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    <title><![CDATA[infoLibre - El dinosaurio todavía estaba allí]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/el-dinosaurio-todavia-estaba-alli/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - El dinosaurio todavía estaba allí]]></description>
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      <title><![CDATA[Sole Giménez: "Hoy en día es más importante venderse bien que hacer un buen trabajo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/sole-gimenez-hoy-dia-importante-venderse-buen-trabajo_1_1208801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/14117819-bb08-4138-9ce1-6a46bbf01cab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sole Giménez: "Hoy en día es más importante venderse bien que hacer un buen trabajo""></p><p><a href="https://www.solegimenez.com/" target="_blank">Sole Giménez</a> (París, 1963) subió al tren del mundo musical hace casi cuarenta años y <strong>ha recorrido sus estaciones sin pausa hasta el día de hoy.</strong> Su aparición en la escena nacional tuvo lugar con la creación de <a href="https://los40.com/los40/2021/01/15/los40classic/1610724290_103664.html" target="_blank">Presuntos Implicados,</a> banda en la que fue compositora y cantante durante más de dos décadas. A partir de 2006 comenzó <strong>una carrera en solitario de la que han nacido diez álbumes </strong><a href="https://www.solegimenez.com/discografia/" target="_blank">diez álbumes</a>y a priori esa cifra seguirá aumentando: “Pienso quedarme un tiempo más en el sector independientemente de lo que pase, porque pienso que la belleza no tiene fronteras y merece la pena seguir luchando por ella”.</p><p>Su última obra, el segundo volumen de <a href="http://www.efeeme.com/sole-gimenez-anuncia-mujeres-de-musica-vol-2/" target="_blank">Mujeres de música,</a> es un proyecto de colaboración con diferentes artistas y cantantes que <strong>busca fomentar el reconocimiento de las mujeres como autoras y compositoras: </strong>“En todos estos años en la música he sentido la falta de reconocimiento a las mujeres. Tenemos que ir contando la historia de otra manera, dando voz a quienes estuvieron y en la actualidad no estamos teniendo en cuenta”.</p><p>Giménez se muestra esperanzada y cree que aprenderemos a convivir con el coronavirus, pero señala su preocupación por otros temas: <strong>“El cambio climático va a ser mucho peor que cualquier pandemia a medio y largo plazo y no estamos haciendo nada para atajarlo.” </strong>Y deja una reflexión en torno al comportamiento político durante la pandemia: “Han priorizado cosas que no deberían priorizar a costa de la muerte de mucha gente y espero que les pase factura, aunque parece que no va a ser así. Cambiar cervezas por vidas no debería ser una opción”, sentencia la artista. </p><p>PREGUNTA. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p>RESPUESTA. No, no coinciden. Me apetecía mucho visitar el sudeste asiático. Quería volver a ir a Indonesia y conocer Vietnam y Tailandia, pero ahora mismo es imposible. Me quedo por aquí cerquita, que también me gusta mucho. </p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿Qué espera del futuro?</p><p>R. No me gustaría vivir con miedo. Creo que lo que viene va a ser complicado, pero no por la pandemia. Con respecto al coronavirus tengo esperanza, creo que vamos a conseguir minimizar sus daños y acostumbrarnos a la convivencia con este virus igual que convivimos con otros. Y <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/09/01/asi_construyo_gesta_del_vacunados_confianza_ciencia_logistica_altura_sacrificio_los_sanitarios_124016_1012.html" target="_blank">la vacuna ha ayudado muchísimo a recuperar cierta normalidad.</a> Vacunarse es necesario, alucino con el negacionismo en torno a la inmunización.</p><p>Ahora bien, estamos haciendo otras muchas cosas mal que sí me tienen preocupada. El cambio climático, las tormentas, los incendios… Eso va a ser mucho peor que cualquier pandemia a medio y largo plazo y no estamos haciendo nada para atajarlo. Va a ser una catástrofe. La economía se está poniendo por delante de todo y eso no es bueno: Pan para hoy y hambre para mañana.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día?</p><p>R. Me ha confirmado que las cosas importantes de la vida son el amor, la amistad y el cuidar los unos de los otros más allá de todo lo que nos quieran vender. Ha quedado en evidencia que aquí lo importante somos las personas. Ojalá lo llevemos a la práctica, pero es un momento muy complicado, porque el mundo digital nos aleja en vez de acercarnos.</p><p>P. Muchas salas siguen cerradas y el otoño espera... ¿Cuánto cree que puede aguantar el sector sin ese circuito? </p><p>R. Poco. Adolecemos de una falta de asociación brutal. La música está muy segregada. Nos quejamos de lo mismo pero no hacemos piña para reivindicar nuestras necesidades y si lo hiciésemos tendríamos ayudas contundentes. Y también lograríamos que este sector no fuera tan dispar, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2021/04/15/musicos_profesionales_una_vida_enfocada_disfrute_subsistencia_118966_1026.html" target="_blank">tendríamos un poco más de fuerza colectiva.</a> Llevo muchísimos años en el gremio y nuestra gran debilidad es la falta de unión.</p><p>P. ¿Y cuál sería la solución?</p><p>R. Somos un sector muy precario y está lleno de miedos. Recuerdo la famosa huelga del teatro, donde todos se unieron para paralizar su funcionamiento y hacer notar su falta.</p><p>En la música no es así, siempre hay gente dispuesta a aceptarlo todo y eso perpetúa el maltrato a la profesión. En los últimos años están proliferando algunas asociaciones y <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/09/17/alertaroja_una_reivindicacion_por_supervivencia_cultura_111108_1026.html" target="_blank">la pandemia también nos ha acercado, </a>pero haría falta cambiar el ADN del músico para pasar de la incertidumbre a la acción.</p><p>P. Con la llegada del covid, muchos trabajadores de la música se quedaron sin empleo y sin paro. ¿Cómo fue su situación? ¿Y qué cree que tiene que cambiar para que músicos y técnicos estén más protegidos?</p><p>R. Tienen que cambiar muchas cosas, empezando por que la Seguridad Social y las Administraciones Públicas entiendan que los músicos somos autónomos. Y en este país ser autónomo cuesta mucho dinero, por eso en la música hay un sector muy grande que trabaja en <em>b</em>.</p><p>He tenido algún caso en el que un juez no ha entendido que mi músico tiene que ser autónomo. Porque no es sólo mi músico, trabaja con quien tenga que trabajar. Tendrían que venir a ver nuestro día a día, porque ensayas con una banda y al día siguiente con otra. No dan ninguna facilidad porque no entienden nada de nuestro sector.</p><p>P. Antes de la pandemia, muchos advertían: cuidado con el modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Cree que estamos volviendo a lo mismo? </p><p>R. Me imagino que sí, la inercia es muy difícil de cambiar. Los promotores de conciertos se unen porque hoy en día es muy difícil sacar adelante una gira, y buscan grandes beneficios que cubran grandes gastos. Los festivales han venido para quedarse durante mucho tiempo. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/04/13/los_festivales_musica_frente_coronavirus_no_que_demos_por_perdido_verano_que_damos_por_perdido_ano_105744_1026.html" target="_blank">Los formatos cambiarán, el marketing también,</a> pero a la gente le gusta y eso es lo que sirve de guía. Como artista nunca he estado en un macrofestival y como público no sería mi escena ideal, me gustan más los espacios pequeños y medianos.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? </p><p>R. Me enorgullezco de que la inmensa mayoría de la gente ha sido muy responsable, la sociedad ha entendido muy bien lo que estaba pasando. Desde quedarse en casa hasta ayudar en lo que se ha podido, aceptar sus responsabilidades. </p><p>Pero me avergüenzan los comportamientos de algunos políticos que no han estado a la altura de lo que estaba pasando. Han priorizado cosas que no deberían priorizar a costa de la muerte de mucha gente y espero que les pase factura, aunque parece que no va a ser así. Cambiar cervezas por vidas no debería ser una opción.</p><p>P. El pasado mes de marzo publicó el segundo volumen de su proyecto ‘Mujeres de música’, acompañada por artistas como Rozalén, Bely Basarte o Alba Engel. Da voz a mujeres autoras, compositoras y cantantes. ¿Cómo se gestó el proyecto? ¿Qué busca transmitir a la audiencia? </p><p>R. En todos estos años en la música he sentido la falta de reconocimiento a las mujeres como autoras y compositoras. Si vas ahondando en la historia siempre ha habido alguna mujer creadora, pero muy poca gente se acuerda de ellas, han ido desapareciendo del imaginario colectivo.</p><p>Tenemos que ir contando la historia de otra manera, dando voz a quienes estuvieron y en la actualidad no estamos teniendo en cuenta. Y ese es el objetivo de Mujeres de música, la visibilización y concienciación a este respecto.</p><p>P. Son ya casi 40 años de carrera musical que comenzaron con Presuntos Implicados. Si tuviera la posibilidad, ¿cambiaría algo de su trayectoria?</p><p>R. Creo que el esfuerzo ha merecido la pena. Si pudiera volver atrás cambiaría una cosa: creería un poco más en mí. Uno de los problemas que encontré es ser una mujer en un mundo copado por hombres, ponen en duda tu criterio y en consecuencia te pones en duda tú. Confiaría más en mi manera de ver y apostaría más por mí. Esta sociedad ha cambiado mucho en los últimos 40 años, pero en la música tampoco ha cambiado tanto. Nosotras <a href="https://www.infolibre.es/noticias/veranolibre/2021/08/18/ginebras_ojala_nos_deje_analizar_observar_por_ser_una_banda_chicas_123646_1621.html" target="_blank">seguimos siendo una inmensa minoría en el mundo de la música a todos los niveles.</a> Músicos, promotores, producción... la mujer brilla por su ausencia. La visión musical que tenemos hoy por hoy está marcada por los hombres con todas las repercusiones que eso pueda tener en la industria.</p><p>P. El mundo de la música y su distribución ha evolucionado mucho desde los inicios de su carrera a la actualidad. El formato de las emisiones musicales, conciertos, el márketing como producto principal… ¿Este cambio es a mejor o a peor?</p><p>R. Creo que a peor por una sencilla razón: Ahora tienes que entender más de márketing que hacer buena música, el arte queda en un segundo plano.</p><p>Son cambios que han venido para quedarse, tienes que aceptarlo tal cual es. Pero en el mundo de la cultura es más importante venderse bien que hacer un buen trabajo. Tienes que poner más energía en cómo vender que en cómo lo creas y qué aportas. Y eso trae mucha mediocridad al sector, es preocupante. </p><p>P. ¿Qué proyectos está desarrollando en la actualidad? ¿Y en el futuro cercano?</p><p>R. Estoy intentando seguir con la gira, porque este año y el que viene voy a estar volcada en girar con Mujeres de música. Mientras tanto iré pensando en el siguiente disco, a ver cómo fluye todo. Pienso quedarme un tiempo más en el sector independientemente de lo que pase, porque pienso que la belleza no tiene fronteras y merece la pena seguir luchando por ella. El 18 de octubre volvemos a los conciertos en el Teatro de la Zarzuela (Madrid) y tendremos algunas invitadas especiales. Y me hace mucha ilusión retomar los conciertos, es un momento que he estado esperando mucho tiempo. </p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Todos vivimos ese momento con mucho miedo, más por la seguridad de nuestro entorno que por nosotros mismos. Así que me diría: “Tranquila, que todo va a ir bien.”</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Sep 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Música,Cultura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Iban Zaldua: “El autor es siempre, junto al librero, el eslabón más débil de la cadena”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/iban-zaldua-autor-librero-eslabon-debil-cadena_1_1208770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1359889e-39f5-43c7-95cd-98ffb9961c00_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Iban Zaldua: “El autor es siempre, junto al librero, el eslabón más débil de la cadena”"></p><p>Iban Zaldua lleva escribiendo cinco décadas. Ha publicado más de una docena de libros en español y en euskera, su lengua nativa. <em>Patios</em>, relato con el que ganó el premio Ciudad de Vitoria en 1987 o <em>Historias de la ciudad de la niña que soñaba caballos</em>, de 1988, son algunas de las primeras obras que auguraron <strong>su extensa carrera como escritor de cuentos</strong>. Además del relato ha cultivado la novela y el ensayo. Como donostiarra, ha tratado el conflicto vasco en <em>La patria de todos los vascos</em> o <a href="https://www.casadellibro.com/libro-como-si-todo-hubiera-pasado/9788417355722/7688844" target="_blank"><em>Como si todo hubiera pasado</em></a><em> </em>(Galaxia Gutemberg, 2018). Como uno de los autores vascos de cuentos más importantes de nuestro siglo, publicó esta primavera<a href="https://www.pepitas.net/libro/panfletario" target="_blank"> Panfletario: Manifiesto, decálogos y otros artefactos a favor (y en contra) de la literatura</a> para desentrañar el oficio de las letras. </p><p>Contar con la visión de Zaldua para comprender los efectos de la pandemia es una doble suerte: el escritor se licenció en Historia en la Universidad del País Vasco y es actualmente <strong>profesor de Historia Económica.</strong> Son  muchos los pronósticos que nos deja. El sector literario parece recuperarse poco a poco, pero él advierte sobre los que se benefician de esta mejoría. En la cadena trófica de las letras, "el autor es siempre, junto al librero, <strong>el eslabón más débil</strong>, si exceptuamos algunos superventas". Conocedor de los males económicos que aún nos persiguen, sabe que la irrupción del coronavirus perpetúa el síndrome de los últimos días al que se enfrentan algunos autores: "La crisis del covid ha sido <strong>un clavo más en el ataúd de la 'clase media literaria'</strong>, una tendencia que viene arrastrándose cuando lo menos desde la crisis económica de 2008-14". La agonía que el historiador vaticina no atiende solo a los escritores. Para él, el coronavirus es un síntoma más del colapso, "un episodio más de la larga crisis terminal en la que se halla inmerso el capitalismo global". </p><p>Preguntar a un experto en los tiempos pasados sobre los hechos futuros es un ejercicio atrevido. En esta conversación una de las cuestiones pide al entrevistado <strong>que imagine las librerías en 2031</strong>. Con la pregunta podría sobrentenderse que la respuesta debería encaminarse a un mundo utópico. Zaldua, en cambio, parte de lo conocido para darnos un juicio realista. Él ve "una lenta decadencia del mundo que conocimos. Tal y como la vieron las anteriores generaciones, y la verán, supongo, las siguientes". No trata de asustarnos con ello, se trata del ciclo natural de la historia: "No tiene por qué ser malo, en principio. Lo que ocurre es que <em>ya no será nuestro mundo</em>, <strong>y por eso nos parecerá decadencia</strong>".</p><p><strong>PREGUNTA. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p><strong>R.</strong> La verdad es que, de por sí, soy bastante casero: ese aspecto del confinamiento no lo sobrellevé demasiado mal, no he echado de menos viajar; mientras tenga libros a mi disposición, no me importa quedarme encerrado en casita. En cualquier caso, aunque no me parezcan necesariamente destinos de verano, porque suele hacer un calor insano, siempre querría volver a Nueva York o a Roma, antes, durante o después del confinamiento. Si no lo hago es porque es muy caro, sobre todo el primero.</p><p><strong>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</strong></p><p><strong>R.</strong> No veo tan claro que estemos encarando el fin de la pandemia, aún… Me da que nos va a costar ponerle fecha de salida, del mismo modo que tampoco le vamos a poder poner fecha al colapso civilizatorio, porque ya está ocurriendo, y lo hará durante un período largo. Por otra parte, siempre he sido muy miedica, de manera que, no, no creo que este episodio haya aumentado mi miedo. O, si lo ha hecho, es un miedo que se ha confundido con el que infunde el ver que te vas acercando a la vejez, que sí es algo que acojona bastante.</p><p><strong>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong><em>felices veinte</em></p><p><strong>R.</strong> Creo que he respondido, en parte, en la anterior pregunta: el del coronavirus me parece uno más de los episodios de la larga crisis terminal en la que se halla inmerso el capitalismo global. Algo que hay que encarar de alguna manera, pero desde luego, creo yo, no llorando: no me parece demasiado productivo. Dicho esto, la comparación con la década de 1920 me parece pertinente, hay muchas cosas que recuerdan a esos años, que de felices tuvieron bastante poco, a menos que confundamos con felicidad un crecimiento económico más bien inestable, desigual y que acabó dando lugar a una de las peores crisis económicas que se recuerdan … Por no recordar que fue la década en que se gestaron los peores totalitarismos del siglo XX…</p><p><strong>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser el de antes? ¿Es usted más solidario? ¿Es usted más solitario?</strong></p><p><strong>R. </strong>No sé, creo que es pronto para decirlo: como historiador, desconfío mucho, para todo, del corto plazo: pregúntame dentro de diez o veinte años. Provisionalmente, diría que soy igual de solidario o insolidario que antes, y que soy, seguramente, más solitario, pero la tendencia a la misantropía me venía de antes, así que no sé hasta qué punto esto ha influido. Aunque hay que reconocer que como excusa ha podido venirme muy bien, a veces.</p><p><strong>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</strong></p><p><strong>R. </strong>Lo que pasó, me da la impresión, es que algunos autores que tenían lanzamientos previstos para 2020, los atrasaron esperando tiempos mejores, aunque estos aún no hayan llegado del todo, y ahora hay un poco de atasco en la “cola de impresora”… En todo caso, es natural, es decir, todo lo natural que pueda ser una economía que se rige por las leyes del mercado: hay una necesaria tendencia hacia la sobreproducción, y huir hacia delante es algo que a la industria editorial se le ha dado muy bien, históricamente. En todo caso, últimamente algunas campañas de lanzamiento se han vuelto tan hiperbólicas que resulta difícil pensar que vayan a poder superarse, a corto o medio plazo…</p><p><strong>P. </strong><strong>En abril de este año publicó Panfletario: Manifiesto, decálogos y otros artefactos a favor (y en contra) de la literatura. Su carrera acumula ya más de una docena de publicaciones como escritor de relato. En este último libro, como experto en literatura, desglosa el género para analizarlo a través de una recopilación de sus textos sobre la escritura. Si hubiera confeccionado el libro con la situación pandémica en mente, ¿veríamos con alguno de sus decálogos, cuentos y panfletos el reflejo del coronavirus en las letras?</strong><em> Panfletario:</em><em>Manifiesto, decálogos y otros artefactos a favor (y en contra) de la literatura. </em></p><p><strong>R.</strong> Como he dicho antes, no confío mucho en los análisis a corto plazo, ni en gente que como, yo qué sé, Zizek o Paolo Giordano, es como si hubieran viajado unos meses hacia el pasado para tener listo el opúsculo sobre la pandemia nada más estallase. Yo todavía estoy por escribir sobre cosas que me ocurrieron o se me ocurrieron hace un cuarto de siglo, pero sobre las que siento que no he reflexionado lo suficiente, así que… La ventaja que yo tuve con <em>Panfletario</em> es que la columna vertebral del libro era otro que, sobre el hecho literario en general, había publicado en euskera hace unos cuantos años. Y aún y todo me temo que algo del ambiente y las preocupaciones de la pandemia se filtró en la adaptación de los textos al castellano, de manera que ni yo estoy libre de ese pecado…</p><p><strong>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo ha notado usted en su cartera, con la publicación de su último libro y sus próximos proyectos? ¿La recuperación está llegando a los autores o se está quedando en otros bolsillos?</strong></p><p><strong>R.</strong> El autor es siempre, junto al librero, el eslabón más débil de la cadena, si exceptuamos a algunos superventas. De manera que la recuperación, si la hubiera, no creo que esté llegando tanto a los autores y las autoras. De hecho, creo que la crisis de la covid ha sido un clavo más en el ataúd de la “clase media literaria”, una tendencia que viene arrastrándose cuando lo menos desde la crisis económica de 2008-14. En todo caso, ya veremos en qué queda la cosa…</p><p><strong>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</strong></p><p><strong>R.</strong> Veo una lenta decadencia del mundo que conocimos. Tal y como la vieron las anteriores generaciones, y la verán, supongo, las siguientes. Algo que no tiene por qué ser malo, en principio. Lo que ocurre es que <em>ya no será nuestro mundo</em>, y por eso nos parecerá decadencia. No me atrevo a hacer vaticinios más precisos, porque, como buen escritor de ciencia-ficción, siempre meto la pata en cuanto me pongo en plan augur.</p><p><strong>P. Además de ser escritor, realizó la carrera de Historia en la Universidad del País Vasco y actualmente ejerce como profesor de Historia Económica en la misma. Como conocedor de los comportamientos humanos a lo largo de la historia, si piensa en los actos que ha visto en la sociedad de los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree usted que podría haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R. </strong>Nada de lo que es humano me es ajeno y, por lo tanto, procuro no enorgullecerme demasiado de nada, y tampoco avergonzarme: siempre hemos sido capaces de lo mejor y de lo peor, a veces al mismo tiempo. Hay más bien cosas que me han sorprendido bastante, y otras que no lo han hecho en absoluto. Por ejemplo, no me ha sorprendido que todo tipo de gobiernos se hayan escudado en la pandemia para intentar aumentar el control social que ejercían sobre los ciudadanos. O que, en la alternativa “salud versus economía”, sea la segunda opción la que esté saliendo ganando, al fin y al cabo. O que, en la cuestión de la vacunación, el egoísmo del mundo rico vuelva a imponerse sobre el interés global. Sí que no me esperaba, en cambio, el auge de la conspiranoia entre algunas personas que se consideran a sí mismas progresistas. O el avance de la ultraderecha en Europa y en España. Bueno, eso me lo podía esperar, en parte. Pero no que fuera tan rápido, tan descarado y, sobre todo, tan burdo.</p><p><strong>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R.</strong> Ten compradas más novelas de George Eliot. <em>Middlemarch</em> fue una de las mejores cosas que me pasaron durante el confinamiento, y hubiera seguido leyendo a esa autora, si hubiera tenido más libros a mano…</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <title><![CDATA[Ana Flecha Marco: "Mi trabajo alimenticio es la traducción de libros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/ana-flecha-marco-trabajo-alimenticio-traduccion-libros_1_1208728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/95595808-84c5-4d4f-8a53-89fc49215cfe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Flecha Marco: "Mi trabajo alimenticio es la traducción de libros""></p><p>El caso de Ana Flecha es el de una escritora que <strong>comprende las letras en todos los sentidos</strong>. Escribe, traduce libros del noruego, inglés y francés al castellano e interpreta el lenguaje en un idioma más, el gráfico: ha sido <a href="https://anaflecha.com/que-he-ilustrado" target="_blank">ilustradora</a> de varias publicaciones.