<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:webfeeds="http://webfeeds.org/rss/1.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[infoLibre - David Gallardo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/autores/david-gallardo/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - David Gallardo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Viaje al país de los blancos’, la película que desmonta la prioridad nacional: “Hay que hablar de prioridad humana”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/cine/viaje-pais-blancos-racismo-ousman-umar-llega-cine-hay-hablar-prioridad-humana_1_2211382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6774b4d6-d605-48be-bd4f-ec75d88ef135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Viaje al país de los blancos’, la película que desmonta la prioridad nacional: “Hay que hablar de prioridad humana”"></p><p><a href="https://nascoict.org/ousman-umar/" target="_blank"><strong>Ousman Umar</strong></a> (Fiaso, <strong>Ghana</strong>, 1988) estaba jugando al fútbol con sus amigos cuando miró al cielo y vio un avión sobrevolando su <strong>aldea</strong>. ¿Dónde iba? ¿Quién iba dentro? ¿Cómo era posible que ese cacharro enorme pudiera volar tan alto? Podría haber seguido con su vida en su comunidad, pero nunca pudo sacarse esas preguntas de la cabeza y, en contra de la voluntad de su padre, el chamán del pueblo, emprendió <strong>con apenas 10 años una travesía incierta</strong> sin destino conocido.</p><p>Cruzó el <strong>Sáhara </strong>a pie, atravesó el <strong>Mediterráneo </strong>en patera y <strong>vio morir a la mayoría de sus compañeros</strong> por el camino. Recorrió más de <strong>20.000 kilómetros</strong> y atravesó <strong>ocho países africanos</strong> antes de llegar a <strong>Fuerteventura</strong>, parada intermedia antes de alcanzar la meta en <strong>Barcelona</strong>, colofón de un trayecto que le llevó <strong>cinco largos años</strong> de penurias encadenadas. Después de meses durmiendo en la <strong>calle</strong>, fue <strong>acogido </strong>por una familia catalana y, a pesar de ser <strong>analfabeto</strong>, comenzó sus estudios y estudió dos carreras y un máster. En 2012, con sus primeros ahorros, fundó la ONG <a href="https://nascoict.org/en/" target="_blank">NASCO Feeding Minds</a> con el objetivo de mejorar la educación en su país de origen.</p><p>Esta <strong>epopeya</strong> imposible de comprender en toda su magnitud desde suelo europeo ya la contó el propio Ousman hace un lustro en un libro superventas, que ahora se convierte en película con el mismo título, <em><strong>Viaje al país de los blancos</strong></em>, y que llegará a los cines el  viernes 26 de junio con dirección de <strong>Dani Sancho</strong>. Una historia <strong>real </strong>que parece mentira por la cantidad incontable de <strong>dificultades </strong>que su protagonista fue capaz de superar. Un <strong>pequeño gran milagro</strong> protagonizado por un <strong>superviviente </strong>nato que, a esa concatenación de hitos y victorias que jalonan su biografía, suma ahora la de verse a sí mismo en la pantalla gigante de las salas de cine.</p><p>"Es un sueño hecho realidad, jamás imaginé que llegaría este momento", confiesa Umar a <strong>infoLibre </strong>orgulloso y risueño. "Eso sí, mi propósito de vida era seguir <strong>contando esta historia</strong> hasta que no hubiera más historias que contar", continúa. "Es verdad que las vivencias concretas me pertenecen a mí, pero las <strong>torturas </strong>acumuladas y la <strong>crueldad </strong>del camino pertenecen a cientos de miles de personas", apostilla.</p><p>Contando su historia, ya sea en libro o en película, Umar quiere contribuir a que las nuevas <strong>generaciones </strong>tengan la <strong>información </strong>que él no tuvo antes de emprender una peligrosa <strong>travesía </strong>en la que perfectamente podría haber perdido la vida, como tantos otros. Ayudar a <strong>educar</strong>, en definitiva, como ya hace, por ejemplo, enviando equipos informáticos para las escuelas de su ONG en Ghana, por las que han pasado más de 30.000 alumnos.</p><p>"La película narra el camino que nos trae hasta aquí y, sobre todo, quiere <strong>arrojar luz a la oscuridad</strong>, porque muchas veces nos quedamos solamente en el titular", apunta Umar, quien reconoce que, a pesar de lo duro del camino, quizás llegó a su destino por haber sido capaz de mantener "un <strong>espíritu positivo</strong> fuera de lo común". "Y ahora siento la responsabilidad de contribuir al mundo que me<strong> ha acogido</strong>, aunque en su momento me rechazó", apostilla.</p><p>Ese es también, en esencia, el objetivo último de <em>Viaje al país de los blancos</em>, un film con el que Sancho, pretende "arrojar un poco de <strong>empatía </strong>y de luz", así como "<strong>remover conciencias</strong>". "Esta es la <strong>historia de muchos</strong>, de manera que sentía una gran responsabilidad el intentar usar la película como <strong>altavoz</strong>", destaca a <strong>infoLibre</strong> el director, amigo de Umar desde hace una década: "Eso ha ayudado a que el proceso haya sido <strong>respetuoso</strong>, con mucho diálogo, porque no queríamos hacer nada con lo que él se sintiera cómodo".</p><p>Encantado con el resultado, aprovecha Umar para difundir el discurso de <strong>convivencia </strong>que defiende en todas sus intervenciones públicas. "Es importante reconocer que n<strong>uestras diferencias son a la vez nuestra fuerza como seres humanos</strong>", afirma en un momento dado, antes de asegurar que "<strong>todos tenemos algo que aportar</strong>" para hacer del mundo un lugar, al menos, un poquito más habitable.</p><p>"Estamos hablando de personas que vienen de diferentes <strong>culturas</strong>. Si se nos diera la oportunidad de poder <strong>integrarnos</strong>, sería una gran <strong>riqueza</strong>. Lo que hace esta película es demostrar que hay mucho que <strong>aprender </strong>y reconocer", recalca, para luego apostillar: "También hay, sobre todo, esperanza. Porque esas personas <strong>no vienen a hacer daño</strong>, como dicen los titulares que a veces nos ponen".</p><p>Él mismo es el ejemplo perfecto de esa <strong>integración</strong>, pues ha sabido aprovechar al máximo el giro que el destino le tenía preparado cuando fue acogido por una familia que decidió marcar la diferencia y hacer lo que casi nadie hace. "Eso marca una <strong>gran diferencia</strong> en mi historia", admite Umar, para quien el mundo lo cambian las <strong>pequeñas acciones</strong>: "Muchas veces pensamos que un problema es demasiado grande y no somos capaces de hacer nada, pero no, todos podemos aportar y hacer algo. No se trata de cambiar el mundo, solo <strong>cambiar la vida de una persona</strong> ya merece la pena".</p><p>Por su mensaje integrador, <em>Viaje al país de los blancos </em>es también una herramienta para desmontar el discurso de la <strong>ultraderecha </strong>en favor de la '<strong>prioridad nacional</strong>'. Así lo ve también Umar, para quien "esta película transmite una <strong>esperanza alternativa</strong>" que nos dice que "<strong>es posible la convivencia</strong>", y que nos recuerda, al mismo tiempo, que los que nos hacen pelear entre nosotros nos engañan. "Cuando tú rascas esta piel negra, debajo hay plasma. Da igual que vengas del norte, del sur, del centro. Da igual de qué punto del planeta vengas, lo que hay debajo es sangre. Por eso, hay que <strong>hablar de prioridad humana</strong>", argumenta.</p><p>Es por todo esto que Sancho admite que con esta cinta quieren "<strong>remover</strong>" al espectador para que vea "las cosas de una manera un poco <strong>distinta</strong>" e intenta abrirse más a los demás. "Nos encantaría que la película ayudara a <strong>empatizar</strong>", remarca, convencido de que la puede ver todo el mundo, "independientemente de su<strong> ideología política</strong>", puesto que, en esencia, es una historia que habla de <strong>ambiciones </strong>y de <strong>amor</strong>, que son cuestiones "universales". "Queremos que <em>Viaje al país de los blancos</em> cumpla esa función y llegue al gran público", apostilla el director, mientras Umar añade que es también una película de "esperanza, que arroja luz, da soluciones y demuestra que <strong>la convivencia es posible</strong>".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[dfa8edf0-f5c2-40b8-8682-c825b87764c3]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/6774b4d6-d605-48be-bd4f-ec75d88ef135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2593453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/6774b4d6-d605-48be-bd4f-ec75d88ef135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2593453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Viaje al país de los blancos’, la película que desmonta la prioridad nacional: “Hay que hablar de prioridad humana”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/6774b4d6-d605-48be-bd4f-ec75d88ef135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘7.291’, el cómic que cuenta el abandono en las residencias durante el covid: “La sanidad pública es un tesoro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/7-291-comic-residencias-caso-discriminacion-brutal-edadista-clasista_1_2211248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/03e0f739-b9ed-46fb-ab28-32381253cd5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘7.291’, el cómic que cuenta el abandono en las residencias durante el covid: “La sanidad pública es un tesoro”"></p><p>Rosa, Marta y Esther trabajan en una <strong>residencia de ancianos</strong> en <strong>Madrid</strong>. Aunque siempre faltan medios, asisten a diario a unos residentes que les necesitan para absolutamente todo y con los que crean a través de los cuidados unos fuertes lazos <strong>afectivos</strong>. Les dan su medicación, les lavan, les visten, les ayudan a comer... son su <strong>sustento </strong>y <strong>sostén</strong>. Entre todos sobrellevan la vida hasta que, en enero de 2020, comienzan a detectarse los primeros contagios por <strong>Covid-19</strong> en España, que sin solución de continuidad derivan en la declaración del estado de alarma y el <strong>confinamiento</strong>.</p><p>La <strong>precariedad </strong>de las residencias queda seriamente comprometida y la <strong>supervivencia </strong>se convierte en cuestión de días en un auténtico infierno. Inevitablemente, el virus entra en la residencia y afecta a todos los que forman parte del centro, ya sean trabajadores o <strong>residentes</strong>. A la falta de personal, de medios, material sanitario e infraestructuras, se le suma el golpe de gracia dado por el Gobierno de la <strong>Comunidad de Madrid</strong> al establecer unos <a href="https://www.infolibre.es/politica/retrasos-suspensiones-sal-herida-familias-pelean-protocolos-verguenza_1_2175572.html" target="_blank"><strong>protocolos discriminatorios</strong></a> por los que los mayores que carecen de seguro privado no pueden ser derivados a hospitales.</p><p>"Es el episodio de mayor discriminación y desamparo de nuestro país", afirma a <strong>infoLibre </strong>Raúl Cordero, guionista de la novela gráfica <em>7.291</em> (<a href="https://www.maldragon.com/detalles/120/7291" target="_blank">Maldragón</a>, 2025), que reconstruye lo que pasó de <strong>puertas para adentro</strong>, lo que nadie pudo ver dentro de los muros de las residencia. Nadie, salvo los trabajadores y las trabajadoras de esos centros, declarados por decreto esenciales durante la pandemia, con lo que no fueron confinados en sus casas y se enfrentaron al <strong>abandono masivo</strong> de personas no ya en primerísima línea, sino mirando cara a cara a la muerte.</p><p>Un cómic este, por tanto, que es <strong>altavoz </strong>y <strong>memoria </strong>de una verdad persistentemente arrinconada y tergiversada, puesto que narra los hechos a través de la mirada de Rosa, María y Esther, esas tres trabajadoras que se convierten en las protagonistas de la historia. Porque los fallecidos, lamentablemente, no lo pueden contar, los <strong>políticos del PP</strong> que debieron gestionar no quieren que se hable de ello y los familiares saben lo que pudieron llegar a saber. Pero las trabajadores y trabajadores de las residencias son quienes lo vieron, lo vivieron, lo padecieron y para siempre convivirán con semejante <strong>funesto recuerdo</strong>.</p><p>Fue allá por 2024 cuando Cordero empezó el proceso de documentación y recogida de testimonios para esta novela gráfica, principalmente con la colaboración de la <strong>Asociación 7.291 Verdad y Justicia</strong>, que le puso en contacto con familiares y profesionales. Así decidió, junto al ilustrador <strong>Boris Ramírez</strong>, contar la historia desde el punto de vista de las cuidadoras, dejando un tanto de lado la vertiente política, "para que se viera la labor <strong>heroica </strong>que ellas hicieron, que es de lo que menos se habla".</p><p>En esas conversaciones, los trabajadores les contaron que la situación "ya era muy mala antes de la pandemia" debido a "la falta de medios y personal, horas extras y materiales muy <strong>limitados</strong>". "Cuando llega la pandemia se dan cuenta de que va a ser el detonante del auténtico <strong>desastre</strong>", apostilla el guionista, mientras Ramírez remarca que los profesionales fueron los que "estuvieron en la primera línea de defensa", a pesar de lo cual "encima fueron <strong>criminalizados </strong>en muchos casos", precisamente porque fueron "los que se quedaron y dieron la cara", mientras los verdaderos responsables escurrían el bulto.</p><p>"Este es un caso de <strong>discriminación </strong>brutal, tanto <strong>edadista </strong>como <strong>clasista</strong>", subraya a <strong>infoLibre </strong>el ilustrador, que reconoce que tanto él como Cordero no fueron conscientes de la verdadera "<strong>magnitud</strong>" de lo ocurrido hasta que se pusieron a investigar y documentarse. "Este es un tema que, aunque ha sido muy mediático y ha sonado mucho, a la vez ha estado muy <strong>invisibilizado </strong>detrás de números, de datos, de <strong>bulos </strong>y desinformación", apunta Ramírez, al tiempo que explica que su objetivo con este cómic no ha sido tanto señalar culpables como hacer un "<strong>verdadero ejercicio de memoria</strong>". "Porque en este país la memoria es algo que nos cuesta un poco", apostilla.</p><p>Además, continúa, es importante hacer este ejercicio a través de obras como este cómic para que una situación así "<strong>no se repita</strong>" y para "<strong>poner en valor la sanidad pública</strong> y el trabajo de sus profesionales". Porque, avisa el ilustrador, durante todo el proceso de creación de esta novela gráfica, han constatado que existe un "pensamiento unánime" entre los trabajadores de que "<strong>si volviera a pasar algo parecido, estaríamos en una situación incluso peor</strong>". Por eso, añade, su objetivo final es alertar de esa precariedad que padece nuestra sanidad.</p><p>Ramírez destaca, asimismo, la labor de las asociaciones de víctimas, que están "luchando y en un <strong>luto perpetuo</strong>, atravesadas por situaciones devastadoras, por <strong>traumas brutales</strong>" y, a pesar de eso, continúan batallando por encontrar "<strong>justicia</strong> y <strong>reparación</strong>", así como por "mejorar las condiciones de estos centros y de estas trabajadoras". "Y, sin embargo, lo que están recibiendo son <strong>insultos </strong>por parte de los responsables, que dicen que <strong>esta gente </strong><a href="https://www.infolibre.es/opinion/columnas/aspavientos/iban-morir-igual_129_1717817.html" target="_blank"><strong>se iba a morir igual</strong></a>. Pues igual se iban a morir de todos modos, pero no se iban a morir <strong>solos</strong>, entre sus propios <strong>excrementos </strong>y en agonía, sin respiradores, sin nada ni nadie", destaca.</p><p>"Es que eran gente que llevaba <strong>trabajando toda su vida</strong>, por lo que la sanidad que tenemos ahora posiblemente sea por ese trabajo que ellos hicieron, y cuando llega la hora de darles soporte, se decide que no se puede saturar más los hospitales y que se las apañen", tercia Cordero, quien insiste, porque es imposible olvidar esa discriminación, que sí que se atendió a la gente que tenía seguro privado: "En las residencias pasaron cosas de situación de <strong>guerra</strong>, diría yo, porque todo lo que te cuentan los profesionales es durísimo. Reconozco que hubo noches que estuve a punto de dejarlo, porque llegaba al final del día y los testimonios que recogía me hacían perder la esperanza en la humanidad. <strong>¿Cómo puede pasar esto y que nadie haga nada?</strong> ¿Cómo puede ser que se apilen los cuerpos en la <strong>morgue </strong>y nadie venga a socorrerlos?".</p><p>Pero, por fortuna para todos, Cordero no tiró la toalla, como tampoco lo hicieron en su momento esos trabajadores de las residencias "a los que la <strong>responsabilidad </strong>que les tocó vivir les <strong>trascendió</strong>", a pesar de lo cual se quedaron en sus puestos en lugar de darse de baja, marcharse o decir que tenían covid. "Ellos son las personas que me hacen mantener la <strong>esperanza en el ser humano</strong>, por encima de las que solo entienden la lógica del dinero y el beneficio", señala el guionista, que es, a su vez, editor de la editorial Maldragón que publica el cómic.</p><p><em>7.921</em> tiene el objetivo implícito, por supuesto, de poner en valor la sanidad pública como un "<strong>tesoro</strong>", reivindica Cordero: "En su ignorancia, <strong>la gente no se da cuenta de lo que tiene</strong>. La sanidad pública es lo que te permite tener una cierta tranquilidad en tu vida, al saber que te van a atender si te ocurre cualquier cosa y que no vas a acabar en la calle por no poder pagar los cuidados. Yo mismo tuve <strong>cáncer </strong>y, si hubiera nacido en Estados Unidos, probablemente no estaría hablando contigo. Además, mi hija fue <strong>prematura</strong>, nació con 800 gramos de peso, por lo que estoy seguro de que en el hospital le salvaron la vida también. Uno se da cuenta de estas cosas cuando <strong>necesita la sanidad pública</strong>".</p><p>Se posiciona así el guionista y editor como "firme defensor" de la sanidad pública, que es de alguna manera igualmente germen de esta novela gráfica, que nació en las conversaciones en el hospital con su <strong>padre</strong>, diagnosticado de cáncer y fallecido poco después, en 2024: "Él me decía 'fíjate, aquí me tratan muy bien y me cuidan', pero al mismo tiempo no podía dejar de pensar en todas esas personas que no tuvieron su suerte, que estuvieron trabajando toda su vida y, cuando más necesitaban de la sanidad, <strong>las dejaron de lado</strong>. Él siempre estuvo orgulloso de mi editorial, y entonces me dijo: 'Yo creo que debes dejarte de hacer monstruitos, dragones e historias de esas, y<strong> ponerte a hablar de esto, que es lo realmente importante</strong>'".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[903108f7-dc72-4082-937c-e5b1e90c8872]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 04:01:27 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/03e0f739-b9ed-46fb-ab28-32381253cd5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="249200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/03e0f739-b9ed-46fb-ab28-32381253cd5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="249200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘7.291’, el cómic que cuenta el abandono en las residencias durante el covid: “La sanidad pública es un tesoro”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/03e0f739-b9ed-46fb-ab28-32381253cd5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jordi Gracia y la izquierda ante el tecnofascismo: "Hay peligro real de retroceso a una época preilustrada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/jordi-gracia-izquierda-tecnofascismo-hay-peligro-real-retroceso-epoca-preilustrada_1_2209861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0dd4899c-713c-425e-99e5-0849e3093f19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jordi Gracia y la izquierda ante el tecnofascismo: "Hay peligro real de retroceso a una época preilustrada""></p><p>"El poder de las grandes tecnológicas contra el que se tienen que movilizar los poderes públicos es descomunal, no hay comparación con cualquier otra época anterior de la historia", alerta<strong> </strong><a href="https://www.infolibre.es/autores/jordi-gracia/" target="_blank"><strong>Jordi Gracia</strong></a> (Barcelona, 1965) en esta conversación con <strong>infoLibre </strong>por la publicación de<em> La izquierda ante el tecnofascismo</em> (Anagrama, 2026), un "panfleto", como lo denomina él mismo, que trata de dar respuesta a la pregunta del millón: ¿Cómo puede la izquierda defender los valores democráticos y la esencia del estado del bienestar en un mundo gobernado por los intereses de las compañías tecnológicas bajo el imperio de los algoritmos?</p><p><strong>¿Qué es </strong><em><strong>La izquierda ante el tecnofascismo</strong></em><strong>?</strong></p><p>Mi impresión es que si no es la izquierda la que toma la conciencia radical de la subversión del orden civil de la sociedad occidental contemporánea, no lo va a hacer nadie. Y estamos ante una transformación subterránea que no vemos porque todos seguimos con nuestras vidas, hacemos nuestros planes, nos vamos de vacaciones, pero, mientras tanto, lo que está cambiando es de una profundidad supersónica en términos de radicalidad de época. Es decir, una revolución de un impacto que trasciende cualquier otra etapa anterior —ya sea la revolución industrial, la imprenta, o la que queramos— por una razón de magnitud, de poder, de capilaridad social y de alcance.</p><p><strong>Nos afecta a todos todo el tiempo, en todas partes.</strong></p><p>Nos afecta en todos los órdenes de la vida y con una intencionalidad política, de control social y de reaccionarismo en términos contrailustrados, antiilustrados. Estamos ante una auténtica contrarreforma. </p><p><strong>Por eso hemos hablado tanto de tecnofeudalismo, identificando a los dueños de las tecnológicas como señores feudales. Habla de una vuelta a la Edad Media, cuando la iglesia era el dogma que todo lo controlaba…</strong></p><p>Sí, algo por el estilo. La sensación es que la inteligencia artificial generativa puede estar convirtiéndose en la nueva fuente de información y conocimiento, cuando en realidad es sólo un instrumento poderosísimo de predictibilidad estadística. No piensa, no razona, no imagina, no fantasea, sólo calcula. Y confiamos en el cálculo creyendo que va a acertar sin saberlo, damos el crédito a una máquina sin ninguna forma de verificación por nuestra parte, y sin capacidad de acceder a las tripas de las grandes tecnológicas,  que siguen siendo de una extrema opacidad, aunque hoy ya sabemos que mienten porque ha habido personas valientes, particularmente mujeres, que habiendo estado dentro de esas operativas han decidido contar las mentiras, los fraudes, las campañas de marketing y la profunda ignorancia que las mismas grandes tecnológicas tienen sobre lo que han puesto en marcha, sin tener la seguridad de que eso era fiable, era seguro y no iba a generar consecuencias peores de las que ellos mismos imaginaban.</p><p><strong>¿Las tecnológicas no buscan el bien común, solo ingresos por publicidad?</strong></p><p>Es fundamentalmente un negocio que está vestido de bien común. Pero es un disfraz, una grandísima y gigantesca campaña de marketing que hemos aceptado porque incluso reproducimos su lenguaje. Sin ir más lejos, decimos inteligencia artificial, a pesar de que ni es inteligencia ni es artificial. Utilizamos el lenguaje que ellos nos han metido y, en buena parte, la responsabilidad es también de los medios, ya que de forma muy acrítica han aceptado difundir los informes, las noticias, la propaganda.</p><p><strong>¿Es una paradoja que la izquierda, la socialdemocracia, sea la que pide una regulación y la que defiende la institucionalidad democrática?</strong></p><p>Efectivamente, porque la única vía de protección de los intereses de la mayoría se llama Estado. El Estado social de derecho es el único instrumento que los pobres tienen para frenar la codicia de los poderosos, de los ricos, de las grandes empresas, y ahora estamos en un momento, sobre todo desde que Trump llegó a la presidencia por segunda vez, en el que vemos algo que no había sucedido jamás en la historia: la concentración en un único mando en la Casa Blanca del mayor poder económico y tecnológico y el control de la comunicación mundial. ¿Cuál es la única respuesta que tenemos ante esto? El Estado, la ley y la fiscalización, porque esas empresas han crecido y se han nutrido de cantidades ingentes de dinero público, por lo que es legítimo que el Estado haga eso. Y cuando digo Estado quiero decir Unión Europea, siempre en clave internacional, pues España sola no puede hacer absolutamente nada, más allá de liderar esa respuesta a la codicia, la prepotencia y el control social de esas grandes tecnológicas. </p><p><strong>¿Se puede poner freno a las tecnológicas a estas alturas?</strong></p><p>El origen del libro está en algo que me inquieta mucho: que las élites intelectuales, políticas y culturales no hemos trazado el nivel de toxicidad que difunden las redes porque a nosotros no nos llega. No sabemos qué entra en el móvil de la inmensa mayoría de la gente, que no tiene los instrumentos de prevención intelectual, de distancia crítica o de conocimiento para saber qué es lo que le está llegando. Porque, claro, tú no vas a entrar si te mandan mensajes racistas o misóginos, por lo que el algoritmo deja de hacerlo y te mandan, no sé, <em>ecomensajes</em>, en los que sí entras. </p><p><strong>¿Por eso, en última instancia, estamos hablando de una lucha entre las clases medias o más preparadas y las populares?</strong></p><p>Yo creo que ahí hay un eje real, sí. Y puede sonar mal, hay que decirlo con cuidado, porque nosotros, desde las élites intelectuales, también somos víctimas de la superchería, de los engaños y las trolas, aunque en otra magnitud, puesto que tenemos otro instrumental para poder defendernos de la superstición o del sesgo claramente exagerado. Pero otras personas no lo tienen, están ocupadísimas saliendo de trabajos de nueve o diez horas, volviendo a casa en otra hora y media de Metro. ¿De verdad van a preocuparse de averiguar si lo que les llega es verdad o no? </p><p><strong>Ahí es donde tiene que intervenir el Estado…</strong></p><p>Los poderes del Estado, así es. Por primera vez en mi vida entro en una etapa menos optimista en términos globales, porque el nivel de penetración en la estructura íntima y orgánica del Estado de todas estas plataformas es altísimo. Hacienda, sanidad, educación...  todas las instituciones del Estado dependen de los servicios que prestan las grandes tecnológicas y, por lo tanto, ¿cómo coño vas a ponerle una multa de 30.000 millones de euros a quien incumpla la regulación de la UE si te puede dejar sin las conexiones de citas para la sanidad? ¿Te imaginas qué caos se instala en un Estado que tenga un error estructural en el sistema de citas de la sanidad? ¿O de tráfico o de controladores aéreos? Estamos totalmente sometidos, hemos aceptado porque tiene muchas ventajas, pero al no haber participación del Estado en ellas, nadie controla lo que puedan o dejen de hacer. Mi punto de pesimismo más fuerte es que el enemigo está dentro y dependemos de él orgánicamente como Estado. ¿Cómo vas a ponerle freno y límites, hacerle cumplir las normas, y no dejar que las chicas sean desnudadas con los instrumentos de la IA? ¿Cómo vas a hacerlo si dependes de ellos para la actividad ordinaria de las instituciones públicas? </p><p><strong>¿Llegamos tarde?</strong></p><p>Me temo que sí. Tampoco quiero ponerme tan pesimista como para creer que esto es irreversible, porque entonces no estaríamos tantos pensando y escribiendo sobre esto, pero la batalla es tremenda, porque el poder de las grandes tecnológicas contra el que se tienen que movilizar los poderes públicos es descomunal, no hay comparación con cualquier otra época anterior de la historia. </p><p><strong>¿La derecha no va a mover un dedo para cambiar la situación porque está donde quería?</strong></p><p>Si alguien tiene la capacidad para revertir, reformar, corregir o rectificar lo que el turbocapitalismo genera, evidentemente es la izquierda. Lo cual no quiere decir que no pueda asomarse la derecha, pero como no tome la iniciativa la izquierda —y hablo de socialdemocracia y a la izquierda de la socialdemocracia—, esto va a seguir tranquilamente. Nos llamarán alarmistas, catastrofistas y apocalípticos, cuando el apocalipsis ya está aquí. </p><p><strong>¿Socializar las plataformas y la inversión es ahora mismo el estándar mínimo del reformismo de izquierdas?</strong></p><p>Si no es por esta vía, ¿qué otra tenemos? Es decir, o toman conciencia los poderes públicos y la UE interviene para tomar la iniciativa e interceptar toda la toxicidad que generan en términos de comunicación, información, sociabilidad, difusión cultural, propaganda y contrapropaganda, o no lo va a hacer nadie.</p><p><strong>¿Desinfectar las redes de tanta toxicidad debe ser un servicio público como limpiar las alcantarillas?</strong></p><p>Sí. Hay que entender que es una infraestructura crítica, dependemos de ella y está en nuestras vidas como el agua, la luz o el servicio de basuras. Pero claro, ha llegado a tal velocidad que nadie ha sabido enfrentarse a eso. Y, si ellos actúan dentro de la ley de la selva, es porque hubo algunos errores que vienen desde la era Clinton y la incapacidad de entender qué coño estaba pasando. Aunque esa pantalla la hemos superado ya, y ahora sí sabemos.</p><p><strong>Asegura que este fascismo lo hace mucho mejor que el del siglo XX.</strong></p><p>Sí señor. Porque es divertido, porque no lleva armas, no tiene uniformidad militar, no hay susto, todo es <em>jijijajá</em>, ir mirando vídeos y pantallas y aquí no está pasando nada. Lo están haciendo muy bien y, nosotros, mientras tanto, ¿qué hacemos? Seguir cada día la chorrada que toque de Trump, como si fuese inocente o inocua, mientras van pasando las cosas y no ponemos la atención sobre cuál es el centro y el eje de un programa de izquierdas para combatir la intromisión y la deformación de la tradición ilustrada de la que es hija la UE. Porque ellos están combatiendo esa tradición a saco y lo dicen abiertamente, no engañan a nadie.</p><p><strong>Es ese "fascismo cool", como lo califica, que se escuda en la libertad de expresión…</strong></p><p>Eso es lo que reclaman los jefes del imperio que están en la Casa Blanca, que no es otra cosa que el ejercicio de la impunidad de un poder que no tiene contrapeso. En términos geopolíticos sí, con China o India, pero en términos de oferta de productos, de consumo, no hay contrapartida. </p><p><strong>¿Por eso la socialdemocracia necesita recuperar el</strong><em><strong> swing</strong></em><strong>?</strong></p><p>Sí. Contenido agresivo, poderoso, combativo, convencido, sin miedo. Este es un peligro real de retroceso a una época preilustrada, está en marcha una contrarreforma. Por eso, tenemos que discutir obviedades como que no se puede llamar chupapollas a una periodista televisiva, pero resulta que no solo es eso, sino que hacen de todo. ¿Hemos de discutir que eso no se puede tolerar, de verdad hemos de volver a eso?</p><p><strong>¿Cómo salimos de esta maraña de redes sociales, IA y desconfianza en los medios de comunicación?