Crisis del coronavirus

Mutaciones sospechosas pero poca evidencia científica: lo que se sabe y lo que no de la variante india en medio de la desinformación

Cremación de fallecidos por covid en India.

La crisis sanitaria que se vive en India es quizá la más grave que ha sufrido cualquier país desde el principio de la pandemia. No hay oxígeno y los cadáveres se amontonan por las calles. Con un porcentaje que no llega al 5% de población vacunada y una petición de liberalizar las patentes de las vacunas a la que los Gobiernos occidentales hacen oídos sordos, una nueva variante denominada B.1.617 se ha colado como explicación al terror que sufre el país asiático. No es la única y los especialistas consideran que ni siquiera la más importante: las restricciones se relajaron mucho y la pobre secuenciación genómica del país detecta que la variante británica, la B.1.17, es aún la mayoritaria. Pero las alarmas se han encendido en el resto del planeta ante la posibilidad de que este conjunto de mutaciones, además de acelerar la transmisión, eviten la protección de las vacunas. ¿Es posible? La respuesta corta es: aún no se sabe. La larga viene a continuación. 

Datos aún provisionales, que deben ponerse en cuarentena, apuntan a una mayor transmisión con respecto a la variante británica, lo que podría acabar con la calma en torno a las mutaciones instalada en Europala calma en torno a las mutaciones instalada en Europa, donde parece que las variantes sudafricana y brasileña no pueden con la predominante. Con respecto a las vacunas, algunos estudios hablan de que sueros como el de Novavax directamente no funcionan, mientras que otros llaman a la calma al comprobar que el escape a los anticuerpos es solo "parcial" y que los productos principales, también los comercializados en India, siguen siendo eficaces, aunque no tanto como con el linaje original. Para el vocal de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) Jorge Carrillo, ninguna de estas informaciones, muchas veces contradictorias, son suficientes para dictar una opinión sentenciosa sin hacer uso y abuso del verbo fetiche en la información pandémica: podría. "Tenemos un barullo importante y es muy difícil tener una idea clara. Se ha dado a conocer esta variante, asociada a esta ola de contagios, pero no hemos tenido tiempo para poner esclarecer preguntas tan relevantes como cuál es su importancia y su relevancia. No disponemos de datos todavía para saber si es más infecciosa, más patogénica o ha surgido como respuesta a la inmunidad creada por otras variantes".

La evidencia con respecto a su mayor transmisibilidad es aún muy limitada. A los expertos les preocupa sus mutaciones en la proteína llamada spike, que es la que utiliza el virus para engancharse a la célula, compartidas con otras variantes sobre las que hay más información sobre sus capacidades. Para Carrillo, saber eso no es suficiente: está bien como orientación, pero no puede dar pie a la "especulación". En India, eso sí, ya tienen algo más de información, no basada tanto en estudios sino en la trágica experiencia que están adquiriendo sobre el terreno. En determinadas zonas, como el estado central de Maharashtra o la capital, Nueva Delhi, la B.1.617 le está comiendo el terreno a su prima británica, ya de por sí altamente contagiosa, lo que podría implicar un mayor poder para el contagio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera aún a la variante india "de interés" y no "de preocupación", el calificativo que merecen la británica, la sudafricana y la brasileña. En su informe epidemiológico semanal solo hace referencia a las mutaciones compartidas con otras variantes que pueden indicar más poder de contagio y al trabajo de campo realizado en India, que da pistas pero absolutamente ninguna certeza. "El modelado preliminar sugiere que B.1.617 tiene una tasa de crecimiento más alta que otras variantes circulantes en India, sugiriendo un potencial aumento de la transmisibilidad". A continuación viene el pero: "con otras variantes cocirculantes que también demuestran mayor transmisibilidad". El país asiático está sufriendo ahora su segunda ola, que se esparce con más rapidez y letalidad que la primera, pero no solo las mutaciones podrían explicarlo. Y la británica, que ya está siendo controlada en Europa con mejor o peor suerte, también tiene parte de culpa. 

Lo que la OMS parecía que decía pero en realidad no dijo

La OMS también hace referencia al poder de la variante india para escapar de la protección que inducen las vacunas. Los datos son algo más positivos que con respecto a la transmisión: sin embargo, fueron malinterpretados por varios medios durante la jornada del miércoles. Lo que la Organización Mundial de la Salud reporta en su informe epidemiológico es que los estudios, por ahora parciales y hechos en laboratorio con sueros tanto de personas que pasaron por la enfermedad como por personas vacunadas, es que la variante escapa de los anticuerpos, pero solo de manera "parcial". Es decir, que se generan menos. Pero eso no quiere decir que no sean suficientes. De hecho, el organismo internacional cita un estudio que asegura lo contrario a lo que vendían los titulares: que los dos sueros que se distribuyen en India "pueden neutralizar a B.1.617". 

El estudio al que se refiere la OMS aún necesita ser revisado, pero sus conclusiones son alentadoras. Así lo explican los propios investigadores: "Se necesitan más estudios para comprender la transmisibilidad y la infectividad de la variante B.1.617. Pero la garantía de neutralización de la variante B.1.617 con sueros de vacunados y sueros de casos de covid-19 recuperados proporcionará el impulso muy necesario al programa de vacunación en la India". 

Carrillo recuerda lo que los inmunólogos llevan recordando desde diciembre, cuando saltó a la opinión pública la existencia de la variante británica: el sistema inmunitario humano es muy eficiente y muy complejo, y la respuesta ante los patógenos no solo depende de los anticuerpos. "Puede afectar, pero es esperable que el virus no pueda escapar de la respuesta celular solo porque cuente con dos mutaciones en su genoma". Los linfocitos de memoria, que reconocen a un virus cuando ya lo han visto y ponen al cuerpo en alerta en cuestión de horas; y las llamadas células asesinas, que destruyen a toda aquella sospechosa de estar infectada, juegan un papel muy importante y están manteniendo las esperanzas de la comunidad científica de que ninguna variante ponga en riesgo la campaña de vacunas actual. 

El inmunólogo cree que estamos volviendo a caer en el exceso de información que sufrimos con la variante británica, con informaciones que apuntaban a su mayor letalidad que fueron, posteriormente, desmentidas por otros estudios. "La ciencia no da respuestas inmediatas. Se basa en una parte experimental. Todo lo que se puede hablar es especulativo, y es algo que nos está afectando mucho en todo lo relacionado con el covid. Tenemos un sistema muy inusual, y es que los resultados se comparten de manera muy rápida y les falta validez. Preocuparnos excesivamente por esta variante no es adecuado: lo que hay que hacer es estudiarla". 

Un 54% de los españoles afirma que hay tanta desinformación que ya no se cree "nada", según un estudio

Un 54% de los españoles afirma que hay tanta desinformación que ya no se cree "nada", según un estudio

Más sobre este tema
stats