Crisis del coronavirus

Conciliar a cambio de perder dinero: el Plan Me Cuida no convence ni a familias ni a sindicatos

Dos trabajadores del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Murcia durante las labores de desinfección del colegio de San Juan.

1 de septiembre. Comienza ya la vuelta al cole más complicada e incierta que se recuerda. Las escuelas infantiles serán las primeras en recibir a los primeros pequeños y adelantarán la reapertura del resto de aulas, que se irá produciendo progresivamente a partir de este viernes. Después de seis meses con las clases cerradas y trasladadas de manera digital a las casas, el miedo a que la pandemia obligue a confinar a los alumnos sigue presente. No obstante, la ministra de Educación, Isabel Celaá, aseguró este lunes antes los micrófonos de Onda Cero que "hoy no se daría un cierre definitivo de los colegios" como el que se hizo en marzo. Ahora "España está preparada para abrir los centros educativos", añadió. Aun así, el plan trazado entre el Gobierno y las comunidades contempla cuarentenas para los escolares y el cierre de los centros en los casos más extremos. ¿Qué ocurrirá entonces? ¿Cómo compaginarán los padres y madres esas situaciones con sus respectivos trabajos? La conciliación que se ha revelado como un gran problema durante todos estos meses vuelve al centro del debate. Y de las preocupaciones.

Cuando en el mes de marzo el coronavirus comenzó a avanzar de forma imparable por nuestro país, uno de los primeros lugares donde se puso el foco para evitar la expansión que más tarde ocurrió fueron las escuelas. La Comunidad de Madrid, La Rioja y las ciudades de Vitoria y Labastida (Álava) fueron las primeras en tomar la drástica medida de cerrarlas. A los pocos días no quedaba un colegio abierto en todo el país. En ese momento, cuando el teletrabajo no estaba generalizado y ante una situación sin precedentes, los sindicatos reclamaron medidas complementarias para facilitar la conciliación de los padres y madres trabajadores que ahora se veían obligados a asumir la totalidad de las tareas de cuidados de sus hijos. Se visibilizó un problema estructural: el colegio es fundamental para que los padres, y sobre todo madres, puedan compaginar su vida familiar y laboral. 

Por eso hay muchas familias que esperan la reapertura de las aulas como agua de mayo. Y lo harán a partir del próximo 4 de septiembre. Sin embargo, aunque Celaá ha asegurado que el escenario de marzo no volverá a repetirse, hay situaciones determinadas que, de producirse, devolverán a los niños a casa y volverán a convertir el colegio en online. Por ejemplo, si un alumno da positivo, muchos de compañeros resultarán considerados contacto estrecho e, independientemente del resultado de su PCR, deberán guardar una cuarentena de 14 días. Si la situación va a más y se detectan varios brotes en distintas aulas, el colegio podría llegar a cerrarse. Y en cualquier caso, comunidades como la madrileña ya han anunciado que en algunos cursos las clases serán semipresenciales, es decir, que combinarán la asistencia con el seguimiento del curso desde casa. 

Para esas situaciones, y tal y como aseguró la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el Gobierno desplegará las medidas necesarias para que los trabajadores puedan cuidar de sus hijos. Y matizó después que el Ejecutivo piensa prorrogar el Plan Me Cuida, que está vigente, de momento, hasta el próximo 22 de septiembre. Está recogido en el Real Decreto Ley 8/2020, del 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del covid-19. De acuerdo al artículo seis, los trabajadores por cuenta ajena que "acrediten deberes de cuidado respecto del cónyuge o pareja de hecho, así como respecto de los familiares por consanguinidad hasta el segundo grado de la persona trabajadora, tendrán derecho a acceder a la adaptación de su jornada y/o a la reducción de la misma (...) cuando concurran circunstancias excepcionales relacionadas con las actuaciones necesarias para evitar la transmisión comunitaria del covid-19".

