Agentes de la Policía Nacional en una operación conjunta con la Guardia Civil y la Agencia Tributaria, han llevado a cabo una investigación que ha culminado con la desarticulación de tres organizaciones criminales, vinculadas con el Cártel de Los Balcanes (o Balkan Cartel), que trabajaban de manera coordinada para asaltar los buques portacontenedores que, cargados de cocaína, recorrían la ruta entre Vigo y Málaga. Ha sido desmantelada toda la infraestructura que utilizaban para la introducción de grandes cantidades de cocaína procedente de Colombia en el país mediante la toma por la fuerza de las armas de los buques portacontenedores.
En total, en el operativo se ha detenido a 30 personas y se han realizado 19 registros en los que se han intervenido 2.475 kilos de cocaína y varias armas de guerra, alrededor de 100.000 euros en efectivo, joyas y relojes por valor de 100.000 euros, ocho vehículos de alta gama, 215 garrafas de gasolina, diverso equipo náutico y escalas utilizadas para los asaltos así como dispositivos de geolocalización. De igual manera, se han bloqueado activos inmobiliarios por valor de casi cinco millones de euros y cuatro monederos virtuales de criptomonedas. Muchos detalles de esta acción policial, en la que también participaron policías de Eslovenia y Serbia, fue adelantada en diciembre en exclusiva por Narcodiario.
Tras la aprehensión de 88 kilos de cocaína en el interior de un vehículo en la localidad malagueña de Mijas en octubre de 2024, dio comienzo la investigación en la que los agentes pudieron conocer la existencia de tres organizaciones criminales dedicadas a la introducción de la droga en el país. Una de ellas estaba vinculada al Balkan Cartel y era propietaria de la droga y otra estaba formada por personas de origen colombiano que operaban tanto en su país de origen como en España.
Para introducir los alijos de cocaína en contenedores marítimos transportados a bordo de buques portacontenedores, recurrían a la técnica de los micos, también llamados ninja, que en su día relató en exclusiva este periódico con imágenes sobre su labor. Se trata de una forma de tráfico de drogas que consiste en utilizar a jóvenes que sean buenos nadadores y de familias de pocos recursos para que carguen el estupefaciente en las embarcaciones que se encuentran en altamar.
Posteriormente, miembros de esta misma organización se desplazaban a España con la intención de asaltar los contenedores interceptando los buques antes de su llegada al Estrecho de Gibraltar. Para ello, contaban con la infraestructura logística proporcionada por la tercera organización criminal asentada en el Campo de Gibraltar.
A mediados de este año la tripulación de un buque con destino al puerto de Cádiz avisó al Servicio de Salvamento Marítimo ante la presencia de polizones en la cubierta, logrando la incautación de 1.355 kilogramos de cocaína ocultos en un contenedor. El barco procedía de Vigo y, tras pasar por Cádiz, seguiría ruta hacia Málaga. Las investigaciones realizadas pudieron comprobar cómo tres varones que tenían la misión de recuperar la sustancia regresaron precipitadamente a su país.
Poco tiempo después, otro buque a su paso por aguas portuguesas alertaba a las autoridades de ese país sobre el secuestro de la embarcación por parte de unos polizones portando armas largas, los cuales consiguieron descargar diversos fardos ocultos en un contenedor, logrando en este caso el rescate de la sustancia estupefaciente por parte de la organización.
Ver másCae uno de los mayores tentáculos del Cártel de Los Balcanes en España
Continuando con la investigación, durante los meses de septiembre y octubre, se detectó otro nuevo rescate de droga. Tres miembros de la organización colombiana y dos hombres pertenecientes a la célula del Balkan Cartel asentada en Costa del Sol, apoyados por la organización encargada de proporcionar las embarcaciones de alta velocidad, pudieron recuperar la sustancia de uno de los contenedores mediante la técnica del drop off. A finales de septiembre, una célula sospechosa de formar parte de este entramado fue arrestada al Sur de Portugal.
Este método consiste en arrojar la mercancía desde un mercante para su recogida por embarcaciones más pequeñas cerca del país de destino, sometiendo a la tripulación de los buques y extrayendo la droga del interior de los contenedores, usando técnicas militares y con armas de guerra. Piratería en altamar en toda regla, en busca de un botín de cuya existencia tenían constancia desde el origen.
De esta manera, la cocaína era introducida en poblaciones ubicadas en Golfo de Cádiz, donde la ocultaban y transportaban finalmente por carretera hasta países europeos. Avanzadas las pesquisas, se pudieron localizar las distintas guarderías utilizadas para almacenar la droga, llevándose a cabo 19 entradas y registros y logrando la intervención de otros 1.032 kilogramos de cocaína, ocho vehículos de alta gama, armas de guerra, 215 garrafas de gasolina, diverso equipo náutico y escalas utilizadas para los asaltos, así como dispositivos de geolocalización.
Agentes de la Policía Nacional en una operación conjunta con la Guardia Civil y la Agencia Tributaria, han llevado a cabo una investigación que ha culminado con la desarticulación de tres organizaciones criminales, vinculadas con el Cártel de Los Balcanes (o Balkan Cartel), que trabajaban de manera coordinada para asaltar los buques portacontenedores que, cargados de cocaína, recorrían la ruta entre Vigo y Málaga. Ha sido desmantelada toda la infraestructura que utilizaban para la introducción de grandes cantidades de cocaína procedente de Colombia en el país mediante la toma por la fuerza de las armas de los buques portacontenedores.