La UE amplía las sanciones contra Bielorrusia para castigar a los responsables de la migración ilegal

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Los Estados miembro de la Unión Europea han adoptado este lunes el nuevo marco de sanciones de Bielorrusia que permitirá tomar represalias contra individuos, entidades y agencias implicados en los flujos migratorios orquestados por el régimen de Alexander Lukashenko. Tras la tensión registrada en la frontera polaca donde Minsk empuja a migrantes de Oriente Próximo a suelo europeo, la UE se dota del instrumento para responder a lo que considera un "ataque híbrido" por el uso de los migrantes con fines políticos. Esto permitirá ampliar la lista negra europea que ya incluye a 166 dirigentes y 15 entidades responsables de la represión interna, según recoge Europa Press.

A través de un acuerdo que enmienda la regulación existente, la UE adapta el alcance de sus sanciones la UE adapta el alcance de sus sancionesy podrá designar a personas y entidades que organizan o contribuyen a actividades que facilitan el cruce ilegal de las fronteras exteriores de la UE. Este cambio legal permitirá aprobar la quinta tanda de sanciones contra Minsk, centrada en los movimientos migratorios organizados por Bielorrusia. No obstante, las medidas no serán inmediatas y fuentes diplomáticas apuntan que llevará "unas semanas" su adopción a la espera de fijar todos los aspectos legales que las acompañan.

"La decisión refleja la determinación de la UE de hacer frente a la instrumentalización de los migrantes con fines políticos. Rechazamos está práctica ilegal e inhumana", ha asegurado el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, quien ha tachado de "inaceptable" la opresión del régimen contra su propia población y ha asegurado que los Veintisiete "responderán acordemente".

Los ministros de Exteriores del bloque se reúnen este lunes en Bruselas con la tensión en la frontera polaca como principal tema en la agenda y una nueva ronda de sanciones sobre la mesa. Después de la tensión vivida por las maniobras de las autoridades bielorrusas, empujando a migrantes a suelo europeo, Borrell ha afirmado que la UE pactará nuevas represalias y discutirá medidas para evitar los vuelos que fomenten la migración ilegal.

Eso sí, el Alto Representante a su llegada ha destacado que las rutas aéreas a Minsk están ahora "bajo control" gracias a los pactos alcanzados por la UE con países vecinos, en coordinación con autoridades aéreas y aerolíneas, para limitar los vuelos a Bielorrusia.

Lukashenko reta a la UE a aceptar a los migrantes

El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha emplazado a la Unión Europea a hacerse cargo de los migrantes que quieren llegar a su territorio y se ha ofrecido a fletar un avión hacia Múnich, después de que las autoridades locales expresasen su disposición a recibir a quienes se encuentran atrapados en el este de Europa.

Lukashenko ha vuelto a negar este lunes que esté utilizando a los migrantes como herramienta de presión política contra la UE, a pesar de que él mismo anunció hace unos meses que dejaría de controlar el flujo migratorio como represalia por las sanciones adoptadas contra su Gobierno en el último año. "Nunca lo hemos hecho y nunca lo haremos", ha dicho Lukashenko, dispuesto no obstante a "defenderse" frente a los supuestos ataques que atribuye a Occidente y frente a los que ha encontrado en Rusia a su principal aliado, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias BelTA.

El mandatario ha afirmado que Bielorrusia "no gana nada" con un aumento de la tensión en la frontera, al igual que tampoco necesita que haya "pobres" pululando por sus principales ciudades, donde los migrantes han llegado en las últimas semanas por vía aérea con esperanzas de dar el salto a la UE.

Lukashenko ha puesto la pelota en el tejado de Polonia, ya que en su opinión es quien "necesita este conflicto" debido a sus "problemas internos" y a las disputas con la Comisión EuropeaPolonia. "Están agravando las tensiones, disparando en la frontera", ha dicho, planteando una denuncia similar a la planteada desde el país vecino en sentido contrario, contra las fuerzas bielorrusas. El mandatario bielorruso ha negado que se esté impidiendo la llegada de la ayuda humanitaria a las zonas fronterizas -"sin ayuda, la mitad de esas personas habrían muerto", ha advertido- y ha defendido su compromiso para mover a los migrantes a otros países, incluso a los de origen.

"Estamos dispuestos a subirlos en aviones, también de Belavia (la aerolínea estatal), y llevarlos a casa", pero "no quieren volver", ha dicho Lukashenko, que ve "comprensible" este supuesto rechazo porque en muchos casos "no tienen un lugar donde vivir, nada con lo que alimentar a sus hijos".

Un grupo de medio centenar de migrantes atraviesa la frontera entre Bielorrusia y Polonia

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También ha planteado a la UE que sean ellos quienes abran sus puertas a las miles de personas atrapadas en tierra de nadie. En este sentido, ha asegurado que el bloque europeo puede aceptar a "2.000 o 3.000 personas" y se ha hecho eco de la ayuda ofrecida por las autoridades de Baviera. "Si los polacos no ofrecen un corredor humanitario (hasta Alemania), Belavia puede llevarlos a Múnich (...) Podemos llevarlos directamente a Múnich si es necesario", ha añadido.

Nuevas sanciones 

El Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, ha confirmado que los Veintisiete aprobarán este lunes nuevas sanciones contra Bielorrusia por la instrumentalización de la migración, coincidiendo con una reunión de los ministros de Exteriores del bloque. Lukashenko ya ha adelantado que no se quedará de brazos cruzados y que "responderá" a los castigos que se le vienen encima, tal como ha venido amenazando en estos últimos meses. "Eso ni se discute", ha remachado.

Los Estados miembro de la Unión Europea han adoptado este lunes el nuevo marco de sanciones de Bielorrusia que permitirá tomar represalias contra individuos, entidades y agencias implicados en los flujos migratorios orquestados por el régimen de Alexander Lukashenko. Tras la tensión registrada en la frontera polaca donde Minsk empuja a migrantes de Oriente Próximo a suelo europeo, la UE se dota del instrumento para responder a lo que considera un "ataque híbrido" por el uso de los migrantes con fines políticos. Esto permitirá ampliar la lista negra europea que ya incluye a 166 dirigentes y 15 entidades responsables de la represión interna, según recoge Europa Press.

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