<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - 18F | Elecciones gallegas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/18f-elecciones-gallegas/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - 18F | Elecciones gallegas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres lecciones comunes de Galicia y Euskadi: los proyectos a largo plazo tienen premio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/tres-lecciones-comunes-elecciones-galicia-euskadi-proyectos-premio_1_1773351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/71b789ae-6935-4721-82f1-e46119c766cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres lecciones comunes de Galicia y Euskadi: los proyectos a largo plazo tienen premio"></p><p>Más allá del resultado concreto, que en los dos casos certifica que los votantes apuestan por la estabilidad al haber confirmado a las fuerzas políticas que gobiernan los dos territorios desde hace años, de las elecciones gallegas de febrero y las vascas de este domingo se derivan <strong>algunas conclusiones idénticas.</strong></p><p>Ninguna de las dos fuerzas soberanistas de Galicia y de Euskadi han conseguido apoyo suficiente para gobernar, pero ambas han cosechado <strong>éxitos sin precedentes </strong>que hace apenas dos años eran impensables. </p><p>Las dos han roto sus respectivos techos <strong>dando prioridad a una agenda social de izquierdas</strong> que pone el foco en los problemas concretos de los ciudadanos, en especial los servicios públicos, la sanidad y la educación. </p><p>La apuesta estratégica de las dos formaciones no puede ser más parecida:<strong> dejar en segundo plano las reivindicaciones soberanistas </strong>(nunca ha habido una renuncia expresa, pero sí un reajuste de prioridades) para centrarse en las cosas de comer.</p><p>Y esa hoja de ruta parece haber conectado como nunca antes entre los jóvenes y las edades medias del cuerpo electoral. El BNG encabeza en Galicia las preferencias de todos los grupos de electores por debajo de los 44 años. Y solamente se ve desplazado por encima de esa edad. Lo mismo sucede con EH Bildu: son<strong> la opción preferida por los más jóvenes, </strong>lo que se refleja en el respaldo que obtiene en los ayuntamientos con población menos envejecida. Y no sólo eso: también obtienen mejores resultados entre los electores con más estudios y rentas más elevadas.</p><p>BNG y Bildu se parecen también en su imagen pública al haber situado en primera línea a dirigentes relativamente jóvenes (Ana Pontón tiene 46 años y Pello Otxandiano, 41), aunque los gallegos lo hicieron hace tiempo y los vascos acaban de dar ese paso. <strong>Las nuevas generaciones ya no se identifican con la izquierda estatal </strong>y prefieren a las fuerzas más representativas de sus propios territorios.</p><p>Los parecidos se extienden incluso al resultado, aunque la atomización de partidos del País Vasco hace que los de EH Bildu destaquen más. El BNG consiguió en febrero una<strong> cifra histórica </strong>de 467.000 votos (31,57%) y la izquierda abertzale no se quedó atrás: 341.000 (32,48%), en ambos casos muy por encima de 2020.</p><p>¿De dónde viene ese éxito? El PP y la derecha mediática <a href="https://www.20minutos.es/noticia/5238590/0/pp-ataca-psoe-por-estar-exultante-cuando-es-muleta-pnv-sube-por-su-entreguismo-independentismo/" target="_blank">aseguran</a> que es<strong> consecuencia de que el PSOE haya puesto en valor las demandas de ambas formaciones.</strong> Los pactos suscritos en el Congreso, sostienen, ha probado que el voto a los partidos nacionalistas o soberanistas es más rentable porque únicamente ellos consiguen que se aprueben medidas que benefician a sus territorios.</p><p>Los analistas políticos, sin embargo, creen que esta es una respuesta demasiado simple. En opinión de la mayoría, detrás del éxito electoral del Bloque o de Bildu hay años de trabajo en municipios grandes y pequeños. <strong>Mucho “pico y pala” </strong>con iniciativas transversales que les han hecho aflorar como la oposición real a los partidos que gobiernan: el Partido Popular en Galicia, la coalición PNV-PSE en Euskadi.</p><p>La militancia del BNG y la de EH Bildu no solamente es más numerosa que la de la izquierda estatal, sea la del PSOE o de la izquierda alternativa, sino que es <strong>mucho más visible</strong> en las instituciones locales y autonómicas. </p><p>Sus líneas estratégicas, además, fueron definidas hace tiempo y no han sufrido ningún vuelco, más allá de algunos ajustes puntuales para adaptarse a las circunstancias, especialmente en el caso de la izquierda abertzale. El Bloque lo hizo hace ocho años cuando, en sus horas más bajas y al borde de la desaparición, apostó por Pontón. EH Bildu fijó su normalización política como principal objetivo de su hoja de ruta tras la desaparición de ETA, hace ahora 13 años. Y, aunque no ha conseguido completar el proceso, sobre todo porque a la vista del resto de fuerzas políticas y de una gran parte de los ciudadanos todavía no se ha distanciado lo suficiente de su pasado de apoyo a la violencia, su papel en el Congreso le ha permitido mostrarse como<strong> un interlocutor válido para la construcción de mayorías progresistas</strong> en España.</p><p>El Bloque hace muchos años que pacta con el PSOE, con el que ha gobernado la Xunta y numerosos ayuntamientos, especialmente las grandes ciudades, donde acumulan décadas de gestión compartida. A Bildu aún l<strong>e falta para completar ese recorrido.</strong></p><p>La tercera lección que dejan las elecciones gallegas y vascas en relación con la izquierda es que<strong> la división penaliza.</strong> Y mucho. La izquierda alternativa se ha estrellado estrepitosamente en las dos convocatorias, a pesar de que, en apariencia, Sumar ha conseguido salvar los muebles consiguiendo un solitario escaño en el Parlamento de Vitoria.</p><p>En el caso de Galicia, <strong>el naufragio ya tuvo lugar en 2020</strong>. Lo que habían sido Las Mareas, nacidas de una confluencia de nacionalistas y grupos de izquierda estatal, entre los que destacaban Anova y Podemos, pero que se nutría de la izquierda entonces desencantada con las luchas intestinas del Bloque y los bandazos del PSdeG, se deshizo como un azucarillo, incapaz de resistir los desacuerdos internos y las disputas por el control de la organización.</p><p>Durante cuatro años, ese espacio desapareció. Y fue ocupado por el trabajo cotidiano del BNG. Así que, cuando Podemos y Sumar se dieron cita, por separado, para intentar seducir a los votantes de izquierdas a pocas semanas de las elecciones,<strong> nadie les escuchó. </strong>Nunca sabremos qué habría pasado de haber ido unidos a las elecciones. De lo que sí hay constancia es de que el espacio que en 2016 rozó el 20% de los electores, en febrero pasado apenas consiguió pasar del 2%.</p><p>En el País Vasco la historia tuvo un ritmo diferente, pero<strong> idéntico desenlace.</strong> Podemos resistió en 2020 con un 8% de los votos y seis escaños, al nivel del PP. Esta vez, divididos entre Podemos y Sumar, se han quedado en un 5,6% y un solitario diputado adscrito, de momento, al proyecto político que lidera Yolanda Díaz.</p><p>Una vez más, los electores castigan la división y el enfrentamiento. Y si hay alternativas, <strong>buscan refugio en otras formaciones:</strong> en este caso el BNG y EH Bildu.</p><p>Los nacionalistas gallegos y los soberanistas vascos tendrán <strong>una nueva ocasión de demostrar su potencial en las elecciones europeas</strong> del 9 de junio. Acudirán a las urnas como parte de la coalición Ahora Repúblicas, junto a Esquerra y, por primera vez, con el partido balear Ara Mès. Hace cinco años, con Oriol Junqueras como cabeza de cartel, obtuvieron tres escaños y 1,2 millones de votos, de los que 171.000 se depositaron en Galicia, 246.000 en Euskadi y 733.000 en Cataluña.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7355cc83-97c0-488b-b12b-414666f183a0]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Apr 2024 18:46:19 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Varela]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/71b789ae-6935-4721-82f1-e46119c766cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2110071" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/71b789ae-6935-4721-82f1-e46119c766cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2110071" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres lecciones comunes de Galicia y Euskadi: los proyectos a largo plazo tienen premio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/71b789ae-6935-4721-82f1-e46119c766cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[BNG,EH Bildu,Izquierda alternativa,Sumar,Podemos,18F | Elecciones gallegas,21A | Elecciones en el País Vasco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin horizonte federal…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/horizonte-federal_129_1725301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/310dac89-8bd0-4974-b5b8-1762e2b084c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Sin horizonte federal…"></p><p>En demasiados análisis de lo que han supuesto las elecciones gallegas se echa en falta una mirada, aunque sea rápida, a los mapas. Por lo menos al mapa electoral del 28 de mayo pasado y, sobre todo, al mapa electoral europeo.<strong> No vaya a ser que nos queramos rasgar las vestiduras antes de probarnos el traje.</strong> Llueve reacción, dentro y fuera de nuestras fronteras, y aunque el mal de muchos es siempre un magro consuelo, evita hacerse más daño del debido. </p><p>Una contención del daño, al menos del autoinfligido, para recordar una constatación tan obvia como a menudo pasada por alta: lo excepcional no es la derrota de las izquierdas en Galicia, sobre todo de las izquierdas estatales, <strong>lo excepcional es la existencia de un gobierno de coalición mínimamente progresista en un Estado europeo.</strong> Siendo esta la excepcionalidad, conviene entender, de entrada, qué lugar ocupan las elecciones gallegas en ella (¿amenazan esa excepcionalidad anunciando un cambio de ciclo o se trata, más bien, de lo contrario, de que conquistar y mantener hoy el poder en el centro tiene consecuencias en las mal llamadas periferias?). Y conviene, sobre todo, tener claro no solo qué amenaza esta excepcionalidad, sino qué la ha permitido y qué puede mantenerla, incluso consolidarla y ensancharla. </p><p>Vayamos a lo evidente: esta excepcionalidad es, en buena medida, resultado de dos procesos paralelos que operan como frenos a la reacción. En primer lugar, el fallido ciclo político del cambio, <strong>esa ola post 15M que parecía poder asaltar los cielos y acabó en un podcast </strong>(además, claro, de en la <em>suma</em> de todo lo que había sido previamente purgado o subalternizado). La paradoja es que la derrota de ese ciclo político tuvo una fuerte dimensión sacrificial: no se ganó, cierto, pero se tuvo la capacidad de forzar una suerte de empate catastrófico entre los intentos de cerrar por arriba la crisis del régimen político del 78 (restauración del bipartidismo y del consenso purificador de la Transición) y aquellos intentos infructuosos de hacer algo con ella por abajo (ese “algo” que las fuerzas políticas y sociales del cambio no supieron —no supimos— muy bien cómo definir o dibujar). </p><p>El caso es que esa derrota sacrificial, con su empate catastrófico y su tensión irresuelta entre la salida por arriba o por abajo (¿cómo?, ¿hacia dónde?) del R78, llevó o forzó al resto de actores políticos <strong>a repensarse desde claves relativamente inéditas:</strong> Bildu y BNG, por ejemplo, en su conquista de la transversalidad electoral y la frescura discursiva tan del primer Podemos; y el PSOE (ese actor central que tiende siempre a hacer de la necesidad virtud) obligado a reinventarse y acoger (directa o indirectamente) una mutación social y electoral que el 15M expresó pero el ciclo del cambio político no consiguió articular políticamente. </p><p>Así que, en lugar de algún Page de la gran colación que habría conducido a la socialdemocracia española al lugar que ocupa en casi toda Europa (coqueteando con la nada), el PSOE acabó pilotado por <strong>un líder no solo capaz de metamorfosearse tantas veces como hiciera falta</strong>, sino de hacerlo para incluir en el R78 mucho de lo que históricamente había quedado fuera o en sus márgenes: la izquierda a la izquierda del PSOE e incluso del PCE, el independentismo de Bildu y de ERC, los ecos, ya moderados, de movimientos sociales y culturales… y todo sin perder por el camino a las derechas nacionalistas, bien en sus modalidades tradicionales como la del PNV, o en recomposición nacional <em>postprocés</em> como la de Junts. Y este factor no es menor: lo que quedó a las puertas de los consensos de la Transición empieza, merced a la política de pactos del PSPE, a formar parte de los consensos parlamentarios y sociales actuales. Las derechas más avezadas llaman a esto mutación constitucional (José Antonio Zarzalejos insiste en ello a menudo). Y, aunque por motivos seguramente equivocados, no les falta razón. </p><p>En segundo lugar, la excepcionalidad española de un gobierno (digamos que) progresista en el marco de una Europa —y un mundo— en plena reacción es impensable sin entender que aquí, en España, el Otro no viene de fuera. <strong>El Otro es de aquí, de los nuestros. Es un Otro interno, demasiado interno.</strong> Y esto es importante, acaso decisivo: mientras la reacción en Europa ha estado en buena medida articulada por un Otro exterior (los migrantes, por ejemplo, pero no solo) que opera como antagonista frente al que proponer una rearticulación política y nacional reaccionaria o postfascista (y en la que a ese Otro exterior se le asocian con facilidad cómplices o traidores internos: feministas, ecologistas, lgftbistas y demás <em>woke</em>istas); aquí, por nuestra tardía y algo fallida construcción nacional, el Otro es, como decía, fundamentalmente interno: independentistas catalanes y vascos, blidugallegos y demás actores de nuestra propia realidad plurinacional. El caso es que esta singular otredad española no solo vota y cuentan sus votos y escaños (a diferencia de ese Otro de la derecha europea), sino que acaba centrando la disputa y el antagonismo políticos en claves territoriales y plurinacionales (España contra su anti-España). Es decir, se aleja de las lógicas inmunitarias frente a la figura del extranjero, esas bajo las que se ha construido el discurso y el “nosotros” de buena parte de la extrema derecha europea, y que ha arrastrado por el camino a las derechas liberal-conservadoras. </p><p>La excepcionalidad es, pues, consecuencia —al menos en parte— de estos dos frenos sistémicos de la política española: el freno que, con todo, supuso <strong>la derrota sacrificial del ciclo político del cambio</strong>, y el freno propio a nuestra secular crisis territorial y nacional. Frenos, sí, a la reacción que atraviesa la política europea pero que, como todo freno, no marca el rumbo a seguir, tan solo detiene, o al menos ralentiza, una inercia. </p><p>El primer efecto de estos dos frenos combinados <strong>ha sido la emancipación relativa del PSOE para con la hegemonía centralista de la derecha española</strong>: esa nación definida siempre como unidad negativa (soy en tanto que no dejo que nadie se vaya). Creo que hemos medido mal la importancia que tiene y va a tener, si se confirma, este giro histórico del PSOE, que no puede ser reducido a la sola necesidad de los siete votos de Junts. Hay, creo, una tímida asunción por parte de la dirigencia socialista del coste que ha supuesto ser rehén de la hegemonía nacional de la derecha, más aún desde que la doble crisis que atravesó el PP en las dos primeras décadas del siglo XXI, la de su corrupción sistémica pero, sobre todo, la de su falta de proyecto tras la crisis, común a todas las derechas continentales, del consenso neoliberal y la consiguiente mutación postfascista a que dio lugar en las derechas.</p><p>El PP combatió esta crisis de forma paradójica: <strong>exacerbó la polaridad territorial alimentando el conflicto con Catalunya</strong>, <em>procés</em> incluido, para sostenerse y contener la hemorragia, toda vez que daba alas a una extrema derecha que se construía más desde el “a por ellos” españolista que en claves populistas y postfascistas. Saber emanciparse, a pesar del coste electoral, de los efectos que ha tenido esta huida hacia adelante del PP ha sido, seguramente, el gesto más audaz de Sánchez. Los indultos primero y la amnistía después implican, sí, algo más que una respuesta instrumental a la aritmética parlamentaria: <strong>son la condición de posibilidad para impedir un cierre por arriba de la crisis del régimen del 78</strong>. Es decir, subalternizando de nuevo al PSOE al poder (cultural, ideológico, judicial y mediático) de la derecha. </p><p>Es este siempre posible cierre por arriba de la crisis del R78 el que asomó en plena campaña electoral gallega, para sorpresa de todos. Creo que es así como hay que leer las declaraciones en off de Feijóo ante 16 periodistas. ¿Por qué propondría Feijóo en privado lo que llevaba meses negando en público, y a riesgo de que le salpicara en mitad de una campaña en la que parecía todo más o menos atado? ¿Es tan torpe la derecha? ¿Lo es Feijóo? La tentación izquierdista es, claro, responder afirmativamente, <strong>siempre buscando el pobre consuelo de la superioridad moral e intelectual</strong> con la que tan habitualmente disimula la izquierda su propia impotencia política. Pero no, creo que hay otra lectura de esa comida con periodistas y de ese aparente cambio de guion con respecto a la amnistía, los indultos y el encaje territorial de Catalunya en la institucionalidad española: el de buscar cerrar por arriba la crisis territorial. Igual Feijóo simplemente respondió, a través de 16 periodistas, a Puigdemont, a sus declaraciones de hacía tan solo una semana, en las que, con argumentos del todo plausibles, señaló que si hubiese hecho presidente a Feijóo, o al menos no hubiese permitido la investidura de Sánchez, no tendría causas abiertas por terrorismo. Feijóo organizó una comida con periodistas parar responder rotundo: sí, Carles, efectivamente, <strong>no estarías perseguido por terrorismo</strong>. </p><p>Lo que supone, lógicamente, una derivada más, la decisiva: si no votas la ley de amnistía,<strong> Carles, tengo una salida legal y política para ti, </strong>no te preocupes que no tendrás a García Castellón persiguiéndote hasta el día del juicio final, o a cualquier otro juez autoerigido en salvador de la unidad nacional y en vengador de la herida aún abierta que supuso el <em>procés</em> para el narcisismo nacional de nuestra derecha. Feijóo explora así una opción, estratégicamente impecable (por más que el control comunicativo de la comida con periodistas fuese desastroso): <strong>evitar que Junts firmase la ley de amnistía</strong> y, con ella, los presupuestos generales y la legislatura misma. Hacer caer, antes o después, al Gobierno de coalición y, por el camino, darle una salida por arriba (y gracias al uso y control de jueces y consejos generales del poder judicial afines, aparatos parapoliciales y paramediáticos, leyes quirúrgicas y pactos a puerta cerrada) a la crisis territorial del régimen del 78. Que Feijóo tuviera esto en mente o, simplemente, pretendiera seguir al frente del PP cueste lo que cueste y mediante una estrategia no tan inverosímil es, quizá, lo de menos. Fuera por convicción o por conveniencia, el caso es que puso encima de la mesa la tensión que define el momento presente: o salida por arriba de la crisis territorial y política del R78 o salida por… ¿dónde?