</strong></p><p>La única vía está en los procesos de reeducación civil, que es como ha funcionado la historia siempre. Es decir, darse cuenta del error en el que uno estaba, rectificar y aprender a convivir con cosas tan poderosas como las nuevas tecnologías digitales. Porque no tenemos constancia histórica de una nueva tecnología que haya cambiado nuestra relación con el mundo de forma tan violenta, tan inmediata y tan invasiva como las redes sociales y la IA. Además, porque la IA generativa es un simulacro de conocimiento, es banal, es papilla. Si algo quiere este libro, es incentivar una toma de conciencia crítica sobre la deficiencia de una apariencia de conocimiento que en el fondo es un simulacro. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[73eeeeca-38a7-4c81-b2d0-08de0c97a2fa]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/0dd4899c-713c-425e-99e5-0849e3093f19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="239986" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/0dd4899c-713c-425e-99e5-0849e3093f19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="239986" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jordi Gracia y la izquierda ante el tecnofascismo: "Hay peligro real de retroceso a una época preilustrada"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/0dd4899c-713c-425e-99e5-0849e3093f19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Quería ser Tyrone Power y me quedé en esto": Sacristán deja su legado en la Caja de las Letras del Cervantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/queria-tyrone-power-quede-jose-sacristan-deja-legado-caja-letras-cervantes_1_2210503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ba1212b9-9387-4369-a447-7f06738d197f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""Quería ser Tyrone Power y me quedé en esto": Sacristán deja su legado en la Caja de las Letras del Cervantes"></p><p>"Verdaderamente <strong>emocionado </strong>y <strong>agradecido</strong>" ha entregado <strong>José Sacristán</strong> (Chinchón, 1937) su legado en la <strong>Caja de las Letras</strong> del <strong>Instituto Cervantes</strong>, integrado por diversos objetos relacionados con su vida, con su trayectoria profesional y con aquellos que le “enseñaron a estar en el mundo” y todavía hoy le siguen impulsando a seguir adelante: "<strong>Mis padres, mi tío Francisco, mi tía Socorro</strong>. Toda esa gente de aquella <strong>posguerra </strong>terrible. Gracias a ellos estoy aquí".</p><p>"Entrego aquí <strong>parte de la vida de aquellos de los que vengo</strong>, en cada cosa hay un aliento, un flujo, un recuerdo y una <strong>memoria</strong>", ha destacado, para después presentar en primer lugar el <strong>sombrero de su abuelo</strong>, que tenía para él un "efecto <strong>mágico</strong>" cada vez que se lo ponía. "Estaba en una caja de cartón en la casa de mi pueblo, en Chinchón. Yo trepaba, lo cogía, y cuando me lo ponía era como la lámpara de <strong>Aladino </strong>o la alfombra mágica del ladrón de <strong>Bagdad</strong>", ha relatado. </p><p>Un sencillo gesto que repetía una y otra vez y en el que está el inocente <strong>germen de su vocación interpretativa</strong>, mucho antes de imaginar siquiera la posibilidad de dedicarse a ello profesionalmente. "<strong>¿Qué coño le pasaba a ese crío cuando cogía el sombrero?</strong>", se ha preguntado, para contestarse a sí mismo: "Es la capacidad que tiene el ser humano de <strong>fantasear</strong>, la necesidad de la multiplicidad y de ser otros". De alguna manera, el sombrero ha sido el protagonista del acto, pues Sacristán se ha referido a él en varias ocasiones como un nexo con el niño que una vez fue y el octogenario que hoy es.</p><p>Y así lo ha explicado: "<strong>Este crío que está aquí sentado con 88 años se lleva muy poca diferencia con aquel,</strong> y sigue manejando los mismos elementos, la misma manera de entender la vida y su idea de intentar respetar lo que debe ser respetado y exigir el nivel de respeto que uno cree que merece. Me ha sido<strong> imposible separar al crío</strong> con los sabañones y el puré de harina, el que soñaba con ser <strong>D'Artagnan, Robín de los Bosques</strong> o <strong>El cisne negro</strong>. Sigo conviviendo con él encantado de la vida".</p><p>La<strong> caja número 1324</strong> ha recibido otros objetos de Sacristán, todos ellos profundamente personales y muy relacionados con la memoria familiar. Como el <strong>cine NIC</strong>, un juguete que permitía ver imágenes en movimiento, o una colección de <strong>cromos</strong>. Recuerdos de la España de posguerra, "en un<strong> entorno bastante jodido</strong>", en el que dedicarse a ser actor era "una ilusión que no pasaba por la disciplina profesional", y en el que nunca perdió el contacto con la realidad gracias a unas <strong>novelas por entregas</strong> que coleccionaba su tío,<em> La explotación humana</em>, con las que tuvo su primera "<strong>concienciación social</strong>" y supo de dónde venía: "Aunque yo tenía muy claro que alguien se había pegado con alguien, y a mí me había tocado estar con el que había perdido".</p><p>En la Caja de las Letras queda a partir de este miércoles, junto a todo lo anterior, un <strong>cuaderno en el que su padre</strong> copió una serie de rimas y poesías durante su reclusión en la <strong>cárcel de Ocaña</strong> "para distraerse a ratos del aburrimiento", y que le sirvió al actor para dar sus primeros recitales. Otro recuerdo depositado en el Cervantes ha sido un<strong> ejemplar de </strong><em><strong>El Quijote</strong></em> que, de nuevo su padre, intercambió en prisión por un paquete de tabaco en 1941. </p><p>Pero no se vayan todavía, porque aún hay más. Por ejemplo, unos <strong>programas de cine</strong> con los que prolongaba "el hecho mágico de la sala" cuando era niño. "<strong>Yo quería ser Tyrone Power y me he quedado en esto</strong>", ha reconocido divertido, sosteniendo uno de estos folletos y provocando las risas del auditorio. También ha incluido el programa de su debut como <strong>meritorio </strong>en 1960 en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, donde conoció a <strong>Alfredo Landa y trabajó con Rafael Arcos</strong> o <strong>Julia Gutiérrez Caba</strong>, así como el disco que grabó con<strong> Concha Velasco</strong>, <em>Yo me bajo en la próxima</em>, el guion facsímil de la película que dirigió en 1983, <em>Soldados de plomo</em>, o un <strong>visor </strong>con el que empezó a familiarizarse con los objetivos y tamaños.</p><p>A todo ello hay que añadir un <strong>libro de Stanislavski</strong> con anotaciones, que compró en una librería <strong>clandestina</strong>. "No entendía absolutamente nada, pero fui tomando mis notas despacito mientras hacía la <strong>mili en Melilla</strong>", ha rememorado entre risas. Una vida entera depositada en un cajetín en la cámara acorazada del Instituto Cervantes, que antaño sirvió de caja fuerte para el Banco Español del Río de la Plata y el Banco Central. Un lugar privilegiado, ahora rebosante de cultura, donde tras depositar los recuerdos de toda su vida, Sacristán ha bromeado antes de cerrar con llave: "<strong>Ya no queda nada. Pues me meto yo</strong>".</p><p>Una vez terminado el acto formal de entrega del legado, ha tenido lugar una <strong>conversación a tres </strong>en torno a la trayectoria vital y profesional del homenajeado, con <strong>David Trueba y Natalia Menénez</strong> como contertulios. Una charla ya más relajada, donde no han faltado las <strong>anécdotas</strong>: "Me gusta recordar un encuentro que tuve en Tarifa, una noche después de hacer la función de <em>Señora de rojo sobre fondo gris</em>, cuando un muchacho de unos 30 años, me miró y me sonrió antes de reconocerme y decirme: 'Claro,<strong> usted es el que hacía de reír en las películas antiguas</strong>'. ¡Menudo <strong>epitafio</strong>!"</p><p>El intérprete ha remarcado en varias ocasiones que <strong>ama "profundamente" su trabajo</strong> a pesar (o justo por eso) de tantos años de dedicación. "Me hace feliz poder contar historias y poder seguir jugando a que el otro se crea que soy el que no soy. Es una <strong>suerte </strong>y un <strong>privilegio </strong>poder llevar toda una vida en este menester, del que participa <strong>el niño del sombrero,</strong> más que el actor que ha dejado testimonio. Eso es lo que me hace ilusión. Ahora estoy representando <em>El hijo de la cómica</em>, y tiene mucho que ver con aquel descubrimiento y la <strong>fascinación </strong>de comprobar que el que está sentado en el patio de butacas ríe y se emociona con lo que yo le propongo. <strong>Eso es la leche</strong>", ha comentado con humor.</p><p>En un ambiente ya totalmente distendido y con los asistentes entregados a sus historias, ha asegurado Sacristán que su método de trabajo sigue siendo <strong>"mitad Stanislavski y mitad La niña de los peines</strong>", ya que ella decía que "el verdadero cante flamenco empieza donde acaban las facultades". Y ha insistido para terminar: "Después de un recorrido tan largo, <strong>sigo yendo de la mano del puñetero niño aquel del sombrero </strong>y, al mismo tiempo, sé que mi comportamiento como <strong>ciudadano </strong>tiene que ver con el cumplimiento de una manera de pensar y de sentir que procuro no traicionar. Algo que aprendí de mi madre, de mi padre, mi abuela, de mi tío Francisco y mi tía Socorro: que hay una forma de<strong> inteligencia superior que apunta a la bondad</strong> y una manera de andar por la vida teniendo noticia de lo que es lo <strong>justo</strong>. Por eso, cuando a mí me produce el <strong>vómito </strong>que me produce la celebración del <strong>80 cumpleaños de Trump</strong>, sé que estoy en lo cierto, sé que estoy en mi sitio, que voy bien en la vida y <strong>no me he equivocado</strong>".</p><p>El director del Cervantes, <strong>Luis García Montero</strong>, fue el encargado de abrir este acto de homenaje con palabras cariñosas hacia un actor que "pertenece a la <strong>historia sentimental y moral de España</strong>". "Desde su debut en los 60 ha estado presente en todos los territorios de la interpretación. <strong>Ha atravesado dos siglos</strong> sin dejar nunca de ser contemporáneo, con la fidelidad al público de permanecer siendo uno mismo miemtras cambiaban los guiones, cambiábamos de país y de mundo", ha subrayado, antes de rematar: "Una carrera no se mide solo por los nombres que la acompañan, sino por la <strong>verdad que deja en la memoria de los demás</strong>. Él ha sabido dar cuerpo y alma al <strong>español de a pie </strong>que atravesaba los cambios con dudas, contradicciones y deseos de <strong>libertad</strong>. Recibir su legado es el compromiso de la memoria de no olvidar de dónde venimos para seguir <strong>caminando con ilusión hacia el futuro</strong>".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[f326f52d-1c2d-4823-a637-de3aed45b83d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 15:10:50 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/ba1212b9-9387-4369-a447-7f06738d197f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2098376" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/ba1212b9-9387-4369-a447-7f06738d197f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2098376" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Quería ser Tyrone Power y me quedé en esto": Sacristán deja su legado en la Caja de las Letras del Cervantes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/ba1212b9-9387-4369-a447-7f06738d197f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eduardo Casanova, una 'sidosa' que se apropia del insulto para reivindicar la dignidad y destruir el tabú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/eventos/premios-jovenes-infolibre/premios-jovenes-infolibre/eduardo-casanova-sidosa-apropia-insulto-reivindicar-dignidad-destruir-tabu_1_2208068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9208a300-0b36-4884-9f74-73df180dec6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eduardo Casanova, una 'sidosa' que se apropia del insulto para reivindicar la dignidad y destruir el tabú"></p><p>Apropiarse del <strong>insulto </strong>para vaciarlo de contenido, cambiar su significado y convertirlo en <strong>reivindicación</strong>. Eso es lo que ha hecho <strong>Eduardo Casanova</strong> (Madrid, 1991) con <em><strong>Sidosa</strong></em>, la película documental en la que desvela que <strong>vive con VIH</strong> desde los 17 años (es decir, la mitad de su vida) para que "se hable del tema" y batallar contra el "<strong>estigma</strong>" y la "<strong>serofobia</strong>".</p><p>"Todo el mundo me ha dicho que no haga esto. Pero lo hago porque es <strong>insoportable</strong>, yo no puedo más ya, <strong>no quiero vivir así</strong>", clama en el vídeo de anticipo de <em>Sidosa </em>en el que salió oficialmente del <strong>armario del VIH</strong>, por <strong>necesidad </strong>y por <strong>dignidad</strong>, a pesar de los pesares, no ya para batallar contra el <strong>tabú</strong>, sino para personificar el tabú mismo y así destruirlo.</p><p>El actor y cineasta se convertía así en la <strong>primera figura mediática</strong> en España en hacer público que vive con VIH, un gesto largamente reclamado por los <strong>activistas </strong>para <strong>visibilizar </strong>una realidad con la que la sociedad convive sin (querer) saberlo. "Cerca del 80% de las personas con VIH  no ha compartido con casi nadie que tienen la <strong>infección</strong>, por un estigma que nos condena al <strong>rechazo sistemático</strong> e <strong>injusto</strong>", escribió Casanova en las redes sociales al revelar su situación. </p><p>“Igual que los <strong>maricones </strong>nos hemos apropiado del insulto ‘<strong>maricón</strong>’, yo quiero apropiarme de ‘<strong>sidosa</strong>'", sentencia en el tráiler de este documental <strong>audaz</strong>, producido y conducido por <strong>Jordi Évole</strong> y dirigido por <strong>Lluís Galter </strong>y <strong>Màrius Sánchez</strong>, que ha puesto al intérprete en el epicentro de un <strong>seísmo </strong>de magnitud desconocida, como si la mismísima falla de San Andrés se hubiera resquebrajado bajo sus pies. Se desconoce, asimismo, cuánto reverberarán las <strong>réplicas</strong>, pero ahí está la película, para la posteridad queda.</p><p>No es exclusivamente por <em>Sidosa </em>—que obviamente también—, sino por toda una trayectoria marcada por la defensa de la <strong>diversidad</strong>, la visibilidad de las <strong>diferencias </strong>y la reivindicación de los <strong>derechos colectivos</strong> tradicionalmente expulsados de los relatos <strong>convencionales</strong>, por lo que Eduardo Casanova recibe este año el <a href="https://www.infolibre.es/club-infolibre/eventos/premios-jovenes-infolibre/premios-jovenes-infolibre/julia-salander-putomikel-eduardo-casanova-infolibre-premia-compromiso-jovenes-democracia-cultura_1_2205710.html" target="_blank">Premio Joven infoLibre</a> al <strong>Compromiso Social</strong>. </p><p>Una distinción que reconoce también el <strong>pacto inquebrantable</strong> del realizador con el <strong>cine </strong>como herramienta de articulación colectiva, que promueve <strong>debates incómodos</strong> y pone el foco en el último rincón oscuro al fondo de todos los márgenes. "A mí, la vida no me la han salvado los <strong>retrovirales </strong>ni los <strong>psicólogos</strong>, sino el cine. Sin él no habría sido capaz de sujetarme", afirmó en la presentación del film en el Festival de Málaga en marzo.</p><p>En ese mismo certamen, donde se presentó oficialmente esta cinta producida por Atresmedia en colaboración con Producciones del Barrio, <strong>Évole </strong>se puso como ejemplo a sí mismo como parte de una <strong>generación </strong>que supuestamente debería estar más <strong>informada </strong>pero, sin embargo, queda claro que vive en la <strong>inopia</strong>, como si todavía no hubiera salido del estado de <em><strong>shock</strong></em><strong> </strong>en el que entró con la sucesión interminable de <strong>muertes </strong>en los años 80.</p><p>"Edu me preguntó por las tres últimas personas conocidas que hayan declarado que tenían VIH y los nombres que me salieron fueron <strong>Rock Hudson, Freddie Mercury</strong> y <strong>Magic Johnson</strong>. Nombres de finales de los 80 y principios de los 90", admitió Évole, para acto seguido añadir: "Que alguien como Edu dé un paso como este para <strong>normalizar </strong>una enfermedad que, ahora mismo, bien tratada, <strong>no contagia</strong> y puedes vivir con ella, es hacer <strong>pedagogía </strong>sobre algo que sigue siendo muy <strong>desconocido</strong>".</p><p>Esta película documental, rodada el pasado otoño, muestra un viaje <strong>íntimo </strong>y <strong>catártico </strong>que combina <strong>humor </strong>(porque hay risas, y muchas, como en la vida misma a pesar de todo), <strong>emoción</strong>, <strong>memoria </strong>y <strong>cine</strong>. A través de este recorrido, el espectador puede comprender mejor la realidad actual de las personas con VIH y descubrir nuevas capas de la identidad del propio Casanova, quien se <strong>expone </strong>de manera inédita, con una <strong>honestidad brutal</strong> para lanzar su mensaje y conectar con el espectador a través de lo más cotidiano y, a la vez profundo de su verdad personal.</p><p>Pero el reconocimiento de <strong>infoLibre </strong>no es, decíamos, exclusivamente por <em>Sidosa</em>, sino por su larga trayectoria de <strong>compromiso</strong>, tanto con el cine y la creación cultural como con la defensa de la diversidad y los colectivos minorizados. Hay que echar la vista atrás más de 20 años ya para recordar el momento en el que Eduardo entró en nuestras vidas como <strong>Fidel Martínez</strong> en la serie de televisión <em><strong>Aída</strong></em>, emitida desde <strong>2005 </strong>hasta <strong>2014</strong>. Un chaval, aquel, que no terminaba de encajar en su nuevo barrio por sus aficiones e intereses intelectuales, nos decían, si bien era obvio que la barrera la marcaba algo que no tenía tanto que ver en realidad con él, sino con la mirada de los demás: su <strong>homosexualidad</strong>.</p><p>Una década formativa en la pequeña pantalla que le llevó a escribir y dirigir en 2011, con tan solo 19 años, su primer corto, <em><strong>Ansiedad</strong></em>, una comedia dramática centrada en el universo de los tranquilizantes —otro de los grandes males subterráneos de España, pero esa es otra historia—. Siguieron más cortometrajes:<em><strong> Fumando espero </strong></em>(2012), sobre los extremos del amor ciego y obsesivo; y <em><strong>Amor de madre</strong></em> (2012), que explora los extremos a los que puede llegar una madre por sus hijos en un mundo dominado por el caos y el instinto de supervivencia; y <em><strong>La hora del baño</strong></em> (2014), que aborda la cara más oscura, destructiva y terrorífica de la maternidad y la paternidad.</p><p>Sin abandonar nunca su variada faceta interpretativa, Casanova continuó su proceso de <strong>maduración </strong>como director, aprendiendo a utilizar el cine como <strong>herramienta </strong>para hablar sobre temas de los que <strong>casi nunca nadie habla</strong>. Su producción de cortos es, por ello, ciertamente prolífica, casi siempre acompañado por su amiga Ana Polvorosa: <em><strong>Eat my shit</strong></em> (2015), sobre una joven que nació con una malformación facial y tiene un ano en lugar de boca; <em><strong>La misma piel</strong></em> (2015), un<em> fashion film</em> de intriga que gira en torno a una mujer que llega a un restaurante con un mensaje inquietante para otra persona; <em><strong>Fidel </strong></em>(2016), una sátira de apenas 5 minutos que imagina a Fidel Castro viviendo sus últimos momentos de vida; y <em><strong>Jamás me echarás de ti</strong></em> (2016), acerca de la identidad, la imagen personal y las relaciones de dependencia insana dentro del núcleo familiar.</p><p>Su <strong>primer largometraje como director</strong> se hizo de rogar, pero ya no podía esperar más. En <strong>2017 </strong>estrenó <em><strong>Pieles</strong></em>, una comedia negra dramática (presentada en la <strong>Berlinale </strong>y nominada a tres premios <strong>Goya</strong>) que narra las historias cruzadas de varias personas con severas deformidades físicas que luchan por encajar en una sociedad obsesionada con las apariencias y la belleza normativa. </p><p>De vuelta al formato corto, escribió y dirigió <em><strong>Lo siento, mi amor</strong></em> (2018), una versión surrealista, pop y transgresora del matrimonio entre John F. Kennedy y Jackie Kennedy. Cuatro años después llegó <em><strong>Sexilio </strong></em>(2022), un corto documental que trata el éxodo de personas de la comunidad LGTBI+ que se ven obligadas a <strong>abandonar sus pueblos o entornos rurales</strong> para mudarse a grandes ciudades y poder vivir su orientación sexual o identidad de género libremente.</p><p><strong>Ángela Molina</strong> protagonizó su segunda película,<em> La piedad</em> (2022), un melodrama enfermizo con tintes de terror psicológico y comedia negra (de nuevo nominada a tres <strong>Goya</strong>) que explora la <strong>maternidad tóxica</strong>, la sumisión y el control absoluto. De nuevo, una temática que pone el dedo en la llaga, que genera controversia por cuestionar lo que nadie cuestiona y que reafirma, si acaso hiciera falta, el compromiso autoral de Eduardo Casanova con la esencia inquieta y respondona de su propia obra.</p><p>Esto último es lo que nos ha traído hasta aquí y lo que lleva a <strong>infoLibre </strong>a <strong>premiar </strong>a Eduardo Casanova por su figura y su obra. A ese recorrido se suma la miniserie <em><strong>Silencio </strong></em>(2025), que aborda desde la ficción la pandemia del sida a través de un clan de <strong>vampiras </strong><em><strong>queer</strong></em><em> </em>enfrentadas a la escasez de "<strong>sangre humana limpia</strong>" durante dos momentos críticos de la historia: la <strong>Peste Negra</strong> en la Edad Media y la <strong>crisis del VIH </strong>en la España de los años 80.</p><p>No cuesta demasiado ver en <em>Silencio </em>el germen de <em><strong>Sidosa</strong></em>. De esa investigación, y del <strong>pacto consigo mismo</strong> establecido a través de su obra, nace la <strong>pulsión </strong>de salir del armario del VIH. Y así lo escribió él mismo en su anuncio: "Hoy rompo este <strong>silencio </strong>tan <strong>desagradable </strong>y <strong>doloroso </strong>después de muchísimos años. Un silencio que guardamos y sufrimos muchísimas de las personas con VIH. Lo hago cuando yo quiero, cuando yo puedo. Lo hago por mí, pero deseo que esto pueda <strong>ayudar a más gente</strong>. Lo hago a mi manera, a través del <strong>cine, que es mi forma de comunicarme</strong>. Pero, sobre todo, lo hago con dignidad, que debería ser la forma en la que todas las personas con VIH pudieran salir del armario".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[974b1d03-58cc-45e9-bd07-135a0a707ae3]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 04:01:09 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/9208a300-0b36-4884-9f74-73df180dec6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3687033" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/9208a300-0b36-4884-9f74-73df180dec6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3687033" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Eduardo Casanova, una 'sidosa' que se apropia del insulto para reivindicar la dignidad y destruir el tabú]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/9208a300-0b36-4884-9f74-73df180dec6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pol Guasch: “'Reliquia’ ha situado en los medios el suicidio no como tema, sino como relato de vida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/eventos/premios-jovenes-infolibre/premios-jovenes-infolibre/pol-guasch-reliquia-situado-medios-suicidio-no-tema-relato-vida_1_2207469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/98afcd54-1c15-496a-b4d5-adfe228c2ae4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pol Guasch: “'Reliquia’ ha situado en los medios el suicidio no como tema, sino como relato de vida”"></p><p><strong>Pol Guasch</strong> (Tarragona, 1997) es autor de uno de los libros más impactantes y comentados de lo que llevamos de año. Hablamos de <a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/pol-guasch-escritor-suicidio-no-explicar-vida-suicida_1_2147015.html" target="_blank"><em>Reliquia</em></a><em> </em>(Anagrama, 2026), el relato del suicidio de su padre, pero mucho más que eso, pues es también la búsqueda para entender cómo se forjan los vínculos familiares, a qué condena el silencio, dónde se esconde la verdad de la intimidad. Un texto sobre la muerte y la ausencia que, sin embargo, conduce a los momentos más deslumbrantes de la amistad y el amor. </p><p>Su refinado y profundo uso de la escritura como herramienta para comprender ha convertido a Pol Guasch en una de las voces más destacadas de la literatura contemporánea en catalán y castellano, pues en esta novela el autor demuestra la capacidad de la literatura para abrir preguntas, desafiar certezas y ampliar los límites de la conversación pública. Por todo ello y por lo que está por venir, recibirá el <a href="https://www.infolibre.es/club-infolibre/eventos/premios-jovenes-infolibre/premios-jovenes-infolibre/" target="_blank">Premio Joven infoLibre 2026 a la Cultura</a> el próximo 18 de junio, en la gala que tendrá lugar en Barcelona.</p><p><strong>¿Quién es Pol Guasch?</strong></p><p>Me cuesta mucho presentarme, no sé por dónde empezar. Soy un chico de 28 años que nació en Tarragona, hace diez que vive en Barcelona y se dedica principalmente a escribir.</p><p><strong>Perdón por la broma, pero ¿no es acaso uno de los escritores del momento?</strong></p><p>Las cosas se hacen muy distintas desde dentro y desde fuera. Intento no pensarme mucho desde la recepción, sino hacerlo desde la cotidianidad de lo que hago. No me fijo especialmente en la percepción externa; procuro fijarme más en la posibilidad de escribir y de leer, y de dedicar el máximo tiempo posible a la escritura, que es algo que he podido ir haciendo en los últimos años, con muchos esfuerzos. Todo lo que hago está de algún modo relacionado con la escritura, lo cual no significa que esté todo el rato dedicándome a escribir mis libros, sino que la mayor parte de mi día a día lo paso escribiendo. De hecho, acabo de depositar mi tesis doctoral, aunque muchos días lo que escribo son emails. Cuando digo que la mayor parte de mi tiempo me dedico a la escritura, no lo digo solo en términos económicos. Hay profesiones en las que, a lo mejor, tienes más <em>feedback</em>, la impresión constante del público. Con la escritura, en cambio, raramente lo percibes. Sabes que te leen porque se reedita tu libro, porque vas a una presentación o a la Feria del Libro de Madrid y acude gente a pedirte firmas. Pero, en realidad, son muy pocos los momentos en los que uno se da cuenta de que su escritura está generando efectos en el mundo. La mayoría del tiempo no hay respuesta. Es una tarea muy silenciosa, como lanzar un grito a un valle y no escuchar eco.</p><p><strong>Por curiosidad, ¿de qué trata su tesis doctoral?</strong></p><p>He escrito una tesis doctoral en la que me pregunto por qué la sociología del amor ha acabado con la literatura dentro del espacio académico a la hora de pensar las relaciones amorosas. Lo que hago es preguntarme por qué la literatura ya no forma parte de los estudios del amor, cuando literatura y amor siempre han ido de la mano, desde Sartre, Platón, el <em>Poema de Gilgamesh</em> y tantos otros. En un contexto que sólo prima los datos, el análisis y la estadística, me interesa pensar por qué se ha producido una especie de desahucio de la dimensión más mistérica y sugerente de la literatura en esos estudios, particularmente los afectivos. Además, recupero la obra de tres autores del siglo XX que no han sido canonizados como autores del amor e intento indagar en sus poéticas, en sus escrituras, pues realmente están forjando una teoría amorosa que sería interesante recuperar y repensar: Clarice Lispector, Franz Kafka y Marina Tsvetáyeva. Los últimos cuatro años me he dedicado a leer y escribir sobre eso.</p><p><strong>infoLibre le premia, entre otros motivos, por "demostrar la capacidad de la cultura para abrir preguntas, desafiar certezas y ampliar los límites de la conversación pública", nada menos. ¿Qué le dice esto?</strong></p><p>Bueno, es que la literatura siempre ha sido eso. Es decir, para mí, escribir, y antes de escribir, leer, siempre ha sido un espacio de indagación, nunca de afirmación. De hecho, con la escritura nunca he ido a buscar respuestas, he ido a perderme, a desorientarme y a entregarme a algo desconocido, algo que es siempre diferente e inexacto. Eso lo empecé a hacer al leer, cuando todavía no escribía, y después lo descubrí también en la escritura, como ese espacio donde se podía ir un poco más allá. Y ese más allá no implicaba abstraerse. Siempre me habían dicho que escribir era una forma de despegarse del mundo, de entrar en otra dimensión, pero para mí escribir siempre ha sido una forma de aterrizar distinto. Y leer siempre ha sido una forma de encontrarme con lo que no soy, con la diferencia y la alteridad. Esas palabras de infoLibre me resuenan porque, para mí, tanto la lectura como la escritura, siempre han significado eso.</p><p><strong>En ese proceso de encontrarse con lo que uno no es, ¿qué ha aprendido de </strong><em><strong>Reliquia</strong></em><strong> desde su publicación en enero?</strong></p><p>Hay dos procesos que es importante diferenciar bien e insistir en que no tienen nada que ver: una es la escritura y otra la publicación. Cuando uno escribe o, al menos, cuando yo escribo, solo pienso en la escritura y en nada más. Me dejo perder, me entrego a ese texto y no pienso en las finalidades ulteriores ni en lo que puede generar, ya que eso sería traicionar a la escritura misma. Yo pienso solo en la escritura y en lo que está pasando en ese espacio que se abre, pero después llega la recepción y ocurren cosas que a uno se le escapan, porque no las había previsto ni calculado. Por eso, el libro puede decir ahora cosas que no podía decir cuando se publicó hace seis meses, ni hace cuatro, ni incluso hace un año, cuando lo estaba escribiendo.</p><p><strong>Eso es que el libro está vivo.</strong></p><p>Sí. Y tengo la sensación de que ha ocurrido algo interesante, que no pensaba cuando escribía ni cuando publiqué <em>Reliquia</em>, y es que la cuestión del suicidio ha ocupado titulares de entrevistas, de diarios, de medios de comunicación. Eso no ocurre nunca, porque socialmente solo se puede abordar el suicidio desde una noticia o desde un estudio académico. Tengo la sensación de que solo podemos hablar de este tema de una forma analítica, fría, con datos y sin historia. Y, al mismo tiempo, siento que <em>Reliquia </em>ha podido situar la cuestión del suicidio no como tema, sino como historia, como relato de vida, en diarios, en medios digitales, en titulares, en portadas, en contras. Para mí, eso es algo que no calculaba. La escritura de este libro no tenía esa intención para nada, pero es algo que con el paso del tiempo celebro y que, de algún modo, demuestra que estamos sedientos de relatos de vida.</p><p><strong>¿Relatos de vida?</strong></p><p>Hay muchas cuestiones en nuestra sociedad de las que hablamos mucho. En este caso sería la salud mental, sobre la que es casi imposible no encontrar una noticia cada día. Pero es que incluso se ha creado ese concepto de salud mental que nos permite hablar de cuestiones muy profundas de una manera muy fría, muy calculada, desposeída de historia y de verdad. Por eso, creo que, de algún modo, el libro ha permitido una conversación en la que lo importante no es la categoría de salud mental, sino abrir una historia de vida. Eso es lo que la gente necesita y quiere: armar relatos sobre qué ha pasado en sus familias, con sus amistades, con sus vidas. Si tuviera que hacer un balance de lo que ha hecho el libro en estos últimos meses, destacaría eso. Para mí ha sido una sorpresa que obviamente celebro.