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EL DEBATE DE LA INVESTIDURA

Ayuso se suma a las críticas a la estrategia “bisoña” de Feijóo, cuestionado también por el diálogo con Junts

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante el acto en el municipio madrileño de Collado Villalba, con el que arranca el curso político madrileño.

Ayuso aprieta, pero no ahoga. Al menos de momento. La presidenta de Madrid puso fin a sus vacaciones y rompió este jueves su silencio en torno a la investidura de Alberto Núñez Feijóo para sumarse a las voces que cuestionan la estrategia decidida por Génova y criticar la del líder del partido, pero sin dejar de prestarle su apoyo explícito.

Isabel Díaz Ayuso confesó su “preocupación” por la oferta que Feijóo trasladó a Pedro Sánchez este miércoles para que los socialistas apoyasen su investidura, acordar con ellos seis pactos de Estado a lo largo de los próximos dos años y convocar de nuevo elecciones en 2025. “Es hora de que abramos los ojos, porque la base social del PSOE ha cambiado. Ya no es la igualdad”, advirtió al propio líder del PP en un acto de partido en Collado Villaba (Madrid).

“No nos damos cuenta de ese cambio y estamos apelando de manera bisoña a un partido cuyos principios se esfumaron” y a “unos supuestos valores socialistas que ya no existen”. El reproche de Ayuso llegó después de varias semanas durante las cuales Feijóo y su equipo han apelado a los socialistas más críticos para que contribuyesen a facilitar la investidura del candidato del PP. “La llamada vieja guardia del PSOE es maltratada, no tiene nada que hacer. Han fabricado un monstruo que ya no responde a su dueño, a su creador”, remarcó en referencia a Pedro Sánchez, al que Feijóo pidió apoyo para ser elegido presidente.

El ala radical del PP

La baronesa madrileña no está sola. Es la cabeza visible del ala más radical del partido y una de las dirigentes mejor situadas para pelear por el liderazgo del PP en el caso de que el expresidente de la Xunta renuncie a su puesto o pierda la posibilidad de gobernar. Y no únicamente critica la oferta realizada al PSOE, sino la decisión de sentarse a dialogar con Junts, un planteamiento que levanta ampollas en el PP catalán y que ha sido públicamente cuestionada por el presidente del partido en esa comunidad, Alejandro Fernández. “Que alguien me diga de qué hay que hablar con Junts, un partido cuya tesis esencial es que España es una dictadura dirigida por un rey fascista”, ha escrito en redes sociales.

Ayuso, no obstante, no llevó más lejos sus reproches. Sabe que mientras Feijóo tenga posibilidades, no ya de ser investido a finales de septiembre, una posibilidad que ni siquiera se plantea, sino de optar la presidencia tras una eventual repetición electoral, no hará ningún movimiento que pueda ser interpretado como un intento de hacerse con el mando del PP.

Así que el resto de su intervención fue una defensa de Feijóo, en consonancia con el “momento crítico“ que vive España. “Hay que estudiar todas las posibilidades para evitar abandonar a España. Rendirnos no es una opción y por eso está aquí Núñez Feijóo”, proclamó sin precisar qué puede hacer para evitar una investidura de Sánchez que ella mismo dio por hecha desde el primer momento. 

El liderazgo del centroderecha español le corresponde a Alberto Núñez Feijóo”, que “no has hecho otra cosa desde que acabaron las elecciones que aportar soluciones”, remarcó.

Silencio en Vox

Quien sigue en silencio, aunque la incomodidad con la que recibieron la oferta de Feijóo al PSOE es conocida, es Vox. Ninguno de los dirigentes de la extrema derecha se ha pronunciado sobre una propuesta que está en las antípodas de su ideario y que fue objeto de duros reproches cuando el líder del PP la insinuó durante la campaña electoral.

La discreción de Santiago Abascal, que comprometió el voto de sus 33 diputados a favor de Feijóo sin saber que iba a ofrecer a Pedro Sánchez un amplio acuerdo, coincide en el tiempo con las negociaciones de última hora entre ambos partidos para evitar una repetición electoral en la. Región de Murcia.

Oficialmente, todo está en manos del presidente murciano en funciones, Fernando López Miras, radicalmente contrario a dar entrada en su gobierno a consejeros de Vox. En algunos medios se especula con que, si nadie cede, Génova acabe haciendo lo mismo que en Extremadura y obligue al barón murciano a dar entrada a los ultras en su ejecutivo para sortear un grave conflicto entre los dos partidos a pocas semanas de la investidura de Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados.

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