</p><p>Licenciada en Traducción e Interpretación en la Universidad de Salamanca, es la autora de <a href="https://www.mistergriffin.es/product-page/piso-compartido" target="_blank">Piso Compartido</a>, una novela que vio la luz por primera vez 2018 y que se reeditó en la primavera de este año. Estudió bachillerato en Noruega, volvió al país unos años más tarde y es, con todo ello, una experta en su lengua. Ha traducido al español <strong>más de una docena de libros</strong> y escogió al país escandinavo como paisaje para una de sus publicaciones: <a href="https://www.mistergriffin.es/product-page/dos-novelitas-n%C3%B3rdicas" target="_blank">Dos novelitas nórdicas</a><em>. </em>Ya lo dice en su sinopsis, “el título de este libro no es una metáfora. Dos novelitas nórdicas es exactamente lo que dice ser: una novelita seguida de otra y, evidentemente, de ambientación nórdica las dos”.</p><p>Si le preguntan por el país, recuerda una anécdota que resume <strong>la situación del sector literario español </strong>frente al mundo editorial noruego. En una presentación de la autora nórdica <a href="https://www.casadellibro.com/libro-estado-del-malestar/9788412141450/11918436?gclid=Cj0KCQjwpreJBhDvARIsAF1_BU1mASlT5hh6Gt5bJkV-iXQl5m-A1hcY6e8L3s1lcUYr9obxiTEmx44aAjZkEALw_wcB" target="_blank">Nina Lykke</a>, Flecha preguntó “si solo se dedicaba a escribir”. Ella la miró<strong> “como si fuera una extraterrestre”</strong> y le dijo que sí, que era escritora. Para la traductora española aquello fue el ejemplo de <strong>un país que vela por su cultura</strong>: “Muy pocos autores españoles pueden decir lo mismo. Envidié mucho su sorpresa ante la pregunta”. Sobre la irrupción del coronavirus, la autora se considera una afortunada. A pesar de un sector que aún se recupera tras la crisis vivida, ella “no solo no ha dejado de trabajar desde el inicio de la pandemia, sino que, y toca madera, no han parado de llegarle encargos”. Con todo, Flecha define su labor como un sustento de vida:<strong> “Mi trabajo alimenticio es la traducción de libros”</strong>.</p><p><strong>PREGUNTA. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p><strong>RESPUESTA</strong>. La verdad es que no soy yo muy entusiasta del verano y durante el confinamiento solo soñaba con hacer cosas normales: salir a la calle, dar un paseo, ver a mis amigas. Puede que lo más veraniego que me apeteciera hacer fuera ir a la piscina. Por suerte ya he podido hacer todas esas cosas.</p><p><strong>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</strong></p><p><strong>R.</strong> No tengo más miedo del habitual, que tampoco suele ser mucho. No porque no haya motivos para tener miedo, claro, que los hay y de sobra, sino porque, en la medida de lo posible, intento ser un poco inconsciente ante lo inevitable.</p><p><strong>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong><em>felices veinte </em></p><p><strong>R.</strong> Espero que sean los brindis, los reencuentros y los bailes. Y ante la crisis, movilización colectiva.</p><p><strong>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </strong></p><p><strong>R.</strong> Creo que es pronto para ver ciertas cosas, pero soy consciente de que he tenido mucha suerte. Ningún familiar ni amigo cercano ha estado enfermo, me encuentro a gusto en mi casa, estoy bien rodeada y bien acompañada, no me ha faltado el trabajo. No es que antes no valorase estas cosas, porque siempre las he valorado mucho, pero ahora lo tengo más presente.</p><p><strong>P. En 2018 publicó Piso compartido, que se reeditó este mismo año de la mano de la editorial </strong><em>Piso compartido</em><strong>Mr. Griffin</strong><strong>. En la novela cuenta cómo una joven, tras aparecer en una casa sin saber por qué, convive con las cinco mujeres ancianas que viven allí. Su libro es el relato encantador de la comunicación que, a pesar de la diferencia de edad, entablan cada día en su hogar. Si la novela hubiera sido ideada tras la irrupción de la pandemia, ¿cree que la convivencia entre las protagonistas hubiera sido diferente?</strong></p><p><strong>R.</strong> Pues, sinceramente, creo que no. Más que nada porque el libro lo he escrito yo y me da una pereza infinita escribir sobre la pandemia. Aparte de eso, <em>Piso compartido</em> es una novelita de interior, por lo que la vida de las protagonistas no habría cambiado demasiado.</p><p><strong>P. Además de escribir, es traductora de libros </strong><strong>del noruego, inglés y francés al castellano</strong><strong>. Estudió bachillerato en el país nórdico y volvió unos años después. Es más, una de sus publicaciones, Dos novelitas nórdicas</strong><em>Dos novelitas nórdicas</em><strong>, tiene como escenario Noruega. ¿Qué diferencias encuentra entre el sector editorial noruego y el español</strong><strong>? ¿Considera que los autores y editores tienen un mayor respaldo en otros países europeos frente a la situación española?</strong></p><p><strong>R.</strong> Desconozco la situación de los autores y editores en otros países europeos, pero en Noruega la respuesta es un sí rotundo. Se invierte mucho dinero público en cultura en general y en los libros en particular. Recuerdo que, en una presentación de <em>Estado del malestar</em>, de Nina Lykke, libro que he traducido para Gatopardo ediciones, le pregunté a la autora si solo se dedicaba a escribir. Me miró como si fuera una extraterrestre y me dijo que sí, que era escritora. Muy pocos autores españoles pueden decir lo mismo. Envidié mucho su sorpresa ante la pregunta.</p><p><strong>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</strong></p><p><strong>R.</strong> Creo que quienes tendrían que parar el ritmo, como en todos los sectores, son quienes menos dispuestos están a hacerlo. No porque renuncien a aprender, sino porque no les interesa tomar esa decisión. En palabras de Noemí Argüelles, de Paquita Salas: digo pocas cosas, pero yo creo que se me entiende.</p><p><strong>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo ha notado usted en su cartera y en sus proyectos? ¿La recuperación está llegando a los autores o se está quedando en otros bolsillos?</strong></p><p><strong>R.</strong> Mi trabajo alimenticio es la traducción de libros. Tengo la suerte de trabajar con el noruego, que es una lengua con pocos hablantes. Además, es el idioma oficial de un país próspero que invierte gran parte de esa prosperidad en cultura. Gracias a NORLA, la agencia de promoción de la literatura noruega en el extranjero, los editores reciben ayudas que solo cobran una vez que han pagado la traducción de los libros. Así se aseguran de que haya más editoriales extranjeras interesadas en la traducción de títulos noruegos y también de que quienes traducimos cobremos dignamente por nuestro trabajo.</p><p>No solo no he dejado de trabajar desde el inicio de la pandemia, sino que, y toco madera, no han parado de llegarme encargos. Pero la mía es una situación excepcional. No todos los traductores de libros tienen tanta suerte. El nuestro es un sector precario: las tarifas llevan años sin subir (en algunos casos incluso han bajado), los plazos son cortos y los contratos, a menudo, abusivos. Es difícil vivir de los libros. Para que todos los eslabones de la cadena podamos hacerlo, habría que repensar muchas cosas y ese esfuerzo, que ya se hace desde las asociaciones y los gremios, tiene que ser colectivo.</p><p><strong>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</strong></p><p><strong>R.</strong> Como me está pidiendo que imagine, me atreveré a imaginar un futuro más amable que el que probablemente acabe llegando. En ese futuro mío las librerías serían independientes y tendrían más fondo que novedades. Las tiradas serían más cortas y la vida de los libros, más larga. Se publicaría menos y se editaría mejor. Los autores, como cualquier trabajador, vivirían de su trabajo.</p><p><strong>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que usted podría haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R.</strong> Me enorgullezco del comportamiento de algunas personas solidarias, empáticas y amables. Me avergüenzo de que, como sociedad, contemos con el comportamiento de algunas personas solidarias, empáticas y amables para que todo funcione.</p><p><strong>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R</strong>. A ver, hija, por favor, que no vas a estar encerrada toda la vida.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Sep 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ana Flecha Marco: "Mi trabajo alimenticio es la traducción de libros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Noruega,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Clara Castro Ríos: “Los mánager tenemos que dedicar más tiempo a lo burocrático que a lo artístico”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/clara-castro-rios-manager-dedicar-tiempo-burocratico-artistico_1_1208687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/92146671-a6d8-490a-890a-a6fd4d8e239b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Castro Ríos: “Los mánager tenemos que dedicar más tiempo a lo burocrático que a lo artístico”"></p><p><strong>Clara Castro Ríos</strong> (Granada, 1962) lleva toda su vida <strong>en el mundo del management</strong><em>management</em>, <strong>producciones y desarrollo de eventos culturales,</strong> en particular de música y danza. Su andadura comenzó en 1983 en la gira <a href="https://loquesurjarecords.com/miguel-rios-rock-de-una-noche-de-verano/" target="_blank">El rock de una noche de verano</a>,<strong> </strong>de Miguel Ríos, que recorrió España de punta a punta: “Después de esa gira no he vuelto a ver algo igual. Casi 40 conciertos con todas las entradas agotadas. <strong>En aquel momento aprendí la dignidad que merece esta profesión,</strong> pero desde entonces no ha hecho más que decaer”, dice Clara, que también es directora de <a href="https://asharacultura.com/" target="_blank">Ashara Cultura</a> y mánager del bailaor <a href="https://eduardo-guerrero.com/es_es/" target="_blank">Eduardo Guerrero.</a></p><p>En los años noventa y en los dosmiles formó parte de la organización de conciertos tan multitudinarios como los de <strong>Bruce Springsteen, Sting, Pavarotti o el concierto de Rolling Stones</strong> en el Vicente Calderón y afirma que su ingreso en el mundo del flamenco fue bastante casual: “Me llamaron de la compañía de María Pagés para hacer una producción en Alemania. Siempre me ha gustado mucho viajar, con el rock había viajado muchísimo por España y Latinoamérica. Esto me abrió una nueva puerta al resto de Europa y otras partes del mundo a donde el <em>rock and roll</em> no llega”. </p><p>Desde aquel momento hasta ahora <strong>ha pasado por los teatros más importantes del mundo de la mano de la danza flamenca:</strong> El Bolshoi<em> </em>de Moscú, el Bunkamura<em> </em>de Tokio y un etcétera que no tiene fin. Y ahora, después de un año y medio difícil para todo el sector, ha comenzado a desarrollar <strong>un nuevo proyecto personal, </strong><strong>Flamencook:</strong> “Tiene que ver con una serie de productos que representan dos partes esenciales de nuestra cultura: flamenco y gastronomía. Fuera de España el flamenco se ve con muchísimo respeto. Pero dentro de nuestras fronteras se ve como algo más festivo, <strong>no se valora todo lo que representa su arte y es algo que tendría que cambiar”</strong>, sentencia Clara.</p><p>PREGUNTA. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante el confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p><strong>RESPUESTA. </strong>Lo que más me apetecía era ir a Madrid y a Granada. A Granada por la familia, y a Madrid porque estoy acostumbrada a vivir a medias entre Sevilla y Madrid. </p><p>Y ahora tengo un par de viajes que me hacen muchísima ilusión, primero a Sintra (Portugal) y luego a Dubai, ambos por trabajo.</p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? </p><p>R. No creo que vaya a ser una salida como tal, la pandemia nos va a dejar tocados y ha cambiado nuestra manera de relacionarnos. Vamos a tardar en relajarnos en lo que implican las grandes reuniones y esto nos ha mostrado que hay posibilidades de nuevos virus. Hay que hacer grandes inversiones en ciencia y sanidad para ver un futuro relativamente tranquilo.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </p><p>R. No me ha cambiado demasiado en el plano personal, pero sí ha cambiado lo que considero importante. Ahora quiero dedicar algo menos de tiempo al trabajo y más a mi familia y a mis amigos. Y sobre todo cuidarme y vivir un poco más. Porque en este trabajo, el <em>management</em> y la organización de eventos, te descuidas mucho.</p><p>P. Entre 2008 y 2013, las artes escénicas perdieron 7 millones de espectadores. De ellos, 5 millones nunca se recuperaron, y a ellos se suman quienes no han regresado desde marzo de 2020. ¿Cómo hacer que vuelvan?</p><p>R. No han regresado porque esto no ha terminado y tenemos que ser pacientes con la gente. Muchas personas han perdido poder adquisitivo y la cultura no es una prioridad para la mayoría, hay unas necesidades básicas que van delante y mucha gente no puede cubrirlas. Tenemos que seguir ahí, manteniendo los espectáculos, haciendo propuestas pese a las dificultades de la pandemia. Y aquí es importante la labor de las Administraciones Públicas de fomentar y apoyar los espectáculos.</p><p>Y también tenemos que seguir ofreciendo seguridad. Yo me siento más segura en el teatro que en el AVE o en un avión y la gente tiene que sentirlo.</p><p>P. Cuando los teatros privados advirtieron de que no podían funcionar con los aforos covid, muchos miraron a los públicos. ¿Cree que estos han estado a la altura? </p><p>R. Si comparamos los espectáculos en España durante la pandemia con los de otros países <em>ricos</em> en cultura como Francia o EEUU hemos mantenido un volumen muy alto de eventos culturales, en gran parte gracias a la implicación de algunas Administraciones Públicas.</p><p>El problema es más a nivel administrativo, los mánager pasamos más tiempo en lo burocrático que en lo artístico. El sector del <em>management </em>está compuesto en su mayoría por pequeñas pymes y pasamos la mayor parte del tiempo rellenando formularios para que el funcionario de turno se quede tranquilo y respaldado por una montaña de papeles que le eximan de cualquier responsabilidad. </p><p>P. ¿Y cómo se podría facilitar ese trabajo?</p><p>R. Lo primero es que la gente que trabaja en Administración esté más preparada, porque se relacionan con un sector en el que la incertidumbre es el pan de cada día. Me he encontrado en muchísimos espacios en los que la gente estaba menos preparada a nivel tecnológico que yo, y eso que soy autodidacta en ese aspecto. La tecnología está dificultando las relaciones laborales de los mánager en vez de facilitarla. </p><p>Y también necesitamos una normativa general para todo el sector, porque ahora mismo cada Comunidad Autónoma requiere unos papeles y certificados diferentes. Y en algunas son tan extensos que podrían pedirte hasta la talla de zapato del artista.</p><p>Como anécdota, para hacer un espectáculo en la Comunidad de Madrid me pedían un documento que acreditara que no tengo ninguna deuda con la propia comunidad. ¿No podrían acceder ellos a esa información? Y por si no fuera poco, tuve que pagar la emisión de dicho documento. Es el mundo del absurdo.</p><p>P. Con la llegada del covid, muchos trabajadores de la música y de la danza se quedaron sin empleo y sin paro. ¿Cómo lo vivió usted? ¿Y qué cree que tiene que cambiar para que todos los trabajadores implicados en los espectáculos estén más protegidos?</p><p>R. Gracias a la última gira de<em> El gusto es nuestro</em> he podido aguantar esta pandemia. Pero ha sido difícil, porque he tenido una media de una actuación mensual en lo que va de año. Cada cancelación que he tenido requiere mucho tiempo, cancelar viajes, alojamientos, intentar posponerlos… También implica estar atenta de manera permanente a programas y ayudas que van surgiendo, que son muy necesarios. Porque el mundo de las artes escénicas no es tan mediático como el de la música, la taquilla no siempre sostiene la envergadura del espectáculo.</p><p>Y en el mundo del flamenco no hay fronteras, tu espacio de trabajo es todo el mundo. Tengo algunos bolos programados en octubre pero aún no me atrevo a comprar los vuelos, porque no sabes qué puede pasar en los siguientes 30 días. Tenemos márgenes pequeñísimos, tanto de tiempo como de dinero.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza?</p><p>R. Me ha parecido repugnante el comportamiento político y lo que ha generado a los adeptos de cada una de las líneas políticas. Esa búsqueda de rédito político a través del sufrimiento de la población. </p><p>Y me ha parecido muy bonito la forma en la que se han unido muchos sectores, como el de la cultura, para hacer que la gente estuviera más acompañada. La unión en torno a la música de los balcones durante el confinamiento es un gesto muy bonito que habla muy bien del sector.</p><p>P. ¿Qué proyectos tienes entre manos en la actualidad?</p><p>R. Quiero diversificar mi trabajo. He arrancado con una marca que me inventé hace mil años, Flamencook. Tiene que ver con una serie de productos que representan dos partes esenciales de nuestra cultura: flamenco y gastronomía. Hay recetas hechas por flamencos y merchandising para ofrecer una imagen del flamenco dentro de la cultura. Fuera de España se ve con muchísimo respeto. Pero dentro de nuestras fronteras se ve como algo más festivo, no se valora todo lo que representa su arte. La danza flamenca, las coreografías… son cosas que tendríamos que valorar más.</p><p>También estoy desarrollando una aplicación para la gente del sector y facilitar el trabajo. Introducir los datos de tus espectáculos, datos de los artistas, contabilidades… algo más acorde a la época en la que vivimos, que haga más sencilla la parte administrativa. Porque implica un desgaste que cada vez me pesa más.</p><p>Y ahora quiero darme más tiempo e intentar sacar adelante proyectos que desarrollen mi creatividad, que me diviertan, que me ilusionen... Y en última instancia intentar convertirme en artista, en la medida de lo que pueda, aplicando mi experiencia en los años venideros.</p><p>P. Empezaste en el management a través de la música en Rock de una noche de verano y después diste el paso hacia el flamenco. ¿Cómo fue?</p><p><strong>R. </strong>Empecé por todo lo alto en 1983. Rock de una noche de verano, de Miguel Ríos, es una de las giras más potentes que se han hecho en España. Después de aquella gira no he vuelto a ver algo igual. Casi 40 conciertos con todas las entradas agotadas. En aquel momento aprendí la dignidad que merece esta profesión, pero no ha hecho más que decaer. El trato hacia la gente del backstage cada vez es peor. </p><p>El salto al flamenco fue en torno al año 2000. Casualmente me llamaron de la compañía de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/veranolibre/2021/08/31/maria_pages_nos_toca_estar_juntos_remar_si_posible_mismo_sentido_123796_1621.html" target="_blank">María Pagés</a> para hacer una producción en Alemania. Siempre me ha gustado mucho viajar, con el Rock había viajado muchísimo por España y Latinoamérica y esto abría una nueva puerta al resto de Europa y otras partes del mundo a donde no llega el rock and roll. Al principio flipé, porque era un mundo radicalmente diferente y extraño para mí. Fui aprendiendo más y más de flamenco y le cogí muchísimo cariño, aunque es muy duro porque el sector depende mucho de las ayudas públicas al ser mucho menos mediático. Y la danza es la hermana pobre de las artes… necesitas ese apoyo para poder mantenerte y ofrecer ese arte el resto del mundo. Eso fue un gran cambio, porque yo nunca había pedido ayudas ni rellenado o cumplimentado ese tipo de formularios. Miguel nunca quiso hacer cosas de ese tipo y aquí empecé a entender toda esa parte. </p><p>P. Con los espectáculos de danza flamenca has pasado por algunos de los teatros más importantes del planeta: El Bolshoi de Moscú, el Guggenheim de Nueva York, el Bunkamura de Tokio, el Teatro Mayor de Bogotá (Colombia) o el Gran Teatro Nacional de Lima (Perú). ¿Qué han supuesto todos estos viajes en tu vida personal y profesional?</p><p>R. He podido moverme por muchísimos lugares del mundo y a todos ellos me gustaría volver para hacer un poco de turismo, porque al viajar por trabajo es muy complicado conocerlos a fondo. El flamenco se valora en todas las esquinas del mundo. Y eso es algo que me enganchó, una cantidad ingente de espacios en los que es recibido.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Clara, desarrolla tus proyectos que tanto tiempo llevan aparcados. Esto va a ir para largo, esquiva la sobreinformación e intenta huir de las ayudas públicas, que a veces son un auténtico martirio.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Clara Castro Ríos: “Los mánager tenemos que dedicar más tiempo a lo burocrático que a lo artístico”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Júlia de Paz: "Todo empezaría por deconstruir el sistema patriarcal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/julia-paz-empezaria-deconstruir-sistema-patriarcal_1_1208642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9bb9a086-9e07-42fa-89a7-5bad6ab42107_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Júlia de Paz: "Todo empezaría por deconstruir el sistema patriarcal""></p><p>Júlia de Paz (Sant Cugat, 1995) es una directora de cine que ya desde sus estudios universitarios <strong>se volcó en la creación de películas feministas</strong>.<a href="https://escac.com/films/ama/" target="_blank"> </a><a href="https://escac.com/films/ama/" target="_blank"><em>Ama</em></a><em> </em>surgió como su proyecto de final de carrera, cuando tenía 21 años. A las puertas de terminar su aprendizaje en la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña, confeccionó el corto que acabaría siendo<strong> una de las mejores películas españolas en lo que va de año</strong>. Titulada con el mismo nombre que aquella primera producción, <em>Ama </em>ganó el <strong>Premio Feroz Puerta Oscura</strong> como Mejor Película y la Biznaga de Plata en el <a href="https://festivaldemalaga.com/pelicula/ver/2358/Ama" target="_blank"><strong>Festival de Cine de Málaga</strong></a><strong> </strong>en la categoría de Mejor Actriz por la interpretación de Tamara Casellas.</p><p>El largometraje cautivó a la crítica gracias<strong> a la visión de la cineasta sobre la maternidad</strong>.  