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    <title><![CDATA[infoLibre - Bosnia Herzegovina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/bosnia-herzegovina/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Bosnia Herzegovina]]></description>
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      <title><![CDATA[Investigado un hombre en Italia por los 'Safari de la muerte' durante el sitio de Sarajevo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/investigado-hombre-italia-safari-muerte-durante-sitio-sarajevo_1_2139897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/c764197b-8a5e-4ee1-890b-68369bd73d96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigado un hombre en Italia por los 'Safari de la muerte' durante el sitio de Sarajevo"></p><p>La Fiscalía de la ciudad italiana de Milán investiga a <strong>un hombre de 80 años</strong> por haber supuestamente participado en unos viajes organizados para disparar a las personas asediadas en Sarajevo durante <a href="https://www.infolibre.es/internacional/bosnia-herzegovina-ejemplo-neocolonia-europea-pleno-siglo-xxi_1_2113747.html" target="_blank" >la guerra de Bosnia</a> en los años 90 del siglo pasado. Se trata de un camionero jubilado natural de la provincia de Pordenone (norte de Italia), según avanzan los medios locales.</p><p>El escritor que denunció estos supuestos hechos, <strong>Ezio Gavazzeni</strong>, ha asegurado a EFE que el fiscal Alessandro Gobbis ha identificado a este primer investigado y le ha citado a declarar el próximo lunes, precisando que esto no implica necesariamente su culpabilidad.</p><p>El pasado noviembre la Fiscalía de Milán, dirigida por <strong>Marcello Viola</strong>, empezó una investigación, a raíz de las pesquisas de Gavazzeni, sobre supuestos viajes de italianos<strong> para disparar</strong> a hombres, mujeres y niños asediados <strong>entre 1992 y 1995 </strong>en Sarajevo. Su tesis es que durante el trágico sitio de esa ciudad, que atrapó a miles de civiles durante casi cuatro años bajo el fuego de la artillería serbobosnia, algunos italianos y de otros países se sumaron a los asediadores para<strong> disparar por mero ocio</strong>, apostados como francotiradores en las colinas alrededor de Sarajevo.</p><p>La "caza de civiles" en Sarajevo por <strong>millonarios extranjeros</strong> había sido denunciada en otras ocasiones en el pasado. El documental <em><strong>Sarajevo Safari</strong></em> (2022) del director esloveno Miran Zupancic sostiene que estos "cazadores" procedían de Italia, Estados Unidos o Rusia aunque no aporta nombres.</p><p>En noviembre de 2022 la Fiscalía de Bosnia-Herzegovina se abrió a analizar las informaciones de esta película tras una denuncia interpuesta por la entonces alcaldesa de Sarajevo, <strong>Bengamina Karic</strong>. El delito ahora barajado por la Fiscalía de Milán es el de <strong>homicidio múltiple </strong>con los agravantes de "motivos abyectos" y "crueldad", lo que hace que estos hechos no puedan prescribir.</p><p>Gavazzeni, que publicará un libro <strong>sobre sus indagaciones </strong>el 15 de marzo, ha vaticinado nuevos investigados en el futuro: "Se que mucha gente no está durmiendo bien por la noche", afirma. Los bombardeos y los disparos de francotiradores durante el asedio de la capital bosnia, uno de los más prolongados de la historia reciente, mataron a <strong>más de 11.000 civiles</strong>.</p><p>El pasado noviembre, tras conocerse la investigación en Italia, un exgeneral de brigada bosnio, Edin Subasic, <strong>confirmó</strong> que italianos adinerados participaron en cacerías humanas en el sitio de Sarajevo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 18:16:17 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Investigado un hombre en Italia por los 'Safari de la muerte' durante el sitio de Sarajevo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra Bosnia,Italia]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina, un ejemplo de neocolonia europea en pleno siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/bosnia-herzegovina-ejemplo-neocolonia-europea-pleno-siglo-xxi_1_2113747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/fc352151-c3a3-407b-b96c-2d7ad5e5d78c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bosnia y Herzegovina, un ejemplo de neocolonia europea en pleno siglo XXI"></p><p>En diciembre de 1995 aconteció en Estados Unidos el principio del fin de <a href="https://www.infolibre.es/temas/guerra-bosnia/" target="_blank" >la guerra bosnia</a>. La firma de los Acuerdos de Dayton permitió que finalizase el violento conflicto que durante los últimos tres años había asediado al país -y especialmente a su capital, Sarajevo- durante el desmembramiento de la Antigua Yugoslavia. Sin embargo, treinta años después de aquel tratado, y pese a la gran cobertura internacional que tuvo, Bosnia y Herzegovina <strong>sigue sin ser un país independizado</strong>.  </p><p>Tras los acuerdos, se integraron en <a href="https://www.infolibre.es/temas/bosnia-herzegovina/" target="_blank" >la nación balcánica</a> dos entidades políticas muy diferentes entre sí: la República Srpska (o República Serbia de Bosnia) y la Federación de Bosnia y Herzegovina. Los territorios, enfrentados durante la guerra, no vivieron ningún proceso de estabilización ni reconciliación, sino que fueron unidos “a la fuerza” en el país americano. Por tanto, la tensión sigue protagonizando la vida social y política bosnia, lo que se traduce en una inestabilidad que<strong> imposibilita el crecimiento</strong> del país.</p><p>Además, debido a estos acuerdos, Bosnia no elige a su máxima autoridad política, sino que esta tarea está a cargo de la <a href="https://www.infolibre.es/temas/union-europea/" target="_blank" >Unión Europea</a> desde 1995. La figura del Alto Representante Internacional tiene, entre sus amplias competencias, lo que se conoce como “poderes de Bonn”, esto es <strong>imponer y modificar leyes</strong> o despedir a cargos elegidos sin necesidad de contar con el visto bueno de la población o del Gobierno de la nación. “Es un agente extranjero al frente de un país, impuesto por la comunidad internacional, que no responde ante ningún poder democrático. No tiene que rendir cuentas ante nadie.”, asegura el periodista e historiador Sergio Rabinal. </p><p>Rabinal, experto en la Antigua Yugoslavia, cuenta a <strong>infoLibre</strong> que todos los tutores que ha tenido el país han sido <a href="https://www.infolibre.es/temas/alemania/" target="_blank" >alemanes</a> o austríacos. El actual, el conservador alemán Christian Schmidt, “ha generado una crisis política y legal con la República Srpska por su uso de los poderes de Bonn”. El pasado mes, el vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministro de Comercio Exterior y Relaciones Económicas del país balcánico, Staša Košarac, envió a Schmidt <strong>un</strong> <strong>casco de las SS nazis</strong> junto a una carta titulada <em>Carta al ocupante</em>. El “regalo” rezaba: "Es hora de que te marches de este país al que nunca debiste haber venido", firmaba Košarac, vinculado a la parte serbia. Esta parte del país ha mostrado su rechazo a la presencia extranjera desde su imposición treinta años atrás. </p><p>La República Srpska, que se autodenomina Estado <strong>independiente</strong> y que lleva años luchando por serlo de manera legal, ha sido incapaz de conseguirlo por la negativa de la máxima autoridad alemana. </p><p>Lo que parecería una buena solución para finalizar con estas tensiones políticas, y que permitiría cumplir la función principal de “implementar la paz y la estabilidad” de este máximo cargo, choca con <strong>los intereses económicos</strong> que la UE, y especialmente Alemania, tiene en el territorio.  “A Alemania, como una potencia postindustrial, le interesan las minas. Sobre todo las explotaciones de litio. Y aquí está la clave, estas supuestas explotaciones <strong>están en la zona serbia</strong>, la zona de la República Srpska”, asegura Rabinal.</p><p>Además, el negocio del sector automovilístico también está en juego. La débil economía bosnia basa <strong>la mayoría de sus exportaciones</strong> en productos como chasis, carrocerías, motores, asientos, etc. para Alemania, país que lidera el puesto de venta de coches en Europa por su popularizada calidad. Los aranceles que el país de la UE impone para este tipo de productos es del 0%, mientras que para frutas, verduras y otros alimentos <a href="https://oec.world/es/profile/bilateral-country/deu/partner/bih" target="_blank">llega a ser del 15%</a>.</p><p>Pese a su importante aportación al mundo automovilístico, la capital del país es <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2024/12/20/sarajevo-se-convierte-en-la-tercera-ciudad-mas-contaminada-del-mundo" target="_blank">una de las ciudades más contaminadas del mundo</a> por el uso de coches antiguos y los recursos como la quema de carbón o madera para soportar el frío invierno. "Nadie está tomando medidas", aseguraba una vecina, entrevistada por el medio <em>Euronews</em>, y advertía de los graves problemas de salud que provoca en el país. En 2024, el país tutorizado por la UE ocupó el puesto <a href="https://datosmacro.expansion.com/paises/bosnia-herzegovina" target="_blank">91 de 196</a> en el ranking de PIB per cápita, lo que indica un nivel de pobreza considerable.</p><p>El país balcánico, sobre todo la subdivisión de la Federación de Bosnia y Herzegovina, está alineado, sin embargo, con los intereses de la UE y lleva años <strong>solicitando su anexión</strong> a la misma. Desde la invasión rusa de <a href="https://www.infolibre.es/temas/ucrania/" target="_blank" >Ucrania</a> ha aumentado esa demanda por el miedo a su vecina Serbia y a la propia República Srpska, antiguos enemigos durante la guerra y posicionados políticamente con China y Rusia. La UE, por su parte, sigue denegando el acceso al país, aunque en 2024 rebajó sus exigencias de entrada. “Es más una motivación política que un proyecto”, asegura Rabinal. </p><p>Bosnia es parte de la llamada “ruta de los Balcanes Occidentales”, una de las principales <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/ruta-balcanes-pesadilla-migratoria-emergen-mafias-trafican-personas_1_2113694.html" target="_blank"><strong>rutas migratorias</strong></a><strong> </strong>para personas que intentan llegar a Europa. Su frontera con Croacia, miembro de la UE, provoca que la escalada de violencia contra las personas migrantes para impedir su entrada sea alentada desde Bruselas, con la presencia de <a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/western-balkans-route/" target="_blank">agencias propias como Frontex</a>, una empresa de “seguridad fronteriza” conocida por vulnerar con frecuencia los derechos humanos. </p><p>Las organizaciones humanitarias en el terreno han documentado “devoluciones en caliente, violencia física y sexual, encarcelamiento, robo e intimidación” o incluso “psicotrópicos en las comidas en los centros de internamiento”, tal y como <a href="https://www.elsaltodiario.com/fronteras/ruta-balcanes-violencia-fronteriza-europea#" target="_blank">publicó </a><a href="https://www.elsaltodiario.com/fronteras/ruta-balcanes-violencia-fronteriza-europea#" target="_blank"><em>El Salto</em></a>. Una de ellas es el movimiento <strong>No Name Kitchen</strong>, que trabaja exclusivamente en las zonas fronterizas de los Balcanes y el Mediterráneo, brindando ayuda humanitaria a refugiados frente a los abusos cometidos indirectamente desde las instituciones. <a href="https://bloodyborders.org/" target="_blank">Los testimonios que recogen</a> son abundantes.</p><p>El país americano no solo sirvió de anfitrión para la firma de los Acuerdos de Dayton, sino que su influencia continúa presente junto a la de la Unión Europea en <strong>las decisiones políticas </strong>del país balcánico. </p><p>En 2024, el entonces presidente de la República Srpska Milorad Dodik anunció que comenzaría los trabajos para redactar un acuerdo de desvinculación pacífica para integrar el territorio en la vecina Serbia. La respuesta internacional fue rápida. <a href="https://www.descifrandolaguerra.es/bosnia-y-herzegovina-una-solucion-de-dos-estados/" target="_blank">Estados Unidos comunicó</a>: "Es una acción peligrosa, irresponsable y anti-Dayton, que pone en riesgo la integridad territorial, la soberanía y el carácter multiétnico de Bosnia y Herzegovina. Estos son <strong>intereses clave de Estados Unidos</strong>. Estados Unidos los defenderá y protegerá, entre otras cosas, pidiendo cuentas a quienes los exponen a riesgos". Dodik fue sentenciado a un año de prisión y a seis de inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos por desacato al alto representante.</p><p>La propuesta del entonces presidente respondía a una petición generalizada del autodenominado Estado independiente, que, con ideología ultranacionalista serbia, también está alineada geopolíticamente con China y Rusia. Este hecho es uno de los principales intereses que tiene la UE, y por extensión, EEUU, para incorporar a Bosnia en los 27. “El principal interés que puede tener la UE en incorporar a Bosnia puede ser avanzar posiciones geográficas e intentar<strong> limitar la posible influencia</strong> que pueda tener Rusia”, afirma Rabinal.</p><p>El experto asegura que otra de las imposiciones de los Acuerdos de Dayton es la posibilidad que tiene <a href="https://www.infolibre.es/temas/otan/" target="_blank" >la OTAN</a> de intervenir militarmente el país, usando su “fuerza de estabilización” si no se cumplen estos acuerdos: “Es <strong>una anomalía gigantesca</strong> dentro del buen funcionamiento democrático de un país treinta años después de que haya terminado el conflicto”, concluye Rabinal.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 05:01:03 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alba Meseguer Alacid]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra Bosnia,Alemania,Migraciones,Guerra de los Balcanes,Estados Unidos]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Srebrenica, la ciudad que solo cobra vida en los aniversarios del genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/srebrenica-ciudad-cobra-vida-aniversarios-genocidio_1_2030027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/5b595fa6-dd0c-43a8-bd09-44e561a74b8d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Srebrenica, la ciudad que solo cobra vida en los aniversarios del genocidio"></p><p>En las verdes colinas, miles de <em>nishan</em>, las estelas blancas musulmanas, dan testimonio de la magnitud de la masacre que tuvo lugar hace tres décadas en esas tierras onduladas del este de Bosnia-Herzegovina, muy cerca de Serbia. El memorial y cementerio de Potočari, inaugurado a principios de la década de 2000, se encuentra frente al antiguo cuartel general del <em>Dutchbat</em>, que se había instalado en este suburbio industrial, a la entrada norte de Srebrenica.</p><p><strong>El </strong><em><strong>Dutchbat</strong></em><strong>, batallón de cascos azules neerlandeses, tenía la misión de proteger la “zona de seguridad”</strong> proclamada en la primavera de 1993 por las Naciones Unidas. En aquella época, decenas de miles de refugiados que huían de la limpieza étnica llevada a cabo por los serbios en el este de Bosnia-Herzegovina habían encontrado refugio en ese enclave bosnio.</p><p>Sin embargo, <strong>el 7 de julio de 1995, esos “soldados de paz” fueron tomados por sorpresa por un ataque masivo de la VRS</strong>, el Ejército de los Serbios de Bosnia, comandado por Ratko Mladić. No tenían medios para oponerse <strong>y, a pesar de sus repetidas llamadas al cuartel general de la Forpronu,</strong> la Fuerza de Protección de la ONU, comandada por el general francés Bernard Janvier, <strong>no recibieron ni instrucciones ni refuerzos</strong> y asistieron, impotentes, a la caída de Srebrenica cuatro días después.</p><p>El 11 de julio, unas 30.000 personas se dirigen al campamento del <em>Dutchbat,</em> con la esperanza de encontrar ayuda de los cascos azules. Un esfuerzo inútil: <strong>Ratko Mladić y sus hombres proceden, ante las cámaras de todo el mundo, a separar a las mujeres, los niños, los ancianos y “los hombres en edad de combatir”</strong>. Según el balance oficial, fueron ejecutados un total de 8.372 bosnios cuyos nombres figuran grabados en mármol a la entrada del memorial de Potočari. Más de mil siguen desaparecidos y las posibilidades de encontrar sus restos son ahora mínimas.</p><p>En las semanas siguientes, Estados Unidos presentó ante la ONU las imágenes de fosas comunes identificadas por sus aviones espía, lo que convirtió a Srebrenica en el primer genocidio llevado a cabo prácticamente a la vista de todo el mundo.<strong> Los distintos servicios de inteligencia conocían la intención de los responsables políticos serbios de Bosnia</strong> de aniquilar a la población bosnia de las zonas de seguridad protegidas por la ONU en el este del país, pero eso no bastó para impedir el crimen.</p><p>A principios de marzo de 1995, Radovan Karadžić, su líder político, emitió una directiva en la que pedía “crear, mediante operaciones de combate planificadas y bien concebidas, una situación insoportable de inseguridad total, sin dejar ninguna esperanza de supervivencia ni de vida futura para los habitantes de Srebrenica y Žepa”. Esto le valió, junto con Ratko Mladić, una condena a cadena perpetua por genocidio por parte del Tribunal Penal Internacional para la exYugoslavia (TPIY).</p><p><strong>Paradójicamente, la masacre de Srebrenica precipitó el fin de la guerra</strong>. Seis meses después se firmaron los acuerdos de paz de Dayton, que dividieron Bosnia-Herzegovina en dos entidades: la República Srpska y la Federación de Bosnia y Herzegovina. Una división que de facto ratificó la limpieza étnica.</p><p>A principios de 2007, <strong>el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) reconoció el carácter genocida del crimen cometido en Srebrenica</strong>, confirmando la jurisprudencia del TPIY. Sin embargo, hubo que esperar hasta la primavera de 2024 para que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara una resolución que declaraba el 11 de julio Día Internacional de Conmemoración del Genocidio de Srebrenica, aunque sin llegar a un consenso: 68 países de 171 se abstuvieron y solo 84 votaron a favor, la mayoría pertenecientes al mundo occidental.</p><p>La intensa presión ejercida por la diplomacia serbia para negar que se cometiera un genocidio en Srebrenica, con el <strong>apoyo tácito de Israel </strong>(que no participó en la votación), ha dado así sus frutos en parte. El argumento esgrimido es que no se exterminó a toda la población bosnia. Sin embargo, “según la Convención sobre el Genocidio [de 1948], se trata de la aniquilación deliberada de un grupo o parte de un grupo nacional, étnico, religioso o racial. <strong>Se hace hincapié en la destrucción del grupo, no en la muerte de todos sus miembros”</strong>, como <a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2024/10/29/amos-goldberg-historien-israelien-ce-qui-se-passe-a-gaza-est-un-genocide-car-gaza-n-existe-plus_6364702_3232.html" target="_blank">recuerda el historiador israelí Amos Goldberg</a>.</p><p>Por lo tanto, prima la intencionalidad, y la logística desplegada en Srebrenica la caracteriza. En el momento de esa resolución, Milorad Dodik, el líder político de los serbios de Bosnia, consideró que la “operación” de julio de 1995 fue un “error”, un “crimen enorme […], pero no un genocidio”. Según él, se trata de “una palabra terrible” utilizada por “ellos”, los bosnios, para “descalificar moralmente” a todos los suyos.</p><p>En el poder desde 2006, Milorad Dodik nunca ha asistido a una conmemoración del crimen de Srebrenica. En cambio, asiste regularmente a la ceremonia en honor a “las masacres y el sufrimiento del pueblo serbio” organizada en la vecina localidad de Bratunac, donde se erigió una enorme cruz negra en homenaje a los 3.267 serbios que murieron en los alrededores entre 1992 y 1995. El 5 de julio volvió a estar allí, junto a la presidenta del Parlamento serbio y el patriarca de la Iglesia ortodoxa serbia.</p><p><strong>En una Bosnia-Herzegovina dividida, la memoria sigue profundamente fragmentada</strong>, sobre todo la de la última guerra. Milorad Dodik lo ha entendido bien, al igual que Aleksandar Vučić en Belgrado, quienes <a href="https://www.courrierdesbalkans.fr/Le-Monde-serbe-de-Vucic-et-Dodik-une-vraie-menace-pour-les-Balkans" target="_blank">defienden hoy el "mundo serbio"</a>, la versión 2.0 de la “Gran Serbia” promovida en la década de 1990 por Slobodan Milošević.</p><p><strong>La guerra en Gaza ha contribuido a reavivar esas divisiones.</strong> Los bosnios, desde hace mucho tiempo propalestinos, establecen un paralelismo entre el asedio de Sarajevo y el de Gaza, mientras que el lema “ayer Srebrenica, hoy Gaza” resume bien la percepción general que prevalece: la existencia de un destino común que une a ambos pueblos.<strong> “El hecho de que los bosnios y los palestinos sean musulmanes suníes refuerza aún más esta relación”</strong>, <a href="https://balkaninsight.com/2023/11/10/proxy-wars-israel-palestine-conflict-is-reinforcing-bosnias-divisions/" target="_blank">señala el profesor Valentino Grbavac</a>.</p><p>Por el contrario, Milorad Dodik <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/190625/entre-palestine-et-israel-les-balkans-sont-plus-tirailles-que-par-le-passe" target="_blank">repite hasta la saciedad su apoyo a Israel</a>, tras haberse acercado a Benjamín Netanyahu. Hasta tal punto que fue invitado a la conferencia “sobre la lucha contra el antisemitismo” que reunió en primavera a lo más granado de la extrema derecha europea en Jerusalén. “Los serbios y los judíos son pueblos que otros han intentado aniquilar y, sin embargo, han resistido. Por eso nos entendemos. Y por eso somos solidarios”, escribió entonces en <em>X</em>. Según él, judíos y serbios también están amenazados por el “extremismo musulmán”.</p><p>El hombre fuerte de los serbios de Bosnia seguramente está tratando de reunir un apoyo útil para su<strong> proyecto de secesión de la República Srpska</strong>. Milorad Dodik, convencido de que Bosnia-Herzegovina es un “Estado imposible”, inviable, “sin futuro”, está socavando la unidad del país con medidas separatistas que no paran de profundizarse. Desde el verano de 2021, no pasa seis meses sin que se tema un posible retorno de la guerra. <strong>La población de Srebrenica, que fue anexionada a la entidad serbia</strong> en los acuerdos de Dayton, <strong>mira al futuro con aún más inquietud</strong>.</p><p>Pero hay algunos signos alentadores. Casi todas las mezquitas de la ciudad martirizada han sido reconstruidas y los serbios han ayudado a los bosnios, reactivando el ancestral principio del<em> komšiluk</em>, término otomano que designa las relaciones de buena vecindad, que prevalecieron durante varios siglos. Los más optimistas también destacan la celebración de algunas bodas mixtas para subrayar la posibilidad de una convivencia.</p><p>Pero eso no basta para olvidar que <strong>Srebrenica se está muriendo</strong>. Según el propio alcalde, solo quedan unos 5.000 habitantes, la mitad serbios y la mitad bosnios, siete veces menos que antes de la guerra. “Srebrenica: donde ya no hay nadie para vivir”, así titulaba <a href="https://www.dw.com/sr/srebrenica-tamo-gde-vi%C5%A1e-nema-ko-da-%C5%BEivi/a-68105551" target="_blank">el periodista local Marinko Sekulić</a> uno de sus últimos artículos para la <em>Deutsche Welle.</em> Tras reconstruir con esfuerzo su vida en su ciudad natal, él mismo ha visto cómo sus hijos se marchaban uno a uno, a Sarajevo o a Alemania.</p><p>Hoy en día, la localidad solo cobra vida el 11 de julio, cuando se conmemora el genocidio. Este año, para la ceremonia del 30º aniversario, las asociaciones de víctimas anuncian la presencia de nada menos que 150.000 personas. Pero al día siguiente, todas se habrán marchado y Srebrenica volverá a sumirse en el letargo, prisionera de un pasado que le niega el futuro.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jul 2025 19:18:27 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Simon Rico (Mediapart)]]></author>
