PORTADA DE MAÑANA
Ver
España se sitúa como uno de los países europeos con mayor brecha de género en la cúpula judicial

Educación

¿Está sobredimensionada la Universidad en España?

Varios jóvenes se enfrentan en una de las aulas de la Universidad de Barcelona a la primera jornada de las pruebas de selectividad.

El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, lanzó la voz de alarma esta semana en una comparecencia en el Congreso. Basándose en un informe sobre el sector público, alertó del "sobredimensionamiento" de las universidades públicas. Vino a decir, en otras palabras, que en los centros públicos de educación superior en España hay demasiados profesores y que la oferta docente es excesiva. Aunque el órgano fiscalizador del Estado recalca que la existencia de "diferencias en los modelos organizativos, contables y de gestión de las universidades" hace que la información aportada "no sea totalmente homogénea", sí pontifica que existe un exceso de docentes en relación con el número de alumnos existentes al menos en los centros universitarios de Cantabria, Zaragoza, Extremadura, Navarra, La Rioja, Murcia o el politécnico de Cartagena. Sin embargo, la información no es completa porque el resto de universidades –hay 49 públicas en todo el país– no han remitido al tribunal información detallada sobre estos parámetros.

Aunque con cautela, no son pocas las voces dentro de la Universidad que se atreven a introducir matices y, sobre todo, a explicar de dónde vienen estas cifras. La Conferencia de Rectores (CRUE) declinó, a preguntas de infoLibre, hacer ningún tipo de declaración al respecto hasta que no hubiera analizado con detalle el documento. Según el informe, la media de créditos impartidos por profesor equivalente es inferior a los 24 anuales exigidos en todas las universidades que aportaron esos datos: Cantabria, Zaragoza, Extremadura, Murcia, La Rioja y Cartagena. En su comparecencia, el presidente del TC encuadró esta cifra en los "centros estudiados", si bien no dijo cuántos se habían estudiado. 

El profesor de la Universidad de Jaén Juan Hernández Armenteros, experto en financiación universitaria, señala que uno de los factores que pueden explicar estas cifras es el hecho de que en los centros universitarios españoles el personal docente e investigador tiene asignadas las funciones sin distinción entre ellas. En este sentido, el tribunal recuerda en su informe que "la legislación aplicable no permite deducir que la dedicación de este personal a la investigación tenga una naturaleza especial que ampare o aconseje un tratamiento presupuestario diferenciado del que corresponde a la función docente".  "La investigación es difícil de controlar porque no siempre hay resultados. Necesita mucha autonomía y es complicado controlarla. Lo fácil sería analizar las publicaciones, pero si lo que se publica es basura tampoco tiene sentido, hay áreas en las que se publica más que en otras...", añade José Saturnino Martínez, profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna. 

"Calcular la eficacia en términos de horas de clase impartidas es erróneo y muestra una visión muy estrecha del papel del profesorado. La actividad docente también incluye la preparación de la docencia, la corrección de exámenes y trabajos, las tutorías con los alumnos, la investigación, la formación...", señala, por su parte, Juan Antonio Vázquez, exrector de la Universidad de Oviedo. 

Ratio de número de alumnos por docente

A los parámetros citados anteriormente, el informe añade la media de alumnos por profesor equivalente. Señala que, en general, reflejan un sobredimensionamiento del profesorado en relación al número de alumnos. Este análisis genera recelos entre los docentes. "No se puede analizar la Universidad sólo desde un punto de vista aritmético. Si lo haces así, te equivocas. Las medias encubren situaciones diversas", señala Vázquez. "La realidad universitaria es muy heterogénea y las ratios no son capaces de reflejarla con exactitud. Hay campus de Ciencias Sociales con mucho alumnado y otros de Humanidades o Ciencias con poco", añade Saturnino Martínez.

No obstante, este docente de la Universidad de La Laguna sí ve en el tipo de relación contractual de los profesores universitarios una explicación a estos datos. "Cuando una asignatura o título tiene demanda, se sacan plazas. Si con el tiempo el número de alumnos desciende no puedes despedir a ese docente porque es funcionario y tiene una plaza fija. Reconvertirlo es difícil, un profesor de Filología no puede acabar dando Econometría. La solución a es complicada y sólo queda esperar a que estas personas se jubilen". 

Según datos oficiales del Ministerio de Educación, entre el curso 2004/2005 y el 2011/2012, el último del que hay datos oficiales, el número de alumnos aumentó un 11,8% y el de profesores un 13,8%. En el curso 2011/2012 hubo 1.582.714 alumnos matriculados e impartieron clase 104.756. La ratio es de 15 alumnos por profesor. Estos datos han sido obtenidos teniendo en cuenta el número total de alumnos matriculados en Grados, Máster y Doctorado, pues según el profesor Hernández Armenteros una de la posible explicación al "sobredimensionamiento" del que habla el Tribunal es que hace la estimación teniendo en cuenta sólo a los alumnos de Grado y no a todo el alumnado. El informe el organismo no especifica cómo lleva a cabo los cálculos. 

Las universidades públicas tienen una deuda de 620,1 millones de euros

Oferta de titulaciones 

El documento también apunta a un sobredimensionamiento de la oferta docente frente a la demanda de formación universitaria. Es decir, señala que se imparten demasiadas formaciones en todas las universidades analizadas salvo en La Rioja, donde la reducción del tamaño de los grupos de clases teóricas que ha supuesto la adaptación al Espacio Europeo de Enseñanza Superior ha favorecido un dimensionamiento adecuado de la oferta. En ese sentido sí hay más consenso entre los docentes consultados. Por ejemplo, en la Universidad de Zaragoza a pesar de que los alumnos se redujeron 5% los alumnos y las matriculaciones un 9%, la oferta subió un 19% en cinco años. En la de Extremadura, las clases de Humanidades y Ciencias tienen alrededor de 20 alumnos y las de Ciencias Sociales y Jurídicas 70. 

La visión general de los profesores consultados es que sí existen desequilibrios en el número de títulos impartidos y en su composición. "El conocimiento, la educación o la cultura nunca sobran, pero es cierto que hay desequilibrios", analiza el que fuera rector de la Universidad de Oviedo. "Hay redundancias y falta de coordinación, especialmente entre universidades que están en la misma comunidad. No puede haber una titulación con plazas libres en una ciudad y que en otra cercana ocurra lo mismo en estudios similares", amplía. A su juicio, el problema de fondo es que la implantación titulaciones no se ha hecho teniendo en cuenta el estímulo de la oferta, sino la voluntad de la Administración o de la Universidad pensado en otro tipo de intereses. 

Más sobre este tema
stats