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El sentido del ridículo

Publicada el 09/08/2020 a las 06:00

Este artículo no habla sobre la playa, sino sobre las cosas que le debo a la poesía. La verdad es que en verano un lector tiene derecho a pensar que el sentido del ridículo puede relacionarse con los espectáculos corporales que damos en la playa. Acostumbrados a pensarnos como no somos, el estar sin ropa tiene sus peligros porque los desnudos sostienen muy mal las mentiras. Y este año es mucho peor. No deja de tener gracia que la mascarilla nos lleve tapados en medio del destape. Benditos sean los desnudos, las imaginaciones y las playas.

Si me acuerdo del sentido del ridículo es porque quiero aprovechar esta breve meditación agosteña para agradecerle a la poesía que haya conformado mi manera de estar solo y de buscar compañía. Como lector de Bécquer y Galdós, descubrí hace tiempo que uno de los requisitos fundamentales para un artista es el sentido del ridículo. De hecho estoy convencido de que un factor imprescindible, junto a la educación, del progreso de las artes es el bendito sentido del ridículo. Cuando una convención o un estilo dejan de ser creíbles, cuando una costumbre estética se queda fuera de lugar o de tiempo, el artista se siente ridículo y necesita cambiar de rumbo para darle respuestas a su época.

Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice y se afirma en público porque la solemnidad resulta con frecuencia ridícula cuando deja de ser creíble. En las novelas de Galdós, es frecuente asistir al ridículo del poeta que en medio de un salón lleno de negociantes decimonónicos se levanta de la silla y recita en voz alta una composición llena de pastorcillos, sentimientos de honor medieval y palabras decorativas tan repetidas que ya que suenan a falso. Aunque aplaudan sus tertulianos, se trata del cascabeleo de una farsa. A Galdós le gustaba la poesía, como le gustaba la realidad y la política, y por eso denunció el ridículo de una palabrería ajena a su presente.

Galdós entendió muy bien la poesía de Bécquer. Su elaborada sencillez, su capacidad de síntesis, respondía a una época marcada por la velocidad que había dejado caducas las largas leyendas románticas y las altisonancias retóricas de dolor. Bécquer escribió con un intimismo herido porque quiso ser leal a la poesía y comprendió que sus versos eran incompatibles con la mentira. Conciencia, verdad y palabra son las claves de la poesía. Hay que mirarse a los ojos.

También me resultó interesante y aclarador el ensayo de Sartre sobre Baudelaire. El filósofo leyó al poeta como un creador que no sólo miraba, sino que vigilaba su mirada, es decir, que necesitaba ser consciente no sólo de lo que veía, sino del lugar que ocupaba al mirar. Baudelaire escribía para verse a sí mismo mientras miraba. Esta forma de verdad o respeto íntimo es la viga que sostiene el respeto a los demás. El sentido del ridículo es pudor propio, pero también pudor social. Si uno se dedica a mentir, a traicionarse, a degradar su honestidad, a acatar convenciones y palabras huecas, acaba asumiendo que la sociedad puede basarse en la mentira, la traición, la deshonestidad, las convenciones hipócritas y los discursos tan altisonantes como barriobajeros. La poesía sabe visitar los suburbios, cuenta con la compañía de la musa del arroyo, pero no puede permitirse ciertas formas barriobajeras de cancelar la realidad.

El sentido del ridículo es una gran ayuda para escribir poesía. No sé si para otras cosas y otras escrituras sin duda mucho más importantes socialmente que la poesía. Esto es lo que sentí ayer al bajar a la playa y ver a tanta, tanta gente desnuda.

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22 Comentarios
  • @tierry_precioso @tierry_precioso 10/08/20 22:27

    Es muy posible que no se salven mucho mâs de 10 frases entre 200 frases escritas por este sentido del ridiculo que no atañe tanto a la mirada de los demâs como a la verdad consigo mismo, eso en el plano de la escritura.

    Sin embargo que en el plano de las tomas de posiciones, a veces para estar en paz conmigo mismo, no me ha quedado otra que hacer el ridiculo. Un ejemplo no vivido sino inventado: imagino que uno emite la hipotesis que Felipe Gonzalez fue el politico español mâs positvamente importante en el siglo XX, harâ el ridiculo en el contexto izquierdista español actual, sin embargo yo lo verîa como una ridiculez, una provocacion muy util sea cual sea finalmente la respuesta de la Historia, ya que es algo discutible, posible.

    Me parece que este comentario no es contradictorio con tu columna.

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    • GRINGO GRINGO 12/08/20 10:33

      Que enamoramiento tan tenaz !!!!

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  • paco arbillaga paco arbillaga 10/08/20 07:45


    «Esto es lo que sentí ayer al bajar a la playa y ver a tanta, tanta gente desnuda.» Estando desnudos mostramos cómo somos por fuera. Cuando nos manifestamos a través de la escritura o del habla mostramos cómo somos por dentro. Las palabras nos desnudan y con ello mostrarnos nuestro interior.

    Por tus palabras, LGM, afirmaría que estás de buen ver. Osasuna para la buena gente.

