‘The old man’, reunión de estrellas con aroma de clásico

Póster de 'The old man'.

Cada vez son más borrosas las líneas que diferencian entre cine y televisión. Si antes guionistas, directores de fotografía, directores y protagonistas vivían en mundos estancos, la hibridación es ya casi total. Incluso hay películas largas y series cortas que duran casi lo mismo, con lo que la estructura y la forma de contar la historia también se puede parecer más.

Ocurre en el sector de taquillazos y secuelas sin fin, La guerra de las galaxias o los superhéroes, y también en el ámbito más adulto, asociado a cierto prestigio, como en el caso de esta serie de Disney +.

Jeff Bridges debuta en televisión

Ya puede verse la primera temporada de siete episodios al completo. Para hacerla se ha conseguido un reparto de los que es un regalo ver y escuchar. Tres veteranos en cabeza. Por primera vez en televisión, el oscarizado Jeff Bridges, un tipo encantador que protagonizó El gran Lebowski, El rey pescador o Los fabulosos Baker Boys y más recientemente de True Grit o Comanchería.

Le da réplica Amy Brenneman, no solo una actriz de enorme recorrido, también fue creadora de un longevo éxito de la televisión en abierto americana, la serie La juez Amy, que protagonizó.

“Churchill” da la réplica

Les acompaña el enorme John Lithgow, ganador recientemente de un premio Emmy por su interpretación de Winston Churchill en The Crown, que sumó a los que ha obtenido también en comedia, por su trabajo en 3rd Rock from the Sun, además de atesorar una sobresaliente carrera tanto en cine como en teatro.

Alia Shawkat pone la cuarta pata a la mesa de protagonistas, desde su mayor juventud. Juntos recorren una historia crepuscular de viejos espías. Bridges encarna a un agente de la CIA retirado y escondido que acaba de volver a ser localizado por su participación en los comienzos de la intervención americana en Afganistán.

Un espía jubilado debe volver a la acción

Se inicia una persecución que saca al hombre aparentemente tranquilo de su retiro y lo devuelve a la acción, con los clásicos intereses cruzados de los personajes y el descubrimiento de motivaciones ocultas para cada uno de ellos.

La serie, basada en una novela, ya ha renovado por una segunda temporada. Esperemos que menos accidentada de lo que ha sido el rodaje de la primera. En torno a la grabación del quinto episodio a Bridges le fue diagnosticado un linfoma y tuvo que comenzar su quimioterapia.

Las defensas iban menguando cuando comenzó la pandemia y el actor contrajo un covid que casi acaba con él. Permaneció semanas ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. El coronavirus también alteró los planes de una serie con trasfondo internacional que iba a grabarse en parte en Marruecos.

Parecía imposible terminar la temporada, pero cuando Jeff Bridges se repuso y apostó por reincorporarse, los guionistas rehicieron lo que restaba de historia y pasó de diez a siete episodios para no sobrecargar al actor.

Bridges se sobrepuso al cáncer y al coronavirus

Tampoco un debilitado intérprete estaba para muchos trotes de héroe de acción, así que la reescritura tuvo que rebajar su dinamismo. Había momentos en que Bridges estaba mejor y otros en los que decir sus líneas de pie ya suponía demasiado esfuerzo.

En una serie llamada The old man, encontrar un poco cascado al protagonista no supone un problema, si puede parecer un poco extraño el ritmo de la acción, que pasa de parsimonioso a precipitado.

‘The Crown’, salvar al heredero Carlos

‘The Crown’, salvar al heredero Carlos

El regusto a historia de espías tradicional, de un mundo antiguo que aún pervive entre corrientes más de última hora tiene su encanto, aunque la serie abusa de las conversaciones intensas de modo que unas se neutralizan a otras. Le cuesta dosificarlas para que sobresalgan.

La serie podría mejorar el ritmo en su próxima temporada

The old man comienza prometedoramente, proporciona sensaciones nostálgicas de gran cine del pasado y tiene todos los ingredientes correctos, los actores adecuados, una buena historia y un estilo visual impecable. A veces los mezcla con puntería, en otros se queda un poco acartonada.

Si los guionistas pueden trabajar sin contratiempos y corrigen algunos fallos de ritmo en la próxima entrega, esta puede consolidarse como una serie muy disfrutable de tipos listos que se las saben todas jugando una partida de ingenio con el mundo como tablero.

Más sobre este tema
stats