Pasan los días, la fecha del congreso constituyente del nuevo partido se acerca y las posiciones siguen encalladas. A poco más de tres semanas del 8 de abril, la fecha en la que se celebrará la asamblea con la que ICV, EUiA y Barcelona en Comú –el partido de la alcaldesa Ada Colau– quieren dar el pistoletazo de salida a su reunión en una única formación, la participación de Podemos, el cuarto actor involucrado, sigue en la cuerda floja. El problema fundamental sigue siendo el censo: el partido morado quiere que sus más de 50.000 inscritos puedan votar desde su propia página web, mientras que ICV, EUiA y Barcelona en Comú prefieren que sólo puedan hacerlo quienes se registren en la web del nuevo partido.