El futuro de la monarquía

Una filtración del Congreso siembra confusión sobre la fecha de proclamación

El rey Juan Carlos y el príncipe Felipe, en el monasterio de El Escorial (Madrid) este martes.

Yolanda González / Juanma Romero

Una filtración de miembros de la Mesa del Congreso de los Diputados ha dado al traste con el prodecimiento previsto a la hora de comunicar la fecha de proclamación de Felipe VI. En la tarde de este martes, el órgano de gobierno de la Cámara celebraba su reunión previa a la Junta de Portavoces para fijar el calendario de los trámites que concluyan con la proclamación del nuevo rey. A la salida de la reunión, algunos de los asistentes adelantaban que la fecha con más posibilidades para el acceso del príncipe al trono es el próximo 18 de junio. Una decisión que no había sido trasladada a Zarzuela y cuyo anuncio, en todo caso, depende de la Casa del Rey. "Por respeto institucional", insistían fuentes parlamentarias con cierto enfado.

El malestar por la filtración era evidente en algunos miembros del Congreso y del Senado, cuyo órgano de gobierno no se ha reunido todavía para fijar el calendario para abordar el texto que les remita la Cámara Baja. No pasa por alto que el anuncio de la fecha del ascenso de Felipe al trono ha saltado antes de que el Parlamento discuta la ley orgánica.

Pese a que este día es el que tiene más papeletas, el presidente del Congreso, Jesús Posada, compareció ante la prensa en el escritorio de la Cámara Baja para explicar que, en estos momentos, lo único que hay seguro es que la iniciativa legislativa para regular la abdicación que salió este martes del Consejo de Ministros se debatirá el próximo miércoles día 11. No quiso adelantar nada tampoco sobre los plazos del Senado. Eso, dijo, le corresponde a su presidente, Pío García-Escudero.

Paralelamente, desde el Gobierno se insistía en que no existe todavía una "fecha cerrada" para la proclamación del nuevo rey.

Un proceso exprés

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se convertirá en nuevo rey de España el 18 de junio, miércoles, en una sesión solemne de las Cortes Generales. Habrán pasado entonces poco más de dos semanas desde que Juan Carlos firmase su carta de abdicación y se la entregase al presidente del Gobierno. La sucesión, por tanto, se habrá ventilado en 16 días

El trámite tiene visos de ser una pura anécdota: procedimiento de urgencia y en lectura única en el pleno del Congreso el 11 de junio, paso al Senado y fin de la historia. El 17 el hemiciclo de la Cámara alta aprobaría el texto legal, de artículo único y disposición final única. Esta fecha está aún por confirmar de forma definitiva por la Cámara Alta. 

Según fuentes de la Zarzuela consultadas por infoLibre, una vez culmine la tramitación en el Senado, ese mismo día, Juan Carlos firmará la ley de abdicación en una solemne ceremonia que se celebrará en el Palacio Real de Madrid y en la que estarán representados los distintos poderes del Estado. 

Una vez que Juan Carlos firme la norma de su propia renuncia, el texto irá al Boletín Oficial del Estado. Se publicaría el 18 de junio, y ese día las Cortes Generales proclamarán al príncipe como rey con el nombre de Felipe VI en el Palacio de las Cortes. Entonces pronunciará su primer discurso como jefe del Estado. De momento, la Zarzuela sólo prevé esos dos actos. "No habrá ningún tipo de fasto", prometía hoy un portavoz. Nada de recepciones con invitados de otras casas reales, como ocurrió en Bélgica y Holanda. 

¿Qué pasa con el rey?

Una vez que el BOE publique la ley de abdicación, Juan Carlos I perderá los privilegios de los que gozó en su etapa al frente de la Corona. Es decir, perderá su inviolavilidad. Esto implica que no se le puedan pedir responsabilidades por los actos de sus años de reinado, pero sí de todo lo que ocurra desde ahora.

Salvo que el Gobierno decida emprender alguna iniciativa al respecto para regular este asunto. Así parece que va a ser a tenor de unas declaraciones del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, difundidas por la agencia Europa Press. "Las circunstancias que afectan directamente al estatus del rey una vez que cese de la Jefatura del Estado serán reguladas en su momento por un real decreto", subrayó.

Sí está ya claro quiénes compondrán la nueva familia real: Felipe VI y Letizia, sus hijas Leonor –próxima princesa de Asturias– y Sofía, y Juan Carlos y Sofía. Así, dejarán de gozar de ese estatus las infantas Elena y Cristina, que pasarán a ser familiares del rey, como lo son actualmente las infantas Pilar y Margarita, hermanas del monarca. Ello permitirá que el devenir judicial de los imputados duques de Palma quede más lejos de la Zarzuela. 

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