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"This land is your land", Woody Guthrie

Antonio García Gómez

Esta tierra es tu tierra, esta tierra es mi tierra… esta tierra fue hecha para ti, y para mí…

A cuenta de patrias y otras realidades… ¿insoslayables? “Todo por la patria” cuenta la leyenda que da cobijo a mucho cobarde engalonado, a mucho matón enfebrecido, a mucho hombre y mujer de bien capaz de extender su brazo por quien fuera a necesitar su ayuda.

“La patria, según el diccionario, es una tierra natural o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Un antipatriota puede situarse en contra de los vínculos, pero un patriota no, necesita comunidad. De ahí que su sentido de pertenencia no deba alejarse de la empatía, es decir, de su capacidad de identificarse y compartir sentimientos. En España, desde el siglo XIX, tiempo en el que los historiadores rigurosos fijan el nacimiento de la nación española, no suceden así las cosas. Los autoproclamados patriotas se definen como gente dedicada a odiar a parte de sus compatriotas y a mentir sobre ellos”, Luis García Montero.

Cerca de dos mil seres humanos, en el mismo centro de la “España imperial” que loan algunos, llevan más de dos años sin energía eléctrica en su asentamiento humano de aspecto y consistencia inhumana, en La Cañada Real, a 14 kilómetros del centro de Madrid. Y, con todo ello, y en pleno rearme de los “neos” católicos, bendecidos por ciertos pastores de “nuestra iglesia”, no es un tema de vital importancia, al menos para la dirigencia responsable, o, qué carajo, absolutamente irresponsable y dedicada a servir a “los suyos”.

Como poco, a un kilómetro a la redonda de una macrogranja la vida humana es inviable. Y lo sabemos todos, hasta los patriotas de primera. Los purines en sus montones de desechos destilan una peste envenenada que niega toda posibilidad de vida sostenible, salvo que se sea uno un currante que necesite vivir en esas condiciones para poder sobrevivir. En aras de la patria, sin embargo, los gritos de los líderes siguen invocando la economía de unos pocos sobre el resto de necesidades y prioridades de la mayoría. Un redondo negocio “insostenible”.

Cerca de dos mil seres humanos, en el mismo centro de la 'España imperial' que loan algunos, llevan más de dos años sin energía eléctrica en su asentamiento humano de aspecto y consistencia inhumana, en La Cañada Real, a 14 kilómetros del centro de Madrid

“Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. De tu santa siesta, ahora te despiertan versos de poetas ¿Dónde están tus ojos?,¿dónde están tus manos?,¿dónde tu cabeza?

Desde arriba de la loma, de la mano de mi padre, junto a la ermita en lo alto del páramo, echando la mirada más allá de la lontananza fecunda, árida y despejada, contemplando el pueblo que vio nacer a mi padre, mientras me explicaba los distintos recodos del paisaje quebrado, de las hileras de chopos desmochados, adivinando los meandros leves del riachuelo, la vida minúscula, al fondo del vallejo, desde donde se logró la vida incipiente, la vida inmemorial, la vida callada y tibia, la vida de la mano de mi padre sobre mi hombro infantil, desgranando recuerdos imborrables de la infancia perdida de mi padre, yo me creía… tan poderoso, tan feliz.

Al amanecer de las mieses tempranas, acariciando al aire que las mece, pletórica la vida renqueando sobre las roderas agrietadas. Y en el silencio denso de una atmósfera cargada de sensaciones ancestrales va depositándose el polvo que levantan los rebaños de regreso al redil, y yo seguía soñando con mundos más justos, más sostenibles, con cierta fraternidad que se volvería… inviable.

Sobre la tierra acogedora, la tierra de todos en manos de unos pocos, la tierra erguida sobre la desesperanza curtida de fuerza y coraje, del brazo con quienes llegaron y llegan a asirnos frente a la rabia y la razón de sentirnos mecidos por el espíritu colectivo que soñó con hacerse… invencible. Y después del esfuerzo diario: “No preguntes por qué y para qué existe este infinito incendio que es el universo. Fija más bien tu atención en esa lagartija que asoma la cabeza por una grieta de la tapia. Ella comparte contigo los átomos que se crearon en la zona oscura hace miles de millones de años y ahora parece muy feliz porque acaba de capturar un mosquito y una larva”, Manuel Vicent.

Antonio García Gómez es socio de infoLibre

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