</p><p>Que no tengamos en mente la respuesta a esta pregunta es, claro, el problema y el desafío. Pues, además de una sin duda justa y necesaria ley de amnistía, ¿qué proponen Sumar y el PSOE para enfrentar la crisis territorial y política del régimen del 78? ¿<strong>Cómo articular la plurinacionalidad evidente</strong> tanto de nuestra historia cultural y política como de nuestro presente socio-electoral? ¿Avanzamos hacia un Estado federal… por fin? ¿Con qué sistema de financiación, con qué forma y jefatura de Estado? ¿Qué federalismo y cómo?</p><p>Creo que mientras estas preguntas no tengan respuesta, y esta respuesta no sea además<strong> capaz de componer un horizonte político creíble y movilizador,</strong> las izquierdas estatales (lo hagan mejor o peor en las distintas nacionalidades del Estado, dispongan de más o menos democráticas estructuras organizativas, hayan trabajado lentamente o no en la construcción de sus espacios militantes y electorales, tengan candidatos o candidatas largo tiempo trabajando en los barrios y comarcas o vengan nombrados en cada ocasión por Madrid), estarán atravesadas por <strong>profundas contradicciones</strong> difícilmente resolubles. </p><p>Veamos algunas: mientras las izquierdas estatales alimenten un discurso plurinacional pero no lo aterricen en <strong>propuestas y horizontes institucionales</strong>, tendrán seguramente más capacidad para alimentar el voto a partidos nacionales o nacionalistas que a sus propias estructuras de partido, amén de que perderán parte de su voto menos nacionalista o soberanista. Y, claro, mientras las izquierdas estatales <strong>no tengan resultados suficientes y estructuras sólidas</strong> en las nacionalidades históricas y naciones sin Estado, será harto difícil caminar hacia una solución por abajo (ergo federal) a la crisis del R78. De la misma forma, mientras las apuestas federalizantes de las izquierdas estatales no sean creíbles y dispongan de un cierto horizonte compartido, el voto de izquierdas y plurinacional tenderá a decantarse en las elecciones autonómicas por partidos nacionalistas o independentistas, lo que, en ausencia de un marco de sentido federal para el conjunto del Estado, no hará sino reforzar, se pretenda o no, la vieja lógica autonómica de la demanda y la negociación permanente entre centro y periferia, en lugar de una relación horizontal y sin centro entre federaciones. </p><p>Así las cosas, no creo que el debate sustantivo sea el de <strong>si Sumar deba o no presentarse a las distintas elecciones autonómicas</strong>, o el de si puede (que puede), y debe (que sin duda debe), construirse democrática y autónomamente allí donde se presente, o con las alianzas con las que decida presentarse y siempre desde un acuerdo horizontal con las organizaciones ya consolidadas en las distintas autonomías. Este debate es sensato y necesario, pero quizá lo sea aún más el de <strong>cómo pensar y aterrizar un horizonte federal</strong> que no solo frene una salida por arriba <em>a la Feijóo</em>, sino que apueste por una <strong>salida democrática y por abajo</strong> a la crisis del R78. </p><p>_________________</p><p><em><strong>Jorge Lago</strong></em><em> estudió Sociología en Madrid, París y Bruselas. Ha sido investigador en la Complutense y el CNRS francés, y es hoy profesor de Teoría Política Contemporánea en la UC3M, además de editor de</em><em><strong> </strong></em><em>Lengua de Trapo. Acaba de publicar, junto a Pablo Bustinduy, el ensayo 'Política y Ficción. Las ideologías en un mundo sin futuro', editado por Península.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[79d31ce8-e8dc-4310-92bb-11596faeaa9f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Feb 2024 19:48:32 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jorge Lago]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/310dac89-8bd0-4974-b5b8-1762e2b084c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" length="324769" type="image/png"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/310dac89-8bd0-4974-b5b8-1762e2b084c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" type="image/png" fileSize="324769" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin horizonte federal…]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/310dac89-8bd0-4974-b5b8-1762e2b084c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Sumar,PSOE,18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE de Sánchez no se lo puede permitir. Y España tampoco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/psoe-sanchez-no-permitir-espana_129_1725116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSOE de Sánchez no se lo puede permitir. Y España tampoco"></p><p>Semana intensa para el PSOE la pasada, con lecciones y retos que <strong>van más allá de un resultado electoral o un escándalo de corrupción</strong>. El PSOE que dirige Pedro Sánchez no es el PSOE de los 80, 90 o de la primera década del siglo XXI. El PSOE de Pedro Sánchez <strong>es hijo de una revuelta contra las élites que estalló en el 15M</strong>, nació recorriendo territorios en unas primarias desafiando a su propio establishment y los lastres que arrastraba, inició un relevo generacional y <strong>llegó al poder de la mano de una moción de censura contra la corrupción</strong>. </p><p>Ese PSOE lleva casi seis años gobernando y ha llegado al momento de madurez. Si el hiperliderazgo de Pedro Sánchez ha posibilitado su llegada a La Moncloa y una lectura acertada del momento social y político del país, también <strong>ha vaciado la estructura territorial, se ha alejado de la realidad de cada federación y ha dificultado que surgieran nuevos líderes</strong> con implantación territorial y coherencia con el partido. No es la única formación que adolece de estos males, pero eso no exime de subrayar los problemas que supone. Con la excepción de Cataluña, por lo que tiene de diferente en casi todo, Asturias y Castilla-La Mancha donde aún gobiernan, y en cierta medida Navarra, <strong>cuesta ver a un PSOE fuerte en el resto de las Comunidades Autónomas</strong> y, sobre todo, a un partido cohesionado y con suficiente coherencia. <strong>En Galicia se ha comprobado de forma clara, con una pérdida de 45.000 votos que se han refugiado en el BNG</strong>. No busquen en amnistías ni en connivencia con los nacionalismos respuestas fáciles. El problema es de mayor calado y ahonda en la falta de proyecto socialista para muchas comunidades autónomas.</p><p>Ligado a esto, esta semana ha saltado a los medios el caso de corrupción de Koldo García. Sumado al de <em>Tito Berni</em>, <strong>son dos casos en un año que muestran que queda mucho de las viejas estructuras de ese PSOE que se quiso transformar</strong>. Personas alrededor del partido que hacen carrera política sin coherencia alguna entre su formación y el cargo que acaban desempeñando, que tan pronto son conductores como consejeros de Renfe, y que se mueven con soltura por las zonas más oscuras del poder, <strong>no pueden formar parte de ese PSOE que llegó a La Moncloa izando la bandera anticorrupción</strong>. </p><p>El PSOE no se lo puede permitir, y España tampoco. Contra lo que es una opinión muy extendida, <strong>España no es un país corrupto</strong>. Nadie desliza un billete de 50 euros en la mesa de la doctora para que le recete antibióticos, ni mete dos billetes de 20 en el bolsillo del policía municipal cuando le van a poner una multa. <strong>La corrupción en España está muy localizada en unas élites políticas y empresariales</strong>, se mueve alrededor de los contratos públicos, e implica siempre a una trama – más o menos grande– imprescindible para que la complicidad necesaria fluya. La opinión pública, además, ha cambiado en los últimos años. Según el CIS, la percepción que la ciudadanía tenía de la corrupción como uno de los grandes problemas alcanzó su máximo a finales del 2014 y, a partir de ahí –y en especial con la moción de censura del 1 de junio de 2018– <strong>emprendió una senda descendente</strong>. Esto, si bien es una buena noticia, no es suficiente. Cuando, en lugar de a la ciudadanía, se pregunta por este asunto a los expertos, como hace Transparencia Internacional, <strong>se ve a las claras que España está estancada en la lucha contra la corrupción</strong>. En su<a href="https://transparencia.org.es/actualidad/indice-de-percepcion-de-la-corrupcion-2023/" target="_blank"> último informe</a> se evidencia la necesidad de poner en marcha no sólo iniciativas legislativas, sino la implementación de mecanismos de control, integridad, transparencia y rendición de cuentas. Un imperativo para las instituciones y también para los partidos, esas extrañas criaturas de naturaleza jurídica privada pero indudable función pública que, guste o no, son claves en las democracias.</p><p>Dos desafíos entrelazados, por tanto, los que esta semana ha dejado al PSOE de Sánchez. <strong>No puede no abordarlos y ha de hacerlo con la máxima urgencia</strong>. Como él mismo decía, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Y cuanto antes.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8d90bc1a-d1ea-4647-a78b-fb0b50259a6b]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Feb 2024 18:45:02 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Cristina Monge]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="59898" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="59898" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PSOE de Sánchez no se lo puede permitir. Y España tampoco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Caso Koldo,Galicia,PSOE,Pedro Sánchez,18F | Elecciones gallegas,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El recuento del voto emigrante de Galicia arranca este lunes y podrá variar un escaño en Ourense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/recuento-voto-emigrante-galicia-arranca-lunes-podra-variar-escano-ourense_1_1725022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1e07e704-2fee-4750-9a69-4b8de98cab39_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El recuento del voto emigrante de Galicia arranca este lunes y podrá variar un escaño en Ourense"></p><p>El recuento de los votos del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) arrancará este lunes, día 26 de febrero y podrá hacer variar un escaño en la provincia de Ourense, donde <strong>el PSOE podría lograr un segundo diputado a costa del PP o del BNG,</strong> según ha informado Europa Press. </p><p>En concreto, según los datos de la Junta Electoral, <strong>unos 29.300 gallegos han emitido su voto desde la emigración,</strong> de los cuales casi 6.150 lo han hecho con destino a la provincia de Ourense, la única en la que un escaño podría variar toda vez que el Partido Socialista se quedó a 112 sufragios de obtener un segundo escaño.</p><p><strong>La provincia de A Coruña es la que más votos recibe del exterior, con 10.924 papeletas</strong> emitidas; seguida por la de Pontevedra, con casi 8.826 sufragios.</p><p>Por detrás se sitúa la de <strong>Ourense</strong>, donde las alrededor de<strong> 6.150 papeletas</strong> pendientes de recuento podrían mover el tablero dibujado el domingo en beneficio del PSOE, toda vez que se quedó a 112 votos de obtener un segundo diputado por la provincia, que elevaría la representación de los socialistas en el Pazo do Hórreo a 10 parlamentarios.</p><p>Por su parte,<strong> casi 3.300 personas residentes ausentes han votado en la provincia de Lugo.</strong></p><p><strong>El país que más votos emite es Argentina, con 7.900 votantes</strong>, siendo la provincia de A Coruña la mayor destinataria, con más de 2.700, seguida de Pontevedra con unos 2.400. Por detrás se sitúan Lugo y Ourense, con unos 1.300 cada una.</p><p><strong>Un total de 4.476 personas han emitido su voto desde Suiza</strong>. En concreto, 2.123 lo han hecho a la provincia de A Coruña, 377 a Lugo, 1.047 a Ourense y 929 a Pontevedra. Por su parte, 11 figuran como desconocida.</p><p>Además<strong>, desde Francia han depositado su papeleta 2.331 personas</strong>, de las cuales 526 lo hacen en la provincia de A Coruña, 796 en la de Pontevedra, 720 en Ourense y 278 en Lugo.</p><p><strong>Desde Uruguay han votado unas 2.300 personas</strong>, siendo también las de Pontevedra y A Coruña las provincias que más reciben, con 1.231 y 737 sufragios. En tercer lugar se sitúa Ourense, con 212 y en cuarto Lugo, con 153.</p><p>En l<strong>os consultados de Venezuela se han contabilizado 1.840 votos</strong>, siendo en este caso también la provincia de A Coruña la que más recibe 589. Por detrás se sitúan Ourense, con 556; Pontevedra, con 473 y Lugo, con 222.</p><p>Si bien un escaño podrá bailar en Ourense, <strong>un posible cambio en el reparto de diputados no afectaría a la mayoría absoluta del PP.</strong></p><p>Y es que en las elecciones del 18 de febrero,<strong> los populares encabezados por Alfonso Rueda se hicieron con 40 diputados,</strong> dos más de los necesarios para obtener la mayoría absoluta en el Pazo do Hórreo.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[3883387c-8576-45db-a5bb-9f8f788985f7]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Feb 2024 11:58:56 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1e07e704-2fee-4750-9a69-4b8de98cab39_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1364220" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1e07e704-2fee-4750-9a69-4b8de98cab39_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1364220" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El recuento del voto emigrante de Galicia arranca este lunes y podrá variar un escaño en Ourense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1e07e704-2fee-4750-9a69-4b8de98cab39_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP,Galicia,Xunta Galicia,Elecciones gallegas,18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muiñeira de Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/muineira-feijoo_129_1724403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muiñeira de Feijóo"></p><p>A Alberto Núñez Feijóo se le iban los pies en Génova el día de la <em>embaronización</em> de Alfonso Rueda. No era para menos. La pérdida de Galicia habría servido para constatar que los conjurados contra Pablo Casado hicieron un viaje a ninguna parte sacando a Feijóo de la Praza do Obradoiro. <strong>El 18F les permite digerir el plan frustrado de la mudanza a Madrid</strong>: Feijóo no es presidente del Gobierno como estaba previsto, pero al menos no se ha dejado la Xunta por el camino.   </p><p>La muiñeira de Feijóo es la máxima expresión de alivio de un dirigente que desde que asumió el liderazgo del PP <strong>ha ido adaptando su discurso y sus formas a una derecha política y mediática muy distinta a la de su territorio</strong>. El martes, cuando la mano de Feijóo buscaba la de Rueda entre aplausos y casi se arranca a bailar, esbozaron una sonrisa muchos que no le han reconocido en sus maneras madrileñas, en la decisión de no desbloquear el CGPJ y de apropiarse del discurso de la ultraderecha para pelear por los votos del campo.  </p><p>El 18F no borra de un plumazo a Vox ni le permite hacer a su antojo, pero la mayoría absoluta en Galicia sí que sirve a Núñez Feijóo para librarse de la presión interna por un tiempo. Calla la boca de las ex que iban diciendo por los mentideros que estaba amortizado y <strong>deja en la carpeta de no enviados los argumentarios que tenían escritos en la Moncloa sobre su debilidad en el partido</strong>. Feijóo casi bailó la muiñeira porque esta campaña gallega había puesto en alerta a muchos, que alucinaron al saber que habían servido en bandeja a un grupo de periodistas el doble discurso sobre Cataluña de "altas fuentes del PP". Finalmente, esa comida con “los 16 de Lugo” ha quedado aparcada como un desliz, pero en caso de derrota habría alimentado los malestares internos que ya se vienen cociendo desde las generales.  </p><p>Feijóo ha salvado el trance mientras a Pedro Sánchez sigue sin salirle la amnistía, no avanza con los Presupuestos y, para colmo, ahora tiene<strong> planeando sobre su cabeza a Koldo García, la sombra de su ex lugarteniente</strong>. José Luis Ábalos es ahora un político de las tertulias que fuma casi en solitario en el patio del Congreso, pero fue secretario de Organización de Sánchez y ministro de uno de los departamentos que adjudica más contratos públicos. El líder del PP no suelta ese hueso y lo va a saborear porque Koldo García fue una figura incómoda para muchos, pero nadie lo quitó del medio. Sus andanzas afloran en el peor momento para Sánchez. Con la legislatura por consolidar y Feijóo revitaminado con el caldo gallego del 18F. </p><p>La política histérica de los últimos años nos ha enseñado que las certezas de hoy se disuelven al día siguiente y que el cadáver del 28M resucitó el 23J. Los análisis racionales dibujan un relato pero <strong>las circunstancias moldean una realidad que termina siendo impredecible</strong>. A Moreno Bonilla le tenían preparada la sucesión la noche antes de gobernar con el peor resultado de su historia y ahora es un baroncísimo del PP. A Núñez Feijóo lo llevaron a Madrid para derrocar al <em>sanchismo</em> y ahora celebra con bailes populares que conserva la mayoría en Galicia, con dos escaños menos. A Isabel Díaz Ayuso le gusta la fruta y lo recuerda todos los días, no vaya a ser que alguien se olvide de ella. Por el momento, parece que no está en sus planes darse un atracón; por lo que pueda pasar.  </p><p>La historia de este PP y de esta legislatura, corta o larga, está por escribir. Ha hecho bien el líder popular en pasear su dicha por las sedes de Galicia y Madrid, que <strong>no sabe uno cuántas oportunidades habrá para celebrar</strong>. Tendría que haber bailado la muiñeira, que nos dejó a todos a medias.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[fabbd604-b99b-46e0-9e6e-811bf10fe76c]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2024 19:13:25 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Inma Carretero]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muiñeira de Feijóo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6f421331-3ab8-4913-acc2-ccd5807555e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,Alberto Núñez Feijóo,Alfonso Rueda,PP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mensaje en gallego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/mensaje-gallego_129_1719004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>No es fácil analizar el mensaje que nace de Galicia y no sabemos dónde muere. Y no es fácil cuando la izquierda resucitó hace años de entre sus cenizas con una unión casi estable y haciendo política de izquierda moderada. Con ello se ha hecho un buen trabajo a nivel nacional tratando de mejorar la vida de muchas personas, aunque para ello ha habido que saltarse demasiadas vallas que le ponía una oposición que ahora se premia por haberse opuesto a la amnistía, al parecer, porque <strong>su única arma es España.</strong> Una España que en Galicia expone también una parte de nacionalismo pero que en el fondo sigue votando al partido más corrupto de Europa, dicho por personas eminentes como incluso algún juez importante, pero parece que eso está amortizado para sus votantes.</p><p>Si la amnistía es el final de la izquierda, por el extremo opuesto <strong>nos amenaza una derecha ultra con los Milei, los Trump y Cia.</strong> Es para no ser muy optimista en un mundo futuro, o quizá ya presente, en manos de los fondos buitre a los que el ser humano le importan nada y solo les pide beneficio de su propia productividad. Quizá lo de Galicia es un espejismo, pero viendo cómo va el  mundo se ve que una política honesta y favorecedora de muchos que también votan no resulta atrayente. Es algo que el PSOE, como principal figura de una izquierda moderada, que algunos definimos como la derecha simpática, debe plantearse para su futuro, aunque yo creo que debe seguir en una política seria, sin estridencias y sin caer en ese enfrentamiento que tan buenos resultados da a la derecha con la crispación. Porque también hay que saber que Galicia tiene su particular modo de vida y todos sabemos que los gallegos no sabemos si suben o bajan. Y puede que nos quieran confundir cuando creen que es mejor lo malo conocido...</p><p>Pero ante esta situación previa a todo, habrá que plantearse cómo es ese mundo escorado a la derecha más ultra que abandona a más de media humanidad por mor de patrias y disculpas poco reales. El problema es que ser de izquierdas y sentir que todos tenemos los mismos derechos, para ese nuevo mundo, suena a muy antiguo o pasado de moda, porque está claro que si su fuerza es la de los votos nacidos de unos medios que les jalean y una judicatura que les da la razón, nos encontramos con que un personaje como Ayuso puede tener porvenir mientras personas serias y formadas se sientan ninguneadas. Ante esta situación a mí me gustaría <strong>que existiera un debate entre personas serias,</strong> anímate Jesús, para charlar sin estridencias sobre lo que se puede hacer con un mundo en donde la división será entre fondos buitre y el silencio de aquellos que durante tanto tiempo han vivido de ese silencio. Y en ese debate se debería ver qué hacen los jóvenes con ese mundo tan desigual. Quizá sea una idea algo pesimista en el tiempo actual, pero parece que avanza muy rápido.</p><p>Quizá<strong> el voto de Galicia no sea tan verdad</strong> como para definir ese nuevo mundo pero…. ¿Y si  fuera así?</p><p>__________________</p><p><em><strong>César Moya Villasante</strong></em><em> es socio de </em><em><strong>infoLibre.</strong></em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[93c65780-8d35-4354-b329-8479d1849182]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 20:20:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[César Moya Villasante]]></author>
      <media:title><![CDATA[Un mensaje en gallego]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,PP,BNG]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Galicia, punto y aparte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/segunda-vuelta/galicia-punto-aparte_129_1722156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3d083ee9-09e8-4b39-8705-1aec51ae948a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Galicia, punto y aparte"></p><p>Pasada la resaca electoral, el panorama político vuelve a coger la forma donde dejamos la legislatura antes de las gallegas. Ahora que baja la espuma de las celebraciones, van tocando suelo algunas certezas. Las expectativas, el nerviosismo del PP y los errores de campaña de Feijóo, sumados al tirón del BNG, hicieron pensar en la posibilidad de un cambio de gobierno. Sin embargo, Galicia lleva 40 años en manos del PP y el PSOE doce años como tercera fuerza. Es evidente que <strong>los socialistas necesitan reflexionar sobre la pérdida de poder territorial y la debilidad estructural </strong>de comunidades donde el PP está apalancado en la mayoría absoluta. Pero tras el 28M, la réplica gallega no tiene una lectura exportable.</p><p>La reflexión de fondo del PSOE pasa por analizar las debilidades estructurales y las coyunturales. Aun con esas, <strong>Galicia no explica casi nada</strong>. Que los socialistas gobiernen solo en tres comunidades no implica la ausencia de modelo territorial. Lo tenía en Extremadura, Guillermo Fernández Vara ganó las elecciones pero perdió 40.000 votos, el PP pactó con Vox y no pudo gobernar. Ximo Puig tenía su modelo valenciano, de hecho tuvo más votos que en las anteriores elecciones pero se hundieron las marcas a su izquierda. Lo tenía también Javier Lambán, y perdió Aragón. También Salvador Illa lleva varios años con una carrera de fondo para ganar la Generalitat y borrar la autodeterminación de la gobernabilidad catalana. </p><p>Entonces, ¿qué pasó el 28-M? ¿Fueron las políticas del PSOE con ERC? Pudo afectar algo. ¿La campaña contra Sánchez? También. ¿Puro desgaste de ciclo? Seguramente. ¿La desconexión de algunos territorios con el voto joven? Es otro factor. ¿Galicia se ha hundido entonces por la ley de amnistía? No hay un solo argumento que explique esto.<strong> Cada territorio tiene su lectura</strong>. Ni Pedro Sánchez ni la amnistía sirven como respuesta única. Así que el PSOE tendrá que buscar las razones de un mapa autonómico donde no les queda casi nada. </p><p>Las gallegas son un espejo de las debilidades de ambos partidos. El triunfo del PP también es una réplica del 28-M. Ganan en otra comunidad sin resolver el modelo nacional. Hablan de conciliación en Galicia y exportan la guerra política para forzar otro adelanto electoral. <strong>Feijóo celebró el triunfo señalando cómo el PP gallego gobierna “para todos”</strong>, “no es un partido contra nadie”, “ni clasifica en buenos y malos”. Precisamente lo contrario a la estrategia de Génova. Lo reconoció en el mismo discurso. “Concentrar el voto contra el independentismo y el sanchismo”. El ejemplo más claro de la ausencia de modelo de gobernabilidad fue cómo ignoró a Vox. El domingo electoral, la ultraderecha no entró en el parlamento autonómico. Es la única comunidad donde no ha penetrado y por tanto donde no han pactado. Lejos de agitar ese triunfo, Feijóo ni lo nombró. No puede. Los necesita. Y ese es su techo, apostarlo todo a la mayoría absoluta o a sumar con Santiago Abascal. </p><p>La legislatura, el PSOE y el PP continúan siendo herederos del 1 de octubre. Pedro Sánchez, en la vía “de la necesidad virtud”, <strong>ha absorbido la situación post traumática del </strong><em><strong>procés</strong></em>. La solución pasó primero por ERC, ahora por Junts, con parada estratégica en Cataluña y la estrategia de ocupar el espacio del PSC mediante la política y no la confrontación. Feijóo, lejos de buscar un cierre a la fractura catalana que está cada vez más cerca, agita el <em>a por ellos</em>. </p><p>Esta semana tuvo lugar en Madrid el desembarco de la patronal Foment del Treball, con importantes representantes de la empresa catalana, caras de la antigua convergencia e incluso activos políticos del <em>procés</em>. Un sector conservador que <strong>o bien dio la espalda al rupturismo de Artur Mas o se embarcó en el 1-O</strong>. Empresarios catalanes con excelente sintonía con el PP que aprueban la amnistía. Evidenciando la realidad de cómo lo que sirve en Cataluña a izquierda y derecha, pone en pie de guerra a Madrid. </p><p>Las elecciones gallegas han servido para dar aliento y afianzar el liderazgo de Feijóo. Pero también para poner en evidencia su contradicción de fondo. O mentira, según a quien se pregunte.<strong> Del </strong><em><strong>Puigdemont a prisión</strong></em><strong> a los indultos con condiciones</strong>. Parte de su base social en Cataluña ya ha cruzado ese puente, mientras el PP sigue enrocado en alentar la guerra judicial.</p><p>Así que el <em>post </em>de <strong>las elecciones gallegas nos deja donde estábamos hace dos semanas</strong>. El PP ganando en lo territorial y el PSOE gobernando con una legislatura por delante. No hay nuevo ciclo. Aunque habrá nuevas guerras y nuevas turbulencias a ambos lados. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[feb01ad0-ee2b-4315-ac33-b5ba5de0353d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 20:30:02 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pilar Velasco]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/3d083ee9-09e8-4b39-8705-1aec51ae948a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="66442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/3d083ee9-09e8-4b39-8705-1aec51ae948a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="66442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Galicia, punto y aparte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/3d083ee9-09e8-4b39-8705-1aec51ae948a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,PP,Alberto Núñez Feijóo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El 18F de Galicia pone fin a la legislatura? Feijóo sostiene que sí, los hechos dicen lo contrario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/galicia-pone-legislatura-feijoo-sostiene-si-hechos-dicen-contrario_1_1721924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e44dd7ce-3478-4bde-b760-2f40892b80ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Galicia pone fin a la legislatura? Feijóo sostiene que sí, los hechos dicen lo contrario"></p><p>La victoria del PP en Galicia el pasado domingo fue incontestable, pero<strong> no ha modificado el mapa de poder de los partidos en España. </strong>Los de Alberto Núñez Feijóo ya gobernaban la comunidad gallega desde 2009 y el PSOE, aunque ha retrocedido en votos y diputados, ya era la tercera fuerza en Galicia desde el año 2016. De hecho, Alfonso Rueda ha perdido dos escaños, aunque conserve una holgada mayoría absoluta.</p><p>A pesar de ello, los estrategas de Génova intentan desde el lunes impulsar una narrativa según la cua<strong>l el PP ha ampliado en Galicia su respaldo social. </strong>Y que los votos de los electores gallegos, que le dieron el mismo porcentaje que hace cuatro años, son motivo suficiente para dar la legislatura por finiquitada.</p><p>Para apuntalar este relato, Feijóo y su equipo intentan hacer ver que lo que Galicia expresó este domingo fue un rechazo en toda regla al Gobierno de Pedro Sánchez, formado hace apenas dos o tres meses, y al proyecto de ley de amnistía que apoya la mayoría absoluta del Congreso. El objetivo es <strong>debilitar todo lo posible la posición del Ejecutivo,</strong> sitiado en estos momentos por las decisiones de algunos jueces y fiscales, del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en funciones y de Junts. Aunque las mayorías en la Cámara Baja, que salieron de las urnas el pasado mes de julio, no hayan cambiado.</p><p>Por ahí han ido las declaraciones públicas de la mayoría de dirigentes del PP, aunque en privado las percepciones sean otras. El presidente andaluz, Juanma Moreno, habló este martes de un Gobierno “cada vez más acorralado” y de <strong>una legislatura “que cada vez suena más a fallida”.</strong></p><p>En el Gobierno se esfuerzan desde el lunes en combatir esa lectura de las elecciones gallegas. Sin negar la victoria del PP —el propio Pedro Sánchez <a href="https://www.infolibre.es/politica/sanchez-echa-cara-feijoo-agenda-oculta-cataluna-mentira_1_1721197.html" target="_blank">felicitó</a> primero a Alfonso Rueda y este miércoles al propio Feijóo por su resultado— niegan que de ella se pueda hacer una lectura nacional y recuerdan que <strong>nada ha cambiado </strong>porque la derecha ya gobernaba en Galicia.</p><p>En eso coinciden con algunos barones y dirigentes del PP que<strong> no acaban de entender la euforia mostrada por Feijóo </strong>y los suyos estos días. Algunas voces sostienen que es un error dar por hecho un “cambio de ciclo” nacional cuando la legislatura apenas acaba de empezar y advierten del riesgo de crear una expectativa que acdabe decepcionando a sus seguidores.</p><p>En la calle Génova confían en que la presión de unos y de otros termine por hacer descarrilar la amnistía y con ella al Gobierno. Para conseguirlo, <strong>buscan una acumulación de fuerzas y escenarios diferentes:</strong> jueces, fiscales, el CGPJ, la Comisión Europea, el Senado y las elecciones vascas y europeas. En las primeras calculan que el PSE obtendrá un nuevo retroceso electoral que haga imposible un acuerdo con el PNV a menos que el propio PP le dé su apoyo, lo que les otorgaría una nueva baza para presionar a los socialistas. Y en las segundas, el equipo de Feijóo se propone celebrar una suerte de plebiscito contra Sánchez que, entonces sí, visualice ese cambio de ciclo a escala nacional que el PP trata de anticipar estos días.</p><p><strong>Una pieza esencial de esa estrategia,</strong> sin la cual a Feijóo le resultaría difícil hacer verosímil el cierre de filas dentro del partido que necesita para encarar los próximos meses, es el relato de que él nunca confesó estar a favor de una solución política para el conflicto del <em>procés</em>. Que la conversación entre una “alta autoridad del PP” y 16 periodistas de diferentes medios citados a una comida en la ciudad de Lugo en plena campaña, no tuvo lugar. Que él jamás ha estado a favor de un plan de reconciliación que incluya indultos condicionados, también para Carles Puigdemont.</p><p>Para su desgracia, no solo existe el testimonio coincidente de 16 periodistas, sino que al día siguiente de aquella comida, antes de que se publicase la noticia,<strong> el propio Feijóo confirmó las mismas ideas delante de todo el mundo</strong> en un mitin en la localidad lucense de Sarria. Nada extraño, teniendo en cuenta que varios medios confirmaron después que “la alta autoridad” que habló con la prensa no era otro que el propio líder del PP.</p><p>En aquel discurso, Feijóo no solo confirmó que estudió durante 24 horas la posibilidad de aceptar la propuesta de amnistía que le hizo llegar Junts, antes de descartarla, sino que aseguró que<strong> “las condiciones mínimas para la reconciliación,</strong> para la amnistía, para los indultos o para cualquier cuestión” son que los acusados por el <em>procés</em> renuncien a la unilateralidad y que se sometan a las leyes en España.</p><p>“Claro que nosotros<strong> estamos a favor de la reconciliación </strong>y haremos todo lo posible para que aquellos que rompieron la convivencia se reconcilien con el Estado de derecho y con la convivencia del país”, aseguró en Sarria. “La reconciliación es necesaria”, insistió antes de marcar sus condiciones para impulsarla. “No hay reconciliación si quien ha cometido un delito dice que lo volverá a cometer. Y mucho menos si dice que va a reincidir y a declarar otra vez la independencia de una parte de nuestro país, a ejercer un referéndum ilegal y a hurtar y a esconderse de todos los principios básicos que rigen el Estado de derecho”.</p><p><strong>“Estas son las condiciones mínimas,</strong> las condiciones mínimas para la reconciliación y son las condiciones mínimas para la amnistía, para los indultos o para cualquier cuestión”, subrayó en el mismo mitin, como puede escucharse en el video que acompaña esta información.</p><p>“A los que piden amnistía les pido que se sometan a las leyes en España. (…) A los que piden indultos, les pido que verbalicen el arrepentimiento. Y a los que se fugaron, les pido que regresen a España y que se sometan a disposición de los tribunales españoles. Y <strong>si se cumple todo esto”, insistió una vez más, “entonces hablemos de reconciliación y hablemos de seguir adelante”.