Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Ideas Propias

El odio y los detergentes

Publicada el 12/09/2021 a las 06:00

En mayo de 1998, el concejal del PP de La Carolina Bartolomé Rubia, conocido como Bartolín, simuló su secuestro por ETA. Entonces nadie cuestionó la realidad del terrorismo de la banda, tampoco las declaraciones realizadas en las primeras horas, ni se pidió la dimisión de ningún ministro por la denuncia falsa del concejal.

El odio es líquido, cambia de forma y de volumen según el argumento que lo contiene, se propaga como un gas a través del aire y sus palabras, y golpea fuerte como un sólido.

Lo sorprendente es que, aun siendo un líquido viscoso y opalescente, un humo denso y oscuro que ocupa el escenario de la convivencia, y un sólido impenetrable, resulte invisible para una parte importante de la sociedad, la misma que lo bebe, respira y mastica.

Las últimas agresiones homófobas y la denuncia falsa de Malasaña han levantado un escenario muy gráfico para entender la realidad que se mueve entre bambalinas. Las declaraciones de la presidenta de la Comunidad madrileña, Isabel Díaz Ayuso, diciendo que condena “todas las agresiones”, reflejan a la perfección la forma de entender estos ataques, al utilizar la fórmula negacionista de quien no quiere reconocer la especificidad de determinadas violencias. Del mismo modo, resulta muy ilustrativo que el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, fuera por la misma línea para desvincular los hechos de las ideas que los sustentan y propician, y dejara al margen de la situación general el discurso de odio de la ultraderecha.

No me imagino a la presidenta diciendo ante un atentando terrorista que condena “todas las violencias”, y de la misma forma, cuando el alcalde culpa a la izquierda de “manchar” Madrid por criticar la homofobia que se produce en la ciudad, no dice que cuestiona a todo aquel que “manche” el nombre de Madrid, sino que se detiene y enfatiza que a quien critica es a la izquierda y sólo a ella.

Las denuncias por delitos de odio, según el Ministerio del Interior, se han incrementado un 9,3% en 2021. ¿A qué se debe el incremento de la violencia homófoba?, ¿es sólo una coincidencia con la intensificación del discurso de odio?

El clima de rechazo a la diversidad y a las personas que se apartan de las referencias impuestas por la cultura androcéntrica ha aumentado, y se ha extendido conforme se le ha dado espacio y volumen. La homofobia ya existía, ya hemos explicado que el machismo es cultura, no sólo conducta, y eso supone que todo lo que no encaja en su modelo sea rechazado, pero el respaldo institucional y el altavoz mediático que tienen ahora este tipo de declaraciones han llevado los argumentos contra la diversidad a la superficie de la realidad social.

Hasta hace relativamente poco, era difícil encontrar esa ostentación de la homofobia y de la “patologización” de las personas que se apartan del modelo identitario impuesto por el androcentrismo. No era fácil encontrar tantas “terapias” salvadoras y declaraciones como las de Arévalo, diciendo en televisión que los homosexuales no son “hombres de verdad”.

Y no es casualidad, sino consecuencia de la transformación social que vivimos y de la reacción que desde posiciones androcéntricas se han puesto en marcha contra el avance de la Igualdad, con la consecuente pérdida de espacios de poder y privilegios reservados a esos “hombres de verdad”. Pero también se debe a un cambio en la política.

La política actual, al margen de la polarización y el enfrentamiento, se caracteriza por lo que la politóloga Margaret Canovan definió como “política redentora”, una manera de hacer política basada en la fe, a diferencia de la “política pragmática” que se basa en el interés. Los mensajes de la ultraderecha, con el silencio o el acompañamiento de la derecha, buscan movilizar las ideas y valores que han formado parte histórica de una manera de entender la realidad basada en la construcción androcéntrica, la cual necesita la referencia del “hombre de verdad” como eje sobre el que hacer girar todas las iniciativas. Contar con el respaldo del criterio, la racionalidad, la determinación, el orden, el interés general... propio de esos “hombres de verdad” hace que sus propuestas sean aceptadas sin cuestionamiento alguno. Si ser hombre es algo diferente a esos valores asignados a la masculinidad, todo lo que parta de los hombres (que es todo), carecerá de ese reconocimiento y valor.

El machismo no quiere más hombres que los suyos para poder defender su modelo, por eso busca el ataque y la crítica contra los demás y lo que significan. Cuando se presenta la Igualdad, la pluralidad, la diversidad... como un ataque a la familia, a los hombres, a la religión, a la tradición... se corre el riesgo de que el odio cultivado germine en acciones violentas, pues siempre hay alguien dispuesto a hacer el papel de Harry el sucio para tomarse la justicia por su mano bajo la justificación del resto, dispuestos, incluso, a no mostrar una condena explícita a lo sucedido. Y cuando esos mensajes son lanzados o justificados desde las instituciones, la probabilidad de que ocurran esos hechos es aún mayor, porque la “política redentora” se basa en lo que la gente necesita creer. La creencia es previa y ya está determinada por la cultura, la política sólo da razones para actuar en consecuencia.

Es lo que vemos en las agresiones homófobas. El rechazo a las personas homosexuales ya está presente bajo la construcción de la identidad machista, lo que hacen los mensajes de odio es confirmar esa idea, darle legitimidad desde las instituciones, y permitir que todo ello sea utilizado de manera individual por quien encuentra razones para llevar a cabo una agresión en defensa de esas posiciones.