Desmontó el mito creado alrededor de las mujeres como madres, que no siempre son prototípicas, ni asumen una misión idílica. Mostró el aspecto <strong>más real y humano de todas las que conciben en soledad</strong>, donde los altibajos y los errores también existen. La directora sabe que el cine que conocemos es "un reflejo de la sociedad donde no se muestran realidades que, por <em>X </em>razones, <strong>han sido invisibilizadas</strong>". Con <em>Ama </em>y con sus próximos proyectos, ella palia el efecto cegador de los largometrajes para "mostrar y dar voz a otras historias". Si le preguntamos por su futuro, nos cuenta cómo seguirá llevando a la gran pantalla esas realidades que, desde hace tiempo, deberían proyectarse: "Vamos a preparar <strong>un corto de pornografía feminista</strong> con una trabajadora sexual, <a href="https://mubi.com/es/cast/maria-riot" target="_blank">María Riot</a>. Va a girar en torno a la propia sexualidad, el auto-placer y la mujer". </p><p>De Paz sigue notando los efectos de la pandemia. Sobre los cambios que ha experimentado a nivel personal, ella siente <strong>"vivir</strong><strong> con un cierto pudor"</strong>, porque "la falta de contacto con la gente se nota muchísimo". De antes de la irrupción del coronavirus, recuerda "algo tan bonito como poder conocer varias personas al día", un hecho cotidiano que ahora le resulta "muy difícil, abrirme y conocer gente nueva me cuesta más después de todo lo que ha pasado". No obstante, todo lo vivido este último año también es una oportunidad para ella, y espera "que toda la energía que hemos ido acumulando estando encerradas pueda ser utilizada <strong>para salir con ganas y sentirnos un poco más libres</strong>". Como cineasta, dándole la vuelta a lo sufrido para sacar en claro las ganas acumuladas de volver a la normalidad, descubre una nueva posibilidad: "La necesidad de producir y contar historias siempre está ahí. El hecho de habernos encerrado y 'silenciado' <strong>ha incrementado ese hambre de querer hablar y contar cosas</strong>. Siempre ha habido mucha producción, pero creo que ahora la necesidad se ha incrementado aún más". </p><p>La creación de películas feministas como <em>Ama </em>es el resultado de una directora que sabe que la desigualdad de género parte<strong> desde la base de todo lo que conocemos</strong>. Ella ataca a la raíz: "<strong>Todo parte del propio sistema</strong>. El planteamiento de la sociedad es un problema, y la carencia de los derechos humanos también". Y recuerda el reparto erróneo de roles que aún arrastramos. "Todo empezaría por<strong> deconstruir el sistema patriarcal</strong>. Mientras esté eso en pie nada más va a cambiar". </p><p>La solución que plantea es clara: "La educación es muy importante para desmontar estas cosas. Pero el sistema educativo está contaminado por el patriarcado". Si le preguntan por los avances del Gobierno estos dos últimos años, con medidas como el aumento de prestación por maternidad o la intención alargar <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/07/15/permiso_paternidad_maternidad_122747_1012.html" target="_blank">hasta seis meses los permisos por nacimiento</a> en la <strong>nueva Ley de Diversidad Familiar</strong>, De Paz desconfía y va más allá. Considera que se trata de "un lavado de cara, decisiones que se toman pero que después hay que ver<strong> la letra pequeña y cómo se llevan a cabo</strong>". Para la cineasta habría que tomar decisiones que superaran el binarismo del género, "no todo es mujer-hombre", velando por "la conciencia de clase, para que tenga valor en las acciones políticas". Observando los comportamientos humanos durante la crisis sanitaria, se enorgullece de<strong> la capacidad de unión que hemos demostrado</strong> en las situaciones críticas, pero se avergüenza "del creciente odio en la sociedad y<strong> el cada vez menor miedo a expresarlo</strong>". </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari | Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Júlia de Paz: "Todo empezaría por deconstruir el sistema patriarcal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Mujeres,Feminismo,Directores cine,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ariel Rot: “La música está muy ligada a lo festivo y eso devalúa todo el trabajo que lleva detrás”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/ariel-rot-musica-ligada-festivo-devalua-trabajo-lleva-detras_1_1208587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3bbfb6f9-e14e-442d-a2b2-480589713f65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ariel Rot: “La música está muy ligada a lo festivo y eso devalúa todo el trabajo que lleva detrás”"></p><p><a href="https://www.arielrot.com/" target="_blank">Ariel Rot</a> (Buenos Aires, Argentina, 1960) es un nombre que no pasa desapercibido en el panorama musical internacional. <a href="https://elpais.com/cultura/2020-10-11/los-rodriguez-la-vida-intima-y-la-muerte-prematura-del-rock-que-reino-en-la-espana-euforica.html" target="_blank">Los Rodríguez</a> y Tequila fueron dos bandas de rock que calaron de forma muy contundente entre los públicos españoles y latinoamericanos y <strong>la figura de Ariel siempre estuvo muy presente en los escenarios.</strong> En 2018 <a href="https://www.cadena100.es/musica/noticias/actuacion-excepcional-unica-que-reune-nuevo-tequila-sobre-escenario-20210818_1453843" target="_blank">se volvió a juntar con Alejo Stivel</a> para revivir grandes momentos de su pasado con el show Adiós Tequila, que culminará el próximo 24 de noviembre en el WiZink center de Madrid: “Estos son unos conciertos que disfruto mucho, porque implican lo que despertó mi interés por ser músico: <strong>colgarme una guitarra y salir a tocar</strong>”<strong>,</strong> dice el argentino. </p><p>Su trayectoria cuenta también con un amplio recorrido en solitario, con multitud de títulos publicados que culminaron con <a href="https://www.efeeme.com/la-manada-de-ariel-rot/" target="_blank">La manada</a> (2016), <strong>su último disco... por el momento.</strong> Rot reconoce que la pandemia no ha sido demasiado inspiradora: “No me vi ni motivado ni estimulado para ponerme a trabajar”, pero acto seguido abre las puertas del futuro: “Me gustaría actualizar y acercar al día de hoy todo lo que conté hasta ahora. Mi vida musical es un relato, desde Tequila hasta mi último álbum. Y me parece que <strong>empieza a haber demasiada distancia con el presente, creo que hay que actualizarlo”</strong>, afirma el cantante.</p><p>Pregunta. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante el confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p>Respuesta. Más que a dónde es con quién ir. En pleno confinamiento soñábamos con venir al sitio en el que estoy ahora, en la sierra. Fue muy emocionante llegar aquí, abrir las puertas y reencontrarnos con un sitio en el que el tiempo se había quedado detenido. No me importaría seguir aquí, me encantaría que pudiera venir familia, amigos, gente con la que compartí momentos maravillosos.</p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</p><p>R. Creo que estamos en una nueva fase, quizás menos sanitaria pero más social. Veo como muchos proyectos son muy difiíciles de sacar adelante, ese punto de incertidumbre. Imagino que vamos a tener que aprender estos nuevos códigos, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/veranolibre/2021/08/31/un_concierto_los_antes_para_volver_normalidad_antano_122684_1621.html" target="_blank">vamos a tener que ser más flexibles</a> con todos los imprevistos que van apareciendo.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </p><p>R. En la vida uno cambia y evoluciona. La pandemia aceleró y acentuó algunas cosas, pero no cambió nada esencial en mi vida. Creo que no descubrí nada nuevo ni cambié la configuración de mi vida.</p><p>P. Con la llegada del covid, muchos trabajadores de la música se quedaron sin empleo y sin paro. ¿Le pasó a usted? ¿Y qué cree que tiene que cambiar para que músicos y técnicos estén más protegidos?</p><p>R. Yo creo que con la música siempre llueve sobre mojado, es muy duro. Pero es una profesión tan vocacional que contamos con ello. Se cayeron muchos proyectos, otros se postergaron indefinidamente. Cosas que estábamos empezando a montar justo antes de la pandemia. Pero otras cosas sí que salieron adelante, como la tercera y última edición de <a href="https://www.rtve.es/play/videos/un-pais-para-escucharlo/" target="_blank">Un país para escucharlo</a><a href="https://www.rtve.es/play/videos/un-pais-para-escucharlo/" target="_blank">.</a> Fueron 10 semanas viajando por toda España, entrevistando a varios artistas cada semana. </p><p>Y las consecuencias del coronavirus me están pasando factura en las actuaciones que estoy haciendo en estos últimos meses: siento que la experiencia no es plena.</p><p>P. ¿Y qué tiene que cambiar para que deje de llover sobre mojado?</p><p>R. Los músicos somos solidarios, nos apuntamos a todo lo que se nos pide. Ayudar con nuestra música a cualquier cosa que nos propongan. Somos un colectivo generoso, pero <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2021/04/15/musicos_profesionales_una_vida_enfocada_disfrute_subsistencia_118966_1026.html" target="_blank">no somos un colectivo ni luchador ni organizado,</a> va en nuestro carácter. Es muy difícil sindicalizarse y reclamar cosas. Pero luego ves las experiencias de gente que vive fuera, en Francia, Alemania, y la forma en la que está protegido el sector y se siente la diferencia con el funcionamiento aquí. No sé si somos capaces de juntarnos, pero la percepción que hay sobre los músicos es esa tremenda frase que también se usa como chiste: “Haber estudiado”.</p><p>P. Antes de la pandemia, muchos advertían: cuidado con el modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Cree que estamos volviendo a lo mismo? </p><p>R. Para llegar a esa cumbre a la que se llegó en un momento falta mucho tiempo, si es que se llega. Todo va a tardar mucho tiempo en normalizarse.</p><p>Los festivales <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/04/13/los_festivales_musica_frente_coronavirus_no_que_demos_por_perdido_verano_que_damos_por_perdido_ano_105744_1026.html" target="_blank">tenían un modelo descontrolado y quizás hasta un poco absurdo.</a> Cuando hablamos de festivales no estamos hablando exactamente de música, estamos hablando de un modelo muy particular: un encuentro, vacaciones…</p><p>Yo llevaba tiempo tocando en sitios en los que la gente va a sentar y a escuchar la música, en garitos y teatros. Es un circuito que se echa en falta en España, la música está muy ligada a lo lúdico y festivo y eso devalúa un poco el poder y todo el trabajo que hay detrás.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que usted podría haber hecho de manera distinta?</p><p>R. Yo me siento muy orgulloso de mis hijos. Mi hijo cumplió 18 y 19 años en pandemia y estaba esperando muy ansiosamente ese momento. Pero tuvo muchísima capacidad para gestionar su frustración y la realidad que le ha tocado vivir. E intentar, dentro de lo que había, ser responsable y ser feliz.</p><p>Por otro lado me avergüenza y me descompone ver la violencia que se está generando a todos los niveles. Y también las actitudes muy poco responsables de algunas personas. Pero creo que son casos aislados, observando mi entorno he visto muchísima responsabilidad y disfrute dentro de los márgenes permitidos.</p><p>P. Desde 2018 has vuelto a llevar a Tequila a los escenarios, pero todo tiene un fin y parece que Adiós Tequila es la despedida. ¿Sabe bien despedirse en medio de una pandemia? ¿Es realmente el final o hay posibilidades de que se alargue?</p><p>R. Ha sido muy divertido y lo sigue siendo. Justo tuvimos un ensayo el lunes, la primera vez que me junté con 4 músicos a ensayar en un local de ensayo desde que comenzó la pandemia. Tocar rock and roll es algo que siempre me va a gustar. Y mi proyecto en solitario no me permite poner tanta energía en ser guitarrista. Estos son unos conciertos que disfruto mucho, porque conllevan lo que despertó mi interés por ser músico: colgarme una guitarra y salir a tocar. Y me gusta, porque lo compagino con el actuaciones mías. En solitario hago mis canciones más adultas y tengo un compromiso mucho más emocional con lo que estoy haciendo.</p><p>P. Has conducido durante 3 años el programa Un país para escucharlo en La 2, recorriendo España de punta a punta. ¿Cómo ha sido la experiencia de pasar a ser entrevistador?</p><p>R. Ha sido un gran placer porque lo pasé muy bien. A pesar de ser un trabajo muy duro, palizas de horario, etc, <a href="https://www.rtve.es/television/20210317/ariel-rot-encuentro-digital-mejores-actuaciones-pais-despedida/2082061.shtml" target="_blank">poder entrevistar y tocar con toda la gente que toqué ha sido genial.</a> Yo había viajado mucho por España, pero no tenía el mapa tan claro como quedó cuando terminó el programa. Porque ahí se representaban muy bien las características de la gente, del espacio y de la música, estaba todo muy ligado. Ya había tenido alguna experiencia en radio y me gustaba “comunicar sin pretensiones”. Desde la curiosidad y el interés y poner en práctica el saber escuchar. Igual que tuve mis bandas y mi proyecto en solitario, Un país para escucharlo ha marcado un capítulo importante de mi vida.</p><p>P. Han pasado unos años desde la publicación de tu último disco, La manada. ¿Qué proyectos musicales de futuro tienes entre manos? </p><p>R. Tengo varios frentes abiertos.Voy a retomar la banda original de legendarios músicos que me han acompañado a lo largo de los años y eso me tiene muy entusiasmado. Hacía muchísimo que no nos juntábamos y vamos a tener un maravilloso reencuentro, primero con un concierto en Villaviciosa de Odón el 23 de septiembre y el 25 de ese mismo mes <a href="https://www.montgorock.es/" target="_blank">en el Montgorock de Jávea.</a></p><p>También tengo el proyecto con <a href="https://www.federicolechner.com/site/" target="_blank">Federico Lechner,</a> pianista de jazz, con el que estamos preparando cosas. De hecho, este sábado 28 tenemos un concierto en Fuenlabrada y las entradas ya están agotadas. Y además hay un proyecto que tiene que ver con Un país para escucharlo, pero por ahora no puedo decir más.</p><p>Se están juntando muchas ganas de tocar. La situación de la pandemia no me ayudó a centrarme en un proyecto, no me vi ni motivado ni estimulado para ponerme a trabajar. Es mucho tiempo haciendo esto y tengo que sentir un <em>algo</em> para ponerme a hacerlo. Voy a necesitar componer, pero sobre todo terminar las canciones que ya están ideadas. He estado un poco vago con eso. Pero sí que me gustaría actualizar y acercar al día de hoy todo lo que conté hasta ahora. Mi vida musical es un relato, desde Tequila hasta mi último álbum. Y me parece que empieza a haber demasiada distancia con el presente, creo que hay que actualizarlo.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Me enviaría una advertencia: "Prepárate, porque lo que estás a punto de ver no te lo habías imaginado en tu vida".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ariel Rot: “La música está muy ligada a lo festivo y eso devalúa todo el trabajo que lleva detrás”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Música,Cultura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Carolina África: “Ojalá haya una voluntad política de apoyar al sector del teatro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/carolina-africa-ojala-haya-voluntad-politica-apoyar-sector-teatro_1_1208572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9782afbf-b93e-4b4f-8f72-c2239270eef5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carolina África: “Ojalá haya una voluntad política de apoyar al sector del teatro""></p><p>Carolina África (1980, Madrid) es una artista multidisciplinar. Ha puesto en práctica su don para el guion ejerciendo como <strong>dramaturga, directora, actriz y escritora de series de televisión</strong>. Y ha difundido también su conocimiento: <strong>es docente y académica de la disciplina dramática</strong>. Tanto a la escritura como a la batuta, sus espectáculos no solo han sido aclamados por el público español. Las obras de la artista han girado por Alemania, Argentina, Colombia, Uruguay, México o Gran Bretaña. Autora de <em>Verano en diciembre</em>, <em>Vientos de levante</em> y <em>Otoño en abril</em>, ganadora del Premio Nacional Calderón de la Barca en 2012, del Premio Encinart en 2013 y 2015 y finalista de los Premios Max en la categoría de autoría revelación en 2014 y mejor versión en 2020, entre muchos otros, es también una de las creadoras de <a href="https://labellochteatro.wordpress.com/" target="_blank">la compañía teatral La Belloch</a>. </p><p>Para la profesional, la irrupción del coronavirus tuvo <strong>efectos inmediatos</strong>. La pandemia impidió la realización de <a href="https://cdn.mcu.es/espectaculo/otono-en-abril/" target="_blank"><em>Otoño en abril</em></a>a tan solo "días de estrenar en el María Guerrero" y sumió el futuro de la obra en la incertidumbre: "El instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música no nos garantizaba poder programar más adelante, con un contrato que en principio se anulaba por causa de fuerza mayor". Tuvo que esperar, pero el montaje salió adelante. En septiembre de 2020 <strong>el Centro Dramático Nacional lo llevó a los escenarios</strong> en una experiencia teatral nueva, condicionada por la situación pandémica. La directora recuerda de aquel momento "trabajar como unidad familiar, cuidándonos mucho y <strong>con mascarillas hasta el momento de levantar el telón</strong>". Ahora que el momento más álgido de la pandemia ha pasado, la dramaturga continúa escribiendo, dirigiendo y estrenando. El CDN renovó la temporada 2021-2022 contando con  <a href="https://dramatico.mcu.es/evento/cuaderno-de-pitagoras/" target="_blank">Cuaderno de Pitágoras </a>en su programación. La obra surgió tras su experiencia como voluntaria en una prisión haciendo teatro con los reclusos. El confinamiento domiciliario del año pasado queda cada vez más lejos, pero tras su visita al centro penitenciario Carolina África sigue pensando en otro tipo de encierro, muchas veces silenciado: "Quizá hemos experimentado lo doloroso de la privación de cierta libertad y hayamos pensado en qué será estar en una celda, pero nuestro aislamiento no es ni de lejos<strong> el que se sufre en prisión</strong>".</p><p><strong>Pregunta.</strong> <strong>Piense en un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p>Respuesta. Sí, lo que más anhelaba era salir de Madrid, añoraba increíblemente mi pueblo y el mar, pasar tiempo en familia disfrutando de la naturaleza y con sensación de libertad. Contesto a esta entrevista bajo un cielo estrellado, en una casa preciosa del que considero mi pueblo (La Iglesuela del Tiétar) y rodeada de los amores de mi vida. Ah, y estoy contando los días para irnos al mar…</p><p><strong>P.</strong> <strong>Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</strong></p><p><strong>R.</strong> No es miedo lo que siento. Tengo la sensación de tener una consciencia diferente sobre las cosas, el futuro, los planes, las prioridades… Las certezas han desaparecido y eso hace que encare la vida de otra manera, pero no con miedo. Y sí, el coronavirus ha propiciado este cambio.</p><p><strong>P.</strong> <strong>¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong><em>felices veinte </em></p><p><strong>R.</strong> No creo que sean excluyentes. Las vacunas, la posibilidad de reencuentro con seres queridos que hace mucho que no veíamos, las ganas de celebrar la vida se han multiplicado, al menos para mí. Pero no voy a ser ingenua: aunque en mi caso no puedo quejarme, a nivel laboral vienen tiempos complicados y conozco a muchos compañeros y compañeras de profesión que lo están pasando realmente mal y con un horizonte bastante pesimista.</p><p><strong>P</strong><strong>. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en tu día a día o vuelve a ser la de antes? ¿Es usted más solidaria? ¿Es usted más solitaria?</strong></p><p><strong>R.</strong> Si no me hubiera cambiado sería un poco sociópata, ¿no? La pandemia ha constatado que la vida no sale como uno espera, que los proyectos y planes pueden venirse abajo de un día para otro y que la salud sigue siendo lo más importante para que todo lo demás pueda conseguirse.</p><p>Los actos solidarios –con pandemia o no– definen el tipo de ciudadano que somos y quiero pensar que esa consciencia de la que hablaba antes sí me ha hecho más sensible a las necesidades de quien lo está pasando realmente mal. Y lo de solitaria, ¿con dos hijos y uno de ellos concebido en pandemia? Imposible. Ahora, ¿dónde hay que firmar para 24 horas de soledad, por favor?</p><p><strong>P.</strong> <strong>Entre 2008 y 2013, las artes escénicas perdieron 7 millones de espectadores. De ellos, 5 millones nunca se recuperaron, y a ellos se suman quienes no han regresado desde marzo de 2020. ¿Cómo hacer que vuelvan?</strong></p><p><strong>R. </strong>Lo primero que necesita el público es recuperar la confianza de sentirse a salvo en un teatro, comprobar que la cultura es segura y, afortunadamente, así se está demostrando. El mejor reclamo para que vuelvan es hacer espectáculos de calidad para que durante el tiempo que los espectadores estén en la butaca experimenten emociones transformadoras. La vida, la verdadera vida que uno acumula son los momentos que nos dejan huella; eso debe ser el teatro. Si hacemos espectáculos así, habrá público.</p><p><strong>P. </strong><strong>Cuando los teatros privados advirtieron de que no podían funcionar con los aforos covid, muchos miraron a los públicos. ¿Cree que estos han estado a la altura? ¿Qué espera de ellos en la próxima temporada?</strong></p><p><strong>R. </strong>Es un asunto complejo porque obviamente los teatros públicos se han podido permitir una reducción de aforo para cumplir con las medidas sanitarias sin ningún tipo de perjuicio económico al no depender de la taquilla y afrontan con cierta tranquilidad la nueva temporada.</p><p>La supervivencia de los teatros privados es preocupante, así como las compañías privadas, sobre todo las pequeñas que no cuentan con grandes cabezas de cartel -como la nuestra-. Hacer nuevas producciones con apenas contratación está dejando en jaque a muchos profesionales y familias que comemos de esto. Ojalá haya una voluntad política de apoyar al sector. Europa está empezando a repartir ayudas, si se hicieran bien las cosas y se invirtiera en generar tejido cultural nos iría a todos mucho mejor.</p><p><strong>P. </strong><strong>Con la llegada de la pandemia, muchos trabajadores de la escena se quedaron sin trabajo y sin paro. ¿Qué efectos ha tenido el covid-19 a su alrededor? ¿Cómo lo ha pasado y cómo ha visto a sus compañeros en los últimos meses?</strong></p><p><strong>R. </strong>Nosotras nos quedamos a días de estrenar en el María Guerrero una producción nuestra donde el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música no nos garantizaba poder programar más adelante, con un contrato que en principio se anulaba por causa de fuerza mayor. Fueron meses muy duros, tuvimos que dejar nuestra sede, el local de la compañía. Ocho meses sin actividad pagando alquiler, nave de almacenamiento, cuota de autónomos, gestoría… Todo ello sin bolos y con una inversión muy grande hecha en la producción que iba al María Guerrero.</p><p>Por suerte para nosotras nos reprogramaron en septiembre, ha salido algo de gira y aunque ya no tenemos local seguimos luchando por mantenernos a flote. También tengo la fortuna de estar programada con Sanzol en el CDN la próxima temporada y -por primera vez en mi vida- me producen ellos el espectáculo, además he terminado recientemente un trabajo de guion para un programa de TVE y tengo otros proyectos, así que no me quejo en absoluto, al contrario, agradecida y consciente de lo afortunada que soy.</p><p>A mi alrededor sí he visto dramas terribles: amigos que se han ido de Madrid, que han vuelto a casa de sus padres con casi 40 años, que buscan trabajo en hostelería para pagar alquileres, que realmente no saben qué van a hacer con su vida… Un cuadro.</p><p><strong>P. </strong><strong>En El cuaderno de Pitágoras parte de un teatro realizado en una condición de aislamiento absoluta que, de hecho, hace palidecer al confinamiento de primavera: la prisión. ¿Cree que la experiencia de confinamiento que hemos vivido nos ha hecho más sensibles a la situación de las presas y presos? ¿O que las cárceles han seguido siendo un punto ciego durante este año y pico?</strong><em>El cuaderno de Pitágoras</em></p><p><strong>R. </strong>Quizá hemos experimentado lo doloroso de la privación de cierta libertad y hayamos pensado en qué será estar en una celda, pero nuestro aislamiento no es ni de lejos el que se sufre en prisión. Tenemos internet, posibilidad de comunicación absoluta con nuestros seres queridos a través de videollamadas y redes sociales, cenas elaboradas para disfrutar viendo series en plataformas de pago, deporte online…A los presos y presas sí que la pandemia y el confinamiento les arrebató las escasas briznas de libertad que tenían. Sin vis a vis, sin permisos, sin que pudiéramos entrar las asociaciones que colaboramos allí… Aislamiento sobre más aislamiento. Muy duro.</p><p><strong>P. Con Otoño en abril trabajó ya en un contexto de medidas sanitarias, y así será (probablemente) también en esta obra. ¿Cómo afecta al trabajo con las actrices? No sé si ambas nacieron como texto también durante la pandemia. Si fue así, ¿cómo cree que afectó al texto?</strong><em>Otoño en abril </em></p><p><strong>R. </strong>Con <em>Otoño en abril</em> trabajamos como unidad familiar cuidándonos mucho y con mascarillas hasta el momento de levantar el telón.</p><p>Es complicado porque la expresión del actor está en su cara, pero, bueno, nos adaptamos. Tuve que hacer algunos cambios, porque en algún momento las actrices bajaban al patio de butacas y no pudimos hacerlo. Luego lo curioso es cómo se resignificó la función con el público. La obra habla de la familia, de los lazos que nos unen y nos separan, de los cuidados, de la maternidad y sentimos que el espectador conectaba de manera más profunda con la parte dramática y se percibía un desahogo liberador con las partes más cómicas.</p><p><em>El cuaderno de Pitágoras</em> habla de mi experiencia como voluntaria en una prisión haciendo teatro, pero narra una situación prepandémica. Seguramente en el proceso de ensayos de alguna manera influya todo lo que nos ha pasado.