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Economía

¿Disparate o sentido común? Díaz plantea bajar el sueldo a los directivos del Ibex que ganan 54 veces más que sus empleados

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

No es que hablara con precisión quirúrgica, pero la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha aseverado que se debería abrir un debate "sobre los elevadísimos salarios de muchos miembros de la dirigencia empresarial” y las reacciones desde esa esfera no se han hecho esperar. El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, las ha calificado de “populismo” y de "intervencionismo de república bananera"; el de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha afirmado que "faltan al respeto de los empresarios"; y el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM), Miguel Garrido, ha señalado que los sueldos que se perciben en los consejos de administración "es una cuestión propia de las juntas generales de accionistas, que son los dueños de las empresas”, y no de Díaz.

Desde el Ministerio de Trabajo no concretan cómo podrían limitarse esos “elevadísimos salarios”, punto que no está específicamente recogido en el acuerdo de gobierno que firmaron Sumar y el PSOE, y sólo indican que se abordará el debate, “en la mesa de diálogo” social. Pero, ¿se pueden restringir? Desde la formación política que dirige la vicepresidenta apuntan que se hizo en la órbita de lo público y es cierto. En febrero de 2012, con un Gobierno del PP encabezado por Mariano Rajoy, se topó la retribución básica máxima, sin tener en cuanta los complementos, a percibir por los directivos de las empresas públicas hasta el límite de 105.000 euros en el caso de las mayores; de 80.000 en las entidades de tamaño medio; y de 55.000 en las de dimensiones más reducidas. 

Si bien, fuentes tanto empresariales como sindicales advierten de que “no es lo mismo lo público que lo privado” y coinciden en que acotar los salarios a cobrar por los empresarios “sería muy difícil” con la legislación española actual en la mano y “casi imposible” con la europea. De hecho, manifiestan que “no se ha hecho nada similar en el marco de la UE”. Hay que remontarse más de una década, hasta 2013, para rescatar una iniciativa en ese sentido, según las fuentes consultadas. Fue en Suiza. El entonces dirigente de las Juventudes del Partido Socialista, David Roth, impulsó un referéndum sobre si se debían limitar los salarios abusivos de los grandes ejecutivos, pero los ciudadanos suizos dieron la espalda en las urnas a la propuesta con el 65% de votos en contra. La iniciativa 1:12, como se bautizó, hubiera implicado que ningún directivo ganara en un mes más de lo que percibiría en un año el más modesto de sus subordinados. Pero fue rechazada. Con todo, inspirándose en ella, ERC llevó a la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso en 2016 una proposición no de ley en la que se instaba al Gobierno a "realizar las reformas legislativas oportunas" para implantar este techo salarial tanto en las empresas privadas como en las públicas. Propuesta que tampoco llegó a ninguna parte.

Desde la órbita empresarial auguran que “es lo que va a volver a pasar ahora”, que “todo se quedará en un brindis al sol irresponsable" de Díaz. Del lado de los sindicatos abren el cuadro y aportan una idea de lo que se podría debatir: el establecimiento de “ratios sobre lo que deben cobrar los empleados en función de lo que perciban los directivos”. Esto implicaría ajustes y condicionar las subidas de sueldos de los jefes a las de los trabajadores, por ejemplo.

Ángel de la Fuente, director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), va más allá y sostiene que “no tendría sentido que el Gobierno se metiera a regular esas cosas. Se supone que estamos en una economía de mercado con libertad de empresa”. No se queda ahí, cose: “Y, ya puestos a regular, ¿por qué sólo los -salarios- de los empresarios y no los de los futbolistas o los cantantes? Todos venden sus servicios en el mercado y, si lo hacen bien, es lógico y saludable que ganen mucho dinero para que tengan incentivos para hacerlo lo mejor posible”. A su juicio, “para reducir las desigualdades están los impuestos y las ayudas públicas, no la regulación detallada de las decisiones privadas. Se ha intentado y sabemos que no funciona”, abrocha.

De momento, lo real es que, según el trabajo Informes de remuneraciones de los consejeros de las sociedades cotizadas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), publicado en 2023 pero relativo al ejercicio de 2022, “la retribución de los consejeros ejecutivos, sin considerar los conceptos extraordinarios, supuso 31 veces la remuneración media de los empleados de las sociedades cotizadas”. Esa ratio, entre consejeros ejecutivos y empleados, se incrementa, “hasta suponer 54 veces”, en el caso de las sociedades del Ibex, mientras que en las entidades que no forman parte del índice “se sitúa en 17 veces”. Al igual que el año anterior, el sueldo medio de los consejeros no ejecutivos, de nuevo conceptos extra aparte, “fue de casi 3 veces la remuneración media de los empleados”.

A lo destilado se puede agregar que, según lo reflejado en los Informes de gobierno corporativo de las sociedades cotizadas, también armados por la CNMV, el número de miembros de la alta dirección declarados se elevó en once hasta los 1.005 en 2022 y la retribución media por alto directivo “pasó de 622.000 euros en 2021 a 679.000”. Si se pone el foco en las compañías del Ibex 35, los directivos de esa categoría se ampliaron en una docena y se beneficiaron de salarios medios que superaron el millón. Fueron en concreto de 1.142.000 euros, frente a los 961.000 del ejercicio precedente. Además, la Comisión hace constar en el documento que “sería conveniente que la relación entre la remuneración devengada de los consejeros -en particular, los ejecutivos- y los resultados de la entidad, así como sus variaciones más significativas”, se explicasen “con mayor precisión”.

En otro estudio, en esta ocasión llevado a cabo por la Fundación 1º de Mayo en colaboración con la secretaría de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO y rotulado Evolución de indicadores de buen gobierno en las empresas del IBEX 35 durante el ejercicio 2021, se concluye que el sueldo medio de los directivos de las empresas del Ibex es 89,6 veces superior al de sus empleados.

Las grandes fortunas, siguiente objetivo de Díaz

Con esta polvareda aún por disiparse, la vicepresidenta segunda no ha dudado en abogar por "subirle los impuestos a las grandes fortunas", en respuesta a la carta contra la desigualdad que han firmado más de 250 millonarios y multimillonarios con motivo del Foro Económico Mundial de Davos. "Quien más tiene, más tiene que contribuir. Hasta los más ricos son conscientes de que la desigualdad es perjudicial para el conjunto de la sociedad. Así nos lo han dicho claramente en Davos", ha subrayado la vicepresidenta en redes sociales, demostrando que resiste los embates.

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