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      <title><![CDATA[Dos de los detenidos en la operación que desmanteló el cartel de los Balcanes se escondían en Dubái]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/detenidos-operacion-desmantelo-cartel-balcanes-escondian-dubai_1_1817898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3ac73f80-de27-465b-8437-9f82e31d8915_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos de los detenidos en la operación que desmanteló el cartel de los Balcanes se escondían en Dubái"></p><p>La Guardia Civil, en coordinación con Europol y la ayuda de las fuerzas de seguridad de Dubái, Brasil y Turquía, ha <strong>desmantelado las sucursales en Europa del cártel de los Balcanes y sus centros logísticos en África</strong>. En una investigación que se ha prolongado durante <strong>cuatro años</strong> y que culminó hace sólo dos días con <strong>cuatro arrestos en Málaga y Canarias</strong>, han sido <strong>detenidas 40 personas, incautadas ocho toneladas de cocaína</strong>, confiscados 12,5 millones de euros y tres millones de dólares en Brasil, además de haber bloqueado activos por importe de 50 millones de euros más en Serbia. “Pero lo más importante es que<strong> la estructura ha quedado inoperativa</strong>; no han caído los eslabones más bajos de la cadena, sino los líderes de los diferentes clanes”, destacó en rueda de prensa el teniente coronel jefe del Departamento contra el Narcotráfico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Óscar Esteban Remacha.</p><p>Dos de los implicados han sido <strong>detenidos en Dubái, donde residían</strong>. De hecho según explicó el teniente coronel Esteban Remacha, las operaciones de los cuatro clanes de los Balcanes que han sido desarticulados, uno de ellos el serbio Kavac, <strong>se dirigían desde el emirato y Turquía</strong>, donde han sido capturados <strong>los tres principales capos</strong>, aquellos a los que las fuerzas de seguridad europeas etiquetan como “objetivos de alto valor”.</p><p>Una vez más, Dubái se revela como <strong>refugio de los mayores narcotraficantes que operan en la Unión Europea</strong>. <a href="https://www.infolibre.es/suplementos/dubai-unlocked/" target="_blank" ><em>Dubai Unlocked</em></a>, la investigación <span class="highlight" style="--color:white;">del consorcio de medios</span><a href="https://www.occrp.org/en" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span></a><a href="https://www.occrp.org/en" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">OCCRP,</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> al que pertenece </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>infoLibre</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y el periódico financiero noruego </span><a href="https://e24.no/" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">E24</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, basado en datos obtenidos por el Centro de Estudios Avanzados de Defensa (</span><a href="https://c4ads.org/" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">C4ADS</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">), una organización sin ánimo de lucro que investiga la delincuencia y los conflictos internacionales, ha destapado a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>decenas de criminales convictos, fugitivos de la justicia y políticos corruptos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que poseen </span><a href="https://www.infolibre.es/economia/dubai-descubierto-sector-inmobiliario-emirato-convertido-oasis-dinero-sucio-mundial_1_1788550.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:white;">propiedades de gran valor en Dubái</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. También ha expuesto la laxitud con la que las autoridades del emirato aplican las normas internacionales contra el blanqueo de dinero y la</span><a href="https://www.infolibre.es/economia/rastro-inmobiliario-dubai-supernarcos-cuya-extradicion-piden-espana-paises-europeos_1_1793065.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:white;">s trabas que pone para extraditar a los delincuentes reclamados por otros países.</span></a></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">En esta operación, sin embargo, la policía dubaití detuvo hace unos meses, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>en cumplimiento de una orden emitida por Bélgica</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mario Krešić</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quien se había refugiado en el emirato tras residir en Sierra Leona. Desde allí </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>dirigía la logística que los clanes de los Balcanes necesitaban en África occidental</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> para transportar hasta Europa la cocaína que les suministraban desde Colombia, Ecuador y Brasil. En estos momentos Krešić se encuentra </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>en libertad en Dubái</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, pero fuentes de la Guardia Civil indicaron a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>infoLibre</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que será detenido los próximos días para extraditarlo. En octubre de 2009, un tribunal de Bosnia-Herzegovia condenó a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>tres años de prisión</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> por </span>tráfico no autorizado de estupefacientes<span class="highlight" style="--color:white;"> a quien hasta ahora era el responsable de la logística africana del cártel</span>.</p><p><span class="highlight" style="--color:white;">El segundo detenido es </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Aomar el Harraj</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, un ciudadano </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>canario que residía en Dubái</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Fue arrestado hace unas semanas </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>en el aeropuerto de Barcelona</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, antes de coger el avión que debía llevarle de vuelta al emirato tras pasar </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>unos días de vacaciones en España</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. De los 40 detenidos en la operación, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>13 fueron capturados en España, pero sólo cinco tenían nacionalidad española</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. El resto eran serbios, croatas e italianos.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">La investigación en España ha estado al cargo del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, al mando de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Manuel García Castellón</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quien ha emitido </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>18 órdenes internacionales de busca y captura</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> para completar la operación. “No descartamos que alguno más de los que hemos reclamado se encuentre en Dubái”, apuntó en la rueda de prensa el teniente coronel </span>Óscar Esteban. </p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Además de Mario Krešić, los otros dos objetivos de alto valor capturados son </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nemad Petrak</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Kristjan Palic</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. De nacionalidad croata, fueron </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>detenidos el pasado mes de noviembre en Turquía</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que se ha convertido en el segundo refugio preferido de los narcotraficantes después de Dubái. </span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Palic era el </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>bróker</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">de los clanes de los Balcanes, que es como se llama en el argot de los narcos a quien coordina a las distintas organizaciones necesarias para gestionar un alijo. En este caso, fueron tres: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>el Primeiro Comando da Capital (PCC), </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">la mayor banda criminal de Brasil,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> la '</strong></span><em><strong>Ndrangheta</strong></em><strong> </strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>o mafia calabresa</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y los clanes de los Balcanes. Como detalló Óscar Esteban, el croata tenía los contactos para conseguir la droga en Brasil,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> transportarla a través del Atlántico hasta Sierra Leona y Costa de Marfil y luego introducirla en Europa tras hacer escala en Canarias</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Es en ese punto donde entraban en juego los españoles, que se encargaban del</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><a href="https://www.infolibre.es/politica/guardias-civiles-mueren-barbate-embestidos-narcolancha_7_1712202.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:white;">trasbordo de la cocaína en embarcaciones rápidas</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> desde las naves nodriza. Palic disponía de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">personal a su cargo no sólo en España, sino también en Francia, Alemania, Italia, Montenegro y Croacia. Sus poderosas alianzas, en este caso con el PCC brasileño, que intermedió en su favor, le sirvieron para quedar libre tras ser </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>secuestrado por otra organización criminal del país suramericano, que quería cobrarle una deuda</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Nenad Petrak, por su parte, se dedicaba al </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>blanqueo del dinero</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> obtenido con el tráfico de droga. Según informó en su día </span><a href="https://www.turkishminute.com/2023/11/24/croatian-drug-lord-granted-turkish-citizenship-during-ex-ministers/" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">Turkish Minute,</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> el croata había adquirido la nacionalidad turca en diciembre de 2022, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>tras comprar una casa en el barrio de Yenibosna, en Estambul, por 250.000 dólares </strong></span>–233.642 euros–<span class="highlight" style="--color:white;">, y adoptó el nombre de Nenat Çelik.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Pedrak </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>ya ha sido extraditado a Croacia</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">mientras que Palic se encuentra aún en un centro de detención a la espera de ser entregado a las autoridades croatas, según explicó Erdem Koc, director adjunto del Departamento Contra el Narcotráfico de la Policía Nacional de Turquía.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Óscar Esteban destacó en la rueda de prensa la cooperación entre las policías de siete países europeos –Bélgica, Italia, Alemania, Serbia, Croacia, Países Bajos y España–, así como de Turquía, Brasil y Dubái. De hecho, junto al teniente coronel de la UCO comparecieron los jefes antidroga de estos tres países y de Europol, Robert Fay, mientras enfrente les escuchaban representantes policiales del resto de los países implicados en la operación. Gracias a la coordinación entre todos ellos, se han </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>desmantelado cuatro clanes que en conjunto mueven la mitad de la cocaína que entra en Europa</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, subrayó Tomislaw Stamuk, jefe antidroga de la Policía Nacional de Croacia. </span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">El jefe de Europol advirtió de la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> “extrema violencia” </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">de estas organizaciones –“envían vídeos con las mutilaciones y ejecuciones a miembros de otros clanes”, aseguró Óscar Esteban–. Un motivo de “preocupación” para la oficina europea de policía, añadió, porque la mitad de las redes criminales internacionales están relacionadas con el tráfico de drogas. Y</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Europa es el principal mercado mundial de estupefacientes.</strong></span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">De ahí la presión que los países europeos están ejerciendo sobre Dubái. La Guardia Civil resalta la colaboración que la policía del emirato lleva prestando desde hace “tres o cuatro años”. La misma que permitió a Europol y a la Guardia Civil desmantelar en octubre de 2022 el supercártel que cayó en la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Operación Desert Light</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span><a href="https://www.infolibre.es/economia/seis-capos-super-cartel-droga-detenidos-europol-llevan-ano-libres-pendientes-extradicion-dubai_1_1641704.html" target="_blank" ><span class="highlight" style="--color:white;">Seis capos de la droga fueron detenidos en Dubái</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, cada uno de ellos de una organización distinta: los Kinahan irlandeses, un bosnio del clan de los Balcanes, un panameño y tres miembros de la Mocro Maffia, dos belgas y un holandés. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Casi dos años después, todos ellos se encuentran libres en el emirato y pendientes de una extradición que nunca llega. </strong></span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Porque la cooperación policial dubaití no continúa en los tribunales, según se quejan al unísono todos los países europeos. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Francia, Bélgica y Países Bajos tienen una veintena de solicitudes de extradición de criminales pendientes</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> con el emirato. Cada uno. España, por su parte, ha remitido a los Emiratos Árabes Unidos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>60 comisiones rogatorias de carácter penal desde 2020</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. De ellas, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>53 siguen pendientes de tramitación</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">La investigación que ha acabado con los clanes de los Balcanes</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> se abrió en 2020</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> cuando la Guardia Civil interceptó </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>un velero de bandera croata</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, cargado con una tonelada de cocaína, en aguas canarias. La mercancía había sido </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>alijada desde un carguero en el Golfo de Guinea</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, lo que reveló la existencia de una ruta africana de la droga. La bautizada entonces como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Operación Adriática</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> permitió cerrar posteriormente otras </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>ocho operaciones en seis países distintos. </strong></span></p><p><span class="highlight" style="--color:white;">Hasta que en agosto de 2023 se capturó un segundo velero en Canarias con 700 kilos de cocaína. Y fueron detenidos dos italianos que pertenecían a la '</span><em>Ndrangheta</em><span class="highlight" style="--color:white;">. Entonces se descubrió que la misma tripulación, italiano-croata, había </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>gestionado</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> un alijo anterior de 500 kilos de cocaína procedente de Brasil también con la misma nave. La organización había quedado al descubierto.</span></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2024 17:42:37 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Begoña P. Ramírez]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Dos de los detenidos en la operación que desmanteló el cartel de los Balcanes se escondían en Dubái]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dubai unlocked,Periodismo investigación,OCCRP,NarcoFiles,Dubái,Guardia Civil,Brasil,Cocaína,Canarias,Blanqueo capitales,Croacia,Bosnia Herzegovina,Turquía,Extradiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuñado de Obiang que pagó a Villarejo alquila a un narco uno de sus cinco pisos de lujo en Dubái]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/economia/cunado-obiang-pago-villarejo-alquila-cinco-pisos-lujo-dubai-narco-bosnio_1_1786733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f98bd9c6-616e-4e58-bdb4-88cac047757e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuñado de Obiang que pagó a Villarejo alquila a un narco uno de sus cinco pisos de lujo en Dubái"></p><p>Buena parte de la culpa de que <strong>José Manuel Villarejo</strong> lleve siete años entrando y saliendo de los juzgados, y haya pasado la mitad de ese tiempo en prisión, puede echársela a <strong>Cándido Nsué Okomo</strong>, cuñado del dictador de Guinea Ecuatorial <strong>Teodoro Obiang Nguema</strong> y ex director general de la petrolera estatal <a href="https://gepetrol-oil.com/" target="_blank" >Gepetrol</a>. Según la Fiscalía Anticorrupción, Okomo fue quien contrató a Villarejo para reunir información que perjudicara a <strong>Gabriel Mbega Obiang</strong>, uno de los hijos del dictador, además de ministro de Minas e Hidrocarburos, en beneficio de <strong>su hermanastro y competidor en la sucesión presidencial, Teodoro Nguema Obiang</strong>, <em>Teodorín</em>. </p><p>El que se bautizó como<em> Proyecto King</em> le costó a Cándido Nsué nada menos que <strong>5,3 millones de euros</strong>. Fue el intermediario en esta transacción,<strong> Francisco Menéndez</strong>, abogado y empresario, quien <strong>denunció en 2017 ante la Fiscalía los negocios ilícitos en España de un puñado de altos cargos guineanos</strong>. Hace menos de un mes, la Audiencia Nacional ha <strong>condenado a Menéndez a tres meses de prisión por cohecho activo</strong>, tras pactar con el fiscal y atenuar así la pena.</p><p>Este es sólo uno de los múltiples casos judiciales que rodean al excomisario Villarejo, ya <a href="https://www.infolibre.es/politica/audiencia-nacional-condena-villarejo-19-anos-prision-primera-sentencia-encargos-privados_1_1557582.html" target="_blank" >condenado a 19 años de cárcel</a> el pasado julio por <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>revelación de secretos y falsedad documental</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>caso Tándem </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">incluye </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>decenas de líneas de investigación</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que van a tener ocupados a los tribunales durante mucho tiempo. Pero la chispa que prendió el incendio Villarejo saltó cuando los guineanos inundaron de regalos –desde Porsches hasta relojes y palcos en el Bernabéu– al comisario de Barajas </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>para que los dejara entrar en España cargados con maletas llenas de dinero, </strong></span><strong>sin ningún tipo de control.</strong> </p><p>Ellos también están siendo investigados por los jueces españoles. La fiscalía les acusa de <strong>invertir en España fondos procedentes de negocios ilícitos</strong>, “prevaliéndose de puestos de alta dirección y gestión en la empresa pública guineana Gepetrol”. Uno de ellos es Cándido Nsué Okomo. Otro,<strong> Crispín Edu Tomo Maye</strong>, sobrino de la esposa de Teodoro Obiang. Según el ministerio público, desviaban esos fondos dudosos a <strong>empresas radicadas en paraísos fiscales</strong> para hacerlos llegar luego a países de la UE, utilizando empresas pantalla y testaferros. <strong>Entonces los invertían, sobre todo, en inmuebles</strong>.</p><p>Pero no sólo en España y otros países europeos. <strong>También en Dubái,</strong> donde el control sobre la procedencia del dinero es mínimo. Cándido Nsué Okomo posee en el emirato <strong>cinco propiedades, de gran lujo</strong>: tres pisos, que tiene alquilados, un estudio y una villa. </p><p>Estos son algunos de los inmuebles localizados por <em>Dubai Unlocked</em>, un proyecto de investigación del consorcio de medios<a href="https://www.occrp.org/en" target="_blank" > OCCRP</a>, al que pertenece <strong>infoLibre</strong>, y el periódico financiero noruego <a href="https://e24.no/" target="_blank" >E24</a>, basado en datos obtenidos por el <a href="https://c4ads.org/" target="_blank" >Centro de Estudios Avanzados de Defensa (C4ADS)</a>, una organización sin ánimo de lucro que investiga la delincuencia y los conflictos internacionales. En la investigación han participado <strong>74 medios de todo el mundo</strong>. Los datos filtrados ofrecen una visión detallada de cientos de miles de inmuebles en Dubái e información sobre su propiedad y uso desde 2020 y 2022.</p><p>OCCRP ha intentado ponerse en contacto con Cándido Nsué Okomo para preguntarle por estas propiedades y el origen de los fondos con los que las compró, así como por sus litigios judiciales en España. Pero no ha conseguido respuesta alguna por su parte.</p><p>Además, según los datos sobre propiedades y transacciones inmobiliarias obtenidos por OCCRP, el cuñado de Obiang ha alquilado uno de sus apartamentos a <strong>Dženis Kadrić</strong>, lugarteniente del capo bosnio de la droga <strong>Edin Gačanin, </strong>uno de los seis narcos de un supercártel internacional <a href="https://www.infolibre.es/economia/seis-capos-super-cartel-droga-detenidos-europol-llevan-ano-libres-pendientes-extradicion-dubai_1_1641704.html" target="_blank" >detenidos en noviembre de 2022 en Dubái en la Operación Desert Light</a>. Se trata de un piso de <strong>187 metros cuadrados </strong>y dos habitaciones situado en <strong>Burj Khalifa</strong>, el rascacielos más alto del mundo, de 828 metros de altura y 162 plantas. Lo adquirió el guineano <strong>en 2016 por 1,7 millones de euros</strong>. En ese edificio, el metro cuadrado cuesta 29.551,75 dírhams emiratíes, unos 7.456 euros, según los cálculos que ha hecho OCCRP. El metro cuadrado en La Moraleja, la urbanización más exclusiva de Madrid, sale a 5.466 euros, según Idealista.</p><p>Desde entonces Cándido Nsué Okomo ha ingresado en concepto de <strong>alquiler por el apartamento unos 426.000 euros</strong>, de acuerdo con los datos a los que ha tenido acceso OCCRP. Dženis Kadrić es su inquilino desde 2021. <strong>Le ha pagado 133.800 euros en alquiler en estos tres años</strong>. En Dubái, los contratos deben renovarse cada año. El bosnio tiene contrato hasta el próximo mes de julio.</p><p>Como Villarejo, Dženis Kadrić también fue policía. Nacido en Sarajevo en 1989, <strong>era agente de la Policía Federal de Bosnia</strong> hasta que conoció a Gačanin y empezó a trabajar para él. Se encargaba de su seguridad personal. Y con él se trasladó a Dubái. </p><p>Cuando en febrero de este año regresó a Bosnia, fue <strong>detenido en la Operación Consigliere</strong>. La fiscalía le acusa de <strong>pertenencia a organización criminal y blanqueo de dinero procedente del narcotráfico</strong>. De momento, sigue en la cárcel en su país a la espera de juicio.</p><p>En total, Cándido Nsué Okomo posee en Dubái inmuebles por valor de casi 59 millones de dírhams emiratíes, <strong>unos 15 millones de euros</strong>. Además, por los tres apartamentos que tiene alquilados, ha cobrado<strong> 1,42 millones de euros</strong> desde 2014. Las cinco propiedades se encuentran <strong>en las zonas más caras</strong> del emirato: dos en la torre Burj Khalifa, uno en una torre próxima, en el Bulevar 29, y dos en <strong>Palm Jumeirah</strong>, la isla artificial en forma de palmera donde se ha construido un área residencial de superlujo. Allí se encuentra <strong>la villa de 650 metros cuadrados, y seis dormitorios</strong> que no ha puesto en alquiler y que está valorada en <strong>7,6 millones de euros</strong>. Tampoco alquila <strong>un estudio de 52 metros cuadrados</strong> en el mismo Palm Jumeirah, valorado en <strong>casi un cuarto de millón de euros</strong>. </p><p>En la torre más alta del mundo, el cuñado de Obiang posee <strong>un segundo apartamento, de 426,98 metros cuadrados y cuatro habitaciones</strong>, que le ha proporcionado en alquileres casi <strong>un millón de euros desde 2014</strong>, según los datos inmobiliarios obtenidos por OCCRP.</p><p>La corrupción es uno de los principales problemas de Guinea Ecuatorial. Desde que en 1995 se descubrió petróleo, el oro negro ha multiplicado por 86 el PIB del país –con cifras de 2022–, pero los ingresos del crudo han <strong>enriquecido sólo a la familia del dictador y su jerarquía</strong>, que han hecho de la cleptocracia una enseña nacional, protegida por un régimen de brutal represión política y violaciones de los derechos humanos.</p><p>A través de empresas que operan en todos los sectores económicos del país, el régimen ecuatoguineano <strong>desvía gran parte de los fondos públicos</strong> procedentes de los recursos naturales a cuentas bancarias en el extranjero, que luego sirven para comprar inmuebles, tal y como está investigando la Audiencia Nacional. También es habitual<strong> el cobro de comisiones </strong>a las empresas petrolíferas a cambio de la adjudicación de contratos.</p><p>Cándido Nsué Okomo está <strong>bajo investigación por blanqueo de capitales</strong> en la pieza 20 del <em>caso Tándem</em>, a cargo del titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón. Según los documentos a los que ha tenido acceso <a href="https://diariorombe.es/" target="_blank" >Diario Rombe</a> –miembro de OCCRP–, tanto el ex director de Gepetrol como Crispín Edu Tomo Maye pagaron <strong>una fianza de tres millones de euros cada uno</strong> en abril de 2023. Declararon ante el juez en junio y se encuentran en libertad provisional. García Castellón incluso había dictado una orden internacional de busca y captura contra ambos, en cumplimiento de la cual Cándido Nsué fue detenido en los Emiratos Árabes Unidos en enero de 2021 y luego puesto en libertad.