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  • MIglesias MIglesias 09/08/20 23:02

    No puedo estar de acuerdo con una parte, no hay escritura más importante socialmente que la poesía, como mucho admito igualdad en importancia. La poesía transmite un mensaje inmediato además de otros más arcanos, va directa al sentimiento, es un vehículo potente para la transmisión de mensajes.
    ... cuando se miran de frente
    los vertiginosos ojos claros de la muerte,
    se dicen las verdades:
    las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
    Se dicen los poemas
    que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
    piden ser, piden ritmo,
    piden ley para aquello que sienten excesivo.
    Con la velocidad del instinto,
    con el rayo del prodigio,
    como mágica evidencia, lo real se nos convierte
    en lo idéntico a sí mismo.
    Poesía para el pobre, poesía necesaria
    como el pan de cada día,
    como el aire que exigimos trece veces por minuto,
    para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica...
    G. Celaya.

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  • Irenepaz Irenepaz 09/08/20 22:03

    Hace unos días leí un art de José María Anson, en defensa del periodista Miguel Angel Rodriguez. "Sentí vergüenza".
    No porque estuviera mal escrito, si no por la floritura de verbos y adjetivos que usaba.
    Este hombre, que parece siempre sentar cátedra.
    A través de la escritura y de la palabra siempre nos sentimos desnudos.
    Felices vacaciones .

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    • paco arbillaga paco arbillaga 10/08/20 07:57


      Irenepaz: «A través de la escritura y de la palabra siempre nos sentimos desnudos.» Acabo de enviar mi comentario y veo que coincido con el tuyo. Osasuna2 salu2.

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  • GRINGO GRINGO 09/08/20 18:52

    Reconozco que no he leído a Galdós ni a Becquer, y tampoco consumo poesía, pero si como dice LGM "la lectura de ambos desarrolla el sentido del ridículo", exigiría que fuera de obligada lectura en los colegios desde la más tierna infancia.

    Sé que eso iría en contra de los fabricantes de "banderas, banderitas y banderolas, pulseras, pulseritas y todo tipo de abalorios" que exhibe cierta fauna patriótica de nuestro país, pero quizás ganáramos todos en sentido común y seriedad sin tanta tontería.

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 09/08/20 18:17

    No quiero ser espía de mi conciencia
    ni liarme en la envidia del corazón
    por una melomanía de un concierto
    que todos acudimos por engaño
    contagiados del grito por la calle,
    llenos de pasiones que nos acechan,
    recóndito lugar de cachivaches
    perdidos y olvidados que regresan
    como ilusiones nuevas y agitadas
    al elegir el lugar del desafío
    sin detenerme en la confrontación
    e invadir guaridas desconocidas
    al aroma y el rumor de la pasión
    que nadie reconoce en la penumbra.

    Herido en los confines de la vida
    olvido reproches acumulados
    en los asentamientos del destino,
    influencia que provoca la apatía
    como una mariposa en la ventana
    alojada en la flor de la pasión.
    Busco muchos poemas desconocidos,
    albur de los enigmas encallados
    provocando ilusión en el lenguaje
    como en el arcoíris del atardecer.
    Parezco un homo sapiens atormentado
    en la soledad sombría del macizo,
    el frio encoge el drama en la estación
    donde no estuvo la farola roja
    alumbrando voces desprotegidas;
    a estas horas despiadadas, no espero
    la mirada oculta del amanecer
    desde este altar de soledades cósmicas
    con la indigencia puesta en la batalla
    porque el ruido del olvido me aguarda.
    *

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 09/08/20 18:16

    E L E S P A N T A J O
    *
    Sueño con la sombra de la soledad
    en medio del esfuerzo del camino
    rodeado de tierra sin retorica
    que anhelo una historia inconfundible
    en la base del enigma perdido
    y la fuerza del testimonio vivo;
    disparo la escopeta con palabras
    a las aves errantes de mal agüero
    posadas en la ineptitud tectónica
    de ese vertedero llamado mundo.
    Quitarme la coraza de guerrero
    es espantar los miedos apocados
    de aquellos prejuicios contaminados
    enloquecidos en el infortunio
    respetando la palabra ofrecida.
    Cuando recito y miro a las estrellas
    crece la figura de ciudadano
    envuelto en la mentira del adalid,
    alegato de un panorama necio
    con fines planetarios de político,
    que se pone el sombrero enfurecido
    escuchando el sonido de las citaras
    caprichosas del pelotazo fácil
    en el tiempo alegre del despilfarro
    balcón de la frontera caprichosa.

    Una extravagancia oculta en el rostro
    cala en la mirada del ciudadano
    que descubre populismo ocultos
    al homínido vestido a la moda
    con perfil del rubor en el semblante
    y las ingratas alucinaciones
    golpeadas en la duda de los años.
    Horizonte de silencio en la pugna
    con el abismo entre las objeciones
    que soportan influencias de calado.









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  • ALAMARCOS ALAMARCOS 09/08/20 12:57

    Gracias LGM, aire limpio y fresco en este tórrido agosto.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 09/08/20 12:54

    Gracias por tu artículo Luis. Siempre un placer.
    Y gracias por tus palabras Prometeo. Me apunto a tus experiencias lectoras.

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  • ADL3 ADL3 09/08/20 10:29

    A ver si hay suerte y toman nota también los representantes políticos y sus portavoces. Por ejemplo, el Presidente del Gobierno, en uno de sus últimos discursos que escuchaba en la radio acabo por repetirse tanto que sin darme cuenta no le escuchaba, solo oía su voz.

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