Manuel Dios Diz

¿Qué más tienen que hacer Netanyahu y su gobierno para ser considerados como genocidas por la comunidad internacional? ¿Tendrán que exterminar a todo el pueblo palestino, uno por uno, "desde el río hasta el mar"?

Quizás el reconocimiento del Estado palestino por parte del gobierno de España no sea más que un gesto simbólico, puede que lo sea, pero es mucho mejor que nada. Sería más llamar al embajador en Israel, romper relaciones diplomáticas, armamentísticas y comerciales, o que EEUU dejara de vetar la condena en Naciones Unidas de cualquier matanza más de Israel en Gaza, claro que sí, o que pararan los tanques y las armas asesinas en con la acción decidida de la comunidad internacional, con fuerzas de interposición, cascos azules o algo similar.

Sueños, ilusiones, deseos...

¿Qué quiere conseguir Netanyahu? ¿Hasta cuándo?¿Por qué hace lo que hace? Creo que simplemente porque puede, porque puede hacerlo, porque nadie tiene la capacidad real de detenerlo, ni siquiera la Corte Penal Internacional, y éste es el mayor fracaso de la Humanidad.

Hoy nadie puede, porque los que pueden no se atreven, especialmente Estados Unidos, que es su mayor garante en un sistema de Naciones Unidas completamente anacrónico, obsoleto, propio de una época que dejó de existir hace ya mucho tiempo y que nadie puede ni quiere reformar.

Todo el mundo lo sabe, todos sabemos quién es Netanyahu y los criminales que lo acompañan. Siempre han sido así. No hacen trampa. No engañan.

Bravo por el gesto de España, Irlanda y Noruega. Muchos más serían necesarios y entonces la paz llegaría por fin

Son lo que son. Asesinos, criminales, genocidas, ya no hay más calificativos, hace tiempo que se agotaron, como las lágrimas de sangre ante tanto salvajismo bíblico, propio del Antiguo Testamento.

La revolución no será televisada, no, dice la canción. Pero la destrucción y el exterminio de Gaza sí los televisan en vivo y en directo. No podemos mirar más. No estamos acostumbrados a ver tanta crueldad. Ya no tenemos la capacidad de interpretar. Somos incapaces, impotentes, ante semejante barbarie.

Y, por supuesto, Hamás tiene responsabilidades. Todos las tenemos, pero no en la misma medida.

Hubo un momento en el que todo parecía posible, que la Paz estaba en nuestras manos, que la luz apareció después de tanta oscuridad, con Rabin y Arafat. Fue un espejismo. No duró nada. Y todo se volvió un horror.

Pero bravo por el gesto de España, Irlanda y Noruega. Muchos más serían necesarios y entonces la paz llegaría por fin, "del río al mar", para los dos Estados, Israel y Palestina, Palestina e Israel, Salam, Shalom, al menos para los niños y niñas que sobrevivan a la última matanza.

______________________

Manuel Dios Diz es socio de infoLibre.

Más sobre este tema
stats