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 19:18:20 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Begoña P. Ramírez]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El cuñado de Obiang que pagó a Villarejo alquila a un narco uno de sus cinco pisos de lujo en Dubái]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[OCCRP,Periodismo investigación,Guinea Ecuatorial,Dubái,Corrupción,Dictadura,Especulación inmobiliaria,Bosnia Herzegovina,Teodoro Obiang Nguema,Audiencia Nacional,José Manuel Villarejo,Operación Tándem]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué podemos aprender del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia en una Europa otra vez en guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/tribunal-penal-internacional-yugoslavia-cumple-30-anos_1_1567823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b1d488fd-1865-44a1-b11b-c1f67cc4f4fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué podemos aprender del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia en una Europa otra vez en guerra"></p><p>“El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) es el mayor éxito de la historia de la justicia internacional", afirma de entrada Jean-Daniel Ruch, actual embajador suizo en Turquía que pasó cuatro años como asesor diplomático de Carla Del Ponte, fiscal general del TPIY de 1999 a 2007. "Investigó los principales crímenes cometidos por todas las partes durante los conflictos de los Balcanes en los años 90, y acusó a los autores, aunque no todos fueran condenados: <strong>nunca antes un tribunal había llegado tan lejos</strong>".</p><p>Con la guerra de nuevo en Europa desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022, y la<strong> Corte Penal Internacional (CPI)</strong> emitiendo una orden de detención contra el presidente ruso Vladimir Putin en marzo de 2023, ¿qué podemos aprender del TPIY? </p><p><strong>El TPIY fue creado</strong> por la Resolución 857 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada por todos sus miembros, incluida Rusia, <strong>el 25 de mayo de 1993</strong>. Los combates asolaban Bosnia-Herzegovina y, en aquel momento, algunos lo consideraron una expresión de la "mala conciencia" de la comunidad internacional, que se proponía juzgar una violencia que era incapaz de detener. Sin embargo, la fundación del TPIY (seguida 18 meses más tarde por la del Tribunal Penal Internacional para Ruanda) marcó un paso decisivo hacia la creación de la Corte Penal Internacional (CPI), que vio la luz en 2002.</p><p>Sin embargo, los mandatos de estos dos tribunales especiales estaban limitados en el tiempo y en el espacio. La jurisdicción del TPIY se extendía a las "violaciones de las leyes y costumbres de la guerra" cometidas durante la guerra en Bosnia-Herzegovina (1992-1995), durante el conflicto <strong>en Croacia (1991-1995</strong>) y después en<strong> Kosovo (1998-1999)</strong>. ¿Quién debía ser juzgado? A los autores de "graves violaciones del derecho internacional humanitario", pero desde luego no a todos los ejecutores. Inmediatamente apareció la problemática cuestión del "perímetro" de las posibles acusaciones.</p><p>Las primeras acusaciones formuladas por el fiscal sudafricano Richard Goldstone apenas apuntaban a figuras de alto nivel pero la canadiense Louise Harbour, que le sucedió de 1996 a 1999, llevó a la Sala de Acusación del TPIY en una dirección muy política. Acusó a altos cargos serbios de Croacia y Bosnia-Herzegovina, así como a <strong>Slobodan Milošević</strong>, entonces Presidente de Serbia, que se convirtió en el primer Jefe de Estado en ejercicio en comparecer ante un tribunal internacional. La fiscal suiza Carla Del Ponte continuó en la misma línea, ampliando sus investigaciones a todos los crímenes cometidos, para evitar la acusación de parcialidad antiserbia.</p><p>Jean-Daniel Ruch reconoce, no obstante, dos fallos principales. El primero se refiere a la<strong> ausencia de justicia</strong> por los crímenes cometidos <strong>contra la población serbia de Krajina</strong> durante la reconquista de la región por los croatas a principios de agosto de 1995. Durante la "Operación Tormenta", al menos 200.000 serbios fueron expulsados de sus tierras y se cometieron numerosos atropellos.</p><p>Los generales croatas <strong>Ante Gotovina y Mladen Markać</strong> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>el primero perteneció a la Legión Extranjera francesa y se benefició de la <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/020311/ex-yougoslavie-la-france-protege-durant-des-annees-des-criminels-de-gue" target="_blank">protección encubierta </a>de Francia mientras estaba huido<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span> fueron condenados a duras penas de prisión en primera instancia, pero fueron <strong>absueltos en apelación en otoño de 2012</strong>, sin que se hayan presentado nuevos hechos que expliquen este cambio de opinión de los jueces.</p><p>Los demás principales sospechosos <strong>también fueron absueltos</strong>, como <strong>Ivan Čermak</strong>, o no pudieron ser juzgados, como el general <strong>Janko Bobetko</strong>, inculpado en 2002 y fallecido al año siguiente, antes de ser trasladado a La Haya. Carla Del Ponte también confirma que había abierto una investigación contra el presidente croata Franjo Tuđman, que se interrumpió al morir el 10 de diciembre de 1999.</p><p>En el caso de los generales Gotovina y Markać, el Tribunal había sostenido en primera instancia que el fuego de artillería que cayera a más de 200 metros de un objetivo militar era "ilegítimo". Esta "regla" de los 200 metros fue refutada en apelación, sin ser sustituida por otra. El carácter técnico del debate oculta de hecho la<a href="https://www.cairn.info/revue-grief-2014-1-page-175.htm" target="_blank"> intervención directa</a> del Presidente del Tribunal, el <strong>juez estadounidense Theodor Meron</strong>, para evitar un precedente jurídico que hubiera podido aplicarse a las tropas americanas o israelíes, en particular en los combates urbanos de Gaza o durante el levantamiento de Faluya en Irak en 2004.</p><p>Otra absolución problemática, en apelación, fue la del ex jefe del Estado Mayor serbio, general Momčilo Perišić, en febrero de 2013: en su caso, no se mantuvo la noción de responsabilidad del mando, lo que hace dudar de la capacidad del TPIY para juzgar a altos oficiales pero no a los ejecutores directos de los crímenes.</p><p>El segundo fracaso que reconoce Jean-Daniel Ruch fue el del juicio de los crímenes atribuidos al Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), que hizo necesaria la creación de salas especializadas, una jurisdicción híbrida puesta en marcha tras el cierre del TPIY.</p><p>Slobodan <strong>Milošević murió en una celda de la prisión de Scheveningen</strong>, en La Haya (Países Bajos), el 11 de marzo de 2006, antes del veredicto de su juicio, que debía dictarse tras cuatro años de proceso. El ex presidente serbio, que padecía hipertensión arterial, había tomado deliberadamente medicamentos para agravar su estado, con la esperanza de ser puesto en libertad condicional para recibir tratamiento en Rusia. Graves fallos en la prisión habían permitido la introducción de esos medicamentos, sin que el preso estuviera debidamente vigilado.</p><p>La ex fiscal Del Ponte también lamenta haber sido bloqueada en la <strong>investigación que abrió contra la OTAN por el atentado contra un tren de pasajeros</strong> en el puente de Grdelica, en Serbia, el 12 de abril de 1999, <a href="https://www.icty.org/en/press/final-report-prosecutor-committee-established-review-nato-bombing-campaign-against-federal" target="_blank">cuyo número exacto de víctimas aún no se conoce</a>. Carla Del Ponte explica que se le cerraron en las narices todas las puertas, y que <strong>la OTAN se negó a entregar documentación alguna</strong>. Sin embargo, el piloto había recibido la orden de disparar, a pesar de que era evidente que el convoy estaba formado por civiles. "Emitimos un comunicado denunciando esta presión, pensando que provocaría un gran escándalo, pero en lugar de eso <strong>los medios sólo publicaron un breve</strong>. Es como si todo se hubiera hecho para silenciarlo", añade Del Ponte.</p><p> </p><p>En total, el TPIY juzgó a 161 personas desde su primera vista, el 8 de noviembre de 1995, cinco semanas antes de la firma de los Acuerdos de Dayton que pusieron fin a las guerras en Bosnia-Herzegovina y Croacia, hasta su cierre el 31 de diciembre de 2017. Durante más de una década, su principal reto fue conseguir la detención y el traslado de los acusados a la prisión internacional de Scheveningen.</p><p>El jefe militar de los serbios de Bosnia, <strong>general Ratko Mladić</strong>, fue el último fugitivo en ser encarcelado allí: <strong>acusado ya en 1995, no fue detenido hasta el 26 de mayo de 2011</strong> en Serbia, en el pequeño pueblo de Lazarevo, al norte de Belgrado. El líder político serbio de Bosnia-Herzegovina, <strong>Radovan Karadžić</strong>, fue detenido en julio de 2008 en Belgrado, donde se ocultaba bajo la identidad del doctor David Dabić, especialista en medicina y terapias alternativas.</p><p>Los servicios secretos serbios siempre mantuvieron contacto con esos fugitivos durante sus largas huidas, a pesar de que ellos lo negaran. “<strong>Fue especialmente complicado conseguir que les arrestaran,</strong> sobre todo de los peces gordos", recuerda Carla Del Ponte. “Gotovina estaba protegido en Croacia, al igual que Mladić y Karadžić en Serbia".</p><p>La larga persecución de los acusados equivalía a menudo a interminables <strong>regateos con las autoridades </strong>de sus países de origen. A partir del año 2000, sin embargo, los Estados de la región parecían querer pasar página del nacionalismo <strong>con la perspectiva de la integración europea</strong>. Con vistas a la integración, la UE impuso a los países balcánicos una condición previa específica, la "cooperación plena y completa" con el TPIY.</p><p>Pero apenas una década después de las guerras, las cosas seguían sin arreglarse: se produjeron enormes manifestaciones en Croacia para <strong>defender el "honor" de los generales procesados</strong> en 2002-2003, pero también <strong>lo justo de la "guerra patriótica</strong>", es decir, todos los combates que tuvieron lugar en territorio croata, excluyendo la idea de que algunos de estos episodios pudieran haber estado manchados por crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad. </p><p>Aunque las fuerzas nacionalistas y gran parte de la opinión pública, tanto en Croacia como en Serbia, rechazaron la idea de entregar a los acusados, la condicionalidad europea fue decisiva para que el TPIY pudiera funcionar. Pero también tuvo consecuencias terribles que nadie había previsto: todos los países vendieron a la población la idea de que la entrega de sus acusados no era para hacer justicia, sino simplemente un <strong>"precio a pagar"</strong> por ingresar en el club europeo. </p><p>Los sucesivos gobiernos, tanto en Belgrado como en Zagreb y Pristina, han financiado la defensa de "sus" acusados, e incluso se han hecho cargo de las necesidades de sus familias, alegando que eran funcionarios, civiles o militares, y que estaban acusados de actos cometidos en el ejercicio de sus funciones. En general, este tipo de preocupación "humanitaria" continuó después de que algunos de los acusados fueran declarados culpables y condenados. En cuanto a los que fueron <strong>liberados</strong>, tras ser absueltos o haber cumplido su condena, a menudo regresaron a sus países de origen entre los vítores reservados a los <strong>héroes o mártires.</strong></p><p>El regreso de <strong>Dario Kordić</strong>, en junio de 2014, se convirtió así en una auténtica gira triunfal por Croacia y Herzegovina, región del sur de Bosnia donde vive una importante comunidad croata. Condenado por crímenes contra la población bosnia, este ex jefe militar de los croatas en Bosnia-Herzegovina fue condenado a 25 años de prisión en 2001. Fue puesto en libertad tras cumplir dos tercios de su condena, de acuerdo con la práctica del TPIY. En Sisak, <strong>el obispo católico no dudó en besarle la mano en público</strong>, como si una sentencia dictada en La Haya "para gloria del pueblo croata" equivaliera a una <a href="https://www.courrierdesbalkans.fr/comment-les-criminels-de-guerre-deviennent-des-heros" target="_blank">canonización inmediata</a>.</p><p>Dario Kordić también volvió a ser noticia esta primavera con un <a href="https://www.courrierdesbalkans.fr/Croatie-une-video-du-criminel-de-guerre-Dario-Kordic-fait-scandale" target="_blank">vídeo </a>en el que explica que no se arrepiente de los crímenes por los que fue condenado, porque "ha valido la pena". Del mismo modo, <strong>el ex oficial serbio Veselin Šljivančanin</strong>, condenado finalmente a diez años de prisión por su participación en la masacre de 260 prisioneros croatas cerca de Vukovar en otoño de 1991, <strong>da ahora conferencias para el Partido Progresista Serbio (SNS</strong>) del presidente Vučić, que fue ministro de Información de Slobodan Milošević en 1998 y 1999 y procedía de la extrema derecha. </p><p>El 11 de diciembre de 2017 tuvo lugar una sorprendente ceremonia en la plaza Ban-Jelačić, en el centro de Zagreb. Ministros, diputados de la Comunidad Democrática Croata (HDZ, el partido conservador en el poder), cientos de ex combatientes y ciudadanos de a pie participaron en un <strong>homenaje a Slobodan Praljak</strong>. Este miliciano croata de Herzegovina se había suicidado dos semanas antes <strong>tragándose una cápsula de veneno ante el tribunal </strong>mientras se anunciaba el veredicto que le condenaba a veinte años de cárcel. Los oradores hablaron del "brío" e incluso del "heroísmo" del ex comandante del Consejo de Defensa Croata (HVO), la milicia croata en Bosnia-Herzegovina, sin una sola palabra para las víctimas.</p><p>En cuanto se supo que se había suicidado, se reunieron las más altas autoridades del Estado croata. <strong>El primer ministro, Andrej Plenković,</strong> pronunció casi inmediatamente un solemne discurso a la nación, denunciando la sentencia del TPIY y afirmando que la acción de Praljak "demostraba que estaba convencido de que había actuado únicamente por el bien del pueblo croata". Así, tras haber defendido a su pueblo durante la guerra, los condenados por el TPIY fueron llamados a convertirse en una especie de "<strong>víctimas sacrificiales</strong>", aceptando "valientemente" las duras pruebas del juicio y el encarcelamiento, siempre por el bien mayor de su pueblo.</p><p>Aunque se pretendía que el TPIY permitiera a cada país enfrentarse a las oscuras páginas de su pasado reciente, y que las sentencias individualizaran los crímenes liberando a las comunidades balcánicas del aplastante peso de la responsabilidad colectiva, en aras de<strong> la imprescindible reconciliación regional</strong>, no parece que se haya logrado esa dimensión esencial de la justicia transicional. Este fracaso deja insatisfecho el deseo de justicia de las víctimas y alimenta las teorías conspirativas sobre la justicia internacional.</p><p>Para remediar esta triste situación, ONG de los países balcánicos lanzaron en 2008 una iniciativa para crear una <strong>Comisión Regional de la Verdad y la Reconciliación (REKOM)</strong>, basada en el modelo sudafricano, pero <strong>nunca vio la luz por falta de apoyo político de los Estados de la región</strong>. Incluso hoy en día, el nacionalismo sigue siendo un combustible político eficaz para conservar el poder. Jean-Daniel Ruch reconoce este fracaso, pero señala que el TPIY tuvo el inmenso mérito de establecer los hechos. "Una base de datos tan fácilmente accesible no existe para ningún otro conflicto. Los historiadores encontrarán en ella el material que necesitan para escribir una historia objetiva de la guerra, aunque puedan pasar varias décadas antes de que eso ocurra".</p><p>Hoy, <strong>Carla del Ponte se alegra de la inculpación del presidente ruso Vladimir Putin</strong> con la esperanza de que un tribunal independiente pueda pronunciarse sobre las tropelías cometidas en Ucrania. <strong>"Pero habrá que juzgarlas todas: las de los rusos, por supuesto, pero también las de los ucranianos.</strong> En una guerra, siempre hay crímenes por ambas partes", afirma la ex fiscal general del TPIY.</p><p>Aunque en 2017 optó por dar portazo a la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>"que no hacía nada"<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">–</span>, Del Ponte lamenta más que nunca la falta de recursos humanos y financieros de la CPI. "Si observamos la situación actual, tenemos que admitir que la justicia internacional no ha avanzado nada, sino todo lo contrario: <strong>no se han juzgado crímenes ni en Siria ni en Yemen, y la ONU está más débil que nunca</strong>. Está aún muy lejos la idea de una justicia internacional independiente de las contingencias de los Estados más poderosos del mundo.”</p><p> </p><p><strong>Caja negra</strong></p><p>Hablamos con Carla Del Ponte y Jean-Daniel Ruch por videoconferencia a principios de julio.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Aug 2023 16:48:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jean-Arnault Dérens, Laurent Geslin y Simon Rico (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Qué podemos aprender del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia en una Europa otra vez en guerra]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Lecciones de la batalla (IV): Guerra llama guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/lecciones-batalla-iv-guerra-llama-guerra_129_1303235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones de la batalla (IV): Guerra llama guerra"></p><p>Mientras<strong> en Ucrania la guerra se prolonga </strong>y se confirman los indicios de que será una conflagración larga y terrible, hay otras noticias que llaman nuestra atención y hacen que el campo de batalla vaya quedando en segundo plano. Algunas tienen que ver con la misma guerra, pero desde sus consecuencias —la inflación, la crisis energética, los problemas con el grano…—; otras son domésticas y señalan las miserias nacionales de cada cual. Finalmente, existe otro grupo, que son aquellas noticias que la propia guerra ha producido por contagio. <strong>Sí, la guerra es contagiosa.</strong></p><p>La guerra <strong>contamina el lenguaje y contagia al pensamiento</strong>. Uno de los efectos difusos de la guerra es que es capaz de contaminar el lenguaje, tornando en jerga bélica metáforas, ejemplos y expresiones habituales en los medios de comunicación y el debate público. Pueden hacer la prueba ojeando cualquier periódico o escuchando cualquier emisora de radio o televisión cuando quieran. <strong>Todo esto va generando un clima de conflicto</strong> que hace que esa guerra que ya nos parecía imposible, como decíamos hace unas semanas <a href="https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/despertamos-guerra-seguia_1_1293221.html" target="_blank">aquí</a>, vuelva de forma sibilina a infiltrarse en nuestra manera de expresarnos, lo que es tanto como decir en nuestra forma de entendernos y pensarnos. </p><p>Por otro lado, <strong>el estallido de una guerra automáticamente dispara los presupuestos en defensa y armamento </strong>de los países de su entorno, como está pasando ya en la Unión Europea, y da mayor protagonismo a estos asuntos en el conjunto de la política nacional. </p><p>Junto a esto, y al calor de una contienda de enormes dimensiones y consecuencias desconocidas como la de Ucrania,<strong> otros conflictos emergen o recobran fuerza</strong>. Es el caso de <strong>Kosovo y su lío con Serbia</strong> por las matrículas de los coches (<a href="https://elpais.com/opinion/2022-08-15/historia-de-un-dialogo-inconcluso.html" target="_blank">aquí</a> lo explica la politóloga experta en Europa del Este Ruth Ferrero), que en el fondo esconde años de tensiones por el reconocimiento de la soberanía territorial. El detonante es la oficialización en territorio kosovar de matrículas emitidas en Serbia tras unos años de negociaciones. El acuerdo que se alcanzó en 2016 venció en septiembre de 2021, pero ha sido ahora, casi un año después, y en plena escalada de violencia en Ucrania, cuando se ha recrudecido. Aunque este conflicto no tiene nada que ver con la guerra de Ucrania, la situación de inestabilidad en Kosovo y Bosnia—Herzegovina aumenta su temperatura en momentos donde el lenguaje de la guerra impregna la conversación pública. <strong>No perdamos de vista los Balcanes, cuya paz esconde aún mucho por resolver.</strong></p><p>Tampoco es ajena a este clima <strong>la reaparición con fuerza de Taiwan</strong> como pieza clave de las relaciones con China (se puede ver <a href="https://www.nytimes.com/es/2022/08/09/espanol/china-taiwan-ejercicios.html" target="_blank">aquí</a> una síntesis del conflicto). Taiwan ha sido siempre objeto de<strong> tensiones entre Washington y Pekín</strong>, desde que en 1949 los soldados y funcionarios del Kuomintang se refugiaran allí una vez Mao les había ganado la guerra. Desde entonces, ha habido momentos críticos, si bien desde mediados de los 90 no se habían registrado nuevos episodios hasta la visita de Pelosi a la isla hace unas semanas. ¿Hubiera acudido Nancy Pelosi a esa polémica gira en la isla taiwanesa si China no estuviera jugando el papel de apoyo a Rusia que ha asumido en la guerra de Ucrania? Sea como fuere, es fácil observar cómo este enfrentamiento a sangre y fuego <strong>enrarece las relaciones entre Rusia y China frente a un Occidente nuevamente liderado por EEUU</strong>, volviendo a hacer de Taiwan un foco de conflicto.</p><p>La guerra siempre ha llamado a la guerra. Si<strong> la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, se activó y extendió conforme viejas rencillas</strong> estallaban por simpatía de unas a otras —del polvorín balcánico a la pugna imperialista por las colonias, de la vieja confrontación entre Francia y Alemania a la no menos antigua tensión entre Rusia y Turquía—,<strong> la Segunda Gran Guerra empezó en Europa y acabó ampliando su terreno de operaciones del Atlántico al Pacífico</strong> porque lo que pasaba en el Viejo Continente exacerbó la competencia entre Japón y EEUU.  </p><p>Los combates en Ucrania producen crisis colaterales en otros lugares del mundo. <strong>Las tropas francesas se alejan del Sahel</strong>, donde ahora el yihadismo es combatido por mercenarios rusos del grupo Wagner. <strong>Rusia, China, Irán y Venezuela realizan ejercicios militares conjuntos</strong> en este último país, como una muestra simbólica de que se ha armado un bloque geoestratégico que hermana nacionalismos eslavos, capitalismo de Estado asiático y expansionismo chiita. Son cosas que aparentemente no tienen que ver entre sí, pero acaban relacionándose en la gran malla global. </p><p>Cuidado, pues. Guerra llama guerra. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 17:42:08 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Cristina Monge]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en el este de Europa,Guerra de los Balcanes,Kosovo,Serbia,Bosnia Herzegovina,China,Rusia,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bosnia, 1992]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/bosnia-1992_129_1278525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9fd85876-cf6b-45f5-a8e0-9aa2368ff932_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Bosnia, 1992"></p><p>Hace 30 veranos, mientras Europa occidental disfrutaba de vacaciones y en España la Exposición Universal de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona nos llenaban de orgullo y satisfacción, la antigua <strong>Yugoslavia se desintegraba en guerras de políticas de limpieza étnica y exterminio</strong>.</p><p>Quienes lo intentaron explicar desde las democracias europeas nos tranquilizaron diciendo que los Balcanes occidentales eran un lugar diferente y excepcional, con una larga historia muy propensa a la “cultura de la violencia”. El político británico David Owen, representante de la Unión Europea en la zona y copresidente de la Conferencia Internacional para la antigua Yugoslavia entre 1992 y 1995, escribió, en un libro publicado poco después: <strong>“La historia apunta a una tradición en los Balcanes de disposición a solucionar las disputas cogiendo las armas…. a una cultura de la violencia en una encrucijada de civilizaciones”</strong>.</p><p>Según esa visión, la “identidad” (nacional o religiosa) y el “sino histórico” son factores explicativos claves para el inicio y naturaleza de aquellos combates armados. En el momento en que estaban sucediendo fue una visión ampliamente difundida en los medios de comunicación e influyó en las políticas adoptadas por las democracias occidentales. Estimuló además una <strong>generalizada aceptación de la “equivalencia moral”, de que todas las partes eran igual de culpables</strong> y que como los “odios étnicos” ya se remontaban a una larga historia, muy compleja y difícil de entender, los demás países poco podían hacer para resolverla y, menos todavía, intervenir. Hubo con esos argumentos una campaña deliberada de comentaristas y estadistas occidentales para justificar la política de inacción. Vayamos a los hechos.