¿Un CGPJ menos político o seguir con el modelo actual? Juristas debaten sobre cómo acabar con cinco años de bloqueo

El presidente interino, Vicente Guilarte, durante una sesión plenaria, en el Consejo General del Poder Judicial.

Más de media docena de juristas y politólogos se han reunido este martes, convocados por el colectivo Más Democracia, para buscar soluciones al eterno bloqueo del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ya lleva más de un lustro en funciones. Durante casi dos horas, los especialistas han puesto sobre la mesa diferentes fórmulas para la renovación del órgano constitucional. Algunos han planteado mantener el modelo vigente e, incluso, rebajar las mayorías exigibles en una segunda vuelta. Otros, han defendido cambios en el sistema de elección de los vocales de procedencia judicial, de forma que sean designados por los propios miembros de la judicatura. Un intenso debate en el Ateneo de Madrid en el que tampoco han faltado diferentes propuestas imaginativas.

El presidente del órgano de gobierno de los jueces ha sido, precisamente, el primero en exponer su idea, que ya fue remitida a finales de abril a las Cortes. Vicente Guilarte plantea una "fórmula intermedia" que permita "diluir" el interés político en controlar el Consejo General del Poder Judicial, el gran obstáculo que, ha señalado, lleva frenando desde finales de 2018 la renovación del órgano constitucional. "No podemos transmitir al siguiente CGPJ la realidad que estamos viviendo ahora: que les van a designar políticos y que van a tener que actuar conforme a criterios políticos", ha aseverado el presidente del CGPJ durante el acto.

Para "rebajar" esa "apetencia" política por el control del Poder Judicial, lo que Guilarte plantea es, entre otras cosas, "buscar una fórmula" para que la designación de la "élite judicial" responda a "criterios de mérito y capacidad". En este sentido, y en el caso de la elección de los altos cargos del Tribunal Supremo, propone la creación de una "comisión de selección" que sea "ajena al partidismo". Un órgano que, según expuso a finales de abril, estaría formado por "cinco miembros de un nivel de cualificación parangonable con la plaza que se saca a concurso" y los vocales del CGPJ solo formarían parte de la misma si reúnen "la específica capacitación para valorar los méritos de los candidatos".

En cuanto a la elección de cargos gubernativos –desde la Presidencia de la Audiencia Nacional y de sus Salas hasta las de las Audiencias Provinciales y Tribunales Superiores de Justicia–, su propuesta remitida a las Cortes plantea que sean "todos los miembros de la carrera judicial del territorio respectivo" quienes se encarguen de dichas designaciones.

Elección de los jueces con voto cualificado o mantenimiento del modelo

Tras esto, ha llegado el turno de Victoria Muñoz y Sergio Oliva, representantes, respectivamente, de Foro Judicial Independiente (FJI) y la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV). Ambos colectivos plantean –y así lo pusieron negro sobre blanco en un documento conjunto– que los doce vocales del CGPJ de procedencia judicial sean elegidos por los propios jueces de manera directa, proporcional y con voto cualificado. "Esto evitaría que exista un control por parte de las asociaciones", ha deslizado Muñoz durante su intervención.

El cuerpo electoral lo integrarían todos los miembros de la judicatura en activo. Se podrían presentar candidaturas completas, con al menos un miembro de cada categoría judicial, o individuales. Y las listas serían abiertas, de forma que cada elector podría votar a seis candidatos de entre los que se presenten, de forma que cada voto tenga un valor diferente en función de la posición del elegido en la lista. "Garantiza la representatividad y pluralidad del sistema. Garantiza de manera fiel que asociados y no asociados sean escuchados y puedan participar en ese sistema", ha resaltado Oliva.

Concha Sáez, exvocal del Consejo General del Poder Judicial, reconoce que el sistema actual "está muy deteriorado". Sin embargo, sostiene que "sigue siendo recuperable" y que hay que conservarlo "con ciertos mecanismos de corrección que impidan situaciones de bloqueo". De ahí que defienda el mantenimiento de "un régimen de mayorías" que se apoye en una cualificada de "tres quintos". "Pero si esa opción no da resultado, como ahora, no me parece un disparate propugnar que en segunda vuelta, y transcurrido un tiempo prudencial, eso se transforme en una mayoría absoluta como con la que se gobierna este país o se aprueban la mayoría de leyes ordinarias", ha resaltado Sáez.

Renovar el CGPJ por amor

Elisa de la Nuez, secretaria general de la Fundación Hay Derecho, sostiene que hay que estudiar de manera "sosegada", con la participación de la sociedad civil, una posible reforma. Ahora bien, antes de eso, y en línea con lo que plantea la Unión Europea, es necesario propiciar de una vez por todas la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Para ello, y ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, propone como "solución inmediata" un "sistema de sorteo". "Es algo que ya existe en nuestro ordenamiento jurídico. Permitiría hacer ese desbloqueo y luego iniciar la reforma", ha recordado.

Voto posicional y juego de las sillas

Francisco Jurado, jurista especializado en legislación y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha planteado, por su parte, un mecanismo de elección basado en el voto posicional. Primero, se presentan candidaturas para el Poder Judicial. Luego, cada diputado o senador elige de entre esa lista a un número de personas equivalente a los puestos que se deban designar, ordenándolas numéricamente. Cada posición ordinal estará asociada a una puntuación, de forma que quien ocupe el primer puesto obtendrá un punto, el que ocupe el segundo medio punto, el que ocupe el tercero un tercio y así sucesivamente.

"Este modelo elimina perfiles que generan una mayor polarización", ha señalado durante el acto. Así, en el caso de los doce vocales del turno judicial, serán designados aquellos que hayan obtenido una puntuación más elevada. Y en cuanto a los ocho de entre juristas de reconocido prestigio, Jurado plantea un sistema a varias vueltas que se inspira en el juego de las sillas musicales. Si en la primera vuelta ninguna candidatura obtiene el respaldo de tres quintos o no se completan todos los puestos, se procede a una segunda votación de la que se eliminan los candidatos menos apoyados. Y así sucesivamente hasta que solo queden vivos los nombres que susciten un mayor consenso.

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