El Gobierno ha aprobado este martes la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 (ENPE), que será también complementaria con la estrategia nacional de lucha contra la pobreza y exclusión social.
Según ha explicado la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, este texto persigue garantizar el acceso universal asequible y sostenible a la energía como un derecho básico además de condición necesaria para una vida digna, ha agregado.
La ENPE 2026-2030 se plantea como un instrumento integral para reducir la vulnerabilidad energética y garantizar el acceso equitativo a la energía en condiciones de asequibilidad, seguridad y sostenibilidad, priorizando y concretando la actuación sobre aquellos pilares identificados como críticos.
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El pasado año se dio comienzo al proceso participativo para la redacción de esta estrategia nacional con una consulta pública y un proceso participativo con entidades sociales, el sector académico y el empresarial.
La vocación para este nuevo periodo, 2026 a 2030, es realizar una transición desde un apoyo de carácter coyuntural a medidas estructurales que ayudan a los consumidores vulnerables.
Entre los objetivos estratégicos figura promover la implementación de medidas estructurales orientadas a reducir la pobreza energética, garantizar la efectiva protección de los consumidores en situación de vulnerabilidad energética o un conocimiento adecuado que permita a las Administraciones Públicas y conjunto de agentes, en sus distintos ámbitos competenciales, caracterizar y abordar eficazmente la pobreza energética.
El Gobierno ha aprobado este martes la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 (ENPE), que será también complementaria con la estrategia nacional de lucha contra la pobreza y exclusión social.