos humanos. Las tarifas rondaban los <strong>90 mil dólares</strong>: se organizaban para irse en grupos de 5 ó 6 personas en cada viaje. Los colocaban en edificios altos para que tuvieran mejores vistas de sus objetivos, civiles, personas como usted y como yo que vivían atemorizados ya por una guerra en su país y por unos francotiradores que los veían como ganado humano. Pero su crueldad era aún más inhumana: aceptaban <strong>pagar tarifas extras</strong> de esos 90 mil dólares si mataban a niños. Como lo están leyendo.</p><p>Iban allí por diversión y por una satisfacción personal. Es lo que cuentan quienes fueron testigos de aquella atrocidad. <strong>¿Satisfacción personal? </strong>¿Dónde está la satisfacción de alguien con un poco de conciencia y de alma tras matar a sangre fría a alguien por pura diversión, de forma aleatoria, porque sí? ¿Cómo puedes seguir viviendo con eso? ¿Cómo vuelves al día siguiente a tu existencia de rico sin que esa imagen<strong> te atormente de por vida</strong>?</p><p>Escuchaba el testimonio de unos padres que vieron cómo su hija caía abatida por la bala de uno de esos <strong>desalmados</strong>. El desgarro de unos padres que el mismo francotirador tuvo que ver desde la mirilla de su rifle. <strong>Y que no hizo nada</strong>.</p><p>Los testigos cuentan que esto pasó durante meses, en un periodo de casi un año. Y que a esos <strong>safaris humanos </strong>se apuntaron ricos de todas partes, no sólo italianos. Había <strong>ingleses, alemanes, franceses</strong>… Gente que volvió a sus vidas a seguir haciendo dinero y a seguir divirtiéndose vete tú a saber con qué. Gente con la que nos hemos podido cruzar por la calle o no, porque no serán los de pisar la acera, ni nada. Si la pisaran, si vivieran en la misma realidad que usted y que yo, se darían cuenta de que <strong>son unos monstruos</strong>.</p><p>Pero hay más desalmados en todo esto. Quienes recibían ese dinero por parte de esos cazadores: <strong>los soldados serbobosnios</strong>. Tenían cercada la ciudad de Sarajevo y mientras ese cerco se iba alargando en el tiempo, encontraron una forma de hacer caja: <strong>cobrar por matar</strong> al azar a esos civiles ya de por sí atemorizados.</p><p>Esas mismas personas han seguido haciendo lo que les divierte, matar. Seguramente <strong>matar animales</strong>, en safaris caros que se organizan en África. Han seguido con sus vidas como si aquello no hubiese pasado. En estos <strong>tiempos deshumanizados</strong>, el futuro de la humanidad dependerá de nuestra capacidad de recordar lo que nos hace humanos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 19:50:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Helena Resano]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Sobre los safaris humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Guerra,Italia,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La CIJ advierte a Israel de la ilegalidad de “usar el hambre” como “método de guerra”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/corte-internacional-justicia-advierte-israel-ilegalidad-hambre-metodo-guerra_1_2084904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/dcadc053-fb63-4502-bab5-da0f9ac047cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La CIJ advierte a Israel de la ilegalidad de “usar el hambre” como “método de guerra”"></p><p><strong>La Corte Internacional de Justicia (CIJ)</strong> advirtió este miércoles de que <a href="https://www.infolibre.es/temas/israel/" target="_blank" >Israel</a> “no ha fundamentado” los vínculos que dice que la UNRWA tiene con <a href="https://www.infolibre.es/temas/hamas/" target="_blank" >Hamás</a> y lo urgió a cumplir con su “obligación” de <strong>“aceptar y facilitar los planes de ayuda”</strong> a Gaza proporcionados por la <a href="https://www.infolibre.es/temas/onu/" target="_blank" >ONU</a>, porque no debe “usar el hambre” como “método de guerra”, asegura EFE.</p><p>El tribunal consideró que el impedimento “sustancial” por parte de Israel al acceso de ayuda humanitaria a <a href="https://www.infolibre.es/temas/gaza/" target="_blank" >Gaza</a> “durante un periodo significativo de tiempo” ha tenido “consecuencias catastróficas” para la población civil en la Franja. “La población local de la Franja de Gaza ha sido abastecida de forma insuficiente (…) En tal situación, Israel, como potencia ocupante, tiene la obligación de <strong>aceptar y facilitar los planes de ayuda</strong>”, advirtió el presidente de la CIJ, el juez japonés Yuji Iwasawa, durante la lectura de la decisión del tribunal. Israel tiene la obligación, añadió, de “garantizar las necesidades básicas” de la población local, incluidos los <strong>suministros esenciales para su supervivencia</strong>.</p><p>Israel, en respuesta, ha rechazado como una imposición "política" las recomendaciones de la CIJ. "Israel rechaza categóricamente la opinión consultiva de la CIJ, totalmente previsible desde el principio, sobre la UNRWA. Este es otro intento político de imponer<strong> medidas políticas</strong> contra Israel bajo el pretexto del 'derecho internacional'", dijo en X el Ministerio de Exteriores. </p><p>Además, añadió que la CIJ debería haber denunciado la <strong>presunta "actividad terrorista"</strong> de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en Gaza, incluidos los empleados que "participaron directamente en la masacre del 7 de octubre" de 2023, además, haber proporcionado a la ONU "amplias pruebas" que lo demuestran.</p><p>El Ministerio de Exteriores palestino subrayó este miércoles, tras la decisión de la CIJ sobre las obligaciones de Israel como potencia ocupante, que <strong>debe dejar operar</strong> a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) y al resto de agencias humanitarias. "Israel debe levantar de inmediato la<strong> prohibición ilegal impuesta a la UNRWA </strong>y permitir que todas las demás <strong>organizaciones internacionales</strong> invitadas por Palestina operen con libertad y seguridad en Gaza y el resto del Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental", dijo el Ministerio en un comunicado.</p><p>El tribunal, con sede en La Haya, se pronunció sobre los palestinos detenidos en cárceles israelíes y urgió al Gobierno de <a href="https://www.infolibre.es/temas/benjamin-netanyahu/" target="_blank" >Benjamín Netanyahu</a>, que tiene una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por <strong>crímenes de guerra y lesa humanidad</strong> en Gaza, a “permitir el acceso” a estas personas por parte del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).</p><p>Además, subrayó que el despido de nueve miembros de la agencia tras una investigación de la ONU en 2024 por su “posible implicación” en el ataque de 2023 contra Israel, es “<strong>insuficiente </strong>para sostener la conclusión de que la UNRWA, en su conjunto, no es una organización neutral”.</p><p>La CIJ también recordó a Israel que la<strong> deportación o el traslado forzoso </strong>de la población civil de un territorio ocupado como es Gaza, sea de forma total o parcial, también “están prohibidos” por el derecho internacional. “El traslado puede considerarse 'forzoso' no solo cuando se realiza mediante el uso de la fuerza física, sino también cuando las personas afectadas no tienen otra opción más que marcharse. Esto puede incluir la imposición de <strong>condiciones de vida </strong>intolerables”, especificó Iwasawa.</p><p>Esta es la tercera vez que la CIJ opina sobre la presencia israelí en Palestina. El año pasado, el tribunal consideró que las políticas de asentamientos israelíes <strong>“violan el derecho internacional” </strong>y la "presencia continua" de Israel en Palestina es "ilegal”, por lo que le exigió la “evacuación de todos los colonos”, y la devolución de tierras a sus residentes originales desplazados desde 1967. En 2004, <strong>confirmó la ilegalidad</strong> del muro de separación. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 15:49:20 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La CIJ advierte a Israel de la ilegalidad de “usar el hambre” como “método de guerra”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ONU,Resoluciones ONU,Israel,Benjamin Netanyahu,Palestina,Gaza,La invasión de Gaza,Crímenes contra humanidad,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El genocidio que Occidente vio claro en Myanmar con los rohingyas y que ahora le cuesta reconocer en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/genocidio-occidente-vio-claro-myanmar-rohingyas-ahora-le-cuesta-reconocer-gaza_1_2063764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/d4c86b44-7c49-468f-84e9-0ae0e095c6d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genocidio que Occidente vio claro en Myanmar con los rohingyas y que ahora le cuesta reconocer en Gaza"></p><p>El Gobierno de Pedro Sánchez ya<a href="https://www.infolibre.es/politica/espana-convierte-voz-conciencia-genocidio-israeli-frente-union-europea-paralizada_1_2063985.html"  > habla abiertamente de genocidio</a> cuando se refiere a las atrocidades cometidas por el Ejército de Israel en Gaza, donde ha causado <strong>65.000 muertos, de los cuales el 75% son mujeres y niños</strong>, según las <a href="https://www.infolibre.es/internacional/relatora-onu-palestina-afirma-muertos-gaza-10-veces_1_2063351.html"  >cifras oficiales </a>detalladas este lunes por la relatora especial de la ONU sobre la situación de  los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, la italiana<strong> Francesca Albanese.</strong> También desde Naciones Unidas, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los Territorios Palestinos Ocupados, anunció este martes que el objetivo de la ofensiva en el enclave es <strong>"destruir a los palestinos de Gaza como grupo"</strong>. Es decir, que <a href="https://www.infolibre.es/politica/onu-concluye-israel-cometido-cuatro-cinco-actos-considerados-genocidio_1_2063561.html"  >se da la intencionalidad de exterminio necesaria </a>para entender que ese delito, el de genocidio, <strong>el más grave de todos los crímenes contra la humanidad,</strong> se está efectivamente cometiendo.</p><p>Pese a las advertencias del personal sobre el terreno de la ONU, las de la relatora especial y las apreciaciones de la Comisión Internacional de Investigación (presidida por la juez sudafricana y expresidenta del Tribunal Penal Internacional que investigó y juzgó el genocidio de Ruanda), <strong>las acusaciones de genocidio contra Israel no terminan de arrancar en Occidente</strong>. La Unión Europea ha anunciado <a href="https://www.infolibre.es/politica/bruselas-propone-retirar-ventajas-comerciales-israel-sancionar-2-ministros-radicales_1_2064443.html" target="_blank">su intención de suspender su pacto comercial con el Gobierno de Benjamin Netanyahu</a> y establecer sanciones para sus ministros más extremistas, como los ultranacionalistas <strong>Bezalel Smotrich</strong> o <strong>Itamar Ben Gvir,</strong> pero, hasta el momento, <strong>se niega a apreciar ese crimen internacional</strong>. Los recelos de Alemania por la culpa política del Holocausto y el rechazo de la derecha europea, más alineada con Israel, lo ponen muy difícil.</p><p>Sin embargo, Alemania y otros países europeos, junto a  Canadá, sí han mostrado cierto consenso en los últimos años sobre lo que es o no un genocidio. Lo hicieron en el caso por ese delito que se sigue contra Myanmar (la antigua Birmania) en el Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas por <a href="https://www.infolibre.es/internacional/17-muertos-naufragio-embarcacion-refugiados-rohingyas-birmania_1_1239211.html" target="_blank">el genocidio de la minoría musulmana de los rohingyas</a>. A la causa, abierta tras la denuncia del Gobierno de Gambia, se unieron en noviembre de 2023 –cuando las operaciones militares de Israel en Gaza ya habían comenzado– los de <strong>Francia, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Reino Unido y Canadá</strong>. Junto a esos seis países, que actuaron conjuntamente, otros dos Estados europeos, <strong>Irlanda y Eslovenia</strong>, se han personado en el proceso este año. Sus alegaciones muestran el <strong>doble rasero</strong> de esos países, que sí ven en el sudeste asiático el crimen internacional que, por el momento, no aprecian en Gaza. </p><p><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La definición de genocidio que contiene el</span><a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1969-170" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Convenio de Naciones Unidas para su prevención y sanción</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, aprobado en 1948, y al que España se adhirió en 1969, define ese delito en su artículo 2 como un catálogo de actos "perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso". </span></p><p><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Y entre las conductas a través de las que se puede consumar se encuentran la </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>"matanza de miembros del grupo"</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, la </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>"lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo"</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, el "sometimiento intencional del grupo a </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, total o parcial", las "</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>medidas destinadas a impedir los nacimientos</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> en el seno del grupo" o el "</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>traslado por fuerza de niños</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> del grupo a otro grupo".</span></p><p>El elemento fundamental para que exista este crimen atroz es que los que lo perpetren tengan intención genocida, es decir, <strong>que los actos que se cometan tengan como finalidad acabar total o parcialmente con el grupo</strong> nacional, étnico o religioso del que se trate. Se trata del elemento más difícil de probar, porque <strong>los Gobiernos y los ejércitos no suelen documentar sus pretensiones de exterminar un pueblo</strong> o una raza. Así que, esa intención, como han remarcado varios tribunales internacionales (Ruanda, Yugoslavia), debe probarse mediante <strong>evidencias indirectas</strong> que permitan deducirla de ciertos tipos de conducta, según estableció el tribunal de La Haya en el <em>caso Croacia contra Serbia</em>, por el conflicto yugoslavo. </p><p>Este lunes, la relatora especial Albanese aseguró en Ginebra (Suiza) que, con su acción militar, que estos días culmina con la invasión de la Franja, <strong>Israel busca "convertir Gaza en un lugar inhabitable"</strong>. <a href="https://www.ohchr.org/en/hr-bodies/hrc/co-israel/index" target="_blank">La Comisión de Investigación de la ONU, por su parte, habló de "crimen de exterminio"</a>. "La intención genocida era la única conclusión razonable que se podía extraer de la totalidad de las pruebas", afirmó ese grupo en su informe de 72 páginas, que concluye que Israel ha provocado todo el repertorio de acciones genocidas que recoge la definición de ese delito internacional <strong>salvo el traslado forzoso de niños</strong>.</p><p>Los siete países occidentales que sí han actuado contra el Gobierno de Myanmar, pero aún no lo han hecho contra Israel, sostuvieron en 2023 que <strong>el número de muertos causados por los presuntos autores no prueba por sí mismo esa intención genocida, aunque "la escala y la naturaleza de las atrocidades" pueden ser indicadores</strong> de que existe. </p><p>En sus alegaciones recuerdan que el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia estableció que debe tenerse en cuenta "el contexto general, las acciones dolosas dirigidas contra el mismo grupo, la escala de las atrocidades cometidas, el señalamiento sistemático de víctimas por su pertenencia al grupo o la repetición de acciones destructivas y discriminatorias contra sus miembros". </p><p>Los seis Estados europeos y Canadá recuerdan que la Corte ha valorado como factores para detectar esa intencionalidad, "el número de personas gravemente heridas o muertas, el número de agresores involucrados, el número de acciones prohibidas en estrecha proximidad geográfica y temporal y la intensidad del ataque y su naturaleza sistémica y discriminatoria".</p><p>Las conclusiones de la Comisión de la ONU recogen un amplio catálogo de indicios que apuntarían en esa dirección en Gaza. Como el asesinato y las lesiones graves a un número sin precedentes de personas mediante el <strong>bombardeo de zonas urbanas con una extraordinaria densidad de población</strong>. O el bloqueo que ha provocado una situación de <strong>hambre generalizada y enorme carestía</strong> entre la población gazatí. El informe también se refiere a la <strong>destrucción sistemática de hospitales y del sistema educativo</strong>, y cita también los ataques contra lugares religiosos. Incluso se refiere a la existencia de <strong>violencia sexual y de género. </strong></p><p>Pruebas de ese ánimo genocida son también, según los investigadores, las declaraciones del presidente de Israel, <strong>Isaac Herzog</strong>; del primer ministro <strong>Netanyahu</strong> o del exministro de Defensa <strong>Yoav Gallant</strong>. Herzog responsabilizó a la totalidad de la población de Gaza, incluida la población civil, de los atentados de Hamás que dieron inicio a la invasión de la Franja. Netanyahu invocó pasajes bíblicos (el mito de Amalek) para llamar al exterminio de los palestinos, mientras que Gallant los deshumanizó refiriéndose a ellos como <strong>"animales humanos" </strong>y amenazó con "eliminarlo todo". "Los líderes políticos y militares israelíes son agentes del Estado de Israel. Sus actos son atribuibles al Estado de Israel. Por tanto, <strong>Israel como Estado es responsable de la comisión del genocidio</strong>, de no haberlo impedido y de no haberlo castigado", sostienen los miembros de la Comisión.</p><p>Otro de los elementos que podrían probar la existencia de ese ánimo de exterminio son los ataques a menores de edad, según sostuvieron los siete gobiernos occidentales en La Haya en 2023. "La prueba de que los niños han sido atacados a una escala significativa <strong>podría excluir que los ataques al grupo protegido se debieran a otras razone</strong>s, como por ejemplo que sus miembros representen una amenaza o un riesgo para la seguridad", sostiene el escrito. </p><p>"Los niños son esenciales para la supervivencia de cualquier grupo, ya que la destrucción física del grupo está asegurada cuando no puede reproducirse", añade. "Dada la importancia de los niños para la supervivencia de cualquier colectivo, <strong>del daño a los niños se puede inferir que los presuntos autores tenían la intención de destruir una parte sustancial del grupo</strong> protegido", sostienen las alegaciones conjuntas en la causa de los rohingyas. </p><p>El Tribunal que juzgó el <strong>genocidio de Ruanda </strong>estableció que "el hecho de que los niños recién nacidos no fueran eximidos" de las matanzas demostró la intención genocida de los condenados por esos crímenes.</p><p>Las cifras oficiales de la masacre de Israel en Gaza sitúan en <strong>65.000 el número de palestinos asesinados, de los que tres cuartas partes serían mujeres o niños</strong>. Pero Albanese relató este lunes que algunos expertos elevan esa cifra a 680.000, de los que aproximadamente 380.000 serían niños menores de cinco años, aunque advirtió de la dificultad para verificar los datos. El informe de la Comisión de Investigación habla de <strong>"ataques directos contra niños" que se producen en zonas de distribución de ayuda humanitaria</strong>, en campos de refugiados o mientras la población desaloja las zonas atacadas. Los expertos recuerdan que <strong>685.000 niños gazatíes llevan más de 20 meses sin acceso a la educación</strong> y hasta el 25 de febrero de este año, 403 de los 564 centros educativos de la Franja habían sido bombardeados o sufrieron daños.</p><p>"Existe un claro patrón de conducta desde el 7 de octubre de 2023 en el que las fuerzas de seguridad israelí toman a niños como objetivo en diferentes circunstancias con la intención de matarlos", sostiene el informe. "Ninguno de los niños de los casos investigados suponía una amenaza para las fuerzas de seguridad". <strong>"Los ataques generalizados y deliberados contra niños palestinos demuestran que las operaciones militares no se llevaron a cabo únicamente para derrotar a Hamás</strong> y otros grupos armados palestinos, ni pueden contribuir legítimamente a los otros objetivos declarados de defender el Estado de Israel y asegurar la liberación de los rehenes israelíes", dicen los expertos de la ONU. "Los ataques directos e intencionales contra niños palestinos <strong>tenían como objetivo destruir físicamente al grupo eliminando no solo a los niños de hoy, sino también la posibilidad de que tuvieran hijos</strong> en el futuro", concluye.</p><p>Los desplazamientos forzosos constituyen otro de los elementos que podrían demostrar el ánimo de cometer genocidio. <strong>"El desplazamiento forzoso puede ser una prueba de la intención [genocida]</strong> incluso en casos en que los miembros del grupo afectados no hayan sido transferidos a un lugar donde estén sujetos a condiciones que conduzcan a su muerte o destrucción", sostiene el escrito conjunto de los siete países en La Haya sobre el genocidio en Myanmar. El informe cita el<em> caso de Bosnia contra Serbia</em> para recordar que "los actos de limpieza étnica (...) pueden ser significativos de la existencia del objetivo [de acabar con el grupo protegido]"<strong>.</strong> Por último, asegura que <strong>"una operación militar violenta que desencadena el desplazamiento forzado (...) puede contribuir a probar la intención específica de destruir al grupo</strong> protegido, independientemente de si los actos que desencadenan el desplazamiento forzado caen dentro de una de las cinco categorías de actos subyacentes de genocidio".</p><p>La Comisión de Investigación de la ONU señala en su informe de este martes sobre Gaza que <strong>"las operaciones militares israelíes en Gaza han provocado el desplazamiento de 1,9 millones de gazatíes</strong> entre el inicio de la contienda y el pasado 25 de junio". Esos desplazamientos <strong>han condenado a más de 762.000 personas "a afrontar condiciones de vida desesperadas e inhumanas"</strong>. "Más de 2 millones de personas han sido confinadas en un territorio de menos de 45 kilómetros cuadrados, el tamaño de la Ciudad de Gaza, mientras que el 88% del territorio [de la Franja] se encuentra ahora dentro de zonas militarizadas por Israel o con órdenes vigentes de desplazamiento", señalan los expertos.</p><p>El resultado, dice el informe, es la extensión entre gran parte de la población, "especialmente entre los niños, de <strong>enfermedades de la piel, infecciones y diarrea crónica"</strong>. Entre las detectadas por la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), se encuentran infecciones respiratorias agudas, meningitis, ictericia, impétigo y varicela. Los desplazamientos masivos han provocado que en Gaza haya de media<strong> un inodoro por cada 700 niños,</strong> con la consiguiente falta de higiene que ha provocado que al menos 100.000 hayan sufrido diarrea, algo que sumado a la desnutrición ha provocado un aumento de la mortalidad. </p><p>Los desplazamientos forzosos ordenados por Israel han obligado a la mayoría de la población de Gaza a "huir de sus hogares por falta de seguridad", pero también <strong>a vivir "humillada, degradada y atacada durante su evacuación"</strong>. Los desplazados se han visto forzados a "vivir en condiciones inhumanas en refugios superpoblados carentes de atención médica y provisiones básicas como agua o alimentos limpios". Los ataques de las fuerzas israelíes se han producido "a lo largo de las rutas de evacuación y áreas designadas como seguras". Tras su movilización hacia otras zonas, se les prohibió volver a sus hogares. "Es razonable concluir que las víctimas desplazadas han sufrido y sufren <strong>graves enfermedades mentales"</strong>, continúa el informe.</p><p>Tanto el proceso sobre el genocidio de los rohingya como el de Gaza se investigan a día de hoy en el Tribunal de la ONU en La Haya, que mantiene los dos casos abiertos. Pero a diferencia del primero, con una fuerte presencia de denunciantes occidentales, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/espana-convierte-primer-pais-ue-sumarse-demanda-israel-genocidio-instruye-tribunal-onu_1_1810565.html" target="_blank">en la causa sobre el supuestamente cometido por Israel (denunciado por Sudáfrica en diciembre de 2023) solo se han personado dos países europeos: España e Irlanda</a>. </p><p>Muchos de los indicios del "crimen de crímenes" que ocho países del Viejo Continente (siete de ellos miembros de la UE a los que se ha sumado Canadá) aprecian en Myanmar se están produciendo desde el 7 de octubre de 2023 en el enclave palestino, según Naciones Unidas. Las lecciones de Occidente sobre lo que es genocidio en la antigua Birmania chocan con su práctica inactividad contra Israel. Quizá para sus gobiernos la supervivencia de los palestinos sea menos importante.  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 04:01:48 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Manuel Altozano]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El genocidio que Occidente vio claro en Myanmar con los rohingyas y que ahora le cuesta reconocer en Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tribunales,Tribunal Internacional de La Haya,Genocidio,Israel,Crímenes contra humanidad,Crisis de los rohinyás]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel reconoce la magnitud de sus crímenes con la masacre de periodistas en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/israel-reconoce-magnitud-crimenes-masacre-periodistas-gaza_1_2046325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/44e921d4-0b5b-4361-b521-554d7d948f1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel reconoce la magnitud de sus crímenes con la masacre de periodistas en Gaza"></p><p>El 16 de abril se celebró una concentración demasiado escasa y tardía, en <a href="https://blogs.mediapart.fr/la-sdj-de-mediapart/blog/140425/journalistes-nous-nous-declarons-solidaires-de-nos-collegues-de-gaza" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">la plaza de la Bastilla de París</span></a>, en solidaridad con los periodistas palestinos de Gaza. Sin embargo, toda nuestra profesión venía siendo testigo durante meses de la carnicería de compañeros y compañeras asesinados deliberadamente por el ejército israelí.</p><p>Desde febrero de 2024, Mediapart se esfuerza por mostrar <a href="https://www.mediapart.fr/studio/panoramique/journalistes-gaza-les-visages-du-carnage" target="_blank">los rostros de esta matanza</a>, que<strong> ya supera los doscientos periodistas asesinados</strong>. Una cifra sin precedentes en la historia: nunca, ni juntando las dos guerras mundiales del siglo XX ni en todos los conflictos modernos del pasado, habían desaparecido tantos profesionales de la información en un mismo periodo cronológico y misma zona geográfica. Nunca tantos testigos, encargados de un derecho humano fundamental —el de saber lo que le sucede a nuestra humanidad común—, habían sido eliminado conscientemente, voluntariamente, cínicamente, por uno de los beligerantes de un conflicto armado.</p><p>Durante la reunión celebrada en París en abril de 2025, el director general de <a href="https://rsf.org/fr/petition-nous-appelons-%C3%A0-larr%C3%AAt-du-massacre-des-journalistes-palestiniens-%C3%A0-gaza-et-%C3%A0-louverture" target="_blank">Reporteros sin Fronteras</a> (RSF), Thibaut Bruttin, expresó su preocupación por la <strong>indiferencia de los medios de comunicación franceses y, en general, occidentales</strong> ante este desafío mortal a la razón de ser del periodismo: la información, su libertad y su necesidad. Y no se anduvo con rodeos (minuto 33:40 <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rld_grzYX60" target="_blank">de este vídeo</a>): “El veneno insidioso de las fuerzas armadas israelíes se ha infiltrado a veces incluso en nuestra propia profesión. En los diez años que llevo trabajando en RSF, es la primera vez que me preguntan si un periodista es realmente periodista cuando muere. Nunca antes había sucedido.”</p><p>Y esto sigue ocurriendo, una y otra vez. Israel reivindicó <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/120825/israel-assassine-six-journalistes-palestiniens-gaza-dont-le-celebre-reporter-anas-al-sharif" target="_blank">el asesinato, el domingo 10 de agosto</a>, de Anas al-Sharif, famoso reportero palestino de Al Jazeera, en un bombardeo selectivo que mató a otros cinco periodistas y a su conductor. <strong>Un crimen colectivo asumido por el ejército israelí, sin ninguna prueba, que afirma que Anas al-Sharif era un líder de una célula de Hamás.