</strong></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[4511ad2f-13bb-4ac7-be25-9c0c593effe1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 17:38:09 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Varela]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/e44dd7ce-3478-4bde-b760-2f40892b80ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2344863" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/e44dd7ce-3478-4bde-b760-2f40892b80ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2344863" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿El 18F de Galicia pone fin a la legislatura? Feijóo sostiene que sí, los hechos dicen lo contrario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/e44dd7ce-3478-4bde-b760-2f40892b80ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP,Galicia,18F | Elecciones gallegas,Xunta Galicia,Alberto Núñez Feijóo,Amnistía,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez no cambiará su estrategia tras el 18F y está convencido de que agotará la legislatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/sanchez-no-cambiara-estrategia-18f-convencido-agotara-legislatura_1_1721496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6bbaae02-6eee-4008-90a9-d466a72162a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez no cambiará su estrategia tras el 18F y está convencido de que agotará la legislatura"></p><p>El presidente del Gobierno, <strong>Pedro Sánchez</strong>, está absolutamente convencido de que la proposición de ley de amnistía saldrá adelante en los próximos quince días, que el 18F no afecta a la situación nacional y que la legislatura durará cuatro años: <strong>“Tengo todo el tiempo del mundo”. </strong></p><p>Sánchez se expresó en estos términos durante una conversación informal con un grupo de periodistas en el avión durante el viaje de Madrid a Rabat con motivo de su visita oficial a Marruecos. El dirigente socialista no piensa cambiar la estrategia del Gobierno a pesar del resultado en Galicia, aunque sí <strong>reconoce el “desafío” autonómico que tiene por delante el PSOE. </strong></p><p>Pero esto no influye en la legislatura y se muestra seguro de que habrá ley de amnistía con todas las garantías, aunque no da pistas de por dónde puede pasar el punto de encuentro con los de Carles Puigdemont. <strong>Su máxima es que se informará cuando se concrete un pacto. </strong></p><p>El jefe del Ejecutivo considera que no influirá “en absoluto” el hecho de que <strong>Junts haya apoyado la tramitación de una iniciativa legislativa popular en Cataluña</strong> para la declaración de independencia y lo atribuye a las dinámicas propias del Parlament. </p><p>Para Sánchez,<strong> la línea de pactos con nacionalistas no supone un desgaste para el PSOE,</strong> a pesar de los resultados en Galicia del pasado 18F, donde los socialistas bajaron hasta 9 escaños en el Parlamento autonómico.  El análisis que hace el también secretario general del PSOE es que existe ese “voto dual” que en esta ocasión benefició al BNG, pero que le apoyó a él en las generales y a su partido en las municipales, gobernando en grandes ciudades como A Coruña.</p><p>Además, el jefe del Ejecutivo analiza que este 18F sólo tiene la lectura nacional que hizo el propio PP: unas "primarias internas" que planteó el Partido Popular sobre el liderazgo de Núñez Feijóo. El presidente compartió con los periodistas que, en cambio, el "líder natural" del PSdG, José Ramón Gómez Besteiro, <strong>tuvo poco tiempo y ha sufrido durante años procesos judiciales</strong>, alentados por la derecha, que quedaron en nada.</p><p>El líder de los socialistas sostiene que el votante progresista está ahí y que <strong>se fue el 18F al BNG </strong>al entender que era más útil. Pero una de las conclusiones que también saca es que si el PSOE en las autonomías no lidera el cambio y es primera fuerza, no se consigue derrotar a la derecha. Una teoría en la que también incluye que la derecha se moviliza más y genera "anticuerpos" cuando no son los socialistas los que encabezan el bloque progresista.</p><p>El líder del PSOE también reflexiona que el haber celebrado elecciones anticipadas el 23J supuso que no se pudiera ahondar en la renovación de los territorios del PSOE, una situación que quiere resolver ahora de la mano de la militancia como ha pasado recientemente en la <strong>Comunidad Valenciana</strong>, con Diana Morant al frente, y próximamente se dará en <strong>Extremadura</strong>. "Tenemos que ser mejores", aludió sobre Galicia y en referencia al ámbito autonómico.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[95669e62-767e-4461-af39-e2664e40d152]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 13:00:53 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Ruiz Valdivia]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6bbaae02-6eee-4008-90a9-d466a72162a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1967324" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6bbaae02-6eee-4008-90a9-d466a72162a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1967324" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sánchez no cambiará su estrategia tras el 18F y está convencido de que agotará la legislatura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6bbaae02-6eee-4008-90a9-d466a72162a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Amnistía,18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los escándalos no penalizan a la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/mala-hierba/esca-ndalos-no-penalizan-derecha_129_1720583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f034af52-6e8d-4824-afd7-08ba0a6e0aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué los escándalos no penalizan a la derecha"></p><p>Cuando el jueves de la pasada semana, José Antonio Zarzalejos escribió que “este PP no tiene ni media bofetada”, tan solo dijo en alto lo que buena parte del ecosistema conservador piensa sobre la dirección popular. Tras el resultado favorable de las elecciones gallegas, las palabras del veterano periodista parecen haber quedado desacreditadas, seguramente por los mismos hipócritas, los maquinistas del aparato de las tormentas ubicado en la corte, que <strong>ya tenían los cuchillos afilados para sacrificar a Feijóo. </strong></p><p>Zarzalejos no afirmó en balde la falta de capacidad de los dirigentes de Génova. En su <a href="https://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2024-02-15/pp-media-bofetada-feijoo-amnistia_3830722/" target="_blank">artículo</a> de El Confidencial daba unas cuantas razones para explicar por qué el partido derechista padece una “escasez táctica y estratégica alarmante”. El<strong> escándalo de los contactos con Junts,</strong> concluía el periodista, demostraba cómo el PP “se viene abajo con facilidad pasmosa, retrocede a las primeras de cambio y se inculpa como un penitente”. </p><p>Este martes, <strong>Feijóo comenzó el día entre aplausos en su sede nacional, con amago de muñeira incluida.</strong> Celebraba los resultados de las autonómicas, claro, pero sobre todo haber conservado el gaznate. Para responder con datos a la pregunta de por qué el PP ha ganado en Galicia, pueden leer este <a href="https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/cuatro-lecciones-18f-reforma-electoral-pendiente_129_1718807.html" target="_blank">análisis</a> pormenorizado del siempre interesante Jaime Miquel. En cuanto a las razones de fondo, las ya conocidas: <strong>inercia y tradición</strong>, una forma eufemística de denominar al clientelismo, un aparato mediático adocenado y una ley electoral muy favorable.</p><p>Ahora bien, la cuestión que nos debería llamar la atención, más allá de la especificidad gallega, es cómo diablos un escándalo de la magnitud del de la semana pasada, la voladura <a href="https://www.infolibre.es/opinion/columnas/mala-hierba/trucar-dados_129_1714718.html" target="_blank">incontrolada</a> para intentar poner coto a la advertencia de Puigdemont, <strong>no ha pasado mayor factura al PP en Galicia</strong>. La primera respuesta rápida, también cierta, es que cuando no te enteras de algo es difícil que saques conclusiones. Y lo que en la prensa escrita y las redes resultó un clamor, apenas ocupó minutos en el ámbito televisivo, que sigue manejando la agenda pública de manera indiscutible. <strong>Atronar cuando toca, callar cuando se debe.</strong></p><p>No obstante, suponemos, muchos electores conservadores fueron conscientes de lo sucedido, a otros cuantos es muy probable que no les agradara en absoluto o, sencillamente, que les diera completamente igual. La razón para tales tragaderas no estriba en la confianza en Rueda o Feijóo o la confianza en el proyecto del PP, el cual desconocemos casi en su totalidad, más allá de <strong>su enmienda a la totalidad de lo que han venido a denominar “sanchismo”.</strong></p><p>Y ahí puede encontrarse la clave. Da un poco igual lo que el PP o sus dirigentes hagan o dejen de hacer porque para el votante derechista<strong> lo único importante es acabar con Pedro Sánchez a cualquier precio.</strong> Lo primero, por una descarnada antipatía a la persona, convertida en el centro de todos los males pasados, presentes y futuros de España, pero también, y esto no es cosa menor, por una aversión a toda la izquierda más allá de la acción real que ésta lleve a cabo.</p><p>Esta expresión cautiva de unas emociones que van del miedo a una profunda animadversión es lo que explica que al PP apenas le penalice nada de lo que sucede, no sólo en Galicia, sino en cualquier otra comunidad. No es que sus electores confíen en ellos, no es que piensen que de esta forma van a vivir mejor, es que una parte sustancial de la sociedad conservadora <strong>votaría a cualquier cosa antes que ver un triunfo de la izquierda</strong>, independientemente de lo que el progresismo haga o diga.</p><p>Entiendo, sin compartir, muchos de los resultados electorales en los que la derecha ha resultado triunfadora en nuestro país. La primera victoria de Aznar fue el resultado de <strong>un felipismo agotado y debilitado </strong>por la crisis de 1993 y por la corrupción, además de por una campaña centrista que evaporó el miedo a las raíces franquistas de aquel PP. La mayoría absoluta del 2000 tampoco tuvo demasiado secreto: <strong>un PSOE dividido y una buena situación económica</strong>. Para la victoria de Rajoy en 2011, lo mismo, cómo el sistema financiero internacional<strong> torció el brazo a las medidas intervencionistas de Zapatero.</strong></p><p>Sin embargo, a partir de 2019, todos y cada uno de los resultados que ha obtenido el PP no se pueden explicar sin el manejo del miedo a la izquierda, entre otras cosas porque ni los populares han contado con líderes solventes, ni con proyectos contrastados, ni con contextos socioeconómicos que les favorecieran. <strong>En cualquier otro país europeo, hubiera resultado incomprensible</strong> que con los datos de empleo, las medidas de alcance social y la ausencia de casos de corrupción la oposición hubiera quedado como fuerza más votada por delante del Gobierno, como pasó el 23J.</p><p>Por supuesto que para explicar esta anomalía <strong>es necesario recurrir a la crítica de la izquierda </strong>que, estos días, anda de nuevo en proceso de reflexión tras los malos resultados. Pero no se debe pasar por alto, a menudo el progresismo lo hace, que la conducción del miedo y la inquina del tercio conservador de nuestra sociedad es clave para entender por qué el PP lo tiene tan fácil a la hora de obtener buenos resultados en lo electoral y, más allá, conservar sus posiciones sin hacer prácticamente nada para merecerlo.</p><p>El fenómeno no es nuevo, por mucho que en nuestros días se manifieste con especial virulencia cabalgando <strong>la conspiranoia, la mentira digital y la manipulación mediática.</strong> Se entronca con una tradición reaccionaria que tuvo una importancia capital para la preparación de la caída violenta de la Segunda República y que Paul Preston analizó con detenimiento en su libro <em>Arquitectos del terror</em>, donde explica la intoxicación que condujo a que una parte de la sociedad española se creyera amenazada por la izquierda sin estarlo realmente.</p><p>La condición indispensable para ganar elecciones es movilizar a los tuyos. La segunda, intentar que esa movilización no despierte al adversario y se produzca un efecto de defensa. Es natural que, bajo esta premisa, la izquierda intente, de todas las formas posibles, presentarse como <strong>una opción sensata alejada de cualquier cambio brusco</strong> que afecte a las estructuras y valores conservadores. El problema, que no se tiene en cuenta, es que da igual que la izquierda actúe con la mayor de las cautelas porque, aquí y ahora, tiene en contra de manera decidida a esa parte de la población que va a votar a la derecha suceda lo que suceda.</p><p><strong>Lo mismo convendría actuar en consecuencia. </strong>Nadie pide una radicalidad teatral, pero sí que ninguna política social justa se quede en el armario por temor a las consecuencias, unas que ya están presentes, con justicia o sin ella.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1403ddf4-0171-4f97-a664-16d0c21d7325]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 20:45:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Daniel Bernabé]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f034af52-6e8d-4824-afd7-08ba0a6e0aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="78679" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f034af52-6e8d-4824-afd7-08ba0a6e0aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78679" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué los escándalos no penalizan a la derecha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f034af52-6e8d-4824-afd7-08ba0a6e0aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,Alberto Núñez Feijóo,PP,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Galicia del PP: el porqué de la hegemonía imbatible de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/galicia-imperial-pp-lde-hegemonia-imbatible-eleccion-eleccion_1_1720861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/2477f639-c159-4348-9433-690673f8b51e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Galicia del PP: el porqué de la hegemonía imbatible de la derecha"></p><p>La solidez del Partido Popular (PP) cuando se trata de elecciones autonómicas habla por sí sola: 47% el pasado domingo, 48% en 2020, 47,5% en 2016, 45,8% en 2012, 46,7% en 2009. Una oscilación mínima (poco más de dos puntos porcentuales) durante un periodo de quince años.<strong> Una eternidad en términos políticos. </strong></p><p>Cualquiera que se detenga a examinar las cifras del PP en Galicia se encontrará con un partido que no solo gana, sino que<strong> es inmune al desgaste y a lo que venga.</strong> “Es algo que no pasa en ningún otro lugar de Europa”, se <a href="https://www.infolibre.es/politica/feijoo-gana-ayuso-pierde-lider-pp-sacude-dudas-barones-toma-impulso-sanchez_1_1719731.html" target="_blank">vanaglorió</a> el lunes, con razón, <strong>Alberto Núñez Feijóo</strong>, sorprendido él mismo de que su formación haya culminado la proeza de encadenar cinco mayorías absolutas.</p><p>¿Por qué ocurre esto? ¿Qué hace al PP gallego merecedor de tan buenos resultados cuando lo que se vota es el Parlamento y lo que está en juego es la Xunta? <strong>infoLibre</strong> ha planteado estas preguntas a varios analistas, buenos conocedores de la política gallega, entre ellos Antón Baamonde y Manuel Martínez Barreiro. Y la conclusión es que no hay una sola razón, sino <strong>una combinación de diferentes causas.</strong></p><p>Baamonde,  profesor de Filosofía y analista político, destaca<strong> la “transversalidad” del PP,</strong> capaz de conectarse con una amplia variedad de grupos sociales. Y “la unidad” que sus dirigentes, a partir de <strong>Manuel Fraga</strong>, han conseguido mantener en la derecha gallega, sin incursiones foráneas, como Vox o Ciudadanos, y habiendo sabido asimilar todos los intentos de construir una Convergència a la gallega, en particular lo que hace 30 años representó la ya desaparecida Coalición Galega. </p><p>La tensión entre las boinas y los birretes, que protagonizó la era de Fraga, murió con la llegada de Feijóo a la presidencia del partido y <strong>solo pervivió de la mano del baltarismo, </strong>la forma en la que la derecha controló Ourense durante años y que acaba de pasar a mejor vida con la caída de su último representante, <strong>José Manuel Baltar.</strong></p><p><strong>La capilaridad</strong></p><p>También señala Baamonde, por supuesto,<strong> la “capilaridad” de un partido con presencia en todos los municipios, </strong>todas las organizaciones sociales, todas las asociaciones. “Llegan a muchos sitios; tienen muchos resortes de poder”, apunta. </p><p>Un buen ejemplo de su conocimiento del terreno son los alcaldes del Partido Popular en los municipios rurales, que antes del día de la votación son capaces de anticipar, con extrema precisión<strong>, cuántos votos van a ser para el PP y cuántos para los demás partidos. </strong>Sin manipular nada, simplemente conociendo a todos y cada uno de los vecinos y su inclinación política.</p><p>Esa capilaridad da lugar en muchos casos a la creación de<strong> redes clientelares.</strong> Todo el mundo sabe cómo funcionan, cómo los contratos, en general, y prácticamente todos los ámbitos, se distribuyen teniendo muy en cuenta afinidades personales y familiares que también son políticas. Quien quiere algo, sabe con quién contactar. Vínculos alegales que después se transforman en mecanismos más o menos formales de sostenimiento del poder político en torno al PP. </p><p>Hay otros factores que siempre salen a relucir cuando se habla de Galicia, como<strong> la uniformidad de los medios de comunicación. </strong>Los únicos  distintos, los que podrían expresar una visión diferente de lo que representa el PP, “<strong>son ultraminoritarios</strong>”, explica Baamonde.</p><p>Pero aun así, por muchos elementos que se pongan encima de la mesa, hay uno evidente que destaca sobre los demás: <strong>el PP conserva el apoyo mayoritario de la población, a</strong>unque sea por un estrecho margen (el domingo la izquierda se quedó a muy pocos votos del PP, aunque su traducción en escaños no lo refleje). Y aunque no se atreve a dar por bueno el razonamiento que tanto le gusta repetir a Feijóo, que el PP es el partido que más se parece a Galicia, Baamonde sí admite su sorpresa porque la fortaleza del partido no haya registrado quiebra alguna a pesar de todos los cambios que sí ha sufrido Galicia a lo largo de los últimos 30 años.</p><p>En cualquier parte, con el paso del tiempo, explica, se “<strong>produce una recomposición de los campos político</strong>s, pero (en Galicia) solo pasa en la izquierda; en la derecha nada”. Así que, en busca de una explicación que lo resuma todo, Baamonde se atreve con una cargada de sentido del humor:<strong> el PP en Galicia está “en la naturaleza de las cosas”. </strong></p><p>“Algo de eso habrá también. Por lo menos para su parroquia, porque van a votar cada cuatro años. Eso no falla”. En Galicia, explica, <strong>el “descontento es conformista”, </strong>en el sentido de pensar: ‘Estos no son buenos, pero vosotros podéis ser peores”.