</p><p>A partir de 1945, con la derrota de los fascismos, surgió la Yugoslavia de Josip Broz Tito como jefe del nuevo Estado de seis repúblicas (Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia) y dos provincias autónomas dentro de Serbia: Voivodina y Kosovo. Durante el período comunista <strong>todas las manifestaciones de identidad nacional fueron firmemente controladas por el régimen</strong>, que mostró poco respeto por las religiones y culturas tradicionales. Tras la muerte de Tito en 1980, bastante antes de su desintegración, el poder político en Yugoslavia se desplazó desde las instituciones federales centrales a las repúblicas y provincias.</p><p><strong>La década siguiente a la muerte de Tito se llenó de problemas e inestabilidad para Yugoslavia</strong>. Una deuda internacional creciente y el aumento del paro dieron la impresión de que había una grave crisis social, política y económica que el sistema comunista no podía resolver. Las consecuencias de larga duración fueron la desintegración social, la radicalización de movimientos etno-nacionalistas y, finalmente, conflictos armados.</p><p>Sin Tito, La Liga de los Comunistas de Yugoslavia careció de un líder reconocido. Aunque el surgimiento y “despertar” del nacionalismo serbio se ha atribuido a menudo a Slobodan Milosevic, quien llegó al poder dentro de la Liga de los Comunistas en 1987 después de varias intervenciones en la televisión de Belgrado sobre los serbios en Kosovo, <strong>en realidad esas ideas habían aparecido antes y fueron estimuladas por los medios de comunicación, la Iglesia ortodoxa y miembros de la Academia Serbia</strong>. </p><p>Lo que hizo Milosevic <strong>fue hacer las creencias de los más radicales ampliamente aceptables</strong>, aprovechando la profunda pérdida de confianza en las estructuras del Estado comunista. Parece evidente que las memorias de los conflictos históricos, y especialmente del terror desatado durante la Segunda Guerra Mundial, desempeñaron un papel importante en los diferentes discursos políticos nacionalistas y que la autoridad oportunista de individuos como Milosevic fue crucial.</p><p>En medio del proceso de desintegración de la anterior, el 27 de abril de 1992 Serbia y Montenegro –en realidad, Serbia, bajo el control de Slobodan Milosevic– <strong>establecieron la República Federal de Yugoslavia</strong>.</p><p>En otras partes de Yugoslavia, el nacionalismo racial de Milosevic y <strong>sus intentos de recentralizar la federación se enfrentaron a una clara oposición en Eslovenia y Croacia</strong>. Eslovenia, la república más occidental y nacionalmente homogénea, expresó su intención de separarse en 1989. Cuando la Liga de los Comunistas se desplomó en enero de 1990, fue elegida una coalición de partidos demócratas nuevos (DEMOS) cuyo Gobierno organizó un plebiscito sobre la independencia, respaldado por una amplia mayoría, y dirigió los pasos hacia la independencia a comienzos del verano de 1991. El Ejército Popular Yugoslavo quiso abortar ese movimiento, aunque no encontró apoyos políticos para combatir y las fuerzas de seguridad eslovenas resistieron. Tras diez días de combates y varias decenas de muertos, un acuerdo firmado en las Islas Brioni finalizó las hostilidades y unos meses después el pequeño Estado alpino fue reconocido internacionalmente.</p><p>En Croacia las elecciones de 1990 llevaron también al poder a un partido no comunista, la Unión Demócrata Croata, dirigida por el excomunista Franjo Tudjman, quien galvanizó también los sentimientos nacionalistas de forma radical, <strong>reclamando una gran Croacia como bastión de la “Civilización Occidental” y haciendo claras asociaciones con el pasado</strong> y el legado de la fascista Ustacha. Tudjman y sus seguidores comenzaron a utilizar los mismos símbolos y emblemas nacionales tradicionales que durante la Segunda Guerra Mundial habían abanderado el programa racista que había llevado a los campos de exterminio a miles de serbios, judíos, comunistas croatas y gitanos. El Ejército Popular Yugoslavo comenzó a armar a milicias en las partes de Croacia donde los serbios eran mayoría. En julio de 1991 atacaron algunas ciudades de la costa Dálmata y a partir de ese momento la guerra se extendió por todo el territorio.</p><p><strong>Al contrario que en Eslovenia y Croacia, en Bosnia-Herzegovina no había un grupo étnico mayoritario</strong>. En 1991 los musulmanes bosnios constituían el 43 por ciento de la población, los serbios el 31 por ciento y los croatas el 17 por ciento. En general, habían convivido, especialmente en las ciudades, con notables dosis de tolerancia, pero, al calor de lo que había pasado en las otras repúblicas, los nuevos partidos surgidos de la quiebra del monopolio comunista del poder se radicalizaron, presionados por los programas de Milosevic y Tudjman, que no iban a aceptar ese escenario multiétnico.</p><p>Como en Croacia, el Ejército Popular Yugoslavo distribuyó armas a “unidades de defensa” serbias, lo que llevó a musulmanes y croatas dentro de ese territorio a buscar armas también, con grupos paramilitares compitiendo por el control. El Gobierno bosnio de Alija Izetbegovic, acosado por los serbios nacionalistas de Radivan Karadzic, que <strong>habían establecido una entidad autónoma, la República Srpskak, convocó un referéndum sobre la independencia</strong> para el 29 de febrero y 1 de marzo de 1992, boicoteado por los serbios, en el que una mayoría del electorado decidió aprobarla. Los paramilitares serbios y unidades del Ejército, bajo el mando de Ratko Mládic, tomaron desde abril de ese año el setenta por ciento del país e iniciaron un largo y violento asedio de Sarajevo.</p><p>Fue la guerra más larga y violenta de todas y tuvo episodios de genocidio, como <strong>el asesinato de casi toda la población masculina musulmana de Srebrenica, ocho mil personas</strong>, cuando las tropas de Mládic la ocuparon en julio de 1995. Los acuerdos de Dayton (Ohio) en diciembre de ese año, donde se sentaron Milosevic, Izetbegovic y Tudjman, pararon la guerra en Bosnia-Herzegovina, aunque no sirvieron para evitar que Serbia lanzara unos años después una última campaña de limpieza étnica contra los musulmanes y separatistas albaneses en Kosovo, una guerra que contó también con las acciones terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo y que continuó en el siglo XXI hasta la declaración de independencia en febrero de 2008.</p><p><strong>El número total de muertos y heridos de esas guerras de secesión de Yugoslavia sigue siendo objeto de disputa</strong>. Una estimación bastante aceptada se resume en 200.000 muertos, alrededor de la mitad musulmanes, un tercio de serbios y del quince al veinte por ciento de croatas. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas encontró evidencia de 12.000 violaciones de mujeres, aunque nuevas investigaciones elevan la cifra en Bosnia-Herzegovina a más de veinte mil. Hubo más de un millón y medio de personas refugiadas y desplazadas a otros países, principalmente de Bosnia. Solo en Sarajevo, al menos 10.500 personas murieron y 50.000 resultaron heridas. Más del setenta por ciento de los edificios históricos, iglesias, cementerios, bibliotecas y archivos habían sido destruidos. El bombardeo de la Biblioteca Nacional y Universitaria por las fuerzas bosnio-serbias el 25 de agosto de 1992 destruyó más de 600.000 libros, casi el cuarenta por ciento de sus fondos.</p><p>Cientos de miles de personas sufrieron daños psicológicos. <strong>Un gran número de serbios de Bosnia participó en atrocidades o fue testigo pasivo de ellas</strong>. La violencia doméstica contra las mujeres por parte de maridos y novios se disparó. En Mostar muchas madres fueron golpeadas o recibieron palizas por parte de sus hijos, un fenómeno desconocido antes de la guerra.</p><p>Pero si por algo destacó la violencia en aquellas guerras de sucesión de Yugoslavia fue por las <strong>violaciones de mujeres musulmanas en Bosnia-Herzegovina</strong>, un plan de terror organizado y orquestado por el mando militar serbio-bosnio. La información de esas violaciones masivas –y también sobre las que ocurrieron por los mismos años en Ruanda– y el subsiguiente reconocimiento internacional como crímenes de guerra dio “legitimidad intelectual y urgencia ética” a estudiar la violencia sexual en todas las guerras anteriores.</p><p>Nada de lo que ocurrió en ese proceso de crisis estaba predeterminado o era inevitable, como tampoco lo había sido en Armenia, en Rusia, en España o en la Alemania nazi. A comienzos de los años noventa, cuando los empeños por mantener la integridad de Yugoslavia habían fracasado, los mandos del Ejército Popular Yugoslavo y los líderes de la Liga de los Comunistas <strong>comenzaron a mirar a Serbia y al nacionalismo serbio como forma de mantener el sistema</strong>. Pero en un país y territorio de tanta diversidad, donde cada grupo podía ser una minoría dependiendo de las experiencias históricas o de la zona en que vivía, imponer un proyecto nacionalista único y exclusivo no resultaba sencillo.</p><p>Como había ocurrido en otros casos en el siglo XX europeo, los diferentes grupos intentaron <strong>“fijar” identidades</strong>, para determinar después quiénes merecían los derechos y privilegios otorgados por pertenecer a la nación.</p><p>Cuando las armas sustituyeron a las políticas, junto a los ejércitos regulares, entre los grupos paramilitares, como había ocurrido en Armenia y en otros lugares tras la Primera Guerra Mundial, destacaron elementos criminales como la Guardia Voluntaria Serbia, los Tigres de “Arkan”, de Zeljko Raznatovic. <strong>Miles de ciudadanos, además, participaron en las atrocidades, en los saqueos de propiedades y fueron cómplices de las acciones criminales</strong>. La deshumanización del contrario, de las víctimas –<em>balijas, </em>“perros”, “paquetes”, era como llamaban a los bosnios musulmanes– cumplió también la función, como en otros ejemplos históricos de “atrocidad moral”, de extender el terror y de eliminar la capacidad de resistencia. </p><p>Los tópicos y representaciones sobre esa región están tan afianzados que <strong>no se suele atender a los análisis históricos que los han desmontado</strong>. Los pasados fracturados se recuerdan desde presentes divididos. Las memorias se cruzan y la historia europea compartida es matizada y bloqueada por las diferentes memorias nacionales. Y por el ascenso de viejos y nuevos tipos de populismos. De 1992 a 2022.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Jul 2022 19:36:45 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Julián Casanova]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Bosnia, 1992]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Bosnia,Bosnia Herzegovina,Serbia,Guerra Kosovo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política frente al caos, la impresionante recreación de ‘Los últimos tres días’ (de Milošević)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/continuara/politica-frente-caos-impresionante-recreacion-ultimos-tres-dias-milosevic_1_1219406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/52c83114-51f7-48e2-8371-f6e8af416668_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Política frente al caos, la impresionante recreación de ‘Los últimos tres días’ (de Milošević)"></p><p><em>Los últimos tres días</em> es una serie corta que se adentra valientemente en la fisura provocada por <strong>las guerras de la antigua Yugoslavia</strong>. Lo hace a través de una recreación densa, sólida, con peso, de las jornadas en las que <strong>Slobodan Milošević</strong> se atrincheró en su residencia ante su inminente detención.</p><p>Filmin aloja esta magnífica miniserie de cinco episodios de unos cuarenta y cinco minutos cada uno. La plataforma acaba de ser elegida<strong> la mejor iniciativa cultural digital de España en 2021</strong>, en votación realizada por<strong> 358 personalidades</strong> de todos los campos de la cultura, convocadas por la Fundación Contemporánea. </p><p>Entre su amplia oferta de ficción europea es poco frecuente poder acercarse a una producción televisiva serbia. En este caso resulta especialmente estimulante, ya que se trata de una impecable propuesta que tiene la osadía de revisitar <strong>un pasado traumático reciente</strong>. Los hechos narrados se remontan a <strong>veintiún años atrás</strong>.</p><p>Tras contribuir decisivamente a que Yugoslavia se desangrara y se <strong>desintegrara </strong>en varias guerras atroces, Milošević <strong>perdió las elecciones generales serbias </strong>del año <strong>2000</strong>. Su <strong>intento de pucherazo</strong> fue desarticulado por la protesta ciudadana. El exmandatario quedó en un limbo sin sentido, atrincherado en una villa en <strong>Belgrado</strong>, cada vez más protegido por una guardia militarizada de leales.</p><p>El nuevo gobierno de <strong>Zoran Djindjic</strong> se vio atrapado por este <strong>despropósito</strong>, a la vez que presionado por <strong>Estados Unidos</strong> y la <strong>comunidad internacional </strong>para entregar a Milošević al <strong>Tribunal Internacional de La Haya</strong>, que había solicitado su detención. El miedo a nuevas situaciones violentas paralizaba a un gobierno que no podía mirar por más tiempo hacia otro lado. </p><p>Este es el punto en el que comienza la historia. A partir de él, la acción se sitúa principalmente en <strong>la residencia-bunker</strong> de Milošević. En su interior reina un ambiente insano. Acompaña al expresidente su esposa, su mitad, <strong>Mirjana Markovic</strong>, conocida como la<strong> Lady Macbeth serbia</strong>. </p><p>Juntos desde la juventud, con orígenes <strong>acomodados </strong>ambos y tragedias familiares en sus biografías, unieron sus vidas y sus estrategias desde el principio. Ella era hija de una <strong>partisana </strong>que luchó contra los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial y fue asesinada después, se sospecha que por sus propios compañeros. Los padres de Milošević <strong>se</strong> <strong>suicidaron </strong>juntos cuando él tenía <strong>20 años</strong>. </p><p>En la serie, Mirjana está imponentemente interpretada por la actriz <strong>Mirjana Karanović</strong>, protagonista entre numerosos títulos de dos películas del cineasta serbio <strong>Emir Kusturica</strong>, ganadoras las dos de la Palma de Oro del Festival de Cannes, <em><strong>Papá está de viaje de negocios</strong></em> y <em><strong>Underground</strong></em>. También había trabajado previamente con el creador de esta serie, <strong>Bojan Vuletić</strong>.</p><p>Actriz y director han compuesto juntos un personaje tremendo, que genera enorme <strong>tensión </strong>constantemente. Por dar un dato de la persona real tras el personaje, <strong>la viuda de Milošević </strong>es buscada como inductora del asesinato de su padrino de boda, <strong>Ivan Stambolić</strong>. El que ya había sido presidente de Serbia osó enfrentarse en unas elecciones contra su marido y <strong>desapareció </strong>mientras hacía deporte corriendo. Su cadáver fue encontrado<strong> tres años después</strong> y ella huyó a <strong>Rusia</strong>, con su <strong>hija</strong>, donde se le concedió el estatus de <strong>refugiada </strong>y se cree que vive hoy. </p><p>Junto a ella, <strong>Boris Isaković</strong> interpreta a Milošević. Isakovic es uno de los principales intérpretes en el film bosnio de 2020 <em><strong>Quo vadis, Aida?</strong></em> sobre la brutal <strong>matanza de Srebrenica</strong>, en la<strong> guerra de Bosnia de 1995</strong>. Es una pena que en esta serie, por lo demás de producción muy correcta, las prótesis en su rostro no lleguen a estar bien cubiertas por el maquillaje.</p><p>Sobre su personaje, Vuletić explica en una entrevista en <a href="https://www.nacional.hr/bojan-vuletic-od-mladih-ne-treba-kriti-traumaticnu-proslost-s-milosevicem/" target="_blank">Nacional Neovisni News Magazin</a>: “Milošević es a la vez un <strong>hombre corriente</strong>, un padre y un marido. Un expresidente y un negociador. (…) La vida de otras personas vuelve a depender de sus decisiones. Todo está entrelazado, lo público, lo secreto, lo privado y lo general. Por eso esta historia tiene todos los elementos de una <strong>tragedia de Shakespeare</strong>”. </p><p>Ambos actores recrean la versión del director y guionista de la serie, quien se documentó sobre los hechos y los personajes, pero no quiso hablar directamente con los testigos sino elaborar una versión personal artística. Como el propio Vuletić afirma: “<strong>La mayor preparación fue sin duda la experiencia que todos vivimos como ciudadanos durante la década de 1990</strong>, fue insustituible”. Señala además que los propios testigos de la casa en la que se refugiaba Milošević no se ponen de acuerdo sobre lo que pasó.</p><p>Pese al <strong>oscuro retrato</strong> de Milošević y su familia, no resulta maniqueo su perfil psicológico, sino complejo. “Hemos ganado, ¿verdad? Hemos ganado” se dice la pareja protagonista de forma que resume la patología del <strong>fanatismo</strong>. La realidad se reajusta o se retuerce si es necesario hasta que encaja en un pensamiento rígido. </p><p><em><strong>La familia</strong></em><strong> </strong>es el título original de la serie. La completan los dos hijos de la pareja. <strong>Marija </strong>se encuentra presente en la casa, idolatra a su padre y se convierte en una bomba de relojería. <strong>Marko</strong>, el hijo, no acompañaba a sus padres aquellos días, se comunicó por teléfono con la casa. Se había convertido en <strong>una de las personas más odiadas de Serbia</strong>. Contrabandista, corrupto, relacionado con la mafia y violento, se premiaba con todos los lujos. Se jactaba de haber destrozado dieciocho Ferraris en accidentes. </p><p>La acción se centra tanto en el grupo de la casa, en la que además de la familia pululan <strong>miembros del partido comunista</strong>, servicio y personal armado, como en la sala de crisis del gobierno. Allí, los ministros tratan de acometer la misión del arresto de la mejor manera posible en <strong>un país que no podía permitirse más violencia</strong>. En ambos emplazamientos se produce un drama intenso. </p><p>Por parte del gobierno, no hace falta recordar a cada participante real para reconocer ciertas dinámicas. Entre ellas, <strong>la dificultad de garantizar la lealtad de cuerpos militares</strong> que pasan de un régimen con el que habían llegado a complicidades a uno nuevo. O la inacción de algunos líderes en situaciones urgentes personificada en estos días por el presidente de la República Federal de Yugoslavia, <strong>Vojislav Koštunica</strong>.</p><p>Emerge como protagonista el elegido para negociar la entrega de Milošević. En la serie es la representación de <strong>la inteligencia y la adaptabilidad</strong>. En la vida real, <strong>Čedomir Jovanović</strong> no tenía aún<strong> treinta años</strong> cuando se le encomendó la misión. Había sido una de las caras destacadas de <strong>las protestas estudiantiles</strong> contra Milošević, y fue <strong>víctima </strong>de varios ataques y atentados antes y después de esta operación. </p><p>Como en casi toda serie política, los<strong> medios de comunicación</strong> juegan un <strong>papel destacado</strong>. En esta crisis, las informaciones que se transmitieron a los ciudadanos fueron <strong>contradictorias </strong>y llenas de intoxicaciones. Las distintas posiciones de los periodistas en una emisora televisiva ejemplifican esta conflictiva cobertura en la serie.</p><p>Y, además, <em>Los últimos tres días</em> muestra cómo vivieron los hechos algunos<strong> ciudadanos de a pie</strong>. Entre todos ellos se establece la dialéctica entre dos Serbias. Una delirante, peligrosa, ya prácticamente muerta pero aún capaz de dañar. La otra es<strong> el nuevo país que trata de surgir</strong>, abrumado por el pasado y reclamando trazar un camino nuevo. </p><p>Visualmente, la serie elige una <strong>fotografía fría</strong>, con textura, coherente con la historia y la época. La cámara refuerza por momentos la <strong>angustia psicológica</strong>, en ocasiones dando vueltas en torno a personajes que conversan, otras pegándose a los habitantes de la casa que pasean por un sofocante pasillo circular. Puntualmente se recurre a <strong>grandes angulares</strong> deformantes que refuerzan la anormalidad de los comportamientos. </p><p>Vuletić tenía en la cabeza al planear la serie revisar este conflictivo pasado, buscando un momento <strong>significativo </strong>de aquel tiempo que le sirviera para que <strong>los jóvenes que no vivieron los hechos</strong> se hicieran preguntas y se acercaran a la historia reciente. Es muy probable que el mismo efecto se produzca en una parte de la audiencia española.</p><p>El director explica la controversia generada por la serie: “En Serbia, el debate principal sobre la serie fue <strong>si había suficiente distancia</strong> como para abordar estos temas. La madurez de una sociedad y la distancia temporal no se miden por el número de muertos, sino por el número de nacimientos que tienen derecho a conocer su pasado inmediato. (…) <strong>Estos jóvenes serán los pilares de la sociedad dentro de diez años</strong> y no se les debe ocultar el pasado traumático”.</p><p>La serie es <strong>magnífica </strong>por sí misma y como ejemplo del poder del audiovisual para refrescar<strong> la memoria histórica</strong>. Y de paso, despertar la necesidad de indagar más en episodios que en su propio momento no se pudieron <strong>conocer </strong>en su complejidad. Casi siempre la prensa termina añadiendo piezas al puzle y con ello permite a los guionistas una aproximación mejor contextualizada.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Feb 2022 12:54:47 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Piedad Sancristóval]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Series televisión,Serbia,Guerra de los Balcanes,Guerra Bosnia,Bosnia Herzegovina]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Croacia y Eslovenia comparten una central nuclear con cuyos residuos no saben qué hacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/croacia-eslovenia-comparten-central-nuclear-cuyos-residuos-no_1_1207155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3d705ff0-baa3-403d-ad93-55a298d22e7c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Croacia y Eslovenia comparten una central nuclear con cuyos residuos no saben qué hacer"></p><p>Una puerta de rejilla al final de una pista forestal, cámaras y una garita que ocupa un vigilante. Estamos ante el <strong>modesto dispositivo de seguridad</strong> que protege la entrada al cuartel en desuso de Čerkezovac, otrora del Ejército yugoslavo.</p><p>Es aquí, cerca de la frontera con Bosnia-Herzegovina, donde <strong>Croacia tiene previsto almacenar todos sus residuos radiactivos de “baja y media actividad” </strong>a partir de 2023; residuos médicos, pero sobre todo la mitad de los residuos de la central nuclear de Krško, situada en Eslovenia, cuya gestión comparten Liubliana y Zagreb. Se trata de 4.800 m3 de materiales radiactivos, como escombros, filtros, herramientas y ropa contaminada.</p><p>Según las autoridades de Zagreb, la región montañosa de Trgovska Gora es “la zona más estable del país”. Sin embargo, <strong>los días 28 y 29 de diciembre se registraron dos terremotos de 5,2 y 6,3 grados</strong> en la escala de Richter en la región de Sisak, arrasando buena parte de la pequeña ciudad de Petrinja, a unos 40 kilómetros de Čerkezovac.</p><p>“Los terremotos se producen por el avance de la placa africana hacia la euroasiática”, explica Snježana Markušić, que dirige el departamento de geofísica de la Facultad de Ciencias de Zagreb. Sin embargo, en la década de los 70, las autoridades yugoslavas consideraron que el riesgo sísmico era relativamente limitado y construyeron la primera central nuclear de la Federación Socialista. Su gestión pasó a manos, a partes iguales, de las Repúblicas de Eslovenia y Croacia, que siguen siendo copropietarias tras su independencia en 1991.</p><p><strong>La central de Krško, que entró en funcionamiento en 1983, es de tamaño modesto</strong>; su único reactor Westinghouse tiene una capacidad de 700 MW, cuatro veces menos que las centrales francesas más pequeñas en funcionamiento. “Las instalaciones se construyeron sobre una losa de hormigón armado, colocada sobre las capas de arcilla y arena”, continúa Snježana Markušić.</p><p>Efectivamente, se encuentra situada a lo largo del río Sava, un importante afluente del Danubio. Estas precauciones tienen como objetivo que <strong>las instalaciones puedan soportar temblores de hasta 9 en la escala de Richter</strong>, “un valor muy superior a los terremotos más intensos registrados en la región”, prosigue el geólogo.</p><p><strong>Un sistema de gobernanza único en el mundo</strong></p><p>A finales de diciembre de 2020, el mecanismo de seguridad de Krško se activó y la central tuvo que permanecer parada durante casi 24 horas. Nueve meses antes, ya se habían alzado voces incluso en Austria, tras el violento seísmo del 22 de marzo en Zagreb, denunciando los riesgos que acarrea en toda la región.</p><p>La central la explota la empresa Nuklearna elektrarna Krško (NEK), cuyo 50% está en manos de la empresa estatal eslovena Gen Energija, mientras que el 50% restante lo controla la empresa estatal croata Hrvatska elektroprivreda (HEP). <strong>La energía generada se reparte a partes iguales entre ambos países</strong>. Este singular sistema de gobernanza ha dado lugar a algunas fricciones desde la desintegración de Yugoslavia. Entre 1998 y 2003, Liubliana cortó las líneas de alta tensión que van a Croacia por impagos de Zagreb.