</p><p><strong>P.</strong> <strong>De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgulleces y de qué se avergüenzas? ¿Qué cree que podría haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R.</strong> Somos una especie que olvida pronto, quizá por pura supervivencia, pero me ha causado mucho dolor ver comportamientos irresponsables. Me enorgullezco de los gestos altruistas, de los sanitarios que lo han dado todo y me avergüenzo de los actos egoístas, mezquinos e insolidarios.</p><p>Con respecto a qué hacer de manera distinta… Durante la pandemia he concebido y tenido una hija, me he roto una pierna con Filomena saliendo de la maternidad con la bebé de apenas unos días, llevo medio año con muletas y en estos días, por fin, empiezo a caminar sin ellas. No sé qué podría haber hecho distinto. Pero para empezar no caerme hubiera estado muy bien.</p><p><strong>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R.</strong> No hagas demasiados planes, nada va a salir como esperas, pero, por favor, avisa a todas las residencias de ancianos para que aíslen ya a sus mayores –después de toda una vida luchando no se merecen nada de lo que viene–, diles a los padres de Sara que no salgan de casa este mes de marzo, que los queremos vivos, y a Iria vete a verla, necesitas despedirla y no vas a poder, y a Maite, y a… Corre, venga… ¡¡Empieza por lo de las residencias!!</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari | Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Carolina África: “Ojalá haya una voluntad política de apoyar al sector del teatro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Centro Dramático Nacional,Directores teatro,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Delaporte: “Una ciudad sin cultura de salas de conciertos es una ciudad pobre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/sandra-delaporte-ciudad-cultura-salas-conciertos-ciudad-pobre_1_1208530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/eb4bd57e-4bcd-4ce2-b267-ca61a817edef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Delaporte: “Una ciudad sin cultura de salas de conciertos es una ciudad pobre”"></p><p><strong>Sandra Delaporte</strong> (Madrid, 1994) está cada día más presente <strong>en la escena de la música electrónica.</strong> La cantante y compositora es solista del dúo <a href="https://delaportemusic.com/" target="_blank">Delaporte</a><a href="https://delaportemusic.com/" target="_blank">,</a> al que da vida junto a su compañero Sergio Salvi. Pese a las dificultades vividas en los meses pasados cree que las cosas van a ir a mejor: “Tengo muchas ganas de todo lo que viene. A priori parece que todo se está normalizando, podemos viajar y empezamos a tener más libertad”, dice.</p><p>Su último álbum, <a href="https://open.spotify.com/album/1vLTjn72rGfaaR6AnoVxUj" target="_blank">Las montañas</a><em> </em>(octubre, 2020) fue publicado durante la pandemia y dio pie a un proyecto consecutivo, <a href="https://www.mondosonoro.com/noticias-actualidad-musical/delaporte-titanas/" target="_blank">Titanas,</a> que <strong>reúne a diversas artistas como Amaral, Rozalén o Zahara para cantar algunos de los temas del disco a dúo con Sandra:</strong> “Llevábamos tiempo queriendo hacer algo de piña con otras mujeres de la industria musical. Hablamos con Amaral, le propuse hacer esto y dijo que sí, y a partir de ahí se fue sumando gente al proyecto”, relata la artista.</p><p>P. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante el confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irás este año… ¿Coinciden?</p><p>R. Sí que coinciden. Es Kirguistán, un país muy montañoso de Asia Central. Cuando empezó la pandemia tenía un viaje planeado para finales de marzo. Se pospuso, pero este verano lo he podido realizar. </p><p>P. Ahora que supuestamente encaramos el fin de la pandemia… ¿Tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo. ¿Se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</p><p>R. Casi nunca tengo miedo al futuro. De hecho tengo muchas ganas de todo lo que viene. Primero, porque podemos viajar y empezamos a tener más libertad. Segundo, porque a priori parece que todo se está normalizando. Sé que hay cosas que han cambiado, pero hemos crecido a muchos niveles. Y yo he salido más reforzada de cara al futuro. Y respecto a lo que es nuestro trabajo, la música, las giras, implica que vamos a poder <a href="https://www.infolibre.es/noticias/veranolibre/2021/08/31/un_concierto_los_antes_para_volver_normalidad_antano_122684_1621.html" target="_blank">volver a tocar en buenas condiciones.</a></p><p>P. ¿Cómo ve el futuro cercano? ¿Nos esperan los brindis de los “felices 20” o más bien lágrimas de una larga crisis?</p><p>R. Hay gente que lo está pasando super mal, a nivel personal y económico. En la industria musical ha sido desastroso,<em> road managers</em>, técnicos,<em> backliners</em>… se han visto muy apretados. Recuperar todo esto es lento y costoso, pero lo veo como una entusiasta. Ahora bien, soy consciente de que hay personas que están en una situación muy precaria, que hay que enfrentar una crisis económica y se van a requerir muchas ayudas para salir adelante. Cuanto más mayor eres menos capacidad de empleo tienes. A los jóvenes nos es relativamente más fácil, pero no es igual para todos.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </p><p>R. Sí que he cambiado bastante. Antes vivía bastante más acelerada, vivía para lo urgente y no para lo importante. Me sentía un poco títere para llegar a tiempo a todo, cuando en realidad esos compromisos no eran tan relevantes. Prefiero estar un poco más conmigo misma, soy un poco más intransigente. Y creo que la pandemia me ha ayudado a entender lo realmente mal que está alguna gente y empatizar más, ver la dimensión de la precariedad real que hay. Viene de hace años, pero se ha acentuado muchísimo en los últimos meses.</p><p>Y también, a raíz de todo esto, me llevo mejor conmigo misma y me concentro mejor en mí. Y hay personas que son vampiros energéticos a los que mantengo lejos: he aprendido a decir que no.</p><p>P. Los festivales van regresando, pero las salas siguen cerradas y el otoño espera… ¿Tiene prevista una temporada de salas?¿Cuándo cree que pueden aguantar usted, y el sector, sin este circuito?</p><p>R. Tenemos bastantes cosas este otoño, en previsión de que se va a poder hacer. Con la sala Apolo aplazamos la fecha hasta que reabrió. Y el problema es que muchas salas y bares de conciertos de Madrid están cerrando y creo que una ciudad sin cultura de salas es una ciudad pobre, porque allí es donde surge todo. Es muy triste, espero que el resto resistan.</p><p>P. Con la llegada del covid, muchos currantes de la música se quedaron sin trabajo y sin paro. ¿Cómo fue su situación? ¿Qué cree que tiene que cambiar para que el gremio de la música esté más protegido?</p><p>R. Creo que tiene que haber ayudas, eso de entrada. Y tendría que haber un sindicato de músicos o algo por el estilo para proteger y ayudar a entender nuestro trabajo. Si de entrada una sala dice: “Pago setenta euros por músico en la Jam Session” y los músicos aceptan, cuando dos meses antes estaban cobrando el doble, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2021/04/15/musicos_profesionales_una_vida_enfocada_disfrute_subsistencia_118966_1026.html" target="_blank">pues se abarata el precio de tu trabajo.</a> Los que están acostumbrados a cobrar 150€ se quedan sin currar, porque cogen a chavales jóvenes que aceptan los 70€. </p><p>También hay que promover todo esto desde la política, la ciudadanía tendría que entender la música como un sector de empleo tan importante como cualquier otro.</p><p>P. Antes de la pandemia muchos advertían sobre el peligro del modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Estamos volviendo a lo mismo? Y en ese caso… ¿Le preocupa?</p><p>R. A mi los festivales me encantan. Es un modelo prácticamente vacacional. Nunca voy a criticar los festivales porque son apuestas que <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/04/13/los_festivales_musica_frente_coronavirus_no_que_demos_por_perdido_verano_que_damos_por_perdido_ano_105744_1026.html" target="_blank">traen mucho dinero a determinadas zonas.</a> Y como artista, nosotros hemos hecho muchísimo público a raíz de girar en festivales. Y los festivales nos han contratado mucho por eso, porque hacemos música divertida a la que la gente se puede enganchar, y puede disfrutar, aunque no nos conozca.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses. ¿De qué se enorgullece y de que se avergüenza?</p><p>R. Me enorgullece la capacidad de la gente para unirse a una causa y la solidaridad que ha habido con la gente que lo ha estado pasando mal. Las asociaciones de vecinos, comedores sociales… toda esta ayuda ha sido mucho más palpable. Cuando la cosa ha sido urgente he visto una respuesta social muy fuerte y eso ha salvado a muchas personas.</p><p>Por otro lado, me avergüenzan otras situaciones. Tengo un amigo que es conductor de metro y siempre va a trabajar en bici. Durante el confinamiento no paraban de insultarle, le tiraban agua y huevos desde los balcones, hasta que tuvo que dejar de ir en bici por estas agresiones. Estos comportamientos, que juzgan y persiguen en base al miedo a los demás, me da bastante pena y me asusta porque retrata una realidad que me pone muy triste. </p><p>P. En los últimos meses ha gestado y presentado <em>Titanas</em>, un proyecto feminista que aglutina a artistas como Amaral, Anaju, Belako, Dora, Rigoberta Bandini, Rozalén y Zahara y que busca visibilizar y reivindicar a las mujeres en el espacio de la música en directo. Todo ello en el marco de su último álbum, Las Montañas, que es un viaje de reflexión sobre los obstáculos a superar provenientes de tantos siglos de patriarcado, según tu propia explicación. ¿Cómo lo planteó en sus inicios? ¿Cómo le dio forma e incluyó a las demás artistas? </p><p>R. Nosotros llevábamos tiempo queriendo hacer algo de piña con otras mujeres de la industria musical, pero no terminaba de salir adelante por falta de tiempo. Cogimos una lista de <em>titanas</em> con las que nos gustaría hacer cosas y nos pusimos a ella. Hablamos con Amaral, le propuse hacer esto y dijo que sí, y a partir de ahí se fue sumando gente al proyecto. Lo grabamos todo en dos días y salió muy bien, estoy muy contenta y agradecida. </p><p>Queremos hacer algún concierto de Titanas pero aún no hay nada cerrado, por la pandemia y los calendarios de cada una de nosotras. Lo que es casi seguro es que estos temas saldrán en formato vinilo.</p><p>P. ¿Cuáles son sus expectativas del futuro de las mujeres en la industria musical?</p><p>R. Yo creo que el futuro está mejorando para nosotras, hay mejores expectativas, menos prejuicios y menos obstáculos. Cada vez hay que pedir menos permiso para poder ser artista si eres mujer. Se entiende que una artista pueda hacer lo que quiera al igual que cualquier artista hombre. Pero aun así me encuentro constantemente con cosas que recalcan que llevamos <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/02/22/casi_las_mujeres_industria_musical_espana_cobran_menos_del_sueldo_medio_los_hombres_segun_estudio_117094_1012.html" target="_blank">siglos y siglos de patriarcado que no se desmontan en 30 años de lucha.</a> </p><p>Tenemos que seguir luchando para que más gente entienda el feminismo como algo natural, y más artistas jóvenes comenzarán sus proyectos en un marco muy distinto al que me encontré yo cuando empecé.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su “yo” de marzo de 2020. ¿Qué le diría?</p><p>R. Me diría, para ahorrarme la ansiedad y la incertidumbre durante toda la pandemia, que me lo tome todo con más calma, que no me fustigue, y que eventualmente todo irá a mejor. Y que cuando vengan las oportunidades, las aprovecharé.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Delaporte: “Una ciudad sin cultura de salas de conciertos es una ciudad pobre”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Música,Cultura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[María Pagés: “Nos toca estar juntos y remar si es posible en el mismo sentido”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/maria-pages-toca-remar-si-posible-sentido_1_1208512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3af66093-837f-46f0-af88-d37b06df4726_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Pagés: “Nos toca estar juntos y remar si es posible en el mismo sentido”"></p><p>María Pagés lleva toda una vida dedicada al flamenco. Nacida en Sevilla, es bailaora y coreógrafa. Se arrancó en el baile –porque los bailaores no empiezan a bailar, arrancan en el tablao– con la Compañía de Antonio Gades, se introdujo en el cine de Carlos Saura con películas como Carmen, Amor Brujo y Flamenco, fundó en 1990 su propia agrupación y creó en 2019 el Centro Coreográfico María Pagés de Fuenlabrada. Premio Nacional de Danza en 2002, ha paseado su <em>duende</em> por muchos rincones del mundo: Japón, Canadá, Estados Unidos, Alemania o Rusia son algunos lugares que han conocido a una artista con la que “ni el aire ni la tierra son iguales después de que haya bailado”, <a href="http://www.mariapages.com/espectaculo/flamenco-y-poesia" target="_blank">dijo José Saramago</a>.</p><p>Es considerada como uno de los máximos exponentes del flamenco a nivel nacional e internacional gracias a creaciones como Yo, Carmen (2014), Óyeme con los ojos (2014), No dejes que termine el día (2015), Visages (2016), Dance of hearts (2017) o Una oda al tiempo (2017). Para Pagés la danza es mucho más que interpretar en movimiento. Su zapateado está vivo, su flamenco es orgánico: la tradición del baile dialoga con las posibilidades de un arte que “analiza la cuestión de la génesis de las fronteras, las físicas y las simbólicas”. Su último montaje es <a href="https://www.madrid.org/madridendanza/2021/paraiso.html" target="_blank">Paraíso de los negros</a>. Junto a su compañero El Arbi El Harti al guión, dirige una obra en la que trata “el daguerrotipo desesperado de un personaje que intenta cernir la luz y sus significados”. Inspirada en Un poeta en Nueva York de Lorca, “busca los filamentos de una felicidad que nos habla de los límites y las limitaciones que embarran nuestro camino al derecho de desear”. La artista se pregunta con la función: “¿Qué nos queda de nuestra humanidad si nos privan de desear?”. </p><p>Cuando llegó el coronavirus, durante el confinamiento, ella se imaginaba en su casa de Rabat. “Echo de menos a Liska, nuestra perra y a las buganvillas y geranios que plantó para mi El Arbi, mi marido”, nos dice. Ahora que es posible viajar pasará unos días en Cádiz. Ambos destinos guardan algo en común para la bailaora: “Los dos están unidos por la luz maravillosa del atlántico”. Como profesional en el sector de la danza sabe que la situación tras este año requiere “estar juntos y remar, si es posible, en el mismo sentido”, y advierte: “Cualquier desorientación en estos momentos es un desprecio al futuro”. Como ciudadana cree que el final de la pandemia se traducirá en “una larga crisis que nos exigirá sin duda alguna mucha energía buena y mucho entusiasmo”. Si queremos sobrellevar la crisis vivida, pide “algo de sentido de Estado a nuestros políticos y mayor conciencia de país a la gente como tú y yo", y nos alerta sobre lo que podría sucedernos si no lo remediamos a tiempo: "Es importante que tomemos muy en serio que la continuidad de la democracia como modo de vida está en juego”.</p><p>Las artes escénicas sufrieron las consecuencias de una pandemia que primero imposibilitó  la realización de espectáculos y  después redujo drásticamente la asistencia del público cuando volvieron a abrise los teatros. Pagés, al mando de una compañía de baile durante 32 años, vio cómo "la pandemia introdujo <strong>elementos insalvables"</strong>, y explica el efecto del parón en escena: "Ninguna empresa -porque somos una empresa- puede sobrevivir a un año y medio sin trabajar. Para que me entiendas, en el 2019 hicimos 72 funciones. En el 2020 y el 2021 casi nada". Tras estos meses, muchos compañeros "están fuera de juego porque no pueden resistir". Su formación de danza se mantiene en pie. Pero como directora le preocupa no saber hasta cuándo podrán sostenerse: "Yo no sé lo que nosotros vamos a poder aguantar". Sobre la creación del <a href="http://centrocoreograficomariapages.org/" target="_blank">Centro Coreográfico María Pagés de Fuenlabrada</a>, institución que se ha consolidado durante y a pesar de la pandemia, se muestra más optimista. Ella concibió el nuevo espacio como "un hogar de la danza para dar, unir, compartir, intercambiar". Mirando al futuro del proyecto, augura: "Nuestra utopía: desarrollar el centro coreográfico como hogar para las compañías y los creadores". Es más, el próximo mes<strong> ponen en marcha dos montajes</strong>, "crearemos con artistas con diversidad funcional un Simbad, que se estrenará el próximo noviembre en el <strong>Teatro Tomás y Valiente </strong>de Madrid y una Scheherazade que se estrenará en el<strong> Liceu de Barcelona </strong>en mayo". </p><p>Si le preguntan sobre medidas para cuidar la cultura después de todo lo sucedido, la bailaora "no ve otra solución que el Estado asuma su responsabilidad". Insta en la necesidad de políticas que velen por el sector, "que asuman la cultura y sus profesiones como lo que son:<strong> creación de bienes inmateriales que cohesionan y dan sentido a lo que somos</strong>, e industria que da trabajo a mucha gente". Salvaguardando su profesión, nos recuerda: "Hay que cuidar a la danza. Pero para cuidarla tenemos que valorar la cultura como paradigma orgánico". María Pagés no solo comprende al flamenco como un baile vivo. Da la capidad de existir y cambiar a todo lo que emprende: "Somos machadianos hasta la médula. El camino se hace al andar". </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari | Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <media:title><![CDATA[María Pagés: “Nos toca estar juntos y remar si es posible en el mismo sentido”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artistas,Flamenco,Danza,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Narea: “El gremio musical tendría que unirse y buscar fórmulas para ayudarse los unos a los otros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/carlos-narea-gremio-musical-tendria-unirse-buscar-formulas-ayudarse_1_1208458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9de6dec6-42a4-46fa-82fe-b2f2be0b4f56_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Narea: “El gremio musical tendría que unirse y buscar fórmulas para ayudarse los unos a los otros”"></p><p>Carlos Narea (Antofagasta, Chile, 1953) <strong>es uno de los productores más relevantes en la escena musical</strong> española. Su trayectoria en el sector comenzó como músico en Chile y en 1973, con tan solo 19 años, se trasladó a España. Después de unos años como instrumentista comenzó a trabajar en el sello discográfico Fonogram y en 1980 pasó a ser director artístico de <a href="http://www.elepe.com/sello/polydor-records" target="_blank">Discos Polydor,</a> filial de Universal Music Group. A partir de ese momento <strong>dedicó su tiempo a la producción musical y el resto de historia se cuenta sola:</strong> Miguel Ríos, Nacha Pop, Antonio Vega, Los Secretos, Rosendo, Alarma, Andrés Calamaro… y un largo etcétera de artistas y bandas <a href="https://www.efeeme.com/musicos-en-la-sombra-carlos-narea-productor-y-maestro-de-ceremonias-de-los-grandes-directos/" target="_blank">que han evolucionado bajo su batuta.</a></p><p>La llegada del coronavirus supuso un revés en el trabajo musical, pero admite que <strong>tuvo la fortuna de poder seguir trabajando:</strong> “Yo me he salvado, porque los productores contamos con algo maravilloso: la tecnología. El confinamiento me pilló haciendo la música de una película, El Cover de Secun de la Rosa. Luego produje a un grupo de México, a uno de Lérida… Yo estaba en mi casa y escuchaba todo como si estuviera en el propio estudio de grabación. Pero soy una excepción:<strong> la mayor parte del sector no ha tenido esta posibilidad”</strong>, dice.</p><p>Narea llama la atención sobre el ying y el yang de la sociedad española, porque considera que las mejores y las peores caras de esta han salido a relucir durante la pandemia: “Por un lado parecía que nos uníamos todos, a las ocho salíamos a aplaudir… Y días después estábamos todos metidos <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/09/miles_personas_celebran_sin_mascarilla_distancia_por_toda_espana_fin_del_estado_alarma_que_no_pandemia_120294_1012.html" target="_blank">en un botellón a las doce de la noche.</a> ¿Cómo es el rollo? Sales a aplaudir a los sanitarios y luego sales a arriesgar tu vida y la del resto. <strong>Eso me avergüenza, dice mucho de nosotros como seres humanos”</strong>, reflexiona el productor.</p><p>P. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante el confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p>R. La verdad es que soy muy de dos sitios: uno en la costa de Cádiz y otro en Portugal, lugares muy tranquilos para disfrutar de la playa. No poder ir al mar es una de las cosas que más eché de menos durante el confinamiento.</p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? </p><p>R. El coronavirus nos ha hecho plantearnos muchas cosas. Miedo no, tengo precaución. No me gusta el miedo, trato de evitarlo porque te paraliza y hay que combatirlo y racionalizarlo. Estoy vacunado, pero soy muy prudente y muy precavido porque no quiero enfermarme. En el pasado año y medio he salido muy poco de casa, lo estrictamente necesario. También pienso que hay cambios que han venido para quedarse y lo resumo con una anécdota ocurrida mucho tiempo atrás:</p><p>Hace unos 30 años fui a Japón a producir un show flamenco. Y allí me llamaba mucho la atención que en las calles <a href="https://web-japan.org/trends/es/culture/pop202008_mask-culture_es.html" target="_blank">había mucha gente con mascarilla.</a> Lo hacían para proteger al resto si estaban enfermos. Yo me resfrié y fui a una farmacia a comprar una. En algún lugar hay una foto mía en el avión de vuelta, en 1990, con la mascarilla puesta. Creo que a raíz de esto el uso de mascarilla cuando estás enfermo se va a quedar, pasará a ser algo normal para proteger al resto y es algo que tiene mucho sentido.</p><p>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</p><p>R. Los brindis sí, porque trato de ser optimista. No me gustan los malos rollos y trato de ponerle optimismo a todo. Pero al mismo tiempo siempre he sido de lágrima fácil, me emociono con cualquier cosa. Así que a mí, dentro de lo positivo, me esperan ambas dos. </p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? ¿Es usted más solitario?</p><p>R. Creo que sí he cambiado. Ahora tengo la determinación de no postergar más cosas nunca. No dejar para mañana, ni para la semana que viene… porque nunca sabes lo que va a ocurrir. Y lo mismo con los sentimientos: ahora no me freno para decirle a la gente a la que quiero que la quiero. </p><p>La soledad es una cosa que disfruto, con la que nunca he tenido problema. No lo llevo mal. Me encanta la gente, pero si tengo que estar solo lo disfruto. Ya pasaba bastante tiempo sólo antes de la pandemia, así que no supuso un problema en mi día a día.</p><p>P. Con la llegada del covid, muchos trabajadores de la música se quedaron sin empleo y sin paro. ¿Le pasó a usted? ¿Y qué cree que tiene que cambiar para que músicos y técnicos estén más protegidos?</p><p>R. Nuestro sector <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/09/17/alertaroja_una_reivindicacion_por_supervivencia_cultura_111108_1026.html" target="_blank">ha sido muy golpeado por la pandemia. </a>Sobre todo la parte más vulnerable y menos visible: técnicos, asistentes... En nuestro sector muchos trabajadores son autónomos, se dan de alta el día que van a trabajar y con esta situación se han visto contra las cuerdas. Creo que lo necesario es volver a unir al sector, aglutinarlo alrededor de una “academia de la música” o algo por el estilo. Y aparte, que haya un fondo asistencial al que podamos recurrir cuando (esperemos que no) vuelva a pasar algo así, porque muchos lo han pasado muy mal. </p><p>P. ¿Y qué se necesita para alcanzar esa protección al sector?