</strong></p><p>En la barbarie generalizada que desata la supuesta guerra de civilizaciones que libra Israel en Gaza, hay también una novedad: <strong>el periodismo ya no sirve de protección, y mucho menos de santuario</strong>. Cualquier Estado, incluso el que se proclama democrático, tiene derecho a decretar que un periodista es un terrorista y, como tal, a eliminarlo y, de paso, a sus compañeros que lo acompañan. En el escenario de experimentación salvaje de Gaza, Israel convierte en hechos definitivos el sueño de todos los enemigos de la información como contrapoder y contra-narrativa.</p><p>Según el balance de 2024 publicado por RSF,<strong> “Gaza se ha convertido en la región más peligrosa del mundo para los periodistas</strong>, un lugar donde el propio periodismo está amenazado de extinción”. RSF Francia ya ha presentado <a href="https://rsf.org/fr/gaza-rsf-d%C3%A9pose-une-quatri%C3%A8me-plainte-en-un-aupr%C3%A8s-de-la-cpi-pour-crimes-de-guerre-commis-par" target="_blank">cuatro denuncias</a> ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de guerra cometidos en Gaza por el ejército israelí.</p><p>El mismo TPI sigue mostrando en su página web <a href="https://www.icc-cpi.int/fr/defendant/netanyahu" target="_blank">la orden de detención del 21 de noviembre de 2024</a> contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, en la que se le declara “actualmente fugitivo”. Una amarga y ridícula ilustración de <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/130725/pourquoi-le-monde-devient-un-far-west" target="_blank">la impotencia del derecho frente a la fuerza</a>, mientras la comunidad internacional se limite a palabras sin hechos, es decir, sin sanciones concretas contra el Estado de Israel.</p><p><strong>La cuestión del periodismo puede por tanto parecer secundaria.</strong> <strong>Ante la magnitud del desastre</strong>, más que nunca de actualidad, cuyas calificaciones jurídicas —crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, crimen de genocidio— apenas logran expresar la terrible realidad,<strong> se podría pensar que se trata solo de un aspecto más de la catástrofe. </strong>Es legítimo pensar a así teniendo en cuenta que, aunque los periodistas están formalmente protegidos por el derecho internacional humanitario (ver <a href="https://www.icrc.org/sites/default/files/document/file_list/fiche_7_-_comment_le_dih_protege-t-il_les_journalistes_.pdf" target="_blank">aquí</a>, <a href="https://ihl-databases.icrc.org/fr/customary-ihl/v1/rule34" target="_blank">aquí</a> y <a href="https://www.leclubdesjuristes.com/international/journalistes-en-missions-perilleuses-le-droit-est-il-vraiment-protecteur-3953/" target="_blank">aquí</a>), lo están al mismo nivel que los civiles, que son quienes pagan en Gaza el precio más alto de una guerra explícita de destrucción de Palestina.</p><p><strong>Pero hay una dimensión adicional.</strong> La matanza de periodistas no es solo una enésima ilustración del desprecio total por los derechos humanos fundamentales por parte del ejército israelí. <strong>La masacre de periodistas en Gaza es la confesión por parte de Israel de los crímenes cometidos en el enclave</strong>. “En esta guerra, hemos aprendido que lo que no se ve, no se sabe”, resumía <a href="https://www.haaretz.com/opinion/2024-09-29/ty-article-opinion/.premium/this-israeli-army-general-has-a-plan-for-gaza-starvation-transfer-and-genocide/00000192-39c3-dc91-a1df-bfcb66f80000" target="_blank">ya en septiembre de 2024 Yossi Klein</a>, editorialista del diario israelí Haaretz. Lo que no se ve, no se muestra ni se documenta, no existe...</p><p>De hecho, ningún medio de comunicación internacional tiene acceso a la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra de represalia israelí el 7 de octubre.</p><p>En cuanto a<strong> los periodistas palestinos</strong>, cuya diversidad de medios de comunicación refleja necesariamente los debates y las corrientes de su sociedad (véase <a href="https://www.arretsurimages.net/articles/des-victimes-coupables-comment-les-journalistes-francais-voient-leurs-confreres-palestiniens" target="_blank">esta esclarecedora</a> nota de <em>Arrêt sur images</em>), <strong>son objetivos explícitos, es decir, miradas, relatos y pruebas que hay que eliminar.</strong></p><p>La impunidad del crimen exige la ausencia de testigos. La guerra absoluta contra la información y el periodismo que libran los dirigentes israelíes está a la altura de su lucidez sobre la gravedad de sus actos. Va de la mano de su obstinada voluntad de desacreditar, prohibir y castigar a las organizaciones no gubernamentales, a las agencias de la ONU —la UNRWA en primer lugar— e incluso a la Cruz Roja y la Media Luna Roja, cuyo personal médico ha sido <a href="https://www.croix-rouge.fr/israel-gaza-alerte-sur-la-situation-humanitaire/huit-volontaires-du-croissant-rouge-palestinien-ont-trouve-la-mort-a-gaza" target="_blank">asesinado en el ejercicio de sus funciones</a>.</p><p>Afortunadamente, en nuestro mundo interconectado, en el que la propia sociedad civil puede alertar y documentar en tiempo real, <strong>este bloqueo total de la información no ha impedido que ya haya quedado establecido el crimen inconmensurable cometido en Gaza.</strong> A finales de 2024 lo hizo <a href="https://www.amnesty.org/fr/documents/mde15/8668/2024/en/" target="_blank">Amnistía Internacional</a> (el 5 de diciembre), <a href="https://www.msf.org/life-death-trap-gaza-palestine" target="_blank">Médicos Sin Fronteras</a> (el 18 de diciembre) y <a href="https://www.hrw.org/report/2024/12/19/extermination-and-acts-genocide/israel-deliberately-depriving-palestinians-gaza" target="_blank">Human Rights Watch</a> (el 19 de diciembre). El 21 de enero de 2025, <a href="https://forensic-architecture.org/" target="_blank">Forensic Architecture</a> bajo el título <a href="https://gaza.forensic-architecture.org/database" target="_blank"><em>A Cartography of Genocide</em></a> (Cartografía del genocidio). Y, muy recientemente, en julio, en el propio Israel, por <a href="https://www.btselem.org/" target="_blank">la ONG B'Tselem</a>, bajo el título <a href="https://www.btselem.org/publications/202507_our_genocide" target="_blank"><em>Our Genocide</em></a> (Nuestro genocidio).</p><p>El informe de B'Tselem, al igual que el excepcional trabajo de recopilación realizado por <a href="https://witnessing-the-gaza-war.com/" target="_blank">el historiador israelí Lee Mordechai</a>, subrayan la importancia de la información en la guerra israelí en Gaza. “Injerencia en la cobertura mediática”, dice uno; “limitación de la circulación de la información”, dice otro: tras la prudencia de las palabras se esconde la constatación de un crimen que sus autores hubieran querido que no tuviera testigos, para poder borrarlo mejor. De este modo, <strong>ya no existe una verdad factual, rigurosa e independiente, sino solo verdades alternativas, lanzadas al ruedo de las opiniones y las manipulaciones.</strong></p><p>A partir de ahí, toda indiferencia, en particular por parte de la propia profesión, ante la suerte de los periodistas en Gaza es indiferencia hacia la esencia misma del oficio del periodismo: servir a la verdad de los hechos. En este sentido, <strong>el periodismo no puede ser neutral, salvo que sirva a la mentira y a la propaganda</strong>. Pero la verdad es que se ha producido, y sigue produciéndose, un genocidio en Gaza en el que las  víctimas son los palestinos, en un proceso criminal impulsado por el colonialismo cuyo resultado es la deshumanización de los oprimidos y el salvajismo de los opresores.</p><p>Basta con leer el artículo <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/290725/deux-ong-israeliennes-accusent-l-etat-hebreu-de-genocide-gaza-ce-que-disent-leurs-rapports" target="_blank"><em>Our Genocide</em></a><a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/290725/deux-ong-israeliennes-accusent-l-etat-hebreu-de-genocide-gaza-ce-que-disent-leurs-rapports" target="_blank">, de B'Tselem</a>:</p><p>“El genocidio va más allá del sufrimiento atroz infligido a sus víctimas directas. Es un ataque contra la humanidad misma, contra la convicción fundamental de que cada vida es valiosa y contra el principio fundamental de que cada ser humano tiene derechos fundamentales que le garantizan protección contra la violencia arbitraria. La historia demuestra que intentar erradicar a un grupo de seres humanos es un crimen con consecuencias catastróficas, un crimen que toda persona tiene el deber de combatir y detener de inmediato. Es un imperativo moral, jurídico y humano: reconocer los hechos, nombrarlos, ponerse del lado de las víctimas y exigir el fin de la destrucción y el exterminio mientras se producen. […]</p><p>“En este momento, el reconocimiento de que <strong>el régimen israelí está cometiendo un genocidio en la Franja de Gaza</strong> y la profunda preocupación por su extensión a otras zonas donde los palestinos viven bajo el dominio israelí exigen una acción urgente e inequívoca por parte de la sociedad israelí y de la comunidad internacional.<strong> Es el momento de actuar.</strong> Es el momento de salvar a quienes aún no están perdidos para siempre y de utilizar todos los medios disponibles en virtud del derecho internacional para poner fin al genocidio de los palestinos por parte de Israel”.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 18:58:15 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Edwy Plenel (Mediapart)]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Benjamin Netanyahu,Genocidio,Crímenes guerra,Crímenes contra humanidad,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia ya no responde a los niños palestinos enfermos que esperan ser evacuados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/francia-no-responde-ninos-palestinos-enfermos-esperan-evacuados_1_2045160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a4d0beea-18be-4f77-ac29-be4b586560b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francia ya no responde a los niños palestinos enfermos que esperan ser evacuados"></p><p><strong>Yazan Wadi es el menor de cinco hermanos,</strong> nacido en los últimos días de 2017. “Le quiero mucho”, repite su padre, Mohamed Wadi, con quien hablamos por teléfono desde el norte de Gaza, ya que Israel lleva más de veintidós meses prohibiendo el acceso de periodistas extranjeros a este territorio palestino. <strong>El pequeño padece una enfermedad congénita desconocida y ha sido sometido a múltiples operaciones.</strong></p><p>Una enfermedad que<strong> afecta a su desarrollo cerebral y su motricidad</strong>. Antes del 7 de octubre, gracias a su tenacidad y tras largas sesiones de fisioterapia, Yazan había logrado enormes progresos: ya andaba. Desde entonces, “está retrocediendo. Es aún más evidente en los últimos meses”, dice su padre, un enfermero de 40 años que trabaja con la ONG <em>Médicos Sin Fronteras</em> (MSF). “Su estado físico se deteriora rápidamente. Su estado psicológico también se ve afectado”.</p><p>El niño ha perdido peso: <strong>ahora solo pesa 16,5 kilos</strong>, frente a los 21 de antes de la guerra. Es incontinente. Conseguir pañales en la Gaza sitiada es extremadamente complicado. Casi no come más que pan, “cuando lo encontramos”, precisa su padre. El 2 de marzo, Israel bloqueó todo acceso a la ayuda humanitaria en Gaza. El asedio se levantó parcialmente a mediados de mayo, pero las cantidades que entran siguen siendo muy insuficientes. Los precios están por las nubes y el hambre asola el enclave: según el Ministerio de Salud local han muerto por esa causa más de 200 palestinos, de los cuales casi la mitad eran niños. Los más vulnerables son los que, como Yazan, están enfermos.</p><p>A esto se suma la humillación de los desplazamientos forzosos. Hoy en día, la familia vive con parientes, hacinados con 70 personas en uno de los pocos edificios que aún siguen en pie. No hay intimidad, los padres tienen dificultades para prestar a su hijo la misma atención que antes. “Yazan necesita especialistas, un centro especializado”, afirma Mohamed Wadi. Los médicos más cualificados y gran parte del personal sanitario se marcharon con sus familias cuando aún se podía pasar a Egipto, pagando <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/290324/pour-fuir-gaza-des-palestiniens-contraints-de-payer-des-sommes-astronomiques" target="_blank">una fortuna</a> por salir.</p><p>La voz de Mohamed Wadi se quiebra y hace una pausa.<strong> El enfermero pensaba que conseguiría evacuar rápidamente a su hijo</strong> de 7 años por motivos médicos. <strong>Presentó la solicitud en mayo de 2024 y desde entonces está a la espera</strong>. En el circuito habitual, la familia envía el informe médico al Ministerio de Salud local, que selecciona los casos más urgentes para remitirlos a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo también realiza una selección y elabora una lista que entrega a los países extranjeros, que a su vez seleccionan a los que quieren acoger. “Francia lleva a cabo operaciones de evacuación sanitaria de niños heridos o enfermos de Gaza en el marco de un sistema cuyos criterios y funcionamiento han sido establecidos y son gestionados por la OMS y que también utilizan otros países, sobre todo europeos”, se limita a explicar a Mediapart una fuente diplomática. El ministerio de Asuntos Exteriores francés no hace comentarios sobre casos individuales.</p><p><strong>El COGAT, el órgano del ejército israel</strong>í que gestiona los asuntos civiles de los palestinos de los territorios ocupados, <strong>aprueba o deniega las evacuaciones a partir de la lista de la OMS.</strong> En una respuesta a Mediapart, indicó que se había producido un “aumento significativo” del número de pacientes que habían salido de Gaza desde principios de año, sin facilitar cifras exactas. “El paso está autorizado previa presentación de una solicitud por parte de un tercer país de acogida, así como un control de seguridad”, precisa el órgano militar israelí.</p><p><strong>“El año pasado,</strong> desde abril hasta finales de año, fue una pesadilla”, recuerda Hani Isleem, coordinador de proyectos de MSF, que se encarga de las evacuaciones médicas desde Gaza.<strong> El índice de denegaciones por parte de los israelíes era del 90%.</strong> Cuando aprobaban a los niños, rechazaban a los acompañantes. Esas denegaciones eran arbitrarias. Pero desde el alto el fuego [que entró en vigor el 19 de enero y fue roto por Israel el 18 de marzo, ndr], se aprueba el 90% de las solicitudes”.</p><p>En las oficinas de MSF en París a principios de julio, el médico muestra las tablas que lleva a partir de los datos de las evacuaciones médicas. Hoy en día, el problema radica sobre todo en el hecho de que <strong>pocos Estados extranjeros acogen a pacientes de Gaza</strong>. Las cifras han vuelto a descender desde el cierre del paso fronterizo de Rafah hacia Egipto en mayo de 2024.</p><p><strong>MSF tardó casi un año en evacuar a dos habitantes de Gaza a Francia</strong>: registrados en abril de 2024, llegaron a destino en marzo de 2025.</p><p>En ese mismo mes de marzo de 2025, la ONG presentó el expediente de Yazan y el de otra niña, Mira Hamdan, que corre el riesgo de sufrir insuficiencia renal, para su evacuación a Francia. Tras mostrar inicialmente cierto interés, el ministerio de Asuntos Exteriores francés no ha respondido a las solicitudes del coordinador de MSF, Hani Isleem, desde mayo.</p><p><strong>“Los hospitales franceses tienen capacidad para acogerlos, ese no es el problema”</strong>, comenta el médico de MSF. El pasado 20 de marzo, <strong>París anunció que había acogido a </strong><a href="https://www.diplomatie.gouv.fr/fr/dossiers-pays/israel-territoires-palestiniens/actualites-et-evenements/2025/article/israel-territoires-palestiniens-accueil-de-patients-palestiniens-dans-les" target="_blank"><strong>25 pacientes de Gaza</strong></a><strong> desde principios de 2024</strong>, mientras que <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/201123/le-fil-du-jour-un-hopital-de-campagne-jordanien-est-arrive-dans-le-sud-de-la-bande-de-gaza" target="_blank">Emmanuel Macron</a> había prometido, en noviembre de 2023, que Francia acogería hasta 50 si fuera necesario<strong>. Italia y Rumanía están bastante por delante, con 165 y 42 pacientes</strong> trasladados a su territorio, respectivamente. <strong>Los Emiratos Árabes Unidos han aceptado a 1.387,</strong> según las estadísticas recopiladas por Hani Isleem. A pesar de todo, se trata de cifras irrisorias: la OMS estima que están a la espera de ser evacuados de Gaza al menos 12.000 enfermos y heridos.</p><p>Según él, <strong>“la mayoría de los países europeos se centran ahora en evacuaciones no médicas</strong>, en particular Francia”. En los últimos meses, Francia ha organizado la salida de estudiantes, artistas e investigadores de Gaza, algunos con sus familias. Desde principios de 2025, Francia ha evacuado a <a href="//about:blank" target="_blank">292 palestinos</a>, según el Ministerio de Asuntos Exteriores.</p><p>El viernes 1 de agosto, el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Noël Barrot, anunció <a href="https://www.mediapart.fr/journal/france/010825/une-etudiante-palestinienne-accusee-d-antisemitisme-la-france-bloque-les-evacuations" target="_blank">la suspensión de las evacuaciones</a> desde Gaza hacia Francia. Sus servicios se enfrentaron a una fuerte polémica después de que algunas publicaciones antisemitas fueran desempolvadas por una estudiante palestina que había salido del territorio palestino gracias a las autoridades francesas.</p><p>Rami Hamdan responde a los mensajes casi al instante, incluso cuando está de guardia como enfermero jefe en un hospital de campaña de MSF en el centro de Gaza. Envía <a href="https://cdn.embedly.com/widgets/media.html?src=https%3A%2F%2Fplayer.vimeo.com%2Fvideo%2F1108680063%3Fapp_id%3D122963&dntp=1&display_name=Vimeo&url=https%3A%2F%2Fvimeo.com%2F1108680063%3Fshare%3Dcopy&type=text%2Fhtml&schema=vimeo" target="_blank">un vídeo de su hija</a>, Mira, sentada en la tienda que les sirve de alojamiento, dentro de la casa de un familiar, completamente quemada.</p><p>Sentada en medio de la habitación, con su larga melena recogida en un moño, la niña de 10 años enumera en un árabe cuidado sus deseos más preciados, girando los brazos a su alrededor y sus grandes ojos negros brillantes. Tras una decena de desplazamientos forzados, Mira sueña con una taza de té en la naturaleza, rodeada del canto de los pájaros, “sin el ruido de los bombardeos y los disparos”.</p><p>A principios de año, la niña comenzó a sufrir dolores de estómago. Empezó a tener infecciones urinarias y su cuerpecito tuvo que luchar contra fuertes fiebres. Encontrar material para hacer una analítica es casi un milagro, ya que en Gaza falta de todo. Finalmente, le diagnosticaron un reflujo urinario grave, que le ha provocado daños importantes en los riñones.<strong> Si no se opera rápidamente, corre el riesgo de sufrir insuficiencia renal.</strong> “Entonces su futuro se verá arruinado”, explica su padre. “El tiempo apremia”. </p><p>El enfermero, que atiende a grandes quemados y heridos víctimas de los bombardeos israelíes, asegura que <strong>la intervención quirúrgica que necesita su hija es “fácil”, pero imposible de realizar en Gaza.</strong></p><p>Entonces preparó rápidamente un expediente para una evacuación médica de urgencia. En cuanto tenían un poco de conexión a Internet, Mira veía vídeos en <em>YouTube</em> para ver cómo es Francia. El sanitario palestino escribió al consulado francés en Jerusalén y a la embajada francesa en Ammán (Jordania), pero en vano. “Estoy explotando por dentro”, dice este padre de cuatro hijos, el menor de los cuales tiene 3 años. Ni él ni Mohamed Wadi se explican el silencio de las autoridades francesas.</p><p>Hani Isleem, de MSF, denuncia por su parte <strong>evacuaciones “</strong><em><strong>ad hoc</strong></em><strong> o políticas”, destinadas a la comunicación o a “calmar la ira del pueblo”.</strong> Pone como ejemplo a la pediatra <a href="https://www.lemonde.fr/international/article/2025/05/25/a-gaza-une-pediatre-palestinienne-perd-neuf-de-ses-dix-enfants-dans-le-bombardement-de-sa-maison_6608379_3210.html" target="_blank">Alaa al-Najjar</a>, que perdió a nueve de sus diez hijos y a su marido en un bombardeo israelí el pasado 25 de mayo, una tragedia ampliamente cubierta por la prensa internacional. En dos semanas, fue evacuada a Italia con su hijo Adam, herido en la explosión.</p><p>En Francia, una fuerte movilización permitió la evacuación de Bashar al-Belbeisi, <strong>un bailarín herido durante el bombardeo</strong> del café al-Baqa, el pasado 30 de junio, <strong>y que corría el riesgo de sufrir una amputación</strong>. Salió del territorio palestino el 30 de julio. “Que yo sepa, es el primer herido adulto evacuado de Gaza a Francia desde el 7 de octubre de 2023”, indicó la doctora generalista de Rennes Catherine Le Scolan, que trabajó mucho para sacarlo de allí.</p><p>El Ministerio de Salud palestino lleva registrados <strong>más de 140.000 heridos en los últimos veintidós meses en Gaza</strong>. A estas terribles estadísticas hay que añadir los pacientes con cáncer, enfermedades crónicas o patologías congénitas. Las necesidades son inmensas y la apatía de la comunidad internacional condena a miles de palestinos a una muerte lenta.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2025 04:00:46 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clothilde Mraffko y Laura Wojcik (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Francia ya no responde a los niños palestinos enfermos que esperan ser evacuados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bombas sobre Gaza,Israel,Hambre,Crímenes guerra,Crímenes contra humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel mata de hambre a Gaza ante la mirada de la comunidad internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/israel-mata-hambre-gaza-mirada-comunidad-internacional_1_1991116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/44b70323-9b25-44ec-ad76-71d3b0812960_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel mata de hambre a Gaza ante la mirada de la comunidad internacional"></p><p><strong>Sesenta y un días de bloqueo total</strong>. Sesenta y un días sin que haya entrado en la Franja de Gaza una taza de harina, un analgésico o una lata de conservas. Hay miles de camiones parados cerca de los puntos de paso mientras millones de palestinos y palestinas se ven azotados por el hambre y la falta de atención médica.</p><p>Desde el 2 de marzo, <strong>Israel ha cerrado herméticamente la Franja de Gaza.</strong> El Estado hebreo lo tiene muy fácil: cuenta con un control total de las fronteras, incluida la de Egipto.</p><p>Un estudio realizado sobre el terreno desde el 28 de abril por el organismo de vigilancia del hambre en el mundo, el Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria (IPC), dirá en unos días si la Franja de Gaza ha <a href="https://www.ipcinfo.org/" target="_blank">pasado</a> de “riesgo de hambruna” a “hambruna”.</p><p>Las estadísticas son frías, como las de las víctimas de <strong>los actos de guerra </strong>—bombardeos, disparos de drones o de militares— que <strong>se han intensificado tras la ruptura unilateral del alto el fuego por parte de Israel el 18 de marzo</strong>. Desde entonces, según el ministerio de Salud de la Franja de Gaza, en su balance diario del 1º de mayo, han muerto en operaciones bélicas 2.326 personas y 6.050 han resultado heridas. Esto supone un total, desde el 8 de octubre de 2023, de 52.418 muertos censados e identificados y 118.091 heridos.</p><p><strong>Las cifras son frías, la información y las imágenes, no tanto.</strong> Así, el 2 de mayo fue <a href="https://www.aljazeera.com/news/liveblog/2025/5/2/live-israel-kills-at-least-31-in-gaza-as-aid-blockade-starves-children?update=3683368" target="_blank">bombardeada</a> por un dron una cocina comunitaria en la propia ciudad de Gaza, matando al menos a cinco personas, y atacado un tanatorio improvisado en Beit Lahia, en el norte del territorio.  Resultaron heridas decenas de personas que habían acudido a presentar sus condolencias y siete de ellas fallecieron. Estos son solo dos de las decenas de episodios que cada día denuncian periodistas y testigos en Gaza.</p><p><strong>“El mundo está presenciando en sus pantallas un genocidio en directo”, </strong>escribe Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en el <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/290425/droits-humains-amnesty-alerte-sur-un-monde-au-bord-du-precipice" target="_blank">informe anual</a> que acaba de publicarse. “<strong>Gaza se ha convertido en una fosa común</strong> para los palestinos y quienes les ayudan”, declaró Médicos Sin Fronteras en un <a href="https://www.msf.org/gaza-has-become-mass-grave-palestinians-and-those-helping-them" target="_blank">comunicado</a> del 16 de abril. “Las autoridades israelíes deben poner fin a los castigos colectivos infligidos a los palestinos. Instamos a los aliados de Israel a que pongan fin a su complicidad y dejen de permitir la destrucción de vidas palestinas”, concluye el texto.</p><p>Muchas reacciones internacionales adoptan el mismo tono apremiante: es urgente detener esta nueva escalada en la guerra genocida de Israel.</p><p>En Naciones Unidas están consternados, aún más de lo habitual. “Durante casi dos meses, Israel ha bloqueado la entrada a Gaza de alimentos, combustible, medicamentos y suministros comerciales, privando así a más de dos millones de personas de una ayuda vital. La ayuda no es negociable. Israel debe proteger a los civiles, aceptar los programas de ayuda y facilitar su desarrollo”, <a href="https://x.com/antonioguterres/status/1917397995735146680?ref_src=twsrc^google|twcamp^serp|twgr^tweet|twtr^true" target="_blank">declaró</a> el 30 de abril en la red social X el secretario general de la ONU, António Guterres.</p><p>Ya el 8 de abril había criticado duramente el bloqueo israelí: “Ha pasado más de un mes sin que haya llegado ni una gota de ayuda a Gaza. Ni comida. Ni combustible. Ni medicamentos. Ni suministros comerciales.<strong> La ayuda se ha agotado y se han reabierto las compuertas del horror”.</strong></p><p>El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha expresado una crítica igualmente dura y <a href="https://reliefweb.int/report/occupied-palestinian-territory/volker-turk-lance-un-appel-la-communaute-internationale-pour-eviter-une-catastrophe-humanitaire-totale-gaza" target="_blank">ha recordado</a> que<strong> matar de hambre a una población es un castigo colectivo y un crimen de guerra que los demás Estados deben impedir:</strong> “Los terceros Estados tienen la obligación clara, en virtud del derecho internacional, de velar por que cesen inmediatamente esos comportamientos y deben actuar en consecuencia”.</p><p>Empiezan a proliferar los llamamientos. Ex embajadores e investigadores franceses afirman en una <a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2025/04/11/israel-etat-membre-des-nations-unies-repute-modele-de-democratie-ne-respecte-plus-aucune-des-regles-internationales_6594032_3232.html" target="_blank">tribuna</a> publicado el 12 de abril en Le Monde: <strong>“Hoy hay una urgencia y el silencio se vuelve culpable”</strong>, arremetiendo contra la “ausencia de una verdadera oposición política y popular internacional” a<strong> una “nueva ideología supremacista”</strong>. Esta ideología está <strong>impulsada por Israel</strong>, al que describen como “un Estado miembro de las Naciones Unidas considerado un modelo de democracia que ya no respeta ninguna norma internacional ni ningún principio moral, religioso o humano”.</p><p>Otro <a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2025/04/29/nous-appelons-l-union-europeenne-a-soutenir-le-modele-d-une-confederation-des-etats-d-israel-et-de-palestine-au-sein-d-un-seul-et-meme-pays_6601159_3232.html" target="_blank">texto</a>, publicado a finales de abril en el mismo diario, firmado por más de doscientos profesores universitarios y escritores de todo el mundo, pide a la Unión Europea que apoye el proyecto de una confederación de dos Estados independientes, israelí y palestino. En definitiva, se trata de tomar la iniciativa y actuar tanto en el ámbito diplomático como en el político, ante una Administración estadounidense que se encuentra fuera de juego debido a su evidente implicación junto al gobierno israelí. <strong>“El actual ciclo de guerra, ocupación y desplazamientos ha alcanzado un punto de ruptura política y moral”</strong>, escriben esos intelectuales.</p><p>Josep Borrell también habla de moral, del respeto de la Unión Europea por sus propios valores y de acción en un artículo publicado el 29 de abril, también en Le Monde. El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, que dejó su cargo el 1 de diciembre de 2024, constata la emoción suscitada por la <a href="https://www.liberation.fr/international/le-portrait-dun-enfant-palestinien-ampute-remporte-le-premier-prix-du-world-press-photo-2025-20250417_E4QH2QUKA5DT7ER4LXA4XHZUFY/" target="_blank">fotografía</a> de un niño palestino amputado de ambos brazos, que ganó el <em>World Press Photo 2025.