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Desigualdad social

Oxfam Intermón propone una renta garantizada financiada por las grandes fortunas para acabar con la desigualdad

Una persona sin hogar duerme sobre un banco.

Antes de que comenzara la crisis, en España ya existía la desigualdad. Cuando llegó consiguió que aumentara, y ahora que, al menos en teoría, ha pasado, continúa dejando huella. De hecho, las tasas de pobreza y desigualdad son de las mayores de nuestro entorno. Y eso a pesar de que España es la cuarta economía de la Unión Europea. Por eso hay que poner soluciones. Y de forma inmediata. Así lo reclama Oxfam Intermón en su último informe, La hora de rescatar a las personas, publicado este jueves. Lo que la organización propone es simple: hay que crear una renta garantizada que consiga disminuir la desigualdad. Y para ello hay que aumentar la presión impositiva, pero a los que más tienen. Es decir, hay que reformar impuestos como el de patrimonio y el de sociedades y aumentar la progresividad del IRPF. "Estos ajustes, que muchas veces se limitan a cumplir con lo establecido en la ley, permitirían aumentar los ingresos públicos en casi 8.000 millones de euros anuales", asegura Oxfam. 

"La pobreza severa afecta al 9,18% de la población española actualmente. Con nuestra propuesta se reduciría al 0,67%, casi cuatro millones de personas saldrían de la pobreza severa", asegura Liliana Marcos, coatura del informe. Según insiste, que haya o no desigualdad no es una cuestión meramente económica, sino que depende de la voluntad y de las decisiones políticas. Por eso acabar con ella es posible. Y otros países de nuestro entorno así lo demuestran, según la organización. "La presión tributaria en España está cuatro puntos por debajo de la media de la Unión Europea. En 21 de los 27 países las ayudas públicas reducen la pobreza en mayor proporción que en España. En estos momentos, nuestro país es el sexto más desigual de la Unión Europea", denuncia la organización. 

¿Cómo solucionarlo? Pues, según Oxfam, estableciendo una renta garantizada que se calcule al margen de "criterios políticos" como el IPREM (el indicador público de renta de efectos múltiples), que lleva una década prácticamente congelado, y el salario mínimo, una cantidad que, en función del partido en el Gobierno, puede cambiar de un año a otro. En su lugar, defiende la organización, habría que calcular el importe utilizando como referencia el salario medio. Es decir, una cantidad que refleja realmente el nivel económico de la mayoría de la población española. "Proponemos una prestación por hogar equivalente al 30% del salario medio (unos 590 euros), a lo que se añadirían complementos familiares", explica Marcos. 

Eso, para aquellas familias que vivan bajo el umbral de lo que Oxfam ha bautizado como "pobreza severa". Aquellos que perciban menos del 40% de la mediana de ingresos tendrían derecho a esa cuantía básica y a, propone la organización, una prestación de 150 euros mensuales por cada menor a cargo. Por su parte, los que sufran una "pobreza relativa" —es decir, los que perciban entre el 40% y el 60% de la mediana de ingresos— tendrían derecho a 100 euros por menor a cargo, una cantidad que se ampliaría a 150 euros en caso de ser una familia monoparental. Además, la organización también propone que las comunidades autónomas se encarguen de otros complementos como, por ejemplo, ayudas a la vivienda o estímulos al empleo. 

Todo ello tendría un impacto inmediato. Por un lado, prácticamente se acabaría con la forma más aguda de pobreza monetaria que, según Oxfam, actualmente sufren casi cuatro millones de personas. Por otro, se reduciría el índice de Gini —aquel que mide la desigualdad— en 3,8 puntos, lo que conseguiría disminuir "considerablemente la diferencia absoluta entre aquellos que menos tienen y los hogares de rentas medias, cohesionando la sociedad". Y además, la renta garantizada haría "que dejásemos de ser una anomalía en la UE y mejoraría considerablemente nuestra capacidad como sociedad de reducir la pobreza". 

Cómo costear el impacto de más de 6.000 millones de euros

Según estima Oxfam, la renta garantizada costaría alrededor de 6.400 millones de euros. ¿Y cómo se pagaría? Pues mediante la subida de impuestos a los que más tienen. Ahora, según denuncia la organización, en España la gran mayoría de la recaudación proviene del IRPF y del IVA, es decir, del trabajo y del consumo. "En estos momentos, el 83% del total recaudado sigue recayendo sobre las familias, frente a una aportación de sólo el 12% del impuesto de sociedades", denuncia Íñigo Macías, coautor del informe. "Es necesario recaudar más de la riqueza, el capital y las grandes empresas", señala el informe. 

Así que el primer paso es reformar el Impuesto de Sociedades, es decir, el que grava los beneficios empresariales. Este ajuste consistiría, dice Oxfam, en reducir la exención por doble imposición interna e internacional y eliminar las reducciones de base por determinados activos intangibles. Según Macías, esto aportaría "más de 4.000 millones de euros en las arcas del Estado". 

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El segundo, continúa el informe, consistiría en corregir "anomalías en el impuesto sobre el patrimonio" luchando, por ejemplo, contra la evasión fiscal. Una medida que supondría alrededor de 2.200 millones de euros adicionales en recaudación.

Y el tercer paso sería acometer una reforma en el IRPF. Es necesario, en este aspecto, aumentar la progresividad o eliminar el trato preferente de las rentas del capital frente a las del trabajo, lo que otorgaría 1.130 millones de euros más. 

Sólo de esta manera, según Oxfam, se acabaría con la situación de desigualdad que España sufre actualmente. Y es que los desafíos de nuestro sistema de garantía de ingresos es "deficiente" por dos motivos principales: "su cobertura y su generosidad". "Nos dejamos a demasiadas familias fuera, nada menos que 565.000 hogares declaran no tener ningún tipo de ingreso", denuncia el informe. Y además, "a los que llegamos les damos muy poco, limitando su eficacia en la reducción de la pobreza". 

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