</p><p><strong>La literatura, sea ficción o no ficción, pone en el tablero temas como el suicidio y la salud mental, de los que no somos capaces de hablar con profundidad en otros ámbitos, como sin ir más lejos el periodismo, donde es tan importante el titular.</strong></p><p>Claro. Creo que el espacio o el discurso literario llega a lugares a los que no llega el discurso histórico, sociológico, científico o periodístico. Y es así por esa dimensión de apertura, de abrirse a lo desconocido y ponerse a escribir sin cálculo, sin saber exactamente lo que va a ocurrir con ese texto. Lo que ocurre con la literatura, ese espacio inexacto y no coincidente con la realidad, es que abre puertas. Y yo creo que escribo por eso; si no, no escribiría.</p><p><strong>¿Están las nuevas generaciones abriendo la conversación pública sobre estos temas? En los medios siguen sin publicarse noticias sobre el suicidio, es una norma no escrita. ¿Nos ayudaría a ser una sociedad más sana hablar más abiertamente de ello y leer más relatos de vida?</strong></p><p>Estoy de acuerdo con lo que dices, aunque soy muy reacio a los discursos sobre salud mental. Tengo la sensación de que esta categoría ha servido para fingir que hablamos de un malestar y se ha convertido como una suerte de lugar común, una categoría que ya no significa nada. Me parece que ha pasado algo parecido con palabras  como juventud o precariedad, palabras que se han vaciado de sentido, en gran parte por lo que han hecho los poderes económicos y políticos, pero también los medios. No sé si acuñar este concepto ha servido para crear una conversación de historias y de relatos, o si ha servido para hacer un <em>check </em>sobre una cuestión urgente. Es decir, no sé si es más una operación cosmética o una voluntad clara de tener una conversación sobre eso. Hay algo que me dice que esta categoría esconde más de lo que abre. Esto lo digo como respuesta rápida, porque se tendría que matizar muchísimo, pero no sé si normalizar la categoría de salud mental realmente ha ayudado a expresar y profundizar en la cuestión del malestar social y de las pocas ganas de vivir que tiene muchísima gente.</p><p><strong>¿De dónde vienen esas pocas ganas de vivir? ¿Es algo social o individual?</strong></p><p>Eso es lo que indago en el libro. Te podría decir que mi respuesta a esta pregunta es <em>Reliquia</em>. Supongo que es imposible separar una dimensión social de una pregunta vital, biográfica y existencial. El problema, seguramente, sería darte ahora una respuesta que solo señalara la dimensión social, o una respuesta que solo señalara la dimensión biográfica, personal y existencial. Es imposible responder esto y seguramente por eso escribí ese libro.</p><p><strong>¿Qué importancia tiene para Pol Guasch escribir en catalán?</strong></p><p>Para mí no es una cuestión de importancia, sino de obviedad. Cuando me plantean estas cuestiones, me pregunto: "¿Le preguntarían a una persona que escribe en castellano cómo de importante es para ella escribir en castellano?" Creo que es una pregunta que no le han hecho absolutamente a nadie. ¿Le preguntarían a una persona que escribe en inglés cómo de importante es para él o para ella escribir en inglés? Creo que también es una pregunta que no se le ha formulado a nadie. Socialmente, hay una percepción según la cual quienes escribimos en una lengua minorizada tenemos que dar las gracias o reivindicar el hecho de poder hacerlo. En cambio, muchísima gente está escribiendo en otras lenguas que son igual de valiosas, preciosas e importantes, pero ese cuestionamiento sobre su dimensión no se les plantea. </p><p><strong>¿En la propia pregunta está la minusvaloración involuntaria?</strong></p><p>Es algo que ocurre y que deberíamos empezar a cuestionarnos y, a la vez, te digo que es normal que me hagas esa pregunta porque también nos la hacemos las personas que escribimos en lenguas minorizadas. Maria Mercè Marçal, una de nuestras grandes poetas, decía que formar parte de una cultura minorizada y oprimida también tiene algo de privilegio, porque implica estar constantemente repensando no solo su futuro, sino también su legado. Uno está constantemente repensando el pasado y el futuro de esa lengua y de esa cultura, en tanto que esa lengua y esa cultura no son obvias o socialmente no están marcadas como culturas y lenguas obvias, naturales y hegemónicas. Eso también te obliga a cuestionarte constantemente qué estás haciendo y cómo lo estás haciendo. Y esta pregunta que me da el hecho de escribir en catalán, ha marcado totalmente mi escritura. Es decir, yo creo que no hubiera escrito lo que he escrito y no hubiera llegado a los sitios donde he llegado si hubiera escrito en una lengua que no es esta.</p><p><strong>Igual no tiene mucho que ver, pero los medios preguntamos mucho a los grupos de música de chicas, por ejemplo, cómo es ser un grupo de chicas, pero no se lo preguntamos a los grupos de chicos.</strong></p><p>Exacto, y sí que tiene muchísimo que ver. Lo que ocurre con la lengua es que estamos todos muy sensibilizados con cuestiones de racialización, de género, de sexualidad y, cada vez más, de clase. Pero, en cambio, no estamos nada socializados, y menos en este país, con cuestiones que tienen que ver con lengua y con cultura. Parece que la violencia lingüística y cultural no existen o es algo menor. En realidad, y eso lo dice Elena Yásnaya Aguilar, una lingüista que me fascina, los derechos lingüísticos son los primeros por los que deberíamos luchar y que deberíamos reivindicar, porque sin lengua no hay existencia, y sin lengua no podemos reclamar los otros derechos, ni podemos articular las otras luchas. La primera lucha que deberíamos tomar política y socialmente es la lingüística y la cultural, porque sin lengua no hay comunidad, y sin lengua no hay exigencias, no existe la posibilidad de articular las otras luchas. </p><p><strong>Para terminar, dijo antes que uno toma conciencia de cómo va el libro porque se reedita o porque la gente va a las firmas. ¿Son las firmas lugares en los que la literatura cobra vida al encontrarse el autor y el lector? ¿Qué ha aprendido de sus encuentros con los lectores de </strong><em><strong>Reliquia</strong></em><strong>?</strong></p><p>Sí, totalmente. Para mí, lo bonito de estos últimos meses es que las firmas, los clubes de lectura y las presentaciones han sido espacios de encuentro y de compartir muchas historias con los lectores. La gente me ha contado cómo el libro ha resonado en sus biografías y en sus historias personales, así que de estos meses me llevo muchas cosas y me siento cargado de historias. Han sido meses en los que he podido leer muy poco y no he escrito nada, pero, en cambio, tengo la sensación de haber leído muchos libros por lo que la gente ha compartido conmigo. Esto es muy valioso, ya que me tomo el proceso de publicación y recepción como un momento en el que el libro se sigue escribiendo. Cuando imprimes el libro, todavía no está terminado. A mí me gusta acabar de escribirlo con los lectores, porque es cuando lo que has escrito realmente se eleva y cobra un nuevo sentido. Ahora tengo la sensación que es imposible separar <em>Reliquia</em>, y la historia que se cuenta en ese libro, de todas las historias que me han contado los lectores en estos encuentros. De hecho, cuando pienso en <em>Reliquia</em>, hay veces en las que pienso más en estas historias que se han invocado en los últimos meses que en la historia que aparece en el propio libro.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[36d1adc7-0152-4321-b78c-5cebec4e1e3a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 17:52:14 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/98afcd54-1c15-496a-b4d5-adfe228c2ae4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1242547" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/98afcd54-1c15-496a-b4d5-adfe228c2ae4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1242547" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pol Guasch: “'Reliquia’ ha situado en los medios el suicidio no como tema, sino como relato de vida”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/98afcd54-1c15-496a-b4d5-adfe228c2ae4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Goles de sangre y revolución en la cancha: 10 libros para el Mundial sobre el poder geopolítico y social del fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/goles-sangre-revoluciones-cancha-10-libros-entender-geopolitico-social-futbol-durante-mundial_1_2206984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a9eae0e2-098f-402d-942f-bb3d994dc295_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Goles de sangre y revolución en la cancha: 10 libros para el Mundial sobre el poder geopolítico y social del fútbol"></p><p>Pareciera que <strong>el planeta deja de girar cada cuatro años</strong> o, al menos, aminora la velocidad. Tal es el poder del <strong>Mundial de fútbol</strong>. Más que nada porque gran parte de la atención de millones de personas se centra en lo que sucede en el estadio cuando empieza a rodar el balón, como si, durante dos horas, eso fuera lo único que <strong>importara</strong>. El fútbol, el <strong>opio del pueblo</strong>, seguramente la más poderosa arma de distracción de masas que jamás haya ideado el ser humano, a la altura de la religión.</p><p>Los caprichos del destino y, principalmente, la <strong>geopolítica </strong>que encarna la FIFA, han querido que este año la gran cita del balompié se celebre en <strong>Estados Unidos</strong>, en alianza, eso sí, con <strong>Canadá </strong>y <strong>México</strong>. Vecinos del norte y del sur que están regular o terriblemente mal con <strong>Trump </strong>en función del día que tenga el mandatario del país que les separa, de manera que cualquier cosa puede pasar a partir de la inauguración del Mundial este <strong>jueves 11 de junio,</strong> y hasta la final del 19 de julio. Se puede hacer terriblemente largo eso de mantener las apariencias de <strong>buena vecindad</strong> con mínimos de cordialidad.</p><p>La <strong>política migratoria</strong> estadounidense, las <strong>restricciones </strong>de entrada a ciudadanos de determinados países —con el caso del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan como gran símbolo del torneo, tras ser excluido del Mundial después de que se le denegara la entrada a Estados Unidos pese a haber sido seleccionado por la FIFA, así como los exhaustivos cacheos a los jugadores de <strong>Senegal </strong>y <strong>Uzbekistán </strong>en el mismo aeropuerto—, la exclusión de Rusia o el intento de algunos gobiernos de <strong>lavar su imagen </strong>internacional a través del fútbol convierten el campeonato en un escenario de <strong>disputa global</strong> que va mucho más allá del césped y de los 90 minutos de contienda deportiva.</p><p>Poder, <strong>propaganda</strong>, <strong>violencia</strong>, derechos humanos y dinero. <strong>Mucho dinero</strong>. Todo eso se pone sobre la cancha porque, mientras la pelota va de acá para allá, también juegan los intereses de las élites políticas y económicas. El fútbol convoca multitudes, despierta pasiones y mueve miles de millones, pero también ha sido, desde siempre, un terreno fértil para abusos de poder, <strong>disputas políticas</strong> y <strong>tensiones sociales</strong>. </p><p>Una manera de comprender esta dimensión es leer <a href="https://altamarea.es/producto/goles-sangrientos/" target="_blank"><em>Goles sangrientos</em></a> (Altamarea, 2026), de <strong>Luciano Wernicke</strong>, que se adentra en la relación con el balompié de líderes tan distintos como <strong>Hitler </strong>o <strong>Evita</strong>, que sin duda comprendieron sus infinitas posibilidades, o repasa la utilización de Diego Armando <strong>Maradona </strong>como embajador de Argentina. Un título que reconstruye distintos episodios en los que el balón se vio arrastrado por oleadas violentas, conflictos territoriales o intereses propagandísticos a manos de dictadores, narcotraficantes como <strong>Pablo Escobar</strong> y otros siniestros protagonistas de la historia reciente. </p><p>En la misma línea apunta <strong>Toni Padilla</strong> en el ensayo <a href="https://principaldeloslibros.com/index.php?id_product=357&controller=product" target="_blank"><em>El historiador en el estadio</em></a> (Principal de los libros, 2021), en el que nos lleva en un viaje por los cinco continentes para conocer y entender la <strong>geopolítica </strong>del fútbol a través de las sorprendentes historias de 40 clubes, y, de este modo, desentrañar las <strong>complejidades </strong>del deporte rey y su impacto político, social y económico de nuestras vidas. Y se pregunta: ¿Qué ha llevado al fútbol a lo largo de los tiempos a actuar como <strong>detonante </strong>de conflictos bélicos, catalizador de revoluciones o transformador social en lugares tan diversos como <strong>España</strong>, Jordania, México, Iraq, Ucrania, Argentina o Hong Kong?</p><p>En <a href="https://altamarea.es/producto/futbolitica/" target="_blank"><em><strong>Futbolítica</strong></em></a><em><strong> </strong></em>(Altamarea, 2021), <strong>Ramón Usall</strong> propone una vuelta al mundo a través de clubes políticamente singulares para entender la mayoría de los acontecimientos que han marcado el último siglo: las rebeliones anticoloniales y la lucha de clases, el nazismo y el comunismo, la Guerra Fría y la de los Balcanes, los conflictos nacionales y la lucha contra las dictaduras. El mismo autor acaba de publicar <a href="https://altamarea.es/producto/futbol-por-la-libertad/" target="_blank"><em>Fútbol por la libertad</em></a> (Altamarea, 2026), en el que defiende que el fútbol ha representado en muchas ocasiones un espacio de resistencia y reivindicación, hasta el punto de que pueblos oprimidos encontraron en los estadios una forma de afirmarse públicamente frente al colonialismo.</p><p>En 2023 publicaba <strong>Alejandro Requeijo</strong><em> </em><a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/alejandro-requeijo-futbol-moderno-expulsado-clase-trabajadora-estadios_1_1421678.html" target="_blank"><em>Invasión de campo</em></a> (Ediciones B), un manifiesto contra el fútbol como <strong>negocio </strong>y en defensa del aficionado. Un alegato en defensa de la <strong>identidad </strong>de las gradas, contra la homogeneización que imponen las televisiones y el mercado capitalista, a partir de la base de que el fútbol es un <strong>patrimonio cultural, social</strong>, familiar e incluso estético. Porque, antes de que el dinero lo corrompiera todo, como en tantos otros ámbitos, el balompié era (y a veces todavía es, como ocurre principalmente en los mundiales), un vínculo de <strong>pertenencia</strong>.</p><p>Durante la guerra de Yugoslavia, <strong>Ramón Lobo</strong> sirvió como correo para mantener en contacto al futbolista <strong>Meho Kodro</strong> con su familia. A partir de esa experiencia personal nace <a href="https://www.librosdelko.com/collections/hooligans-ilustrados/products/el-autoestopista-de-grozni-y-otras-historias-de-futbol-y-guerra" target="_blank"><em>El autoestopista de Grozni y otras historias de fútbol y guerra</em></a> (Libros del KO, 2012), en el que el añorado corresponsal y <a href="https://www.infolibre.es/autores/ramon-lobo/" target="_blank">columnista de infoLibre</a> se preguntaba qué papel ocupa el deporte de semejante magnitud en un escenario bélico: de <strong>Sarajevo </strong>a<strong> Sierra Leona</strong> o <strong>Irak</strong>, el fútbol ha sido un mecanismo de integración para niños que tuvieron que rehacer su vida tras un conflicto, y ha servido infinitas veces para sobrellevar lo absurdo de la guerra. Que no es, en absoluto, poco.</p><p>El periodista y escritor <strong>Simon Kuper</strong> viajó a 22 países, de Argentina a Camerún, de Ucrania al Zaire, de Brasil a Sudáfrica, de Alemania o <strong>España</strong>, para investigar la poderosa influencia que el fútbol ejerce en la política, en la cultura y en la sociedad. El resultado, a medio camino entre un libro de viajes y un ensayo <strong>sociopolítico</strong>, es <a href="https://editorialcontra.com/producto/futbol-contra-el-enemigo/" target="_blank"><em>Fútbol contra el enemigo</em></a><em> </em>(Contra, 2012), un relato de las complejas tramas ocultas de ambición y poder, de pasiones individuales y nacionales, de su <strong>historia </strong>y, cómo no, de la belleza del deporte más popular del mundo.</p><p><a href="https://ficticia.com/catalogo/69" target="_blank"><em>Cuentos mundialistas</em></a> (Editorial Ficticia, 2010) es una compilación del periodista <strong>Carlos Barrón</strong> con motivo del primer Mundial en territorio africano, celebrado en <strong>Sudáfrica </strong>en 2010 (con victoria de España, huelga recordarlo). Se trata de relatos que mezclan realidad y ficción que aprovechan la literatura para relatar las tensiones sociales, los intereses políticos y las narrativas nacionales que se establecen en cada campeonato del mundo, que nunca se entiende del todo sin el <strong>contexto </strong>de su <strong>época</strong>. Por sus páginas aparece incluso una correspondencia ficticia de <strong>Franco </strong>y <strong>Mussolini </strong>hablando del poder y sus símbolos con motivo del Mundial de Italia 1934.</p><p><strong>Alejandro Fabbri</strong> ofrece en <a href="https://www.casadellibro.com/ebook-historias-secretas-de-los-mundiales-ebook/9789876145497/11526811?srsltid=AfmBOoqTlTFd7eI6Cx8Z29EsnfNYkaRvlTxFvilUIH2jb4vb9OCGXVHT" target="_blank"><em>Historias secretas de los mundiales</em></a> (Capital Intelectual, 2017) un recorrido por los rincones oscuros, las <strong>presiones </strong>políticas y las curiosidades de cada Copa del Mundo, desnudando los relatos oficiales. El autor recupera situaciones, analiza auges y caídas, y revela las presiones políticas y la corrupción: el <strong>boicot </strong>al primer Mundial, disputado en 1930 en Uruguay, por países europeos que se quejaban del frío polar de Sudamérica, el caso del jugador austríaco que humilló a los <strong>nazis </strong>(y al poco tiempo apareció muerto junto a su mujer en un misterioso accidente) o el triunfo de la selección argentina en <strong>1978 </strong>utilizado como <strong>propaganda </strong>por el dictador <strong>Videla</strong>.</p><p>Para terminar, recordamos el último Mundial celebrado hasta la fecha, en 2022 en Qatar, "a base de <strong>trabajadores muertos, derechos pisoteados</strong> y <strong>voluntades compradas</strong>" por los jeques a golpe de talonario, tal y como recalca el periodista <strong>Fonsi Loaiza</strong>, autor de<em> </em><a href="https://www.akal.com/libro/qatar_52420/" target="_blank"><em>Qatar. Sangre, dinero y fútbol</em></a> (Akal, 2022), un título que constata hasta qué punto los petrodólares pueden imponer su voluntad para blanquear a un país cuyo régimen somete totalmente a las mujeres a la tutela masculina, persigue y pena con prisión la homosexualidad y cercena los derechos humanos. Detalles que la FIFA decidió pasar por alto como si tal cosa porque, como decíamos al principio, <strong>parece que nada importa</strong> cuando el árbitro pita y <strong>empieza a rodar el balón</strong>.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[32330e4b-9e10-42d2-aed4-a33089e3c66d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 04:00:57 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a9eae0e2-098f-402d-942f-bb3d994dc295_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6310450" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a9eae0e2-098f-402d-942f-bb3d994dc295_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6310450" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Goles de sangre y revolución en la cancha: 10 libros para el Mundial sobre el poder geopolítico y social del fútbol]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a9eae0e2-098f-402d-942f-bb3d994dc295_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boikot: “A Vito Quiles le plantaron cara en Euskal Herria porque hay jóvenes que combaten el fascismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/boikot-vito-quiles-le-plantaron-cara-euskal-herria-hay-jovenes-combaten-fascismo_1_2206406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/31fb2a46-72d3-4735-8d8e-ca97b0771c55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boikot: “A Vito Quiles le plantaron cara en Euskal Herria porque hay jóvenes que combaten el fascismo”"></p><p>Casi 40 años lleva <a href="https://www.instagram.com/boikot.official.page/?hl=es" target="_blank">Boikot</a> cantando desde Vallecas contra la precariedad, la manipulación, el cansancio colectivo, la dignidad obrera y, en definitiva, todo lo que padece la gente de a pie pero no les interesa a los que manejan el mundo. Precisamente <em>No les interesa </em>(Maldito Records, 2026) es el título de su nuevo disco, el primero con canciones inéditas en 14 años, durante los que el grupo, quede claro, no ha parado en ningún momento de llevar sus reivindicaciones por miles de escenarios. Nos sentamos en una terraza de Carabanchel con Kosta Vázquez (voz, guitarra y compositor principal) y Alberto Pla (voz y guitarra) para hablar de su nuevo trabajo y de la actualidad de un grupo referente en el punk rock español más combativo y respondón.</p><p><strong>¿Qué es </strong><em><strong>No les interesa</strong></em><strong>?</strong></p><p>KOSTA: Es el decimocuarto disco de estudio de Boikot. Después de unos años de gira nos planteamos que sacar singles ya no era suficiente, nos sentíamos un poco anestesiados, así que había que enchufar otra vez la rabia y volver con un proyecto con cuerpo, criterio y alma. Eso es lo que hemos conseguido con <em>No les interesa</em>.</p><p><strong>¿Y qué es lo que no les interesa?</strong></p><p>K: Cualquier problema que pongas encima de la mesa: las guerras, la vivienda, la precariedad laboral. Solo les interesa lo que da dinero. Ese es el leitmotiv del disco. ¿Por qué ese abandono? Todo va hacia esa idea y, después de tantos años, queríamos sacar un disco con impacto, fuerza y madurez. Estamos muy ilusionados, como si tuviéramos 20 años. </p><p>ALBERTO: Teníamos muchas ganas de hacer un disco y no solo singles, porque eso es consumismo puro. Un disco que, además, sale en CD y en vinilo, porque queremos recuperar ese ritual de que la gente se siente en casa tranquilamente a escucharlo. Molaba mucho ponerte un disco, mirar la carátula, leer la letra, ver dónde estaba grabado... Queremos empujar a la gente a que lo deguste así, que no sea de usar y tirar, dentro de esta locura en la que estamos metidos.</p><p><strong>¿Y quiénes son esos a los que no les interesa nada que no dé dinero? Muchas veces hablamos así, de "ellos", pero como si fueran un ente al que nos referimos sin saber quiénes son realmente.</strong></p><p>K: Yo sí sé quiénes son y tienen nombre. El mundo ahora mismo lo domina un fondo de inversión que se llama BlackRock, que es el que hace y deshace en todos los países, el que consigue que todos los políticos sean títeres de sus decisiones económicas y, por ende, de cualquier decisión social que nos afecte a nosotros, porque no van a hacer nada que no les dé dinero. Si hay que ponerle un impuesto al sol, si la energía no puede ser gratis, si no hay límite en el precio de la vivienda, ellos son los que están ahí. Se llaman BlackRock y son la lacra contra la que nos toca luchar ya que, ahora mismo, ningún dirigente, ni siquiera Donald Trump, puede luchar contra ellos porque tienen inversiones millonarias en todo el mundo, en todos los ámbitos y en todas las instituciones. </p><p><strong>Habéis repetido varias veces "si no les da dinero, no les interesa", que es una afirmación también recurrente en el álbum. Está claro que es la idea nuclear.</strong></p><p>A: Sí. Y es una forma también de recordar que hay que luchar por lo social. Muchas veces, cuando se quejan de que la Seguridad Social pierde dinero yo pienso, claro, es que es para eso, para utilizar el dinero en el bienestar de la gente y, sobre todo, en sanidad y educación, y no tiene por qué ser siempre todo rentable económicamente. En estos casos, es rentable para las personas, porque estás cuidado y educado, pero claro, si no se gana dinero, efectivamente, no interesa.</p><p>K: Imagina que no tuviéramos que pagar vivienda ni energía, la cantidad de gente que podría destinar su capacidad económica para otras cosas, como formarse, viajar o aprender. La esclavitud no la abolieron, la metieron en nómina, y ahora tienes que vivir pagando la mitad de tu sueldo para una hipoteca o un alquiler. Por otro lado, está la energía, porque te tienes que desplazar, pero siguen apostando por el petróleo porque no quieren que dependamos totalmente del sol. Si no tuvieras hipoteca ni que pagar la energía, imagínate cómo sería el mundo. Probablemente, la gente pensaría más y eso no les conviene, ya que prefieren esclavos a gente que piense.</p><p><strong>Esos son problemas que sufrimos mucho en Madrid, que es donde estamos. Desde Vallecas, Boikot reivindica mucho los barrios como resistencia en unas ciudades gentrificadas y sin identidad. ¿En los barrios está la verdadera ciudad?</strong></p><p>K: Fíjate lo listos que son los fachos que al diseñar los nuevos barrios hacen urbanizaciones cerradas, precisamente porque no quieren que haya vida en comunidad en lugares como Vallecas, o Carabanchel, donde estamos ahora, donde la gente sale a la calle, se conoce, interactúa, hay centros sociales... En los barrios nuevos todos son urbanizaciones enormes cerradas sin contacto real con la calle. Quieren lo contrario a la idea del pueblo a la que nosotros cantamos, es decir, el individualismo, el sálvese quien pueda. Nuestra canción <em>El pueblo</em> recuerda que los cambios sociales siempre han existido a base de las comunidades que se han juntado y organizado, pero ahora quieren anestesiarnos y que cada cual se busque la vida.</p><p><strong>En los PAU todo son urbanizaciones cerradas y avenidas de diez carriles para separar aún más a los vecinos. </strong></p><p>K: Sí, se han cargado esa comunión social que había antes en barrios que siguen existiendo, porque Vallecas y Carabanchel son buenos ejemplos de barrio a día de hoy todavía. </p><p><strong>Resistimos un poquito. Otra canción del LP es </strong><em><strong>Hey Libertad</strong></em><strong>, una palabra tan usada torticeramente en Madrid.</strong></p><p>K: Esa canción nació porque veíamos cómo al fascismo ahora lo llaman libertad, y cómo querían apropiarse de una terminología...</p><p>A: De la que se han apropiado, de hecho.</p><p>K: Efectivamente. Entonces, ¿qué pasaría si la libertad fuera una mujer? ¿Sería Ayuso? No. En esa canción intentamos dar ese punto de vista diferente.</p><p><strong>Otra canción se titula </strong><em><strong>La otra mitad</strong></em><strong> y la letra dice: "Somos 26 millones de hijos de puta a los que quieren fusilar".</strong></p><p>A: Esta surge de los mensajes que <a href="https://www.infolibre.es/politica/francisco-beca-general-retirado-llama-irrepetible-franco-quiere-fusilar-26-millones-personas_1_1190764.html" target="_blank">se filtraron de un grupo de WhatsApp</a> con comandantes, generales y demás mandos militares gordos, porque no eran soldaditos de a pie. Eso sirve para que veamos lo que hay ahí metido. Muchas veces damos por sentada la democracia como si fuera a existir siempre, pero a cualquier loco de estos le da un día por hacer algo y se acaba esto. Que es verdad que la democracia, o falsa democracia como dicen algunos, no es perfecta, pero por lo menos no nos matamos entre nosotros. Eso puede pasar y se vio en ese grupo de WhatsApp porque, si fuera por esta gente, nos fusilarían. De hecho, sacamos en el videoclip el mensaje que dice "y los niños también", a lo que un general responde "pero bueno, por favor". Es una barbaridad, esa gente está muy envenenada. Muchas veces me pregunto por qué nos tienen tanta rabia a la gente. ¿Por qué envenenan tanto a la gente? Eso es lo que está pasando con las redes sociales. Alimentan eso, que es malísimo, y queda reflejado en esta canción.</p><p><strong>En </strong><em><strong>Cenizas en el corazón</strong></em><strong> se grita mucho "políticos de mierda". Pero esta canción tiene un contexto muy concreto.</strong></p><p>K: Esta letra está tratada desde el punto de vista parcelario y se refiere a los políticos que tuvieron la culpa de los incendios del año pasado. </p><p>A: Algunos son políticos de mierda, pero no todos, no hay que generalizar, porque hay algunos que están intentando luchar. Pero es verdad que la gente de derechas dice "todos los políticos son iguales", o "todos corruptos", aunque ese es un cliché. Es como los que dicen que son apolíticos y ya sabes que son de derechas.</p><p>K: Cuando lanzamos <em>La otra mitad</em> hubo comentarios de alguien que preguntaba: "¿Qué pasa con los que no somos ni de un lado ni del otro?" Al final, si tú no piensas que estás en un lado de la partida, ellos tomarán partido por ti y te pondrán del lado que consideren.</p><p>A: Es normal que los chavales estén mareados, porque se están perdiendo mucho los principios con tanto internet y manipulación en las redes sociales. Hay chavales que no saben ya dónde está lo bueno y lo malo. Es como lo que hablábamos de la libertad, ya solo falta que aparezca uno de Vox escuchando a Bob Marley. Eso a un chaval le llega a confundir y es peligroso.</p><p><strong>Entre tanta denuncia y reivindicación, emerge </strong><em><strong>Ayer tuve un sueño</strong></em><strong>, que es una composición esperanzadora. ¿Tenemos que insistir en soñar un mundo mejor? Si no lo imaginamos, nunca lo haremos real.</strong></p><p>K: Hay esperanza y futuro, y hay chavales que se organizan en la lucha. Cuando Vito Quiles fue a Euskal Herria le plantaron cara, porque todavía hay gente y chavales jóvenes que combaten el fascismo. <em>Ayer tuve un sueño</em> está basada en lo que dijo Martin Luther King y lo que nos gustaría del mundo. Creo que es un tema distinto en nuestro repertorio, bonito y esperanzador, porque la protesta no tiene por qué ser gris, sino que hay muchos colores.</p><p><strong>Dedicáis también una canción, </strong><em><strong>El pueblo</strong></em><strong>, a Lorca, Antonio Machado y Miguel Hernández. ¿Hay que mantener la memoria de semejantes referentes?</strong></p><p>K. Me planteé qué pasaría si les escribiera una carta a los tres contándoles lo que pasa ahora desde donde ellos lo dejaron. La letra está en un punto dulce en el que los chavales pueden entender quiénes eran Lorca, Machado y Miguel Hernández y despertar su interés. Porque muchas veces parece que son las batallas del abuelo, que si la Guerra Civil, que si Lorca, pero eso es lo más importante y el pasado no se puede olvidar, porque se ha demostrado que se repite.</p><p>A: Son poetas y escritores que luchaban contra el sistema. Hoy en día, la música ayuda mucho a que lleguen los mensajes y merece la pena recordarles.</p><p><strong>¿Faltan bandas contestatarias en la música actual? Que las hay, pero no sé si con la influencia de hace 20 o 30 años.</strong></p><p>K: Hay mucha autocensura en las bandas porque no les gusta incomodar con sus canciones y porque saben que, al final, la censura viene en forma de algoritmo. Por eso, muchos prefieren anestesiarse y contar cosas asépticas, pero es verdad que hay muchos chavales jóvenes, nuevas bandas, que vienen con unas letras muy cañeras, incluso grupos que ni siquiera son de punk rock, como puede ser Carolina Durante, con un punto más irónico.</p><p><strong>¿Cómo es esa censura del algoritmo?