</em></p><p>“Pero, por Dios”, exclama Josep Borrell. <strong>“No es uno, ni cien, ni mil, son miles los niños que han muerto o han sido mutilados en Gaza.</strong> ¡Y en qué condiciones! Gaza es, ante todo, una guerra contra los niños”. Añade, como una patada a la nueva administración europea, pero reconociendo su propio fracaso cuando él mismo ocupaba el cargo: “La mala conciencia de algunos países europeos con respecto al Holocausto, transformada en ‘razón de Estado’ que justifica un apoyo incondicional a Israel, puede convertirnos en cómplices de crímenes contra la humanidad. Un horror no puede justificar otro”.</p><p><strong>Lo que sigue haciendo la Unión Europea es precisamente negarse a reconocer su impotencia.</strong> Los Veintisiete, incapaces de ponerse de acuerdo sobre una política mínimamente firme hacia Israel, ni siquiera de amenazar con plantearse una revisión del acuerdo de unión con Israel o cualquier tipo de sanción, sustituyen la política por la asistencia.</p><p>A mediados de abril, Kaja Kallas, sucesora de Josep Borrell, anunció una ayuda para los palestinos de 1.600 millones de euros hasta 2027 con el fin, entre otras cosas, de reforzar la Autoridad Palestina y, de este modo, estabilizar Gaza y Cisjordania. <strong>El ejecutivo de la UE difícilmente podría parecer más alejado de la realidad sobre el terreno</strong>, donde la destrucción masiva continúa día tras día y noche tras noche, donde no ha entrado ni una escoba desde el 2 de marzo y donde las excavadoras que sirven para retirar los escombros son también atacadas por los israelíes.</p><p>Los gobiernos de <strong>los Estados de la UE pueden alzar la voz, pero ya nadie espera que ello tenga ningún efecto concreto</strong>. Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania y Gran Bretaña <a href="//about:blank" target="_blank">piden</a> “encarecidamente a Israel que restablezca el acceso rápido y sin obstáculos de la ayuda humanitaria a Gaza”, recuerdan el derecho internacional y expresan su “indignación” ante los ataques israelíes contra el personal y las estructuras humanitarias, sin mencionar en ningún momento una posible acción. Lo que, sin duda, deja absolutamente indiferente al gabinete de Netanyahu.</p><p>También se muestran muy elocuentes ante el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), que, por cuarta vez desde el 7 de octubre, le han pedido pronunciarse sobre una cuestión que afecta a Israel.</p><p>Ante la solicitud de Noruega, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2024, se han celebrado <strong>audiencias en el TIJ durante toda esta semana sobre los obstáculos israelíes al trabajo de la UNRWA</strong>, la agencia de la ONU de asistencia a los refugiados palestinos, y al envío de ayuda humanitaria en general. Han ido pasando ante los jueces de este Alto Tribunal más de cuarenta Estados y tres agencias de la ONU. Aunque Estados Unidos, seguido de Hungría, ha apoyado, como era de esperar, el punto de vista de Israel de decidir por sí solo cuándo y cómo llegará la ayuda a la población del enclave palestino, <strong>numerosos representantes diplomáticos han afirmado con firmeza los principios del derecho internacional humanitario.</strong></p><p>Qatar, país mediador entre Hamás e Israel, denunció un “castigo colectivo” y acusó a Israel de utilizar “la ayuda como un elemento de extorsión para avanzar en sus objetivos militares”. <strong>Sudáfrica</strong>, que ha presentado ante el mismo TIJ una denuncia por genocidio contra Israel, <strong>ha criticado la impunidad de la que goza Israel, debido a “una forma de excepcionalismo en lo que respecta a su responsabilidad ante las leyes y normas internacionales”.</strong></p><p>Francia, que prevé reconocer al Estado palestino en junio, exigió que la ayuda humanitaria llegue “masivamente a Gaza”. “Deben levantarse sin demora las restricciones a su acceso. Deben abrirse todos los pasos fronterizos. Debe facilitarse el paso de los actores humanitarios”, afirmó el representante francés, Diego Colas.</p><p><strong>Pero el Tribunal Internacional de Justicia </strong>tardará semanas en pronunciarse. Y, <strong>aunque sus decisiones son vinculantes, no tiene ningún medio para hacerlas cumplir.</strong></p><p>Los palestinos de Gaza no pueden permitirse el lujo de esperar. Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos llevan una semana vacíos. Las cocinas comunitarias, que recibían los productos a través de la agencia de la ONU y los preparaban, están agotando sus reservas y cerrando una tras otra. “El hambre aumenta día a día. Casi no queda nada en los mercados. Lo que queda alcanza precios desorbitados. No sé qué hacer para dar de comer a mis hijos”, nos escribía un joven padre de familia el miércoles 30 de abril.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 19:53:28 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Gwenaelle Lenoir (Mediapart)]]></author>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El boicot sin tregua de Israel para torpedear la ayuda humanitaria a Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/boicot-tregua-israel-torpedear-ayuda-humanitaria-gaza_1_1983517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/94a66ef4-829a-418b-b380-cac55789c70e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El boicot sin tregua de Israel para torpedear la ayuda humanitaria a Gaza"></p><p>Doce de las organizaciones humanitarias más importantes del mundo han firmado <a href="https://www.carefrance.org/actualites/gaza-communique-laissez-nous-faire-notre-travail-humanitaire/" target="_blank">un llamamiento</a>, publicado el 18 de abril, que contiene esta frase: “La hambruna no es solo un riesgo, sino una realidad que amenaza con extenderse rápidamente por casi toda la Franja de Gaza. La ONU ha advertido de que <strong>la crisis humanitaria en Gaza es la peor que ha vivido en los últimos dieciocho meses</strong>”. Bajo el título “Dejadnos hacer nuestro trabajo”, subraya la urgencia de la situación en la Franja de Gaza, donde ya no se satisfacen ni las necesidades más básicas.</p><p><strong>El territorio palestino está herméticamente cerrado. Desde el 2 de marzo</strong>, hace ya cincuenta y tres días, los puestos fronterizos, todos controlados por Israel, no han dejado pasar ningún camión de ayuda.</p><p>Desde esa fecha, los trabajadores humanitarios están narrando una catástrofe anunciada.</p><p><strong>El Gobierno israelí decidió este bloqueo total</strong> <strong>al final de la primera fase de la tregua en vigor desde el 19 de enero</strong>. La segunda fase debía marcar la liberación, por parte de los grupos armados palestinos, de los últimos rehenes israelíes, vivos y muertos. Benjamín Netanyahu y su coalición de extrema derecha han decidido modificar los términos del acuerdo, exigiendo la prolongación de la primera fase y la liberación incondicional de todos los rehenes. El primer ministro israelí ha elegido el bloqueo de la ayuda <strong>como medio de presión</strong>.</p><p>Tras la negativa de Hamás, Netanyahu decidió romper el alto el fuego.<strong> En la noche del 17 al 18 de marzo se reanudaron los bombardeos con extrema intensidad</strong>. Desde entonces, el pequeño territorio está siendo bombardeado de norte a sur, partes enteras han sido ocupadas por las fuerzas terrestres y la población se ve nuevamente sacudida.</p><p>“No entrará en Gaza ni un grano de trigo”, <a href="https://www.ynetnews.com/article/hknvzwwc1l" target="_blank">declaró</a> Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, en declaraciones recogidas por el diario israelí Yediot Aharonoth el 7 de abril.</p><p><strong>El uso de la ayuda humanitaria como arma es contrario al derecho internacional</strong>. El propio presidente francés lo recordó el 8 de abril, <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/090425/gaza-macron-tente-de-rester-dans-le-jeu-diplomatique" target="_blank">durante su visita a El Arish</a>, en Egipto, ante responsables de organizaciones humanitarias que esperaban desesperadamente poder introducir productos de primera necesidad en la Franja de Gaza.</p><p>El ministro de Defensa, Israel Katz, fue más allá al <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/apr/16/no-humanitarian-aid-gaza-israeli-minister-israel-katz-hamas" target="_blank">declarar</a> el 16 de abril: “Nadie está considerando actualmente autorizar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, y no se está preparando nada para permitir dicha ayuda”.</p><p>Mientras, en Gaza, los trabajadores humanitarios ven cómo <strong>las reservas se agotan inexorablemente</strong>.</p><p>A finales de la semana pasada, según una fuente humanitaria que pide el anonimato, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) terminó de distribuir todas sus reservas a sus socios. A finales de marzo <a href="https://www.wfp.org/news/hunger-looms-again-gaza-wfp-food-stocks-begin-run-out" target="_blank">les quedaban</a> 5.700 toneladas de alimentos, pero hoy los almacenes de la ONU están vacíos y las organizaciones que abastecen a los comedores comunitarios <strong>solo tienen provisiones “para unos días, como mucho”.</strong></p><p>Las cocinas colectivas atendidas por el PMA, las llamadas <em>tekkiya</em>, sirven <strong>entre 360.000 y 400.000 comidas calientes al día.</strong> Junto con las de la organización <em>World Central Kitchen </em>(fundada por el cocinero español José Andrés, ndt), que proporciona otras tantas, <strong>no llegan ni a la mitad de la población de Gaza</strong>. “Una comida solo proporciona el 25 % de las calorías necesarias al día”, añade nuestra fuente.</p><p>Ese plato suele ser el único alimento disponible desde que cerraron las veinticinco panaderías abastecidas por el PMA al agotarse sus reservas de harina. <strong>Un millón de personas se han quedado sin pan</strong>, base de su alimentación desde hace meses debido a la escasez de otros alimentos y a sus precios, demasiado elevados para la mayoría de las familias.</p><p>Desde el inicio del bloqueo total,<strong> el PMA ha reducido las raciones </strong>que distribuye normalmente a la mitad de la población, es decir, dos sacos de harina de 25 kilos y dos cajas de 22 kilos cada una con arroz, lentejas y conservas por cada unidad familiar de cinco personas.</p><p>“Estamos distribuyendo las últimas tiendas de campaña, los últimos kits de higiene, los últimos productos sanitarios básicos y pronto no podremos suministrar ni agua potable porque estamos agotando nuestros medios de depuración”, explicaba hace una semana a Mediapart Gavin Kelleher, de la ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).</p><p>Este responsable humanitario, que lleva un año en la Franja de Gaza, recuerda que <strong>los obstáculos a la distribución de la ayuda no son nada nuevo</strong>: “Creo que hay una acción deliberada para socavar los esfuerzos de los actores humanitarios, que se han visto constantemente abocados al fracaso. Nunca se nos ha permitido transportar suficientes suministros ni desplazarnos libremente por Gaza para llegar a la población necesitada tanto como deberíamos, lo que compromete toda la intervención”.</p><p>Hasta el 2 de marzo, algunos obstáculos eran meras trabas burocráticas. <strong>Los palés de 1,70 x 1,70 metros deben medir, de la noche a la mañana, 1,60 x 1,60 metros, por lo que hay que volver a cargar todos los camiones</strong>.</p><p>La lista de productos prohibidos —los denominados de doble uso— cambia constantemente y, también en este caso, sin información previa.</p><p>La <strong>prohibición de importar baterías de coche, lámparas solares o generadores</strong>, por ejemplo, constituye por sí sola un obstáculo para el trabajo humanitario: tras más de un año de guerra, los motores se averían y no encuentran piezas de recambio.</p><p>Mucho más grave aún: “Gaza ostenta ahora el triste récord de ser el lugar más mortífero del mundo para los trabajadores humanitarios. No podemos operar bajo las bombas ni guardar silencio mientras matan a nuestro personal”, escriben las doce ONG en su llamamiento del 18 de abril. <strong>“Desde octubre de 2023, en Gaza se ha constatado la muerte de más de 400 trabajadores humanitarios y 1.300 profesionales sanitarios, </strong>a pesar del derecho internacional humanitario que exige su protección”.</p><p>Los desplazamientos dentro de la Franja de Gaza son peligrosos. Para garantizar su seguridad, los trabajadores humanitarios están en contacto permanente con dos organismos israelíes dependientes del ejército: el COGAT y el CLA. Son ellos quienes gestionan los desplazamientos, las entradas y salidas de bienes y personas.</p><p>Esos desplazamientos se rigen por normas precisas, establecidas por las autoridades israelíes y destinadas a garantizar su seguridad.</p><p><strong>En las zonas tampón, donde hay soldados y blindados</strong>, es decir, a lo largo de las fronteras con Israel y Egipto, en los corredores este-oeste creados por el ejército israelí, que actualmente son tres, y en las zonas donde se están llevando a cabo operaciones militares, <strong>los trabajadores humanitarios necesitan coordinación</strong>. En este caso, la organización transmite la información sobre la hora y la ruta al menos veinticuatro horas antes del desplazamiento y la comparte a lo largo de toda la operación.</p><p>En las demás zonas, las organizaciones utilizan un sistema más sencillo, denominado “notificación”, para informar de sus movimientos.</p><p>Pero<strong> todo se ha ido endureciendo con el tiempo</strong>. “Antes del alto el fuego, la oficina de coordinación israelí en contacto con el ejército nos decía, por ejemplo, ‘no recomendamos este desplazamiento’” explica a Mediapart un trabajador humanitario que acaba de regresar de Gaza. “Y luego pasó a ser ‘no tendremos en cuenta este desplazamiento’. Eso lo cambia todo en términos de protección”.</p><p><strong>Una protección ya frágil que ha desaparecido desde el 18 de marzo</strong> con la reanudación, a un nivel sin precedentes, de los ataques y los disparos. A pesar de que todos los edificios que albergan organizaciones humanitarias están debidamente señalados, con coordenadas GPS, al ejército israelí, el 24 de marzo y el 16 de abril  fueron atacados dos edificios con el logotipo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Ya no hay personal humanitario a salvo.</p><p>“Desde la ruptura del alto el fuego, el ejército ya se niega a tener en cuenta las notificaciones”, continúa Gavin Kelleher. “Muchos trabajadores humanitarios ya no salen de sus cuarteles generales por miedo a ser blanco de ataques o de un disparo. Evidentemente, la distribución de la ayuda y las visitas a la población se ven muy dificultadas”.</p><p>Por ejemplo, dos carreteras atraviesan la Franja de Gaza de norte a sur. <strong>Al este, la carretera Salah ed-Din está cerrada por el ejército y por la carretera costera no se puede circular con vehículos motorizados</strong>. “Todavía tenemos en el sur del territorio productos para las plantas desalinizadoras, que necesitamos en el norte. Lo mismo ocurre con las tiendas de campaña y el combustible. Pero no obtenemos los permisos para hacer este trayecto con nuestros coches y camiones. Si lo hacemos, corremos el riesgo de ser atacados”, explica Gavin Kelleher.</p><p>Las rotaciones del personal internacional siguen teniendo lugar dos veces por semana, pero en condiciones difíciles. Dos semanas antes de su entrada en la Franja de Gaza, <strong>debe ser presentado a las autoridades israelíes el listado del personal internacional.</strong> Se han publicado <a href="https://www.gov.il/en/pages/interministerial_team_registration_humanitarian_organizations_foreign_employees" target="_blank">nuevas normas</a> que prohíben, por ejemplo, la entrada en el enclave palestino a cualquier persona que no reconozca a Israel como “Estado judío y democrático” o que apoye a los tribunales internacionales que juzgan a los responsables y soldados israelíes, o que haga llamamientos al boicot de Israel.</p><p><strong>Los bienes autorizados también están limitados</strong> y, sobre todo, no podrán permanecer en el lugar y deberán salir de Gaza con las mismas personas. Es el caso de los <strong>chalecos antibalas y los cascos, los ordenadores y los teléfonos</strong>. “Además, la cantidad de dinero en efectivo por persona es muy limitada, 650 euros, lo que es ridículo cuando permanecen allí semanas enteras”, explica a Mediapart un trabajador humanitario que acaba de regresar de Gaza. “Por lo tanto, no podemos proporcionar a nuestros colegas palestinos ni equipos de protección ni dinero en efectivo”.</p><p>Además,<strong> hay bandas que saquean los convoyes bajo la mirada de los soldados israelíes</strong>. Hasta ahora, las amenazas se cernían más sobre los camiones y su carga. No eran blanco de la muchedumbre hambrienta, como ha ocurrido en ocasiones y ha sido ampliamente documentado, sino de bandas armadas que operan en zonas controladas por el ejército israelí. En esos casos, los diferentes testigos interrogados por Mediapart han pedido permanecer en el anonimato.</p><p>La inmensa mayoría de los ataques y malversación de la ayuda tuvieron lugar antes del alto el fuego. <strong>Durante la tregua, la policía de Hamás, uniformada o no, retomó el control del territorio y protegió los convoyes.</strong> Pudieron entrar diariamente en el enclave seiscientos camiones y llegar sin ser interceptados a los almacenes de las organizaciones humanitarias y las empresas privadas comerciales que podían fletarlos.</p><p><strong>Pero desde la reanudación de la guerra,</strong> y con la escasez de productos, <strong>han vuelto a empezar los saqueos</strong>. Estos tienen lugar en el trayecto entre los almacenes y los puntos de distribución, a menor escala que antes, ya que los movimientos humanitarios se han reducido considerablemente.</p><p>En noviembre de 2024, la ONU <a href="https://news.un.org/fr/story/2024/11/1150756" target="_blank">calculó que</a> habían sido atacados y saqueados por bandas armadas 75 convoyes desde que apareció este fenómeno. El mayor botín de los saqueadores se produjo <strong>el 16 de noviembre</strong>: poco después de entrar por el paso habitual, el de Kerem Shalom,<strong> fueron asaltados 109 camiones</strong> fletados por la UNRWA y el PMA. La carga de 98 de ellos fue saqueada y los vehículos fueron secuestrados o dañados.</p><p>En ese ataque, como en la mayoría, <strong>todos señalan a un hombre: Yasser Abu Shabab</strong>, descendiente de una familia beduina de Rafah, encarcelado y condenado por asesinato bajo el régimen de Hamás, y liberado con motivo de la guerra. “Es un hombre de unos cuarenta años, más bien bajo y delgado. Se hizo con una pequeña fábrica en Shoka, cerca de Rafah, muy cerca del paso fronterizo de Kerem Shalom, y la convirtió en su cuartel general”, explica uno de nuestros testigos, Abu Sami, traficante de cigarrillos. “Empezó a desviar la ayuda bloqueando las carreteras con postes y obstáculos diversos para detener los camiones y servirse, y luego pasó a los ataques a mano armada”.</p><p>Los Abu Shabab, una de las grandes familias beduinas del sur de la Franja de Gaza, no tenían fama de ladrones ni contrabandistas antes de Yasser Abu Shabab. “Los <em>mokhtar</em> de estas familias, hombres respetados que tienen la autoridad tradicional, se declaran totalmente superados y no tienen ningún control sobre estas bandas”, asegura a Mediapart un buen conocedor de la zona. “Incluso les tienen miedo”.</p><p>Se rumorea que <strong>el grupo de Yasser Abu Shabab cuenta con unos seiscientos o setecientos hombres</strong>. Abu Imane, camionero, los apoda “las hormigas”. Él mismo ha sido amenazado y agredido. “Cuando atacan, si no te detienes, disparan a las ruedas o directamente a ti. Luego, un tipo se sube a la cabina, se sienta a tu lado y te apunta con la pistola a la cabeza, y tú conduces así hasta un almacén”, cuenta a Mediapart. “Por lo general, es Abou Shabab quien supervisa la descarga. Él escoge los palés. Sabe exactamente dónde está lo que le interesa”.</p><p><strong>“Se centra especialmente en los cigarrillos, que entran ocultos en otros cargamentos, y en el combustible”</strong>, explica por su parte Abu Sami, que se abastecía con él hasta el alto el fuego. Según el revendedor de cigarrillos, algunas organizaciones, más comerciales que humanitarias, aceptaban negociar con Abu Shabab el “paso” de sus camiones. Otros pagaban a guardias armados para que vigilaran el trayecto de su carga.</p><p><strong>“Las grandes ONG internacionales y las agencias de la ONU siempre se han negado a ceder al chantaje”</strong>, afirma un trabajador humanitario, que acusa a los israelíes de jugar un juego más que turbio.</p><p>El cuartel general de Abu Shabab se encuentra cerca de las posiciones militares israelíes en Kerem Shalom. Los ataques se producían en zonas controladas por el ejército israelí, a veces a poca distancia del paso fronterizo. “Son los israelíes quienes, en el último momento, nos ordenaban coger el corredor de Filadelfia para bajar hacia el sur, hacia la zona costera, o llegar a la carretera de Salah ed-Din”, afirma Abu Imane, el conductor. “Siempre nos esperaban y nos atacaban cerca de Salah ed-Din”.</p><p>Esa zona se había vuelto tan peligrosa que los trabajadores humanitarios consiguieron pasar por una terminal más al norte, la de Kissoufim. Pero allí también se produjeron ataques.</p><p><strong>“Delante de las narices de los soldados israelíes”,</strong> informa otro trabajador humanitario que acaba de regresar de Gaza. “Saben enviar drones para atacar a los policías de Hamás que protegían nuestros convoyes. Entonces, ¿por qué no a los tipos de las bandas que vienen a saquearlos?”.</p><p>Todos los testigos interrogados por Mediapart dan la misma respuesta: <strong>las autoridades israelíes favorecen el caos</strong> <strong>en materia de seguridad</strong> <strong>para impulsar mejor su idea de hacerse cargo de la distribución de la ayuda</strong>. Se trata de elegir a quienes podrán beneficiarse de ella y de afianzar completamente su control sobre la población.</p><p>Sería fácil pensar que se trata de un delirio paranoico de personas que llevan demasiado tiempo en Gaza. Pero <strong>hay un </strong><a href="//about:blank" target="_blank"><strong>documento</strong></a><strong> que apunta precisamente en esa dirección.</strong> Fechado en enero de 2025, se titula “Plan humanitario para las islas de Gaza, fase intermedia”. Redactado por el Foro Israelí de Defensa y Seguridad, un<em> think tank</em> de exoficiales, aboga por la división de la Franja de Gaza en islotes en los que se agruparía la población.</p><p>La distribución de la ayuda humanitaria estaría supervisada y controlada por Israel: “La responsabilidad de la ayuda humanitaria en Gaza se transferirá de la UNRWA y Hamás a una dirección humanitaria con sede en las ciudades que acogen a personas desplazadas dentro del territorio y que se basará en certificados biométricos”, escriben los autores. Y añaden: “En general, la dirección humanitaria encargada de coordinar las operaciones será israelí, pero las ciudades que acogen a los desplazados y la ayuda sobre el terreno serán gestionadas de forma autónoma desde el interior de las ciudades por la población local y las organizaciones humanitarias”.</p><p><strong>El Foro Israelí de Defensa y Seguridad es afín a la coalición de extrema derecha que gobierna</strong> Israel desde diciembre de 2022. De aquellos que prometieron que “No entrará en Gaza ni un grano de trigo”.</p><p>Mediapart ha solicitado información al ejército israelí y al COGAT. En el momento de publicar este artículo, no hemos recibido respuesta de ninguno de ellos.</p><p>Los trabajadores humanitarios han pedido el anonimato para preservar la posibilidad de que sus organizaciones sigan trabajando en la Franja de Gaza, sujeta a autorizaciones israelíes.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2025 18:59:12 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Gwenaelle Lenoir (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El boicot sin tregua de Israel para torpedear la ayuda humanitaria a Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bombas sobre Gaza,Israel,Hambre,Derechos humanos,Crímenes contra humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres, víctimas por partida doble en la Franja de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/mujeres-victimas-partida-doble-franja-gaza_1_1980388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fcf0adc0-d783-4f04-8689-4fcda0c13e9c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres, víctimas por partida doble en la Franja de Gaza"></p><p><strong>Desde octubre de 2023 han muerto en la Franja de Gaza alrededor de 12.000 mujeres</strong> en los bombardeos o por los disparos israelíes, víctimas de aviones, barcos, drones, tanques y soldados de infantería. Eso ha tenido como consecuencia la “destrucción total del tejido social de Gaza”, afirma el informe <a href="https://pchrgaza.org/pchr-issues-study-on-israeli-violations-and-international-inaction-women-in-gaza-shattered-by-compound-violence/" target="_blank" ><em>Violaciones israelíes e inacción internacional: las mujeres de Gaza destrozadas por la violencia múltiple,</em></a><em> </em>publicado en febrero por el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR).</p><p>“Mujeres trabajadoras, periodistas, médicas, sostenes de familias y esposas han sido blanco de ataques, dejando a miles de niños sin sus madres. <strong>Han perdido a sus madres más de 6.000 familias</strong>, lo que ha dejado un vacío irreparable en sus vidas”, escribe la organización en el preámbulo.</p><p>Entre las víctimas se encuentran dos abogadas de esta ONG, Nour Abou al-Nour y Dana Yaghi, encargadas precisamente de recabar los testimonios de las mujeres y de prestarles asistencia jurídica. Murieron, junto con varios de sus familiares, en los bombardeos de sus casas familiares, donde habían encontrado refugio tras su desplazamiento forzoso. La primera, el 20 de febrero de 2024; la segunda, cuatro días después. Su destino ilustra el de las mujeres de Gaza.</p><p>En ocho capítulos, <strong>el informe del PCHR describe todos los aspectos de estas vidas destrozadas</strong>. Cada uno de esos capítulos va acompañado de <strong>testimonios </strong>recogidos sobre el terreno por los empleados de la organización, que también arriesgan sus vidas. Para este estudio se ha entrevistado exhaustivamente a al menos <strong>ochocientas mujeres de todas las edades y condiciones</strong> sociales en todo el territorio. Han sido seleccionadas de una muestra más amplia de 2.602 mujeres. Solteras, viudas, divorciadas, madres de familia... todos los estados civiles están representados.</p><p><strong>Se abordan todos los aspectos de la destrucción de la vida de las mujeres</strong>: lesiones físicas, muerte o desaparición de familiares, pérdida de fuentes de ingresos, hambre impuesta por Israel, desplazamientos forzosos, epidemias, separaciones familiares y detenciones arbitrarias. Y todo ello con detalles y precisiones que dibujan un panorama escalofriante y hacen palpables el sufrimiento físico y mental de estas víctimas y su desesperación.</p><p>Las heridas físicas de las mujeres de Gaza suelen conducir, en la gran miseria sanitaria del territorio palestino, <strong>a</strong> <strong>la amputación de una extremidad inferior o superior</strong>. Esto conlleva una pérdida de autonomía y dificultades para realizar sus tareas habituales, como cuidar de los niños, por ejemplo. <strong>A falta de cirugía reconstructiva, los cuerpos heridos solo se “remiendan”,</strong> y la sensación de pérdida de feminidad afecta a la mayoría de las testigos. Un sufrimiento que suele tratarse poco, y el hecho de darlo a conocer constituye uno de los méritos del informe.</p><p>“<strong>Las heridas y desfiguraciones no solo han marcado mi cuerpo, sino que también han dejado una profunda cicatriz en mi alma</strong> que permanecerá conmigo durante mucho tiempo. Ahora vivo con un dolor constante, no solo por la salud que he perdido, sino también por la sensación de impotencia y debilidad que me persigue cada día, como si yo misma me hubiera perdido”, dice<strong> Ferial Ibrahim Souleiman al-Jamal,</strong> una viuda de 33 años que resultó <strong>gravemente herida en todo el cuerpo por la metralla de un bombardeo aéreo.</strong></p><p>Incluso con el cuerpo intacto, las mujeres de Gaza están heridas económica, social y mentalmente. La sociedad de la Franja de Gaza es conservadora y <strong>los roles están muy marcados por el género</strong>. En una familia, el papel de sostén económico y protector suele recaer en los hombres. Perder ese sostén —por muerte, desaparición o detención— provoca ansiedad y depresión. Las mujeres se hunden así en un sentimiento de aislamiento, reforzado por los múltiples desplazamientos forzosos que separan a las familias y por la desastrosa situación económica.</p><p><strong>Las que trabajaban han perdido su empleo,</strong> ya sea en una oficina, en la Administración, en una tienda, en un mercado o en el campo, y no pueden hacer frente a las necesidades de sus familias y de sus hijos, si tienen. Son totalmente dependientes de la ayuda humanitaria y viven en la angustia.