El candidato de extrema derecha a la presidencia de Colombia sigue la estela de Milei y Bukele

François Bougon (Mediapart)

Barranquilla (Colombia) —

José Forero es uno de los hinchas más famosos de la selección masculina de fútbol de Colombia. A sus 60 años, este administrador de empresas y contable jubilado confía en que, con figuras como Luis Díaz, delantero del Bayern de Múnich, y su capitán, James Rodríguez, Colombia brille en el Mundial que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México.

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Vecino de Barranquilla, ciudad natal de Shakira, situada a orillas del río Magdalena y a diez kilómetros del mar Caribe, Forero no pasa desapercibido cuando anima a sus jugadores favoritos. Como en carnaval, uno de los más importantes del país, se disfraza de tigre.

Luce un impresionante tocado de plumas del que emerge la cabeza del animal. El disfraz causa sensación. En 2014, durante el Mundial de Brasil —donde Colombia llegó hasta cuartos de final, tras caer por 2-1 ante la Seleção, su mejor resultado histórico—, protagonizó numerosos reportajes y su imagen dio la vuelta al mundo.

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Este año, para su alegría, Colombia también se ha clasificado. Pero él no podrá viajar: todo resulta demasiado caro. Antes de ese torneo que deberá seguir desde el sofá de su casa, Forero ha decidido dedicar toda la energía de su personaje felino a otra cita: las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el domingo 31 de mayo.

Esta vez, el "tigre colombiano" —como se hace llamar en Instagram— apoya a otro "tigre": el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella, que ha convertido ese apodo en uno de los ejes de su campaña. El tigre está en sus discursos, en sus folletos, en sus canciones y en sus mítines, concebidos como auténticos espectáculos con salsa, fuegos artificiales y canciones ensordecedoras en bucle. Su himno de campaña se titula "El tigre de la patria" y los altavoces rugen sin descanso.

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Virilidad y patriotismo

"Aquí está tu tigre, que ruge y muerde", proclamaba De la Espriella el sábado 23 de mayo ante miles de seguidores —50.000, según la organización— al inicio de su discurso en uno de sus últimos actos públicos de campaña. Juega en casa: nacido en la región, este candidato de 47 años se siente en su territorio en Barranquilla. Con una gorra de "Abelardo presidente" y una camiseta amarilla de la selección colombiana, con la inscripción "Selección del Tigre" en la espalda, enardecía al público.

De la Espriella, abogado y empresario con triple nacionalidad —colombiana, italiana y estadounidense—, es la gran sorpresa de estas elecciones. Con su barba bien recortada, recuerda a otra figura de la extrema derecha latinoamericana: Nayib Bukele, el autoritario presidente de El Salvador.

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Por su teatralidad, también evoca al presidente argentino, Javier Milei. A ambos les gusta enfrentarse a los medios de comunicación, denunciar a la “casta” —"los de siempre", en el léxico de Abelardo—, cantar alguna canción —el colombiano incluso se atreve con La Vie en rose en un francés aproximado— y, sobre todo, exhibir virilidad.

Como buen “macho alfa”, no hay discurso en el que De la Espriella no mencione sus "cojones" para demostrar su determinación a aplicar su programa y llevar a cabo un “cambio estructural”. En varias ocasiones ha humillado a mujeres periodistas que le formularon preguntas incómodas. En un programa de radio, pidió a la única mujer presente entre los periodistas que describiera una foto en la que, según él, marcaba paquete con los vaqueros que llevaba.

El 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de los Derechos de la Mujer, se embarcó en un elogio paternalista, explicando a cuatro mujeres que era un “feminista de la vieja guardia”. “Sois maravillosas”, exclamó. “Me parecéis sencillamente sensacionales en todos los sentidos. El cuerpo de la mujer, lo que dice, su capacidad para procrear, todo es maravilloso”.

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El discurso de mano dura de Abelardo de la Espriella atrae a una parte de la población, cansada de la inseguridad

El saludo militar se ha convertido en el grito de guerra de sus seguidores, al igual que su eslogan “Firme por la Patria”. Convertido al catolicismo durante la pandemia, también despliega un discurso ultraconservador, con ataques a la "ideología de género" y al aborto.

En redes sociales, su equipo destaca las desavenencias entre la candidata de la derecha, Paloma Valencia, y su compañero de fórmula, Juan Daniel Oviedo, un político que reivindica públicamente su homosexualidad, a propósito de la adopción por parte de parejas del mismo sexo. En una entrevista conjunta en marzo, Valencia afirmó que se opondría a que Oviedo pudiera adoptar un hijo.