</strong></p><p>K: A nosotros nos ha pasado con dos nuevas canciones, <em>Toro </em>y <em>Los últimos niños</em>, que han sido censuradas por YouTube. Lo que ocurre es que la censura ya no es como antes, que te las quitaban de la plataforma; ahora lo que hacen es hundírtelas dentro del <em>feed</em>, la ponen al fondo para que la gente no pueda verla, y no te dejan promocionarla. Esto es algo que muchas bandas tienen claro porque saben que dependen del algoritmo para vivir, y ese es el puto problema. </p><p><strong>Pues, justamente, estas son las dos últimas canciones que quería comentar. </strong><em><strong>Los últimos niños</strong></em><strong> habla del asesinato de los más pequeños en las guerras y es desgarradora. Además, con el violín de Ara Malikian.</strong></p><p>K: Es dura. El <a href="https://www.infolibre.es/temas/gaza/" target="_blank">genocidio en Gaza</a> fue determinante para escribirla, pero es verdad que durante el resto de la historia ha habido muchos conflictos armados en los que las madres han perdido a sus hijos, que yo creo que es lo más duro y lo más triste que puede existir en el mundo. La letra es desgarradora, efectivamente, pero es que lo que estábamos viendo en ese momento en las noticias que nos llegaban, era increíble, por lo que sentimos que teníamos que hacer algo. Es una de las mejores canciones que hemos hecho, pero es una pena haberla tenido que escribir.</p><p>A: Y hay que recordar que en Gaza todavía se sigue matando gente. Porque, en este mundo de tanta rapidez, parece que esto ha quedado ya archivado porque un político ha dicho que se ha terminado. Pasa todo muy deprisa, pero las canciones quedan, así que queremos que esto conste en acta.</p><p><strong>Nos falta hablar de </strong><em><strong>Toro</strong></em><strong>, una canción sobre la tauromaquia desde el punto de vista del animal asesinado.</strong></p><p>A: Es que en Telemadrid todavía ponen toros, ¡es increíble!</p><p>K: Quisimos darle un punto de vista diferente, no se mete con nadie ni insulta, sino que intenta expresar lo que puede llegar a sentir el animal, aunque nunca lo sabremos.</p><p>A: A ver si así lo entienden.</p><p>K: Sabemos que no podemos cambiar el pasado ni el presente, pero nuestra intención es romper esa cadena de violencia y contribuir a que las nuevas generaciones no continúen esta barbarie y que la vean como lo que es: una barbaridad. Esta es la única manera de poder acabar con ello, no ahora, pero igual en 50 años. Ojalá podamos contribuir.</p><p><strong>Hemos repasado muchas canciones, Igual no hace mucha falta explicar a qué suena un disco de Boikot después de más de treinta años de carrera, pero lo cierto es que estamos ante un disco muy variado.</strong></p><p>K: Estamos en ese punto en el que no queremos perder nuestra identidad, pero tampoco repetirnos eternamente, porque en ambos casos estás perdido. Estamos, por tanto, en esa evolución y transformación. Personalmente, yo sigo formándome estudiando violonchelo en el conservatorio, somos musicalmente muy inquietos. No tenemos que pedir permiso ni perdón por evolucionar, simplemente seguimos avanzando, e ir dejando en el camino algunos cadáveres, como quien dice, es parte del crecimiento personal y colectivo del grupo. Yo creo que la supervivencia de la especie consiste en evolucionar, en el momento que te quedas parado, caducas.</p><p>A: El sello de Boikot siempre está ahí.</p><p><strong>¿Cuáles son los planes de Boikot a partir de ahora?</strong></p><p>K: Presentar el disco, que sale el 19 de junio, por todos los festivales que podamos. Ya venimos desde hace algunos conciertos metiendo una decena de canciones nuevas y la gente las ha tolerado muy bien porque dan aire fresco al repertorio. Nuestras canciones se amplifican en el escenario, que es nuestra verdadera promoción, donde todo cobra vida y las canciones forman parte de las personas. Nos gusta, además, ver generaciones diferentes en nuestros conciertos, con padres que traen a sus hijos, eso es lo más bonito que podemos vivir. Hay relevo generacional, sigue habiendo mucha gente joven en nuestros conciertos, no nos hemos estancado a morir con una generación, y eso nos motiva.</p><p>A: Y nos mantiene jóvenes.</p><p><strong>Boikot ha ido evolucionando, el público cambiando, pero los temas de las canciones son los mismos, porque los problemas nunca se solucionan. ¿Esa es la lástima?</strong></p><p>K: Es verdad que los problemas están envueltos de otra manera, pero son los mismos.</p><p>A: Es la lucha entre el bien y el mal de toda la vida, no hay otro guion.</p><p>K: Pero no queda otra que pelear, porque la derrota viene cuando no peleas. Por eso, hay que seguir peleando, que es lo que intentamos en nuestros conciertos: que la gente no se sienta derrotada ni sola. Si conseguimos eso, nuestra misión está cumplida.</p><p>A: Ganar es no tener miedo a perder.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[5b1e94c8-a1fe-40fb-b0b7-6b39bfed6286]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 04:01:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/31fb2a46-72d3-4735-8d8e-ca97b0771c55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2470358" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/31fb2a46-72d3-4735-8d8e-ca97b0771c55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2470358" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Boikot: “A Vito Quiles le plantaron cara en Euskal Herria porque hay jóvenes que combaten el fascismo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/31fb2a46-72d3-4735-8d8e-ca97b0771c55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas musicales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baltasar Garzón: "Ya no se estilan los golpes de Estado a la antigua usanza, ahora es mucho más refinado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros/baltasar-garzon-no-estilan-golpes-antigua-usanza-ahora-refinado_1_2205767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5d0d5f18-b0d3-4331-be48-b2c57a7f70b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baltasar Garzón: "Ya no se estilan los golpes de Estado a la antigua usanza, ahora es mucho más refinado""></p><p><a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/democracia-amenazada-fascismo-ataca-convivencia_1_2198570.html" target="_blank"><em>La democracia amenazada. Cuando el fascismo ataca la convivencia</em></a> (Planeta, 2026), es el libro más combativo de <a href="https://www.infolibre.es/autores/baltasar-garzon/" target="_blank">Baltasar Garzón</a> (Torres, Jaén, 1955). Una llamada de atención que incita a la acción para evitar que continuemos caminando hacia un punto de no retorno, en la que no faltan argumentos y reflexiones para entender los temas que están impactando en nuestras vidas: desde el aquelarre judicial y la conspiración para acabar con los fiscales generales del Estado (Dolores Delgado primero y Álvaro García Ortiz después) hasta las investigaciones de crímenes del franquismo, los casos de <em>lawfare</em>, la corrupción, el racismo, los bulos o las nefastas consecuencias de la irrupción de Donald Trump en la política internacional. Nos lo cuenta él mismo.</p><p><strong>¿Qué es </strong><em><strong>La democracia amenazada</strong></em><strong>?</strong></p><p>Un libro de combate que nace desde las tripas, lo cual no implica que no sea de reflexión, que también lo es, porque en él analizo temas con los que llevo muchos años, tanto de política de España como internacional. </p><p><strong>El subtítulo del libro es </strong><em><strong>Cuando el fascismo ataca la convivencia</strong></em><strong>.</strong></p><p>Porque analizo el desarrollo de la extrema derecha y la adquisición de un poder que creíamos que nunca iba a conseguir. Aunque en mi obra anterior, <em>Los disfraces del fascismo</em>, de 2022, ya lo anunciaba y avisaba de que esto podía ocurrir, realmente no me imaginaba que iba a ser tan fuerte y tan real aquello que advertía. En esta ocasión, vuelvo a insistir en que todavía estamos en un desarrollo que puede ir a peor. Ya lo hemos visto materializarse en hechos concretos como guerras, invasiones de países, alteración de mecanismos democráticos, secuestro de personas e incluso del presidente de un país. Puedes estar o no de acuerdo con un dirigente, pero representa un país. Todo resulta un poco distópico. </p><p><strong>Este libro es una advertencia, entonces.</strong></p><p>Es una llamada de atención, sí, una advertencia. Un grito para preguntarnos: ¿qué estamos haciendo?, ¿qué podemos hacer?, ¿qué está ocurriendo? Para responder a eso acudo a una serie de vectores fundamentales, empezando por la justicia. A partir del análisis de las acciones judiciales respecto a los dos últimos fiscales progresistas, Dolores Delgado y Álvaro García Ortiz. Desde un punto de vista diferente, pero muy similar, en dos salas distintas del Tribunal Supremo ha habido una acción muy concreta y sostenida que me preocupa porque ha desvelado que había una finalidad <em>ultra vires</em>, es decir, más allá de lo que aparentemente estaba aconteciendo. Eso me ha preocupado.</p><p><strong>¿Por qué?</strong></p><p>He seguido especialmente todo el proceso del caso de Álvaro García Ortiz, con el cuestionamiento de principios que rigen el proceso penal y la presunción de inocencia. Es un terreno que creo conocer:  cómo investigar la instrucción de un proceso judicial, la cooperación jurídica internacional, las comisiones rogatorias… Lo que he visto es cómo todo se ha alterado, cómo el rol policial pasa a ser protagonista y hay una especie de sometimiento a las directrices de ese instrumento de investigación y, finalmente, cómo se llega a una solución final, que es la condena del fiscal general. Me preocupa lo que cuento en este primer capítulo, unido al siguiente sobre el <em>lawfare</em>, que es la instrumentalización del derecho con fines diferentes. </p><p><strong>¿Hay </strong><em><strong>lawfare </strong></em><strong>en España?</strong></p><p>Siempre me dicen que acuso a los jueces. Ojo, no. Yo digo que hay <em>lawfare </em>en España, con lo que discrepo con aquellos que dicen que no y que incluso salían en manifestación haciéndose protagonistas exclusivos del <em>lawfare</em>, que fue cuando salían jueces, fiscales con sus togas y demás. No, oiga, el <em>lawfare </em>es mucho más complejo. No es solo una pata judicial, necesita muchos componentes: el político, el mediático, el económico y financiero y el judicial. Hay <em>lawfare </em>interno, horizontal o vertical, es decir, es todo un conjunto de acciones que, utilizando mecanismos jurídicos o de componente judicial, buscan producir otros fines. Y para eso tienen que atravesar algunos más, que puede ser una condena, que puede ser incluso una absolución, porque hay <em>lawfare </em>que se concreta y se posiciona durante ese camino y no busca otra cosa.</p><p><strong>Es un ataque coordinado desde distintos frentes.</strong></p><p>Analizando esa situación, llego a la conclusión de que, efectivamente, ese fenómeno existe en España, como en otros países. Pongo ejemplos concretos y no solamente el del fiscal general, sino también otros como los de Mónica Oltra, Victoria Rosell o Pablo Iglesias. Todo esto me lleva a enumerar las amenazas de la democracia: la corrupción, los lobbies, el resurgimiento del nazismo, la desinformación, el cuestionamiento del derecho internacional, la desaparición de la estructura internacional del derecho que se ha construido desde la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo hacia estructuras autoritarias con golpes de Estados blandos. Este es un libro que responde a una idea progresista de la visión del derecho y de su función en una sociedad moderna, frente a quienes cuestionan la vigencia de los derechos humanos.</p><p><strong>¿Hemos cometido el gran error de dar por sentada la democracia?</strong></p><p>Sí, sin lugar a dudas. Hace muchos siglos ya alguien dijo que la democracia, o la libertad, no es un reino conquistado para siempre, sino algo que se hace día a día. Esto es verdad, las instituciones democráticas son estructuras muy complejas que hay que cuidar, valorar, sanar y defender de forma constante, porque lo más fácil es quebrantarlas. La indiferencia, el silencio, el miedo... Las amenazas contra la democracia están ahí. Porque el autoritarismo es inabarcable cuando alguien tiene el poder de ejercerlo, y digo esto pensando también en las plataformas digitales y en la importancia de la inteligencia artificial. Mientras hablamos, están saliendo informaciones de forma sistemática que no tienes tiempo de analizar, a pesar de que la sociedad te exige respuestas inmediatas. Eso te obliga a emitir opiniones y juicios que, a su vez, se concatenan con otros como si fueran hechos definitivos, y no lo son. Estamos obligados a analizar resoluciones judiciales que salen hoy, que no deberían de ser públicas y, sin embargo, lo son, y se publicitan simultáneamente, con valoraciones incluidas, con una difusión masiva en las redes sociales, con unos <em>deepfakes </em>tremendos, con los algoritmos que te vuelven loco. ¿Cómo te resistes a todo eso? ¿Qué mecanismos tenemos que tener y qué reflexión tenemos que hacer para que algo que nos está dañando no acabe con nosotros?</p><p><strong>Con tanta velocidad no hay reflexión posible.</strong></p><p>Es lo mismo que preguntarse cómo le transmito a alguien que la extrema derecha no es una ideología bondadosa, que no busca el bienestar social entendido como un reparto igualitario de derechos y obligaciones del que todos, en una sociedad democrática, tenemos derecho a disfrutar. ¿Cómo es posible que sectores de la juventud o de las clases populares acepten esos planteamientos sabiendo que son falsos? Entonces, claro, la cabeza a uno le da vueltas. Yo soy andaluz: ¿cómo ha podido Vox colocarse en algunos puntos de Almería como primera fuerza? La única explicación que encuentro para que en El Ejido haya triunfado la extrema derecha es que aceptamos la posición de los migrantes como esclavos. ¿Qué estamos haciendo para que esto sea así? A todo esto trato de dar algunas respuestas, con algunas reflexiones analizando esa realidad social, pero también partiendo de la experiencia y los planteamientos que creo que deben de dirigirse a consolidar esa arquitectura de derechos. </p><p><strong>¿Se está destruyendo el derecho internacional?</strong></p><p>Hay una parte del libro donde me planteo la afirmación como pregunta: ¿el derecho internacional ha muerto? La respuesta que me doy es que no, pero es complicado. ¿Qué haces frente a alguien que te destruye absolutamente o que sanciona a los miembros de la Corte Penal Internacional? Es muy grave, pero trato de no ser absolutamente derrotista, sino poner de manifiesto las dificultades y, sobre todo, hacerlo de una forma fácil de leer. Lo que procuro es que nadie, ni yo mismo, me pueda decir "no hiciste todo lo que podías hacer", y al menos compartir lo que tengo dentro. El que quiera leer, que lea. El que quiera entender, que entienda. Pero lo que no voy a hacer es afirmar la frase del que pueda hacer, que haga. Yo lo digo en sentido inverso: oiga, el que pueda hacer que haga, no. El que quiera entender, que entienda lo que esa frase previa comporta como amenaza contra la democracia.</p><p><strong>¿Se percibe un verdadero refinamiento antidemocrático que recorre el planeta como una tormenta en tiempos oscuros en los que el fascismo gana terreno?</strong></p><p>Sí, porque, fíjate, ya no se estilan los golpes de Estado a la antigua usanza, ahora es mucho más refinado. Se trata de vaciar las instituciones, hacer lo que yo denomino democracia recitativa, en la que aparentemente tenemos todos los derechos, pero vaciados de contenido. Decimos que defendemos la democracia y hacemos todo lo necesario para acabar con ella. Decimos que defendemos los derechos y el principio de presunción de inocencia, incluso en declaraciones del Consejo General del Poder Judicial, cuando lo que hay encima de la mesa es la opinión de dos políticos con responsabilidad diciendo que, bueno, quizás los jueces no están cumpliendo lo que deben porque están focalizando su actuación contra un grupo político determinado. Lo que sí está constatado es que el derecho de defensa de las personas afectadas se ha ido a tomar viento, porque ya está masacrado. Ese es un componente peligroso y no puedes decir nada porque te puede suponer complicaciones que no necesariamente consisten en que te vayan a dar un forrazo, no, basta un titular. Y luego vete a rectificar, a buscar los motores de los algoritmos. Por eso, al final, dices "pues qué le vamos a hacer". </p><p><strong>¿De ahí la necesidad de "acabar con las investigaciones penales prospectivas que solo tienen como finalidad destruir a las personas físicas y jurídicas"?</strong></p><p>Sí, e incluso a veces se hacen inconscientemente. No estoy acusando a jueces de que lo están haciendo intencionadamente, pero hay veces que el contexto social en el que se mueven algunas investigaciones tiene unos intereses espurios muy concretos. Tienes que tener muy claro lo que haces desde las instituciones. No es lo mismo desarrollar una campaña corrosiva de comunicación desde una empresa privada o desde posiciones individuales que dejarse llevar por ellas desde una institución. Eso es muy peligroso, la posición es totalmente asimétrica. Cuando tú tomas decisiones desde un poder constituido, en este caso puede ser el judicial, tus decisiones tienen una trascendencia muy importante y definitiva. Las otras afectan al desarrollo de la convivencia social que, al fin y al cabo, cada uno la soportamos como podemos. </p><p><strong>El libro enumera un listado de amenazas muy concretas a la democracia. ¿Es fundamental tenerlas bien localizadas para intentar atajarlas?</strong></p><p>No son las únicas, empiezo por los mercados y vehiculo varias amenazas en el ámbito del poder judicial. Hay también, en el capítulo de la corrupción, una serie de recetas o consejos sobre qué se puede hacer y  qué se debería hacer. Están extraídas de la experiencia, del análisis, y son cosas teóricamente posibles y nada extrañas. Que nadie diga después que en algún momento no le dijeron que esto era un riesgo y que podíamos hacerlo y no lo hicimos. Que cada uno asuma su responsabilidad. Cuando hablo de los lobbies y pongo en cuestión ese fenómeno, digo que sería bueno que los grupos políticos, ya que hay iniciativas legislativas sobre los lobbies que están languideciendo, se pusieran de acuerdo porque representan a los ciudadanos. Y si todos estamos clamando ahora a voz en grito que los lobbistas, los expresidentes, los de antes, los de ahora y me temo que los siguientes también, hacen una actividad que puede ser legítima si fuera legal o estuviera cubierta legalmente, hagámoslo. O la instrumentalización de la justicia a través de querellas populares, desde el ejército de la acción popular, que defienden intereses corporativos o privados concretos. El <em>lawfare </em>tiene muchas caras.</p><p><strong>¿Estamos a tiempo de salvar nuestra propia democracia?</strong></p><p>Hay posibilidades de que no vayamos a un estadio todavía más degradado, pero tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad. Cuando yo antes decía que sabemos que la extrema derecha no nos va a salvar los derechos, sino solo aquellos que le interesen, ahí hay una responsabilidad. Cuando decimos que tenemos que ser beligerantes contra la corrupción, no podemos distinguir, es decir, no podemos no hablar de Kitchen o de Gürtel como si esto no fuera una trama contra el PP y no una trama del PP, porque eso quiere decir que no has aceptado todavía veintitantas sentencias, causas judiciales y bastantes condenas con sentencia firme. Es verdad que hay asimetría de poder, pero si cada uno hiciéramos lo que corresponde... A mí me decían que era un brindis al sol la defensa o la investigación de los temas de Chile y Argentina, pero se consiguieron avances. Cada uno tenemos que hacer aquello que podamos y que debemos hacer, y que no se toquen los derechos que hemos consolidado. Porque si aceptamos que se toquen, vamos a sufrir las consecuencias. Y no será culpa de ellos, sino de todos.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[54c5def9-ae0d-4bae-b6a7-9b3c41f6c0e5]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 04:01:11 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5d0d5f18-b0d3-4331-be48-b2c57a7f70b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3951443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5d0d5f18-b0d3-4331-be48-b2c57a7f70b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3951443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Baltasar Garzón: "Ya no se estilan los golpes de Estado a la antigua usanza, ahora es mucho más refinado"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5d0d5f18-b0d3-4331-be48-b2c57a7f70b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto San Juan: “El papa debe reunirse en público con las víctimas de pederastia, no dar una misa en Cibeles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/cine/alberto-san-juan-papa-deberia-reunirse-victimas-pederastia-iglesia-no-dar-misa-cibeles_1_2204444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/e4b706e8-e426-4d51-9eae-8832622cbd1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alberto San Juan: “El papa debe reunirse en público con las víctimas de pederastia, no dar una misa en Cibeles""></p><p>Madrid espera engalanada al <strong>papa León XIV</strong> y, justo por eso, sería un punto genial que, entre tanto cartel y tanta pancarta en su honor, los caminos inescrutables de esta capital al borde del colapso terminaran poniendo al pontífice, aunque fuera de pasada, ante uno de los anuncios promocionales de <em><strong>La luz</strong></em>. “¿Eso qué es?”, imaginemos que preguntaría. </p><p>Pues, sin rodeos: una película escrita y dirigida por <strong>Fernando Franco</strong> que se estrena este viernes y cuenta la historia de Manuel (<strong>Alberto San Juan</strong>), un párroco muy apreciado en su parroquia que, ante la amenaza de que su pasado salga a la luz, confiesa públicamente ser un <strong>pederasta arrepentido </strong>y pone en jaque los cimientos de la propia institución que lo protegió. “Vaya”, respondería el santo padre. </p><p>Lo suyo sería que se quedara <strong>contrariado </strong>y dándole vueltas al asunto, pues ese es en esencia el objetivo de la cinta. "Queremos hablar de un tema que nos parece importante, relevante y <strong>grave</strong>: la gestión de los <strong>abusos </strong>dentro de la <strong>Iglesia Católica</strong>", apunta a <strong>infoLibre </strong>el cineasta, que aclara: "No es una película de abusos, ni sobre abusos, sino acerca de la <em><strong>mala praxis</strong></em> en cómo se está gestionando eso en el seno de una institución tan poderosa como la Iglesia Católica".</p><p>Nunca sabremos si esta explicación sería suficiente para León XIV o querría, por el contrario, saber algo más. Sea como fuere, toma la palabra San Juan para hacerse escuchar a través de <strong>infoLibre</strong>: "El hecho de que <strong>el papa no vaya a tener un encuentro público</strong> con las <strong>víctimas </strong>de pederastia en el seno de la Iglesia en España, con la dimensión que tiene este problema en este país, y que, de tenerlo, vaya a ser en privado, me parece <strong>revictimizar</strong>, volver a hacerles sufrir a aquellos que tanto sufrieron y siguen <strong>sufriendo </strong>con esas heridas de muy difícil <strong>reparación</strong>".</p><p>"¿Cómo considera que algo tan <strong>grave </strong>no ha de ser un tema <strong>prioritario</strong>?", se pregunta el actor, sabedor de que no va a encontrar respuesta en quien debería darla. Y, entre enfadado y resignado, se responde a sí mismo para no dejar el interrogante en el aire: "Ese es el <strong>primer encuentro</strong> que debería tener,  <strong>no dar una misa en Cibeles</strong> o lo que sea. Debería reunirse en público<strong> </strong>con las <strong>víctimas </strong>y que escuchemos todos qué les dicen. Y que no se quede en palabras, sino que podamos comprobar en qué se traduce luego".</p><p>Le vendría bien al papa ir al cine a ver <em>La luz</em>, como tampoco le haría ningún mal a cualquier obispo, cura, sacristán, monaguillo o feligrés en general. La jerarquía da absolutamente igual, pues cualquiera con un mínimo de <strong>humanidad </strong>puede comprender y debería <strong>empatizar </strong>con las víctimas de <strong>pederastia</strong>, sea en el entorno que sea. "No ha cambiado usted de colonia. ¡Qué asco me da cada vez que la huelo!", le espeta uno de los abusados, ya adulto, al padre interpretado por San Juan.</p><p>Un párroco capaz de <strong>ponerse de rodillas</strong> ante los clientes de un bar para <strong>implorar </strong>un <strong>perdón </strong>en realidad imposible, y cuya <strong>culpa </strong>insoportable le lleva hasta un punto de no retorno en el que la <strong>confesión pública</strong> es la única huida hacia adelante posible. Y así lo hace a pesar de que sus propios superiores le aconsejan calma, le recuerdan que los delitos podrían haber <strong>prescrito </strong>si hubiera tenido paciencia. El <strong>silencio</strong>, ya se sabe, es mucho más efectivo que la <strong>mentira </strong>para ocultar el <strong>delito </strong>(que no <strong>pecado</strong>, como se empeña en decir todo el rato el cura, incapaz de diferenciarlo).</p><p>Contra el <strong>silencio </strong>y en favor de la verdad actúa Manuel, y eso es,  precisamente, lo que llama la atención del espectador, que no puede evitar considerar semejante confesión no ya un tanto <strong>inverosímil</strong>, sino directamente <strong>utópica</strong>. Y esa es, para el director, una “<strong>paradoja</strong>”, pues en realidad lo que está haciendo es ser “completamente <strong>fiel a la fe que profesa</strong> y a los evangelios que sigue”, a pesar de lo cual “eso nos parece más raro” que la existencia de “una estructura. que <strong>encubre </strong>o <strong>protege</strong>”. “De alguna manera, estamos apelando a que estamos tan habituados a que se produzca este daño, y de forma continuada, que nos parece <strong>raro </strong>que alguien dé un paso así”, subraya.</p><p>Coincide San Juan, para quien, tratando de comprender de alguna manera su proceder,  su personaje llega a un extremo en el que, “tras conocer plenamente las consecuencias del <strong>daño </strong>que provocó”, le resulta “<strong>insoportable</strong>” enfrentar “el <strong>mal</strong>” que ha hecho en la vida, sobre todo al ser “tan extremo como haber herido a un niño, ahora ya adulto, en lo más íntimo del ser humano, en su <strong>sexualidad</strong>”. </p><p>“Él <strong>sobrevive </strong>porque, creo yo, encuentra algo que hacer frente a la carga de haber <strong>destrozado </strong>esas vidas. Y ese algo es iniciar una <strong>cruzada contra los abusos</strong> <strong>dando el primer paso</strong> y diciendo: ‘Eso yo lo hice, sé que muchos lo han hecho, que se sigue haciendo y que, además, se encubre. Demos un paso al frente todos’. <strong>Pero nadie más lo hace</strong>”, afirma el intérprete, antes de poner el foco en la clave de la historia: “Tan protagonista como yo es el arzobispo Tamarco, que interpreta <strong>Miguel Rellán</strong>, porque la cuestión de fondo es que, si no existiera ese <strong>sistema </strong>de <strong>encubrimiento </strong>de los abusos cometidos, sería muy difícil que hubiera tantos abusos y que continuaran sucediendo”. Es por ello que ve como única solución posible que, de verdad, desde la propia Iglesia "se previnieran, <strong>denunciaran inmediatamente</strong> y persiguieran" estos delitos.</p><p>A lo largo de todo este proceso, que incluye <strong>insultos</strong>, <strong>pintadas </strong>contra el párroco en las paredes de su parroquia e incluso entrevistas en televisión, llega el espectador a preguntarse si acaso es posible la <strong>redención </strong>a través del <strong>arrepentimiento </strong>más profundamente sincero (y la <strong>inmolación </strong>pública). Un asunto espinoso que puede resumirse en la frase que pronuncia la madre del cura, interpretada por <strong>María Galiana</strong>: “Nunca entenderemos lo que hiciste pero entendemos lo que estás haciendo”.</p><p>Para Franco, el “<strong>perdón</strong> como tal solo lo puede obtener de la <strong>víctima</strong>, si bien es verdad que luego cada cual tendrá su propio juicio <strong>ético </strong>o <strong>moral</strong>”. Por eso, apunta, “en la periferia del personaje hay gente que no lo perdona,  incluidas las propias víctimas”, mientras que en el caso de su madre es “un<strong> perdón a futuro</strong>, pero no al pasado”.  Y tercia San Juan: “Es que la redención es algo muy complicado. Como dice Fernando [Franco], solo puede perdonar quien ha sufrido el daño directamente, y creo que <strong>no hay reparación posible mientras la Iglesia no abra realmente las puertas y deje ver lo que hay</strong>”.</p><p><em>La luz</em>, en definitiva, habla de la gestión que se está haciendo desde dentro de los “<strong>miles de niños y niñas crucificados por obispos, arzobispos</strong>, etcétera”, insiste el cineasta, quien señala que este es su filme con más diálogos como respuesta a la “necesidad de que se dijeran cosas que no se podían quedar a la libre interpretación”. “La película bebe de una <strong>documentación real muy dramática,</strong> de la que yo me he impregnado, y hay cosas que hay que decirlas porque, si no se dicen, igual la gente no las sabe”, comenta, antes de rematar: “El <strong>proceso de investigación ha sido duro</strong>, he tenido que confrontar un montón de datos e historias muy dramáticas. Pero creo que, de alguna manera, una película de ficción tiene la capacidad de trasvasar cosas al <strong>imaginario colectivo</strong>, por lo que había una responsabilidad de que esas cosas estuvieran ahí”.</p><p>¿Le comentará alguien al papa León XIV que su visita a <strong>Madrid, Barcelona y Canarias</strong> coincide con el estreno en los cines de una película que denuncia el <strong>encubrimiento </strong>de la pederastia en el seno de la Iglesia Católica española? A tenor de las prácticas de <strong>ocultamiento </strong>que muestra <em>La luz, </em>es poco probable… Pero no imposible, pues esta es la cinta de la que está hablando todo el mundo justo en el preciso momento de su advenimiento. Confiemos y dejemos que la providencia, por <strong>justicia </strong>divina y poética, haga el resto.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[d8b71ab4-c014-49f5-bc28-7e996baea5ad]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 17:25:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/e4b706e8-e426-4d51-9eae-8832622cbd1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5622171" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/e4b706e8-e426-4d51-9eae-8832622cbd1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5622171" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alberto San Juan: “El papa debe reunirse en público con las víctimas de pederastia, no dar una misa en Cibeles"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/e4b706e8-e426-4d51-9eae-8832622cbd1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte de Satrapi deja en shock a la Feria del Libro de Madrid: “‘Persépolis’ debería ser lectura obligatoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros/muerte-satrapi-deja-shock-feria-libro-madrid-persepolis-deberia-lectura-obligatoria_1_2204029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5262db6a-91c2-4ece-8fc5-9946c7e7f4df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte de Satrapi deja en shock a la Feria del Libro de Madrid: “‘Persépolis’ debería ser lectura obligatoria""></p><p>Resulta ciertamente <strong>conmovedor </strong>comprobar cómo una <a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/muere-56-anos-artista-francoirani-marjane-satrapi-autora-persepolis_1_2203729.html" target="_blank">noticia luctuosa</a> va expandiéndose a lo largo de la <strong>Feria del Libro de Madrid</strong> una mañana de jueves cualquiera. Desde la caseta 1, allá por la entrada de la calle O'Donnell, al inicio del paseo de coches, el boca a boca va haciendo su trabajo hasta el extremo opuesto de manera lenta pero constante. <strong>Acaba de morir </strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/guionista-marjane-satrapi-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2024_1_1780482.html" target="_blank"><strong>Marjane Satrapi</strong></a>, la autora de esa obra totémica que es <em><strong>Persépolis </strong></em>(2000-2003), y el parque de El Retiro oscila del <strong>estupor </strong>de quienes conocen la mala nueva en tiempo real a la <strong>tristeza </strong>que brota al tratar de poner palabras a una despedida apresurada.