Los abusos de la banca

Sentencias y laudos desmontan el intento de Blesa de responsabilizar a los preferentistas

Comparecencia de Miguel Blesa_0

Miguel Blesa resposabilizó de la estafa de las preferentes... a los 82.000 clientes de la entidad financiera que en 2009 adquirieron dicho producto tóxico. El banquero sostuvo en la Audiencia Nacional que todo el mundo es responsable de leer lo que firma. Una tesis en franca contradicción con el contenido de decenas de sentencias judiciales y miles de laudos arbitrales que han obligado a Caja Madrid a devolver el dinero a los engañados.

Según los fallos de los diferentes tribunales, Caja Madrid no sólo comercializó en 2009 las preferentes a personas que no conocían las características de estos productos financieros complejos, y que consideraban que lo que adquirían era algo parecido a un depósito a plazo fijo, sino que incluso en los casos de expertos financieros Caja Madrid vendió estos productos sin informar de la situación económica real de Caja Madrid. En este sentido, una sentencia del 23 de diciembre de la Audiencia Provincial de Madrid, a la que ha tenido acceso infoLibre, asegura que la venta de preferentes se llevó a cabo cuando Caja Madrid había iniciado la andadura hacia la "insolvencia".

Acudir a la vía penal

"Ni la supuesta información previa ni aquella que se hubiese prestado al cliente al canjear o adquirir las preferentes era suficiente para conocer la realidad de un producto que tiene un carácter extremadamente complejo, máxime cuando se estaba trasmitiendo un producto de una entidad bancaria en situación de crisis financiera profunda, por lo que no es de extrañar que determinados afectados –ante problema de tal magnitud– hayan decidido acudir incluso a vía penal para poder recuperar la cantidad invertida ante la situación de insolvencia de Caja Madrid (actualmente Bankia), que está siendo reflotada con fondos públicos", indica el tribunal madrileño en la sentencia.

En concreto, y según fuentes jurídicas, Blesa trató de exculparse durante la hora en la que testificó en la Audiencia Nacional argumentando que un minorista o un jubilado no es un "ignorante financiero".ignorante financiero Y explicando que todo el mundo es responsable de lo que lee en un contrato. Y un ejemplo serían las participaciones preferentes, que son un producto financiero híbrido que se destina a los inversores institucionales.

Bonos basura

A juicio de Blesa, los 82.000 clientes dispusieron de información sobre la bajada de la calificación crediticia de la caja por parte de la agencia Standard & Poor's. Esta información consistió, según el testimonio del expresidente de Caja Madrid, en la impresión de un asterisco dentro del folleto informativo que recibían los posibles compradores, que alertaba de que la calificación podría ser modificada por las diferentes agencias. Standard & Poor's consideró las preferentes de Blesa como bonos basura. Por lo que cualquier persona que se interesara podría acceder a esta documentación, que también se publicó en una escueta nota en la página web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sostuvo Blesa.

Blesa trató también de diluir la responsabilidad sobre la emisión de las preferentes entre sus subordinados y colaboradores. Y en su declaración aseguró que la comisión ejecutiva de la entidad, de la que formaba parte, aprobó la emisión de preferentes en mayo de 2009 mientras que los departamentos de marketing, dirección comercial y cumplimiento normativo se encargaron de testar la idoneidad del producto. El producto contó, recordó Blesa, con la aprobación de la CNMV, el organismo encargado de controlar estos productos financieros, pero también con el control del Banco de España.

22.000 millones de rescate

Esta versión de Blesa trata de defender que las preferentes eran un producto legal, y que por tanto no se trató de una iniciativa con el objetivo de apuntalar de forma apresurada las cuentas de Caja Madrid, en contra de lo que han concluido jueces y tribunales.

Hasta el momento, según aseguran diversos juristas a este periódico, numerosas Audiencias provinciales han ratificado la mayor parte de condenas previas, cuyos jueces sostienen sus decisiones en la falta de información de la que disponían los clientes. Como por ejemplo la de la Sección Segunda de la Audiencia de Córdoba, que recientemente ha condenado a Bankia, a quien un cliente reclamaba la nulidad de una inversión en preferentes por importe de 45.000 euros.

Audiencias provinciales

Por su parte, la Audiencia Provincial de Madrid ya ha fallado al menos en cuatro ocasiones en contra de Caja Madrid por la deficiente comercialización de las preferentes, apuntan fuentes jurídicas a infoLibre. La primera de ellas corrió a cargo de la Sección Decimonovena de Audiencia Provincial de Madrid, que confirmó un fallo procedente del Juzgado de Primera Instancia número 87 de Madrid que consideró que Bankia había cometió dolo al vender preferentes a una mujer por un valor total de 220.000 euros: "El dolo concurrió en la medida de que no se comunicó al cliente la real situación financiera de Caja Madrid ni se relacionó esta última con la posible frustración de la adquisición de las participaciones preferentes, como tampoco se incidió en la significación de la perpetuidad de la inversión y en la difícil enajenación de las aludidas participaciones".

Otras sentencias a las que ha tenido acceso este diario ejemplifican que Caja Madrid comercializó preferentes a personas que no dominaban el mercado financiero. Como por ejemplo una pareja de personas mayores de un geriátrico de Cádiz, a los que se les vendieron por un valor de 148.000 euros. Pero Bankia también ha sido condenada por comercializar este producto a un cliente con alzheimer (6.000 euros) o una niña de 9 años (35.000 euros).

Caja Madrid ocultó la situación real

En este último caso, el Juzgado de Primera Instancia número 87 de Madrid entendió que Caja Madrid ocultó la situación económica real de la entidad, así como los móviles que le llevaron a la operación "masiva" de canje. Con ello, "sembró las condiciones" para que los afectados corrieran riesgo de pérdida de inversión "por tratarse de dadores de dinero propio a una entidad insolvente con graves dificultades económicas".

Por todo ello, el juez sostiene que la entidad "obró con total oscuridad, con mala fe, anteponiendo sus propios intereses a los de sus clientes, con ocultación de los riesgos de insolvencia cierta en que se hallaba y haciéndose partícipes forzosos de esa insolvencia" a los perjudicados, a los que nunca informó de los riesgos a los que se enfrentaban.

Productos seguros

También destaca que la entidad sabía que con este proceso estaba captando recursos propios de inversores "cuya voluntad no era convertirse en accionistas o partícipes del riesgo y ventura societaria, sino solo invertir en productos seguros, que figuraban en el pasivo de la entidad societaria, con una rentabilidad razonable y que les permitiera la recuperación de su inversión, al margen de la situación patrimonial de la entidad".

El abogado Manuel Chamorro, experto en la reclamación de productos híbridos, destaca que las decisiones de los juzgados ordinarios y de las diferentes audiencias provinciales se basan en un fallo previo del Tribunal Supremo. Esta sentencia, que no se refiere en concreto a Caja Madrid sino que analiza las preferentes de la norteamericana Lehman Brothers comercializadas por el BBVA, ha sentado jurisprudencia entre los jueces de toda España. Que desde ese momento tienen argumentos para condenar a las entidades financieras que no hayan cumplido los "estándares de diligencia, buena fe e información completa, clara y precisa". Como es el caso de la Caja Madrid de Miguel Blesa.

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