</p><p>R. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2021/04/15/musicos_profesionales_una_vida_enfocada_disfrute_subsistencia_118966_1026.html" target="_blank">Voluntad, y no sólo política.</a> En el sector musical somos muy individualistas. Cada uno maneja su rollo, no estamos tan unidos como debiéramos y eso pasa en todo el gremio. Tendría que unirse por su propio interés y buscar mecanismos, recursos, para echarnos una mano los unos a los otros.</p><p>P. La pandemia y los sucesivos confinamientos (perimetrales y domiciliarios) han afectado mucho a un gremio que en gran medida se basa en compartir espacios físicos para crear, producir y grabar. ¿Cómo ha gestionado su tiempo y su trabajo durante estos meses de restricciones? </p><p>R. Yo me he salvado, porque los productores contamos con algo maravilloso: la tecnología. He podido seguir produciendo. El confinamiento me pilló haciendo la música de una película, El Cover de Secun de la Rosa. Luego produje a un grupo de México, a uno de Lérida… Yo estaba en mi casa y escuchaba todo como si estuviera en el propio estudio de grabación. Pero soy una excepción: la mayor parte del sector no ha tenido esta posibilidad. </p><p>Hay una cosa que tengo clara: <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2021/01/03/como_sera_tecnologia_2021_114575_1027.html" target="_blank">la tecnología nos salvó en cierto modo.</a> Si no hubiera podido conectar con la gente de forma telemática habría terminado subiéndome por las paredes. Podía ver a mis hijos, a mi familia, aunque fuese a través de la pantalla y eso hacía que nos extrañáramos un poco menos.</p><p>P. Antes de la pandemia, muchos advertían: cuidado con el modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Cree que estamos volviendo a lo mismo? </p><p>R. El tema del turismo es preocupante. Ya no por los festivales, sino porque una buena parte de nuestra economía funciona gracias a los visitantes externos y nos viene bien que vuelvan. Los festivales, a este respecto, son una extensión de la vida turística en España.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? </p><p>R. Somos una sociedad curiosa. Se ve el ying y el yang en este tipo de cosas. Por un lado parecía que nos uníamos todos, a las ocho salíamos a aplaudir… y días después a las doce estábamos todos metidos en un botellón. ¿Cómo es el rollo? Sales a aplaudir a los sanitarios y luego sales a arriesgar tu vida y la del resto. Son cosas del ser humano que yo no entiendo. Sobre todo por el riesgo extremo que implica no tener cuidado en esta situación. Me sorprende que podamos estar tan unidos, juntos, cantar y aplaudir en las ventanas y que luego todo nos importe una mierda. Eso me avergüenza, dice mucho de nosotros como seres humanos.</p><p>P. El pasado 27 de Mayo vió la luz el nuevo disco de Andrés Calamaro, <a href="https://www.calamaro.com/discografia/dios-los-cria/" target="_blank">Dios los cría…</a> que es un disco de dúos con artistas de distinta índole. Manolo García, Julio Iglesias, Raphael, Juanes, Alejandro Sanz, Leiva y un largo etc. Usted ha sido el productor musical del proyecto… ¿Qué ambiente se respira en esta “nueva etapa” para la música?</p><p>R. Andrés venía haciendo una gira y decidieron grabar los temas. Se metieron al estudio y cuando Andrés estaba grabando las voces de referencia le pasó por la cabeza la idea de cantar las canciones con otra gente. Y ahí fue cuando me llamó. Me contó la idea y me invitó a producirlo: grabamos como 30 temas y empezamos a invitar a gente, a pensar qué artistas podían cantar cada canción. Es un disco muy bonito. Tardamos muchísimo en terminarlo, los calendarios de cada persona son muy diferentes. En total fueron dos años de curro; no constante, pero se ha desarrollado a lo largo de ese tiempo. Pero lo he disfrutado muchísimo: aún sigo descubriendo lo espectacular que es Andrés como compositor.</p><p>P. ¿Y qué planes de presente y futuro tiene entre manos?</p><p>R. Acabo de terminar un proyecto. En 2019 se hizo <a href="https://www.rtve.es/noticias/20191117/musica-espanola-rinde-homenaje-enrique-urquijo-20-anos-despues-su-muerte/1990909.shtml" target="_blank">un concierto homenaje a Enrique Urquijo</a> en Madrid por el 20 aniversario de su fallecimiento. Ese concierto quedó guardado y grabado y en los últimos dos años se estudió la idea de hacer un DVD. Se llegó a un acuerdo con Universal y ayer terminamos de mezclar los temas. Son todo canciones de Enrique cantadas por muchísima gente. Ayer envié el audio, ahora me está llegando el vídeo con el audio incorporado, y esperamos que pueda ver la luz pronto porque ha quedado muy bonito.</p><p>A finales de Agosto me meto a grabar a un chico de Lérida, <a href="https://www.javiersolo.com/" target="_blank">Javier Solo,</a> que es un excelente cantautor rockero. Grabamos unos temas durante la pandemia, y ahora vamos a grabar otros cuántos para dar forma a un disco. Es curioso, porque llevo más de un año trabajando con él y nunca nos hemos visto en persona. </p><p>Y para más adelante se están empezando a organizar una serie de conciertos de mucha envergadura de los que aún no puedo hablar, entre otras cosas porque dependemos de que la situación sanitaria nos permita hacerlo en condiciones de seguridad y con aforos completos. Son tres conciertos que se están gestando entre noviembre de este año y abril del año que viene. Esperemos que salgan, porque significará que la pandemia está remitiendo.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Aguanta. Cuídate y aguanta, que va durar mucho más de lo que creías que iba a durar. Llevamos año y pico y aún no sabemos cuándo será el final ni los cambios que nos va a dejar.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Narea: “El gremio musical tendría que unirse y buscar fórmulas para ayudarse los unos a los otros”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Música,Cultura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfredo Sanzol: “El bien común es esencial para que pueda existir el bien individual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/alfredo-sanzol-comun-esencial-pueda-existir-individual_1_1208426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f0565977-6383-4577-81e4-3f5208401750_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alfredo Sanzol: “El bien común es esencial para que pueda existir el bien individual”"></p><p>Alfredo Sanzol (Madrid-Pamplona, 1972) es un artista entregado<strong> por completo al teatro</strong>: dramaturgo, director y miembro de la Asociación de Directores de Escena de España y de la Sociedad General de Autores,<strong> ha escrito y orquestado más de una decena de obras</strong>. <em>La respiración, Delicadas, En la luna, Días estupendos </em>o<em> La ternura </em>son algunos títulos tanto firmados como dirigidos por él. Todos ellos, además, han sido galardonados. El <a href="https://www.premiosmax.com/edicion/20/candidato/47654/alfredo-sanzol/" target="_blank"> Premio Max de las Artes Escénicas</a>, el Premio Ceres, el Premio Nacional de Literatura Dramática o el Premio Valle Inclán de Teatro son pruebas del éxito y talento del autor.</p><p>La irrupción del coronavirus en España golpeó al sector escénico, muchos trabajadores perdieron su trabajo, otros tantos no accedieron si quiera a las prestaciones por desempleo. El director nos cuenta que vio a su alrededor una situación "muy difícil, sobre todo entre marzo y septiembre de 2020. Al reiniciar la actividad en los teatros públicos y privados la situación mejoró un poco, <strong>pero con muchas carencias</strong>". Algunos vaticinaron la pérdida de espectadores fruto de la pandemia y las nuevas restricciones en los teatros, pero Sanzol asegura  "que lo que estamos haciendo <strong>puede ser un buen camino</strong>". Datos en mano, demuestra que hay esperanza: "En la temporada 2020-2021 el Centro Dramático Nacional, con los aforos limitados, ha tenido <strong>un porcentaje de ocupación del 82%</strong>.Lo más importante es que el público joven ha supuesto el 12%, <strong>hemos triplicado su afluencia </strong>con respecto a la anterior temporada". Ánimos aparte, para él el futuro cercano mejorará si "no se pierde de vista <strong>a los que quedan más desprotegidos</strong> y se exige responsabilidad a los que pueden aportar más. Sin un estado de derecho fuerte <strong>que haga justicia distributiva</strong> todo será siempre peor".</p><p>En enero de 2020 llegó a la dirección del Centro Dramático Nacional. La institución enfrentó la pandemia sin dejar de lado su objetivo: “La potenciación de la dramaturgia contemporánea”. A pesar de tener que mover la programación de primavera de 2020, “que creó un efecto dominó, <strong>no cambiaron los planes esenciales</strong>”. En cuanto los escenarios pudieron pisarse de nuevo crearon <a href="https://madridesteatro.com/el-centro-dramatico-nacional-vuelve-a-los-escenarios-con-la-trilogia-la-pira/" target="_blank"><em>La Pira</em></a>, “título bajo el que<strong> se reflexionó en caliente sobre la pandemia</strong> por medio de tres espectáculos: <em>La conmoción, La distancia y La incertidumbre”</em>.</p><p>Hace unos meses estrenó la que fue su primera obra al mando del CDN, <a href="https://dramatico.mcu.es/evento/el-bar-que-se-trago-a-todos-los-espanoles/" target="_blank"><em>El bar que se tragó a todos los españoles</em></a>. En ella representa las posibilidades<strong> de transformación y evolución de las personas</strong>, algo que podría relacionarse con los cambios sociales tras el coronavirus. Preguntado por esta similitud, el autor se muestra conforme: “Sí, totalmente, me interesa mucho cómo las estructuras de funcionamiento social<strong> influyen sobre la vida personal y viceversa</strong>” y explica “muchas veces vivimos la fantasía de la libertad personal como la capacidad de crear una burbuja en la que estamos “libres” de lo que pasa a nuestro alrededor”. Pero para él, la libertad “va más por la capacidad de crear comportamientos y pensamientos <strong>que restituyan las fracturas producidas por la crisis</strong>”. </p><p>“En este lugar, en este momento,<strong> la humanidad somos nosotros</strong>, tanto si nos gusta como si no. Aprovechémonos antes de que sea demasiado tarde”, le decía Vladimir a Estragon mientras se preguntaban por qué esperaban a Godot. Sanzol dirigió la obra de Samuel Beckett llevándola<strong> al Teatro Valle-Inclán en 2013</strong><a href="https://www.redescena.net/noticia/5044/el-centro-dramatico-nacional-estrena-esperando-a-godot-dirigida-por-alfredo-sanzol/" target="_blank">al Teatro Valle-Inclán en 2013</a>. Cuando es preguntado por el comportamiento humano de los últimos meses, los actos de los que podríamos enorgullecemos y los otros tantos por los que deberíamos avergonzarnos, afirma: “Formo parte del segmento social que considera que <strong>el bien común es esencial</strong> para que pueda existir el bien individual. Me cuesta entender las prácticas del <em>sálvese quien pueda</em>”. Como ser humano la pandemia "le ha hecho consciente de la fragilidad. Es algo que se supone que debemos saber pero que pasamos por alto”. Como director del Centro Dramático Nacional su misión es “dar el servicio cultural <strong>que la sociedad nos ha encargado</strong>”.</p><p>Si su ente del futuro pudiera enviarle un mensaje a su yo de marzo de 2020, este le diría: “Todo va a ser peor de lo que te imaginas y todo va a ser mejor de lo que te imaginas”. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Paula Pérez de Lema | Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Alfredo Sanzol: “El bien común es esencial para que pueda existir el bien individual”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centro Dramático Nacional,Directores teatro,Dramaturgos,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucía Carballal: “La gente tiene ahora hambre de teatro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/lucia-carballal-gente-ahora-hambre-teatro_1_1208405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c06f00fc-6983-4326-a31e-4999fe877742_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Carballal: “La gente tiene ahora hambre de teatro”"></p><p>Lucía Carballal es una dramaturga por naturaleza –ella se recuerda escribiendo <a href="http://https://www.contextoteatral.es/luciacarballal.html" target="_blank">desde siempre</a>–. <em>La resistencia, Una vida americana, A España no la va a conocer ni la madre que la parió, Mejor historia que la nuestra, Las bárbaras o Los Temporales, </em>son algunas obras que hacen de la escritora una referente en el arte dramático español contemporáneo. Las dos últimas obras mencionadas se estrenaron en el <strong>Centro Dramático Nacional</strong>, institución que le propuso durante el confinamiento el encargo de la <a href="https://cdn.mcu.es/espectaculo/la-incertidumbre-lapira3/" target="_blank">La Pira</a>, representada en <em>streaming. </em>Con este proyecto<em> </em>recuperó “el hábito y las ganas” para volver a la escritura, un ejercicio que ella define como “regresar al silencio de tu habitación, <strong>a la autoría más pura</strong>: es volver a estar a solas contigo”.</p><p>Todos los que conciben su arte para un espacio escénico y un público presente vieron cómo la pandemia <strong>amenazó las posibilidades del espectáculo</strong>. Es también el caso de Carballal. La autora sabía que el sector “era <strong>muy frágil</strong> y que estábamos desprotegidos”. Frente a España, recuerda el caso de Alemania, donde vivió y siguió formándose como escritora escénica, un país en el que “el tejido teatral <strong>está blindado</strong> y la estructura cultural es más sólida”. Tras la pérdida de espectadores y las nuevas normas de aforo en los teatros, muchos auguraron<strong> el desplome del género literario</strong>. Pero la dramaturga conoce de primera mano el carácter sus espectadores, “ejemplar durante la pandemia” y de todos los que hacen posible la puesta en escena: “en esto coinciden los equipos de los teatros y las compañías, <strong>que se han sentido seguros</strong>”. El truco de la autora para no desanimarse, para seguir creando, pese al encierro domiciliario, pese a un sector cultural tan afectado en los últimos meses, es “pensar que la pandemia estará en otro punto muy distinto al actual y que no pondrá en peligro el proyecto”. Ante todo, nos deja un pronóstico inmejorable:<strong> “La gente tiene hambre de teatro”</strong>.</p><p><strong>PREGUNTA. Piense en un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p><strong>RESPUESTA</strong>. En los meses anteriores había hecho varios viajes: Israel, Tánger, París. Me alegré mucho de haberlos hecho. Durante el confinamiento me imaginé viajando muy lejos en cuanto fuese posible, pero ahora no tendría sentido. Me gustaría pasar unas semanas en Berlín este otoño, es una ciudad que conozco bien y que echo de menos. Espero poder hacerlo.</p><p><strong>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿tiene más miedo del virus o de los cambios sociales relacionados con él?</strong></p><p><strong>R</strong>. Mi miedo es que el único objetivo sea la recuperación de la normalidad, cuando esa normalidad era en realidad una fantasía muy vulnerable y muy poco interesante en muchos sentidos. Deberíamos estar hablando de nuevos modelos, de ecología, de cómo pensamos afrontar la crisis climática...</p><p><strong>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong><em> </em></p><p><strong>R.</strong> El sistema busca restaurarse, recuperar la forma que tenía cuanto antes, pero no estoy segura de que sea posible volver atrás en realidad. Individualmente mucha gente ha vivido una crisis muy profunda, un desengaño con respecto a su propia forma de vida y al tipo de sociedad que hemos construido. Estos dos movimientos contrarios y simultáneos (restauración y cambio) nos están desquiciando, me parece. Sería más natural asumir que estamos inmersos en una crisis del sistema, una crisis de sentido y de identidad y que aún no sabemos qué es lo siguiente.</p><p><strong>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </strong><strong>¿Se ve más solidaria o más solitaria?</strong></p><p><strong>R.</strong> Me he vinculado de manera distinta con casi todo. Como en cualquier situación exigente, me he conocido más. Creo que estoy más anclada, más comprometida con mi entorno cercano. Me siento más crítica y también más desencantada. Algo que estoy disfrutando es que la vanidad se ha pasado de moda.</p><p><strong>P. Entre 2008 y 2013, las artes escénicas perdieron 7 millones de espectadores. De ellos, 5 millones nunca se recuperaron, y a ellos se suman quienes no han regresado desde marzo de 2020. ¿Cómo hacer que vuelvan?</strong></p><p><strong>R.</strong> No tengo las cifras en la mano, pero mi percepción es que la gente ha regresado al teatro con muchas ganas y entusiasmo. Es un buen momento para hacer y pensar el teatro: su carácter ritual, su esencia comunitaria, que en la era post-covid tiene un sentido renovado. ¿Qué vamos a hacer los creadores con esa oportunidad?</p><p><strong>P. Cuando los teatros privados advirtieron de que no podían funcionar con los aforos covid, muchos miraron a los públicos. ¿Cree que estos han estado a la altura? ¿Qué espera de ellos en la próxima temporada?</strong></p><p><strong>R.</strong> El público teatral ha sido ejemplar durante la pandemia. En esto coinciden los equipos de los teatros, las compañías y los propios espectadores, que se han sentido seguros. Estoy convencida de que en la próxima temporada va a haber mucha asistencia. La gente tiene hambre de teatro. Espero que sean exigentes con los creadores y, por tanto, consigo mismos.</p><p><strong>P. Con la llegada de la pandemia, muchos trabajadores de la escena se quedaron sin trabajo y sin derecho a cobrar el paro. ¿Qué efectos ha tenido el covid-19 a su alrededor? ¿Cómo lo ha pasado y cómo ha visto a sus compañeros en los últimos meses?</strong></p><p><strong>R.</strong> Las cancelaciones, los proyectos pospuestos, la incertidumbre… todo eso fue difícil para todos, si bien mi situación era privilegiada. Ya sabíamos que nuestro sector era muy frágil y que estábamos desprotegidos, simplemente se ha constatado. (Por el contrario, en Alemania, donde el tejido teatral está blindado y la estructura cultural es más sólida, el daño ha sido contenido). A esto se sumaron las decepciones personales: la falta de ética y empatía dentro del propio sector en los momentos en los que nos hemos sentido más vulnerables. En el otro lado, ha habido gestos reconfortantes y grandes expresiones de dignidad en la profesión.</p><p><strong>P. He leído que, al inicio del confinamiento, el shock por lo que sucedía afectó a su capacidad de escribir. ¿Cómo la recuperó? ¿Y cómo es llevar para adelante tres proyectos (serie, película, obra teatral) cuando parece más difícil que nunca saber cuándo podrán ver la luz? O, al menos, cuando parece que tenemos menos agencia todavía sobre ello...</strong></p><p><strong>R. </strong>Sí, durante parte del confinamiento me costó mucho trabajar. Me ayudó una propuesta que me hizo el Centro Dramático Nacional (un proyecto grupal que fue <em>La Pira</em>, de teatro en <em>streaming</em>). Gracias a ese proyecto recuperé el hábito y las ganas. En términos de planificación, los motivos por los que un proyecto audiovisual puede caerse son muchos, no solo el covid. Tanto entonces como ahora, siempre intento pensar que todo saldrá bien y podrá realizarse, necesito tener esa idea en mente para no perder fuelle, aunque sepa que nada está bajo mi control. Para cuando estrene mi próxima obra de teatro quiero pensar que la pandemia estará en otro punto muy distinto al actual y que no pondrá en peligro el proyecto.</p><p><strong>P. En los últimos años compagina una escritura teatral más personal y una escritura para el audiovisual pensando en un público más amplio. ¿Cómo cree que se han influido la una en la otra? ¿Qué ha aprendido de esa dualidad? </strong></p><p><strong>R.</strong> Son experiencias radicalmente distintas y con objetivos distintos. Es casi como un desdoblamiento. Después de toda mi vida dedicada a escribir teatro, coescribí las dos últimas temporadas de una serie (<em>Vis a vis</em>) que veían millones de personas en todo el mundo. Esa era su vocación, emocionar a muchísima gente, entretener, debíamos encontrar dispositivos universales y a la vez originalidad, imágenes, líneas capaces de perdurar. Fue un aprendizaje muy intenso y lo viví así, como una aventura, un juego técnicamente muy complejo pero muy divertido, pura adrenalina. Después de esta experiencia, volver a escribir teatro es como regresar al silencio de tu habitación, a la autoría más pura: es volver a estar a solas contigo. No tiene nada que ver.</p><p><strong>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que podría haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R. </strong>Viví una solidaridad muy bonita con mis vecinas, no nos conocíamos de nada y verdaderamente nos ayudamos y apoyamos durante aquellas semanas. También en mi casa, con mi pareja, construimos una dinámica y una convivencia de la que estoy orgullosa. Lo vergonzoso fue lo que siempre es vergonzoso: la cobardía, la mediocridad ética, la estupidez… La falta de altura, en resumen. Y si pudiera cambiar algo, habría dejado ir antes los planes a los que me aferraba y me habría desconectado más de las redes sociales, de las noticias... Pero nada de eso era sencillo, claro.</p><p><strong>P. Si pudiese enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R.</strong> ¡Múdate al campo!</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales | Paula Pérez de Lema]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Carballal: “La gente tiene ahora hambre de teatro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Centro Dramático Nacional,Dramaturgos,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ginebras: “Ojalá se nos deje de analizar y observar por ser una banda de chicas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/ginebras-ojala-deje-analizar-observar-banda-chicas_1_1208371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Juls, Sandra, Magüi y Raquel</strong> son una parte del todo, <a href="https://vananarecords.com/artist/ginebras/" target="_blank">Ginebras.</a> La banda ha tenido <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2021-07-18/ginebras-musica-iceta_3186419/" target="_blank">una progresión significativa durante los meses de pandemia:</a> “Somos un grupo que hemos dado muchos más conciertos en la nueva normalidad que antes de la pandemia”, cuenta la bajista de la banda, Raquel. Y habla sobre esas citas con el público marcadas por el coronavirus: “Hay mucha gente que nos viene a ver, nos anima, lo bailan y lo cantan respetando todas las normas. <strong>Nos transmiten ese calor, con mucho respeto, y eso nos enorgullece”.</strong></p><p>Su andadura musical comenzó en 2019 cuando lanzaron su primer EP, <a href="https://open.spotify.com/album/66LtYztZIgTOn5XQ9h54HO" target="_blank">Dame 10:36 minutos.</a> Y en plena pandemia, en septiembre de 2020, publicaron su primer disco: <a href="https://open.spotify.com/album/2gircpN65vFPiuw6zOk51w" target="_blank">Ya dormiré cuando me muera.</a> La crisis sanitaria frustró sus planes de presentación: <strong>“No poder girar con el disco fue un chasco. </strong>Esperábamos una posible anulación, pero la esperanza es lo último que se pierde. Es un trabajo que hemos tenido que hacer, al igual que nos alegrábamos con confirmaciones de conciertos, nos entristeció mucho la cancelación de la gira”. <strong>Pero al final esa esperanza tuvo sus frutos:</strong> “Estamos muy agradecidas de haber visto el apoyo de la gente a través de las redes sociales y después en los conciertos que hemos podido ofrecer”.</p><p>Hablan de los conciertos que están por venir: “Cruzamos los dedos para que se mantenga nuestro viaje a Ibiza en Octubre. Tenemos unos conciertos allí, unos hoteles geniales… ojalá salga adelante”. Porque, dicen, los imprevistos han copado los últimos meses de trabajo:<strong> “El virus nos está desestabilizando muchísimo, porque llegan buenas noticias que nos ilusionan y luego todo se echa para atrás.