</p><p>El escritor y analista político Manuel Martínez Barreiro se ha tomado la molestia de enumerar una docena de motivos que, en conjunto, explican<strong> la insólita fortaleza del PP.</strong> Entre ellos están los ya citados, como un “entorno mediático comprometido con el inmovilismo, con la apología de la estabilidad y la negación de una alternativa practicable”. Un <a href="https://www.infolibre.es/politica/anomalia-informativa-galicia-controla-xunta-medios-publicos-pastorea-privados_1_1710670.html" target="_blank">ecosistema</a> dominado por el diario conservador<em> La Voz de Galicia</em> y el control absoluto que el PP ejerce sobre los contenidos de la CRTVG pública.</p><p>Cita también la <strong>“densa red clientelar, </strong>política y empresarial construida durante décadas” y<strong> “una poderosa organización partidaria y militante de base popular”, </strong>nada elitista, conectada con organizaciones y asociaciones no doctrinarias de la sociedad civil. Alcanza desde las entidades deportivas a las de ocio, pasando por las amas de casa, las vecinales y llega hasta a las comisiones de fiestas, de enorme relevancia sobre todo en la Galicia rural. Ahí hay mucho de ese partido que, en palabras de Feijóo, es “el que más se parece a Galicia”.</p><p>Barreiro señala otros nueve elementos que completan muy bien el retrato de los motivos que hacen del PP gallego lo que es: una máquina perfecta de ganar elecciones autonómicas. En primer lugar, el<strong> “dominio de las inercias frente a las incertidumbres del cambio”. </strong>En la política, como en la guerra, siempre es “más fácil defender una posición que asaltarla” y construir, a partir de ahí, la idea de marco de “estabilidad”.</p><p>El PP<strong> traslada eficazmente “una sólida imagen de partido de gobierno en Galicia</strong>, es “el que está en la Xunta”. Una idea desde la que resulta sencillo trasladar el mensaje de que “no hay alternativa”, a no ser “gobiernos Frankenstein o multipartitos”.</p><p>Es un elemento que tiene una derivada muy clara:<strong> el “uso partidista de los recursos institucionales”, </strong>los de la Xunta pero también los de los ayuntamientos y diputaciones conservadoras. Al propio Feijóo se le escapó el lunes lo importante que había sido para el resultado del domingo haber reconquistado el pasado verano la Diputación de Pontevedra.</p><p>Durante la campaña pudimos ver <strong>muchos </strong><a href="https://www.infolibre.es/politica/xunta-envia-millares-sms-personal-sanitario-anunciando-subidas-sueldo-12-horas-da-campana_1_1717554.html" target="_blank"><strong>ejemplos</strong></a><strong> de esta práctica:</strong> envíos de SMS anunciando más dinero para los sanitarios, cheques para los mariscadores, bonos para los jóvenes y un récord de anuncios y actos que merecieron el reproche de la Junta Electoral.</p><p><strong>La suma de liderazgos, </strong>el simbólico de Manuel Fraga, que sigue jugando un papel “casi como padre de la autonomía”, unido al de Mariano Rajoy y al de Feijóo, “que complementan y compensan las carencias de Alfonso Rueda” e impulsan la representación colectiva del partido, también rema a favor de la robustez del PP.</p><p>Y luego está, claro, <strong>“una sólida sociedad civil de signo conservador, </strong>paragubernamental, políticamente subalterna, muy activa a la hora de afianzar conformismo, acallar disidencias y fortalecer convicciones”, explica Barreiro. “Muy activa para promover la pasividad. Muy movilizada para blindar el inmovilismo. Es una trama social de intenso y continuado activismo que suma intereses y valores, desestima las críticas y neutraliza los efectos de la protesta social amortiguando entre los apoyos ciudadanos de la derecha la transferencia de lealtades o el desencanto”. Una herramienta muy eficaz para “<strong>impermeabilizar el bloque electoral conservado</strong>r”.</p><p>En su análisis, cita dos razones más que tienen que ver con la naturaleza de Galicia y dos últimas que, en realidad, son responsabilidad de la izquierda. De un lado, <strong>el sesgo demográfico envejecido</strong> y el peso de los mayores de 45 en el cuerpo electoral, cada vez más acusado, donde las preferencias conservadoras son muy mayoritarias. Y de otro, <strong>las reglas electorales favorables, </strong>desde la “proporcionalidad mitigada” a la prima electoral de las provincias orientales, pasando por la barrera del 5% o el voto CERA, muy dependiente del dinero público que llega de la Xunta.</p><p>Hay, también, motivos que tienen que ver con déficits de la oposición. El primero, explica, es <strong>la “debilidad de las políticas de proximidad de la izquierda y el nacionalismo”. </strong>Existe una gran comunidad política conservadora con la que la izquierda y el nacionalismo no comparten espacios y con la que interactúan muy poco, básicamente desde la acción municipal, los medios de comunicación y, ocasionalmente, a través de las movilizaciones de protesta. “La debilidad de las políticas de proximidad de la izquierda, en general, hace que tengan un muy bajo impacto a la hora de cambiar las preferencias políticas de un modo sostenible”.</p><p>El otro, y no menos importante, es<strong> “la falta de proyecto nacional gallego y de una agenda gallega” por parte de la izquierda estatal, </strong>fundamentalmente la que está en el Gobierno, lo que “lastra gravemente el PSdeG y a Sumar Galicia, que confían en que con las decisiones publicadas en el BOE basta para impulsar el cambio político en Galicia.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[50041179-d804-4adb-82dc-c25f9566def9]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 20:13:47 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Varela]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/2477f639-c159-4348-9433-690673f8b51e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7380342" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/2477f639-c159-4348-9433-690673f8b51e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7380342" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Galicia del PP: el porqué de la hegemonía imbatible de la derecha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/2477f639-c159-4348-9433-690673f8b51e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Xunta Galicia,Alfonso Rueda,Alberto Núñez Feijóo,PP,18F | Elecciones gallegas,Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE encara ya las vascas: espera pescar en el caladero de Sumar en medio de la guerra entre PNV y EH Bildu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/psoe-encara-vascas-espera-cazar-espacio-sumar-pp-irrelevancia_1_1721036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/04ecbd06-ae8f-466d-8192-e5317c438607_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSOE encara ya las vascas: espera pescar en el caladero de Sumar en medio de la guerra entre PNV y EH Bildu"></p><p>El PSOE quiere dejar atrás ya las elecciones gallegas. Fue una mala noche en Ferraz y en el Palacio de La Moncloa, pero en<strong> el núcleo duro de Pedro Sánchez</strong> siguen sosteniendo que no tendrán impacto nacional y que el mapa político no ha cambiado. Y el ciclo electoral no da respiro. <a href="https://www.infolibre.es/politica/sumar-alcanzan-preacuerdo-coalicion-proximas-elecciones-euskadi_1_1705454.html" target="_blank" >El País Vasco</a> se prepara para ser la próxima gran batalla con la vista puesta en un adelanto para el próximo 21 de abril. </p><p><strong>“El ambiente es otro”,</strong> señalan fuentes gubernamentales cuando se posa sobre la mesa la cita en Euskadi. Serán unas elecciones muy diferentes a las gallegas y, en esta ocasión, el PSE-EE maneja encuestas que le dan que subirá en la próxima cita con las urnas. En los estudios cualitativos que manejan los socialistas vascos, según indican fuentes del partido, se señala que su presencia en <strong>el Gobierno vasco en coalición con el PNV no les pasa factura</strong> y que los ciudadanos valoran su labor de gestión.</p><p>En el socialismo vasco deslizan la radiografía de cara a esa cita: <strong>habrá una batalla muy dura entre el PNV y EH Bildu.</strong> En el núcleo duro del PSE-EE ven que los nacionalistas pueden bajar respecto a hace cuatro años y que, en cambio, los de Arnaldo Otegi van hacia arriba. No obstante, la hipótesis principal que manejan los cuadros del PSE-EE es que los nacionalistas vascos pueden seguir siendo la primera fuerza.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/politica/idoia-mendia-apuesta-pse-ee-reinvente_1_1105091.html" target="_blank" >El PSE-EE</a> constata en sus sondeos que subirá en votos en la próxima cita. Vienen de un muy buen resultado en las generales del 23J, donde fueron la primera fuerza en las urnas. Como resalta una alta fuente del socialismo vasco, esperan calar mucho apoyo <strong>en el electorado del espacio de Sumar y de Podemos</strong>. Asimismo, confían en arañar algo en el mar del PNV. También puede llegar algún voto del PP, añaden las fuentes, que subrayan que se valora en Euskadi que el socialismo represente que “nadie se eche al monte”.</p><p>En esa batalla, en el socialismo vasco ven <strong>al PNV por delante en Bizkaia</strong> mientras que EH Bildu va ganando en Gipuzkoa. El caso de Álava es el más disputado, sostienen las fuentes, que ven una carrera muy reñida entre las tres fuerzas en esta provincia. Los socialistas creen que serán los que “influyan” en el Gobierno vasco que se forme tras esos comicios y su idea es repetir en el Ejecutivo</p><p>En el socialismo vasco repiten en todo momento que no van a hacer lehendakari al candidato de EH Bildu, <a href="https://www.infolibre.es/politica/pello-otxandiano-propuesto-eh-bildu-candidato-lehendakari_1_1662426.html" target="_blank" >Pello Otxandiano.</a> No se plantean un pacto con los abertzales. “Nadie lo entendería, les queda camino por recorrer”, sostienen fuentes del PSE-EE. Saben que el PP les echará en cara durante la campaña un posible acuerdo, pero indican que eso no va a pasar y que la situación es muy diferente a lo que sucedió en la moción de censura en Pamplona (Navarra). Recuerdan las fuentes que ellos tiene pactos en bloque monolítico con el PNV en las instituciones y que han funcionado:<strong> “Acordamos hasta las discrepancias. Se quedaban fuera en el Gobierno y se trataban las diferencias en el Parlamento”.</strong></p><p>Uno de los aspectos qué más interés suscita es cómo planteará la campaña el PSE-EE respeto a EH Bildu, después del trasvase de votos del PSOE al BNG en las pasadas gallegas. En el socialismo subrayan que ni van a ignorar a ese partido ni va a entrar en una lucha directa sólo contra ellos. <strong>“Vamos a confrontar modelos con todos los partidos”,</strong> indican en el núcleo duro del PSE-EE. Y quieren hablar de temas del día a día y de la gestión, como por ejemplo el sistema de transportes.</p><p>Los socialistas vascos sostienen que no va a funcionar nacionalizar la campaña vasca como está intentado el Partido Popular, que lleva a un nuevo cabeza de cartel, Javier de Andrés. <strong>“Se está equivocando”, </strong>sostienen en el PSE-EE, donde analizan que los populares seguirán en torno a su porcentaje de voto, que no llega al 6%. En su opinión, no le va a funcionar al PP que vaya Isabel Díaz Ayuso a hablar de ETA a Euskadi. </p><p>En la sede federal del PSOE en la calle Ferraz hacen también el análisis de cara a las vascas: “Euskadi es una comunidad en la que el PSE-EE está en el Gobierno, y en la que <strong>el Partido Popular está en la irrelevancia política</strong>. El socialismo ha hecho una inmensa labor desde el Ejecutivo, siendo correa de transmisión de las mejores políticas que ha implantado el Gobierno de España en los últimos años”.</p><p>Para Ferraz, Eneko Andueza <strong>“es un gran candidato: un socialista vasco de cuna</strong>, un ejemplo de lucha en los peores años del terrorismo y un político con las ideas claras”. Al contrario de lo que ha pasado con José Ramón Gómez Besteiro, el candidato vasco lleva tiempo designado y se ha hecho una sucesión ordenada con Idoia Mendia, como señalan también en el PSOE vasco.</p><p>En la dirección federal subrayan: “Los socialistas salimos a lograr la confianza mayoritaria de la ciudadanía vasca. Igual que las elecciones gallegas no son unas elecciones generales, por mucho de la sobreactuación y la necesidad de reafirmar un liderazgo algo tocado de Núñez Feijóo que haga que el PP.<strong> Las elecciones vascas son eso, y todo eso”.</strong></p><p>Creen en Ferraz que los electores tendrán en cuenta el trabajo que han hecho durante estos años:  “El PSOE siempre ha jugado un papel central en la política vasca, incluso gobernando la comunidad con Patxi López. Vamos a trabajar duro por aumentar esa representación, por ganar y por seguir siendo un actor central”. “Todos los adjetivos que se han adjudicado al PSOE tras las elecciones gallegas, como batacazo, hundimiento... con un 14% de los votos, quizá tengan que tornarse en apocalípticos si el PP, <strong>cuya única aspiración en Euskadi es pelear contra la irrelevancia</strong>, no llega ni a un porcentaje de dos dígitos”, reflexionan en la calle Ferraz. </p><p>Para añadir las fuentes de la dirección al hilo: “En todo caso, al igual que en Galicia es algo que se repite el hecho de las victorias del PP, y no nos gusta, la irrelevancia del PP en Euskadi es también algo ya clásico. Un PP que en tres CCAA está por debajo de esos dos dígitos en apoyo popular:<strong> Cataluña, País Vasco y Navarra</strong>. Seguramente Feijóo no planteará las elecciones vascas como un plebiscito a su liderazgo. Hacerlo en Galicia es bastante más sencillo”.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[591ebf6b-96ac-473d-9173-3660309e546a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 19:51:40 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Ruiz Valdivia]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/04ecbd06-ae8f-466d-8192-e5317c438607_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1275620" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/04ecbd06-ae8f-466d-8192-e5317c438607_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1275620" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PSOE encara ya las vascas: espera pescar en el caladero de Sumar en medio de la guerra entre PNV y EH Bildu]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/04ecbd06-ae8f-466d-8192-e5317c438607_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas,Elecciones vascas,PSOE,Euskadi,Bildu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 18F al detalle: El PP domina Pontevedra, el PSOE resiste en Lugo y el BNG sube en áreas metropolitanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/18f-municipio-municipio-pp-domina-pontevedra-bng-crecio-areas-metropolitanas-psdeg-resistio-lugo_1_1720512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4e51f724-0e74-46ea-a212-3b0669066f0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 18F al detalle: El PP domina Pontevedra, el PSOE resiste en Lugo y el BNG sube en áreas metropolitanas"></p><p>Galicia se tiñó de <em>azul PP</em> una vez más. Este 18F los populares asentaron su dominio en las elecciones al Parlamento gallego manteniendo un porcentaje de voto muy parecido al de hace cuatro años y hasta aumentando su número de votos. <strong>La formación liderada por Rueda fue la más votada en 295 de los 313 municipios gallegos</strong>, un número similar al de las elecciones de 2020, cuando el PP triunfó en 298 localidades.</p><p>El gran resultado logrado por el BNG lleva a los nacionalistas a ser<strong> los más votados en 13 municipios, ocho más que en el 2020</strong>. Entre ellos está la ciudad de Vigo y otros cuatro municipios de la ría viguesa (Cangas, Moaña, Redondela y Soutomaior). Además, el Bloque se impuso en Mugardos, Fene, Catoira, Corcubión, O Grove, Allariz, Vilar de Santos y Verea.</p><p><strong>En los 5 ayuntamientos restantes la fuerza más votada fue el PSdeG</strong>, que hace cuatro años se había impuesto en 9 localidades. Todos ellos son pequeños municipios rurales de las provincias de Lugo (Ribeira de Piquín, Negueira de Muñiz y Pedrafita do Cebreiro) y Ourense (Entrimo y Calvos de Randín).</p><p>Alfonso Rueda consiguió una mayoría absoluta incontestable en todos los ámbitos, desde el rural a la Galicia urbana. Desde el 90% de los votos obtenidos en Quintela de Leirado, <strong>el PP superó el 60% de los sufragios en 81 ayuntamientos y el 50% en 202, casi dos de cada tres.</strong> En ninguna localidad bajó del 30% y su peor resultado lo tuvo en Vilar de Santos (31,95%). Hasta en feudos tradicionales de la izquierda como Vigo, Fene, A Illa de Arousa, Cangas, As Pontes, Redondela o Moaña, los populares se acercaron al 40%.</p><p>Aunque el PP empeoró el porcentaje de voto logrado en 2020 en más de 200 municipios, <strong>las caídas fueron en general muy pequeñas y solo en 50 localidades superaron los cinco puntos</strong>, una parte importante en la provincia de Ourense en la que se presentó Democracia Ourensana (DO). Destacan las pérdidas sufridas en As Somozas, Mondoñedo (ocho puntos menos) y en la propia ciudad de Ourense (-6,49). </p><p>El siguiente mapa muestra la evolución del porcentaje de voto del PP en cada localidad entre 2020 y 2024. Las mayores pérdidas se concentran en el <strong>centro de la provincia de A Coruña, en la mayor parte de la provincia de Lugo y en el centro y oeste de la provincia de Ourense</strong> (donde DO es más fuerte). </p><p>En cambio, los populares mejoraron sus resultados en otra parte de la provincia ourensana (especialmente en la comarca de Verín), en A Mariña lucense y en prácticamente toda la provincia pontevedresa. El PP <strong>mejoró sus datos en un tercio de los municipios gallegos</strong>, encabezados por Verín (diez puntos más) y O Porriño (cinco puntos más).</p><p>El BNG fue, junto con el PP, el gran triunfador de la noche, aunque fuese<strong> un éxito sin premio</strong>. Los nacionalistas consiguieron su mejor resultado en Vilar de Santos, Verea y Allariz, en los tres municipios ourensanos por encima del 50%, pero también superaron el 40% en Moaña, Cangas, Corcubión, Soutomaior, Catoira, O Grove, Mondariz-Balneario, Fene, O Rosal y Tomiño. El Bloque tan solo quedó por debajo del 10% en cuatro ayuntamientos.