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Librepensadores

Corrupción

Antonio García Gómez

¿Se acuerdan cuando Rajoy, guardado por su cuadrilla de conmilitones de confianza, aseguró que todo era una trama contra el PP?

La poza y sus flatulencias hediondas, puro fermento pútrido, paradigma de la pestilencia amoral y desahogada, maloliente, habiendo propasado la categoría de pozo ciego.

En el PP de Madrid, y en la cresta de la ola la inefable Esperanza Aguirre, la misma que se presentaba de blanco inmaculado, flanqueado de “colaboradores de confianza”, ciegos de cieno preguntándose ¿cómo lo hace? La misma Esperanza Aguirre que accedió a la presidencia de Madrid tras aquel aciago y gangsteril tamayazo. ¿Se acuerdan?

Y todos de risas, guiños, palmadas de ánimo, todo por probar, todo por recurrir, todo por “aquellos personajes de los que ustedes me hablan y preguntan”. Todos y todas ajenos al puré de estiércol inmoral, de estricta corrupción generalizada, instrumental e institucional, a nombre del PP, negando la mayor, como asegura ahora mismo el PP asegurando que “les afecta pero es algo del pasado”. Y patadón y balón adelante. Y, de paso, la Ayuso sin haber pagado el IBI a fecha de hoy, sostenida incomprensiblemente o no tanto por el “regeneracionista” Ciudadanos y el patriotero Vox.

Un espectáculo trilero consentido por una sociedad inmune ¿a la honestidad?

Chapoteando en la poza, sin necesidad de taparse la nariz, esgrimiendo siempre aquello de “la presunción de inocencia” y que prosiga la impunidad y el descaro. ¿Hasta el infinito y más allá?

Con la prole seguidora ayuna del mínimo rigor seguidista y confiada en ¿hincar en las migajas?

A la espera de la autoliquidación del PP, al menos el madrileño, a la espera de un volver a empezar muy lejos de esas prácticas que se instalaron y que continúan por mucho que disimulen.

Y la poza en su miasma sin vida, apenas con burbujas que borbotan la pestilente fermentación de la falta absoluta de moralidad, decencia y honestidad. Porque ellos y ellas creyeron que podrían arrasar con todo, lo malo es ¿si lo siguen creyendo?

Antonio García Gómez es socio de infoLibre

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