</p><p>Israa Atef Khamis Abou al-Ata, de 27 años, es madre de dos niñas. Su marido, que era pescador, fue asesinado por misiles israelíes junto con uno de sus compañeros el 25 de octubre de 2024 mientras guardaba su pequeña embarcación en la playa. Ella nos ha hablado de sus dos hijas: <strong>“Ahora soy su madre y su padre, asumiendo todas las responsabilidades que mi marido solía llevar.</strong> Ya no tenemos ninguna fuente de ingresos y no puedo cubrir nuestras necesidades básicas”.</p><p>Y añade: “<strong>Recojo leña y hago cola durante horas para conseguir agua potable.</strong> La comida es escasa y limitada, principalmente conservas. Dependo de la ayuda y la comida que proporcionan los comedores benéficos, que consisten principalmente en pasta y lentejas. No es suficiente para cubrir mis necesidades ni las de mis hijos. <strong>Mi salud mental se ha deteriorado</strong> considerablemente desde la pérdida de mi marido”.</p><p>Las mujeres que trabajaban se sienten igualmente desamparadas. <strong>Wafa Abdullah Hassan al-Majdalawi</strong>, de 46 años, que vive en el campo de refugiados de Chati y ha sido desplazada a una escuela de la UNRWA que sirve de refugio, explica que ha perdido la pastelería que había montado con esfuerzo y voluntad: “En el momento álgido de mi actividad, <strong>daba trabajo a trece mujeres</strong>”, dice. “Por desgracia, la guerra destruyó por completo mi proyecto y perdí la fuente de ingresos que había construido durante más de once años. Ese proyecto era la seguridad económica de mi familia y ahora ya no me queda nada”.</p><p>“He intentado poner en marcha un pequeño proyecto con recursos modestos en el refugio, pero las difíciles condiciones lo han hecho casi imposible”, añade Wafa Abdullah Hassan al-Majdalawi. “<strong>La falta de materias primas debido al severo bloqueo</strong> y los repetidos desplazamientos causados por las órdenes de evacuación israelíes <strong>impiden cualquier tipo de estabilidad</strong>. Nada puede compensar lo que he perdido. La guerra no solo ha destruido mi casa y mi proyecto, sino que me ha robado la estabilidad y me ha arrancado de una vida que antes creía segura, dejándome unas heridas profundas y una carga insoportable”.</p><p>Los desplazamientos forzosos y múltiples obligan a muchas mujeres a vivir en refugios precarios o lugares superpoblados donde <strong>es imposible la intimidad.</strong> Su dignidad se ve quebrantada por las largas horas de cola ante los escasos servicios sanitarios, durante las cuales están <strong>expuestas a la mirada de todos, lo que supone una humillación</strong> en esta sociedad. También por las interminables colas para obtener ayuda alimentaria y agua potable.</p><p>El alto el fuego que entró en vigor el 19 de enero, acompañado de una reanudación significativa de la ayuda humanitaria, había dado esperanzas de una mejora para la población, en particular para las mujeres. <strong>Pero la ruptura de la tregua por parte del ejército israelí</strong> en la noche del 17 al 18 de marzo, la reanudación de las matanzas y las órdenes de desplazamiento, permiten afirmar que <strong>el próximo informe sobre la situación de las mujeres en Gaza será aún más alarmante</strong>.</p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 17:31:28 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Gwenaelle Lenoir (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres, víctimas por partida doble en la Franja de Gaza]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[¿Reconstruir Gaza o edificar el 'Gran Israel'? Si depende de Trump y Netanyahu, Palestina desaparecería]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/tarea-reconstruir-gaza-cementerio-toneladas-escombros-trump_1_1937315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a2388e83-b22c-4906-93a5-1e45e8167b14_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Reconstruir Gaza o edificar el 'Gran Israel'? Si depende de Trump y Netanyahu, Palestina desaparecería"></p><p>¿Cuántos palestinos han muerto o resultado heridos por las bombas, cohetes, proyectiles y balas israelíes desde el inicio de la guerra de Gaza, lanzada en represalia por el atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023?</p><p>Aunque la tregua que entró en vigor el 19 de enero ha permitido la liberación de 290 prisioneros palestinos detenidos en Israel a cambio de la liberación de 7 rehenes israelíes retenidos desde hace más de quince meses en la Franja de Gaza, el relativo y momentáneo silencio de las armas nos lleva a hacer un <strong>balance humano de este episodio excepcionalmente destructivo</strong> del interminable conflicto israelo-palestino.</p><p>Por desgracia, este balance es provisional, dada la fragilidad del alto el fuego. Y también porque la violencia devastadora de los ataques israelíes ha transformado todo el enclave palestino en un inmenso campo de ruinas que podría ocultar un verdadero cementerio.</p><p><strong>Actualmente es imposible evaluar el número de gazatíes sepultados bajo los escombros</strong> de sus casas, el 92% de las cuales han quedado destruidas o gravemente dañadas.</p><p>Además, según <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/191224/isabelle-defourny-msf-il-y-vraisemblablement-un-genocide-en-cours-gaza" target="_blank">un informe de </a><a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/191224/isabelle-defourny-msf-il-y-vraisemblablement-un-genocide-en-cours-gaza" target="_blank"><em>Médicos Sin Fronteras</em></a> (MSF) publicado el pasado diciembre, “decenas de miles de supervivientes quedarán marcados de por vida, tanto física como mentalmente. Las heridas de guerra suelen requerir múltiples operaciones y años de rehabilitación y cuidados. Estos servicios, que hoy faltan cruelmente en Gaza debido a la destrucción de la infraestructura sanitaria y a la grave escasez de equipos médicos, seguirán sin estar disponibles durante mucho tiempo, dados los plazos necesarios para restablecerlos”.</p><p>Los autores del informe añaden: “Por regla general, hasta un 4% de los heridos de guerra necesitan cirugía reconstructiva. En Gaza, se calcula que más de 4.000 personas necesitarán cirugía compleja y rehabilitación completa.”</p><p>Por su parte, la OMS afirma que “<strong>más de 22.500 personas, alrededor de una cuarta parte de los heridos en Gaza, han sufrido lesiones de por vida</strong> que requieren rehabilitación inmediata y a largo plazo. Los supervivientes de la guerra sufren quemaduras graves, fracturas complejas y, en muchos casos, han sido amputados. <strong>En Gaza se han practicado entre 3.105 y 4.050 amputaciones</strong>”. </p><p>Según cifras del gobierno israelí, el 7 de octubre de 2023 murieron casi 1.200 personas, entre ellas 33 niños y varios ciudadanos extranjeros, y más de 250 fueron tomadas como rehenes por combatientes de Hamás. De ellos, han sido liberados 161 y se cree que han muerto 35. Fuentes militares israelíes informan de que, desde que comenzaron las operaciones terrestres en Gaza, <strong>han muerto 405 militares israelíes y 2.500 han resultado heridos</strong>.</p><p><strong>Del lado palestino, el Ministerio de Sanidad</strong>, controlado en Gaza por Hamás y cuyas cifras son validadas y publicadas por Naciones Unidas, <strong>cifra el número de muertos en algo más de 46.600,</strong> de los cuales 16.200 son hombres, 7.216 mujeres, <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/130324/gaza-la-guerre-d-israel-contre-les-enfants-palestiniens" target="_blank">13.300 niños</a>, 3.440 mayores de 65 años –es decir, demasiado viejos para combatir– y 110.000 heridos.</p><p>Según Naciones Unidas, en vísperas de la tregua, el 91% de la población sufría “inseguridad alimentaria aguda” debido a la destrucción de los recursos agrícolas (pozos, huertos, invernaderos y barcos pesqueros destruidos, ganado sacrificado) y a la prohibición israelí de los convoyes de ayuda humanitaria. Esta prohibición se ha levantado en principio gracias a la tregua. ¿Pero por cuánto tiempo?</p><p>Mientras que <strong>la inmensa mayoría de la población</strong> –1,9 millones de 2,22 millones en octubre de 2023– <strong>se ha visto desplazada por la guerra</strong>, obligada a refugiarse en albergues precarios, la mitad de los 36 hospitales del territorio sólo funcionan parcialmente y la mayoría de los dispensarios han sido destruidos o dañados. Todo el sistema sanitario local, que ha perdido un millar de empleados y 130 ambulancias, carece de medicamentos básicos y de material médico y quirúrgico.</p><p>Con el añadido de la falta de electricidad y agua potable, la promiscuidad de las viviendas improvisadas y la falta de higiene básica a la que están condenados los desplazados, esas durísimas condiciones de vida hacen que la supervivencia de los numerosos heridos y amputados sea más que incierta, y llevan a los especialistas a ver con reservas las cifras oficiales de víctimas civiles.</p><p>“La violencia perpetrada por las fuerzas israelíes ha causado daños físicos y psicológicos a una escala que desbordaría cualquier sistema sanitario funcional, por no hablar de <strong>un sistema sanitario destruido por una ofensiva devastadora y un bloqueo que dura ya diecisiete años</strong>”, precisa el informe de MSF.</p><p>Intentar hacer un balance humano del conflicto en estas condiciones no es fácil. Sin embargo, al <strong>presidente de Médicos del Mundo</strong>, que cuenta con un equipo de cincuenta personas sobre el terreno, le parece “coherente con la situación sanitaria, militar y geopolítica” la<strong> estimación de 186.000 muertos</strong> presentada el pasado mes de julio por tres investigadores de salud pública en la sección “correspondencia” de la web de la revista médica británica <em>The Lancet</em>.</p><p>Partiendo del principio de que <strong>“los conflictos armados tienen repercusiones indirectas en la salud, más allá de los daños directos causados por la violencia”</strong>, han aplicado, basándose en los precedentes de Burundi y Timor Oriental, una “estimación conservadora” de<strong> cuatro muertes indirectas por una directa</strong> a la cifra de 37.396 muertos registrada el 19 de junio en la web del ministerio de Sanidad de Hamás. Esto arroja la cifra de 186.000 muertes.</p><p><strong>Pero unos meses después</strong>, <em>The Lancet</em> publicó otra estimación, considerada la más seria y aceptada por la mayoría de los especialistas. A diferencia de la cifra publicada en julio, no se trataba de una simple estimación enviada al apartado de correspondencia de los lectores en la web de la revista, sino del <strong>resultado de una investigación seria y de un cruce de fuentes</strong>. Los cinco autores son especialistas en salud pública, profesores o investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres o de las universidades de Cambridge, Nagasaki o Yale.</p><p>Su artículo de 9 páginas fue sometido a la validación y aprobación de sus pares antes de su publicación, como es habitual en <em>The Lancet</em>. Su investigación, que abarca el periodo comprendido entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de junio de 2024, se basa en el uso de tres fuentes: la lista de defunciones elaborada por el ministerio de Sanidad, la recopilación en Internet de las declaraciones de defunción de las familias y los obituarios publicados en redes sociales. Tras comprobar, cruzar y eliminar duplicados, <strong>los investigadores estimaron en 64.260 el número de fallecidos</strong> durante el periodo elegido.</p><p>Esta cifra es un 41% superior a la de 37.877 víctimas declaradas en la misma fecha por el Ministerio. Según los autores del artículo, <strong>esto corresponde al 2,9% de la población del enclave</strong>, es decir, 1 muerto por cada 35 habitantes. En comparación con la población actual de Francia, esto equivale a una sangría de 1.940.000 personas.</p><p>“Si aplicamos la misma tasa de infravaloración de las pérdidas a los cuatro meses siguientes al periodo estudiado”, escriben los cinco universitarios, “podemos considerar plausible que el número real de víctimas humanas en Gaza supere los 70.000 muertos”.</p><p>“Nuestros resultados”, añaden, “también subestiman el impacto real de las operaciones militares en Gaza, ya que <strong>no tienen en cuenta las muertes no relacionadas directamente con el traumatismo, como las derivadas de la interrupción de los servicios sanitarios</strong>, la inseguridad alimentaria, la falta de agua y las deficiencias del sistema de saneamiento. Nuestras proyecciones indican que la población de Gaza podría haber sufrido otras 2.680 muertes por enfermedades no transmisibles, 2.720 por enfermedades infecciosas endémicas, 11.460 por posibles epidemias y 330 por complicaciones neonatales durante el periodo comprendido entre febrero y agosto de 2024”.</p><p>Los investigadores de <em>The Lancet</em> señalan también que una encuesta sobre el terreno, imposible dadas las condiciones de seguridad y las dificultades de acceso a Gaza, habría permitido realizar estimaciones serias sobre este punto.</p><p><strong>“Nuestros trabajos",</strong> concluyen, <strong>“subrayan la necesidad urgente de un mayor acceso de la ayuda humanitaria a toda la Franja de Gaza</strong> y de proteger al personal sanitario, las ambulancias y los centros de salud para que los heridos puedan recibir a tiempo los cuidados necesarios”. En general, creen que es indispensable que haya iniciativas diplomáticas en favor de un cese inmediato y permanente de las hostilidades. Como en otros lugares, parece importante la rápida apertura de investigaciones sobre posibles crímenes de guerra para garantizar la aplicación de la justicia e identificar a los responsables”.</p><p>Sobre este último punto, hay lugar para la duda.</p><p><strong>Netanyahu,</strong> sintiéndose reforzado, incluso en sus peores proyectos, por el regreso al poder en Washington de su amigo y protector Donald Trump –el primer ministro israelí es el primer mandatario extranjero <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2025-01-28/ty-article/trump-invites-netanyahu-to-visit-the-white-house-pms-office-says/00000194-ae26-dbc9-a59f-ae3f58140000" target="_blank">invitado a la Casa Blanca</a>–,<strong> tiene menos intención que nunca de poner fin a una guerra que le permita escapar de los juicios por corrupción que le esperan</strong>. Y de la probable comisión de investigación sobre su responsabilidad en los “errores” que condujeron al atentado terrorista del 7 de octubre de 2023.</p><p>Esta comisión de investigación se crearía sin duda al día siguiente del cese efectivo de la intervención militar en Gaza. Netanyahu se enfrenta a enormes y contundentes responsabilidades por haber iniciado la guerra y por la estrategia devastadora aplicada bajo su autoridad, por no decir a petición suya.</p><p>Esos actos le han valido una <strong>orden de detención del Tribunal Penal Internacional </strong>y que su país tenga que responder ante el Tribunal Internacional de Justicia por sospechas de genocidio. Estos dos órganos judiciales de la ONU no están reconocidos por Israel ni por Estados Unidos, pero sus fallos no son menos incómodos, cuando no infames, para aquellos, ciudadanos o Estados, a los que se dirigen. Al menos a los ojos de los ciudadanos o pueblos comprometidos con el Estado de Derecho.</p><p>Fue con la aprobación de Netanyahu, si no por iniciativa suya, como se aplicó desde el comienzo de la guerra la devastadora <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/191123/guerre-israel-hamas-la-devastatrice-doctrine-dahiya" target="_blank">“</a><a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/191123/guerre-israel-hamas-la-devastatrice-doctrine-dahiya" target="_blank">doctrina Dahiya</a>”, que debe su nombre a un barrio chií de Beirut arrasado por la aviación israelí en 2006. Una doctrina que<strong> no distingue entre objetivos civiles y militares e ignora deliberadamente el principio de proporcionalidad de la fuerza</strong>, que es la base del derecho de la guerra.</p><p>Como reveló <em>The New York Times</em> el 26 de diciembre de 2024, Netanyahu autorizó que el Estado Mayor, alegando una “amenaza existencial” inexistente, introdujera un cambio fundamental en sus reglas de enfrentamiento, permitiendo a un oficial de rango medio ordenar un ataque sin la aprobación de un superior.</p><p>Esa decisión iba acompañada de un<strong> aumento del umbral de daños colaterales aceptables, que pasó de 10 a 20 víctimas civiles por ataque</strong>. Dada la excepcional densidad de población de la Franja de Gaza (6.000 habitantes por km2), se entiende que las 30.000 bombas de precisión lanzadas durante las siete primeras semanas de la guerra causaran 15.000 víctimas. Y que el balance de catorce meses de guerra sea el que conocemos hoy: más de 70.000 muertos y un horizonte de escombros.</p><p>En este contexto, <strong>las “visiones” de Trump sobre el futuro de la región</strong>, que comenzarían con la “limpieza” de Gaza y la expulsión de los palestinos a Jordania y Egipto, no sólo <strong>revelan la abrumadora y peligrosa indigencia geopolítica del multimillonario presidente de Estados Unidos</strong>, que ve Oriente con un simplismo ciego y aterrador.</p><p>También ponen de relieve la complicidad entre Trump y Netanyahu, que siempre ha soñado con expulsar a los palestinos de su patria para reconstituir el bíblico “Gran Israel”. Y que parece decidido a continuar en Cisjordania la limpieza étnica iniciada en Gaza, indiferente a la condena moral que provoca ese proyecto y al crimen contra la humanidad que constituye según el derecho internacional.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 18:25:45 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[René Backmann (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[¿Reconstruir Gaza o edificar el 'Gran Israel'? Si depende de Trump y Netanyahu, Palestina desaparecería]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,La invasión de Gaza,Refugiados,ONU,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Niegan la vida a la población": activistas y voces de la cultura contra la guerra en Gaza y Líbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/terror-desplazado-libano-ateneo-madrid-acoge-presnetacion-nuevo-manifiesto-mundo-cultura_1_1878502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2f8bacb1-1100-49ad-9dfd-b62f36314b3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""Niegan la vida a la población": activistas y voces de la cultura contra la guerra en Gaza y Líbano"></p><p>"Están poniendo en peligro la paz en el mundo", proclama el <a href="https://pararlaguerra.es/" target="_blank" ><strong>sexto manifiesto</strong></a> del mundo de la cultura impulsado por la plataforma Recortes Cero. Un manifiesto que denuncia el genocidio en Gaza y la guerra en Israel, así como los<strong> casi 50.000 muertos</strong> y los más de dos millones de desplazados que han sido víctimas de este conflicto. Una situación que se traduce en "la negación diaria a la población de todo aquello que hace posible la vida" mientras en la Franja se comete crímenes de lesa humanidad.</p><p>El Ateneo de Madrid, en una mañana que ha vuelto a amanecer marcada por el<strong> </strong><a href="https://www.infolibre.es/internacional/israel-bombardea-gaza-dispara-posiciones-mision-onu-libano_1_1878178.html" target="_blank" ><strong>bombardeo de Israel </strong></a>al cuartel general de la ONU en Líbano, ha acogido la presentación del sexto manifiesto "Hay que parar la guerra. Ni terrorismo, ni genocidio". En él, se reúnen <strong>más de mil firmas </strong>de diferentes personalidades de la cultura, como Almodóvar, Paco León, Rozalén, Rodrigo Sorogoyen, Santiago Alba Rico o Jesús Maraña, director editorial de <strong>infoLibre</strong>. </p><p><strong>Joanen Cunyat</strong>, coordinador de Recortes Cero, ha recalcado que, en anteriores ediciones, el texto se ha mantenido "palabra por palabra", consiguiendo así "representar la unidad de los firmantes". Con este nuevo texto, según Cunyat, se "ha dado un paso adelante" y "hoy son muchos mas los profesionales que apuestan por exigir un alto al fuego".</p><p>El quinto manifiesto salió a la luz en julio de este año y ahora, dos meses después, añade una exigencia y una nueva denuncia, puesto que la guerra ha seguido avanzando. Exigen, en palabras del coordinador de Recortes Cero, el fin "de la escalda militar que se está produciendo en Oriente Próximo, que está encabezando Israel con el <strong>apoyo de Estados Unidos</strong>, y la masacre que se sigue perpetrando en Gaza y se ha extendido al Líbano". </p><p>Nuria Suárez, junto a varios de los firmantes, ha hecho una<strong> lectura coral del manifiesto</strong>, haciendo un llamamiento a todas las personas demócratas "para reclamar a los gobiernos e instituciones de nuestros países, a la <strong>Unión Europea y a la comunidad internacional</strong> que no ahorren esfuerzos hasta parar la guerra". </p><p>El manifiesto recoge tres exigencias básicas, entre las que se encuentran la deber de Israel de cesar los bombardeos y la invasión; la obligación de Irán en contribuir al fin de la guerra y detener cualquier ataque sobre Israel; y la necesidad de aumentar la presión internacional para conseguir un <strong>alto al fuego inmediato</strong>, mientras se trabaja "por un Acuerdo de Paz justo basado en la legalidad internacional y en las resoluciones de la ONU y de la UE". </p><p>"No nos podemos acostumbrar a las bombas", ha recalcado Suárez, tras las palabras de Cunyat recordando que es necesario alzarse para reclamar el alto al fuego y el "reconocimiento del estado palestino". El coordinador de Recortes Cero ha recordado, además de que el manifiesto no pretende <strong>sustituir a ninguna otra demanda</strong>, que "asesinar a 1.200 personas no es en absoluto un derecho legítimo a la defensa anticolonial" y considera que los ataques del 7 de octubre son igualmente condenables. </p><p>Durante las próximas semanas se "pondrán sobre la mesa" varias iniciativas para poner en marcha todas las alternativas posibles y conseguir así <strong>una voz única</strong> que exija el fin de la guerra. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 12:47:47 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Carmen Alonso]]></author>
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      <media:title><![CDATA["Niegan la vida a la población": activistas y voces de la cultura contra la guerra en Gaza y Líbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Genocidio,Gaza,Líbano,Crímenes contra humanidad,ONU]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA["No nos vamos a acostumbrar a las bombas": nuevo manifiesto contra la guerra en Oriente Próximo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/no-acostumbrar-bombas-nueva-manifiesto-recortes-cero_1_1877410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2f8bacb1-1100-49ad-9dfd-b62f36314b3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""No nos vamos a acostumbrar a las bombas": nuevo manifiesto contra la guerra en Oriente Próximo"></p><p>Bajo el lema "Hay que parar la guerra. Ni terrorismo, ni genocidio", el <a href="https://pararlaguerra.es/" target="_blank" ><strong>manifiesto</strong></a><strong> del mundo de la cultura</strong> impulsado por Recortes Cero para poner fin a la guerra en Oriente Próximo denuncia, una vez más, <strong>los crímenes de guerra cometidos por Israel, el genocidio en Gaza y los actos terroristas de Hamás</strong>. Y no es para menos. El balance de un año de conflicto es demoledor: 50000 palestinos asesinados –la mitad de ellos niños–, dos millones de desplazados, y la negación diaria a la población de recursos básicos para la vida.</p><p>A todos estos crímenes, se suma <strong>la escalada militar</strong> <strong>que ha lanzado Israel en la región</strong>, con la protección de EEUU. "Están poniendo en peligro la paz en el mundo, con ataques terroristas, bombardeos sobre la población civil e invadiendo el Líbano, un país soberano. <strong>Es prioritario y urgente parar la guerra</strong>", recoge el manifiesto.</p><p>El escrito, redactado por <strong>Recortes Cero</strong> y que se publicó por primera vez a finales de octubre del año pasado, se presentará este viernes en rueda de prensa en el Ateneo de Madrid, además de publicarse en el diario Público. En él, los firmantes reivindican más que nunca la urgencia de<strong> un alto al fuego definitivo</strong>, el <strong>fin de la ocupación israelí</strong>, el <strong>cumplimiento del derecho internacional </strong>y la <strong>habilitación de un corredor humanitario</strong> seguro. Incluye además un llamamiento a la comunidad internacional para trabajar por un acuerdo de paz basado en las resoluciones de la ONU y la UE, reconociendo el derecho a la existencia de los dos Estados.</p><p>A la hora de exigir responsabilidades, el manifiesto subraya <strong>el "amparo político, diplomático, económico y militar de EEUU"</strong>, tan responsable como el Estado hebreo de 75 años de guerra, genocidio y apartheid en Palestina. Crímenes de lesa humanidad que violan la Convención de Ginebra y la Carta de Derechos Humanos.</p><p>"Nuestro lugar está con la justa causa del pueblo palestino por la <strong>libre determinación</strong>, incluido el derecho a un Estado palestino independiente. Pero también con el pueblo libanés. Por ello, nos unimos al movimiento mundial de repulsa de la guerra", continua el escrito. "Llamamos a todas las personas demócratas a unirse para reclamar a los gobiernos e instituciones de nuestros países, a la Unión Europea y a la comunidad internacional que no ahorren esfuerzos hasta parar la guerra. <strong>No nos vamos a acostumbrar a las bombas. Insistiremos</strong>", sentencia.</p><p>Entre anteriores firmantes del manifiesto, que superan ya los 14.000, se incluyen periodistas como Jordi Évole, Antón Losada, Rosa María Calaf o el propio Jesús Maraña, director editorial de infoLibre. También personalidades de la cultura como los actores Marisa Paredes, Fernando Cayo y María Botto, el escritor Benjamín Prado, la ilustradora Flavita Banana o las cantantes Natalia Lacunza y Rayden. Figuran asimismo los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2024 17:48:17 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA["No nos vamos a acostumbrar a las bombas": nuevo manifiesto contra la guerra en Oriente Próximo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Palestina,Líbano,Genocidio,Crímenes contra humanidad,Resoluciones ONU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al infierno de Sde Teiman, el Guantánamo que Israel mantiene en secreto en medio del desierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/viaje-guantanamo-israel-mantiene-medio-desierto_1_1818110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ff17f493-0c73-4dc4-912f-777d099e9ea9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al infierno de Sde Teiman, el Guantánamo que Israel mantiene en secreto en medio del desierto"></p><p>Diaa Al-Kahlout es una sombra de lo que era, "vivo y muerto al mismo tiempo", desde que regresó de lo que él llama "Guantánamo": el centro militar de Sde Teiman, en el desierto del Néguev, al sur de Israel, a unos treinta kilómetros al este de la Franja de Gaza.  </p><p>Esta base del Ejército israelí, donde permanecen <strong>recluidos sin juicio ni cargos cientos de palestinos detenidos de Gaza</strong> desde el 7 de octubre de 2023, es el nuevo símbolo de las violaciones masivas de derechos humanos perpetradas por Israel en nombre de la "lucha contra el terrorismo".<strong> Lo mismo que Guantánamo,</strong> en la punta de la isla de Cuba, se convirtió en el emblema de los excesos de Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.  </p><p><strong>Al-Kahlout pasó allí treinta y tres días</strong> este invierno con el número 059889, para luego ser trasladado en autobús, con los ojos vendados, junto con otro centenar de prisioneros, al paso fronterizo de Kerem Shalom, al sureste de Rafah, donde recuperó su libertad en un estado muy deteriorado, irreconocible y casi incapaz de mantenerse en pie.  </p><p><strong>"He perdido 45 kilos</strong>, no veo muy bien cuando mi visión antes era excelente, tengo graves problemas en la espalda y el pecho, y ya no puedo dormir", dice este periodista, jefe de la oficina en Gaza de <em>Al-Araby Al-Jadeed</em> (El Nuevo Árabe), un medio de comunicación digital con sede en Londres y financiado por una empresa catarí.  </p><p>Al-Kahlout habla a cara descubierta con Mediapart desde Egipto, adonde huyó y ahora espera, desorientado, con su mujer y sus cinco hijos, un visado para ir a Catar, preguntándose angustiado "si es posible recuperarse después de esto". </p><p>Cada día y cada noche, revive las atrocidades que sufrió "como si estuviera todavía en prisión": los golpes, los castigos y la privación de comida, sueño y aseos. "No hemos sido tratados como seres humanos". </p><p>Recuerda estar semidesnudo o vestido con un pijama gris,<strong> obligado a llevar pañales, los ojos vendados, la boca tapada con cinta americana, los pies encadenados</strong>, las manos atadas a la espalda o hacia arriba, las muñecas llenas de cortes por las esposas de acero. Obligado a permanecer durante horas, dice, de pie o de rodillas, o colgado de las muñecas, agonizando de dolor, seguro de que moriría allí, aislado del mundo, de su familia.  </p><p>En las últimas semanas aparecen cada vez más testimonios de presos liberados y de denunciantes que han trabajado allí, como estos recogidos por Mediapart. También hay cada vez más alertas de asociaciones de derechos humanos israelíes y palestinas.  </p><p>Los relatos que siguen describen <strong>malos tratos y torturas sistemáticas, incluida la muerte de decenas de presos,</strong> en el centro de Sde Teiman, al que ningún observador exterior ha podido acceder, ni siquiera el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que tiene prohibida la entrada en todas las cárceles israelíes desde el 7 de octubre.  </p><p>Esta base militar, que ahora alberga un campo de prisioneros, está situada en el desierto del Néguev, a unos treinta kilómetros de la frontera con Gaza.</p><p>En esta prisión de excepción la arbitrariedad se lleva al extremo gracias a <strong>una ley israelí de 2002 </strong>que otorga al Ejército la facultad de encerrar durante cuarenta y cinco días sin orden de detención a una persona que haya "participado directa o indirectamente en actos hostiles contra el Estado de Israel, o sea miembro de una fuerza que perpetre actos hostiles contra el Estado de Israel", antes de ponerla en libertad o entregarla a la administración penitenciaria (SPI). Se trata de la ley sobre "combatientes ilegales", un estatus no amparado por el derecho internacional. </p><p>Según un reciente informe de la ONG Médicos por los Derechos Humanos, "desde el comienzo de la guerra <strong>han sido clasificados como 'combatientes ilegales' todos los gazatíes detenidos"</strong>, lo que les priva del estatuto de prisioneros de guerra definido por el derecho internacional humanitario, de vínculos con el mundo exterior y de visitas de abogados, y aumenta el riesgo de tortura y abusos.  </p><p>"Este estatuto, concebido para los libaneses, equivale a la detención administrativa, que permite retener a una persona indefinidamente sin cargos ni juicio. Los prisioneros no serán juzgados, pase lo que pase", explica la historiadora Stéphanie Latte Abdallah, directora de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) y autora de dos importantes obras: <em>Des morts en guerre. Rétention des corps et figures du martyr en Palestine</em> (Muertos en guerra. Retención de los cuerpos y características del mártir en Palestina, edit. Karthala, 2022) y <em>La Toile carcérale</em>. <em>Une histoire de l'enfermement en Palestine</em> ((La red de prisiones, una historia de la reclusión en Palestina, edit. Bayard, 2021), una investigación sobre el sistema penal y penitenciario, herramienta de la ocupación israelí (ver su <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/221123/representer-la-cause-des-prisonniers-palestiniens-est-un-enjeu-politique-et-societal-crucial" target="_blank">entrevista</a> con François Bougon).  </p><p><strong>“Antes del 7 de octubre", recuerda la investigadora, "los presos de Gaza apenas representaban el 5% del total de detenidos</strong>. Había menos posibilidades de detenerlos, obviamente por razones territoriales y por una diferente gestión de estas diferentes zonas ocupadas debido al asedio de Gaza, que limitaba las detenciones en las fronteras cuando se hacían incursiones militares. Desde el 7 de octubre, las detenciones de hombres de entre 18 y 45 años han sido masivas.<strong> Ahora representan más del 20%</strong> de los detenidos, pero en realidad es imposible conocer la cifra exacta". </p><p>La arbitrariedad también está fomentada por una figura supremacista judía del gobierno de Netanyahu, el ministro de Seguridad Nacional,<strong> Itamar Ben Gvir, responsable del sistema penitenciario</strong>, que dio instrucciones tras los atentados de Hamás de endurecer al máximo las condiciones de vida de los palestinos entre rejas.  </p><p>Presionado, <strong>el Ejército israelí asegura a Mediapart que "respeta la dignidad de los detenidos" y "cumple la legislación israelí e internacional"</strong>, y afirma que se toma "muy en serio" las acusaciones de tortura. Según ellos, se han abierto setenta investigaciones de la policía militar "sobre incidentes que dan lugar a sospechas de infracciones penales", y no sólo en Sde Teiman.  </p><p>Como prueba de cambio de rumbo, una semana después de que el jefe del Estado Mayor del Ejército anunciara la creación de una "comisión consultiva" para examinar las condiciones de detención, Israel aseguró que había comenzado a trasladar a setecientos detenidos de Sde Teiman a la prisión militar de Ofer, en la Cisjordania ocupada, y a Ktzi'ot, en el Negev; otros quinientos más deberían ser trasladados en las próximas semanas (actualmente quedan setecientos, según una fuente militar contactada por Mediapart).  </p><p>El miércoles 5 de junio, el abogado del Estado israelí lo comunicó al Tribunal Supremo, al que se habían dirigido varias ONG exigiendo el cierre inmediato de este <strong>"agujero negro sin ley donde se pisotean los derechos humanos fundamentales de los detenidos".</strong> Prometió al más alto tribunal del país, en nombre del gobierno, que se mejorarían las condiciones de vida en Sde Teiman y que el lugar se transformaría únicamente en un centro de detención de corta duración, su propósito original, para clasificar a los detenidos (cuyo número máximo se ha fijado en 200) y realizar investigaciones preliminares.</p><p>Oneg Ben Dror, de Médicos por los Derechos Humanos de Israel (PHRI), una de las ONG que llevó el caso ante el Tribunal Supremo, acogió la noticia con alivio, pero sin cantar victoria.<strong> “Desde el 7 de octubre, la tortura ha alcanzado niveles sin precedentes en todas las prisiones, </strong>tanto en las de la administración penitenciaria como en las del Ejército", explica. “Hay otros centros de detención similares, como el de Ananot, al este de Jerusalén. Miles de familias no saben si sus seres queridos están vivos o muertos. Israel se niega a decirnos cuántas personas detenidas han muerto, o en qué campos están recluidos los presos, lo que equivale a una desaparición forzada, un crimen contra la humanidad según la Convención de Roma.” </p><p>Tal Steiman, del Comité Israelí contra la Tortura, coincide con él: <strong>"Esto no se ha visto jamás. Menores, ancianos, discapacitados, personas con heridas de guerra, mujeres</strong>, profesionales de la salud y periodistas <strong>están siendo </strong>detenidos incluso en zonas protegidas, escuelas y hospitales, y<strong> sometidos a tortura</strong>. Antes del 7 de octubre, las torturas que documentábamos se producían generalmente en el contexto de investigaciones e interrogatorios de los servicios de seguridad, pero no a un nivel tan alto en las detenciones. No se aplicaban a un público tan numeroso.” </p><p>El Ejército israelí declara a Mediapart que han muerto treinta y seis detenidos en sus instalaciones desde el comienzo de la guerra. Según Oneg Ben Dror, que ha organizado varias manifestaciones ante Sde Teiman, esa cifra dista mucho de la realidad. “Un centro peor que Guantánamo", añade su colega Nadji Abbas. “Allí han perdido la vida veinte personas en veinte años. Aquí, han habido decenas de muertos en unos pocos meses.” </p><p>En su denuncia presentada el 23 de mayo, PHRI y otras cuatro organizaciones israelíes de derechos humanos (el Comité contra la Tortura, Acri, HaMoked y Gisha) enumeran los múltiples abusos y torturas físicas y psicológicas infligidos a los presos palestinos. <strong>Palizas que provocan fracturas, hemorragias internas,</strong> castigos arbitrarios, intervenciones quirúrgicas sin anestesia, violencia sexual, etc.  </p><p>"Obligados a permanecer con los ojos vendados durante horas, incluso durante los tratamientos médicos o al defecar, son mantenidos en posturas dolorosas durante días y esposados constantemente hasta tal punto de que a algunos han tenido que amputarles extremidades. Se han documentado varios casos", informa Oneg Ben Dror.</p><p> A principios de abril, el diario israelí <em>Haaretz</em> publicó una<a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2024-04-04/ty-article/.premium/doctor-at-idf-field-hospital-for-detained-gazans-we-are-all-complicit-in-breaking-law/0000018e-a59c-dfed-ad9f-afdfb5ce0000" target="_blank"> carta de un médico de Sde Teiman</a> en la que alertaba a los ministros de Defensa y Sanidad y al fiscal general israelí. <strong>"A dos presos se les han amputado las piernas a causa de las heridas provocadas por los grilletes,</strong> algo habitual", escribió el médico, que se refirió a "difíciles dilemas éticos" y a "prácticas que no se ajustan a la ley". </p><p>Ese mismo mes, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, UNWRA, publicó un <a href="https://www.unrwa.org/sites/default/files/content/resources/summary_on_detention_and_alleged_ill-treatmentupdated.pdf" target="_blank">abrumador informe</a> sobre tratos inhumanos, crueles y degradantes a detenidos gazatíes, entre ellos varios de sus empleados. Se denunciaron numerosos abusos físicos, sexuales y psicológicos, como que los soldados orinaran sobre los detenidos, les obligaran a comportarse como animales, les pidieran que bebieran de los retretes, <strong>les azuzaban perros, incluso a niños,</strong> y les golpearan los genitales.  </p><p>Un hombre de 41 años describió que le habían obligado a sentarse "sobre algo que parecía un palo de metal ardiendo y era como fuego", lo que le causó quemaduras en el ano. Dijo que <strong>había visto morir a un preso después de que le introdujeran un palo eléctrico por el culo</strong>. </p><p>Hombres y mujeres han declarado haber sido obligados a desnudarse delante de militares varones durante los registros y haber sido fotografiados y filmados mientras estaban desnudos. <strong>“Un soldado nos quitó el hiyab, nos pellizcó y nos tocó el cuerpo, incluso los pechos"</strong>, relató una detenida de 34 años. Teníamos los ojos vendados y sentíamos que nos tocaban, que nos empujaban por la cabeza hacia el autobús. Nos decían "zorra, zorra". Decían a los soldados que se quitaran los zapatos y nos golpearan en la cara con ellos". </p><p>El Ejército israelí rechaza todas esas acusaciones y declara a Mediapart que no ha recibido "ninguna queja concreta de detenidos o abogados". Afirman que "los detenidos son esposados en función del nivel de riesgo y de su estado de salud" y que son "examinados cada día para asegurarse de que las esposas no están demasiado apretadas". </p><p>Aseguran que "a cada detenido se le proporcionan mantas, un colchón y ropa adecuada al clima", que reciben "tres comidas al día, basadas en cantidades aprobadas por un nutricionista para mantener su salud", que hay agua "normalmente disponible", que "se lleva a cabo un seguimiento médico individual de cada detenido, si lo necesitan, y en su caso, se pasan consultas médicas de forma regular", y que esa atención es proporcionada por "personal médico cualificado". </p><p>En mayo, ex empleados de Sde Teiman relataron a la <a href="https://edition.cnn.com/2024/05/10/middleeast/israel-sde-teiman-detention-whistleblowers-intl-cmd/index.html" target="_blank">CNN</a> y a <a href="https://www.theguardian.com/world/article/2024/may/23/whistleblowers-allege-widespread-abuses-at-israeli-detention-camp-sde-teiman" target="_blank"><em>The Guardian</em></a>, bajo anonimato, la violencia sin precedentes que se vive en ese centro militar. Describen un complejo penitenciario dividido en dos zonas, lo que corroboran los testimonios recogidos por Mediapart.  </p><p>En la primera, son <strong>hacinados en recintos mugrientos y pestilentes</strong> decenas de palestinos sospechosos de ser terroristas o de tener vínculos directos o indirectos con Hamás, donde soportan limitaciones físicas extremas, con los ojos vendados y las manos atadas. En la segunda, se improvisó un hospital de campaña, gestionado por el Ministerio de Sanidad israelí, después de que los hospitales civiles se negaran a admitir a pacientes gazatíes. Los detenidos, con pañales,<strong> son atados a sus camas y alimentados a través de pajitas. </strong></p><p>Su testimonio es similar al ofrecido recientemente en <a href="https://www.francetvinfo.fr/monde/proche-orient/israel-palestine/temoignage-nus-yeux-bandes-et-attaches-a-leurs-lits-un-medecin-israelien-alerte-sur-les-conditions-de-detention-de-prisonniers-palestiniens-dans-le-camp-de-sde-teiman_6580325.html" target="_blank">Radio France</a> por un cirujano israelí que entró en este centro militar a petición del Ejército: "Los pacientes no tienen nombre. Están dispuestos en dos filas. Hay entre quince y veinte detenidos, todos atados y tumbados en las camas. <strong>No pueden moverse. Tienen los ojos vendados. Están desnudos. Llevan pañales.</strong>” </p><p>Diaa Al-Kahlout, jefe de la oficina en Gaza de Al-Araby Al-Jadeed, era uno de los últimos periodistas que cubrían la guerra en el norte del enclave cuando fue detenido, la mañana del 7 de diciembre de 2023, junto con sus hermanos Taher y Mohammed, así como nueve cuñados y vecinos, en la casa familiar (luego incendiada por el Ejército israelí) en Beit Lahia.  </p><p>Una detención humillante –"destruyeron nuestra dignidad"–, como puede verse en <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/211223/j-ai-subi-l-electricite-les-palestiniens-faits-prisonniers-gaza-temoignent-de-tortures-et-d-humilia" target="_blank">vídeos virales</a> en redes sociales, filmados y difundidos por soldados israelíes, en particular a través de<strong> 72 Virgins-Uncensored, un canal de Telegram en manos de una unidad encargada de operaciones de guerra psicológica</strong>, según el diario israelí <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/security-aviation/2023-12-12/ty-article/.premium/graphic-videos-and-incitement-how-the-idf-is-misleading-israelis-on-telegram/0000018c-5ab5-df2f-adac-febd01c30000" target="_blank"><em>Haaretz</em></a>.  </p><p>En ellos se puede ver a decenas de palestinos, entre ellos Diaa Al-Kahlout, en ropa interior, con frío, con la cabeza gacha o los ojos vendados, de rodillas o sentados en el suelo en filas, bajo la vigilancia de soldados, en la calle Al-Souk de Beit Lahia o entre las ruinas, como en Jabaliya. </p><p><strong>"Nos pegaban, nos llamaban cucarachas y ratas, nos escupían y se hacían fotos con nosotros y sus Kalashnikov"</strong>, recuerda Diaa Al-Kahlout. "Siendo periodista, no terrorista", el padre de familia no tenía ni idea del calvario que le esperaba. </p><p>"Hacinados como animales" en un camión, les llevaron a la base israelí de Zikim, a un kilómetro de Gaza, al sur de la ciudad de Ashkelon. Allí fue interrogado por el Ejército y después por el Shin Bet, el servicio de seguridad israelí, siempre con los ojos vendados y agachado, sobre su trabajo periodístico y sus fuentes, en particular sus contactos con dirigentes de Hamás en Gaza. Una vez más, le golpearon y se burlaron de él. "Me decían: eres un terrorista, hijo de perra.” </p><p>Unas doce horas más tarde le trasladaron en autobús a Sde Teiman, le metieron en una jaula hacinada con suelo de asfalto y rodeada de alambre de espino. Allí descubre "Guantánamo", pierde la noción del tiempo, cuenta los días desde la salida hasta la puesta del sol... </p><p>Durante veinticinco días, le obligan a arrodillarse desde el amanecer hasta el anochecer, <strong>le permiten ir al baño sólo una vez al día, le dan muy poca comida</strong> –unas rebanadas de pan, mermelada, queso, atún, un poco de agua– y ningún tratamiento médico. No se le permite hablar con sus compañeros. "Si alguno de nosotros hablaba o se movía, nos castigaban, nos golpeaban, nos obligaban a permanecer de pie con las manos levantadas por encima de la cabeza y nos esposaban durante varias horas", relata. </p><p>El vigésimo quinto día se lo llevaron, con los ojos vendados, en un vehículo militar que se movió durante unos quince minutos. Lo llevaron violentamente a una habitación. Los soldados le ordenaron que se desnudara para ponerle un pañal y luego que se vistiera. Obedeció, preparándose para ser interrogado de nuevo sobre su trabajo como periodista.  Pero<strong> acabó colgado del techo con otros detenidos</strong>, entre ellos Mohsen, un miembro de su familia, al que reconoce con dolor. Mantiene la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Posici%C3%B3n_Shabak" target="_blank">posición shabak</a> durante seis largas horas, lo que le provocó terribles dolores de espalda y hombros y reavivó su hernia discal.  </p><p>Cuando los soldados le desatan, se tambalea. Le dan agua y le meten en una nueva celda. Él aún no lo sabe, pero allí hay dos profesionales sanitarios de Jabaliya, en el norte de Gaza: Ahmed Muhanna, director del hospital Al-Awda, y Mohammed Al-Ran, cirujano del hospital indonesio. Durante ocho días estuvieron pudriéndose allí, sometidos a múltiples formas de malos tratos, y<strong> a algunos los obligaron a cantar "Viva Israel". </strong></p><p>Pasados treinta y tres días, le subieron a un autobús con un centenar de detenidos, entre ellos un anciano enfermo de Alzheimer que aún se pregunta cómo consiguió sobrevivir. Un militar le golpea por no mirar al suelo. En el paso fronterizo de Kerem Shalom, los soldados les dicen que se larguen y que corran hacia el lado palestino. Les reciben agentes de la UNWRA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, y del CICR.  </p><p>Diaa Al-Kahlout <strong>se entera de que están a 9 de enero de 2024, que su casa ha sido bombardeada, que su suegro ha muerto y que su padre y su mujer han resultado heridos.</strong> </p><p>Ahora vive medicado, en un "terror perpetuo", y se siente "mentalmente incapaz de volver al trabajo", lo que agrava su trauma, porque ya no puede "informar al mundo sobre el genocidio de su pueblo": "El mundo exterior sólo ve el 10% de la realidad de Gaza. <strong>Como periodistas, sólo hemos podido compartir fragmentos de lo que pasa</strong>". </p><p>Abu Jaled también considera que su "psique y su vida social" se han visto afectadas, "de hecho destruidas", desde que estuvo detenido durante 25 días en varios centros militares de Nahal Oz, cerca de Gaza, y luego cerca de Jerusalén: "Nunca lo olvidaré", afirma. Es enfermero, regresaba del hospital indonesio donde trabajaba cuando fue detenido violentamente en el puesto de control de Netzarim, el 20 de noviembre de 2023. </p><p>Con los ojos vendados, primero le llevaron a una prisión del Ejército israelí y luego le trasladaron a otros cuatro centros militares, donde le torturaron, intimidaron y hostigaron durante casi un mes: "Me pregunto cómo sigo vivo", dice.  </p><p><strong>"El Ejército israelí no me ha tratado con respeto ni humanidad. No somos seres humanos, ni siquiera animales</strong>. Para ellos no somos seres vivos. No pude comunicarme ni informar a mi familia y a mi esposa de lo que me había ocurrido. Me insultaban, me golpeaban a diario, no me dejaban dormir, me daban patadas en la cara y en las piernas. Me obligaron a permanecer de rodillas con las manos atadas. Éramos más de ciento cincuenta personas, sin lugar para ducharnos ni posibilidad de ir al baño cuando teníamos necesidad.” </p><p>Abu Jaled no pudo terminar su testimonio y pidió un descanso: "Estoy agotado, me han robado la dignidad". Liberado el 14 de diciembre de 2023 por el mismo procedimiento que Diaa Al-Kahlout –"Nos metieron en un autobús con otros detenidos, nos esposaron de pies y manos y nos llevaron al paso fronterizo de Kerem Shalom y nos dijeron que corriéramos hacia la zona palestina", cuenta Abu Jaled–,<strong> ahora sobrevive en una tienda de plástico con su mujer, sus tres hijos y sus padres</strong> en Jan Yunis, tras haberse refugiado en Rafah y haber tenido que desplazarse de nuevo por las bombas. "Nos dijeron que nos fuéramos a los campos de refugiados de Rafah, que no se nos permitía volver al norte".  </p><p>Cada noche se despierta sobresaltado, sudando. Atormentado por lo que ha visto y vivido. Piensa en todos los gazatíes que murieron en los "centros de tortura". Como Adnan Al-Bursh, destacado cirujano de Al-Shifa, el mayor hospital del enclave en la ciudad de Gaza. Asediado del 18 de marzo al 1 de abril por el Ejército israelí, Al-Shifa quedó reducido a cenizas y escombros, y se descubrieron fosas comunes en él, así como en el hospital Nasser de Jan Yunis.  </p><p><strong>Adnan Al-Bursh era director del departamento de ortopedia. Murió tras más de cuatro meses en la prisión de Ofer</strong>, en la Cisjordania ocupada. Fue capturado en diciembre junto con otros diez profesionales de la salud durante la invasión terrestre del Ejército israelí del campo de refugiados de Jabaliya. Atendía día y noche a los heridos que acudían en masa al hospital de Al-Awda, dándose sólo una hora de respiro por la mañana para hacer deporte cerca de la playa. Las autoridades israelíes aún no han devuelto su cadáver. "Amaba la vida", declaró su sobrino en una entrevista a la <a href="https://edition.cnn.com/2024/05/03/middleeast/gaza-surgeon-adnan-al-bursh-israeli-prison-intl-hnk/index.html" target="_blank">CNN</a>.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jun 2024 17:25:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Rachida El Azzouzi (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Viaje al infierno de Sde Teiman, el Guantánamo que Israel mantiene en secreto en medio del desierto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bombas sobre Gaza,Israel,Territorios palestinos,Crímenes contra humanidad,Torturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Médicos sin Fronteras advierte de que “una ofensiva sobre Rafah sería catastrófica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/medicos-fronteras-advierte-ofensiva-rafah-seria-catastrofica_1_1783505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ffdc62cd-566b-4ba7-a5a2-48654477a0ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Médicos sin Fronteras advierte de que “una ofensiva sobre Rafah sería catastrófica”"></p><p>Para el primer ministro israelí, <strong>Benjamin Netanyahu</strong>, no lanzar una ofensiva sobre Rafah sería, si no una falta, al menos un error. Allí, en pleno sur de la Franja de Gaza, en la frontera con Egipto, se encuentran las últimas fuerzas de Hamás, e incluso sus dirigentes, según las autoridades, el Estado Mayor y la <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2024-05-03/ty-article/.premium/hostage-deal-and-rafah-op-reach-tipping-point-and-israel-could-fall-either-way/0000018f-3a0e-d0b5-a59f-3bcf9a540000" target="_blank">prensa</a> israelíes. <strong>No habrá “victoria total” sobre el enemigo</strong>, prometida tras las masacres del 7 de octubre de 2023, <strong>sin la conquista de Rafah</strong>. </p><p>No se trata de un anuncio nuevo: <strong>Benjamin Netanyahu</strong> ya había declarado en una conferencia de prensa el 17 de febrero que estaba decidido a llevar a cabo esa operación militar. <strong>“Cualquiera que quiera impedirnos llevar a cabo una operación en Rafah nos está diciendo, de hecho, que perdamos la guerra”</strong>, dijo entonces, respondiendo a todos los que se mostraban reticentes, desde Washington hasta El Cairo, pasando por París.  </p><p>Unas semanas más tarde han vuelto a aparecer con más fuerza que nunca los rumores de una ofensiva israelí sobre la gran ciudad meridional gazatí. El 30 de abril, Netanyahu <a href="https://www.gov.il/en/pages/event-forum300424" target="_blank">comunicó</a> a las familias de los rehenes retenidos en Gaza que la operación seguiría adelante, haya o no un acuerdo sobre el intercambio de prisioneros y una tregua. Sus aliados de extrema derecha impulsan la ofensiva. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, <a href="https://www.timesofisrael.com/gantz-far-right-ministers-issue-dueling-ultimatums-to-pm-over-hostage-deal-rafah-op/" target="_blank">ha amenazado</a> con derribar el gobierno si Netanyahu renuncia a invadir el sur del enclave palestino. Y le ha seguido Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional. </p><p>Una vez más, hay muchas voces que se alzan para frenar el ardor guerrero de Tel Aviv. <strong>El secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken,</strong> de gira por la región para defender la normalización entre el Estado hebreo y Arabia Saudí y para presionar a Hamás para que acepte las condiciones de la tregua propuesta, <strong>ha reiterado la </strong><a href="https://www.nytimes.com/2024/05/02/world/middleeast/us-israel-gaza-blinken-netanyahu.html" target="_blank"><strong>oposición</strong></a><strong> de Washington a esta ofensiva. </strong></p><p>Sobre el terreno, los aterrorizados habitantes de Rafah, la mayoría de los cuales se han visto ya desplazados varias veces, sufren <a href="https://www.lemonde.fr/international/article/2024/04/29/israel-intensifie-ses-preparatifs-pour-une-offensive-sur-rafah_6230568_3210.html" target="_blank">bombardeos</a> cada vez más frecuentes y mortíferos. También se han enterado con preocupación de que Israel ha comprado decenas de miles de tiendas de campaña y que la Media Luna Roja egipcia ha instalado un campamento cerca de Jan Yunis, de donde se han retirado las fuerzas israelíes, dejando la ciudad en ruinas. </p><p>Una vez más, la ONU ha pronosticado una <a href="https://www.challenges.fr/monde/l-onu-predit-un-massacre-a-rafah-si-l-armee-israelienne-lance-une-offensive_891960" target="_blank" >“masacre</a>” si produce la ofensiva. Esto refleja la preocupación, por no decir pánico, que se ha apoderado de todas las organizaciones humanitarias que trabajan en el sur del enclave palestino. </p><p>Michel Lacharité, responsable de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF), acaba de regresar de Jerusalén y ha hablado con Mediapart.</p><p> </p><p><strong>Mediapart: Las autoridades israelíes, encabezadas por el primer ministro Netanyahu, no dejan de repetir que habrá una ofensiva sobre Rafah. Usted acaba de regresar de Jerusalén. ¿Está esta operación en el orden del día de las conversaciones que usted mantiene con el ejército israelí?</strong> </p><p>Michel Lacharité : <strong>Desgraciadamente, esperamos que se ordene esta ofensiva en cualquier momento</strong>, precedida de una orden de evacuación de la población que vive en Rafah. Durante nuestras reuniones con los órganos de coordinación del ejército israelí en las últimas dos semanas, la cuestión no era si esta ofensiva tendría lugar, sino cuáles serían los parámetros. </p><p>Desde el 15 de abril, este mismo mensaje se ha transmitido a las organizaciones de Naciones Unidas, al Comité Internacional de la Cruz Roja y a otras ONG. Les hemos expresado nuestra indignación, recordamos que el 70% de las víctimas desde el inicio del conflicto son civiles, mujeres y niños, y repetimos que una ofensiva de este tipo sería catastrófica, pero está claro que el ejército israelí hace oídos sordos a estas consideraciones humanitarias.</p><p> </p><p> </p><p><strong>Usted y todas las organizaciones que trabajan en la Franja de Gaza, ONG y agencias de la ONU, afirman que una ofensiva sería catastrófica. ¿Puede explicar por qué?</strong> </p><p>Se habla de desplazar a más de un millón de personas y ordenarles que se dirijan hacia Jan Yunis y la zona central, es decir, hacia campos de ruinas. La población que vive hoy en Rafah está debilitada, ya ha sido desplazada muchas veces. Van a tener que desplazarse una vez más con sus refugios improvisados a zonas parcial o totalmente destruidas. </p><p><strong>Los escombros están sembrados de artefactos explosivos sin detonar.</strong> El acceso al agua es imposible. El ejército israelí presenta un barniz humanitario, asegurando que se mantendrá el acceso del personal y los suministros humanitarios internacionales, pero sabemos por experiencia que no hay ningún lugar seguro en la Franja de Gaza. Hay bombardeos todos los días, sobre Rafah y sobre todas las zonas de la Franja de Gaza.</p><p> </p><p><strong>Usted tuvo que evacuar el Hospital Nasser de Jan Yunis en febrero, y ahora está preparando su regreso. ¿En qué condiciones podría plantearse este regreso, en caso de ofensiva israelí sobre Rafah?</strong> </p><p>Hemos regresado al Hospital Nasser a mediados de abril. A día de hoy, todavía no está operativo. Hay que alcanzar una serie de hitos antes de que podamos volver a trabajar. Tenemos que reconstruir el muro perimetral, gran parte del cual ha quedado destruido, al igual que gran parte del equipamiento. Necesitamos un generador para suministrar electricidad y agua, que son condiciones previas esenciales para prestar socorro. </p><p>Nuestros equipos han limpiado las salas del hospital y han instalado camas. Pero no abriremos el hospital ni las camas quirúrgicas si no está operativa la sala de urgencias. Esperamos poder reanudar las actividades en el hospital dentro de unas dos semanas. Así que está claro que si se ordena una ofensiva en los próximos días, el Nasser no estará operativo.</p><p> </p><p><strong>En caso de ofensiva, ¿podrá hacerle frente el sistema sanitario?