</p><p>En relación al año 2020, <strong>el BNG creció en casi todos los municipios del país</strong> (solo empeoró su resultado en 19 pequeñas localidades, todas en Lugo y Ourense, excepto San Sadurniño). Sus subidas fueron especialmente importantes en las áreas metropolitanas de Vigo (en la propia ciudad olívica la mejora fue de casi 14 puntos, en Mos de casi 13 y en Cangas de casi 12) y A Coruña y ayuntamientos como Ribeira (12 puntos más).   </p><p>El PSdeG tuvo este 18F su peor noche electoral en mucho tempo y <strong>logró su mínimo histórico en unas elecciones al Parlamento gallego</strong>. Los socialistas solo resistieron en la provincia de Lugo la concentración del voto progresista alrededor del BNG y aunque mantuvieron un resultado importante en algunos feudos locales de la Costa da Morte o del área metropolitana de Vigo, los descensos fueron generales y muy importantes en las provincias de A Coruña, Pontevedra y Ourense.</p><p>Los socialistas lograron su mejor resultado en pequeñas localidades como Ribeira de Piquín, Pedrafita do Cebreiro o Calvos de Randín (por encima del 45% en todas ellas), pero<strong> cayeron por debajo del 10% en 75 municipios</strong>, algunos tan significativos como Teo, O Carballiño, Cangas, Moaña, Bueu, Arzúa, Melide, Carballo, Lalín o Ribeira. En Santiago de Compostela quedaron en el 11% y en Ourense en el 12%.</p><p>En relación a las elecciones de 2020, el PSdeG <strong>solo creció en 43 ayuntamientos</strong>, la mayor parte de la provincia de Lugo y alguna excepción, como As Pontes, Rairiz de Veiga, Frades, Aranga o Zas. En cambio, los socialistas bajaron en los 270 municipios restantes, con pérdidas especialmente importantes en la comarca de Vigo y en la mayor parte de Ourense. En la ciudad olívica la caída fue de 12 puntos y de 11 en Redondela, Mos o Ponteareas.</p><p>Democracia Ourensana, que no se había presentado a las elecciones de 2020, consiguió un gran resultado en las elecciones de este domingo, <strong>superando claramente el 8% en su provincia y logrando con suficiencia un escaño</strong>. La formación ourensanista obtuvo su mejor resultado en la capital provincial (17,85%) y en los municipios de su contorno, como Barbadás (13,26%), O Pereiro de Aguiar (11,28%), Amoeiro (10,3%) o Coles (10,09%). En el resto de la provincia, especialmente en las comarcas de Valdeorras y Verín, su resultado fue mucho más bajo, pero los votos obtenidos en el área metropolitana de la ciudad das Burgas fueron suficientes.</p><p>Vox mejoró este domingo su resultado de 2020 y lo hizo con un avance en dos de cada tres municipios de Galicia. Así todo,<strong> la formación de ultraderecha no superó el 5% en ninguna localidad</strong>. En Ribeira obtuvo su mejor resultado (4,99%) y en A Lama también superó el cuatro por ciento (4,25%). Vox también superó el 3% en Fornelos de Montes, Boiro, Avión, Coristanco, Barro, Arteixo, A Pobra do Caramiñal, Bergondo, Carballo, Cambre, Castro de Rei y Muxía. La formación de extrema derecha mejoró sus datos de hace cuatro años en 196 municipios y bajó en 114.</p><p>Sumar obtuvo su mejor resultado en Antas de Ulla (7,2%), Mondariz (5,3%) y Mugardos (5,17%), únicas localidades en las que superó el cinco por ciento de los votos, que ni siquiera logró en feudos tradicionales como Ferrol, Fene, A Pobra do Caramiñal, O Grove o Cangas.</p><p>En relación al resultado conseguido por Galicia en Común en 2020, <strong>Sumar solo mejora sus cifras en una docena de pequeñas localidades</strong>, pero pierde más de cuatro puntos en Cangas o Teo y más de tres en Ferrol, Mugardos, O Porriño, Gondomar o A Coruña.</p><p><a href="https://praza.gal/politica/o-18f-concello-a-concello-o-pp-fixose-forte-en-pontevedra-o-bng-medrou-nas-areas-metropolitanas-e-o-psdeg-so-resistiu-en-lugo" target="_blank">Aquí</a> puedes leer el texto original en gallego.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[cfcfd681-0c73-46b3-bd57-9c26d560c1bc]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 17:10:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Marcos Pérez Peña (Praza.gal)]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/4e51f724-0e74-46ea-a212-3b0669066f0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="78044" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/4e51f724-0e74-46ea-a212-3b0669066f0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78044" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 18F al detalle: El PP domina Pontevedra, el PSOE resiste en Lugo y el BNG sube en áreas metropolitanas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/4e51f724-0e74-46ea-a212-3b0669066f0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Xunta Galicia,18F | Elecciones gallegas,PP,BNG,PSdeG-PSOE,Vox,Sumar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Izquierda en Galicia: lleguen antes, más unidos, repartiéndose el espacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/ultreia/izquierda-galicia-lleguen-unidos-repartiendose-espacio_129_1719857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/93254db8-544d-4bf2-98a2-37dc013d593a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Izquierda en Galicia: lleguen antes, más unidos, repartiéndose el espacio"></p><p><strong>Antes</strong>. Los rumores de adelanto electoral eran constantes. Alfonso Rueda, en una decisión sin más objetivo que buscar el beneficio de su propio partido, <a href="https://www.infolibre.es/politica/igualdad-estudiara-medidas-si-ley-trans-madrilena-colisiona-nacional_6_1671457.html" target="_blank">anunció el adelanto electoral un 21 de diciembre</a>, justo después de aprobar unos Presupuestos para 2024. En plenas Navidades y para que las elecciones coincidieran con el Carnaval. </p><p>Lo lógico habría sido aprovechar la mayoría absoluta para encarrilar las cuentas públicas (en muchas otras latitudes, los Gobiernos caen precisamente por no aprobarlas), pero optó justo por lo contrario, <strong>sintonizando con las necesidades de Feijóo en Madrid </strong>y su ansiedad por convertir su rechazo a la amnistía en una prueba más de que, en realidad, España está con él aunque no sume suficiente para una investidura. </p><p>En ese momento, el BNG tenía una candidata clara, consolidada desde 2016. Ana Pontón llevaba mucho tiempo preparándose personalmente, fortaleciendo su partido, probando el alcance de cada nuevo mensaje y diseñando su estrategia. Eso explica parte de su resultado. <strong>El BNG cosecha lo que ha ido sembrando poco a poco y con un liderazgo claro</strong>. Llegó el momento, remató el plan y lo ejecutó tocando teclas clave y, en realidad, sin espectaculares conejos en la chistera. No le hacían falta. </p><p>Nada que ver con los demás. Gómez Besteiro <a href="https://www.infolibre.es/politica/besteiro-sera-candidato-psoe-gallego-presidencia-xunta-necesidad-primarias_1_1618279.html" target="_blank">fue proclamado candidato socialista a mediados de octubre</a> tras meses de movimientos orgánicos. El adelanto le sorprendió con el equipo a medio hacer. Había desembarcado en el Congreso menos de tres meses antes. Volvía no se sabía para acabar recalando dónde, <strong>tras siete años de ostracismo por acusaciones contra él ante la Justicia</strong> que se demostraron una operación de acoso y derribo.</p><p>Marta Lois se <a href="https://www.farodevigo.es/galicia/2023/11/27/marta-lois-descarta-convertirse-candidata-95133243.html" target="_blank">autodescartó a finales de noviembre como candidata</a> para acabar siendo proclamada,<strong> sonando a descarte</strong>. No es la mejor manera de empezar. Era muy desconocida en España cuando fue elegida por Yolanda Díaz como portavoz parlamentaria, y en Galicia, fuera de Santiago, donde había sido concejala, también. Fue designada y presentada el 26 de diciembre. Pocas horas después, Podemos elegía a Isabel Faraldo, exconcejala en A Coruña y aún más desconocida que Lois para el público general. Pablo Iglesias <a href="https://www.publico.es/politica/pablo-iglesias-pide-gallegos-izquierda-prescindan-sumar-voten-bng-ana-ponton.html" target="_blank">había pedido el voto para el BNG</a> cuando su propio partido parecía que iba a llegar a un acuerdo con Sumar.</p><p>José Luis Rodríguez Zapatero suele decir que en la oposición, tarea fundamental en democracia, es dónde más se aprende a ser líder y dirigir un Gobierno. Salvo el BNG, el resto de la izquierda llegó tarde. Si quiere ser competitiva, no puede elegir a sus candidatos casi con la convocatoria de los comicios. <strong>Para cimentar un liderazgo hace falta tiempo y muchas horas con militantes</strong>, ciudadanos y actores económicos, mediáticos y sociales. Sólo así pueden activarse en favor de la oposición cuando un jefe de gobierno convoque las elecciones cuando más le convengan a él.</p><p>El proceso requiere, y esto es importante, autonomía política y territorial para tomar las decisiones que más convienen a los ciudadanos a los que te diriges (para más razones, miren a Vox). En Galicia es (también) fundamental para no acabar en manos de mensajes estrafalarios de tertulianos o gurús <em>made in Madrid</em>, como demuestran algunos análisis superficiales que circularon el lunes. <strong>Hay que dejar de dar patadas hacia delante al balón hasta que sea inevitable tomar una decisión</strong>. Para tener posibilidades, la campaña para 2028 tiene que comenzar hoy. </p><p><strong>Más unidos</strong>. No es ninguna novedad, pero hay a quien no le entra en la cabeza. <strong>La división en listas suele perjudicar a la izquierda allá donde se presenta</strong>. No siempre, claro, cuando las distintas listas tienen personalidad diferenciada y consiguen ensanchar el espacio (ver siguiente epígrafe). Pero Sumar y Podemos, sin entrar al reparto de culpas (pese a lo cómodos que se sienten muchas voces internas ahí), se han anulado mutuamente. </p><p>Puede que el resultado electoral <strong>no haya materializado las peores pesadillas</strong>: que BNG y PSdeG rozasen la mayoría y que la mala conversión en escaños de las otras dos formaciones frustraran el cambio. </p><p>Combinadas, suponen el 2,54% del voto en A Coruña y 2,72% en Pontevedra, las provincias donde aspiraban a rascar algo, lejos de la barrera electoral del 5% (y superarla no te garantiza automáticamente un escaño). El resultado del PP (con el colchón de Democracia Ourensana) es lo suficientemente amplio y las marcas de Sumar y Podemos, irrelevantes. <strong>Vox sacó más votos que las dos juntas y Pacma, más que Podemos</strong>.</p><p>El resultado es una prueba de la profecía autocumplida. Las batallas cainitas pasan factura. Podemos y Sumar han compartido el reto de la implantación y consolidación territorial. <strong>Sacarse los ojos durante tanto tiempo en Madrid difícilmente puede compensarse con medidas estrella</strong>, campañas en redes sociales o no confrontar en el único debate de máxima audiencia a la que están invitadas. </p><p>Aunque parte de su electorado potencial se vaya a las candidaturas consideradas más viables, <strong>la imagen es un permanente lastre para todo el espacio</strong> y una manera de desperdiciar energías frente a la fortaleza del rival. El acuerdo para las generales era precario y poco sincero, pero probablemente sin él no hubiera habido un nuevo Gobierno de coalición. ¿Qué hubiera pasado en Galicia? Quizás no fuese suficiente, pero mejor que un tiro en el pie. </p><p><strong>Repartir el espacio</strong>. El PP dio un volantazo a la campaña en su ecuador para ir a la yugular del BNG. La hipótesis, verosímil a tenor de los resultados, es que eso movilizó al PP (y aumentó la participación general y en su electorado en particular), benefició al BNG, atónito ante lo burdo de los ataques, e <strong>hizo un sandwich al PSdeG</strong> al polarizar el campo de batalla electoral. </p><p>Parece obvio que el BNG se nutrió de electorado socialista. Para más señas: <strong>Vigo, el súperfeudo socialista en las municipales y única gran ciudad donde el BNG desbanca al PP</strong> y golea al PSdeG. </p><p>Ni el PSOE tenía un mal candidato, ni Ferraz bajó los brazos (al contrario), ni el electorado ha votado en clave fundamentalmente española contra la amnistía. El PSOE hace, según Sánchez, “de la necesidad, virtud”. Pero el BNG la defiende con convicción. <strong>Hoy hay en el Parlamento de Galicia un diputado más a favor de la amnistía que el viernes </strong>(el PSOE baja cinco, pero el BNG suma seis). El PP baja dos.</p><p>La pregunta sobre el techo del BNG y el conjunto de la izquierda es obvia. ¿Puede<strong> un PSdeG fuerte restar votos a la base más moderada del PP</strong> mientras que un BNG fuerte necesariamente tendrá que recibir voto prestado de los socialistas al tiempo que ahuyenta y agita a los conservadores por miedo a la alternativa? </p><p>Si eso es así, los anticuerpos de parte de la sociedad gallega respecto al BNG perviven y el horizonte de una presidenta nacionalista es lejano. En ausencia de algún gran acontecimiento inesperado que dé una patada al tablero, el viaje a la moderación en forma y fondo del BNG acaba provocando un solapamiento con el PSdeG. Compitiendo por el mismo espacio, <strong>sólo pueden pelearse por el liderazgo de la oposición</strong>. No es poca cosa, es una tentación, pero entiendo que no se trata de eso.</p><p>El BNG ha hecho una excelente campaña, a la vista de los resultados, por lo que achacarle la derrota de la izquierda es injusto. Pero <strong>sin un PSdeG fuerte y un reparto de papeles, difícilmente se ampliará el electorado</strong>. Hace falta generosidad e inteligencia por ambas partes. </p><p>La izquierda tiene deberes y son inmediatos. Porque ni haciéndolos bien está garantizado desbancar a un PP fuerte, con un suelo altísimo, más de lo que se pensaba. <strong>El PP sabe amortiguar sus propios bandazos</strong>, sorpresas como los tratos de su líder con Puigdemont, o la falta de fuelle de su cabeza de cartel, que se abonó a la marca y no a su propia imagen, como Feijóo o Fraga. </p><p>La identificación del PP con Galicia funciona. Las mayorías absolutas ayudan, incluso aunque la suma de votos totales, un 47,36% según el recuento de este domingo, no llegue al de los cuatro partidos de izquierda, ligeramente por encima con un 47,77. Pero parece que son muchos más y eso beneficia enormemente a sus opciones. Como dijo este lunes Feijóo, el domingo ausente (quizás no las tenía todas consigo): “Gracias, Galicia, por seguir siendo Galicia”. <strong>Porque si gobierna la izquierda, Galicia dejaría de serlo, se supone</strong>. Uña y carne en la ficción, una Galicia muy diversa y en dos bloques (uno más competitivo que el otro) en la realidad.  </p><p>A renglón seguido, en la Junta Directiva del PP gallego en Santiago, Feijóo añadió: “El PP es el partido que más se parece a Galicia, porque si no es imposible ganar. Es imposible una mayoría, y otra, y otra, y otra. Cinco mayorías consecutivas.<strong> Eso no se da en ninguna región de Europa</strong>”, ni siquiera “en Baviera”, donde partidos transversales acaban necesitando apoyo de otros, cuando no son desalojados del poder. </p><p>He ahí la perfecta definición de anomalía democrática. Cuando acabe esta legislatura, <strong>el PP habrá gobernado 40 de los 47 años de autonomía en Galicia</strong>. Puede ser porque tiene líderes de gran “humildad”, como justifica Feijóo (...), o que ocurra por la consolidación de una estructura que trasciende al partido, con décadas de complicidades económicas, mediáticas o sociales. Cuando no de redes clientelares, como sugieren los anuncios de subidas salariales (en algunos casos, viejas) a colectivos horas antes de que acabase la campaña electoral y tantos años de inercias quizás legales, pero no éticas. </p><p>A eso, con todo el poder de la Xunta, se enfrenta la izquierda. Como para no hacer las cosas antes, más unida y con papeles mejor repartidos. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[530cb269-00d5-422b-ad5c-2beb63084c86]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 20:41:01 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Daniel Basteiro]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/93254db8-544d-4bf2-98a2-37dc013d593a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54750" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/93254db8-544d-4bf2-98a2-37dc013d593a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54750" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Izquierda en Galicia: lleguen antes, más unidos, repartiéndose el espacio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/93254db8-544d-4bf2-98a2-37dc013d593a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Xunta Galicia,18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La victoria del PP es necesitar a los ultras menos que el PSOE a los nacionalistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/que-ven-mis-ojos/victoria-pp-necesitar-ultras-psoe-nacionalistas_129_1719406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c6b1b68a-e036-4d8c-b7cf-bba5c742565b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La victoria del PP es necesitar a los ultras menos que el PSOE a los nacionalistas"></p><p>Son tres o cuatro latiguillos, pero son suficientes. Son conceptos cuyo fin es causar miedo al adversario, por improbable que parezca, en buena lógica, su cristalización en amenazas reales, su paso de las palabras a los hechos: la patria se rompe, el terrorismo vuelve… Ese discurso, que hace las funciones de plato fuerte, se adereza con alguna salsa especial, por ejemplo la mayonesa de la crisis económica, que siempre está a la vuelta de la esquina porque la provocan las mismas corrientes neoliberales que luego se ofrecen a resolverla a base de recortes para casi todos y beneficios estratosféricos para unos pocos; y se remata con una dosis de victimismo: nos atacan, nos desprestigian, lanzan jaurías mediáticas contra nosotros. Y la cosa funciona, no hay más que ver los resultados de las últimas elecciones en Madrid y ayer mismo en Galicia, donde el Partido Popular ha arrasado. <strong>Es difícil calcular qué parte de ese éxito se debe al fracaso del PSOE regional y cuánto ha pesado allí el lastre de Puigdemont</strong>, capaz de mandar a pique cualquier barco que lo recoja en alta mar, por lo visto.