</strong> Cancelaciones, contagios… no sabemos qué va a pasar en dos días”, afirma Sandra, guitarrista del conjunto. Y se remite a la experiencia para avalarlo: “Hace un tiempo teníamos un concierto, y ese mismo día tuvimos que cancelarlo por un positivo de covid”.</p><p>Preguntadas sobre su visión del futuro más inmediato, muestran optimismo pese a la adversidad: “Si con futuro cercano nos referimos a la vuelta a normalidad, lo vemos guay. Es cierto que va a ser todo un poco caos, se augura una crisis económica… pero lo vemos bien dentro de lo que es la industria musical. <strong>Hay que mejorar muchas cosas, seguiremos luchando como hemos hecho siempre. Confiamos y tenemos la esperanza al 300%”.</strong> Y hablan también de los cambios que han experimentado a nivel personal: “Hemos cambiado muchísimo de hace dos años a ahora, no sólo por la pandemia. Vivimos un poco más al día, cuando pasa algo malo, como un concierto cancelado, ponemos una sonrisilla y decimos “Al siguiente mejor”. Esto nos llega a pasar sin la pandemia de por medio y hubiera sido dramático. <strong>En ese sentido, la pandemia nos ha hecho un poquito más fuertes”.</strong></p><p>En el aspecto cultural, y en particular en la música, creen que la pandemia ha traído cambios que vienen para quedarse: “Han surgido más conciertos por las tardes, mediodías… eso es algo que <strong>puede revolucionar el concepto de los conciertos y festivales. Otro tipo de formato, otros horarios… Es algo bueno que se va a quedar”</strong>, dice Raquel. Y Sandra añade una reflexión sobre el panorama de la música en directo: “El circuito de salas de conciertos nos tenía muy ilusionadas, teníamos una gira preparada pensando que se iba a poder hacer y casi dos años después <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/05/las_salas_conciertos_critican_cultura_por_excluirlas_las_ayudas_del_inaem_120126_1012.html" target="_blank">muchas salas siguen cerradas.</a> <strong>Ya no solo los artistas, sino quienes trabajan en las salas, </strong><a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/11/17/las_salas_concierto_peligro_extincion_113343_1026.html" target="_blank">se están hundiendo profundamente”.</a></p><p>El sector, que se nutre en buena medida de los espectáculos multitudinarios, ha sufrido mucho en los últimos tiempos. Las Ginebras creen que hay <strong>dos puntos principales que tienen que cambiar para garantizar la protección a la música:</strong> “Lo que tiene que cambiar para que estemos más protegidos en general es por un lado la implicación de la política y por otro la visión que se tiene en torno a la música. Parece que la gente que hay detrás del escenario ni siquiera existe, y la que está delante, como se supone que está haciendo lo que le gusta, lo puede hacer a cualquier precio. <strong>Tiene que entenderse como cualquier otro trabajo, con garantías laborales y salarios dignos”</strong>, sentencia Raquel.</p><p>Magüi, Sandra, Raquel y Juls trabajan en un espacio en el que predomina la presencia masculina: “Nosotras esperamos que brillen el cariño y el respeto y que se deje un poco el tema del género a un lado. <strong>Que se nos deje de analizar y observar por ser una banda de chicas y que todo sea más igualitario en este aspecto”</strong>, dicen. Añaden que “el mundo siempre ha sido de hombres” y reivindican el papel histórico de todas las mujeres que han luchado por avanzar en sus derechos: “Gracias a ellas hoy podemos subirnos a un escenario, tocar y decir lo que nos plazca cuando nos plazca. Eso es de agradecer y es lo que intentamos transmitir a la juventud: <strong>que haya mujeres como referentes”. </strong>Y también hablan sobre sus experiencias: “En el mundo de la música te encuentras de todo, como en todas partes. Hay gente a la que le tienes que callar la boca. Y también hay muchos compañeros y compañeras que comparten nuestros valores y nuestra forma de pensar en muchas cosas y nos apoyan en esto”.</p><p>Si pudieran volver atrás hasta el inicio de la pandemia y el confinamiento domiciliario para enviarse un mensaje a sí mismas, tienen claro que <strong>sería una apelación a mantener los ánimos altos:</strong> “Seguid trabajando, currando duro. Aunque venga una etapa complicada de cancelaciones pronto podréis disfrutar de tocar con toda la gente de pie, saltando y bailando. Mientras tanto, disfrutad de la música en casa y no os desaniméis”. <strong>Aún queda mucho por recorrer, pero ellas tienen marcado su camino.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
      <media:title><![CDATA[Ginebras: “Ojalá se nos deje de analizar y observar por ser una banda de chicas”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Cultura,Crisis del coronavirus,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos González: “Cuando dejemos de fijarnos en la orientación sexual de los actores veremos a los verdaderos personajes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/carlos-gonzalez-dejemos-fijarnos-orientacion-sexual-actores-veremos-verdaderos-personajes_1_1208346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Carlos González</strong> es uno de los actores revelación de los últimos años. Está en un momento explosivo de su carrera y <strong>es uno de los iconos del colectivo LGTBI en televisión,</strong> aunque lamenta que <a href="https://elpais.com/icon/cultura/2021-07-02/de-un-pacto-de-silencio-al-no-pienso-esconderme-seis-testimonios-sobre-ser-actor-y-homosexual-en-espana.html" target="_blank">los focos estén puestos en la orientación de los intérpretes:</a> “Cuando dejemos de darle un protagonismo especial a la condición sexual y la forma de ser de los actores, veremos a los verdaderos personajes y la historia”, afirma el joven navarro.</p><p>Su participación en la serie <a href="https://www.atresplayer.com/series/veneno/" target="_blank">Veneno</a><a href="https://www.atresplayer.com/series/veneno/" target="_blank">,</a> estrenada en pleno confinamiento, <strong>atrajo la atención de la crítica y del público.</strong> Tras pasar por <a href="https://www.telecinco.es/senorasdelhampa/" target="_blank">Señoras del (h)ampa</a> en su segunda temporada, <strong>ha tenido su primer papel de coprotagonista en</strong> <a href="https://elterrat.com/series/maricon-perdido/" target="_blank">Maricón Perdido,</a> la serie creada por Bob Pop (Roberto Enríquez) que narra su propia vida y las dificultades en la búsqueda de la identidad, en la que González lo representa en su etapa adolescente. El actor dice dedicarse a la profesión “para encarnar otras vidas, otros cuerpos y otros pensamientos” y reflexiona sobre la lesa importancia que debería tener la orientación sexual de un intérprete: “Para el Carlos de todos los días ya están mis amigos y la gente que me quiere, a los cual, gracias a dios<strong> les importa bien poco a quién meto en mi cama mientras yo esté bien”,</strong> sentencia.</p><p>Al contrario que la gran parte de la población, González <strong>ha crecido mucho en el aspecto profesional durante la pandemia y ha supuesto un giro también en su vida personal:</strong> “Me siento afortunado por haber crecido profesionalmente en este año tan complicado, pero lo que verdaderamente tengo que agradecer son estas oportunidades que se me han brindado para que yo emprenda mi camino. Como actor haces tal trabajo introspectivo que es complicado separarlo de lo personal, por lo que a mí me ha afectado en ambos aspectos. Me queda tanto por aprender… y con los años espero seguir teniendo esta sensación”, dice. </p><p>Pese a la leve mejora en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/08/11/sanidad_notifica_023_casos_muertes_por_covid_mientras_incidencia_baja_puntos_hasta_503_123512_1012.html" target="_blank">la situación general de incidencia del coronavirus,</a> él no cree que la pandemia vaya a remitir a corto plazo: “Ojalá supiera lo que viene, pero la verdad es que tampoco veo tan cerca el final como supone ser. Veo cómo están yendo hacia atrás algunas comunidades y no me transmite mucha confianza, pero <strong>tampoco quiero perder la esperanza y prefiero pensar que es un momento de transición y todo irá a mejor”.</strong> Y habla de su experiencia en el contexto sanitario, que implicó sufrimiento físico pero sobre todo, mental: “En mi caso, pasé la enfermedad con unos síntomas leves pero lo peor vino después. He estado varios meses con dolores musculares, sensaciones muy extrañas que me causaron hipocondría y ansiedad. A día de hoy lo llevo bastante bien por un trabajo constante en terapia y en rutina. <strong>Afectó a mi bienestar mental, tema tabú para muchos,</strong> pero yo me lo tomo como si me hubiera roto una pierna. No podemos dejar pasar las cosas como si nada, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/03/18/las_tragedias_salud_mental_que_ocultan_tras_vete_medico_que_grito_errejon_118130_1012.html" target="_blank">la salud mental necesita mucha más atención, es urgente”,</a> alerta el actor.</p><p>Preguntado sobre las actitudes de la sociedad en este contexto, asegura no querer juzgar a nadie porque<strong> todos hemos estado sumidos en la misma incertidumbre:</strong> “Yo también he cometido errores. Ha sido una labor colectiva que posiblemente no hayamos sabido gestionar a la perfección en algunas ocasiones, pero es totalmente normal. Nadie nace sabiendo y nos hemos enfrentado a algo completamente desconocido”, opina el joven.</p><p>El cine y la televisión han sufrido los efectos del covid-19, pero la pantalla ha sido una de las principales aliadas de la sociedad, sobre todo durante el confinamiento. González aprecia esta relación, aunque considera que “la forma que hemos tenido de consumir ha sido compulsiva”, para después llamar la atención sobre la importancia que tiene asistir a las salas de cine, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2021/05/25/los_cines_comerciales_confian_los_taquillazos_veraniegos_mientras_los_independientes_fian_recuperacion_otono_120885_1026.html" target="_blank">fuertemente golpeadas por la pandemia: </a>“En la sala saboreas cada momento y valoras más el contenido y el trabajo que hay detrás. Imagina que le preguntamos a un músico: ¿Prefieres que escuchen tu música en una plataforma con auriculares o que la gente vaya a tus conciertos? <strong>Ambas acercan al público, pero no las dos enamoran…”</strong> reflexiona. Identifica a las nuevas plataformas <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/12/05/cine_espanol_movimiento_sismico_warner_114121_1026.html" target="_blank">como impulsoras del sector audiovisual en España,</a> aunque no están exentas de una leve polémica: “Nos han dado mucho en muy poco tiempo y eso para la industria es positivo, pero no sé hasta qué punto estamos maleducando al espectador. Maleducando en el sentido de que cada vez quiere más y más, pero también <strong>está abriendo los brazos a talentos emergentes que no siempre tienen una oportunidad en la gran pantalla.”</strong></p><p>Si el actor pudiese viajar desde la actualidad hasta el inicio del confinamiento en marzo de 2020 para enviarse un mensaje a sí mismo tiene claro que sería breve y conciso: <strong>“Paciencia y los pies en el suelo”.</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
      <media:title><![CDATA[Carlos González: “Cuando dejemos de fijarnos en la orientación sexual de los actores veremos a los verdaderos personajes”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Actores,Series televisión,Crisis del coronavirus,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sol Salama: "Necesitamos más que nunca conectar con las ganas de vivir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/sol-salama-necesitamos-conectar-ganas-vivir_1_1208298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Cuando estalló la pandemia, la editorial <a href="https://editorialtransito.es/tienda/?layout=grid" target="_blank">Tránsito</a> tenía solo año y medio de vida. Pese al apoyo recibido por parte los lectores (las lectoras) tras publicar libros como <strong>La azotea, de Fernanda Trías</strong><em>La azotea</em>, o <strong>Quiltras, de Arelis Uribe</strong><em>Quiltras</em>, el sello no había pasado, ni mucho menos, el periodo de riesgo que debe atravesar cualquier empresa. “No era un proyecto estable ni sólido económicamente”, resume su editora, <strong>Sol Salama</strong> (Madrid, 1986). Y la preocupación, dice, “fue enorme”, <strong>“con momentos incluso de pensar que no sobreviviría”.</strong> La realidad, como a otros compañeros del sector del libro, la sorprendió enormemente. Las ventas se mantenían, igual que se mantenía el interés y el apoyo. “<strong>Se generó una red muy potente</strong> y nos sostuvimos unas a otras”, celebra. </p><p>El proyecto ha seguido adelante con buena salud, y se prepara para publicar en septiembre <a href="https://editorialtransito.es/producto/tres-truenos/" target="_blank">Tres truenos</a>, de la argentina Marina Closs. Quizás quien lea este artículo haya observado una particularidad que tienen en común quienes publican con Tránsito. Sí, son mujeres. <strong>Tránsito solo edita a autoras. </strong>Puede considerarse una rareza, pero también es una rareza que, en una industria en la que la mayoría de lectores son mujeres, la mayoría de autores publicados siga siendo masculina. Ha pasado tiempo desde que Salama lanzó el sello, pero sigue viendo su decisión cuestionada de tanto en tanto. Ella se mantiene firme. </p><p><strong>Pregunta. Piense un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p><strong>Respuesta</strong>. Más que en un destino concreto pensaba en el olor de la naturaleza, y, sí, he podido venir a un lugar en el que de noche te duermes escuchando el mar.</p><p><strong>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? </strong></p><p><strong>R.</strong> Pienso que más que salir del todo de la pandemia, cambiamos de etapa. Siento el miedo propio ante lo desconocido, porque por segunda vez comenzaremos un curso en el que sigue habiendo incertidumbres. </p><p><strong>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong></p><p><strong>R</strong>. Creo que ya hay de las dos cosas porque estamos hipersensibles y muy en contacto con todas las emociones. Tenemos mucha angustia acumulada porque lo que hemos vivido ha sido insufrible, por el miedo sostenido durante tanto tiempo. De hecho, en la cuarentena y la desescalada, vi cómo a mi alrededor todo el mundo era muy resistente, el momento de quiebre vino después y está siendo largo. La gente está agotada, inquieta, conviviendo con la ansiedad. Y a la vez estos estados nos hacen necesitar más que nunca conectar con la vida, de una forma muy primitiva, con las ganas de vivir. Sentimos necesidad de celebrar cada pequeña cosa: estoy aquí, con estas amigas —a las que hoy por fin puedo ver— y voy a brindar por ello. </p><p><strong>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? ¿Se ves más solidaria o más solitaria?</strong></p><p><strong>R.</strong> No me siento como antes: lo social, el small talking me cuestan mucho más. La empatía me ha cambiado: soy mucho más empática, pero con menos gente. Después de atravesar esta barbaridad, de saber la cantidad de muertes que ha habido, siento que necesito más conexión, una mejor y más frecuente, con las personas a las que amo. Ahí noto más mi solidaridad personal: quiero ser un soporte constante para ellas, sobre todo para quienes no están encontrando refugio en nada. También estoy pensando en la muerte de otra forma, ¿cómo no? Y este pensar en la muerte tanto, aunque sea desde otro lugar que no es el pánico, te lleva a comportarte diferente cada día. </p><p><strong>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</strong></p><p><strong>R.</strong> Creo que en el sector del libro, durante el confinamiento, vimos algunas acciones particulares de determinadas librerías y editoriales, algún manifiesto, diferentes críticas y autocríticas, y sí, se verbalizaba mucho que el ritmo de lanzamientos es frenético y que estamos condenados a la dinámica de la novedad. Pero esto es algo de lo que somos conscientes desde hace mucho —también sabemos que se debe en gran parte a lo que imponen los grandes grupos—, y tenía pocas esperanzas de que la pandemia lo cambiase. Yo quiero darle a cada libro la importancia que se merece, y para hacer eso sé que no puedo publicar un título al mes. Estoy descubriendo qué rentabilidad puedo alcanzar funcionando así. </p><p><strong>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo han notado en la editorial? </strong></p><p><strong>R. </strong>Sí, hemos notado la recuperación. Cuando las librerías estaban cerradas tuvimos un miedo que luego no se correspondió con la caída de la facturación. Las ventas bajaron, pero no tanto como habíamos previsto. La labor de libreros y libreras fue encomiable, su capacidad de adaptación, de digitalizar procesos… Todo esto hizo que la gente desde sus casas pudiese seguir apoyándonos comprando libros y el ritmo se normalizó mucho antes y más fácilmente de lo previsto. De hecho, es una paradoja: estamos en plena crisis pero durante 2020 y en lo que llevamos de 2021 no hacen más que nacer librerías (es cierto que esto es, principalmente, en las grandes ciudades). </p><p><strong>P. Hace poco conocíamos un estudio que señalaba que, mientras los escritores tienen lectores hombres y mujeres, las escritoras son leídas sobre todo por mujeres. ¿De qué manera cree que esta evidencia afecta a un proyecto como este, con un catálogo solo de autoras? ¿Cree que se ha cuestionado a Tránsito o a usted como editora por ello? </strong><a href="https://www.theguardian.com/books/2021/jul/09/why-do-so-few-men-read-books-by-women" target="_blank">un estudio que señalaba que</a></p><p><strong>R.</strong> Como editora de Tránsito, proyecto centrado en publicar a escritoras, sé que el grueso del público lector son mujeres. Se percibe incluso cuando la gente nueva se acerca a nosotras por las redes sociales o en <em>e-mails</em>: mientras que ellas muestran admiración, respeto y ganas de empezar a leer el catálogo, ellos muestran extrañamiento (“¿Sólo publicáis a mujeres?, ¿por qué sólo publicáis a mujeres?”) y, muchas veces, rechazo o rabia (“Pues no lo entiendo”, “Qué forma de discriminar a los hombres”). Ahí estoy ya siendo cuestionada, yo y mi proyecto. Nos hemos agotado de que el canon haya sido masculino por defecto, de que los libros escritos por mujeres hayan sido tratados como cositas de mujeres para mujeres. Venimos combatiéndolo editoras, escritoras, libreras, periodistas culturales, y creo que estamos mucho más presentes en las mesas de novedades, en las listas de libros… Pero sí, en Tránsito, mientras que ellas nos leen de entrada, a ellos nos los tenemos que ganar. Con esa palabra. Como si hubiera que hacer una llamada de atención: eh, oiga, que esto es universal, que este libro te puede gustar, que las escritoras escriben sobre temas universales, y también, claro, sobre experiencias que les conciernen más particularmente a ellas; pero es que si no te interesa esta literatura, escrita con sus miradas y sus puntos de vista, quizá tengas un problema. Todo nos lleva a hablar de la masculinidad, de cuánto les cuesta perder espacios y privilegios, cederlos, replantearse su forma de ser hombres y de mirar mirar el mundo. </p><p><strong>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</strong></p><p><strong>R. </strong>Estamos siendo constantemente testigos de cambios, algunos más veloces y otros más graduales y profundos. Puedo pensar que las librerías se transformarán, que la relación entre el público y ellas cambie (como ya ha ocurrido durante el confinamiento), pero no puedo imaginarme que desaparezcan. Veo, en todo caso, una revolución. Y creo que los libros, como toda la vida ha sucedido, serán un reflejo del mundo, de las transformaciones. No nos vendrá mal que se deje de escribir sobre lo mismo, que es una sensación que tengo últimamente, que estoy leyendo lo mismo una y otra vez. Y me frustro. Habrán pasado algunas modas y leeremos sobre otoas temas, temas que quizá no podemos ni imaginar ahora mismo. Ahí hay incluso ilusión.</p><p><strong>P. De los comportamientos que has visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué te enorgulleces y de qué te avergüenzas? ¿Qué crees que se podría o podrías haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R. </strong>Me enorgullezco del colectivo LGTBIQ+, que, ante actos de una violencia aterradora como ha sido el asesinato de Samuel Luiz el pasado 3 de julio, ha salido en numerosas ciudades del país a clamar contra el odio y la homofobia y la transfobia. Esto me enorgullece: que tras un atentado a la vida y a pesar del miedo que intentan que nos bloquee, salgamos a condenarlo, que no dejemos una agresión sin respuesta, que estemos tejiendo una red feminista que a muchas nos da la vida. </p><p>Me avergüenzo mucho de que se dejase morir así a las personas mayores en las residencias. Es algo que me da escalofríos, y que hayamos seguido sin más, normalizándolo. También me avergüenzo de los discursos tránsfobos que no han dado tregua durante la pandemia, y que vienen supuestamente de personas formadas e intelectuales.</p><p><strong>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R. </strong>Paciencia. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
