CAMBIO CLIMÁTICO
El Mediterráneo registra una anomalía de 8 ºC: "Es la primera vez que se sale de la escala de colores"
Un verano más, las temperaturas del mar Mediterráneo vuelven a situarse en niveles inimaginables hace solo dos décadas. Si 2024 y 2025 fueron los dos años más cálidos jamás registrados en estas aguas, 2026 apunta de nuevo a cifras récord. Este domingo se ha registrado una anomalía térmica de 8 ºC en el sur de Francia, junto al Golfo de León, una cifra que ha desbordado los mapas de calor que monitorizan la situación.
El desfase ha sido visible, por ejemplo, en las cartografías del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM). En ellas se observa cómo se le ha asignado el color blanco al punto más cálido de la región porque la escala cromática terminaba en una anomalía de +8 ºC, una cifra que no se esperaba superar cuando se ideó el sistema.
Francisco Pastor, investigador del Área de Meteorología y Climatología y especialista en olas de calor marinas del CEAM, ratifica que la anomalía ha dejado atónitos incluso aquienes llevan varios años monitorizando el Mediterráneo y han visto cómo se superan récords uno detrás de otro. "Es algo que yo creo que nunca habíamos visto, desde luego yo no lo había visto. Es la primera vez que un dato se sale de nuestra escala de colores", afirma.
Este punto del mar, situado a unos 200 kilómetros al este de la costa de Girona, no es el más cálido del Mediterráneo occidental –el termómetro marca allí alrededor de 26 ºC–, pero sí es el que registra la mayor diferencia entre la temperatura superficial del agua y la media del periodo 1991-2020. En la costa oriental de Italia, el agua está algo más caliente, a unos 28 ºC, mientras que la costa levantina española se mueve entre los 22 ºC del sur y los 26 ºC de la Comunitat Valenciana y Cataluña.
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Otro de los mapas de anomalías de temperatura marítima que ha quedado totalmente desfasado es el del Institut Català de Recerca per a la Governança del Mar (Icatmar), que publica diariamente una completa cartografía sobre el estado del Mediterráneo. Su paleta de colores de anomalía térmica va desde los -5 ºC a los + 5ºC, una horquilla que se ha quedado corta para medir este episodio. Como se ve a continuación, el mapa muestra una gran mancha roja triangular que abarca todo el Mediterráneo noroccidental.
Francisco Pastor explica que esta ola de calor marítima está estrechamente relacionada con la ola de calor atmosférica que sufrió el sur y el centro de Europa la semana pasada, y ambas se retroalimentan. "Una ola de calor marina se intensifica por la ola de calor atmosférica, y viceversa. En la costa, cuando tienes un mar tan caliente, las brisas del Mediterraneo se debilitan porque estas surgen por la diferencia entre la temperatura del mar y del aire, pero la diferencia es menor en estas circunstancias", opina el experto.
Las consecuencias de tener un mar tan caliente podrían sentirse el próximo otoño, cuando comience la temida temporada de danas en España, que suelen castigar especialmente a la costa valenciana. "Se está acumulando mucho calor y energía en las capas superficiales y profundas del mar. Eso no garantiza una lluvia torrencial, pero si se dan otros factores como la inestabilidad atmosférica, sí tendremos unas tormentas más intensas. Es como echar más combustible a la tormenta", añade el investigador del CEAM.