</p><p>Si bien las relaciones bilaterales siguen siendo frías, esto no fue óbice para que los Parlamentos de ambos países votaran en 2015 la prolongación de la vida útil de la central 20 años más, hasta 2043. De hecho, se proyectó un plan de desmantelamiento que se confirmó en 2018, pero ni Eslovenia ni Croacia consideraron necesario contar con lugares de almacenamiento de residuos operativos antes de decidir sobre la ampliación. Seis años después, sigue sin decirse nada.</p><p>Los residuos nucleares más peligrosos, especialmente el combustible gastado, se almacenan en la propia planta de Krško y se espera que sigan estándolo al menos hasta 2065, y muy probablemente hasta 2105. Aunque el almacenamiento en seco, puesto en marcha tras el desastre de Fukushima, permite evitar las fugas en caso de terremoto, esta técnica plantea serias cuestiones de control del estado del producto, sellado en silos de hormigón, soldados y estancos. <strong>“El problema es que sabemos poco sobre la resistencia a largo plazo de este material”</strong>, señala con preocupación Tomislav Tkalec, de la ONG eslovena Focus. Por no hablar de que el combustible usado tendría que guardarse bajo el reactor, “el lugar más arriesgado”, según él. “Y los estudios de impacto los han realizado todos empresas que trabajan por encargo de los propietarios de la central”.</p><p>Para el almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad, la situación ya es crítica. <strong>“Se ha alcanzado la capacidad de la planta; está al 99%”</strong>, admite Miran Stanko, alcalde del municipio de Krško. Igor Sirc, director de la administración de seguridad nuclear eslovena, no quiere dar cifras, pero también lo reconoce, “pese a que se ha hecho mucho por optimizar y reducir el volumen de residuos”. “Si no lo movemos rápidamente, podría causar problemas de seguridad”, señala. Según el ecologista esloveno Karel Lipič, “a finales de 2021, en el mejor de los casos, no quedará sitio”.</p><p>¿Cómo se explica semejante falta de preparación? En julio de 2020, Zagreb rechazó definitivamente la propuesta eslovena de construir un almacén conjunto cerca de la central, 11 años después de que se iniciaran las conversaciones entre ambos Estados. “La solución elegida por los eslovenos, silos de hormigón a 80 metros de profundidad, bajo las capas freáticas, no es óptima”, analiza el profesor croata Davor Grgić. “Existe riesgo de contaminación del río Sava, antes de Zagreb”. El hecho es que Croacia parece haber rechazado la propuesta eslovena por una historia de mucho dinero.</p><p>“Las autoridades de Zagreb explican que, de todas formas, se necesitaba un lugar seguro para almacenar los residuos radiactivos de los hospitales del país, pero fueron sobre todo los intereses financieros los que motivaron su negativa”, afirma el periodista Daniel Prerad, que investiga la industria nuclear croata. “Las autoridades no quieren que Eslovenia se haga cargo de la gestión de los residuos radiactivos croatas y así poder vender sus servicios”.</p><p><strong>“No tenemos un plan B, no es necesario”</strong></p><p>Desde la disolución del Instituto Nacional de Seguridad Radiológica y Nuclear el 1 de enero de 2019, las competencias relativas a la energía atómica en Croacia recaen en el fondo de desmantelamiento de la central de Krško. “En concreto, esto significa que el legislador ha dado vía libre a los inversores: ya no queda ningún organismo que controle este arriesgado sector”, lamenta el ecologista Toni Vidan.</p><p>El director de este fondo, Hrvoje Prpić, se muestra tranquilizador respecto al emplazamiento de Čerkezovac. “El almacén es un edificio en superficie, con los cimientos sobre una losa de hormigón de 60-70 cm de grosor. No puede haber ninguna filtración”, explica. “En cualquier caso, estos residuos radiactivos no son peligrosos. No tenemos un plan B, pero no es necesario”, aclara este hombre, que ronda los 50 años.</p><p>En Krško, el Estado esloveno no ha dudado en <strong>rascarse el bolsillo para ganarse el apoyo de la población local</strong>. “La planta paga 8,5 millones de euros al año sólo en impuestos municipales”, dice el alcalde de la pequeña ciudad, Miran Stanko. Una cantidad a la que hay que añadir “importantes ayudas públicas directas a las infraestructuras municipales, para guarderías, instalaciones deportivas o de la tercera edad”.</p><p>Y el alcalde está encantado de ver aumentar el número de sus electores, atraídos por el dinamismo económico que genera la central nuclear y los miles de puestos de trabajo indirectos que están vinculados a ella. Según Karel Lipič, el “poderoso <em>lobby</em> nuclear busca asegurarse el apoyo popular de cara a la construcción de un segundo reactor y no duda en financiar a la sociedad civil eslovena para comprar su silencio”.</p><p>En Croacia, este <em>lobby</em> nuclear no representa un verdadero peso político real y pasa por una curiosa paradoja; una de sus principales figuras, Tonči Tadić, es a la vez investigador del Instituto Ruđer Bošković de Zagreb y antiguo diputado de extrema derecha. No pierde la oportunidad de fustigar a Tito, el “dictador comunista”, mientras que la central eléctrica de Krško representa un legado directo de Yugoslavia...</p><p>Para los principales partidos políticos croatas, tanto de derechas como de izquierdas, el único desafío real es tratar de encontrar la solución económicamente más ventajosa al problema de los residuos.</p><p><strong>Gestionar los residuos de forma más económica</strong></p><p>La cuestión del almacenamiento de residuos ha estado abierta desde la construcción de la planta. En un principio se preveían siete ubicaciones, todas ellas en la mitad norte de Croacia, ya que el resto del subsuelo es cárstico, una piedra caliza porosa inadecuada para el almacenamiento de material radiactivo.</p><p>En 1998, Zagreb optó definitivamente por las colinas de Trgovska Gora. Supuestamente la menos sísmica del país, <strong>la región tenía la ventaja de estar casi despoblada</strong>. La ofensiva de las fuerzas croatas en el verano de 1995 había expulsado a la mayoría de los serbios que antes poblaban las marchas del este del país. En el territorio de este vasto municipio se encuentra el cuartel de Čerkezovac.</p><p>Según estimaciones de Hrvoje Prpić, los 15.000 lugareños deberían recibir <strong>45 millones de euros de indemnización</strong>, repartidos en 45 años. “Cada año, el Estado croata se ahorrará 15 millones de euros al no pagar a los eslovenos por el cuidado de sus residuos y, a cambio, sólo pagará un millón a los residentes locales, apenas el precio de pavimentar una carretera”, se indigna Daniel Prerad.</p><p>Pero la región merece una inversión seria. En un radio de cuatro kilómetros del antiguo cuartel, ninguna casa está conectada a la electricidad y sólo se puede acceder a los edificios por pistas de tierra. “La cuestión de la <strong>compensación económica</strong> nunca se ha discutido oficialmente. Lo que sabemos, lo hemos sabido por los medios de comunicación”, dice Nikola Arbutina, alcalde de Dvor. Es miembro del Partido Democrático Independiente Serbio (SDSS), que suele denunciar rápidamente las violaciones de los derechos de esta comunidad en Croacia. Extrañamente, el partido, que apoya al gobierno conservador de Andrej Plenković, permanece en silencio esta vez, sugiriendo un “acuerdo” nuclear. En cualquier caso, los votantes de la región son demasiado pocos como para interesar realmente a los políticos de Zagreb.</p><p>“Al haber pasado por alto la cuestión del almacenaje de residuos radioactivos, <strong>Croacia está ahora contra las cuerdas</strong>”, afirma indignado el diputado <em>verde</em> Tomislav Tomašević, miembro electo de la plataforma ciudadana Možemo! Como todos los opositores a Čerkezovac, denuncia la falta de transparencia del Estado. Según él, “un asunto tan sensible necesita un verdadero debate público y la organización de un referéndum”. Sin embargo, hace ya seis años que no se debate sobre energía nuclear en el Sabor, el Parlamento croata.</p><p>El ecologista Toni Vidan denuncia el cinismo de las autoridades: “La planta de Čerkezovac se eligió porque <strong>no hay ningún grupo de presión lo suficientemente fuerte como para oponerse a ella</strong>. Los otros emplazamientos estudiados estaban en zonas que tenían peso político en Zagreb, por eso se descartaron”.</p><p>Un cuarto de siglo después del final de los combates, Banovina, donde se encuentra Čerkezovac, sigue siendo un territorio marcado. “La región está luchando por recuperarse. Ha sido reconocido como 'interés especial' por el Estado, pero es como si se hubiera olvidado”, se lamenta el director Daniel Pavlić, que participa, en el ámbito local, en la defensa del medio ambiente. “<strong>No hay inversiones, no hay puestos de trabajo y la gente se marcha de forma masiva. Acabará pareciendo Chernóbil con los residuos radiactivos que quieren almacenar”. </strong>Recuerda que esta elección es “más aberrante si cabe por que la planta de Čerkezovac está a menos de un kilómetro de una zona clasificada como Natura 2000”.</p><p>Situada en la orilla occidental del Una, el río que marca la frontera con Bosnia-Herzegovina, la localidad de Dvor se encuentra, efectivamente, en el corazón de una región rural y virgen. Los habitantes querrían desarrollar <strong>la agricultura ecológica y el turismo sostenible</strong>, sus últimas esperanzas para salir del bache económico, pero la llegada de residuos radiactivos, incluso de baja y media actividad, tendrá inevitablemente un efecto repulsivo. “Está acabando con cualquier perspectiva de futuro para las personas que ya son las más pobres de Croacia”, afirma Daniel Prerad.</p><p>En los últimos años se han celebrado concentraciones que han reunido a varios miles de opositores, pero los vecinos no ocultan su <strong>pesimismo</strong>. “Aquí nadie lo ve con buenos ojos, pero no sabemos cómo evitarlo”, dice uno de ellos. El consejo municipal de Dvor sólo ha aprobado una resolución que prohíbe la instalación de un vertedero de residuos radiactivos en el territorio del municipio, pero no es vinculante. Mientras tanto, el desfile de camiones que entran y salen de Čerkezovac que presencian los vecinos continúa tranquilamente.</p><p><strong>Bosnia-Herzegovina quiere un arbitraje internacional</strong></p><p>En Bosnia-Herzegovina, al otro lado del río Una, la lucha también está tratando de organizarse. Se ha creado un colectivo de ciudadanos en la ciudad de Novi Grad, con el apoyo de las autoridades locales. “Si los residuos radiactivos se almacenan en el Trgovska Gora, no sólo se verá afectada la población de Novi Grad, sino los 300.000 habitantes que viven a lo largo del río Una”, critica el alcalde Miroslav Drljača. “Los pozos utilizados por el ayuntamiento, infraestructura para la que hemos invertido 5,5 millones de euros, están situados a 900 metros del emplazamiento. A la menor fuga, estas fuentes de agua potable se contaminarán”.</p><p>Los residentes bosnios de Una han recibido en varias ocasiones el apoyo del Gobierno central de Sarajevo. “Se trata de una cuestión en la que Bosnia-Herzegovina comparten una misma postura”, subraya el presidente del Parlamento, Denis Zvizdić, algo bastante raro en este país todavía minado por las divisiones. “Si Croacia decide [instalar residuos radiactivos en] Trgovska Gora, no dudaremos en <strong>movilizar todos los convenios internacionales que sean necesarios</strong> e iniciar un procedimiento de arbitraje”, continúa. Sin embargo, el tema aún no se ha incluido en la agenda de las reuniones bilaterales entre los dos vecinos.</p><p><strong>¿Tendrá Croacia tiempo de encontrar un plan B antes de la fecha límite de 2023?</strong> No está claro. “Nadie puede predecir dónde y cuándo temblará la tierra”, señala el ecologista de Novi Grad, Mario Crnković. “La rotación de la microplaca del Adriático continuará y la actividad sísmica que provoca no se detendrá por imperativo de algunos políticos irresponsables”.</p><p><strong>Traducción: Mariola Moreno</strong></p><p><em>Leer el texto en francés:</em></p><p><span id="doc_87371"></span></p><p>nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jul 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jean-Arnault Dérens | Laurent Geslin | Simon Rico (Mediapart)]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Croacia y Eslovenia comparten una central nuclear con cuyos residuos no saben qué hacer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Energía nuclear,Croacia]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Europa hace penitencia en los 25 años de la matanza de Srebrenica, gran "fracaso" de la comunidad internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/europa-penitencia-25-anos-matanza-srebrenica-gran-fracaso-comunidad-internacional_1_1185218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/bc7bf158-ecae-4633-8172-25a7d677f294_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa hace penitencia en los 25 años de la matanza de Srebrenica, gran "fracaso" de la comunidad internacional"></p><p>El 11 de julio de 1995 comenzó en el municipio de <strong>Srebrenica</strong>, en Bosnia y Herzegovina, lo que la Historia ha conocido como <strong>la mayor masacre en suelo europeo desde la II Guerra Mundial:</strong> la ejecución sumaria de más de 8.300 civiles musulmanes bosnios o bosniacos, hombres y niños, a manos de las fuerzas de la llamada República Srpska, la entidad serbia dentro de Bosnia, emergida a partir de la compleja realidad de las Guerras de Yugoslavia, según informa Europa Press.</p><p>La masacre de Srebrenica fue <strong>tanto una atrocidad como un fracaso absoluto de la comunidad internacional</strong>. En un mensaje conmemorativo esta semana, el secretario general de la ONU, <strong>António Guterres</strong>, reconoció sin paliativos que tanto Naciones Unidas como la comunidad internacional "le fallaron al pueblo de Srebrenica". "Como dijo el antiguo secretario general Kofi Annan, este fracaso nos perseguirá para siempre", añadió Guterres sobre lo que la Comisión Europea describió también esta semana como "<strong>una herida abierta en el corazón de Europa</strong>".</p><p>La ex embajadora de Alemania en Montenegro, Gudrun Steinacker, lo considera también "un fracaso de Europa" y, en términos generales, la culminación de "cuatro años de <strong>guerra y limpieza étnica</strong>, <strong>campos de concentración</strong>, expulsiones en masa y violaciones colectivas" en Bosnia-Herzegovina, "que podrían haber incitado a prevenir lo que ocurrió", explica a Deutsche-Welle.</p><p>Un cuarto de siglo después, el desarrollo de los acontecimientos arroja un resultado esquivo. Los dos máximos responsables de la matanza, el líder político de los serbobosnios <strong>Radovan Karadzic</strong> y el ejecutor directo de la operación, el comandante <strong>Ratko Mladic</strong>, fueron condenados a cadena perpetua. Sin embargo, son solo la punta del iceberg. <strong>Decenas de implicados han escapado impunes</strong> mientras las autoridades serbias, por su parte, siguen manteniendo su negativa a reconocer la masacre de Srebrenica como un genocidio.</p><p>El antecedente inmediato de la masacre es la<strong> declaración de independencia de la República de Bosnia y Herzegovina en 1991 </strong>y su posterior reconocimiento internacional mayoritario por parte de la comunidad internacional durante el mes de abril de 1992, en uno de los primeros episodios de la descomposición de la antigua Yugoslavia: la guerra civil que allí ocurrió, entre 1992 y 1995.</p><p>Karadzic justificó su operación en la amenaza que, según testificaría años después, representaban los bosniacos, con el entonces presidente de Bosnia <strong>Alija Izetbegovic</strong> a la cabeza, a quien acusó de formar un "consejo secreto de defensa" con la <strong>intención de aniquilar a la población serbia</strong>.</p><p>También Mladic usó al <strong>Partido Musulmán de Acción Democrática de Bosnia </strong>liderado por Izetbegovic (fallecido en 2003) como motivo del ataque contra Srebrenica. Según palabras del abogado del comandante, Branko Lukic, las autoridades de la República Srpska consideraban al mandatario como un fanático absolutamente convencido de la <strong>imposibilidad de la paz </strong>entre la fe islámica y las instituciones sociales y políticas no islámicas.</p><p>Sin embargo, los motivos de Karadzic y Mladic, a juicio de los supervivientes, se remontaban siglos antes. Los mensajes enviados por el comandante a sus fuerzas llamaban a la <strong>venganza histórica </strong>por la derrota sufrida por el príncipe serbio Lazar en la batalla de Kosovo,<strong> hacía más de 600 años</strong>, a manos de los musulmanes otomanos.</p><p>Solo un año después de Srebrenica, Karadzic escribió las siguientes líneas: "El guerrero serbio lucha contra los turcos desde Kosovo hasta hoy. Es la misma lucha épica por sobrevivir, por la vida, que siempre está<strong> amenazada por el mismo enemigo: el turco</strong>, que desde 1389 no ha permitido a los serbios vivir en paz", según documentos recogidos por la cadena alemana Deutsche Welle.</p><p><strong>La matanza</strong></p><p>Los serbios comenzaron la planificación estratégica de la masacre en marzo de 1995. Para entonces, llevaban meses asediando la llamada "ciudad de la plata", cerca de la frontera con Serbia y <strong>declarada en abril de 1993 como "zona segura" por Naciones Unidas</strong>, junto a otras poblaciones como Zepa y Gorazde, bajo la supuesta salvaguarda de 400 <strong>cascos azules holandeses</strong> de la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR).</p><p>La presencia de las fuerzas de paz no intimidó a las fuerzas serbias, que entraron en la ciudad el 11 de julio de 1995. La población, aterrorizada, se repartió entre los bosques cercanos, <strong>a donde huyeron 15.000 bosniacos</strong>, y la base holandesa de Potocari, un suburbio de la ciudad, que terminó acogiendo a otros 20.000.</p><p>Lo ocurrido a continuación lleva siendo un estigma para la comunidad europea —y para Países Bajos, en particular— que dura un cuarto de siglo. El comandante Mladic citó al jefe del destacamento holandés, <strong>Thomas Karremans</strong>, en un hotel de Bratunac. El coronel holandés l<strong>legó a brindar con Mladic</strong> tras acordar con él que le dejaran salir a él y a sus hombres del cuartel. En ese momento, <strong>miles de bosniacos quedaron a merced de los militares serbobosnios</strong>. El 12 de julio, las fuerzas de Mladic entraron en el cuartel general de los cascos azules con el pretexto de trasladar a los refugiados a zona bajo control bosnio.</p><p>Las consecuencias de este "traspaso de competencias" fueron atroces. <strong>Unos 8.100 varones fueron ejecutados por los militares serbios</strong>, junto a temibles fuerzas paramilitares como Los Escorpiones —fundados por el jefe de los servicios de seguridad serbios, Jovica Stanisic— en los días siguientes en Srebrenica y alrededores. Las mujeres y las niñas fueron trasladadas, tras arduas negociaciones con la ONU, a territorio bosniaco.</p><p>Sin embargo, para entonces las fuerzas serbias habían perpetrado una <strong>campaña de violación en masa </strong>como parte de su política de limpieza étnica. El trauma de las supervivientes y la impunidad de sus violadores ha dificultado la estimación de las cifras, que oscilan <strong>entre 20.000 y 50.000 mujeres</strong>.</p><p><strong>Consecuencias</strong></p><p>Karadzic y Mladic fueron condenados a cadena perpetua por el tribunal de Naciones Unidas en La Haya hace sólo unos años, después de una larga fuga, al igual que otros cómplices. Sin embargo, y como apuntan los diferentes grupos dedicados a preservar la memoria de las víctimas, <strong>la mayoría de los perpetradores siguen aún en libertad</strong>. De hecho, muchos han huido a Serbia y viven allí sin ningún tipo de preocupaciones.</p><p>Y los bosniacos no olvidan. En 2015, el entonces primer ministro serbio y ahora presidente, <strong>Aleksandar Vucic</strong>, tuvo que salir a toda prisa del Memorial de Potocari, el habitual lugar de conmemoración de la masacre, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2015/07/11/echan_pedradas_primer_ministro_serbio_del_acto_conmemoracion_matanza_srebrenica_35312_1022.html" target="_blank">al recibir pedradas de los asistentes</a> al 20º aniversario de la matanza tras reiterar que el <strong>"99,9% de los serbios"</strong> no participaron en esta atrocidad.</p><p>Si bien el Gobierno holandés dimitió en 2002 por la publicación de un informe crítico con la actuación de las fuerzas de paz, <strong>Karremans, por su parte, nunca fue juzgado</strong>, a pesar de que fue captado en vídeo brindando con Mladic antes de abandonar a su suerte a los bosniacos.</p><p>En 2007, el <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2014/07/16/un_tribunal_holandes_declara_paises_bajos_responsable_por_evitar_ejecucion_300_bosnios_srebrenica_19616_1022.html" target="_blank">Tribunal de Distrito de La Haya</a> declaró a<strong> Países Bajos culpable de entregar a más de 300 civiles</strong> en un dictamen especialmente duro con los efectivos holandeses. "Debieron prever que las 300 personas entregadas a los serbios serían asesinadas", según el tribunal.</p><p>No conviene olvidar otro aspecto importante de las consecuencias de la matanza de Srebrenica: <strong>su impacto en el Derecho Internacional</strong>. La masacre fue el detonante de la iniciativa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para crear el <strong>Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY)</strong>, con un mandato sobre genocidio, crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra, y el organismo responsable de las condenas a Mladic y Karadzic</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2020 11:18:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Genocidio,Guerra Bosnia,Serbia,Ratko Mladić,Radovan Karadžić]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina, un callejón sin salida para los refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/bosnia-herzegovina-callejon-salida-refugiados_1_1177655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3a6322df-0800-4933-b418-f9ca12476151_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bosnia y Herzegovina, un callejón sin salida para los refugiados"></p><p>Se han abrigado lo mejor que han podido. Algunos llevan <strong>mantas echadas sobre los hombros</strong>, un hombre sostiene un paraguas verde, todos llevan colgada una mochila grande en la espalda y un saco en el brazo. Las despedidas son breves con los compañeros que se alojan en el campamento de Vučjak en Bosnia-Herzegovina. Esta tarde de niebla, 25 de ellos se dirigen a la frontera con Croacia, miembro de la Unión Europea, a menos de una hora a pie. 25 dispuestos a entrar en el <em>game</em>, el más que arriesgado "juego" de cruzar la frontera.</p><p>“Ya he intentado pasar seis veces", dice Muhammad, un joven paquistaní. "Cada vez que nos arrestan, la policía croata nos ordena que pongamos los teléfonos móviles frente a nosotros y los rompen. <strong>También tenemos que darles todo nuestro dinero</strong>. Luego queman nuestras bolsas, nuestra ropa de abrigo y nuestros zapatos. Acto seguido nos llevan de vuelta a la frontera de Bosnia y Herzegovina. "A pesar de este maltrato repetido, el joven reanudará el <em>juego</em> tan pronto como haya conseguido dinero para recuperar su <em>equipación</em>. Según él, se necesitan 300 euros para recorrer los diez días de caminata, escondidos, hasta Eslovenia. No para los contrabandistas, sino <strong>para comprar un teléfono, ropa de abrigo nueva y comida</strong>.</p><p>El campamento de Vučjak se levantó el 16 de junio en el sitio altamente contaminado (de metano) que ocupaba un antiguo vertedero, a unos diez kilómetros de Bihać, en el noroeste de Bosnia y Herzegovina. La frontera croata se cruza por las montañas. Durante la guerra quese libró en los 1990, la zona estaba muy disputada y la zona en las inmediaciones del campamento sigue estando llena de minas.</p><p>Durante el verano, la tierra estuvo infestada de serpientes. Este otoño, son los jabalíes los que, todas las noches, vienen a buscar comida incluso en las tiendas de campaña proporcionadas por la Cruz Roja turca. <strong>Hay de 800 a 1.000 de ellos durmiendo en este estercolero</strong>, en un lugar inmundo; hombres solos, a los que se les negó la entrada a los campamentos superpoblados de Bihać y Velika Kladuša, dirigidos por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que ahora sólo aceptan menores y familias.</p><p>Según Nihal Osman, coordinadora local de Médicos sin Fronteras (MSF), entre 7.000 y 8.000 migrantes aguardan en el cantón de Bihać; 3.200 en los campos de Bira, Miral, Sedra y Borići, más de 4.000 en casas vacías o fábricas abandonadas o en las tiendas de campaña de Vučjak. En el campamento, las condiciones sanitarias son aterradoras.</p><p>Muchos refugiados regresan heridos del <em>juego</em>, tras los <strong>abusos de la Policía croata</strong>. Casi todos sufren diarrea y enfermedades de la piel, incluidos <strong>muchos casos de sarna</strong>. El ayuntamiento de Bihać entrega 20.000 litros de agua al día, pero <strong>las duchas al aire libre están llenas de basura</strong>. Los residentes deben hacer sus necesidades en el exterior: los aseos han estado fuera de servicio durante mucho tiempo. Con las nieblas húmedas del otoño, algunas tardes las temperaturas ya son negativas; muchos sufren de gripe, mientras que MSF informa de numerosos casos de tuberculosis y SIDA.