Sánchez pide que el mundo aísle a Putin y arropa a las tropas de la OTAN a cien kilómetros de Rusia

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A apenas 120 kilómetros de la frontera rusa se encuentra la base militar de Adazi (Letonia), uno de los principales centros de operaciones de la OTAN en el este de Europa. Bajo una intensa nevada y frente a una decena de carros de combate y vehículos acorazados custodiados por las tropas de la Alianza Atlántica, Pedro Sánchez compareció este martes junto a los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau, y Letonia, Arturs Krišjānis, así como con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en un claro intento de exhibir unidad y despliegue militar ante Vladimir Putin.

"Venimos a garantizar la seguridad de las fronteras europeas", afirmó el presidente español antes de comprometerse a que su Gobierno "estará siempre donde tiene que estar y hará lo que deba hacer". Al igual que sus homólogos, durante la comparecencia Pedro Sánchez quiso hacer hincapié en que "el vínculo trasatlántico está más fuerte y unido que nunca" e hizo un llamamiento de aislamiento global al régimen ruso: "Lo crucial es estar unidos  como vemos hoy. Las sanciones económicas son uno de los medios más contundentes de que disponemos para hacer frente a una guerra tan injustificada como la que está librando Putin. Todo el mundo está con Ucrania, Putin está solo y eso se tiene que notar en su aislamiento", dijo el presidente. Sobre las consecuencias económicas que podrían sufrir también las economías europeas, admitió que "va a costar, aunque mayor sería el coste si no actuáramos contra Putin".

En la base de Adazi se encuentran desplegados 1.500 soldados en una misión de la OTAN que lidera Canadá y en la que España es el segundo país que más tropas aporta. Hasta ahora España contaba con un destacamento de 350 soldados, aunque con el aumento del despliegue de la OTAN llegarán 150 más en los próximos días.

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En la Moncloa enmarcan la visita de Pedro Sánchez junto al primer ministro de Canadá y el secretario general de la OTAN como un mensaje de apoyo a los países bálticos y al este de Europa y como refuerzo del flanco oriental del continente ante la amenaza expansionista rusa.

Según fuentes del Ejecutivo, el compromiso de España ante la OTAN se refuerza con ese nuevo despliegue de 150 soldados del llamado Plan de Repuesta Graduada, compuesto por fuerzas de muy alta disponibilidad de la alianza atlántica preparadas para ser desplegadas entre 5 y 7 días. Aclara el Gobierno que, en todo casi, la misión de desarrolla en el contexto de planes de disuasión y no de defensa con el objetivo de mandar un mensaje claro: "Estamos preparados".

Durante su visita oficial, Pedro Sánchez ha mantenido una intensa agenda de trabajo diplomático con reuniones bilaterales con el primer ministro de Letonia, de Canadá y con el secretario general de la OTAN. El presidente del Gobierno también ha visitado a los soldados españoles desplegados en Letonia.

A apenas 120 kilómetros de la frontera rusa se encuentra la base militar de Adazi (Letonia), uno de los principales centros de operaciones de la OTAN en el este de Europa. Bajo una intensa nevada y frente a una decena de carros de combate y vehículos acorazados custodiados por las tropas de la Alianza Atlántica, Pedro Sánchez compareció este martes junto a los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau, y Letonia, Arturs Krišjānis, así como con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en un claro intento de exhibir unidad y despliegue militar ante Vladimir Putin.

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