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Sumar

Las banderas del proyecto de Díaz: derechos laborales, trabajo, fiscalidad, feminismo y ecologismo

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante la presentación hoy viernes de su proyecto "Sumar" en el espacio cultural El Matadero, en Madrid.

La gira de Yolanda Díaz ya ha empezado. La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Unidas Podemos en el Ejecutivo estrenó este viernes en Madrid la plataforma Sumar, la herramienta que ha escogido para articular su “proceso de escucha”, cuyo objetivo final es sentar las bases de un proyecto político para modernizar el país de cara a la próxima década, según trasladan fuentes de su equipo a infoLibre, con ella como principal candidata para liderarlo. "La próxima década es nuestra", aseguró Díaz en el acto de presentación.

Esta etapa, en la que Díaz recorrerá todas las autonomías, durará aproximadamente seis meses y le ocupará muchos fines de semana. "Hay comunidades autónomas a las que tendrá que ir varias veces. Por ejemplo, si va a Granada no puede sacar conclusiones definitivas sobre Andalucía. Los problemas de Granada nada tienen que ver con los de Cádiz, ni las reclamaciones de la Andalucía profunda con las de la Costa del Sol", explican estas fuentes.

Díaz es consciente de que el puesto que ocupa en el Gobierno (unido a las simpatías que genera, según reflejan las encuestas) es su gran escaparate ante la ciudadanía. Sin embargo, no quiere alejarse de su lado más ligado a la calle y a los movimientos sociales. Por ese motivo este proceso, según trasladan desde su entorno, la llevará a reunirse con colectivos, asociaciones, ONG y representantes de la sociedad civil de todo el país. Sin embargo, de ahí no saldrá el programa para las generales de 2023, sino un documento que recogerá esas aportaciones, que se debatirán más adelante “en procesos participativos muy horizontales”.

En esas reuniones habrá “desde gente relacionada con el ámbito de la cultura, a economistas, representantes de la España vaciada, sanitarios, docentes, ingenieros, etc. Vamos a reunirnos con especialistas de todo tipo para que nos cuenten qué es lo que no funciona y en qué tiene que cambiar España”, ahondan. “Es probable que el proceso nos desborde”, sintetizan.

Lo que quiere la dirigente gallega es construir un espacio amplio, más allá de la “esquinita a la izquierda del PSOE” donde cree que ahora mismo está ubicada Unidas Podemos (UP) y que reúna a gente de distintas procedencias y sensibilidades, aunque ella misma asegura que ese proyecto mira más allá de "personas, siglas y partidos”. La idea es, por tanto, volver a los orígenes de transversalidad de UP de 2016 que llegó a liderar las encuestas ese mismo año y cosechó los mejores resultados de la izquierda alternativa desde la Transición. 

¿Pero cuáles son las principales banderas de Sumar? La plataforma echa a andar con 25 grupos de trabajo divididos en sectores como feminismo, ecologismo, derechos LGTBI, memoria democrática, sanidad, educación, tecnologías y calidad democrática. Pero el eje central sobre el que gira el proyecto son los derechos laborales (en su equipo lo definen como laboralismo) y, en consecuencia, todo lo relacionado con el mundo del trabajo y la fiscalidad.

Derechos laborales

Los derechos laborales siempre han estado presentes en la trayectoria de Díaz, que  siempre que puede reivindica la importancia de “las cosas del comer”. Hija y sobrina de sindicalistas (su padre, Suso Díaz, fue secretario general de CCOO en Galicia), mamó del obrerismo en Ferrol, en el Barrio de San Valentín, uno de los enclaves más industriales del noroeste, donde abrió su despacho laboralista en 1998. La protección del empleo es una de las bases del proyecto de la vicepresidenta segunda, que durante su etapa en el ministerio ha dado luz verde a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la nueva reforma laboral, entre otras cuestiones. 

“Hay una clara preocupación por el mundo del trabajo, porque el mundo del trabajo ha vuelto”, valora Mario Ríos, analista político y profesor asociado y doctorando en la Universitat de Girona, en conversación con infoLibre. Para Ríos, Díaz se posiciona “claramente con los trabajadores” en el conflicto capital-trabajo, “a diferencia del primer Podemos, que lo planteó como un conflicto entre pueblo- élites. “El conflicto actual es la mayoría trabajadora contra las grandes empresas y Díaz lo está sabiendo leer”, asegura.

En este sentido, el analista destaca que Díaz es más valorada como ministra de Trabajo que como líder política. Y ella tiene más proyectos en mente: quiere redactar un nuevo Estatuto de los Trabajadores, abordar cambios en las indemnizaciones por despido y reducir la jornada laboral. “Hay quien podría pensar que ya hemos hecho bastante, pero no es así. Tenemos un proyecto muy ambicioso que va más allá de esa legislatura y la próxima”, sintetizan desde su equipo. “Ha habido una importante mutación del rol de los trabajadores en los últimos años, ya no son esos obreros en las fábricas, ahora hay una diversidad de situaciones sobre las que tenemos que legislar”, resumen.