</p><p>La lectura de lo ocurrido este domingo en Galicia es clara: <strong>allí gana la derecha por goleada</strong> —lo ha hecho en las últimas cinco citas autonómicas con las urnas—,<strong> no existe la ultraderecha</strong>, <strong>Sumar y Podemos se comen uno al otro </strong>y <strong>el socialismo se hunde </strong>en esa autonomía y sigue la estela de lo que ocurre en otras, donde la alternativa más común es o PP o un partido nacionalista, en este caso <strong>el BNG</strong>, que sube mucho pero no alcanza el poder. La excepción a esa regla podría ser Salvador Illa en Cataluña —ya se verá—, que le podría ganar el pulso a ERC y a Junts, pero no se sabe si a la suma de los dos. Y ya lo decía Di Stéfano: ningún jugador es tan bueno como la suma de todos. La política es dos cosas, una a nivel nacional y otra a nivel local.</p><p>La otra lectura es la que traslada lo ocurrido en Galicia a lo que ocurre en el país en general, es decir, que <strong>esto lo ha ganado por extensión Núñez Feijóo y ha perdido Pedro Sánchez</strong>. Es un modo de verlo y tiene sus argumentos, sin duda. También los tienen quienes se quejan de que los comparen con terroristas, que es lo que ha hecho el PP con el BNG, los que consideran juego sucio utilizar la Xunta para venderse o repartir dinero y subvenciones entre los presuntos votantes. Y no les faltará razón a quienes interpreten que el PP cada vez necesita menos a Vox y el PSOE cada vez necesita más a los partidos nacionalistas.</p><p><strong>¿Gana en Galicia la gestión o el discurso? </strong>Probablemente un poco de cada, lo primero porque es evidente que muy disgustados no estarán con quienes llevan tanto tiempo gobernando las personas que les siguen dando de forma tan masiva e incontestable su confianza; y lo segundo porque gana terreno la versión de que esas urnas expresan con transparencia un castigo a la amnistía, que son la contestación de las y los ciudadanos consultados a las cesiones al independentismo a cambio de la investidura del presidente Sánchez. Cabría decir que <strong>sin </strong><em><strong>procés</strong></em><strong> también se llevaban el gato al agua y con números muy parecidos</strong>.</p><p>Uno, que en lo único que se considera radical es como demócrata, debe felicitar a los triunfadores legítimos, <strong>reconocer el KO técnico que ha logrado Rueda </strong>y desearles a quienes los han avalado que cuando los carteles se despeguen, las banderas se guarden hasta la próxima y empiecen a tomarse las decisiones que conlleven medidas a favor o en contra de la gente, esta no tenga que arrepentirse de la opción escogida.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[7db7dbc9-57c3-438e-978f-a6ad2c5e4d5c]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 20:31:52 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Benjamín Prado]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/c6b1b68a-e036-4d8c-b7cf-bba5c742565b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63090" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/c6b1b68a-e036-4d8c-b7cf-bba5c742565b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63090" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La victoria del PP es necesitar a los ultras menos que el PSOE a los nacionalistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/c6b1b68a-e036-4d8c-b7cf-bba5c742565b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo gana, Ayuso pierde: el líder del PP se sacude las dudas de los barones y toma impulso contra Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/feijoo-gana-ayuso-pierde-lider-pp-sacude-dudas-barones-toma-impulso-sanchez_1_1719731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1d18663e-bb56-4cd4-9169-69c855d3c255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijóo gana, Ayuso pierde: el líder del PP se sacude las dudas de los barones y toma impulso contra Sánchez"></p><p>Si alguien esperaba mensajes amables, pronunciados desde la tranquilidad de una victoria incontestable, se equivocaba. Tanto el presidente de la Xunta <em>in pectore, </em>Alfonso Rueda, como el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, salpicaron este lunes sus discursos de celebración del resultado electoral con <strong>alusiones despectivas, menciones burlonas y acusaciones </strong>más propias de la campaña que acaba de finalizar que de los días posteriores. Hubo menciones para todos, desde el BNG hasta el PSdeG-PSOE, Sumar, Podemos e incluso Vox.</p><p>En el PP hay alivio, euforia y<strong> una cierta necesidad de exorcizar las dificultades</strong> de los últimos días manteniendo viva la dialéctica contra los adversarios. Y eso se nota. “Hemos ganado contra todo y contra todos”, proclamó un Feijóo entusiasmado ante la junta directiva del PP de Galicia reunida en Santiago, a donde acudió para compartir con sus antiguos compañeros el éxito del domingo. “Es muy difícil ganar la primera vez que un candidato se presenta” y hacerlo<strong> “con esta tensión en la que vivimos</strong> durante la campaña electoral”, remarcó, dando a entender que no siempre vio posible el resultado final. “Me di cuenta en la última semana de que esto era imparable, pero sabía que no era fácil, nunca nos lo ponen fácil”. Ganar cinco mayorías absolutas consecutivas, subrayó, “<strong>no se da en ninguna región de Europa”</strong>, se jactó.</p><p>En su análisis de lo ocurrido, Feijóo anticipó el contexto nacional en el que quiere situar la victoria en las elecciones gallegas. Frente a quienes solo pretendían que “el PP perdiera la mayoría absoluta”,<strong> “ganamos como siempre, pero ganamos como nunca. </strong>Esta vez”, aseguró, “Galicia ha dado un mensaje imprescindible al resto de España”: que no quiere “fracturas”, “inestabilidad” ni “aventuras”.</p><p>“Hemos ganado a la irresponsabilidad del partido de Sánchez, que se abrazó al nacionalismo gallego. Hemos ganado a todas las mentiras, a todas las manipulaciones, a todas las insidias, a todo el barro colocado durante la campaña”, añadió <strong>en referencia a las informaciones que el propio PP difundió sobre el </strong><a href="https://www.infolibre.es/politica/feijoo-pone-patas-seis-meses-estrategia-pp-amnistia-semana-18f_1_1712467.html" target="_blank"><strong>cambio</strong></a><strong> de posición de Feijóo sobre Cataluña.</strong></p><p>“Hemos ganado a los que querían que esto fuese un plebiscito de liderazgos. Nuestro partido ganó, el partido de Sánchez se estrelló y los partidos del Gobierno, la señora Díaz, etcétera, pues no sé dónde están, salvo<strong> en la irrelevancia política más intensa”, </strong>se regodeó.</p><p>Y sacó una conclusión que es<strong> un mensaje directo a Vox</strong> y una renovación de su fe en la estrategia con la que llegó a la dirección del partido: “Los españoles ya saben que si concentran el voto en el PP, frenamos el independentismo y arrinconamos al sanchismo. Esta es la receta: concentre usted el voto en el PP y frenaremos el independentismo y mandaremos a la irrelevancia más absoluta al sanchismo”. “Este es el mensaje de Galicia para todo el mundo”. Galicia, insistió, le ha enseñado a España que “somos capaces de derrotar al sanchismo y a<strong> todas sus terminales,</strong> que os puedo asegurar son muchas más de las que os imagináis”.</p><p>En esa línea, la vicesecretaria de Organización del partido, Carmen Fúñez, pidió formalmente al PSOE que retire la ley de amnistía y <strong>aconsejó a Vox hacer una “reflexión” y “abrir un debate interno” </strong>después de hacer “pinza” con los socialistas en la campaña gallega.</p><p>“Hemos sido <strong>atacados por la izquierda y por la derecha”, </strong>destacó Feijóo. “Y solo hay un vencedor: ni el BNG, ni la UPG, ni Podemos, ni Sumar, ni restar, ni el Partido Socialista, ni Vox han ganado las elecciones. Las elecciones las ha ganado el Partido Popular”, proclamó entre aplausos de la plana mayor del PP gallego.</p><p>De lo cerca que estuvo el desastre da idea la intensidad de la celebración que comenzó el domingo por la noche y prosiguió este lunes, así como la dureza de las expresiones utilizadas por Feijóo y también por Rueda contra los perdedores. El líder del PP era<strong> muy consciente de lo que se jugaba:</strong> “Yo sabía perfectamente que se me iba a juzgar en el caso de que el Partido Popular de Galicia no consiguiera la mayoría absoluta. Lo sabía desde el primer instante, antes de ser convocadas las elecciones, lo sabía perfectamente”.</p><p>Pero le salió bien. Ha conseguido <strong>sobrevivir a sus propios errores,</strong> en particular la difusión de su disposición a una salida pactada en Cataluña, a la implicación en la campaña de Pedro Sánchez y su Gobierno, a la potencia emergente del BNG y al enésimo intento de Vox de minar la hegemonía del PP en Galicia.</p><p>Perder Galicia suponía reabrir el debate sucesorio y, sobre todo, dar a la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la oportunidad de mover ficha. Ahora<strong> en Génova dan por cerrado ese escenario.</strong> La lideresa lo confirmó en una intervención pública en la que calificó a Feijóo como “la esperanza de España”.</p><p>El discurso oficial seguirá centrado en la oposición frontal a la amnistía para intentar torpedear la legislatura, <strong>aunque ya todo el mundo sepa que Feijóo tiene un plan B si lo necesita y que pasa por ofrecer indultos condicionados en el marco de un plan de reconciliación para Cataluña.</strong> Sobre todo si en algún momento se enfrenta a una situación en la que pueda echar mano del PNV, o incluso de Junts, sin depender de Vox.</p><p>Feijóo, en todo caso,<strong> tendrá que hilar fino en las próximas semanas </strong>para no soliviantar a Ayuso y a los más extremistas del partido, porque la próxima cita es en Euskadi y quiere que el PP vasco se mire en el gallego. Un “partido que habla dos lenguas, que siente la cultura gallega porque somos producto del pueblo, que nació en las aldeas, que tiene militantes, representantes, simpatizantes y votantes en todos los lugares”, destacó.</p><p>El punto de partida favorece los intereses de Feijóo, porque <strong>el listón nunca fue tan bajo:</strong> en la actualidad el PP solo tiene cuatro diputados (en 2020 consiguió seis en coalición con Ciudadanos). Pero el reto es complicado porque el líder de la derecha española ha hecho de la confrontación con el PNV una de sus señas de identidad en lo que va de legislatura y todos sus adversarios defienden la salida de una amnistía para Cataluña.</p><p>Superado el trance de las elecciones gallegas, el argumentario de Génova se centrará en<strong> construir el relato del “castigo” a Pedro Sánchez</strong> aprovechando el retroceso electoral del PSdeG-PSOE en autonómicas, que comenzó en 2012,  continúa en la actualidad. El objetivo es tomar impulso contra la amnistía y dar más visibilidad a las denuncias de violación del Estado de derecho que el PP está trasladando a la Unión Europea mientras preparan las elecciones al Parlamento de Estrasburgo, que tendrán lugar en junio y en las que el PP aspira a dar un golpe definitivo a los socialistas.</p><p>En esas elecciones, Feijóo y los suyos aspiran a conseguir un resultado contundente y lo suficientemente abultado como para <strong>desestabilizar definitivamente la mayoría que apoya a Sánchez</strong> en el Congreso.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8b11d81e-7275-45c7-aa21-b39de0798a7c]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 20:21:37 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Fernando Varela]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1d18663e-bb56-4cd4-9169-69c855d3c255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="731867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1d18663e-bb56-4cd4-9169-69c855d3c255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="731867" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Feijóo gana, Ayuso pierde: el líder del PP se sacude las dudas de los barones y toma impulso contra Sánchez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1d18663e-bb56-4cd4-9169-69c855d3c255_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Xunta Galicia,Alfonso Rueda,Alberto Núñez Feijóo,Galicia,18F | Elecciones gallegas,Isabel Díaz Ayuso,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no es extrapolable el 18F: el PP nunca llegó al 45% en las generales y en Galicia apenas hay alternancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/18f-no-extrapolable-pp-llego-45-generales-galicia-apenas-conoce-alternancia_1_1719766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/1216e548-d7a0-4bbf-9c6f-d385b034661a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué no es extrapolable el 18F: el PP nunca llegó al 45% en las generales y en Galicia apenas hay alternancia"></p><p><a href="https://www.infolibre.es/politica/analisis-ferraz-votantes-pasaron-bng-derecha-movilizo-in-extremis-miedo-perder-xunta_1_1718769.html" target="_blank" >Galicia</a> ya habló. Y los resultados han dejado u<strong>na abrumadora mayoría absoluta del Partido Popular</strong>, que conserva la Xunta y agua las esperanzas que tuvieron hasta última hora en el BNG y en el PSdG. Una victoria conservadora que<strong> Alberto Núñez Feijóo</strong> quiere utilizar en clave nacional <strong>para hacer calar un “cambio de ciclo”</strong> tras no lograr el Palacio de La Moncloa el pasado 23 de julio, mientras que el PSOE busca desterrar cualquier lectura de su debacle en clave general.</p><p>Las elecciones gallegas, como subrayan politólogos y sociólogos, tienen <strong>su propio ecosistema y una serie de factores característicos </strong>que hacen que el resultado no sea extrapolable a todo el territorio nacional. Los comicios sí sirven para dar oxígeno a <a href="https://www.infolibre.es/opinion/columnas/buzon-de-voz/galicia-amnistia-feijoo-castiga-sanchez_129_1718708.html" target="_blank" >Alberto Núñez Feijóo</a>, pero los resultados no significan un retrato de España si se convocaran de nuevo comicios generales.</p><p>En apenas nueve meses los gallegos han ido a las urnas en tres ocasiones: municipales, generales y autonómicas. Los resultados en porcentajes de voto han sido diferentes en esas citas. Los populares obtienen su mejor cuota de apoyo, <strong>un 47,36%, en la pelea por la Xunta</strong>, pero esta cifra baja en generales en Galicia (44,31) y en municipales (con un 38,48%). Por lo que una de las evidencias del 18F, como reconocen hasta sus rivales, es la fuerza del PP como estructura autonómica, ya que funciona como una gran maquinaria electoral y sabe tocar las teclas del electorado para esa convocatoria concreto. Un caso que se puede parecer a Madrid o Andalucía en estos momentos, pero que queda muy lejos en otros territorios <strong>(en Euskadi tienen poco más del 6% y en Cataluña no llegan ni al 4%).</strong></p><p>Pero el posible reflejo en unas elecciones generales se difumina totalmente al ver que ese dato conseguido el domingo por el PP gallego nunca lo ha obtenido a nivel nacional. El pasado 23J los populares estuvieron en un 33,69%. El resultado de las gallegas está casi tres puntos por encima de su récord histórico en unas generales: <strong>el 44,63% que logró Mariano Rajoy en las elecciones de 2011</strong>. Sólo ha superado el cuarenta por ciento en otra ocasión, la mayoría absoluta de José María Aznar en el año 2000 (44,52%).</p><p>Otro de los factores que diferencia las elecciones generales de las gallegas es que en España tiene más fuerza la tendencia a la alternancia. Después de los 14 años de Felipe González al frente de La Moncloa, <strong>el PSOE y el PP se han ido traspasando el poder de manera casi equilibrada: </strong>José María Aznar estuvo ocho años, en tanto que José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy tuvieron administraciones de siete años. Pedro Sánchez va camino de los seis años al frente del Ejecutivo. En cambio, en la Xunta sólo ha habido presidentes socialistas siete años desde la restauración de la autonomía y en periodos cortos: Fernando González Laxe (1987-1990) y Emilio Pérez Touriño (2005-2009).</p><p>Más aristas que hacen que no se pueda extrapolar a España lo que pasó el domingo es que el PSOE funciona mejor en la comunidad en las generales que en las gallegas históricamente. Los socialistas lograron el 23J en Galicia un 30,26% en las urnas y en las municipales un 29,17% para pasar a hundirse con apenas un 14% el pasado domingo. ¿Y cómo se explica? La politóloga<strong> Berta Bartet</strong> apunta directamente a <strong>ese “voto dual” </strong>que ha llevado a que mucha gente que apoyó a Pedro Sánchez en verano se haya pasado luego en clave autonómica al BNG.</p><p>En este punto, retrata que esto ha pasado muchos años en Cataluña y algo en el País Vasco. Los votantes progresistas, comenta, van al partido que ven con más opciones de gobernar y han tenido opciones distintas en unas generales que en unas autonómicas. Por ejemplo, muchos electores de Esquerra respaldaron al PSC el 23J al entender que era más eficaz. Además, cree que también<strong> ha influido en este caso la percepción</strong> de que <a href="https://www.infolibre.es/politica/ana-ponton-pais-cambio_7_1718907.html" target="_blank" >Ana Pontón (BNG)</a> era una candidata que se había trabajado más la oposición durante estos años frente al aspirante socialista nombrado pocos meses antes.</p><p><strong>La presencia de ese nacionalismo de izquierdas</strong>, prosigue la politóloga, hace que no se puedan comparar los resultados electorales de Galicia con el resto de España, indicando que es un factor propio de esa autonomía con el condicionante de que cuando los nacionalistas gallegos han puesto más énfasis en lo identitario su “espacio se ha reducido”. En cambio, ahora está priorizando más su alma social y de políticas destinadas al día a día. Asimismo, indica que también el Bloque se ha llevado a votantes de Sumar y de Podemos, cuando unos meses antes el espacio de<strong> Yolanda Díaz</strong> tuvo más porcentaje de sustento que el del nacionalismo en Galicia (11,11% frente a un 9,57%).</p><p>Bartet hace hincapié en que el votante gallego sociológicamente y socioeconómicamente es distinto a otros lugares de España. <strong>“Es un elector menos partidario de un cambio radical, </strong>por eso han tenido siempre problemas Podemos y Vox”, añade la politóloga, que subraya al mismo tiempo que la Xunta tiene su propia “dinámica” y es un órgano muy potente.</p><p>Sobre este asunto, en el análisis que hacen los partidos políticos horas después de las elecciones se tiene mucho en cuenta que se ha movilizado la derecha <a href="https://www.infolibre.es/politica/analisis-ferraz-votantes-pasaron-bng-derecha-movilizo-in-extremis-miedo-perder-xunta_1_1718769.html" target="_blank" >el miedo a que hubiera un cambio liderado por el nacionalismo gallego.