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"No tienen permiso para rescatar"

Juan José Seoane

"No tienen permiso para rescatar". Estas palabras las pronunció este miércoles Carmen Calvo.

Pero no sólo dijo eso. Se aventuró a decir que todos estamos sujetos a la ley, y que el Open Arms había incumplido la misma, pese a una previa y expresa advertencia de la Administración Marítima.

Y concluyó diciendo que el barco tenía “autorización para ayuda humanitaria”.

Salvo quienes piensan como Salvini (que en este país son demasiados), creo que el dilema que asaltó al resto de los ciudadanos es el siguiente: ¿en qué se diferencia el rescate de personas que corren grave riesgo de perder su vida en mitad del mar de la ayuda humanitaria?

Para Calvo, y para el presidente y demás miembros del “Gobierno interino”, la diferencia estriba en que la ayuda humanitaria consiste, exclusivamente, en llevar víveres, ropa, útiles domésticos, etc., a refugiados que están en tierra firme, fuera de sus países, pero no en riesgo de muerte inmediata. Si se atiende a personas naufragas que no han sido halladas de “modo casual”, sino “buscadas”, se incumple la ley.

Muchas veces dudo de que Carmen Calvo sea profesora de Derecho Constitucional. ¿El derecho a la vida – como derecho humano fundamental– es modulable? Es decir, ¿las normas administrativas de este Estado pueden exigir que las acciones de recate de seres humanos en peligro de vida estén sujetas a una previa y expresa autorización?

Como podrán observar los lectores, nos tenemos que adentrar en dos mundos jurídicos, el del positivismo de la regulación administrativa y el de los Derechos Humanos. Y dejo al margen la legislación internacional.

Todas, absolutamente todas, las leyes nacionales y las internacionales han de ser interpretadas bajo los principios fundamentales, los ya dichos Derechos Humanos, y sobre el superior criterio de la dignidad humana.

Estos barcos y estas ONG están actuando fuera de las zonas SAR, en aguas internacionales, en las que ni Estados, ni organizaciones continentales o mundiales despliegan barcos que atiendan esa necesidad de salvar vidas humanas. Se publican constantemente cifras increíbles de muertos y desaparecidos en su travesía por el Mediterráneo. Pero ese es un problema de los muertos y de las mafias, dicen como si poseyeran la verdad. ¿En serio? O ese es un problema que genera Salvini y lo tienen que resolver los italianos y la UE. Aquí actuamos siempre correctamente.

No. Este es un problema de todos. Pero, sobre todo, es un problema que es muy difícil que pueda ser resuelto por la sociedad civil. No es un problema que políticamente no pueda resolverse.

Carmen Calvo y los demás miembros del “gobierno interino” no actúan porque no quieren. Es cierto que en Europa hay otros muchos que no quieren. Pero tengo la impresión, o necesito tenerla, de que el porcentaje de ciudadanos que votan están mayoritariamente en favor de que se actúe, de que se actúe ya, que no se deje morir a nadie por negligencia u omisión en el mar. Estas muertes son crueles, dramáticas. _____________________

Juan José Seoane es socio de infoLibre

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