      <media:title><![CDATA[Sol Salama: "Necesitamos más que nunca conectar con las ganas de vivir"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Editoriales de libros,Libros,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chica Sobresalto: “Quiero que el arte triunfe porque es una forma preciosa de reivindicar, sentir y amar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/chica-sobresalto-quiero-arte-triunfe-forma-preciosa-reivindicar-sentir-amar_1_1208264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b5b6e4e5-ce7b-4ac9-b17a-ab455b45dbda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chica Sobresalto: “Quiero que el arte triunfe porque es una forma preciosa de reivindicar, sentir y amar”"></p><p><a href="https://chicasobresalto.com/" target="_blank">Chica Sobresalto,</a> también conocida como Maialen Gurbindo (Villalva, Navarra, 1994), lleva tiempo forjando su carrera en el mundo musical. La cantante y compositora cuenta que <strong>desde los 17 años está “tocando y durmiendo en buses y coches”, dejándose “el dinero por el camino”.</strong> Fue seleccionada para <a href="https://www.youtube.com/watch?v=MDCFZ7qelkU" target="_blank">participar en </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=MDCFZ7qelkU" target="_blank">Operación Triunfo</a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=MDCFZ7qelkU" target="_blank"> (2020)</a> y después llegó la pandemia para frenarlo todo: “Es como una cicatriz en la piel. No se borra, ni para bien ni para mal”, dice. Y afirma que el camino ahora es trabajar sin descanso: “Lo único que podemos hacer es currar, tener planes B y planes C y no decaer. Tengo claro que todo lo invierto en esto, <strong>vivo igual que vivía antes y sigo invirtiendo y dando todo por la música”.</strong></p><p>Nada más lejos de la realidad. En lo que va de 2021 ha publicado su segundo álbum, <a href="https://chicasobresalto.com/sinapsis/" target="_blank">Sinap</a><a href="https://chicasobresalto.com/sinapsis/" target="_blank"><strong>sis </strong></a><a href="https://chicasobresalto.com/sinapsis/" target="_blank">(14 de mayo)</a> y el pasado 14 de julio vió la luz su último single, Inconstantes vitales, aunque matiza: “Es un single un poco trampa, la canción ya estaba en la edición física de Sinapsis como ghost track, <strong>escondida al final del último tema del álbum.</strong> Ahora la hemos lanzado por separado para que todo el mundo pueda escucharla”. </p><p>Y este mismo viernes 13 presenta su nuevo EP, <a href="https://open.spotify.com/album/1nXk8wZSxsRJbiT0t1VD0J" target="_blank">Retales.</a> Está compuesto por cuatro temas íntimos en formato acústico: “Son las canciones olvidadas. Ojalá fuera yo un retal, que <strong>pese a haber perdido el resto de sus trozos, es capaz de ser y estar tan entera”.</strong></p><p>Pregunta. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante el confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año… ¿Coinciden?</p><p>Respuesta. No, no coinciden. Yo soy muy fan de Tenerife, estuve y lloré todo el rato de lo bonito que era. En la cuarentena me imaginaba todo el rato en las playas de arena negra. Este verano no voy a ir a ningún sitio salvo al pueblo de mi tía, en Navarra.</p><p>P. Ahora que supuestamente encaramos el fin de la pandemia… ¿Tiene miedo de lo que viene?</p><p>R. Sí, creo que es propio de la persona humana tener miedo a lo desconocido. Da miedo y sobre todo da respeto, creo que tenemos la responsabilidad de hacer las cosas lo mejor que podamos, y esto es algo que me asusta porque quiero hacer lo mejor posible. Todo lo que está ocurriendo en el mundo, muy loco y muy horrible, afecta a esta sensación. </p><p>P. ¿Cómo ve el futuro cercano? ¿Nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien lágrimas de una larga crisis?</p><p>R. No lo sé. Te voy a decir lo que me gustaría: me gustaría que todo lo que está ocurriendo nos lleve a ser personas más empáticas. Quiero que el arte triunfe porque es una forma preciosa de reivindicar, sentir y amar. Me gustaría que todas las personas fuésemos más libres y más empáticas.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </p><p>R. La pandemia es como una cicatriz en la piel. No se borra, ni para bien ni para mal. Para mal, por lo que hemos sufrido. Y para bien, lo que hemos podido aprender. Considero que soy más solidaria, sobre todo con las personas. Siempre he sido muy empática con los perros, pero ahora con las personas también.</p><p>Siempre he sido un poco solitaria, desde pequeña me ha gustado hacer cosas por mi cuenta. Lo estoy trabajando, pero soy bastante solitaria porque soy bastante cabezota. A veces tengo que forzarme a socializar con personas.</p><p>P. Los festivales van regresando, pero las salas siguen cerradas y el otoño espera… ¿Tiene prevista una temporada de salas?¿Cuánto cree que pueden aguantar usted y el sector sin este circuito?</p><p>R. Sí, tenemos gira de salas preparada pero es todo una incertidumbre. No tengo ni idea. Lo único que podemos hacer es currar, tener planes B y planes C y no decaer. Tengo claro que todo lo invierto en esto, vivo igual que vivía antes y sigo invirtiendo y dando todo por la música. Lo que hay que hacer, siempre, es currar.</p><p>El gremio no puede aguantar con las salas cerradas. Hay mucha gente dependiente del sector de los espectáculos en directo. Creo que tenemos que currar mucho para que la cosa mejore. </p><p>P. Con la llegada del covid, muchos trabajadores de la música se quedaron sin trabajo y sin paro. ¿Cómo fue su situación? ¿Qué cree que tiene que cambiar para que el gremio de la música esté más protegido?</p><p>R. Mi situación es graciosa. Yo llevo desde los 17 tocando y durmiendo en buses y coches, dejándome el dinero por el camino. De pronto me cogieron para Operación Triunfo, luego todo se paró con la pandemia. Me fui a vivir a casa de una amiga, no sabía qué iba a ser de mí, pero mi vida siempre ha sido un caos. Yo no saco pasta de un bolo, priorizo que toda mi gente y mi banda cobre dignamente.</p><p>P. Maialen Gurbindo fue concursante de Operación Triunfo. ¿Cómo fue y qué supone la emancipación de OT hacia una carrera musical independiente?</p><p>R. Pues… supuso de pronto poder hacer lo mismo que estábamos haciendo pero con muchos más recursos e independencia. Operación Triunfo, a parte de lo emocional, lo que me dio fueron herramientas y visibilidad, y currar con gente con la que había soñado toda mi vida..</p><p>P. Antes de la pandemia muchos advertían sobre el peligro del modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Estamos volviendo a lo mismo?</p><p>R. No tengo ni idea. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/04/13/los_festivales_musica_frente_coronavirus_no_que_demos_por_perdido_verano_que_damos_por_perdido_ano_105744_1026.html" target="_blank">La inercia será que volvamos a lo mismo.</a> A mí lo que me preocupa es que sean circuitos tan cerrados que no puedas acceder a ellos, a la visibilidad que dan. Eso sí que es preocupante. Podría haber un porcentaje, o un día de bandas emergentes… Hacer algo especial.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses. ¿De qué se enorgullece y de que se avergüenza? ¿Cree que usted, personalmente, podría haber hecho algo de manera distinta?</p><p>R. Estoy orgullosa de personas que han hecho cosas increíbles durante la pandemia, gente que lo ha dado todo para ayudar a otra… pequeñas iniciativas que cambian cosas en el mundo. Me enorgullece ir a una manifestación y ver gente en las calles denunciando injusticias. Las discriminaciones por identidad sexual, de género, racial… cosas que deberían estar superadas y a mi me producen mucha ansiedad. No hay otra que salir a la calle a seguir reivindicando.</p><p>Siempre creo que se pueden hacer las cosas mejor, para mí también. Hoy en día veo cosas machistas en mis letras, en temas de hace años. Me agobio, porque digo: “¿Cómo escribí que quiero ser musa y pintor”? Ahora me pongo contenta porque las veo, las identifico, y puedo contarlo en los conciertos antes de tocar. Espero que en 10 años esté quejándome de la Maialen de ahora, porque eso significaría que estaría aprendiendo. Creo que educarnos entre nosotras es muy importante.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su “yo” de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Tranqui. Sólo me diría: tranqui. Vas a salir como siempre. Tranqui.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Chica Sobresalto: “Quiero que el arte triunfe porque es una forma preciosa de reivindicar, sentir y amar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Cultura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benjamín Prado: “La esperanza y la desconfianza riman porque no son incompatibles”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/benjamin-prado-esperanza-desconfianza-riman-no-son-incompatibles_1_1208230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a8cc8c06-87a4-47a3-92b9-a5dad2eba505_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benjamín Prado: “La esperanza y la desconfianza riman porque no son incompatibles”"></p><p>Esta entrevista con <strong>Benjamín Prado </strong>(Madrid, 1961) tiene truco. El escritor, <a href="https://www.infolibre.es/tags/autores/benjamin_prado.html" target="_blank">colaborador también de este periódico</a>, responde a ella en julio, cuando todavía anda con un pie en Madrid y otro en Rota (Cádiz), su paraíso particular. En agosto, como advierte en este cuestionario, se encuentra apagado o fuera de cobertura para casi todo, más interesado por saber si hace levante o poniente que por los avatares de la actualidad, que en circunstancias normales suele seguir con avidez. En vísperas del segundo verano coronavírico, el escritor se define como <strong>un “optimista miedoso”</strong> que aúna “esperanza” y “desconfianza”. Esperanzado por el avance de la campaña de vacunación y la recuperación económica, con miedo ante la imprudencia de algunos y la posibilidad de que esa recuperación dure poco. En equilibrio.</p><p>Si se le pregunta qué tiene en sus planes de escritura, Prado es celoso de su intimidad literaria. “Soy lo más supersticioso del mundo, y entre mis tres mil manías está la de no hablar jamás de lo que estoy haciendo”, confiesa. “Imagínate, si otro de mis rituales es que <strong>trabajo siempre encerrado bajo llave…</strong>”. Bajo llave está trabajando en la sexta entrega de las aventuras de Juan Urbano, el profesor-detective que <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/10/14/benjamin_prado_entrevista_todo_carga_diablo_112010_1026.html" target="_blank">afrontó su último caso en Todo lo carga el diablo</a> (2020). Y, por lo ya explicado, no dice mucho más que lo que se atrevió a contar en una presentación de esa última novela: que la trama arrancará en Ceuta y que tendrá que ver con la ciudad y con su relación con Marruecos. Si todo va bien, dice, la cosa estará lista en otoño de 2022. Y hasta ahí puede leer.</p><p><strong>Pregunta. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</strong></p><p><strong>Respuesta</strong>. Para mí todos los paraísos son el mismo: la playa de Rota, Cádiz, donde paso los veranos desde hace veinte años. Mi idea del tiempo es que el 1 de septiembre empieza una cuenta atrás que acaba el 30 de junio. Luego, julio voy y vengo y en agosto le digo que no a cualquier cosa que me propongan. Lo único que puedo hacer es una presentación allí mismo, en el Castillo de Luna. Este año, <a href="https://www.aytorota.es/hemeroteca/cultura/8566-este-viernes-13-de-agosto-presentacion-del-libro-todo-lo-carga-el-diablo-de-benjamin-prado.html" target="_blank">el día 13 haré allí la de Todo lo carga el diablo</a>, que por cierto es una novela cuya acción transcurre en gran parte en Rota.</p><p><strong>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? </strong></p><p><strong>R. </strong>Soy un optimista miedoso, y no veo razones para cambiar, en estos momentos. La esperanza y la desconfianza riman porque no son incompatibles. Tal vez sí que haya aprendido, espero que como el resto de las personas, a recordar lo hermosa que es la vida, con todos sus problemas, y lo absurdo que es perderla en tonterías.</p><p><strong>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</strong></p><p><strong>R. </strong>No se puede estar muerto y a la vez asustado, así que aquí tienen suerte los que van a tener problemas, a las víctimas de esta pesadilla les ha ido peor. Espero una recuperación veloz, aunque no estoy seguro de que vaya a ser duradera, y que la vacuna para todos le gane a la imprudencia de algunos, que son los que llenan las olas de veneno. Que te inyecten un microchip con cada dosis sólo lo creen los que creen en Drácula y el hombre-lobo, pero ¿no podrían añadirle una gotita de algo que combata la insensatez?</p><p><strong>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? ¿Es usted más solidario? ¿Es usted más solitario?</strong></p><p><strong>R. </strong>Más que cambiarnos, la pandemia nos ha reafirmado, porque hemos comprobado el valor de las cosas al no poderlas tener. La canción que hicimos con Vetusta Morla no se llamaba <a href="https://www.youtube.com/watch?v=t_Lsd76Erfg" target="_blank">Los abrazos prohibidos</a> por casualidad. Por desgracia, también ha servido para que los malvados afilen un poco más el cuchillo: ha quedado claro quiénes son, por ejemplo, a la vista de lo que han hecho <a href="https://www.infolibre.es/suplementos/residencias_covid_19/residencias.html" target="_blank">en las residencias geriátricas</a> o por la prisa que se han dado algunas y algunos en enterrar a los muertos y pelearse al borde de sus tumbas por el dinero que vendrá de la Unión Europea.</p><p><strong>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</strong></p><p><strong>R.</strong> Espero que hayamos aprendido lo que conforta, acompaña y teletransporta un libro, su carácter a veces salvador. Durante los confinamientos subió bastante el índice de lectura y lo que hace falta es que no nos acordemos de la literatura como de Santa Bárbara: sólo cuando truena. La industria editorial es fuerte, recibe muy pocas ayudas y, aún así, lo es. En mi opinión debería apostar más por la calidad que por el éxito fácil, y no estar en manos de la actualidad, que es un monstruo que se devora a sí mismo.</p><p><strong>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo ha notado usted en su cartera y en sus proyectos? ¿La recuperación está llegando a los autores o se está quedando en otros bolsillos?</strong></p><p><strong>R. </strong>No sé quien dijo que dedicarse a la literatura no le dejaba tiempo para escribir, pero es una buena frase. Los escritores en España tenemos que hacer muchas más cosas que nuestras novelas, poemas o ensayos para ganarnos la vida, pero hay que hacer de la necesidad virtud y disfrutar de todo lo que haces, porque en todo puede haber una enseñanza que, de un modo u otro, al final te sirva para lo que más te importa, sin duda, en el terreno profesional, que es tu obra. Por eso le estoy tan agradecido a cada una y cada uno de mis lectores, ellas y ellos son los que desentierran para mí el tesoro.</p><p><strong>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</strong></p><p><strong>R.</strong> Si sirve como indicio, la literatura es el único ámbito donde lo digital ha sido derrotado. La tecnología le dio una estocada mortal a la música, el cine o los medios de comunicación, pero los libros digitales siguen siendo una anécdota frente a los tradicionales, los de papel. No tengo nada contra ellos, un poema de Neruda sigue siendo igual de bueno leído en un teléfono, pero creo que queda claro que un libro se lee con todos los sentidos, no sólo con los ojos, también se huele, se toca, se oye... El libro es una extensión de quien lo lee, y viceversa, tiene con nosotros una relación orgánica. Eso no debería de olvidarse. Siempre habrá librerías y una parte de ellas no cambiará demasiado. Respecto a los catálogos, hay de todo, no soy catastrofista, puede que una parte de la producción se haya abaratado en busca de la firma conocida, pero digamos también, por ejemplo, que se están reeditando cosas muy interesantes, clásicos o no y tanto en sellos grandes como independientes; se sacan, de pronto más que nunca, títulos de autoras y autores más desconocidos y que son muy interesantes, o se recuperan otros que habían caído en el olvido.</p><p><strong>P. A principios de 2021 estrenó, junto a la cantante Rebeca Jiménez, la obra Agitado y mezclado, que fusiona y entrelaza música y poesía. No es la primera vez que lo hace... ¿Qué supone para usted y qué le aporta al mundo de la cultura entrelazar diferentes disciplinas artísticas?</strong><a href="https://sv-se.facebook.com/benjamin.prado.33/videos/27-de-mayo-agitado-y-mezclado/201860991275912/" target="_blank">Agitado y mezclado</a></p><p><strong>P.</strong> Es bonito, lleva la poesía a lugares diferentes, llena teatros y grandes auditorios y, en consecuencia, multiplica su difusión y hay algo muy intenso en la manera en que los dos géneros se potencian uno al otro y crean una tercera cosa. La conexión con el público es increíble, tienes la sensación de estar compartiendo una descarga eléctrica. Y a la gente le gusta. No sé bien si tendré tiempo y la fuerza que hace falta para decir que sí a las peticiones que llegan de todas partes, tampoco me veo haciendo una gira, de aquí para allá. Algunas fechas sí están ya confirmadas en Úbeda, en Barcelona, en varios lugares de Madrid…</p><p><strong>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que usted podría haber hecho de manera distinta?</strong></p><p><strong>R. </strong>Me enorgullezco del comportamiento de la gran mayoría de las y los españoles y hay una minoría que me produce vergüenza ajena. Y repito, lo más terrible ha sido lo que se ha hecho en las residencias geriátricas. En Madrid, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/03/05/el_protocolo_verguenza_del_gobierno_ayuso_era_obligado_cumplimiento_para_todo_personal_dependiente_sanidad_117530_1012.html" target="_blank">se condenó a muerte a sus pacientes, al prohibir que se los llevara al hospital.</a></p><p><strong>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</strong></p><p><strong>R.</strong> Lo que me dijo a mí un médico muy conocido, en una televisión, al comienzo de la pandemia: "Actúa siempre como si estuvieras convencido de que la persona que tienes a lado está contagiada y tiene una carga viral mortífera". Se puede ser prudente sin ser miedoso, yo lo he sido todo lo que he podido y he estado muy pendiente de que mi familia y mis amigos, la gente más cercana a mí, lo fuera también.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari | Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Benjamín Prado: “La esperanza y la desconfianza riman porque no son incompatibles”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Belén: “La gente del espectáculo ha dado la cara cuando había que darla y eso al poder le molesta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/ana-belen-gente-espectaculo-dado-cara-habia-darla-le-molesta_1_1208180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7ef70789-9ac2-46e3-b1e3-70f9f4a71ae6_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Ana Belén: “La gente del espectáculo ha dado la cara cuando había que darla y eso al poder le molesta”"></p><p><strong>Con decenas de discos, obras teatrales y películas a sus espaldas,</strong> <a href="https://anabelen.es/" target="_blank">Ana Belén</a> (Madrid, 1951) es una de las personas que <a href="https://www.rtve.es/play/videos/somos-documentales/corte-ana-belen/5837658/" target="_blank">ha marcado la vida cultural y política en España en las últimas décadas.</a> Su carrera comenzó cuando era muy joven y el franquismo aún estaba plenamente establecido: “Las cosas con Franco eran muy difíciles, si te salías un poco de las normas marcadas era bastante peligroso”. Pasó <a href="https://anabelen.es/biografia/su-relacion-con-america-latina" target="_blank">unos meses de exilio en México en 1972</a> y al retornar a España fue una de las caras visibles en la oposición al régimen, primero, y una de las principales figuras en acciones políticas como <a href="https://elpais.com/diario/1985/11/11/espana/500511612_850215.html" target="_blank">el movimiento contra la presencia en la OTAN durante el G</a><a href="https://elpais.com/diario/1985/11/11/espana/500511612_850215.html" target="_blank">obierno de Felipe González.</a> Pese a ello, asegura no sentirse un referente: “No banalicemos el concepto. Referente para mí es otra gente, que ha sido única en el mundo porque ha trabajado para la sociedad y para mejorar la calidad de vida de todas las personas”, afirma.</p><p>Lleva varios meses protagonizando <a href="http://teatroclasico.mcu.es/2021/06/09/antonio-y-cleopatra/" target="_blank"><em>Antonio y Cleopatra,</em></a><em> </em><strong>representada en festivales tan importantes como el Festival de Teatro Clásico de Almagro y en el Festival de Teatro de Mérida.</strong> Con el avance de la vacunación y la paulatina recuperación de los sectores culturales el futuro cercano está lleno de citas: “En septiembre abriré la temporada de la Compañía Nacional de Teatro Clásico con Antonio y Cleopatra y a finales de noviembre retomaré la función anterior, Eva contra Eva, que no se llegó a estrenar en Madrid”. Y en el horizonte tiene un papel en una película dirigida por <a href="https://meridionalproducciones.com/marina-seresesky/" target="_blank">Marina Seresesky:</a> “Se tendría que estar rodando en este momento, pero se ha retrasado un poco. Imagino que retomaremos el proyecto para lanzarlo la próxima primavera”.</p><p>Pregunta. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? En caso afirmativo, ¿se lo ha infundido de alguna manera el coronavirus?</p><p>Respuesta. Va remitiendo porque ha ocurrido algo que era inimaginable hace un tiempo: que en un año haya una vacuna. No le damos la importancia suficiente a este hecho. Las cosas están funcionando, los científicos e investigadores están haciendo un gran trabajo.</p><p>Cuando empezó el confinamiento pensé que esto nos haría recapacitar en todos los sentidos. Algo tan grande como una pandemia me hacía ser más optimista, pero el discurso de “saldremos mejores” no me convencía. Saldrá mejor la gente que es buena, quien se ha preocupado por el bien común y no por su parcela privada. No hace falta irse a trabajar con una ONG. En tu entorno, tu barrio, tu comunidad, puedes hacer cosas. La gente que es así va a seguir siendo así. Y los que no, la gente mala, va a seguir barriendo para su casa y pensando solo en lo suyo. </p><p>Va a ser muy complicado salir a nivel sanitario y que los países no se hundan económicamente. Todos los que tenemos más debemos estar ahí para los que tienen menos. Saldremos, porque la humanidad ha demostrado su capacidad a lo largo de los siglos. ¿Aprenderemos de ello? No lo sé.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? </p><p>R. He aprendido la capacidad de resistencia que tenemos. No quiero ni pararme a fijarme en los irresponsables. La respuesta de la ciudadanía me ha parecido tremenda. No era sólo aguantar, es otra palabra: es resistir. Hay un dicho: “Que dios no nos dé todo lo que somos capaces de resistir”, porque sabemos que es mucho.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza?</p><p>R. Yo creo que cuando hay una urgencia que es de vida o muerte no hay discusión. Hay que seguir salvando vidas. No nos paramos a pensar en todas esas familias que han sufrido desgracias durante la pandemia. </p><p>Vida o muerte. Sanitariamente no había otra. Y aunque no en todos los casos y no en todas las Comunidades Autónomas, el virus se ha utilizado como arma arrojadiza y eso es muy triste. Que en una situación de alarma mundial haya sido imposible ir todos a una es lamentable. Con sus riesgos y equivocaciones todos los países y gobiernos han acertado y han errado, porque es una situación nueva. Y que ante esto no haya habido esa mínima unión es muy triste también.</p><p>No quiero pensar en épocas pasadas de este país, pero a veces la situación actual te lleva a recordarlas. Cómo es posible que <a href="https://archivodelatransicion.es/archivo-organizaciones/los-pactos-de-la-moncloa-2" target="_blank">en momentos tremendos de este país hubiera entendimiento</a> y en un momento así no lo haya.</p><p>P. En los países de nuestro alrededor sí ha habido un pacto de no agresión entre fuerzas políticas para afrontar la crisis con unidad. ¿Cual es el problema de España?</p><p>R. En España proliferó en los sesenta, cuando empezó a llegar el turismo, el eslogan “Spain is different”. Pues parece ser que era cierto y nos sigue dibujando. Tenemos el ejemplo de unidad en Francia, en Portugal. No entiendo la agresión en una situación así. Que la gente sólo sea capaz de ver lo que pasa alrededor de su ombligo y en su propia sombra es algo muy malo.</p><p>P. El sector musical ha sufrido mucho durante esta crisis y el conjunto de trabajadores se ha visto desamparado. ¿Qué cree que tiene que cambiar para que músicos y técnicos estén más protegidos?</p><p>R. La cultura no sólo son las caras visibles. <a href="https://alertarojaeventos.com/" target="_blank">Es una industria donde trabaja muchísima gente.</a> Eso es algo que la población aún no tiene interiorizado.</p><p>Tienen que cambiar muchas cosas: la actitud de los gobiernos, que la ciudadanía se dé cuenta de que la cultura es imprescindible. Para hacernos ciudadanos pensantes, críticos, para plantearnos preguntar y buscar respuestas; para hacernos soñar y llevarnos a otros mundos; para abrir la mente al conocimiento y hacernos disfrutar de la sabiduría, del arte, de la escritura… La cultura es básica.</p><p>Siempre se dice que lo prioritario es la comida. Obviamente. Pero si al alma no le das otro alimento, ¿no nos volveremos bestias sin raciocinio? Mientras no nos mentalicemos de que el arte es imprescindible, seguirá siendo ninguneado. Que el presupuesto de cultura sea mayor o menor hace una diferencia, y no hablo de subvenciones. Se trata de que se inculque la cultura a la ciudadanía, porque todas y todos formamos parte de ella.</p><p>P. Antes de la pandemia, muchos advertían: cuidado con el modelo de grandes festivales que depende del turismo masivo. ¿Cree que estamos volviendo a lo mismo? </p><p>R. Esto es como cuando hablamos del teatro. En teatro tiene que haber teatros públicos, municipales, autonómicos… y tiene que haber teatro privado, que es tan importante como el público. Hay productores con mucho trabajo pero con menos medios, pero aún así sacan adelante los proyectos. Y detrás de los actores que salen y dan la cara hay una cantidad de departamentos enorme. Hay grandes eventos, como el Festival de Teatro de Mérida. Y hay formatos pequeños, las salas pequeñas. Esas salas de donde han salido muchos de los actores ahora muy reconocidos. Todos esos espacios son necesarios. Y en la música pasa lo mismo. No se puede pretender una uniformidad: se necesitan los grandes festivales, los pequeños, las salas. Libertad 8, Clamores… todo es necesario. Esos son los canales donde los diferentes músicos pueden tener contacto con el público. </p><p>Lo que está claro es que la música ha sido golpeada de una manera cruel. Y digo cruel porque <a href="https://www.20minutos.es/opinion/david-moreno-musica-tiempos-pandemia-coronavirus-20200327-4206361/" target="_blank">durante el confinamiento multitud de artistas regalaron su música</a> para que los que estábamos en nuestras casas pudiéramos disfrutarla. La música en los balcones, los conciertos en streaming… Pero una vez ha pasado el confinamiento se nos ha olvidado. Por eso es cruel.