Uno de los ejes de la campaña de De la Espriella es la lucha contra la inseguridad. Diez años después de un acuerdo histórico entre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno, el país atraviesa una nueva ola de violencia. El primer presidente de izquierdas, Gustavo Petro, prometió alcanzar una "paz total" con los grupos armados, desde el Ejército de Liberación Nacional —la guerrilla más antigua de América Latina que no se había desarmado— hasta las disidencias de las FARC o los herederos de los grupos paramilitares de extrema derecha. Muchas de estas organizaciones se financian mediante el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el control territorial.

El discurso de mano dura defendido por De la Espriella, fundador del movimiento Defensores de la Patria, gusta a una parte de la población colombiana, harta de ver cómo la inseguridad se enquista. “Ya son más de 20 años de diálogos, reuniones y acuerdos que solo han servido para fortalecer a los guerrilleros, a toda la población corrupta y a los grupos armados ilegales”, afirma José Forero, vestido con su disfraz de tigre.

Un voto de rechazo

Su hijo, médico de 30 años, se ha ido a vivir a Estados Unidos. “Por desgracia, tuvo que emigrar porque el futuro aquí no es bueno, no hay esperanza”, explica. Aunque Forero votó por Álvaro Uribe —cuya presidencia entre 2002 y 2010 estuvo marcada por graves violaciones de los derechos humanos y el asesinato de miles de civiles—, se ha distanciado de Paloma Valencia, la candidata de la derecha tradicional que apoya el exjefe del Estado.

Lo que le convence ahora es el discurso de cambio del “Tigre”. “Lo más interesante es que va a gobernar con personas competentes y preparadas, con personas honestas”, dice. “Ha prometido gobernar con gente que no forma parte de la vieja guardia política, aquellos que han permitido que la corrupción destruyera este país. Así que tenemos muchas esperanzas de que Abelardo cumpla sus promesas, de que nuestros hijos tengan un futuro mejor, de que nuestros nietos tengan un futuro de verdad”.

Antes del mitin, el disfraz de Forero atrae todas las miradas. No dejan de pedirle que pose delante de un Tesla Cybertruck, un coche de aspecto futurista y casi blindado, rotulado con la imagen del Tigre y la de su candidato a la vicepresidencia, José Manuel Restrepo, economista y exministro del Gobierno conservador de Iván Duque (2018-2022).

Un grupo de mujeres también se fotografía junto al coche. Una de ellas, Ingrid, una empleada de cincuenta años que prefiere dar solo su nombre de pila, cuenta que hace cuatro años votó por Petro, quien no puede presentarse a un segundo mandato por mandato constitucional. Esta vez, sin embargo, apoyará al candidato de extrema derecha porque, asegura, "va a luchar contra la inseguridad que vive actualmente el país".

Una de sus amigas interviene: “Va a apoyar los proyectos para la primera infancia, va a combatir la inseguridad. Hay que darle una oportunidad porque en este momento el país está viviendo una inseguridad terrible”.

Durante su mitin al estilo Trump, Abelardo de la Espriella promete el oro y el moro, en nombre de una “patria milagrosa”. “Colombia va a conocer la prosperidad, la libertad y el orden que todos deseamos y que todos merecemos. Esto no tiene nada que ver con ideologías. Se trata de principios y valores fundamentales”, proclama entre rugidos de tigre y fuegos artificiales. Entre la multitud, una joven lleva una gorra roja con el lema “Make Colombia Great Again”.

De la Espriella promete ganar en la primera vuelta. Pero, al igual que hace cuatro años, Colombia podría asistir a un duelo en la segunda vuelta entre la extrema derecha y la izquierda. En 2022, Petro venció, con más de 700.000 votos de diferencia, a Rodolfo Hernández, un empresario millonario. Al igual que De la Espriella, venía de Miami y había derrotado a la derecha tradicional.

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El domingo, en Barranquilla, durante su último mitin antes del período de “reflexión” que prohíbe cualquier acto público y toda propaganda electoral una semana antes de las elecciones, el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, ya denunció la “opción fascista” que representa De la Espriella. También lamentó que el periódico de la ciudad, El Heraldo, de tradición liberal, haya respaldado en un editorial al candidato de extrema derecha. Una señal de que Abelardo ha logrado lanzar una OPA política sobre una parte de la derecha y de las élites económicas y políticas de la costa caribeña colombiana.

 

Traducción de Miguel López

José Forero es uno de los hinchas más famosos de la selección masculina de fútbol de Colombia. A sus 60 años, este administrador de empresas y contable jubilado confía en que, con figuras como Luis Díaz, delantero del Bayern de Múnich, y su capitán, James Rodríguez, Colombia brille en el Mundial que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México.

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