El problema es esa segunda opción. Según critican los sindicatos, la reducción de la jornada, que puede llegar a ser del 100%, lleva aparajeda una inevitable rebaja de los salarios. Por eso, dicen desde CCOO y UGT, hay que articular nuevas herramientas que permitan que las obligaciones de cuidado no provoquen ningún tipo de perjuicio en el trabajador —o trabajadora, más bien, puesto que las mujeres asumen el 70% de las tareas de cuidados. Fuentes del Ministerio de Trabajo, no obstante, defienden su plan y se remiten al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones como el responsable y competente para aprobar un complemento retributivo, algo que desde el organismo de Díaz estarían abiertos a debatir. "Estamos dispuestos a colaborar en todas las medidas que se propongan en otras administraciones y ministerios", dicen las fuentes de Trabajo, que añaden que el objetivo de su organismo es ampliar el Plan Me Cuida más allá del 22 de septiembre. 

Insuficiente para sindicatos y padres y madres

"Para UGT, el Plan Me Cuida es insuficiente por varias razones", asegura el sindicato a través de un comunicado. "Aunque supone un avance en la protección del empleo y el cuidado de familiares, faculta al trabajador para adaptar su jornada laboral o reducirla hasta el 100% sólo para el cuidado de familiares en cuarentena para evitar la transmisión del covid-19, no garantiza la retribución del trabajador, y además expira el 22 de septiembre", indica. Isabel Araque, secretaria confederal de la organización, reclama en este sentido "un fondo de compensación para cubrir el coste de los permisos retribuidos", una medida que considera "necesaria" e "imprescindible especialmente para las madres de más de 70.000 familias monoparentales de nuestro país". 

CCOO aboga por algo parecido. De hecho, ya presentó en el mes de mayo una propuesta de apoyo a las familias que tuvieran que conciliar la vida laboral y familiar en el contexto de la pandemia. Con ella pretendían "regular un paquete de ayudas económicas para favorecer las políticas de conciliación" y, a su vez, plantear subvenciones a las empresas "que faciliten la adaptación de la jornada laboral". Carlos Gutiérrez, secretario de Juventud y Nuevas Realidades del Trabajo de la organización, explica en conversación telefónica con infoLibre que el documento sigue vigente. Y es que su contenido no ha sido recogido por el Ejecutivo.

"Es necesario proteger económicamente a estas familias y por eso propusimos que se aprobara un complemento para cuando los trabajadores y trabajadoras tengan que acogerse a las reducciones de jornada o a excedencias. La responsabilidad de cuidados debe ser amortiguada a través de un complemento económico", señala Gutiérrez, que critica que "la urgencia" de articular estas soluciones no es de ahora, sino del mes de marzo. Y añade, en línea con el documento presentado por CCOO, que "habría que generar los incentivos para que las empresas asuman la reducción de jornada" de sus empleados, que "hagan efectiva esa posibilidad". "En muchos casos ese derecho se consigue recurriendo a los tribunales, pero es una necesidad inmediata", señala. 

Los padres y madres, por su parte, opinan de manera similar. Mari Carmen Morillas, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), recuerda que "es más que necesario que se generen políticas en cuanto a la conciliación laboral y familiar", algo que califica de "asignatura pendiente". Pero esas políticas, dice, no pueden no llevar aparejado ningún tipo de retribución. "Es necesaria la retribución para poder tener una conciliación de la vida laboral y familiar", destaca. 

Cuestión de género

Morillas, además, recuerda que la conciliación habitualmente es una tarea femenina. No es extraño si se tiene en cuenta que las mujeres asumen el 70% de las tareas de cuidados. El informe La perspectiva de género, esencial en la respuesta a la covid-19, elaborado por el Instituto de la Mujer, subraya que ellas se hacen cargo de "la mayor parte del trabajo doméstico y cuidado de personas dependientes, remunerado y no remunerado, asumiendo también una mayor carga mental derivada de la misma". De hecho, la problemática de cómo compaginar el cuidado y el trabajo no sólo tiene que ver con la vuelta al cole. El cuidado de los mayores o personas dependientes también recae sobre las mujeres. 

Por eso el teletrabajo no ha resultado una herramienta útil para ellas. Y por eso UGT asegura que "teletrabajar no es cuidar". Para la organización "es una forma de organización del trabajo" que "no debe ir dirigido a personas con responsabilidades familiares". 

Este viernes 4 de septiembre, sindicatos y empresarios están llamados a una reunión de la mesa del diálogo social. En ella, según fuentes de Trabajo, se debatirá la prórroga de ese Plan Me Cuida "mientras existan las consecuencias de la crisis sanitaria y los posibles efectos", además de la extensión en el tiempo de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). 

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