La profundización democrática (democratización del trabajo)

Díaz también apuesta por una “profundización democrática del país”. Eso, según su entorno, significa “entrar en instituciones que son muy elitistas” como es el ámbito de la empresa o de la justicia. En el caso de las empresas, Sumar retoma una idea que la vicepresidenta segunda calificó como la “gran asignatura pendiente” de España: la democratización del trabajo. Para Díaz eso significa que “los trabajadores formen parte de los procesos de toma de decisión sobre qué se produce, cómo se produce y quién lo produce”.

Mario Ríos explica que esta idea no es nueva, pero cree que es hacia donde “se tendría que refundar la izquierda”: “Que los trabajadores tengan la capacidad de decidir en sus propias empresas, que no haya un abismo tan enorme entre los accionistas capitalistas y los empleados”, explica. “Creo que es una idea interesante para introducir en el debate y que, de hecho, viene en el artículo 128 de la Constitución, pero que en España no se ha desarrollado legalmente”, apunta.

Díaz rechaza que la empresa sea al mismo tiempo “gobierno y oposición”: “No hay nada más antidemocrático que eso, de modo que tenemos que plantear otras formas de cogestión”. Esta participación podría darse con fondos de inversión de los asalariados o a través de la codecisión empresarial. En este sistema, muy asentado en Alemania, los representantes tienen derecho de voto e inciden en las decisiones económicas y estratégicas de la empresa.

Fiscalidad 

Otra de las piedras angulares de Sumar es la fiscalidad. “No hay nada más claro o que interceda más en la vida de los seres humanos que los impuestos. No hay proceso ni proyecto social que camine a la igualdad sin la progresividad fiscal”, explicó recientemente Díaz. La vicepresidenta segunda propone una nueva estructura fiscal para mejorar la redistribución de los impuestos en nuestro país. “No es justo que las grandes eléctricas se forren a costa de más de 5 millones de pobres energéticos”, afirmó la gallega en la presentación de Sumar.

Esto, para Ríos, es importante en un contexto de inflación como el actual, en el que las eléctricas están teniendo enormes márgenes de beneficios mientras el ciudadano medio ve cómo la factura de la luz sube. “Esto, además, no sólo está afectando a la ciudadanía sino también a pequeñas y medianas empresas. Hay un conflicto redistributivo muy importante”, opina.

Tal y como apuntan en el equipo de la vicepresidenta segunda, en  el documento estratégico España 2050 se desgrana que la desigualdad viene agravada por la "insuficiente capacidad recaudatoria y redistributiva" de un sistema en el que "las personas más pobres pagan más impuestos, en términos relativos, que las de clase media, y las transferencias sociales están menos focalizadas en los colectivos vulnerables que en otros países de nuestro entorno". 

Transición ecológica

Díaz  apuesta por dar continuidad a políticas expansivas que protejan a personas y trabajadores pero también a un modelo productivo respetuoso con el territorio y el medio ambiente. Durante este último año, la vicepresidenta segunda ha tratado de reforzar las alianzas de Unidas Podemos en Europa con socios verdes que ya desarrollan en distintos gobiernos una agenda social y ecologista. 

“Lo queremos tomar como un reto, no como una carga”, explican fuentes del equipo de la vicepresidenta. “De hacer lo que España no supo hacer. Perdimos nuestra oportunidad en el siglo XIX, la perdimos en el XX, perdimos la oportunidad de modernización. El reto planetario es el más importante, nos lo jugamos exactamente ahí”. 

En el acto que se celebró este viernes en Matadero Madrid, fue Irene Rubiera, jurista y activista ecologista desde la ola de movilizaciones juveniles por el planeta de 2019, la que abrió el acto. Su principal reclamación, tal y como ella misma reconoció, fue sencilla: que haya un país en el que vivir dentro de 10 años.

Feminismo

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Díaz acudió a la presentación de Sumar rodeada de mujeres. De las intervinientes en el acto, la mayoría también lo eran. Esa es la seña de identidad que ha acompañado a la vicepresidenta segunda desde que llegó al cargo, desde donde ha destacado la importancia de feminizar la política. La vicepresidenta segunda es partidaria de llevar esa feminización al lenguaje al utilizar un lenguaje inclusivo. "Ella entiende el feminismo como algo transversal, no como un cubículo cerrado", apuntan en su equipo.

La clave de encuentros como el que mantuvo en su día en València con dirigentes vinculadas a la izquierda como Ada Colau, Mónica García, Mónica Oltra y Fátima Hossain era exhibir un horizonte político "alejado de la testosterona y la verticalidad", en un intento de marcar distancias con las dinámicas masculinizadas que predominan en la política. Si Díaz formaliza su candidatura para las elecciones de 2023, será la primera vez que una mujer sea la cara visible de un espacio electoral ahora ocupado por Podemos e Izquierda Unida.

Asimismo, Sumar también quiere abordar cuestiones como la transformación y modernización de la administración pública, los derechos humanos y sociales, los retos territoriales que tiene por delante el país, la recuperación de los servicios públicos y el papel de España en Europa.

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