¿Te has fijado en que en los últimos días, casi en cualquier medio en el que entres, se está hablando de esto?
“Bajas laborales sin solución”. “Una hostelera cierra su restaurante porque un empleado se dio de baja”. “Estar de baja y cobrar el 100% del salario hace que nadie quiera incorporarse a trabajar”.
Parece que el nuevo objetivo son las bajas por enfermedad de los trabajadores, que, según varios medios, estarían costando cientos de miles de millones de euros a las empresas.
Lo cual es graciosísimo porque, por una parte, nos dicen que no hay dinero para subir el sueldo mínimo a 1200 euros, pero si un trabajador falta a su puesto, la empresa no sale adelante porque se pierden decenas de miles de euros.
Así que, ¿estamos de acuerdo? ¿El trabajador es el que crea la riqueza y el empresario se la queda, pero sin el trabajador la empresa se cae?
Parece que algunos medios y empresas nos intentan hacer sentir culpables por no ir a trabajar cuando estamos enfermos, cuando literalmente este mismo año han salido otras cifras como esta:
“Cada trabajador genera 262.730 euros de media al año, pero solo recibe 39.900”.
Si te encuentras mal, no vayas a trabajar. Si tienes que pedir una baja por salud mental, pídela. La cultura en la que vivimos para trabajar para otros, hasta el punto de dar la vida, está muerta. Descansa. Cuídate
O sea, que de media, cobramos por nuestro trabajo en enero y febrero, de marzo a diciembre ya trabajamos gratis.
“No seas simplista, es que no estás contando la parte que tiene que invertirse en materia prima, locales, costes de la Seguridad Social...”.
Aun contando todo eso, según el INE, el beneficio que provoca cada trabajador al empresario de media sigue siendo de más de 70.000 euros al mes. El trabajador, de media, recibe la mitad.
Y vale que en empresas pequeñas no llegará a ese punto. Pero os recuerdo que cuando nos damos de baja, a partir del día 16 la parte de salario que percibe la persona la cubre por completo la Seguridad Social, o sea que el empresario solo paga su alta. Si encima hablamos de hostelería, donde en el famoso artículo se menciona un sueldo de 25.000 euros brutos al año, esa alta son unos pocos cientos de euros al mes.
Y sí, hay más bajas médicas ahora que hace unos años. Por varios motivos, entre ellos, que también hay mucha más gente trabajando. Por supuesto que hay récord de personas que piden bajas: también hay récord de personas trabajando.
Eso y que la cultura del trabajo ha ido cambiando: poco a poco, cada vez más personas se atreven a pedir una baja cuando están enfermas. Porque, seamos sinceros: lo habitual no es que alguien se pida una baja por capricho para aprovecharse del sistema. Lo que sí es habitual es que vayamos a trabajar enfermos, sin estar en condiciones para ello, poniendo en peligro nuestra salud y la de nuestros compañeros, porque con los salarios que percibimos y el coste de la vida no podemos permitirnos estar varios días sin cobrar para posteriormente cobrar solo el 60 o el 75% de nuestro sueldo. Y eso ahora, porque cuando yo empecé a trabajar, lo habitual era entrar en las empresas con contratos temporales. El que se pedía una baja por temas de salud mental, por lo que fuera, no volvía a esa empresa.
Eso por no hablar de las horas extra no pagadas. En España se hacen cada semana 2,5 millones de horas extra sin remunerar. Un hecho que encima bloquea la creación de 70.000 puestos de trabajo. Así que, ¿quién está bloqueando el desarrollo del país? ¿Yo por no ir a trabajar con un trancazo del quince, o el empresario que explota a sus empleados y evita que se creen esos puestos?
Recordad: que esta campaña orquestada para proteger los intereses y los beneficios de las empresas, sobre todo de las más grandes, no os haga sentir culpables. Producimos más de lo que se consume, generamos muchísimo más de lo que vemos en nuestra cuenta bancaria, trabajamos muchísimas más horas de lo que es necesario. Si te encuentras mal, no vayas a trabajar. Si tienes que pedir una baja por salud mental, pídela. La cultura en la que vivimos para trabajar para otros, hasta el punto de dar la vida, está muerta. Descansa. Cuídate. Y, sobre todo, no dejes que te engañen.
¿Te has fijado en que en los últimos días, casi en cualquier medio en el que entres, se está hablando de esto?