La portada de mañana
Ver
La resistencia de los jueces a la amnistía podría retrasar su aplicación más allá de los dos meses que fija la ley

Música

Sidonie: “Nos hemos dejado seducir por el techno-pop de los 80”

La banda barcelonesa Sidonie.

Francisco Chacón

Después del tropezón que representó El fluido García, la banda barcelonesa Sidonie se lava la cara con una colección de canciones que aúna melodías con aromas ochenteros. De estar influidos por The Stone Roses pasan así a sumergirse en las aguas bañadas por la electrónica aplicada al rock. Con aire retro y referencias a los mismísimos B-Movie y The Beloved.

“Nos hemos dejado seducir por el techno-pop de los 80”, explica Marc Ros, cabeza visible del trío que completan Jesús Senra y Axel Pi. Es decir, los sitares dan paso a la pista de baile, como si The Human League y Orchestral Manoeuvres in the Dark (hoy dignamente reciclados) se hubieran apoderado de su alma.

También el espíritu algo más oscuro de la cold wave de aquellos años se filtra entre los temas de Sierra y Canadá. Capturas de Gary Numan y Fad Gadget, como en La noche sin final, para otorgar una nueva dimensión a la identidad de un grupo que parece dejar atrás la psicodelia que marcó su espectacular arranque, cuando el inglés era su lengua oficial.

De esta forma, Sidonie se renueva siguiendo su propia coherencia, mientras muchos de sus coetáneos en el primer lustro del siglo XXI se perdieron en divagaciones pedantes o, simplemente, se quedaron por el camino: Deluxe, Sunday Drivers, Carrots, Cooper, Sexy Sadie...

La banda da rienda suelta a las mejores letras de su carrera, con versos tan brillantes como los que dedican a Serge Gainsbourg:No quieres pluma, quieres un puñal/ Para escribir hasta hacer sangrar/ Que sea el crimen del amanecer/ Que salpique a todo Saint-Germain (...) Con los mártires de Montparnasse/ Y los sátiros de Boris Vian/ Esta noche vete a beber/ Para que apagues toda nuestra sed/ Matas en silencio y con estilo/ Tragando el humo y el amor perdido.

Y no olvidan en absoluto sus flirteos cinematográficos, plasmados en sus imaginativos videoclips. De ahí que rememoren al fallecido cineasta francés Alain Resnais cerrando el álbum con Hiroshima, mi amor. O se permitan el capricho de dejar fuera de Sierra y Canadá la canción Federica Felina, probable pieza extra en un próximo disco.

Marc Ros y sus compinches se embarcan en una extensa gira de presentación en vivo de su flamante perfil, con paradas en Ponferrada (28 de marzo), León (29), Madrid (2 de abril), Gijón (5), Valladolid (12), Barcelona (8 de mayo), Badajoz (6 de junio), Benidorm (25 de julio) y Santander (2 de agosto).

Más sobre este tema
stats