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Cataluña vota a ciegas

Publicada 18/12/2017 a las 06:00 Actualizada 17/12/2017 a las 16:40    
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Las catalanas y catalanes llamados a las urnas el próximo jueves van a encontrarse con distintos problemas a la hora de decidir su voto. A lo anómalo de la situación hay que sumar la escasez de propuestas claras sobre los acuerdos de gobierno y la falta de información esencial para poder elegir con fundamento estratégico la papeleta.

Se ha escrito por activa y por pasiva que estas elecciones son de todo menos normales. Tras la "no independencia" y la aplicación del 155 en diferentes versiones, la sociedad catalana debe decidir quién le representa con candidatos encarcelados, huidos, líderes independentistas en prisión, y sus instituciones y medios de comunicación públicos en permanente sospecha. Poco margen para las condiciones de normalidad, debate y sosiego que necesita una decisión así.

Por si esto fuera poco, falta lo que a mi juicio debería ser uno de los elementos fundamentales de decisión del voto: qué harán con él los diferentes partidos. Entre los muchos factores que inciden a la hora de elegir una papeleta, desde la ciencia política se considera habitualmente que el futuro es uno de los que tienen más peso. Según esta visión, no se vota tanto en clave de pasado, de examinar lo ya hecho, sino en función de lo que unos y otros dicen que van a hacer y de la capacidad y credibilidad que el electorado otorga a esas propuestas, si bien en esta valoración tiene también un papel la evaluación de lo hecho en el pasado. Aplicado a estas elecciones, ¿tienen claro los votantes qué hará cada partido con su voto? Es decir, ¿conocen qué políticas de alianzas y pactos llevarán a cabo?

Una vez más, ante la inevitabilidad de tener que llegar a acuerdos para gobernar, la gran mayoría de las fuerzas políticas ponen el énfasis en las famosas "líneas rojas", es decir, aquél umbral que no traspasarán. Se olvidan así de subrayar los puntos de encuentro que pueden tener con otros para poder alcanzar un acuerdo satisfactorio para su proyecto. Podrá decirse que están compitiendo entre sí y esto los obliga a subrayar las diferencias y no las similitudes. Es cierto, pero quizá vaya siendo hora de empezar a pensar que la ciudadanía somos mayores de edad.

Me explico: a poco que se les haya echado un ojo a las encuestas, y aunque esta vez tienen escaso margen para acertar, todas coinciden en que de una u otra forma, con combinaciones a tres o a cuatro, será necesario un acuerdo para formar gobierno. Lo deseable en democracia sería que esas estrategias fueran puestas a disposición del electorado, de forma que éste sepa cómo se va a utilizar su voto. La reticencia a hacer este ejercicio de transparencia lleva a pensar a que, al menos en nuestro país, un acuerdo es visto como una traición y no como una victoria.

Merecería la pena estudiarlo a fondo, pero esa inclinación que tenemos a imaginar el pacto como algo negativo me remite inevitablemente a los principios religiosos en los que se pide un acto de fe inquebrantable y amor eterno para toda la vida, como si un acuerdo fuera una traición, en lugar de un acto de inteligencia gracias al cual se ha conseguido identificar un punto de encuentro para un asunto concreto en una coyuntura dada que conviene a todas las partes para la consecución de sus objetivos. En definitiva, que hay que ser muy laico para saber llegar a acuerdos, y no avergonzarse por ello.

