Cambios en Podemos

Tres mujeres al frente de Podemos: Belarra, Montero y Verstrynge pilotarán la nueva etapa del partido

Ione Belarra posa con varios compañeros de Podemos, incluida Irene Montero, durante la segunda y última jornada de la IV Asamblea del partido.

Más que la sucesión de un secretario general, lo que afronta Podemos con la marcha de Pablo Iglesias es la reinvención de un proyecto. A todos los niveles. De momento, la reestructuración a nivel orgánico pretende convertirse en un mensaje político en sí mismo. Se trata de un partido creado y dirigido durante muchos años principalmente por hombres, con el propio Iglesias, Íñigo Errejón, Miguel Urbán, Juan Carlos Monedero o Pablo Echenique como caras más visibles. A partir de ahora, los tres principales puestos dirigentes de la formación morada serán desempeñados por mujeres: Ione Belarra, Irene Montero y Lilith Verstrynge. Y en los próximos días serán más.

Este fin de semana, la Asamblea Ciudadana ha oficializado el acceso a la Secretaría General de Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales. La también ministra Irene Montero (Igualdad) será la mano derecha de Belarra en la dirección del partido, mientras que Lilith Verstrynge desempeñará el cargo de Secretaria de Organización de Podemos, un puesto estratégico para cualquier formación política. De esta forma, y a la espera de los nombramientos del nuevo Consejo de Coordinación, la cúpula de Podemos estará conformada en una amplísima mayoría por mujeres, “algo inédito en la política española”, subrayan fuentes del partido.

Ione Belarra toma el mando

Elegida secretaria general por casi un 89% de los votos, Belarra afronta ahora sus primeras decisiones como líder de Podemos. La primera ha sido designar a Lilith Verstrynge nueva secretaria de Organización, un puesto tradicionalmente definido como número tres del partido. Esta misma semana se podría convocar al nuevo Consejo Ciudadano, máximo órgano entre asambleas, para dar oficialidad a ese nombramiento y elegir también al resto de la nueva Ejecutiva, en realidad, la verdadera cúpula de la formación.

Además de Verstrynge, en esa dirección estará Irene Montero, que en la práctica ejercerá de mano derecha de Ione Belarra y seguirá ostentando un puesto de gran responsabilidad en Podemos. De hecho, como una de las máximas dirigentes moradas, todas las miradas llegaron a estar puestas en ella como sucesora de Iglesias. Algo que, por distintas razones, finalmente no ocurrió. Su influencia en esta nueva etapa seguirá siendo decisiva.

Se da por seguro que dirigentes como Isa Serra, Noelia Vera o Idoia Villanueva también ostentarán altos cargos de responsabilidad en la nueva Ejecutiva, en la que seguirán otras caras conocidas de la dirección morada como Pablo Echenique o Juanma del Olmo.

A la espera de otra mujer

Esa reestructuración interna es tan solo el primer paso de todo lo que queda por producirse en el espacio político de Unidas Podemos. De hecho, en los planes morados no está que la líder del partido, Ione Belarra, se acabe convirtiendo en esta ocasión también en cabeza de cartel electoral. Esos planes trazados antes de su dimisión por el propio Pablo Iglesias señalan a Yolanda Díaz como candidata a unas futuras elecciones generales.

Pero se da la circunstancia de que la vicepresidenta tercera no milita en Podemos y no ostenta, por tanto, ningún puesto de responsabilidad en el partido. Y la principal duda para la formación morada a estas alturas es saber si Díaz acabará dando el paso o no de presentarse a las elecciones y de convertirse, en la práctica, en la máxima referente política del conjunto de Unidas Podemos.

Más allá de la reestructuración interna que lideran Belarra, Montero y Verstrynge, esa es la incógnita que mantiene en vilo a los morados, que intentan que el hiperliderazgo de Pablo Iglesias pueda ser sustituido por liderazgos colectivos que desempeñen distintas funciones. Todo un experimento político inspirado en la organización interna del PNV. De momento, Yolanda Díaz no ha tomado ninguna decisión.

La elección de Lilith Verstrynge

En algunos ámbitos del partido la elección de Lilith Verstrynge como nueva secretaria de Organización ha causado sorpresa. Para el puesto sonaban nombres como el de la eurodiputada Idoia Villanueva o la exportavoz en la Asamblea de Madrid, Isa Serra. Hay quien interpreta que la decisión de Belarra también lanza un mensaje: le encomienda un puesto clave a una mujer joven (28 años) que ha sido objeto de numerosas campañas machistas y de bulos difundidos en redes sociales por perfiles afines a la extrema derecha.

Hasta ahora responsable de Transición Ecológica del partido, ha sido asesora parlamentaria en la delegación de Podemos en el Parlamento Europeo y asesora de discurso en la Vicepresidencia segunda de Pablo Iglesias. Quienes la conocen la definen como alguien “brillante” que cuenta con una gran formación. Es titulada en Historia por la Universidad Denis Denis Diderot (París) y en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por la Universidad Sorbonne Nouvelle. También tiene un máster en Relaciones Internacionales de la misma universidad. Además, se formó durante dos años en el Instituto Republicano del Servicio Público, enfocado a cuadros políticos y alto funcionariado y el año pasado fue seleccionada para formar parte de la promoción Social Demain, en la que participan 50 jóvenes que trabajan en ámbitos sociales de toda Francia.

Su predecesor en el cargo, Alberto Rodríguez, anunció su decisión de no repetir en la nueva dirección del partido y de pasar a ser un militante de base en Podemos, además de diputado. Una decisión que el propio Rodríguez desvinculó de la resolución que tiene pendiente del Supremo por la presunta agresión a un policía que el política canario niega.

El Supremo avala un poema machista sobre Irene Montero: defiende que ser cargo público incluye soportar "la crítica satírica"

El Supremo avala un poema machista sobre Irene Montero: defiende que ser cargo público incluye soportar "la crítica satírica"

Más sobre este tema
stats