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Muros sin Fronteras

La cultura de las armas, síntoma de una enfermedad

La matanza de El Paso (Texas) ha colocado a Donald Trump en una situación muy complicada. El asesino publicó minutos antes del ataque un manifiesto en el que declara que su objetivo era matar hispanos e impedir la invasión de su país. El discurso de Patrick Crusius coincide en gran medida con el del presidente en su guerra contra la migración. Podríamos encuadrarle en el movimiento supremacista blanco. Me refiero al tirador, aunque nunca se sabe. Trump ha cruzado todas las rayas rojas que no debe traspasar jamás un líder político. Es divisivo, agita el odio, declara a los migrantes enemigos de EEUU e insta a cuatro congresistas del Partido Demócrata a que regresen a sus países, algo complicado en tres de los casos porque son estadounidenses de nacimiento. En el siguiente mitin, sus huestes de fanáticos le recibieron al grito de mándalas a casa.

Esta matanza y la de Dayton (Ohio), horas después, elevaron a 32 el número de masacres en lo que llevamos de año en EEUU. Hay más incidentes con arma de fuego que días consumidos de 2019. Este tipo de armas son responsables del 64% de los homicidios en EEUU. Hasta ahora han perdido la vida 8.666 personas. El político estadounidense Rashid Qasim lo resume así: "Tras la muerte de todas estas personas no se han aprobado leyes de control de armas ni reforma de las actuales. En ese mismo periodo, de enero a agosto, los legisladores republicanos han aprobado prohibiciones a musulmanes, refugiados, solicitantes de asilo y al aborto en varios Estados, También han bloqueado la ayuda en catástrofes".

El columnista del The New York Times Charles M. Blow escribe en su cuenta de Twitter: "Si hombres negros o musulmanes estuvieran entrando en colegios, en los mall (grandes espacios comerciales) y en los cines matando a americanos, incluidos niños, con esta frecuencia, el Congreso habría actuado hace MUCHO tiempo". Esa es una de las claves, el doble rasero según la piel y la religión, cuando los delitos los cometen las personas con nombres y apellidos.

Les recomiendo este interrogatorio de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez a un oficial del FBI: ¿por qué no se considera terrorismo doméstico estas actuaciones del supremacismo blanco? ¿No es un asunto global como el terrorismo islámico? No tiene desperdicio. Tampoco el siguiente vídeo, en el que AOC llama racista a Trump durante una vigilia por las víctimas.

Al presidente le costó varios días, y tras una gran presión mediática y política, reconocer que había un problema con los supremacistas blancos tras lo ocurrido en Charlottesville, en agosto de 2017. Cientos de manifestantes neonazis armados y con antorchas, uno de los símbolos del Ku Klux Klan, se manifestaron en esta localidad de Virginia en defensa de una estatua confederada (para que luego digamos que en España estamos removiendo el pasado). No lejos de ellos, centenares de antifascistas exigían su salida de la localidad. Intercambiaron insultos y eslóganes y uno de los neonazis decidió lanzar su coche contra los manifestantes. Murió una mujer, Heather Heyes, y otras 19 personas resultaron heridas. La primera reacción de Trump fue hablar de enfrentamientos entre radicales. Dos años después, los republicanos estudian aprobar una legislación para declarar grupo terrorista a los…  Antifa. Es lo lógico, los neonazis y el KKK son parte de su base electoral.

Esta vez, Trump tardó menos en hablar de crimen de odio y de supremacismo, y dijo que era importante unir la nación. Que lo diga él tiene guasa, un hombre que divide el país entre sus votantes (buenos estadounidenses) y la chusma demócrata y sus medios de comunicación liberales, mentirosos y antipatrióticos, los "enemigos del pueblo". Es tan brutal que les cuelgo un par de vídeos sobre esta frase pronunciada por el que va a unir EEUU. El problema es que su ejemplo cunde en otros países. Todos los idiotas se creen con derecho a imitación en prime time.