</p><p>"Me dejas en <strong>shock</strong>", reconoce a <strong>infoLibre </strong>Jaime Martín Irusta, librero de <a href="https://www.thecomicco.com/" target="_blank">The Comic Co.</a> y experto en novela gráfica al conocer la noticia por este periodista. "Es un día triste para el mundo del cómic, ella fue una <strong>pionera</strong>", alcanza a añadir. Tras una breve pausa, recuerda que la adaptación cinematográfica de <em>Persépolis</em>, dirigida por Vicent Paronnaud, fue galardonada con el Premio del Jurado en el Festival de <strong>Cannes </strong>en 2007, donde a punto estuvo de llevarse también la Palma de Oro. "Y eso que es una película de <strong>animación</strong>", apostilla.</p><p>Martín tiene colocados en su mostrador de la caseta 45 varios ejemplares de <em>Persépolis </em>y de <em><strong>Maus </strong></em>(Art Spiegelman, 1990-1991), "las <strong>dos novelas gráficas más famosas </strong>de la historia", que se siguen vendiendo tantos lustros después de su publicación durante todo el año en las librerías y, por supuesto, a lo largo de estas dos semanas feriadas en El Retiro: "Parece mentira que <strong>haya gente que no las tenga</strong>, porque las hemos vendido mucho".</p><p>Efectivamente, <em>Persépolis</em>, publicada originalmente por entregas entre los años 2000 y 2003, está en el escaparate de no pocas librerías en la feria. "Esta y <em>Maus </em>son las dos novelas gráficas que<strong> se venden siempre</strong>. En la librería tenemos al menos dos ejemplares, invariablemente", señala Covadonga, de la <a href="https://www.modestalibreria.com/" target="_blank">Librería Modesta</a> (caseta 110), quien destaca, aparte de la temática, las "<strong>ilustraciones</strong> <strong>espectaculares</strong>". "Me da mucha pena que se haya muerto, no tenía ni idea", admite a este redactor, que avanza por el paseo de coches, parece ser, llevando consigo la funesta noticia.</p><p>Claro que ya hay quien se ha enterado del deceso y está justo comentándolo cuando aparecemos. Se trata de Beatriz Martín Ballesteros, de la <a href="https://libreriabalqis.es/" target="_blank">Librería Balqís</a>, especializada en Oriente Medio y África, en El Retiro ubicada en la caseta 59. "Hoy es un<strong> día muy triste para nosotras</strong>", reconoce a este diario, mientras cierra la puerta trasera de su stand para que podamos ver un <strong>gran vinilo de Marjane Satrapi</strong> pegado en la pared "a modo de <strong>talismán</strong>". "¿Quién me iba a decir que me iba a despertar hoy con esta mala noticia?", lamenta.</p><p>Y continúa la librera: "Yo hice Filología Árabe, pero leer <em>Persépolis </em>súper jovencita, cuando me lo regaló mi madre, fue el inicio de mi amor por Irán y la literatura iraní. Aparte, <em><strong>Bordados </strong></em>mola un montón, pero se parece demasiado a <em>Persépolis</em>, que sin ninguna duda es el mejor. Por su parte,<em><strong> Pollo con ciruelas</strong></em>, libro del que también hicieron una película, sorprende porque, de repente, más allá del mundo femenino, el protagonista es un músico y la relación que tiene con su instrumento. Aparte, tiene también algún cómic infantil, algo que no todo el mundo sabe: <em><strong>Los monstruos tienen miedo de la luna</strong></em> y <em><strong>Ajdar</strong></em>. Por último, coordinó el proyecto gráfico <em><strong>Mujer vida libertad</strong></em>, con varios autores, sobre la revolución feminista en Irán desencadenada tras el asesinato de Mahsa Amini en 2022. En definitiva, Satrapi, siempre en mi equipo".</p><p>Casi tan emocionada como su colega se muestra Alina Zarekaite, de <a href="https://lafabulosalibreria.es/" target="_blank">La Fabulosa</a> (caseta 99), una de las múltiples librerías que tienen <em>Persépolis </em>en lugar destacado de su escaparate. Justo por eso nos acercamos a preguntar. "Nos acabamos de enterar de su muerte, tan joven", cuenta emocionada a <strong>infoLibre</strong>. "<em>Persépolis</em> es un cómic clásico con la misma importancia de <em>Maus</em>", insiste, sin saber que ya son varios los compañeros del gremio que han establecido esta comparación: "Además, ha sido muy importante para narrar y acercar la <strong>realidad de Irán</strong> al resto del mundo, y esta obra ha servido de puerta de entrada para que muchísima gente se acerque a este género. Tiene otros cómics; a mí <em>Bordados </em>me fascina, porque también son historias de mujeres y sirvió para romper con muchos estereotipos". </p><p>"Me da mucha pena que ya no vaya a haber nada más de ella", asegura, ya con la voz entrecortada y los<strong> ojos humedecidos:</strong> "Todos los años vendemos algún ejemplar de <em>Persépolis </em>aquí. A la gente le han hablado del cómic o ha visto la película, es un fondo de armario, un<em><strong> long seller</strong></em>. Supongo que ahora se venderá más, desgraciadamente siempre es así". </p><p>"Nosotros lo pedimos como libro de fondo de catálogo, como puede ser <em>Crimen y castigo</em>", tercia Miguel Palacio, de <a href="https://sintarimalibros.com/" target="_blank">Sin Tarima Libros</a> (caseta 115), quien califica <em>Persépolis </em>como un "<strong>clásico contemporáneo maravilloso para lectores jóvenes</strong>" por esa manera que tiene Satrapi de contar su propia vida y la represión en Irán: "Es muy recomendable para cualquiera con un mínimo de interés por el mundo".</p><p>Llegamos a la caseta de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/11345-reservoir-books?srsltid=AfmBOopEVlQbvo6RT_dZXVEkD_bpal50mFYkH2bzWTyLKg65aCcr_uvo" target="_blank">Reservoir Books</a>, la editorial española de Satrapi y está al final del recorrido, al otro extremo de la feria. No hay allí nadie que pueda atendernos en ese momento, pero se soluciona con un par de telefonazos y en cuestión de minutos recibimos estas palabras del director literario del sello, Jaume Bonfill: "Nos invade una <strong>tristeza devastadora</strong> al tener noticia de la muerte de Marjane Satrapi. Empezamos a conocer su historia hace casi 25 años, al mismo tiempo que el resto del planeta. Desde hace poco más de siete, la hemos podido conocer un poco más, publicando su obra en Reservoir Books, en <strong>castellano, catalán y euskera.</strong> Y también hemos conocido mejor a Marjane, la <strong>ciudadana</strong>. <em>Persépolis, Bordados, Pollo con ciruelas</em> y <em>Mujer vida libertad</em> han <strong>iluminado nuestro conocimiento</strong> acerca de la historia reciente de Irán y del mundo, pero sobre todo acerca de qué significa ser una <strong>persona rebelde</strong> que no acepta la <strong>injusticia </strong>ni la <strong>desigualdad</strong>".</p><p>Acto seguido llega también la respuesta telemática de Montserrat Terrones, editora de <a href="https://garbuixbooks.com/" target="_blank">Garbuix Books</a>, "alucinada con la noticia", pues Satrapi "tiene un <strong>papel muy importante</strong> en el cómic desde la salida de <em>Persépolis</em>, ya no solo por la calidad de la obra y el tema tratado, sino porque marcó un antes y un después en la<strong> relación de la mujer con el cómic</strong>". Esto se debe, explica, a que tuvo un "impacto súper importante" y demostró a las autoras que podían hacer una obra de ese tipo, cuando para nada estaban acostumbradas a ello. A las autoras de su generación y posteriores les "abrió un <strong>horizonte de expectativas </strong>y les dio el mensaje de que ellas también podían hacerlo, algo de indudable valor para las mujeres y el mundo del cómic". </p><p>"Ya solo por esto tendría que pasar a la historia, pero luego está su <strong>increíble obra</strong>", apostilla Terrones, mientras Héloïse Guerrier, autora y editora de la editorial <a href="https://www.astiberri.com/" target="_blank">Astiberri</a> añade a través de un breve y sentido mensaje de texto para <strong>infoLibre</strong>: "Es una <strong>tristeza infinita</strong>. Marjane Satrapi <strong>revolucionó </strong>el cómic mundial con su autobiografía <em>Persépolis </em>en el año 2000, que fue todo un <strong>hito</strong>. Abrió caminos en el campo creativo, demostrando que el cómic podía explorar nuevas posibilidades, en la estela de <em>Maus </em>o de <em><strong>La ascensión del gran mal</strong></em>. Pero, sobre todo, contribuyó a que cambiara la percepción de la realidad de las <strong>mujeres iraníes</strong>".</p><p>Toca emprender el regreso al punto de partida, con lo que hay que recorrer de vuelta todo el<strong> kilómetro lineal </strong>que se alarga la feria. Hay que aprovechar el paseo para recabar algunos testimonios más, de manera que nos fijamos en los libros expuestos y, cuando aparece <em>Persépolis</em>, procedemos. Así llegamos a Sergio Bang, de la <a href="https://www.grantlibreria.com/" target="_blank">Librería Grant</a> (caseta 217): "Me he enterado hace diez minutos y me ha entrado mucha tristeza, porque es una<strong> autora que significa muchísimo</strong>, no solo para el mundo de la literatura y el cómic, sino por las historias que cuenta y cómo las cuenta. En <em>Persépolis</em>, de hecho, habla de una situación de <strong>hace 30años que podría perfectamente haber dibujado ayer</strong>, por eso es un clásico contemporáneo que permanecerá, también porque narra de manera muy fácil un mensaje muy <strong>complejo</strong>. Los libreros y libreras <strong>la recomendamos mucho</strong>, es uno de los títulos fundamentales en nuestras librerías. Estamos muy <strong>afectados</strong>".</p><p>En nombre de <a href="https://www.alcalacomics.com/" target="_blank">Alcalá Cómics</a> (caseta 52), Jesús habla de Satrapi como una "autora muy reconocida mundialmente, que ha <strong>puesto en jaque</strong> todo el sistema de ciertos países donde la mujer es un <strong>objeto </strong>más que una persona". "Todo el mundo ha conocido la <strong>verdadera realidad de Irán</strong> gracias a ella, y se ha avanzado mucho para que la mujer en ese y otros muchos países tenga algún tipo de presencia", añade, haciendo de nuevo la comparación que se ha ido repitiendo toda la mañana: "Al hablar de novelas gráficas las primeras que te salen son <em>Maus</em>, porque fue el primer cómic que se llevó el <strong>Pulitzer</strong>, y luego <em>Persépolis</em>, que ha marcado <strong>mundialmente </strong>y te abre los ojos".</p><p>Justo al lado está el espacio de <a href="https://atomcomics.net/" target="_blank">Atom Cómics</a> (caseta 55), donde Aida cuenta a <strong>infoLibre </strong>que ya lo tenían expuesto desde el comienzo de la feria, de manera que la noticia del fallecimiento de Satrapi les ha dejado desconcertados mientras abrían el puesto. "<em>Persépolis</em> <strong>debería ser lectura obligatoria para todo el mundo</strong>", afirma la librera, que remata este paseo oscilando entre el plural mayestático del “nosotras” a la primera persona del singular del “yo”, lo cual demuestra, precisamente, el alcance del mensaje de la autora iraní: "Fue lectura obligatoria para mí en el instituto y es de lo mejor que he leído, porque <strong>te enseña muchísimo</strong>, no solo desde la perspectiva de una mujer iraní, sino desde la perspectiva de una mujer sea de donde sea. Todas sus obras giran en torno a nosotras y eso ha podido <strong>empoderar a muchas jóvenes</strong>, incluyéndome a mí misma".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[ac095ecd-6771-4af8-a98e-22d74f596874]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 18:21:59 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5262db6a-91c2-4ece-8fc5-9946c7e7f4df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2275375" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5262db6a-91c2-4ece-8fc5-9946c7e7f4df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2275375" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muerte de Satrapi deja en shock a la Feria del Libro de Madrid: “‘Persépolis’ debería ser lectura obligatoria"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5262db6a-91c2-4ece-8fc5-9946c7e7f4df_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valls Boix incita a pasar del FOMO al JOMO: “Estamos agotados de estar sometidos a una metralla de estímulos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/valls-boix-incita-pasar-fomo-jomo-agotados-sometidos-metralla-estimulos_1_2202692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5c7be2c7-945b-4ab6-bea8-0cbf57fa6e22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Valls Boix incita a pasar del FOMO al JOMO: “Estamos agotados de estar sometidos a una metralla de estímulos”"></p><p>Contrapuesto al FOMO (<em>fear of missing out</em>), que describe el miedo a perderse algo y la ansiedad por no participar en la esfera social, el JOMO (<em>joy of missing out</em>) celebra la desconexión y la inacción. En una sociedad que pide a sus ciudadanos lo máximo mientras los priva de lo mínimo, vivir pasa por decir no. Opuesto al FOMO, el JOMO es la alegría de perderse cosas, la rebelión ante los imperativos del goce total, un canto a la libertad entendida como holganza y holgura. Un escapismo individual que es, a su vez, una oportunidad colectiva para "un proyecto emancipatorio que pasa por la organización política del descanso", en palabras de Juan Evaristo Valls Boix, escritor y profesor de Filosofía de la Cultura en la Universidad Complutense de Madrid que acaba de publicar<em> JOMO. El gusto de perder </em>(Anagrama, 2026).  </p><p><strong>¿Qué es </strong><em><strong>JOMO</strong></em><strong>?</strong></p><p>Un libro que trata de ofrecer una reflexión filosófica sobre los memes del FOMO y el JOMO, para observar un cambio de sensibilidad que distancia a la sociedad del imaginario neoliberal, que se caracteriza por la identificación del sujeto con el trabajo. Esa distancia con este imaginario genera una conciencia crítica y supone una reorientación del deseo al reclamo de unas condiciones materiales mínimas para garantizar el descanso y la tranquilidad, es decir, la capacidad de parar y de habitar como una forma de justicia social. Según las estadísticas, si atendemos a la evolución de nuestro imaginario popular, hay un cuestionamiento de una idea de felicidad y de vida buena muy presente en nuestra sociedad en los años 90 y 2000, que ahora se nos ha vuelto sospechosa, vergonzante o irrealizable. </p><p><strong>¿Estamos todavía en un efecto rebote del FOMO provocado por la pandemia?</strong></p><p>Si atendemos a las estadísticas y a los crecientes niveles de depresión, en un imaginario popular que cada vez romantiza o idealiza con más fuerza el descanso, la lentitud, el deseo de parar, creo que realmente hay un cambio. El FOMO, el miedo a perderse algo, en un momento anterior a la pandemia y a todas las políticas de austeridad de los años 2000, era un ideal de vida buena: estar siempre ocupado, tener siempre proyectos y sueños, buscar nuevas metas, realizarse. Digamos que le teníamos muy cogido el gusto a ganar, y no entendíamos que esa obligación de ganar siempre y de mostrarse álgidos y extraordinarios era una forma de alienación.</p><p><strong>¿Cuándo cambia esa tendencia?</strong></p><p>Creo que empezamos a ver el malestar que genera una vida que orbita en torno al crecimiento y a la felicidad en todo el ciclo de políticas de austeridad de los años 2010 y, sobre todo, en la pandemia. Lo que pasa en la pandemia es que todo el mundo se detiene, todo para, todo se acaba, excepto la conectividad y el mundo del trabajo. Ahí observamos que una vida centrada en el trabajo, en la superación y realización a través del trabajo, no vale la pena porque todo lo demás queda sacrificado o en segundo lugar. Esto genera un cambio de sensibilidad. De un lado, una serie de movimientos antitrabajo, como la gran dimisión; y de otro, una nueva forma de activismos, por ejemplo, contra el turismo masivo, en favor del derecho a la vivienda, por la justicia climática… que son formas de quedarse, de habitar, es decir, de coger el gusto a perder, a salir de la obligación de ganar. Y, ya digo, un ideal de vida buena que pasa por la tranquilidad, por tener tiempo libre. Me parece que hay un cambio de sensibilidad social y que este afán de buscar la tranquilidad, de poder habitar el arraigo como forma de vida buena, es un modo de, si se quiere, politizar la depresión. Es decir, entender que esa obligación de ganar y esta forma empresarial que adopta el individuo, aunque sea en nombre de la felicidad, trae mucho malestar y es muy perversa. </p><p><strong>¿Creemos que somos felices pero vivimos en una depresión generalizada?</strong></p><p>Las estadísticas indican, ciertamente, que los niveles de depresión se han disparado. Y más allá del diagnóstico psiquiátrico o psicológico de una depresión severa, yo creo que hay, en un sentido más general y psicosocial, estamos cansados y agotados por estar siempre sometidos a una metralla de estímulos, estar siempre haciendo varias clases a la vez, con varios trabajos, etcétera. Todas estas promesas de felicidad del momento anterior a la pandemia están muy desdibujadas, porque nos parecen muy hipócritas. La cuestión es qué hacer en medio de este cansancio, de esta depresión social generalizada en la que no tenemos fuerzas para seguir formando parte del circuito laboral y comercial y, sin embargo, parece que lo necesitamos, porque no podemos pagar el alquiler, etcétera. Socialmente, creo que hay una conciencia muy grande del malestar y, al mismo tiempo, que se han alejado mucho las promesas de la felicidad, que era una cosa muy de los años 2010, y ahora más bien hay una defensa de una vida buena desde la base, es decir, de garantizar unas condiciones materiales mínimas para que valga la pena habitar en el mundo. Realmente creo que el imaginario de vida buena ha cambiado desde la idea de la felicidad y la excelencia a la de la tranquilidad, por decirlo así. Este libro trata de observar ese cambio de sensibilidad y señalar que hay una oportunidad política. </p><p><strong>¿Cuál es la oportunidad política? Eso es pasar de lo individual a lo colectivo.</strong></p><p>Sí, en todo momento estoy hablando en términos colectivos, y por eso en el libro aludo siempre a estadísticas, activismos o <em>meméticas</em>. Siempre estoy hablando de procesos transversales que entienden el malestar no como una cuestión privada o una tara del individuo, sino como un impacto de las estructuras en nuestros cuerpos. Hay una oportunidad política porque el malestar que genera una forma de vida que toma la estructura del capital de crecer, acumular, superarse, ha acabado generando mucho malestar. Y esa desidentificación con las figuras del capital, con la idea del éxito a través del trabajo, es una conciencia crítica. Hoy en día, el cansancio y la depresión, que son los síntomas de que el sistema capitalista no es ni el mejor ni el más racional, nos traen una conciencia crítica, y ahí es donde aparecen toda una serie de demandas sociales de base que pasan por rechazar el trabajo, por vivir haciendo menos, por tener más tiempo libre y menos cosas que hacer o que consumir. Esa es una forma de desobediencia civil que despliega un programa político distinto al liberal, porque vuelve a reivindicar una serie de derechos que como trabajadores habíamos perdido, como el derecho a techo. Por eso, ahí hay una politización posible y un proyecto emancipatorio que pasa por la organización política del descanso.  </p><p><strong>¿El FOMO es un modo de describir el neoliberalismo en términos afectivos?</strong></p><p>Exactamente, el FOMO es un índice afectivo de cómo funciona el capitalismo. Eso explica muy bien que, en una sociedad que funciona a partir de la economía de los servicios y del consumo, es indispensable que estemos siempre excitados, con nuestro deseo alto para seguir consumiendo, en la red, trabajando... </p><p><strong>¿Deprimidos somos los consumidores perfectos?</strong></p><p>El modo en el que el sistema articula la depresión y le da una respuesta es otra forma de mantenerse alienado. Porque yo hablo en concreto de la hedonía depresiva, que es un término de Mark Fisher, que señala la incapacidad de hacer cualquier cosa que no sea consumir placer. Y ese cansancio contemporáneo, al que nos llevan todos los trabajos que tenemos y la sociedad en la que no paramos, hace que estemos dispuestos a tolerar cualquier cosa con tal de seguir recibiendo de la Matrix un mínimo de placer. La figura del depresivo hoy no es la del que es incapaz de experimentar placer, sino de la que es incapaz de hacer otra cosa que no sea experimentar placer. Es quien está conectado viendo Netflix, pero además pidiendo un Glovo, subiendo unas fotos, <em>matcheando </em>a la red; es el que está conectado a unos mínimos de placer que nos hagan tolerable una vida con tanta explotación. Necesitamos estar en este continuo consumo de estímulos y placeres para mantenernos mínimamente bien, pero eso ya se nos ha hecho evidente en un sentido estructural y justo por eso hay un rechazo a esa forma de vida. </p><p><strong>Puede ser una obviedad, pero es que no somos ciudadanos, sino consumidores 24/7, parece que incluso durmiendo.</strong></p><p>Esta es la cuestión, y también lo que ocurre con el FOMO. Habitualmente, vemos del FOMO la cara dulce, que es aquella en la que somos una especie de inversores con un capital de tiempo y queremos invertirlo en algo que nos retorne el mayor placer posible, por lo que estamos indecisos: el concierto o el cine, la cena o la salida a la montaña, lo que sea. Por eso, acabamos acumulando por miedo a perder oportunidades. Pero la cara oculta del FOMO, la más perversa, es la del FOMO laboral: si somos falsos autónomos, mensajeros, o trabajamos para Uber, realmente tenemos miedo a perder oportunidades laborales, ya que podemos no llegar a fin de mes o puede ser que no vuelvan a llamarnos.</p><p><strong>El FOMO no es solo perderse el concierto de Bad Bunny.</strong></p><p>Eso también está ahí y es sintomático, pues solo a través de este continuo estrés encontramos alguna especie de equilibrio, pero me importa señalar este otro FOMO laboral, en el que acabamos aceptando cualquier posibilidad de trabajo, aunque no sea buena, porque nos mueve el miedo a perder, el miedo a no llegar a pagar el alquiler, etcétera. La base del libro son estas ambivalencias entre malestar y bienestar, y cómo en la conciencia de esta perversión, que está en el rechazo y en perder, hay una forma de libertad y de vida buena que habíamos olvidado. La libertad de no estar concernido, la libertad de poder no hacer, de resistir o de objetar. Esta reorientación del deseo es la clave, más allá del caso particular de cada uno.</p><p><strong>¿Cómo se pasa del FOMO al JOMO si nuestro tiempo está colonizado por el neoliberalismo?</strong></p><p>Totalmente cierto. Trato de hacer un ejercicio de escucha y señalo que la sociedad está haciendo ese tránsito, o que buena parte de la sociedad está pasando del FOMO al JOMO, es decir, de revalorizar la pérdida como una oportunidad, una vida más tranquila y otro escenario social. Sí es cierto que el JOMO, o el placer de la renuncia, tiene algo muy privilegiado, presente en el FOMO laboral, ya que quien puede permitirse dejar de trabajar es un privilegiado, aunque también comporta un riesgo. Me interesa que buena parte de la sociedad está tomando ese riesgo. Siempre que se hace una manifestación, una huelga, ese riesgo está en juego y se hace asumible colectivamente. Por otro lado, aunque renunciar sea, en efecto, muy privilegiado en muchos contextos, lo que me interesa es que ahora empieza a ser deseable. Mientras que antes nadie quería renunciar ni dejar pasar una oportunidad, porque eso era un síntoma de fracaso y de infravaloración social, ahora le cogemos el gusto a esto de perder, descansar, desaparecer, desconectarnos, no comparecer, dejar de trabajar. Esa revalorización puede convertirse en una demanda política paraarticular y reivindicar derechos, así como las condiciones materiales mínimas para que, efectivamente, perder no sea un privilegio. Este cambio de deseo no es político en sí mismo, no es que de repente vaya a cambiar la sociedad, pero puede ser la fuerza para reclamar que el descanso, la desconexión o el poder no hacer nada y tener nuestro tiempo a nuestra disposición no sea un privilegio de unos pocos, sino un derecho para todos y todas.</p><p><strong>¿Puede el fracaso ser hermoso?</strong></p><p>Cuando fracasamos y no nos identificamos con lo que perdemos, siempre se abre la oportunidad para una alternativa. El fracaso es un desvío intencionado, un desacato de nuestro supuesto destino o de la imagen que supuestamente tenemos que dar. Y es cierto que es muy doloroso, pero cuando reconocemos que esa imagen no somos nosotros, es decir, cuando nos desidentificamos con lo perdido, se abre un espacio en blanco, una posibilidad de inventar y de articular. Eso es lo valioso del fracaso, que también nos dice que nuestras vidas no son una carrera, ni un proyecto, ni una empresa, sino son más bien un bosque en el que nos perdemos. Porque aprender a vivir consiste en aprender a perder, justamente.</p><p><strong>¿Nos vendría bien una desescalada de conexión digital? Las redes sociales parecen el campo de batalla propicio para el FOMO.</strong></p><p>Sí. Nuestro sistema social y laboral está perfectamente mediado por las redes sociales, a través de las que amamos, vivimos, subsistimos, trabajamos... El problema es que las redes sociales funcionan como productoras de estrés, algo que se ve muy bien en el <em>clickbait</em>: lo importante de las redes de comunicación, independientemente de las informaciones o las consignas que hagan circular, es generar enganche, es decir, excitar el deseo, ya sea por entusiasmo, frustración, miedo, odio, etcétera. Hay algo en la conexión que es muy tóxico: al mismo tiempo nos mantiene enganchados y revolucionados, y eso genera mucho malestar, pero también es una vía de escape para ese malestar. Todas las oleadas de puro odio que aparecen en los comentarios de cualquier publicación son una forma de descargar toda esa energía con la que estamos sobreactivadas o revolucionadas, y es justo después de esta <em>mierdificación </em>de internet cuando aparece un deseo de desconexión. El problema es que tenemos que recurrir a ellas para trabajar o estar con las personas que queremos, pero en este sentido las leyes por los derechos de desconexión laboral son un avance. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[865f5a53-eee0-434e-9f57-a7673b5c51bc]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 04:01:16 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5c7be2c7-945b-4ab6-bea8-0cbf57fa6e22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2506779" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5c7be2c7-945b-4ab6-bea8-0cbf57fa6e22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2506779" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Valls Boix incita a pasar del FOMO al JOMO: “Estamos agotados de estar sometidos a una metralla de estímulos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5c7be2c7-945b-4ab6-bea8-0cbf57fa6e22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estreno exclusivo de ‘El hombre libre’, nuevo videoclip de Desastre en homenaje a Pepe Mujica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/estreno-exclusivo-hombre-libre-nuevo-videoclip-desastre-homenaje-pepe-mujica_1_2202485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/68bb40d5-1f63-44ec-b763-3c37054d4a08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estreno exclusivo de ‘El hombre libre’, nuevo videoclip de Desastre en homenaje a Pepe Mujica"></p><p>“Don Pepe Mujica ha dado ejemplo de cómo se debe hacer la política por y para el pueblo, con una manera muy humana de entender la vida: austera, justa, digna y libre”. Así resume <strong>Alfonso Carneros</strong> (voz, bajo y miembro fundador) las motivaciones que han llevado a Desastre a escribir una canción para el que fuera presidente de Uruguay, Pepe Mujica, indudablemente un referente para todos aquellos que sueñan con un mundo mejor. "Llevábamos tiempo dándole vueltas al tema y sentimos que era el momento cuando falleció en mayo del 2025. Pocas canciones hablan de él y desde el rock hemos querido ser los primeros", añade a <strong>infoLibre </strong>el músico.</p><p>Esta canción lleva por título <em>El hombre libre</em> y estará disponible oficialmente este viernes 5 de junio, pero<strong> infoLibre la estrena ya en exclusiva con un videoclip</strong> repleto de imágenes del añorado político: "Nuestra idea en el video siempre ha sido darle la importancia que el personaje requiere desde el punto afectivo, como una persona cercana a tod@s. Utilizamos imágenes de su vida diaria para que la gente vea lo que él quería que viéramos: un presidente de un país que puede vivir perfectamente en su casita de campo con su huerto, sus perros y su coche de toda la vida. Sin excesos, lujos y siendo uno más del pueblo".</p><p>Con el estilo festivo que caracteriza al grupo, <em>El hombre libre</em> rinde homenaje a los valores que Pepe Mujica nos legó con su ejemplo. La banda intenta condensar la fuerza de una vida tan intensa en la que, a bordo de su fiel escarabajo, revolucionó el ambiente político con leyes que ampliaron libertades y que han servido para que la gente en <strong>Uruguay </strong>viva más dignamente. Para Desastre, a nivel internacional Mujica fue la "personificación de la <strong>humanidad </strong>y la <strong>ternura </strong>entre pueblos". "Y se le echa de menos", sentencia la formación.</p><p>Este tributo es, quizás, más necesario ahora que nunca pues, tal y como apunta Carneros, vivimos un tiempo "muy revuelto" en el que hacen falta "más políticos como él, que nos hagan ver el mundo como de verdad es, y no como algunos quieren que lo veamos". "Las <strong>autarquías </strong>que están viniendo son casi <strong>dictatoriales </strong>y muchos no se dan cuenta porque están en la oposición, pero si se les da el poder será tarde", avisa el músico, antes de rematar: "Eso ya pasó y el ser humano tiende a repetir errores. El poder que da el dinero y su afán por tener más lo compra todo, incluso la <strong>memoria</strong>".</p><p><strong>A continuación, compartimos también un extracto de la letra:</strong></p><p>"En los campos del sur nació un soñador</p><p>un hombre curtido por sol y dolor</p><p>sembró utopías con manos de tierra</p><p>enfrentó dictaduras sin miedo ni guerra.</p><p>14 años de sombra y prisión</p><p>pero su espíritu nunca cayó</p><p>en el silencio forjó su razón</p><p>al salir del barro salió de unión.