</strong> </p><p>Según la Organización Mundial de la Salud, todavía hay unos once hospitales que funcionan parcialmente, además de los hospitales de campaña creados por algunos gobiernos, ONG y el CICR. En toda la Franja de Gaza, la OMS contabilizaba 700 camas de las 3.500 existentes al comienzo de la guerra, mientras que las necesidades se estiman en 7.000. </p><p>En los últimos seis meses se ha paralizado el sistema sanitario. Está claro que <strong>otros hospitales dejarán de funcionar en caso de ofensiva sobre Rafah</strong>. Es probable que el hospital emiratí, en el centro de la ciudad, sea evacuado, al igual que el hospital indonesio. Tendremos que recurrir a los hospitales de campaña y al Nasser durante un tiempo indeterminado. Pero está la incertidumbre: ¿quién nos dice que el Nasser no va a volver a ser atacado? Tuvimos al-Shifa 1, el primer asalto, luego al-Shifa 2, el segundo asalto... </p><p>Es más, hoy los servicios sanitarios y de urgencias los prestan colegas palestinos. <strong>MSF tiene 400 empleados palestinos.</strong> Todos ellos tendrán que hacer frente a las mismas urgencias que el resto de la población. ¿Cómo imaginar que podrán organizar las emergencias cuando<strong> su prioridad será, evidentemente, salvar a sus familias en una situación caótica y peligrosa</strong>? Pensar que las emergencias pueden organizarse en unos días, que los hospitales pueden trasladarse, que los sistemas de agua pueden reubicarse, es realmente mostrar una falta de conciencia de las dificultades a las que se enfrenta la población.</p><p> </p><p><strong>¿Qué le dicen las autoridades israelíes encargadas de coordinar la ayuda humanitaria?</strong> </p><p>Por el momento, los esfuerzos de comunicación se centran principalmente en el suministro de agua y asistencia. Un cambio importante es la reapertura del puerto de Ashdod, que permitirá el paso de suministros y equipos a través de Israel y su transporte a Gaza. Pero en cualquier caso, las cantidades son insuficientes. Es más, seguimos bloqueados en lo que respecta a los productos de doble uso. </p><p>Por ejemplo, <strong>no podemos importar vehículos, equipos biomédicos como máquinas de rayos X o equipos de producción de oxígeno, ni siquiera generadores.</strong> Eso es esencial, porque sin ello puedes tener tres toneladas de paracetamol, pero no sirve para nada. Lo que está claro es que ninguna coordinación con las fuerzas armadas, ninguna nueva capacidad de suministro, evitará una masacre cuando se lance la ofensiva sobre Rafah.</p><p> </p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 May 2024 18:46:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Gwenaelle Lenoir (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Médicos sin Fronteras advierte de que “una ofensiva sobre Rafah sería catastrófica”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bombas sobre Gaza,Israel,Crímenes contra humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuego, arma de limpieza étnica: más de 100 poblados abrasados en un año de guerra olvidada en Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/fuego-arma-limpieza-etnica-100-poblados-han-sido-abrasados-ano-guerra-olvidada-sudan_1_1748939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0f851ea6-e58f-4d67-a798-7480dafc3ebb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuego, arma de limpieza étnica: más de 100 poblados abrasados en un año de guerra olvidada en Sudán"></p><p>Israel está usando <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/israel-utiliza-hambruna-arma-guerra-gaza_1_1736594.html" target="_blank" >el hambre como arma de guerra</a> en la Franja de Gaza, donde <strong>un millón de personas se encuentran a las puertas de la catástrofe alimentaria,</strong> según los análisis de la ONU. Más de tres cuartas partes de su población, de 2,2 millones de habitantes, han sido <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/israel-transformado-ciudad-gaza-campo-ruinas-cementerio-cielo-abierto_1_1745672.html" target="_blank" >forzados a abandonar sus casas</a> desde que el territorio palestino fue invadido por las tropas israelíes en octubre de 2023. Gaza acapara el interés informativo y político mundial, pero no es el único lugar del planeta donde<strong> la población civil se ha convertido en objetivo militar</strong> y es atacada con armas muy distintas a los tanques y las bombas. De hecho, cuando la guerra llegó a la Franja, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/sudan-vuelve-hundirse-caos-estallido-combates-ejercito-grupo-paramilitar-rsf_1_1474833.html" target="_blank" >Sudán llevaba ya seis meses de cruento conflicto interno</a>, que la ONU llega a calificar como<strong> “una de las peores pesadillas humanitarias de la historia reciente”</strong>.</p><p>En Sudán los desplazados se elevan a<strong> seis millones de personas</strong>, mientras que <strong>la hambruna amenaza a 18 millones</strong>, el 40% de la población. Las ciudades están siendo saqueadas, los hospitales y las escuelas destruidos, no hay corredores humanitarios, se suceden las masacres, las ejecuciones callejeras y las violaciones de mujeres. </p><p>Una de las armas empleadas para sembrar el terror y expulsar a los civiles de sus poblados es el fuego. Ambos bandos <strong>incendian pueblos enteros, algunos incluso más de una vez</strong>, en lo que constituye <strong>una nueva campaña de limpieza étnica</strong> y tiene también la consideración de crimen contra la humanidad. En algunos casos se ha utilizado la quema de poblados igualmente en <strong>las luchas que mantienen tribus árabes rivales</strong>. Entre el 15 de abril de 2023 y el 29 de febrero de este año, al menos <strong>180 incendios han destruido 108 poblados en Sudán</strong>, sobre todo en la región de Darfur, según el análisis llevado a cabo por el proyecto <a href="https://felt.com/map/Map-of-Fires-in-Sudan-Sudan-Witness-khryT-Hdth-lHryq-fy-lswdn-shhd-lswdn-qJapVNDKS9BWUh0tJqYFWHD?loc=11.634,25.686,6.64z" target="_blank" >Sudan Witness</a>, del <a href="https://www.info-res.org/" target="_blank" >Centro para la Resiliencia de la Información</a> (CIR).</p><p>Gracias al uso de imágenes de satélite, el<a href="https://firms.modaps.eosdis.nasa.gov/" target="_blank" > sistema de información sobre incendios de la NASA</a> y la geolocalización, los investigadores de Sudan Witness han podido verificar la información obtenida a partir de vídeos e imágenes difundidas en internet. </p><p>“Mediante análisis de fuentes abiertas, hemos documentado las pautas de numerosos incendios en Sudán y la devastación generalizada que causan. Desde que estalló el conflicto el pasado mes de abril, el fuego parece haberse convertido en <strong>un arma de guerra que ha provocado desplazamientos masivos”</strong>, explica Anouk Theunissen, jefa del equipo Sudan Witness.</p><p>Los incendios son obra, sobre todo, de las <strong>Fuerzas de Apoyo Rápido</strong> (FAR, Rapid Support Forces en inglés) y sus milicias aliadas, pero también el ejército contribuye a la destrucción con sus bombardeos aéreos. Ambos bandos no sólo combaten entre sí, sino que, además, en el caso de las FAR, llevan a cabo <strong>una campaña de violencia étnica contra los masalit</strong>, que están huyendo hacia el oeste, al vecino Chad. Fuego, falta de alimentos y saqueos fuerzan a los miembros de esta etnia africana a huir de las milicias árabes y hacinarse en penosas condiciones<strong> en los cada vez mayores campos de refugiados de Chad</strong>, donde Médicos Sin Fronteras cifra en<strong> 550.000 el número de sudaneses</strong>. Según <em>The New York Times</em>, llegan a 2.000 por día. </p><p>La limpieza étnica reproduce <strong>la violencia contra los grupos no árabes perpetrada por la milicia Yanyauid hace 21 años en Darfur,</strong> cuando quemaron pueblos enteros y más de<strong> 300.000 personas fueron asesinadas</strong>, según las cifras de un informe del Parlamento británico y de la ONU. Fue bautizado como el “primer genocidio del siglo XXI”.</p><p>No sólo las milicias cometen crímenes de guerra. El ejército sudanés usa aviones en contra de su propia población. Hace apenas un mes, <strong>bombardearon el principal mercado de la ciudad de El Daein</strong>, la capital de Darfur oriental, matando a 10 personas. Los heridos se contaron por decenas y cientos de viviendas quedaron destruidas, según informó <em>The Guardian</em>. Sudan Witness ha verificado imágenes correspondientes a tres incendios diferentes, tanto en zonas residenciales como comerciales de El Daien, así como impactos de metralla en construcciones de ladrillo.</p><p>En la mayoría de los casos, no obstante, son las Fuerzas de Apoyo Rápido las responsables de los incendios. Es el caso del ocurrido en <strong>El Geneina</strong> en junio del año pasado, cuando los milicianos de las FAR <strong>saquearon la residencia del sultán de los masalit </strong>en esa localidad. Al mismo tiempo, ardieron edificios próximos y se encontraron cadáveres en las calles colindantes a la residencia. Los milicianos colgaron en las redes sociales vídeos delante de la casa, mientras proclamaban que allí ya no vivía ningún masalit, “sólo árabes”, y se veía detrás de ellos el humo de las casas próximas quemadas. Sólo cinco días después, <strong>más de un millar de personas fueron asesinadas en El Geneina por miembros de las FAR</strong>, que perseguían y disparaban a los no árabes por las calles. </p><p><strong>Misterei</strong>, cuya población es en su mayoría masalit, sufrió<strong> incendios en mayo y en octubre </strong>del año pasado. Pese a que sus habitantes huyeron a Chad tras el primer ataque, en el segundo quedó <strong>arrasada más del 60% de su superficie</strong>, unos 3.750 metros cuadrados.</p><p>Lo mismo ocurrió en <strong>Kordofán del Sur</strong>, donde se repitieron los incendios en diciembre y luego el pasado febrero. También se quemaron los poblados vecinos de <strong>Al Takma, Habila y Jabal ad Dayr</strong>. </p><p>En <strong>Kubum</strong> y <strong>Mukjar,</strong> en Darfur del sur, los enfrentamientos entre <strong>dos tribus árabes rivales, Bani Halba y Al Salamat</strong>, terminaron en la quema de varias aldeas. Los incendiarios son<strong> milicianos con uniformes de las FAR</strong>, que hacen alarde de sus ataques en múltiples vídeos. Pero que compartan uniforme no significa que no se maten en ellos. Para distinguirse utilizan<strong> cintas de colores</strong> que añaden a sus ropas: el blanco identifica a los milicianos de Bani Halba y el azul a los de Al Salamat. El 8 de agosto <strong>murieron 30 personas en Kubum</strong> en combates entre ambas tribus. Una semana más tarde, los incedios los sufrieron miembros de Al Salamat en los poblados de <strong>Buro</strong> y<strong> Awstani</strong>. El 7 de septiembre, <strong>Markundi</strong> fue atacada a sangre y fuego por los Al Salamat. Diez días más tarde, los Al Salamat volvieron a incendiar Kubum, el mercado y los tukuls, las casas de planta redonda que se construyen con barro, paja o madera en la mayor parte de África.</p><p>El dictador <strong>Omar Al Bashir,</strong> que llegó al poder tras dar un golpe de Estado en 1989, fue el adalid de la islamización de Sudán y se apoyó en las <strong>milicias Yanyauid</strong> en su lucha contra el <strong>Ejército de Liberación Sudanés</strong>, levantado en armas contra el Gobierno en 2003. Las masacres y violaciones de derechos humanos cometidas entonces llevaron a la Corte Penal Internacional a ordenar su <strong>captura por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad</strong>. </p><p>Cuando cayó Al Bashir en 2019, tras una ola de protestas populares, el gobierno de transición, que prometía democracia y fue reconocido internacionalmente, duró poco al ser  derrocado por una junta militar en la que compartían poder <strong>el general Abdel Fatah Al Burhan</strong> y <strong>el líder de las FAR, Mohamed Hamdan Dagalo</strong>, alias <em>Hemedti</em>. La alianza se rompió porque los dos cabecillas discrepaban en el plazo de tiempo necesario para dejar el gobierno en manos civiles y en cómo deberían integrarse las FAR en el Ejército regular. El pasado abril estalló de nuevo la guerra civil. <em>Hemedti</em> cuenta con<a href="https://www.infolibre.es/suplementos/wagner-muerte-y-dinero/" target="_blank" > el apoyo de los mercenarios de Wagner</a> y el <strong>respaldo financiero y logístico de Emiratos Árabes Unidos</strong>, según publicó <em>The New York Times</em> el pasado septiembre. Tanto los rusos como los jeques ansían <strong>el oro de los yacimientos sudaneses. </strong></p><p>El país lleva casi un año de guerra y de catástrofe humana que no tiene visos de acabar ante la indiferencia internacional. Los esfuerzos diplomáticos se multiplican en Ucrania e Israel, entre denuncias por los ataques a la población civil. El pasado 17 de enero, <strong>los aviones del ejército sudanés atacaron Zurug</strong>, la principal base de las FAR en Darfur del norte. Los destrozos en la zona eran evidentes: cráteres, edificios convertidos en escombros y viviendas incendiadas, según pudo constatar Sudan Witness. <strong>Munición pesada había impactado en la zona residencial de Zurug</strong>. El ejército sudanés, como el israelí en Gaza, justifica sus ataques con el argumento de que <strong>los milicianos de la FAR se esconden entre la población civil</strong>. “En un momento en que los periodistas tienen acceso limitado a Sudán”, destaca Anouk Theunissen, “las fuentes abiertas desempeñan un papel fundamental para mostrar al mundo lo que está sucediendo- y para garantizar la existencia de un archivo de datos verificados que sirva de apoyo a los esfuerzos de justicia y rendición de cuentas en el futuro”.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 21:00:43 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Begoña P. Ramírez]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El fuego, arma de limpieza étnica: más de 100 poblados abrasados en un año de guerra olvidada en Sudán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo investigación,Crímenes guerra,Crímenes contra humanidad,Emiratos Árabes Unidos,Israel,Ucrania,Guerra civil,Armas,Violaciones,Refugiados,Hambre,ONU,Sudán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio de la Historia, de los tribunales y de la sociedad israelí se acerca para Netanyahu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/guerra-sucia-netanyahu-dia-tendra-responder_1_1676174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b4504c27-741d-4b2d-bc85-2c33608c917c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio de la Historia, de los tribunales y de la sociedad israelí se acerca para Netanyahu"></p><p>Benjamin Netanyahu ya lo sabe. <strong>El día en que la guerra de Gaza llegue a su fin marcará también el principio del fin de su carrera política.</strong> Sucederá dentro de unas semanas, como esperan en Washington, o de "varios meses", como ha anunciado Yoav Gallant, ministro israelí de Defensa. De hecho, según quienes lo conocen, esta es una de las razones por las que <strong>el primer ministro israelí no tiene prisa</strong> por ver a su país salir del estado de guerra en el que vive desde hace más de dos meses. </p><p>"Va a ser una guerra larga", <a href="https://www.mediapart.fr/journal/fil-dactualites/251223/frappes-meurtrieres-israeliennes-incessantes-gaza-netanyahu-inflexible" target="_blank">declaró Netanyahu</a> el lunes 25 de diciembre, día de Navidad, tras visitar Gaza. Anunció una nueva intensificación de los ataques, incesantes desde hace dos días, lo que suscitó una <a href="https://www.mediapart.fr/journal/fil-dactualites/261223/l-onu-profondement-inquiete-des-frappes-israeliennes-gaza" target="_blank">profunda preocupación</a> en la ONU. Según las últimas cifras del Ministerio de Sanidad palestino, controlado por Hamás, en las operaciones militares israelíes <strong>han muerto 20.674 personas, la mayoría mujeres, niños y adolescentes, y casi 55.000 han resultado heridas</strong>. </p><p>Para Netanyahu, el fin de los combates significaría una posible reanudación de la movilización masiva de la sociedad civil contra sus planes de reforma <em>democraticida</em> y también contra su <strong>desastrosa gestión del problema de los rehenes</strong>, sobre todo si entretanto no se ha sacado con vida de Gaza a los que siguen retenidos. También significaría un probable regreso a los tribunales para enfrentarse a las <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/260122/corruption-un-nouveau-front-potentiellement-devastateur-pour-netanyahou" target="_blank">acusaciones de corrupción, fraude y abuso de confianza</a> que pesan sobre él desde hace más de cinco años. </p><p>Pero sobre todo, para Netanyahu, éste será el momento en que su batallón de comunicadores deje de protegerle. El momento en que tendrá que enfrentarse a la verdad. Porque, como bien sabe,<strong> tendrá que dar explicaciones ante la comisión de investigación que seguramente se creará</strong> para examinar las condiciones en las que Hamás pudo, bajo la mirada de los servicios de inteligencia israelíes <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>que tienen o tenían fama de estar entre los mejores del mundo<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>, concebir, planificar, preparar y perpetrar la <strong>espantosa masacre del 7 de octubre,</strong> sumiendo al país en uno de los peores traumas de su historia. </p><p>Dada la desconfianza que existe desde hace años entre este primer ministro y los jueces, en particular los del Tribunal Supremo, y la tradición de confiar al presidente del Tribunal la presidencia de las comisiones de investigación, como ocurrió con Shimon Agranat en 1973 <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/051023/cinquante-ans-apres-israel-n-toujours-pas-tire-les-lecons-de-la-guerre-du-kippour" target="_blank">por la guerra de Yom Kippur</a>, y luego con Yitzhak Kahane, en 1982, <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/160922/sabra-et-chatila-histoire-d-un-massacre-anticipe-par-israel" target="_blank">por la masacre de Sabra y Shatila</a> en Beirut, podemos imaginar que a Netanyahu no le entusiasma la idea de responder a las preguntas de Esther Hayot, o de quien la suceda, ya que está a punto de jubilarse y aún no se ha nombrado oficialmente a nadie para ocupar su puesto. </p><p>Sobre todo porque<strong> la longevidad del primer ministro en el poder</strong> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>más de quince años al frente del Gobierno, dos más que David Ben-Gurion–, lejos de facilitarle la tarea,<strong> le añade un poco más de carga, es decir, de responsabilidades históricas.</strong> </p><p>La gran mayoría de las opciones estratégicas y decisiones políticas aventuradas que hicieron posible la operación terrorista de Hamás fueron elegidas por sus gobiernos. A menudo por iniciativa propia. En particular, <strong>tendrá que explicar</strong> en qué condiciones y guiado por qué convicciones ideológicas decidió, hace unos diez años, <strong>apoyar activamente a Hamás en detrimento de Al Fatah y la Autoridad Palestina. </strong></p><p>También tendrá que revelar por qué, y con qué garantías, aceptó que Qatar suministrara a Hamás, con el consentimiento de su gobierno, 30 millones de dólares al mes, totalizando varios miles de millones, al menos una parte de los cuales se utilizó para comprar o producir armas que mataron a israelíes. Es comprensible que ante esta adversidad prevista y enfrentado a los resultados <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>atroces para los palestinos, decepcionantes para el ejército israelí<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span> de los dos primeros meses de guerra contra Hamás, <strong>Netanyahu haya hecho oídos sordos no sólo a las peticiones de alto el fuego</strong> de Naciones Unidas o de París, sino incluso a las <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/081223/guerre-au-proche-orient-les-objectifs-antagonistes-de-biden-et-netanyahou" target="_blank">peticiones de Washington</a> para que la guerra <strong>"termine cuanto antes", </strong>acompañadas de las advertencias de Joe Biden lamentando que Israel "esté perdiendo su apoyo internacional por la naturaleza indiscriminada de sus bombardeos, en los que han muerto miles de civiles palestinos". </p><p>Aunque <strong>Estados Unidos concede cada año a Israel 3.800 millones de dólares en ayuda militar,</strong> la Casa Blanca tiene dificultades para que los dirigentes israelíes le hagan caso. Cuando el presidente de Estados Unidos pidió al Gobierno israelí que aplicara "tácticas más precisas en un plazo de tres semanas y que se centrara en la forma de preservar a los civiles", el ministro de Defensa, Yoav Gallant, respondió que <strong>"la destrucción de Hamás era esencial para la seguridad de su país"</strong> y que "esta campaña militar llevaría más de unos meses".</p><p>En cuanto a Netanyahu, no se mostró tampoco receptivo a las sugerencias de Jake Sullivan, asesor de seguridad de Joe Biden. Cuando este invitó al primer ministro israelí a implicar a la Autoridad Palestina en pensar en una Gaza "post-Hamás", pero también a "evolucionar", "porque no podemos seguir diciendo no a un Estado palestino<strong>"</strong>, respondió, sin consideraciones superfluas: <strong>"Seré claro: no quiero que Israel repita el error de Oslo.</strong> No permitiré [...] la introducción en Gaza de personas que enseñan terrorismo, que apoyan el terrorismo, que financian el terrorismo. Gaza no será ni <em>Hamastán</em> ni <em>Fatahstán</em>". </p><p>Esta ingratitud hacia su protector histórico llevó recientemente a Joe Biden a recordar a Bibi –apodo con el que se conoce a Netanyahu– que <strong>la operación israelí en Gaza ha consumido ya decenas de miles de bombas y proyectiles fabricados en Estados Unidos</strong> y que ha tenido que recurrir a un procedimiento de urgencia para sortear las reticencias del Congreso y reponer las existencias israelíes, a la espera de la incierta aprobación de un nuevo programa de ayuda a Israel de 14.000 millones de dólares. Esto, según el presidente norteamericano, podría plantear un problema<strong> si se abre un segundo frente con Hezbolá en el norte. </strong></p><p>Otro signo de irritación norteamericana: la administración<strong> Biden ha decidido "retrasar la transferencia" a Israel de 20.000 fusiles de asalto M-16</strong>, porque teme que sean distribuidos por el ministro de Seguridad Nacional, el racista mesiánico <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/180323/kiryat-arba-laboratoire-du-sionisme-religieux-ben-gvir-nous-represente-tous" target="_blank">Ben Gvir</a>, a las milicias de colonos cuyos ataques contra palestinos en Cisjordania apoya. Washington ha condenado el creciente número de esos ataques y pide a Netanyahu que les ponga fin, hasta ahora en vano. <strong>Para Biden</strong>, no se discutía la ayuda a Israel para castigar a los responsables del 7 de octubre y disuadir a otros grupos de seguir sus pasos. Por eso su apoyo militar, diplomático y financiero fue masivo e inmediato. Pero<strong> la naturaleza de la guerra, </strong><a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/191123/guerre-israel-hamas-la-devastatrice-doctrine-dahiya" target="_blank"><strong>la doctrina de combate aplicada</strong></a><strong> y su carácter indiscriminado y devastador exigen un cambio de estrategia por parte de Israel</strong>, cuya necesidad es indiscutible para Washington. Aunque sólo sea para permitir la entrada de la ayuda humanitaria de la que los gazatíes, sumidos en el más profundo desamparo y ahora en las garras de la hambruna, tienen una necesidad vital. </p><p>Como ha demostrado un estudio del sociólogo <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2023-12-09/ty-article-magazine/.highlight/the-israeli-army-has-dropped-the-restraint-in-gaza-and-data-shows-unprecedented-killing/0000018c-4cca-db23-ad9f-6cdae8ad0000" target="_blank">Yagil Levy</a>, especialista en cuestiones militares de la Open University de Israel<strong>, el ejército israelí ha decidido,</strong> para aumentar su poder destructivo contra Hamás, <strong>abandonar la distinción entre civiles y combatientes</strong> en sus ataques. La proporción de civiles muertos alcanzó el 61% en la Franja de Gaza, mientras que nunca había superado el 42% en las cuatro operaciones analizadas desde 2012. Así que no es sólo para apaciguar a los votantes demócratas simpatizantes de la causa palestina, o porque 153 de los 193 miembros de la ONU (con 10 votos en contra, incluido Estados Unidos) pidieran un alto el fuego el 12 de diciembre, por lo que <strong>Joe Biden ha decidido aumentar la presión sobre Netanyahu</strong>. Eso sí, sin dar armas a Donald Trump y a los fanáticos seguidores de Israel a un año de las elecciones presidenciales. </p><p>En las próximas semanas, las actuales "operaciones de alta intensidad" deberían ir seguidas de incursiones selectivas, ataques aéreos de precisión e incluso ejecuciones individuales de dirigentes de Hamás. Ese es, en cualquier caso, el contenido del mensaje transmitido por el secretario de Defensa americano, <strong>Lloyd Austin</strong>, a sus anfitriones israelíes durante su última escala en Tel Aviv.<strong> "Proteger a los civiles palestinos en Gaza es tanto un deber moral como un imperativo estratégico", alegó. </strong></p><p>Por su parte, París, Berlín y Londres pidieron un alto el fuego estable. Para la siguiente fase <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>la posguerra<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>, Biden pretende, aconsejado por el Departamento de Estado, hablar con los aliados árabes de Washington y aprovechar el regreso de la cuestión palestina a la escena diplomática internacional tras el terremoto del 7 de octubre para <strong>reavivar el diálogo israelo-palestino rechazado por Netanyahu.  </strong></p><p>No es ningún secreto que el "paraguas estratégico" americano, junto con el arma nuclear inconfesable pero muy real de la dispone Israel, constituyen el elemento disuasorio que protege al país. Para preservar ese "seguro de vida" nacional, ¿puede Netanyahu aceptar, al menos de palabra, las peticiones de Washington? La Casa Blanca parece dudarlo. Y la figura de "héroe nacional" capaz de resistirse incluso a Washington para impedir el nacimiento de un Estado palestino que sus comunicadores llevan años retratando, da crédito a esas dudas. <strong>"Netanyahu es un socio excepcionalmente difícil"</strong>, confirmó un confidente de Biden a la CBS la semana pasada. </p><p>“De hecho, los objetivos de la guerra se han invertido", señala <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2023-12-19/ty-article/.premium/biden-knows-that-netanyahu-is-not-a-partner-at-all-for-postwar-gaza/0000018c-81e8-d301-a3ac-87e9da380000" target="_blank">Alon Pinkas</a>, ex diplomático israelí en Estados Unidos y ex asesor político de Shimon Peres y Ehud Barak, convertido ahora en analista diplomático. “En un principio, el objetivo era destruir militarmente a Hamás, admitiendo al mismo tiempo que pudiera conservar cierto poder político residual. En la actualidad, <strong>Hamás sigue militarmente activa,</strong> aunque debilitada, pero <strong>su capacidad para gobernar es ya inexistente.