</p><p><strong>"Si estas personas siguen al aire libre, como hoy, algunos morirán este invierno"</strong>, advierte Nihal Osman. Aquí, las temperaturas pueden descender por debajo de -20°C y las hogueras hechas con ramaje no serán suficientes. "La ONG no interviene en el campamento de Vučjak, negándose a apoyar su existencia. Para llevar a cabo su misión humanitaria, su personal opera en una pequeña clínica en la aldea vecina, a pesar de la <strong>hostilidad de los residentes locales</strong>. "Tenemos que ser discretos. Cerramos a las 3 de la tarde, antes de que la gente regrese del trabajo", cuenta Nihal Osman.</p><p>Sólo la Cruz Roja local entrega una comida al día -este lunes un cacito de arroz, un poco de salsa de carne, unas finas rebanadas de pan y un litro de soda-. Desde el verano, las organizaciones internacionales instan a las autoridades bosnias a encontrarles otro lugar, pero han hecho oídos sordos. "Todo el mundo se centra en el escándalo humanitario en Vučjak", dice Nihal Osman, "pero <strong>el problema es europeo</strong>. Cada vez son más las personas que toman la ruta de los Balcanes y el cantón de Bihać es la salida natural". De hecho, Bihać, en el extremo noroccidental de Bosnia-Herzegovina, es el punto más cercano a Eslovenia e Italia, el objetivo que todos los que llegan hasta aquí quieren alcanzar. Buscar asilo allí y continuar su viaje más tranquilamente hacia los países de la Unión Europea occidental y septentrional. En el caso de Bosnia y Herzegovina, en 2019 se registraron 28.327 llegadas oficiales, casi 5.000 más que en 2018 y <strong>casi 30 veces más que en 2017.</strong> En Europa, sólo Grecia registró más llegadas. <strong>Bosnia y Herzegovina supera ahora a España e Itali</strong>a.</p><p>Al recordar su experiencia personal durante la guerra de 1992-1995, los habitantes del cantón de Una Sana miraron inicialmente con simpatía y solidaridad a los exiliados varados en este callejón sin salida de la ruta de los Balcanes. Pero <strong>a día de hoy prevalece un sentimiento de cansancio y exasperación</strong>. En las últimas semanas se han convocado varias <strong>manifestaciones contra los migrantes en Bihać</strong> y las autoridades locales bloquean los esfuerzos de los pocos trabajadores humanitarios sobre el terreno, como Médicos sin Fronteras. De hecho, los refugiados pagan un precio muy precio por los oscuros cálculos políticos realizados por las autoridades locales y las de la capital, Sarajevo.</p><p><strong>Una larga odisea balcánica</strong></p><p>El control fronterizo y la gestión de la migración son teóricamente responsabilidad del Estado Central de Bosnia y Herzegovina y de su Ministerio de Seguridad, pero el cantón de Una Sana, que tiene su propio Ministerio del Interior, es responsabilidad de la Federación de Bosnia y Herzegovina, una de las dos "entidades" de este país todavía dividido. Sin embargo, las autoridades del cantón creen que han sido abandonadas por las autoridades federales y que deben hacer frente solas a la crisis. Por lo tanto, su política tiene por objeto hacer lo más difíciles posible las condiciones de vida de los migrantes para <strong>disuadirlos de permanecer en su territorio</strong>. Durante las últimas dos semanas, incluso han prohibido la circulación de refugiados. Y, los que son acorralados en la calle por la Policía, son enviados inmediatamente a Vučjak.</p><p>Por su parte, la OIM, que gestiona todos los campamentos en Bosnia y Herzegovina, delegando los poderes normalmente conferidos al Estado, también está tratando de reubicar a los migrantes e insiste en la apertura de otros campamentos oficiales en el interior del país, en Tuzla o Sarajevo. Algo que es poco probable que se lleve a cabo, ya que Bihać sigue siendo la "puerta de entrada" a Croacia. Además, muy pocos migrantes se atreven a aventurarse por el norte de Bosnia, que depende de la República Srpska, la otra "entidad" del país, cuyas autoridades abogan por la firmeza absoluta y se niegan a abrir centros de acogida.</p><p>En los campamentos oficiales, la OIM está aumentando las campañas de retorno voluntario. Muchos trabajadores humanitarios creen que la organización está menos preocupada por dar una respuesta humanitaria que por contribuir a la "gestión de la migración", es decir, a las <strong>políticas destinadas a disuadir a los exiliados de intentar llegar a la Unión Europea</strong>. Y les sorprende la ausencia casi total de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), que parece haber delegado sus poderes en la OIM. Ni siquiera el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) está presente. Sólo un puñado de secciones nacionales de la Cruz Roja han enviado equipos.</p><p>"A las autoridades locales les gustaría que estas personas se fueran a otro lugar, ya que tienen demasiados inmigrantes que gestionar en su territorio", añade Hannu Pekka Laiho, en una misión de observación de la Cruz Roja finlandesa. El problema es que cada uno de los actores implicados en esta crisis se pasa la pelota: los bosnios, pero también la OIM y la Unión Europea". Apoyado en su bastón, el hombre se muestra conmovido por el destino de los desafortunados que terminan aquí. "Todo el mundo quiere acabar con Vučjak. Mientras, estas personas se encuentran abandonadas a su suerte. <strong>La tensión es palpable</strong>, pero me sorprende que no sea aún peor dadas las condiciones en las que deben vivir estos hombres. Todos los días me preguntan si se van a abrir nuevos campamentos en Bosnia o Croacia. No tengo nada concreto que decirles".</p><p>Dos nacionalidades dominan en Vučjak, los afganos y los paquistaníes, que se miran con hostilidad, cada uno en una zona. Los magrebíes, que no eran bien vistos, no se atrevieron a quedarse y se han ocupado sus viviendas. Este verano, un palestino murió asesinado por una herida de arma blanca. Sin embargo, también hay algunos indios, e incluso tres senegaleses, que <strong>han encontrado refugio en el sector afgano</strong>. Djallo, de 33 años, es de Kédougou, en la frontera entre Guinea y Malí. Primero se trasladó a Turquía y luego a Grecia, donde trabajó en granjas durante dos años. Luego se embarcó en la ruta de los Balcanes, después de ahorrar suficiente dinero, pensó, para unirse a un país rico de la UE.</p><p>Djallo detalla los pasos de su larga odisea balcánica. Cruzó las fronteras de Macedonia del Norte y luego de Serbia clandestinamente, pagando en cada ocasión varios cientos de euros a los traficantes de personas. En Preševo, en el sur de Serbia, los pakistaníes le vendieron por diez euros un <strong>justificante falso de una solicitud de asilo en Serbia</strong>, un documento que se puede obtener gratis. Luego pagó 150 euros por la travesía en barco por el Drina, el río que separa Serbia y Bosnia y Herzegovina, para posteriormente viajar a la región desde Bihać en autobús. Ha permanecido en Vučjak durante el último mes.</p><p>"En el norte de Macedonia, me quedé atrapado en una aldea donde retienen a la gente si las familias no envían dinero", asegura, entre temblores, envuelto en su desgastado abrigo y calzado con unos zapatos de plástico desparejados. Dos días antes, Djallo fue repatriado al campamento tras haber sido devuelto violentamente de Croacia. "Habíamos estado caminando con un grupo de paquistaníes y afganos durante diez días. Nos detuvieron cerca de Eslovenia y nos trajeron aquí... No opuse resistencia, pero <strong>la policía me lo quitó todo"</strong>. Desesperado, sin dinero, Djallo planea volver. Al menos hasta Grecia, "porque allí, al menos, se puede trabajar y ganar algo de dinero". <strong>La violencia de la Policía croata tiene como objetivo disuadir a la gente de emprender el viaje</strong>. Zagreb ha recibido felicitaciones de sus socios europeos por su "buena gestión" de las fronteras e incluso puede ser invitada a unirse pronto al <em>espacio Schengen</em>. </p><p><strong>Traducción: Mariola Moreno</strong></p><p><em>Leer el texto en francés:</em></p><p><span id="doc_30122"></span></p><p><span id="k3vsbvo7vgibn8cwx"></span><span id="k3vsbvn869h5imzyn"></span></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Dec 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Mariola Moreno]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina, un callejón sin salida para los refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Inmigración irregular,Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/belgrado-20-anos-despues-bombardeos-otan-europa-maltratado_1_1170430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/ad737f64-2beb-4315-88e2-0119d4d077a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”"></p><p>Han pasado dos décadas pero el esqueleto derruido de los antiguos ministerios de Defensa de <strong>Yugoslavia</strong> y <strong>Serbia</strong> continúan tal y como se quedaron la madrugada del 30 de abril de 1999, después de que la aviación de la <strong>OTAN</strong> los demoliese con sus bombas. Es el recordatorio de una ofensiva que la mayoría de los serbios ven como una agresión histórica, y que significó el final de la <strong>guerra de Kosovo</strong>, iniciada tres años antes.</p><p>Desde una garita un soldado vigila el recinto, y una pancarta en cirílico dice: “Ministerio de Defensa y del Ejército de Serbia”. Es la única reseña que anuncia lo que significa ese tropel confuso de cemento y ladrillos rojos hundidos y perforados. A la escena, propagandística de por sí, el Ayuntamiento de <strong>Belgrado</strong> ha decidido colocarle en la fachada una enorme lona publicitaria con la imagen de varios militares tras la bandera nacional y la frase “Solo puede hacerlo quien no conoce el miedo, ¡adelante!”, atribuida a <strong>Vojvodas Živojin Mišić</strong>, considerado un héroe tras participar en guerras como las de finales del siglo XIX contra los turcos.</p><p>La operación <strong>Fuerza Aliada</strong>, como se llamó a la campaña de bombardeos, fue la segunda gran maniobra de guerra de la OTAN desde su creación —la primera se produjo en 1995 durante la <strong>guerra de Bosnia</strong>—, y la justificó alegando que el entonces presidente serbio, <strong>Slobodan Milošević</strong>, estaba llevando a cabo una campaña de limpieza étnica contra los albaneses de la provincia autónoma de <strong>Kosovo</strong>. Aun así, cuando el que fuera secretario general del organismo militar transnacional, <strong>Javier Solana</strong>, ordenó los ataques sobre lo que quedaba de Yugoslavia (Serbia y Montenegro), lo hizo sin el consentimiento del <strong>Consejo de Seguridad de la ONU</strong>, una decisión que suscitó controversia y acusaciones de <strong>crímenes de guerra</strong> por la muerte de civiles en, al menos, 90 incidentes. Posteriormente también se supo que la Alianza Atlántica había llegado a utilizar uranio empobrecido en varias de las más de 23.500 bombas que arrojó, escudándose en la inexistencia de un texto que prohibiese expresamente su uso.</p><p>  </p><p> Una lona publicitaria cubre los restos del antiguo ministerio de Defensa de Yugoslavia. En ella se lee: “solo puede hacerlo quien no conoce el miedo, ¡adelante!”. ALBERTO MESAS</p><p>Como sucede en todos los conflictos las cifras cambian en función de quién las aporta, pero reuniendo los datos oficiales de ambos contendientes e <a href="https://www.hrw.org/reports/2000/nato/Natbm200.htm" target="_blank">informes como el de la ONG Human Rights Watch</a>, en los casi 80 días que duró el asedio aéreo (del 24 de marzo hasta el 11 de junio) <strong>murieron entre 1.200 y 5.000 civiles</strong>, casi 500 soldados yugoslavos y más de 100 policías, y tres periodistas chinos. También perdieron la vida dos soldados estadounidenses en un accidente de helicóptero que en ese momento no estaba en combate. Los heridos de la población civil rondaron los 10.000 y los que huyeron a zonas alejadas del combate o <a href="https://www.unhcr.org/en-lk/excom/standcom/3ae68d19c/kosovo-refugee-crisis-independent-evaluation-unhcrs-emergency-preparedness.html" target="_blank">buscaron refugio en otros países</a> se contaron por decenas de miles.</p><p>Esto último es lo que le pasó a <strong>Čedomir</strong>, el propietario de un puesto callejero itinerante de comida típica que él mismo prepara, en el barrio de Stari Grad (el centro de Belgrado). Es sábado y su sobrina <strong>Ljerka</strong>, una adolescente de 17 años, está en la tienda y accede a hacer de traductora al inglés. “Lo intentaré, pero no habléis muy rápido”, advierte.</p><p>Čedomir cuenta cómo poco más de una semana después de que empezasen a caer las bombas tuvo que cruzar la frontera de <strong>Rumanía</strong>: “Mi padre era electricista en una empresa de reparación de aviones, un día llegó y sus jefes les dijeron a todos que ya no podían trabajar allí porque corrían peligro. Decían que los aviones estaban bombardeando fábricas como esa y que tenían que cerrar”. Efectivamente, después de los primeros días eliminando objetivos militares, la OTAN pasó a destruir infraestructuras económicas y estratégicas como puentes, edificios gubernamentales, plantas de industria pesada y energética o sedes de medios de comunicación.</p><p>“Entonces vivíamos en Savamala [en la orilla oriental del río Sava], yo tenía 12 años […] Mi hermana, que era enfermera, y mi madre, que cuidaba a mi abuela, se quedaron en Belgrado, pero a mi hermano pequeño y a mí nos mandaron con mi padre a Timisoara [al oeste de Rumanía]”. Allí, explica, su padre no tardó en encontrar trabajo en un taller de autobuses hasta que, casi tres meses después, regresaron: “Nos enteramos de que la guerra había terminado y queríamos volver a casa cuanto antes, pero mi padre desconfiaba [...] llamó a un montón de parientes y amigos hasta convencerse”.</p><p>Apenas un año después de la intervención transatlántica otra ONG, <strong>Amnistía Internacional</strong>, <a href="https://www.amnesty.org/en/documents/eur70/018/2000/en/" target="_blank">publicó un informe</a> en el que acusaba a la OTAN de haber cometido crímenes de guerra durante la<em> Operación Aliada</em>, que en opinión del organismo violó el derecho internacional. Entre otras actuaciones, criticaba el bombardeo sobre las sedes de la radio y la televisión de Belgrado, donde murieron casi 20 civiles. Una semana después del dosier, el <strong>Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia</strong> <a href="http://www.icty.org/en/press/final-report-prosecutor-committee-established-review-nato-bombing-campaign-against-federal" target="_blank">contraatacó con otro texto</a>. A través de la ex fiscal jefe suiza <strong>Carla del Ponte</strong>, la Corte de La Haya promulgó un análisis jurídico elaborado por expertos que exculpaba completamente a la OTAN de haber cometido irregularidades en las ofensivas aéreas y la eximía de responsabilidades penales por la muerte de civiles. No obstante, diez años después de la intervención transnacional, del Ponte publicó un libro en el que tildaba de controvertida la intervención de la OTAN.</p><p><strong>Nacionalismo y odio</strong></p><p>No es fácil encontrar en Belgrado a un serbio dispuesto a manifestar su opinión real acerca de la guerra y el conflicto kosovar. Muchos se excusan diciendo que ha pasado mucho tiempo y hay que dejarlo correr, o que eran jóvenes y no recuerdan bien lo que sucedió, otros rescatan ambiguas evasivas antibelicistas como “la guerra estuvo muy mal” o “es mejor para todos que haya paz”. Quizá porque hace calor y por los soportales donde ha aparcado no transita mucha gente <strong>Ranko</strong>, un taxista belgradense que ya conducía el suyo cuando Yugoslavia todavía eran seis repúblicas, se abre a decir lo que piensa.</p><p>A pesar de mostrarse apático hacia la política y asegurar que nunca ha votado, tiene interiorizado ese argumento del ellos frente al nosotros, de la Serbia que solo se defendió del agravio kosovar y por ello fue víctima de la injerencia militar extranjera: “[en 1998] Kosovo llevaba muchos años provocando y burlándose de Serbia, y luego los terroristas del <strong>UÇK</strong> empezaron a atacarnos […] Nosotros solo queríamos un país unido y sin enfrentamientos, pero entonces llegó Europa a bombardearnos [...] Me da igual lo que crean los putos albaneses y que Europa los haya reconocido. Ellos son de Serbia y siempre formarán parte de Serbia, aunque no les guste”.   </p><p> Una pancarta delante del Parlamento de Serbia (antiguo Parlamento de Yugoslavia) acusa a la guerrilla albanesa UÇK de haber secuestrado y asesinado a civiles serbios. ALBERTO MESAS</p><p>Es verdad que a principios de los 90 el UÇK, el autodefinido Ejército de Liberación de Kosovo, comenzó a crecer, a comprar armas de contrabando en <strong>Albania</strong> y a consumar ataques contra comisarías y autoridades yugoslavas en Kosovo, pero Ranko obvia, no se sabe si por interés o desconocimiento, los años anteriores de hostigamiento contra albaneses kosovares instigado por Serbia —cierre de medios en lengua albanesa, despidos masivos en empresas e instituciones públicas, prohibición de cátedra a profesores...—. Al hablar de la guerra de Bosnia tampoco cuenta cómo los líderes político y militar serbobosnios (<strong>Ratko Mladić</strong> y <strong>Radovan Karadžić</strong>, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/20/sentencia_haya_radovan_karadzic_srebrenica_sarajevo_guerra_bosnia_93084_1022.html" target="_blank">condenados a cadena perpetua en La Haya por crímenes de guerra y contra la humanidad</a>) ejecutaron en torno a 8.000 bosnios musulmanes por razones étnicas, un antecedente sobre el que la OTAN cimentó su intervención.</p><p>Dudoso futuro de Serbia y Kosovo en la UE</p><p>Pese a la desconfianza general de la sociedad y el rechazo frontal —y en ocasiones violento— de algunos grupos, como el <strong>Partido Radical Serbio</strong> del ultranacionalista  <strong>Vojislav Šešelj</strong>, hace unos años el Gobierno serbio inició los trámites para entrar en la <strong>Unión Europea</strong>. Bruselas concedió 2025 como la fecha aproximada del ingreso serbio, pero le exigió a su Gobierno que completara ciertos objetivos en los ámbitos económico o de conquistas sociales para que llegue a producirse la incorporación. Entre esas metas está la que Serbia jamás ha aceptado: el reconocimiento de Kosovo como un país independiente y soberano. Este es el mayor escollo y donde Europa incide con más vehemencia para que ambos territorios logren un acuerdo mediante el diálogo. Sin embargo, en los últimos meses la tensión no ha parado de intensificarse por episodios como la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/14/guerra_comercial_serbia_kosovo_cambian_bombas_aranceles_balcanes_yugoslavia_92879_1022.html" target="_blank">imposición kosovar de aranceles a productos serbios</a>, o su amago de crear un ejército propio; comportamientos que alejan sistemáticamente de Europa a las dos naciones.</p><p>Kosovo <strong>proclamó unilateralmente su independencia</strong> en el año 2008, e inmediatamente países como Estados Unidos, la gran mayoría de los países de la UE y las antiguas repúblicas que conformaban Yugoslavia, excepto Bosnia y Herzegovina, reconocieron esa independencia. Por supuesto Serbia se niega a hacer esa concesión y continúa considerando a Kosovo como una de sus provincias autónomas junto a Vojvodina (al norte). Debido a posibles similitudes con la situación en <strong>Cataluña</strong>, España tampoco ha llegado a reconocer jamás a Kosovo como un país independiente.</p><p>Ranko es tajante sobre el tema del ingreso de Serbia en la UE: “La Unión Europea es un timo, allí los jefes son Alemania y Francia y los demás países obedecen [...] Aquí hay muchas cosas que no funcionan bien, hay mucha corrupción, pero la UE no nos va a solucionar nada [...] Nosotros <strong>no queremos saber nada de Europa</strong>, ¿para qué?, Europa siempre nos ha maltratado”.</p><p>  </p><p> Un monumento en el Parque Tašmajdan de Belgrado recuerda a los niños muertos durante los bombardeos de la OTAN. A.M.</p><p>Con respecto a la hipotética entrada de Serbia en la OTAN, el pasado marzo el Instituto Europeo de Asuntos Exteriores publicó una encuesta cuyos datos son contundentes. Según el sondeo <strong>casi el 80% de los serbios se opone al ingreso</strong> en la Alianza transnacional. Del mismo estudio se desprende que más del 60% no está dispuesto a aceptar una disculpa oficial del organismo, cuya actuación tildan de “campaña al servicio de los intereses de Estados Unidos y Occidente”. Por el momento la incorporación de Serbia a la Organización continúa en el aire, algo que desea más el Gobierno que la población.</p><p>En 20 años han cambiado muchas cosas en Belgrado, se han asentado multinacionales como McDonald's o Starbucks, se han erigido edificios modernos de compañías extranjeras y se ha trabajado en su promoción, ofreciéndola al turismo como una capital europea moderna. Sin embargo, y tal y como sucedía a finales de los años 90, el nacionalismo excluyente hacia los albaneses continúa, muchos serbios exhiben pegatinas en sus coches con la frase <strong>"Kosovo es Serbia"</strong>, en los mercadillos se siguen vendiendo <em>souvenirs</em> que hacen referencia a una Yugoslavia unida y a una Serbia con Kosovo en su territorio, y los principales periódicos generalistas siguen hablando y recordando la guerra desde las crónicas de desfiles militares y las fotos con banderas de la patria; y lo hacen porque, aunque hayan pasado 20 años, la intención es que no se olvide nunca.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Belgrado 20 años después de los bombardeos de la OTAN: “Europa siempre nos ha maltratado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Bruselas,Cataluña,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra,Estados Unidos,Europa,Grupos terroristas,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Guerra Kosovo,Guerrillas,Kosovo,ONU,Javier Solana,Amnistía Internacional,Unión Europea,España,Human Rights Watch,Rumanía,Serbia,Racismo,OTAN,Tribunal Internacional de La Haya,McDonald's,Ratko Mladić,Radovan Karadžić]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Merkel y Macron tantean la relación entre Serbia y Kosovo pero se desentienden de "prescribir una solución"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/merkel-macron-tantean-relacion-serbia-kosovo-desentienden-prescribir-solucion_1_1169957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/381c3a30-62a4-428f-953a-489345904624_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Merkel y Macron tantean la relación entre Serbia y Kosovo pero se desentienden de "prescribir una solución""></p><p>La canciller alemana, <strong>Angela Merkel</strong>, y el presidente francés, <strong>Emmanuel Macron</strong>, han organizado en Berlín una cumbre entre los países de los Balcanes para tantear la estabilidad de las <a href="http://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/14/guerra_comercial_serbia_kosovo_cambian_bombas_aranceles_balcanes_yugoslavia_92879_1022.html" target="_blank">tensas relaciones entre Serbia y su provincia autónoma, Kosovo</a>, que pretenden entrar en la Unión Europea y los principales organismos transnacionales en los próximos años. Al encuentro han asistido jefes de Estado y de Gobierno de Serbia, Montenegro, Macedonia del Norte, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia y Kosovo.</p><p>Merkel y Macron han emitido este lunes un comunicado conjunto en el que ambos han recalcado la <strong>importancia de la estabilidad en la región</strong>. Sin embargo, la canciller alemana, ha dejado claro que la reunión no tenía como objetivo encontrar una solución, sino <strong>buscar opciones para un desarrollo positivo en la región</strong>. "No es nuestro objetivo prescribir una solución para Belgrado y Pristina", ha aseverado Macron. Según fuentes del Palacio del Elíseo han afirmado que Francia quiere aumentar su influencia en la antigua región de conflicto.</p><p>En la reunión también ha estado presente la máxima responsable en política exterior de la Unión Europea, <strong>Federica Mogherini</strong>, quien dirigió un diálogo entre Belgrado y Pristina. Esas conversaciones se frenaron el año pasado, después de que <strong>Serbia bloqueara la admisión de Kosovo en Interpol</strong>. Kosovo tomó represalias imponiendo aranceles elevados a los productos serbios. Sin embargo, en términos más generales, la relación ha sido complicada durante años, ya que Belgrado <strong>se ha negado a reconocer a Kosovo desde que declaró la independencia</strong> de Serbia en 2008.</p><p>Serbia ha estado celebrando conversaciones para unirse a la Unión Europea desde 2014, pero la resolución del problema de Kosovo es una condición clave. Muchos líderes de la UE se han sentido <strong>alarmados ante la posibilidad de un intercambio de tierras</strong>, que los funcionarios serbios lanzaron por primera vez el año pasado. Temen que tal acuerdo abra viejas heridas en una región aún marcada por los conflictos étnicos de los años noventa.