</p><p>No quiso coronas, ni escoltas ni dios</p><p>vivió como el pueblo, habló por los dos</p><p>donó su salario, rompió la rutina</p><p>convirtió la política en medicina</p><p>palabra sencilla, mirada serena</p><p>recordó que el poder no vale sin ética plena"</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[df7fd19e-72e2-4129-97c4-e60a564d983f]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 18:10:03 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/68bb40d5-1f63-44ec-b763-3c37054d4a08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6473406" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/68bb40d5-1f63-44ec-b763-3c37054d4a08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6473406" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estreno exclusivo de ‘El hombre libre’, nuevo videoclip de Desastre en homenaje a Pepe Mujica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/68bb40d5-1f63-44ec-b763-3c37054d4a08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejo Stivel: "Silvio Rodríguez está al mismo nivel que Bob Dylan, Paul Simon o James Taylor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/alejo-stivel-silvio-rodriguez-nivel-bob-dylan-paul-simon-james-taylor_1_2202024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a9fe4aae-df37-476d-8b86-ddd4443a8939_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alejo Stivel: "Silvio Rodríguez está al mismo nivel que Bob Dylan, Paul Simon o James Taylor""></p><p>El argentino Alejo Stivel (Buenos Aires, 1959) y el cubano Silvio Rodríguez (San Antonio de los Baños, 1946) son amigos de largo recorrido, pero nunca habían intentado sellar esa amistad con una canción para la posteridad. "Tenemos una relación muy cercana, pero siempre fui muy consciente de quién es él y en qué estratosfera se mueve", explica a <strong>infoLibre </strong>Alejo, que quedó conmocionado cuando Silvio le propuso dar el paso. Empezaba así un proceso materializado en una canción, <em>Déjame en paz</em>, en la que el emblemático cantautor canta, por primera vez, un rocanrol con aires tequileros y una letra sobre la conciencia, la fragilidad humana y la necesidad de convivir con nuestras propias contradicciones. Pero mejor que nos cuente Stivel, que es quien tiene todos los detalles.</p><p><strong>¿Qué es </strong><em><strong>Déjame en paz</strong></em><strong>?</strong></p><p>Fuimos a comer un día y Silvio me propuso hacer una canción. Yo le sugerí que me gustaría producirla y él me dijo que no, que quería hacer una canción juntos. ¡Mucho mejor! La verdad es que no di crédito cuando me lo dijo porque yo le conozco hace muchos años, tenemos una relación muy cercana, pero siempre fui muy consciente de quién es él y en qué estratosfera se mueve. Nunca quise utilizar esa amistad para hacer algo profesional. </p><p><strong>Tuvo que dar el paso él. </strong></p><p>Eso es. Y al cabo de unos días me manda una letra de una canción que se llama <em>Déjame en paz</em>. Me dije: "Hostias, a ver a quién le dice eso". [Risas] Pero la leí y vi que dice "déjame en paz, conciencia". Me encantó. A partir de ahí me puse a intentar hacer una música que estuviera a la altura de una letra de Silvio Rodríguez, algo que me costó muchísimo porque me sentía muy exigido. Tenía muchas melodías, pero no me gustaba ninguna y no me atrevía a decírselo. Al mismo tiempo, pensaba que si no daba señales de vida iba a pensar que no me interesaba, hasta que un día decidí ir al estudio de mi guitarrista con la intención de escoger una de las melodías y grabarla para ver qué pasaba. De camino, conduciendo por la carretera de A Coruña, se me ocurrió otra y, que no nos lea la DGT, la grabé con el móvil. Esa fue la que me convenció, después de meses de pruebas, se ve que trabajo bien bajo presión. Así que llamé a los músicos, grabamos el 30 o 31 de diciembre y se la mandé a Silvio el día de Reyes. </p><p><strong>¿Cómo fue la respuesta?</strong></p><p>No sabía qué iba a decir, porque cuando componemos algo no sabemos hasta que hay <em>feedback</em>. Esa es la inseguridad típica del creador. Además, me salió un <em>rock</em>, con lo que me preguntaba si, más allá de que le gustara la canción, se iba a sentir cómodo en ese estilo. Pero su <em>whatsapp </em>de respuesta fue muy claro: "Me gusta el <em>rock and roll</em>". Fue toda una alegría. La grabamos y, cuando le mando toda la mezcla terminada, me pone: "Tremendo swing". Casi te diría que estoy más emocionado que cuando saqué mi primer disco.</p><p><strong>¿Poner a Silvio Rodríguez a cantar </strong><em><strong>rock and roll</strong></em><strong> es ya otro de los grandes logros de su carrera?</strong></p><p>La verdad que sí. [Risas] Debe ser buena la canción para convencer a este genio de la música a meterse en otros terrenos cuando está tan cómodo en el suyo. También me gusta mucho eso, la apertura de alguien que está consagrado, la predisposición para tirarse a la piscina. Poca gente de esa categoría, de ese olimpo, es capaz de hacer eso. Normalmente, te dirían: "Uff, está muy bien, pero yo hago otra cosa".</p><p><strong>Silvio está en el olimpo de la música, es así, pero: ¿lo valoramos debidamente? Parece que siempre son los anglosajones los más venerados.</strong></p><p>Hasta hace unos años, yo decía que Silvio es el mejor compositor y artista de música de habla hispana. De un tiempo a esta parte, quité lo de habla hispana, porque realmente está al mismo nivel que Bob Dylan, Paul Simon o James Taylor. </p><p><strong>¿Crear algo juntos es la mejor manera de sellar una amistad?</strong></p><p>Sí, sin duda. Es una experiencia muy intensa, profunda y conmovedora. Lo que pasa es que no siempre funciona. Yo he probado a componer con gente que quiero mucho, y la cercanía no necesariamente te garantiza que vaya bien. Yo he probado con alguna gente cercana y no ha funcionado, y también con otra que lo era menos y funcionó. El hecho creativo de componer una canción es muy aleatorio. </p><p><strong>¿Nunca es demasiado tarde para hacer algo nuevo, como debutar en el </strong><em><strong>rock and roll</strong></em><strong>?</strong></p><p>Exactamente, esa es la lección que nos da el maestro. También ocurre que el <em>rock and roll</em> nació como una música juvenil. La juventud la inventaron los Beatles. Yo tenía un libro de las canciones ilustradas de los Beatles, que es con el que aprendí a hablar inglés. Ese libro es lo más importante de mi infancia, porque en esas gráficas yo volaba, viajaba oyendo la canción y mirando. Ahí había un dibujo de ellos de viejos, pero tú te decías que eso no iba a ocurrir nunca, porque iban a ser jóvenes para siempre. Veo hoy a Paul McCartney, que tiene 83 años, pero para mí sigue siendo joven. Esa generación inventó la juventud y la mantuvo. Con 90 años, Chuck Berry cantaba <em>Sweet little sixteen</em>. Y Brian Wilson siguió cantando <em>Surfin' USA</em> hasta poco antes de morir.</p><p><strong>¿</strong><em><strong>Déjame en paz</strong></em><strong> es una llamada a la conciencia individual en un mundo sin conciencia?</strong></p><p>Eso ya cada uno lo pillará cuando haga suya la canción y la interprete como quiera. Yo interpreto que no está hablando de una mala conciencia, sino de una mente que nos cuestiona, que nos pincha, y que a veces nos deja tranquilos. Después de eso, con respecto al mundo, no creo que estemos en el peor momento del mundo, ni mucho menos. Hace unos días estuve en Berlín y fui al Museo Judío, donde te cuentan que en Polonia mataron a tres millones de judíos, que es toda la ciudad de Madrid. En Alemania, a 300.000, como en Hungría, y 200.000 en Francia. En la Segunda Guerra Mundial, con el nazismo, murieron 60 millones de personas. En la pandemia de la fiebre amarilla también murieron otros 60 millones de personas, esto es, sumando, 120 millones en un mundo que tenía unos 3.000 millones de habitantes, menos de la mitad que hoy. En España, en la Gran Vía de Madrid había cadáveres tirados y caballos muertos. Ahora no veo que tengamos que escondernos en el Metro de los bombardeos, ni veo muertos cuando salgo a la calle. El mundo no está como nos gustaría, hay fuerzas malignas tirando que eventualmente podrán llegar a gobernar, pero de ahí a que ocurran las tragedias más grandes de la humanidad estamos bastante lejos. Nunca se sabe qué puede venir, pero cuando se dice que el mundo está mal, la verdad es que siempre lo estuvo. Como dice el tango de Enrique Santos Discépolo: <em>el mundo fue y será una porquería</em>.</p><p><strong>¿Pueden las canciones hacer ese mundo un poquito mejor, al menos?</strong></p><p>Hay canciones que enferman también, hay de todo, como en el mundo. Pero sí, tenemos canciones que nos acompañan en la tristeza y en la alegría, que nos dan energía por la mañana cuando nos levantamos, que nos ayudan. También hay canciones que nos exasperan y que nos dan ganas de matar al que las canta, ¿no? [Risas]</p><p><strong>Es el poder de las canciones, para mal y, sobre todo, para bien.</strong></p><p>Cuando salgo al escenario, ya no soy un señor adulto. Eso, por no decir que todavía no siento que haya entrado en la tercera edad. Porque la tercera edad se movió, veo fotos de mis abuelos conmigo de bebé y parecen dos ancianos, cuando en realidad tenían 45 años. En el momento de salir al escenario se sella un pacto con el público, según el cual ni ellos ni nosotros tenemos la edad cronológica que tenemos. Abandonamos la cronología y hacemos una puesta en escena como si no tuviéramos edad. Tampoco tenemos 20, porque yo no actúo igual, pero nos abstraemos de la edad. </p><p><strong>A lo Bob Dylan y su gira interminable, Alejo Stivel sigue actuando prácticamente todas las semanas. ¿Cuáles son los planes inmediatos?</strong></p><p>Seguimos tocando por ahí, claro que sí, en nuestro <em>Neverending Tour</em>, como bien dices. Tengo bastantes fechas y espero que salgan más, pero no me planteo muchos planes a medio y largo plazo. Ahora mismo, no puedo pensar en otra cosa que en la canción <em>Déjame en paz</em> y en los conciertos que voy a hacer, ya veremos después. No sé si volveré a sacar álbumes de 12 canciones, me gusta la inmediatez de publicar <em>singles</em>, me parece muy fresco.</p><p><strong>Su tarea como productor tampoco para. Hace poco </strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/rosa-leon-momento-buitres-extienden-alas-verso_1_2163534.html" target="_blank"><strong>hablamos con Rosa León</strong></a><strong> y nos contaba maravillas del disco que tienen entre manos con canciones de María Elena Walsh.</strong></p><p>En Argentina, María Elena Walsh está por encima de Dios, como John Lennon, es la que formó musicalmente a todo el país. Todos empezamos con ella y luego pasamos a los Beatles. Además, era muy amiga de mi madre, venía mucho a casa y me cantaba sus canciones, lo cual es un privilegio absoluto. Rosa ya cantó canciones suyas en los 70 y nos conocimos cuando vine exiliado a España desde Argentina con mi madre. Luego pasó mucho tiempo sin grabar, dedicada a otras cosas relacionadas con la cultura, pero siempre hablábamos de hacer un disco. Hasta que volvió a Madrid y me dijo que si me seguía apeteciendo, podíamos hacerlo. Buscando un proyecto, Joaquín Sabina nos dio una carpeta llena de sonetos inéditos y nos pareció la bomba sacar un disco con canciones inéditas suyas, pero eran versos decasílabos, con unas rimas muy complejas, y me pareció duro de hacer y quizás de oír, así que se quedó en agua de borrajas.</p><p><strong>Vaya proyecto era ese.</strong></p><p>Sí. Nos desanimamos un poco, le agradecimos a Joaquín y le pedimos perdón por no hacerlo, pero no lo vimos muy claro. Cuando estábamos enfriándonos, después de un tiempo, le propuse hacer las canciones de María Elena revisitadas, modernizadas, a lo mejor con algún dueto. Al final, son todo duetos, porque empezamos con uno, pero una cosa llevó a la otra y el <em>roster </em>es increíble, con Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel, también Silvio Rodríguez, Rozalén, Andrés Suárez, El Kanka y yo mismo. Están hasta Joaquín Reyes y Santiago Segura, porque un par tienen mucho humor. Es un disco muy completo y muy bonito que estamos sacando por singles.</p><p><strong>El caso es estar siempre haciendo algo.</strong></p><p>Últimamente ya produzco muy poco, casi nada. Este fue un proyecto que nos tomamos con mucha calma, yo estaba acostumbrado a hacer un disco detrás de otro, así llegué a más de 250. Cumpliendo los plazos siempre, imagina. [Risas] En el disco de Rosa hemos empleado cuatro o cinco años, porque es una producción muy compleja hecha con mimo. Ha quedado increíble.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[be5e63a8-a357-4d8c-b65d-c1ad45d5dcd1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/a9fe4aae-df37-476d-8b86-ddd4443a8939_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1804428" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/a9fe4aae-df37-476d-8b86-ddd4443a8939_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1804428" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alejo Stivel: "Silvio Rodríguez está al mismo nivel que Bob Dylan, Paul Simon o James Taylor"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/a9fe4aae-df37-476d-8b86-ddd4443a8939_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas musicales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rocío Jurado: icono feminista, referente LGTBI y símbolo de una España en transformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/musica/rocio-jurado-icono-feminista-referente-lgtbi-simbolo-espana-transformacion_1_2200918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7ab4eca3-cb26-4f96-a56f-22c0e17f660f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rocío Jurado: icono feminista, referente LGTBI y símbolo de una España en transformación"></p><p>El 1 de junio de 2006 murió la <strong>mujer </strong>y nació el<strong> mito</strong>, dejando un <strong>legado </strong>eterno que veinte años después reverbera, si cabe, con más <strong>fuerza</strong>. Rocío Jurado rompió los <strong>estereotipos </strong>de la <strong>folclórica </strong>clásica para ser una mujer <strong>moderna</strong>, <strong>libre </strong>y <strong>reivindicativa</strong>. La más grande, dicen. "Un icono cultural que forma parte de la memoria sentimental pop de nuestro país", resume a <strong>infoLibre </strong>Lidia García, escritora, investigadora y doctora por la Universidad de Murcia con una tesis sobre copla.</p><p>No vamos a relatar ahora su biografía, pero sí a recordar que <strong>María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado</strong> nació en <strong>Chipiona </strong>(Cádiz) el 18 de septiembre de 1943 (aunque el año está siempre envuelto en cierto <strong>misterio</strong>, cosas de personajes legendarios). Desde muy pronto empezó a ser conocida como “la niña de los premios”, pues ganaba todos a los que se presentaba en las emisoras de radio de la época, y, sin haber cumplido la mayoría de edad, viajó a Madrid acompañada por su madre (menuda figura mitológica la de la <strong>madre de folclórica</strong>). A partir de ahí, el resto es historia.</p><p>Cientos de <strong>portadas </strong>en las revistas del corazón, minutos y más minutos en <strong>programas </strong>de televisión (tanto actuando como escudriñando su vida privada). Una figura <strong>magnética </strong>que significaba, ni más ni menos, el paso de España del <strong>tardofranquismo </strong>a la <strong>democracia </strong>desde la copla y el flamenco a la canción melódica. La <strong>evolución </strong>de todo un país en unas interpretaciones <strong>arrolladoras </strong>(y polémicas en muchas ocasiones por su vestuario atrevido) y un <strong>posicionamiento </strong>claro ante el mundo que la rodeaba.</p><p>Último eslabón entre las <strong>folclóricas </strong>clásicas y las nuevas generaciones, <strong>bisagra </strong>social, <strong>feminista</strong>, aliada del colectivo <strong>LGTBIQ+</strong>, víctima de la <strong>censura </strong>franquista, <strong>esposa de torero </strong>(otro cliché mitológico), madre abnegada. Su devoción por la<strong> Virgen de Regla</strong>, las letras de sus canciones, un inolvidable y atrevido estilismo que se alejaba de las tradicionales batas de cola de la época, su arrojo y valentía, la dualidad entre la artista (Jurado) y la mujer de casa (Mohedano), sus historias de <strong>amor</strong>, su relación con la prensa, su enfermedad y <strong>muerte</strong>. Todos ellos ingredientes necesarios para la construcción del mito.</p><p>"Fue muy <strong>transgresora </strong>desde el principio", recalca García, una de las autoras participantes en el ensayo colectivo <em><strong>Rocío Jurado. La voz que nos hizo sentir libres</strong></em> (<a href="https://dosbigotes.es/" target="_blank">Dos Bigotes</a>, 2026), que pone el foco en el significado de la gran mayoría de las canciones de distintos compositores —<strong>Manuel Alejandro</strong>, principalmente— que fue incorporando a su repertorio: "Tiene mucho de esas <strong>ansias de libertad</strong> que se podían palpar en la sociedad, y eso explica que se convirtiera en el <strong>icono </strong>que es".</p><p><em>Si amanece, Como una ola, Lo siento mi amor, Señora, Como yo te amo, Ese hombre, Se nos rompió el amor, A que no te vas, Muera el amor, Vibro</em>...”Desde sus inicios, Rocío transmitió con sus canciones la imagen de mujeres independientes, libres, que no tienen miedo a romper las normas establecidas, que hablan del deseo o la masturbación femenina. Fue una pionera que convirtió sus temas en himnos y que proyectaba una imagen diferente a la de la cantante de copla clásica”, sostiene <strong>Marta Jaenes, subdirectora de infoLibre</strong> que firma el capítulo dedicado al activismo feminista de la artista. “No solo era revolucionaria sobre el escenario, también lo era en su vida cotidiana. Mientras estuvo casada con Pedro Carrasco, ella era el motor económico de la familia y la que viajaba por todo el mundo. Eso también le valió muchas críticas que la acusaron de mala madre. Críticas que nunca se hicieron a cantantes de la época que tenían su mismos situación. ¿Sabes que cambiaba? Que ellos eran hombres”, señala Jaenes. </p><p>"Rocío Jurado es una figura esencial y muy <strong>maltratada </strong>por la prensa del corazón, un terreno en el que ella misma se metió, pero que no está tan reivindicada desde el ámbito <strong>académico </strong>ni se le ha reconocido el papel que ocupa en la historia de la interpretación en la <strong>España del siglo XX</strong>", defiende el gestor cultural y musicólogo Carlos García de la Vega, quien destaca la importancia de la cantante para abrir nuevos horizontes a las mujeres españolas a través de sus canciones.</p><p>Porque, en una sociedad en la que era <strong>tabú </strong>el <strong>sexo </strong>en general y el <strong>placer femenino</strong> en particular, las mujeres vivían en un <strong>patriarcado </strong>asfixiante, contra el que cantaba sin rodeos la Jurado. "¿Qué pensarían las mujeres que vivían una vida normal de <strong>ama de casa</strong>, de barrio, cantando esas canciones sin llegar a imaginarse la posibilidad de <strong>divorciarse </strong>ni nada por el estilo?", se pregunta García de la Vega, quien también participa en el libro mencionado con un texto propio. "No se imaginaban de ninguna manera una <strong>infidelidad</strong>, una aventura, el derecho a <strong>disfrutar del sexo</strong>, pero escuchaban lo que ella cantaba, que era tan tremendo", añade a <strong>infoLibre</strong>. </p><p>"Yo veo en ella un nivel de <strong>autoconciencia feminista</strong> que muchas teóricas hicieron para sí", tercia de nuevo Lidia García, que añade otro elemento esencial para entender su trascendencia: "Cómo se muestra física y <strong>corporalmente </strong>en medio de toda la <strong>censura </strong>que todavía existía". "Era consciente de qué <strong>papel ocupaba</strong> en la sociedad, de la importancia y la <strong>visibilidad </strong>que tenía, y esto, por supuesto, rema a favor. Al mismo tiempo, no hay que olvidar que ha habido un movimiento de base feminista en España que ha posibilitado un avance social que solo con estas grandes figuras no hubiera existido. Pero es cierto que tiene un gran valor poner su <strong>visibilidad </strong>al servicio de unas ideas que <strong>incomodaban </strong>a tanta gente", apunta. “Convirtió su vestuario es una performance política. Era capaz de salir con transparencias y escotes de vértigo para cantar un himno patriótico o con un varonil (en aquel momento) traje de chaqueta para interpretar una copla. No solo era un desafío a las normas establecidas, era una forma de señalarles a las mujeres el camino a la libertad”,  concluye Jaenes.  </p><p>"Que su figura haya alcanzado la <strong>dimensión </strong>que ha alcanzado tiene que ver, en primer lugar y desde luego, con su <strong>excelencia artística</strong>. Era una artista enorme, pero no solo eso, ya que a través de la manera en que se fraguó su personaje público, en actuaciones y entrevistas, dejaba traslucir también la <strong>mujer que había detrás</strong> y al <strong>sujeto político</strong>, sin miedo a hablar, que existía detrás de esa diva. Todo eso es lo que conforma su personalidad y explica que la sigamos celebrando tanto tiempo después", prosigue García. </p><p>La doctora señala otro punto nuclear de esa personalidad tan influyente: su condición de <strong>referente </strong><em><strong>queer</strong></em>. Algo que, en realidad, viene prácticamente de serie, pues "la vinculación de la <strong>copla </strong>en general con lo LGTBI está en el sustrato del propio género y es muy evidente", lo cual no quita que la <strong>chipionera </strong>lo llevara, como "<strong>catalizadora</strong>", a un nivel más alto de desafío contra lo establecido.</p><p>"Tiene mucho sentido porque, al final, la <strong>folclórica </strong>como concepto no deja de ser como la decantación propiamente española de la figura más internacional de la <strong>diva</strong>, por lo que tiene una serie de elementos que hacen que todos los miembros de esta divina <strong>comunidad </strong>vayamos como polillas hacia ellas", explica García, y destaca atributos interpretativos de la artista como "la <strong>teatralidad </strong>y la celebración del <strong>exceso estético</strong>". "Todo eso se unía a una posición muy clara a favor del <strong>colectivo</strong>, algo que se ve más claro en las entrevistas que daba en los años 70, en un momento en el que se estaba empezando a fraguar la <strong>visibilidad </strong>del movimiento. Ella siempre estuvo de nuestro lado y muy desde el principio se veía muy claro el componente <strong>homoerótico </strong>en algunas canciones de <strong>Rafael de León</strong>", argumenta.</p><p>A todo lo anterior se une, por encima de todo, un <strong>talento innato</strong> para la canción y el escenario. Es justo por eso que García de la Vega lamenta que no exista un "libro bueno" sobre Rocío Jurado. "Si yo tuviese delante a su hija, <strong>Rocío Carrasco</strong>, le diría: ‘Deja de gastarte el dinero en tonterías, en musicales o lo que sea, y gástatelo en pagar a una investigadora —que no sea un tío— que ponga a tu madre en el <strong>sitio que le corresponde</strong>, y que ese libro esté en las mejores <strong>bibliotecas de humanidades</strong> del mundo’".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2251396d-6397-4d01-a3aa-96dd816d182d]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 17:25:49 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/7ab4eca3-cb26-4f96-a56f-22c0e17f660f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179537" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/7ab4eca3-cb26-4f96-a56f-22c0e17f660f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179537" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rocío Jurado: icono feminista, referente LGTBI y símbolo de una España en transformación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/7ab4eca3-cb26-4f96-a56f-22c0e17f660f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Benjamín Prado: "Quedaba con Javier Marías y Vargas Llosa y podíamos estar horas riéndonos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros/benjamin-prado-quedaba-javier-marias-vargas-llosa-podiamos-horas-riendonos_1_2200420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b9c97a41-20bf-4522-952a-dbdcfa7f05aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benjamín Prado: "Quedaba con Javier Marías y Vargas Llosa y podíamos estar horas riéndonos""></p><p>Las memorias de <a href="https://www.infolibre.es/autores/benjamin-prado/" target="_blank">Benjamín Prado</a> (Madrid, 1961) son un bestiario infinito. ¿Por qué se peleó como nunca con Joaquín Sabina y cómo se reconciliaron en la misma noche para salir todavía más amigos? ¿Cómo llegó a conocer y qué le dijo a Bob Dylan? ¿De qué poeta de leyenda eran los versos que recitó con Alberti para comprobar que estaban vivos, atrapados en un coche, después de una colisión de tráfico? <em>Qué hago yo aquí</em><em><strong> </strong></em>(Alfaguara, 2026) es un cruce emocionado de recuerdos y reflexiones, marcado no solo por la amplia trayectoria de su autor, sino también por las incontables figuras célebres que se cuelan en sus páginas. ¿Tan divertidos eran Mario Vargas Llosa y Javier Marías? Mejor que nos lo cuente él mismo.</p><p><strong>¿Por qué escribir unas memorias?</strong></p><p>He escrito estas memorias no porque tenga muchos recuerdos, sino porque empezaba a tener algunos olvidos. He pensado que merecía la pena ponerlos a salvo porque, dejándome a mí al margen, si es que se puede dejar al margen en una autobiografía al autor, tuve la suerte de empezar a escribir en una época irrepetible en la que estaba viva toda la generación del 27, la del 36, la del 50, era la plena eclosión del boom latinoamericano... </p><p><strong>Por eso, por estas páginas desfilan infinitas figuras irrepetibles.</strong></p><p>Es que uno se podía permitir ser amigo de Rafael Alberti, ir a la calle Covarrubias a ver a Gerardo Diego o ir a Alberto Alcocer a que Dámaso Alonso te enseñase su biblioteca, ver a Vicente Aleixandre o Luis Rosales, o ser amigo de Jaime Gil de Biedma, conocer un día a Cortázar, otro a García Márquez. Era esa época en la que el trabajo más fácil del mundo era ser jurado del Premio Cervantes, porque la duda era dárselo a Onetti, a Vargas Llosa o a Borges. Entonces estaba chupado [risas], ahora ya no es tan fácil. Si uno ha tenido la suerte de vivir esa época, que es, como casi todo en la vida, cuestión de azar, y ha tenido la fortuna de estar ahí, claro, los personajes que te salen en la historia son apabullantes. </p><p><strong>Es que hay tantos personajes que casi ni merece la pena preguntar por ninguno en particular.</strong></p><p>Yo diría que hay dos vertientes en lo que cuento. Por una parte, están los mitos literarios, gente que parece recortada de un manual y echada a andar por la calle. Por otra, están las personas que había debajo, que nos enseñaron que se puede intentar ser, o en su caso serlo, excepcional en tu trabajo y absolutamente normal en tu vida. A mí me aburre y casi me irrita la solemnidad, y todos estos carecían de ella. Bueno, alguno tenía un poco más, como Octavio Paz, pero siempre hasta el segundo whisky. </p><p><strong>Entabló una familiaridad que resulta prácticamente inaudita. </strong></p><p>Para mí, es un privilegio haber conocido por dentro a todos ellos y convertirlos casi en una familia nombrada a dedo. Porque no es ya solamente leer <em>Sobre los ángeles</em>, de Rafael Alberti, o <em>Tratado de urbanismo</em>, de <a href="https://www.infolibre.es/cultura/angel-gonzalez-recuerdo-constante-presente-garcia-montero-benjamin-prado-15-anos-despues-muerte_1_1436147.html"  >Ángel González</a>, sino llevarles al médico y hacerles la compra si estaban mal. Poder haber atendido y cuidado a gente a la que admiraba muchísimo, y con el tiempo quise todavía más de lo que admiré, es un privilegio.</p><p><strong>¿Hay un momento exacto en el que pasan de mito a persona?</strong></p><p>Lo bueno es que eso no pasa, porque a mí nunca se me olvidaba quién era Rafael Alberti, como no se me ha olvidado nunca quién es <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/joaquin-sabina-apetece-escribir-pintar-vivir-estupendamente-subirme-escenario_1_2103827.html"  >Joaquín Sabina</a>, ni siquiera escribiendo canciones con él. Lo que ocurre es que puedes ser al mismo tiempo amigo de Joaquín y de Sabina, de Rafael y de Alberti, que son cosas complementarias pero distintas. </p><p><strong>La idea de que todo en su vida ha sido por casualidad se repite mucho.</strong></p><p>La historia de este libro es cuál ha sido el camino, qué estoy haciendo aquí y, sobre todo, por dónde he venido. Contar la historia, a quién me he ido encontrando, quién iba de la mano, quién me perseguía [risas]. Toda esa es la historia que hay que contar en unas memorias, porque lo otro, que soy escritor, novelista, que he hecho de actor, ya lo sabe más o menos mucha gente. El cómo lo saben menos.</p><p><strong>Los años de periodismo en </strong><em><strong>Diario 16</strong></em><strong> son una mina de historias sin fin. Llegar de juerga sin dormir, pero aun así trabajar de sol a sol, los compañeros fumando y bebiendo en la redacción con botellas de whisky en el cajón.</strong></p><p>Es que a <em>Diario 16</em>, donde también aparecí por casualidad y sin ser periodista, llegabas después de comer y, si había 150 personas, 119 estaban fumando. Era un periódico muy <em>sui generis</em>, nunca te explicabas cómo era posible que saliera ese día al kiosco. Tú te decías: "Hoy no, hoy esto es imposible". [Risas]. Estaba lleno de personajes fascinantes, a veces casi teatrales: desde uno que hacía las páginas midiendo con una cuerda, hasta el montador que solo trabajaba sobornándote si le comprabas tabaco y cerveza, y cosas por el estilo. No tenía nada que ver con el mundo de ahora, más sofisticado, digamos, más regulado. Era muy divertido, y por eso, yo al periodismo le debo muchísimas cosas.</p><p><strong>¿Cómo que?</strong></p><p>Le debo, por ejemplo, el vértigo de saber que las cosas hay que acabarlas. Yo puedo estar corrigiendo un poema o una novela 30 años, no lo soltaría nunca, pero el periodismo me ha enseñado que llega la hora de cierre y las cuatro columnas tienen que estar, tanto si te gustan como si no. También he aprendido algo que para mí es fundamental: escribir con ruido alrededor. Porque, al final, dedicarme a la literatura me deja muy poco tiempo para escribir realmente, porque estás todo el día metido en un tren, en un avión, en un hotel o en una conferencia, así que el periodismo de redacción me enseñó a abstraerme y escribir con otra gente al lado, pegándole gritos a algún subsecretario, mientras yo escribo un poema.</p><p><strong>Han cambiado mucho las redacciones.</strong></p><p>Yo soy de la época en la que los grandes columnistas, Umbral, Raúl del Pozo, Martín Prieto... que estaban en <em>Diario 16</em>, iban a escribir su columna a la redacción. Aparecían por allí, brujuleaban un poquito, iban de mesa en mesa, poniendo la oreja a ver de qué iba la cosa, y entonces escribían su columna. Eso hoy no lo hace nadie, evidentemente. Eso sí, por ejemplo, Umbral llegaba y antes de fisgonear se tomaba su whisky, que había que tenerlo allí preparado en una mesita [risas].</p><p><strong>Lo que bebía toda la gente de la que estamos hablando.</strong></p><p>Yo creo que los de la generación del 50 bebían contra Franco, de alguna manera. Se parecía mucho a aquella frase famosa de Jardiel Poncela: "Una dictadura es un sistema en el que todo lo que no esté prohibido será obligatorio". Pocos refugios tenían contra todo ese horror, aparte de juntarse a tomar copas con los amigos y reírse en medio del infierno, de alguna manera. Ángel González, a las seis de la tarde, siempre decía: "¡Es la hora Hemingway!"</p><p><strong>La amistad es un eje transversal de estas memorias. ¿Hay que tener mucha disciplina para mantener a tantos amigos y amigas?