</strong> Esto deja un vacío que Israel dice que no quiere ocupar, al tiempo que se niega a permitir que la Autoridad Palestina se instale allí, como propone Washington. La guerra seguirá evolucionando", continúa Pinkas. “Pero <strong>Biden sabe ahora que Netanyahu no es un socio fiable para la posguerra en Gaza"</strong>. </p><p>Esta es también la opinión del antiguo rival del líder del Likud, el ex general laborista <strong>Ehud Barak</strong>, que le sucedió al frente del Gobierno en 1999, tras su primera etapa en el poder. En un artículo publicado en <a href="https://www.haaretz.com/israel-news/2023-11-28/ty-article/.premium/is-netanyahu-fit-to-lead-this-war/0000018c-1584-dd2e-a5ae-d7cfbd220000" target="_blank"><em>Haaretz</em></a> a finales de noviembre, <strong>se preguntaba si "Netanyahu era capaz de dirigir Israel durante esta guerra"</strong>, para concluir, al término de una demostración documentada bastante cruel, que no lo era, y que "debería dejar el cargo antes de que las consecuencias de sus debilidades sean irreversibles". Esta opinión es hoy ampliamente compartida y apoyada por la opinión pública. Un año después de su regreso al poder, su popularidad y la de su partido se encuentran en su punto más bajo. </p><p><a href="https://fr.timesofisrael.com/le-maire-de-la-region-jouxtant-gaza-demissionne-du-likud-en-direct-a-la-television/" target="_blank">Tamir Idan</a>, jefe del consejo regional de Sdot Negev, zona fronteriza con la Franja de Gaza, rompió su carné del Likud en directo por televisión. <strong>Si mañana se celebraran elecciones, el Likud se hundiría,</strong> pasando de 39 a 17 diputados, y la coalición gobernante se haría añicos. “Nunca, desde que en 2003 empezamos a evaluar la confianza que los ciudadanos depositan en el Gobierno, habíamos obtenido una cifra tan baja: 18%", señala un estudio del Israel Democracy Institute, centro independiente de investigación política. </p><p>En este contexto, los supremacistas judíos Ben Gvir y Smotrich son sus últimos aliados. Por el momento, porque la semana pasada también expresaron algunas reservas. Criticaron la decisión de Netanyahu de permitir la entrada diaria de dos camiones cisterna de combustible en el enclave, para 2,3 millones de habitantes... como una concesión permisiva. </p><p>El<strong> rechazo masivo al primer ministro por parte de sus conciudadanos</strong>, como podemos adivinar, tiene varias explicaciones. Junto a quienes se han <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/050523/israel-netanyahou-face-au-mur-de-la-societe-civile" target="_blank">manifestado cada fin de semana</a> durante meses contra un primer ministro delincuente que pretendía domesticar la justicia en un régimen "antiliberal" para no tener que enfrentarse a ella, están ahora también los familiares, amigos y simpatizantes de los 130 o 140 rehenes que siguen retenidos en Gaza. A veces son los mismos. </p><p>El país es pequeño, y su población (9,7 millones de habitantes, incluidos 6,84 millones de judíos y 2 millones de palestino-israelíes) lo suficientemente modesta como para que todo el mundo conozca los nombres y los rostros de los que sufren las desgracias y para sentirse solidarios con las preocupaciones y luchas de sus seres queridos. Para esos israelíes,<strong> la actitud de Netanyahu ante la cuestión de los rehenes ha sido, y sigue siendo, inaceptable. </strong></p><p>En primer lugar, <strong>por ignorar deliberadamente las peticiones de las familias,</strong> que querían reunirse con él para conocer las instrucciones dadas al ejército e informarle de sus expectativas. La primera delegación de familiares de los cautivos sólo fue recibida brevemente por el primer ministro tras mes y medio de angustiosa espera. En segundo lugar,<strong> por no dar a la seguridad y la liberación de los rehenes una prioridad absoluta</strong> de las operaciones militares. Esto se confirmó tres semanas después con el <a href="https://www.lemonde.fr/international/article/2023/12/16/l-armee-israelienne-reconnait-avoir-tue-par-accident-trois-otages-lors-d-une-operation-dans-la-bande-de-gaza_6206133_3210.html" target="_blank">"incidente" de Chadjaya</a>, un suburbio al este de la ciudad de Gaza, donde tres jóvenes rehenes israelíes que habían escapado de sus captores y avanzaban hacia una posición israelí fueron asesinados por un soldado que los confundió con combatientes palestinos. <strong>Aunque enarbolaban una bandera blanca improvisada y gritaban en hebreo "Socorro, somos rehenes".</strong> Pero las instrucciones, al parecer, eran no correr riesgos. </p><p>Las <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/041223/tel-aviv-les-familles-d-otages-s-inquietent-de-repasser-au-second-plan" target="_blank">manifestaciones que han paralizado</a> el centro de Tel Aviv en las últimas semanas y han interrumpido el discurso de Netanyahu ante la Knesset parecen indicar que <strong>las familias aceptan cada vez menos la actitud del gobierno en este punto.</strong> Y es probable que la popularidad del primer ministro <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>o más bien ahora su tolerancia por parte de una sociedad civil angustiada y maltratada<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span> descienda a cotas inexploradas si se crea una comisión de investigación independiente sobre la matanza del 7 de octubre. Porque podría demostrar que el político corrupto, ávido de dinero, honores y poder que revelan sus antecedentes penales, es también<strong> un aventurero capaz de sacrificar la seguridad y el destino de su pueblo por un fin ideológico</strong>. Y por la ambición personal. </p><p>Ahora sabemos que, mientras gestionaba el conflicto israelo-palestino con Hamás para no tener que resolverlo, <strong>Netanyahu hizo construir en la frontera del enclave un ruinoso "muro valla" de 65 kilómetros</strong>, en parte subterráneo, hecho con 140.000 toneladas de hormigón y acero. Jalonado de torres de vigilancia equipadas con <strong>cámaras y radares</strong> anti-intrusión, este sistema incluía también<strong> ametralladoras automáticas</strong> que se disparaban en cuanto se detectaba un "eco" en la "zona prohibida" de 300 metros establecida a lo largo de la valla. Este sistema, que decía mucho de la confianza de Netanyahu en sus socios de Hamás, estaba diseñado para impedir cualquier infiltración de terroristas.</p><p><strong>El ataque del 7 de octubre</strong> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>1.200 muertos israelíes y casi 250 rehenes secuestrados y llevados a Gaza por combatientes islamistas<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span> <strong>demostró la vulnerabilidad de esta "frontera protectora"</strong>, que los atacantes derribaron con excavadoras, tras haber "cegado" cámaras y radares y destruido las ametralladoras con granadas o cargas explosivas lanzadas desde drones. </p><p>También sabemos por los testimonios de soldados <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>sobre todo de mujeres soldados, muy numerosas en los equipos de vigilancia de la unidad de guerra cibernética 8200, encargada de observar, leer y escuchar lo que ocurría en Gaza<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span> que <strong>se enviaron mensajes de alerta al cuartel general antes del ataque del 7 de octubre sin que fueran tenidos en cuenta</strong>, o incluso siendo denigrados por el "escalón político". También sabemos que los globos de observación utilizados para vigilar el enclave llevaban semanas averiados y que las peticiones de reparación habían quedado sin respuesta. </p><p>Siendo Netanyahu el arquitecto de esta operación de seguridad, que no tiene por costumbre admitir sus errores, <strong>los militares se han convertido en los chivos expiatorios del primer ministro.</strong> Disciplinado y respetuoso con las jerarquías y los poderes, el Estado Mayor libra actualmente una guerra sucia sin protestar, una guerra cuyos objetivos políticos, calendario y método de conducta aún no han sido claramente definidos por el Gobierno. </p><p>¿Cuánto tiempo más aceptará la sociedad civil israelí, que ya ha demostrado su capacidad de movilización e indignación, ser dirigida por un político cuyos discursos contribuyeron al <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/180823/l-assassinat-de-rabin-ou-le-commencement-de-la-fin" target="_blank">asesinato de un primer ministro</a> hace treinta años y cuyas irresponsables decisiones políticas y estratégicas acaban de exponer a Israel a uno de los peores traumas de su historia y a la población de la Franja de Gaza a una carnicería bárbara? </p><p>Las relaciones con Barack Obama fueron desastrosas desde el principio y durante ocho años. <strong>El primer ministro israelí, </strong>que no soportaba la voluntad del cuadragésimo cuarto presidente de relanzar las negociaciones con los palestinos, <strong>lo intentó todo </strong><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>–</strong></span><strong>en vano</strong><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>–</strong></span><strong> para impedirle concluir el acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní.</strong> Y ello en contra de la opinión de numerosos responsables militares y de los servicios de inteligencia. </p><p>Aunque <strong>Joe Biden</strong> fue vicepresidente de Obama durante sus dos mandatos, mantiene una relación más bien amistosa con el líder del Likud. <strong>"Me cae bien Bibi", dijo a varios de sus ayudantes, "pero no me gusta nada lo que dice".</strong> Se dice que la ley de julio de 2018 sobre "Israel, el Estado-nación del pueblo judío", aprobada por iniciativa de Netanyahu, es una de esas ocurrencias ideológicas que no han gustado a Biden. Es cierto que para este demócrata de la Costa Este, nacido en el seno de una familia católica irlandesa y compañero electoral del primer presidente negro de Estados Unidos, ha sido desconcertante la aprobación por Israel, un país creado por y para los supervivientes del primer genocidio de la historia, de<strong> una ley constitucional abiertamente racista.</strong> Sin duda tan desconcertante para este jurista como el asiduo desprecio de su amigo Bibi por la verdad y la ley, tanto nacional como internacional, o ese sueño mesiánico de un "Gran Israel" despojado de su población árabe, que se extienda "desde el Mediterráneo hasta el Jordán", al que Netanyahu nunca ha renunciado.</p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Dec 2023 17:45:14 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[René Backmann (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El juicio de la Historia, de los tribunales y de la sociedad israelí se acerca para Netanyahu]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La invasión de Gaza,Bombas sobre Gaza,Benjamin Netanyahu,Crímenes contra humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza, donde muere nuestra humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/gaza-muere-humanidad_129_1661315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a8296ebe-23d6-4632-be49-19e67843c73c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaza, donde muere nuestra humanidad"></p><p><em>Pense aux autres</em>, (Piensa en los demás) es el título y el estribillo de un famoso poema de <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Mahmoud_Darwich" target="_blank">Mahmoud Darwich</a> (1941-2008), sin duda el poeta árabe más grande de nuestro tiempo, cuya obra no se limita a la causa palestina, de la que fue adalid (su obra ha sido traducida al francés por <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/141023/elias-sanbar-netanyahou-la-volonte-de-vider-gaza-de-son-peuple" target="_blank">Elias Sanbar</a>). </p><p>Su <a href="https://pierresel.typepad.fr/la-pierre-et-le-sel/2017/12/un-jour-un-texte-mahmoud-darwich-pense-aux-autres.html" target="_blank">segunda estrofa</a> reza: <strong>"Cuando libréis vuestras guerras, pensad en los demás / (No olvidéis a los que piden la paz)"</strong>. Este poema es también un testimonio, pues Darwich creció consciente de esta preocupación por los demás, incluso por los enemigos, habiendo vivido en Israel hasta 1970, aprendiendo hebreo como primera lengua extranjera y descubriendo la literatura europea desde este idioma. </p><p>Pensar en los demás. No encerrarse en una identidad cerrada. No dejar que la emoción destruya la empatía. No barbarizar a los demás a riesgo de barbarizarnos a nosotros mismos. No renunciar a esa sensibilidad elemental que expresa nuestra preocupación por el mundo y los seres vivos. Porque huelga decir que, en Francia, la escena política y mediática no la alienta o incluso se niega a ello. </p><p>Un rechazo que puede llegar a la <strong>ignominia</strong>, pues hemos llegado a oír a <a href="https://www.huffingtonpost.fr/politique/article/guerre-israel-hamas-apres-les-propos-de-fourest-sur-les-morts-de-gaza-les-deputes-lfi-saisissent-l-arcom_225122.html" target="_blank">una editorialista</a> <strong>distinguir entre los niños muertos según lo hubieran sido "deliberadamente"</strong> (en Israel, en el ataque del 7 de octubre) <strong>o "involuntariamente" </strong>(en Gaza luego, bajo las bombas). La compasión por los primeros, proclamados víctimas de la barbarie, es proporcional a la deshumanización de los segundos, declarados muertos por la civilización. </p><p>Ayudando a ocultar la sempiterna injusticia cometida contra el pueblo palestino, mientras Israel ocupe y colonice los territorios (violando las resoluciones de la ONU desde 1967) y sus gobernantes le nieguen el derecho a vivir en un Estado soberano (violando los Acuerdos de Oslo de 1993), <strong>el discurso que alimenta esta insensibilidad actúa como si la historia se hubiera detenido el 7 de octubre de 2023</strong>, con la masacre cometida por los combatientes de Hamás que se cobraron 1.200 víctimas.  </p><p><strong>Ese acontecimiento aterrador,</strong> esgrimido como un presente monstruoso, sin pasado ni futuro, sin causa ni desenlace, <strong>se convierte</strong>, para los dirigentes de Israel y sus aliados, <strong>en la coartada de su ceguera</strong>. Organizada por la propaganda estatal israelí, la proyección de imágenes de la matanza del 7 de octubre, que atestiguan crímenes de guerra, sirve para justificar una respuesta que viola las leyes de la guerra, transformando el contraataque militar contra Hamás en una venganza asesina indiscriminada contra la población palestina de Gaza. </p><p><strong>Nunca desde la Segunda Guerra Mundial habían perdido la vida tantos civiles en un conflicto armado,</strong> <strong>en un espacio de tiempo tan corto y en un territorio tan pequeño</strong>: 15.800 muertos según el reciente recuento del gobierno de Hamás, familias enteras, mujeres y niños, sanitarios y trabajadores de ayuda humanitaria, periodistas y profesionales de los medios de comunicación <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>al menos <a href="https://cpj.org/2023/12/journalist-casualties-in-the-israel-gaza-conflict/" target="_blank">56 muertos</a>, más de uno por cada día de ofensiva israelí. </p><p>Tampoco se ha producido nunca un <strong>desplazamiento forzoso</strong> de población semejante, en condiciones sanitarias y humanitarias catastróficas, <strong>en la misma unidad de tiempo y espacio</strong>.<strong> Alrededor de 1,9 millones de personas</strong>, es decir, el 80% de la población gazatí, han tenido que huir, dejando sus hogares, abandonando sus posesiones y perdiendo sus referencias para convertirse en refugiados y exiliados. Una huida sin tregua y sin refugio, ya que el ejército israelí está atacando ahora el sur de la Franja de Gaza hacia donde convergen esas multitudes. </p><p>A esta escala de violencia, no se trata de daños colaterales, sino claramente de<strong> una estrategia de guerra dirigida contra todo el pueblo</strong> del que procede el enemigo particular: el objetivo de guerra proclamado por Israel, la aniquilación de Hamás, se ha convertido ante nuestros ojos en la destrucción de la Franja de Gaza, de sus ciudades, de su historia y su sociedad, de su pasado y su futuro, de sus lugares para vivir y trabajar. La consecuencia última es la aniquilación de su pueblo, expulsado de su propia tierra.</p><p>Entre la desesperación y la rabia, el estupor expresado por todas las organizaciones internacionales, sin excepción, ya sean agencias de la ONU como la UNRWA u ONG como Médicos Sin Fronteras, está a la altura de esta catástrofe sin precedentes. "Nos acercamos al momento más oscuro de la humanidad",<a href="https://www.lalibre.be/international/moyen-orient/2023/12/05/larmee-israelienne-entre-dans-khan-younes-nous-sommes-proches-de-lheure-la-plus-sombre-de-lhumanite-selon-le-responsable-de-loms-NBQ6LRF76RFFFHKFZOCHZVNONU/" target="_blank"> ha declarado</a> el responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los Territorios Palestinos Ocupados. </p><p><strong>La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric</strong>, solemne e inusual dado que la neutralidad suele obligarle a guardar silencio, <a href="https://www.croix-rouge.fr/israel-gaza-alerte-sur-la-situation-humanitaire/gaza-le-niveau-de-souffrance-humaine-est-intolerable" target="_blank">lanzó </a>la misma alarma en una reciente declaración pública:<strong> "El nivel de sufrimiento humano es intolerable</strong>. Es inaceptable que los civiles no tengan ningún lugar seguro al que ir en Gaza y, con un asedio militar en vigor, tampoco sea posible por el momento una respuesta humanitaria adecuada." </p><p>Ante la complicidad, y por tanto la inacción, de los aliados occidentales de Israel, en primer lugar Estados Unidos,<strong> el Secretario General de la ONU, António Guterres</strong>,<strong> intenta, hasta ahora en vano, reaccionar contra la indiferencia</strong>. Por primera vez desde el inicio de su mandato en 2017, acaba de invocar el artículo 99 de la Carta de las Naciones Unidas, que le da derecho a "señalar a la atención del Consejo de Seguridad cualquier asunto que, en su opinión, pueda amenazar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales". <a href="https://news.un.org/fr/story/2023/12/1141337" target="_blank">Según el portavoz de la ONU</a>, esto está justificado por "la magnitud de la pérdida de vidas humanas en tan corto espacio de tiempo".</p><p>Repitiendo la política del miedo que inspiró la respuesta de Estados Unidos a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, <strong>la estrategia de Israel es una perdición moral</strong>. Sean cuales sean los éxitos militares que Israel pueda atribuirse, en última instancia serán la señal de su derrota política y diplomática. Porque, <strong>lejos de garantizar la seguridad de su pueblo, lo arrastrará a una guerra interminable.</strong> ¿Cómo puede Israel imaginar una vida duradera en Oriente Próximo si se ve a sí mismo como el bastión de un Occidente dominante que desprecia a todos los pueblos vecinos? Un Occidente que además está perdiendo el mundo por su inmodestia y su ignorancia. </p><p><strong>La respuesta americana al 11-S</strong>, precedida de descaradas mentiras y acompañada de violaciones sin fin de los derechos humanos, hasta la legitimación oficial de la tortura, <strong>no ha hecho más que aumentar el peligro internacional,</strong> devastando Estados soberanos, dando lugar a nuevos terrorismos, humillando a pueblos enteros y unificando su resentimiento duradero. Todo ello en beneficio de Rusia y China, sobre todo de esta última, convertida en la segunda potencia económica mundial, y potencialmente la primera, mientras que la otra ha vuelto a una lógica imperial agresiva, desde Siria a Ucrania, pasando por el continente africano. </p><p>Lejos de los ideales democráticos de los que Estados Unidos se jacta mientras los pisotea, <strong>su intervención no ha contribuido en nada a que los pueblos afectados ganen en libertad y democracia</strong>. Más bien todo lo contrario. Como resultado, tras la penosa retirada de las tropas americanas, los talibanes han vuelto al poder en Afganistán desde 2021, para desesperación sobre todo de las mujeres afganas. </p><p>La <strong>República Islámica de Irán</strong>, principal objetivo de su pretensión de reorganizar la región, no ha dejado de aumentar su influencia geopolítica, de Irak a Siria, de Líbano a Yemen, sin olvidar Gaza a través de Hamás, mientras la teocracia que la gobierna reprime las esperanzas emancipadoras del pueblo iraní. </p><p>Por su parte, <strong>Arabia Saudí</strong>, la monarquía religiosa que fue el caldo de cultivo ideológico de Al Qaeda, no se preocupa en absoluto por sus violaciones de los derechos humanos, pero en cambio cree más que nunca ser el centro del mundo, hasta el punto de haber sido <a href="https://www.courrierinternational.com/article/arabie-saoudite-riyad-choisie-pour-l-exposition-universelle-2030-un-coup-d-eclat-pour-mbs" target="_blank">elegida</a> para acoger la Exposición Universal de 2030. </p><p>Dos décadas después, <strong>la reacción de Israel no es sólo una repetición de la ceguera americana</strong>. Su exceso ideológico la agrava, a riesgo de arrastrar a todo el planeta. El poder político que ahora gobierna Israel, que es quien libra esta guerra, representa una ruptura radical al haber llevado hasta sus últimas consecuencias la lógica infernal de la identidad colonial, la superioridad de las civilizaciones y la jerarquía de las humanidades. </p><p>Bajo el mandato de Benjamin Netanyahu (en el poder sin interrupción desde 2009, con la excepción de un breve intermedio en 2021-2022), <strong>la ideología nacionalista religiosa ha tomado el control del Estado de Israel con un</strong><a href="https://www.monde-diplomatique.fr/2023/02/ENDERLIN/65513" target="_blank"><strong> "golpe de Estado identitario"</strong></a><strong>, </strong>como ha <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/071023/c-est-la-premiere-fois-que-des-commandos-occupent-une-partie-du-territoire-israelien" target="_blank">escrito</a> el periodista Charles Enderlin. Desde 2018, una ley fundamental, el nivel más alto posible en ausencia de una Constitución, define a Israel como el "hogar nacional del pueblo judío", sin ninguna referencia al principio democrático de igualdad de derechos. </p><p>Legitimando una supremacía identitaria que discrimina a las minorías árabe y drusa, <strong>rompe con la Declaración de Independencia de 1948,</strong> que ordenaba a Israel garantizar "la plena igualdad de derechos sociales y políticos de todos sus ciudadanos, sin distinción de credo, raza o sexo". Lejos de ser un bandazo demagógico, esta radicalización ideológica marca la colocación al frente del Estado de Israel de fuerzas políticas que han roto con cualquier visión universalista: ni igualdad natural, ni derecho internacional, ni humanidad común. </p><p><strong>Peor aún, esta ideología está destinada a la exportación</strong>, como lo demuestra la notoriedad en la extrema derecha estadounidense y europea de su teórico y propagandista, el israelí-americano Yoram Hazony, autor del <em>best-seller</em> <em>Las virtudes del nacionalismo, </em>traducido a veinte idiomas. Se trata nada menos que de un reciclaje contemporáneo del nacionalismo integral de Charles Maurras, antisemitismo aparte, cuya <a href="https://www.editionsjcgodefroy.fr/auteur/yoram-hazony/" target="_blank">edición francesa</a> está prologada por un propagandista de extrema derecha, Gilles-William Goldnadel. </p><p>Denunciando el "fanatismo de lo universal" y el "internacionalismo liberal", este <strong>alegato a favor del advenimiento de un "orden de Estados nacionales"</strong> pretende acabar con los valores supranacionales promovidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 al término de la Segunda Guerra Mundial, a sabiendas de que los Estados nacionales podrían convertirse en los peores enemigos de la humanidad. Este nacionalismo radical implica que las naciones sólo deben rendir cuentas ante sí mismas, negándose a "transferir los poderes de gobierno a instituciones universales". </p><p>“No deberíamos tolerar la transferencia de ninguna parcela de nuestra libertad a instituciones extranjeras, sea cual sea la razón", escribe Yoram Hazony. “Y lo mismo respecto a las leyes que no son las de nuestra propia nación". Este <strong>rechazo de todo principio universal </strong>va de la mano de una concepción étnica de la nación, que reivindica su "homogeneidad interna" frente a "minorías nacionales y tribales" cuyas exigencias podrían deshacerla. </p><p>Se cerraría así la página abierta en 1948, al mismo tiempo que el nacimiento de Israel, de una humanidad común regida por principios universales opuestos a los Estados-nación. Se trata nada menos que de un <strong>regreso a las causas mismas de la catástrofe europea y luego mundial,</strong> esos nacionalismos egoístas, opresores y dominadores cuyos estragos y crímenes padecieron los pueblos en la primera mitad del siglo XX, culminando en genocidio, de los que el fascismo y el nazismo fueron sus productos extremos. </p><p>Además de la emergencia humanitaria que, por el bien de palestinos e israelíes, exige un alto el fuego inmediato y duradero en Gaza, hay <strong>un imperativo político</strong> que concierne a toda la comunidad internacional, si es que aún existe: <strong>poner fin a esta obstinación guerrera e identitaria donde muere nuestra humanidad.</strong></p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Dec 2023 18:44:58 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Edwy Plenel]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[La invasión de Gaza,Crímenes contra humanidad,Derechos humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Es el inicio del éxodo y de la humillación”: el 70% de la población de Gaza ha tenido que abandonar sus hogares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/palestinos-huyen-gaza-inicio-exodo-comienzo-humillacion_1_1640998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/376e9959-f0d5-4e3e-b010-0fa2f880a4e0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Es el inicio del éxodo y de la humillación”: el 70% de la población de Gaza ha tenido que abandonar sus hogares"></p><p>“Me lo llevé conmigo, <strong>no podía abandonarlo, porque este gato lo es todo para mí</strong>. Le tranquilizo, le hablo. Tiembla de miedo desde que salimos de casa.” En los brazos del joven gazatí, el gato pelirrojo parece totalmente perdido. Aferrado al brazo de su protector, parece agotado. Le tiemblan las patas traseras. Con una bolsa al hombro y vestido con una sencilla camiseta blanca, su dueño es uno de los miles de palestinos de la ciudad de Gaza que se han visto obligados a abandonar sus casas o pisos durante el fin de semana del 11 y 12 de noviembre.  </p><p>Un desplazamiento forzoso filmado por los pocos periodistas gazatíes que aún pueden trabajar. En las imágenes, no hay coches: ya no hay combustible. <strong>La huida hacia el sur de la Franja de Gaza se hace a pie o en un carro</strong> tirado por un burro o un caballo. Los niños llevan sus mochilas escolares a la espalda, y los mayores son ayudados por turnos por sus familiares.</p><p>La multitud que marcha en la misma dirección apenas hace ruido. No hay gritos ni lágrimas. Sólo el sonido de las pisadas y el chirrido de los ejes de los carros desgastados. Una familia entera se ha subido a uno de ellos. En el centro, <strong>un hombre se levanta y muestra un bebé</strong> a Motaz Azaiza, periodista palestino. El bebé no se mueve, <strong>su tez es cérea</strong>. El fotógrafo tarda unos segundos en darse cuenta de que <strong>el niño está muerto.</strong> </p><p>Enfermo desde hace varios días, acaba de exhalar el último suspiro en la parte trasera de este carro, rodeado de sus hermanos y hermanas, que le miran con incomprensión. En las últimas cuarenta y ocho horas, el ejército israelí ha vuelto a abrir lo que denomina "corredores humanitarios " para permitir a los civiles dirigirse a ciudades situadas más al sur del enclave palestino.</p><p>Desde el comienzo de la ofensiva contra la Franja de Gaza, han abandonado sus hogares 1,58 millones de gazatíes, lo que representa casi el 70% de la población, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas. En el norte siguen viviendo cien mil personas, declarado como zona de combate por el ejército israelí. </p><p>Rami Abu Jamus no quería salir de su piso en la ciudad de Gaza. "Por principios", dice. Como padre de Walid, un niño de dos años, esperaba no tener que hacerle vivir una mudanza forzosa. Pero el viernes por la noche, la violencia de la ofensiva aérea y terrestre le obligó a abandonar su casa con Sabah, su mujer. Rami, acostumbrado a trabajar con periodistas, lo filmó todo. </p><p>"Quiero mostrar la verdad que la gente no quiere creer. Me entristece que los medios de comunicación pongan en duda la palabra de los gazatíes. <strong>Siempre es nuestra palabra contra la suya, y siempre es la suya la que gana"</strong>, explica tranquilamente en francés. Unos minutos más tarde, envió una serie de vídeos grabados con su teléfono móvil en la mañana del sábado 11 de noviembre. </p><p>El primer vídeo muestra a Rami explicando a sus vecinos cómo ondear sus improvisadas banderas blancas, mientras repite: " No tengáis miedo, no tengáis miedo". En el vestíbulo del edificio, todavía no hablaba nadie, todos parecían paralizados por el miedo a los disparos y las explosiones a su alrededor.</p><p>Unos minutos más tarde, los residentes estaban en la calle, corriendo por la acera. Un anciano camina con dificultad, pero se niega a que lo lleven a cuestas. Tenían que darse prisa para llegar al hospital Al-Shifa, punto de partida de uno de los corredores humanitarios definidos por Israel. "Girad a la derecha, girad a la derecha", grita Rami, que sigue grabando. Abraza a su hijo, que repite en francés "Maman, maman". </p><p>De repente, <strong>silban las balas</strong>. Un disparo, otro... unos diez en total se oyen. El grupo sigue avanzando, pero treinta segundos después, se oye a un hombre gritar desesperado, sosteniendo una bandera blanca hecha con una camiseta. A su lado, <strong>el cuerpo de su hijo yace boca abajo</strong>. La cabeza le gotea sangre. Ahmed, un joven vecino de Rami Abu Jamus, <strong>acaba de recibir un disparo</strong>.</p><p>Rami sigue filmando. Y en sus brazos sigue Walid, su hijo. Con el pelo revuelto y los ojos muy abiertos, el niño de dos años se aferra a los hombros de su padre. Un poco más allá, una mujer está en el suelo, también herida de bala. “<strong>Es fuego de drones"</strong>, dice Rami. “Los soldados israelíes tienen miedo de salir a la calle, y ahora pueden disparar desde sus tanques".</p><p>En otro vídeo, Rami y su familia están sentados en un carreta, camino de Rafah. Intenta distraer a Walid hablándole del caballo que trota a toda velocidad. "Este es el comienzo del éxodo. Empieza la humillación", murmura el padre, como si temiera que su hijo entendiera sus palabras.