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Verso Libre

Los señoritos y la muerte

Publicada el 13/06/2020 a las 22:00

Leo una reflexión de Antonio Machado: "Porque la muerte es cosa de hombres –digámoslo a la manera popular– o, como piensa Heidegger, una característica esencial de la existencia humana, de ningún modo un accidente de ella; y sólo el hombre –nunca el señorito–, el hombre íntimamente humano en cuanto ser consagrado a la muerte, puede mirarla cara a cara".

Los hombres y las mujeres de la sociedad de consumo somos invitados por muchos caminos a definir la vida en una edad de la inocencia. Nos fundamos en la consigna de que el cliente siempre tiene razón y exigimos un plazo de arrepentimiento para devolver los objetos que compramos por error. El esto veo, esto quiero supone una idea del tiempo que cancela la memoria por la consagración del instante y que convierte el deseo en ley o derecho.

La infantilización de las sociedades interesa a los que quieren hacer de la política un juego para manipular a la ciudadanía o a los que crean modas y demandas en busca de beneficios mercantiles. El éxito de esta infantilización, mientras convierten en negocio hasta la salud y la vejez, genera una idea de triunfo que tiene que ver con la joven alegría del vivir. La enfermedad y la muerte se arrinconan, se privatizan, forman parte del fracaso. Y hay que pagar por ello.

No quiero hoy escribir sobre la cultura neoliberal capaz de convertir en negocio la sanidad, olvidando que, como ocurre con la educación, sólo un espacio público justo e igualitario puede asegurar las condiciones de la libertad. Si los defensores del estalinismo cayeron en la crueldad cínica de confundir la justicia social con la represión más feroz, los neoliberales de hoy son crueles con ferocidad al confundir la libertad con los monopolios, el soborno, las privatizaciones y los paraísos fiscales. Unos convirtieron la utopía en justificación del crimen; otros entienden la libertad como negocio de la corrupción organizada.

Pero me olvido de los negociantes para pensar en mí, en nosotros, sus consumidores. Las palabras de Machado me hacen pensar en nuestra educación sentimental, en la forma de olvidarnos de que existe la muerte sin devolución. Cuando nos encontramos ante ella por sorpresa, nos consideramos con derecho a pedir un libro de reclamaciones. Aclaro que nunca he creído en la poética de la muerte. Mi novia está muy viva, y celebro la existencia desde el sol de los atardeceres marinos hasta la barra de los bares o las salas de espera de los aeropuertos (que me dan más miedo que los aviones). Aclaro también que creo en los derechos y que debemos exigir que haya normas de vigilancia para que nos traten como merecemos en fábricas, hospitales, agencias de viajes o supermercados.

Evitemos simplificaciones: no es eso. Lo que me interesa es meditar en una sociedad en la que el derecho cívico se confunde con el deseo del cliente irresponsable que siempre tiene razón y que convierte al destino en el mensajero pobre que cruza la ciudad con su bicicleta y su miseria para llevarle a casa cualquier pedido. La indignación explota cuando aparece la vida con un cristal roto, la muerte con sus sorpresas cortantes, y carecemos de vacunas y conocimientos contra el mal. Pedimos soluciones inmediatas como si la historia pudiese cancelar el pasado, las responsabilidades del ayer, y olvidarse del futuro, los compromisos con el mañana.

No se trata de olvidarnos de la responsabilidad, sino de pensar en la mejor forma de responsabilizarnos. Los señoritos no querrán mirar a la muerte cara a cara, querrán soluciones espectaculares, mientras los amigos utilizan la tristeza para su negocio político o económico. Los hombres y las mujeres que no quieran o no puedan convertirse en señoritas y señoritos tendrán que comprender su fragilidad, y en ella encontrarán su fuerza, su voluntad de cuidarse en común, de salir juntos de las amenazas.