A todas estas dificultades se les añade otra que llevamos sufriendo en España desde 1979: la prohibición de publicar encuestas cinco días antes de las elecciones, tal como recoge la Ley Orgánica de Régimen Electoral de 1985 (a propuesta de Manuel Fraga, por cierto). Además de carecer de sentido práctico alguno en la sociedad de la información global –ahí está la encuesta que seguirá publicando diariamente El Periódico desde Andorra– , este apagón demoscópico resta a la ciudadanía –que no a las empresas demoscópicas ni a los partidos, que pueden seguir haciendo sus sondeos pero no publicarlos– una información esencial a la hora de decidir su estrategia de voto. Sin olvidar, además, que tenemos ya experiencia de campañas electorales en las que en los últimos días se producen giros significativos por acontecimientos imprevistos. Y en estos comicios, como sabemos, cualquier día puede pasar cualquier cosa que decante una bolsa importante de votos hacia unas u otras opciones. Si esto es siempre un problema, en una situación como la que se vive ahora en Cataluña, con el electorado fuertemente polarizado pero con posibles cambios significativos dentro de cada bloque, la dificultad se agrava todavía más.

Si las elecciones son un elemento fundamental para considerar a las democracias como tales –para algunos parece que sea el único– debería garantizarse que, al menos, la información sobre las tendencias presentes  y los planes de futuro está a disposición del electorado. De lo contrario nos situamos en un escenario de condiciones de información imperfecta, y ya sabemos a quién beneficia eso.

Para finalizar, y antes de que empecemos a criticar cómo han fallado las encuestas, que a nadie se le olvide que a todo lo anterior hay que sumar un porcentaje importante de indecisos o que no contestan a las encuestas –entre el 25 y 27% según distintos estudios– y un más que previsible voto oculto. La emoción está garantizada.
LA AUTORA


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17 Comentarios
  • TOTOFREDO TOTOFREDO 19/12/17 12:41

    Muchos catalanes, como muchos españoles, votan a ciegas y no se plantean hasta última hora a quién confiar su voto, o éso es lo que dicen. A pesar de que la sociedad se ha movilizado en los últimos 4-5 años, nos queda mucho por andar, en cuanto a concienciación. Si a éstas alturas no tienes claro "éso, a quién debes votar", de alguna manera te mereces lo que te toque, como nos ha pasado a todos en otras épocas.

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  • gualdo gualdo 18/12/17 19:20

    Lo que es divertido de estas elecciones es que, como los partidos independentistas ponen el énfasis en la cuestión de la injusticia de los encarcelados y exiliados, el estado opresor, etc, los constitucionalistas han aprovechado para poner el acento en las necesidades sociales... y hete aquí que C's y hasta el PP están en todo momento hablando de las carencias sociales en Cataluña... ¿no da un poco de risa escuchar a Arrimadas hablar tanto de los barracones escolares (idea que además no es suya; viene de la pregunta que Evole les hizo a ella y Rovira)? Bueno, el caso es que yo no veo la tesis de Monge muy clara: si las encuestas se equivocan tanto, ¿cómo avanzar unos posibles pactos que pueden ser espúreos y que sólo podrían volverse en contra del propio candidato que los avanza? Los pactos deben ser consecuencia de los votos, y no causa de ellos. Si yo por avanzar un inseguro pacto (en el espacio teórico de las posibilidades) pierdo un voto, pues vaya negocio.
    Que el voto sea independiente de la encuesta parece ser la razón de esa norma de prohibición, que yo extendería por tanto a 15 días antes de las elecciones. Lo diga Fraga o su porquero.

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  • Silk Road Silk Road 18/12/17 12:20

    Muy adecuado el paralelismo entre los nacionalismos y los partidismos por una parte y la religión por otra. A veces uno no tiene más remedio que pensar que los españoles no estamos preparados para la auténtica democracia y que seguimos necesitados de sumos sacerdotes que nos indiquen el camino. ¿Cuándo seremos capaces de informarnos y decidir por nosotros mismos?

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    • HEREJE HEREJE 18/12/17 12:46

      No creo yo que dios nuestro señor (o SU señor) esté por la labor de dejar decidir a los hombres por si le vuelven a crucificar al mensajero. Así las cosas, los partidos juegan a los chinos, no dicen cuántas llevan y dicen el socorrido: "Tres con las que saques".

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      • itnas itnas 18/12/17 13:55

        Muy bueno tu comentario. Enhorabuena, particularmente por lo de 'tres con las que saques'. Saludos cordiales.

