Esta es la realidad de la lideresa de las derechas y ultraderechas de la Comunidad de Madrid y sus jueves de mediocridad en la Asamblea de Madrid para mover su carrusel de mentiras, soberbia y autobombo por no trabajar y seguir riéndose de las madrileñas y madrileños e ignora descaradamente los problemas de las personas más necesitadas de ayuda. Tiene desamparados a los 179 ayuntamientos que integran el territorio de la Comunidad, los ningunea –no a todos– y más allá de la Puerta del Sol, hay vida, necesidades y problemas ocultos intencionadamente, sin cumplir sus competencias exclusivas en vivienda, sanidad y educación e inversión públicas en los municipios. Sigue derrochando tus impuestos en chorradas y concede medallas para fascistas, en contra de la mayoría del pueblo. Preguntémosle cuánto nos cuesta el despilfarro en regalos para comprar voluntades y apoyos a los nuevos amigos del ayusismo: racistas, machistas y xenófobos y el guateque –quién lo pagó–, la juerga privada en el cortijo de Mar-a-Lago, conectar a: 15.000 dólares mínimo hasta 50.000 y puedes ver mascar pizza y berrear a Donal Trump y su nueva elite política del dinero y ver cómo se ríen de Ayuso, al verla traicionar a España, nuestra patria, tras la intoxicación verbal, vertiendo injustificadamente exabruptos contra países hermanos, equiparándolos con dictaduras, ojo, por quien niega la palabra, el debate y la democracia en la Asamblea de Madrid. Después de las cañas y vinos, no es bueno hablar hasta que pasen unas horas –en su consejo– de las adicciones ultrafascistas, se sale.
No querer ver la realidad del abandono y desprecio desde la Comunidad de Madrid a toda la población mayoritariamente, menos al 1% de ricos y familias beatas, que reciben todo quitándoselo a quienes menos tenemos. El daño que está haciendo la jefa, directamente a las personas que habitan en toda la Comunidad de Madrid, junto a las privatizaciones, recortes y robos de lo público, es inmenso.
Ayuso y su desgobierno sigue sin trabajar, tan solo cámara, acción e insultos, y vuelta al guateque para ocultar y esconder la verdad
Ayuso, la trumpista de Chamberí y su analfabetismo desde la nueva política populista del PP y la incultura, desprecian las instituciones del Estado español e ignoran la soberanía del pueblo en la Comunidad de Madrid, y el ‘rebaño’ es obligado a cantar como borregos y borregas, demostrando desde el coro lo poco que les importan las personas, con su charlotada mensual, y manifiestan su poca vergüenza y lo poco que hacen por las madrileñas y madrileños y el interés general de la Comunidad.
Ayuso y su desgobierno sigue sin trabajar, tan solo cámara, acción e insultos, y vuelta al guateque para ocultar y esconder la verdad de su incapacidad de gestión e incompetencia absoluta y seguir desmantelado y vendiendo el patrimonio público a sus afines y donantes del Partido Popular.
Ayuso nos roba, cada día tenemos un trozo menos del Estado de bienestar en la Comunidad de Madrid, vende lo público sin permiso, perdona el pago de impuestos a los ricos, sin permiso, y engorda las cuentas corrientes a la banca privada, a través del pago de intereses altísimos a la banca y se lo compensan con favores, y el novio sin responder a la justicia de sus presuntos fraudes. Son nuestros impuestos los que están en juego.
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Victorio Martínez Armero es socio de infoLibre.
Esta es la realidad de la lideresa de las derechas y ultraderechas de la Comunidad de Madrid y sus jueves de mediocridad en la Asamblea de Madrid para mover su carrusel de mentiras, soberbia y autobombo por no trabajar y seguir riéndose de las madrileñas y madrileños e ignora descaradamente los problemas de las personas más necesitadas de ayuda. Tiene desamparados a los 179 ayuntamientos que integran el territorio de la Comunidad, los ningunea –no a todos– y más allá de la Puerta del Sol, hay vida, necesidades y problemas ocultos intencionadamente, sin cumplir sus competencias exclusivas en vivienda, sanidad y educación e inversión públicas en los municipios. Sigue derrochando tus impuestos en chorradas y concede medallas para fascistas, en contra de la mayoría del pueblo. Preguntémosle cuánto nos cuesta el despilfarro en regalos para comprar voluntades y apoyos a los nuevos amigos del ayusismo: racistas, machistas y xenófobos y el guateque –quién lo pagó–, la juerga privada en el cortijo de Mar-a-Lago, conectar a: 15.000 dólares mínimo hasta 50.000 y puedes ver mascar pizza y berrear a Donal Trump y su nueva elite política del dinero y ver cómo se ríen de Ayuso, al verla traicionar a España, nuestra patria, tras la intoxicación verbal, vertiendo injustificadamente exabruptos contra países hermanos, equiparándolos con dictaduras, ojo, por quien niega la palabra, el debate y la democracia en la Asamblea de Madrid. Después de las cañas y vinos, no es bueno hablar hasta que pasen unas horas –en su consejo– de las adicciones ultrafascistas, se sale.