El Nazarín de Galdós le dijo a un señorito con malas pulgas al final del siglo XIX: "Después de los progresos de la mecánica, la humanidad es más desgraciada, el número de pobres y hambrientos mayor, los desequilibrios del bienestar más crueles". Yo creo en el progreso y en la mecánica, creo en los derechos y en los libros de reclamaciones, creo en la dignidad de la vida… Pero mis mayores, Galdós y Machado entre ellos, me enseñaron que ante una amenaza conviene no acudir a la soberbia de los clientes que se creen con derecho a todo, sino utilizar un sentido inteligente de resistencia, el sentido de los no señoritos que aprendieron en la vida a defenderse juntos.

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16 Comentarios
  • Antonio LCL Antonio LCL 15/06/20 20:04

    Gracias otra vez Luís, por tus pensamientos escritos y por traernos los recuerdos de luces tan necesarias como Galdós y Machado (Antonio, claro).

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  • Antonio LCL Antonio LCL 15/06/20 20:04

    Gracias otra vez Luís, por tus pensamientos escritos y por traernos los recuerdos de luces tan necesarias como Galdós y Machado (Antonio, claro).

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 14/06/20 20:20

    EL SEÑORITO
    ***
    Presume porque puede su bolsillo
    se lleva contratas por ser guapito.
    EL SEÑORITO

    E igual en la gran Vía que en Leganitos
    en Sol y en la Cibeles se escucha a gritos
    decir en voz alta en la calle al pijo,
    líbrame señor de esta mala vida
    por culpa del cabrón del señorito.
    EL MENDIGO

    Un fulano y un mengano le han zurrado
    la badana por culpa de las drogas
    al fumar el chulo grifa y marihuana
    tan pancho con la pija y su nirvana.
    AL SEÑORITO.

    Cuentan que ha llegado al Parlamento
    el descontento de acabar con el mito
    de un Travalta muy engreído y chulito
    o acaba con Madrid… MUY SEÑORITO.

    Presume porque puede su familia
    el dinero es la droga distinguida
    y hasta viaja sin motor… el tío
    entre la Gran Vía y calle Leganitos
    y de Sol a Cibeles se escucha el grito..
    ¡que este virus se lleve por delante
    a las cacerolas y las banderas
    y a todos los macarras del distrito
    en España hay demasiado… señorito
    y en la Puerta del Sol se encuentra el nido!

    DE TANTO FACHORITO

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 14/06/20 13:25

    Esta semana he visto que Marine Le Pen ha reinvidicado a De Gaulle. Me ha impactado porque De Gaulle por la cuestion argelina era la bestia negra de la ultraderecha francesa y de su padre Jean-Marie Le Pen. Esto significa que Marine Le Pen piensa muy seriamente en ser presidenta de Francia. Y enseguida me senti culpable por haber dicho el domingo pasado que frente a ella Melenchon podîa convertirse en presidente y eso de manera imprudente sin aclarar que ella tambien podîa ganar y convertirse en la primera Presidenta de Francia...

    De ser esto el caso no serîa el fin de la democracia en el paîs ni Francia saldrîa de la Union Europea pero imagino que M. Le Pen aunarîa un nacionalismo super egoista tipo Margareth "I want my money back" Thatcher y una estigmatizacion de la inmigracion a lo Salvini... Serîa un palo tremendo.

    En cuanto a Macron serîa favorito en una segunda vuelta pero muchos piensan que quedando tercero en la primera vuelta no accederâ a ésta.

    Esperemos que irâ bien para Jean-Luc Melenchon...

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 14/06/20 12:57

    ArktosUrsus, perfecto lo que dices excepto la conclusion desilusionada. Cuando voy a ver a mi madre de 89 años o cuando recojo el desecho de mi perro en la acera, hago bien y es sôlo un principio.

