METAVERSO

De una carta de Colón a unas zapatillas Nike, los NFT se convierten en la llave del metaverso

NFT de distintos artistas.

Una palabra de tres letras se ha convertido en la última moda para los amantes de la tecnología. Un NFT, non-fungible token, o token no fungible en español, es un certificado digital que mediante la tecnología blockchain otorga autenticidad a un archivo digital. Blockchain se puede definir como una estructura matemática para almacenar datos de una manera que es casi imposible de falsificar. Además, también es importante remarcar qué es un bien no fungible: es aquel que no se puede replicar ni reemplazar.

“Es como tener un cromo. El de Messi no es el mismo que el de Cristiano Ronaldo, son intercambiables pero cada uno tiene unas propiedades diferentes”, explica Víctor García Font, profesor de Informática Multimedia y experto en blockchain y criptomonedas. Cada NFT, al igual que cada cromo, es diferente de todos los demás y por eso cada uno de ellos puede tener características muy distintas. En lo digital, son unidades individuales, ya sea una imagen, un vídeo, un audio, un texto o un archivo.

Una de las principales ventajas de los NFT es que falsificarlos es casi imposible. "Puedes verificar por qué manos ha pasado. Entonces, si tú sabes que el propietario lo compró en una casa de subastas, podrás ver en ese NFT que antes de ser ese el propietario, era de la casa de subasta", indica el experto en criptomonedas. El hecho de que el token traiga consigo la trazabilidad de todas las compraventas, así como un certificado de autenticidad, hace que sea muy atractivo para los coleccionistas y compradores.

El mundo de los NFT abre la puerta a la creación de una infinidad de obras. La Casa de Alba, con la ayuda de la empresa WISeKey, presentó en el Foro de Davos un NFT de una carta que Colón escribió a Isabel la Católica. Este consiste en una animación de unos tres minutos en el que se representa a Colón y sus numerosos viajes a América a través de una serie de esculturas, imágenes y música originales. “La idea de transformar las cartas de Colón en NFT surge de que ya habíamos hecho otros proyectos de transferir patrimonio artístico al mundo digital”, indica Carlos Moreira, el empresario y presidente de WISeKey, una empresa de seguridad digital suiza . “Era el modelo ideal para un NFT del patrimonio español debido al espíritu del descubrimiento de América, que es un espíritu que hemos conseguido transferir al metaverso”. 

Víctor García Font considera que el propósito de este tipo de proyectos puede ser muy diverso. “Es posible que se hagan muchas cosas que al cabo de unos años veamos que no tenían mucho sentido”. Pero el experto también afirma que la ventaja de los NFT es el beneficio económico, estudiar el patrimonio digitalizado e incluso convertirse en un mecenas del metaverso. “Ser un mecenas del arte o la cultura era muy difícil antes”, afirma. Con la compra digital tanto de propiedades originales como gemelos digitales -es decir, una copia digital de un bien físico-, cualquiera puede conseguirlo ahora, demostrar que es el dueño de esas obras, en el mundo virtual. Además, gracias a los smart contracts, los propietarios pueden poner condiciones al uso del archivo. “Puedes crear una serie de condiciones para que la gente utilice tu obra de arte, por ejemplo. Si alguien quiere ponerla en un anuncio o usarla, tienes registrados los requisitos de uso”, explica Víctor García Font.

“Los NFT son el primer paso para la entrada en el metaverso”, asegura Carlos Moreira. ¿Qué es exactamente el metaverso? Actúa como una metáfora del mundo real, pero sin las limitaciones de este. A través de un avatar, los usuarios pueden navegar por el ciberespacio. "Es una realidad virtual donde los NFT aseguran que los objetos del metaverso son reales y no falsificados. Da una relación directa al objeto material, el gemelo digital del objeto", indica el empresario. En el metaverso no solo hay NFT de cartas de Colón, también hay videojuegos, obras de arte e incluso zapatillas. “Es como una extensión de tu vida”, asegura Víctor García Font. Nike lanzó en abril de este año las primeras zapatillas NFT. A través de un sistema de blockchain, las personas que compren ese modelo podrán tener un réplica en el metaverso. “La posibilidad de poder comprar y vender moda para vestir a los avatar permite una nueva forma de vender”, asegura Carlos Moreira. Además, gracias al NFT, los usuarios pueden demostrar la autenticidad de sus bienes. "Es una forma de proteger los productos que se encuentran en el metaverso", añade el empresario.

Cada vez son más los que deciden sumarse a esta moda. Modelos como Bella Hadid, actores como Tom Hollad y Brie Larson, y cantantes como Madonna, Shakira y The Weeknd, han sacado sus propios NFT. “Estamos en el auge de esta tecnología”, afirma Víctor García Font. El manager del rapero Juicy J y aficionado de las criptomonedas, Fred Coates, explicó en Business Insider que los pequeños artistas pueden conseguir apoyo para su carrera artística con los NFT. “Pueden ayudar a que artistas menos conocidos puedan monetizar y recaudar por sí mismos, sin tener socios tradicionales en la música”. Además, aportan exclusividad y valor, puesto que en el metaverso se llegan a hacer experiencias únicas como los pases VIP, tokens exclusivos o la oportunidad de escuchar música inédita.

Pero, ¿quién querría pagar por tener un archivo digital? Muchos usuarios han comentado que cualquiera podría hacer una captura de pantalla y tener en su móvil ese NFT sin haber pagado un euro. “Es comparable con tener un Picasso en casa. Hay gente que puede replicarlo perfectamente y tenerlo en su casa, pero no es el original. Lo mismo ocurre con un NFT”, afirma Víctor García Font. El NFT es el registro de la propiedad digital, es decir, la prueba de que el activo es original y auténtico.

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