</strong></p><p>Eso es básico. Siempre digo que las amistades son como las plantas: hay que cuidarlas, abonarlas y regarlas, porque, si las dejas, se mueren. En cuanto estoy una temporada sin ver a un amigo, me empiezo a preocupar, lo llamo y le digo: "Tenemos que vernos, aunque sea diez minutos, esto no puede ser". Eso es lo que delata a una verdadera amistad, porque un amigo de verdad es al que llamas porque no tienes nada que decirle. Si tienes que tener un motivo, ya no es tan amigo. Ahora, si es una llamada de "¿qué haces? Pues nada, ¿y tú? Nada. Pues venga, a ver si nos vemos". Ese es un amigo al que llamas para ver cómo está, para comprobar que está bien todo, y ya está. Por eso tienes toda la razón del mundo: las amistades hay que mantenerlas con un azadón en la mano.</p><p><strong>Por cierto, ¿las amistades más bonitas empiezan siempre en los bares?</strong></p><p>[Risas] Sí, es verdad. Yo mismo me sorprendí al darme cuenta de que a casi todos los había conocido así. Entro en un bar después de leer <em>Sobre los ángeles</em> y ahí está Rafael Alberti, y nos hacemos 15 años. Entro en El rincón del arte nuevo a tomar una cerveza y escuchar a algún cantautor, conozco a Sabina y nos hacemos amigos, hace 43 años a estas alturas ya. Me cojo una moto para ir a Granada a ver el circuito del martirio lorquiano, me siento en una terraza y a los cinco minutos se sienta en la mesa de al lado Luis García Montero, que es mi hermano del alma. Es verdad que todo ha empezado en los bares. Al final, Jack Kerouac decía que su sueño era recorrer el mundo hablando nada más que con los camareros. [Risas] Algo tendrá el whisky cuando no lo bendicen. </p><p><strong>Volviendo a Alberti, recuerda como su principal consejo "no ser sectario", porque se puede aprender mucho de los que no piensan como uno. ¿Aplica eso en su condición de tertuliano televisivo y columnista de opinión?</strong></p><p>Rafael Alberti se habrá muerto para los demás, pero para mí no, yo lo llevo dentro de la cabeza y me acuerdo de muchas de las cosas que me decía. Recuerdo aquello de "niño, para no ser un idiota, tú tómate siempre tu obra muy en serio y a ti mismo muy en broma". Y, efectivamente, en cualquier debate político me acuerdo de ese otro consejo: "No seas sectario y, sobre todo, escucha a los que no están de acuerdo contigo, porque aprendes más de ellos que de los que sí lo están, porque eso ya te lo sabías". Es una cosa que tengo presente antes de sentarme en una silla a debatir con la gente, y a lo mejor por eso me llevo bien con casi todo el mundo. Ayer me preguntaban si tengo enemigos y digo: "Que yo sepa, no". Hombre, cuando opinas siempre hay gente que no está de acuerdo, pero no tengo esa sensación, seguramente porque yo no tengo ideología, lo que tengo son ideas y, además, son muy básicas. No me llevo mal con la gente. Recuerdo también que a escuchar me enseñó Ángel González, que era un señor que tenías la sensación de que te escuchaba, no ya con las orejas, sino con todo el cuerpo, con una atención extrema. Y eso hay que aprenderlo de los que saben. De los que saben ser, sobre todo, buena gente.</p><p><strong>¿A ser letrista de canciones le enseñó Joaquín Sabina? Cuenta en el libro muchas cosas bonitas de él, pero también la única gran pelea que han tenido, concretamente, por un adjetivo.</strong></p><p>Nos peleamos muchísimo ese día [risas]. Recuerdo a Leiva entrando en el estudio donde estábamos encerrados, matándonos, y decir: "Chicos, ¿no podríamos llegar a algún tipo de acuerdo?". Y Sabina le responde: "¿Pero es que no ves que estamos a punto de darnos de hostias o qué?". Pero acabamos la pelea, naturalmente se hizo lo que él quería, como siempre, que para eso es Sabina y yo no, y lo solucionamos escribiendo otra canción esa misma noche a partir de unos versos que llevaba yo en el bolsillo. Aunque Joaquín no quería, porque decía que el disco ya estaba terminado, le convencimos y la canción se escribió, se compuso y se grabó a las 6 de la mañana; por eso se notan las copas, el sueño y los restos de la pelea. Así que de la discusión salimos todavía más amigos de lo que ya éramos con, para mí, la canción más bonita que hemos hecho: <em>Por delicadeza</em>.</p><p><strong>No hay que elegir, pero: ¿Joaquín Sabina o Bob Dylan?</strong></p><p>No hay por qué elegir en nada, esto no es una carrera de galgos [risas]. De hecho, en la vida lo más aburrido es elegir, porque cada cosa que eliges te quita otras diez posibilidades. Para mí, la vida consiste más en compartir que en competir. No soy competitivo, no quiero batir ningún récord. Puedo pasarme meses dándole vueltas a un poema y se lo enseño a Luis (García Montero), a Joaquín (Sabina), a Chus (Visor)... y ellos lo mismo. Así, luego leo un verso de un poema y me acuerdo de que me lo dijo Joaquín. Compartimos y eso es lo bonito.</p><p><strong>¿Los poetas son las verdaderas estrellas del rock?</strong></p><p>Joaquín me define como una estrella del rock sin ningún disco, que hace falta ser mal tipo [risas]. Yo me moriré con una gotita de<em> rock and roll</em> en la sangre, y siempre he intentado que todo lo que escribo tenga un poquito de música, porque es una parte importante de mi vida. Por eso me divierte tanto hacer giras con bandas, recitales mixtos de poesía y música, o escribir canciones de vez en cuando: porque me gusta que haya un carácter musical, pop, y eso se puede hacer dentro del poema más serio, el más profundo y riguroso estéticamente, ya que eso no abarata nada, sino que le añade un elemento más.</p><p><strong>Obviamente, también está muy presente Almudena Grandes en estas memorias, al mando en esos veranos en Rota, todos juntos.</strong></p><p>Me costó mucho escribir lo de Almudena, lo dejé para el final, cuando ya estaba todo escrito. Fue un momento muy duro para mí tener que recordar eso. Ella tenía una personalidad tan deslumbrante y arrolladora que, siendo casi la última que llegó al grupo, porque nos conocíamos de muchos años, a los dos minutos era la gran mamá grande de todo el mundo. Gobernaba la banda con una espumadera en la mano, a golpe de croqueta y de invitación a cenar, y se convirtió en una especie de centro de gravedad de todo el grupo. No era una virgen por lo civil, como ahora quiere alguna gente creer, tenía sus contradicciones y sus historias, pero era una persona de una generosidad extraordinaria y de una lealtad extrema a sus amigos. Yo siempre le gastaba la misma broma, y le decía que el día que se extinguiera la humanidad solo iban a quedar ella y Will Smith, porque es el que queda en todas las pelis. Y, fíjate, es la única que no está.</p><p><strong>Hay un momento en el que cuenta que, según los datos de Iberia, había volado con ellos más de 500 veces, como para dar 17 vueltas al mundo. La de kilómetros que hacen los escritores.</strong></p><p>Esta semana estuve el martes en Barcelona; ahora, en Madrid; el viernes voy a Teruel; el sábado, a Valencia por la mañana y, por la tarde, a firmar a la Feria del Libro de Madrid. Esa es mi vida, pero yo siempre digo que me quejaré cuando no me hagan caso. Es verdad que empiezo a estar muy cansado y que, por ejemplo, he suspendido los viajes a América, porque yo me he pasado la vida allí, pero ya le he puesto freno porque no me da el cuerpo ni la salud. Por aquí sí me muevo mucho, con la gratitud de ir a los sitios y que haya gente por tus libros. Eso sí, ya no salgo a tomar copas después de la actividad, me acuesto pronto, intento que me lleven a cenar al mismo hotel para escaparme haciendo de nutria mojada un poco [risas]. Creo que lo echaría de menos si dejara de sonar mi teléfono y dejaran de proponerme cosas, pero, si me propusieran alguna menos, tampoco pasaría nada [risas]. Es que la gente me dice que soy un artista multidisciplinar, pero yo respondo que soy un pluriempleado, que es más nuestro.</p><p><strong>Habla también del paso de los años, algo que inevitablemente trae de la mano la enfermedad. En el libro lo desliza, pero ya ha hablado abiertamente en las últimas horas de su diagnóstico de parkinson.</strong></p><p>Me han obligado un poco, porque soy muy pudoroso y no me gusta. Cada uno elige en esta obra un papel, y el mío ha sido el de <em>Benja el divertido</em>. Entretengo a la gente, la hago reír, y me acuerdo siempre de lo que decía Azcona: "No le cuentes a tus amigos penas y desgracias, que los divierta su puta madre". Por eso, creo que es mejor contar lo divertido que lo triste, aunque está ahí, ya que, evidentemente, hay un yo melancólico, nostálgico y asustado, porque uno tiene ya 64 años para 65 y la biología existe más allá de la bibliografía. Pero no me quejo, he tenido una vida bonita, la tengo todavía, y espero tirar una temporada más. Ya veremos.</p><p><strong>Para llegar a las diez novelas de Juan Urbano, por ejemplo. </strong></p><p>Pues mira, esa es una de las razones por las que no quería escribir mis memorias, por no interrumpir, porque luego las cosas se quedan a medias y da mucha rabia. Almudena murió torturada porque no pudo acabar la última de sus <em>Episodios de una guerra interminable</em>, por ejemplo, y yo me acuerdo, honestamente, de lo que eso le afectaba, de lo mucho que le dolía. Por eso, ya te digo, estas memorias las he escrito porque tengo muchas cosas que recordar, pero también porque he empezado a tener algunos olvidos, y he pensado en contarlas antes de que se borren. Y sí, me encantaría acabar las diez novelas de Juan Urbano. </p><p><strong>Una frase final que le dijo a </strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/fascinante-oirle-explicar-argumentaba-novelas-trabajar-vargas-llosa_1_1978707.html"  ><strong>Mario Vargas Llosa</strong></a><strong>: "A mis amigos no les pido que piensen como yo, sino que me quieran y se dejen querer". </strong></p><p>Es tal cual. La gente se metía conmigo y me decía: "¿Pero cómo puedes ser amigo de ese facha?". Para empezar, no es ningún facha. En segundo lugar, es la persona con la que más te puede gustar no estar de acuerdo. Porque entra en la controversia con tal educación, con tal gusto por el argumento, nunca te aplasta ni te avasalla, siempre intenta razonar, y eso es un auténtico placer. Además, era uno de los tipos más simpáticos y divertidos que he conocido en mi vida, aunque le pasara como a <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/ultimos-articulos-javier-marias_1_2174034.html"  >Javier Marías</a>, con ese aspecto circunspecto. Pero yo quedaba con Javier Marías y estábamos cinco horas riéndonos, y con Mario pasaba lo mismo, recuerdo hacer vuelos transatlánticos de 12 horas con él y estar descojonándonos de la risa todo el rato, porque contaba historias impagables de Cortázar. Hay una foto de la que siempre hablo, que estamos en La tertulia de Granada, en un cumpleaños sorpresa que me hicieron allí, donde se ve muertos de risa a Mario, a Joaquín, Almudena, Luis, Chus Visor, Leiva, Rubén Pozo... Gente de diferentes ideas que se lo están pasando muy bien en torno a un amigo al que le han hecho una fiesta. Esa felicidad que se ve en esa foto no tiene nada que ver con esas visiones que tiene a veces la gente de que sólo puedes ir a sitios y tratar con gente que piense lo mismo que tú en todo. Pues qué aburrido, chico. Qué pobreza estar de acuerdo en todo.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[302c3556-119a-4855-adfb-4994a090ca0a]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 17:25:46 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/b9c97a41-20bf-4522-952a-dbdcfa7f05aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="105154" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/b9c97a41-20bf-4522-952a-dbdcfa7f05aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="105154" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Benjamín Prado: "Quedaba con Javier Marías y Vargas Llosa y podíamos estar horas riéndonos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/b9c97a41-20bf-4522-952a-dbdcfa7f05aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De caseta en caseta porque somos resistencia: infoLibre llena de firmas la Feria del Libro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/calor-visita-papa-frenan-firmas-infolibre-llenaran-casetas-feria-libro-madrid_1_2199759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5609c7fc-a445-4c94-a0ae-a45fe9103195_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De caseta en caseta porque somos resistencia: infoLibre llena de firmas la Feria del Libro de Madrid"></p><p>"El año pasado tuvimos aproximadamente 4.500 autores y<strong> 7.000 sesiones de firmas</strong>, que es una barbaridad", <a href="https://www.infolibre.es/cultura/eva-orue-feria-libro-puedes-gente-no-piensa-leer-autores-no-dan-razon_1_2199210.html" target="_blank">cuenta a</a> <strong>infoLibre </strong>la directora de la Feria del Libro de Madrid, <strong>Eva Orúe</strong>, con el lógico y habitual vértigo permanente en el que vive durante los días previos a la inauguración oficial de cada nueva edición (y ya lleva cinco dirigiendo). Una cita que este año está fijada a las <strong>11:00 de este viernes 29 de mayo</strong>, con la visita de la <strong>reina Letizia</strong> como pistoletazo de salida a dos semanas —hasta el domingo 14 de junio— durante las que algo más de <strong>un millón de personas</strong> visitarán el Parque de <strong>El Retiro</strong> con la firme intención de volver a casa al menos con un nuevo libro bajo el brazo, convenientemente <strong>dedicado </strong>por el autor de turno. </p><p>Uno como poco, porque es verdad también que hay <strong>auténticos profesionales</strong> que van de aquí para allá a lo Indiana Jones, en busca del <strong>tesoro </strong>de la rúbrica perdida, coleccionando <strong>autógrafos </strong>y <strong>frases </strong>más o menos cariñosas en función del tiempo que cada escritor pueda dedicar personalmente a cada lector. <strong>Intercambiar unas palabras</strong> y hacerse la foto de rigor es ya la guinda al regalo del encuentro y la cercanía que propicia esta feria en la que, obviamente, el libro es lo más importante, pero también lo es todo eso que pasa todo el tiempo en todas partes, <strong>de caseta en caseta porque somos resistencia</strong>.</p><p>Semejante <strong>trasiego </strong>es una de las tradiciones más arraigadas de una Feria del Libro de Madrid que cumple <strong>85 primaveras</strong> en plena lozanía, mirando al cielo por si aparecen tormentas sin avisar y cruzando los dedos para que la visita del <strong>papa León XIV</strong> a la capital no provoque excesivos problemas de movilidad. Por eso, ante una oferta tan inabarcable, proponemos la siguiente planificación para trazar un <strong>caminito de baldosas amarillas</strong> que nos ayude a <strong>dar con las firmas de infoLibre entre la multitud</strong> sin rodeos ni perder innecesariamente nuestro preciado tiempo. Apunten, porque no son pocas. </p><p>Empezamos con <a href="https://www.infolibre.es/autores/luis-garcia-montero/" target="_blank">Luis García Montero</a> porque su tesón firmante no solo no cesa sino que parece aumentar cada año. Así las cosas, estará esperando a los lectores con su perenne sonrisa ya el viernes<strong> 29 de mayo</strong>, de 19:00 a 21:00 en la caseta de la Librería Alberti (bloque 24A, caseta 158). Al día siguiente, <strong>sábado 30</strong>, podremos encontrarle de 12:00 a 14:00 en los dominios de la Librería Fábula (bloque 24B, caseta 325) y de 19:00 a 21:00 en Jarcha (bloque 25A, caseta 179). Y al día siguiente del siguiente, ya <strong>domingo 31</strong>, cita de 12:00 a 14:00 en Librería Pérgamo (bloque 27B, caseta 293) y de 19:00 a 21:00 en el espacio de la Librería Antonio Machado (bloque 2, caseta 19).</p><p>Pero no se vayan todavía, porque aún hay más. El poeta, novelista, columnista de <strong>infoLibre </strong>y director del Instituto Cervantes volverá a la feria el miércoles <strong>3 de junio</strong> para firmar de 19:00 a 21:00 más ejemplares de sus libros —el más reciente, <em>La mejor edad</em> (Tusquets, 2026), de hace apenas un par de meses— en el mostrador de la Librería Parent(h)esis (bloque 21A y caseta 129). Y, por supuesto, esta agenda no acaba aquí, pues regresará el <strong>sábado 6</strong> de 12:00 a 14:00 (Librería Gaztambide, bloque 25A, caseta 169) y de 19:00 a 21:00 (La buena vida - Café del libro, bloque 23A, caseta 145), y de nuevo el <strong>domingo 7</strong> de 12:00 a 14:00 (Pasajes Librería Internacional, bloque 21B, caseta 365) y, ya sí para rematar, de 19:00 a 20:30 (La Central, bloque 23B, caseta 336). </p><p>Sin llegar a la entrega de su gran amigo, <a href="https://www.infolibre.es/autores/benjamin-prado/" target="_blank">Benjamín Prado</a> se va a poner las botas de firmar sus memorias (y lo que cada lector le lleve), <em>Qué estoy haciendo aquí</em> (Alfaguara, 2026), que justamente llegan este jueves a las librerías. Son, en su caso, ocho citas: <strong>domingo 31</strong> de 12:00 a 14:00 (Visor Poesía, bloque 31A, caseta 241) y de 19:00 a 21:00 (Jarcha, bloque 25A, caseta 179), sábado<strong> 6 de junio</strong> de 12:30 a 14:00 (El Retiro de las letras, bloque 18, caseta 103) y de 18:00 a 20:00 (Librería Cientovolando, bloque 22B, caseta 348), domingo <strong>7 de junio</strong> de 12:45 a 14:30 (Librería Muga, bloque 22B, caseta 356) y de 19:00 a 21:00 (Librería Alberti, bloque 24A, caseta 158), y <strong>sábado 13 y domingo 14</strong> repitiendo de 12:00 a 14:00 en Visor Poesía (bloque 31A, caseta 241).</p><p>Nueva en estas lides es <a href="https://www.infolibre.es/autores/helena-resano/" target="_blank">Helena Resano</a>, que <strong>acaba de debutar como novelista </strong>con <em>Las rutas del silencio</em> (Planeta, 2026), y que estampará su rúbrica tantas veces como sea necesario el viernes <strong>5 de junio</strong> de 19:00 a 21:00 en el espacio de la Librería Méndez (bloque 21B, caseta 357) y el <strong>sábado día 13</strong> de 17:30 a 19:00 en el de la Casa del Libro (bloque 30B, caseta 258). Por su parte, el historiador <a href="https://www.infolibre.es/autores/julian-casanova/" target="_blank">Julián Casanova</a> pasará por el Paseo de Carruajes de El Retiro el sábado <strong>13 de junio</strong> de 17:00 a 19:00 en Lex Nova (bloque 24A, caseta 168), para firmar junto a su hijo, el guionista Miguel Casanova, ejemplares de <em>España partida en dos</em> (Crítica, 2026), la adaptación a novela gráfica de su aclamada obra, ilustrada por Carlos Esquembre.</p><p>Otro gran historiador, <a href="https://www.infolibre.es/autores/ian-gibson/" target="_blank">Ian Gibson</a>, se dejará ver más por la feria, tanto en solitario como junto al ilustrador Quique Palomo, con quien ha firmado en cómic <strong>títulos indispensables sobre Lorca y Antonio Machado</strong>. Así las cosas, el dublinés atenderá a sus lectores el viernes <strong>29 de mayo</strong> (de 18:00 a 20:00 en la Librería Parent(h)esis, bloque 21A y caseta 129), el <strong>sábado 30</strong> (con Quique, de 12:00 a 14:00, Librería del mercado, bloque 28B, caseta 278) y el domingo<strong> 31 de mayo</strong> (de 12:00 a 14:00 en Berkana, bloque 11, caseta 69; y de 18:00 a 20:00 en Dykinson Libros, bloque 14, caseta 84).</p><p>Gibson estará aún más ajetreado en el segundo fin de semana, pues tiene agendadas hasta cinco citas: cuatro el <strong>sábado 6 de junio</strong>, dos en solitario (de 12:00 a 14:00 en la Librería Visor, bloque 31A, caseta 242, y de 19:00 a 21:00 de nuevo en Dykinson Libros, bloque 14, caseta 84), y otras dos con Palomo, la segunda solapándose a medias pero aprovechando que los espacios están al lado (de 11:00 a 12:00 en Alcalá Cómics, Bloque 7, caseta 52, y de 19:00 a 20:00 en Tomos y Grapas, bloque 14, caseta 82). Por último, la pareja tiene otra firma el <strong>domingo 7</strong> de junio de 12:00 a 14:00, otra vez en Dykinson Libros (bloque 14, caseta 84).</p><p>Por su parte, <a href="https://www.infolibre.es/autores/cristina-monge/" target="_blank">Cristina Monge</a> tiene un fin de semana de lo más apretadito que arranca el viernes <strong>12 de junio</strong> de 19:00 a 21:00 en el rinconcito de la Librería Lé (bloque 27B, caseta 300), continúa el <strong>sábado 13</strong> con doble cita (de 10:30 a 12:00 en la Librería Santos Ochoa, bloque 24B, caseta 335; y de 17:00 a 19:00 en el espacio de Fnac, bloque 31A, caseta 235), y termina el <strong>domingo 14 de junio</strong> de 12:00 a 14:00 en el puesto de Marcial Pons Librero, esto es, bloque 6 y caseta 51).</p><p>No se perderá la feria esta primavera nuestro columnista <a href="https://www.infolibre.es/autores/daniel-valero-tigrillo/" target="_blank">Daniel Valero 'Tigrillo'</a>, que atenderá a quien así lo desee al otro lado de los mostradores de Mary Read (viernes <strong>12 de junio</strong>, de 19:30 a 20:30, bloque 10, caseta 66) y Berkana (sábado<strong> 13 de junio</strong>, de 12:00 a 14:00, bloque 11, caseta 69). Tampoco faltará <a href="https://www.infolibre.es/autores/aroa-moreno-duran/" target="_blank">Aroa Moreno Durán</a>, quien en su caso hará acto de presencia en los emplazamientos de La Anónima Librería (domingo <strong>31 de mayo</strong>, de 19:00 a 21:00, bloque 26A, caseta 192), Librería Antonio Machado (domingo <strong>7 de junio</strong>, de 19:00 a 21:00, bloque 2, caseta 19) y Girasol Librería (sábado <strong>13 de junio,</strong> de 13:00 a 15:00, bloque 26B, caseta 313). </p><p>Definitivamente, las firmas de <strong>infoLibre </strong>se sienten como en casa en El Retiro, porque todavía hay más. Así las cosas, <a href="https://www.infolibre.es/autores/jose-antonio-martin-pallin/" target="_blank">José Antonio Martín Pallín</a> firmará el domingo <strong>7 de junio</strong> de 19:00 a 20:00 en Siglo XXI Editores (bloque 27B, caseta 292), mientras que <a href="https://www.infolibre.es/autores/baltasar-garzon/" target="_blank">Baltasar Garzón</a> dedicará ejemplares de <em>La democracia amenazada</em> (Planeta, 2026) los días <strong>5 de junio</strong> (de 12:00 a 14:00 en Dykinson Libros, bloque 14, caseta 84), <strong>6 de junio</strong> (de 12:00 a 14:00 en Librería Lé, bloque 27B, caseta 300) y<strong> 7 de junio</strong> (de 12:00 a 14:00 en Visor, bloque 31A, caseta 242). </p><p>Además, <a href="https://www.infolibre.es/autores/jose-luis-morante/" target="_blank">José Luis Morante</a> estará el <strong>5 de junio</strong> de 19:00 a 21:00 en el expositor del Gremio de Editores de CLM (bloque 21C, caseta 369), y <a href="https://www.infolibre.es/autores/nieves-alvarez/" target="_blank">Nieves Álvarez</a> hará doblete los<strong> días 10 y 13 de junio</strong> de 19:30 a 21:00 en la ubicación de Lastura Ediciones - Kaótica Libros (bloque 21A, caseta 133), donde también firmará <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/musica-popular_1_2185439.html" target="_blank">Jorge García Torrego</a> el <strong>9 de junio</strong> de 18:00 a 19:30. Por si todo lo anterior fuera poco, <a href="https://www.infolibre.es/autores/alejandro-lopez/" target="_blank">Alejandro López Canorea</a> estará el sábado <strong>13 de junio</strong> de 17:30 a 19:00 en la editorial Catarata (bloque 25B, caseta 317), y <a href="https://www.infolibre.es/autores/lucila-rodriguez-alarcon/" target="_blank">Lucila Rodríguez-Alarcón</a> pone el broche final el <strong>domingo 14 de junio </strong>de 17:30 a 19:00 en La Imprenta (bloque 14, caseta 81). Casi nada, menudo despliegue, llegar a todos requiere semanas de entrenamiento intensivo.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[8ebae38f-69ed-49d2-a571-9911f74b9e27]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 19:18:39 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/5609c7fc-a445-4c94-a0ae-a45fe9103195_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5560688" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/5609c7fc-a445-4c94-a0ae-a45fe9103195_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5560688" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De caseta en caseta porque somos resistencia: infoLibre llena de firmas la Feria del Libro de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/5609c7fc-a445-4c94-a0ae-a45fe9103195_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid: "Hay mucha gente que lee mucho y es muy mala gente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/eva-orue-feria-libro-puedes-gente-no-piensa-leer-autores-no-dan-razon_1_2199210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/81f136c5-51cb-4d85-b1aa-6699e2d7ae04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid: "Hay mucha gente que lee mucho y es muy mala gente""></p><p><a href="https://www.infolibre.es/autores/eva-orue/" target="_blank">Eva Orúe</a> (Zaragoza, 1962) dirige la <a href="https://ferialibromadrid.com/" target="_blank">Feria del Libro de Madrid</a> desde el 1 de enero de 2022. Afronta, por tanto, su quinta edición a los mandos de uno de los eventos culturales más importantes del calendario nacional, que el pasado año facturó 10 millones de euros, recibió a 1,1 millones de visitantes y tiene ya todo listo para llenar de literatura el parque de El Retiro <strong>del viernes 29 de mayo al domingo 14 de junio</strong>, con el humor como tema central y quién sabe si con el papa León XIV como invitado inesperado. "Seguro que encontraría textos religiosos que le interesen, y también otros no estrictamente religiosos que le puedan interesar", asegura la directora en esta conversación con <strong>infoLibre </strong>en la que no faltan otros muchos asuntos.</p><p><strong>Esta es ya su quinta edición al frente de la Feria del Libro de Madrid. ¿Cuánto se parece a lo que imaginó un lustro atrás?</strong></p><p>Creo que hemos cambiado más de lo que pensé que podríamos cambiar. Y al hablar de cambiar me refiero a estructuras y al modo de trabajar. Por ejemplo, quien visite la feria este año verá que las casetas, siendo iguales, cambian. Los rótulos son distintos, mantenemos el código de colores, pero lo presentamos de otra manera que espero que guste a expositores y visitantes. De hecho, este año completamos el cambio total de las estructuras, ninguna de las que hay en 2026 es como era en 2022, en mi primera edición. Siguen siendo casetas, pabellones, <em>stands</em>, pero todos son distintos de como eran. Eso, por la parte que se ve. Por la parte interna también hemos cambiado de forma de trabajar de manera sustancial, no solamente entre el equipo, sino también en nuestra relación con los expositores. </p><p><strong>A ver si no la vamos a reconocer…</strong></p><p>No, no, eso no. Por lo demás, la feria es lo que era: un sitio donde los expositores van a vender libros, a entablar relación directa con el público, donde los autores se ofrecen para conversar, tanto en las firmas como en las actividades que organizamos para cada edición. Este año todo está pensado en torno al humor y espero que nos sirva para bajar un poquito los decibelios.</p><p><strong>Antes de hablar del humor, no sé si la feria se ha convertido ya en un festival, un lugar de conversación pública en el que los encuentros han ganado peso.</strong></p><p>En realidad, siempre tuvo algo de festival porque ya había muchas actividades. Lo que ocurre es que en los últimos años tenemos más escenarios y, por lo tanto, muchas más posibilidades. Y es verdad también que la feria se celebra en el parque, un lugar al que vienen lectores, compradores, curiosos y visitantes que simplemente quieren darse un garbeo. Ante eso, nuestra obligación es recibir a todos con alegría, como diría el clásico, pero, sobre todo, ofrecer posibilidades y oportunidades a los que quieren profundizar en algunos de los temas a tratar, que van más allá del asunto central de cada año.</p><p><strong>Cuantitativamente, ¿qué ofrece la feria esta primavera?</strong></p><p>Tenemos 366 casetas, de las cuales 118 son librerías y la inmensa mayoría del resto son editoriales. Expositores hay más, porque tenemos algunos en el centro que no están numerados, con lo que pasamos de 400. Todavía no sabemos cuántas editoriales va a haber exactamente, porque sabemos cuántas tienen caseta, o comparten caseta o espacio común, pero luego vienen muchas representadas por sus respectivos gremios regionales. También hay distribuidores que traen hasta 200 sellos a la feria. Por lo tanto, calculo que estaremos alrededor de los números del año pasado, en torno a 950 o 1.000, editoriales, insisto, no todas en caseta.</p><p><strong>Ahora sí, hablemos del humor como tema central.</strong></p><p>El humor es el tema central de lo que organizamos nosotros, que no es el total de la feria. En nuestra programación hemos intentado aproximarnos al humor desde diferentes puntos de vista, también como género literario, ya que casi nunca ha sido bien tratado en este país, a pesar que es el de <em>El Quijote</em>, que es un libro muy divertido. Nos fijamos en el humor como denuncia, como manera de aproximarnos a realidades y desnudarlas, que es una capacidad que en ocasiones la literatura más seria o más campanuda no tiene. También nos interesan mucho los acentos y las traducciones, es decir, cómo se traduce el humor, cómo hacer que un autor polaco nos haga reír también en español, o cómo entender el humor que se genera en otros sitios en un mundo en el que los lectores y los autores iberoamericanos estamos en permanente contacto. Porque hablamos el mismo idioma, pero no siempre nos reímos por las mismas cosas.</p><p><strong>¿Qué autores relacionados con el humor pasarán por la feria?</strong></p><p>Desde Maitena, <a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/piedra-blanda-rodrigo-cortes-tomas-hijo-fabula-grafica-enteramente-tallada_1_1994886.html"  >Rodrigo Cortés</a> y <a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/edu-galan-comprender-estados-unidos-traves-comedia-trump-mejor-vendedor-crecepelo-kamala-harris_1_1892220.html"  >Edu Galán</a>, que están en la charla inaugural, hasta Kevin Johansen y Liniers, que nos acompañarán en alguna actividad. Vienen Jonathan Coe, David Safier... Por supuesto, un montón de autores españoles, tenemos una buena representación de cómicos: Eva Hache, Pantomima Full, Joaquín Reyes... Muchos de los que nos han hecho reír son autores de libros, en ocasiones incluso de novelas, y no queremos perdernos sus actuaciones o sus intervenciones en mesas para discurrir sobre lo divino, lo humano y lo humorístico.</p><p><strong>¿Cómo casa el humor con la llamada 'alta literatura'?</strong></p><p>La idea es que toda literatura tiene humor. Si solo tiene humor es otra cosa, pero si no tiene humor es un sermón. No recuerdo quién lo dijo, pero yo estaría bastante de acuerdo. Y, en cualquier caso, se trata básicamente de que entendamos, como entiende y valora la mayor parte de la gente, que aquí hay una tradición humorística muy relevante, con autores espléndidos. Pienso, qué sé yo, en Eduardo Mendoza o Elvira Lindo, que han hecho humor y más humor, y eso no ha impedido que sus obras sean tan valoradas. En muchas ocasiones, el humor bien empleado es un arma de destrucción masiva. De destrucción de prejuicios, de incompetencias y de otras muchas cosas. </p><p><strong>En una reciente visita a Madrid, Salman Rushdie dijo que “</strong><a href="https://www.infolibre.es/cultura/libros/27-segundos-mortales-salman-rushdie-suelo-escuchaba-voz-decia-no-mueras_1_1795545.html" target="_blank"><strong>el humor es una respuesta contra el fanatismo</strong></a><strong>”. </strong></p><p>Y él, además, es un ejemplo de lo que estamos hablando, porque en la distancia corta es un tipo muy divertido, aunque a lo mejor sus libros no lo son tanto. Pero él lo es y hace del humor una manera de resistir en circunstancias tan difíciles como han sido las suyas. </p><p><strong>¿El objetivo es convertir el parque de El Retiro en el refugio de la risa contra todo lo que vemos en el mundo?</strong></p><p>Sí, nos gusta reivindicar la feria, las ferias, como un espacio de disenso donde puedes estar con gente que no piensa como tú y leer autores que no te dan la razón. Insistimos mucho en esta idea porque creemos firmemente en ella, pero además este año esperamos encontrar una manera divertida de hacerlo. No buscamos la carcajada, buscamos también la reflexión, por supuesto, pero, ¿por qué no? Riámonos en el Retiro, no me parece un mal sitio para echar unas risas. </p><p><strong>¿Cómo de placentero, de privilegio incluso, ve ese momento en el que uno está leyendo y de repente se empieza a reír solo?