</p><p>En términos generales, esta idea probablemente haría que el norte dominado por los serbios de Kosovo comience a comerciar con el valle del sur de Serbia, que es principalmente de origen albanés como el resto de Kosovo. El presidente de Kosovo, <strong>Hashim Thaci</strong>, ha subrayado este lunes su oposición a la idea y ha manifestado que "nunca comerciará con los territorios de Kosovo". Sin embargo ha afirmado que consideraría las correcciones fronterizas para normalizar las relaciones.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2019 07:41:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Merkel y Macron tantean la relación entre Serbia y Kosovo pero se desentienden de "prescribir una solución"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Eslovenia,Kosovo,Macedonia del Norte,Montenegro,Unión Europea,Angela Merkel,Serbia,Croacia,Emmanuel Macron]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/veredicto-karadzic-reabre-fisuras-bosnia-herzegovina_1_1168565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/486ac200-5c6a-4627-8501-8560b3c6ced1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina"></p><p>La <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/03/20/sentencia_haya_radovan_karadzic_srebrenica_sarajevo_guerra_bosnia_93084_1022.html" target="_blank">condena a cadena perpetua</a> que ha recibido este miércoles el ex líder serbobosnio <strong>Radovan Karadzic</strong> por genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad ha reabierto las fisuras étnicas en Bosnia y Herzegovina, donde muchos serbobosnios le siguen considerando un héroe. "Muchos en esta región pensaron, cuando se creó el tribunal de La Haya, que traería verdad. Pero con el paso del tiempo eso se ha perdido porque este tribunal <strong>ha usado un enfoque discriminatorio</strong>", ha criticado en declaraciones a la prensa <strong>Milorad Dodik</strong>, el representante serbio en la Presidencia tripartita del país.</p><p>En la misma línea, el presidente del Parlamento de la entidad serbia de Bosnia, la República Srpska, <strong>Nedeljko Cubrilovic</strong>, ha acusado al Mecanismo Residual para Tribunales Penales Internacionales, responsable del fallo, de actuar de forma "parcial" con el objetivo de "proclamar a los serbios y sus líderes como únicos culpables de la guerra civil". El jefe del Partido Democrático Serbio, que Karadzic fundó antes de la guerra (1992-1995), ha tildado la sentencia de <strong>"política, infundada y escandalosamente injusta"</strong>. El tribunal de La Haya pretende continuar con "la satanización del pueblo serbio", ha denunciado <strong>Vukota Govedarica</strong>. En apoyo de Karadzic también se han manifestado otros criminales de guerra condenados por la Justicia internacional. "Es evidente que este veredicto ha sido emitido por gente incompetente que no tiene ninguna calidad moral", ha dicho el líder del Partido Radical Serbio, <strong>Vojislav Seselj</strong>.</p><p>En el extremo opuesto, el integrante bosniaco de la Presidencia tripartita, <strong>Sefik Dzaferovic</strong>, ha considerado que "un criminal de guerra ha recibido un castigo merecido con el que hoy las víctimas y todo el mundo civilizado pueden estar satisfechos". Además, el líder bosniaco ha querido enfatizar que el veredicto contra Karadzic no se dirige contra toda la comunidad serbobosnia, sino contra quienes intentaron hacer realidad el plan del ex líder serbio <strong>Slobodan Milosevic</strong> para crear la "Gran Serbia", según informa el portal de noticias Balkan Insight.</p><p>El miembro croata de la Presidencia tripartita, <strong>Zeljko Komsic</strong>, ha estimado que el fallo contra Karadzic es tan solo el nivel mínimo de Justicia para sus víctimas. "Es un testimonio escrito y una lección para las generaciones venideras de que ningún crimen quedará sin castigo", ha enfatizado. En un tono similar, la presidenta croata, <strong>Kolinda Grabar-Kitarovic</strong>, ha valorado que, si bien "el veredicto no puede devolver las vidas de las decenas de miles de víctimas y aliviar el dolor de sus familias y de los supervivientes, debe servir como un aviso permanente".</p><p><strong>Aplauso internacional</strong></p><p>Desde la comunidad internacional, el relator especial de Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio, <strong>Adama Dieng</strong>, ha celebrado la condena contra Karadzic porque evidencia que "la rendición de cuentas prevalecerá sobre la impunidad". No obstante, Dieng ha advertido de que "la Justicia por sí sola no traerá una verdadera reconciliación de las comunidades divididas por la violencia". "El cambio real en la sociedad solo puede venir de la reflexión, la aceptación y de un esfuerzo colectivo para seguir adelante", ha indicado.</p><p>El experto de la ONU ha pedido a los líderes regionales "que combatan la retórica divisiva con palabras de compasión y empatía hacia el dolor de las víctimas, no solo de sus comunidades étnicas o religiosas, sino especialmente de los miembros de otras comunidades". Dieng ha avisado de que "<strong>la negación y el revisionismo están alimentando la inestabilidad regional</strong> y socavando las relaciones de vecindad". Desgraciadamente, ha lamentado, "algunos líderes e instituciones de la región aún no han demostrado tener el coraje de apoyar la rendición de cuentas por los crímenes del pasado". "El señor Karadzic no es un héroe, es un criminal", ha aseverado. "Los verdaderos héroes son los supervivientes y testigos de los crímenes cometidos por él", que "han demostrado una enorme valentía al ir a los tribunales para declarar y no perder nunca la esperanza de que se haría Justicia", ha destacado.</p><p>El relator especial se ha defendido que "la rendición de cuentas constituye <strong>un elemento esencial en la construcción de un futuro más pacífico y estable</strong> en la búsqueda conjunta de la verdad y de una verdadera reconciliación para Bosnia y Herzegovina y toda la región". La <strong>Unión Europea</strong>, que respeta "plenamente" la decisión judicial, ha instado igualmente a los líderes regionales a "apoyar" la sentencia. "La Justicia penal internacional no solo contribuye a poner fin a la impunidad sino a alentar una mayor confianza y reconciliación", ha señalado el Servicio Europeo de Acción Exterior en un comunicado.</p><p>Por su parte, <strong>Parampreet Singh</strong>, subdirectora del equipo de Justicia Internacional de Human Rights Watch (HRW), ha celebrado que "veinte años después el largo camino hacia la Justicia para quienes sufrieron la brutalidad de Radovan Karadzic ha llegado a su fin". <strong>Stefan Simanowitz</strong>, portavoz para Europa de Amnistía Internacional, ha estimado que tras este fallo "ya no puede haber ninguna sombra de duda de que es culpable de los crímenes más graves bajo el Derecho Internacional que se han cometido en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial". "Envía un potente mensaje al mundo", ha enfatizado.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Mar 2019 07:48:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El veredicto de Karadzic reabre las fisuras entre Bosnia y Herzegovina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Islam,Serbia,Tribunal Internacional de La Haya,Croacia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina: Cien mil muertos son suficientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/bosnia-herzegovina-cien-mil-muertos-son-suficientes_1_1163256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>22 años después de la guerra, Bosnia y Herzegovina ha celebrado hace una semana sus octavas elecciones generales con el foco internacional puesto en una campaña que podría definirse como la regresión a los años noventa del siglo pasado. <strong>Retórica belicista</strong>, compra de armamento, invocación a <strong>héroes y criminales</strong> que resucitaba los sueños más delirantes de Milosevic, Karadzic y Tudjman sobre el etnos y la tierra. Como si el balance de más de 100.000 muertos, casi dos millones de refugiados y la devastación material y moral de este pequeño país no hubieran dejado suficiente cicatriz. Los extremismos más opuestos se daban la mano haciendo sonar los tambores de la guerra por el <strong>“interés vital nacional”</strong>. Interés que en Bosnia y Herzegovina lo abarca prácticamente todo.</p><p>Al margen del nudo en el estómago que produce ver cómo los herederos de los hacedores de la guerra, casi tres décadas después, desgarran lo que queda de este maltrecho Estado, lo que a pocos les debería suscitar dudas es que el miedo y el mantra del <strong>etnonacionalismo</strong> ha sido el mejor aliado para que nada cambie. Fue el precio de <strong>una paz mal resuelta</strong> que tiene atrapada a la nación en un enrevesado sistema de pesos y contrapesos étnicos que dejó el Acuerdo de Dayton (1995). “En muchos países se puede constatar hoy que la <em>identidad</em> <em>del ser</em> prevalece sobre la <em>del hacer</em>. La primera se adorna a veces con una retórica que roza la caricatura, insistiendo de forma desmesurada en el pasado nacional, la tradición, la pertenencia, el mito; la segunda, en lugar de expresarse, mediante proyectos reales o realizables, permanece casi siempre mal definida, es decir, insignificante”. La máxima del escritor balcánico más mediterráneo, Predrag Matvejevic, en el año 1993 sigue definiendo a la perfección el <em><strong>modus vivendi</strong></em> de la Bosnia y Herzegovina de <em>Post Dayton</em> pero también nuestro tiempo postmoderno más allá de los Balcanes.</p><p>No es de extrañar que, con los primeros resultados escrutados -­que casi una semana después de las elecciones <strong>siguen sin conocerse plenamente</strong>-, la pregunta más común en las calles de Bosnia y Herzegovina ha sido cuándo iban a levantar los visados de trabajo en Alemania.  Porque el hastío, la sed de justicia social y el <strong>abandono</strong> del país sobre todo por parte de la <strong>gente joven y preparada</strong> es una realidad. También es cierto que, a pesar del agotamiento, ha habido <strong>un 54% de participación</strong> en estas elecciones, una cifra nada desdeñable. Y lo es porque poca esperanza hay en la democracia que le ofrece el nudo gordiano de Dayton a los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina.</p><p>Con una estructura sin precedentes en el continente europeo, Bosnia y Herzegovina se presenta como <strong>un Estado sin forma institucional </strong>definida, fragmentado entre una Federación bosnio-croata, dividida a su vez en diez cantones, con sus correspondientes gobiernos, y la Republika Srpska, étnicamente integrada casi en su totalidad por serbobosnios, además del Distrito autónomo de Brcko. En este entramado de subniveles gubernamentales, el Estado se rige por una Constitución, que también emana de <strong>Dayton</strong>, y cuyo marco contextual representa el paradigmático caso de <strong>una nación sin pueblo</strong>, pues se compone de bosniacos, serbios, croatas u otros, pero no de bosnios. Del país multiétnico a un Estado etnificado, cuyo destino desde el final del conflicto lo dirigen los mismos. Los partidos nacionalistas, cimentados en el poder a modo de etnoclases que empujan hacia fuera cualquier <strong>cambio en clave ciudadana</strong>.</p><p>La buena noticia después de esta vuelta electoral es que se ha roto la alianza que ha representado el mayor peligro para la integridad del país desde el final de la guerra. El nacionalismo del presidente de la Republika Srpska, Milorad Dodik y el del líder nacionalista croata Dragan Covic, convertidos en los mayores socios para mantener a sus votantes fidelizados con permanentes proclamas de que son el pueblo amenazado, y con vínculos desde el exterior para solidificar su <strong>discurso secesionista</strong>. Covic ha sido derrotado por el progresista Zeljko Komsic, líder de una alianza de izquierdas (Frente Democrático) que defiende la <strong>unidad territorial de Bosnia</strong> y Herzegovina, especialmente de cara a las vecinas <strong>Serbia y Croacia</strong>.</p><p>Komsic ya estuvo en la presidencia en dos legislaturas pasadas, y como ocurrió entonces, los votos de más que han ido a parar a este sarajevita que luchó en la guerra y fue reconocido con el Lirio de Oro del Ejército de Bosnia y Herzegovina proceden de los votantes bosniacos. Votos que el nacionalismo croata ve como un ejemplo de mano larga de la <strong>política musulmana</strong> en la Federación.</p><p>Con su socio tocado y hundido, Dodik sí ha saltado los obstáculos para convertirse en el miembro serbio de la presidencia colegiada, a pesar de soltar soflamas a diario contra el Estado. Su primer gesto con la nación es el anuncio de la <strong>construcción de un muro de dos metros</strong> alrededor de su sede en la que habrá una enorme bandera de la Republika Srpska. Ni las <strong>promesas</strong> incumplidas de miles de puestos de trabajo, ni la privatización de la sanidad, ni las pensiones, ni siquiera las protestas de los veteranos de guerra le han arrebatado la mayoría al partido bosniaco SDA, con la elección de Sefik Dzaferovic como miembro bosniaco de la presidencia. Bakir Izetbegovic no se ha vuelto a presentar a la presidencia porque no puede repetir mandato.</p><p>Son unas elecciones más pero <strong>no todo sigue igual</strong>. Sí, hay más de un 9% de votos que han sido invalidados, se ha hablado de muertos que han aparecido en los listados electorales y tras los resultados que, una semana después, siguen siendo preliminares, el <strong>mercadeo de escaños</strong> está ya en las agendas, pero la atmósfera es diferente. En la Republika Srpska y en la Federación, miles de ciudadanos se manifiestan pacíficamente en las calles día tras día pidiendo a una voz “<strong>¡Justicia!</strong>” para sus hijos, y ya no se dividen entre serbios, croatas y musulmanes. En el parlamento de la Republika Srpska entran nuevos rostros, decididos a buscar el diálogo, como Drasko Stanivukovic, de apenas 25 años, que ha barrido en votos a figuras asentadas del actual gobierno. En la Federación, esos bosniacos que han votado a Komsic no lo han hecho por fastidiar a Covic y a su pueblo como afirma, sino porque buscan <strong>una alternativa sin siglas étnicas</strong>. En Mostar lo ha hecho miles de croatas. En Sarajevo tomarán posesión de su escaño Sasa Magazovic y Pedja Kojovic, dos serbios dispuestos al consenso. “Ante la invasión de odio, la propagación del miedo y la amenaza de nuevos conflictos, nos presentamos con una campaña de amor. Creemos en Bosnia y Herzegovina unida que tiene en la <strong>diversidad su hermanamiento</strong>”, dice Kojovic que entre las filas de su formación “Nuestro partido” tiene al oscarizado director Danis Tanovic.</p><p>Porque tres décadas después, Bosnia y Herzegovina debe dejar de ser el único Estado del Consejo de Europa que <strong>discrimina manifiestamente a sus ciudadanos</strong>. Así lo dictaminó el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en la sentencia Sejdic-Finci de 2009, y a posteriori, en las de Zornic (2014) y Pilav (2016). Todas vienen a reflejar el freno que sigue representando para el Estado la etnificación extrema de su modelo institucional en el que las <strong>etnias son superiores</strong> a todos los demás, pues sólo los miembros de las mismas <strong>pueden concurrir</strong> a los órganos centrales del Estado, véase la presidencia y la Cámara alta del Parlamento; y, de otra parte, sólo pueden concurrir a esos cargos desde las entidades en las que residen. Una fórmula que choca de frente con el Convenio Europeo de los Derechos y las Libertades, que paradójicamente en Bosnia y Herzegovina tiene rango constitucional.</p><p>Los apelantes llevan más de una década, y dos elecciones generales, esperando que se haga justicia su sentencia ante la <strong>mirada inerte de la Unión Europea</strong>, hoy la única garante de la paz en este su pequeño protectorado. Pero el sistema diseñado para que nada cambie parece agrietarse. Desde dentro. Desde el <strong>tímido clamor</strong> de las calles de Banja Luka, Mostar, Tuzla, Sarajevo. Desde el desafío de ciudadanos como los señores Sejdic y Finci, uno representante del pueblo roma y el otro de la comunidad judía. El cambio llega del cambio generacional, que no sale en masa a las elecciones porque ha crecido en la vorágine del discurso nacionalista de sus gobernantes pero que cree que <strong>100.000 muertos son más que suficientes</strong>. Del pueblo más pobre de Europa. Y que sin embargo le dio una lección de humanidad cuando ésta le dio la espalda a finales del siglo pasado. De los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina. </p><p>_______</p><p><strong>Esma Kucukalic</strong> es periodista y doctora en Derecho por la Universidad de Valencia.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Oct 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Esma Kucukalic]]></author>
      <media:title><![CDATA[Bosnia y Herzegovina: Cien mil muertos son suficientes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Derechos humanos,Discriminación,Guerra Bosnia,Guerra de los Balcanes,Unión Europea,Serbia,Derechos civiles,Nacionalismo,Croacia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las rivalidades étnicas marcan las elecciones en Bosnia-Herzegovina y dejan al país suspendido en la incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/rivalidades-etnicas-marcan-elecciones-bosnia-herzegovina-dejan-pais-suspendido-incertidumbre_1_1163093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/05914d37-2d4e-4772-8297-953a2e95db11_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las rivalidades étnicas marcan las elecciones en Bosnia-Herzegovina y dejan al país suspendido en la incertidumbre"></p><p><a href="https://www.infolibre.es/tags/lugares/bosnia_herzegovina.html" target="_blank">Bosnia-Herzegovina</a> ha celebrado elecciones generales este domingo enfrascada en la espesura de los nacionalismos, el descrédito político y el desafecto institucional. Las herramientas burocráticas de los <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/02/12/primavera_bosnia_13457_1023.html" target="_blank">Acuerdos de Dayton</a>, que pusieron fin a la guerra en 1995, dispuestas para intentar acotar la fragmentación cultural y confesional del país, chocan con la rigidez étnica y religiosa que divide a serbobosnios, bosniocroatas y bosniacos (las tres etnias sobre las que está construido el sistema político local).</p><p>Los algo más de tres millones de bosnios inscritos en el censo electoral estaban llamados a designar a los representantes de la <strong>Presidencia tripartita</strong> —que rota cada ocho meses entre los representantes de cada una de las tres etnias—, los diputados del <strong>Parlamento estatal</strong>, los de las asambleas de las dos entidades territoriales que integran Bosnia-Herzegovina (la <strong>República Srpska</strong>, de mayoría serbia, y la <strong>Federación</strong>, compuesta por bosniocroatas y bosniacos o musulmanes), los del distrito federal de <strong>Brcko</strong> (al noreste del país y con estatus especial y gobierno propio), y los representantes de los 10 cantones que constituyen la Federación musulmano-croata. Cada una de dichas entidades, además, posee su propia Constitución.</p><p>  </p><p> Mujeres bosnias acuden a votar en las elecciones presidenciales y legislativas del domingo. EFE</p><p>Al cierre de las urnas, la <a href="https://www.izbori.ba/index.html?aspxerrorpath=/Default.aspx" target="_blank">Comisión Electoral Central</a> (CIK, por sus siglas en serbocroata), informó de que la participación había <strong>superado el 53%</strong> (en torno a 1,7 millones de votantes) y, unas horas más tarde y de acuerdo con el escrutinio del <strong>43,4%</strong> de los votos, entre los 15 candidatos que aspiraban a la presidencia de las tres divisiones la victoria ha sido para los <strong>nacionalismos serbio y musulmán</strong> en la República de Srpska y el lado musulmán de la Federación respectivamente, y para el candidato moderado de centroizquierda en la parte croata.</p><p><strong>Milorad Dodik</strong>, que revalida el cargo con el 55,1% de los apoyos en la facción <strong>serbobosnia</strong>, ha declarado que su victoria “es tan pura como una lágrima”. En el lado <strong>bosniocroata</strong> las previsiones daban como vencedor al nacionalista <strong>Dragan Čović</strong>, pero el 49,4% de los votos han respaldado al moderado <strong>Željko Komšić</strong>, que atesora la esperanza del diálogo y los consensos para desenquistar la situación administrativa que lastra el funcionamiento institucional bosnio desde hace varios años. “No toleraremos la interferencia exterior en los asuntos internos de Bosnia”, aseveró Komšić tras conocerse los primeros resultados. Por su parte, en el lado musulmán, el 37,9% de los sufragios le otorgan el triunfo al nacionalista <strong>Šefik Džaferović</strong>, que defiende el centralismo de Bosnia y la retirada de competencias y autonomía al resto de identidades dentro del país.</p><p><strong>Lejos de la entrada en la UE y la OTAN</strong></p><p>Bosnia ha basado su Gobierno en la organización étnica desde Dayton y las tres divisiones —que además responden a distintas confesiones: cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes—, con algunos territorios en régimen especial y autonomía, están vinculadas entre ellas por un <strong>débil gobierno central</strong>. No obstante, esta configuración es similar a la que existía en la federación bosnia de <strong>Yugoslavia</strong>.</p><p>Desde 2016 las disputas entre los partidos bosniocroatas y bosniacos por la <strong>ley electoral</strong> han impedido que se renueve una de las dos cámaras que integran el Parlamento de la Federación bosnia. Sin esa cámara no se puede establecer el gobierno federal y sin éste es imposible investir un ejecutivo estatal para el conjunto de Bosnia; por lo que la <strong>crisis institucional</strong> es latente y solo está contenida por una resolución de urgencia del <strong>Tribunal Constitucional</strong>, que directamente eliminó los puntos problemáticos de la ley y, por tanto, la base legal para constituir el Parlamento federal.</p><p>Antes de estas elecciones —las octavas desde <strong>la guerra</strong> y las primeras desde la desregulación—, la directora del CIK, <strong>Irena Hadžiabdić</strong>, alertó de que el país estaba “entrando en un período electoral sin regulaciones claras y en contra de las normativas internacionales”. En la <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/union_europea.html" target="_blank">Unión Europea</a>, donde Bosnia-Herzegovina pretende entrar, son conscientes de las disfuncionalidades administrativas del país y coincidieron con el CIK al asegurar que, a menos que se encuentre una solución al conflicto por las reglas de votación, las instituciones de la Federación podrían dejar de funcionar.</p><p>En 2006 hubo un intento fallido de reformar la constitución para desahogar la <strong>esclerosis administrativa</strong> del país, agilizar el sistema judicial y luchar contra una <strong>corrupción</strong> que, en algunos sectores públicos, es endémica. En 2013, la falta de avances en reformas de semejante calado llevó a <strong>Bruselas</strong> a suspender una ayuda de <strong>47 millones de euros</strong> para los candidatos a la adhesión en la UE, por lo que su entrada quedó suspendida indefinidamente.</p><p>Una campaña de apelación al nacionalismo</p><p>A pesar de que desde Europa se insta al consenso entre etnias para avanzar hacia objetivos comunes, la campaña electoral, una vez más, ha estado basada en el nacionalismo y la movilización del voto apelando a la <strong>identidad cultural</strong>.</p><p>La <a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/guerra_los_balcanes.html" target="_blank">guerra de Bosnia</a> también ha sido tema recurrente durante la campaña para intentar exaltar y fidelizar el voto. El candidato del Partido Democrático Serbio (SDS), <strong>Vukota Govedarica</strong>, llegó a admitir en un mitin que quería parecerse a su fundador, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2016/03/24/radovan_karadzic_condenado_por_genocidio_srebrenica_46797_1022.html" target="_blank">Radovan Karadžić</a>, que fue presidente de la República de Srpska durante la guerra y está condenado por el <strong>tribunal de La Haya</strong> a 40 años de cárcel por <strong>crímenes contra la humanidad</strong>.</p><p>  </p><p> Una valla electoral pide el voto para el candidato musulmán Šefik Džaferović. EFE</p><p>El mes pasado en <strong>Vlasenica</strong> (al noreste de la zona serbobosnia) apareció una valla electoral con las fotos del alcalde del municipio junto al excomandante del ejército serbio de Bosnia, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2017/11/22/cadena_perpetua_para_carnicero_bosnia_comandante_responsable_del_genocidio_musulman_yugoslavia_72232_1022.html" target="_blank">Ratko Mladić</a>, condenado por el mismo tribunal a <strong>cadena perpetua</strong> por delitos similares a los de Karadžić.</p><p>El paro y el éxodo oscurecen el futuro de Bosnia</p><p>Muchos en Bosnia ven la solución de Dayton como un parche que no ha hecho sino enfermar al país con una administración desproporcionada —<strong>la mitad del PIB</strong> bosnio se emplea en alimentarla—, llena de duplicidades y donde el <strong>nepotismo</strong> y la corrupción son una práctica normalizada. En <strong>uno de los países más pobres del continente</strong>, la crisis económica ha dejado unas cifras de <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/desempleo.html" target="_blank">desempleo</a> desorbitadas —especialmente altas entre los jóvenes— y una creciente masa de ciudadanos que viven por debajo del <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/pobreza.html" target="_blank"><strong>umbral de la pobreza</strong></a><strong>.