</p><p>Ahmed, el joven vecino, murió en el patio del hospital Al-Shifa pocas horas después de ser alcanzado por el disparo. Su herida era demasiado grave para ser tratada por los agobiados médicos. Lo mataron mientras huía. </p><p>Hamás habla ya de <strong>11.180 víctimas</strong>, la mayoría de ellas en bombardeos. Las fuerzas israelíes han anunciado la muerte de 35 soldados en enfrentamientos terrestres con combatientes palestinos. </p><p>En los dos últimos días, el ejército israelí ha rodeado varios hospitales de la ciudad de Gaza. Israel acusa a Hamás de utilizar los sótanos de estos hospitales como refugio para seguir operando, sobre todo desde el hospital Al-Shifa. En los alrededores del hospital se habían refugiado miles de personas , pero en las últimas horas han sido blanco de varios ataques.</p><p> <strong>Las fuerzas armadas israelíes han rodeado la ciudad de Gaza</strong></p><p>"Se puede ver el humo alrededor del hospital", afirma el Dr. Mohammad Obeid, cirujano de Médicos Sin Fronteras (MSF), en un mensaje de audio difundido por la ONG el sábado 11 de noviembre. “<strong>Un francotirador hirió a cuatro pacientes</strong> del hospital: a uno en el cuello, un paciente tetrapléjico, y a otro en el abdomen. Lo que tenemos que tener en cuenta es que la mayoría de los pacientes que siguen en el hospital <strong>no pueden ser evacuados:</strong> han sido operados y no pueden caminar. No tenemos ambulancias, así que no podemos sacarlos. En cuanto a <strong>los que intentan huir del hospital, también están siendo tiroteados.</strong>” El jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, recordó el viernes que "según el derecho internacional humanitario, los hospitales deben ser protegidos. Hay que poner fin a los actos de guerra en lugares de gracia".</p><p>El domingo 12 de noviembre, el servicio de cardiología del hospital Al-Shifa quedó parcialmente destruido por un ataque, según Hamás. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud califica la situación del hospital de catastrófica. “Desde hace tres días, no hay electricidad, agua ni acceso a Internet, lo que ha comprometido gravemente nuestra capacidad de proporcionar cuidados esenciales", <a href="https://twitter.com/DrTedros/status/1723795481401217509" target="_blank">posteó</a> su director, <strong>Tedros Adhanom Ghebreyesus</strong>, en X (antes Twitter). “Trágicamente, <strong>ha aumentado considerablemente el número de pacientes que mueren</strong>. Por desgracia, el hospital ya no funciona. El mundo no puede permanecer en silencio mientras los hospitales, que deberían ser remansos de paz, se transforman en escenarios de muerte, devastación y desesperación". </p><p>Desde hace semanas, los médicos de este hospital vienen diciendo que no podrán trasladar a los cientos de heridos hacinados en los pasillos. Hay una inmensa <strong>preocupación por los bebés nacidos prematuramente</strong>. Dos de ellos "murieron porque su incubadora dejó de funcionar, no había electricidad", dice el doctor Obeid, jefe de neonatología. Están recibiendo tratamiento unos cuarenta prematuros, 17 de ellos en cuidados intensivos, . El ejército israelí ha asegurado que ayudará a evacuar a estos bebés, pero sin dar más detalles. </p><p>"Estos bebés prematuros son víctimas del asedio. Hoy estamos muy preocupados por todos los nacimientos", explicó Guillemette Thomas, coordinadora de la misión palestina de MSF. Según varias ONG, actualmente <strong>hay 50.000 mujeres embarazadas </strong>en la Franja de Gaza. <strong>Dan a luz cada día unas doscientas</strong>, según estimaciones de MSF. Paren en sus propias casas, o en escuelas o pabellones habilitados para desplazados internos. </p><p>"Los bombardeos desencadenan contracciones en las embarazadas", afirma a el Dr. Zouhair Lahna, cirujano obstetra de la ONG Mehad. "<strong>En todas las guerras aumenta el número de abortos y partos prematuros</strong>. Si los abortos no se tratan rápidamente porque no hay ambulancias, las mujeres mueren.” Sumidas en esta guerra, las madres y sus bebés son las víctimas invisibles de una violencia que ahora parece no tener límites.</p><p> </p><p><strong>Caja negra</strong></p><p>Los habitantes de Gaza han sido entrevistados por <em>WhatsApp</em>. La prensa internacional no tiene acceso a la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023, salvo "empotrándose" en el ejército israelí.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2023 20:52:36 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Céline Martelet (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[“Es el inicio del éxodo y de la humillación”: el 70% de la población de Gaza ha tenido que abandonar sus hogares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La invasión de Gaza,Bombas sobre Gaza,Crímenes contra humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Por qué me mira su hijo con tanto odio?": guía para entender (desde Europa) el conflicto palestino-israelí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/mira-hijo-odio-supone_1_1628077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8c6cb29e-fa5f-4a47-b45c-0794511f80e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“¿Por qué me mira su hijo con tanto odio?": guía para entender (desde Europa) el conflicto palestino-israelí"></p><p>Ira, consternación ante el cúmulo de <strong>sufrimientos insoportables</strong> que desfilan ante nuestras pantallas, torturante <strong>sensación de injusticia</strong>, pánico ante la avalancha de <strong>propaganda bélica</strong>, <strong>angustia mortal</strong> ante este cataclismo y sus probables repercusiones: durante las dos últimas semanas, pegada a las noticias de Israel y Palestina, he tenido la impresión –como muchos, creo– de perder la cabeza en varias ocasiones.</p><p>En primer lugar, está el choque constante entre dos perspectivas contradictorias, que podríamos llamar la perspectiva "heroica" y la perspectiva "colonial".</p><p><strong>En Europa y en Estados Unidos</strong>, <strong>el Estado israelí</strong> sigue percibiéndose únicamente a través del prisma de la Shoah, como el refugio de las víctimas del antisemitismo europeo, de modo que un halo de inocencia inamovible, sistemático e irreal rodea todas las acciones de su gobierno y su ejército. Haga lo que haga, este Estado <strong>es el héroe o la víctima</strong>, encarna la virtud, y cualquier crítica contra él sólo puede entenderse como una manifestación de antisemitismo.</p><p>En cambio, el mundo árabe –que no tuvo nada que ver con el genocidio de los judíos de Europa– y el Sur en general ven a <strong>Israel</strong> como lo que también es. A saber: <strong>un Estado super armado</strong>, apoyado incondicionalmente por la primera potencia mundial, <strong>fundado sobre el colonialismo, la masacre o la expulsión</strong>, en 1948, de una gran parte de los palestinos; un Estado que ocupa ilegalmente Cisjordania y Gaza, ignorando las resoluciones de la ONU, y que aplica una política de <em>apartheid</em> , multiplicando las atropellos y la confiscación de tierras y viviendas.</p><p>Por terrible que haya sido, <strong>el ataque de Hamás no ha hecho nada para cambiar esta relación de fuerzas</strong> radicalmente desequilibrada entre ocupante y ocupado (véase nuestra <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/281023/michel-warschawski-nous-avons-depasse-les-crimes-de-guerre-gaza" target="_blank">entrevista</a> con Michel Warschawski).</p><p>El recuerdo del colonialismo –y no la solidaridad religiosa– es un factor determinante en el apoyo de los países árabes a los palestinos (como es el caso de Argelia). Este apoyo también se explica a veces por la experiencia directa y concreta de los conflictos de Oriente Próximo. Hace unos años, una amiga mía, artista libanesa residente en Francia con estrés postraumático por los años de guerra, fue invitada a participar en un festival en Israel. Me preguntó, pensativa: <strong>"¿Crees que podría decirles que estoy un poco enfadada con ellos por haber bombardeado mi casa?"</strong></p><p>Como resume el <a href="https://www.reformes.ch/societe/2023/10/dans-ce-choc-des-barbaries-ne-peut-pas-etre-neutre-monde-conflit-israelo" target="_blank">investigador Gilbert Achcar</a>, "fuera del mundo occidental, no se ve a los israelíes –y no hablo de los judíos en general, sino de los israelíes– como héroes o víctimas, sino como colonos, protagonistas de un colonialismo de asentamientos".</p><p>La perspectiva del sur es compartida en Occidente por muchas personas que han experimentado ellas mismas el racismo y/o que tienen un recuerdo familiar del colonialismo y, más ampliamente, por <strong>activistas políticos de izquierdas</strong>, muchos de ellos judíos. Todas esas personas son <strong>conscientes de la injusticia que sufren los palestinos</strong>, pero también de las desastrosas consecuencias de la política seguida hasta la fecha, incluso para los israelíes.</p><p>Animar a los israelíes a aferrarse al <strong>punto de vista heroico es</strong>, de hecho, animarles a perderse aún más, como un viajero al que se le da un mapa deliberadamente falseado del país que está a punto de atravesar. Esto no es "apoyo", es un <strong>regalo envenenado.</strong> En 2001, bajo el título "No hacen la conexión", la periodista disidente israelí <a href="https://www.instagram.com/p/Cy3n_aAig8j/" target="_blank">Amira Hass</a> relató una anécdota muy reveladora.</p><p>En un puesto de control de Cisjordania, un amigo suyo palestino, que viajaba en coche con su hijo de diez años, fue interceptado por un soldado que, agitando su arma, le decía: "¿Quiere la paz? ¿Quiere la paz? Sorprendido, el hombre balbuceó: "Sí, claro". Antes de que tuviera tiempo de explicar lo que quería decir con "paz", el soldado replicó: "Entonces, <strong>¿por qué me mira su hijo con tanto odio?</strong></p><p>Ciertamente no se puede entender la mirada de odio de un niño si uno se ve a sí mismo como la encarnación de la inocencia cuando es soldado de un ejército de ocupación que aterroriza y humilla a toda una población.</p><p>Para Occidente, sin embargo, la interpretación "heroica" es una doble, incluso triple, bendición. Al apoyar fanáticamente la política israelí, los europeos delegan en ese Estado el papel, arriesgado por cierto, de guardián de sus intereses en Oriente Próximo; se eximen (o eso creen) de su culpa en la Shoah; y, amparados en esta pantalla virtuosa, pueden dar rienda suelta a su represión colonial sin límites, a través de su percepción y tratamiento de los palestinos.</p><p>La visión idílica de Israel, combinada con un considerable <strong>racismo antiárabe</strong>, lleva a sus aliados occidentales a despreciar o demonizar a los palestinos, y a justificar –o incluso aprobar– su aplastamiento, visto como autodefensa por parte del ocupante. <strong>Escuchándoles, da la impresión de que es Palestina la que ocupa Israel, y no al revés</strong>. En Gaza, donde ya se triplicaba el número de víctimas israelíes del ataque de Hamás, donde se sometía a una población cautiva a un bloqueo inmisericorde y a un diluvio de bombas, la presidenta de la Asamblea Nacional francesa, Yaël Braun-Pivet, seguía hablando del "derecho de Israel a defenderse", <a href="https://information.tv5monde.com/international/braun-pivet-tel-aviv-rien-ne-doit-empecher-israel-de-se-defendre-2672569" target="_blank">diciendo</a> el 22 de octubre: "Hay un atacante y hay atacados".</p><p>Los palestinos se encuentran así atrapados en una especie de trampilla de la conciencia occidental. <strong>"Somos las víctimas de las víctimas, los refugiados de los refugiados"</strong>, <a href="https://www.nytimes.com/1999/01/10/magazine/the-one-state-solution.html" target="_blank">dijo</a> en 1999 el intelectual americano-palestino <strong>Edward Said</strong>, en una triste frase memorable. En un esfuerzo desesperado por liberarse de esta trampa, por abrir los ojos de Occidente, los partidarios de la lectura colonial se ven a veces tentados de sacar a la palestra las atrocidades cometidas por el ejército israelí o los colonos. </p><p>Durante los bombardeos de Gaza en 2008-2009, el diario comunista <em>L'Humanité</em>, viejo defensor de los palestinos, publicó en portada (el 7 de enero de 2009) la foto de la <strong>cabeza de una niña asesinada</strong>, tendida entre los escombros, cubierta de polvo y sangre. Sensacionalismo indefendible, pero revelador. “Nos quedamos despiertos por la noche, a la luz parpadeante de nuestros teléfonos, buscando la metáfora, el vídeo, la foto que demuestre que un niño es un niño", <a href="https://www.almendron.com/tribuna/why-must-palestinians-audition-for-your-empathy/" target="_blank">escribe hoy</a> la escritora americano-palestina Hala Alyan. “<strong>¿Qué imagen funcionará finalmente? ¿Medio niño en un tejado? </strong>¿La niña que cree reconocer el cuerpo de su madre entre los muertos?</p><p>Sin embargo, <strong>esos esfuerzos</strong> son interpretados por los que se intenta convencer como un signo de implacabilidad, una fijación antisemita y un deseo malsano de demonizar a Israel. Por tanto, <strong>producen el efecto contrario al deseado</strong>: refuerzan aún más la interpretación heroica. Un círculo vicioso perfecto. </p><p>Los palestinos, cuando no son demonizados, percibidos como una horda imprecisa y bárbara, congénitamente violenta y "terrorista", son tratados como una cantidad insignificante. Su invisibilidad se remonta a mucho tiempo atrás; proviene de la <strong>mentira original</strong>, del eslogan de los primeros tiempos del sionismo: <strong>"Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra"</strong>. </p><p>La acusación de antisemitismo sistemático lanzada contra los defensores de los palestinos también dice esto: quienes la lanzan ni siquiera pueden imaginar que alguien pueda preocuparse seriamente por ese pueblo; por tanto, <strong>las críticas a Israel sólo pueden explicarse por el antisemitismo.</strong> El muro de separación en Cisjordania y la valla de alta tecnología en Gaza son la expresión más concreta de la negativa a verlos, a tenerlos en cuenta, a reconocer su existencia.</p><p>Durante la década de 2000, la activista de izquierdas americana y "<strong>bruja neopagana" Starhawk </strong>dirigió numerosas acciones de solidaridad en Palestina. <strong>Judía "por nacimiento y educación"</strong>, dice, nació en 1951, poco después de la Segunda Guerra Mundial. En un texto escrito durante los bombardeos de Gaza de 2008-2009, recordaba <strong>el relato mitológico de la creación de Israel </strong>que había arrullado su infancia. Y <a href="https://starhawk.org/Activism/activism%20writings/IsraelGaza/2008-12-30-On%20Gaza.pdf" target="_blank">decía</a>: "Es una historia poderosa y conmovedora. Sólo tiene un defecto: <strong>olvida a los palestinos</strong>. Debe olvidarlos, porque si admitiéramos que nuestra patria pertenece a otro pueblo, estaría arruinada. Golda Meir solía decir: "¿Quiénes son los palestinos? No existen. “</p><p>Una afirmación que el actual ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, uno de los líderes de la extrema derecha israelí, que vive en un asentamiento de Cisjordania, repitió <a href="https://www.radiofrance.fr/franceinter/podcasts/geopolitique/geopolitique-du-mardi-21-mars-2023-7063680" target="_blank">el pasado mes de marzo en París,</a> creando un pequeño escándalo.</p><p>El 18 de octubre, Starhawk publicó una <a href="https://www.facebook.com/StarhawkAuthor/posts/pfbid04REvHckkafUMujqbnVFRBRpyB4EZ1kvtUBfKYC2FKZp6dAUZgSgGFcCEwDtiHExhl" target="_blank">versión revisada</a> de su texto de 2008, al que añadió esta observación: "Cuando se borra de la narrativa a todo un pueblo, la tentación de borrarlo por completo se vuelve irresistible". Y, en efecto, <strong>la invisibilidad de los palestinos,</strong> necesaria para preservar el mito nacional, <strong>hace posible la lógica genocida</strong>.</p><p>Los gazatíes están siendo masacrados de tal manera que <strong>cada vez son más los que utilizan la palabra "genocidio"</strong>: el filósofo <a href="https://blogs.mediapart.fr/etienne-balibar/blog/211023/palestine-la-mort" target="_blank">Étienne Balibar</a> en Francia, el <a href="https://ccrjustice.org/sites/default/files/attach/2023/10/Israels-Unfolding-Crime_ww.pdf" target="_blank">Centro por los Derechos Constitucionales de Estados Unidos</a>, la organización estadounidense <a href="https://www.ifnotnowmovement.org/ceasefire-now" target="_blank"><em>If Not Now</em></a>, <a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2023/10/gaza-un-experts-decry-bombing-hospitals-and-schools-crimes-against-humanity" target="_blank">expertos de la ONU</a>, un <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2023/oct/16/the-language-being-used-to-describe-palestinians-is-genocidal" target="_blank">periodista británico</a> que cubrió el genocidio ruandés, una <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/251023/espagne-la-coalition-des-gauches-fait-entendre-ses-differences-sur-israel" target="_blank">ministra española</a>, la filósofa americana <a href="https://www.democracynow.org/2023/10/26/judith_butler_ceasefire_gaza_israel" target="_blank">Judith Butler</a> (miembro del consejo de <em>Jewish Voice for Peace</em>), el <a href="https://agenciabrasil.ebc.com.br/en/politica/noticia/2023-10/president-lula-says-war-middle-east-genocide" target="_blank">presidente brasileño</a>...</p><p>La <a href="https://www.un.org/fr/genocideprevention/genocide.shtml" target="_blank">Convención de las Naciones Unidas</a> para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio lo define como actos cometidos "con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal". Así pues, se considera genocidio la masacre de unos ocho mil hombres perpetrada por el ejército serbio en Srebrenica (Bosnia-Herzegovina) en julio de 1995.</p><p>En este caso, <strong>el hecho de privar a toda una población de agua, alimentos y electricidad,</strong> el vocabulario deshumanizador utilizado por el ministro de Defensa israelí, Yoav Galant, que declaró el 9 de octubre: "Estamos luchando contra animales humanos", la declaración del presidente Isaac Herzog el 12 de octubre rechazando la idea de que los civiles de Gaza <a href="https://www.liberation.fr/checknews/le-president-israelien-isaac-herzog-a-t-il-vraiment-declare-personne-nest-innocent-a-gaza-y-compris-les-civils-20231017_DZTIPXROSNCPNLZFMRNR4WTN6U/" target="_blank">fueran inocentes</a>, y las palabras del portavoz del ejército Daniel Hagari al día siguiente, según el cual lo que se buscaba era "<a href="https://www.theguardian.com/world/2023/oct/10/right-now-it-is-one-day-at-a-time-life-on-israels-frontline-with-gaza" target="_blank">daño, no precisión</a>"–una franqueza totalmente nueva– <strong>podrían indicar que así es</strong>. El 24 de octubre habían sido destruidas el <a href="https://www.newarab.com/news/gaza-42-housing-units-destroyed-damaged-israel" target="_blank">42% de las viviendas</a> de Gaza.</p><p>En el hiperconectado siglo XXI, <strong>exterminar –o permitir el exterminio</strong>– de una población significa <strong>invertir tanto en comunicación como en armamento</strong>, para persuadir a la opinión occidental de que lo apruebe, o al menos lo acepte, sin inmutarse. Esto implica persuadir a los espectadores de que no están viendo realmente lo que están viendo.</p><p>Un artículo de la web <em>Arrêt</em> <em>sur images </em><a href="https://www.arretsurimages.net/chroniques/clic-gauche/casser-internet" target="_blank">señala que </a>"para sofocar la narrativa de la ocupación de Gaza, el Estado israelí dispone de un verdadero arsenal técnico y humano dedicado a la '<em>psyops</em>', la <strong>guerra psicológica e informativa</strong>". Los usuarios de YouTube y X-Twitter pudieron comprobarlo cuando aparecieron en sus pantallas <a href="https://www.telerama.fr/debats-reportages/pour-la-bataille-de-la-com-israel-investit-les-reseaux-sociaux-et-les-jeux-en-ligne-7017675.php" target="_blank"><em>banners </em></a><a href="https://www.telerama.fr/debats-reportages/pour-la-bataille-de-la-com-israel-investit-les-reseaux-sociaux-et-les-jeux-en-ligne-7017675.php" target="_blank">"publicitarios"</a> para justificar el bombardeo de Gaza haciendo hincapié en el horror del ataque de Hamás, aunque ello supusiera <a href="https://www.972mag.com/israeli-survivors-hamas-massacre-revenge/" target="_blank">traicionar la memoria</a> de algunas de las víctimas, que eran activistas por la paz.</p><p>Al mismo tiempo que masacra a la población civil, <strong>el ejército israelí es presentado como muchachos valientes</strong> llenos de buena voluntad y combatientes sexys y valerosos; periodistas franceses retransmiten las palabras de sus representantes sin ningún tipo de retrospectiva, con toda la ética echada por la borda.</p><p>Hay discursos especialmente penosos que afirman la superioridad civilizatoria de Occidente (<strong>"Esta es una batalla de los hijos de la luz contra los hijos de las tinieblas", declaró Benjamin Netanyahu</strong> el <a href="https://www.gov.il/en/departments/news/excerpt-from-pm-netanyahu-s-remarks-at-the-opening-of-the-knesset-s-winter-assembly-16-oct-2023" target="_blank">16 de octubre</a>), aunque la sed de venganza indiscriminada que se expresa por doquier, en Israel, Estados Unidos o Francia, reproduce precisamente la lógica que anima a los miembros de Hamás. </p><p>Al igual que durante las intensas <a href="https://obliteratedfamilies.com/en/" target="_blank">campañas anteriores</a> de bombardeos sobre Gaza, en 2008-2009 y de nuevo en 2014 –lo que los generales israelíes llamaron <a href="https://www.lemonde.fr/international/article/2023/10/15/gaza-la-fabrique-d-une-poudriere_6194561_3210.html" target="_blank">"cortar el césped"</a>–, se repite hasta la saciedad el mismo lenguaje,  compensado su absurdo por su machaque sin límites. Esta vez, <strong>la potencia de esta apisonadora se ha multiplicado por diez en Francia por la "</strong><em><strong>bollorización"</strong></em> (por el nombre de Vincent Bolloré, el magnate de los medios de comunicación, ndt) <strong>del paisaje mediático</strong> (canales de noticias 24 horas sobre todo) y, más en general, por la acelerada politización de extrema derecha del clima político.</p><p>Los argumentos que supuestamente justifican la destrucción de vidas palestinas fueron pulverizados por el cómico egipcio Bassem Youssef (casado con una gazatí) en una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WX_zJgrrqMU" target="_blank">actuación frente a Piers Morgan en Sky News que se hizo viral.</a></p><p>"Israel tiene el único ejército del mundo que avisa a la gente antes de bombardearla. ¡Qué bonito! Es tan amable por su parte"; "Hassan, el primo de mi mujer, es un inútil, nunca consigue mantenerse en un trabajo, suspendió la entrevista para convertirse en escudo humano"; "¿Cada uno de los catorce mil civiles ya muertos o heridos ocultaba un objetivo militar? Porque si es así, son muchas armas. Hamás está blindado"; "Ah, ¿entonces son 'daños colaterales'? Muy bien, en ese caso, no hay problema. Es defendible".</p><p>En un <a href="https://www.la-meridienne.info/Sortir-de-l-enfer" target="_blank">post anterior,</a> escribí que a los occidentales les resultaba más fácil identificarse con los israelíes, cuyo modo de vida es muy similar al suyo, que con los palestinos. Debería haber señalado que el discurso del gobierno israelí desalentaba activamente cualquier identificación con los palestinos.</p><p>Hace veinte años, el entorno de <strong>Ariel Sharon</strong> ya esgrimía ese argumento para justificar su negativa a negociar con la Autoridad Palestina: "Hay que darse cuenta de lo que representa un atentado en Israel. <strong>Cuarenta muertos allí son como cuatrocientos muertos en Francia". </strong>En aquella época, el periodista de <em>Politis</em> Denis Sieffert observaba que nunca se había adoptado el mismo enfoque con los palestinos: "Más de dos mil muertos sobre una población de tres millones en dos años, ¿no equivale a cuarenta mil en Francia?" (<em>Télérama</em>, 15 de enero de 2003).</p><p>La misma invisibilización, la misma deshumanización que hace unos días, cuando la cuenta X-Twitter de Israel <a href="https://twitter.com/Israel/status/1715358221479690400" target="_blank">amonestó a </a><a href="https://twitter.com/Israel/status/1715358221479690400" target="_blank"><strong>Greta Thunberg</strong></a>, que acababa de <a href="https://twitter.com/GretaThunberg/status/1715355502337499332" target="_blank">declarar su apoyo</a> a los gazatíes bombardeados, respondiendo que los jóvenes israelíes abatidos por Hamás durante el festival de música podrían haber sido sus amigos. Es cierto, por supuesto. Pero <strong>¿por qué no podría haber sido también amiga de los jóvenes gazatíes asesinados? </strong></p><p>Existe, en la visión generalmente despectiva de los gazatíes en Occidente, lo que podría llamarse un "efecto <em>Homeland</em>". En 2015, el episodio 2 de la quinta temporada de esta serie de espionaje americana causó asombro cuando no hilaridad en el mundo árabe. Se suponía que tenía lugar en Beirut, pero la capital libanesa había sido representada como un laberinto de callejuelas polvorientas, una sucesión de antros para comer y chabolas, donde, en realidad, está lleno de <em>Starbucks</em>. </p><p>Del mismo modo, lejos de las fantasías, resulta que, aparte del hecho de que están hacinados en una estrecha franja de tierra entre el Mediterráneo y una alambrada de espino, y de que están gobernados por Hamás, ese detestable producto de la ocupación, <strong>los gazatíes son gente corriente, </strong>ni más ni menos "modernos" que otras sociedades.</p><p>Al mismo tiempo, <strong>en Francia</strong>, el apoyo a la política israelí parece permitir, o acompañar, una importante liberación no sólo de sentimientos coloniales reprimidos, sino también de <strong>sentimientos antisemitas reprimidos</strong>. Como señala el <a href="https://www.frustrationmagazine.fr/juifs-tsedek/" target="_blank">colectivo </a><a href="https://www.frustrationmagazine.fr/juifs-tsedek/" target="_blank"><em>Tsedek!</em></a>, en Francia, en los últimos años, el gobierno de Macron ha aumentado el número de homenajes a figuras históricas de la extrema derecha (el mariscal Pétain, Charles Maurras, Jacques Bainville); un ministro –Gérald Darmanin– ha escrito para <em>Action Française</em> (escuela de pensamiento nacionalista de extrema derecha, ndt) y ha retransmitido las tesis antisemitas de Napoleón.</p><p>La semana pasada, <em>Charlie Hebdo</em> publicó una viñeta en la que aparecían rehenes israelíes de Hamás con la nariz aguileña. Uno de los <a href="https://www.elle.fr/Loisirs/Livres/News/La-tondue-de-Chartres-le-succes-d-un-livre-qui-derange-4174580" target="_blank">éxitos de la temporada literaria</a> 2023 es un libro que retrata a una colaboracionista que denunció a sus vecinos judíos durante la guerra como una "mujer libre".</p><p><a href="https://www.mediapart.fr/journal/politique/111023/israel-hamas-le-rn-tente-de-faire-oublier-son-passe-antisemite" target="_blank">Gran parte de la extrema derecha</a> respalda al gobierno israelí, y <strong>algunos judíos franceses aceptan ese apoyo</strong>, que, como resumió el humorista <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hat4UQ9zwIo" target="_blank">Waly Dia</a> en una columna, es tan prudente como "hacerle la respiración boca a boca a una cobra".</p><p>Da vértigo pensar cuánta violencia podría haberse evitado si Estados Unidos hubiera obligado a Israel a poner fin a su ocupación hace treinta años. Ahora puede ser demasiado tarde. Es muy posible que los "partidarios" de Israel hayan condenado a los palestinos a sufrir definitivamente el <a href="https://blogs.mediapart.fr/les-invites-de-mediapart/blog/231023/les-indiens-de-palestine" target="_blank">mismo destino que los amerindios</a>, hacinados en reservas, diezmados, demonizados y despreciados, y a los <strong>israelíes a convertirse en los nuevos vaqueros de este nuevo Salvaje Oeste</strong>, eternos carceleros, un destino sórdido que marcaría un terrible fracaso histórico.</p><p>Y es probable que la violencia se extienda al resto del mundo: la guerra amenaza ya con <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/251023/guerre-israel-hamas-au-liban-peur-que-notre-tour-arrive" target="_blank">extenderse al Líbano</a>; crece el <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/171023/arras-bruxelles-le-terrorisme-frappe-de-nouveau-l-europe" target="_blank">riesgo de terrorismo</a> y se multiplican las <a href="https://www.mediapart.fr/journal/france/271023/aujourd-hui-un-tag-sur-un-mur-demain-un-cocktail-molotov-en-pleine-priere" target="_blank">agresiones e incidentes</a> antisemitas e islamófobos. Los partidarios de una paz justa –una paz que no sea la de los cementerios– tendrán que aferrarse más que nunca.</p><p><strong>Caja Negra</strong></p><p>Mona Chollet es periodista y ensayista. El 27 de octubre pasado se publicó una versión algo más larga de este análisis en el blog de la autora.</p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Oct 2023 19:59:15 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Mona Chollet (Mediapart)]]></author>
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