</strong></p><p>Y que alguien que ande cerca te pregunte '¿de qué te ríes?' [Risas] No diría que eso me pasa porque soy parca en carcajadas <em>ostentorias</em>, que hubiera dicho Jesús Gil, pero una sonrisa, sin duda. Eso sí pasa muchísimas veces, cuando estás leyendo y una situación, una descripción o una palabra usada en el sitio donde tiene que ir, te hace sonreír porque estás metida en la historia y es graciosa. Y eso no le quita un ápice de seriedad al libro, no le quita ni un ápice de potencia a la bomba destructora de prejuicios que es, en ocasiones, la literatura. </p><p><strong>¿Cuántas firmas habrá este año?</strong></p><p>El año pasado fueron 4.500 autores y 7.000 sesiones de firmas, aproximadamente, que es una barbaridad. Este año no sabemos muy bien a qué nos enfrentamos porque, así como la programación sí que la tenemos en algunos casos controlada y coordinada desde la dirección, en el caso de las firmas no es así. Las firmas las van subiendo los expositores y, salvo algunas excepciones, prácticamente no nos enteramos hasta que las vemos publicadas. Pero viene a firmar Siri Hustvedt, Benjamín Labatut, Robin Sharma... gente que no está en la programación y, sin embargo, está en la feria. Y aparte, además, los grandes de siempre, los habituales que, tengan novedad o no, quieren venir y estar aquí un rato en El Retiro. Un rato o muchos ratos, porque hay gente que se queda, se pega aquí en la feria, prácticamente. </p><p><strong>¿Cuántos visitantes tuvo la feria el año pasado?</strong></p><p>El estudio que hicimos con Telefónica Tech nos daba ochocientos y pico mil visitantes únicos, mayores de 18 años. Nosotros calculamos que, como mínimo, otros 300.000 más entre niños y adolescentes, así que serían 1,1 millones, aproximadamente. Una buena cifra. </p><p><strong>¿Estamos cómodos con esa cifra en torno al millón de visitantes?</strong></p><p>Yo diría que no es lo más importante, pero no negaré que tiene su importancia. Sobre todo, creo que no tenemos que obsesionarnos con aumentar el número de visitas, porque se trata de que venga gente, mucha, cuanta más mejor, dentro de las capacidades que tiene el parque y que nosotros tenemos para atenderlos a todos bien. Sería loco para la feria y para el parque que hubiera cinco millones de personas aquí. Luego depende mucho de otros factores, por ejemplo el año pasado nos cerraron dos tardes el parque, y eso se tiene que notar en el número final de visitantes. Así que conviene no perder de vista la cifra, ya que nos da la pista sobre el interés que la propuesta suscita en quienes nos visitan, pero tampoco hay que obsesionarse con ella ni con la idea de “cada año más”. Pues a lo mejor no. A lo mejor cada año los que tienen que estar.</p><p><strong>Más allá de si afectará o no la visita del papa a esas cifras, ¿y si se pasa León XIV por la feria, qué?</strong></p><p>[Risas] Pues oye, está la Biblioteca de Autores Cristianos y la Librería de las Paulinas, que tienen casetas, así que seguro que encontraría textos religiosos que le interesen, y textos no estrictamente religiosos que también le puedan interesar. Su visita nos va a afectar, sin duda. El día 7 hay una misa en Cibeles y se espera que congregue en torno a un millón de fieles, por lo que, quieras que no, supondrá añadir dificultades para la gente que viene desde según qué puntos de la ciudad. Lo que yo pido a la gente es que se organice para no dejar de venir por eso, es decir, que si no pueden venir el día 7, vengan otro. Y a los que, a pesar de todo, quieran visitarnos el 7, porque tenemos una programación fenomenal para ese día, les diría quizás que salgan un rato antes de casa y, sobre todo, que se informen bien. Nosotros transmitiremos cuando tengamos toda la información correspondiente a líneas de Metro, autobuses, puertas cerradas y lo que nos puedan decir.</p><p><strong>Antes ha comentado que la feria tuvo que cerrar el año pasado un par de tardes por la climatología. ¿Mira mucho la directora de la Feria del Libro al cielo?</strong></p><p>Sí, miramos todo el rato [risas]. Lo que pasa es que no acabamos de entenderlo bien, porque los parámetros que indican la necesidad de cerrar la feria o de cerrar el parque son muy difíciles de apreciar a ojo desnudo, ya que tiene que ver con una combinación de mucho calor, rachas de viento y humedad del suelo. Nosotros estamos en el parque, que tiene un protocolo meteorológico y, por lo tanto, nos toca respetarlo. Todos querríamos estar aquí todos los días a todas horas, pero sabemos que nos toca respetarlo y lo respetamos.</p><p><strong>Ha mencionado antes a los visitantes que solo quieren darse un garbeo por la feria. ¿Qué les decimos a los que después de darse esa vuelta se van sin nada?</strong></p><p>Pues que si es lector, que se anime a comprar. Si no es lector, que se anime a leer. Y que, en cualquier caso, se anime a participar en las actividades. Dicho esto, si solo viene a pasear, también será bien recibido.</p><p><strong>En este lustro al frente de la feria, ¿ha evolucionado a mejor la relación de los madrileños con su feria? ¿Somos conscientes de lo que tenemos?</strong></p><p>Tampoco vamos a forzarlos a venir, cada uno es libre de elegir sus momentos y sus lugares de distracción o de lectura. Yo lo que diría es que, cuando me incorporé a la feria, lo primero que me llamó la atención es que cuando decía que era la directora había un montón de gente, madrileños que han nacido aquí o que llevan aquí mucho tiempo, que te decían "ahí me llevaba mi padre, ahí me llevaba mi abuela, ahí me llevaba al colegio". Esta relación sentimental con la feria existe entre quienes llevan tiempo en la ciudad, y se está creando, y ahí es donde nosotros tenemos una responsabilidad con los que llevan menos tiempo. Una de las tareas que nos hemos impuesto es atraer a la feria a aquellas colectividades que, por la razón que sea, habitualmente no estaban, pero que van entrando. Eso es importante para nosotros porque, al fin y al cabo, esta es la Feria del Libro de la ciudad de Madrid. Luego sí, vienen librerías de toda la comunidad y editoriales de toda España, pero lo relevante es que tiene que ser una feria a la altura y al servicio de la ciudad que la acoge. Y, para eso, tenemos que encontrar la manera de atraer a ciudadanos de orígenes e intereses distintos. Esa es la misión que tenemos que cumplir y en eso estamos.</p><p><strong>¿La familia que lee unida permanece unida? Porque ahora podemos estar todos juntos en un mismo lugar, pero cada cual con su teléfono.</strong></p><p>Lo del móvil es una cosa curiosa, porque tú ves a la gente con el móvil en la mano, pero no sabes lo que están haciendo. Los hay que están perdiendo el tiempo, los hay que están metiendo porquería en redes, pero también hay gente que va en el Metro leyendo el periódico o libros, ya sea en el móvil o en dispositivos electrónicos. Esta es una opinión personal, pero conozco gente que lee y sus hijos no leen nada, y al revés, por lo que creo que es un conjunto de factores que no son fácilmente cuantificables. Pero, lo que sí creo firmemente es que la lectura te ayuda a concentrarte, a construir un pensamiento complejo, a defenderte en un mundo cada vez más difícil. Quien crea que sin entender las subordinadas puede firmar un contrato para adquirir una casa está en un error. Y creo que, en ocasiones, tendemos a la simplicidad y que la literatura te enseña, te educa, te habitúa a la complejidad. Eso no quiere decir que sean libros que no podamos entender, quiero decir que los libros deberían ser exigentes para el lector. También podemos leer cosas divertidas y cosas que no tienen mayor trascendencia, pero creo sinceramente que la lectura, el hecho de leer, nos mejora. ¿Como personas? No, porque hay mucha gente que lee mucho y es muy mala gente, pero sí que nos mejora a nosotros y a nuestras capacidades para afrontar el mundo difícil y complejo en el que vivimos. </p><p><strong>¿Qué siente la directora de la Feria del Libro de Madrid cuando cierra una librería?</strong></p><p>Este año vamos a echar en falta varias librerías que han tenido que cerrar: Tipos Infames y La Cafebrería de Madrid; en Alcobendas, el Movimiento del Caracol... Las librerías son seres vivos y por supuesto que se abren y se cierran, lo que me parece más preocupante y más inaceptable es que sea por razones que tienen que ver con un modelo de ciudad que, en ocasiones, no hace caso a los que estamos aquí. Y cuando digo esto, vale para librerías, panaderías, verdulerías y todo tipo de negocios. A veces da la impresión de que los ciudadanos que abren un negocio pequeño, porque no es muy grande, no porque sea menor o poco importante, no cuentan con ninguna complicidad. Creo que eso es algo que debe preocupar, por supuesto, a los libreros, pero, desde luego, también a los vecinos de la ciudad. Que no nos quiten la ciudad, que es nuestra, y que nosotros sigamos identificándonos en sus calles y con sus comercios, y con la gente que hace posible la vida cotidiana. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[96af9018-736b-458b-bbd0-811bd36ed3a1]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 04:01:29 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/81f136c5-51cb-4d85-b1aa-6699e2d7ae04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2366329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/81f136c5-51cb-4d85-b1aa-6699e2d7ae04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2366329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid: "Hay mucha gente que lee mucho y es muy mala gente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/81f136c5-51cb-4d85-b1aa-6699e2d7ae04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Feria del libro,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Javis se emparentan con Buñuel, Berlanga, Saura y Almodóvar con su éxito en Cannes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/cine/javis-emparentan-bunuel-berlanga-saura-almodovar-exito-cannes_1_2198467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9d54ae6d-1fb4-483f-a36f-b8edb32aa692_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Javis se emparentan con Buñuel, Berlanga, Saura y Almodóvar con su éxito en Cannes"></p><p>Podrán gustar más o menos al cinéfilo de turno, pero<a href="https://www.infolibre.es/cultura/javis-vuelta-mesias-hilo-conductor-espana-empatia_1_1613390.html" target="_blank"> Los Javis</a> —<strong>Javier Ambrossi</strong> y <strong>Javier Calvo</strong>— se han ganado ya por derecho un lugar destacado en la historia del cine español, refrendado este fin de semana con el <strong>Premio a Mejor Dirección</strong> en el<a href="https://www.infolibre.es/cultura/cine/javis-conquistan-cannes-bola-negra-homenaje-lorca-memoria-historica-queer_1_2197467.html" target="_blank"> Festival de Cannes</a> (<em>ex aequo</em> con Pawel Pawlikowski, por <em>Fatherland</em>) con su nueva película, <em><strong>La bola negra</strong></em>, que se estrenará el próximo 2 de octubre. Un triunfo en toda regla en el certamen cinematográfico más <strong>elitista </strong>y <strong>respetado </strong>del planeta, en el que también competían las nuevas obras de <strong>Pedro Almodóvar</strong> y <strong>Rodrigo Sorogoyen</strong>.</p><p>El éxito de <em>La bola negra</em>, cinta que parte de una obra inacabada de <strong>Federico García Lorca</strong>, incorpora a Los Javis a la mejor <strong>tradición </strong>de directores de cine españoles laureados en Cannes, con <strong>Luis Buñuel</strong> a la cabeza como el único que ha conquistado la Palma de Oro, en 1961 por <em><strong>Viridiana</strong></em>, y que justo una década antes ya había ganado el Premio a la Mejor Dirección por <em>Los olvidados</em>. </p><p>Otros nombres españoles premiados en tierras francesas fueron <strong>Luis García Berlanga</strong> (Premio Internacional del Buen Humor en 1953 por <em>Bienvenido Mr. Marshall</em>),<strong> Edgar Neville </strong>(Premio Homenaje también en 1953 por <em>Flamenco</em>), <strong>Carlos Saura</strong> (Premio Especial del Jurado con<em> Cría cuervos</em> en 1976), <strong>Víctor Erice</strong> (Premio del Jurado en 1992 por el documental <em>El sol del membrillo</em>), <a href="https://www.infolibre.es/cultura/cine/almodovar-situacion-peligrosa-ultimos-50-anos-sociedad-espanola_1_2160868.html" target="_blank">Pedro Almodóvar</a> (Premio del Jurado y de Dirección con <em>Todo sobre mi madre</em> en 1999, y de nuevo en 2006 como Mejor Guion por <em>Volver</em>) y <strong>Oliver Laxe</strong> (Premio Fipresci en 2010 por <em>Todos vós sodes capitáns</em>, Premio de la Semana de la Crítica en 2016 por <em>Mimosas</em>, Premio del Jurado Un certain Regard en 2019 por <em>Lo que arde</em> y Premio del Jurado en 2025 por <em>Sirat</em>).</p><p>Un <strong>selecto club</strong>, como vemos, pues son muy poquitos nombres en 79 ediciones. "Como pasa a menudo, necesitamos la validación externa para creernos que lo nuestro es así de bueno", apunta a <strong>infoLibre </strong>el director y guionista Jorge Arenillas, que recuerda como ejemplo las mofas en torno al "<strong>éxito en otros países</strong> de Héroes del Silencio, como si fuera una invención de marketing". “Y ahí tienes a Bunbury, llenando estadios por todo el continente americano tres décadas después", apunta.</p><p>"Hasta que la<strong> élite del cine</strong> no lo ha certificado con un premio en Cannes, no sabíamos bien si Los Javis eran, en su corazón, los de<em> La Mesías</em> o los de<em> Mask Singer</em>. Y lo cierto es que, en 2026, ya no hay <strong>conflicto</strong>: puedes ser ambos. Pero bueno, seguirán negándolos porque hay quien se empeña en no ver la <strong>realidad</strong>, como aún ocurre con <strong>Javier Bardem</strong> o <strong>Penélope Cruz</strong>", destaca el realizador, quien pone así el dedo en la llaga de las <strong>envidias</strong>, las <strong>fobias </strong>y las <strong>manías </strong>variadas que levantan Ambrossi y Calvo allá por donde pasan y que mantienen, inexorablemente, a crítica y público divididos.</p><p>"Tienen un gran <strong>talento </strong>y <strong>conectan </strong>muy bien con todo lo que está pasando a cierto nivel", afirma a <strong>infoLibre </strong>el profesor de Estudios Cinematográficos en la Universidad Oxford Brookes, Alberto Mira. "También creo que, dado que el mundo va como va, esa <strong>conexión </strong>con ciertas corrientes despierta una profunda <strong>animosidad </strong>en el otro lado. En Cannes creo que la estrategia ha estado basada en eso y ya vemos lo que se ha montado. Tenemos a media España que no piensa ir a ver esa ‘<strong>mierda </strong><em><strong>woke</strong></em>' y a otra media que cree que Lorca fue un<strong> mártir gay</strong> a reivindicar. Esto no es culpa de Los Javis, que al fin y al cabo tienen que vender la película, pero nos da la medida de dónde estamos", añade.</p><p>Para la periodista María Guerra, una de las claves principales del éxito de Los Javis es que "han sabido leer el siglo XXI en la <strong>comunicación</strong>, se han saltado a los medios tradicionales y se han puesto en <strong>contacto directamente</strong> con su <strong>generación </strong>utilizando su <strong>lenguaje </strong>y sus intereses, a través de Instagram, por ejemplo". Y recuerda, asimismo, que cuando ya eran populares se apuntaron a ser jurados en programas de televisión como <em>Operación Triunfo</em> o <em>Drag Race</em>, lo cual encaja con su manera "<strong>desenfadada</strong> de contarse", que es la propia de su generación.</p><p>Otro punto destacable, según señala Guerra a <strong>infoLibre</strong>, es que "se han atrevido a reinterpretar la <strong>religión católica</strong>", en obras como <em>La llamada</em> o <em>La Mesías.</em> "No solo a través del marco <strong>represivo </strong>en el que estaba encajada la izquierda tradicional, sino también para criticarla con la <strong>libertad </strong>más total" y reflexionar sobre "cómo la Iglesia católica les ha afectado como generación" con una mirada distinta. "Ellos hablan a su generación e interpretan el pasado, fundamentalmente del colectivo LGTBIQ+. Y ahora hacen una relectura del gran mito gay de la <strong>Guerra Civil</strong>, que es <strong>Lorca</strong>", señala.</p><p>Y prosigue: "Tienen una gran <strong>ambición</strong>, por eso son <strong>autores </strong>y <strong>productores </strong>desde el minuto uno. Con el poderío de la producción, no quieren que <em>La bola negra</em> sea una obra gay pequeña e intimista. Así consiguen conectar, reinterpretar la historia de España a través de la Guerra Civil y al mito gay para la nueva generación. Estando en los <strong>márgenes</strong>, han sacado de ellos a lo <strong>LGTBIQ+ </strong>para su generación, y su condición de hombres les ha facilitado la <strong>credibilidad </strong>y la entrada en la industria, en la producción o en lugares como Cannes, en los que todavía las <strong>mujeres </strong>y el cine hecho por mujeres no tienen la misma credibilidad, ni en lo industrial ni en lo artístico".</p><p>En la misma dirección apunta Mira, para quien la carrera de Los Javis se fundamenta en una "gran <strong>originalidad </strong>basada en <strong>mitos pop</strong>", por lo que, en su opinión, la recurrente comparación con <strong>Almodóvar </strong>"no es <strong>irrelevante</strong>, aunque los mitos pop de 1980 no sean los de 2026". "Lo que hacen me fascina —continúa—, pero creo que me fascina más de lo que me gusta. Su <strong>conexión total</strong> con las nuevas <strong>mitologías</strong>, motivos y referentes (incluso técnicas de puesta en escena) hace que nos sintamos un poco <strong>distantes </strong>quienes estamos en otra frecuencia. Pero en el fondo hay una gran <strong>admiración</strong>: mucha gente es joven, pero solo ellos hacen lo que hacen", argumenta.</p><p>Asimismo, se pregunta el profesor "qué hay de <strong>estrategia </strong>y qué hay de <strong>sinceridad</strong>" en todos los grandes movimientos que hacen Ambrossi y Calvo, y que provocan siempre una gran <strong>repercusión </strong>a todos los niveles mediáticos. "No me es posible decidirlo", reconoce. Y añade: "Se les reprocha que todo sea un <strong>montaje</strong>, pero no sé. En el <strong>Hollywood </strong>clásico todo era montaje. Yo creo que incluso en <strong>Godard </strong>todo era montaje. Ser artista es entrar en montajes. Nos puede llegar más o menos, pero el caso es que<strong> no hay nadie como ellos</strong> en términos de contenido y creatividad".</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[16d66054-2321-48a1-9670-058d1178143e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 18:47:47 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/9d54ae6d-1fb4-483f-a36f-b8edb32aa692_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1798428" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/9d54ae6d-1fb4-483f-a36f-b8edb32aa692_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1798428" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los Javis se emparentan con Buñuel, Berlanga, Saura y Almodóvar con su éxito en Cannes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/9d54ae6d-1fb4-483f-a36f-b8edb32aa692_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amador Fernández-Savater: “El neoliberalismo es una colonización de la atención, pensar implica liberación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/libros/amador-fernandez-savater-neoliberalismo-colonizacion-atencion-pensar-implica-liberacion_1_2195636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/461d6d9b-baff-4004-9580-0c3afcdd65ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amador Fernández-Savater: “El neoliberalismo es una colonización de la atención, pensar implica liberación”"></p><p>Vivimos acelerados y atrapados en una tempestad de automatismos que nos mantienen funcionando 24/7 y que, al mismo tiempo, bloquean nuestra capacidad de pensar y, con ella, de responder al malestar de esta época. Un tren en marcha en dirección al final de la vía a no ser que tiremos del freno de emergencia. Eso es lo que propone, entre otras muchas cuestiones, Amador Fernández-Savater (Madrid, 1974) en <em>La batalla del pensamiento</em> (NED Ediciones, 2026): detenernos antes de la catástrofe.</p><p><strong>¿Qué es</strong><em><strong> La batalla del pensamiento</strong></em><strong>?</strong></p><p>Pensar hoy tiene algo de dificultad, de conflicto, de riesgo, por eso le asocio la palabra batalla. También significa que pensar juntos, inventar los modos de pensar juntos, es lo único que puede crear una bifurcación en los caminos desastrosos que lleva la humanidad. </p><p><strong>¿Por eso también pensar es conspirar?</strong></p><p>Conspirar significa respirar juntos. Me gusta esa metáfora de vincular el pensamiento a una respiración, con lo pulmonar, frente a una situación que nos asfixia. Y lo hace porque, en principio, no habría más que funcionar, sin nada que pensar, pues es a lo que invita el mundo de muy diversas maneras: a funcionar en el periodismo haciendo muchos artículos sobre cualquier cosa a gran velocidad, a funcionar en la escuela dando programas y contenidos uno detrás de otro, o a funcionar en la política utilizando argumentarios de bueno-malo para luchar contra el otro. Hoy hay un mandato de funcionar en las empresas que están en la gestión, en el rendimiento, en la productividad, por lo que pensar, de alguna manera, es interrumpir ese mandato y abrir un espacio para respirar con otros. No hay simplemente que funcionar, también respiramos y podemos decir algo, pensar algo, crear algo, tomarnos el tiempo. </p><p><strong>El tiempo que creemos que no tenemos, porque tenemos que, efectivamente, funcionar. </strong></p><p>Los imperativos que hoy mandan, aunque en cada lugar se aterricen de manera distinta, son de rendimiento, productividad y competitividad, algo que también tiene que ver con la aceleración de la vida. Por eso, para mí el pensamiento es hacernos preguntas por lo que nos pasa juntos en la escuela, en torno a la salud, en los barrios en los que vivimos, en nuestra relación con el mundo, con la tierra, con la naturaleza. El pensamiento es una pregunta por el sentido de las cosas, que introduce una interrupción en esa máquina acelerada. Porque al preguntarse uno qué está haciendo en la vida, los sentidos ya no están dados y el imperativo de que todo es rendir, producir, competir o triunfar queda interrumpido, por lo que ahí se abre el tiempo. Para mí, no se trata tanto de ralentizar como de interrumpir, que es una operación más conflictiva. No se trata solo de bajar el ritmo, sino de lograr hacer una grieta en los mecanismos que están forzando el mundo a una aceleración catastrófica. </p><p><strong>Por eso la necesidad que plantea de tirar del freno de emergencia.</strong></p><p>Exacto. Esa es una imagen muy famosa de Walter Benjamin, que fue el primero que pensó que la revolución tenía que ser un momento de detención radical y no, como se había pensado en el siglo XIX, la locomotora de la historia, que era la idea un poco productivista de la revolución. La idea es que pensar es tirar del freno de emergencia, porque de repente, en lugar de obedecer los mandatos de más velocidad, más rendimiento, más productividad y más competencia, se trata de preguntarnos juntos cuál es el sentido de esto. ¿Qué significa vivir juntos, cuáles son nuestros valores, cómo organizar la vida en común según esos valores? En cada espacio de la vida, un barrio, una escuela, el periodismo, pensar es hacer esa pregunta por el sentido que tiene vivir, porque vivir no tiene sentido de antemano, sino que se va creando.</p><p><strong>¿Pensar nos lleva a abandonar el individualismo imperante y pensar en colectivo?</strong></p><p>La idea es pensar juntos. El libro propone cómo recuperar esa posibilidad, algo que no es nada fácil, porque para pensar hay que crear antes las condiciones para poder hacerlo. Por eso, no hay pensamiento si los espacios colectivos están desmantelados y los tiempos están acelerados, si no hay posibilidad de encuentro con el otro. Pensar juntos, en primer lugar, es inventar las condiciones materiales para poder pensar juntos. Además, pensar juntos no es lo opuesto ni va en detrimento del pensamiento de cada cual; es decir, se trata de pensar juntos los diferentes, porque cada uno también piensa. Es, digamos, una especie de música que se hace entre lo personal y lo común, no pensar juntos contra el individuo, ni solamente el individuo que piensa solo contra lo común. Es un baile entre lo propio de cada cual, que se pone en relación con el vínculo con los demás puesto que vivimos juntos.</p><p><strong>¿Qué es la filosofía pirata?</strong></p><p>Es una práctica de la filosofía que se quiere no especializada, al alcance de cualquiera, que no pasa necesariamente por los grandes textos de la filosofía. Es decir, que muchos filósofos, desde Sócrates a Gramsci, han afirmado que todos somos filósofos en tanto que nos preguntamos por el sentido de la vida, que no te viene dado por la sociedad. Filosofar al modo pirata es, digamos, autorizarse a pensar por uno mismo. No solo se piensa en las facultades de filosofía, no solo piensan los que han leído 17.000 libros, no solo piensan los que tienen un acceso a un lenguaje especializado; cada cual puede pensar con los amigos, con los cercanos, a partir de los materiales de la propia vida. Es una relación con la filosofía, pero desde lo que nos importa vitalmente. Frente a la filosofía académica, es un saber puesto al servicio de la vida, pirateado desde otro lado, que se hace sin contemplaciones, sin jerarquías. </p><p><strong>¿Se piensa en la escuela? Está también precarizada, automatizada, acelerada, como la vida misma.</strong></p><p>La escuela sería uno de esos lugares donde el pensamiento está en juego: aprender a pensar y también pensar lo que es la escuela. En un mundo donde la inteligencia artificial es cada vez más potente, ¿qué sentido tiene la escuela como expendedora de contenidos? Si intentas competir con las máquinas expendedoras de contenidos, pues vas a perder siempre. ¿Cuál es el sentido de la escuela hoy? Si el pensamiento logra encarnarse, hacerse algo común, si se presencializa, se materializa, si tiene un cuerpo, ahí sí que la escuela aporta algo que el modo dominante de inteligencia artificial no podría alcanzar.</p><p><strong>¿Leer es una potencia subversiva?</strong></p><p>Leer no es necesariamente leer libros, lo intento tomar más en general, como una manera de estar en el mundo, de hacer un esfuerzo de escuchar y crear sentido. Un libro es una herramienta que nos solicita como sujetos, porque tienes que leerlo tú y tienes que juntar una palabra con la otra e inventar sentido, completarlo a veces con la imaginación o la experiencia. Es una actividad que obliga a un esfuerzo, que no todo es así en el mundo de hoy, en el que tenemos relación con dispositivos en los que está todo hecho, tú eres un objeto y no hay un espacio donde moverse, mientras que en el libro tienes que completar lo que se te propone y verificar con la razón si te convence o no. Leer nos hace sujetos distintos a lo que este mundo hace de nosotros, que es consumidores, tertulianos, espectadores u opinadores. Pensar es una actividad subversiva en tanto que hace de nosotros sujetos, individuales o comunitarios, mientras todas las fuerzas de este mundo hacen de nosotros objetos manipulables: los políticos con sus propagandas, los mercados con sus seducciones, las tecnologías con sus automatismos, los saberes dominantes con su autoridad. Por eso, pensar es ser protagonistas de nuestra propia vida entramados con los demás.</p><p><strong>¿Pensar nos libera de la rueda del neoliberalismo?</strong></p><p>El neoliberalismo es una colonización de la atención, y pensar implica, en primer lugar, una liberación de esa atención, es decir, es construirse un paisaje propio en el mundo de cuáles son tus referencias, coordenadas y criterios. Mientras que hoy todos somos objetos de ese mercado de la atención generado por miles de dispositivos tecnológicos, empresariales y mercantiles que quieren colonizar la atención, pensar suspende esos automatismos y nos hace sujetos capaces de poner atención en otras cosas o en algo que todavía no ha sido creado. Podría haber muchos modos de enfocarlo, pero en tanto que es una liberación, una batalla, una suspensión de la colonización de la atención, podríamos decir que pensar es conflictivo con la dinámica del neoliberalismo. </p><p><strong>Sin todos estos dispositivos tecnológicos, antes teníamos más espacio para la imaginación. </strong></p><p>Hay muchísimas máquinas produciendo por todas partes 'respuestas tapón', en las pantallas, en lo político, en lo tecnológico, en lo cultural, y por eso la sensación de asfixia. La lectura, el pensamiento y la imaginación son liberaciones de la atención, son formas de hacer un lugar 'no lleno' donde poder imaginar, pensar o atender a otras cosas frente a esa multitud de 'respuestas tapón' de qué es ser feliz, qué es el amor, qué es una vida buena... y el mercado dice todo el rato 'compra la mía'. La batalla del pensamiento es suspender, interrumpir, hacer paréntesis en todas esas 'respuestas tapón', y en ese espacio que se despeja, poder pensar, decir, sentir y crear algo por nosotros mismos. Eso tiene un punto de revolucionario a todos los niveles, desde el personal hasta lo político.</p><p><strong>¿Qué le gustaría que pensara el lector de este libro?</strong></p><p>Es un libro que puede acompañarte porque no se cierra. Me gustaría que este libro suscite una respuesta del lector que no sea simplemente acatar lo escrito, sino inventar algo a partir de eso. Espero que este libro, de alguna manera, haga sentir que en la batalla del pensamiento se juega nuestra existencia colectiva, porque si no se tira del freno de emergencia el tren va hacia el muro. Eso es literalmente así hoy, con todas las amenazas catastróficas que están ya ahí. Porque una vida sin pensamiento es una vida que repite lo que otros han pensado: cómo hay que ser feliz, cómo tiene que ser tu cuerpo, cómo tienen que ser tus relaciones, cómo tienes una vida plena, qué significa estar vivos, qué significa el amor. Pensar tiene que ver no solamente con saber más o menos cosas, sino con la plenitud de la vida que se lleva. Si se piensa, esa vida puede ser creadora de nuevos sentidos; si no se piensa, esa vida será repetidora de los ya impuestos y, en tanto que repetidora, siempre triste, porque estás viviendo la vida que otros pensaron, decidieron y diseñaron, y a ti nunca te va a encajar el traje que otros hicieron. Por eso, ya Platón dice en el mito de la caverna que no pensar nos condena no solamente a ser ignorantes, sino también a una vida mala, tonta, repetitiva, a una vida en la que nuestro cuerpo y nuestra mente están repitiendo cosas que otros pensaron y dijeron. </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[e9767528-1532-432d-83a1-e2c3f68bb574]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 17:25:01 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[David Gallardo]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/461d6d9b-baff-4004-9580-0c3afcdd65ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1306797" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.infolibre.es/clip/461d6d9b-baff-4004-9580-0c3afcdd65ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1306797" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Amador Fernández-Savater: “El neoliberalismo es una colonización de la atención, pensar implica liberación”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.infolibre.es/clip/461d6d9b-baff-4004-9580-0c3afcdd65ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