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  • itnas itnas 18/12/17 11:47

    1/2.- Dice el DLE que 'ciencia' es el 'conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente'. Que apliquemos el término a la política me parece un poco exagerado, fundamentalmente en lo que concierne a su capacidad predictiva. Una ley (determinística) implica observar el mismo resultado cada vez que se repite un experimento, de forma que si la política fuera una ciencia sería una bendición por cuánto que la cantidad de discursos interpretativos que uno podría ahorrarse sería enorme.

    Es claro que estas elecciones catalanas no son normales, sea científico o no el que alcanza tal conclusión. La falta de predicción de esta 'ciencia' surge de inmediato ante la pregunta ¿qué harán con el voto los diferentes partidos? Tu propuesta, porque así lo dice 'habitualmente' la 'ciencia política', es apostar por la credibilidad que el ciudadano otorga a lo que le dicen los partidos que van a hacer y éstos lo que hacen es marcar sus líneas rojas en vez de enfatizar sus puntos de acuerdo. El problema para mí, tal y como lo dejas expuesto ('a poco que se les haya echado un ojo a las encuestas … con combinaciones a tres o a cuatro, será necesario un acuerdo para formar gobierno', [sic]), es que esta conclusión de publicar en qué se pueden poner de acuerdo se basa en lo que dicen las encuestas.

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  • itnas itnas 18/12/17 11:45

    2/2.- Primero porque las encuestas no pueden ser la resultante de otras encuestas, es decir, que al ciudadano se le pregunta por su opción política y ésta será, creo, la resultante de un programa, no de acuerdos que se puedan alcanzar con otras opciones. Pero segundo, y tal vez más importante, ¿qué valor tiene la encuesta? Parece un clamor universal que la mayoría fallan y no se sabe muy bien la razón. La mía es que pueden servir como instrumento que 'teledirige' la opinión ciudadana. ¿Por qué? Pues porque no hay garantías de que las hagan equipos científicos de reputación probada y, en consecuencia, saber que una 'tendencia' tiene determinada dirección puede hacer cambiar el voto en función de 'los últimos datos sabidos' . 

    Te confieso que me has regalado una noche de insomnio al saber que fue Fraga quien prohibió las encuestas los cinco últimos días pre-electorales porque alinearme siquiera virtualmente y por aproximación con este señor que recuerdo bien es todo menos tranquilizador. Encuestas sí, y hechas hasta una hora antes de votar también, pero encuestas informativas no sesgadas, hechas con garantía por equipos científicos, de aquí, independientes.

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    • M.T M.T 18/12/17 12:49

      Excelente análisis, Itnas. Saludos muy cordiales.

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  • JFRM JFRM 18/12/17 11:28

    Pienso que Cataluña no vota a ciegas, tiene claro para qué vota y porqué vota.

    Solo dos opciones:

    1.- Cataluña entra en un periodo de oscuridad profunda que la llevará a la ruina total y continuada en el tiempo.

    2.- Cataluña entra en un periodo de estabilización y serenidad, que en poco tiempo recomponga el desastre actual.

    Los catalanes tienen la palabra, pero que quede claro que no votan a ciegas.

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    • HEREJE HEREJE 18/12/17 12:47

      Pelín maniqueo, ¿No?.

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      • JFRM JFRM 18/12/17 16:21

        Efectivamente tienen que decidir entre lo bueno y lo malo.
        Así de sencillo.

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        • Txorigorri Txorigorri 18/12/17 21:10

          Y lo bueno es lo que pienso yo y lo malo mi contrario, ¿acierto?