</strong></p><p>Según datos del <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/fmi.html" target="_blank">FMI</a> y el <a href="https://www.infolibre.es/tags/instituciones/banco_mundial.html" target="_blank">Banco Mundial</a>, el sueldo medio en Bosnia apenas supera los <strong>400 euros</strong>, la tasa de desempleo supera el <strong>30%</strong> —la juvenil el <strong>50%</strong>— y el <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/emigracion.html" target="_blank">éxodo</a> de bosnios que salen de su país para buscar trabajo —lo siguen haciendo mayoritariamente a Alemania, como en los años 80— es enorme. Aunque no hay datos oficiales, el FMI estima que entre 2006 y 2016 abandonaron Bosnia <strong>entre 200 y 400.000 personas</strong> (un decrecimiento poblacional del <strong>7%</strong>).</p><p>La exánime economía bosnia depende, en gran medida de la <strong>exportación de metalurgia</strong>, un sector que el Estado va desmantelando poco a poco. Otro pilar fundamental de la riqueza del país depende de las <strong>divisas </strong>que envían los emigrados a sus familiares. Sin embargo, estas remesas se van reduciendo porque, la envejecida población, hace que cada vez haya menos familiares a quienes enviarles dinero.</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Oct 2018 13:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <title><![CDATA[Miles de refugiados permanecen bloqueados en los Balcanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/miles-refugiados-permanecen-bloqueados-balcanes_1_1160737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b996db7a-7c17-417b-9b90-0ead7b790ce5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de refugiados permanecen bloqueados en los Balcanes"></p><p>“Desde el 4 de febrero, 752 personas han dormido en esta casa”, explica Sabina Talovic. La casa en cuestión, una modesta <strong>caserona de tres dormitorios</strong>, ubicados en la primera planta, es la sede de la única asociación feminista de Pljevlja, una ciudad industrial en plena zona montañosa del norte de Montenegro, muy cerca de las fronteras de Bosnia-Herzegovina y Serbia.</p><p>No sólo es el único lugar del país que ofrece descanso, comida y duchas calientes a los refugiados, sino que <strong>la casa se ha convertido en una verdadera torre de control para los que se dirigen a Europa Occidental</strong>. Los teléfonos de Sabina y de su hija Azra no paran de sonar. En Facebook y Viber, los que han pasado por aquí informan de cómo les va y se enteran de la suerte que han corrido otras personas con las que se han cruzado. Hoy nos enteramos de que Hamid y su esposa, embarazada de ocho meses, han llegado a Italia y quieren intentar cruzar la frontera suiza; de que Seyd, su esposa y sus seis hijos, oriundos de Bagdad, bloqueados durante un mes en Velika Kladuša, en el extremo noroccidental de Bosnia-Herzegovina, intentarán cruzar la frontera croata por la noche.</p><p>Poco después llama Mustafa, <strong>un chico sirio de 15 años que salió de Alepo hace tres años</strong>. Tras ser expulsado continuamente por las autoridades y a veces golpeado por la Policía, cruzó la frontera de los Balcanes una noche, ocultándose en los bosques o en las montañas, pero <strong>nunca ha podido pasar de Croacia</strong>. En mayo, regresó a Turquía con la esperanza de encontrar a su padre, que ya había puesto rumbo a Dinamarca. Así que Mustafa ha vuelto a la carretera y se dispone a cruzar la frontera entre Grecia y Albania, pero esta noche se siente triste. “<strong>Hace tres años que no veo a mi madre</strong>, a mamá Sabina”, asegura, entre risas y lágrimas. “Vuelve pronto, te esperamos aquí. Un día llegarás a Europa y mamá Sabina irá a visitarte”, responde Sabina.</p><p>Esta noche, sólo una joven pareja de Idlib (Siria), ha dormido en la casa con dos bebés de 13 y tres meses, nacidos en Turquía en Turquía y en Grecia, respectivamente. Después de desayunar, <strong>emprenden camino a Bosnia</strong>. Un taxi local había prometido llevarlos a Sarajevo por 800 euros. <strong>“No le deis el dinero antes de llegar”</strong>, repite Sabina, que murmura: “Sé que los van a engañar”. De hecho, los viajeros llamarán horas más tarde para contar que los condujeron hasta una aldea perdida, a 15 kilómetros de la frontera de Bosnia-Herzegovina, donde se encontraron con una decena de compatriotas. Al menos se negaron a pagar la suma acordada, dieron 80 euros. <strong>El grupo de sirios tiene intención de continuar a pie</strong>. A eso de las 16.00 horas, conocemos que han sido detenidos por la Policía montenegrina, pero que rápidamente quedaron en libertad. No hay más noticias posteriores.</p><p>Por lo general, estos refugiados logran cruzar la frontera bosnia, atravesando los bosques y valles desiertos de Bukovica, pero el peligro está un poco más lejos; <strong>muchos son detenidos en las inmediaciones de Čajniče</strong> –una pequeña ciudad que depende de la República Srpska, la entidad serbia de una Bosnia-Herzegovina que sigue dividida– y expulsados a Montenegro. Si logran evitar este obstáculo, alcanzan la ciudad de Goražde, que depende de la Federación croato-bosnia, la otra <em>entidad</em> del país. Desde allí, pueden tomar un autobús a Sarajevo, donde consiguen un <strong>salvoconducto</strong> para permanecer temporalmente en el país. Pero ir de la frontera a Goražde supone una caminata de casi 50 kilómetros por las montañas.</p><p>Sabina Talovic pertenece desde 1992 a la red de mujeres de negro, grupo feminista, pacifista y antifascista. Durante la guerra en Bosnia-Herzegovina, cuando los líderes montenegrinos eran aliados leales de Belgrado, Pljevlja era la retaguardia de los nacionalistas serbios. “Las milicias desfilaron por la ciudad y los tanques que se dirigían a Goražde pasaron bajo mis ventanas”, explica Sabina. La ciudad cuenta con una gran minoría musulmana bosnia, pero <strong>Sabina y su padre fueron los únicos que se atrevieron a salir a las calles</strong>, blandiendo una pancarta hostil a la guerra frente a las columnas de tanques. Cuando acabaron los combates, Sabina abrió el único refugio para mujeres y niños víctimas de la violencia doméstica en el norte de Montenegro. Esta casa es la que ahora acoge a los refugiados.</p><p>“Una de nuestras activistas vio al primer grupo el 4 de febrero, 12 sirios que acababan de poner un pie en la estación de autobuses, <strong>exhaustos y ateridos de frío</strong>. Ella los condujo aquí porque sabía que nadie más los ayudaría”. Desde entonces, el número de exiliados que vienen a Pljevlja en busca de un poco consuelo y de dormir una noche, una semana o dos, ha aumentado constantemente ya que esta nueva ruta de los Balcanes, que une Grecia con Bosnia-Herzegovina a través de Albania y Montenegro, ha crecido en importancia. “<strong>No recibimos ninguna ayuda, ni subvenciones</strong>. La Cruz Roja local me dio una caja de galletas incomibles de 1992 y el ayuntamiento tres vales de compra de 50 euros”. Así que, un puñado de voluntarios son los que contribuyen, llevan queso, huevos de sus gallinas o verduras de sus huertos.</p><p>La <em>ruta de los Balcanes</em>, por la que transitaron más de un millón de refugiados en 2015, teóricamente se cerró el 16 de marzo de 2016, pero el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Turquía ha dejado <strong>abandonadas a casi 60.000 personas en Grecia y a varios miles más en Macedonia, Serbia o Croacia</strong>. Desde entonces, aunque las fronteras de Hungría y Croacia, puertas de entrada al espacio Schengen, permanecen cerradas, algunos refugiados han salido de Grecia, mientras que otros han llegado de Turquía. El ritmo de las travesías marítimas a las islas griegas ha ido en aumento desde principios de año, no obstante las llegadas siguen siendo mucho menores que en 2015. Este invierno, en Serbia había 5.000 migrantes. Según Médicos Sin Fronteras, <strong>cada mes casi mil de ellos logran cruzar a Hungría, Croacia o Bosnia-Herzegovina</strong>, mientras que otros mil llegan a Serbia desde Bulgaria o Macedonia. Fronteriza con Croacia, Bosnia-Herzegovina se ha convertido, en la práctica, en un país de tránsito, que atrae tanto a los refugiados bloqueados en Serbia o en Grecia como a los “recién llegados”, procedentes de Turquía, que siguen una ruta que pasa por Grecia, Albania y Montenegro</p><p><strong>“Vamos a descansar unos días y emprenderemos la marcha”</strong></p><p>A Bihać se dirigen los que consiguen pasar Bosnia-Herzegovina. En los suburbios de esta gran ciudad del extremo noroccidental del país, no lejos de las fronteras croatas, se ha transformado en centro de acogida un antiguo internado para niños abandonados. “Aquí pernoctan 700 personas cada día y entre 1.500 y 2.000 duermen en parques o en casas abandonadas”, dice Selam, secretario de la Cruz Roja del cantón.</p><p>Hidjam y sus amigos son de Lahore (Pakistán). Acamparon en el segundo piso. Después de las fuertes lluvias de los últimos días, hay goteras. “Ya hemos intentado ir dos veces a Croacia, pero nos han pillado. Queremos ir a Europa, a cualquier país. <strong>¿Es cierto que España acepta refugiados?</strong>”, pregunta el joven. Niños sirios y afganos corretean por las escaleras, se dirigen en serbocroata a voluntarios locales: muchos refugiados también vienen de Serbia, donde han pasado largos meses en centros de acogida. “Los refugiados empezaron a llegar en abril. Desde entonces, cada día son más”, reconoce Selam Midžić. “No podremos aguantar mucho tiempo si no se encuentra una solución internacional”. Las autoridades locales han reunido un comité de crisis, pero la consigna es la <strong>firmeza</strong>. El ayuntamiento y el cantón hablan de evacuar el internado y piden el cierre de la frontera con Croacia.</p><p>La basura se acumula al fondo de las habitaciones, las paredes están llenas de carteles. “Pusimos electricidad en las zonas comunes y puntos de agua”, continúa Selam Midžić. Una larga cola se extiende por el patio; los refugiados esperan para recibir la <strong>única comida caliente</strong> que la Cruz Roja consigue proporcionar todos los días. Un policía vigila plácidamente a la multitud, separando a los que intentan colarse para recibir doble ración.</p><p>El país sólo dispone de dos centros de acogida, uno en Salakovac, cerca de Mostar, y el otro recientemente inaugurado en Delijaš, en las montañas cercanas a Sarajevo, en el corredor que une la capital con Goražde. El lugar fue testigo de combates encarnecidos durante la guerra. Hicham y Naser pasaron un mes largo allí y subrayan las deplorables condiciones que imperan (alimentación insuficiente, falta de internet y de televisión...) Los dos hombres acaban de reanudar el camino a Velika Kladuša.</p><p>En esta gran aldea agrícola a unos 60 kilómetros al norte de Bihać, en la frontera croata, las autoridades municipales practican <strong>la política del avestruz</strong>, mientras cientos de refugiados vagan por las calles. Decenas de ellos han instalado tiendas de campaña a orillas del Grabarska, el riachuelo que fluye a la salida de la ciudad. Están agrupados por nacionalidad, los nigerianos se sitúan al lado de una familia iraquí de Bagdad. El padre era ingeniero en la industria petrolera; dejó su país con su esposa y seis hijos. La familia cruzó Turquía, antes de pasar a la isla griega de Cos. “Fue terrible”, dice un chico de 15 años. Mi padre llevaba a mis dos hermanas menores en brazos”. La familia se dirigió a Albania, luego a Montenegro y permaneció con Sabina durante unos diez días.</p><p>En un país con las instituciones hecha añicos como es Bosnia-Herzegovina, resulta fácil pasarse la pelota de las tareas de atención a los refugiados entre las autoridades del Estado central, las de las dos “entidades” constitutivas del país, la República Srpska y la Federación Croato-Bosnia, las de los diez cantones de la Federación, sin olvidar los ayuntamientos… El Estado central estudia la posibilidad de abrir un gran centro de acogida a la salida de Velika Kladuša, pero la Unión Europea se niega a financiarlo, porque estaría a menos de cinco kilómetros de las fronteras de Croacia y, por tanto, de la Unión...</p><p>“<strong>Lo haremos de todos modos. Entonces les corresponderá a la Unión Europea ver si quiere dejar morir de hambre a estas persona</strong>s”, asegura el ministro de Seguridad, el serbio Dragan Mektić. En cualquier caso, se descarta abrir centros más en el interior del país. “Si queremos que Bosnia-Herzegovina siga siendo sólo un país de tránsito, es normal que los centros estén cerca de las fronteras croatas. Allí es donde se dirigen los refugiados”, explicaba el ministro a la prensa después de una reunión del Gobierno, el jueves 5 de julio. Por su parte, las autoridades de la República Srpska rechazan categóricamente la apertura de cualquier centro en el territorio bajo su control.</p><p>Algunos jóvenes se lavan en el punto de agua establecido por voluntarios alemanes en el campamento improvisado de Velika Kladuša. Un coche de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pasa todos los días y Médicos Sin Fronteras envía equipos móviles varias veces por semana, pero ninguna organización humanitaria cuenta con presencia permanente. Adil, un joven argelino de 26 años de Batna, toma el sol con un compatriota y otros dos amigos de fatigas, procedentes de Túnez y Libia. Pasaron por Serbia, donde permanecieron en el centro de refugiados de Obrenovac no lejos de Belgrado, e intentaron varias veces cruzar la frontera húngara antes de dirigirse, también ellos, a Bosnia-Herzegovina. Mustafa, el libio, tiene un corte profundo en el brazo. El 16 de junio, se encontraba en una casa ocupada en la ciudad cuando estalló una violenta pelea: un hombre marroquí fue apuñalado hasta la muerte, ante sus ojos, por otro migrante, probablemente bajo los efectos del alcohol o las drogas. “La mayoría de la gente aquí es tranquila, pero algunos se vuelven locos después de un viaje tan largo. <strong>En la ciudad, puedes encontrar todas las drogas que quieras</strong>”, explica Adil.</p><p>Desde el ataque, el miedo y los rumores acechan a la pequeña ciudad. Muchos comercios y cafeterías han decidido cerrar sus puertas a los refugiados. Sólo dos restauradores, en una callejuela de la parte baja del pueblo, han decidido ir a contracorriente.</p><p>Los automóviles son escasos en las carreteras del Lika, una región desfavorecida del este de Croacia, flanqueada por la frontera de Bosnia-Herzegovina, que una vez fue sede de los separatistas serbios de la Krajina. Los pueblos desiertos aún conservan las huellas de los combates del verano de 1995, pero los furgones de Policía patrullan las sinuosas carreteras de las colinas. “Los inmigrantes irregulares caminan de noche por el valle, ocultándose como bestias salvajes”, dice el jefe de un hotel-restaurante de mala muerte que vigila a los turistas en la carretera nacional que va de Zagreb a la costa adriática.</p><p>A diario, hombres jóvenes, a veces familias enteras, son <strong>detenidos y devueltos inmediatamente a Bosnia-Herzegovina</strong>, sin que la Policía haga públicas las estadísticas de esas expulsiones. Mohammed, su esposa y sus dos hijos acaban de ser devueltos al puesto fronterizo de Uzljebić. El padre lleva a su hija de 18 meses sobre sus hombros. Con algunos compañeros de fatigas, <strong>se abrieron paso durante tres días entre los arbustos</strong>, siguiendo la puesta de sol, en dirección al oeste. “Vamos a descansar unos días y luego volveremos a salir”, suelta a Mahoma. “Terminaremos por conseguirlo, <em>inch’Allah </em>[si Alá quiere].” ________</p><p><strong>Traducción: Mariola Moreno</strong></p><p><em>Leer el texto en francés:</em></p><p><span id="doc_85012"></span></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jul 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jean-Arnault Dérens | Laurent Geslin (Mediapart), Mariola Moreno]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Miles de refugiados permanecen bloqueados en los Balcanes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Grecia,Refugiados]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Un criminal de guerra croata se suicida en pleno juicio tras confirmarse su sentencia de 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/criminal-guerra-croata-suicida-pleno-juicio-confirmarse-sentencia-20-anos_1_1148179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia ha tenido que <strong>suspender la sesión</strong> en la que confirmaba la sentencia de 20 años contra <strong>Slobodan Praljak</strong> por "crímenes de guerra", después de que este bebiera un líquido y <strong>asegurara haberse envenenado</strong>. Según la televisión croata, Praljak ha muerto, aunque el tribunal no lo ha confirmado.</p><p>Según ha adelantado <a href="https://www.theguardian.com/law/2017/nov/29/un-war-crimes-defendant-claims-to-drink-poison-at-trial-in-hague-slobodan-praljak?CMP=twt_gu" target="_blank">The Guardian</a>, Parljak, de 72 años, era uno de los seis líderes militares bosnio croatas que debían escuchar la confirmación de sus sentencias este miércoles. Los seis fueron condenados en 2013 por perseguir, expulsar y <strong>asesinar a musulmanes durante la guerra de Bosnia</strong>. </p><p>El Tribunal de La Haya, que recientemente <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2017/11/22/cadena_perpetua_para_carnicero_bosnia_comandante_responsable_del_genocidio_musulman_yugoslavia_72232_1022.html" target="_blank">sentenció a cadena perpetua a Ratko Mladik</a>, conocido como <em>el carnicero de Bosnia</em>, enfilaba esta semana las <strong>últimas sesiones del juicio</strong> contra los presuntos criminales de la guerra de Bosnia.</p><p>Después de que los magistrados confirmaran la sentencia a 20 años para Praljak, el acusado se ha levantado, ha proclamado <strong>"no soy un criminal de guerra, rechazo su veredicto"</strong>, y ha bebido el contenido de una pequeña botella de cristal. Tras unos instantes de desconcierto en la sala, su abogado ha exclamado: "Mi cliente dice que ha tomado veneno". </p><p>Ante la situación, el juez instructor <strong>ha suspendido la sesión</strong>, y ha exigido que la botella quede en el interior de la sala. Poco después, periodistas presentes en la sala han informado de que una ambulancia se ha desplazado hasta el tribunal, y se han practicado <strong>labores de reanimación</strong> a Praljak, que se encontraba en estado grave.</p><p>Praljak estaba condenado específicamente por haber ordenado la <strong>destrucción del puente de Mostar</strong>, construido en el s. XVI, lo que el tribunal consideró que "causó un daño desproporcionado a la población civil musulmana".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Nov 2017 10:59:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <media:title><![CDATA[Un criminal de guerra croata se suicida en pleno juicio tras confirmarse su sentencia de 20 años]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Crímenes contra humanidad,Crímenes guerra,Guerra Bosnia,Tribunal Internacional de La Haya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquí también tenemos nuestros Mladic... ¿Serán juzgados algún día?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/mladic-seran-juzgados-dia_1_1147948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El miércoles 22 de noviembre fue <strong>condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional Ratko Mladic</strong>, por crímenes contra la Humanidad. En un artículo periodístico se indicaba que: “<em>Cuando hay voluntad política –o cuando puede ser movilizada por las victimas y la sociedad civil–, se puede condenar a los culpables por los crímenes contra la humanidad”.</em></p><p>Todos los que creemos en la Justicia –valor inseparable de cualquier democracia–, nos congratulamos de que esto haya sido así y de que, por fin, <strong>uno de los culpables de ese ataque a la humanidad haya recibido su castigo</strong> y, sobre todo, que las víctimas y sus descendientes tengan Verdad, Justicia y Reparación. En los campos de Bosnia tumbas floridas, recuerdan con sus nombres a las víctimas de esa masacre. Algo tan evidente como es el rechazo a la impunidad ha conseguido salir adelante y uno de sus responsables ha sido condenado.</p><p>Veamos los<strong> crímenes por los que ha sido condenado Mladic</strong>:</p><p>  </p><p>Leo todo lo anterior y, a pesar de lo terrible que ahí se describe, siento envidia y vergüenza propia por mi país. <strong>¿Alguien puede comparar esos evidentes crímenes con los ocurridos en nuestro país hace alrededor de 80 años?</strong></p><p>Esos crímenes, execrables, ocurrieron en un periodo de tres años pero, en nuestro país, crímenes mucho mayores se desarrollaron desde el comienzo de la guerra civil, hasta pasado muchos años después. La lista de crímenes por los que se ha condenado a Mladic son <strong>menos de una décima parte de los cometidos por los sicarios del franquismo</strong>: Los ataques a la población civil en las ciudades, los bombardeos de cadenas de civiles huyendo por una carretera... Y también nosotros tenemos a nuestro <em>carnicero </em>propio en la ciudad de Málaga: era la siembra del terror en las poblaciones conquistadas.</p><p>Desde el inicio se procedió a una limpieza de las poblaciones por las que iba pasando el ejercito golpista, con directrices claras de “tierra quemada” y de no dejar en la retaguardia elementos no afectos, ya fueran personas destacadas en ayuntamientos, colegios, sindicatos o simples militantes de partidos y sus familiares. Era una destrucción sistemática, organizada y programada, no fue algo espontaneo. <strong>Y fueron muchos miles, no cientos, como en Bosnia</strong>.</p><p>Las fosas fueron plagando el suelo por las que pasaba el ejercito victorioso, tanto es así que las 8.000 victimas de Mladic, que tanto nos aterran ahora, parece un juego de niños, comparadas con <strong>las más de 113.000 de las que estamos hablando aquí</strong>.</p><p>En España no hay campos cubiertos de cruces y flores, con nombres para el recuerdo de sus familiares, como en Bosnia, no hay fotos de personas llorando ante esas tumbas. <strong>En España hay cadáveres enterrados, sin nombres, sin cruces, sin flores, sin el recuerdo de unos descendientes cada vez más mayores</strong> y que van perdiendo, poco a poco, la esperanza de tomar entre sus manos un trozo de la tierra que les cubre y masticarla en sus bocas desdentadas.</p><p>Y después de la guerra, los crímenes continuaron por muchos años. <strong>Nuestro país era una inmensa cárcel</strong>, de donde salían, noche tras noche, cadenas de presos y presas a las tapias del cementerio más próximo… y allí quedaron para siempre, en fosas que en muchos casos aún no han sido abiertas.</p><p><strong>Era una eliminación sistemática</strong>. Era la eliminación de los restos del enemigo y de sus familiares, era segar una hierba malsana para que no volviera a crecer. Era algo nada espontaneo, era programado, con números y fechas, con nombres propios que para los asesinos nada significaban. Fue un auténtico crimen contra la humanidad.</p><p><strong>¿Qué tendría que decir de todo esto un Penal Internacional, como el que ha juzgado a Mladic?</strong></p><p>El Grupo de Trabajo de Desapariciones de Naciones Unidas ya lo ha dicho, ya <strong>ha instado al Gobierno español a que tome las medidas necesarias para la búsqueda de la Verdad, Justicia y Reparación en nuestro país</strong>. Nuestro Gobierno hace oídos sordos, a pesar del plazo de tres meses que ese Grupo de Trabajo le ha dado en su último informe. <strong>Dicen no querer abrir heridas</strong>, las que nunca se cerraron y por lo que nuestro país no puede enfrentarse a un futuro, porque no se ha reconciliado aún con su pasado.</p><p>La primera tarea que se impuso el presidente Johnson, una vez acabada la guerra civil estadounidense, fue la de buscar la reconciliación, aunar esfuerzos para construir la patria de todos. Nuestros generales, lo que se impusieron,<strong> fue la destrucción total de toda brizna de disidencia.</strong> Y eso, aún lo estamos sufriendo.</p><p><strong>Se escudan en la Ley de Amnistía del año 1977</strong>, ley que se dirigía a todos los casos de enjuiciamientos y condenas durante los años de la dictadura, pero no a hechos acaecidos durante la misma y la guerra civil y que, por todos los organismos internacionales ratificado, <strong>nunca puede eliminar los crímenes de lesa humanidad,</strong> como fueron los cometidos durante esos años.</p><p>Y es que, como decía al principio: “Cuando hay voluntad política… pueden hacerse muchas cosas”. <strong>Pero… ¿Qué ocurre cuando no la hay?</strong> _____________________</p><p>* <strong>Ángel Viviente Core</strong> es coordinador general de Convocatoria Cívica y promotor de Actúa</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Nov 2017 10:50:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángel Viviente Core]]></author>
      <media:title><![CDATA[Aquí también tenemos nuestros Mladic... ¿Serán juzgados algún día?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bosnia Herzegovina,Guerra Bosnia,Guerra Civil española,Ley Memoria Histórica,Víctimas del franquismo,Franquismo,Francisco Franco,Memoria histórica]]></media:keywords>
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