</a> Algo contrario de lo que pasó en las elecciones generales cuando la izquierda logró atraer a muchos votantes al colegio electoral para frenar que Vox entrara en el Gobierno central.</p><p>Antonio Asencio, analista de Sigma Dos, también hace un análisis sobre las diferencias de unas elecciones gallegas con otras citas: <strong>“Galicia tiene unas particularidades que hacen que funcione como una isla electoral. </strong>La presencia del nacionalismo de izquierdas ha generado una situación de voto dual que bascula entre BNG y PSOE según las elecciones sean gallegas o generales”.</p><p>Otra de las claves en las que coincide Asencio es que <strong>“en la derecha hay una hegemonía absoluta del PP, con un Vox relegado a posiciones extraparlamentarias”. </strong>La ultraderecha siempre ha tenido resultados muy bajos en esta autonomía, frente a otras comunidades donde ha pactado y gobierna con el PP como Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla y León y Extremadura. <strong>Los de Santiago Abascal se quedaron el domingo en un 2,19%</strong>, una cifra muy inferior a su competitividad a nivel nacional (con más de un 12% de papeletas en todo el país). El analista electoral hace también una mención diferencial a la “gran dispersión demográfica en el ámbito rural” en la comunidad, por lo que se establecen “dinámicas muy diferentes dependiendo del tamaño poblacional”.</p><p>Hay otras dinámicas también que pueden jugar de manera diferente en unas generales. La intención de voto joven fue muy alta de cara a las gallegas en favor del BNG, a tenor de los sondeos previos. En cambio, en las pasadas generales la generación Z fue clave con su apoyo a Pedro Sánchez con una estrategia para acercarse a este electorado como su participación en el podcast de<em> </em><a href="https://www.infolibre.es/politica/confesiones-sanchez-pija-quinqui-presidente-gobierno-sobrevalorado_1_1550934.html" target="_blank" ><em>La pija y la quinqui.</em></a></p><p>El politólogo y profesor de la UOC Ernesto Pascual rechaza que la foto de las gallegas pueda ser reflejo de unas generales y recuerda que luego vendrán las vascas, donde el pronóstico es diferente. Cree que habrá que fijarse más en las europeas del 9 de junio, aunque es una batalla a circunscripción única. Además, sitúa factores como el de los liderazgos a la hora de unas elecciones: “<strong>El PSOE tiene un problema evidente a nivel territorial</strong>”.</p><p>Insiste, como los otros expertos, en que existe un factor de “voto dual” en la izquierda en Galicia que hace que no se puedan proyectar esos resultados a nivel nacional. A lo que hay que sumar la propia geografía y sociología de la comunidad. Y reflexiona también sobre la alternancia. Entiende que <strong>en unas generales hay mayor pulsión de cambio</strong> y hay una mayor cultura de que haya renovación de las formaciones en el poder.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[204e53b1-be18-499b-b9c4-f258672546d8]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 20:15:54 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Antonio Ruiz Valdivia]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/1216e548-d7a0-4bbf-9c6f-d385b034661a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1380917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/1216e548-d7a0-4bbf-9c6f-d385b034661a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1380917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué no es extrapolable el 18F: el PP nunca llegó al 45% en las generales y en Galicia apenas hay alternancia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/1216e548-d7a0-4bbf-9c6f-d385b034661a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,PP,18F | Elecciones gallegas,BNG,José Ramón Gómez Besteiro,Alfonso Rueda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP cae en el voto urbano pero se mantiene líder salvo en Vigo, donde el BNG crece 13 puntos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/pp-cae-voto-urbano-mantiene-lider-salvo-vigo-bng-crece-13-puntos_1_1719592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/37f8d95c-4b75-4953-bd1e-10ab7c1beb7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PP cae en el voto urbano pero se mantiene líder salvo en Vigo, donde el BNG crece 13 puntos"></p><p>El Partido Popular fue capaz de mantenerse como fuerza más votada en estas elecciones gallegas a pesar de <strong>bajar en seis de las siete grandes ciudades</strong>. El partido encabezado por Alfonso Rueda solo consiguió mejorar los resultados en la ciudad donde vota su candidato, Pontevedra. </p><p>La excepción fue Vigo, donde el BNG invirtió los resultados de 2020 tras crecer 13 puntos. Los nacionalistas mejoraron los resultados de 2020 en las siete ciudades. El PSdeG-PSOE cayó en todas las ciudades excepto en Lugo, lugar de origen de Besteiro, donde conseguió mantener y mejorar ligeramente los resultados de 2020. <strong>Para los socialistas fue especialmente abultada la caída en Vigo, de casi 12 puntos;</strong> y en Ourense, donde Democracia Ourensana les arrebató el espacio, y cayeron más de 9 puntos.</p><p>En <strong>Vigo</strong><strong> </strong>el BNG consiguió 56.820 votos, lo que representa un 37% de los votos en la ciudad. Es la única ciudad donde el PP no fue la fuerza más votada, a pesar de que los populares también subieron en 2,7 puntos, con más de 54.000 votos. </p><p>En la urbe donde Abel Caballero arrasa en las elecciones municipales, los socialistas recogieron solo <strong>30.700 votos, frente a los 43.000 de 2020</strong> (casi 12 puntos menos) y representan el 20% del electorado. Todo, a pesar del <a href="https://praza.gal/politica/o-plus-caballero-na-campana-de-besteiro" target="_blank">esfuerzo del regidor de Vigo</a> por trasladar apoyos de sus votantes para el candidato a las elecciones gallegas.</p><p>En <strong>A </strong><strong>Coruña </strong>el PP sigue siendo la fuerza más votada en las autonómicas, aunque registró una leve bajada del 1,5%. El BNG, por su parte, obtuvo una muy importante subida de casi nueve puntos y supera los 42.700 votos. Los socialistas bajan 3,5 puntos hasta los 18.800 votos. </p><p>En <strong>Ourense</strong><strong> </strong>la situación se vio alterada por la irrupción de la candidatura de Democracia Ourensana para la Xunta, fuerza que ya gobierna en la ciudad y en la que logró exactamente 10.236 votos, el 17,8% del total. El gran damnificado de las cifras del partido de Jácome fue el PSdeG, con una caída de nueve puntos porcentuales y 6.900 votos, frente a los 10.184 de 2020. También el PP sufrió la entrada de Democracia Ourensana, ya que, a pesar de mantenerse como primera fuerza, bajó 6,5 puntos porcentuales, con 22.500 votos. </p><p><strong>Lugo </strong>fue la única ciudad en la que los socialistas no cayeron en número de votos respecto a 2020. Consiguieron 9.400, un 0,67% más que en las pasadas elecciones gallegas. Así todo, el PSdeG fue la tercera fuerza en estos comicios por detrás de BNG, que sube un 3% y obtiene 13.800 sufragios; y PP, que se mantiene primero con una ligera caída de 0,7% puntos.</p><p>En <strong>Pontevedra</strong>, la ciudad de Alfonso Rueda, el PP consiguió elevar sus apoyos y fue la fuerza más votada, con 20.300 papeletas, que suponen casi el 45% del total y una subida del 1,5%. Son notables también las cifras del BNG –fuerza del gobierno local- con 15.500 votos, y siete puntos de crecimiento en apoyos en estas elecciones gallegas frente a las anteriores de 2020. El PSdeG cayó más de cinco puntos, con 6.200 votos. </p><p>En <strong>Santiago</strong> destaca la mejora de los resultados del BNG, con un incremento de ocho puntos y más de 20.000 votos, frente a los 14.100 de 2020. Sin embargo, el PP fue la fuerza más votada con unos 25.700 sufragios que representan el 45% do total, con una bajada de casi dos puntos. </p><p>Finalmente, en <strong>Ferrol</strong><strong> </strong>también es destacable la subida experimentada por el partido liderado por Ana Pontón, que creció en nueve puntos y logró cerca de 9.900 votos. El PSdeG, por su parte, cayó 4,4 puntos y no llega a los 5.000 votos frente a los más de 6.000 de hace cuatro años. El PP mantuvo cifras similares a 2020 y fue, otra vez, la fuerza más votada en el ayuntamiento.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[6b9ce8a5-1630-4ab8-b7b1-6575f7be5b51]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 16:22:45 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Vanesa Vázquez]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/37f8d95c-4b75-4953-bd1e-10ab7c1beb7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8003623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/37f8d95c-4b75-4953-bd1e-10ab7c1beb7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8003623" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PP cae en el voto urbano pero se mantiene líder salvo en Vigo, donde el BNG crece 13 puntos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/37f8d95c-4b75-4953-bd1e-10ab7c1beb7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,18F | Elecciones gallegas,PP,BNG,PSdeG-PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El BNG estudia si lleva a la justicia las acusaciones de terrorismo del PP durante la campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/bng-estudia-si-lleva-justicia-acusaciones-terrorismo-pp-durante-campana_1_1718990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f1944394-07d8-455f-bc91-608eddaa775e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El BNG estudia si lleva a la justicia las acusaciones de terrorismo del PP durante la campaña"></p><p>La candidata del BNG a la Presidencia de la Xunta, <strong>Ana Pontón</strong>, ha anunciado que su partido<strong> estudia las acusaciones de terrorismo que el PP ha versado contra su partido</strong> durante la campaña de las elecciones gallegas, considerando incluso llevarlas ante la justicia "si fuera necesario". </p><p>En una entrevista en Cadena Ser, recogida por Europa Press, la líder del partido nacionalista gallego ha denunciado que el PP "ha jugado la baza del miedo" <strong>traspasando "las línea rojas" de lo que en política "deberíamos aceptar"</strong>. En su opinión, es "intolerable" que unas elecciones tengan que soportar descalificaciones tan "graves" o que sean acusados de terrorismo.</p><p>"Vamos a estudiar bien toda esa campaña porque yo creo que tampoco pueden quedar impunes acusaciones de este tipo, porque sobrepasan lo que es <strong>defendible en el contraste político</strong>", ha explicado Pontón, recalcando que "en política no vale todo" y que la ciudadanía "necesita una política de ideas y en positivo".</p><p>En este sentido, ha afirmado que comprobarán si las "declaraciones" del PP "sobrepasan lo que en una campaña electoral y en la contienda política se puede aceptar". "<strong>Acusarte de terrorista es algo muy grave que tampoco debemos dejar pasar</strong>", ha agregado, no descartando "incluso llevarlas a la justicia si fuera necesario".</p><p>Pontón, ha descartado que los malos resultados del PSOE gallego hayan sido causados por la cesión de la ley de amnistía a los partidos independentistas catalanes, argumentando que<strong> hacer una lectura "estatal" del resultado de los comicios es un "error"</strong>. Así lo ha indicado al ser interpelada por la reacción de la secretaria general del PP, <strong>Cuca Gamarra</strong>, a los resultados de esta cita electoral del 18F en Galicia. Según la popular, el hundimiento del PSdeG sería la "demostración" del "rechazo" de la sociedad española a la política de Pedro Sánchez.</p><p>"Yo creo que hacer<strong> una lectura estatal de estas elecciones es un error</strong>. Sé que es algo que pasa en muchas ocasiones, cada uno quiere afianzarse. Pero es evidente que los gallegos y las gallegas no votaron pensando en la amnistía", ha apuntado Pontón.</p><p>Para la líder nacionalista, realizar una lectura estatal del desenlace de los comicios gallegos no es más que "falsificar" el resultado de las elecciones. "Cuando vemos las preocupaciones de la ciudadanía de nuestro país, es que <strong>los gallegos ni la citan</strong> -la amnistía-. Por lo tanto, yo creo que eso es una lectura forzada, fuera de la realidad", ha remarcado.</p><p>Por otro lado, Pontón ha indicado que ya ha comunicado a Alfonso Rueda, líder del PPdeG, <strong>su intención de hacer una oposición "constructiva"</strong>. Para la líder del BNG hay muchas cosas en Galicia que "no funcionan", y ha animado al PP a "tomar nota" de ello. "Nosotros vamos a trabajar defendiendo ese interés", ha señalado.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[cf2d8ed9-8f99-4055-93fd-6c02b15090d9]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 10:03:26 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/f1944394-07d8-455f-bc91-608eddaa775e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="886939" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/f1944394-07d8-455f-bc91-608eddaa775e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="886939" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El BNG estudia si lleva a la justicia las acusaciones de terrorismo del PP durante la campaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/f1944394-07d8-455f-bc91-608eddaa775e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[BNG,Elecciones gallegas,PP,18F | Elecciones gallegas,PSOE,Ana Pontón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro lecciones del 18F y una reforma electoral pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/cuatro-lecciones-18f-reforma-electoral-pendiente_129_1718807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/33e1087c-c3e9-42aa-8bb0-94998b74edb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro lecciones del 18F y una reforma electoral pendiente"></p><p>Con los datos del primer estudio del CIS, no con su estimación, Sumar superaba ampliamente el 4,5% de los votos válidos en Galicia, lo que aseguraba al menos el 5% en A Coruña y en Pontevedra: Sumar conseguía dos actas a costa del PP con mucha probabilidad, y <strong>esto viabilizaba el cambio</strong>. Sin embargo, nuestras estimaciones con dos estudios posteriores del CIS descubrieron un retroceso de esta formación al 3,1% y al 2,8%: Sumar ya no alcanzaría el 5% en A Coruña ni en Pontevedra, mientras que el BNG progresaba por encima del 30%. El voto a Sumar había pasado de ser el más útil, porque facilitaba el cambio, al más inútil, porque d<strong>ejaría sin representación a un número estimable de electores</strong> del lado izquierdo, como así ha sucedido. </p><p>Los resultados de Vox y de Podemos. Nunca tuvieron posibilidades de <strong>alcanzar el 5% en ninguna de las provincias</strong>, pero allí se presentaron en un contexto preelectoral donde el cambio era posible. Los primeros podían destruir la mayoría absoluta del PP dejando sin representación a un buen número de votantes del lado derecho, mientras que los segundos, pues bueno. </p><p>Resultó inexplicable la presencia continuada de Pedro Sánchez en Galicia. <strong>El niño en el bautizo, el novio en la bod</strong>a y, en este caso, el muerto en el entierro, porque Besteiro ha sido un buen candidato, didáctico, central, moderado o dialogante, conocedor de los problemas de Galicia,  y con un idioma gallego popular muy apreciado en el ámbito nacionalista. Una estrategia disparatada y amateur la de llevar los problemas del ámbito estatal a Galicia de la mano de Sánchez, porque los números son lapidarios. El PSdeG-PSOE empezó esta campaña en 15 escaños (+1), para terminar en 9 (-5). Peor resultado histórico y menos votos que en pandemia invitan a una autocrítica profunda que no se producirá.</p><p>El resultado del PP está ahí, un escaño mejor de lo que cabía suponer. Lo que viene a subrayar<strong> la fortaleza de la marca PP</strong> y su organización en Galicia más allá de los liderazgos, los dimes y los diretes.  </p><p>El acuerdo para la investidura de Pedro Sánchez y de legislatura, si lo hay, no se resuelve con la conllevanza característica de la generalidad de los dirigentes del PSOE. El BNG nos enseña que la sociedad gallega es plurinacional y que esto va en serio, o no va a ningún lado. </p><p>Con permiso del CERA, lo de Democracia Ourensana está consolidado. <strong>Un fenómeno a estudiar. </strong></p><p>No es cuestión de explicar ahora por qué la ley electoral que rige estas elecciones <strong>sobrerrepresenta a la población de Ourense y Lugo</strong> en el Parlamento de Galicia, tiene que ver con la asignación del mismo número de escaños fijos a cada provincia y la distribución de los restantes de modo proporcional a la población, como explicábamos <a href="https://www.infolibre.es/politica/sistema-electoral-disenado-favor-fuerte-conviven-extravagancias-desigualdades_1_1717346.html" target="_blank">aquí</a>.<strong> </strong>Basta con comprobar en las tablas adjuntas que el BNG necesitó 21.992 votos para conseguir un escaño en A Coruña, mientras que en Lugo le bastó con 11.644 votos, para comprender que algo está fallando. Y esta no es una cuestión de derechas o de izquierdas, porque al PP le costó cada escaño 22.224 votos en A Coruña votos y 12.350 en Lugo. El sistema está sobrerrepresentando en Galicia a los censados en Ourense y Lugo, en detrimento de los que votan en A Coruña y Pontevedra. En Galicia está pendiente una reforma electoral. </p><p>____________________</p><p><em><strong>Jaime Miquel</strong></em><em> es analista electoral.</em></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[dbd49279-580a-4cc3-9083-b76e1bcab167]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 00:57:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jaime Miquel]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/33e1087c-c3e9-42aa-8bb0-94998b74edb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="59917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/33e1087c-c3e9-42aa-8bb0-94998b74edb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="59917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro lecciones del 18F y una reforma electoral pendiente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/33e1087c-c3e9-42aa-8bb0-94998b74edb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[18F | Elecciones gallegas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