Cuando Donald Trump en abril de 2020 dijo que el coronavirus se podía curar mediante inyecciones de detergente, durante los días siguientes se produjeron más de 100 intoxicaciones por distintos tipos de detergentes. No fue una coincidencia, sino la consecuencia de las palabras pronunciadas por alguien que se tiene como referente.

Esa misma situación es la que se produce cuando desde los parlamentos se utilizan la homofobia y el machismo como instrumentos de acción política, y se lanzan mensajes en ese sentido. Unos mensajes que siempre encontrarán a alguien dispuesto a tomarse un trago de detergente o de odio.

 

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.
Más contenidos sobre este tema




13 Comentarios
  • DanielGLR DanielGLR 12/09/21 23:39

    Beber odio y beber detergente dependen en gran medida de una sola cosa: la estupidez. Los discursos de odio no calarían tanto si no hubiera tanta ignorancia, igual que a alguien con dos dedos de frente no se le ocurre beber detergente.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • GRINGO GRINGO 12/09/21 19:56

    El cinismo de la derecha de éste país (PP-VOX-C'S), y el de sus medios de comunicación, que son los voceros necesarios para extender su doctrina, es vergonzosa y diría que hasta delictiva.

    La machaconería a la hora de pedir la dimisión de Marlaska, con el que no estoy de acuerdo en bastantes cuestiones, olvidando que el PP tuvo dos ministros reprobados por el Congreso y que esos mismos medios callaron como lo que son...

    Que, aún conociendo las escuchas a Jorge Fdez. Diaz, "afinador de expedientes con la Fiscalía" y que ahora está a un paso de ser confirmado como reputado delincuente y autor de la trama Kitchen, NUNCA esos medios pidieron su dimisión o cese, nos da una imagen de hasta que punto nos ensucian diariamente los oídos, y hasta que punto hay muchos millones de españoles que son incapaces de limpiárselos...

    Bartolín for President !!!!!

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • diego lopez diego lopez 12/09/21 12:24

    Ayer medio vi en la Sexta a los tertulianos hablar sobre la homofobia. Allí estaban un homosexual diputado del PP y dieron voz a Sarasola. Ambos negando la mayor.
    Y esta mayor es que fue la izquierda, con la oposición de la derecha, fue la que legisló desarrollando los derechos civiles que establece su Constitución. Ambos niegan las declaraciones contrarias al matrimonio homosexual y a la adopción de los líderes del PP, ambos niegan los votos negativos en el Congreso.
    Se quejaban luego de que la izquierda les demonizara y les impidiera acudir al Orgullo Gay, negando que quienes en realidad les insultaban y excluían eran los mismos homosexuales que los consideran traidores. ¿Cómo es posible tal ceguera?, ¿cómo es posible que haya homosexuales que se empeñen en pertenecer y defender partidos políticos que como mucho quieren mantenerles como ciudadanos de segunda con derechos limitados?, ¿cómo es posible que defiendan a partidos falsamente equidistantes que en realidad están justificando las agresiones e insultos a los homosexuales en su vida diaria?.
    En mi opinión han interiorizado la moral reaccionaria que considera sucio, lumpen a la homosexualidad, que en todo caso, los hijos de familia bien deben ocultar y manifestar solo en privado porque no es de buen tono socialmente visibilizar su condición.
    Salud y República

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • jorgeplaza jorgeplaza 12/09/21 11:48

    Infumable, como de costumbre.

    Un puntos de vista mucho más sensato (tampoco es difícil que lo sea) se puede ver en

    https://elpais.com/opinion/2021-09-11/apuntes-sobre-una-noticia-falsa.html

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    10

    0

    • GRINGO GRINGO 12/09/21 21:00

      El País ????…que país ?????

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

    • renacimiento renacimiento 12/09/21 12:10

      Qué es infumable? Su incapacidad para leer y entender... los matices?
      Gracias profesor por un artículo sereno y esclarecedor.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      8

  • Nadie49 Nadie49 12/09/21 10:51

    Ayuso, la de la barra a la madrileña, y Almeida, el candidato a cañero, utilizan expresiones eclesiales. Dicen lo que quieren decir sin decirlo. Siembran odio aunque en el saco de las semillas pone paz y concordia.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • Nadie49 Nadie49 12/09/21 10:27

    Excelente artículo. merece ser leído un par de veces.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    8

  • Pacoescolano Pacoescolano 12/09/21 10:23

    Excelente artículo. Más claro imposible. Gracias y salut.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

  • Jose Espuche Jose Espuche 12/09/21 10:04

    El periodismo independiente de los poderes económicos es imprescindible para seguir el avance, pero por favor, necesita más socios y socias. Ya le he dicho a Jesús Mariñas, que además de los socios nos interesemos en hacer socios y socias, la dirección de InfoLibre le he dado una sugerencia para, si lo estiman conveniente, estudiarla y la pongan en práctica.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • CinicoRadical CinicoRadical 12/09/21 09:59

    MIEDO, mucho miedo...al otro en este caso ,por desconocimiento, por mala educación . . Nadie nace homófobo, clasista ,o misógino, o.... se educa en ello.
    Educación en ciudadanía crítica. Sobra idiocia.
    Salud.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • paco arbillaga paco arbillaga 12/09/21 07:37


    Miguel: Veo el problema tal como lo expones aunque no sabría describirlo tan claramente como tú lo haces. Resulta preocupante que el personal elija como sus ¿representantes? a personas como Ayuso o Almeida. Desgraciadamente, parece que hay muchas personas dispuestas «a tomarse un trago de detergente o de odio.».

    Gracias, y enhorabuena por tu escrito. Osasuna.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    16



Lo más...
 
Opinión