El problema de fondo con ese presidente es que tiene dos discursos, el que se ve obligado a leer (más moderado y conciliador) y el de los tuits, que es el verdadero. Es posible que todos tengan dos caras, pero al menos se cuidan de no mostrar la más abrupta. No sería imaginable escuchar a Pedro Sánchez decir que Pablo Iglesias es un tipo con el que se puede hablar, para tuitear insultos al minuto siguiente. En todo caso, para eso están los colaboradores.

Concedido que puede haber un problema de terrorismo doméstico blanco, que se mueve por racismo en un mundo en el que crece la xenofobia, la siguiente línea de defensa, su "no pasarán", son las armas. Les recomiendo este enlace del The New York Times sobre las matanzas supremacistas dentro y fuera de EEUU y las conexiones entre ellas.

La doctrina oficial es que no tiene nada que ver que EEUU sea el campeón mundial de tenencia de armas de fuego con las muertes. La ocurrencia, ya repetida antes, es que el problema son los videojuegos violentos. El presidente y alguno de sus colaboradores empezaron a repetirla esta semana por las televisiones. Solo dos preguntas sencillas: ¿no hay videojuegos violentos en otros países con cero muertes por armas de fuego? Y en el caso de que los tengan, ¿por qué sus nacionales no cogen las armas para salir a matar a quien les plazca? Alemania es el segundo país en la UE con más armas y solo un 9% de sus muertes se debe a arma de fuego. ¿No le parece raro, míster Trump?

Una de las diferencias obvias es el control en la venta y tenencia. En muchos Estados de EEUU no se requiere un permiso de armas ni un certificado de salud mental. Uno se puede comprar un revólver para defender su casa o un arsenal para iniciar una nueva guerra mundial. No hay límites porque manda el negocio de los que fabrican y venden agrupados en la NRA (Asociación Nacional del Rifle, en las siglas en castellano). Se trata de un poderoso lobby que financia las campañas electorales de distinguidos políticos republicanos en el Congreso.

Pero no solo es eso, su verdadero poder es cultural. La NRA y sus aliados han logrado colocar en el inconsciente colectivo que la tenencia de armas está íntimamente relacionada con la libertad individual y el derecho a defender la propiedad. Como todo el mundo parece estar armado, los policías son de disparo fácil. También tienen un grave problema con su formación, porque actúan en algunos casos fuera de la ley amparados en el corporativismo y la falta de castigo de los excesos. No siempre es necesario coser a balazos a quien pregunta por una dirección (modo ironía). Es necesario educarles en la protección de sus comunidades. Ayudaría sacar miles de armas de las calles. Permitiría otra cultura policial.

El presidente acaba de encontrar una solución (electoral): pedir la pena de muerte para los que cometan crímenes de odio, "y que se aplique enseguida sin perder tiempo en retrasos de años". No está mal para un líder democrático que debería creer y respetar el derecho a la defensa y la separación de poderes. Lo que propone pertenece a las películas del Oeste.

 

Today, I am also directing the Department of Justice to propose legislation ensuring that those who commit hate crimes and mass murders face the DEATH PENALTY - and that this capital punishment be delivered quickly, decisively, and without years of needless delay. pic.twitter.com/BDXdpelK7F

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 5, 2019

La Asociación Nacional del Rifle organiza actos de recaudación en los que se subastan armas de fuego en colegios de EEUU

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Pasará la conmoción de los muertos, de sus historias personales, y todo seguirá igual hasta la siguiente matanza. No dejen de ver esta actuación del humorista australiano Jim Jefferies sobre armas de fuego. Es una rutina que le piden en todas sus actuaciones.  Cuenta que lleva 20 años metiéndose con la religión y que apenas ha recibido cinco cartas de protesta, pero desde que empezó a criticar el negocio de las armas recibe decenas cada día… "bueno, menos los días que hay masacre".

Siento no haber encontrado los vídeos con subtítulos en castellano, un problema grave en un país en el que conviven dos tipos de españoles: los que llevan toda la vida estudiando inglés y los que no saben inglés.

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