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CORRUPCIÓN MUNICIPAL

Feijóo decide saltarse los estatutos del PP sobre corrupción para proteger a Albiol como candidato

Feijóo y Albiol en una imagen de archivo

El juzgado de instrucción número cuatro de Badalona (Barcelona) ha enviado a juicio oral a Xavier García Albiol. La Fiscalía reclama para él dos años y diez meses de prisión, diez años de inhabilitación y una multa de 9.500 euros. Se le achaca la comisión presunta del delito de prevaricación, en tres vertientes: administrativa, urbanística y ambiental. Pero Alberto Núñez Feijóo ha decidido que esto no es corrupción, a pesar del auto.

Él no moverá ficha y no aplicará sus estatutos, que deberían suponer abrir un expediente al dirigente del PP y una posible suspensión de militancia. Pero, lejos de cumplir el propio reglamento de los populares, la dirección nacional salió este jueves a defender a capa y espada a su candidato a la Alcaldía de Badalona.

García Albiol es un político polémico, con un discurso muy duro contra la inmigración y que tuvo que abandonar la Alcaldía esta legislatura por una moción de censura tras su aparición en los papeles de Pandora, pero es una de las estrellas de Núñez Feijóo para esta campaña del 28M. Lejos de apartarlo por ese escándalo, el nuevo líder de los populares lo colocó en su núcleo duro para estos comicios en el comité de campaña del Partido Popular.

Da la espalda al CGPJ y a sus estatutos

La prevaricación administrativa que se le imputa a García Albiol está reconocida dentro de la corrupción por el Consejo General del Poder Judicial, aludiendo a los artículos 404, 405 y 408 del Código Penal. Y la incluye dentro de sus estadísticas, junto a otros delitos como el cohecho, la malversación, el tráfico de influencias, la infidelidad en la custodia de documentos y la violación de secretos.

A pesar de la apertura de juicio oral, de la petición de la Fiscalía y de la consideración del Consejo General del Poder Judicial, Núñez Feijóo no sólo se ha negado a aplicar los estatutos del partido, sino que llegó a decir que no se trata de corrupción. En una rueda de prensa en Bruselas, preguntado por esta cuestión, el líder del Partido Popular respondió exactamente: “Es muy importante conocer exactamente cuáles son los antecedentes de este caso y es muy importante también ser muy contundente contra cualquier tipo de corrupción”.

Y desvió el tema: “Ayer dimitió la directora de la Guardia Civil, no sabemos si ha dimitido por los negocios de su marido, parece que en régimen de gananciales, que le permitían tener una vida bastante intensa en lo que se refiere a capacidades adquisitivas o si ha dimitido por el caso Tito Berni o el caso de los cuarteles, no lo sabemos. Hasta hace unos días no iba a dimitir como consecuencia de las investigaciones sobre su marido”. “Eso es corrupción, o al menos es una presunta corrupción”. Es decir, el líder del PP lo considera así sobre la socialista María Gámez, cuando ella se ha marchado por la imputación de su marido en una subtrama de los ERE y no por nada que le afecta a su persona. En cambio, sobre Albiol no lo considera, siendo imputado por prevaricación y habiéndose abierto juicio oral.

En cambio, “sobre si hay o no una utilización durante un tiempo de una parcela municipal para instalar provisionalmente unas torretas de unos operadores móviles, que el señor Albiol ni se enteró ni le notificaron, comprenderán que estamos ante dos posiciones completamente distintas”, argumentó Feijóo.

Según los estatutos del partido, García Albiol debería ser suspendido provisionalmente de afiliación de manera automática por el Comité Nacional de Derechos y Garantías. Se produce ese paso “cuando un afiliado esté incurso en un proceso penal respecto de los cuales se haya dictado auto de apertura de juicio oral por un delito relacionado con la corrupción”. Y se incluye: “Quedará expulsado en el momento de que se dicte sentencia firme por corrupción”.

La importancia de Badalona para el PP

Feijóo se ha atrincherado y no piensa apartarlo. Pero es que García Albiol no es un simple militante, sino que es el candidato a la Alcaldía de Badalona el próximo 28 de mayo. Y eso es vital para el actual líder de los populares. ¿Por qué? Este municipio es el tercero más poblado de Cataluña, sólo superado por Barcelona y por Hospitalet de Llobregat. Es la única gran esperanza de los populares de triunfar en una importante localidad en esa comunidad, en un momento en el que el PP allí vive horas bajísimas y con el Partido Popular nacional intentando levantar el vuelo.

Quitar a Albiol de la candidatura supondría salir de la carrera por el consistorio. Él fue alcalde ya de esta localidad en la legislatura entre 2011 y 2015. Luego ganó las elecciones, pero un pacto de la izquierda aupó a Dolors Sabater, de Guanyem. En 2019, el PP fue la fuerza más votada, pero la izquierda logró de nuevo el consistorio con un pacto a favor del PSC. Pero la dimisión del alcalde en 2020 y la falta de entendimiento entonces entre los progresistas devolvieron el bastón de mando a Albiol.

Pero volvió a caer en noviembre de 2021, cuando salió adelante una moción de censura, con el apoyo de toda la oposición, para expulsarlo de la Alcaldía por su aparición en los conocidos como papeles de Pandora, en los que se desveló que fue apoderado de una sociedad en Belice, un paraíso fiscal. Entonces le sucedió el socialista Rubén Guijarro.

Un dirigente duro mimado por los centristas

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A pesar del intento de situarse como moderado de Feijóo, el líder del PP decidió a principios de este año recuperar para la primera línea a Albiol y lo situó dentro del comité de campaña nacional para el 28M. Todo un giro en ese supuesto centrismo de Génova 13, con Borja Sémper o Íñigo de la Serna, al contar con un dirigente que ha provocado polémicas como su campaña “limpiando Badalona”, con tintes racistas. La nueva dirección del PP le ha encargado para esta campaña la coordinación de candidatos, junto a Macarena Montesinos.

García Albiol, a pesar de ser del ala más dura del PP, siempre ha tenido puestos con supuestos líderes más moderados como Mariano Rajoy. El expresidente lo colocó al frente del PP de Cataluña en los convulsos meses del 1-O, y estuvo al frente hasta octubre de 2018. Acababa de llegar Pablo Casado y se buscaba un giro en ese liderazgo, en un momento en el que Cs estaba en su momento álgido allí y con Vox empezando a apretar. Su sustituto fue Alejandro Fernández.

El PP está intentando estos días hacer daño a los socialistas por la corrupción, explotando el caso del Tito Berni en el Congreso. Fue uno de los asuntos que utilizó la portavoz de los populares, Cuca Gamarra, durante su intervención en tribuna por la moción de censura presentada por Vox contra Pedro Sánchez. Desde el PSOE se responde que se pidió el acta y la dimisión en apenas ocho horas al parlamentario canario y se critica la actitud hipócrita de los populares, cuando está en el centro de la polémica la alcaldesa de Marbella por su patrimonio y, además, se pide al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz un ingreso de quince años en la cárcel por parte de la Fiscalía. También el propio Pedro Sánchez ha recordado estos días la fotografía de Núñez Feijóo en un barco de vacaciones con Marcial Dorado, condenado por narcotráfico.

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