Un vecino de Vigo estaba detrás de una parte importante del entramado criminal. Originario de República Dominicana, residía en una vivienda muy cercana a la Comisaría de la Policía Nacional de la ciudad olívica. Una señal inequívoca de que se sentía seguro. Su misión: reclutar a mujeres vulnerables para enviarlas en aviones a países terceros, especialmente Islandia, transportando drogas. Principalmente cocaína, pero también drogas de diseño. La organización, que cayó en el marco de una gran redada de Europol, es la segunda dedicada al narco por vía aérea que se viene abajo en 2026 tras la anunciada en estas líneas este lunes que enlazaba Brasil con España.
El operativo fue desarrollado por agentes de la Policía Nacional y, en concreto, por la Udyco de Vigo, entre otras unidades, en una operación conjunta con las autoridades de Islandia y Lituania, bajo la coordinación de Europol y Eurojust.
En el conjunto de la acción se ha desarticulado una organización criminal de carácter transnacional dedicada a la exportación de cocaína y drogas sintéticas a Islandia. Utilizaban para ello, como se ha dicho, correos humanos que transportaban la sustancia estupefaciente oculta en equipajes facturados o ingerida en forma de cápsulas en vuelos comerciales.
La red obtuvo beneficios superiores a los 4 millones de euros gracias a la venta de drogas, que llegaban desde Sudamérica, los cuales se habrían blanqueado mediante propiedades y bienes inmobiliarios en Lituania.
La operación se ha saldado con la detención de 34 personas en distintos países europeos, cuatro de ellas en España, siete en Lituania, 20 en Islandia (15 de ellas españolas), dos en Bélgica y una en Dinamarca, y la incautación de más de 100 kilogramos de cocaína, además de otras drogas sintéticas.
La investigación se inició en febrero de 2025, cuando las autoridades policiales islandesas informaron a la Policía Nacional de la detención de dos ciudadanos españoles en el aeropuerto de Keflavík. Los arrestados transportaban en su equipaje ocho botellas de ron que contenían un total de 8.400 mililitros de base de cocaína líquida. La procedencia inicial era España, concretamente el Puesto Fronterizo de Bilbao.
Durante la misma, se constató la existencia de una organización criminal transnacional integrada por ciudadanos de diversas nacionalidades y liderada por un ciudadano ruso afincado en Lituania, considerado objetivo de alto valor por Europol.
Tras las primeras investigaciones se solicitó apoyo operativo a la Udyco para la localización e identificación de posibles integrantes de la organización que pudieran encontrarse en España, país de origen de la droga en Europa. Esta acción se implementó considerando la habitualidad con la que el líder de la red en España, que no era otro que el residente en las Rías Baixas gallegas, se desplazaba desde su base pontevedresa por ciudades españolas, tales como como Barcelona, Gijón y Viveiro (Lugo).
Desde entonces se produjeron diversas aprehensiones de cocaína en Islandia, transportada tanto en equipajes facturados como, en algunos casos, oculta en el interior del cuerpo de los correos, quienes eran detenidas en el mismo momento de la incautación.
El análisis del perfil de los detenidos permitió confirmar que los dirigentes del entramado criminal y, en concreto, el hombre que vivía cerca de la comisaría de Vigo, se servían de personas en situación de especial vulnerabilidad económica y social, seleccionando mujeres sin recursos, con entornos familiares desestructurados y carentes de estabilidad social. La organización se aprovechaba de este contexto para instrumentalizarlas como 'mulas', ofreciéndoles a cambio una compensación económica mínima y claramente desproporcionada en relación con el riesgo asumido.
Gracias a la colaboración de los Puestos Fronterizos de Bilbao y Las Palmas, puntos de partida de los vuelos, se logró identificar a una de las personas responsables de acompañar a las ‘mulas’ hasta el aeropuerto, la cual supervisaba tanto la facturación del equipaje como el embarque en los vuelos correspondientes. Asimismo, se pudo alertar a las autoridades de Islandia y Lituania sobre sus desplazamientos, lo que permitió la incautación de la droga y la detención de los correos en su destino.
La labor operativa desarrollada por las distintas unidades participantes resultó determinante para la identificación de los miembros de la organización asentados en España, responsables del reclutamiento de las personas vulnerables y de la organización de los desplazamientos, llegando incluso a acompañarlas hasta su destino final.
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Tras más de un año de investigación, en la que Europol y Eurojust desempeñaron un papel clave en la cooperación policial y judicial internacional. Así, el 4 de febrero de 2026 se llevó a cabo la explotación operativa simultánea en varios países de la Unión Europea. Para ello se estableció un Centro de Coordinación Operativa y un canal seguro de comunicaciones.
Durante la operación se realizaron 41 registros en total, donde se intervinieron numerosos terminales telefónicos e informáticos de gran interés, dinero en efectivo, monederos de criptomonedas y útiles para la fabricación de dobles fondos en maletas.
Desde el inicio de la investigación, se han incautado más de 100 kilogramos de cocaína, 5.100 pastillas de MDMA y alrededor de un kilogramo de ketamina y metanfetamina, lo que ha permitido desarticular por completo el entramado criminal. 15 ciudadanos españoles permanecen actualmente en prisión en Islandia.
Un vecino de Vigo estaba detrás de una parte importante del entramado criminal. Originario de República Dominicana, residía en una vivienda muy cercana a la Comisaría de la Policía Nacional de la ciudad olívica. Una señal inequívoca de que se sentía seguro. Su misión: reclutar a mujeres vulnerables para enviarlas en aviones a países terceros, especialmente Islandia, transportando drogas. Principalmente cocaína, pero también drogas de diseño. La organización, que cayó en el marco de una gran redada de Europol, es la segunda dedicada al narco por vía aérea que se viene abajo en 2026 tras la anunciada en estas líneas este lunes que enlazaba Brasil con España.