</p><p>P. Cuando los teatros privados advirtieron de que no podían funcionar con los aforos covid, muchos miraron a los públicos. ¿Cree que estos han estado a la altura? ¿Qué espera de ellos en la próxima temporada?</p><p>R. Yo he estado haciendo una gira, una función que se tendría que haber estrenado en Madrid el año pasado. Hicimos la gira desde febrero hasta junio en teatros privados. Yo me imagino que para la productora ha sido muy difícil, pero se ha hecho. Había teatros con un 30% de aforo. En otros era del 50% y en otros el 70%. Las normas dependían de las comunidades. Y aún así el sentimiento general era de sacarlo todo adelante.</p><p>El público ha ido a los teatros con muchísimas ganas y ha respetado las normas. Se veían las ganas de salir, de encontrarse, de disfrutar la cultura.</p><p>P. Entre 2008 y 2013, las artes escénicas perdieron 7 millones de espectadores. De ellos, 5 millones nunca se recuperaron, y a ellos se suman quienes no han regresado desde marzo de 2020. ¿Cómo hacer que vuelvan?</p><p>R. Que no se nos olvide una cosa: <a href="https://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2014/03/19/rubalcaba-pedira-rajoy-balance-iva-cultural/00031395212498905501246.htm" target="_blank">la subida del IVA.</a> Eso fue la puntilla. Mientras en Europa se reducía el IVA a la cultura, en España se hizo lo contrario. Era como si nos estuviesen castigando por dedicarnos a esto. Un despropósito.</p><p>P. ¿Y por qué se subió el IVA?</p><p>R. Yo creo que ha habido una parte de castigo hacia la cultura, porque esta ha sido incómoda. La gente del espectáculo ha dado la cara en muchos momentos en los que había que darla y eso al poder le molesta. Estoy convencida de que pensaron: “Estos se van a enterar”. Ha habido mala voluntad política en este aspecto. Desde muchos foros de la derecha más reaccionaria se está repitiendo como un mantra: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vox-testigo-pp-cruzada-espanol_1_1619392.html" target="_blank">“Los titiriteros son malos, las subvenciones…”</a> Como si en este país no hubiese subvenciones para todo. Estos mensajes calan en la sociedad. Cuesta muchos años volver a una situación de normalidad y desmontar esas ideas.</p><p>P. Tenemos un Gobierno que se dice comprometido con el mundo cultural. Se revirtió la subida del IVA, pero aún hay mucho camino por recorrer. ¿Hay una falta de contundencia desde la política?</p><p>R. Supongo que es complicado, que irán poco a poco. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/12/25/del_iva_matadero_ano_politica_cultural_73436_1026.html" target="_blank">El IVA se ha bajado,</a> pero seguro que lo tienen difícil. De lo que estoy segura es de que el Ministerio de Cultura está poco dotado de presupuesto. Cine, teatro, artes plásticas, ballet… Hay poco dinero para todas las disciplinas.</p><p>P. Este verano ha pasado por festivales de teatro referentes como el de Almagro o el de Mérida representando la obra de Shakespeare Antonio y Cleopatra bajo la dirección de José Carlos Plaza. Después de tantos meses de dificultades… ¿Cómo está viviendo esta vuelta a las actuaciones?</p><p>R. Con muchísima alegría. <a href="https://elasombrario.publico.es/antonio-y-cleopatra-una-pasion-de-locos-en-el-festival-de-merida/" target="_blank">Llegar a un teatro como el de Mérida,</a> con 2.400 espectadores entregados cada noche, ha sido una fiesta de teatro, de unión entre público y actores y todo el equipo de la función. Incluso con las complicaciones para ensayar, pruebas de coronavirus cada pocos días, representar y expresar con mascarilla… Al llegar al escenario todo cambia. El por fin enseñar el trabajo y con esa gran respuesta ha sido una alegría. Sentir ese recuerdo de cierta normalidad ha sido maravilloso.</p><p>P. A lo largo de su carrera ha dejado huella en diferentes sectores culturales entre los que destacan el cine, el teatro y la música. Ser un referente para tanta gente… ¿Qué ha conllevado en su vida? </p><p>R. A estas alturas de mi vida qué voy a decir. Yo empecé a trabajar de niña. Las cosas con Franco eran muy difíciles, si te salías un poco de las normas marcadas era bastante peligroso. Yo no me considero referente de nada. Me considero una persona trabajadora que en cada momento que le ha tocado vivir lo ha vivido. No me he preguntado si hacer o no hacer algo por las repercusiones que pudiese tener. He hecho lo que consideré que debía hacer en cada momento y pienso seguir haciendo lo mismo. </p><p>Para ser un referente tienes que ser alguien muy especial, hacer muchas cosas. Cómo te puedes considerar referente de nada cuando hay investigadores que han hecho tanto por tantísima gente. No banalicemos el concepto. Referente para mí es otra gente, que ha sido única en el mundo y que ha trabajado para la sociedad y para mejorar la calidad de vida. Yo he hecho lo que he podido.</p><p>P. Hace años, en 1998, rindió homenaje a Federico García Lorca con la publicación de Lorquiana, un álbum doble que recoge sus poemarios entrelaza los mundos poético y musical. 23 años después, la localización de sus restos sigue siendo una incógnita, a la vez que nos estamos sumergiendo en una ola de revisionismo histórico sin precedentes en nuestro país. ¿Qué se está haciendo mal? ¿Por qué en España es tan difícil poner en práctica la Memoria Histórica?</p><p>R. Es difícil porque en España no se ha afrontado la historia reciente. No el siglo XVIII o los Reyes Católicos. La historia realmente reciente. Esto no se ha hecho bien. Ahora <a href="https://elpais.com/espana/2021-06-30/pablo-casado-la-guerra-civil-fue-un-enfrentamiento-entre-quienes-querian-la-democracia-sin-ley-y-quienes-querian-la-ley-sin-democracia.html" target="_blank">tenemos que ver a mamarrachos que están negando algo clarísimo y comprobado por historiadores.</a> Que todavía haya gente que niegue lo que aquí ha pasado [la dictadura franquista] es un problema. Y la raíz de todo es la educación. Pasa igual con el machismo: no se ataja desde la educación, que sigue siendo muy patriarcal. Nos enfrentamos a muchas cosas, pero lo peor es que no se nos ha enseñado la historia.</p><p>P. ¿Y por dónde pasan las soluciones?</p><p>R. Tenemos países de referencia como Alemania, que revisaron su historia y pidieron perdón. Asumieron la realidad. Y mientras aquí no hagamos eso nada va a cambiar.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. Calma. No sabes que esto va a ser muy duro y muy largo. Procura llenar tu vida de literatura, de música, de belleza y sobre todo de amor. Cuídate y así cuidarás también a los tuyos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ana Belén: “La gente del espectáculo ha dado la cara cuando había que darla y eso al poder le molesta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Cultura,Ana Belén,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Bonilla: “Todo mejoraría si España creara un colchón de lectores, no estaría de más un renglón en la Agenda 2030"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/juan-bonilla-mejoraria-si-espana-creara-colchon-lectores-no-estaria-renglon-agenda-2030_1_1208072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9f6a6cd5-5f84-4196-89d8-e44a4671e532_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Bonilla: “Todo mejoraría si España creara un colchón de lectores, no estaría de más un renglón en la Agenda 2030""></p><p>Juan Bonilla (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1966) <strong>navega en su día a día entre la escritura, la traducción y la edición.</strong> Su última composición, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-totalidad-sexual-del-cosmos/290980" target="_blank">Totalidad sexual del cosmos,</a> fue galardonada <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/10/29/juan_bonilla_premio_nacional_narrativa_por_totalidad_sexual_del_cosmos_112658_1026.html" target="_blank">con el Premio Nacional de Narrativa en 2020.</a> El autor afirma que el galardón le pilló por sorpresa: “Ese tipo de premios a obra ya publicada hacen muchísima ilusión, pero uno no pierde de vista que los premios son una lotería y lo bueno de las loterías es que a veces, aunque ni te acuerdes de que tenías un billete, te toca”.</p><p>Ahora tiene la visión puesta en el futuro cercano: <strong>“Me he propuesto componer un libro de relatos y estoy dedicando el verano a traducir una novela de Edward Abbey”</strong>. A la par va a confeccionar el número 2 de la revista literaria <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/varios/2548-calle-del-aire-revista-de-literatura-1.html" target="_blank">Calle del Aire</a>, recuperada en una nueva etapa el pasado junio dentro de la editorial Renacimiento, con él como director.</p><p>Pregunta. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p>Respuesta. Durante el confinamiento no soñé con ningún destino: me limitaba a aterrarme por la cifra de muertos. Debo decir que de alguna manera ya vivía confinado antes, así que no supuso, personalmente, ningún esfuerzo más allá del de aceptar la irrealidad en la que nos sumergíamos. Mi destino veraniego hace años que es el mismo y no puede ser mejor: Punta Umbría (Huelva), el pueblo con el nombre más bonito de España en dura pugna con Espera (Cádiz).</p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene?</p><p>R. No, ningún miedo. Ya me he habituado a que la insensatez y la banalidad presidan la actualidad, y supongo que vendrá más de lo mismo y por lo tanto lo mejor es refugiarse.</p><p>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</p><p>R. Los felices veinte no fueron tan felices como se pintan en brochazos rápidos: en los felices veinte comunismo y fascismo vivieron sus auges, las fiestas del Gran Gatsby eran para muy pocos, la alegría de vivir y bailar duró lo que duró celebrando el final de una guerra sin que se intuyera que la guerra se había limitado a echarse a dormir para volver más terrible y siniestra. Dudo mucho que nos esperen muchas ocasiones de brindis así en general —ya digo que aquellos brindis de los años veinte tampoco eran la tónica general—. En cuanto a la larga crisis, que presiento inevitable, logrará lo que todas las crisis: hará millonarios a unos cuantos y cosechará algunos miles de víctimas.</p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser el de antes?</p><p>R. No ha tenido ninguna influencia: he sido Fabrizio del Dongo cruzando Waterloo sin enterarme de que estaba en Waterloo.</p><p>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</p><p>R. El funcionamiento de esa industria es disparatado: las olas de novedades anegando librerías, el tiempo de resistencia de los libros en los fondos —por decir algo— de los establecimientos, las máquinas trituradoras de papel impreso para hacer papel en el que imprimir nuevos libros. Todo es disparatado. Fíjate que andaba buscando el otro día un libro de 2011, El enigma de Jan Morris, y es imposible encontrarlo, es más difícil que comprar libros del siglo XIX. Pero las matemáticas no mienten: se vende la novedad, y mientras esa sea la pauta, las editoriales se verán abocadas a producir novedades para ingresar dividendos. Todo esto es así y se diría que debería ser de otro modo, pero en cualquier caso no hay que engañarse: sería todo más llevadero si en España hubiera un colchón de lectores. Es el colchón de lectores la base del castellet de toda la industria, la que podría sostenerla, por lo que crear lectores es una tarea indispensable que o no se hace o se hace fatal. Con un colchón de lectores suficiente todo mejoraría, sin él, los resultados están a la vista, la desprofesionalización de áreas como la crítica o el periodismo por ejemplo, el cáncer del <em>agendismo</em>. En cambio han ido creciendo, gracias al abaratamiento de costes, un montón de editoriales pequeñas a las que basta una comunidad atenta y curiosa para sobrevivir e ir sacando sus libros: es la parte más prometedora del momento presente.</p><p>P. Hace apenas unos meses recibió el Premio Nacional de Narrativa por su obra Totalidad sexual del cosmos. ¿Esperaba este reconocimiento? ¿Ha tenido más significado teniendo en cuenta el difícil contexto en el que nos encontramos?</p><p>R. No, no lo esperaba. ¿Cómo iba a esperarlo? El libro salió en abril de 2019, recibió unas palmaditas en la espalda y fue generosamente devuelto por los libreros a la distribuidora, así que ¿cómo iba a esperar que en octubre de 2020 fuera a recibir ese reconocimiento? Ese tipo de premios a obra ya publicada hacen muchísima ilusión, pero no pierde de vista uno que los premios son una lotería y lo bueno de las loterías es que a veces, aunque ni te acuerdes de que tenías un billete, te toca. </p><p>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo ha notado usted en su cartera y en sus proyectos? ¿La recuperación está llegando a los autores o se está quedando en otros bolsillos?</p><p>R. Debo decir que después del encierro, y sólo por la circunstancia de haber recibido un premio, mi agenda se llenó de cosas. Hubo cierta reactivación de lo que debemos entender como inmediaciones de la literatura, conferencias, charlas, etc… En lo tocante a venta de libros es pronto para saberlo.</p><p>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</p><p>R. Se me da fatal imaginar el futuro. Pero vamos allá: las librerías se han convertido en espacios de resistencia, entendida como se entiende en electrónica: espacio en el que la energía del paso de una corriente eléctrica se convierte en calor. Cuando los libros se consiguen desde el teléfono y te lo traen a tu casa en pocas horas, el único modo de sobrevivir es crear un espacio al que apetezca ir. Tengo vino en casa, pero prefiero ir a tomarme unos finos al tabanco de la esquina. De aquí a dentro de diez años quizá seamos capaces de crear miles de lectores, de convencer a quien sea de que en los libros hay cosas que sólo se pueden encontrar en los libros. Esas campañas de fomento de la lectura en la que se pone a la lectura como rival de otras formas de entretenimiento o arte como cine, videojuegos, etc… me parecen un triste error, sin duda confeccionado por quienes ignoran que leer es una actividad que no tiene por qué pelearse con otras actividades. No sé si en la famosa Agenda 2030 hay un renglón que se proponga crear medio millón de lectores, pero no estaría de más.</p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que usted podría haber hecho de manera distinta?</p><p>R. Creo que la gente ha sido elocuentemente sensata. Pero con la sensatez pasa como con el silencio: en un vagón puede haber cincuenta personas educadas que guardan silencio, que si hay tres que se ponen a gritar, inevitablemente dirás que te ha tocado un vagón muy ruidoso. En la gestión de la cosa he echado de menos, precisamente, sensatez. Paseaba los primeros días por un erial que hay donde vivo y como apresuro el paso la mascarilla resultaba un inconveniente: que te multen por no llevar mascarilla en un sitio donde no hay nadie es deliciosamente idiota. Creo también que podrían habernos dicho la verdad desde el principio: o bien, ni idea de cómo va a ser esto, improvisaremos como buenamente podamos, o bien, esto es lo más parecido a una guerra que van a vivir, así que no pierdan de vista esa palabra: guerra. Han muerto no sé si ochenta o cien mil personas [el 6 de agosto, <a href="https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Actualizacion_435_COVID-19.pdf" target="_blank">eran </a><a href="https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Actualizacion_435_COVID-19.pdf" target="_blank">82.006 los fallecidos en España</a>]. Ante esas cifras sacar pecho por una gestión —me da igual si es Boris Johnson o Pedro Sánchez— me parece como poco imprudente.</p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p>R. No te quejes tanto de que te haces mayor: yo sí que soy mayor y deploro cada cigarrillo que te has fumado.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Juan Bonilla: “Todo mejoraría si España creara un colchón de lectores, no estaría de más un renglón en la Agenda 2030"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Aroa Moreno Durán: “O estamos todos incluidos en el futuro o nos vamos al carajo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/aroa-moreno-duran-incluidos-futuro-carajo_1_1208046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/91ec4c4e-a5d6-4d9f-824d-8a35b74b843b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aroa Moreno Durán: “O estamos todos incluidos en el futuro o nos vamos al carajo”"></p><p><strong>Aroa Moreno Durán</strong> (Madrid, 1981) <strong>no fue capaz de escribir, y apenas de leer</strong>, durante el confinamiento estricto, en la primavera de 2020. Parecía que la angustia lo invadía todo, que era imposible dedicar espacio mental a cualquier cosa que no fuera el coronavirus. En los peores momentos, parecía incluso que la cosa tardaría mucho en cambiar. Pero cambió, y ahora la periodista y escritora volvió a leer y a escribir, y ultima un nuevo proyecto después de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/12068-la-hija-del-comunista-caballo-de-troya-2017-1-9788415451808" target="_blank">La hija del comunista</a> (Caballo de Troya, 2017), la novela que le hizo ganar el Ojo Crítico de Narrativa y que la puso en el panorama literario español. </p><p>Hay cosas que se han quedado por el camino. Otras no. <a href="https://www.infolibre.es/noticias/veranolibre/2020/08/19/aroa_moreno_devastadora_tension_no_solo_politica_sino_social_que_pandemia_dejado_109929_1621.html" target="_blank">En agosto del año pasado</a>, en el que —no lo sabíamos aún— sería el primer verano de la pandemia, Moreno Durán reivindicaba en este periódico el valor de lo público: “<strong>Si lo seguimos desangrando, volveremos a sufrir, antes o después, el colapso</strong>”. Aquella convicción no solo se ha mantenido, sino que se ha multiplicado, y le suma una reivindicación de la justicia social y del espíritu comunitario, la conciencia aún mayor de la fragilidad del sistema. Pero no todo es alarma. Ahí está su hijo —cuya alegría, decía el verano pasado, le había rescatado en más de una ocasión—, que quiere ver un volcán de verdad. Ahí están las ganas de celebrar. Y el aprendizaje de que eso que parece poco en realidad es mucho. </p><p>Pregunta. Dígame un destino de verano al que soñara con ir durante confinamiento, para sobrellevarlo, y uno al que irá este año. ¿Coinciden?</p><p><strong>Respuesta</strong>. Quería ir a Venecia, no sé muy bien por qué. Quería pasear por esas callejuelas y tomarme un vino de noche junto a un canal. Además, mi novela se acababa de publicar en Italia cuando comenzó el confinamiento y no pude ir a defenderla. Este año iré, entre otros sitios, a Canarias, porque mi hijo quiere ver un volcán de verdad. No está mal. Pero no se me quitan las ganas de cruzar el puente Rialto.</p><p>P. Ahora que se supone que encaramos (por fin) la salida de la pandemia... ¿tiene miedo de lo que viene? </p><p>R. El coronavirus nos ha mostrado un miedo nuevo que no conocíamos antes, con el que no contábamos. Es, además, un miedo compartido a escala global. Hemos descubierto muchas fragilidades de nuestro sistema. Hemos sabido que vivíamos ignorando muy conscientemente algunos desequilibrios. No me da miedo lo que pueda llegar porque también he aprendido que da igual el miedo que tengas, la vida es completamente imprevisible y solo cuenta cómo la encaras. </p><p>P. ¿Y cómo ve el futuro cercano? ¿Cree que nos esperan los brindis de los felices veinte o más bien las lágrimas de una larga crisis?</p><p>R. Para que lleguen esos felices veinte, todos tendríamos que poder disfrutarlos. Supongo que después de un año y medio tan terrible, tenemos que emerger. Sí creo que vienen vientos favorables. </p><p>P. ¿Cómo le ha cambiado la pandemia? ¿Ha cambiado de alguna manera lo que considera importante en su día a día o vuelve a ser la de antes? ¿Es usted más solidaria? ¿Es usted más solitaria?</p><p>R. Voy a intentar quedarme con lo que me ha cambiado para bien. Más que nunca, tengo una conciencia de que o estamos todos incluidos en el futuro o nos vamos al carajo. O hay igualdad de oportunidades, de acceso a la salud, a la educación, a la cultura y al trabajo o esto no va a funcionar. También me he vuelto más laxa a la hora de planificar mis días y mi vida. Como te decía antes, nunca se sabe. Más solitaria no me he vuelto, de hecho, creo que me he vuelto más habladora y abierta. Y tengo ganas de celebrarlo todo. </p><p>P. En el confinamiento parecía haber un consenso en el sector del libro: el ritmo de publicación era insostenible. Cuando abrieron las librerías, ese consenso desapareció. ¿Qué pasó? ¿Cree que la industria ha renunciado a aprender algo de la pandemia?</p><p>R. Se publicaba y se publican muchísimos títulos, pero la industria del libro hace equilibrios como puede entre unos y otros para sostenerse. Algunos habrán tomado nota y otros preferirán regresar a la fórmula de antes. Desconozco los esfuerzos de cada uno. </p><p>P. El libro se ha recuperado mucho mejor que otros sectores de la cultura. ¿Lo ha notado usted en su cartera y en sus proyectos? ¿La recuperación está llegando a los autores o se está quedando en otros bolsillos?</p><p>R. No sé qué estaría pasando hoy con mis proyectos si la pandemia no hubiera llegado en marzo de 2020. Me siento afortunada por lo que he tenido y por lo que está por llegar. Pero lo que se llevó aquel tiempo perdido ya no regresará nunca. Incluidas algunas oportunidades. Y eso hay que asumirlo. Espero que la recuperación llegue también a los autores que publicaron libro en la primavera de 2020 y se quedaron solos en las mesas de las librerías cerradas. Escribir un libro es un esfuerzo, hermoso, pero esfuerzo, un trabajo, y es fundamental que encuentre a los lectores. </p><p>P. Imagínese en 2031: ¿cómo son las librerías, qué tipo de títulos hay en los catálogos de las editoriales, de qué viven los autores? ¿Ve una revolución o un día de la marmota?</p><p>R. Cada tiempo pide una forma de contarse. La revolución está en la mirada de los autores. Si la mirada no cambia en diez años, sería decepcionante. Hemos visto cosas que jamás pensamos que veríamos. Nuestra vida cotidiana es otra hoy y, con ella, nuestro lenguaje, nuestra forma de comprendernos. Algún día, con una buena perspectiva, nos contarán estos tiempos que hemos vivido. Alguien vendrá y pondrá orden en este caos. </p><p>P. De los comportamientos que ha visto en la sociedad en los últimos meses, ¿de qué se enorgullece y de qué se avergüenza? ¿Qué cree que usted podría haber hecho de manera distinta?</p><p>R. He pasado mucha vergüenza, mucha, pero también rabia. El sálvese quien pueda, en todos los sentidos, ha sido bastante evidente. </p><p>Me da mucho orgullo y felicidad ver el proceso de vacunación, a los niños con sus mascarillas en la fila para entrar al colegio durante todo un curso, los reencuentros familiares, las visitas en casa ahora son algo maravilloso. Es muy emocionante cómo vamos poniéndonos a salvo. </p><p> P. El 11 de Marzo de 2020, unos días antes del inicio del confinamiento, usted llamaba en un artículo de opinión a “evitar buscar réditos políticos de una crisis de salud pública” y pedía a la ciudadanía: “Estemos, de una vez, a una”. Ha pasado más de un año desde aquella publicación. ¿Qué les diría ahora?</p><p> R. Vaya, y eso que no sabía la que se nos venía encima… Imagínate, viviendo en Madrid, la gestión que hemos padecido aquí ha sido muy frustrante. No podía entender, además, toda esa soberbia. Supongo que el tiempo pondrá a estas personas en su sitio, la atrocidad no puede quedar impune. </p><p>P. Si pudiera enviarle un mensaje desde el futuro a su yo de marzo de 2020, ¿qué le diría?</p><p> R. No friegues con lejía todas las noches, te destrozarás las manos. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Aug 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Hernán Grecco Ferrari | Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Aroa Moreno Durán: “O estamos todos incluidos en el futuro o nos vamos al carajo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,El dinosaurio todavía estaba allí]]></media:keywords>
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