    Nuestra joven vecina dependienta de un comercio de ropa imagino estuvo en desempleo parcial durante el confinamiento y ahora ya estâ en el paro total por lo que ha dejado el apartamento volviendo a casa de sus padres, supongo. Vienen tiempos economicos dificiles y deberîamos tener mente solidaria.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 14/06/20 12:29

    Luis, cambió la economía pero no la sociedad. A remolque del progreso y con lucha y sangre de muchas personas se lograron algunos derechos, pero el simple hecho que sea necesario codificarlos ya muestra una perversión. Nos hemos tecnificado pero no nos hemos humanizado. En las clases menos pudientes también hay señoritos. No es lo mismo el proxeneta que la prostituta, el adicto que su camello ni este que su distribuidor. No se siente igual el trabajador de corbata que el de la fábrica. Es más, el primero no se siente ni obrero siquiera. El trabajador por cuenta propia se considera empresario y desprecia al trabajador por cuanta ajena, aunque las condiciones de trabajo del autónomo sean deleznables. Hay falsos autónomos que despotrican contra los trabajadores asalariados que mantienen una huelga por sus derechos (en el sector del transporte hay muchísimos). Cada clase social tiene su "estructura" su "señorito". No ha cambiado la orientación de la gente. El estalinismo hizo un daño quizás irreparable a una bellísima utopía de igualdad y comunidad. Mientras nos movamos en una sociedad capitalista, cuya base es el consumo y la persona como cliente (asisto horrorizado a que desde las administraciones nos llamen "clientes" a los administrados), todos los cambios imprescindibles para avanzar en humanidad son imposibles.

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  • Lunilla Lunilla 14/06/20 11:28

    Venimos a la vida, sin un manual de instrucciones, Nadie nos enseña cuales el camino que conduce a ala felicidad y, hacemos lo que vemos hacer a los demás, sin cuestionarnos si existe o no, otro modo de vida, nos dejamos arrastrar por la corriente y, cuando las cosas no se dan, 'Tan Bien' como esperamos culpamos al Gobirno, al sistema, a la educación , etc. "Porque desconocemos el poder que tenemos para elegir nuestro destino/ OtrosiDigo: ¿ "Que manera es esta de hacernos ver las cosas; a cuenta de sutiles filigranas" Consummatum-est-" _Si nos aislamos del ruido: y/ o si elevamos la mirada mas allà de la declaración incendiaria de cada dia, "Quizà llegaremos a la conclusión de que un 'plan presupuestario -por ej. - es importante; -"Pero lo transcendente es disponer de un plan de Pais/-Clarividente quien es capaz de pensar y entender, las cosas con perspicacia, agudeza e Ingenio: El Diablo Cojuelo :Dixit" (11,27 h-a/m )

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    • Lunilla Lunilla 14/06/20 11:45

      "OtroSiDIGO: "Conjeturas y Fabulaciones; Una Fabulación, implica el invento de un historia, que lleva acabo un individuo cualquiera conjeturando respecto de algo". / -'O Sea, que la fabulación supone la creación de un hecho; Un acontecimiento que es imaginario, pero que es contado como si fuera real". "Inefable por Difuso" "Con una resabiada didáctica, y Barroca puesta en escena, Brinda uno/a plásticamente, una inmejorable 'radiografia' de su propia idiosincrasia" El DIablo Cojuelo: Dixit" Saludos Cordiales..¡Disculpas (aparte)….( 11,44 h. a/m )

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  • Arbitrista Arbitrista 14/06/20 10:37

    Gracias por tanta lucidez.

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  • Isabel González Díaz de Villegas Isabel González Díaz de Villegas 14/06/20 09:17

    Magnífico artículo, especialmente esa apelación a la equidad, desmontando pseuderechos simplistas como:el cliente siempre tiene razón

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  • paco arbillaga paco arbillaga 14/06/20 09:01


    Me parece que muchísimos «clientes» políticos que en las sucesivas votaciones entregan su papeleta a esa extremosa derecha que padecemos tienen muchos argumentos para reclamar a sus partidos que sus votantes siempre tienen razón: son tal para cual. Haríamos mal los no-señoritos en imitarles.

    Dicen que rectificar es de sabios; si es así esos especímenes no abundan en la derecha española. Osasuna.

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