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  • Giovanni Drogo Giovanni Drogo 18/12/17 10:29

    Lo que sí pasó en el debate de tv de ayer es ¡POR FIN! los partidos "intentaron" hablar de los problemas reales de los cidadan@s y todas las preguntas que formulamos en una petición que hemos hecho a través de Change.org salieron a relucir. Aunque un poco tarde y de forma muy poco detallada (a veces solo se mencionó el problema) se habló del paro, del paro juvenil, de las pensiones, del cambio climático, de la violencia sobre la mujer, de la convivencia en Cataluña o de otros temas sociales. Si quieres leer nuestra petición y unirte a ella este es el enlace. Ya somos 714.
    https://www.change.org/p/los-partidos-que-se-pesentan-a-la-elecciones-del-21d-en-catalu%C3%B1a-partidos-que-se-presentan-a-las-elecciones-del-21d-se-pronuncien-sobre-problemas-sociales

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    • eupocalipto eupocalipto 19/12/17 04:12

      No tengo duda de que se hace con la mejor de las intenciones, pero no veo el logro de conseguir que los candidatos hablen de los problemas reales de la gente tres días antes de las elecciones, siempre lo hacen, les sirve para conseguir votos.

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  • florenblues florenblues 18/12/17 10:25

    Coincido con Cristina, que la ley electoral en España es aberrante. Los que la diseñaron, solo tenían en su cabeza, la manera de "tutelar" a los votantes, por un lado, y de beneficiarse en todo caso, de las expectativas de voto que tenían, por el otro. Todo el invento se hizo para, "manipular" los resultados, de modo, que en España, nunca ha sido "una persona un voto", sino, que el valor de cada voto lo varían con la ley. Y que decir del Senado, que con un 30% de votos el partido facha tiene la mayoría absoluta.
    Además, los programas electorales y las promesas de la mayoría de los partidos, tienen poco valor ya que no se cumplen. Tampoco tienen responsabilidades por ello.
    La mayoría de los votantes, votan por "ideología" y los que no la tienen, vaya usted a saber por qué.

    Salud.

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  • Inocencio XIV Inocencio XIV 18/12/17 09:08

     En la ignorancia sobre las posibles alianzas postelectorales Cataluña es clavadita a España (que si PSOE-C's, que si PSOE-Podemos, que si PP con el apoyo de C's y los brazos caídos de PSOE...) Bueno y a Alemania, donde votas socialdemócrata y éstos acaban en una "gran coalición" con la derecha. O Austria, donde al final te colocan tres ministros ultras en el Gobierno. Etcétera.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 18/12/17 09:07

    Muchas gracias Cristina por el excelente artículo. Con el que pese a serlo no estoy del todo de acuerdo. El razonamiento es impecable, pero yo opino que expresar anticipadamente qué opción de "pacto" se escogerá por cada partido, puede restar votos en un electorado tan poco preparado como es cualquiera de los españoles, incluido el catalán. Me explico. Si Iceta dice, por ejemplo, que pactará con Arrimadas, habrá muchos electores no propiamente socialistas que decidan entonces votar directamente por Arrimadas. Por otro lado, los pactos implican cesiones por ambas partes. No es lo mismo ceder si eres la fuerza más votada con gran diferencia, que hacerlo entre dos fuerzas casi iguales en votos. Y por último, en los pactos es necesario ver la correlación de actuaciones en otros ámbitos (nacional, municipal) así que es necesario explicar muy bien lo que pactas, porqué y qué seguimiento haces, o puede volverse contra ti en otras elecciones para otros territorios. Y dicho todo esto, ocurre cuanto digo porque los partidos políticos no piensan en el bien de los ciudadanos a los que dicen representar, sino en sus propios aparatos y cómo les afectan las decisiones que toman. Si no fuera así, en Cataluña (y en el resto de España) no habría estos desencuentros y estos enfrentamientos, porque los ciudadanos no habrían sufrido recortes, ni se habría visto atacada su sanidad pública, ni posiblemente estaríamos en un país con la resignación de perder 40 mil millones de Euros regalados a quienes más tienen, y en definitiva cuantas medidas se han llevado a cabo bien por el interés de las élites económicas que luego revierten a los partidos, bien directamente a los partidos. Pero esa historia, por desgracia, es muy difícil de escribir.

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