Será sin duda una de las imágenes más impactantes de este verano. Colas interminables en los controles de seguridad de las terminales de los aeropuertos, decenas de vuelos cancelados, múltiples huelgas en aeropuertos y compañías aéreas, pérdidas masivas de equipaje... Los cielos se han convertido en un caos para los veraneantes de todo el mundo. Una situación que puede parecer anecdótica, pero que no deja de ser muy sintomática de los males del sistema económico contemporáneo.